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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Fotógrafos.

LARTIGUE RETRATA A RENÉE PERLE

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LARTIGUE Y SU GRAN MUSA: RENÉE PERLE. MODELO Y PINTORA
Lartigue se casó tres veces, pero entre 1929 y 1931 vivió una de las grandes pasiones de su vida con la modelo húngara Renée Perle, que luego se convirtió en pintora.
Le hizo alrededor de 800 fotos: ella encarnaba la sofisticación, la belleza, el arte de llevar una prensa y, por supuesto, cultivó el misterio. Esta es una foto, no de las más conocidas, que le tomó cerca del mar; Lartigue frecuentó Cannes, Antibes, Biarritz, la costa francesa no tenía secretos para él. Esta obra está fechada en 1931. Poco después, Lartigue se casaría con la bella Florette.

17/07/2017 09:44 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FOTOS DE YOGA Y DESNUDO

 

http://culturainquieta.com/es/inspiring/item/9253-nude-yoga-girl-continua-arrasando-en-internet-con-sus-nuevas-fotografias.html

18/06/2017 15:21 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

SEGUNDA SEMANA DE BARBASTRO FOTO

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La fotografía toma Barbastro en el segundo fin de semana de BFOTO La IV edición de BFOTO continúa en Barbastro y este fin de semana ha estado lleno de actos: desde la inauguración de exposiciones hasta los Visionados, pasando por Kosofoto y una conferencia de Sergio del Molino. El viernes 2, se inauguró en el Museo Diocesano la exposición de Nagore Giménez Little fragments of my mind, un trabajo con el que la autora ganó el año pasado la Beca de Visionados del festival.

La exposición es un proyecto centrado en el tema de la memoria, uno de los que más obsesiona a la fotógrafa y en el que trabajó más de un año. Ella comentó en la presentación que el hecho de que las fotografías sean de formato pequeño ayuda a que sea más íntimo. Uno de los momentos cumbre del fin de semana fue la conferencia que impartió el escritor y periodista Sergio del Molino bajo el título Negativos sin positivar de la España vacía. En alrededor de una hora, el autor trató de hacer reflexionar a la audiencia sobre la similitud del proceso creativo entre fotógrafos y escritores. “La literatura está para plantear las cosas de frente”, afirmó del Molino. Recalcó la importancia que en su obra tienen las fotografías y aportó un dato curioso: él suele describir fotografías con todo lujo de detalles, pero no suele incluirlas en sus libros, le atrae la “fuerza que tiene hablar de una foto fantasmal, que no se ve”, explicó. Del Molino explicó, también mediante ejemplos, que la fotografía muchas veces es una construcción, una mirada subjetiva. “El fotógrafo que no es artístico, el fotoreportero, es un narrador, no un testigo. Es un contador de historias que son ficción y está en el mismo plano que el escritor”, comentó el autor. Habló de su último libro 'La España vacía: viaje por un país que nunca fue', en el que trata el tema de la despoblación en el mundo rural español. Como curiosidad, Del Molino expuso fotografías del fotógrafo José Manuel Navia quien, dentro de dos semanas, impartirá un taller y una conferencia en BFOTO.

La charla con Sergio del Molino atrajo a mucho público que participó activamente en la misma haciendo preguntas al finalizar. Una de las secciones más importantes de BFOTO es Emergentes​, una convocatoria a la que se han presentado más de 100 obras este año, procedentes de 15 nacionalidades. El viernes se inauguró en el espacio El Moliné las exposiciones de los cuatro seleccionados de esta edición: Oscar Xarrié (España), José Luis Carrasco (España), Karla Guerrero (México) y Diego Moreno (México). Salvo Moreno, todos los autores acudieron a la inauguración para explicar su obra a los presentes, entre los que se encontraba el alcalde, Antonio Cosculluela, que felicitó a la organización del festival por llenar las calles de Barbastro de fotografía y por el éxito obtenido edición tras edición.

La mañana del sábado, bajo la constante amenaza de lluvia, se llevó a cabo Kosofoto​, una iniciativa de BFOTO que consiste en colgar fotografías en el Coso de Barbastro, para que así los ciudadanos puedan llevarse las que quieran y colgar las suyas. Se trata de una suerte de red social en formato físico que despertó la curiosidad de los viandantes. Como poco antes del mediodía comenzó a llover y se suspendió, Kosofoto se volverá a repetir el domingo de la semana que viene. La organización lo dará a conocer previamente. La tercera convocatoria de Visionados del festival se desarrolló el sábado por la tarde y volvió a ser, una vez más, una muestra de los diferentes lenguajes y posibilidades de la fotografía contemporánea. Los siete proyectos que se presentaron fueron comentados y evaluados por el mismo jurado que se encargó de la selección de la convocatoria Emergentes: el teórico de la fotografía Martí Llorens, el profesor Llorenç Raich y el comisario y galerista Julio Álvarez.

Tras la proyección y defensa pública de los proyectos, el jurado resolvió otorgar la Beca Visionados 2017 a Katerina Buil por su trabajo 'María', una emotiva propuesta en la que, utilizando la memoria oral y la fotografía, la autora desvela, desde el presente, la complejidad vital de su abuela materna en el entorno rural en el que ha transcurrido su vida. Este proyecto en desarrollo será expuesto en el Museo Diocesano en la próxima edición del Festival, siendo tutelado por el propio Julio Álvarez.

 

*Nota de prensa de BFoto. Obra de Katerina Buil.

05/06/2017 09:47 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ANNEMARIE HEINRICH: TILDA THAMAR

Así retrató la fotógrafa Annemarie Heinrich, que hizo el grueso d esu carrera en Argentina, a la actriz y pintora Tilda Thamar. Nació en 1921 y murió en un accidente de coche en 1989. Hubo un momento que Perón prohibió sus películas en su propio país.

09/05/2017 09:08 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MONICA BELLUCCI, POR SIGNE VILSTRUP

Tres retratos de la actriz Monica Bellucci de Signe Vilstrup.

Los tomo de aquí: http://filmmakeriq.com/wp-content/uploads/2014/01/Monica-Bellucci-by-Signe-Vilstrup-600x811.jpg

 

 

http://filmmakeriq.com/wp-content/uploads/2013/09/Monica-Bellucci-by-Signe-Vilstrup3-600x821.jpg

01/05/2017 19:43 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

VICENTE ALMAZÁN: FOTO CON EÑE

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[El pasado viernes, Vicente Almazán me citó en el restaurante La Scala. Traía una letra Eñe y con ella me hizo una serie de fotos. Uno de sus juegos. Hizo bastantes fotos, una de ellas fue esta. Vicente es un enamorado de las letras, de la eñe en particular, de la revista 'Eñe' y de las publicacione de La Fábrica y es un observador incesante al que la vida siempre le sirve imágenes. Como ya se sabe es el señor 'Pasaba por aquí'. Cree en la energía del azar.]

http://www.misadarmes.com/blog/2017/2/11/antn-con-ee#

GERHARD RIEBICKE: TRES FOTOS

 

Algunas fotos del cuerpo atlético de Gerhard Riebicke (1878-1957)

1. https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/564x/6c/37/30/6c373077a2b4ac417ab8d9086993c05a.jpg

2.https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/9f/11/3d/9f113d1a27c0db7041aa20287b1b7ea2.jpg

3.https://frieze.com/sites/default/files/Editorial/Articles/4_riebicke_5maenner_CMYK.jpg

03/01/2017 09:22 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MONTSE CAPEL: CINCO FOTOS

Cinco fotos de una fotógrafa muy personal, imaginativa y arriesgada, que se atreve con la sensualidad, la puesta en escena y la introspección: Montse Capel.

Dice en su página web http://montsecapel.com/soy-moon/:
"Nacida en Figueres, la ciudad del surrealismo, se declara una enamorada del arte, encuentra la inspiración en su día a día y nunca sale de casa sin pintarse los labios. A los 16 años, se compró su primera cámara réflex, gracias a un verano poniendo helados,desde entonces nunca ha dejado de lado la pasión por fotografiar lo que le place.Se dispone delante de su objetivo y lo deleita sin más, sus imágenes han ido evolucionando al mismo tiempo que años se han ido sumando a su cuerpo… 

Le gusta captar la naturalidad de lo imperfecto, mostrar lo que muchos esconden, le gusta utilizar la ironía, y trasladar su sensualidad a la fotografía".

 

 

 Tomo las fotos de Montse Capel (Moon) de aquí:

1. http://montsecapel.com/wp-content/uploads/2015/10/22.jpg

2. http://www.bolit.cat/img/projects/604/moon.jpg

3. http://www.magazout.net/images/2015/mynameismoon/montse_capel_4.jpg

4. http://foto321.com/blog/wp-content/uploads/2016/07/La-escalera-foto321-584x389.jpg

5. https://redaccion.lamula.pe/media/uploads/068789c6-8a19-424c-ac9a-924edee8abe8.jpg

30/12/2016 21:19 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

92 AÑOS DEL SALÓN FOTOGRÁFICO

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[Recibo esta nota y la foto de Rafael Ordóñez, historiador del arte y responsable de la política de exposiciones del Ayuntamiento de Zaragoza, que se jubilará el próximo mes de febrero.]
Teresa Grasa Jordán y Carlos Barboza Vargas



92 SALÓN INTERNACIONAL DE OTOÑO

EN ZARAGOZA 2016, RSFZ

 

El 16 de diciembre se inauguró el 92 Salón Internacional de Fotografía en la Casa de Los Morlanes de Zaragoza. Esta muestra está patrocinada por la FIAP (Fédération Internationale del´Art Photographique)  y la CEF ( Confederación Española de Fotografía)  y organizada por la RSFZ, Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza. El Ayuntamiento de esta ciudad sufraga la edición del catálogo y el espacio expositivo. Se presentaron a este concurso fotográfico 190 autores de 39 países, enviando un conjunto d​e ​2​.190 fotos y se seleccionaron para esta exposición 100 fotografías. 

La calidad técnica de estos fotógrafos internacionales es de un gran dominio ya que logran que la cámara se ajuste a sus pretensiones estéticas logrando que la temática, en  blanco y negro o color,  nos impacte visualmente. Este año el Jurado se ha decantado por la fotografia clásica; en algunos casos hay nostalgia del pictorialismode finales del siglo XIX y principios del XX. Se le ha dado una importancia al tema paisajístico que es eterno y cada uno hace su interpretación, sensibilizándose con la niebla, la luz solar, el atardecer  y los elementos que se encuentran en él, como aves, perros,  edificios, rocas, montañas,… El retrato también es protagonista de una buena parte de lo expuesto, destacando las fotos de estudio profesional o los personajes que se dejan fotografiar como modelos en las calles de las ciudades, creando una galería de rostros de todas las razas del planeta. 

Edgar Degas, uno de los iconos de la fotografía, hacía uso de ella y la utilizaba como libro de apuntes que luego incluía lo fotografiado en sus pinturas, pasteles u obra gráfica, transformando esta primera imagen captada por su cámara. Con Picasso y el collage, la fotografía sirvió para transformar su realidad en otra realidad, la del artista. Los fotógrafos también hacían fotomontajes solarizaciones, como Man Ray.  Con las actuales fotos digitales y el ordenador, se puede transformar la realidad en otra realidad, y en esta exposición sólo se encuentra una foto con remembranzas surrealistas del artista del Reino Unido, Paul Statter,  al que le otorgaron la Medalla de Oro de la RSFZ.

En la inauguración de la Exposición se entregaron algunos premios al estar presentes los autores, como Sergio González Sierra, español, al que el Jurado consideró en una nueva sección del concurso como El mejor autor del Salón.  Le entregaron dos medallas más y  dos diplomas.  También estaban presentes los  socios de la RSFZ,  Santiago Chóliz, quien recibió un diploma Chairman, y Carlos Briz.

En el acto se otorgó una Medalla al historiador Rafael Ordóñez Fernández,  por su dedicación y colaboración con la RSFZ y en la organización de estos Salones de Fotografía, desde su puesto en el Ayuntamiento de Zaragoza.  Rafael es Socio de Honor de la RSFZ desde 2003 y se le entregó dicha condecoración durante la Cena de Hermandad el 28 de febrero de 2004, junto con el entonces Vicepresidente de la Fotográfica, nuestro recordado Alberto Sánchez Millán.  En la revista de la Sociedad Nº 110,  en la página 14, Teresa Grasa describe el acto de la siguiente forma:

… En primer lugar, nominamos a los Socios de Honor. Esta distinción ha recaído este año en dos personas  específicamente vinculadas a la RSFZ, nuestro Vicepresidente y socio, Alberto Sánchez Millán y Rafael Ordoñez, Jefe de Cultura de Ayuntamiento de Zaragoza. Alberto es un espléndido fotógrafo de larga trayectoria en los diversos campos de la imagen, desde el cine a la fotografía y los reportajes. Es un compañero infatigable y siempre dispuesto a colaborar en todo lo que se le pida, tanto críticas de acontecimientos fotográficos como entrevistas personales realizando todo ello con gran conocimiento técnico, unido a una refinada ironía, que hace que sus artículos tengan numerosos lectores. Rafael, desde su puesto de responsabilidad en el Ayuntamiento de Zaragoza, también nos ayudó todo lo que puede en la difusión de nuestras exposiciones mensuales, y en la preparación del Salón Internacional que todos los años se celebra en las salas del Palacio de Los Morlanes. Tras la lectura de sus extensas biografías, se les hizo entrega de la insignia.

 Estaba de Presidente el fotógrafo Carmelo Tartón Vinuesa, gran impulsador del Salón Internacional. En la misma revista,  se publica en la página 9,  una extensa entrevista realizada por Albert Sánchez Millán a Rafael Ordoñez Fernández, en la que habla de sus gustos y la evolución de la fotografía en el arte.   La exposición actual continúa durante el   mes de enero de 2017, no se la pierdan…

Carlos Barboza Vargas

Socio de Honor de al RSFZ

 

Ver enlaces:

 

http://barbozagrasa.blogspot.com.es/2016/08/el-ojo-fotografico-de-edgar-degas-en-el.html

 

http://barbozagrasa.blogspot.com.es/2016/01/91-salon-internacional-de-fotografia-en.html

30/12/2016 10:37 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JACQUES VALAT, 2017

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Una felicitación navideña del gran fotógrafo francés, afincado en Huesca, Jacques Valat.

29/12/2016 18:35 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PACO CUENCA: APOLINAR MARÍN / 20

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PACO CUENCA. FOTOCUENTOS DE MÉXICO / 20

 

APOLINAR MARÍN

 

Por Paco CUENCA

Los comerciantes de la calle Madero suplicaron al Jefe de Gobierno de la Ciudad que destinara al más alegre de sus uniformados, Apolinar Marín, a rondar del Zócalo a la torre Latinoamericana porque con su sola presencia las ventas se desbocan.

 

26/12/2016 19:45 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DE 'LEER' DE ANDRÉ KERTÉSZ

Errata Naturae y Periférica publica el libro 'Leer' del fotógrafo húngaro André Kertész, un libro que apareció por vez primera en 1971 y que recoge las fotos, con la lectura de fondo, que realizó en diversos lugares del mundo entre 1915 y 1970. El libro lleva un prólogo de Alberto Manguel, director de la Biblioteca de Buenos Aires, y es un paseo por las distintas y azarosas formas de la lectura, ese modo de viajar hacia dentro y hacia afuera, como embrujados por las letras de un papel. La lectura es una sublime y cotidiana forma de atención, de curiosidad y de extravío. El libro, de formato medio, es una pequeña joya: da gusto volver a él una y otra vez. 

 

 

 

1. http://static2.blastingnews.com/media/photogallery/2016/12/5/290x290/b_290x290/publica-en-espana-la-coleccion-de-andre-kertesz-leer_1023513.jpg

2. http://img01.quesabesde.com/media/img/noti/0013/kertesz_leer_18.jpg

3. http://img01.quesabesde.com/media/img/noti/0013/kertesz_leer_16.jpg

4. http://img01.quesabesde.com/media/img/noti/0013/kertesz_leer_11.jpg

5. http://img01.quesabesde.com/media/img/noti/0013/kertesz_leer_17.jpg

26/12/2016 10:30 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PACO CUENCA, FOTÓGRAFO. UN DIÁLOGO

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San Pablo es el paraíso del fotógrafo callejero” 

 

Paco Cuenca expone una selección de las 300 fotos que ha tomado del Gancho, Ebro Viejo y el Barrio Oliver

 

Antón CASTRO / Zaragoza

La fotografía empezó a interesarme cuando comprendí que era útil para expresarme y que era un lenguaje que estaba a mi alcance. Yo creía que podría hacerlo del mismo modo que un niño cree saber que será trapecista desde la primera vez que le han llevado a circo. Mucho antes de tener mi primera cámara de fotos ya medía, encuadraba, enfocaba, retrataba, capturaba, disparaba, en definitiva, fotografiaba. No hay una fecha determinante que marque el inicio. Ha sucedido siempre”, dice Jean-François Cuenca, Paco Cuenca (Tarbes, 1961), que es empresario, cantante y compositor y, cada vez más, fotógrafo. Actualmente expone en el Colegio de Arquitectos una selección de 30 fotos de las 300 que ha hecho para documentar San Pablo, el Ebro Viejo y el Barrio Oliver, que integran tres volúmenes de Prensas Universitarias de Zaragoza: ‘Regeneración urbana’.

 

Parecía que al principio hacías fotos no sé si decir robadas o inadvertidas… ¿Es así?

No sé por qué se ha instalado el término robar para describir la fotografía que es simplemente callejera, humana. Fotos robadas son fotos presentadas como propias cuando son de otros o arrancadas de la pared de un museo. Inadvertidas es una palabra que define bien el trabajo de los que hacemos fotografía callejera. Esas fotos naturales, sin posados, son las que he hecho desde siempre. Al principio, ahora y, a la vista de que no noto signos de cansancio, son las que seguiré haciendo. No he fotografiado nunca montañas, floreso puestas de sol. Otros lo hacen muy bien y disfrutan con esos géneros. A mí solo me cautiva la gente y la calle. Me interesan las miradas, los rostros, los portes. Miro, observo, espío, y divago sobre la vida de los demás. Mi mirada es invasiva e inacabable. Soy un voyeur. Mi únicas reglas son no ir más allá de los límites de la intimidad y del buen gusto.

 

Hace retrato, reportajes, arquitecturas… ¿Dónde se siente más cómodo?

A mí me parece que cultivo un único género, fotografiar personas. Para algunos trabajos, como el de esta exposición, la única diferencia es que he ampliado el campo hasta recoger la acera, la calle, el comercio, los vehículos y los edificios circundantes, es decir, he fotografiado las personas cen relación al espacio que ocupan y usan.

 

Antes de hablar de la exposición del Colegio de Arquitectos y de los libros, cuéntenos esas experiencias que ha hecho en París, México, la India, Cuba, Portugal… ¿Qué hizo en cada ciudad o país, qué le aportaron?

Fotografiar el mundo, en mi caso, es fotografiar sus gentes. Los mercados, las plazas, las calles son mis platós. Ahí, en directo, sin ensayos ni poses, se ruedan la vida, la verdad, las emociones, las conquistas y los fracasos, las esperanzas, los miedos, los amores. Para un cazador de historias no hay coto mejor dispuesto. Al placer de viajar sumo el botín de la captura fotográfica. Viajo dos veces, veo dos veces, vivo dos veces.

 

¿Cómo ha sido el trabajo de laboratorio, la edición en ordenador?

La edición de una fotografía puede ser tan creativa y estimulante como la toma. Identificamos a muchos fotógrafos por su forma de editar. Se puede cambiar el encuadre, destacar o disimular elementos, modificar el cromatismo o corregir la luz. Una fotografía es buena o mala antes de ese proceso de pulido. Mis fotografías, también las de esta exposición, son editadas. Salvo en fotografía periodística, cada uno debe ser libre de manipular y barnizar a su antojo, como haría un pintor..

 

¿Cuándo y por qué empezó a fijarse en Zaragoza?

Si del ámbito fotográfico hablamos, solo cuando recibí el encargo de ilustrar con mis fotografías estos libros tan centrados en algunos de sus barrios. Ha sido una excusa para transitar por lugares que, sin este trabajo, quizá no hubiese visitado nunca.

 

¿Qué le interesa de Zaragoza, qué le busca?

Las ciudades, todas, no solo esta, son un lugar que compartimos, organizado para facilitar la convivencia, compartir y tener acceso, con la economía de medios que brinda la cercanía, a la vivienda, al trabajo, a la administración, a la educación, a la salud, a la cultura y al ocio. Es mi definición simplista de la ciudad perfecta y es lo que me gustaría para el lugar en el que vivo. Los muchos desajustes, las imperfecciones y las desigualdades de las que sufre cualquier aglomeración son el objeto del estudio, las reflexiones y las propuestas técnicas de estos libros, aplicados a barrios concretos.

 

¿Cómo es Zaragoza?

Para explicar a un forastero como yo la otra Zaragoza, lejos de monumentos, palacios y catedrales, José Antonio Labordeta me sugirió que me fijara en la disparatada calle Terminillo, del barrio de Las Delicias. Es inevitable que valoremos la ciudad por su aspecto monumental, por las grandes avenidas y los anchos parques clorofilados. En los últimos decenios, Zaragoza ha rescatado la belleza, tan necesaria, puesto en valor el legado histórico y cultural y ha mejorado, calle a calle, por mucho que quede por hacer, la calidad de vida de sus habitantes.

 

¿Qué tiene el barrio de San Pablo, qué le ha sorprendido?

San Pablo es el paraíso del fotógrafo callejero. El bullicio constante, el colorido de las construcciones y de la vida, la convivencia multicultural, la fusión de tradición y modernidad, el impulso por promover nuevas actividades con nuevos moradores, son características que lo convierten en fotografiable. Yo viví en los límites del barrio cuando el barrio vivía al límite. Las rehabilitaciones, las nuevas edificaciones, espacios como la Plaza de las Armas lo han rescatado y revitalizado. Ha pasado de ser casi intransitable a accesible. Las propuestas arquitectónicas y urbanísticas recogidas en el primer libro de esta serie profundizan en esa dirección.

 

¿Ebro Viejo?

Fotografiar a los vecinos transitando por este conjunto de edificios que envejece mal ha sido más difícil. Apenas queda un quiosco de prensa y chucherías, las tiendas de comestibles han cerrado, cuesta comprar el pan, las persianas de los locales están cerradas desde hace tiempo. Pocos niños, poca alegría, poca vida. Creo que esta atmósfera se refleja en las fotografías. Este barrio necesita aire fresco, análisis y propuestas imaginativas, técnicas y realizables como las que se proponen en el segundo libro.

 

¿Y el Barrio Oliver?

Fue el primer lugar en el que viví cuando llegué a España. Aunque las mejorías son notables en el equipamiento, las zonas verdes, el anillo verde y el soterramiento de la vía del tren que cruzaba el barrio como una profunda llaga, las carencias siguen siendo evidentes. Los problemas palpables de convivencia, las zonas suburbiales o la desaparición del comercio, son desafíos que el tercer libro analiza y para los que propone soluciones técnicas. Las características urbanísticas y humanas del barrio Oliver son también una invitación constante para un cazador de imágenes.

 

¿Qué exigencias ha tenido para la publicación y cómo las ha solventado?

 La responsabilidad que exige estar a la altura del contenido de los libros me ha obligado a levantar la vista y el ángulo de disparo. Aquí no basta con el individuo. Son relevantes los edificios, las zonas verdes, los espacios comunes, la parada del autobús, los centros escolares o de salud. No se trata de libros de divulgación, sino estudios profundos y razonados que desembocan en propuestas técnicas, aportaciones profesionales al debate de la mejora del espacio de la convivencia. Con gran generosidad, se me ha dejado completa libertad para trabajar. No se me ha exigido nada salvo que convirtiera en fotografías mi mirada. Así todo es muy fácil.

 

¿Qué significa verse ya en tres libros?

Debo este placer y este honor al encargo de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza y, en particular, a su Catedrático Javier Monclús. Fotografiar es una necesidad, un modo de ver y de sentir. Que esa emoción creativa se convierta en algo útil en forma de libros es una gran satisfacción. Para el lector y los autores estas fotografías son un simple accesorio que ilustra. Así tiene que ser. Para mí, son una alegría. Al fin y al cabo, los libros permanecen.

 

Cantante, empresario, compositor, algunas cosas más… ¿Cómo sueña su futuro como fotógrafo?

Quiero seguir cantando y grabando discos, claro. Para la fotografía, sigo adelante con mi proyecto de acompañar con un texto tres mil fotografías de personas de todo el mundo para las que invento nombres e historias. Con tantas fotos, tantos personajes fabulados y tantos textos algo haremos. Veremos.

 

*Autorretrato de paco Cuenca. 

17/12/2016 11:59 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JACQUELINE BISSET POR HARRY BENSON

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HARRY BENSON: RETRATO DEJ ACQUELINE BISSET

Una espectacular foto de una modelo y actriz tan bella como Jacqueline Bisset. El retrato, de 1968, es de Harry Benson, el fotógrafo escocés nacido en 1929.

06/11/2016 18:58 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DALÍ POR JEAN DIEUZAIDE

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Uno de los más famosos retratos de Salvador Dalí, realizado por Jean Dieuzaide. Uno de los grandes fotógrafos franceses del siglo XX.

21/10/2016 08:24 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ROGELIO ALLEPUZ: RANILLAS

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Rogelio Allepuz data esta fotografía en 1982. Un documento conmovedor por muchas razones. Corrijo la ubicación: había puesto Ranillas. Quizá le hubiera entendido mal a Rogelio.
 

JOAQUÍN ALCÓN, POR ROGELIO ALLEPUZ

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[El año pasado, 2015, fallecía el fotógrafo Joaquín Alcón (1928-2015). Rogelio Allepuz exhibe una estupenda foto suya en 'Emociones'.]

 

Adiós al poeta visual Joaquín Alcón

 

El gran fotógrafo de la Peña Niké y de la editorial Javalambre fallecía el pasado sábado en Zaragoza

 

PIE DE FOTO. V. GONZÁLEZ / ARCHIVO ALCÓN

Joaquín Alcón en un retrato de 2005. Fue un pionero de la foto abstracta y experimental.

 

 

Antón CASTRO

Si empezásemos diciendo que «el padre de la fotografía aragonesa contemporánea ha muerto» quizá no habría exageración alguna. El pasado sábado a los 87 años fallecía Joaquín Alcón Pueyo, el artista de la editorial Javalambre de Julio Antonio Gómez (1935-1988), constructor de poemas visuales y pionero, entre nosotros, de la abstracción, de las solarizaciones y de la fragmentación. Joaquín Alcón, modesto y sigiloso, fue también el ojo de los poetas y de los pintores.

Nació en Zaragoza en 1928. Su padre, Pablo Alcón, era un gran aficionado a la fotografía y poseía estudio en casa y una espectacular cámara de fuelle de 9x12, fabricada en 1930. Tras acabar el bachillerato realizará un curso de fotografía en un laboratorio de Barcelona. En 1951 ya tomaba cuidadas fotos: realizó un espléndido reportaje del pintor Fermín Aguayo del grupo ‘Pórtico’ y, años después, otro de Hanton González, absorto, con su mostacho poblado y una jaula que era una forma simbólica de denuncia de una atmósfera irrespirable. Esa parte de su obra la estudió José María Bardavío con motivo de su antológica ‘Fotografías’ en el Palacio de Sástago en 1991.

 A los 24 años se matriculó en la Escuelas de Artes y Oficios e hizo sus primeros pinitos como pintor y dibujante. Empezó a frecuentar las tertulias de la ciudad (Ambos Mundos, hasta que cerró, el Niké, el Pozal, Cafetería Fiesta...), le apasionaban el cine, el teatro y la música clásica. En 1955 se incorporó a la sala Libros de Víctor Bailo: «Permanecí hasta 1966. Don Víctor fue siempre un maestro para mí –confesaba en 2005-. Tenía contacto con la pintura que llegaba a la sala, me apasionaba la literatura, oía buena música y veía pasar por allí al historiador del arte Federico Torralba, a la pianista Pilar Bayona, al melómano y crítico musical Eduardo Fauquié, al periodista cultural Joaquín Aranda, pero también a los poetas Miguel Labordeta, a Julio Antonio Gómez, a Luciano Gracia, vinculados a la Peña Niké». Alcón fue el fotógrafo de aquella generación, pero también sacaba tiempo para involucrarse en diversas experiencias teatrales: entre 1958 y 1966, como ha documentado su biógrafo Manuel Pérez-Lizano, colaboró con Antonio Artero, Ángel Azpeitia, Alberto Castilla o Juan Antonio Hormigón, entre otros, en decoración, maquillaje y creación de máscaras.

En 1968 recibió la llamada de Yves Saint-Laurent para fotografiar, en París, la temporada completa de sus diseños. No tardaría en volcarse en una fotografía más experimental. Solía partir de una convicción: «En fotografía es imprescindible la imagen natural». Así creaba solarizaciones, simulación de gotas de lluvia, líneas, virados, multiplicación de piezas, granulados, tejidos. De 1969 a 1973, el tiempo que duró el sello Javalambre y sus distintas colecciones, desarrolló su talento y creó libros-objeto de Miguel Labordeta, el propio Gómez, Vicente Aleixandre (lo visitó en Madrid, le tomó fotos y el futuro Nobel le dijo que eran «los más bellos retratos que de mí se han hecho»), Blas de Otero, Gabriel Celaya...

Aquellos cuatro años fueron de una actividad intensa y una existencia bohemia; los artistas navegaban la noche hasta el alba. En 1971, el profesor y poeta Eugenio de Frutos definía sus obras «de exquisito gusto y dominio». Al año siguiente, en la revista ‘Índice’ también, era su propia esposa, la poeta Lola Mejías, quien afirmaba que Alcón «es el poeta sin hiel, que transforma en belleza lo que toca». En 1974 se trasladó a Benidorm (expuso entonces en la galería Indeco-Milano y le escribió el catálogo José Donoso, al que había retratado en Calaceite en 1973), y allí ha vivido durante casi 40 años de su profesión. Estuvo en Venecia, Roma, Madrid, Túnez, pero a mediados de los 70 efectuó un viaje a Marrakech con Julio Antonio Gómez y se contagió de una imaginería nueva: arabescos, trazos, ornatos. De cuando en cuando regresaba a Zaragoza a visitar a los amigos, a su hermana María José y a recordar aquellos tiempos inolvidables de la ‘Zaragoza Amarilla’.

 

LA ANÉCDOTA

El vanguardista. El fotógrafo Andrés Ferrer valora así la obra de Joaquín Alcón: «Nos presentaron en el Bonanza en el 75 o 76 -bendito Manolo- donde continuamos tomando un vino de vez en cuando. Me llamaba ‘príncipe de la fotografía’, ironía que le aceptaba con placer y quizá por mi joven vanidad. Fue digno embajador, desubicado en la provinciana Zaragoza, de Man Ray, de El Lissitzky, de los vorticistas como Alvin Langdon Coburn... Fue un vanguardista en el páramo». Y al páramo de Torrero ha venido a reposar para siempre. 

 

ROGELIO ALLEPUZ: UNA ENTREVISTA

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ENTREVISTA. Rogelio Allepuz. Expone en Casa de los Morlanes

 

 

 

“Con las cámaras digitales se

piensa menos la fotografía”

 

“Julio Iglesias y Antonio Gala solo se

dejaban fotografiar por su lado bueno”

 

“Cuando miramos la fotografía nos

transporta por el camino de la memoria” 

 

Rogelio Allepuz resume más de 30 años de fotografía artística y de prensa en su retrospectiva ‘Emociones’, en la Casa de los Morlanes

 

Siempre he sido un gran aficionado al cine, sobre todo al cine en blanco y negro. Veía ciclos enteros de autores como Buñuel, Billy Wilder, Elia Kazan, Orson Welles, George Cukor, Alfred Hitchcock. Una de las primeras películas que vi de Buñuel fue ’Viridiana’. Me impresionó. Me empecé a dar cuenta de que el blanco y negro me gustaba mucho, que las imágenes llegaban a mí con más fuerza y me transmitían más sentimientos que el color. En las salas de cine empezó mi interés por la fotografía, por las escenas bien resueltas fotográficamente”. Así explica Rogelio Allepuz (Almohaja, Teruel, 1953) sus inicios. El fotorreportero –que se ha forjado en Spectrum, en la calle y en ‘Andalán’, ‘El día de Aragón’ y ‘El Periódico de Aragón’- exhibe una antológica de más de 30 años de trabajo, ’Emociones’, en la Casa de los Morlanes. Muchos compañeros de prensa lo consideran un auténtico maestro. El maestro.

 

-¿Qué fotos le atraían al principio?  

Sobre todo me atraían las fotos de temática social, pero siempre buscaba, de alguna manera, lo que no está tan a la luz, lo que está más escondido. Hay autores como Henri Cartier-Bresson, Diane Arbus, Robert Capa, Robert Doisneau, Richard Avedon, Walker Evans, Sebastiao Salgado, Ansel Adams o Cristina García Rodero, y por supuesto muchos más que me dejo que me han interesado, que me han ayudado mucho. Me emocionaba cuando veía su obra en los libros por su manera de mirar y ver. Mi deseo era y es sentir o intuir cuando la foto que acabo de realizar va a trasmitir algún tipo de sentimiento a las personas que la van a ver.

 

-¿Qué aprendió en Spectrum y qué le debe a Barcelona? 

-En Spectrum aprendí y descubrí en su biblioteca a diferentes autores. Me quedaba encantado viendo los libros e imaginando las situaciones por las que habrían pasado los autores para llegar a la foto final. Estuve como alumno en un curso básico y, después de regresar de un curso en Barcelona, entré como profesor un año. La verdad que siempre he sido bastante autodidacta y la técnica no me ha importado mucho. Me ha importado más transmitir, emocionar, aunque el resultado final no sea de una gran técnica. De Barcelona no tengo un gran recuerdo, estuve en el Centro de Enseñanza de la Imagen con Joan Fontcuberta. En esa época estaba como profesor, su especialidad era el fotomontaje y era un gran teórico e investigador de la imagen. Allí me di cuenta que lo que yo buscaba, y lo que más me atraía, era la foto documental, la foto social. Lo que sé de fotografía, y no es mucho, nació de mi interés personal por el cine, la fotografía, la pintura y la escultura.

 

-¿Cómo fueron sus inicios en ‘Andalán’, qué hacía, qué le pedían? 

Empecé como colaborador, llamaron a Spectrum diciendo que buscaban un fotógrafo para trabajar como reportero. Me vino muy bien porque en el fondo era lo que buscaba; así podía entrar en contacto con el tema social por medio de los reportajes. Hacía fotos de todo tipo: protestas, manifestaciones, entrevistas y también llegué hacer portadas, que sobre todo eran fotomontajes en los que trabajaba mucho.

 

-Poco antes de entrar en ‘El día de Aragón’ hizo una exposición de manos en Spectrum. ¿Cómo nació aquella muestra, qué buscaba? 

Tenía una buhardilla en la calle Predicadores. Allí monté mi primer laboratorio con una ampliadora de muelles que era un trasto, pero no había dinero para más. Yo bajaba con mi cámara, una Olimpus, y hacía fotos de todo tipo: de texturas, de maniquís que me encontraba por la calle y, sobre todo, de gente. En la zona del Mercado Central, los fines de semana había rastro y yo bajaba con toda mi ilusión hacer fotos de la gente, siempre buscando algo diferente y algunas veces encuadres imposibles. Un día, revisando los negativos, descubrí a un hombre trajeado con las manos atrás y esa foto me inspiró para realizar una serie que acabaría en una exposición. La dificultad que entrañaban estas fotos es que las hice sin que la gente se diera cuenta. Solo eran manos. La exposición se montó en la galería Spectrum, actualmente Spectrum Sotos.

 

-¿En qué disciplina se ha sentido más cómodo? ¿En el retrato o en el reportaje?

En las dos disciplinas me he sentido cómodo y en los daos puedes encontrar dificultades tanto físicas como sicológicas. La clave está en intentar crear una atmósfera de confianza a tu alrededor; en el caso del reportaje, no crear desconfianza en lo que vas a fotografiar. Y en el retrato, que al personaje nada más verte le transmitas confianza y seguridad, si no creo que se produce una especie de rechazo psicológico que en el resultado final de la imagen se nota.

 

-¿Cuál es para la usted la clave de una foto, qué matices quiere que tenga?

Además de una buena composición y un buen encuadre, que transmita y emocione, bien por el contenido, la luz, por lo que sea. Que cuando la mires, te llegue, te emocione de alguna manera. No sirve de nada tener una buenísima cámara, una gran técnica, si el resultado final te deja frío y no te dice nada. Por eso, con la ayuda de Plácido Díez, he titulado esta antológica ‘Emociones’.

 

¿Qué le atrapa de un rostro?

Me pueden atrapar muchas cosas. Lo primero que note que hay empatía, química, que sea expresivo. Hay rostros que quieren a la cámara y esos con poco dan buen resultado, pero también es trabajo del fotógrafo saber captar al personaje en su actitud más cómoda y natural e intentar robar un poco de su intimidad bien guardada. Como anécdota, Julio Iglesias y Antonio Gala solo se dejaban fotografiar por su lado bueno.

 

-¿Cómo se vive la foto desde un periódico, cómo la ha vivido usted?

He trabajado alrededor de 30 años en prensa. La fotografía en un periódico es todo rapidez, inmediatez, sucede algo y tienes que estar en cuestión de minutos, el llegar media hora tarde a un suceso supone no captar la imagen que reflejaría lo sucedido, aunque eso ahora ha cambiado y cualquiera te hace una foto con el móvil, y ya no se valora si la foto es de calidad o no, sino el hecho de que haya imagen de lo sucedido en el momento. Antes de la telefonía móvil con cámara, si no estaba el fotógrafo de un determinado medio de comunicación no había foto. Yo viví dos épocas…

 

¿Cuáles?

La que se fotografiaba con cámaras de carrete y la época de cámaras digitales. Son procesos muy distintos: el del negativo era como más lento, ya que tenía que pasar por el proceso de revelado químico y el posterior copiado de las fotos en papel era un proceso con más magia. Con las cámaras digitales el proceso es más cómodo sobre todo para el trabajo periodístico, ya que permite llegar a la imagen buscada más rápidamente, aunque también pienso que con las cámaras actuales y con las prestaciones que tienen el hecho de que una cámara profesional digital te pueda disparar del orden de diez imágenes por segundo, o más, el fotógrafo piensa menos la imagen porque confía que en esos disparos alguna imagen será la buena. Sobre todo en los primeros años en los periódicos, viví mi profesión con pasión.

 

-¿De qué foto conserva un recuerdo especial, inolvidable, por peligro, por sorpresa, por inverosímil?

-Guardo un recuerdo especial, por su crudeza, de las fotos que tuve que hacer, y que me impresionaron mucho, de las de los dos atentados aquí en Zaragoza: el de San Juan de los Panetes y el de la casa cuartel de la Avenida de Cataluña. También me impresionó la tragedia del camping de Biescas: son imágenes que se te quedan grabadas en la retina.

-¿En qué medida la foto es un documento contra la muerte y el olvido? Lo digo porque hay fotos que ya nunca podrán repetirse…

-Creo que la fotografía como documento histórico, al margen del soporte que se emplee, es de suma importancia. Cuando la miramos nos transporta por el camino de la memoria, que a veces es frágil, y nos gusta mirar y recordar cosas que sucedieron, y cosas y sitios que ya no están pero que existieron.

 

-Ahora está trabajando mucho el paisaje. ¿Qué le da? Parece un fotógrafo espiritual, zen…

-Estoy trabajando el paisaje, pero me siguen gustando la foto documental y el retrato. El paisaje me ha gustado de siempre, sobre todo caminar y disfrutar de sus olores a tomillo y romero que son los olores que recuerdo de pequeño en mi pueblo Almohaja (Teruel). El estar en silencio contigo mismo y disfrutar de todo lo bueno que te ofrece la naturaleza es como una sesión de meditación pero andando. Siempre me ha interesado el budismo, la filosofía zen. Intento que mis fotos de paisaje, con pocos elementos, puedan trasmitir serenidad y quietud.

 

 

 

20/10/2016 00:16 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

HISTORIA DE MARGARET WATKINS

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Margaret Watkins tuvo una vida de novela. Nació en 1884 en Ontario y murió en Escocia en 1969, adonde había ido a visitar a sus tías desde Estados Unidos, en concreto desde Nueva York, donde se había instalado a los 30 años.

Trabajó la fotografía publicitaria, participó del pictorialismo, estudió en las escuelas de fotografía de Clarence White, del que se dijo que había estado muy enamorada (tras su muerte le rindió homenaje con una exposición que incomodó a su viuda), coincidió con algunos de los grandes como Alfred Stieglitz y Paul Strand. Abrió un estudio de fotografía en Boston en 1913; más tarde lo hizo en Nueva York, donde se dedicó a la publicidad y a la edición artística en Pictorial Photography in America. En 1928 se fue a Escocia y ya no regresó a Estados Unidos: hizo reportajes en Rusia, en Alemania y en Francia. Y regresó a Escocia.

Hacia el final de su vida le confió sus archivos a un periodista con la condición de que los mostrase solo después de muerta. Hizo de todo: reportaje, desnudo, fotos de niños, retratos, paisajes… siempre con esa estética que pasa del pictorialismo a lo que se denominó modernismo. Ha sido objeto de numerosas exposiciones en los últimos años.

 

16/10/2016 21:31 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PETER BASCH: ARTE DEL DESNUDO

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http://peterbasch.tumblr.com/

 

Peter Basch fue un especialista en retratos y desnudos. En esta link puede verse una pequeña selección de esta última disciplina.

12/10/2016 17:46 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ANDRÉ DE DIENES: DESNUDO DE 1950

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André de Dienes es uno de los maestros clásicos del desnudo de los años 50 y 60, sobre todo. Retrató a Marilyn Monroe, por poner un ejemplo, y esos archivos han dado lugar a un estupendo libro. Me encuentro con muchas fotos suyas, contrastatadas, intensas, con un cielo barrido de nubes, y desnudos muy poderosos, carnales, exuberantes y de una honda plasticidad. Este es uno de los últimos que he encontrado. En las páginas de Hoodoo.

12/10/2016 14:42 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

RENÉE PERLE: LA MUSA DE LARTIGUE

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Renée Perle, la musa moderna de Lartigue

 

Historia de un misteriosa, elegante y fotogénica mujer a la que Lartigue le hizo 340 fotos

 

Antón CASTRO

Jacques-Henri Lartigue (1894-1986) fue fotógrafo, pintor, cineasta y escritor. Solía escribir muchas notas en sus 130 álbumes de imágenes y firmó unas memorias: ‘Instantes de mi vida’. Fue un hombre de frases sencillas y a la vez hondas: “La vida es algo maravilloso que baila, salta, vuela, ríe y pasa”. He aquí una perfecta síntesis de su universo. Fue el fotógrafo del mar, del vuelo, del movimiento, de la moda, de los deportes, del paseo, de la belleza femenina y de esos instantes que se vuelven inolvidables al ser fijados por su cámara. En 2011 llegó a la Lonja su exposición ‘Un mundo flotante’, más de 200 fotos de un archivo impresionante, al margen de modas y escuelas, compuesto por más de 100.000 instantáneas. El título aludía a algunas de sus características: la levedad, la ausencia de conflicto, la exaltación de la alegría y del placer. Allí se veía muy claro que Lartigue, de suaves maneras, un rostro angelical y mirada de pícaro, era el fotógrafo de la felicidad. En uno de sus álbumes escribió otro autorretrato: “Ser fotógrafo es atrapar el propio asombro”.

Lartigue se casó tres veces: en los años 20 con Bibi Messager, con la que vivió hasta 1929; con Mancella Paolucci, ‘Coco’, en 1932, convivieron durante casi una década, y con Florette Ormesa, se conocieron en 1942 y se casaron en 1945. Las tres aparecen continuamente en sus fotos. Quizá sea Florette, de una belleza delicada, quien le inspirase algunos de sus mejores retratos, mientras Bibi le sugirió algunas tomas más orientales.

Jacques-Henri Lartigue fue un enamorado del amor y de las mujeres. Tiene algo de criatura de François Truffaut. En marzo de 1930, tras la ruptura con Bibi, se cruzó con Renée Perle (1904-1977), modelo de la casa Doeuillet. La vio en la calle de la Pompe, con otra amiga, y ya no le pudo quitar el ojo de encima. Llevaba guantes. Escribió en sus notas: “Me gustaría ver sus manos. ¡Son tan importantes las manos!”. Concertaron una cita para el día siguiente a las cinco. El fotógrafo, de unos 35 años, espera impaciente: “Cinco treinta y cinco. ¡Ahí está ella! ¿Puede ser realmente ella? Deslumbrante, alta, delgada, de boca pequeña, labios gruesos y ojos oscuros, de porcelana. Deja a un lado su abrigo de pieles en una ráfaga de perfume cálido. Vamos a bailar. ¿Mexicano? ¿Cubano?”. Lartigue observa como su pequeña cabeza se alza sobre un cuello muy largo. Anota: “Cuando bailamos mi boca no está lejos de su boca. Su cabello roza  mi boca. “Soy rumana. Mi nombre es Renée Perle. He sido modelo de Doeuillet”, dice. Delicioso. Se quita los guantes. Manos largas, de niña. Algo en mi mente empieza a bailar ante la idea de que un día tal vez ella quiera que yo le pinte las uñas de esas manos...” Vivieron su amor, con sus vaivenes, sus viajes y sus lujos, durante casi dos años. Gozaron a sus anchas, de lugar en lugar: Cannes, San Juan-les-Pins, Antibes, Biarritz, Annecy, Villerville, etc. Eran una pareja ociosa, un tanto teatral en ocasiones, que parecían disfrutar de la belleza, de los paisajes y del erotismo. Y de la atracción recíproca. Lartigue no dejó de hacerle fotos todo el tiempo que vivieron juntos, hasta 1932.

Esos álbumes son realmente excepcionales. Renée Perle encarna a la mujer moderna, atractiva y segura. Usa pamela o sombrero, vestido largo o corto, de corte o de esport, con joyas o sin joyas. Da igual que lleve pantalones amplios o ajustados, posa en cualquier sitio como si fuera una actriz excepcional. Soporta todos los planos, y conserva siempre ese espíritu independiente y misterioso. Parece la musa y la modelo de los mil rostros, y es también la amante, la compañera, la rebelde, esa criatura que le exige al fotógrafo atención una y otra vez y lo mejor de sí mismo, lo mejor de su arte. Como mínimo, Lartigue elaboró una impresionante colección de 340 fotos, que fueron las que años después exhibió la familia y probablemente subastó en los años 2000 y 2001. En esos lotes también iban algunos retratos al óleo que le hizo el artista.

La fascinación de Lartigue fue absoluta. Sus fotos tienen algo de tratado de seducción y quizá de idolatría, al nivel de las Harry Callahan a su esposa Eleanor, las de Alfred Stieglitz a Georgia O’Keefe o las de Edward Weston a Tina Modotti. Algunos años después, su tercera esposa, Florette, dijo que esas fotos tenían elegancia, fotogenia y sofisticación. Han sido varios los diseñadores y fotógrafos que han dicho: “El estilo de Renée Perle es la perfección”. Ella hacía escenas teatrales encaminadas a provocar celos en el fotógrafo porque las reconciliaciones eran otro ritual. Lartigue escribió: “Renée quiere jugar conmigo”. Y tras el adiós, se preguntó: “¿Con quién podré hablar de amor después de que Renée se haya ido?”.

De Renée Perle, judía, apenas se supo nada más. Al parecer tuvo un hijastro, se dedicó a la pintura y se centró sobre todo en el autorretrato. Cayó en el olvido, hasta que Jacques-Henri Lartigue fue recuperado en 1963 en el MOMA de Nueva York y luego en toda Europa. Y entonces, en su mundo flotante y amoroso, se descubrió su fulgor, su hermosura y su modernidad. 

 

30/08/2016 09:33 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ÁNGEL BURBANO: UN DIÁLOGO

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EL ARTE NUNCA PIDE PERMISO”

 

[El fotógrafo Ángel Burbano expone en Barcelona su serie ’Golem 21’, un trabajo en torno al desnudo y a los maniquíes. La foto, de Heraldo, pertenece a Raquel Labodía.]

-No sabemos demasiado de usted: le apasionan la música, el periodismo, hizo radio… 

-Antes de que existiese Periodismo en la Universidad de Zaragoza hice un grado de periodismo. Siempre me ha interesado la información cultural, y en particular la música. He trabajo cinco años en Radio Topo, cinco en Radio Las Fuentes y otros cinco en Radio Ebro, donde hablaba de cultura en general: de música, de libros. Soy bibliófilo también, buscador de rarezas y lector.

-¿Cuáles son sus debilidades o aficiones’

-Me interesa mucho el ensayo, la filosofía y soy un apasionado del mundo del Rey Arturo y sus caballeros. Y a la vez, ya me interesaba la fotografía e iba a los fosos.

-¿Los fosos?

-Sí a los fosos de los conciertos. He colaborado con un fotógrafo estupendo como Pedro Hernández, del colectivo Anguila, y en los últimos años he trabajado para ‘Aragón musical’. Me parece que la revista, dicho sea de paso, con la aportación de Gustaff Choos, ahora Jaime Oriz, antes yo y otros, posee un espectacular archivo fotográfico de la música aragonesa de más de 3.000 fotos.

-¿Cómo se fotografía un concierto?

-Como se puede, con atención, hay trabajos de los que te sientes especialmente contento: un concierto de Sailen, que tenía una iluminación muy cuidada, otro de Amaral, que contó con un diseño de luces, uno de Las Novias, con motivo de su disco ‘Ego’. Es una búsqueda constante del contraluz, de los mejores gestos del cantante, etc. La fotografía musical tiene su miga porque la luz no la controlas tú, nos adaptamos a la que hay. Y la fotografía es el arte de la luz. La fotografía es luz, no photoshop, porque siempre se ha retocado. Yo intento atrapar un instante especial de la luz.

-Creo que también ha sido fotógrafo de gimnasia.

-Sí. Es algo que me encanta. Me fascina las posibilidades del cuerpo: la belleza, las líneas, la elasticidad y el movimiento, el ritmo. He retratado a las hermanas Dasaeva, y a muchas otras gimnastas, claro, y he descubierto que son unas modelos excepcionales. Me interesa también la danza contemporánea y recuerdo con mucho cariño sesiones en el Principal, en el estudio de Emilia Bailo o una serie sobre Elena Artiach.

¿Por qué le interesa tanto el cuerpo femenino?

Porque me parece el más sugerente, repleto de curvas y accidentes, es un cuerpo que cambia mucho, antes y después del embarazo, por ejemplo. La sugerencia es lo que enrique la imaginación. El cuerpo del hombre es más musculoso, más fálico. El cuerpo de la mujer te da muchas posibilidades: la delgadez, la gordura, me gusta realzar las curvas. Pero lo cierto es que todo es fotografiable: el arte es subjetivo y la mirada debe serlo también. A mí me interesa mucho también la fotografía de moda: me interesa mucho la obra de Erwin Blumenfeld.

-¿Cuándo se planteó exponer?

-Hace algunos años. Confeccioné mis portfolios y los he ido llevando a las distintas ferias de Madrid: los presenté en Arco, en Estampa, pero todo fue en vano, hasta que con mi colección de desnudos me salió primera exposición, en Madrid, en 2013. Allí, dentro del desnudo, estudiaba el claroscuro. Y pude hacer un cuidado catálogo: el fotolibro es la ventana al mundo de un fotógrafo.

-¿Qué tiene de particular el desnudo?

-De entrada es comunicación. Había hecho antes una aproximación, que se llamaba ‘La serie roja’. Tiene que ver con la belleza, con el misterio, con la excitación de la libido, con la exaltación del cuerpo. El desnudo es maleable, posee tensión sexual, erotismo, sensualidad; para mí es un vehículo de expresión.

-Y ahora sigue ahí y ha logrado exponer su nueva serie ‘Golem 21’, observando el cuerpo femenino, pero ha incorporado maniquíes. ¿Por qué?

-En primer lugar porque tengo una familia de maniquíes, de varios colores, y una pareja de niños. Mezclarlos con el cuerpo crea una inquietud: en ese diálogo hay algo turbador y desafiante. De ahí también la alusión al Golem, ese personaje sombrío, siniestro, vinculado con Praga y con  Gustav Meyrink, con ETA Hoffmann y con el propio Borges. Hay una reflexión sobre lo natural y lo artificial, sobre el rostro y sus máscaras, sobre esa capacidad o condición que tiene los maniquíes de mirarte de manera imperturbable. El maniquí tiene una gran presencia en la historia del arte y de la moda. En Barcelona, pegué la foto de un desnudo sobre un maniquí y eso hizo que la gente se agolpase ante la galería.

¿Cabría decir que se está volviendo conceptual?

Cada vez lo soy un poco más, sí. El maniquí te permite crear un ser como tú mismo. Entonces en esta exposición de desnudos y de maniquíes, también se habla de la identidad.

-¿Por qué sigue trabajando con el blanco y negro?

Porque está más cerca de esta realidad que quiero expresar. Aquí el ser humano no se distingue del todo del maniquí. En la foto del sexo femenino, no se ve con claridad si la mano que avanza es de alguien o del maniquí. Es del maniquí.

-¿Cómo se controla el pudor o la provocación? Se lo digo precisamente por ese sexo femenino que hace pensar en ‘El origen del mundo’ de Gustave Courbet.

-El arte nunca pide permiso, el artista sí. Intento no plantearme límites; además, casi siempre están en nuestra cabeza, no asimilamos con naturalidad lo que nos pertenece y forma parte de nuestra vida cotidiana. A mí me gusta trabajar en equipo y en las sesiones a menudo aparecen cosas imprevistas. Las modelos te dan fotos siempre. Los fotógrafos aún somos mirones. Soy fetichista.

-¿Cómo se llega a exponer en Barcelona?

-Le contestaré sin romanticismo: pagando. Me cuesta 1.200 euros la sala y el porcentaje habitual si hubiera ventas. He hecho 100 catálogos y me cuestan 1.800 euros, y la tirada de una copia de la muestra, de 41 piezas, alrededor de 1000 euros. Luego expondré en Reus y allí me piden 1500 euros. Te lo planteas como una inversión.

19/06/2016 02:16 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DUCE, POR F. JAVIER LÁZARO

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[Hace algunos días, le pregunté a Francisco Javier Lázaro por su tesis doctoral sobre José Antonio Duce, que acaba de publicar la Institución Fernando el Católico. Podríamos decir que había siete preguntas claras. Aquí están sus respuestas, que han aparecido en una versión reducida abriendo la sección de Cultura de ‘Heraldo de Aragón’. Esta tarde, en la CAI, Independencia 10, hay una charla presentación del libro y de Duce, rodeado de amigos: Julio Sánchez Millán, José Luis Cintora y el propio autor, F. J. Lázaro.]

-1. La razón de realizar una Tesis Doctoral sobre la figura y la obra de José Antonio Duce tiene mucho que ver con la propuesta que me hizo la que fue mi directora de Tesis, la Dra. Amparo Martínez Herranz, profesora del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, quien me habló de José Antonio, del inicio de su particular trayectoria en una época en que en Zaragoza había un cierto renacer de las actividades culturales (décadas de los 50-60). Desde este punto de partida, quería conocer un poco más sobre estos aspectos y tratar de reconstruir las condiciones del medio fotográfico y cinematográfico en nuestra ciudad, y el papel desempeñado por Duce en todo ello.

-2. Lo que más me interesó de entrada fue su temprano interés en superar los límites impuestos en aquella época (primeros años cincuenta) (tanto en cuestiones temáticas como formales) por la Sociedad Fotográfica de Zaragoza; sus deseos de experimentación, de abrirse a nuevas experiencias creativas, y el estrecho lazo que unía a toda una generación de jóvenes zaragozanos (nacidos a finales de los años y principios  de los treinta), que, a través de distintos medios (fotografía, cine, literatura y pintura) iniciaron sus trayectorias artísticas.

 

-3. Valoración de su trayectoria y épocas. En materia fotográfica, hablaría de una primera época, la que va desde su ingreso en la Sociedad Fotográfica de Zaragoza (1953) hasta su entrada en el Club Cine Mundo (1957-1958), en que Duce aprende los rudimentos técnicos básicos del medio y los aplica en composiciones y temáticas propias de la tradición tardopictorialista que sigue en pleno vigor en esta época (paisajes urbanos, arquitectura, paisaje, etc.).

             Una segunda época, muy influenciada por el mundo del cine, por sus colaboraciones (como director de fotografía y realizador) con otros miembros del Club Cine Mundo (José Grañena, Rafael Montes, José Allueva, Víctor Monreal, etc.) en sendas películas amateurs, que se aprecia en la aplicación de iluminaciones, poses (cuando hablemos de retratos), etc., derivados de este contexto. Asimismo, encontramos nuevas influencias aprehendidas de la consideración de publicaciones y anuarios internacionales (Photography Year Book, etc.) que reproducen las últimas novedades en materia fotográfica. En esta época asistimos a la instalación y consolidación de Duce en el circuito habitual del fotógrafo amateur en España, participando en numerosos concursos -algunos de los cuales gana-, y que alterna con algunos encargos profesionales procedentes del mundo de la publicidad y del encargo editorial, pero de manera bastante esporádica. Quizás llevaría esta segunda época en fotografía hasta 1969, en que abre su estudio fotográfico (en la c/ Francisco de Vitoria), especializado en la fotografía comercial y publicitaria. Un hito importante de este período, adscrito plenamente a la fotografía como afición y bajo planteamientos exclusivamente artísticos, serían sus años como presidente de la SFZ (1968-1973), donde introdujo algunas novedades en el funcionamiento de la entidad. En este sentido, desde el punto de vista creativo, diversifica sus intereses en función de muy variadas temáticas y estéticas: desde la fotografía de arquitectura, más o menos vinculada a la tradición (serie de El Serrablo), hasta el reportaje (urbano y de espacios concretos), donde podemos destacar los ambientados en distintas ciudades europeas (Hamburgo), y, especialmente, sobre El Oasis, que continuaría de modo intermitente hasta los años noventa.

            A partir de 1969, se incrementan sus encargos profesionales (ilustración de libros, carteles publicitarios (muchos de estos -libros y carteles- encargados por diferentes instituciones locales) publicidad en general (firmas privadas), sin olvidar los reportajes del clásico trío Bodas-Bautizos-Comuniones), que continuarán hasta su jubilación, a finales de 1994.

    Desde 1969 hasta 1994, discurren en paralelo sus trabajos que no tienen otro destino que satisfacer su creatividad (de especial interés sus reportajes de la Semana Santa bajoaragonesa, por los que obtiene importantes galardones a nivel internacional entre 1972-1973; o las Brujas, también de esa época, o los No Identificados, a principios de los ochenta, que finalmente verán la luz como publicación).

      Desde 1994 hasta la actualidad, definiría una nueva época, que tiene que ver con la asunción de las técnicas digitales, que aplica a series tan imaginativas como Twin Girls o sus particulares retratos manipulados digitalmente, algunos de los cuales provienen de los No  Identificados, pero también en trabajos más clásicos, como son los libros sobre diferentes monumentos de la ciudad (El Pilar, La Seo, iglesia de San Miguel, Palacio de la Aljafería, etc.), editados por la C.A.I. y el Arzobispado, realizados ya en el nuevo milenio.

-4. En cuanto al medio cinematográfico, las diferentes fases quedan perfectamente definidas: una primera época, desde que ingresa en el Club Cine Mundo (1957-1958) caracterizada por la orientación amateur de sus trabajos (como realizador y director de fotografía), hasta 1961, en que inicia de manera decidida varios encargos profesionales. No obstante, sí que es cierto que entre 1957-1958, coincidiendo con sus primeros momentos en el cineclub zaragozano antes citado, participó en la realización de tres mediometrajes profesionales producidos por una modesta firma estadounidense con destino a la televisión cubana y también en la filmación de Los Sitiados (1958), producida por Radio Zaragoza. A partir de 1961, se centra exclusivamente en la faceta profesional, siendo inaugurada esta etapa con su cortometraje documental Zaragoza, ciudad inmortal, producido por la firma madrileña Leda Films. En 1962, continuaría con este formato y género gracias a sendos trabajos financiados por la productora Intercine, coincidiendo con la fundación de la productora Moncayo Films, junto con nombres como Víctor Monreal, Emilio Alfaro, Julián Muro, José Luis Pomarón o Manuel Rotellar. Hasta 1968, podríamos situar su plena profesionalización en el campo cinematográfico, de la mano de nuevos cortometrajes documentales (primera fase, filmados entre 1962-63) y, poco después, los cuatro largometrajes, con especial consideración de Culpable para un delito, realizado en 1966. En los años posteriores a 1968, la labor en materia cinematográfica queda un tanto diluida puesto que la productora deja de participar en proyectos, aunque sí que es cierto que se redactan nuevos guiones (por parte de Emilio Alfaro) que nunca se llevaron a la práctica.

-5. La época de reportaje corresponde, principalmente, a los años sesenta, a partir de trabajos como Hamburgo (1963) o el localizado en Nueva York (1967), pero se inicia ya en los años cincuenta, con obras ambientadas en su ciudad. Estas primeras mantienen resabios tardopictorialistas (con gran influencia de Joaquín Gil Marraco, secretario de la SFZ),  y se trata de ejercicios compositivos (calles en perspectiva y buscando efectistas contraluces), donde no existe ninguna clase de problemática social, algo que sí planteaban algunos otros fotógrafos españoles coetáneos (grupo Afal, grupo de Barcelona o la Escuela de Madrid). En ese sentido, interesa más representar un espacio (urbano) concreto que el elemento humano. A partir de los primeros reportajes mencionados, ambientados en ciudades extranjeras, Duce se suma a las tendencias más novedosas dentro de este género, donde una de las premisas más habituales va a ser el “instante decisivo” en la línea de Cartier-Bresson. Otro trabajo singularmente interesante dentro del reportaje va a ser la serie iniciada sobre El Oasis, donde los efectos de movimiento, desenfoque, falta de nitidez y el grano son los definitorios, al igual que estaban planteando otros fotógrafos coetáneos, nacionales y extranjeros, que se movían dentro de la heterodoxia, rompiendo, por tanto, con los cánones academicistas que defendían las agrupaciones fotográficas. Y, por último, debemos destacar sus series dedicadas a la Semana Santa, ya desde mediados de los años sesenta y hasta principios de los setenta, en las que Duce manifiesta un mayor interés por los componentes humanos y culturales del hecho fotografiado, más que la pompa, boato y solemnidad de otras épocas, cuyo mejor exponente fue el fotógrafo sevillano Luis Arenas Ladislao.

            Respecto al retrato, oscila igualmente entre la tradición (un retrato que se asocia bien con el de gabinete) y la modernidad, fijándose en las propuestas, sobre todo, de Irving Penn, uno de sus maestros, en la pose natural y directa y en la iluminación suave, descartando los contrastes, como planteara otro de los grandes, como Richard Avedon.

 

-6. El valor de Duce como innovador en el uso de técnicas y procedimientos informáticos es coherente con todo lo que representa su trayectoria. Ha estado presente desde el principio. Desde el empleo del objetivo “ojo de pez”, en los años sesenta, a los filtros que dieron lugar a sus No Identificados, a principios de los ochenta, creando una imaginería surrealizante de resuelto interés plástico, en sintonía también con la vuelta a una fotografía más plástica que se empezó a dar en los años setenta, después de los años de dominio de la toma directa adscrita al reportaje. Y, finalmente, por supuesto, todo lo relacionado con la técnica digital, desde mediados de los años noventa, en que fue uno de los pioneros en nuestra Comunidad Autónoma, de tal manera que hizo las veces de maestro para otros artistas que siguieron después, como Javier Povar, etc.

           Otro de los aspectos que querría destacar dentro del uso y aplicación de las nuevas tecnologías a la fotografía, sobre todo, la digital, es que ha sido un autor que desde el primer momento ha actuado sin prejuicios; que no le ha importado trabajar con estas nuevas herramientas a su disposición para seguir construyendo un mundo personal y original. Aunque ello le ha servido para granjearse no pocas oposiciones y críticas.

 Personalmente, creo que uno de los valores principales de sus libros sobre Zaragoza es que nos ha permitido conocer, como espectadores, lugares, rincones y detalles que antes nos habían pasado desapercibidos. Por otra parte, es verdad que se ha ocupado de los lugares y elementos característicos, tanto en los templos religiosos como en los edificios civiles (en este último caso, me estoy refiriendo a la Aljafería), pero, a pesar de eso, ha sabido presentar visiones inéditas, no digamos ya cuando ha aplicado efectos digitales (efectos caleidoscópicos, duplicaciones, etc.). Ha desechado la posibilidad de mostrar la imagen característica para intentar ser siempre original.

            Por otra parte, la resolución virtuosa junto con el diseño de maquetación óptimo han permitido desarrollar unas publicaciones donde los monumentos se manifiestan en su mayor esplendor, algo propio de este tipo de publicaciones de carácter institucional.

-6. El cineasta. Se muestra con muchos elementos en común a su faceta como fotógrafo: es un buen ejemplo de transición entre el campo amateur y el profesional. Es un hombre que no se “conforma” con desarrollar trabajos amateurs con una difusión muy limitada (mundo de los cineclubes y asociaciones culturales, etc.) y con pocos medios y, ambiciosamente, quiere dar el salto al profesionalismo. Para ello, se forma en las aulas del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (experiencia formativa con clara vocación práctica que complementa la formación previa asimilada en las sesiones de los cineclubes, donde se conocía la obra de los clásicos, de la vanguardia, etc.), junto con otros jóvenes de su generación que persiguen lo mismo y que lo van a conseguir: José Grañena, Víctor Monreal, José Antonio Páramo, etc. Como ellos, entra en el mundo industrial de la mano de modestos trabajos, cortometrajes documentales, que son fomentados por la Administración cinematográfica del momento y que suponen la salida natural a los titulados, para, posteriormente, afrontar la producción de largometrajes. Asimismo, Duce en su labor de promotor de la productora Moncayo Films, junto con el resto de sus compañeros, se relaciona bien con buena parte de los cineastas españoles de los años sesenta que pretendían hacer un cine de ficción “digno”, resueltamente cosmopolita e internacionalista, asumiendo una la denominada “política de géneros” que se estaba practicando en aquella época (cine policiaco, comedias de intriga, suspense, cine de espías, producido en régimen de coproducción).

 -7. Su película “Culpable para un delito” significa la filmación íntegramente en Zaragoza de un policiaco de gran interés que participa de algunos clichés del cine hollywoodiense (mundo del boxeo, “falso culpable” hitchcockiano) y la estética noir del cine francés. Es un ejemplo perfecto de ese intento -del que hablaba más arriba- de trascender las referencias localistas, de hacer un cine comercial digno para lograr asentarse en la dura y competitiva industria cinematográfica.

14/06/2016 10:18 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PROGRAMA DE BARBASTRO FOTO

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[El fotógrafo, y miembro de BFoto, Antonio Lachós explica el programa de Barbastro Foto (BFoto, ya) que se ha inaugurado ya y que tiene un intenso y variado menú de exposiciones, charlas, mesas redondas, proyecciones: puro amor a la creación, a la comunicación y al valor de las imágenes. Esta foto es de Anka Zhuravleva.]

 

 

BFoto,  las cosas son extrañas

 

En Barbastro-Foto también hemos sufrido los recortes: a partir de ahora nos llamamos BFoto. Bueno, por eso, y por si acaso a los de Barcelona les da por hacer un festival de fotografía. Existen unos incorregibles que llevan a cabo un festival  de fotografía y dicen que es para cazar leones en Escocia. Pero ya sabe,  si no hay leones en Escocia, tampoco habrá festival. Una apuesta fotográfica en los tiempos en los que a las humanidades les están haciendo el paseíllo tiene mucho de puente sobre el río Kwai.  Y si se hace en una ciudad pequeña y se centra en la fotografía emergente, puede usted dudar tranquilamente de su continuidad. Salvo que  haya   leones en Escocia. Es entonces cuando el festival puede cumplir tres años, seguir defendiendo la fotografía emergente, las actividades callejeras, la participación de los colegios de la ciudad o los talleres de formación. Este año tenemos un lema que articula el festival: las cosas son extrañas. Es por el gran Duane Michals y porque somos así de cosmopolitas: lo universal es solo lo local sin paredes. Y hablar de las cosas son extrañas es hablar del mundo, de todo aquello que existe, de lo que miramos aunque no haya sido aún fotografiado. Es hablar de los demás.

En Barbastro las fotografías tomarán las calles durante el mes de junio. No tema, son inofensivas.  Si además se prioriza lo emergente,  aquello que nace y sale, lo que surge para ser mirado,  puede ser muy divertido. Al eliminar el estigma de la comprensión, uno puede mirar las cosas con la misma frescura con la que usted miró por primera vez volar un pez. Por eso hay Verotipias, las fotografías que los chicos de 4 a 6 años de los colegios de la ciudad han hecho sabiendo que las cosas son extrañas y que serán expuestas en los paredes del río Vero, conformando la única exposición del mundo que está en un río. Allí se resume esa infancia en la que el mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre y en la que uno llega a casa dispuesto a contar lo raro que es vivir. Verotapias, dijeron, y todo empezó a emerger. Habrá también exposiciones colgadas en paredes, ese supuesto anacronismo en los tiempos del whatsapp. Estarán allí para comunicarnos aquello que permanece oculto bajo el envoltorio de las cosas y permitir que la fotografía pueda ser el espejo que siempre fue, en concreto el espejo  de su propio interior, olvidándonos de la vieja falacia del espejo de la realidad. Lino Bielsa, Beatriz Castellón, Alfredo De Stéfano y Anka Zhuravleva, más todos los participantes de Open y Veintiocho conforman las exposiciones de esta extraña edición.

 

 Tendremos un Moliné en el que los cuatro mejores proyectos presentados a Emergentes verán la luz para hablar del mundo actual a través de fotografías. Clara Gasull, Laura van Severen, Susana Modrego y Alice Cannara Malan conforman la piedra angular de este festival. Cuatro formas diferentes de mirar el mundo, cuatro propuestas seleccionadas de casi doscientas que evidencian la importancia de contar y la necesidad de escuchar.

Tras los Emergentes, Visionados, el lugar  dónde  se puede presentar un proyecto fotográfico  públicamente, concediendo la oportunidad de conocer los criterios de selección de un jurado que determina qué puntos de interés tiene cada proyecto, qué lo hace interesante. Tres maestros como Julio Álvarez, Enrique Carbó y Llorenç Raich nos ayudarán a comprender los resortes ocultos en todo trabajo fotográfico, el misterio latente que emerge solo cuando encuentra una mirada sensible.

Antón Castro, periodista, escritor y mayúsculo polímata, vuelve al festival para hablar de  “Los sueños del fotógrafo, el enigma de la foto “. Historias en los márgenes ,  fotógrafos normales en mundos  raros y  fotógrafos raros en mundos normales. Conectará diferentes formas de vida a través de un viaje por la fotografía con grandes como Julia Margaret Cameron, Ruth Orkin, Richard Avedon o Martin Chambí. Un placer para inmensas minorías.

La formación de esta edición corre a cargo de Matías Costa con Autopsia de una idea. El viaje que nos propone Costa a través de los proyectos fotográficos no se asegura regreso, tampoco placer. Un proyecto sirve para caminar, para descubrir dónde se quiere llegar o para no abandonar cuando el horizonte es solo un recuerdo. Lo importante es comprender que haciendo un proyecto  solo somos náufragos que han probado el agua del mar.  Además, y   para todos los públicos, Costa hablará de la fotografía como mapa personal, de  esa fuerza interior que nos obliga a contar historias, a construir una cartografía conforme caminamos. Pese a la aparente imprecisión de esa mapa, ese mapa sabe más de nosotros  que nosotros mismos.

Y, por último, el Kosofoto, disculpen la k, tan domesticada y aseadita que últimamente huele a colonia. Habíamos buscado un nombre en inglés, por aquello de ser cools, pero la clave nos la dio un lugareño: que haya abundantes fotos, que si no sobra, es que falta. Si usted trae fotos para colgar le aseguramos que no las volverá a ver, pero también que podrá llevarse las que le gusten. Y en esas estaremos, colgando de un cordel otros mundos de papel.

                                                                                                                                             Antonio Lachós

02/06/2016 10:33 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FOTOS DE MAXIM VAKHOVSKIY

Maxim Vakhovskiy es un fotógrafo de retratos nacido en Charlotte, Carolina del Norte. Dice: "Mi trabajo se centra principalmente, pero no en exclusivo, en el retrato de las mujeres de ascendencia africana. Siempre en busca de fotografiar personas interesantes con calma espíritu libre". He aquí una selección de sus impresionantes y cuidados retratos.

Aquí se pueden ver sus fotos: 

https://www.facebook.com/maximvakhovskiy/

 

1

 

1. http://67.media.tumblr.com/607a3456a0a554a81033f07589bfae2d/tumblr_mutgx3fuSb1s5qs0yo4_400.jpg

2.http://66.media.tumblr.com/56b603d7e5c2a3f84076710bfa88b8ec/tumblr_mnq5rlOgom1rs3g5co1_500.jpg

3. http://66.media.tumblr.com/7921ab3c3e3db8c09d8c46ab7fcc3e02/tumblr_mn1vwbqnW11rs3g5co1_500.jpg

4. http://static1.squarespace.com/static/51e81269e4b0837812985d8d/t/52f15133e4b028d7d4c095b0/1391546683014/Maxim+Vakhovskiy.jpg

5. http://41.media.tumblr.com/b5f5a668f1d716af5663c6afd5da6e5e/tumblr_mnrp7mPzsT1rs3g5co1_500.jpg

6. https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/b8/0d/66/b80d6649e8728d03c37305098876d319.jpg

7. http://40.media.tumblr.com/f7ae2d66adfb83177a8a90ae9643b9be/tumblr_nfndw8cLLd1rs3g5co1_500.jpg

15/05/2016 17:51 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LEE MILLER, VISTA POR MAN RAY

Man Ray vivieron una historia de amor que duró tres años. Además, trabajaron juntos en el taller, se suele decir que fue ella quien descubrió azarosamente las solarizaciones. En cualquier caso, fue la gran musa del fotógrafo. La retrató de todas las maneras. 

 

-Retrato realizado en 1930.

-Retrato de Lee Miller de 1932.

 

-Retrato hacia 1932.

 

-Man Ray y Lee Miller. La fuerza del amor.

 

1. foto: http://www.theenglishgroup.co.uk/wp-content/uploads/2013/03/tumblr_mj8d45rPqy1qdy7vgo1_500-460x616.jpg

2.https://news.artnet.com/wp-content/news-upload/2015/03/Man-Ray-Lee-Miller-1930.jpg

3. http://4.bp.blogspot.com/-JfNkaO5FKc4/Vcjq6HGemaI/AAAAAAABtxk/ZIUeqtoGLYg/s1600/Lee%2BMiller%2B-%2BMan%2BRay%2B%25284%2529.jpg

4. http://2.bp.blogspot.com/-068WRFesifc/VcjqvSu1GGI/AAAAAAABtwc/Y4h6vu2mz1o/s1600/Lee%2BMiller%2B-%2BMan%2BRay%2B%25282%2529.jpg

5. http://www.theartpostblog.com/wp-content/uploads/Man-Ray-with-Lee-Miller-e1418726641197.jpg

07/05/2016 20:04 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

HOY, FIRMA EN DÍA DEL LIBRO CON EL FOTÓGRAFO ANDRÉS FERRER

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[Hoy, Día del Libro, firmaré en solitario en Prensas Universitarias de Zaragoza, 12 a 2, mi nuevo poemario ’El musgo del bosque’ (un viaje en el tiempo por la memoria y por algunos instantes imborrables con García Pavón, Torrente Ballester, Mercé Rodoreda, José Hierro, Leopoldo Pomès, en el cine, en el amor, en la música, andan por aqui José Antonio Labordeta o Amancio Prada, o en el arte con Eduardo Laborda e Iris Lázaro o Pascual Blanco...). Y por la tarde, en Antígona, con Andrés Ferrer firmaremos, de 5 a 7, y de 8 hasta que se cierre, si alguien lo desea ’Los Sitios de la Zaragoza inadvertida’ con 120 fotografías y 81 textos. Es un libro que habla de cine, de teatros, de paseos, de espacios, de noches de música, de hoteles, de un sinfín de personajes: García Mercadal, Pilar Bayona, Félix Navarro, Ricardo Magdalena, José Alfonso de Drogas Alfonso, el fotógrafo Lucas Cepero, asesinado cerca de la plaza de Sas, de las torres de la Seo, del cementerio de Torrero, de bibliófilos, de pintores del Ebro, de un descampado en la Magdalena y de una noche de amor, de Esto no es un solar, del Teatro Principal... O de la plaza de España y sus embrujos. He aquí el texto... Este libro, solo 25 de sus fotos, puede verse en Las Cortes de Aragón.]

 

PLAZA DE ESPAÑA / Texto: Antón Castro. Fotografía: Andrés Ferrer.

Se veían todos los días en las escaleras del edificio de la Diputación. Al lado del Cuarto Espacio. Se habían acostumbrado a ese lugar y allí se daban el primer beso. Se sentaban. Violeta contaba que había estado fabricando máscaras y muñecos de trapo, que había proyectado la voz y que había ultimado el guion de la nueva pieza teatral que estrenarían en otoño en el Teatro Principal. Era menuda, vivaz, de una mirada luminosa; a veces, Jorge, más taciturno, pensaba que cualquier día lo cegaría con su claridad y su alegría. Ella contaba y no paraba: había oído a Silvio Rodríguez, a Rafael Berrio, a Copiloto, a Kate Bush, de nuevo, tantos años después, a Silvia Pérez Cruz, su canción favorita era ‘Pequeño vals vienés’, el poema de García Lorca que había adaptado magistralmente Leonard Cohen. Jorge apenas decía nada: sonreía levemente. Sonreía cautivado y pensaba qué secretas son nuestras vidas, y qué distintas, qué amasijo de hechos y minucias, qué disparidad de caracteres. Se fijaba en ella, en sus pendientes, en sus cuadernos de notas, también dibujaba muy bien. Le gustaba estar allí: le parecía que aquel sitio, aquel cruce de caminos hacia todas partes, simbolizaba también la relación que vivían. Violeta se agigantaba a cada instante, hiperactiva, llegaba a todo sin desbocarse, y él tenía la sensación de que se empequeñecía. La plaza de España era algo parecido: gigantesca, transitada, repleta de historia y de mitología, un puro sinvivir de personas y ruidos, la algazara de las horas, con esos edificios que dan la dimensión de grandeza o de monumentalidad de la ciudad. Y Jorge allí, desarmado de dicha, sobre las escaleras, seducido por aquella joven que vivía tres o cuatro existencias en una sola. De cuando en cuando, cerraba los ojos para concentrarse solo en su voz y en su olor. Un día se quedó traspuesto de emoción y quizá de beatitud; cuando abrió los ojos Violeta ya no estaba. La plaza también había cambiado: había vuelto el tranvía, había reabierto el café Gambrinus y el edificio ‘Puerta Cinegia’ miraba de frente, con sus ojos de ajedrez, al Monumento a los Mártires de Ricardo Magdalena. La gente se colaba por todas partes como siempre hacia los enigmas insondables del Tubo, en “manadas numerosísimas”, como habría escrito Julio Antonio Gómez. Jorge reparó que llevaba con él un libro de Ernesto Hernández Busto, La ruta natural (Vaso Roto, 2015) y que había subrayado este fragmento: «A veces, el éxtasis, literalmente ese “ser o colocarse fuera de sí mismo”, es un proceso ascensional, el cuerpo paralizado para que el alma pueda contemplar lo divino». No sabía bien por qué pero sospechaba que a él le había sucedido algo semejante. Todo resultaba tan verosímil que no estaba seguro de que estuviese dentro de un sueño.

 

-Del libro ’Los Sitios de la Zaragoza inadvertida’. Fotografías de Andrés Ferrer. Textos de Antón Castro. 

23/04/2016 08:26 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

HISTORIA Y LIBRO DE JUANA BIARNÉS

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La segunda vida de Juana Biarnés

 

Juana Francés, la mujer que retrató

a Los Beatles hace ahora 50 años

 

La Fábrica, en su colección Photobolsillo, recupera la obra de la pionera del fotoperiodismo en España

 

 

La vida siempre concede una segunda oportunidad. Juana Biarnés (Tarrasa, Barcelona, 1935) es un buen ejemplo de ello. Otro más. Quizá todo empezase de nuevo cuando Gervasio Sánchez y Sandra Balsells la invitaron al Seminario de Periodismo y Fotografía de Albarracín: allí los estudiantes descubrieron a la pionera del fotoperiodismo en España que “se ha ocupado siempre de lo real y ha sido su enfoque intimista lo que la ha distinguido del resto de fotorreporteros de la época”, tal como escribieron Mónica Carabias y Francisco J. García en el catálogo que marca su recuperación: ‘El rostro, el instante, el lugar’ (2014), al que se acaba de sumar ahora una monografía de La Fábrica en su colección de Photobolsillo.

Juana Biarnés, contra viento y marea, decidió ser fotógrafa. Su padre hacía foto deportiva y además era poeta. Ella lo vio con tanto trabajo que decidió echarle una mano. Él se colocaba en una portería y ella en otra. En el campo de Les Corts un árbitro no dejó empezar el choque mientras Juana estuviese haciendo fotos, algo que también le ocurriría años después en el palacio de Congresos: estaba acreditada con todos los permisos, pero el guardia de seguridad le impedía el acceso al hemiciclo por ser mujer. Su carrera empezó en medio de la tragedia, con las inundaciones de Terrasa de 1962. Su padre le dijo que se repartieran la ciudad y que en cuanto tuviese las fotos las fuese revelar a Barcelona. Así lo hizo: sus espeluznantes instantáneas, que no ha querido exhibir ahora por respeto a las víctimas y a sus familias, llegaron ante el presentador Federico Gallo y abrieron los telediarios.

Poco después, Emilio Romero, director de ‘Pueblo’, vio su trabajo y le hizo una oferta laboral: la llamó a Madrid y le dijo que le pagarían por pieza publicada. Ahí empezaría su gran tarea. Tres años después acudió a la rueda de prensa de Los Beatles en el Hotel Avenida Palace de Barcelona. No se quedó a gusto y se metió en su mismo avión en dirección a Madrid. Se disfrazó un poco para afirmar sus armas, metió una cámara pequeña en el bolso y llamó a su habitación. Ringo Starr la vio y dijo: “You?”. Permaneció tres horas con ellos, les habló de flamenco, de pan con tomate, entonó algunos temas y los retrató, confiados y sonrientes, en la intimidad. Las fotos dieron la vuelta al mundo.

Juana era osada y tenía olfato informativo y artístico. Retrató a los nudistas de Ibiza, a un hosco Luis Buñuel durante el rodaje de ‘Tristana’, a Roman Polanski, a Raquel Welch (que había perdido la documentación), a Rocío Durcal y a una Carmen Sevilla más bella que nunca, a Santiago Bernabéu en bata, a Orson Welles, a Sue Lyon, aquella joven que habían interpretado la Lolita de Nabokov; retrató a Serrat con sus patillas de bandolero, o a Pilar Miró, recién llegada a TVE.

Cuando cerró ‘Pueblo’ se convirtió en ‘freelance’, creó su propia agencia, Sincro Press, y viajó a Estados Unidos para asistir a los rodajes de cine. Siguió trabajando hasta 1985. El director de una revista le rechazó un reportaje sobre un enfermo de cáncer, que intentaba contagiar esperanza a los demás, y ella  decidió retirarse. Al parecer le mostraron unas diapositivas en color de Lola Flores y le dijeron que eso tenía más interés y más público.

 

LA ANÉCDOTA

Juana Biarnés abrió un restaurante en Ibiza, Ca Na Joana, con su marido francés, un periodista de ‘Paris Match’, y se dedicó a otra de sus pasiones: la cocina. “He heredado de mi madre la afición a los fogones y la necesidad de contar historias- suele decir Juana Biarnés-. Una de sus pasiones era contar novelas a sus compañeras de trabajo”.

17/04/2016 14:12 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

'LOS SITIOS'... / FERRER & CASTRO

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'Los Sitios de la Zaragoza inadvertida'. 25 fotografías de Andrés Ferrer y 25 textos de Antón Castro. La exposición se inaugura el jueves 14 de abril a las 11.30 en el palacio de la Aljafería. El libro se pondrá a la venta a partir del viernes.

 

 

 

RETRATO EN IMAGEN Y PALABRA DE ZARAGOZA

 

 

          ¿De cuántas formas se puede mirar una ciudad? Zaragoza es una ciudad hospitalaria, la ciudad de los tres ríos, de palacios renacentistas, la capital del cierzo. El fotógrafo Andrés Ferrer lleva años recorriéndola y ha buscado su propia iconografía: los lugares que están ahí, los monumentos, los rincones, las fachadas, los barrios, las plazas, los descampados, a los que apenas prestamos atención. Son los sitios inadvertidos. Los recodos. Los miradores. Los edificios. El envés de la vida corriente. Lo que hemos dejado de ver tras haberlo mirado tanto.

 

          Durante muchos días, Andrés Ferrer salía como un cazador de luz y se fijaba en la Plaza de las Catedrales, en la Expo o en el Ebro con su pasarela, en la Cooperativa del Taxi, en la playa ferroviaria de La Corbera; se internaba por pasadizos como el Palafox o el pasaje del Ciclón o se iba a la Adriática, al Paraninfo, a un grupo escultórico o al Cementerio de Torrero. Atrapaba el silencio, esos instantes donde el tiempo se hace leyenda, foto fija de la memoria, caligrafía de emociones antiguas. No le ha preocupado tanto lo evidente como lo inadvertido. Zaragoza tiene varios rostros, algunos ocultos o desdibujados, y él con paciencia, con sosiego, con la lentitud que exige la luz los capta. Y da una imagen distinta de la ciudad: eterna, cotidiana, vivida y, a veces, espectral. Una ciudad con sus luces y sombras.

 

          Antón Castro acompaña sus fotos con diversos textos: narraciones, perfiles, pequeños ensayos, microcuentos, poemas en verso y en prosa, fábulas, aforismos, guiños..., en clave realista y de ficción, donde asoman multitud personaje históricos (José Alfonso, García Mercadal, Luis Buñuel, César Augusto, Goya, Fleta, Marín Bagüés, José Antonio y Miguel Labordeta, Pilar Bayona, Pablo Gargallo, Pablo Serrano, Dimitri Berberoff, el doctor Lozano, Teodoro Ríos Balaguer, Ricardo Magdalena...) y de ahora mismo. Y también están presentes espacios, situaciones, historias reales y soñadas que demuestran que una ciudad puede ser contada y cantada de formas casi inagotables. Desde la intimidad o con una voz coral que, en el fondo, nos pertenece o nos abraza a muchos.

 

          De la unión de las fotos y los textos ha nacido el libro ‘Los Sitios (de la Zaragoza inadvertida)’, que es un homenaje a Zaragoza, a su historia y a su presente, a sus comercios, calles, casas, lugares emblemáticos y olvidados, a través de la imagen, con su diálogo incesante del claroscuro, y de la palabra. Y es un libro de artista o de artistas, entretenido y ágil como una caja de sorpresas, un proyecto, un sueño, un himno visual y literario de reconocimiento de una ciudad asequible, cargada de historia, de claridad y de sombras. Casi una cuarta parte del proyecto se expone en las salas del Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón.

 

Agustín Sánchez Vidal, escritor e historiador del cine en Aragón y máximo especialista en Luis Buñuel, firma el prólogo del volumen y dice: “De este libro también se desprende una Zaragoza que apuesta por el futuro y cree en él, que se ha reinventado bastante más de lo que creemos quienes la habitamos a diario. Todo eso, entre otras muchas cosas, se hallará aquí. Tras macerarse en ellas se pueden recorrer las calles y plazas como provisto de esas gafas o dispositivos de realidad aumentada. Los mismos lugares aparecerán entonces dotados de nuevas luces y lecturas. Esas que con tanto talento han captado Andrés Ferrer y Antón Castro, para enriquecer lo existente y devolvernos una ciudad más habitable, mejor percibida y advertida”.

EUGENI FORCANO: 90 AÑOS DE FOTOS

     

    EUGENI FORCANO: NOVENTA AÑOS DE IMÁGENES
    El once de marzo Eugeni Forcano celebrará los 90 años. Es uno de los grandes fotógrafos que ha dado Cataluña en el siglo XX y XXI. Vive en Canet de Mar, como en su niñez. Le confesaba a Josep Playà Maset en 'La Vanguardia': "A mí lo que me gustaba era positivar las imágenes y a poder ser a un tamaño grande. Lo complicado era el revelado, hoy hacer fotos no cuesta nada, es el oficio más fácil. Para hacer buenas fotos hace falta tener se...nsibilidad. Y hay que ponerle ilusión y pasión. Yo quería imágenes especiales que solo pudiesehn salir de una cámara no de un pintor".

    -A propósito de la segunda foto, 'Sorpresa inaudita', le dice: "Hay una foto de 'Destino' en la que aparecen unas monjas en la playa. El obispo Modrego llamó al editor y le dijo que aquello era un montaje. Tuvimos que ir con Néstor Luján a ver al doctor Modrego y mostarle la serie completa de fotos para que se diese cuentea que no se había manipulado. 'Ah! Y lo olvidaba. Fraga Iribarne no me quiso dar el carnet de fotógrafo".

     

    -1, https://thelifeandhisdetails.files.wordpress.com/2013/06/sorpresa-inaudita-canet-de-mar-1961.jpg

    -2. https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/17/98/b2/1798b2ba13397b4d530fd44645d12367.jpg

-3. https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/74/ff/00/74ff003a2a5879283507d9d5cb1276de.jpg

ANTONIO, FOTÓGRAFO DE VEDETTES

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Antonio,

el retratista

de las vedettes,

un enigma

en el tiempo

 

 

El tiempo tiene agujeros negros de olvido. Parece capaz de engullírselo todo o de dejar una memoria borrosa que se disuelve en leyenda. Un buen ejemplo de ello sería el caso de Antonio, “el fotógrafo de las artistas, el fotógrafo de las vedettes”, que tenía su estudio ante la Audiencia y Droga Alfonso, en Coso 28. Firmaba siempre Antonio. Simplemente, Antonio. Y cuando se le cita en las historias de la fotografía en Aragón no aparecen ni sus apellidos ni sus fechas de nacimiento y muerte. Era Antonio Diez Lahoz. Sin embargo, Antonio fue un importante retratista de posguerra, muy amigo de José Alcrudo, el librero y editor de Pórtico, que conservaba estupendas fotos familiares suyas y recordaba con mucho cariño su amistad y algunos viajes que habían realizado juntos por las montañas y pueblos del Pirineo. Hablaba de su espíritu independiente, indómito y de la calidad de sus fotos.

Enrique Vázquez, que se asomó a la sala Oasis de la mano de su tío Celestino Moreno y ha pasado entre sus paredes más de medio de siglo, recuerda a Antonio con perfiles desdibujados. “Era un fotógrafo muy respetado. Los artistas de mayor nivel, de éxito, acudían a él cuando querían renovar sus fotos y postales. O hacer sus afiches y carteles. Tenía un estudio bonito y reconocido, y él llevaba fama de  buen profesional. Los artistas de variedades que tenían menos dinero solían a acudir a Foto Eléctrica de Pepe Gracia, en la calle Pignatelli. En casa de mi tío se conservaban algunas fotos de familia de Antonio”. La anécdota más jugosa o pintoresca que relata el memorioso Enrique Vázquez hace referencia a un Mercedes verde que poseía. “Lo veías pasar en él a menudo. En la ciudad su coche era conocido por el ‘Mercedes Lola’ porque por atrás se parecía a la bata de cola de Lola Flores, a su espléndido trasero. Eso se decía entonces”. A mediados de los años 50, la actriz vivió una intensa historia de amor con el futbolista internacional del Barcelona Gustavo Biosca.

Enrique Vázquez retrata a Antonio como un hombre espigado, con el cabello undoso y cuidado, elegante, bien vestido, algo en lo que también coincide, a grandes rasgos, José Luis Vázquez Giummarra en su libro ’25 + 8 años (1977-2010). Collage de instantes vividos por la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza’ (2011), donde dice: “Antonio fue todo un personaje, bien parecido, siempre acicalado y bien trajeado, pelo largo, simpático, zalamero y gran retratista”.

José Antonio Duce, cineasta, fotógrafo e historiador de la fotografía de Aragón, cuenta: “Lo único que recuerdo de él es que, siendo yo muy joven, iba a ver su escaparate, ya que estaba especializado en poner fotos de vedettes de revista ligeras de ropa”. A Antonio le encantaban los escaparates (José Luis Vázquez dice que los suyos “eran atrayentes y muy visitados”), mimaba el propio, pero también le gustaba fijarse y hacer fotos de otros, se conservan instantáneas suyas de los del Sepu y de algunas cafeterías de Zaragoza; su pasión por las vedettes era evidente: retrató a Carmen de Lirio, Mercedes Obiol, Trudi Bora, Salomé de Marcos, Matilde Múgica, Carmen Alvarado, Olga Alcón, a Queta Claver (“No te olvides de Ana María”, escribió en una dedicatoria) pero también a Tony Leblanc, Zori, Santos y Codeso, José Orjas y Conchita Sánchez… Rafael Castillejo, que posee un prodigioso e infinito desván de objetos de la memoria de la ciudad, dice: “Lo único que sé de él es que estaba especializado en retrato y era muy solicitado por los artistas, es decir, algo parecido a lo que ocurría con Gyenes, Maxter o Ibáñez (Madrid), Román, Alfredo o Alfonso (Barcelona). Siempre me han contado amigos como Alberto Castejón, del Teatro Circo, o la vedette Pola Cunard que cuando venían compañeros suyos a Zaragoza les preguntaban dónde tenía el estudio para renovar su foto artística”. Esas fotos eran las que regalaban, dedicadas, a sus fans. Por eso buena parte de las obras que se conservan de Antonio –en los archivos de coleccionistas como Alejandro Castejón, Rafael Castillejo, Laborda-Lázaro, Melero-Polo o Todocoleccion.net, entre otros- suelen ir firmadas por los artistas para sus amigos o seguidores. No hay muchas y, por lo regular, están dispersas. Eran  de gran calidad: Antonio tenía el don de la iluminación, un aire de sofisticación y sueño, y fogonazos de humor, ironía, picardía y desenvoltura como se ve en el montaje de Carmen Alvarado. Podría ser, salvadas las distancias, nuestro George Hurrell. José Luis Vázquez dice que “el exquisito retoque de su operario Luis (posteriormente miembro de Foto Ramón) era sensacional, finísimo”.

Aquí triunfó “por su gran calidad”, ganó dinero y mostró que sabía vivir y que tenía gran personalidad. José Antonio Duce dice: “Se decía que publicó o colgó un desnudo por lo que, creo recordar, tuvo que cerrar y emigrar de Zaragoza”. José Luis Vázquez, inmerso ya en el mito, abunda en algo semejante: “En una ocasión expuso a la bella vedette Carmen de Lirio con aires de Gilda y un vestido negro abierto por el ‘muslamen’, que no gustó a las autoridades, lo que impulsó a la policía a que fuese retirada, limitándose Antonio a tapar con trozos de papel negro las zonas supuestamente escandalosas, costando a su ayudante –Ramón Bonilla, en ausencia de su jefe- dormir unas horas en el calabozo por desobediencia a la autoridad”.

Por esta razón u otra, Antonio abandonó Zaragoza y se instaló en Madrid. Ahí ya se borran, al menos por ahora, sus huellas: al parecer trabajó en el cine en foto fija y falleció poco después. Otra de las conjeturas, que ha circulado de boca a oído, es que puso fin a sus días arrojándose al vacío desde una terraza. Quizá pocos supieran en su adiós, fuese como fuese, que durante años había sido un maestro de la luz de gran calidad, saludado como “el fotógrafo de las vedettes”. 

 

*Este artículo se ha publicado hoy en ’Heraldo de Aragón’. Adolfo Ayuso Roy me envía esta foto de Esperanza Roy, realizada por Antonioi.

ZHANG JINGNA: MUJERES CON FLORES

Zhang Jingna, fotógfrafa china nacida en Pekín, especializada en fotografía de moda. Ha recibido numerosos premios de moda. Asidua colaboradora de ’Elle’. Su página web es www.zhangjingna

 

 

 

 

 

 

 

31/01/2016 19:56 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MARION COTILLARD, POR CHRISTIAN KETTIGER

 

 

Así ha retratado Christian Kettiger, un espléndido fotógrafo de moda y de retrato, a Marion Cotillard.

26/01/2016 10:27 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

STEVEN MEISEL: RETRATO DE MODELO

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Un espléndido retrato de la modelo Christy Turlington. Una de esas fotos impecables de Steven Meisel. Meticuloso y perfeccionista.

22/01/2016 22:38 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

CEMENTERIOS

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CUENTOS DE DOMINGO: HOY, 'CEMENTERIOS' / FOTOS: J. M. LARRAZ


Los cementerios conectan el aquí, la memoria inmediata de los que se han ido, con el más allá o el vacío del tiempo. Los cementerios son casas de reposo perenne, lugares de paz, hospitales del tiempo insondable, recintos contra el olvido llenos de detalles, de recuerdos, de cosas inesperadas e incluso de humor. Hay cementerios famosos por sus moradores casi incontables como Père Lachaise (70.000 tumbas) o Montparnasse (35.000), poblados de grandes personajes: Wilde, Proust, Balzac, Jim Morrison, Maria Callas, en el primero; Cortázar, Sartre o Duras, en el segundo. Hay cementerios sonados por un único habitante, como Paul Valéry en Séte, Machado en Collioure, por su orografía increíble como San Michele, Murano o Niembro (Asturias), por su extraño contenido como el de Morille (Salamanca), de objetos de arte o de epitafios ocurrentes como el de Arrabal: “Fernando Arrabal estuvo aquí y pasó lo que tenía que pasar”. Hay cementerios imponentes e íntimos como el de Comillas, con su poderoso ángel que extiende los brazos, y cementerios que, en realidad, son los nuestros: los de Santa Eufemia de Arteixo y Santa Mariña de Lañas (los de mi antepasados en La Coruña), el de Cantavieja, donde Basilio, el sepulturero, parecía un personaje de Shakespeare con su plano de bancales de cada difunto. O el de Torrero, el más visitado porque aquí reposan amigos, familiares, mitos de la ciudad. La literatura de cementerios es muy vasta: Edgar Lee Masters es el autor de un libro excepcional, ‘Antología de Spoon River’, el relato poético de cuando los muertos hablan, y nuestro Luis Ram de Viu firmó sus olvidadas ‘Flores de muerto’. Uno de los poetas que tuvo siempre en la cabeza estos espacios, puertas de acceso a la eternidad, fue Luis Cernuda. Le decía a un niño muerto: “Yo quiero estar contigo; no estás solo”, que en el fondo es lo que les decimos todo el tiempo a los amigos o allegados que se han ido. Félix Romeo Pescador, que reposa en Torrero, soñó hace algunos años un cementerio para poetas en el Moncayo. No deja de ser una idea original, en consonancia con la tradición del lugar –brujería, ecos del Medievo, aquelarres, los desafueros de la tía Casca, el fervor por el misterio de Manuel Jalón, el romanticismo de luna grande y paseos de los hermanos Bécquer- al que ahora se suma un cómic y una parodia desternillante: la película ‘Bendita calamidad’.

*Este artículo puede leerse en las páginas de opinión de Heraldo de Aragón, en mi sección semanal, 'Cuentos de domingo'. Las fotos son de José Miguel Larraz, que ha hecho una serie muy trabajada y personal sobre el cementerio de Torrero.

01/11/2015 21:04 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PEDRO MADUEÑO: LA CARA EN 5 MINUTOS

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PEDRO MADUEÑO: RETRATOS A LA LUZ DE LA PRENSA
[Sigo a Pedro Madueño en las páginas de 'La Vanguardia' desde hace años. Allí hay otros estupendos fotógrafos como Kim Manresa, el de 'Rebeldía de Nobel', por citar una de sus series, o Lisbeth Salas. Cordobés de La Carlota, 1961, Madueño posee una gran personalidad. Se maneja a la perfección en color y blanco y negro, y en su exposición en Caixaforum de Madrid, donde selección su trabajo de 1977, cuando tenía 16 años, hasta 2015, se ve su mirada, su intensidad, su capacidad de escrutar almas y conciencias, el dominio de la luz, su hondura y también su desenvoltura en cinco minutos. Así se titula su muesta, comisariada por Julià Guillamón.
En Hoyesarte puede saberse más, mucho más de este estupendo artista.]
http://www.hoyesarte.com/evento/2015/10/retratos-periodisticos-de-pedro-madueno/
Retrato de José Hierro.

27/10/2015 09:15 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

RUTH ORKIN: ALGUNAS FOTOS

Ruth Orkin en Londres, en 1951. Por Alfred Eisentaedt.

 

 

Adoro a una fotógrafa como Ruth Orkin, norteamericana nacida en 1921 y fallecida, de cáncer, en 1985. Empezó a hacer fotos en 1939, época en que recorrió una parte de Estados Unidos en bicicleta. En 1951, la revista ‘Life’ le envió a Israel con la Filarmónica de Israel. Poco después partió a Italia y allí conoció, en 1951 y en Florencia, a su compatriota Nina Lee Craig, un estudiante de arte, que se convirtió en la ‘American girl in Italy’, motivo de una serie que se tituló ‘No tengas miedo a viajar sola’. He aquí algunas de las fotos de uno de los reportajes más famosos de todos los tiempos; sobre todo gracias a la foto del piropo, que ha sido repetida muchas veces, con humor, con ironía y en inequívoco homenaje. Ruth Orkin regresó a Estados Unidos y se casó con Morris Engel, fotógrafo y cineasta, y juntos harían fotos y cine. Ella, entre otras cosas, retrató a muchos niños e hizo algunos cuidados autorretratos. Realizó dos famosas series a través de la ventana de su apartamento que daba a Central Park.

 

-Las primeras fotos las tomo de su página web.

-La cuarta de aquí: http://main-designyoutrust.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2011/09/Ruth-Orkin8.jpg

29/09/2015 09:12 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

'LA FOTÓGRAFA': RUTH ORKIN

 

 

[Este es un texto de mi libro 'El paseo en bicicleta' (Olifante, 2011), dedicada a una fotógrafa fugaz, aunque las dos fotos son de la fotógrafa Ruth Orkin, una estupenda profesional conocida por su reportaje a una turista norteamericana en Italia en 19511.]

 

LA FOTÓGRAFA

 

Siempre lo digo: me gusta conducir. El interior del coche me conecta con el mundo: oigo mis canciones favoritas y pruebo los nuevos discos, escucho la radio y miro las calles. Soy un observador clandestino que ha encontrado al volante su refugio. Miro las calles con sus edificios y sus hoteles, las plazas, los peatones, los árboles, las pálidas luces de la noche que llega. Ayer salí del garaje, puse a Manolo García y me adentré en la medianoche. Un reloj marcó las 00.01. Avancé unos metros mientras sonaba ‘Niña Candela’, y llegué a la altura del Coso. En ese instante el semáforo se puso rojo. Una joven se detuvo ante el aparcamiento de las bicicletas. Llevaba una espléndida cámara fotográfica en la mano: se detuvo y empezó a repasar en la pantalla todas las fotos que había hecho. Ella misma parecía intrigada: para adelante, para atrás, o eso imaginaba yo, esbozaba una sonrisa, se concentraba, sonreía de nuevo. Su rostro era un inventario de emociones atropelladas. Yo la miraba con absoluta fascinación. En apenas treinta segundos la contemplé embelesado: el pantalón vaquero, oscuro y ajustado, el pelo más bien largo, la elegancia de las manos, la franqueza inagotable de su sonrisa. Tuve la sensación de que era como una aparición o un regalo inesperado para alguien que compone y dispara fotos ilusorias a cualquier hora como yo. El semáforo se puso en verde. Qué rabia. Qué desconsuelo. Y a la vez, pensé, qué felicidad. Siempre lo pienso: cuánto amo a las mujeres repentinas que pasan. ¡Cómo imagino sus vidas y la mía con ellas, al menos por unas horas o durante meses! Aceleré con una pregunta en la lengua y toda la curiosidad del mundo. ¿A quién, o qué, habría fotografiado aquella joven? Por el retrovisor alcancé a ver que se subía a una bicicleta...

 

 

12/09/2015 09:04 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

VICKY MÉNDIZ DISFRUTARÁ DE LA BECA DE LA CASA DE VELÁZQUEZ

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VICKY MÉNDIZ RECIBE LA BECA DE LA CASA DE VELÁZQUEZ

 

La DPZ concede la beca de Artes Plásticas y Visuales Casa Velázquez 2015-2016 a la artista Vicky Méndiz por su proyecto 'Extraños en el Paraíso'.

El proyecto de Vicky Méndiz tiene como finalidad investigar la relación entre el viaje y el arte, y la experiencia de la belleza. En él, la historia, la ficción y el documental dialogan a través de la realización de series de imágenes fotográficas, vídeos y una instalación sonora.

En este proyecto Vicky continúa y crea lazos de unión con su proyecto 'Le Syndrome de Paris', que inició el año pasado durante su estancia en dicha ciudad a través de la beca de Fotografía del Ministerio de Cultura.

Vicky Méndez ha expuesto en los últimos años en Japón, Francia, Portugal y España. Actualmente puede verse en la fachada media de ETOPIA una pieza que ha adaptado para la misma.

En octubre expondrá su último trabajo en la exposición “El bosque interior" en la Sala Juana Francés. Y en el Museo de Zaragoza podrá verse su trabajo 'Honne/Tatemae' desarrollado en Japón que se materializó en un libro con el mismo nombre.

 

*Notas facilitadas por la propia fotógrafa.

 

VIVIAN MAIER. LA NANNY FOTÓGRAFA

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VERANO 2015. LECTURAS. HERALDO DE ARAGÓN

 

Vivian Maier: la niñera que quiso ser fotógrafa

La increíble historia de esta misteriosa mujer que dejó más de 100.000 negativos de Nueva York y Chicago

 

La vida está llena de enigmas. A veces, según el dictado del azar, surgen pequeños hilillos, imágenes o detalles que conforman un rastro, indican una travesía hacia lo inesperado o el asombro. La realidad es la puerta al misterio más insondable. Y uno de ellos bien podría ser Vivian Maier (Nueva York, 1926-Chicago, 2009), una ‘nanny’ o niñera, de una timidez brutal, que usaba chaquetas y zapatos de hombre, y que iba de aquí para allá con sus niños y con su cámara Rolleiflex. Hacía fotos de casi todo: de mendigos, de borrachos, de gente que pasaba, que va al teatro y, sobre todo, de sí misma. Así, sin que nadie lo supiese, aquella mujer de pelo más bien corto, documentó la existencia cotidiana de Nueva y de Chicago, desde los años 50 hasta principios del siglo XXI. Lo dejaba todo bien anotado: asunto, lugar, etc., llevaba a revelar lo que podía o, sencillamente, guardaba muchos de sus carretes que procedían del extranjero.

Todo empezó en 2007 cuando el joven John Maloof, que estaba preparando un trabajo sobre el Chicago de los 50 y 60, compró en un rastro por 300 dólares un archivo, con positivos y carretes sin revelar, que procedía de un guardamuebles que la familia Ginsberg ya no podía pagar. Se encontró con un curioso material fotográfico (algunos hablan de 30.000 fotos); no le servía del todo para sus proyectos, y decidió rentabilizarlo. Intentó venderlo por internet y además hizo algunas copias. Poco a poco, se olvidó un poco del asunto. Al cabo de algún tiempo, el historiador de la fotografía John Sakula contactó con él, le dijo que era una colección formidable, que la fotógrafa poseía un talento formidable, y que se la compraba.

En ese instante, Maloof decidió seguir el rastro de la misteriosa fotógrafa que tenía parentesco estético con Cartier-Besson, Helen Levitt, Izis o Robert Doisneau, entre otros: preguntó, adquirió una Rolleiflex como la suya, buscó y dio con una de las familias cuyos niños había cuidado, los Gensburgs, durante 17 años, tras pedir un cuarto propio con llave. Había más fotos y recortes y algunos objetos, que adquirió. Incluso llegó a saber cómo había vivido los últimos años: estuvo algún tiempo en la calle hasta que se enteraron los jóvenes, que le alquilaron. Murió pobre; en 2008 sufrió un accidente en la nieve, fue ingresada en un hospital de Oak Park y allí murió en abril de 2009. John Maloof llegó hasta ella dos días tarde.

Tras tantas pesquisas logró recomponer su biografía: supo que Vivian Maier había nacido en Nueva York en 1926. Su padre Charles Maier era austriaco y no tardó en abandonar a su madre, la francesa Marie Jaussaud. Esta se trasladó a su país y se instaló en los Alpes franceses en compañía de una fotógrafa surrealista: Jeanne J. Bernard. Ese hecho ha alimentado la conjetura más que probable de que fuera ella quien le contagiase su pasión por la fotografía.

En 1951 Vivian Maier se marchó a Nueva York, donde vivió hasta 1956, año en el que se desplazó a Chicago. Era socialista, feminista, le gustaba redactar críticas de cine y le apasionaba el inglés. Se sabe que le gustaban muchos los libros de arte y que era lectora y coleccionista de esquelas de los periódicos. De una de esas esquelas, relativas al asesinato de una madre y su hijo, grabó una película en super-8 donde recomponía minuciosamente su biografía a través de los lugares en los que habían estado. Consta que hizo un viaje en 1959 por distintos países como Egipto, Tailandia, Vietnam, Indonesia, Italia... Con un sentido poético y plástico admirable, tiró más de 100.000 fotografías y casi todo se quedó oculto hasta que John Maloof tuvo ese prodigioso golpe de suerte que ya ha hecho correr ríos de tinta. En 2013, Maloof, con Charlie Siskel, produjo y dirigió una película que fue candidata al Oscar: ‘Finding Vivian Maier’ (Buscando a Vivian Maier). No ganó, pero la extraña niñera ya se había convertido en una estrella.

 

LA ANÉCDOTA

Vivian Maier ya no es una desconocida. Su historia ha sido contada incluso en los telediarios. Sus fotos siguen causando admiración y perplejidad y han sido publicadas en varios libros. Era una auténtica cazadora de luz y de contrastes en plena calle. Una mujer que mira de otro modo, con sensibilidad, con un gran sentido de la composición. Quizá lo que más llama la atención de ella son sus autorretratos. Es una maestra de lo que ahora se llaman selfi: se apoya en espejos, en escaparates, en cristales. En 2013 expusieron su obra en Valladolid y en el otoño su archivo visitará Madrid.

 

 

*Este texto corresponde a mi serie diaria de julio y agosto, que concluye hoy con un perfil de Oliver Sacks.

 

31/08/2015 08:50 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

TRES FOTOS DE NICOLE BURTON

El mundo poético y onírico, de cuento de hadas, de Nicole Burton. 

Puede serguirse aquí: parvanaphotography.com

FOTOS: Las he tomado de aquí.

1. https://36.media.tumblr.com/ee974fa6de881dfedd9d78b208d508f3/tumblr_njiw0vbJTD1qesboko1_500.jpg

2.http://41.media.tumblr.com/dd09f36724b305216ce8665bab58e7c5/tumblr_nix1wbbvcY1qesboko1_500.jpg

3. http://41.media.tumblr.com/be1ed3874b562797cc964d1ddde86d31/tumblr_ndppbpYfxA1qesboko1_500.jpg

17/08/2015 19:05 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EL ARAGÓN DE KURT HIELSCHER

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El Aragón incógnito de Kurt Hielscher

 

El fotógrafo alemán estuvo cinco años en España, de 1914 a 1919, y visitó Zaragoza, Ansó, Alquézar o Albarracín

 

PIE DE FOTO. KURT HIELSCHER

Panorámica de la muralla de Albarracín que se convertirá casi en un icono de la villa.

 

PIE DE FOTO. KURT HIELSCHER

A Kurt Hielscher le gustó mucho Alquézar. Así captó la plaza con niños que juegan.

 

Antón CASTRO

España fue uno de los grandes espacios románticos de Europa gracias a viajeros, artistas y escritores que dieron una imagen idealizada y tópica: era un país de bandoleros y contrabandistas, toreros, fantasmas, hombres lobo, mujeres misteriosas y apasionadas como la escurridiza Carmen y paisajes deslumbrantes. Merimée, Laborde, Doré, Briet o George Borrow, el vendedor de Biblias, ayudaron a expandir este mito. Quizá por ello vino a España Kurt Hielscher (1881-1948), un joven maestro alemán, antimilitarista, en un viaje de estudios y quizá con un secreto afán: retratar y atrapar sus tradiciones y su magia.

El azar pareció ayudarle: estando aquí estalló la Primera Guerra Mundial y él decidió quedarse. Al parecer ya había estado en 1911. Permaneció casi cinco años, de 1914 a 1919: recorrió más de 45.000 kilómetros, sin guía, y realizó más de 2.000 fotos. Diría: «Retenía en mis fotos todo lo que llamaba mi atención, obras de arte maravillosas, particularidades geográficas, atractivos paisajes, costumbres populares interesantes». De esa cantidad de imágenes, realizó una selección de 304 para un proyecto: ‘La España incógnita’ (Berlín, 1921), volumen que fue editado de inmediato en español e inglés. Ese mismo año, Hielscher le escribió a Alfonso XII y le decía: «España es un gran museo al aire libre, único en su género, que guarda tesoros de arte, de gentes, de épocas».

Kurt Hielscher habló siempre con mucho cariño de su gran compañera de travesía: su cámara. «Mi cámara Zeiss Ikon fue siempre la inseparable y fiel compañera de mis viajes en solitario (...) Lo que mis ojos convertían en propiedad espiritual, lo fijaba para siempre en la foto el ojo de mi compañera de viaje», revelaría, y subraya que en ese lustro fue «desde los ventisqueros de los Pirineos» y las grandes ciudades hasta Tarifa, Elche o Extremadura.

No se puede precisar en qué años o períodos concretos anduvo por Aragón, pero estuvo en las tres provincias. De Zaragoza capital ofrece tres imágenes muy distintas: una instantánea crespuscular del Pilar y el Ebro, de intenso contraste y dramatismo en las nubes; otra de la basílica y el río, más allá de los árboles, serena, luminosa y equilibrada, y a un ‘Aragonés bebiendo en bota’. También visitó Tarazona y Daroca y realizó dos tomas clásicas de paisaje urbano con gente. Kurt Hielscher no parece exactamente un fotógrafo espontáneo que documenta lo que ve; solía hablar con las personas, les pedía que se vistiesen para la ocasión y que posasen. Teruel siempre ha sido una provincia muy fotogénica: el alemán eligió Albarracín y efectuó dos espléndidas composiciones: una con paisanos en una calle típica y otra de la suntuosidad de la muralla, envuelta en humo. Albarracín tenía un aura medieval. Muy cerca de allí, en Guadalaviar, retrató a una joven con cántaro, el río y la iglesia al fondo. También enmarcó a cuatro paisanos en la hornacina de la calle de San Antonio en Manzanera.

De Hielscher no se conservan fotos de Huesca y Teruel capital. O al menos no en el libro; podría ser que sí existan en el archivo que adquirió en 1923 la Hispanic Society. Sus fotos ofrecen un claro paralelismo con bastantes obras de Joaquín Sorolla, sobre todo en las inspiradas en Ansó. Hielscher se anticipó en el registro artístico y etnográfico de un mundo que luego reflejarían Ricardo Compairé, Violant i Simorra, Ortiz Echagüe o Ruth Matilda Anderson. Hielscher captó ibones, montañas,                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             estuvo en el valle de Tena y pareció quedarse deslumbrado por Alquézar. Al fin y al cabo, el maestro buscaba la belleza: «He recorrido España por mi propia cuenta, solo para satisfacer mi sed de emociones artísticas».

 

 

LA ANÉCDOTA

Otros álbumes. Después ‘La España incógnita’ (la última edición es de 2006; a veces se le añaden otros vocablos al título: ‘Arquitectura, paisaje y vida popular’), hizo nuevos álbumes de Italia, Dinamarca, Alemania, Austria, Noruega Yugoslavia o Rumanía. El mote que suele adornar su biografía se lo debe a su estancia entre nosotros: «el último viajero romántico». 

15/08/2015 16:16 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PROGRAMA PHOTOESPAÑA 2015

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 Esta obra, Norka, es de Alberto Korda.

 

 

LA FOTOGRAFÍA LATINOAMERICANA SE MUESTRA EN PHOTOESPAÑA 2015 CON 101 EXPOSICIONES DE 395 ARTISTAS EN UNA EDICIÓN QUE APUESTA POR LA COLABORACIÓN Y LA PARTICIPACIÓN

PHE15 dedica su programación a la fotografía y las artes visuales latinoamericanas y ofrece una panorámica de su riqueza, efervescencia y solidez de la mano de sus instituciones, centros de arte, artistas, expertos, comisarios, colecciones y legados

Participarán 395 artistas, el 52% latinoamericanos, entre los que se encuentran Lola Álvarez Bravo, Tina Modotti, Mario Cravo Neto, Julio Zadik, Manuel Carrillo, Korda, Luis González Palma, Ana Casas Broda, Mariela Sancari, Paz Errázuriz, Graciela Iturbide, Pedro Meyer, Regina José Galindo, Martín Chambi y Miguel Río Branco

El Festival presenta 101 muestras comisariadas por especialistas como María Wills, Alexis Fabry, el colectivo Hydra, Alona Pardo y Elias Redstone, James Oles, Alejandro Castellote, Oliva María Rubio, María Millán, Stuart A. Ashman, Julio César Abad Vidal, Lucía Chiriboga, Eliett Cabezas, Andrés Asturias y La Silueta

La localidad conquense de Huete se une a Madrid, Alcalá de Henares, Alcobendas, Cuenca, Getafe, Lanzarote y Zaragoza como sede. PHE15 contará además con sedes invitadas en Cascais, Lisboa, Bogotá, Londres, Panamá, París y São Paulo

Nace el Programa de Protectores de PHotoEspaña, que invita a la sociedad civil y empresarial a apoyar a la fotografía

Descubrimientos PHE se convierte en un gran encuentro profesional de una semana con visionados de porfolios, talleres y seminarios de la mano de más de 50 expertos internacionales en la Escuela PIC.A

La edición de libros de fotografía será el eje de PHotoBook Week, programa de encuentros y presentaciones con una veintena de profesionales de todo el mundo que prestará especial atención a la edición en soportes digitales

PHEstudios: Imagen no disponible sacará el arte a la calle con acciones en lugares insólitos y abrirá estudios artísticos al público

Itinerarios fotográficos, talleres de fotografía para niños y jóvenes, una subasta solidaria y concursos en Internet e Instagram como Un día en la vida de Madrid, Madrid insospechado: escenas latinoamericanas y #Madrid, América Latina y yo, completan el programa

La XVIII edición de PHotoEspaña se celebrará del 3 de junio al 30 de agosto

Trasatlántica PHotoEspaña, el foro de fotografía y artes visuales en América Latina, organizará visionados de porfolios en octubre y diciembre

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La XVIII edición del Festival internacional de fotografía y artes visuales PHotoEspaña presentará, desde el 3 de junio al 30 de agosto de 2015, un programa compuesto por 101 exposiciones con obras de 395 artistas -206 latinoamericanos, 104 españoles y 85 de otras 18 nacionalidades- y un amplio programa de actividades paralelas. MadridAlcalá de Henares, Alcobendas, Cuenca, Getafe, Huete, Lanzarote y Zaragoza serán las sedes del Festival, que este año abordará la fotografía latinoamericana.

 

PHotoEspaña cumple 18 años, un periodo en el que ha ampliado su mapa y su calendario. De ser una cita anual en Madrid, ha pasado a convertirse en una marca que impone su sello a través de un gran abanico de actividades que, nacidas desde el Festival, han adquirido identidad propia. Es el caso de Trasatlántica PHotoEspaña, la Escuela Internacional Alcobendas PHotoEspaña PIC.A, PHotoEspaña.br y OjodePez Photo Meeting Barcelona. PHotoEspaña ha creado un modelo de gestión con visión internacional que crece gracias a la suma de esfuerzos, a un sistema de financiación colectivo, a su sostenibilidad y flexibilidad y a su gran capacidad de comunicación y apertura a nuevos públicos. Un modelo que permite que los proyectos se enriquezcan entre sí, entendiendo que en el contexto actual no pueden ser unilaterales sino que deben ser participativos y dialogantes.

 

Con este modelo como pilar, PHE15 presenta una programación expositiva y de actividades que aborda la fotografía latinoamericana de la mano de sus instituciones y sus centros de arte, de sus artistas, especialistas y comisarios, de sus colecciones y legados, con la intención de mostrar una visión de la fotografía del continente desde dentro. Con su apoyo, que se une al de las administraciones públicas, empresas y marcas que hacen posible el Festival cada año, PHE muestra la energía que despliega el medio fotográfico de América Latina a través de autores clásicos, creadores contemporáneos y panorámicas colectivas. Un Festival construido con una clara vocación recíproca y participativa desde la riqueza, efervescencia y solidez de la fotografía latinoamericana.

 

Si PHotoEspaña es hoy un fenómeno colectivo es gracias a instituciones, fundaciones, administraciones, empresas, centros de arte, galerías, artistas y visitantes, un gran equipo en el que las personas juegan un papel fundamental. Con el objetivo de invitar a la sociedad civil y empresarial a afianzar uno de los acontecimientos más importantes a nivel internacional nace el Programa de Protectores de PHotoEspaña.

 

Nos vemos acá. Fotografía latinoamericana
PHE15 presenta autores clásicos de amplio reconocimiento internacional o merecedores de ello. El Círculo de Bellas Artes recibe la obra de Lola Álvarez Bravo, una de las fotógrafas mexicanas más prolíficas del siglo XX y figura clave del renacimiento artístico posrevolucionario del país, gracias a las colecciones fotográficas de la Fundación Televisa. La Fundación Loewe presenta en su sede de Serrano 26 el trabajo de Tina Modotti, fotógrafa e intelectual de apasionante biografía con un reducido legado de imágenes tomadas en su mayoría en México durante apenas seis años. El Real Jardín Botánico-CSIC acoge la obra del fotógrafo guatemalteco Julio Zadik, una figura a descubrir gracias a la estrecha colaboración con su Estate. El Museo Cerralbo presenta una de las facetas más desconocidas de Korda en la exposición Retrato femenino, producida el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Bank of America Merrill Lynch presenta una selección de los fondos de su Colección en torno a la figura del “Maestro Mexicano” Manuel Carrillo en el Museo Lázaro Galdiano. Una mirada más antropológica es la que ofrece En la mirada del otro. Fotografía histórica del Ecuador: la irrupción en la Amazonía, un conjunto fotográfico que atestigua la penetración occidental en la zona que se exhibirá en la Sala Minerva del Círculo de Bellas Artes con el apoyo del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Gobierno del Ecuador.

 

El programa incluye artistas que han marcado la creación fotográfica latinoamericana de los últimos 40 años. El Real Jardín Botánico-CSIC acoge la primera retrospectiva en Europa del brasileño Mario Cravo Neto, con fotografías urbanas de Nueva York y Salvador de Bahía y sus representativos trabajos de estudio. El Espacio Fundación Telefónica organiza Constelaciones de lo intangible, con más de 200 obras de uno de los autores más destacados de la fotografía latinoamericana contemporánea: Luis González PalmaAna Casas Broda presenta en el Círculo de Bellas Artes Kinderwunsch, un trabajo íntimo y personal procedente de las Colecciones Fotográficas de la Fundación Televisa, en el que introduce al espectador en la experiencia de la maternidad.

 

CentroCentro Cibeles ofrece dos miradas colectivas. Latin Fire. Otras fotografías de un continente 1958-2010. Colección Anna Gamazo de Abelló es una selección de uno de los acervos de fotografía latinoamericana más importantes de Europa que muestra, a partir de más de 180 obras de cerca de 60 artistas, facetas poco conocidas de la fotografía latinoamericana. Develar y detonar. Fotografía en México, ca. 2015, organizada junto a la Fundación Televisa y Conaculta / Centro de la Imagen, con la colaboración de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y AMEXCID, revisa la producción fotográfica en el México actual a través de 52 autores que abren el debate sobre la imagen fotográfica contemporánea.

 

La Calcografía Nacional exhibe la colectiva Trama centroamericana, una mirada colectiva a la migración, cinco proyectos fotográficos que ponen la mirada sobre aquellos que migran y a quienes dejan atrás. Casa de América acoge Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos, una exposición producida por The Folio Club y Hahnemühle con el apoyo de AECID que selecciona fotografías de los participantes en los diferentes visionados de porfolios de Trasatlántica PHE en forma de lista de reproducción musical. El diálogo entre los lenguajes visuales de un lado y otro del Atlántico se establece enResonancias, un proyecto conjunto del artista brasileño Ding Musa y el español Iñaki Domingo que se exhibirá en Tabacalera-Espacio Promoción del Arte, de la mano del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

 

Pluralidad de propuestas fotográficas
PHE15 abre su programación y va más allá de la fotografía latinoamericana. El Museo ICO presenta Construyendo mundos. Fotografía y arquitectura en la era moderna una exposición comisariada y organizada por el Barbican Centre que explora la simbiótica relación entre fotografía y arquitectura a través de 18 fotógrafos como Berenice Abbott, Walker Evans, Ed Ruscha, Hiroshi Sugimoto, Guy Tillim y Bernd y Hilla Becher, entre otros.

 

El Instituto Polaco de Cultura presenta en el Museo Nacional de Ciencias Naturales Heave Away, un ensayo fotográfico de Janek Zamoyski sobre los 21 días de travesía desde España a Latinoamérica que realizó Colón en su segundo viaje al Nuevo Mundo. El Museo Reina Sofía participa en PHE15 con la exposición Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad, una aproximación a los debates sobre el género documental que tuvieron lugar en los años 70 y 80. La Biblioteca Nacional de España recibirá la exposición Los mejores libros de fotografía del año, producida por Sago.

 

La fotografía española, también protagonista
Como en cada edición, PHotoEspaña no pierde de vista la creación nacional. La Comunidad de Madrid organiza dos exposiciones de dos grandes creadores: Chema Madoz presenta su trabajo más reciente en la Sala Alcalá 31, mientras que Enrique Meneses es el protagonista de una gran retrospectiva, la primera tras su muerte, en el Canal de Isabel II.

 

La fotografía histórica es la protagonista de dos exposiciones. Mahou expone en el Espacio M125 de la Sala de Bóvedas de Conde Duque más de 5.000 placas de vidrio del archivo del estudio Almayso quedesvelan la pasión por la fotografía de Alfredo Mahou y Solana, director de la primera fábrica de cerveza Mahou. La Biblioteca Nacional de España organiza Mirar la arquitectura: Fotografía monumental en el siglo XIX, una revisión de sus fondos que crea un relato sobre la fotografía de arquitectura en el XIX con obras de Le Clercq, Clifford o Laurent.

 

Matadero Madrid ofrece la visión contemporánea de Florentino Díaz, que reflexiona sobre la historia de Europa en el último siglo inspirándose en el libro de Walter Benjamin, El libro de los pasajes, así como una muestra de los trabajos de los ganadores del Premio Descubrimientos PHE. Por su parte, el Centro de Arte Dos de Mayo-CA2M exhibirá Esto aún -no- ha sido, una selección de obras de la Colección CA2M y Colección Fundación ARCO.

 

Alcalá de Henares, Alcobendas, Cuenca, Getafe, Huete, Lanzarote y Zaragoza 
Instituciones culturales, galerías y espacios expositivos de ocho ciudades se unen a PHE15 con una  programación diversa, plural y abierta a todas las tendencias y estilos fotográficos.

Alcobendas participa con seis exposiciones individuales y dos colectivas. El Centro de Arte Alcobendas presenta la obra de los artistas españoles Jorge FuembuenaJosé GuerreroMiguel Ángel Tornero, así como el de la chilena Magdalena Correa y la argentinaMariela Sancari, quien presenta Moisés, proyecto con el que obtuvo el Premio Descubrimientos en PHE14. El mismo centro organiza Transvisiones, programa de residencias artísticas en centros de arte de todo el mundo que culmina con un encuentro y una exposición. El Centro Cultural Anabel Segura exhibirá obras de Antonio Olazábal y la colectiva Instante continuo, con los trabajos de los alumnos del Máster PHotoEspaña.Teoría y prácticas artísticas.

 

El Ayuntamiento de Zaragoza exhibe en el Centro de Historias Bonadies+Caula: Cartografías de un territorio compartido, un diálogo entre dos fotógrafos de dos diferentes generaciones, la argentina Ángela Bonadies y el venezolano Tito Caula, procedente del Archivo Fotografía Urbana de Venezuela; y Schapiro. Retrospectiva, que repasa los 50 años de trayectoria profesional de un fotógrafo que ha documentado la sociedad estadounidense y sus mitos. La Lonja acogerá Nicolás Muller. Obras Maestras, una relectura de la obra de un autor excepcional a través de 125 fotografías tomadas en Hungría, Francia, Portugal, Marruecos y España. La Galería Carolina Rojo presenta el trabajo de Iñaki BergeraAdemás, el Ayuntamiento de Zaragoza organiza un nuevo PHotoWalk PHE, itinerario fotográfico guiado por el fotógrafo José Guerrero.

 

El Ayuntamiento de Cuenca se une a PHotoEspaña por noveno año consecutivo y expone en la Fundación Antonio Saura. Casa Zavala la obra del fotógrafo cubano Osvaldo Salas, quien osciló entre el glamour de las estrellas del cine y del deporte y la documentación de la Revolución Cubana, su obra compartirá espacio junto al trabajo de su hijo Roberto. La localidad conquense de Huete será sede de PHotoEspaña por primera vez con el apoyo de la Diputación de Cuenca y acogerá la exposición Catalá-Roca. Obras Maestras, quellenará el Museo de la Fotografía de la Fundación Antonio Pérez de imágenes de un autor clave para la historia de la fotografía española.

 

Siete años son los que lleva participando el Ayuntamiento de Alcalá de Henares en PHotoEspaña. En esta edición organiza Alcalá. Puerta de América, una exposición al aire libre en el centro neurálgico de la ciudad, la Plaza de los Irlandeses, de una selección de fotografías de la Sección Oficial de PHE15.

 

El Ayuntamiento de Getafe repite como sede con ¡Retrátate!, un proyecto que invita a todos los ciudadanos a ser modelos para los fotógrafos Jorge Fuembuena y Jonás Bel y, a la vez, a protagonizar una exposición que ocupará el Barrio de la Alhóndiga de Getafe.

 

Lanzarote recibirá en el mes de octubre una nueva edición de PHotoWalk PHE gracias al apoyo del Cabildo de Lanzarote.

 

Sedes invitadas: Madrid, Bogotá, Cascais, Lisboa, Londres, Panamá, París y São Paulo
PHE15 invita a la gran celebración de la fotografía a embajadas, institutos culturales, escuelas, museos y fundaciones de ocho ciudades. En Madrid, la Alliance Française presenta la muestra retrospectiva de su concurso de fotografía; la Casa de Velázquez la colectiva de los fotógrafos que acoge cada año la institución; EFTI presenta la obra de Pedro Armestre; la Escuela TAI organiza L A T I N O, la visión sobre el tema de esta edición realizada por el colectivo TAI FOTO; Fnac Callao expone a Aitor Lara, Premio PHE OjodePez de Valores Humanos; la Fundación ONCE. Espacio Cultural Cambio de Sentido presenta a Chimo Serrano; la Galerie du 10 de Institut Français de Madrid a Françoise Núñez; Goethe-Institut Madrid organiza la colectiva Icónico. La imagen como referencia. Arte visual de Alemania y Latinoamérica; el Hotel Iberostar las Letras Gran Vía exhibe la obra de Bernard Plossu; el Instituto de México en España la colectiva Luz portátil; el Istituto Italiano di Cultura a Valerio Bispuri; y la Real Sociedad Fotográfica homenajea a Paco Gómez.

 

La cooperación cultural hace posible exposiciones en el Museo de Arte del Banco de la República de Bogotá, de la artista argentina Graciela Sacco; la Fundaçao Dom Luís I de Cascais, en el marco de Mostra Espanha, con una antológica de Nicolás Muller; Carpe Diem Arte e Pesquisa de Lisboa, con una selección de su Colección; Londres mostrará el trabajo de Pablo Guidali, en el marco del programa Spain Now!; el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá, con el nuevo proyecto de Matías Costa, Zonians; el Instituto Cervantes de París, con el trabajo de Rafael Trobat; y el SESC Vila Mariana con una selección de fotolibros dentro del programa de PHotoEspaña.br.

 

39 galerías de arte forman el Festival Off
El Festival Off está formado por una selección de exposiciones organizadas por las galerías de arte de Madrid. 39 propuestas de fotografía y vídeo forman una sección que tiene como objetivo la promoción y el desarrollo del mercado fotográfico. Todas las galerías optan al Premio Festival Off, otorgado por un jurado independiente que reconoce a la galería que presenta la mejor  propuesta expositiva.

 

Semana Descubrimientos PHE

Descubrimientos PHE celebra su mayoría de edad con una extensa programación de actividades para profesionales con sede en la Escuela PIC.A entre el 1 y el 6 de junio. Además de ampliar los visionados de porfolios, tanto en el número de expertos internacionales como en el de fotógrafos participantes, la Semana Descubrimientos PHE ofrece los talleres Campus PHE y seminarios profesionales. Entre los más de 50 especialistas participantes se encuentran Cristina de Middel, Iatã Cannabrava, Claudi Carreras, Mary Virginia Swanson, Anne Lacoste, Louise Clements, Gordon MacDonald y Lorenza Bravetta. Además, participarán en la Semana Descubrimientos PHE algunos autores becados por la Fundación Ankaria tras haber participado en el visionado de porfolios organizado en Tánger por la Fundación en colaboración con PHotoEspaña.

 

PHotoBook Week
La edición de libros de fotografía, tanto en el soporte más clásico, el papel, como en los digitales, protagoniza la primera PHotoBook Week. Un encuentro en La Fábrica que reunirá del 8 al 14 de junio a fotógrafos y expertos en torno a presentaciones, firmas de libros, encuentros y una feria de un centenar de libros autoeditados y autopublicados. Entre los participantes, Paul Wombell, Simon Bainbridge, Gonzalo Golpe, Matías Costa, Roberto M. Tondopó y Mariela Sancari. El programa incluye la entrega de los Premios al mejor libro de fotografía del año de PHE y el encuentro Do It Yourself! Cultura en tiempo de crisis, a cargo del equipo de la revista francesa The Eyes.

 

PHEstudios: Imagen no disponible
La Comunidad de Madrid y PHotoEspaña crean un proyecto que pretende hacer al público partícipe de acciones artísticas en lugares y formatos inesperados. El proyecto tendrá lugar en espacios públicos como calles y plazas, locales, canales digitales, redes sociales y los soportes de comunicación de Metro de Madrid. Participarán en PHEstudios Los Hijos, dedicado al cine de no-ficción y al videoarte; Estudio Mendoza, cuyas disciplinas prioritarias son la pintura y la escultura; PlayDramaturgia, centrado en la práctica escénica; y Peña Difunta de Francia, que realiza proyectos interdisciplinares donde conjuga música, poesía, fotografía y diseño gráfico.

 

Talleres de fotografía para niños y jóvenes y concurso Madrid insospechado

Los talleres de fotografía para los más jóvenes que organiza la Fundación Canal son ya un clásico de la programación de PHE. Los jardines de la Fundación acogen cursos en los que, durante varios sábados de mayo y junio, los más pequeños aprenden a manejar cámaras digitales y crear historias con sus instantáneas. Además, el concurso online Madrid insospechado: Escenas latinoamericanas invita a todos los amantes de la fotografía a fotografiar estampas propias de América Latina sin salir de la Comunidad de Madrid y luego subirlas a la web del concurso. Los participantes optarán a 3.000 euros en premios.

 

Un día en la vida de Madrid
Tras el éxito de la primera edición, en la que se recibieron más de tres mil fotografías a concurso, este concurso online patrocinado por Samsung y con la participación del Ayuntamiento de Madrid, busca crear un retrato fotográfico urbano y colectivo de lo que acontece en la ciudad a lo largo de las veinticuatro horas de un día. Como novedad, esta edición añade a los premios del jurado y del público la categoría especial, «Noches de Madrid, by Samsung Galaxy S6» dedicada a la fotografía nocturna. Los tres galardonados obtendrán sendos teléfonos Samsung Galaxy S6 Edge. Las mejores imágenes formarán una exposición en CentroCentro Cibeles y se mostrarán en las pantallas de la Plaza de Callao. 

 

#Madrid, América Latina y yo
Madrid Destino y PHotoEspaña organizan, con la colaboración de Samsung, un concurso en el que buscan la complicidad del público proponiéndole que se sumen a la fiebre delselfie utilizando como marco o fondo los lugares de la ciudad cuyos nombres estén más ligados a América Latina. Tras compartir su autorretrato en el Instagram de PHotoEspaña con la etiqueta #selfiemadridlatam optarán a dos premios dotados con un teléfono Samsung Galaxy S6.

 

Itinerarios Polaroid. Una ciudad sin reflejos
PHotoEspaña y Polaroid organizan una actividad creada para aprender a manejar la luz y apreciar las diferentes sensaciones y resultados que ofrecen las lentes polarizadas tanto a la hora de fotografiar como de observar. Para ello organizarán visitas para disfrutar de las mejores panorámicas de Madrid desde espacios como la azotea del Círculo de Bellas Artes y de Conde Duque, el Palacio de Cristal y el mirador de la Casa de Velázquez, entre otros. Con la ayuda de las gafas de sol Polaroid, los participantes fotografiarán atardeceres únicos acompañados por fotógrafos que utilizan habitualmente este tipo de lentes. Una selección de imágenes de estos últimos se exhibirá en los escaparates de ópticas seleccionadas por Polaroid.

 

Subasta benéfica. Fotógrafos con la Fundación Balia por la infancia
La Fundación Balia celebra la II edición de su Subasta benéfica con la colaboración de PHotoEspaña, Galería Betty Guereta, Christie’s y el apoyo de la Fundación Jesús Serra, la Fundación Banco Sabadell y el Museo Thyssen-Bornemisza. Los asistentes podrán pujar por obras de Miguel Rio Branco, Alberto García-Alix, JoanFontcuberta, Javier Vallhonrat, William Klein, Brassaï e Isabel Muñoz, entre otros. La recaudación de la subasta y las entradas se destinará al desarrollo de programas socioeducativos para niños en situación de desventaja social, académica y económica.

 

Los libros de PHotoEspaña
La Fábrica edita la Guía PHotoEspaña 2015 y varios catálogos y libros que acompañan algunas de las exposiciones del Festival. Entre ellos están Mario Cravo Neto. Mitos y ritos; Latin Fire. Otras fotografías de un continenteConstruyendo mundos. Fotografía y arquitectura en la era modernaMoisés, de Mariela Sancari; Zonians, de Matías Costa; Chema Madoz 2008-2014. Las reglas del juego; y los PHotoBolsillos de Korda y Cristina de Middel. Todos ellos podrán adquirirse en librerías, en La Fábrica y en los puntos de venta autorizados del Festival.

 

Premios PHotoEspaña
El Festival premia cada año lo mejor en fotografía y otorga el Premio PHotoEspaña; el Premio Bartolomé Ros a la mejor trayectoria profesional española en fotografía; el Premio Revelación, de la mano de El Corte Inglés; el Premio Descubrimientos PHE al mejor proyecto de los visionados de porfolios; los Premios PHE al Mejor Libro de Fotografía del Año; el Premio a la mejor exposición del Festival Off; el Premio PHotoEspaña OjodePez de Valores Humanos; y el Premio del Público.Protectores PHotoEspaña PHotoEspaña es un proyecto realizado desde y para la sociedad. Cada año, la suma de voluntades lo hace realidad gracias a acuerdos y colaboraciones que reparten el esfuerzo, la responsabilidad, el entusiasmo y la celebración. PHotoEspaña solamente es posible con el cuidado de muchas manos y por ello, el Festival invita a la sociedad civil y empresarial a que forme parte del programa de Protectores de PHotoEspaña para continuar celebrando la fotografía.

 

Protectores PHotoEspaña 
PHotoEspaña es un proyecto realizado desde y para la sociedad. Cada año, la suma de voluntades lo hace realidad gracias a acuerdos y colaboraciones que reparten el esfuerzo, la responsabilidad, el entusiasmo y la celebración. PHotoEspaña solamente es posible con el cuidado de muchas manos y por ello, el Festival invita a la sociedad civil y empresarial a que forme parte del programa de Protectores de PHotoEspaña para continuar celebrando la fotografía.

08/06/2015 16:37 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

UNA NOCHE EN LOARRE

 

UN CUENTO CON APARECIDO EN LOARRE

Antón CASTRO

La historia reciente de Huesca no se entendería sin Manuel Benito Moliner. Era uno de esos sabios pegados a un territorio, a una forma de ser, a un manantial de cultura. Amó La Hoya y los Monegros, y fue capaz de armonizar un sinfín de saberes y de relatos menudos de casi todo. Era médico y escritor, etnógrafo y fotógrafo, un coleccionista de casi todo, un curioso ávido de personajes, de hechos, de misterios. Coincidimos poco, pero siempre supe que en él había un cómplice, ese amigo casi invisible al otro lado del teléfono o del correo electrónico con quien podías hablar. De inmediato, ponía a tu disposición los datos, la iconografía, su sensibilidad inagotable, la camaradería del escritor. Hablábamos de muchas cosas: de la Guerra Civil en Huesca y provincia, de botánica, de ritos. Recuerdo que le presenté en Zaragoza uno de sus libros más bonitos: ‘Huesca. Álbum de adioses’, que le publicó Salvador Trallero, y que hablamos mucho de otro proyecto en el que había puesto el alma: ‘Orwell en las tierras de Aragón’, también editado por Trallero. Georges Orwell era un personaje que le fascinaba: le gustaba contar que a veces soñaba con que se cumpliera aquel deseo suyo de regresar al Coso y a los porches a tomar un café. Hablar con Manuel Benito suponía recorrer narraciones de aviadores, de combatientes, de personajes entrañables como Durán Gudiol o Rafael Andolz, como Ramón Acín, como León Abadías o los aguadores. Y en nuestras conversaciones siempre aparecían maestros como Eugenio Monesma, que había sido como él un andariego de tradiciones, de imágenes para siempre y de criaturas, como Ángel Gari, que era una referencia para abordar la brujería, las apariciones, las supersticiones y algunos deslumbrantes procesos históricos. Una de las anécdotas más hermosas que conservo de él, o con él, se sitúa en el castillo de Loarre. Yo volvía de un viaje por los Pirineos, con parada en Jaca y en San Juan de la Peña, en concreto; de repente conduje hacia el castillo. Había empezado a anochecer.

Hacía mucho tiempo que no estaba en Loarre, que es un lugar que me fascina, y que vinculo siempre con Ramón José Sender y con la película ‘Valentina’ de Antonio José Betancor. Cuando llegamos allí, iba acompañado de algunos amigos que habían venido de Nueva Zelanda, no supe acceder al recinto. Y no se me ocurrió llamar a nadie salvo a él. Marqué su móvil y le pregunté qué tenía que hacer: me contó leyendas, me habló de personajes y del propio Sender, de libros como ‘Solanar y lucernario aragonés’ y, finalmente, me confesó que no podía ayudarme. No sabía a quién debía dirigirme en aquella noche otoñal y romántica. Una luna inmensa y dorada, de una pureza ideal, se desplegó sobre la ladera. No encontrábamos la manera de cortar la conversación: ni él ni yo. A mí me parecía una estampa deliciosa, con Manuel al otro lado del hilo y con su voz apagándose, y a él le gustaba que yo le hablase de la luna que parecía blanquear las paredes de la fortaleza. Me dijo: “Si no te conociera y si no conociera el castillo, pensaría que me estás contando un cuento de Gustavo Adolfo Bécquer”.

Quedamos en vernos pronto. Quedamos en cenar. Tenía esperanza: creía que, más temprano que tarde, volvería a sus libros, a sus poemas secretos, a sus cuentos, y que retornaría al camino. Cada vez que paso por Loarre subo hasta el castillo y me quedo allí mirándolo. Sé que tengo una charleta aplazada con él y que cualquier día, cuando se muera la tarde, aparecerá su fantasma: llevará un cuaderno de campo, la paciencia del paseante y probablemente una cámara de fotos.

*La foto la tomo de aquí: http://www.neofato.es/mbm2.jpg

03/06/2015 08:12 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

WYNN BULLOCK. FOTOS / 1

Una pequeña selección de un gran fotógrafo norteamericano:Wynn Bullock (1902-1975).

1-http://www.artnet.com/Magazine/reviews/cassidy/Images/cassidy1-22-3.jpg

2. http://www.wynnbullockphotography.com/galleries_bw/1950s/800x600/13-Erosion-1959.jpg

3.http://www.artichokepress.net/pb/wp_cf91f14f/images/img162434eefcb0fb1289.jpg

4.http://www.moma.org/collection_images/resized/272/w500h420/CRI_198272.jpg

25/05/2015 07:36 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PAISAJE PARA DANIEL MORDZINSKI

[En mi libro 'El dibujante de relatos', publicado por Pregunta e ilustrado por Juan Tudela, hay un cuento o un texto dedicado a Daniel Mordzinski, con quien pasé ayer varias horas, yo y otros amigos. Por cierto, Daniel visita por primera vez Zaragoza y hoy interviene en la presentación de los primeros quince años de Páginas de Espuma en Los Portadores de Sueños, con el editor Juan Casamayor y la escritora Patricia Esteban Erlés.]

http://danielmordzinski.com/

 

 EL PAISAJE INFINITO

 

Homenaje a Daniel Mordzinski. Por Antón CASTRO

Querido Daniel: No sé si ha estado alguna vez en Aragón. He mirado en internet y he preguntado a algunos de los escritores que conozco, a los más veteranos y a los más jóvenes, y tampoco estaban seguros. Acabo de enterarme de la pérdida de su archivo: un terrible, un patético descuido acaba de dar con más de treinta años a la basura. Lo siento de veras: no puede imaginarse cuánto. Amo la literatura desde niña, y poco a poco he ido amando a los escritores. Gracias a usted, especialmente, gracias a sus fotos. Cuando le llaman “el fotógrafo de los escritores”, creo que le definen a la perfección. Es usted, sospecho, un lector que fotografía. Un artista de la luz y de los gestos definitivos que brotan, también, de la escritura. Lleva los libros y las líneas en su cabeza y cuando mira a los autores también ve sus paisajes, sus criaturas. Eso pienso yo. No quiero perder tiempo ni hacérselo perder. Vivimos tan de prisa y con tantas imágenes y palabras que ni siquiera nos da tiempo a leer una carta o una nota completa. Voy al grano: quería hacerle un regalo. Quería regalarle las imágenes de mi pequeño país, de polvo, viento, niebla y sol, como escribió uno de nuestros poetas. Por cierto, Daniel, ¿fotografió alguna vez a José Antonio Labordeta, en París, en Alemania, en Suecia, en Madrid o en sus paisajes pirenaicos?

Labordeta ha sido el cantor de mi tierra. La voz del páramo. La melodía seca que se expande por las colinas, que asciende a las cumbres más altas y que va luego, con el cierzo y las nubes veloces, de campo a campo, con los campesinos, con los cazadores, con las ancianas que trajinan en el monte antes de volver a la masía. Aragón, mi pequeño Aragón, es un país de montañas, un territorio de paisajes irreductibles. Y yo, con mis cámaras y todo el tiempo del mundo, salí a capturarlo: a encerrarlo, para usted, Daniel Mordzinski, en mis objetivos, en la memoria de mi ordenador, que ahora es como un laboratorio ambulante. El mundo entero camina con nosotros en nuestro portátil.

Me gusta conducir. Perderme. Dejarme ir sin prisa y con la pasión de ver. Querría fotografiarlo todo y a la vez no fotografiar nada: que fotografiase el ojo solo con la imaginación. En realidad, mi padre, retratista de los antiguos, discípulo de Jalón Ángel y de Luis Mompel, me enseñó que las mejores fotos son las que se sueñan. Las que se ven y se interiorizan. Con esa idea salí de casa: atrapar lo imprescindible. Y me dirigí a Huesca: pernocté en el hotel Abada y estuve tres días. Pensé que le gustaría saber que George Orwell dijo que, tras la Guerra Civil, le gustaría volver algún día al Coso, entre los soportales, a tomarse un café con leche cuando cae la tarde.

Pensé que le gustaría saber que el mecenas Lastanosa tenía su jardín hechizado, con lago y embarcadero, donde está ahora el Parque Miguel Servet, con sus elevados árboles y las pajaritas de Ramón Acín, un escritor y pintor y escultor y pedagogo que tuvo en Ramón Gómez de la Serna a uno de sus amigos más curiosos. Tomé fotos de la umbría y de esa enramada que tiene algo de minúscula quinta que huele a paraíso. También he querido captar las luces nocturnas que envuelven el Casino, que ha visto pasar a un sinfín de estrellas de cine, y el Centro de Arte y Naturaleza, el CDAN, con sus redondeadas formas, tan voluptuosas entre los viñedos como una mujer que ofrece su desnudo.  Y de allí me pasé al estudio de José Beulas: le retraté entre sus cuadros y las esculturas del jardín, entre la vegetación cuidada y hermosa que me hace pensar siempre en un vergel japonés. Allí huele a tiempo detenido y a simetría de adelfas.

Huesca es la provincia exuberante. Por sus picos, por sus cordilleras que se estiran y parecen suspenderse entre las nubes, por sus cañones y por esos valles increíbles. Acuérdese de estos nombres: Aneto, Monte Perdido, Añisclo, Guara u Ordesa. Estuve aquí y allí, con ese falso sosiego de quien solo busca las instantáneas decisivas: el oro de la luz, la transparencia del aire, el verdor inefable de las cañadas, el cristal con espejo de los ibones... Quizá no sea suficiente, lo sé, Daniel, o tal vez sí. No quiero emborracharle de estampas. También estuve en Alquézar y me asomé a sus miradores hacia el fondo del valle, y en el castillo de Loarre: ése es mi bastión de sueños, la fortaleza del cine, la mole que se esculpe a sí misma en los dedos del aire y parece que, de un momento a otro, se escapará como un pájaro de su jaula. Le digo otra cosa, Daniel: al parecer, de niño, Ramón José Sender jugó entre sus muros, soñó con personajes de leyenda como aquella Florinda Cava, la dama espectral que salía a pasear por sus atalayas y torreones en camisón de seda.

Zaragoza lo es casi todo para mí. Es mi ciudad. Es la ciudad de Félix Romeo, a quien usted retrató, y de Pilar Bayona, la pianista a la que amó Luis Buñuel. Es la ciudad de Miguel Labordeta y de Víctor Mira, artista y escritor que decidió morir lejos. José Antonio Labordeta dijo que la amaba y la odiaba. Yo solo la quiero: es la ciudad del cierzo, la novia del viento, la hacienda de la memoria que riegan tres ríos, el Ebro, el Huerva y el Gállego, y es el solar y el solanar de La Aljafería. Todo ello lo he registrado para usted, y también la nueva Zaragoza: la del meandro de Ranillas, la de la Torre del Agua y la de la pasarela que temblequea sobre el río.

Desde allí vi el Moncayo nevado en la lejanía; aguardé hasta que llegase la luz exacta: luego disparé. No tardé en ir a Borja, Vera, Veruela y el Moncayo, y Tarazona. No acierto a ponerle palabras a ese espacio: es la tierra de quimeras de Gustavo Adolfo Bécquer, allí vivió, allí sufrió desamor, allí describió sus fantasmas y los mitos más literarios como el de la bruja Tía Casca, que se hizo célebre en Trasmoz, y quizá en los aledaños de su castillo. Tarazona posee una catedral maravillosa, allí la luz se amansa de sombra y sueño, allí la música del silencio enciende una melodía sobrenatural en el claustro. Sé que es una locura decirle esto, Daniel, pero intento que algo de lo que le digo esté ahí, latiendo y encerrado en las fotos. ¿Qué sería de nuestro oficio si no tuviera una vida oculta, invisibles presencias, un gemido de ángeles? Creo que me entiende.

Ni he podido ni he querido captarlo todo. Aragón es pequeño y a la vez es infinito. Casi inabarcable en accidentes, serranías, senderos, bosques y riberas, en lagunas y desiertos, poblaciones, y en estados de ánimo. Mi padre me decía que a veces la naturaleza es un estado de ánimo o un paisaje del alma. No podía faltar en mi obsesión Teruel. Existe un lema, casi universal ya, que dice: “Teruel existe”. A mí me gusta decir: Teruel existe, persiste y resiste. Teruel es deslumbrante, en su casco histórico mudéjar, y en ese Matarraña que parece nuestro Mediterráneo: huele a mar en tierra firme, a magia y a bandoleros que atraviesan a caballo los caminos al ocaso. Teruel es deslumbrante en los llanos de Alfambra: allí la tierra parece lisa e inacabable. Y en Albarracín, ese lugar al que siempre me gusta volver. Concentra el rumor de la piedra y la ebriedad de las horas eternas. Un ángel le da una pátina de inmortalidad a las paredes y a la curva de ballesta del río Guadalaviar. Allí he esperado la aparición de Doña Blanca, saliendo del río, en la claridad láctea del plenilunio de agosto.

Querido, Daniel. Ojalá le guste este Aragón incompleto. Ojalá que estas fotos que le envío mitiguen su dolor; Isak Dinesen, aquella mujer que tuvo una granja en África, decía que todas las penas del mundo se pueden aliviar si se meten en un cuento. Éste es el mío para usted. Le envío todo mi afecto y mi admiración más incondicional. Laura Garcés. Fotógrafa de paisajes.

 

*La foto de Daniel Mordzinski la tomo de aquí:

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13/05/2015 09:02 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

KLAUS KAMPERT: DESNUDO Y BELLEZA

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Una pequeña selección de desnudos de un maestro de esta disciplina: Klaus Kampert.

10/05/2015 16:38 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

WILLY RONIS Y SÁNCHEZ GATELL

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Hace unos días, en casa del fotógrafo Rafael Navarro, hablamos de muchos artistas con los que había coincidido y a los que había llevado en el coche. Hablamos de Kertész, de Cartier-Bresson o, casi de pasada, de Willy Ronis, que siempre me ha fascinado. Toda su obra. Y, en particular, no sé bien por qué, este ‘Desnudo provenzal’. A la vez, andaba yo leyendo un poemario de Miguel Sánchez Gatell (Madrid, 1965), ‘La lucidez del número’ (Bartleby, el sello de Pepo Paz) y descubro este poema. Me gusta la doble o triple coincidencia.

 

MUJER DESNUDA EN UNA FOTOGRAFÍA

No sonríe. Pregunta.

Es esa permanencia lo que hace

de su piel una playa.

Es dura gota de agua, y no luz, lo que ocupa

los huecos de su cuerpo,

entornadas alcobas que no ceñirá el aire.

 

Por eso no sonríe.

La desnudez total es la pregunta:

la piel es la presencia,

la piedra que se arroja a los pantanos.

Amor que hilvana

los sucesos perdidos,

transitados recuerdos que en realidad no fueron.

 

Cuerpos interrogados que callan como simas.

22/04/2015 10:17 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

POMÈS Y KARIN: UNA HISTORIA DE AMOR

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Núria Escur hace todos los sábados en el suplemento Quién de ‘La Vanguardia’ unas entrevistas magníficas. Disfruto mucho con ellas, con los personajes y con la agudeza y  la frescura de Núria, a quien no conozco. Son trabajadas, con ritmo, espléndidas. Este sábado entrevista a mi querido Leopoldo  (Barcelona, 1931) que expone en la Fundación Catalunya-La Pedrera ‘Flashback’.

-¿Aceptaría este epitafio: “Se pasó la vida mirando”?

-Perfecto porque es con lo que más he disfrutado en mi vida. Es culpa de mi padre, culto y sensible, que me paseaba por Barcelona para mirar el aspecto de la gente. Tenía una teoría muy bonita: uno se viste con su personalidad. Mire a Karin..., no se puede ser más elegante.

-La vio en la calle y la abordó. ¿Costó convencerla’

-Año 1957. Yo iba  a tirar una carta a la estafeta de la calle Aragón cuando la vi... ¡impresionante! Una rubia guapa, árboles, pleno verano, el filtro de luz entre los plátanos, destellos..., era el tipo de mujer al que el españolito medio no podría acceder nunca.

-Y ahora, cuatro hijos y siete nietos después, con una separación a cuestas, trabajando conjuntamente en la exposición.

-Yo digo una cosa que a ella le gusta: “Divorciados, no separados”.

 

LA VERSIÓN DE KARIN

Muy oportunamente, Núria Escur habla con Karín Leiz. Dice:

-“Recuerda Karin Leiz (que, aunque nació en Sevilla, se define como catalana de alemanes), el día en que Leopoldo Pomès la siguió: ‘Ya hacía rato que yo me estaba dando cuenta de que me perseguía y pensé: si este tipo sube al tranvía yo me bajo. Era una época en que allí te metían mano. No subió y me quedé tranquila. Lo que sabía es que él siguió al tranvía en coche. Al bajar aquello fue una verdadera carrera y al final se plantó delante. Yo estaba muerta de miedo. Yo me dijo: ‘Señorita... Yo soy muy tímido’. Y me desmontó”. Con ella fundó en 1962 Studio Pomès y no han dejado de colaborar. Dice Karin que convencía a las modelos inmediatamente, ‘se sentían cómodas con su manera de seducir. Todavía hoy le adoran’.

 

*De 'La Vanguardia'. La entrevista. Nuria Escur dialoga con el maestro Leopoldo Pomès: fotógrafo y publicista.

MUESTRA DE PATRICIO JULVE

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'LOS TRABAJOS Y LOS SUEÑOS' DE PATRICIO JULVE EN LA USJ


Hoy, a las 10.30, en el Espacio en Blanco de la Universidad de San Jorge, se exponen más de una veintena de fotos de Patricio Julve, fotógrafo del que se da noticia, en varios de mis libros de relatos, entre ellos en 'El testamento de amor de Patricio Julve' (Destino, 1995 y 2000; Xorcida, 2011). Fotos de paisajes, de cementerios, bodegones, de algunas mujeres (una de ellas le inspiró uno de sus reportajes), de campesinos, de gitanos... Hay algunas copias originales y otras preparadas para la muestra en copias contemporáneas...

La obra de Patricio Julve ha ido reapareciendo en otros libros como 'Golpes de mar' (Destino, 2006), 'Los seres imposibles' (Destino, 1998) o 'Fotografías veladas' (Xordica, 2009)... Miguel Mena habló de sus días de fotógrafo de la agencia Efe y Pimpi López Juderías lo trasladó a Nueva York en uno de sus cortometrajes. Y figura en el libro '25+8. 1977 / 2010. Collage de instantes vividos por la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza' de José Luis Vázquez Giummarra.

17/02/2015 09:07 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JORGE FUEMBUENA Y SU OBRA

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JORGE FUEMBUENA PRESENTA UNA INDIVIDUAL EN AUSTRIA, RECIENTEMENTE FICHADO POR LA GALERIE FREY (HTTP://WWW.GALERIE-FREY.COM ), CON DOS ESPACIOS EN VIENA Y SALZBURGO. ASIMISMO ESTA SEMANA HA SIDO FICHADO POR LA NUEVA GALERÍA FRANCESA J&C GALLERY, EN CHALON-SUR-SAÔNE( BOURGOGNE) CIUDAD DE NACIMIENTO DE NICEPHORE NIEPCE (HTTP://WWW.JANDCGALLERY.COM)

 

El 17 de febrero es la fecha en la que se inaugurará la exposición The End of Cathedrals, que estará en Salzburgo hasta el 21 de marzo. Este trabajo se pudo ver en Photoespaña en 2013 en La New Gallery, y que luego ha viajado por New York y Washington en noviembre de este pasado año( Foto Week DC) con el Proyecto New Spanish Photography-Visions Beyond Borders conel comisariado de  Spain Fresh, formado por Javier Moreno, Ignacio Tejedor y Abraham Rivera, y recientemente en la Feria de Arte Contemporáneo PULSE Miami ( Miami Beach) de la mano de La New Gallery. El título del proyecto  remite a esas construcciones verticales, que aquí se convierten en ruinas contemporáneas. Sirve de metáfora para hablar de la inestabilidad de las imágenes y de el cambio paradigmático en la forma de entender las funciones del monumento.

 

Por otro lado Fuembuena acaba de ser presentado en el nuevo proyecto de Jean Michel Jagot, galerista con más de diez años de experiencia, en una nueva galería especializada en fotografía contemporánea, en la Borgoña francesa. Este espacio abre con más de una decena de artistas, la mayoría de Francia, Paises Bajos, Finlandia y Reino Unido. La galería nace con idea de estar presente en Ferias como Paris photo ; Bâle (off !) ; Fiac (off !) ; Lyon ; Arco (off !) ; Arts Brussels.

 

Fuembuena se encuentra actualmente en una Residencia en Ranchito, seleccionado para una producción de Matadero Madrid, AECID Y Flora Ars & Natura, con la colaboración de Embajada de Colombia en España, y ARCO. El intercambio de residencias entre Matadero Madrid y Flora propone una revisión crítica del legado de Mutis y de lo que esta expedición supuso para ambos contextos. Con un vínculo directo entre el Real Jardín Botánico de Madrid, donde se conservan las láminas originales; y la región de Honda, donde tendrán lugar las residencias y tuvo lugar la expedición de Mutis. El pueblo de Mariquita, a 17 kilómetros de Honda, fue la sede de la expedición botánica; aún se conserva la casa donde funcionó la sede de la expedición, así como la pequeña habitación donde vivió el sabio Mutis. Seleccionados por comisariado de Jaime Cerón, María Wills (ARCO), José Roca (FLORA) y Manuela Villa (MATADERO MADRID), Jorge Fuembuena trabajará junto a Carlos Irijalba (ES), Asunción Molinos Gordo (ES) y Jorge Perianes (ES).

 

 

 

FUEMBUENA, JORGE (Zaragoza, 1979)

 

Becario artista de La Casa de Velázquez ( Acadèmie de France à Madrid). Vive y trabaja entre Madrid y Nantes (Francia). Realiza talleres con artistas y teóricos como como  Martin Parr, Jean François Chevrier, o Joan Fontcuberta.

 

Es uno de los autores seleccionados para la exposición Contexto Crítico. Fotografía española del s. XXI, comisariada por Museology, en Tabacalera (Madrid), para finales de 2013. Está incluido asimismo como autor en el libro Diccionario de fotógrafos españoles: del s.XIX al XXI que La Fábrica editorial presenta en 2014. En mayo de 2014 participa en la exposición NEW SPANISH PHOTOGRAPHY_Visions beyond borders que tiene lugar  en Nueva York.

 

Ha participado en el prestigioso programa internacional Plat(t)form 2013, comisariado por el Fotomuseum Winterthur ( Suiza). Seleccionado en el proyecto Austro Sino Arts Program exhibition 2012 (Beijing, China), su trabajo se presenta en Bienales como Fotoseptiembre 2011 (CCEMEX. Mexico D.F), Fotonoviembre 2011( Fundación Mapfre, Tenerife), la Bienal de Casablanca 2012 y la V Bienal de Arte Contemporáneo Fundación ONCE.

Presenta además su trabajo en exposiciones individuales en Festivales como Paraty Em Foco 2013 ( Brasil) comisariada por Claudi Carreras, en el Festival Internacional de fotografía y Artes Visuales Photoespaña 2013, PalmaPhoto 2013 (Palma de Mallorca), en espacios como MataderoMadrid comisariado por Pablo Berastegui, el IAACC Pablo Serrano y de forma colectiva en lugares como Getty Gallery ( Londres), La Casa Encendida de Madrid bajo el comisariado de Oliva María Rubio y el Festival Encontros Da Imagem 2012( Braga, Portugal) comisariado por Rui Prata. También en Ferias Internacionales de arte contemporáneo como Pulse Miami 2015, Summa 2014, Just Mad 2014, Arte Santander 2014 , Foro Sur 2014, Estampa 2013 y Swab 2013.

 

*Nota que me envía el propio fotógrafo.

 

29/01/2015 18:43 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

'INMORTALES' EN MONTEMUZO

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E X P O S I C I Ó N

INMORTALES

Fotos del Archivo Municipal de Zaragoza. Palacio de Montemuzo. 15 de enero al 15 de febrero

Texto de MARIANO GISTAÍN

 La exposición muestra 80 fotografías del Archivo Municipal de Zaragoza desde principios del siglo XX hasta el año 1975. Todas han sido elegidas navegando por la web del Archivo y los protagonistas de la mayoría de las imágenes son personas.

 El Archivo Municipal de Zaragoza es un tesoro. Además de las fotografías, las publicaciones de la Hemeroteca y otros documentos, contiene las Actas municipales desde el siglo XII, que reflejan el día a día, la continuidad institucional y vital de una ciudad: las farolas, el agua, las fiestas, los vehículos, las industrias y los desvelos de las generaciones.

El Archivo, que preserva las imágenes para siempre, es lo que más se parece a esa inmortalidad que la ciudad ostenta como el mejor de sus títulos.

 He visto miles de fotos en la web del Archivo, he frecuentado imágenes de personajes que –todavía– no aparecen en Wikipedia pero que han sido relevantes en la historia y la evolución de Zaragoza.

El Archivo ejerce un poderoso influjo sobre el que se pierde en sus fondos infinitos: durante meses he visto las calles de la Zaragoza actual en blanco y negro, con los adoquines brillantes, las tapias de los conventos y las estatuas bailadas; a menudo me sorprendía de que en la realidad faltaran edificios y calles que el Archivo mantiene como el primer día; o creía ver a personas con las que me había familiarizado en las imágenes.

A la hora de seleccionar las fotos para la exposición he optado por las personas; o quizá han sido ellas las que, de alguna manera, se han impuesto a los edificios, a los laboriosos puentes, a las fábricas y a las postales. He preferido las fotos espontáneas a las oficiales, las callejeras a las de interiores, las que tienen personas a las que no las tienen. He elegido con criterio periodístico, en sentido amplio, confiando en que el latido de las vidas transmitiera el sentir de la época. También hay fotos que me han emocionado o me han impresionado sin que haya llegado a saber el motivo: es la magia del momento y el oficio prodigioso del fotógrafo. El dolor por las fotos que se han quedado en el Archivo disminuye porque todas están, y estarán indefinidamente, a un clic. Algunas tienen, o así me lo ha parecido, un símbolo dentro: un Seat 600 aparcado entre las torres de la Aljafería en 1975; la gente votando en las elecciones sindicales de principios de los años setenta.

 La secuencia es cronológica, aunque si el tema o los protagonistas sugerían un ritmo diferente, me he permitido algunas licencias. He evitado las estampas más conocidas: la pasarela sobre el Ebro, el Canal Imperial, la exposición de 1908… Con la excepción perdonable de los Cinco Magníficos entrando, sobre el techo del autocar, en la Plaza del Pilar abarrotada de gente. Entre esa foto y el gol de Nayim (que no entra en esta muestra) transcurren treinta años.

 Ha habido exposiciones y hay libros excelentes sobre urbanismo zaragozano, edificios singulares, arte y grandes obras públicas. La exposición y el catálogo de 1994 “Zaragoza, Memoria en blanco y negro” marcaron un hito en la conservación y catalogación de la memoria colectiva, una tarea que comienza cada día.

 Espero que estas 80 fotos –44 en el catálogo– reflejen la época, las alegrías y las esperanzas de un tiempo próximo y lejano a la vez, de un tiempo que forma parte de nuestras vidas.

 

Mariano Gistaín

 

 

 

 

'Una mujer años veinte'. Francisco Gorriz.

 

LAS FOTO DE TONY RAY-JONES

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Tony Ray-Jones nació  en 1941 en Wells, Somerset, y falleció, a consecuencia de una leucemia, en 1972 en Londres. Fue un reportero de calle que captó la realidad con melancolía, con misericordia, con humor y con amor. Martin Par lo consideró uno de sus maestros fundamentales. Dijo: “Su capacidad para construir imágenes complejas en las que todo el mundo estaba perfectamente colocado en escenas que uno solo podía encontrar en Inglaterra me llamó la atención y despertó en mí una cierta envidia”.   

Hombre minucioso, que usaba constantemente cuadernos y diarios, anotó en una hoja este decálogo que publica Yorokobu (www.yorokobu.es):

– Se más agresivo
– Involúcrate más (habla con la gente)
– Quédate con los sujetos (sé paciente)
– Toma fotos más sencillas
– Mira si todo lo que se encuentra en el fondo (de la foto) está relacionado con la materia
– Utiliza composiciones variadas
– Se más consciente de la composición
– No hagas fotos aburridas
– Acércate más (utiliza la misma lente)
– No hagas demasiadas fotos
– No todas a vista de calle
– No a media distancia

 

10/12/2014 10:53 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

GABRIEL LATORRE, DE 'CARICIAS'

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Le tengo enorme cariño al actor y fotógrafo Gabriel Latorre, un histórico de la escena en Aragón y en España. Me interesa mucho su condición de fotógrafo. Y hoy, de nuevo (en alguna ocasión me había enviado algunos de sus trabajos), cuelgo algunas sus fotos. Explica el artista: “Son unas fotografías que hice ya bastantes años atrás para el cartel y programa de mano de ‘Caricias’, la obra de Sergi Belbel que hizo el Teatro Imaginario y en la cual también trabajé como actor, me ha parecido bonito recuperarlas y son de las de primera época como fotógrafo, unas fotos hechas simplemente con una bombilla de techo y una lamparita de mesilla para hacer los contras, y este fue el resultado”.

22/11/2014 19:07 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JAVIER CERCAS: EL GRAN ROMEO

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[El escritor Javier Cercas publicó este texto en el suplemento dominical de ‘El País’ un artículo extraordinario sobre Félix Romeo. Hace unos días me crucé con sus padres ante el Paraninfo. El miércoles, con otros amigos como Pepe Melero, Daniel Gascón, Ismael Grasa, Eva Puyó y Luisa Alegre, cené con él. Tenía este artículo guardado en mi archivo... La revista ‘Letras letras’ publica una extensa entrevista de Daniel Gascón a Javier Cercas.]

 

EL GRAN ROMEO

 

Por Javier CERCAS

 

Se llamaba Félix Romeo, pero no siempre fue muy afortunado en el amor; en la muerte no lo fue en absoluto. Falleció el 8 de octubre pasado, en Madrid, a los 43 años, de un paro cardiaco. Decir que era un hombre excepcional es decir bien poco, porque en la hora de la muerte todos somos excepcionales. Ante todo era un escritor. Publicó infinidad de artículos y crónicas; publicó tres libros. El primero, de 1995, se titula Dibujos animados y le colocó en el grupo de cabeza de la narrativa de su generación. El segundo, Discothèque, se publicó seis años más tarde; aunque el libro sea una mezcla feliz, improbable y gamberra de Kurt Vonnegut y Rafael Azcona, puede que Romeo viviera su publicación como un fracaso: quizá pensó que la novela no se había entendido; más probablemente, que no había estado a la altura de lo que él se exigía a sí mismo. De esta derrota (o de esta ilusión de derrota) salió su mejor libro: Amarillo, un gran interrogante sin respuestas sobre un hecho que el vitalismo desaforado de Romeo se negaba a entender -el suicidio a los 24 años de su amigo el escritor Chusé Izuel-, un libro extraño, perturbador y necesario donde su prosa adrenalínica brillaba con todo su sombrío esplendor. Lo dije en esta columna cuando el libro apareció, hace tres años, y conviene repetirlo.

Pero Romeo no era sólo un escritor; para muchos era sobre todo un personaje. Ahora que está muerto -ahora que su vida empieza a cobrar un sentido ajeno a sí misma-, sería fácil compararlo con los protagonistas de las novelas de Saul Bellow, con uno de esos intelectuales desmesurados que, como Humboldt o Ravelstein, parecen encarnar toda la magnificencia contradictoria del ser humano. Como Ravelstein, Romeo era a su modo un pedagogo. Poseía una cultura exuberante, y parecía disfrutar lo mismo adquiriéndola que repartiéndola. Fabricó lectores, cinéfilos, escritores. Como promotor de su propia obra era pésimo -de hecho, era totalmente incapaz de promoverla, no digamos de promoverse a sí mismo-, pero como promotor de la obra ajena era imbatible. Su conversación era una pirotecnia perpetua de lecturas, de historias, de ideas. La última vez que le oí hablar en público razonó su rechazo de gran parte de la literatura española con el argumento atendible de que es una literatura de señoritos (una literatura de primero de la clase, creo que dijo), una literatura que mira a los seres humanos por encima del hombro, de arriba abajo y no de abajo arriba, incapaz de mostrarlos en toda su desoladora grandeza, una literatura mezquina, costumbrista y petulante; cuando Romeo terminó de hablar le dije que me gustaría tener por escrito lo que había dicho, y él me miró extrañado, como si le molestase un poco que los demás creyésemos que tenía tiempo de escribir todo lo que se le ocurría. Su pasión por los libros obraba prodigios. Una vez aseguró en un artículo no haber leído una gran novela inédita en castellano: The man who loved children, de Christina Stead; como yo sabía que no le gustaba que hubiera por ahí obras maestras sobre las que no podía emitir una opinión, cuando nos vimos le regalé mi ejemplar; él lo aceptó, pero años después convirtió una charla pública en un acto dadaísta con el fin de poder devolvérmelo; y justo el día siguiente de su muerte me enteré por Abc, el periódico donde últimamente colaboraba, de que el libro de Stead se acaba de traducir al castellano. Podía ser dogmático, arbitrario y provocador, aunque sus intemperancias sólo molestaban a los fanáticos y a los canallas. En política era un excéntrico: no sólo creía fervientemente en la democracia; creía fervientemente en esta democracia. Más de una vez demostró ser valiente. Si la palabra no estuviera llena de sangre y de mierda, sentiría la tentación de decir que era un patriota: detestaba el nacionalismo, pero amaba su tierra y a su gente. En Zaragoza deja un agujero del tamaño de una explosión nuclear.

Creía en la amistad entre escritores, lo que tiene un gran mérito. Cada vez que pasaba junto al pueblo donde nací, entre Trujillo y Mérida, me llamaba por teléfono o me enviaba un sms. Sus sms. En el penúltimo que me envió, un par de semanas antes de morir, me daba las gracias porque, en un reportaje publicado en este periódico, le mencionaba entre los escritores que merecen más lectores de los que tienen. "Qué alegría que me tengas en tu corazón", escribía. Le contesté que siempre le tenía en mi corazón y en mi cabeza; me contestó: "Sí, pero verlo en EL PAÍS es como ver un corazón de enamorado en un árbol". Uno entiende perfectamente que todos tenemos que morir, pero no que, habiendo tanto hijo de puta suelto, la muerte venga a reclamar, a los 43 años, a un tipo como Félix Romeo. Cuando me dijeron que había muerto me fui a caminar por el Ampurdán; el cielo estaba negro y soplaba una tramontana tan furiosa que parecía querer arrancar los árboles de cuajo y llevárselos volando: tuve la impresión de que la naturaleza estaba de acuerdo conmigo. No es fácil dejar que un hombre como Romeo se marche así como así.

 

*Esta foto de Félix Romeo se la hizo otro grande: Daniel Mordzinski.

31/10/2014 08:35 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MICHETO O EL ARAGÓN ALUCINANTE

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[Mañana lunes, a las 11.30, en las Cortes de Aragón, el palacio de Aljafería, se inaugura la exposición ’La piel de Aragón’ del fotógrafo Manuel Micheto. Este es el texto que he escrito para la ocasión y que figura en el catálogo digital de la muestra.]

 

VIAJE AL PAISAJE ALUCINANTE

 

-Sobre ’La piel de Aragón’ de Manuel Micheto.

 

Antón CASTRO

En Calatayud existe una escuela de fotógrafos del paisaje. Los maestros serían el poeta y artista José Verón y el fotoperiodista Carlos Moncín. Y uno de sus alumnos más aventajados, uno de sus grandes amigos, es Manuel Micheto, cuya obra tiene personalidad propia. Hace algunos años, en compañía de José Verón, emprendió una auténtica aventura: recorrió la cambiante y variada naturaleza de Aragón; luego, desde el aire, ensanchó su visión y enriqueció su elaborado archivo hasta las 30.000 fotografías: completó el abanico de las estaciones y visitó algunos lugares que se le habían quedado fuera. El resultado final es un proyecto sugerente, ebrio de plasticidad y belleza, que se titula La piel de Aragón.

¿Cómo es La piel de Aragón? El propio artista ha dado algunas respuestas. Nos dijo en una ocasión: «Es una piel que se refleja en el carácter del aragonés; es una piel dura, bella, solitaria a veces, sorprendente y que transmite una magia cautivadora». Agregó que había dejado libre la mirada, que intentó huir del tópico y de la iconografía más conocida para buscar su propia visión, la certeza de las imágenes en el tiempo: «Aragón es una tierra que cautiva al fotógrafo por sus grandes contrastes: desde los yesos más desérticos de los Monegros hasta la magnificencia del Pirineo; desde las curiosas tierras del Somontano de Barbastro hasta la  increíble magia que rezuma la zona turolense del Matarraña».

En cierto modo, en estos párrafos, Manuel Micheto explica algunas claves de su percepción, de su forma de trabajar y de su interiorización del territorio. Se siente un ladrón de luces, un buscador de instantes, alguien que intenta enfrentarse a la naturaleza con sinceridad en pos de la hermosura y la sugerencia: planta su cámara y su mirada y se deja apresar o poseer por el entorno. Y así le ha salido esta muestra: una síntesis de poco más de veinte piezas –casi una entre mil, por decirlo así- que resumen el cambio constante de Aragón, que puede ser secarral y llano en llamas en Los Monegros, tierra sedimentada, hondonada y colina, vergel y paraíso, celaje de nubes viajeras y arquitectura, barranco, serranía y montaña altiva y grandiosa como son los Pirineos o un accidente casi sobrenatural como los Órganos de Montoro, que apuntan al cielo con su trompetería de piedra. La piel de Aragón es un registro de las metamorfosis de Aragón kilómetro a kilómetro: todo se renueva, se transmuta y se afirma con opulencia, con evocación y con una indecible sobriedad.

Manuel Micheto, además de médico y fotógrafo, es ciclista. A él le gusta decir que es un ciclista apasionado y amateur. Un ciclista que mira: en las rampas más difíciles, en los descensos y en la planicie. Al pedalear observa y captura instantes, panorámicas, horizontes, colinas aterrazadas, castillos a lo lejos, pero también el curso de los ríos, los sotos poblados de pájaros y de luces casi espectrales, de esas que se cuelan con su cuchillo de claridad y sueño y dibujan, entre la arboleda, un espacio de intimidad y refugio. Desde la bicicleta, desde esa elevada posición, tiene una sensación de dominio o de posesión. Desde la bicicleta aprende a mirar y desmenuza los paisajes, la plenitud del silencio, las escalas y las texturas de la orografía.

La piel de Aragón no es ajena a ese aprendizaje. Ni al lenguaje, a todo color, de maestros en blanco y negro como Amsel Adams. O el Sebastiao Salgado de Génesis. Con enorme curiosidad, entregado a cuanto ve, Manuel Micheto selecciona, aquilata, medita, y luego, con la paciencia imprescindible que usa el buen observador, regresa y hace su trabajo de fondo. Atiende a la belleza, a las gamas cromáticas, a la rotundidad de las formas, a los accidentes del azar: le interesan una capa de nieve que empieza a desaparecer de un pueblo, las neblinas que se alzan en el invierno con su pañuelo de misterio, la atmósfera inefable de la desolación y le gusta descubrir como a veces la naturaleza ofrece manchas, rugosidades, melancolía y fogonazos de sol. La naturaleza ofrece cuadros pintados que parecen afines a algunas obras de La Escuela de Vallecas o a algunos hallazgos abstractos de Antoni Tàpies. Manuel Micheto sospecha que la abstracción está en el campo mismo. En las piedras erectas de los Mallos de Riglos o de Agüero o en esas fincas que parecen yermas y solas en Los Monegros. Micheto se identifica con Los Monegros: es un paisaje de ahora, de antaño y del pasado, es un paisaje intemporal, solar y lunar a la vez, que invita a pensar y que en el fondo tiene mucho de espiritual. El misticismo del desierto que activó la imaginación de El profeta de Pablo Gargallo, por ejemplo, o la filosofía quietista de Miguel de Molinos. La pequeña serie que le dedica es un documento metafísico, intenso, hermoso: revela una fascinación, una búsqueda, la tentativa infinita de un fotógrafo que ansía atrapar imágenes definitivas. Y al hacerlo deja temblando pensamientos, visiones, una forma irremisible de entrega.

En La piel de Aragón hay muchas latitudes. Está Teruel: el Teruel de las afueras y de los senderos que se bifurcan hacia el extravío sentimental, el Teruel del castillo de Peracense, esa fortaleza que encierra la voluptuosidad de la piedra rojiza y el cántico de los pájaros. Manuel Micheto se empeña en esculpirlo como si quisiera lanzar por los aires su complexión enigmática, su condición de mirador un tanto intangible y abierto a todos los vientos. En ese Teruel está el salto del río Tastavíns o el curso del río Matarraña: el autor sabe que los dos serpean por un paisaje nítidamente mediterráneo, entre olivos, almendros y ahora viñedos, con un olor envolvente y a la vez suave como un aroma soñado. De Teruel son los ya citados Órganos de Montoro, que definen el abrupto roquedal del Maestrazgo, una sierra bravía donde el buitre ensaya su vuelo más sofisticado en un cielo cristalino. Piedra a piedra, esa escultura se vuelve música imaginada, silencio habitado, armonía de ángeles esculpidos en la roca viva.

Huesca es la provincia exuberante. Lo tiene todo. Incluso la cordillera interminable, el agua de los ibones y de los pantanos y los bosques del paraíso. Manuel Micheto desprecia la pereza y ha buscado nuevos puntos, otra posición del fotógrafo. Y así capta Riglos, ese tótem que propone un desafío y la certeza de un abismo insondable, Agüero, que adquiere una dimensión mágica y que parece protegido por la gran mole, los Pirineos, donde se superponen las cumbres más allá de la boira espesa. Capta el valle de Pineta, representado aquí por elementos modestos: los matorrales en desorden, el espejo del agua, los restos del ramaje. Y en la Canal de Berdún, por poner otro ejemplo, se fija en los pliegues y repliegues de la piedra entre fincas de secano. La íntima sencillez de lo inadvertido.

En la provincia de Zaragoza, su provincia, Manuel Micheto se ha detenido en las tierras ondulantes de Zuera, en la solitaria estación de Maluenda, todo un poema del paso del tiempo y de la memoria mítica. También se ha fijado en los terrenos próximos a Calatayud: ese paraje de hechizos que es el monasterio de Piedra, el pantano de la Tranquera y Nuévalos bañados por las nieves, o los campos de Ateca, roturados y trillados de un modo que podría resultar simbólico, una escritura secreta y ritual a la intemperie. Y para que no faltase casi nada, se ha ido a Castejón de Alarba para realizar el elogio del viñedo y de su mansedumbre bajo un cielo de un azul particular, tan decisivo y amoroso como la mirada del fotógrafo. No podía dejar al margen el lugar en que se expone La piel de Aragón: el palacio de la Aljafería, la casa del pueblo, el inventario de una historia de siglos donde se concilian la beldad, el esplendor mudéjar, el derroche incesante del arte, la imaginería cromática y sus múltiples arabescos.

Manuel Micheto ha hecho uno de esos proyectos que nos atañen a todos. La piel del mundo propio. La geografía física que se torna vaciado del alma. Una piel erizada, estremecida, diáfana, rebosante de matices: heridas, estados de ánimo, perspectivas, frondosidad. La muestra resume un modo de mirar y de absorber la plasticidad inagotable de la naturaleza. «Mi fotografía ha captado siempre el paisaje en su más estricta pureza –señala Micheto-. Quiero transmitir paz, serenidad, belleza, amor, grandiosidad...» A nadie que sepa mirar, a nadie que quiera ver, le pasará inadvertido que lo ha logrado mediante la sensibilidad, la tensión del ojo enamorado y el compromiso con la fotografía y con las raíces. El hombre es tierra y se confunde con ella para volverse invisible.

 

26/10/2014 13:39 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

RAMÓN SÁNCHEZ RECUERDA A SU AMIGO MARIANO HERNÁNDEZ

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[En la exposición de José Ramón Sánchez en El Ambigú, en Barbastro Foto, hay una histroria conmovedora: la de Mariano Hernández. Así la cuenta su amigo el fotógrafo de Barbastro.]

MARIANO HERNÁNDEZ

 

Por José Ramón SANCHEZ

Juro que cuando empecé este blog mi intención era exclusivamente hablar de la alegría de correr, y de vivir, y de cosas así. Pero las circunstancias han hecho que los obituarios se hayan convertido en una sección ya habitual. Y es que la muerte va haciendo su trabajo de forma paciente e inexorable, y casi siempre por sorpresa y a deshora, la cabrona, sin importarle para nada nuestros insignificantes planes mundanos.

 

Coincidí con el bueno de Mariano (Marianito le llamábamos entonces porque de crío y de jovenzuelo era un poco relamido) en la residencia donde estudiábamos (es un decir) en nuestra época universitaria en Zaragoza. Lo de “es un decir” lo digo por Mariano y por mi, entre otros, que no éramos mucho de hincar los codos. Yo luego me he arrepentido de no haber aprovechado mejor el tiempo. Y no hablo sólo de estudiar.

 

Mariano en ese otro aspecto si que fue algo más lanzado que yo. Lo de salir de noche le iba bastante. Y así fue pasando de Marianito a Mariano: Lo más de la modernidad ochentera. Yo, aunque salía por ahí los fines de semana, llevaba otro rollo mucho más tranquilo. Mas de una vez me lo encontraba a las 7 de la mañana preparándose una sartén de patatas fritas para él solo después de una noche de marcha. Le volvían loco las patatas fritas, en cantidad. Según él, cuando estaba en su casa, en Barbastro, todas las noches su madre le freía una fuente para cenar. Y el tío no se engordaba nunca. Los hay con suerte.

 

 

Uno de los momentos más curiosos de nuestra vida en la residencia era el de la misa de los domingos. Don Fernando, buen hombre y con más paciencia que el santo Job, era el cura encargado de nuestra formación espiritual y sobre todo, de que aquello no se desmadrara demasiado. La misa empezaba a las 12 y la asistencia era obligatoria. Éramos unos diez o doce y era frecuente ver a gente en pijama y con cara de no haber pasado muy buena noche. En esto Mariano, como muchos otros, no solía fallar. Y había un momento, tras la homilía creo recordar, en el que lo divino se hacía carne y Mariano decía: -Que le voy a dar la vuelta al pollo- a lo que Don Fernando asentía con una leve inclinación de cabeza. Y se ausentaba unos minutos durante los cuales sospecho que aparte del pollo, se ocupaba de aligerar de patatas la bandeja del horno (Era un horno industrial). Y seguro que también se fumaba un cigarro. ¡Ah! ¡Eso era vida! Y Mariano de eso, sabía.

LIZ GIBBONS POR LOUISE DAHL-WOLFE

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Me encanta esta fotografía de Louise Dahl-Wolfe, una gran artista de la moda, especialista en retrato. Era norteamericana, nació en 1895 y murió en 1989, trabajó mucho para ‘Harper Bazaar’s’ y se casó con el escultor Meyer Wolfe, que le hizo algunos decorados. Solía trabajar al aire libre y fue una de las primeras retratistas de Lauren Bacall. La mujer de la fotografía es Liz Gibbons, una famosa modelo de los años 40, y la foto está tomada en Cuba en 1941. Encarna la elegancia, la belleza, la armonía de una composición perfecta y sugerente.

09/10/2014 10:06 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JOSE GIRL: UNA ENTREVISTA

Jose Girl presenta una selección de sus fotografías en la sala de Bantierra, bajo el título ‘Misfits’. La muestra se inscribe dentro del Festival Out of Mind 2014 de performance y arte de acción que organzar Artix Espacio Creativo. La fotógrafa explica las claves su trabajo, su poética. Una parte muy extensa del diálogo aparece hoy en HERALDO de Aragón. Jose Gir reside en Los Ángeles.

 

 

 

-Leo que de niña fuiste contorsionista... ¿Qué hay de ello?  

Provengo de una familia de circo, sobre todo por parte de madre. La de mi padre era una familia convencional de castilla la mancha pero él desde muy joven tenía pasión por el mundo del trapecio y se marchó a Madrid a trabajar y a entrenar en un gimnasio, hasta que se unió a un circo y así conoció a mi madre. He vivido en ese ambiente desde que nací hasta casi los 7 años, cada día en una ciudad, actuando para la gente de los pueblos. Desde muy niña aprendí y actué como contorsionista en el circo familiar. Era uno de esos circos de antes, de titiriteros, cómicos y gimnastas, con producción muy rústica. Con nada de dinero y mucha pasión. 

-¿Cómo diste el paso a la fotografía? ¿Qué te atrapó, cómo se decantó tu vocación? 

 Fue cuando todavía cursaba lo que era E.G.B cuando empezó a interesarme tomar fotografías. Tenía una cámara malísima compacta y salía a tomar fotos por el barrio donde vivía, el Arrabal de Zaragoza.  Cuando cursé el instituto me prestaron una réflex por unos días y me apasionó. Decidí al poco tiempo que no quería hacer COU ni ir a la universidad porque no había ninguna carrera que a mi parecer me ofreciera lo que buscaba, así que hice ciclos formativos de imagen y comencé mi autoformación. 

  

-¿Por qué Josefa Gómez pasa a llamarse Jose Girl? ¿Cómo fue ese paso? ¿Querías mantener, también, un cierto equívoco? Algunos pensaban que eras un hombre, ja, ja, ja... 

 

En realidad nunca me han llamado por mi nombre real, solo el primer día de cada curso y entonces ya les decía que me llamaran Jose. Me han llamado así en mi casa desde que tengo uso de razón. Lo de Jose Girl lo decidí poco antes de mi primera exposición fotográfica en Valencia. Como tú bien dices, mucha gente al oir mi nombre decía que era un nombre de chico y quise hacer el juego de palabras. 

 

-¿Qué rescatarías de esos años de formación, qué te interesaba? 

Lo mejor de los años de formación fue la gente que conocí en los cursos a los que acudí. Por aquel entonces eran ciclos nuevos y normalmente la gente que acudía era muy alternativa, diferente, eramos gente que pasamos de la universidad porque no queríamos meternos en estudios tan largos y que nos iban a proporcionar poca formación sobre lo que buscábamos. Gente a la que le interesaba mucho la música y el audiovisual, disfrutábamos creando y nos dejaban. Hice muchos buenos amigos en esos años, tanto en Zaragoza como en Valencia. 

 

-He visto que en tu fotografía hay algo inquietante casi siempre, una fuerza oscura.... ¿Es una búsqueda deliberada o sencillamente está ahí y lo encuentras?  

Es deliberada desde el momento en que es lo que a mí me interesa. Cada uno lo llama de una manera, tú lo llamas fuerza oscura. Supongo que lo que cada uno busca a la hora de hacer una foto o un retrato lo encuentra. El que busca luz, la encuentra, y el que busca un lado oscuro también, porque en todo lo que vemos hay de los dos. Dos personas con dos puntos de vista artísticos opuestos fotografiando una misma escena dan como resultado imágenes bien distintas. 

 

-No te gusta hablar de influencias, y con razón... A veces se dicen por ubicarte. En tu página web se habla de Josef Koudelka, Anders Pedersen, García-Alix o Diane Arbus... Quizá, viendo ‘Misfits’, yo también pensé en Irving Penn y en Avedon... ¿Qué se aprende de los maestros? ¿A olvidarlos, a buscar otro camino? 

Me han dicho varias veces eso aunque no estoy de acuerdo. Tengo muchísimas influencias y creo que se nota. Todos los que citas son maestros para mi. Nunca hay que olvidarlos , siempre seguirlos, así se encuentran nuevos y propios caminos. 

 

-La música es importante en tu vida, por diferentes motivos. Has hecho varias series de música y varios libros. ¿Qué encuentra la fotografía en la música, qué encuentra tu sensibilidad? 

La música siempre ha sido una de las cosas más importantes para mí, forma parte de mi vida. La fotografía también. El fusionar ambas es para mí un auténtico disfrute. Mirar a los músicos, cómo se mueven , cómo entran en trance encima de un escenario y poder plasmarlo a tu manera es para mí una manera de estar también en el escenario, de participar de los shows de otros.  Entras en tu propio trance. Es un tipo de fotografía muy libre a diferencia de la de encargo, de catálogo o de moda, eres libre de interpretar lo que ocurre allá arriba a tu manera. Eso es muy excitante. 

-Mirando las series de Nacho Vegas, de Leiva o de Enrique Bunbury, tengo la sensación de que exploras el retrato muy expresivo y a la vez una foto muy narrativa..., de personas no sé si complejas o con una desazón existencial. ¿No sé si estás de acuerdo? ¿Vive el músico en una cuerda floja continua? 

Depende del músico, pero creo que en general sí. Los compositores son seres sensibles y frágiles. La de músico es una profesión expresiva, narrativa e inestable, cómo tú bien dices. No es facil estar ahí arriba, ofreciéndote cada noche a un público, transmitirle los sentimientos que han ido a buscar y cumplir siempre con  sus expectativas. Para mí eso es una auténtica cuerda floja. 

 -En la exposición de Bantierra, se percibe también una cierta atracción por los marginados. ¿Es azarosa o es buscada? 

Bueno, la exposición de Bantierra se llama ‘Misfits’, que viene a ser  ‘Inadaptados’. La atracción no es azarosa ni tampoco premeditadamente buscada. Inconscientemente es lo que a mí me interesa cuando estoy detrás de una cámara y cuando no también. Algunas de esas personas son amigos míos, otras las he encontrado en mis viajes, y todos tienen ese lado "misfits"que me interesa. En general me rodeo de personas así, yo misma podría estar en una de esas imágenes. No son marginados, son diferentes. 

 

-Te has acercado al mundo del boxeo, de la lucha libre... ¿Qué te interesa de ese mundo que a veces parece tan frágil y teatral como grotesco? 

 

Lo teatral es algo muy atractivo para un fotógrafo, es algo que alimenta nuestra creatividad. Si además le añadimos el aspecto barrial y popular de la lucha libre y el boxeo es cuando a mí personalmente más me atrae. Las imágenes son crudas, nada posadas porque ese mundo es así. Posee para mi un glamur underground que forma parte de como veo las cosas. 

 

-Me impresionan algunas de tus caras: la intensidad, el arrebato del gesto, el río de las arrugas. ¿Qué tiene o quiere tener un retrato de Jose Girl? 

 Busco el gesto entre los gestos, la mirada entre las miradas, ese gesto y esa mirada que normalmente nadie muestra al posar, sino que pasan fugazmente cuando no se posa, cuando uno no se siente vulnerable ante una cámara. 

 

-También has hecho una serie que se titula ‘Erótica’. Parece que hay muchos objetos en los cuerpos. ¿Es fetichismo o una alusión a los obstáculos del amor? 

 Es ambos. El fetichismo al cuerpo, sobre todo al cuerpo femenino, y la alusión al amor. Es una manera de mirar el erotismo más "punk" y menos "bella" o literalmente sexual. El amor, el desamor, los obstáculos y lo complicado de todo ello están presentes en estas escenas de "erótica" 

 

¿Cuál sería la impregnación de México en tu obra? A veces, viendo tu trabajo y tu web, he pensado en Manuel Álvarez Bravo... 

México es uno de los países que más he visitado en mi vida y es inevitable y además un placer decir que hay en mis fotografías mucho de México y de cómo he aprendido a mirar allí . Es un honor para mi que hayas pensado aunque sea por un segundo en Manuel Álvarez Bravo viendo alguna de mis obras. Fue un maestro para todos, el más grande de latinoamérica y sus obras estuvieron muy influenciadas por el arte pictórico, cosa que a mi meinteresa mucho y aplico en la edición de las imágenes, pensar en cada fotografía como obra única que podría ser un cuadro. 

 

 

¿Cuál es la foto que mejor te define, que mejor te retrata? 

Cada foto tiene mucho de mí y parte de quien es retratado. 

 

¿Cómo se alimentan y se interfieren las creaciones de Enrique Bunbury, su compañero, y de Jose Girl? 

Enrique y yo llevamos muchos años creando juntos. Desde el principio se dio como algo natural y emocionante y disfrutamos mucho haciéndolo. Tanto en las creaciones conjuntas como en las de cada uno siempre hay un poco del otro presente. 

  

Eres creadora de vídeo y a la vez has sido objeto de una película... ¿Cómo es la experiencia, por qué no se ha estrenado esa pieza, que yo sepa? 

Aquello fue una propuesta de un realizador alemán que surgió con una exposición fotográfica en Berlín. La película nunca llegó a tomar forma, algo de lo que me alegro. Soy una persona reservada a la que le gusta estar detrás de la cámara, y sufro siendo observada. 

 

La foto de Jose Girl la tomo de aquí: 

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-3647aecbe42420098b379aaa4fcf5a50.jpg

La segunda foto es de jose girl la tomo de aquí: https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-f9f92f907329592fb99fc722749ee501.jpg

06/10/2014 00:17 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FOTOCUENTO DE CUENCA: 'BELINDA'

[Desde hace varios meses, Paco Cuenca -que ya se ha revelado como un estupendo fotógrafo, me envía una foto y un microrrelato de 240 caracteres como máximo. El de hoy es este...]

 

BELINDA GAVIRIA
Mientras veía por la ventanilla cómo Bogotá se esfumaba, Belinda Gaviria repetía para sí su lista de sueños segura de que lograría metamorfosear su vida del mismo modo que se convierte el amargor del cacao en la voluptuosidad del chocolate.

05/10/2014 13:58 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ANTONI ARISSA, GRAN ARTISTA

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Antoni Arissa: el artista que vuelve a ver*

 

 

Arissa. La sombra y el fotógrafo, 1922-1936.  Comisarios: Rafael Levenfeld y Valentín Vallhonrat. PhotoEspaña. Fundación Telefónica de Madrid. Hasta finales de septiembre.

 

El viejo mercado de Les Encantes ha dado muchos frutos: alimenta las fotobiografías de Antonio Cardiel, ha inspirado un espléndido libro de José Carlos Cataño, ‘De rastros y encantes’, surte (o surtía) de libros de viejo, de cuadros y de objetos de chamarilería a curiosos, soñadores y buscadores de tesoros. Fue allí donde se vendió una parte del archivo de Antoni Arissa Asmarats (Barcelona, 1900-1980), fotos tamizadas por la sensibilidad, la variedad expresiva y la modernidad. Quien las compró debió de darse cuenta de inmediato de que allí había un fotógrafo lleno de talento, insólito para la época, más olvidado que desconocido, y se puso en contacto con el Museo de Arte Nacional de Cataluña. Por otra parte, el Instituto de Estudios Fotográficos de Cataluña posee alrededor de dos mil obras de Arissa, que era impresor y tipógrafo en el negocio familiar en la calle Bruc de Barcelona.

La Fundación Telefónica ha ‘descubierto’ a magníficos profesionales: Luis Ramón Marín, Josep Brangulí y Virxilio Vieitez serían tres ejemplos perfectos. O incluso al argentino Horacio Coppola. Y ahora, en la programación de PhotoEspaña, hace lo propio con Arissa, cuya trayectoria han investigado los comisarios Rafael Levenfeld y Valerntín Vallhonrat. Se exponen en torno a 160 obras de un período no demasiado largo, entre 1922 y 1936, pero sí enormemente fecundo y variado. Antoni Arissa, fascinado por el auge de la fotografía, encuentra en las cámaras un artefacto que le permite desarrollar su sentido artístico, su búsqueda de la belleza y su pasión por el riesgo. Al principio, milita en el pictorialismo, que era el género de moda y el que solía concurrir a los salones fotográficos. Arissa fue galardonado en certámenes nacionales (Figueras y Gijón, entre otros) e internacionales. Curiosamente, en PhotoEspaña, en el Museo Romántico, también se exhibe a un gran fotógrafo pictorialista de Sabadell como Joan Vilatobà (1878-1954), premiado en la Exposición Hispano-Francesa de 1908 de Zaragoza.

Arissa, dentro de esa corriente tan en boga, hace un poco de todo: instantáneas rurales, alegorías de una supuesta Arcadia, retrata a sus hijas (Margarita y Angeleta era el nombre de dos de ellas) en interiores que ha trabajado como un decorado con atmósferas de cuentos de hadas, pero también se asoma al puerto e incluso capta la ciudad con una asombrosa plasticidad, como sucede con esa serie de Barcelona, matizada de reflejos, donde parece anticiparse al propio Catalá-Roca o a las visiones límpidas de Josef Sudek.

Poco a poco, el fotógrafo evoluciona hacia la abstracción. Hombre informado, se ve una segunda época influenciada por los ecos de la nueva fotografía europea, en la línea de Alexander Rodchenko (cuyo eco es visible en sus picados y contrapicados, en los ángulos inesperados, en la búsqueda de una nueva posición del fotógrafo), de Moholy-Nagy y los artistas de la Bauhaus, de la nueva objetividad alemana. En su última etapa, Arissa, que había sido objeto de un número monográfico de la revista ‘Art de la Llum’ en 1935, se transformó en un fotógrafo obsesionado por la pureza formal, la depuración estilística y el diálogo con el diseño gráfico, las letras y los signos. Pese a esa apuesta más bien constructivista, a esa inclinación tan sutil y perfeccionista, Antoni Arissa siempre pareció dispuesto a mirar el exterior y atrapar nuevas formas de arte y de vida: en las calles, en su casa, en los jardines o en los muelles. A veces no es fácil saber con exactitud en qué momento realizó una foto, por la amplia horquilla de datación, pero eso tampoco es tan determinante ante alguien que posee mirada, arquitectura de la composición, caligrafía del contraluz y una vocación artística espectacular. Tan humana o humanista como conceptual.

Tras la Guerra Civil abandonó la foto y se centró en su oficio.

 *Este texto apareció a doble página en el suplemento 'Culturas' de 'La Vanguardia'.

22/09/2014 08:19 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FOTOCUENCA: LENA SERVAIN

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[He tenido fallos con el sistema de Facebook. Ahora no puedo acceder: me ha hecho extraño de mí mismo, dice que soy otro. Por eso, en la medida en que pueda, los fotocuentos de Paco Cuenca aparecerán aquí.]

 

PACO CUENCA. FOTOCUENTO. LENA SERVAIN

Desde que regenta su propio puesto en el mercado de Binic, Lena Servain, valiéndose de mil tretas, se ha dado el gusto de no vender ni una prenda a la arisca Gaid, la frutera que no le fió cuando sus días eran tan largos y su despensa tan corta.

11/09/2014 19:30 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JOSE GIRL: ARTE DEL RETRATO

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Estuve ayer en la sala Bantierra –fui con la historiadora del arte, Marisa Grau Tello, autora de un libro de pintura mural que ha publicado Rolde. Se presenta el día 17 en el Museo Pablo Gargallo- a ver la exposición ‘Misfits’ de Jose Girl, fotógrafa de Zaragoza que reside en Los Ángeles; es desde hace algunos años la compañera de Enrique Bunbury.

Son diez fotos, de gran fuerza expresiva, que abordan personajes de la música y de cierta marginalidad. Jose Girl posee una técnica incuestionable, sabe mirar, es intensa, y se ve claramente que le interesan algunos de los grandes maestros de la fotografía norteamericana: Irving Penn (sobre todo en ‘Der Sanmann’) y Richard Avedon, especialmente, vean ‘El Pichiti’, y también Diane Arbus: como a ella, le atraen esos personajes desubicados, entre solitarios y dramáticos, captados de repente incluso con un brutal golpe de flash. El ejemplo más claro es ‘Princesa’.

Jose Girl experimenta diversas vías, siempre con la expresividad por bandera: le apasionan los rostros y sus matices, las texturas, las arrugas. Y quizá, como señala Silvia Grijalba en el prólogo a su catálogo, siente afinidad con cineastas como Jim Jarmusch, David Cronenberg, y con escritores como Raymond Carver. Una obra como ‘Gitana Susana’ me ha hecho recordar a un fotógrafo aragonés fallecido hace algunos años: Javier Inés, al que lo más probable es que Jose no haya conocido. O quizá sí. Eso nunca se sabe.

Esta foto es 'Mátame'. La muestra ‘Misfits’ está inscrita en la programación de ‘Out of Mind’. Se merece una visita. Es una muestra con personalidad, con sensibilidad y una incuestionable maestría.

VIDA Y FICCIONES DE ÁNGEL FUENTES

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A PLENO SOL. Licenciado en Filología Hispánica y uno de los grandes maestros europeos de la restauración y de la conservación de patrimonio fotográfico, fallecía el pasado mes de junio. Ahora se publican los textos de uno de sus blogs más creativos: ‘Las pupilas del espejo’.

 

Ángel Fuentes, vida y ficciones

del protector de la foto antigua

 

 

Antón CASTRO

Ángel Fuentes de Cía (Pamplona, 1955-Zaragoza, 2014) ha sido un personaje un tanto inabarcable. Tenía alma de enciclopedista y en él se mezclaban a la perfección las palabras conocimiento, cultura, pasión y entrega. Fallecía el pasado ocho de junio en Zaragoza, la ciudad que lo había acogido desde 1973, cuando vino a estudiar Filología Hispánica. No tardaría en descubrir la fotografía, que ha sido una de las razones de su vida, con Gonzalo Bullón de maestro e incitador y con Ángel Carrera, entre otros, como compañero de viaje, al que se sumarían de diversos modos otros profesionales de Aragón como Julio Álvarez, Enrique Carbó o su esposa Cuca Pueyo.

Con ellos trabajó en la recuperación y exhibición de fotógrafos aragoneses como Ricardo Compairé, Ramón y Cajal, Jalón Ángel, Juan Mora Insa, los hermanos Faci, etc. Algunos de ellos fueron los primeros nombres de un aprendizaje que lo convertirían en una figura indiscutible de la restauración y conservación de fotos antiguas. El fotógrafo Ángel Carrera recordaba hace poco: “Los grandes maestros relacionados con la conservación y restauración fotográfica los tuvo en Rochester, Nueva York, cuando fue becado por la Diputación de Zaragoza para ampliar estudios, especialmente Grant Romer, conservador de la Eastman House, que fue también quien le introdujo en la masonería. Ángel Fuentes ha sido el mejor restaurador fotográfico en España y me atrevería a decir que uno de los mejores de Europa. Ha formado prácticamente a todos los conservadores y restauradores que actualmente hay en activo en España e Hispanoamérica”.

Al cabo de unos cuantos años, tras su estancia en Nueva York y Canadá, Ángel Fuentes se convertiría en un profesional reconocido, admirado y elogiado por doquier. Ha coordinado seminarios, ha dirigidos múltiples proyectos públicos y privados y ha impartido 300 cursillos. Era divertido, sabio, ingenioso, iconoclasta, de verbo fácil y envolvente; en cada una de sus charlas o talleres se acumulaban las anécdotas, las historias de fotógrafos y de fotografía, o los instantes de una existencia apasionada y tumultuosa. Ángel, entusiasta del rocanrol y de la poesía, recordaba que se pasó varias horas con su ídolo Leonard Cohen hablando de todo y de nada y fumando cigarrillos sin parar. Admiraba a Bob Dylan, a Lou Reed, a Janis Joplin, a King Crimson, uno de los grandes del rock sinfónico (llega a sugerir un cambio de letra en su canción ‘Epitafio’), a Van Morrison o al poeta Arthur Rimbaud, que era uno de sus dioses particulares.

Hace unos días, uno de sus mejores amigos, el médico, fotógrafo y masón Ricardo Falcón anunciaba otra faceta de Fuentes: su pasión por la literatura y, muy especialmente, por la escritura de ficción. Fuentes mantenía varios blogs, y de uno de ellos, ‘Las pupilas del espejo’, ha salido un libro del mismo título, que publica R. L. Santiago Ramón y Cajal nª 35 de Zaragoza, la logia masónica a la que pertenecía desde principios de los 90. Ese blog es un diario que comenzó en 2008 y que continuó hasta 2014. La selección de textos, que ha llevado a cabo Antonio Lacueva, se cierra con un artículo que publicó en HERALDO el pasado febrero, centrado en ‘El origen de la fotografía y la masonería’.

En el libro hay un poco de todo: diálogos nocturnos con el silencio y las estrellas, cuentos más o menos alegóricos, pensamientos, aforismos, confesiones, declaraciones de amor a la amada y poemas, a los que a menudo titula ‘haikus’, aunque no lo sean en un sentido estricto: “Pieles que se encuentran, / el roce nos comprime / y nos dilata”, escribe. O “Cambio de año; / por el amor al árbol, /podo sus ramas”. Todo ello ilustrado con arte oriental, fotos antiguas, dibujos y objetos simbólicos. Glosa un poema de Paul Éluard, el primer marido de Gala, y anota: “No imagino un cielo con una sola estrella; aprendí de los desiertos del norte de África que el viento une y separa los granos de arena, que por ello el desierto no cambia en su esencia, ni se duele. Todas las vidas están en mí”. El cielo también le subyuga en una noche íntima de Valparaíso.

Quizá uno de los momentos más emotivos sea esta texto autobiográfico: “Mi adolescencia, tenía 13 en el 68, fue mecida por Hesse y por Vian, por Whitman y Felipe, por Ucello y Van Gogh, por Hölderlin, De Quincey, Borges y Welles, por la mano izquierda de Hendrix, las hortensias de Casadios, los 113 gramos de las latas de Twinnings y por la rotunda imposibilidad de habitar las certezas. Así ha sido desde entonces; vivir para esquejar la duda y cultivarla. Saber que no podré saberte, excede a mi nihilismo”, anota.

El propio autor, que firma como Bartolomeo Malahora, se define a sí mismo como “conservador-restaurador de patrimonio, epicúreo, hedonista y perseguidor de la ataraxia”. Es decir, buscaba la serenidad del alma, de la razón y las emociones. Ricardo Falcón dice: “Ángel Fuentes practicaba el lado salvaje de la vida en relación con el pensamiento. Era transgresor, auténtico, de ideas claras. Y a la vez tímido. Creía en los valores de la fraternidad universal y era un hombre que esencialmente te acogía. Al pensar en su muerte, tan inesperada, tengo una doble sensación de pérdida: le echo de menos, desde luego, y me arrepiento de no haber hablado más con él”.

El ANECDOTARIO

 

Verano del 71. Lector incansable, incluso de clásicos como Dante Alighieri, Ángel Fuentes de Cía recuerda su intenso ‘Verano del 71’. Dice así: “Hay algo en los internados que recuerda a la cárcel; no poder decidir a dónde vas, es estar preso. En junio del 71 alcancé las cotas más altas de la excelencia académica, bacarrá, me suspendieron todas, nótese el hecho de que no fui yo quien suspendiera, sino que mis dudosos profesores del Redín de Pamplona decidieron que un prudente escarmiento podría corregir mi decidido apetito de ir por libre. Mis padres, preocupados por el rumbo de mi eclíptica, me internaron en Izarra, colegio especializado en casos que prometían ser perdidos...”

 

 

12/08/2014 16:54 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DIEGO ZAPATERO Y NARVE RIO: TRAS LAS HUELLAS DE CARL LUMHOLTZ

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A PLENO SOL. Diego Zapatero es fotorreportero y reside en Java. Le apasionan los volcanes, los ritos primitivos y las expediciones. Con el escritor y fotógrafo noruego Narve Rio ha seguido los pasos, un siglo después, del etnógrafo Carl Lumholtz en busca de los cazadores de cabezas.

 

 

Diego Zapatero retrata a las tribus de Borneo

 

 

Antón Castro

José Luis Acín Fanlo, fotógrafo y antropólogo, decidió un día seguir los pasos del fotógrafo Lucien Briet y realizó instantáneas de los lugares donde él había estado para repetir un siglo después sus libros ‘Bellezas del Alto Aragón’ y ‘Soberbios Pirineos’. Algo semejante le sucedió a Juan Manuel Castro Prieto, fascinado por completo por la personalidad y la obra de Martín Chambi, el gran artista de Cuzco (Perú). Diego Zapatero (Zaragoza, 1982), ese fotorreportero que conoce como nadie los secretos de los volcanes de Java y de las religiones y los ritos primitivos, acaba de hacer algo semejante: ha seguido las huellas de Carl Sofus Lumholtz en Borneo.

Diego, que expuso hace algunos meses en Ibercaja-Zentrum y reside desde 2010 en Yogyakarta (Indonesia), explica: «Carl Sofus Lumholtz, nacido en 1851 y fallecido en 1922, fue un explorador noruego, naturalista y etnógrafo, conocido por sus aventuras en Borneo, aunque sus obras más famosas se las dedicó a Australia y México. Investigó sobre la naturaleza y la cultura, y obtuvo referencias de incalculable valor y fotos únicas para su tiempo», dice Zapatero y recuerda que el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, ciudad en la que murió, dispone de más de 2.500 fotografías de sus expediciones. El Museo de Historia Cultural de Oslo posee más de 1.000 fotografías digitalizadas, que cubren todo el trabajo que hizo en Borneo.

«Hace 100 años, a principios de enero de 1914, Carl Lumholtz comenzó su viaje desde el extremo sur de Borneo, explorando “la tierra de los cazadores de cabezas”. Su primer viaje a Borneo iba a ser el inicio de la expedición, que culminaron con el cruce del río Barito (al sur de Borneo) hasta el río Mahakam (al este de Borneo), nueve meses increíblemente difíciles documentando a los moradores. Esa fue también nuestra ruta», cuenta Zapatero. Narra algunas anécdotas: el nombre de Lumholtz, aunque parezca mentira, está vivo, muy vivo, al menos entre una pareja de misioneros rusos que difunden el Evangelio en esos lugares animistas. La esposa preparó pollo y arroz, y les presentaron de inmediato a un indonesio, Yunus, que les enseñó la ruta. Al cabo de un instante, «Yunus volvió con un montón de fotocopias de un libro, ‘A través de Borneo central’ de Carl Lumholtz, y dijo que Dios le había dicho que un noruego volvería a devolverles el libro». Ese noruego apareció y se llama Narve Rio.

Carl Lumholtz fue el primer explorador que logró «sacar a la luz a los cazadores de cabezas de Borneo», en ese libro que es un diario de viaje por esos lugares entre los años 1913 y 1917. El volumen asombró de inmediato a los lectores por sus cuidadas ilustraciones y por los «cuentos vivos de la tierra y las gentes de Borneo».  

El nuevo viaje fue dirigido por el noruego Narve Rio, fotógrafo y escritor, y por Diego Zapatero, que se define como «fotógrafo documental». Al parecer la idea de repetir la ruta es antigua: surgió en uno de los viajes de Narve, en 1997; entonces, mientras surcaba uno de los ríos de Borneo, un hombre le preguntó de dónde era. Cuando Narve le respondió que de Noruega, el otro le nombró a Carl Lumholtz. Dos años después Narve encontró un libro sobre este autor en una vieja tienda en Oslo. «Ese fue el inicio de todo –dice Zapatero-. Narve y yo, que somos grandes amigos, queríamos seguir las huellas de Lumholtz hasta el mismo centro de Borneo, llegar a esas aldeas remotas. Sabíamos que no iba a ser fácil. Nuestro objetivo era contrastar los cambios y devolver las fotos e historia a sus descendientes».

 

La expedición duró tres semanas. Narve y Diego remontaron uno de los tres grandes ríos de Borneo, el Barito, cruzaron las montañas y descendieron por el río Mahakan. Felizmente pudieron encontrar siete aldeas citadas por Lumholtz. Explica Diego Zapatero: «En tres de ellas todavía se puede respirar una atmósfera auténtica, atmósfera Dayak, nombre que se le da a las tribus en Borneo. Son conscientes de que tienen que conservar su cultura, y lo hacen, todavía se pueden encontrar tatuajes, aunque muy a mi pesar he de decir que la globalización ha hecho ya su labor destructiva: encontramos ropa, televisiones y móviles como en Occidente. Actualmente, es casi imposible encontrar una mujer u hombre por debajo de 70 años de edad que luzca extensiones en los lóbulos de sus orejas en Borneo». Su lucha, según Zapatero, se concentra en combatir las plantaciones de palmera de aceite, que ya han destrozado la mayor parte de la selva, y combatir a las empresas y al gobierno que los expulsan de sus tierras «para peinar los bosques literalmente».

«Mis fotos son el resultado de meses de lectura e investigación de archivos fotográficos de la época colonial holandesa, de la universidad de Leiden (Holanda), en concreto. En el aspecto técnico he intentado conservar el estilo de la vieja escuela, por supuesto, influenciado por los grandes clásicos. He utilizado telas para los fondos y luz natural», afirma. Además, Diego ha intentado captar  iconos que en poco tiempo sólo quedarán en los libros. Eso sí, el fotógrafo ha podido dialogar con sus modelos para  «inmortalizarlos con orgullo y respeto».

 

el anecdotario

 

 

Aretes y máscaras. Diego Zapatero constató que «solo las ancianas que permanecen en las aldeas de las zonas remotas de Borneo siguen luciendo sus aretes pesados ​​con satisfacción y respeto a sus antepasados​​. En menos de 15 años será imposible ver extensiones en los lóbulos de las oreja; lo único que tendremos serán las fotos». Agrega otro matiz religioso y simbólico: «También nos quedará la danza llamada Hudoq, donde espíritus ancestrales vagan para alejar el mal entre los vivos, para orar por la prosperidad y para evocar las lágrimas de la risa que son ideales para rociar los campos de arroz. La máscara, el Hudoq, es una representación de muchos aspectos de las costumbres y la tradición Dayak, y esto es importante, una forma de ancestro-espíritu, caracterizado por las extensiones en los lóbulos de las orejas».

 

 

 

 

31/07/2014 23:31 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PASEO DE CUENTO A MEDIANOCHE

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A PLENO SOL / 3. Nacho Arantegui es un artista que se preocupa por los bosques de ribera. Solo o con el equipo Trarutan organiza veladas con esculturas e instalaciones y una atmósfera de fábula como la que se cuenta aquí.

 

 

El paseo de medianoche

por una chopera de cuento

 

Torres de Berrellén está en fiestas. Es viernes, 18 de julio. Un viento caliente sacude las terrazas y enciende una música obstinada en el corazón de la chopera que se alza a orillas del Ebro, a escasos kilómetros de la población. El artista zaragozano Nacho Arantegui, un creador y divulgador de arte medioambiental, confiesa que cuando era niño venía, con otros compañeros de Casetas, a este lugar mágico de la ribera. Entonces exploraban el espacio, lo recorrían, jugaban y, casi sin querer, empezaban a familiarizarse con el canto de los pájaros, con las pavorosas sombras y esos tallos que crecen y crecen y “se alargan hacia el cielo como catedrales, como auténticas catedrales góticas”, dice.

Esta noche de misterio y de sonidos, Arantegui ha invitado a catorce personas a conocer su proyecto ‘La fantasía de los árboles’: un paseo sosegado por este soto ideal donde ha ido colocando esculturas, refugios, raíces o piezas de ‘land art’. Son casi las once y arriba, en un cielo que se entrevé ceniciento y claro, lucen pequeñas estrellas. Un instante antes de presentar su trabajo, dice Nacho: “El bosque ha sido generoso con nosotros. Nos ha revelado sus secretos y nosotros hemos creado un itinerario y le devolvemos sus enigmas”.

        La atmósfera es de cuento. De los hermanos Grimm o de las fantasías de E. T. A. Hoffmann. Quizá haya fantasmas al acecho (“en un lugar así siempre los hay y, a menudo, se suman a los que nosotros llevamos dentro”); en las ramas se esconden los autillos y quizá los ruiseñores, y entre los matorrales, sin ánimo de salir, se ocultan los zorros y una hembra de jabalí que está criando. La primera parada se llama ‘El nido’. El soto está bellamente iluminado. Hay un camino circular que recorre su imprecisa circunferencia y un sendero central, dibujado por diversas luminarias. Podría ser la noche de los fuegos fatuos o de la Santa Compaña. El artista colabora con el colectivo Trarutan, de Arte, Naturaleza y Aventura. Y a todo el grupo, sentado en pequeños troncos, le recuerda que el bosque tiene un tiempo distinto, un ritmo de contemplación y de silencio. Ante el nido, de dos metros de diámetro, cuenta que ha sido construido con ramas y con el algodón que van soltando los chopos hembra. Arantegui es un fotógrafo de las estaciones, un escultor y un amanuense que cree en el poder de las instalaciones en el paisaje.

De ahí se va a la segunda parada por un lugar intrincado, lleno de ramas. Casi un laberinto o una emboscada. Los visitantes, con linternas, se abren paso hasta un abrigo romántico, protegido por lianas y guirnaldas y por la amabilidad creciente de la noche. Se sientan. Desde el fondo de la oscuridad irrumpe una voz que ensaya diversos sonidos, un monólogo gutural, canciones ininteligibles. Al final, el actor-rapsoda se acerca y ensaya un cuento ante el chopo centenario, grueso y arrugado: recuerda que cerca de allí está el río Ebro y que todas las noches un anacoreta sale a pescar en su barca; una noche pesca a un gran pez y cuando le va a quitar el anzuelo, el pez, como si fuese el rodaballo de los cuentos (al que Günter Grass glosó en su novela ‘El rodaballo’), le habla. García Lorca, en su ‘Romance sonámbulo’, dice: “Grandes estrellas de escarcha / viene con el pez de sombra / que abre el camino del alba”.  La noche se ha llenado más que nunca de hechizos.

        La tercera aventura permite descubrir la senda central. A la izquierda del camino se ven unas figuras estilizadas, como esculturas de Alexander Calder, Pablo Serrano o Alberto Carneiro: tienen su propia armonía en el espacio. La chopera ha sido regada por la mañana y el suelo está encharcado. Nacho Arantegui señala que pronto se verá el color levemente anaranjado que adquiere y recuerda que la plantación de las choperas se ha hecho en forma reticular. ‘Los guardianes del bosque’ resultan inquietantes: quizá formen parte de una danza macabra con su ojo de vidrio. Se regresa al camino, Arantegui y su equipo –que graban todo cuanto sucede- piden a los visitantes que miren. De repente, sale un hombre o un espectro envuelto en un chisporroteo de centellas y se pone a bailar. Es como la danza del fuego. Había fantasmas y ya han salido.

Hay más estaciones de paso o refugios. Por ejemplo, el artista muestra el ‘Árbol-Templo’, que se ha construido con un tronco herido o enfermo en cuyo interior habían morado los pájaros. Solicita a los visitantes que abracen los árboles y apliquen el oído a la corteza. Es una sensación gozosa. Parece que cada chopo tiene distintos sonidos en su interior y que la tierra tiembla. Más adelante hay una suerte de esqueleto arcaico de ballena varada que han hecho con un árbol que arrastraba el río y con muchos hilos. La última estación de esta velada es una suerte de caverna que las ramas han construido en medio de la espesura. “Es un recinto espontáneo, pero con muchas posibilidades: acogedor, mágico, idóneo para oír la música de la calma”, dice Nacho Arantegui. Algunos pegaron la oreja a la tierra, otros soñaron, otros creyeron estar en un mundo fuera del mundo, mecidos por una suave percusión. Hacia la una y media, concluyó la velada. El Ebro decía palabras intraducibles a una pradera sombría y a la luna desmigajada.  

 

EL ANECDOTARIO

 

El bosque desconocido. El alcalde de Sobradiel participa en esta expedición. Cuenta entre parada y parada: “Recuerdo que un día, hace ya varios años, apareció Nacho con su aspecto de hippie por el ayuntamiento. Venía a contarme un proyecto de arte y ecología. Me pareció raro, extravagante. No sabría cómo decirlo. De repente, me enseñó unas fotos de la chopera de Sobradiel, de un trabajo universitario que había hecho, y me quedé sorprendido. Eran mis bosques, los conocía como la palma de la mano, pero yo nunca los había visto así, tan bellos y evocadores. Parecían otros. Así me ganó Nacho. Me contó su apuesta. Creo que su trabajo no está reconocido. Es increíble y aquí se está viendo”.

 

Doce años. Cada doce años se cortan los chopos y se vuelven a plantar. “Los chopos tienen unos doce años de vida, explica el artista, y para los pequeños ayuntamientos son centros de vida, de futuro, pero también suponen muchos gastos. No es fácil que alguien que se dedica a la política le vea rentabilidad a algo que se alarga tanto en el tiempo. Tres períodos políticos”, dice Nacho Arantegui. El artista y el equipo de Trarutan, Arte, Naturaleza y Aventura, han empezado en Torres de Berrellén y en Sobradiel, y ya preparan proyectos específicos con los niños. Les ofrecen bosques de fábula y una invitación a desarrollar la imaginación en medio del paisaje.

 

*La fotografía es de Nacho Arantegui.

23/07/2014 00:12 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ANTONI ARISSA EN TELÉFONICA

Antoni Arissa: el artista que vuelve a ver*

 

Arissa. La sombra y el fotógrafo, 1922-1936.  Comisarios: Rafael Levenfeld y Valentín Vallhonrat. PhotoEspaña. Fundación Telefónica de Madrid. Hasta el 14 de septiembre.

 

El viejo mercado de Les Encantes ha dado muchos frutos: alimenta las fotobiografías de Antonio Cardiel, ha inspirado un espléndido libro de José Carlos Cataño, ‘De rastros y encantes’, surte (o surtía) de libros de viejo, de cuadros y de objetos de chamarilería a curiosos, soñadores y buscadores de tesoros. Fue allí donde se vendió una parte del archivo de Antoni Arissa Asmarats (Barcelona, 1900-1980), fotos tamizadas por la sensibilidad, la variedad expresiva y la modernidad. Quien las compró debió de darse cuenta de inmediato de que allí había un fotógrafo lleno de talento, insólito para la época, más olvidado que desconocido, y se puso en contacto con el Museo de Arte Nacional de Cataluña. Por otra parte, el Instituto de Estudios Fotográficos de Cataluña posee alrededor de dos mil obras de Arissa, que era impresor y tipógrafo en el negocio familiar en la calle Bruc de Barcelona.

La Fundación Telefónica ha ‘descubierto’ a magníficos profesionales: Luis Ramón Marín, Josep Brangulí y Virxilio Vieitez serían tres ejemplos perfectos. O incluso al argentino Horacio Coppola. Y ahora, en la programación de PhotoEspaña, hace lo propio con Arissa, cuya trayectoria han investigado los comisarios Rafael Levenfeld y Valerntín Vallhonrat. Se exponen en torno a 160 obras de un período no demasiado largo, entre 1922 y 1936, pero sí enormemente fecundo y variado. Antoni Arissa, fascinado por el auge de la fotografía, encuentra en las cámaras un artefacto que le permite desarrollar su sentido artístico, su búsqueda de la belleza y su pasión por el riesgo. Al principio, milita en el pictorialismo, que era el género de moda y el que solía concurrir a los salones fotográficos. Arissa fue galardonado en certámenes nacionales (Figueras y Gijón, entre otros) e internacionales. Curiosamente, en PhotoEspaña, en el Museo Romántico, también se exhibe a un gran fotógrafo pictorialista de Sabadell como Joan Vilatobà (1878-1954), premiado en la Exposición Hispano-Francesa de 1908 de Zaragoza.

Arissa, dentro de esa corriente tan en boga, hace un poco de todo: instantáneas rurales, alegorías de una supuesta Arcadia, retrata a sus hijas (Margarita y Angeleta era el nombre de dos de ellas) en interiores que ha trabajado como un decorado con atmósferas de cuentos de hadas, pero también se asoma al puerto e incluso capta la ciudad con una asombrosa plasticidad, como sucede con esa serie de Barcelona, matizada de reflejos, donde parece anticiparse al propio Catalá-Roca o a las visiones límpidas de Josef Sudek.

Poco a poco, el fotógrafo evoluciona hacia la abstracción. Hombre informado, se ve una segunda época influenciada por los ecos de la nueva fotografía europea, en la línea de Alexander Rodchenko (cuyo eco es visible en sus picados y contrapicados, en los ángulos inesperados, en la búsqueda de una nueva posición del fotógrafo), de Moholy-Nagy y los artistas de la Bauhaus, de la nueva objetividad alemana. En su última etapa, Arissa, que había sido objeto de un número monográfico de la revista ‘Art de la Llum’ en 1935, se transformó en un fotógrafo obsesionado por la pureza formal, la depuración estilística y el diálogo con el diseño gráfico, las letras y los signos. Pese a esa apuesta más bien constructivista, a esa inclinación tan sutil y perfeccionista, Antoni Arissa siempre pareció dispuesto a mirar el exterior y atrapar nuevas formas de arte y de vida: en las calles, en su casa, en los jardines o en los muelles. A veces no es fácil saber con exactitud en qué momento realizó una foto, por la amplia horquilla de datación, pero eso tampoco es tan determinante ante alguien que posee mirada, arquitectura de la composición, caligrafía del contraluz y una vocación artística espectacular. Tan humana o humanista como conceptual.

Tras la Guerra Civil abandonó la foto y se centró en su oficio.

*Este artículo, por gentileza de Sergio Vila-Sanjuán apareció el miércoles en el suplemento Culturas de La Vanguardia.

 

-La foto la tomo de aquí:

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La segunda la tomo de aquí:

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SERGIO LARRAIN, PARÍS 1959

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Así captó el chileno Sergio Larrain los Campos Elíseos, en París, en 1959. El año que nací yo: un 25 de agosto, en Lañas-Arteixo, A Coruña. En el lugar de Vilarnovo, con vistas hacia Armentón y el mar de Barrañán.

01/06/2014 10:41 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

GRANADAS, POR RAFAEL NAVARRO.

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Una foto de granadas de Rafael Navarro, Premio Aragón-Goya, 2013. La fruta favorita de Félix Romeo Pescador (Zaragoza, 1968-Madrid, 2011).

01/06/2014 10:36 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

'BARBARISMOS' DE ANDRÉS NEUMAN

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Esta tarde, a las 20 horas, Andrés Neuman presenta su libro 'Barbarismos' en la librería Los Portadores de Sueños. 

 

SELECCIÓN

 

alma. Biblioteca personal.

autoestima. Montaña rusa de un solo pasajero.

bandera. Trapo de bajo coste y alto precio.

baño. Biblioteca sin prestigio.

beso. Palabra articulada simultáneamente entre dos hablantes.

búsqueda. Hallazgo casual de otra cosa.

civilización. Bombardeo con fines altruistas.

compatriota. Individuo al que nos une el azar y del que nos separa la voluntad.

corazón. Músculo peculiar que, en vez de levantar peso, lo acumula.

cuentista. Mentiroso que busca la verdad un poco más lejos.

democracia. Ruina griega. || 2. ~ parlamentaria: oxímoron.

despedida. Estado de ánimo. || 2. Lugar de residencia.

discrepancia. Instinto de la opinión.

escritura. Autobiografía colectiva.

escuchar. Extraer música del ruido. || 2. Acción y efecto de prepararse para interrumpir.

feminismo. Liberación de ambos sexos en nombre de la mujer.

ficción. Acontecimiento que aspira a suceder. || 2. Versión menos evidente de lo real.

goleador. Individuo que celebra lo que merecieron otros.

humor. Facultad de parodiar las propias convicciones, o sea, de pensar. || 2. Flujo interno de la

tragedia. || 3. ~ negro: ejercicio mediante el cual un humorista comprueba si sigue vivo.

idioma. Sistema para nombrar lo que se desconoce.

imperfección. Belleza que permite ser intervenida. || 2. Perfección mejorada por el escepticismo.

insulto. Autorretrato secreto.

joder. Verbo transitivo de admirable polivalencia.

kitsch. Mal gusto de buen gusto.

lectura. Reescritura silenciosa.

leer. Acción de viajar hasta donde uno se encuentra. || 2. Acción y efecto de vivir dos veces.

letra. Partícula conmovida.

librería. Hogar de paso.

libro. Soledad plural.

maestro. Dícese del alumno de su alumno.

maternidad. Momento de plenitud de una trabajadora antes de ser despedida.

noticia. Ocultación de otra noticia. || 2. Lo que en este mismo momento está dejando de

importar.

noviazgo. Período durante el cual dos enamorados hacen todo lo posible por no conocerse.

ñ. Tecla sublevada ante el dedo yanqui.

orilla. Mitad de un lugar. || 2. Comienzo del puente.

palabra. Transformación de lo nombrado.

pensamiento. Equivocación fértil. || 2. Flor muy escasa de riego.

personaje. Identidad disponible. || 2. ~ secundario: protagonista intermitente.

poeta. Extranjero de su lengua materna.

pornografía. Modalidad ansiosa de autoconocimiento. || 2. Deseo trágico de ver algo siempre

ligeramente distinto de lo que estamos viendo.

querer. Extraño afecto hacia alguien que no es uno mismo.

reconciliación. Tregua acordada entre dos cónyuges con el objeto de perfeccionar su ruptura. ||

2. ~ nacional: desmemoria pactada entre dos bandos que se recuerdan perfectamente.

religión. Asombro mal encauzado.

risa. Técnica de supervivencia. || 2. Energía renovable.

santo. Individuo tocado por un don divino para elegir a sus biógrafos.

sexo. Episodio carnal que les sucede a otros. || 2. Subtexto. || 3. ~ débil: grupo convencido de

que hay cosas que no le corresponden a su sexo.

sinónimo. Matiz fatal.

solapa. Parte del ejemplar que se estudia atentamente antes de emitir un juicio literario. || 2.

Vida imaginaria de un autor. || 3. En la jerga editorial, subgénero de ciencia ficción.

tolerancia. Versión diurna de la intolerancia.

trabajador. En la jerga empresarial, material reciclable.

traducción. Único modo humano de leer y escribir al mismo tiempo. || 2. Texto original que se inspira en otro. || 3. Amor retribuido palabra por palabra.

tragicomedia. Género literario de la realidad.

urna. Recipiente que acoge los restos de un individuo. || 2. En las jornadas electorales, ídem.

viejo. Joven tomado por sorpresa.

vocabulario. Única riqueza que aumenta al mismo ritmo que se utiliza.

WC. Oficina con un solo empleado.

xenófobo. Individuo al que le repugnan sus propios ancestros.

yo. Conjetura filosófica.

zen. Estado que precede al ataque de nervios.

CHEMA CONESA: LUZ DEL RETRATO

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El sábado estuve en Madrid. Iba para conocer a mi primera nieta, Greta, que tiene ocho días. Es hija de Aloma y de David Barreiros. Fui con mi suegra Isabel Brumós, que pronto partirá hacia Valencia con mis cuñados Isabel y José Antonio Ortuño, el hombre que vuela en sueños; Isabel, de 84 años, viajaba por vez primera a Madrid. En un momento dado, poco antes de comer en Lamucca, fui a ver la exposición de Chema Conesa. He seguido, como muchos de vosotros, al fotógrafo murciano, nacido en 1952, en ‘El País’ y en ‘El Mundo’ y en otros muchos proyectos.

Me entusiasma su trabajo. Siempre me ha parecido un fotógrafo minucioso, detallista, con una mirada especial, capaz de hallar matices, sorpresas, hondura, capaz de crear atmósferas, intensidad, belleza, fulgor e inspiración. Posee un sentido incesante hacia la invención. La exposición que se exhibe en Alcalá 31 es amplia, enorme, en todos los sentidos: por variedad de propuestas, por líneas de inspiración y estéticas, por calidad de los personajes, por un sinfín de detalles, como cuenta Rosa Montero en el prólogo a la monografía que le ha dedicado La Fábrica en Photobolsillo. Es difícil quedarse con un único retrato: Chema Conesa es narrativo, intuitivo y psicológico; es capaz de hacer fotos de contexto, como la Patxi  López, o componer un relato directo deslumbrante. Tiene la facultad de crear, elaborar una fotonarración o ajustar su retrato a la personalidad y al mundo del retratado, pero también es capaz de pensar y ejecutar un retrato de puesta en escena irrebatible.

‘Retratos de papel’ es una auténtica maravilla: cuando hace fotos en blanco y negro, logra una calidad prodigiosa; si las hace en color, parece reinventarlo todo: la tensión cromática, la belleza, el detalle, el gesto, la metonimia (de repente la firma de Miguel Delibes, con sus manos de cazador, adquiere un valor simbólico, vinculado a la tierra, a la creación, al paisaje), el color mismo. Hay auténticas maravillas. Chema Conesa es un extraordinario fotógrafo. Sin exageración alguna. Lleva muchos muchos muchos años en el oficio y no ha perdido ni el arte de la composición ni la percepción del asombro.

 

*Una foto de Camarón de 1986.

 

26/05/2014 01:11 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MUJERES DE PATRICK DEMARCHELIER

Eloy Fernández Clemente, historiador en Galicia estos días. me pide que no me olvide de los hermosos retratos de mujer de algunos grandes fotógrafos. Le gusta mucho encontrarlos por aquí. De lo contrario le entra la pereza y la melancolía, y se olvida del blog. Para él y para los visitantes, algunos retratos del gran Patrick Demarchelier (El Havre, Francia, 1943): maestro del retrato y de la moda. Y de la belleza, especialmente la femenina. Es un auténtico especialista.

De estos dominios de internet he tomado las fotos.

- De Uma Thurman. https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-1247a272e160602d8649362ce07d9ad4.jpg

-De Linda Evangelista: https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-1edf7fc9c2e6bb6b40ed522253ef9bc6.jpg

-De Cindy Crawford: https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-b6898e8516de6fb0b632bc2bbf69e650.jpg

-La bailarina:https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-6d829f521c663806c716206e411930ea.jpg

JUDITH PRAT: UN DIÁLOGO

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JUDITH PRAT. Fotógrafa

 

“Cuento lo que sucede en el mundo”

 

Judith Prat (Altorricón, Huesca, 1973) es fotoperiodista freelance. Acaba de resultar ganadora de uno de los premios Julia Margaret Cameron por su reportaje sobre el coltan del Congo.

 

¿Qué sabía de Julia Margaret Cameron y del concurso dedicado a su figura?

Conocía el trabajo de Julia Margaret Cameron, fotógrafa inglesa, que a pesar de descubrir la fotografía a una edad tardía, consiguió ser una de las mejores retratistas del siglo XIX. Me interesa porque exploró nuevos lenguajes fotográficos dentro del pictorialismo, huyendo de la utilización de de las escenas preparadas que caracterizaban a los fotógrafos de su época.  En sus retratos, muy descriptivos, solo el rostro y la luz cobraban relevancia. Este galardón que toma su nombre, y está dirigido a mujeres fotógrafas, fue creado por WPGA (The Worldwide Photography Gala Awards) y Wonderpick, organización inglesa para la difusión de la creación artística.

 

¿Por qué le atrae tanto el fotoperiodismo?

Por lo que ocurre en el mundo. Me acerqué a la fotografía, y al fotoperiodismo, como herramienta para contar realidades a veces cercanas, otras no tanto, que en ocasiones no tienen la visibilidad necesaria.

 

¿Quiénes son sus referentes, los maestros a los que admira?

Uno de los trabajos que más me impresionó cuando lo conocí fue ‘Los Americanos’, de Robert Frank, un retrato de la sociedad americana de mediados de los años cincuenta que vino a negar el ideal del estilo de vida americano. En cuanto a fotógrafos actuales, me gustan especialmente Susan Meiselas,  o James Natchwey.  Por otro lado creo que hay un nivel altísimo en las nuevas generaciones de fotoperiodistas, también en nuestro país, pienso en Samuel Aranda o Manu Bravo... 

 

¿Qué le debe esta serie a Sebastiao Salgado? Estas fotos presentan algunas afinidades, cabría decir...

 

Sebastiao Salgado es un gran fotógrafo, que admiro y al que he seguido desde siempre. Supongo que en mi subconsciente estaban aquellas imágenes de Salgado en las minas de oro de Brasil, que tantas veces he visto. Aunque cuando fotografío no pienso en nada más que en lo que me rodea. La mirada de cada uno  tiene que ver con lo que somos, lo que pensamos, hemos vivido, nos ha impactado y en ese sentido son muchas las cosas que conforman la visión fotográfica o la manera de fotografiar.

 

¿Qué le llevó a la República del Congo?

He seguido desde hace mucho tiempo el largo y complejo conflicto en el que está sumido el país desde hace ya 20 años. Pensé que tenía que ir para conocer de primera mano lo que ocurría, las causas, los efectos, los intereses que lo perpetúan… y poder después contarlo a través de mis fotografías.

 

¿Qué es y qué está sucediendo con el coltan?

El coltan (término utilizado para denominar una contracción mineral de columbita y tantalita) es un compuesto escaso en la naturaleza y el 80% de las reservas mundiales se concentran en el este de la RD del Congo.  En la actualidad se trata de un mineral de importante valor estratégico por su superconductividad, alta resistencia a las temperaturas elevadas y a la corrosión, lo que lo hace fundamental en el desarrollo de nuevas tecnologías, como la telefonía móvil, consolas, ordenadores, armas inteligentes… El expolio de las riquezas minerales del país es una de las principales causas del conflicto en la RD del Congo y de su perpetuación.

 

Imagino que esa será la razón del conflicto, claro...

Existe una intrincada red de intereses internacionales creados para saquear la zona, países vecinos como Ruanda a través de los cuales sale el coltan del país. Multinacionales de todo el mundo, destinatarios últimos de este expolio ilegal o los propios gobernantes congoleños, corruptos e incapaces de atajar el problema, son los responsables de que el país haya vivido todos estos años un conflicto con multitud de grupos armados operando en la zona, financiados y al servicio de estos intereses. La población congoleña es víctima de un conflicto armado que arroja cifras tan dramáticas como 5 millones de muertos, y alrededor de 1,5 millones  de desplazados internos en todo el país.

 

Se diría que las fotos tienen algo de apocalíptico...

No puede ser de otra manera. Las minas de coltan se encuentran en montañas alejadas, en lugares inhóspitos de difícil acceso donde miles de mineros trabajan a diario en situación de semiesclavitud, con jornadas de quince horas diarias y condiciones de extrema peligrosidad, pues son frecuentes los derrumbes de las galerías y accidentes de todo tipo que acaban con sus vidas.  Una realidad terrible.

 

Elige el blanco y negro. ¿Es el que mejor se adapta a la foto social, de denuncia?

No, no creo que el blanco y negro se adapte mejor a este tipo de fotografía. Y no todos mis trabajos son en blanco y negro. En cuanto al  trabajo sobre las minas del coltan, lo que tenía ante mi era prácticamente en blanco y negro. Y aunque en fotografía digital las tomas las hago en color, en el proceso de postproducción y edición no suelo variar esa primea sensación.

 

 

¿Qué peligros corre una fotógrafa comprometida como usted?

A pesar de que nuestro trabajo es muy complicado, quien está en verdadero peligro es la población de estos países. Hay cientos de miles de personas viviendo en campos de desplazados a los que no llega ni siquiera la comida. La violencia sexual contra las mujeres se utiliza como arma de guerra y como forma de destrucción de la sociedad; los niños son secuestrados y obligados a luchar en las filas de los diferentes grupos armados… Nuestro deber es contarlo.

 

¿Qué va a pasar ahora con las serie...?

El Julia Margaret Cameron Award supone la posibilidad de exhibir mi trabajo en la Bienal of Documentary and Fine Art Photography que este año se celebra en España, en Málaga. Allí se inaugurara la muestra en septiembre, y probablemente se exhibirá con posterioridad en otros lugares. Aunque el galardón no tiene dotación económica, la propia WPGA organiza la venta de las fotografías en exposiciones, galerías o publicaciones. Hay que explorar muchos caminos en tiempod tan difíciles para dar visibilidad a estas historias y realidades que nos esforzamos por contar.

 

¿En qué proyectos está trabajando?

En la actualidad estoy documentando las condiciones de vida de los refugiados sirios en diferentes países. He estado ya trabajando en Turquía y voy en unas semanas a Líbano y Jordania. Después viajaré a Cuba para realizar un reportaje sobre la sanidad en las zonas rurales. El próximo 17 de marzo inauguro en la Casa de las Culturas la muestra ‘Bajo el puente’, en el marco de la semana contra el racismo.

 

*Esta entrevista aparece hoy en Heraldo.es. La foto de Judith es de Xavier Gómez.

RAFAEL NAVARRO: UN RETRATO

Rafael Navarro (Zaragoza, 1940) siente la fotografía de una manera especial. Es un esteta, un perseguidor de la  belleza y un perfeccionista. Posee una mente ordenada, meticulosa, gobernada por el canon clásico. Su obra, que tiende a la abstracción y a la pureza de las líneas, contiene como pocas el tránsito minucioso del negro intenso al blanco, un tránsito con sus paradas y emboscadas del gris. Rafael Navarro, que empezó captando el teatro y la danza, pronto descubrió los temas que más le gustaban: el cuerpo femenino y el paisaje. Y ahí se ha movido, a su gusto, con pequeños pasos adelante y atrás, pensando y repensando su campo de acción, su estética de miniaturista de la luz, su percepción del mundo. Rafael Navarro le ha dado la vuelta al mundo a través de la fotografía: forma parte de esa generación plural de la fotografía española de los 80 y 90 que ha estremecido su tiempo y el nuestro: Alberto García-Alix, Cristina García Rodero, Mireia Sentís, Isabel Muñoz y, entre otros muchos, Pedro Avellaned, su compañero y cómplice desde el retrato y el collage.

Navarro, ordenado y puntilloso, ha trabajado por series, con modelo natural, con piezas de cerámica, se ha interesado por los jardines botánicos o el mar. Coge un tema, y lo ordena como se ordena una sinfonía o un poemario. Lo compone, lo ajusta, lo cierra: le gustan los universos completos. La intensidad de un asunto, y su plasticidad y su conmoción; Rafael Navarro despierta la emoción a través de la sensibilidad y de la inteligencia. Invita a gozar y reflexionar. Parece a veces frío; en realidad huye del énfasis. Ama su trabajo, sus tiempos muertos, goza del estudio donde aspira al solaz del silencio.

*El pasado jueves, en el Museo de Zaragoza, de manos de Dolores Serrat, consejera de Educación, Cultura y Deporte, recibía el Premio Aragón-Goya 2013, que ha sido desposeído de dotación económica. Aragón puede comprar la colección 'Circa' por casi un millón y medio de euros, alrededor de 250 millones de pesetas, y no puedo mantener el premio de este galardón ni tampoco del Premio de las Letras Aragonesas. Ambos estaban dotados de 12.000 euros. (La segunda foto fue el jueves portada del suplemento 'Artes & Letras').

08/02/2014 14:01 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LUCAS CEPERO: VIDA Y CRIMEN

 

LA MUERTE DE UN ARTISTA DEL AIRE

(Hernández Latas reconstruye el crimen del redactor
gráfico Lucas Cepro en Zaragoza en 1924)

José Antonio Hernández Latas es uno de los grandes historiadores de los orígenes de la fotografía en Zaragoza. Tiene alma de detective y una curiosidad insaciable que desarrolla con pulcritud, rigor y curiosidad. Dice que llegó por azar a la figura de Lucas Cepero (Monegrillo, 1881-Zaragoza, 1924) pero que le interesó sobre manera su vida, su obra y, sobre todo, su muerte, acaecida el 12 de noviembre de 1924, tras asistir a una fiesta de la Asociación de la Prensa en el Teatro Principal. Lucas Cepero, en ese instante, era redactor gráfico de HERALDO y uno de los fotógrafos más famosos de la ciudad con estudio en la calle Don Jaime, 44. En otros sitios también se dice que tenía otro estudio más. A la salida del teatro, hacia las ocho de la tarde, se encontró con el chófer Francisco Calvo Lezcano, “con quien sostuvo una encendida discusión por cuestiones de índole personal -así lo relataron en un primer momento las crónicas periodísticas-. Altercado que se prolongó por la calles de los Estébanes y que fue tomando un cariz cada vez más violento, hasta que un disparo a quemarropa, efectuado por Calvo Lezcano, acabó con la vida del fotógrafo en la antigua calle del Peso, hoy Blasón Aragonés, junto a la plaza de Sas”.

Así narra el propio Hernández Latas el fin de Lucas Cepero y de este hecho, con muchos puntos oscuros, se deriva en buena parte la atracción de este personaje que había destacado por un álbum que haría hecho en Panticosa en 1915, en días de nieve y peligro de aluviones, por las fotos aéreas realizadas en Zaragoza en 1920, por unas instantáneas de varias riadas del Ebro y por una colección de fotos para Alfonso XIII.

Hernández Latas publica en la revista ’Rolde’ un extenso reportaje donde narra la historia de amor, de celos y de muerte que acabó con la trayectoria del reportero con el título ’Muerte de un reportero’. Esta historia novelesca empezó algún tiempo antes. Un año antes al menos. Lucas Cepero, casado con Engracia Jarque, conoció a la joven Pilar Larpa Maluenda, de unos 22 o 23 años, con la que “mantenía en secreto una relación extraconyugal”. Precisa Hernández Latas que “lejos de tratarse de una aventura furtiva y pasajera, según las declaraciones de Pilar Larpa, ésta había mantenido una duplicidad de relaciones con Cepero y con quien entonces era su novio, Calvo Lezcano, desde un año antes de contraer matrimonio”. La relación continuó, Francisco y Pilar se casaron, pero ella siguió viendo al fotógrafo. Dice el historiador: “Hasta que, el 16 de julio de 1924, [Calvo Lezcano] sorprendió inesperadamente a su esposa sola con Cepero en un vagón de segunda clase, con las cortinillas echadas, en la estación de ferrocarril de Pina de Ebro”. El chófer, que trabajaba en la Azucarera, no encontró a su esposa en casa y ella le confesaría poco después que “había tenido un encuentro amistoso con el fotógrafo”. Al parecer Calvo Lezcano estaba inquieto, pero “se resistía a creer que las relaciones entre su mujer y Cepero tuvieran mayor alcance que el de una persecución por parte del fotógrafo”. El hermano de ella, José Larpa, comerciante, intentó mediar en el conflicto y con la ayuda del Gobernador de la provincia, Garbalena, obtuvo la promesa y el compromiso de Cepero de que “vendería su estudio fotográfico y abandonaría la ciudad”. La realidad está llena de recovecos y de fantasía. Cuenta el historiador que Pilar Larpa “por propia voluntad, decidió recluirse en el convento de acogida de las Oblatas, donde debía permanecer hasta que Cepero abandonase definitivamente la ciudad”. No solo eso: desde su encierro le mandó varias cartas a su esposo, que serían exhibidas y leídas en el juicio.

Cepero no cumplió su palabra. Y lo pagó con la vida. Tras ser abatido en la noche de autos, fue recogido “sobre un charco de sangre” y trasladado a la Farmacia Moderna, de García Zatorre, sita en la calle Alfonso. No hubo nada que nacer. El doctor Carmelo Aráiz certificó su muerte. El hecho estremeció Zaragoza: la ciudad había vivido crímenes más o menos recientes. HERALDO, en su portada del viernes 14, ofrecía la estela de su redactor e invitaba a asistir al funeral y al sepelio. El féretro sería traslado desde la Facultad de Medicina hasta el cementerio de Torrero. El doctor Ricardo Lozano, auxiliado por dos médicos forenses, realizó la autopsia al cadáver. Hernández Latas cuenta, entre otros datos, que Lucas Cepero fue envuelto en una bandera de Cruz Roja y que sobre su sepultura “fueron depositadas dos coronas de flores, una encargada por su viuda y la otra por la casa HERALDO DE ARAGÓN”.

Francisco Calvo Lezcano -que era zaragozano, tenía 29 años y trabajaba en la Azucarera de la Puebla de Híjar- contó con la defensa del ex alcalde de Zaragoza Emilio Laguna Azorín, que debía estar vinculado con los patronos de esa fábrica, donde trabajaba Calvo Lezcano. En el expediente penitenciario que se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza se decía, entre otras cosas, “que el acusado poseía instrucción, era católico, estaba casado, no tenía hijos, ni antecedentes penales y que éste era su primer ingreso en prisión. Adjunta a su huella dactilar, obra su descripción física: color de iris, cabellos oscuros, piel morena, cejas arqueadas, nariz convexa, boca, poca barba, rostro oval y 172 cm. De altura. Como particular se añade la uña del pulgar derecho es deforme”. Cuando llevaba preso algo más de un mes, Calvo Lezcano, fue nombrado “escribiente de oficinas” por su buen comportamiento.

Parecía claro que alguien le estaba favoreciendo. Poco a poco los elementos de la discordia fueron aflorando, aquellos desacuerdos o conflictos algunos medios denominaron “remordimientos mutuos”. Desde HERALDO se lamentaba la pérdida de su gran reportaro y se escribía: “Cepero, hombre afectuoso, simpático, servicial, era nuestro compañero queridísimo y camarada sencillo y afable, a quien todos estimaban”. El clima era de incredulidad; el periódico silenció en sus primeras crónicas las razones del conflicto. El 1 de junio de 1925 comenzó el juicio: declararon Calvo (a quien le pedían seis años y un día de prisión y 6.000 pesetas) y su mujer, y la viuda de Cepero alegó problemas de salud y no se presentó a declarar. Al final, Francisco Calvo Lezcano fue declarado inocente porque se tuvieron en consideración varios atenuantes como “el haber cometido el homicidio en vindicación de una ofensa grave y por existir hechos que excitaron “el arrebato y la obcecación” del encausado.

El abogado aún rizó el rizo de sus argumentos y dijo que había sido un crimen en legítima defensa. El 15 de julio se declaró la libre absolución del chófer. José Antonio Hernández Latas evalúa la sentencia: “En realidad, no se había juzgado a Francisco Calvo Lezcano, a quien se consideraba legitimado para tomarse la justicia por su mano, si con eso restituía el honor agraviado, sino que se había juzgado al fallecido Lucas Cepero, cuando ya no tenía posibilidad alguna de defenderse, y moralmente se había considera culpable de seducir e inducir al adulterio a la joven Pilar Larpa”.

Carmen Jarque Soro, viuda de Cepero, rehízo su vida y trasladó el estudio de Don Jaime 44 al Paseo de la Independencia. No se sabe qué ocurrió con la vida de la pareja. Calvo murió de cáncer de esófago en 1943 a los 48 años de edad y ahí, prácticamente, desaparece el rastro de su esposa, que no está enterrada con su marido en Torrero. La historia es de novela negra, sin duda, pero José Antonio Hernández Latas aún no ha dicho la última palabra: en el próximo número de ’Rolde’ abordará la obra fotográfica. Seguro que hay nuevas revelaciones.

 

 

 

04/02/2014 18:32 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DICCIONARIO DE FOTÓGRAFOS ESPAÑOLES

La Fábrica en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E) edita el primer gran Diccionario de fotógrafos españoles

Dirigido por Oliva María Rubio, este extenso volumen recoge la obra de más de 500 autores y está ilustrado con más de 1.000 imágenes

La selección de fotógrafos ha sido realizada con la asesoría de un heterogéneo plantel de expertos formado por historiadores, comisarios, conservadores, investigadores y fotógrafos

El libro recorre la historia de la fotografía española en su conjunto huyendo del centralismo

En él tienen cabida el pictorialismo tardío, la fotografía de la Guerra Civil, la renovación de las décadas de los 50 y 60,  el auge del documentalismo, el ensayo fotográfico y la fotografía de ficción en los 70 y 80, así como el trabajo de jóvenes promesas contemporáneas

Gracias al apoyo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el Diccionario de fotógrafos españoles contará con una versión online de descarga gratuita

El Diccionario de fotógrafos españoles se presentará en La Fábrica (C/ Alameda 9) el próximo jueves 30 de enero a las 20.00 h. Contará con la presencia de Oliva María Rubio y algunos de los autores cuya obra se incluye en el volumen

660 páginas | 21 x 28,5 cm | Español e Inglés (dos versiones)

[Nota de La Fábrica y Acción Cultural Española] La Fábrica en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E) edita el primer diccionario exhaustivo de fotógrafos españoles. Un volumen de 660 páginas que reúne a más de 500 autores del siglo XIX al XXI y que pretende servir como referente para el estudio de la historia de la fotografía española. El Diccionario de fotógrafos españoles está ilustrado con más de mil fotografías representativas tanto de los distintos autores como de la fotografía española en su conjunto acompañadas por textos biográficos y críticos elaborados por estudiosos y expertos en fotografía. El Diccionario de fotógrafos españoles cuenta con dos versiones, una en español y otra en inglés. Gracias al apoyo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, también contará con una versión online de descarga gratuita.

Este extenso y completo proyecto dirigido por Oliva María Rubio, comisaria y directora artística de La Fábrica, ha contado con el asesoramiento de una quincena de profesionales especializados en fotografía.  Un heterogéneo plantel de historiadores, comisarios, conservadores, investigadores y fotógrafos procedentes del mundo de la conservación de archivos y bibliotecas, de la universidad y de diversos ámbitos de la fotografía de todo el país. Antonio Ansón, David Balsells, Alejandro Castellote, Chema Conesa, Enrique  Corrales, Ramón Esparza, Horacio Fernández, Pepe Font de Mora, José Gómez Isla, Juan Naranjo, Jorge Ribalta, Bernardo Riego, Paco Salinas, Manuel Sendón, Jordi Serchs, Laura Terré y Valentín Vallhonrat son los especialistas que ha colaborado en la selección de los fotógrafos que finalmente han integrado el Diccionario.

De clásicos del XIX a jóvenes promesas contemporáneas
El Diccionario de fotógrafos españoles recoge la historia de la fotografía española en su conjunto, desde sus inicios a la actualidad y pretende evitar el centralismo. Cuenta con una amplia representación de autores del siglo XIX de toda la geografía española, fotógrafos extranjeros, sobre todo ingleses y franceses, que recorrieron el país de punta a punta fotografiándolo convirtiendo algunas de sus obras en pioneras y todo un referente. La larga nómina de autores del siglo XX incluidos refleja los diversos momentos de la fotografía española: el pictorialismo tardío, la Guerra Civil, la renovación de la década de los 50 y los 60,  el auge del documentalismo, el ensayo fotográfico y la fotografía de ficción en los 70 y los 80 y el nuevo documentalismo de las últimas décadas.  Por último, también se recoge el trabajo de algunos fotógrafos jóvenes con un futuro prometedor.  

La selección de autores, algunos consagrados y otros menos conocidos, ofrece una excelente panorámica y contribuye a poner en el mapa nacional e internacional a la sobresaliente fotografía española. El reportaje, la fotografía de calle, las producciones de moda y publicidad, la fotografía de archivo, el fotoperiodismo, el retrato, la fotografía arquitectónica y la paisajística se encuentran en este volumen. Por último, se incluye a un extenso grupo de autores, unos cincuenta, que han compaginado la fotografía con el trabajo en otros soportes como la pintura, el vídeo o la instalación.

Un grupo de investigadores y expertos en fotografía formado por Lorna Arroyo, Jaume Fuster, Pilar Irala, Nekane Parejo, Pascual Peset Ferrer, Ana González Martín, Rocío Alés, Rocío López de Castro, Marta Martín Núñez, Nerea Ubieto y Carmen Cabrejas Almena han sido los responsables de la elaboración de los textos, mitad biografía, mitad crítica artística, que acompañan a las fotografías del libro, que han sido seleccionadas a partir de las propuestas de sus propios autores o por sus herederos o responsables de sus archivos en el caso de haber fallecido.

 

-Tomo la foto de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-c221c61a2e0c6289c310c76983d42438.jpg

 

02/02/2014 19:09 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LUCAS CEPERO: EL AMOR Y LA BALA

QUÉ BELLO ES VIVIR. La increíble historia del fotógrafo de HERALDO, asesinado en 1924 por “un amante despechado”

 

Lucas Cepero, una bala a contraluz

 

PIE DE FOTO. DPZ/ CORTESÍA DE HDEZ. LATAS

Autorretrato de Lucas Cepero, a los 31 años, en ‘El Prineo nevado’.  

 

La vida es impredecible. A veces suceden cosas que abonan la idea de que vivir es habitar un cuento que tiene diversas ramificaciones. Hace un par de días, en el café Octavus de Utebo, me encontré con una colección de siete fotografías de Lucas Cepero, al que en varias ocasiones calificaron como “el intrépido Cepero”. Eran copias de gran formato de estampas que había tomado en Utebo en 1922: paisajes donde se veían los campos, las vías del tren, la impresionante torre mudéjar y una especie de almacén o de nave donde se podía leer: “Compro alfalfa”.

Esa misma tarde, gracias al pedagogo y escritor Víctor Juan, coordinador de la revista ‘Rolde’ cuyo sumario me mostró, volví a encontrarme con ese nombre: uno de los grandes historiadores de los orígenes de la fotografía en Aragón, José Antonio Hernández Latas, publicará en la revista dos artículos sobre este espléndido profesional que combinó la foto de reportaje con el retrato y la foto aérea. Dicen que fue el primero en tomar vistas desde una avioneta de la ciudad de Zaragoza, en concreto en 1920. Hernández Latas ha seguido sus pasos y ha fijado su fecha de nacimiento en Monegrillo en 1881.

¿Quién fue Lucas Cepero? Podría decirse que es, en cierto modo, un fotógrafo de leyenda: por el eco de su trabajo, por sus años en HERALDO (fue el sucesor de Gustavo Freudenthal y de Aurelio Grasa), y por su muerte: fue abatido por un balazo en la plaza de Sas, el 12 de noviembre de 1924 por “un marido despechado”. Los periódicos de la época, ‘ABC’ y ‘La Vanguardia’ entre ellos, se hicieron eco de su muerte: decían que Cepero y su adversario venían discutiendo y pegándose desde la calle San Gil. Allí tenía su estudio el artista pero parece que Cepero salía de una fiesta a beneficio de la Asociación de la Prensa, en el Teatro Principal. Algunas crónicas de prensa afirman que Cepero y Pablo Calvo Lezcano “tenían resentimientos mutuos”; se cruzaron golpes en la calle Estébanes y todo concluyó con un disparo en la contigua calle del Pez.

Cepero intentó encontrar un médico o alivio al impacto de la bala, entró en la farmacia Zatorre y allí se murió. Para entonces Pilar Larpa Maluenda, esposa del chófer, hacía ya cuatro meses que se había recluido en el convento de las Oblatas. A Pablo Calvo le pidieron seis años y un día de prisión y 6.000 pesetas para la viuda de Cepero, pero finalmente, algunos meses más tarde, fue absuelto. Al parecer se consideró un atenuante decisivo que Lucas Cepero había ofendido muy gravemente al chófer y a su esposa.

No he podido leer los artículos de Hernández Latas, pero me han dicho Víctor Juan y el bibliófilo José Luis Melero que ha hecho “otro de sus grandes trabajos”: ha visitado la tumba de Cepero, ha seguido el proceso judicial contra su agresor Calvo Lezcano, que era conductor, y ha encontrado espléndidos materiales. De la revista ‘El Pirineo nevado’ (1915), José Antonio Hernández Latas ha rescatado este autorretrato del artista. Esa publicación alude a otro momento especial de su carrera, que cuenta así José Luis Vázquez en su libro ‘25+8 años (1977-2010)’: “Muy comentada fue su gesta en la que, aislado en el balneario de Panticosa, experimentó y sufrió el frío intenso de copiosas nevadas para obtener imágenes del crudo invierno de 1915”.

Además de trabajar en HERALDO, Lucas Cepero colaboró con varios periódicos nacionales como ‘ABC’, publicó sus fotos en revistas como ‘La Esfera’ y ‘Blanco y negro’, realizó reproducciones de arte del Museo de Zaragoza y, entre otros temas, compuso colecciones sobre la Basílica del Pilar, las fiestas de Zaragoza o la serie ‘Zaragoza Monumental y Artística’.  Otra de sus aportaciones más valiosas fue un álbum de Zaragoza, donde ensayó “el contraluz polarizado con intención de conseguir efectos nocturnos”, como se escribió en un libro. Su viuda asumió la dirección del estudio tras su muerte e incorporó a Manuel Coyne como retocador y a César Gracia Cepero, su sobrino. De hecho, el nuevo taller se llamó Viuda de Cepero y Sobrino de Cepero e intentó hacer honor a un profesional que ha sido calificado como  “verdadero artista de la fotografía moderna”.

29/12/2013 19:48 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

NICOLÁS MULLER, EN LA FÁBRICA

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QUÉ BELLO ES VIVIR

 

El judío errante que domesticó la luz

 

La historia de Nicolás Muller, el fotógrafo húngaro que retrató la España de posguerra, en un volumen de La Fábrica

 

Hungría ha sido tierra de fotógrafos. Allí nacieron algunos de los más grandes del siglo XX como André Kertész, Robert Capa, Brassaï, Martin Munkacsi o Kati Horna. También nació Nicolás Muller (Oroshza, 1913- Andrín, Asturias, 2000) que, para algunos, encarna a un judío errante de la fotografía. Hijo de abogado, creció hasta los once años en su pueblo y recibió por entonces su primera cámara. Le gustaba mucho adentrarse en el secreto de las cocinas y oír historias; a los seis años fue golpeado, apaleado e insultado al grito de “judío de mierda”. Embrujado por la cámara de fotos, intentaría sablear a familiares y amigos para adquirir películas y líquidos de revelado.

Estudió Derecho y Ciencias Políticas, pero pronto decidió que aquel no iba a ser su mundo. Hungría era un país convulso, dominado por los poderosos. La gente vivía en un régimen que parecía de esclavitud. Quizá por ello, con un grupo de intelectuales y amigos, Los descubridores de las aldeas, Nicolás Muller hizo tres volúmenes, ‘Descubrimiento de Hungría’, donde denunciaba la dura vida de la gente del campo. Sus fotos son estremecedoras: captan las penalidades de los campesinos, de los trabajadores que drenan los ríos, de las lavanderas; captan los viñedos, las ferias o las escuelas judías. Más tarde, por razones políticas y la expansión de Hitler, se trasladaría a París y a Marsella. Allí registrará la actividad portuaria, la expresividad de los niños y la fuerza enigmática de algunos rostros. Más tarde se desplazaría a Portugal, sobre todo entre 1938 y 1939, y se convertiría en el narrador visual del puerto de Oporto y sus moradores.

La II Guerra Mundial lo llevará al protectorado español en Marruecos. A Tetuán y Tánger, sobre todo. Le interesaba todo: la calle, los zocos, la blanca geometría de las casas, las bailarinas, los desnudos; a esa época pertenecen de sus mejores fotos: ‘El galgo y la modelo’ (1940) y su ‘Desnudo’ (1940) más onírico y sensual. Hacia 1946, conoció a Fernando Vela, secretario de José Ortega y Gasset, que se convertiría en su protector.

Colaboraría con la ‘Revista de Occidente’, fijaría su residencia en Madrid y acabará conociendo y retratando a los grandes intelectuales del momento: al citado Ortega, que dirá “Nicolás Muller tiene la luz domesticada”, a Pío Baroja, Azorín, Cela o Dionisio Ridruejo, “quizá el más entrañable de todos”, entre otros muchos. También retrató a los aragoneses Pablo Serrano, Pedro Laín Entralgo o Luis Galve. “Me gustaba hacer retratos para conocer al personaje”, confesó. A lo largo de los años, realizó fotografías para monografías sobre Cataluña, Andalucía, Baleares, Canarias, País Vasco y Cantabria. Y firmó libros sobre ‘El paisaje español’ o ‘La huella judía en España’.

Nicolás Muller es una estupenda propuesta navideña: pueden verse sus ‘Obras Maestras’ en la Sala Canal en Madrid, bajo la dirección de Chema Conesa, o en un libro extraordinario, que ha publicado La Fábrica, con textos de Conesa y Pilar Rubio Remiro, y los ‘recuerdos’ de Muller. Sus fotos exaltan la complejidad de existir, las fiestas, los paisajes, el estupor y la calma de los ancianos, la soledad de los pueblos. Nicolás Muller tenía un admirable sentido narrativo y plástico, y documentó como nadie los cambios de la vida española. Dijo: “La fotografía es arte si detrás del objetivo está el artista”. Él lo era: un artista de la intensidad, de la emoción y de la belleza. Un artista inolvidable.

 

24/12/2013 20:44 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

CANO, CANITO: UNA ENTREVISTA

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Francisco Cano ‘Canito’ es el testigo más anciano de los toros. Es como el oráculo de la fiesta: lo ha visto casi todo y ha estado en todas partes. La fama se la debe a un hecho inolvidable, coronado por la leyenda y el drama: la muerte de Manolete en Linares el 28 de agosto de 1947, Cano captó casi 200 fotos de la cogida mortal del hombre que todos idolatraban y que vivía una intensa historia de amor con Lupe Sino, estorbada por la terquedad de doña Angustias, la madre del matador. El respeto que genera se lo debe a que lleva  desde 1943, es decir, 66 años ininterrumpidos, tomando fotos, de plaza en plaza, buscando el escorzo ideal, el volatín airoso, el movimiento perfecto con el que se dibuja una verónica inolvidable. Puesto a acumular cifras, Cano podría decir: “He hecho más de 60 veces los sanfermines, he cazado con Gary Cooper, Ernest Hemingway y con Orson Welles. Me he emborrachado varias veces con con Ava Gardner, la mujer más hermosa que he visto nunca. He vendido una foto de Manolete por más de 300 euros y José Tomás me dijo que una de ellas era la mejor foto que había visto nunca de los toros”.

-Se ha dicho muchas veces señor Cano: su vida parece una novela…

-Algo de ello habrá, sí.

-Por ejemplo, usted empezó de boxeador, ¿no?

-No exactamente, pero estuve a punto de debutar. Todo empezó por una pelea. Un día iba con un amigo mío, muy alto, y de repente me vi metido en una pelea con un tipo muy grande. Estábamos en el interior de un portal. Mi amigo me dejó solo y el otro me dio una buena paliza; si yo le daba una leche, él me daba veintiuna. Fue tremendo. Se ensañó a gusto.

-¿Qué pasó luego?

-Un día iba por la calle de mi ciudad, Alicante, con un amigo y vi al joven que me había dado una paliza. Le pregunté a mi compañero si lo conocía. Me dijo: “¿No me digas que no lo conoces? Es un famoso campeón de boxeo”. Me quedé de piedra, claro. Y decidí irme al boxing, al gimnasio, donde él se entrenaba. Entré, vi al encargado y le dije que quería cruzarme guantes con él. El hombre me preguntó si había boxeado alguna vez. Le contestó que no, y me dijo si me había vuelto loco. Le dije que quería hacer boxeo. Al cabo de quince días o así, empecé a entrenarme con él. Peleaba muy bien y era hasta amable conmigo. Cuando se confiaba, yo le soltaba un buen golpe, un duro golpe que le hacía daño. Mucho daño. Recuerdo que me miraba con sorpresa y me advertía. Casi siempre se contenía. Un día le dije: “¿No sabes quién soy?”

-O sea, que usted se estaba vengando, así como quien no quiere la cosa, de aquella paliza en el portal.

-Sí. Le di más de doscientos golpes poco a poco, a lo largo de los días. Doscientos golpes contundentes. Yo creo que serían doscientos. Él me dijo que no me había visto antes, y yo le pregunté si recordaba él día que le había dado una paliza a un chaval menudo en el portal. “Ah, cabrón, cabrón, eras tú”. Se enfadó mucho, quizá me soltase algún mamporro, pero al poco tiempo nos hicimos grandes amigos y me enseñó a pelear. ¿Sabe una cosa?

-Diga, Cano…

-Yo creo que todo el mundo debería saber boxear y defenderse. Yo tengo ahora un nieto y quiero aprenda. Solo me he peleado de veras dos veces en la vida, y gracias a lo que había aprendido en el gimnasio me deshice de dos tipos que me sacaban una cabeza.

-Sospecho, por lo que dice, que no se dedicó al pugilismo…

-Espere, espere. Yo tenía el sueño de convertirme en boxeador. Le dije a mi padre, que era el responsable de un balneario, que me marchaba a Barcelona. Un poco cabreado, me dijo: “Si te vas a Barcelona no vuelvas aquí si no es con el título de campeón nacional de boxeo”. Hablaba en serio.

¿Y usted se rajó?

-Me dio miedo. Yo era poquita cosa. No llegué a debutar.

-Dejó el boxeo. ¿Cuándo aparecieron los toros en su vida?

-De inmediato. A mí padre le gustaba mucho el toreo y había lidiado un poco. Ya le dije que era el encargado de un balneario que se metía un poco en el mar. Un día, un novillo se escapó y se metió en el mar. Literalmente. Como se lo digo. Y yo me metí en el agua y logré sacar al animal. Lo saqué y lo toreé en una especie de explanada que había en el balneario. Vinieron cinco o seis mozos para llevárselo en un camión, y en cuanto me vieron empezaron a animarme: “Sigue, torero, sigue”. Y venga: “Sigue, torero, sigue”, hasta que lo cogieron, lo subieron al camión y supongo que lo matarían. Pero ahí empezó algo especial…

-¿Descubrió el toreo, no?

-Exactamente. Luego hubo otros muchos lances. Como novillero llegué a participar en 39 corridas. Y fue Marcial Lalanda quien me dio mi carné profesional de torero.

-¿Torero o novillero?

-Un momento: un novillero es un torero. Solo cambia la edad y el peso del animal, pero hay que lidiarlo. A mí cualquier persona que se pone delante de un toro me merece mucho respeto. Se juega la vida. Cuando llegó la Guerra Civil, yo ya tenía algo de fama y hube de torear en Alicante por los soldados del Frente Popular, en concreto para los comunistas, y para los anarquistas de la FAI en Orihuela, pero no llegué a tomar la alternativa. Me perjudicó el parón del conflicto.

-¿Qué sucedió luego?

-Algo que fue muy determinante. Los comunistas me metieron en un convoy para Madrid, estaba malherido, el toro me había partido el escroto, y logré escaparme para no ir al frente. Después de eso me refugié tres años en las calle Ventura de la Vega, 21, en Madrid. Me acogió en su casa el químico Gonzalo Guerra Banderas. Yo había llegado herido y él fue muy generoso conmigo. Me salvó la vida porque ya le digo que yo llegué herido a Madrid. Me enseñó de todo: aprendí a hacer perfumes y jabones, y otras muchas cosas. Fueron tres años maravillosos. Decidí que no iba a ser torero.

-¿Cómo se hizo fotógrafo?

-Por puro azar y gracias a él. Le gustaban mucho las fotos y ya realizaba instantáneas en color. Yo no sabía nada de fotografía. Sin embargo, llegamos a construir una máquina entre los dos con algunos materiales que encontramos en el rastro. La rediseñamos, la soldamos, le pusimos un objetivo y, ¡hala!, vamos a hacer fotos. Fue él también quien me enseñó a trabajar en el laboratorio. El primer reportaje que hice fue a un torero peruano, Alejandro Montani, ‘el Sol del Perú’. Le hice unas veinticinco docenas de tomas y cobraba a dos pesetas la docena.

-¿Qué tal la experiencia?

-Estupenda. Eso debió ser en 1943, más o menos. Me pasaba algo muy curioso: en primer lugar había sido torero de 39 corridas y mucha gente me conocía. Además, y eso me benefició mucho, conocía el secreto de los lances, sabía cómo iba a ponerse el torero, cómo iba a entrar a matar. Sabía cuándo era el momento más importante de una corrida para disparar y eso me benefició mucho. No es por chulearme, pero pronto me hice el amo. Después de aquella primera cámara, compré una Kodak Brownie por 21 pesetas, luego tuve mi primera Leica, que era una cámara maravillosa, y a partir de ahí todo fue coser y cantar.

-He leído que usted ha sido muy mujeriego…

-Bueno, no tanto. Me casé varias veces: mi primera mujer se murió joven y me dejó cuatro hijos; luego una valenciana me dio dos hijos más. No todo fue fácil.

-¿Por qué lo dice’

-Porque hubo un momento que la Falange quiso quitarme el carné. Uno al que yo había ayudado mucho me denunció diciendo que yo no era profesional. Y durante una corrida vino alguien, falangista, sin duda, a quitarme la máquina. Les dije: “Me tienen que matar antes”. Tuve que ir al sindicato y allí estaba, al frente, Camilo José Cela, que se portó muy mal conmigo. Fue realmente maleducado. ¡Que Dios lo tenga allá lejos! Al final todo se arregló.

-¿Cómo vivía el mundo de la fiesta?

-Bien. Me sentía a mi aire. Feliz. Frecuentaba la casa de los Bienvenida, de los Dominguín, de los Ordóñez. Si digo que crecí y que aprendí mucho con ellos no miento. Estuve muchas horas en su compañía. En realidad, por eso fui a Linares.

¿Por qué fue?

-Porque iba mucho con los Dominguín, boxeé alguna vez con Domingo Dominguín. Y pasé por su casa para cobrarle unas fotos a Luis Miguel Dominguín. Me dio largas y largas, y de repente me dijo que lo acompañase a una corrida importante a Linares. Que le hiciera un reportaje, y que al final me pagaría todo. Y eso hice. Luego pasó lo que pasó: murió Manolete, y yo estaba allí con mi cámara y muy cerca de él cuando marchó al otro mundo.

-Usted habla a menudo de otros amigos: Gary Cooper, Hemingway, Orson Welles.

-Los conocí a todos, y fui de caza con ellos varias veces. Eran simpáticos, muy simpáticos. Orsons Welles, además, era un tipo genial, se veía que era muy inteligente y que tenía una gran personalidad. ¡Qué le voy a decir de Ava Gardner! Era maravillosa, la mujer más bella del mundo. Como una diosa. Nunca he visto nada igual. Nos emborrachamos a menudo y también venía de cacería. Como era así, desprendida, también me besaba, pero nada más.

-¿Cuáles son sus mejores fotos?

Las que se escapan siempre son las mejores. No tengo duda. Es como si huyesen para que las soñaras luego.

-¿Cuál es el secreto de su longevidad?

No lo sé. Hay un médico que es muy amigo mío que siempre me dice lo mismo: el secreto de Cano es que ha follado mucho y que ha comido poco. Y es cierto, sí. He hecho mucho el amor, he gozado mucho, muchísimo. La mejor gimnasia que existe es la de la cama.

 

 

LA GOTA DE SANGRE DEL TORERO DE MÁS AIRE

La esposa de Francisco Cano, 'Canito', lo reclama una y otra vez. Están a punto de sortearse los toros para la corrida del pasado viernes en la Misericordia. Y ella, probablemente, habrá oído y leído una y mil veces la historia de la cogida de Manolete. Ese reportaje que guardó celosamente y que empezó a mostrar a principios de los años 70. Se exhibió en Zaragoza, en una muestra organizada por la Diputación de Zaragoza, y durante muchos años fue uno de los tesoros del Museo Taurino de Enrique Asín -su gran amigo y su gran anfitrión en muchas tardes de fiesta-, en Blas y Ubide 12+1.

Como si fuera un showman, Cano coge la grabadora y le habla: le cuenta que en Linares, en agosto de 1947, toreaban Manolete, Gitanillo de Triana y Dominguín. Dice: "Manolete andaba preocupado, parecía tener la cabeza en otro sitio. Su madre no aceptaba a su amante Lupe Sino y eso le desconcertaba. No era un buen día para él. Entró a matar a la suerte contraria y el toro le empitonó el muslo con rabia. Al abrir las piernas empezó a sangrar en abundancia. Era impresionante".

Cano tiró muchas fotos, intuyó lo que ni siquiera se atrevía a pensar, intuyó la tragedia, y colaboró en la enfermería. Cuando lo dejaron sobre la cama, se cayó al suelo porque no estaba bien puesta. Le hicieron dos transfusiones, pero no sirvió de nada. "Poco después se moría el torero que más me ha gustado nunca. Aún le hice más fotos, tumbado, con y sin pañuelo. Comprobé que la sangre había traspasado el colchón y caía gota a gota. Era mi ídolo y creo que nunca he visto un diestro que lo superase". Poco después, Lupe Sino lo llamó y le dijo que quería comprarle las fotos. No se las vendió. En Madrid todo el mundo lo esperaba. Aquel reportaje iba a ser el estandarte de su fama y un recuerdo imborrable. Cano suele decir que lloró como un niño la muerte de Manolete.

 *Esta entrevista se publicó en el Pilar de 2009. La recupero ahora cuando Cano ha sido objeto de un homenaje y camina, lleno de vitalidad, hacia los 101 años.

RAFAEL NAVARRO: UN DIÁLOGO...

[Rafael Navarro Galarraga acaba de ganar el Premio Aragón-Goya 2013. En 2004, con motivo de otro nacional, le hice esta entrevista. Hemos conversado muchas veces, pero esta entrevista explica muchas cosas del artista.]

 

Foto de Carlos Moncín. De Heraldo de Aragón.

Fotografía / Rafael Navarro (Zaragoza, 1940) acaba de recibir el Premio Nacional de la Confederación Española de Fotografía. Se trata de uno de los grandes fotógrafos de Aragón, cuya obra está recogida en varios libros como “Dípticos”, “Las formas del cuerpo” o “Rafael Navarro” de La Fábrica / Caja Madrid, 2002.

 

“Soy un fotógrafo lírico que habla sin utilizar

palabras desde el arte de la sugerencia”

 

 

-No seré nada original. ¿Le perturba, le emociona o le enorgullece este Premio Nacional de la Confederación Española de Fotografía?

-Todo a la vez. Es un reconocimiento de los clubes de fotógrafos amateurs, que dicho así suena un poco peyorativo, pero en realidad son los auténticos enamorados de la fotografía, aquéllos que practican la fotografía porque la aman. No he pertenecido demasiado a ese mundo, aunque sí debo reconocer que la Sociedad Fotográfica de Zaragoza me ayudó mucho. Crecí en ella, la presidí durante algún tiempo y luego decidí dejar el cargo porque soy partidario de ceder el paso a las nuevas generaciones… Además, no iba en esa línea.

-¿Cuál era su línea: la de fotógrafo-artista?

-Sí, la de artista plástico que se expresa mediante la fotografía. Pero empecé haciendo un poco de todo: tomé fotos del teatro y realicé reportajes del mundo del motor: coches y motos, algo que me gustaba mucho.

-Y de ahí, ya dio el salto hacia el cuerpo…

-Más que hacia el cuerpo, en concreto, hacia la fotografía de autor, que es el intento de crear una imagen o de fabricar un objeto artístico, lo más personal posible, a través del cual transmites tus emociones, tus sentimientos, tus ideas.

-Insisto, desde muy pronto el cuerpo humano se convirtió en su obsesión.

-Aunque le parezca mentira, eso no es exacto. El cuerpo humano ocupa el 50 % de mi trabajo de 30 años. Y el otro 50 % son paisajes, composiciones diferentes, texturas, volúmenes, luces y sombras. Es cierto, que con el cuerpo de mujer me siento muy cómodo: es el que más me gusta y es el vehículo que utilizo como elemento esencial para transmitir mis sensaciones.

-En su obra, siempre aparece rodeado de una pulsión estética inequívoca.

-Me gusta la belleza, el orden, la armonía, y a veces de manera natural tengo que luchar contra mi inclinación hacia todo eso. Tiendo a equilibrar los valores compositivos, y a veces mis fotos pierden frescura y pueden dar la sensación de que están manipuladas, o de que he intervenido en el positivo. Y no es así. Soy un maniático del orden, de la estética, resulto casi impertinente y eso se nota, pero me dejo guiar por la intuición… Soy de los que piensa que las fotos hay que hacerlas con la cámara. Luego, yo trabajo en la ampliadora y mi mujer,  Maite, colabora con los caldos. Podemos hacer ampliaciones de hasta 50 x 60.

-También se ve que usted trabaja por ciclos que parecen repetirse. Por ejemplo, “Ellas”…

-Es cierto, trabajo dentro de una gran espiral, como la vida, y eso quiere decir que vuelvo a pasar por lugares similares. Y a veces, sí, puede dar esa sensación de que me repito, pero eso no me preocupa. Intento ser sincero con mis emociones y no me preocupo en exceso de esa impresión. De todos modos, a lo largo de 30 años sólo he firmado 400 fotos, es decir, casi salgo a una por mes. En el fondo, es una producción lenta.

-Una de sus series más famosas son sus “Dípticos”.

-Es un trabajo que duró de 1978 a 1985. Son siete años, y sólo hice 69 fotos. No crea que hice muchas más, tal vez 40, que se quedaron fuera del proyecto. Las tiré con una cámara de placas de 13 x 18, y son fotos muy preparadas: de composición, de tema, de luz. La elaboración es tan costosa que cuando disparas, ya sabes que te van a servir. Yo usé los “Dípticos” de manera vertical, superponiendo dos tomas distintas y así creaba una nueva realidad, y también un nuevo contexto, algo que siempre me ha obsesionado.

-Hablemos de sus desnudos, uno de los géneros fotográficos por excelencia.

-En ellos, me preocupa mucho el control de la luz. La foto es luz. Sus efectos, sus sombras, sus texturas, siempre trato de sacar los poros, los pelillos, las rugosidades, el movimiento, y a veces se convierten en puros paisajes. Son desnudos, claro, pero también son otra cosa, formas que me emocionan y con las que intento trascender el hecho de que lo ve el espectador es un cuerpo. La voluptuosidad no sólo está en el cuerpo. Hace poco hice un viaje familiar a Túnez, y hubo un momento en que me marché solo con la cámara al desierto. Y vi curvas, texturas y formas de la arena que son igualmente voluptuosas o eróticas que un cuerpo. Igual sucede con las ondulaciones del agua. La propia forma es voluptuosa.

-¿Y esa carga erótica constante?

-Me gusta jugar con la ambigüedad: intento mezclar la abstracción con la evidencia porque es eso lo que más me interesa de la imagen. La mezcla de elementos y de puntos de vista es lo más sugerente. Creo que soy un fotógrafo lírico que habla sin utilizar palabras del arte de la sugerencia, y con la imagen busco un concepto más sutil y poético que la propia palabra.

-Es decir, abstracto, conceptual o lírico, lo que busca es la comunicación.

-Desde luego. La fotografía es mi lenguaje. Soy muy tímido y la foto ha sido una eficaz válvula de escape y de comunicación. De todos modos, no suelo aceptar ninguna foto de encargo con fecha fija. Padezco el pánico del creador. Recuerdo que el actor Carlos Lemos confesaba que en sus inicios tenía miedo, que se le pasaba sobre el escenario. Ya veterano, confesaba: “Ahora ya no tengo miedo, tengo terror”. Me sucede lo mismo. Te exiges cada vez más.

-Hablemos de sus fotógrafos de referencia. Por ejemplo, Manuel Álvarez Bravo.

-Me gusta mucho por su frescura y por su ternura. Lo conocí, tuvimos una relación breve y hacía el cariñoso esfuerzo de colocarme a su altura. Era maravilloso. Cambiamos uno de mis “Dípticos” por “La buena fama durmiendo”, aquella foto de una mujer tendida, con vendajes, con su pubis ofrecido al sol.

-¿Arnold Newman?

-Me interesa mucho. Es un maravilloso retratista, como Richard Avedon, como August Sander. Aunque yo no he hecho retratos porque no me he atrevido a profundizar en esa faceta. También me gusta mucho Man Ray, es difícil hacer algo y no encontrarte en algún momento con él, con su magisterio; y Edward Weston, o Harry Callaghan, por la limpidez de sus imágenes. Creo que en mi obra es visible una influencia de la fotografía oriental, especialmente la japonesa.

-Hablemos de política cultural.

-Qué le voy a decir. En Zaragoza y en Aragón estamos en precario. Zaragoza por no tener no tiene ni una Facultad de Bellas Artes. Y necesitamos un Museo de Arte Contemporáneo que tenga un buen departamento de fotografía que trabaje en la difusión, edición y promoción de los fotógrafos: de los clásicos, de los intermedios como nosotros o de los más jóvenes.

-¿Qué proyectos tiene nuestro fotógrafo más internacional, junto a Pedro Avellaned?

-Preparo una colección de fotos sobre el mar en la Costa de la Muerte, serán cinco o seis piezas de 2.5 metros de ancho por uno de alto. Y también preparo un proyecto sobre texturas metálicas. Actualmente estoy exponiendo en la muestra “Agua al desnudo” de la Fundación Canal en Madrid, en una colectiva con Juan Manuel Castro Prieto, Tony Catany, Joan Fontcuberta, Cristina García Rodero, Alberto García-Alix, David Jiménez, Chema Madoz, Isabel Muñoz, José Manuel Navia, Carlos Pérez Siquier y Jorge Rueda.

09/10/2013 08:09 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JOHAN HAGEMEYER Y SU MUNDO

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JOHAN HAGEMEYER: UN FOTÓGRAFO HOLANDÉS EN AMÉRICA
Johan Hagemeyer es un fotógrafo holandés, nacido en 1884 y fallecido en 1962. Procedía de una familia de agricultores: se trasladó a Estados Unidos y contacto hacia 1921 con el gran Alfred Stieglitz, más tarde conoció a Edward Weston y a Ansel Adams, y por distintas razones no se incoporó al coelctivo G f/64. Hizo todo tipo de fotos, básicamente retrato (Albert Einstein, Tina Modotti, Dalí...). Aquí ofrezco una pequeña selección de un artista que murió más bien aislado y en la miseria.

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08/06/2013 17:01 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DENNIS HOPPER, ROUTE 66, POR GUILLERMO BUSUTIL

Guillermo Busutil, escritor y periodista cultural, y observador de las hermosas cosas de la vida, le dedica un artículo a Dennis Hopper, fotógrafo, que se expone en el Museo Picasso de Málaga. Alguna vez he colgado aquí algunas de sus fotos. Vuelvo a hacerlo.

http://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2013/05/05/dennis-hopper-route-66/585595.html

Guillermo BUSUTIL

Alguien que nace en Dodge City responde OK a cualquier pelea que sea difícil. Alguien que nace en Dodge City, en medio de una depresión económica, sabe que su única ruta es mirar hacia delante, de frente la sonrisa y la rebeldía. Lo dejó siempre claro Dennis Hopper. El indomable amigo americano de una leyenda llamada Paul Newman y de un rebelde sin causa como James Dean. Los tres amaron por igual la velocidad. A cada uno, ella los trató a su manera. A Dean lo robó joven a bordo de un Porsche Spyder 550; a Newman lo dejó conducirla en la 24 horas de Le Mans; a Hopper le regaló el invento de un género cinematográfico con el que terminó de inmortalizar la route 66. En España, el peregrinaje de la juventud disconforme y el de la expiación tienen el camino de Santiago. La carretera madre es la que cruzan en Norteamérica los que tienen la vida en punto muerto o su tiempo en desorden. Doce años después de su publicación, On the road, de Jack Kerouac, se transformaba en la road movie Easy Rider, de Dennis Hopper. Kerouac kilometró un monólogo generacional sobre la libertad y los márgenes del destino. Sólo le hizo falta un coche de segunda mano, cambiar de tren, un lápiz, una libreta de bolsillo y cualquier papel a su alcance. Y como cada aventura requiere un amigo, Kerouac tuvo a Neal Cassady. Hopper filmó una película de cowboys sobre la contracultura. Sólo necesitó el estribillo de una canción que vivir, Born to be wild, una Harley Davidson, a Peter Fonda como colega de viaje y un pasado Nikon 36 mm. La novela fue el resultado de la prosa espontánea forjada por un escritor a lo largo de la route 66. La película, la consecuencia de la fotografía espontánea del actor que aprendió a encuadrar la narración de la imagen.

El Museo Picasso Málaga acaba de inaugurar un magnífico road fotográfico de Dennis Hopper entre 1961 y 1967. La fotografía como película. La fotografía como camino de expiación. A las estrellas difíciles se les expulsa de los estudios hasta que demuestran que han desintoxicado su carácter. Un tipo de Dodge en primer plano, con éxito a sus espaldas y un exilio por delante, es una bomba de relojería. Su primera mujer lo sabía. Tal vez por eso le regaló una cámara. Brooke Hayward nunca supo que le estaba regalando un viaje por la frontera entre el que mira de un lado y lo que mira desde el otro. Y también por la cultura, la política, por los rostros populares de una época en la que todos buscaban cruzar la vanguardia de su destino. La vieja huella de la gran depresión del medio oeste se estaba quedando atrás, en un porche donde al atardecer no se escuchaban las canciones de Neil Young o Ike &Tina Turner. Delante, a punto de nacer, el nuevo periodismo, el arte pop, la Factory Warhol. Dennis Hopper explorando lo real, las sombras que le embriagaban por dentro, otros lenguajes de expresión. De joven aprendió a enfrentarse al lienzo en blanco pero no sabía que la fotografía es subversiva, como dijo Roland Barthes, cuando induce a pensar. Si te cuenta a los ojos una historia en blanco y negro que se puede escuchar de cerca y de lejos.

Este es el alma de la exposición que recorro como si fuese la route 66, sin rumbo fijo. Al igual que Kerouac, que Hopper, lo hago con un amigo, el pintor Rafael Alvarado, con el que me gusta viajar por el museo. Un viaje en el que Hopper convierte la fotografía en un buscador de respuestas, en el acta notarial de la mandrágora bohemia, en una creatividad artística que tiene la identidad como actitud. Cada imagen es la geografía de la historia que cuenta con la voluntad del superviviente, del cómplice. Mira la moda y retrata sus actrices sensuales, flotando en la atmósfera que crea el encuadre, igual que si compitiese con David Bailey por una portada de Vogue. Observa y registra personas anónimas y personajes célebres. Demuestra que, además de fotógrafos francotiradores de objetivo largo y de los que lo hacen a quemarropa, existen otros que son carteristas. Se acercan, sonríen, saludan, pasan, sin que el sujeto del otro lado del objetivo advierta que le han robado la cartera. El alma en una mirada. Me gustan los retratos que desvelan la identidad interior, el rostro al que uno terminará por parecerse. Aunque siempre me he preguntado cómo es la fotografía que capta el rostro del miedo, del egocéntrico, del cobarde, el de aquel que es una máscara hacia fuera, una máscara hacia dentro. Hopper es muchos Hopper. Por eso hay imágenes que recuerdan a Duane Michals, viajero, conceptual y creador de secuencias fotográficas, cuando confesó «soy un reflejo fotografiando otros reflejos dentro de un reflejo». Le doy la razón al ver al volante a Tuesday Weld, perfil de belleza al viento rubio de la felicidad. Hopper la convirtió en un poema de amor en dos movimientos. Al contemplar a Warhol, marca eterna de esa mirada con eco en la que sólo cambia el color camaleón.

En este Hopper route 66 de 141 kilómetros en la pared, se pueden encontrar encuadres que son poemas visuales sobre la sociedad de consumo. Manténgase a la izquierda; beba Coca Cola; sienta el dolor del hielo derritiéndose sobre sus hombros; contemple la perspectiva área de un ángulo de calle con una enorme flecha pintada en el asfalto que señala a un niño en tránsito. Fotogramas de cine, cuadros, fotografías de fachadas con ventanas y sombras que recuerdan pinturas de Mondrian. Carteles desgarrados como un graffiti en una pared por la que parece que acaba de pasar Basquiat. Lichtenstein, Tinguely, Rosenquist y Ed Ruscha, el artista como producto. Y otras fachadas y aceras y casas y seres anónimos haciéndome rememorar al pintor que nos enseñó que, a veces, la vida está Hopper. Fotografías con el silencio limpio en blanco y negro, el mismo realismo poético de la inmovilidad de lo cotidiano y el latido del detalle. Escenas del medio oeste, con el tiempo mutilado y los rostros fósiles, que evocan la mirada seca de Richard Avedon.

No puede faltar la huella del apocalíptico actor, con cámaras colgadas al cuello en medio de la jungla de Vietnam, igual que si fuesen cabelleras o armas ligeras de repetición. Qué pena que esos carretes fuesen de ficción. Esas fotos hubiesen sido el broche rebelde a esta exposición. Está claro. Alguien que nace en Dodge City nunca viaja en el asiento de atrás de la vida.

*Guillermo Busutil es escritor y periodista
www.guillermobusutil.com

05/05/2013 14:23 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MANU BRABO, POR PICOS LAGUNA

 [Ayer, en el suplemento dominical de ’Heraldo de Aragón’, Picos Laguna publicaba esta entrevista con Manu Brabo (Zaragoza, 1981), premio Pulitzer de fotografía. La traigo aquí al completo].

MANU BRABO: “Sin mis padres no hubiera llegado a ningún lado”

[Acaba de lograr un Pulitzer, el premio de fotografía más prestigioso del mundo, por una imagen tomada en Siria. Nacido en Zaragoza y criado en Gijón, es uno de los últimos reporteros de guerra]

 

TRES FRASES

«Siempre quise ser lo que soy, aunque no supiera cómo conseguirlo»

«Lo dejé todo: mi trabajo, Madrid, a mi novia, y me volví a Gijón»

«Envías tu trabajo y nadie te contesta y llegas a cuestionarte como persona»

 

Por Picos LAGUNA.

Coordinadora de Heraldo Domingo de HERALDO DE ARAGÓN

 

 

Esta es una de esas entrevistas que podía haber sido interminable, en la que la bonhomía del entrevistado acaba llegando al corazón y te terminas enrollando por cualquiera de los caminos que se abren a lo largo de la conversación. Un encuentro que arranca con la imagen con la que ha ganado nada menos que el premio Pulitzer, una demoledora fotografía hecha en una Siria hoy olvidada y llena de muerte. Un galardón que es el sueño de miles de personas en todo el mundo, que es (casi) inaccesible y que le ha convertido en el segundo español en conseguirlo después de Javier Bauluz en 1995, por su trabajo en Ruanda. Pero es que Manu Brabo (Zaragoza, 1981) tiene el espíritu de los viejos reporteros a los que les quema el alma ante el dolor que tanto han fotografiado; de quien nunca abandona los conflictos, de los que vuelven una y otra vez cuando el circo mediático ya se ha retirado y olvidado de ellos.

Usted nació en Zaragoza y vive en Gijón.

Yo nací en Zaragoza y aquí viví  unos pocos meses porque mis padres sacaron plaza de médicos en Pola de Siero, primero, y Gijón, después. Vivían aquí y aquí se conocieron estudiando Medicina; mi padre es radiólogo y mi madre pediatra.

Pero siguió viniendo por aquí.

Claro, porque mis abuelos paternos vivieron muchos años en Jaca y mi abuela en Zaragoza, en la calle Corona de Aragón. Veníamos por vacaciones, pero con los años los viajes se iban espaciando y con el tiempo a mi me iba dando mucha pereza, porque era un viaje muy pesado, lleno de curvas y me mareaba mucho; era un suplicio. Hoy es diferente con la autopista. Sigo teniendo familia y además está mi novia que también es fotógrafa. Es curioso, porque desde Navidades he ido tres veces...

Acaba de ganar un premio Pulitzer, el sueño para un fotógrafo.

Sí, sí, aunque he sido consciente de la importancia del premio solo cuando me he visto desbordado a llamadas y mensajes. Es una locura y puede que no hubiera calibrado la realidad de su prestigio y dimensión.

El premio es por una foto tomada en Siria en la que se ve a un padre llorando la muerte de su hijo. Un hecho tremendo y universal.

Es una imagen muy fácil de entender porque está al revés, porque deberíamos ser los hijos quienes lloremos la muerte de los padres; una imagen contra natura y que denuncia también la violencia sin sentido.

Además, de un conflicto que está abandonado.

Nunca he entendido los picos mediáticos, porque entre septiembre y octubre fue una auténtica inundación de noticias sobre Siria y ahora por desgracia la gente se ha olvidado de él, y siguen produciéndose muchas muertes

A usted le retuvieron en Libia durante 45 días, y sigue volviendo.

No me gusta abandonar los conflictos. A Libia también viajé varias veces, para la revolución y para las elecciones.

¿Cómo se inició en la fotografía de guerra?

Siempre me atrajo, pero recuerdo un reportaje en un semanal de imágenes de fotógrafos que habían muerto trabajando en conflictos, Kappa..., y me quedé impactado porque hablaba de gente que se ganaba la vida yendo por esos sitios y contando lo que sucedía. Yo estaba en Primero de BUP, unos 14 años, y me enteré de que podía estudiar fotografía, así que mi objetivo se centró en conseguir aquello. Era muy mal estudiante.

Pero estudió Fotografía.

Tengo que decirle que yo era un ‘vagoncio’ que prefería estar en el patio del colegio jugando a voleibol, fútbol, a cualquier deporte, el que fuera; o en el bar con mis amigos. Estudié fotografía que era lo que me gustaba y lo hice en Oviedo y cuando intenté trabajar en ello vi que era muy complicado, así que como no sabía qué hacer, pero sí quería ser lo que soy hoy, me fui a Madrid y comencé a estudiar Periodismo, porque pensé que si no podía ganarme la vida con la fotografía al menos lo haría con la escritura. Pero con el tiempo llegué a la conclusión de que el dinero que me costaban las matrículas podía invertirlo en viajes.

Casi acaba Periodismo.

En la Facultad de Comunicación estuve 3-4 años y al final solo me matriculaba de lo que me interesaba, así que tengo asignaturas aprobadas de casi todos los cursos. Estaba trabajando en una agencia haciendo fotografía deportiva y durante cuatro años compaginé ese trabajo con viajes que después intentaba vender, como el terremoto de Haití, Kosovo...

Trabajar para viajar, algo por lo que han comenzado muchos corresponsales de guerra.

Es la única manera, porque por más ganas que tengas de trabajar nadie te va a llamar para decirte que te vayas a un sitio y que envíes las fotos, o estando en algún lugar para que les envíes tu trabajo.

¿Cómo es de complicado vender una foto para un ‘freelance’ como usted?

Ahora me parece más fácil. Al principio no, y es muy duro y frustrante; te sientes un novato, un ‘primo’ y solo te centras en los medios de comunicación; intentas hablar con ellos y no obtienes ninguna respuesta, como si el correo electrónico fuera un gran agujero negro. Es muy desilusionante porque piensas que no haces bien tu trabajo, que eres un mal fotógrafo y un mal periodista, un trabajo que haces con todo el cariño y por el que te dan la callada por respuesta. Te cuestionas a ti mismo y todo, absolutamente todo, por un acto tan sencillo como es que alguien te responda a un correo electrónico. Así fue durante mucho tiempo, porque además tuve muchas respuestas esquivas. Hasta que hice un viaje a Palestina y conocí a dos periodistas navarros impresionantes, Alberto Pradilla y Aritz Intxusta. Ellos son plumillas y yo fotógrafo, así que comenzamos a trabajar juntos. Hice un reportaje sobre el psiquiátrico de Belén y me lo compraron y ví que sí, que había editores que creían en mi trabajo. Me hizo mucha ilusión, porque soy como un niño y me entusiasmo cada vez que me publican algo. A partir de ahí es cuando comienzo a no cuestionarme y a trabajar mejor.

¿Cuándo sintió que podía vivir de ello?

Yo estaba en Madrid pero vivía  una situación que me quemaba vivo. Fotografiaba deporte de todo tipo, de motociclismo a golf, fútbol... y aquello acabó por asfixiarme. ¿Que si me gustan las motos hoy? Mucho, pero ahora, francamente, me dan igual. Llegó un momento en el que decidí dejarlo todo: Madrid, mi trabajo, mi novia, y me volví a mi pueblo, a Gijón, a reestructurar mi vida y fue cuando comenzaron los conflictos en Túnez, El Cairo y lo de Libia, pero yo no tenía dinero para ir. Un amigo me pidió que hablara con unos contactos míos para ir él y cuando les llamé ellos mismos me sugirieron que fuera yo también quien cubriera esos conflictos. Me organicé el viaje ya con previsiones de venta de mis trabajos, pedí un crédito a  mi madre y me fui a Túnez.

Siempre están los padres detrás en los momentos más importantes de nuestra vida.

Es una suerte tener gente así, como mis padres, que te apoya incondicionalmente. Sin ellos no hubiera llegado a ningún lado; siempre generosos, apoyándome de manera desinteresada, creyendo en mi. En ese viaje empiezo a colaborar con la agencia Efe, en Libia, con la DPA, y la cosa comienza a rodar y un día estando trabajando con tres periodistas tengo la mala suerte de caer en una emboscada y con un resultado que la gente sabe: 3 presos y uno muerto.

¿Cómo le afectó estar retenido en una prisión durante tantos días?

Cuando me soltaron lo difícil fue  encontrar el equilibrio entre la persona que era cuando me retuvieron, la que fui mientras estuve preso y el que era al salir en libertad. Porque después de 45 días en una cárcel tus patrones de comportamiento cambian mucho. A las tres semanas de regresar me salió un trabajo para una ONG en Honduras y me fui, porque entendí que era la mejor manera de empezar a centrarme, y encontrar el equilibrio pasaba por trabajar y desarrollarme profesionalmente. La batalla de Trípoli coincide con el fin de mi trabajo en Honduras y desde allí me voy a la frontera con Libia.

De nuevo, otra vez a empezar.

Era lo que más temía, que me quedara alguna secuela emocional, algún miedo que me impidiera trabajar. Decidí que si los tenía me enfrentaría a ellos, y estuve desde la batalla de Trípoli hasta el final de la guerra en Libia.

Usted vive en Gijón, una ciudad tranquila, y supongo que será porque le da la tranquilidad que necesita después de un conflicto.

Gijón es para mí un paraíso; es un lujo, porque cuando vuelvo tengo a mi familia, que es muy importante en todos los sentidos; a mis amigos de siempre que no tienen nada que ver con mi mundo profesional, que son instaladores eléctricos, marinos..., porque hay poca gente que entiende lo que hago. Para mi es una descompresión total, vivo tranquilo y si un día estoy agobiado, salgo de mi casa y paseo, y, como vivo frente al mar, solo tengo que mirar el horizonte para lograr serenidad.

¿Quién le da estabilidad? 

Dentro de mi inestabilidad, lo que me tranquiliza es mi gente, mis incondicionales a quienes les da igual quién seas, porque para ellos no eres el fotógrafo que secuestraron ni el premio Pulitzer; y mi novia... Ella también es fotógrafa y es de Zaragoza, y hemos estado trabajando juntos durante meses en Siria.

 

DESPIECE

«Ya no podía aguantar ni una matanza más»

Comparte el Pulitzer, el premio de fotografía más prestigioso del mundo, como parte de un equipo de cinco fotógrafos de Associated Press que cubren el conflicto en Siria, junto a Rodrigo Abd, Narciso Contreras, Khalil Hamra y Muhammed Muheisen y, a pesar de su juventud, tiene ya tres guerras a su espalda: Egipto, Libia y Siria.

Dice que quiere seguir trabajando: «Porque tengo 32 años y mucha tela que cortar. Espero que el premio me sirva para afianzar mi trabajo. He llegado hace poco de Siria y lo que me apetece estos días es descansar, disfrutar de mi gente, de mi familia, comer..., porque soy de los que cuando viaja se compra las patatas y los huevos para hacer tortilla». Ahora, espera organizarse para irse a vivir una temporada a El Cairo y desde allí cubrir todo Oriente Medio.

Y recuerda la carta que le envió a Gervasio Sánchez, también periodista de guerra, porque pensó que él era el único que podía entender «por lo que estaba pasando cuando en Siria llegué a plantearme, junto con otros siete periodistas, qué demonios hacíamos allí entre tanta muerte, porque yo ya no podía aguantar una matanza más. No éramos íntimos ni mucho menos, pero sabía que no había otra persona a la que contarle todo eso».

 

 

*La foto premiada y un retrato de Diego Ibarra, fotógrafo zaragozano que da vueltas alrededor del mundo con el compromiso, la denuncia y la vida por bandera.

22/04/2013 12:37 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

¿QUÉ FUE DEL ARCHIVO DE MORDZINSKY?

Una petición a todas mis amigas y todos mis amigos

por Luis Sepúlveda (Notas) el lunes, 18 de Marzo de 2013 a la(s) 16:32

Amigas y amigos: Este es una petición que hago desde la ira, desde la bronca y el dolor, porque a uno de mis más queridos amigos, a mi hermano del alma Daniel Mordzinski, el gran fotógrafo de la literatura, le han hecho desaparecer veintisiete años de trabajo, ¡ 27 años! , el trabajo de toda una vida botado a la basura, y no es una metáfora, no: las manos de un cretino que seguían los órdenes de otros cretinos decidieron que el trabajo de Daniel Mordzisnky no merecía más destino que el desprecio y la basura.

Durante más de diez años y en virtud de una alianza entre el periódico español EL PAIS y el francés LE MONDE, Daniel Mordzinsky utilizaba un despacho en el séptimo piso de la redacción parisina de LE MONDE para guardar y conservar su archivo de negativos y diapositivas. Eran miles de negativos y diapositivas, de originales conservados con el rigor que caracteriza a Daniel, y que sin más, sin ninguna contemplación fueron arrojados a la basura.

El pasado 7 de marzo, Miguel Mora, corresponsal de EL PAIS en Francia, llegó hasta el despacho de la séptima planta y se encontró con que lo habían vaciado totalmente, sin que mediara un aviso ni a él ni a Daniel. Simplemente habían sacado todo lo que ahí había y lo habían hecho desaparecer.

Tras horas de dramática búsqueda, de preguntas sin más respuestas que el cobarde bajar la cabeza y musitar "je suis desolé", en un sótano encontraron el gran mueble archivador que el mismo Daniel había pintado de negro hace diez años, totalmente vacío.

En una demostración de cobardía y bajeza moral que manda al infierno toda la tradición de defensor de la libertad de expresión que caracterizó a LE MONDE, nadie ha querido responder quién y por qué se tomó la decsión de botar a la basura 27 años de trabajo de uno de los mayores fotógrafos del mundo.

Cuesta creer que en un periódico como LE MONDE trabaje gente a la que las palabras "Cortázar", "Israel", "Escritores latinoamericanos", Escritores franceses", "Escritores españoles", "Escritores Portugueses", "Semana Negra", " Festival de Saint Malo", "Carreffour de Littèratures", "Mercedes Sosa", "Borges", "Astor Piazzola" y un largo etcétara de nombres no le dijeran absolutamente nada, y simplemente tiraran a la basura ese tesoro fotográfico sin consultar a nadie.

Ese archivo de Daniel Mordzinski, esos 27 años de trabajo miserablemente perdidos, eran parte de la memoria social, cultural y literaria del siglo XX, eran parte de la cultura universal, eran parte del legado de un artista, de un fotógrafo cuya obra es reconocida como uno de los aportes fundamentales para el gran registro de la cultura contemporánea.

De toda la obra fotográfica de Daniel Mordzinsky, de mi amigo, de mi hermano compañero de aventuras en tantas partes del mundo, apenas se han salvado unos cientos de fotografías digitalizadas, que aparecen en sus últimos libros publicados, también en uno que firmamos juntos, "Últimas Noticias del Sur", y que han sido vistas en las numerosas exposiciones que ha hecho en los últimos años. El resto desapareció, tragado por la ignorancia, la desidia y, lo que es más grave, por una demostración más de la falta de rigor, de ética, que está haciendo del periodismo una cloaca.

Escribo esto desde el dolor, desde la ira y la bronca, porque Daniel Mordzinski, es mi socio, mi amigo, mi compañero, mi hermano de aventuras dignas en el campo del periodismo y la literatura.

Amigas, amigos, les pido encarecidamente que copien y reproducan esto en todos los lugares posibles, también en la página que LE MONDE tiene en facebook, en los periódicos y revistas a los que tengan acceso, y que manden firmas de apoyo a dmordzinski@free.fr

Tengo una imagen fija en la memoria, y es del año 1996, cuando en medio del viento eterno de La Patagonia, yo veía a mi socio, a mi amigo, a mi compañero, a mi hermano del alma, cargar sus cámaras metiendo sus manos en una bolsa negra, para tomar del tambor de película el material con que dejaría testimonio de la vida dura de las gentes del Sur del Mundo. Y esa imagen me dice que esto no quedará así, que LE MONDE tendrá que dar una respuesta y disculpa convincentes, porque 27 años de trabajo, porque el archivo de una parte importante de la historia contemporánea no puede ser arrojado, sin más, a la basura.

 

Tomo las fotos de aquí

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-012a2603128ce5ebb497d04ea8ee14ff.jpg

y de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-fbfd264efb971c10ea65e86dbd39e6e5.jpg

FERRER LERÍN, UN POEMA

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Hace unos día, 'Letras Libres' publicaba este poema de Francisco Ferrer Lerín, que pertenece a su nuevo poemario 'Hiela sangre', que ya está en las librerías. Lo publica Tusquets en la preciosa colección Nuevos Textos Sagrados.

 

 

Cinematógrafo

Diciembre 2010 | Tags: 

 

Actos de canícula. Argumento.

Un grupo de vagabundos de río

en posición de nacer de una alta roca

neutralizan dos extrañas figuras flotantes:

un taimado forastero agrimensor de lo básico

que consigue acentuar la personalidad de la gente amargada

y un ambicioso monstruo multiforme

que combate los engendros del proceso evolutivo.

 

Actos de canícula. Reparto.

El rastrero capataz Tuck Pendelton del rancho El triángulo.

El letal pero encantador Utica Kid

inventor de un sistema de cercas de alambre.

Garrotte, que fuera inocente idealista,

ahora asesino en serie.

El vaquero Jim Bowie

experto en cuchillos fabricados con trozos de meteorito.

La bella Judalón, nativa predilecta.

Y el caballero François de Capestang

leal a la Corona.

10/03/2013 11:23 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JUDITH PRAT, EN BARCELONA

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El pasado jueves recibía esta nota de la fotógrafa Judith Prat y el texto explicativo a su ambicioso proyecto, que se expone en Barcelona. Dice Judith: “Hoy se inaugura en Barcelona mi exposición ‘Northern Quarter:People&Places’, en el marco del PICS 2013 (Projecte d'Imatge contemporània i social). Te dejo el enlace a la programación del PICS 2013. http://patillimona.net/pics2013/

Te adjunto una de las fotos que forman parte de mi exposición y el texto explicativo de la misma. Se trata de una visión personal del vibrante barrio Northern Quarter de Manchester. Es un retrato de sus gentes y sus recodos”.

 

NORTHER QUARTER: PEOPLE AND PLACES

 

 

[Me adentré en Northern Quarter atraída por sus calles húmedas y los edificios de ladrillo oscurecido que me transportaban a los orígenes de la revolución industrial. Caminaba pensado en aquellos obreros de las primeras fábricas de algodón, que inspiraron a Marx y Engels el  Manifiesto Comunista. Pero pronto, el vibrante Northern Quarter me hizo entender que de aquellos días solo quedaba el escenario arquitectónico, convertido ahora en epicentro cultural de la ciudad.   

La música, la creatividad y la bohemia, campan a sus anchas en este barrio del norte de Manchester donde la modernidad no ha dejado de reinventarse desde el estallido punk de los 70 o  desde que en los años 80 se acuñara el término Madchester.

En sus calles se concentran numerosas tiendas de discos y ropa de segunda mano, artesanos, pubs, salas de música en vivo, tatuadores, diseñadores y una amalgama de estéticas heredadas de la movida musical de los años 70 y 80 que ofrecen un vertiginoso contraste con el gris del paisaje urbano.

Fotografié las calles andadas, las esquinas en las que fumaba viendo el cruzar de caminantes, las fachadas que me invitaban a la nostalgia de lo que imaginaba. Fotografié la noche, borrosa de alcohol y fiesta. Los fotografié a ellos, tatuadores, vendedores de objetos imposibles, músicos, galeristas, y a ellas, peluqueras, cantantes de grupos punk, diseñadoras de corsés…

He aquí mi retrato de Northern Quarter. ] JUDITH PRAT

10/03/2013 09:45 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MELENDO: EXPOSICIÓN Y WEB

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JOSÉ ANTONIO MELENDO ESTRENA WEB

Ese viejo amigo que es José Antonio Melendo me escribía anoche con la siguiente noticia: “Este viernes en el lounge del Club Náutico (Paseo Echegaray) nos juntaremos para brindar por mi nueva web: www.melendofotografia.comy además expondré unas muestras de mis trabajos”. José Antonio Melendo ha sido el fotógrafo que estaba en todas partes durante unos años –presentaciones, ciclos, conferencias, reuniones de amigos, etc.-, sin dejar de atender bodas o publicidad. De golpe, el azar le puso ante maravillosas modelos, actrices y otras mujeres de fantasía, y ahí ha realizado una amplia parte de su obra en los últimos tiempos. Con los ojos deslumbrados, afectos a la hermosura indecible. En su web hay muchas cosas, aunque por ahora parece un poco exigua. He aquí una pequeña muestra de su quehacer...

26/02/2013 12:53 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

GABRIEL LATORRE, GALAGAR

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EL OTRO GABRIEL LATORRE: EL FOTÓGRAFO NECESARIO
Gabriel Latorre se crió, como actor, al amparo de la inolvidable Pilar Delgado en La Taguara. Luego, con una magnífica versatilidad, fue haciendo muchas cosas: teatro, cine, televisión. Siempre con una calidad difícil de definir: con oficio, con hondura y con sensibilidad. Con el inadvertido primor de los secundarios imprescindibles. Pero Gabriel Latorre tiene varias vidas: una de las más activas y sólidas, más allá de la interpretación, es su condición de fotógrafo. Fotógrafo con vocación artística, fotógrafo que también documenta lo que sucede, lo que sueña, lo que imagina, lo que le atrapa o le incomoda. Merced a su gran gentileza, hoy muestro aquí una selección de su obra. Hay de todo: retratos, formas, piezas teatrales, puesta en escena, sueños... Como fotógrafo, Gabriel Latorre se hace llamar también Galagar: Gabriel Latorre García. Los artistas son así: artistean hasta con el nombre.

17/02/2013 17:09 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EL ARTE DE ROSSINA BOSSIO

ROSSINA BOSSIO: UNA JOVEN ARTISTA COLOMBIANA

QUE FOTOGRAFÍA, DIBUJA Y PINTA

Rossina Bossio es una joven artista colombiana que se mueve en tres disciplinas: la fotografía, la pintura (de más larga ejecución) y el dibujo. Ha realizado numerosas series, algunas de ellas en colaboración con otra estupenda fotógrafa como Miss Aniela. Los temas esenciales de Rossina serían el cuerpo, la seducción, la religión o la espiritualidad, la identidad femenina (creo que le he leído que no es feminista) y el erotismo. Le gusta experimentar, reflexionar sobre su trabajo, buscar nuevos caminos. Y aquí se ve. Reside desde hace algunos años en Rennes en Francia. Su consideración aumenta día a día.

 

 

*Esta todo la he tomado de aquí.

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ROGELIO ALLEPUZ: PAISAJE

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ROGELIO ALLEPUZ: MOSAICO DEL FOTÓGRAFO

O DEL OBSERVADOR ZEN

Me encuentro a diario con las fotos de Rogelio Allepuz. Muy activo en facebook. Desde hace un tiempo trabaja en la recuperación de su archivo. Casi treinta años dedicado a contar la vida en imágenes. En los últimos tiempos, con una cámara diminuta, este fotógrafo que tiene algo de monje zen, o de pensador zen o de paseante de las alturas, va a las montañas, a los descampados, y eterniza instantes, casas, árboles, celajes, colinas del ocaso. He aquí una pequeña selección, un mosaico de su trabajo. Rogelio no se detiene. Ya no está en la prensa, pero sigue contando sus secretos del corazón: el río de la vida y de las emociones a través de las fotos necesarias para existir. Rogelio fotografía como siente, alienta como percibe el latido de la luz.

Por razones sentimentales esta es una de mis fotos favoritas de Rogelio. La de mi hija Aloma Rodríguez, fotografiada ante ’El Periódico de Aragón’, donde trabajé durante una década.

 

UNA FOTO DE VERNON MERRITT

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LA HERMOSA MUJER QUE AVANZA: VERNON MERRITT


El fotógrafo Vernon Merrit hizo un espléndido reportaje de las calle, los niños y de las mujeres neoyorquinos en el verano de 1969. Su foto más famosa es esta y está tomada en Nueva York. Publicaba en las revistas más importantes, como ‘Life’.

RUSIDAH BADAWI: FOTOS DEL ALMA

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RUSIDAH BADAWI, LA FOTÓGRAFA SIN BRAZOS:

UN REPORTAJE DE DIEGO ZAPATERO EN HERALDO.ES

[Puede seguirse aquí al completo: una historia emocionante y maravillosa:

http://blogs.heraldo.es/anillo-de-fuego/2013/01/31/rusidah-la-satisfaccion-de-lograr-un-sueno/]

 

Texto y fotos de Diego Zapatero.

“Siguiendo las convicciones más honestas y manteniéndose firme, haciendo del optimismo una realidad, superándose día a día como proyecto de vida; cambiando, mejorando; porque el simple deseo no basta. No es suficiente imaginar, porque toda persona es capaz de conquistar lo que quiere, sabiendo que hay algo que nunca desaparecerá: la satisfacción de lograr un sueño”.

Rusidah Badawi, indonesia, de 45 años de edad, madre, perdió sus dos brazos en un trágico accidente cuando era sólo una niña, viéndose obligada a aceptar el hecho de que debería prescindir de sus manos el resto de sus días. Este incidente cambió su vida y en ella nació su pasión por la fotografía.

Rusidah siguió luchando cuando todo parecía perdido, decidiéndose a crear su propio destino. Tras concluir su escuela secundaria, ingresó en un centro de rehabilitación profesional para personas discapacitadas en la ciudad de Solo, donde tomó clases de costura y fotografía. Gracias a los cursos, ella persiguió su sueño, el de convertirse en fotógrafa. En la actualidad, trabaja fotodocumentando eventos y es dueña de un pequeño estudio.

 

La fotógrafa reconoce que si no hubiera perdido sus antebrazos, su vida podría haber sido muy diferente. Su marido espera que su esposa pueda inspirar a otras personas con discapacidad para no renunciar a vivir la vida al máximo. “Espero que las actividades de mi mujer sean un ejemplo, y motiven a los demás, a los que están en la misma condición que ella, a no ser pesimistas “, dijo Suradi.

 

 “Me cuesta cinco veces más esfuerzo hacer lo que la gente normal hace, pero no voy a renunciar a alcanzar mis metas y seguiré trabajando duro. Quiero mostrar a la gente que los discapacitados pueden hacer algo”, dijo la fotógrafa.

 

 “Rusidah Badawi desafía a la vida en sí misma, escalando una cima a la que no se llega superando a los demás, sino superándose a ella misma”.

 

31/01/2013 10:34 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

90 AÑOS DE LA RSFZ: PROGRAMA

[Recibo esta nota de Julio Sánchez Millán]

La Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, con motivo de la celebración en Zaragoza de su XC aniversario, os propone unas Jornadas de Foto-grafía.

En esta ocasión se centrarán en la exposición antológica de José Luis Gota en la Sala 4º Espacio Cultural que amablemente nos cede la DPZ, y una charla-coloquio que se celebrará en la Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza.

Como continuación terminaremos con el taller que impartirá Bosco Merca-dal sobre bodegones.

Conjuntamente tendremos varios espacios expositivos en nuestra ciudad que acercarán la Sociedad a los Zaragozanos, las exposiciones ya inau-guradas como el

"88 Salón Internacional de Otoño de Fotografía" y dentro de la exposición La Zaragoza desaparecida, "Las chicas del Oasis", que se complementarán con otras nuevas como "El viaje de Kristina y el Rey", la exposición "Fotografía de prensa en la transición, "ANDALÁN 1976-78 y otras publicaciones" y la exposición central "José Luis Gota Pellegero. Exposición Antológica".

Las jornadas así como las exposiciones se realizaran en varios lugares que a continuación os indicamos.

Os invitamos a disfrutar de la fotografía durante este mes de enero, en Zaragoza.

 

Julio Sánchez Millán

Presidente de la RSFZ

 

Calendario

Inauguración “El viaje de Kristina y el Rey” de Fran Javier Verdeguer y Olga H. Burzaco

Sala Gil Marraco. Luis del Valle, 2-4-6 Zaragoza

Del 8 al 18 de enero.

8 de enero

19,30 horas

 

Inauguración Fotografía de prensa en la transición, ANDALÁN 1976-78 y otras publicaciones”

Centro Joaquín Roncal. San Braulio,5 Zaragoza

Del 10 al 23 de febrero.

10 de enero

19,30 horas

 

Inauguración Fotoliteratura Teruel”.

Sala Biblioteca de Aragón. Doctor Cerrada,22 Zaragoza

Del 11 al 30 de enero.

11 de enero

19,30 horas

 

Inauguración Jose Luis Gota. Exposición antológica”.

Sala 4ª Espacio Cultural de la DPZ. Plaza España, 2 Zaragoza

 

Del 14 al 25 de enero.

14 de enero

19,30 horas

Mesa Redonda “90 años de la RSFZ, pasado y futuro”.

Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés. Paseo Independencia, 11 Zaragoza

15 de enero

19,00 horas

Taller “Como compongo los bodegones” por Bosco Mercadal.

Sede RSFZ. Luis del Valle, 2-4-6 Zaragoza

 *La foto corresponde a la Universidad de San Jorge, cuando se expuso allí la muestra sobre la Transición de los hermanos Sánchez Millán.

11/01/2013 19:39 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ANTONIO URIEL EN SPECTRUM SOTOS

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Antonio Uriel se estrena en foto digital y en color

 

El artista inauguró ayer la muestra ‘El origen del invierno’ en la galería Spectrum Sotos


 

Antonio Uriel (Zaragoza, 1957) es fotógrafo y poeta, profesor y estudioso de la fotografía. Hace dos años, durante un curso sabático, tras regresar de París cayó enfermo “y estuve a un paso de la muerte”. Desde entonces, le han pasado muchas cosas: se ha restablecido felizmente, publicó el libro ‘Infierno XXXV’ en la colección Cuarto Oscuro de Prensas Universitarias, que dirigía Antonio Ansón, donde incorporó una selección de sus poemas, y el miércoles inauguraba una nueva exposición: ‘El origen del invierno’ en la galería Spectrum Sotos, con la que ha colaborado durante muchos años. Uriel, que ha sido un fotógrafo analógico y en blanco y negro, ha dado el paso a la fotografía digital y “la mitad de la muestra es en color”.

Dice Uriel: “Todas las fotografías son nuevas. En algunas retomo motivos que he utilizado antes. Son parte de mi imaginario y de mi repertorio simbólico: el viaje, la escalera, los pies desnudos, los textos ilegibles, las aves, las ventanas, el tren... Algunos de los temas también estaban antes, pero creo que eso es lo que da unidad a una obra. Por lo demás, para mí supone un cierto desafío”. Asegura que uno de los temas es la pertinencia de los modos de representación. “Las formas de simbolizar la experiencia cambian, pero estamos condicionados por las representaciones dominantes –dice-. Esto parece un poco abstracto, pero en las imágenes hay personas, situaciones que pueden articular una historia. El invierno es una metáfora, claro, pero también es un invierno real”, que alude a esa enfermedad inesperada.

Uriel, que se licenció en Filología Hispánica y se doctoró en Bellas Artes con una tesis sobre Semiótica y Estética de la Fotografía, expone asiduamente desde 1987. Considera que la fotografía “siempre es un documento. Mis fotografías son fragmentos de lo real, establecen una selección sobre el mundo, y por medio de unos recursos que a menudo coinciden con los de la fotografía llamada documental construyen otra realidad. Todas las fotografías lo hacen, pero a veces nos cuesta más incorporar esas imágenes a nuestra experiencia”.

Esta muestra arrancó, en buena parte de una imagen que tiene algo de aparición surrealista o de símbolo de esta época de incertidumbre e indigencia. Escribe: “El verano pasado vi a Mefistófeles en la Hauptbanhof de Frankfurt. Lo reconocí de inmediato por su sombrero tirolés, descolorido ya y con la pluma inequívoca, y las piernas delgadas embutidas en una especie de malla. Por lo demás, parecía un mendigo. Rebuscaba envases en las papeleras selectivas para recuperar el depósito”. Su visión de la fotografía no es precisamente optimista. La disciplina pasa por una crisis: “Tengo la sensación de asistir al final de una etapa. Da la impresión de que lo que surge de las ruinas no es precisamente mejor; pero es difícil desligar una experiencia estética de lo social. Estamos viviendo la pérdida de referentes, el desconocimiento o el desinterés por la historia de la fotografía. Y por otra parte lo que en un determinado momento de la historia del medio pudo ser progresista es ahora reaccionario por la capacidad del sistema para asimilarlo todo y usarlo en su propio provecho”.

La muestra permanecerá abierta hasta el 17 de febrero y podrá visitarse de lunes a viernes, entre las 16.30 y las 20.30.

10/01/2013 17:50 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

GERVASIO EVOCA A ENRIQUE MENESES

Gervasio Sánchez le dedica un hermoso y apasionado artículo a Enrique Meneses. Lo conoce también que no me atrevo a escribir otro. Yo solo lo admiré desde lejos: desde sus artículos, sus fotos, su leyenda y sus memorias. Hablé con él por teléfono.

Este artículo puede leerse en el blog de Heraldo de Gervasio Sánchez.

 

http://blogs.heraldo.es/gervasiosanchez/?p=2594

 

 

Enrique Meneses ha muerto

Posted on 7 enero 2013 by Gervasio Sánchez

Aunque sabía que la muerte perseguía a Enrique Meneses pensaba que la esquivaría una vez más como ha hecho tantas veces en los últimos años. Pero la fortaleza humana tiene un límite aunque este gran caballero del periodismo ha luchado hasta su último suspiro

Le visité en su casa hace dos semanas. Le abracé y le besé durante un largo minuto. Hablamos durante casi dos horas. De periodismo, de fotografía, de la vida. Me sorprendió su entereza porque sabía que tenía los días contados. Me enseñó la maqueta de su gran libro fotográfico que no ha podido ver publicado. Me despedí acariciándole la mano consciente de que seguramente sería la última vez que lo vería vivo.

En las conversaciones telefónicas recientes transmitía un gran cansancio como si todo dependiera de un hilillo, pero nunca se olvidaba de mandar besos para la familia. Me han contado que no dejó de hablar de periodismo hasta que cerró sus ojos para siempre.

Me gustaría contarles su historia. Ustedes mismos se darán cuenta por qué admiro a este gran hombre, por qué hay que admirarlo y seguir aprendiendo de sus escritos, de sus libros, de sus fotografías, de sus permanentes lecciones. Cuando se escriba la verdadera historia del periodismo español (en la que espero que no estén los escribas del poder), Enrique Meneses ocupará un lugar privilegiado.

Hace 83 años, su nacimiento coincidió con el crack de 1929. Hace más de 65 años, el 28 de agosto de 1947, cubrió la muerte de Manolete con apenas 17 años y cobró 150 pesetas por este primer reportaje aunque gastó tres veces más en la carrera del taxi que le llevó de Madrid hasta la ciudad andaluza.

Hace 60 años atravesó toda África de El Cairo a El Cabo en busca de una belleza nilótica que había visto en una revista. Hace 57 años cubrió magistralmente la guerra del Canal de Suez en la que murieron varios ilustres periodistas y fotógrafos como Jean Roy y David Seymour, uno de los fundadores de de la agencia Magnum. Hace 55 años, en diciembre de 1957, se encontró con Fidel Castro y Che Guevara en Sierra Maestra.

Sus reportajes en Paris Match sobre aquellos revolucionarios barbudos son parte de la historia del periodismo. Parece que hablamos de prehistoria y, sin embargo, qué reportajes más modernos y frescos que derriban la falacia actual de que la inmediatez es más importante que la reflexión.

Si yo fuera un prohombre dela Televisióniniciaría mi primera emisión con la mejor entrevista posible: Meneses y Castro, frente a frente en la actualidad, recordando aquellos años y pasando revista a más de cincuenta años de historia. Saltarían chispas, pero sería inolvidable.

Hace más de 50 años llegó a Nueva York coincidiendo con la crisis de los misiles en Cuba, fue testigo de la marcha dela Libertadque lideró Martin Luther King y fotografió el acto de inscripción de la primera estudiante negra en una universidad estadounidense.

Hace 46 años dirigió la revista Cosmópolis acompañado por las mejores plumas de la época. Hace 40 años formó parte del equipo de Los Reporteros, un  clásico de la historia de la televisión.

Hace casi 20 años llegó a Sarajevo en pleno cerco salvaje. Allí lo conocí. Tenía la edad de mi padre y seguía yendo a las guerras porque amaba el periodismo como el primer día. Me impresionó verle subir las escaleras del hotel Holiday Inn (el ascensor nunca funcionaba) a pesar de sus dificultades respiratorias. Me reí mucho cuando me contó que había engañado a su familia diciéndole que se había ido a un safari a Kenia.

Cuando hace 12 años empecé a dirigir anualmente un Seminario de Fotografía y Periodismo en Albarracín (Teruel) el primer ponente fue Enrique Meneses. Un sábado a primera hora se dirigió a 150 personas que no le conocían de nada. Estuvo una hora y media contando historias periodísticas  con esa majestuosa capacidad narrativa que sólo los privilegiados derrochan. Para muchos fue un inolvidable descubrimiento y se lo agradecieron con un aplauso eterno. Porque Enrique absorbía a los que lo escuchaban, tenía el don de la palabra y manejaba el lenguaje como pocos.

Sus reportajes en Paris Match ayudaron a salvar a Abu Simbel, los impresionantes templos del sur de Egipto. Entrevistó a Abdel Krim a quien su padre había combatido, a los reyes Faisal II de Arabia Saudita y Huseín de Jordania, al Dalai Lama en seis ocasiones, conoció a Piccaso, Dali y Luis Miguel Dominguín y fue testigo de la boda grecoespañola de los actuales Reyes.

Su libro de memorias “Hasta aquí hemos llegado” (publicado por Ediciones del Viento en  2006) es, sin duda, el mejor que he leído en muchos años y debería forma parte de los planes de estudios en la universidades y masters de Periodismo.

El texto, escrito con gran brillantez y un ritmo endiablado, penetra en un pozo de sabiduría sin fondo que te atrapa hasta su última línea.  Es un compendio de gran periodismo.

Pero si hacemos una encuesta entre los jóvenes estudiantes de periodismo será difícil encontrar a alguien que sepa quién es Enrique Meneses. Si nos acercamos a las redacciones, quizá algún veterano comentará: “¡Pero si se murió hace años!”. Pues no: ha estado vivo, coleando y haciendo gran periodismo, utilizando los últimos avances tecnológicos, hasta el final de su vida.

Sorprende que apenas haya recibido invitaciones para explicar su visión del periodismo puro cuando es difícil encontrar a alguien que trasmitiese mejor sus experiencias.

Enrique Meneses tampoco ha tenido suerte en el frecuente reparto de premios. Deberíamos preguntarnos por qué esta bendita profesión tantas veces exalta a los periodistas mediocres y a los trinchados en la rueda del poder mediático y olvida a los verdaderos pura sangre como Enrique Meneses.

Ojalá su muerte sirva para recuperar la figura de uno de los periodistas imprescindibles de nuestra historia. Querido Enrique, me alegro de que por fin descanses en paz.

 

07/01/2013 11:12 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

CINE Y FÚTBOL, SEGÚN PANENKA

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‘PANENKA’: CINE Y FÚTBOL EN EL CENTRO DE HISTORIAS

Esta tarde, a las 19.30., en el Centro de Historias la revista ‘Panenka’, que coordina el historiador aragonés Aitor Lagunas se presenta en Zaragoza con una mesa redonda en la que van a intervenir algunos expertos del tema central: el fútbol y el cine. Ahí estarán Carlos Marañón, José Antonio Martín Otín, ‘Petón’, y Luis Alegre. La última publicación de ‘Panenka’ es un número sobre el Calcio: hablan, entre otros, Prandelli, Gattuso, etc. Gianluigi Buffon dice que constató la existencia de Dios el día que vio a Pirlo llevar la casimeta de la Juventud.

En la foto Aishwarya-Rai-, protagonista de ‘Yo quiero ser como Beckham’.

20/12/2012 15:20 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

GUSTAFF CHOOS EN NUEVA YORK

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GUSTAFF CHOOS: SI TE DICEN QUE CENTRAL PARK

Anda por ahí Gustaff Choos con el ojo alerta. Un ojo que no duerme. El ojo inconformista. Le interesa todo: igual le da retratar a futbolistas, que a músicos, a mujeres bonitas con sus bolsos de diseño.  A roqueros incansables que encienden de relámpagos la noche. Ahora vive en Nueva York: pasea, camina, mira. Se entusiasma. Se vuelve insomne y un felino que caza imágenes de luz. Y he aquí uno de los milagros de su mirada: la naturaleza urbana tal como es. Gustaff Choos.

07/12/2012 09:24 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

BRIAN DUFFY POR MARIMAR CABRERA

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Una de las exposiciones que más me han gustado en los últimos tiempos en Zaragoza ha sido la retrospectiva de Brian Duffy en el Centro de Historias. Marimar Cabrera, periodista y colaboradora asidua en los fines de semana de Miguel Mena, en la SER, firma en la revista ‘Jot Down’ un estupendo artículo sobre el fotógrafo británico que fue un maravilloso retratista, un gran artista de la moda y la publicidad y luego, cuando dejó la fotografía, un experto en muebles. He aquí el enlace del texto de Marimar.

 http://www.jotdown.es/2012/12/el-mito-de-duffy/

06/12/2012 18:41 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

SANTIAGO FUMAZ, ADIÓS A LAS FOTOS

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HA MUERTO EL FOTÓGRAFO AMBULANTE

SANTIAGO FUMAZ, CENTENARIO

 

Por Estela PUYUELO 

 

Fumaz Cazcarra, Santiago. Fonz (Huesca), 24.VII.1912- 02.XII.2012. Fotógrafo ambulante.

 

La primera profesión de Santiago Fumaz fue la de peón de albañil, pues su padre y sus dos hermanos pertenecían a este gremio, pero quiso la desgracia –o la buena fortuna- que a los 18 años cayera de un andamio y una pierna le quedara inutilizada. Dadas las circunstancias, su padre le aconsejó ejercer un oficio que se pudiera desempeñar sentado y en Barbastro (Huesca) aprendió los de zapatero y barbero. Pronto, la llegada de la guerra y la emigración le ofrecieron una nueva posibilidad allí donde lo visual acerca lo ausente: la fotografía. En Lérida compró su primera cámara y en el año 1938, con un carro y una caballería, el retratista de Fonz comenzó su andadura con la fotografía del minuto (según el tiempo en el que transcurre el revelado) buscando posados de fiesta en fiesta. Estos primeros pasos terminarían completando un largo, infatigable y fiel recorrido por la provincia de Huesca y algunas localidades cercanas, especialmente ilerdendes, que duraría 40 años. Cuando se retiró, en los 80, había gastado siete coches.

A lo largo de cuatro décadas de vida como fotógrafo, Santiago Fumaz llegó a formar un voluminoso archivo del que se conservan algo más de 15.000 negativos.  Datan mayoritariamente de los años 50 los más antiguos, fecha en la que Fumaz ya compra cámaras con negativo de 35 mm.,  y de la década de los 70 los más actuales. Son testimonios de las fiestas populares de una parte importante de las localidades oscenses, de entre las que destaca Fonz: orquestas y bailes, romerías, procesiones, bodas, bautizos y otros actos sociales quedan retratados en una época en la que todavía no se habían generalizado las cámaras particulares en el Alto Aragón rural.

Conscientes del valor testimonial de estas fotografías, la Diputación de Huesca, a través de su Fototeca Provincial, llegó a un acuerdo con Santiago Fumaz para reproducir su colección en soporte digital e  incorporarla al proyecto Memoria Gráfica del Alto Aragón.

Tuvimos la suerte, junto a José Luis Pano, de acceder a estos fondos fotográficos para estudiarlos junto al autor de las fotografías para escribir sus memorias. Fumaz nos regaló sus recuerdos, puso voz a muchas de las imágenes, nos brindó su amistad y vio su libro publicado en vida. Hoy, a sus 100 años de vida, el retratista de Fonz ha emprendido el viaje más largo pero, como los grandes hombres, no se ha ido del todo. Nos ha dejado un rico patrimonio visual a los aragoneses: todas las sonrisas que pudo capturar en las fiestas rurales de la Postguerra. Y sus memorias.

 Solo falta una exposición fotográfica itinerante que muestre el trabajo de un experto en caminos, lugares y gentes, testigo de romerías, bailes, tradiciones, amigo de músicos, cantadores y danzantes. De otros fotógrafos. De otros ambulantes. De la gente que vivía en los pueblos. Todos nuestros abuelos fueron fotografiados por Santiago Fumaz Cazcarra. Solo tuvieron que decir sí a la pregunta habitual: ¿Quieres un retrato? ¡Cuánta magia encierra una fotografía! Gracias, Santiago por agitar tu varita para convertir instantes fugaces en eternidad.

02/12/2012 20:27 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JACQUES LEONARD Y LOS GITANOS

'Mitad payo, mitad gitano'. Jesús Ulled. Un libro de Destino

 




La historia novelada de Jacques Leonard,

    
el fotógrafo que amó a los gitanos






[Dossier de Destino, del equipo de Alba Fité]
Por una serie de circunstancias fortuitas, Jesús Ulled conoció a Santi Leonard, hijo de nuestro personaje, que le hizo llegar un manuscrito que había dejado su padre. Estas pocas páginas autobiográficas tan fascinantes han sido el germen de esta novela, la novela de una vida.  

«Jacques Leonard fue uno de esos seres cuya vida es una aventura permanente, pero que pasan por nuestro lado sin manifestárnoslo. Otros, con menos bagaje vital, aparecen como personajes de leyenda, aventureros admirados, objeto de libros y reportajes. Jacques pertenece a la raza de los que se limitan a vivir por el placer de hacerlo.»  

Jacques Leonard (París, 1909-L´Escala, 1995), hijo de la burguesía parisina, se inició en el mundo del cine, viajó por todo el mundo y se codeó con la intelectualidad del momento en España, en la década de los años treinta. En la posguerra, se trasladó a Barcelona, donde trabajó como fotógrafo freelance para, por ejemplo, La Vanguardia, y se enamoró locamente de una gitana, Rosario Amaya, con la que se casó tras un noviazgo asistido en Los Caracoles de la calle Escudellers. Vivió durante muchos años en las barracas de  Montjuïc, bajo el nombre de el Payo Chac o El Loco, desde donde realizó extensos, históricos y maravillosos reportajes fotográficos de la vida gitana.  

 

Nota de autor



«Este libro es fruto de la casualidad y de la curiosidad.  Por una serie de circunstancias  fortuitas, conocí a Santi Leonard, hijo de nuestro personaje, que me hizo llegar un manuscrito que había dejado su padre, para averiguar si había manera de publicarlo. El texto era, en realidad, un encendido alegato a favor de los gitanos en general y de los gitanos españoles en particular,  y Leonard había hecho preceder a lo que llamaríamos el “corpus” de su trabajo, de unas pocas páginas en las que, de manera sucinta, explicaba su vida y, en definitiva, los caminos que le habían llevado, por vericuetos que no desvelaré aquí, a sentir la necesidad de volcar sobre el papel su reivindicación de la raza gitana. Reivindicación que, por cierto, también materializó magistralmente a través del objetivo de su cámara fotográfica. Estas pocas páginas autobiográficas eran tan fascinantes, que la curiosidad me llevó a querer investigar para ampliarlas.    

Santi dio con una serie de notas mecanografiadas  que parecían ser apuntes biográficos de su padre. Eran apuntes anárquicos, repetitivos y sobre todo carentes  de referencias temporales claras.  Pero confirmaban la fascinación que me había producido el primer resumen de la vida de Jacques. Y lo que iba a ser la traducción de un libro sobre los gitanos, se convirtió en el relato de una vida singular Jacques Leonard fue uno de esos seres cuya vida es una aventura permanente, pero que pasan por nuestro lado sin manifestárnoslo. Otros, con menos bagaje vital, aparecen como personajes de leyenda, aventureros admirados, objeto de libros y reportajes. Jacques pertenece a la raza de los que se limitan a vivir por el placer de hacerlo. No necesitan proyectar sus experiencias al exterior, ni aferrarse a ellas. Abren y cierran capítulos sin nostalgia por lo que dejan atrás ni preocupación por lo que enfrentan.  De no ser por el empeño de sus hijos, que nos ha permitido recuperar un fotógrafo magistral y un ser humano excepcional, hoy Jacques Leonard, el fotógrafo que amó a los gitanos, no existiría para nosotros.»  

La obra  


Aventurero, chalán, escenógrafo, fotógrafo, cineasta, escritor, artesano y amante del pueblo gitano, Jacques Leonard se enamoró de Barcelona y allí se instaló. Su biógrafo Jesús Ulled, de la mano de su familia, rememora a este gran fotógrafo francés que retrató a los gitanos por todo el mundo.

Un hombre que nació en el seno de una atípica y acomodada familia parisina, creció envuelto en el temor de la Gran Guerra, se educó entre caballos y criadores gitanos y se convirtió en un hombre viajando por Europa, ya fuera tras su primer amor o tras una empresa económica. De París a Madrid, y de ahí a Australia: cine, teatro... Leonard vivió la explosión de las Artes en la convulsa Europa bélica para terminar con su gran pasión, la fotografía, y regresando a sus orígenes, a la vida gitana.    

El Chac, como le llamaba su segunda mujer y su gran amor, Rosario Amaya, se convirtió en los ojos de la Barcelona calé, en la voz artística de la pasión y el espíritu del pueblo gitano y en el símbolo de una sociedad cambiante, que hizo frente a una revolución: ¿Había llegado el momento de abandonar los poblados y asimilarse con el resto de ciudadanos?

 Jesús Ulled novela en estas páginas una vida de película de un testigo de la historia del siglo XX.



Instantes  de una vida  


Los orígenes  

«La vida del pequeño Leonard empezaba además en un marco envidiable, en plena campiña, en la finca que su padre poseía en las afueras de Maisons-Laffitte, una población de l'Île de France, que formaba, junto con Enghien y Chambéry, lo que podríamos llamar el «cinturón ecuestre de París.»  

«Emilienne Tabary y Julien Leonard formaban una pareja que escapaba claramente a los esquemas de la época.»  


«Ella, que a los dieciocho años ya era jefa de taller en una empresa de confección, había conseguido crear un negocio propio sin más ayuda que su determinación y su buen ojo para la moda y para detectar y satisfacer los deseos de una clientela pequeñoburguesa. Él, tan sólo un año mayor, era un experto conocedor del mundo de los caballos, entrenador, criador y tratante.»  

Un niño interno y la Gran Guerra de fondo

«Situado en Batignolles, cerca de la casa del boulevard Paraire, acogía niños de entre cinco y diez años, hijos de familias acomodadas, y una institución venerable creada por la señorita Hatmer, una anciana áspera que padecía agorafobia y circulaba por los pasillos del colegio arrimada a las paredes, provocando el regocijo disimulado de los alumnos. Ella misma había escrito los libros de texto de los que bebía un plantel de profesoras secas y estiradas, cortadas todas por el mismo patrón, que se limitaban a leerlos sin aportar de su propia cosecha ni comentarios ni opiniones. La única excepción era la profesora de inglés, una joven rubia y amable que se esforzaba en introducir los rudimentos de la lengua en las cabezas de sus no siempre bien dispuestos alumnos. Para Jacques, sus clases eran uno de los pocos momentos gratos de una jornada en la que hasta las horas de recreo estaban teñidas de tristeza.»  

Una fotografía que cambiaría su vida  

«Aquella fotografía de tonos amarillentos marca-ría para siempre la vida de Jacques Leonard. Acababa de descubrir que en sus orígenes se mezclaban dos razas distintas y, aunque entonces no fuese consciente de ello, su vida habría de debatirse desde entonces entre las dos, con sentimientos a veces encontrados. Pero en aquel instante le tenía perplejo la imagen de su padre ataviado de aquella forma pintoresca, con ropa de vivos colores, seguramente no demasiado limpia, como era corriente entre los gitanos. Le resultaba imposible relacionarlo con el gentleman cuidadoso con su indumentaria hasta la exageración que sabía moverse con la misma naturalidad en las tabernas que flanqueaban los mercados de ganado que en los restaurantes más lujosos de París.»  

Los Pacorros, otra familia

«La relación de los Pacorros con Julien Leonard era excelente. Él los trataba como si fueran de la familia y ellos correspondían otorgándole una confianza ciega. El caso de Jacques era diferente: era un «media pata», es decir, mitad payo y mitad gitano, y ellos se sintieron obligados a introducirle en algunas de sus costumbres, como si quisieran acentuar en él la parte gitana de su ser, hacerlo más suyo librándole, si ello fuera posible, de su naturaleza paya. Con ellos aprendió, por ejemplo, a practicar la pesca de la trucha según la más pura tradición gitana.»  

«La implicación de Jacques en la finca era cada vez mayor, como mayores eran las responsabilidades que su padre le confería, lo cual tenía sus ventajas, porque durante sus ausencias, cada vez más frecuentes, el muchacho disfrutaba de la libertad de mover-se a su antojo por la región, explorando nuevos caminos más allá del aburrido trayecto entre la escuela de Pau y la propiedad familiar, y sobre todo de hacerlo a las riendas de uno de los carruajes o montan-do alguno de los potros. Su preferido, y como no podía ser menos también el de su padre, era Adonis, un trotón anglo-normando, una raza quizás más rústica y de doma complicada pero de excelentes prestaciones.»  

«La vida de Jacques estuvo marcada desde su infancia por dos mundos determinantes, que absorbieron sus intereses y sus energías en diversas etapas. Por una parte, los caballos y todo lo que con ellos se relacionaba, desde su respeto por el saber y las enseñanzas de su padre hasta su amor por la naturaleza y por los espacios abiertos. Por otra, el universo gitano, que durante muchos años ejerció en él una influencia ambigua, entre la atracción y el rechazo. El cruce casual entre estos dos mundos llevó al joven Jacques al encuentro de la que sería su primera experiencia entre sexual y sentimental.»  

Encarna, la primera pasión  

«Comprendió que aquel encuentro que otros podrían considerar fugaz e intrascendente le había dejado una impronta muy profunda que, en su ingenuidad juvenil, decidió que sería indeleble. Necesitaba a Encarna de una forma angustiosa, con la perentoriedad que sólo exigen los primeros amores. Necesitaba volver a verla para confirmar que ella compartía su exaltación. Y la única manera de conseguirlo era ir tras la caravana de los Pacorros, donde quiera que se dirigiese.»  

Y su segunda pasión... ¡El cine!  

«Casi sin proponérselo, se encontró admitido como «chico para todo» en el rodaje de El país de los vascos, el primer documental sonoro que se rodaba en Francia.»  

«Estaba decidido a persistir en aquella vocación por el cine que cada día cobraba más fuerza. [...] Sin embargo, la etapa cinematográfica de Jacques no fue precisamente un camino de rosas; trabajaba como el que más, pero no percibía ni un sou por ello, lo que consolidaba su penuria económica. Pese a ello, se resistía heroicamente a acudir al nido materno.»  

France, el primer matrimonio, y su llegada a España  

«La vida de Jacques Leonard estuvo siempre íntima-mente ligada al cine. De hecho, sus andanzas por este mundo fascinante merecen capítulo aparte, pero al hablar de su primer matrimonio es imposible hacerlo sin hablar de cine, porque el cine fue como el guión, el hilo conductor de una historia con visos de melodrama. Como primer dato diremos que la que sería su mujer de manera un tanto inesperada era la única hija de Jean Choux, el hombre que, con su confianza, le había abierto las puertas de la profesión y le enseñó gran parte de lo que sabía.»  

«La vida de Jacques en Madrid seguía su propio ritmo, al margen de actividades más o menos clandestinas. Profesionalmente se había labrado en poco tiempo una cierta reputación y se sucedían los con-tratos y, con ellos, la relación con los actores y directores más populares del momento, lo que también le daba acceso a los diversos ambientes de la capital, algunos de los cuales se superponían entre sí. Toreros que alternaban con políticos, flamencas cortejadas por intelectuales o avispados empresarios afectos al nuevo orden que agasajaban a todos ellos. Gracias a estos contactos tuvo la fortuna de ser admitido en una de las tertulias más prestigiosas de la capital y conocer y tratar a personajes que hoy forman parte de la historia cultural de España.»  

Hay vida más allá del cine  

«El fin de su matrimonio supuso pues para Jacques la ruptura consciente y deliberada con el cine y con todo lo bueno que esta profesión le había proporcionado. Para él significó un sacrificio en todos los sentidos. Y el económico no era el menos importante. Tenía que seguir ganándose la vida y no deseaba hacerlo en Madrid porque intuía que le esperaban tiempos difíciles y no quería exhibir sus dificultades ante las personas con las que allí se había relacionado. Por otra parte, ni siquiera contaba con su piso en la ciudad: los muebles e incluso sus  papeles habían desaparecido de la mano de France, que de este modo quiso dejarle otro recuerdo desagradable.»  


Barcelona, fin de trayecto  

«Desde que llegó a Barcelona por primera vez, para el rodaje de María de la O, la ciudad y sus gentes se habían hecho un hueco en su corazón. Quizás había influido en ello aquella poderosa «gitanidad» que se extendía como una red invisible. La había descubierto entonces a través de Carmen Amaya y su numerosísima parentela, pero ahora sentía la necesidad de penetrar más en ella. Lo cierto es que, gracias al cine y a sus años como restaurador de muebles junto a Lottier, contaba con una nómina de amigos y conocidos integrada por personajes de lo más variopinto, intelectuales, pintores, periodistas, gentes del espectáculo, profesionales de prestigio y algún que otro empresario más o menos deseoso de alternar en ambientes distintos del suyo. En suma, que confiaba en que, de una u otra forma, podría abrirse camino trabajando como fotógrafo. Decidió que lo que hasta entonces había sido una afición tendría que ser su modo de vida a partir de aquel instante. La gran ventaja de este trabajo era que le permitiría organizar su tiempo y su propia vida con total libertad. Estaba firmemente decidido a mantenerse como freelance, escogiendo sus temas y tratándolos a su manera, sin imposiciones ni cortapisas.»  

«Sus primeros reportajes aparecieron en Revista, una publicación mensual auspiciada por Alberto Puig Palau, un rico industrial barcelonés al que había conocido en ocasión de sus primeros viajes a Barcelona, precisamente a causa de sus comunes relaciones con las gentes de la raza calé.»  

«Jacques se convirtió en colaborador habitual de Gaceta Ilustrada, que así se llamó la nueva publicación, pronto la de mayor circulación de España. Aparte del reconocimiento profesional, esta colaboración le abrió las puertas del periódico, de modo que empezó a publicar de manera regular sus fotos en las páginas en color que cada domingo incluía La Vanguardia.»  



La pasión de Rosario y Jacques  

«Rosario era una modelo muy cotizada, una de las mejores de Barcelona, que había posado para los pintores más destacados del momento, desde Pichot hasta Santa Susana, pasando por Sainz de la Maza y Molina. Incluso el eminente escultor Clará había realizado un busto delicioso cuando ella no era más que una niña de nueve o diez años.»  

«A medida que sabía más de Rosario, mayor era el interés de Jacques por conocerla y tratarla, deseoso de aclararse a sí mismo los sentimientos que despertaba en él aquella mujer. Era consciente de que le impresionaba su belleza, pero al mismo tiempo había en Rosario algo que la hacía distinta de todas las mujeres que había conocido, y de que la atracción que sentía por ella iba más allá de lo puramente físico. Se indignaba consigo mismo cada vez que la veía pasar sin atreverse a abordarla, así que un mediodía se armó de valor y se acercó a saludarla. —Hola, Rosario, ¿te acuerdas de mí? —Claro que me acuerdo. Eres el payo de Montjuïc que quería conocerme y luego se quedó «pasmao».»  

El autor  


Jesús Ulled nació en 1937, en Río de Janeiro. En 1959 se licenció en Derecho por la Universidad de Barcelona, obteniendo el Premio Duran y Bas de Licenciatura que concedía el Colegio de Abogados de Catalunya. Ese mismo año obtuvo el título de periodista por la Escuela oficial de Periodismo de Barcelona. Tras ejercer brevemente la carrera de abogado entró a trabajar en Danis, una de las agencias  de publicidad más reputadas por aquellos años. Más tarde se hizo cargo de la delegación en Barcelona de SP, la primera revista política española, precursora de Cambio 16, trabajo que alternó con otras actividades en el incipiente mundo de las Relaciones Públicas, creando Ulled Asociados, una compañía con sede en Barcelona, Madrid, Lisboa y Beijing, de la que en la actualidad es presidente. A mediados de los ochenta colaboró con su esposa, Elisenda Nadal, en el relanzamiento de Fotogramas,  llevando a la revista a superar con creces los cien mil ejemplares y, en algún momento, el millón de lectores.  Desde su cargo de consejero delegado de la editorial, Jesús Ulled alumbró el nacimiento de dos revistas de concepto innovador: Qué Leer y Clío.    

En 2012, Ulled colaboró en el documental El payo Chac, de Yago Leonard, que contó con 6 candidaturas a los premios Goya.  

 


Aquí podéis ver el tráiler:

http://jacquesleonard.wordpress.com/el-documental/

26/11/2012 11:30 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ROGELIO ALLEPUZ A CIELO ABIERTO

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ROGELIO ALLEPUZ: EL ENAMORADO DE LOS PAISAJES

Uno de los fotógrafos de mi vida es Rogelio Allepuz. Lo conocí, primero, a raíz de una exposición de manos que hizo en Spectrum y como profesor. Luego nos encontramos en ‘El día de Aragón’, de 1987 a 1990, e hicimos muchos reportajes y entrevistas juntos. Y durante una década, entre 1990 y 2000, compartimos numerosas aventuras y secciones específicas que yo tenía en el ‘El Periódico de Aragón’: ‘Memorias de Otoño’, ‘Los raros’, ‘Sangre fresca’, ‘En Primer plano’: casi siempre era él el retratista. Poseía intuición, rapidez, hondura, naturalidad. Veía a la gente de inmediato. En nuestros viajes siempre hablaba de la naturaleza, de los países, de la comunión con el paisaje. Había, hay, en él una inclinación a los campos abiertos, a los horizontes, a los celajes, a la caligrafía majestuosa del tiempo sobre las rocas o las nubes. Me decía que en sus salidas al monte no llevaba cámaras. Ahora, en su activo facebook, Rogelio Allepuz ofrece todos los días espectaculares paisajes: abiertos, interminables, llenos de luz, paisajes de ensueño, llenos de detalles. Son las fotos de un enamorado de las cosas del campo. Son las fotos de las que tantas veces me/nos hablaba, quizá antes de haberlas hecho. Rogelio Allepuz es un maestro de la luz, un tipo excelente, un fotógrafo necesario. Su archivo, su sensibilidad, su capacidad de trabajo aún esperan la gran exposición que se merece.

Aquí están los Ibones de Arriel.

25/11/2012 10:53 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PERÚ-MARTÍN CHAMBI-CASTRO PRIETO

-El Museo Pablo Gargallo se traslada al Perú

de los fotógrafos Martín Chambi y Castro Prieto    

   

-El Ayuntamiento de Zaragoza y la compañía DKV Seguros unen esfuerzos y presentan en el emblemático museo municipal la exposición “Perú. Martín Chambi-Castro Prieto”

-La muestra, que se inaugura hoy y permanecerá abierta al público hasta el próximo 27 de enero, constituye un recorrido visual por la cultura y las gentes del país sudamericano a través de la particular mirada de estos dos artistas  

[Información de Alberto Gascón. Ayto de Zaragoza] El Ayuntamiento de Zaragoza y la compañía DKV Seguros, a través de su programa de arte, ARTERIA DKV, han presentado esta tarde la exposición “Perú. Martín Chambi-Castro Prieto” que desde hoy y hasta el próximo 27 de enero albergará el Museo Pablo Gargallo de Zaragoza. Han tomado parte en  el acto de inauguración el consejero de Cultura, Educación y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza, Jerónimo Blasco, el consejero delegado de DKV Seguros, Josep Santacreu, el comisario de la exposición, Alejandro Castellote, y uno de los dos artistas, el madrileño Juan Manuel Castro Prieto.

 

            La muestra recoge 80 obras realizadas por los fotógrafos Martín Chambi y Juan Manuel Castro Prieto sobre la cultura y las gentes de Perú. Una selección de fotografías presentadas en diferentes formatos, en blanco y negro las de Martín Chambi, y en color las de Castro Prieto, fechadas en la primera mitad del siglo XX las de Chambi y en la primera década del XXI las de Castro Prieto. Las obras se han agrupado por afinidades temáticas en cada uno de los tres espacios que forman la sala de exposiciones temporales del Museo Pablo Gargallo.

 

            Dado que el archivo que conserva la Fundación Martín Chambi sigue deparando sorpresas, entre las que destaca la aparición de nuevas placas originales no conocidas anteriormente, en la producción de esta muestra se han incorporado 30 fotografías nunca antes expuestas en España, lo que incrementa extraordinariamente la significación internacional del proyecto.

 

            La exposición “Perú. Martín Chambi-Castro Prieto” recoge una amplia muestra de las instantáneas capturadas por ambos artistas, que reflejan la realidad de aquel país en dos momentos separados en el tiempo, con dos miradas diferentes. La de un indígena de una pequeña aldea quechua, que con sus imágenes supo hacer un retrato antropológico de las gentes de su país y de su historia. Y la de un artista fascinado por Perú y la obra de Chambi, que ha realizado en sus viajes una crónica visual contemporánea de sus habitantes y escenarios.

Chambi es uno de los artistas peruanos más importantes del siglo XX, con una obra que refleja la realidad de una sociedad profundamente marcada por las diferencias sociales y étnicas en las primeras décadas del pasado siglo.

 

            Por su parte, Juan Manuel Castro Prieto, fotógrafo nacido en Alcalá de Henares, es uno de los positivadores más reconocidos de nuestro país. De hecho, de un viaje a Perú para positivar los negativos de Martín Chambi, para la que habría de ser la primera exposición retrospectiva en España de este artista, nace su profunda admiración por su obra y la fascinación por el país andino. A aquel primer viaje le seguirían varios más y surgiría su posterior obra “Perú, viaje al sol”.

 

 

 

EL DESIERTO DEL FIN DEL MUNDO

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LOS MONEGROS

 

UN HOGAR EN EL CENTRO DE LA NADA

 

 

“No existe, con datos objetivos y contrastados, ninguna otra zona o espacio físico en nuestro territorio nacional, y tal vez en toda Europa, que pueda siquiera compararse a las singularidades, novedades, rareza y riqueza biológicas que hoy están documentadas científicamente de Los Monegros”. He aquí un fragmento final del Manifiesto científico de los Monegros, firmado en 1999 por más de científicos de todo el mundo, preocupados por la conservación de este territorio de horizontes infinitos.

Los Monegros, que es el apócope de Montes Negros, es mucho más que esa imagen tópica de un espacio deslumbrante y turbador, solitario en apariencia y desértico, mayoritariamente desértico, que invita a la meditación y a la pintura al natural, como han demostrado una y otra vez artistas como José Beulas, José Ramón del Río o Aurora Charlo. La poeta Olga Bernad ha elaborado una feliz imagen en esta dirección al decir que este territorio “es una inacabable tortura horizontal de tierra seca”. Sin embargo, Los Monegros son un paisaje variado de contrastes y sobrecogedor: si es un llano en llamas en verano y helado y neblinoso en invierno, es necesario añadir que estas llanuras o estepas tienen barrancos, serranías, bosques y esas lagunas y saladas, donde destaca la de Sarineña, que es la capital de esta comarca que tiene una extensión de 2.764.40 kilómetros cuadrados y que comprende un núcleo de treinta y una poblaciones con poco más de 20.000 habitantes. A la laguna de Sariñena, que copia como un atlas cromático la mudanza incesante del cielo en cada hora del día y de la noche, se asoman las aves migratorias y posee una enorme riqueza de fauna y flora. Los científicos han constatado en Los Monegros la existencia de 5.400 especies biológicas y, más específicamente, de 120 especies de artrópodos nuevos para la ciencia, emparentados con otras especies de Asia Central y Oriente Próximo.

El escritor Javier Arruga ha publicado un libro reciente de viajes por Los Monegros, ‘En el país de los cucutes’ (Mira editores, 2010), el país de las abubillas, y los define “como el lugar más hermoso del mundo”. El mundo es tan ancho y fascinante que parece improbable que la afirmación sea precisa, pero en cierto modo tampoco es exagerada: Arruga es de Perdiguera, una de las poblaciones de la comarca, y su percepción está tamizada por el afecto, por la identificación y por la sinceridad del paseante y del cazador de luces y de sensaciones. Él ha verificado que Los Monegros son un espacio particular, acaso de espejismo y de fábula, casi irreductible, donde convive la modernidad de los nuevos regadíos con la aspereza y con una sensación de estar en el desamparo más absoluto, a las puertas del fin del mundo.

Cuando se alzan los cierzos airados y empujan a las capitanas, esas bolas de matorrales y briznas que van y vienen al capricho de las furiosas corrientes de aire, cuando se desata el aguacero o cuando se ofuscan las neblinas, estos parajes resultan un tanto apocalípticos. Y luego, con la bonanza, bajo esos celajes increíbles, soñados por la paleta de un pintor o por la imaginación desaforada de fotógrafos como Fernando González Seral (quizá el artista por excelencia de la luz de Los Monegros), el ambiente se vuelve tenso y calmo a la vez, y el viajero se queda a solas consigo mismo, sitiado por el silencio y la majestuosidad del llano.

 

Los Monegros son un espacio con leyenda y con historia: han estado habitados desde tiempos remotos, hay restos arqueológicos en abundancia y fósiles, a veces parece que la pintora Georgia O’Keefe se haya inspirado en sus osarios esparcidos, en las sabinas solitarias, en esos rostros de piedra, realmente humanizados, que parecen mirar hacia las nubes. Los Monegros han sido un camino para peregrinos de aquí y de allá, para romeros que desconocían la prisa, y han sido visitados por jinetes de fama, por ejércitos del moro viejo, por criaturas ilusorias como Don Quijote, que atravesó sus secarrales y balsas en dirección a Barcelona, o por aquel “cura de Almuniaced”, que concibió José Ramón Arana para contar el impacto de la guerra civil en un lugar como Monegrillo. Y han sido el territorio de escaramuzas del bandido Cucaracha, Mariano Gavín, nacido en Alcubierre, que se movió a sus anchas entre 1870 y 1875: atemorizaba a los poderosos y repartía dinero con los pobres hasta que fue atrapado y tiroteado por la Guardia Civil. Su historia ha sido uno de los grandes éxitos de Los Titiriteros de Binéfar, distinguidos con el Premio Nacional de Teatro.

En suelo monegrino, en Poleniño, murió tras una letal lanzada Alfonso I ‘el Batallador’ (1073-1134), ese monarca melancólico que miraba el mundo con escepticismo tras haber vencido una y otra vez a los moros y haberles arrebatado Zaragoza y Huesca; en Bujaraloz, en pleno páramo limpio, nació el cosmógrafo Martín Cortés (1510-1582), autor de ‘Breve compendio de la esfera y del arte de navegar’, que fue un manual de la Armada Invencible y se utilizó hasta anteayer prácticamente. Y en Villanueva de Sigena vino al mundo el sabio e iconoclasta Miguel Servet (1511-1553), impresor, médico, teólogo, geógrafo y, ante todo, un defensor de la libertad de conciencia y de la libertad de expresión; murió en la hoguera en Ginebra como consecuencia de sus ideas sobre la Trinidad y el bautismo expresadas en su libro ‘Restitución del Cristianismo’, que tanto disgustó a Juan Calvino.

En cierto modo, en esta inicial travesía casi a salto de caballo por la historia con nombres, nos hemos ido hasta uno de los límites de Los Monegros: las tierras sijenenses, donde se asienta quizá la joya del patrimonio arquitectónico de toda esta zona como el monasterio de Santa María Reina, femenino y de estilo románico con transición al gótico y al cisterciense, fundado en el siglo XII. Posee valiosa pintura mural y una techumbre mudéjar que justifican este viaje no demasiado largo; antes de ser incendiado en la contienda bélica del 36 era más espectacular. También en Villanueva está la Casa Natal de Miguel Servet, convertida en museo y sede del Instituto de Estudios Sijenenses.

Este conjunto artístico y monumental es el más relevante de Los Monegros con la Cartuja de las Fuentes, que pertenece al municipio de Sariñena y que está a once kilómetros del casco urbano y muy cerca también de Lanaja. Fundado por los Condes de Sástago en 1507, estaba dedicado a la Virgen de las Fuentes. Fue reconstruido en el siglo XVIII y allí vivió y pintó fray Manuel Bayeu, cuñado de Francisco de Goya, que también pintó en el monasterio de Sijena y en el santuario de Farlete. Ahora suele abrir los domingos y es una visita obligada: campa en medio de la nada, murado y señorial, como una mansión decrépita de ladrillo de otros días de gloria.

Los Monegros están situados entre la Hoya de Huesca, el somontano de Barbastro, más exuberante y rico en viñedos, el Bajo y el Medio Cinca, y las tierras zaragozanas regadas por el Ebro. En realidad, este secarral tan peculiar está surcado por tres ríos: el Cinca, el Gállego y el Ebro. Podría decirse que empiezan a unos cincuenta kilómetros de Zaragoza y que si tomamos en dirección a Perdiguera, donde está el célebre Monte Oscuro de 812 metros de altitud que impresionó a Orwell, recorreríamos pueblos como Leciñena, Alcubierre (que ahora posee un atractivo campo de regadío), Lanaja o Sariñena; si tomamos la dirección de Aljafarín y Bujaraloz nos encontramos con Farlete, Monegrillo, Castejón de Monegros, La Almolda...

En ambas direcciones hay que salirse de las vías principales e internarse por las carreteras secundarias para asomarse a Tardienta, a Grañén, a Lalueza, a Capdesaso, a Torralba de Aragón o, entre otras localidades, a Robres, que se ha significado en los últimos años en la vindicación de la memoria de la guerra civil y de algunos de sus visitantes más célebres como Georges Orwell, la enfermera y escritora Agnes Dogson o el fotógrafo Robert Capa, que tomó muchas fotos en el Frente de Aragón. La comarca de Los Monegros, en complicidad con el programa ‘Amarga Memoria’, ha realizado una importante labor en la recuperación de los escenarios de las batallas, de los búnkers y de las trincheras.

Si elegimos la dirección del sur, podríamos salir a Peñalba, a Valfarta, Albalatillo o Sena. En realidad, Los Monegros invitan al extravío, al merodeo: el viajero debe internarse en los pueblos y en los caminos, muchos de ellos perfectamente señalizados. Pero, en el fondo, lo mejor es dejarse ir: seguir las calzadas, las pistas, y empezamos a darnos de bruces con lo que andábamos buscando: esos farallones de piedra que parecen tener rostros humanos, como sucede con ‘abuelo Marcén’ en La Gabarda, cerca del embalse del mismo nombre; esos senderos que avanzan sinuosos hacia la sierra o los bosques como ocres culebras; esas colinas y peñascos con fardachos (lagartos), águilas reales, zorros; las sábanas inagotables de matorrales que condensan la soledad, el olvido y el paso del tiempo.

Hay que dejarse ir hacia los distintos pueblos, algunos de colonización, que tienen aroma mudéjar o el aroma silvestre a tomillo y romero, manzanilla y sabina del paisaje. A veces, hay tantas direcciones que el propio paisano tira del sentido del humor y de la somardería: “Se perderá, señor. Camino no hay”. En realidad, Los Monegros son el camino. Aquí se celebra todos los años, desde 1994, el Monegros Desert Festival, entre Candasnos y Fraga, y es todo un acontecimiento mundial en el campo de la música electrónica. En su paleta de estilos se encuentran el techno, el hip-hop, drum anb bass, minimal, y proliferan todos los años los disc jockeis.

El llorado José Antonio Labordeta rindió homenaje a estos solares con un poemario, ‘Monegros’, y como actor de un documental de Antonio Artero. Resumió: “De esta tierra hermosa, dura y salvaje, haremos un hogar y un paisaje”.

 

*Todas las fotos son de Fernando González Seral, el fotógrafo por excelencia de Los Monegros con parada y paisaje en Leciñena.

JORGE FUEMBUENA EN ACCIÓN

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[El fotógrafo Jorge Fuembuena es un trabajador incansable. Estos días tiene muchos proyectos y actividades. Expone en el IAACC Pablo Serrano. Me manda este dossier de actividades. En la foto, Hugo.]

 

JORGE FUEMBUENA, BECA IED INTERNACIONAL DE FOTOGRAFÍA DE AUTOR , MEDALLA DE ORO EN EL PRIX PX3 DE PARIS, MENCIÓN DE HONOR EN LOS LUCIE AWARDS DE NEW YORK, PREMIO MADRID ART PROCESS( EX AEQUO CON ALEJANDRO RAMÍREZ), Y NOMINADO AL PLATTFORM FOTOWINTHERTUR MUSEUM DE SUIZA , EXPONE ESTOS DÍAS UNA INDIVIDUAL EN EL IAACC PABLO SERRANO DE ZARAGOZA. PRESENTA ADEMÁS EN PEKÍN LA MUESTRA LEFT AND RIGHT Y EN PORTUGAL EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL ENCONTROS DA IMAGEM.

 

Jorge Fuembuena  ha sido el ganador de la prestigiosa beca IED, valorada en 10.000 euros, que le permitirá trabajar en Madrid en el Instituto Europeo de Diseño durante el año 2013 y 2014 con la tutorización de personalidades como Martin Parr, Jean François Chevrier,  Elger Esser o Beat Streulli, entre otros. El jurado estba formado por el comisario y Premio Bartolomé Ros a la mejor trayectoria profesional en fotografía española en 2006 Alejandro castellote, el comisario Moritz Neümuller y  el Premio nacional de fotografía 1995 Javier Vallhonrat.

 

Jorge Fuembuena, asimsmo ha recibido recientemente la medalla de Oro  en el  Prix PX3  de París en la modalidad de retrato, con una fotografía de la serie Elba y Maya, serie que  ha sido adquirida integramente  por la revista alemana NIDO para publicar en su próximo número. Jorge Fuembuena expone su obra en el Espace Dupon de la capital Francesa y verá su trabajo publicado en un libro que publicará los proyectos galardonados. El jurado ha sido de la talla de  Susan Baraz, curadora de los prestigiosos Lucie Awards de New York o Jesper Thomsen, director de Mews42 Gallery en Londres.

 

Precisamente, en los International Awards de Lucie New York, Jorge Fuembuena ha sido reconocido con una Mención de Honor en el apartado de Paisaje,  con una serie trabajada en Groenlandia.Es tal el alcance de estos premios que la agencia holandesa Schuberg Philis ya ha adquirido los derechos de reproducción de la misma durante los próximos 6 meses.

 

Acaba de recibir hace dos días la noticia que ha sido nominado por el conservador Thomas Seelig al  programa FOTOMUSEUM WINTHERTHUR. Plat(t)form 2013, el programa de visionado de Portfolios  más importante de Europa. Por lo que competirá por estar entre los 42 autores finalistas que tendrán la visibilidad en toda Europa.

  

Asimismo, la comisaria internacional Rui Prata le ha seleccionado para la muestra “Facing Youth”, que se presenta actualmente en Braga en el contexto del reconocido Festival de Fotografía Encontros Da Imagem, en el que han expuesto su obra fotógrafos como Martin Parr. En dicha muestra participan 25 artistas visuales de talla internacional como Raimond Wouda, Julia Peirone o Vesselina Nikolaeva.

 

Esta pasada semana ha inaugurado la exposición Internacional Left and Right, con una publicación del programa Austro Sino Arts Program de Viena. En esa muestra internacional  formada por 45 artistas Fuembuena es el único representante español. Se trata de una instalación por el Espacio público de Beijing, con 20 copias de gran formato por toda la ciudad, y una guía con las coordenadas GPS para encontrar las piezas. El trabajo seleccionado por el comisario Lukas Birk fue Kung Fu Story, una serie de fotografías que reflexionan en torno a la idea de espéctaculo y creencia.

 

Por otro lado, el trabajo que fue presentado este pasado año en la Sala Juana Francés junto con el artista aragonés Alejandro Ramírez , cuyo título fue “ A song for my mother”, y que fue  premiado en la convocatoria de carácter nacional Madrid Art Process, se presenta este mes en el Teatro Arbolé, en el Parque del agua Luis Buñuel.

Precisamente Fuembuena, Ramírez y Ruben Blanco preparan, además, una muestra colectiva junto con artistas nacionales de reconocimiento como Miguel Angel Tornero, Santiago Giralda o Daniel Silvo, o Raúl Hidalgo para la primera planta del Centro de Historias de Zaragoza, y que se inaugurará el 29 de noviembre.

Acaba de inaugurar este miércoles una individual en el IAACC Pablo Serrano de Zaragoza,  The Argonauts,  exposición que itinera directamente del Festival Periferias ( estuvo expuesta en la DPH de Hueca el pasado año). La muestra articula a través del retrato una serie de rostros de usuarios de la Fundación Agustín Serrate, que trabaja para romper barreras en torno a la discapacidad intelectual. Esta exposición se enmarca precisamente en el Congreso Nacional sobre Salud Mental que está teniendo lugar estos días en el Paraninfo de Zaragoza.

26/10/2012 23:21 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

XII SEMINARIO DE FOTOGRAFÍA

  

Albarracín vuelve a ser escenario predilecto de fotógrafos y periodistas

 

Se cumplen doce años consecutivos del Seminario de Fotografía y Periodismo que dirige  el fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez, y que organiza la Fundación Santa María. En esta edición, 200 participantes se dan cita en Albarracín.

 

Por Gervasio SÁNCHEZ

Este sábado 20 de octubre empieza la XII edición del Seminario de Fotografía y Periodismo que organiza la Fundación Santa María de Albarracín en esta hermosa ciudad turolense. Con la ayuda de Sandra Balsells hemos preparado un programa intensivo de cuatro días (hasta el martes 23) con ponencias, mesas redondas, talleres y audiovisuales que nos mantendrán ocupados desde la mañana hasta la noche. Incluso el horario se prorrogará hasta las madrugadas, porque muchos participantes siguen hablando de fotografía y periodismo en las horas libres.

 

A pesar de la grave crisis económica que sufre la sociedad española en su totalidad y el mundo de la fotografía y el periodismo en particular, el número de inscritos ha sido muy elevado. Y un año más, la Fundación Santa María de Albarracín ha realizado un esfuerzo por mantener los precios de inscripción y, sobre todo, por buscar la financiación del seminario.

 

Como primera sesión empezamos con un plato fuerte: Rafael Sanz Lobato, el último Premio Nacional de Fotografía, un fotógrafo de gran influencia en nuestro país que ha sido maltratado y olvidado durante décadas. A sus ochenta años sigue siendo un referente para varias generaciones. Conversará con el diseñador Roberto Turégano sobre su vida como fotógrafo y su magnífica obra.

 

Ya en 2011 iniciamos tres nuevos talleres especiales, que cuentan este año con tres fotógrafos de prestigio y estilos muy diferentes: Javier Vallhonrat, José Manuel Navia y Juan Manuel Castro Prieto. Cada uno explicará, a sus 20 alumnos, su propia manera de interpretar el oficio de fotógrafo. Todos los asistentes tendrán también la oportunidad de escuchar sus conferencias y ver sus trabajos más recientes en las sesiones nocturnas de audiovisuales.

 

Contaremos con la participación de Samuel Aranda, uno de los mejores fotógrafos de su generación, reciente ganador del Premio World Press Photo, el concurso más prestigioso del mundo, por una imagen tomada en el conflicto de Yemen ; Ana Muller nos hablará de su pasión por la fotografía y nos recordará quien fue su padre, el gran Nicolás Muller, cuyo trabajo podremos ver cuando apenas faltan unos meses para que se cumpla el centenario de su nacimiento en 2013; Pedro Madueño, gran retratista y periodista, y María Espeus, cuyo trabajo sorprenderá a quien no lo conozca, completarán una lista de participantes repleta de brillantes fotógrafos de diferentes generaciones y estilos, seña de identidad de este Seminario desde que empezó en 2001. El cámara Roberto Fraile nos presentará la película “Los ojos de la guerra”, que muestra la forma de trabajar y las dificultades de cinco periodistas en cuatro países conflictivos (Afganistán, República Democrática del Congo, Irak y Bosnia-Herzegovina). Otra decena de conocidos periodistas participan igualmente en esta película aún no estrenada. Aprovecho para dar la gracias a su director y productor Roberto Lozano, por permitir que podamos hacer en Albarracín una preestreno.

 

Como cada edición, visionaremos los trabajos de los alumnos becados el año pasado: Andrés Cobacho, José Juan Luque Aranda, Miren Pastor, Marta Pérez Civera y Tatjana Schlör; y tendremos la oportunidad de ver también los nuevos trabajos de becados en ediciones anteriores: Carlos Léon, Bonifacio Barrio y Sergio Caro (uno de los protagonistas de “Los Ojos de la Guerra”), quienes ejercerán el mismo tiempo de “hermanos mayores” de los jóvenes y no tan jóvenes que se acerquen por primera vez a Albarracín.

 

Por desgracia no podrán acompañarnos este año Julia y Pepe, los magníficos libreros de Antígona, una de las mejores librerías de España, por motivos personales. La librería Railowsky ocupará ese espacio primordial donde podremos adquirir sus novedades y esos libros de autor que el paso del tiempo le dan la categoría de imprescindibles. Además el sábado por la tarde inauguraremos oficialmente la exposición "Railowsky .50x40x50BN" en el museo de Albarracín, en la que podemos contemplar imágenes de la magnífica colección de una de las pocas librerías especializadas que hay en España (en Valencia). Por ello, quiero dar las gracias a Juan Pedro Font de Mora, por su generosidad y colaboración en este proyecto.

 

Por último vamos a homenajear a tres fotógrafos que han fallecido a lo largo de este año: Albert Ramis, Jordi Velasco y Santi Bartolomé. Y mostraremos el trabajo que Maripaz Soler nos envió el año pasado. Fue una de las becadas de las primeras ediciones de Albarracín. Su enfermedad le impidió acompañarnos en 2011, y nos rogó que no lo proyectásemos. Este año tampoco estará. Nunca más estará con nosotros porque murió en primavera. Pero proyectaremos su trabajo para que siempre nos quede su recuerdo.

 

texto de:

Gervasio Sánchez, director del Seminario de Fotografía y Periodismo de Albarracín. Todas las fotos son de Rafael Sanz Lobato.

18/10/2012 09:46 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DÍAS DE FIESTA: JAVIER VÁZQUEZ

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DÍAS DE FIESTA

[Esta es una pequeña serie pilarista que ha ido saliendo estos días en Heraldo.es acerca del Pilar. Uno de los entrevistados ha sido el locutor, actor y fotógrafo Javier Vázquez.]

 

Javier Vázquez es director y conductor del programa ‘Escúchate’ de Aragón Radio. Es actor, dramaturgo y fotógrafo.

 

 

“El gran tesoro de Zaragoza es su gente”

 

“El Pilar es tiempo de bullicio

y de quedarse con lo bueno”

 

Antón CASTRO / Zaragoza

 

 

¿Qué significa el Pilar para usted?

Sobre todo es un sentimiento de ciudad, de celebración colectiva, de vivir en la calle y recibir a gente de fuera, reencontrarte con viejos amigos…  ¡Y trabajo!  Muchos días de trabajo previo organizando y produciendo programas especiales para diez días intensos de radio próxima, de calle, de estar con la gente donde está la gente.

 

¿Qué es lo que más le gusta o le disgusta de la fiesta?

Me gusta la sensación de pararse el mundo que se vive en la ciudad.  Por unos días todo el mundo trata de dejar aparcados los problemas y sólo se habla de fiesta.  Son unos festejos multitudinarios y muy participativos, pero todo suele transcurrir en una festiva tranquilidad, a pesar de que, en algún momento, se concentra demasiada gente en el mismo sitio.

 

¿A qué recuerdos están asociados estos días?

Ja, ja…  Empiezo y no paro, que soy yo muy nostálgico. Me acuerdo de un Mazinger Z que me tocó en las ferias de niño, del puesto de vino de Cariñena con los dos muñecos vestidos de baturros pisando uvas, del olor a churros y a algodón de azúcar. Me acuerdo de mi madre y de su cumpleaños, de la casa llena de gente, de buscar un restaurante para comer sin reserva previa, de las pruebas de mi traje aragonés en el taller de las hermanas Fandos. Me acuerdo del pregón de Labordeta, de las camisetas del Baturro Bizarro, del olor de las flores en la plaza mientras se teje el manto…


¿Qué suele hacer? ¿Cuáles son sus espectáculos favoritos?

Callejear. El Pilar es una fiesta que se vive en la calle. Hay muy buenos espectáculos de animación, cualquier plaza se convierte en un escenario para el teatro o la música. Pero si hay que elegir, me quedo con la emoción contenida de pasar el 12 de octubre a llevarle flores a la Virgen, los fuegos del final de fiestas y la ilusión de encontrarte con la Comparsa de Gigantes y Cabezudos.


¿Cuál es su lugar predilecto?

El estudio móvil de la radio en la mañana del 12 de octubre. Es un lugar privilegiado para ver pasar a la ciudad, para sentir cómo late en su día más importante. El Pilar es tiempo de bullicio, de abandonar las rutinas y quedarse con lo bueno, una suerte de homenaje de la ciudad a sus ciudadanos.


Si tuviera que contarle a un foráneo las claves o el embrujo de las fiestas del Pilar, ¿qué les diría?

Que hable con la gente, que pregunte a los zaragozanos, que descubra nuestra hospitalidad y nuestro carácter de acogida. El gran tesoro de esta ciudad es su gente. Nosotros somos quienes hacemos ciudad y la construimos cada día, por eso nos sentimos orgullosos de ella. Así que todo eso, sumado a que nos gusta vivir la calle, que somos charradores y con un sentido del humor sanote, creo que es una parte importante del éxito de estas fiestas.


¿Qué le dice la Ofrenda?

Es una mezcla de muchas cosas. Visualmente es un acto hermoso lleno de colorido, con un aroma que se va intensificando según avanza la mañana y que, al contarla en la radio, me ha permitido descubrir que es también un acto repleto de sonidos. Pero también es emoción, es tradición, es cultura, es devoción a la Virgen… Se crea o no, algo tiene para movilizar a las más de medio millón de personas que tejen con sus flores el manto de la Virgen cada 12 de octubre. Para mí es algo muy especial, la viva desde dentro o desde fuera, un momento que contagia mucho sentimiento; y es que yo creo que hay tantas ofrendas como oferentes pasan ante la Virgen.  Cada uno la vive de una manera distinta y ésa, quizás, es su fuerza.


¿Como se vive el Pilar desde la radio?

De una forma muy intensa. Para nosotros el Pilar comienza un mes antes. Desde que volvemos de las vacaciones ya estamos preparando las fiestas. Pero, a pesar del trabajo, es un momento muy gratificante porque la radio sale a la calle y se convierte en un elemento más de la fiesta. El contacto con la gente enriquece mucho y es apasionante ponerle cara a los escuchantes, que descubran cómo se hace la radio y poder vivir el Pilar en primera fila, allí donde todo está pasando.

¿Cuáles serían las dos o tres mejores anécdotas que ha vivido?

Hace un par de años tenía yo el antojo de tener un álbum de fotos del Pilar; así que pedí a los escuchantes que, cuando pasaran por la plaza, nos hicieran una foto mientras hacíamos el programa y nos la enviaran. Perdí la cuenta de la cantidad de fotos que nos mandaron.  Fue algo muy bonito. Y luego también fue especialmente emotivo el Pilar de 2010. En agosto de aquel año un derrumbe en la mina San José de Copiapó, en Chile, dejó atrapados bajo tierra durante meses a 33 mineros. Una colectividad chilena participó en la Ofrenda de Flores de aquel año con una petición muy especial para la Virgen.  Al día siguiente, estábamos hablando con ellos en directo cuando conocimos la noticia del rescate. Fue muy emocionante ver cómo la preocupación se transformó en cuestión de segundos en una fiesta, con todos aquellos chilenos dando gracias, cantando y bailando en medio de la plaza del Pilar.


¿Quién ha sido el gran personaje de sus pilares?

Jajajaja…  Lo tengo claro. El cabezudo del Morico. Me parece un icono de las fiestas desde crío y, año tras año, siempre encuentro un hueco para encontrar a la comparsa en su recorrido y poder darle un abrazo de los de verdad a mi amigo Domingo que, desde hace 28 años, se enfunda ese cabezón de cartón piedra.  Le oyes hablar y te contagia ilusión. La gente como él es el alma de las fiestas.

 

12/10/2012 15:02 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EVA BESNYÖ: AUTORRETRATO, 1952

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EVA BESNYÖ: UN AUTORRETRATO DE 1952

Una de mis fotógrafas más queridas, especialmente simpática y amada por mí, es Eva Bensyö. Me ha maravillado este autorretrato suyo de 1952. Aquí está: sutil, sugerente, armonioso, bellamente compuesto, refinado. Como en escrito otra vez, quizá, Eva Mariana Besnyö nació en Budapest en 1910 y murió en Laren, Holanda 2003. Creció con sus dos hermanas en una familia liberal judía y se educó en la publicidad y en la fotografía con Josef Pécsi.  En Berlín conoció al cineasta John Fernhout, hijo de la pintora Charley Toorop. John y Eva se casaron en 1933 en Holanda y se separaron en 1939. Durante la Segunda Guerra Mundial siguió haciendo fotos, más o menos oculta, trabajó desde la resistencia, en la clandestinidad. En 1945 se casó con el diseñador gráfico Wim Brusse con el que tuvo dos hijos; se divorciaron en 1968. En los años 70 fotografió las acciones del grupo feminista Dolle Mina, y rechazó algunos premios oficiales. Estaba considerada como la gran dama de la fotografía de Holanda. En 1999 fue objeto de una gran exposición en el Centro Portugués de Fotografía de Porto.

 

01/10/2012 11:33 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PEYROTAU & SEDILES, EN COLONIA

 

Los fotógrafos presentan su serie ’Metus’ en la galería 100 Kubik, en el Festival Internacionale Phtotoszene de Colonia. *

«Nuestras fotos hieren y acarician a la vez»

 

’Metus’: Miedo. ¿Qué les ha llevado a reflexionar sobre él?

Partimos de la cita del escritor H. P. Lovecraft, «la emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo», y nos sumergimos en ese sentimiento universal, primitivo e inherente, tan abstracto como personal.

¿Es más terrible que «el exilio o la muerte, la pobreza o la crisis»?

Cualquiera de esas cuatro situaciones guardan relación con él.

¿Está vinculado el miedo a una etapa concreta de nuestra vida: la infancia, la adolescencia...?

’Metus’ no es una obra autobiográfica, aunque nadie puede librarse del miedo, al menos, permanentemente.

Para representar el miedo, han elegido casi una vanitas barroca, un ámbito tenebroso, ¿por qué?

Lo imaginamos como piezas de un rompecabezas barroco, envuelto en una atmósfera «noir» que encarna la interioridad y profundidad del sentimiento.

Otro tema que les obsesiona desde hace tiempo es la identidad. ¿Qué es lo que quieren saber, en realidad, de los seres humanos?

Es cierto que la trama argumental de nuestro trabajo explora el elemento humano en toda su extensión: nos fascina visitar universos únicos y personales.

Hay siempre un clima de inquietud, de tiniebla, de turbulencia. ¿A qué se debe?

Al partir de la realidad, como inspiración, nuestra obra puede herir y acariciar a la vez.

¿Qué pretenden decir con la fotografía? ¿Cuál sería su mensaje general, por decirlo así?

Por encima de cualquier mensaje, deseamos despertar emociones. Todas nuestras obras tienen un mensaje particular, pero anteponemos el ejercicio imaginativo del espectador.

¿En qué han cambiado? Al principio parecían más narrativos, más anecdóticos, les interesaban las tribus urbanas. Ahora su obra se ha hecho más compleja, más filosófica e intelectual...

La forma de mirar no ha cambiado y seguimos abordando la identidad. Quizá sea una evolución natural, llevamos doce años creando juntos y nuestras obras han ido creciendo con nosotros.

Desde el punto de vista visual, ¿qué imágenes buscan?

Que exista un equilibrio entre la calidad técnica, el grado estético y la carga conceptual, generando impactos visuales con varios niveles de lectura.

Siempre he tenido curiosidad. ¿Cómo nacen sus fotos, cómo se gestan, cómo se materializan?

Pueden partir de una palabra, un sonido, un sabor... que nos estimula. A partir de ese momento se abre la caja de Pandora...

¿Qué significa trabajar en equipo, a dúo? Hay otras referencias: Pierre et Gilles, Antonio Altarriba y Pilar Albajar...

Es algo especial, simplemente surgió esa opción al existir entre nosotros una sinergia creativa única. Ahora no contemplamos otra manera de trabajar.

Estamos en un tiempo de proliferación de imágenes, de exuberancia iconográfica. ¿Cómo se logra una obra personal?

No tenemos la clave, simplemente nos limitamos a ser nosotros mismos sin importarnos las tendencias del momento.

¿Cuál es el lugar de la fotografía? ¿Qué puede aportar al debate social ahora? ¿Cuál es su lugar en un mundo tan convulso?

Estamos ante un lenguaje cada vez más universal. La fotografía es un medio muy poderoso.

También hacen videocreación. ¿Qué aporta a su trabajo?

Concebimos las videocreaciones como fotografías que se desplazan ligeramente, subrayando un gesto o una acción. No hacemos distinción de ambas disciplinas.

¿En qué nuevos proyectos andan metidos ahora?

La música es otra de nuestras pasiones, así que siempre estamos inmersos en proyectos que unen ambos mundos.

 

*Esta entrevista apareció en la contra de Heraldo el pasado sábado.

 

13/09/2012 17:57 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JESSICA LANGE EN VALLADOLID

[Nota de Prensa] La Sala Municipal de Exposiciones de san Benito de Valladolid presenta a partir del día 30 de Agosto, la exposición “Suites, series y secuencias” en la que puede verse más de un centenar de fotografías realizadas por la actriz JESSICA LANGE.

La exposición reúne este centenar de fotografías (de las cuales 12 son hojas de contactos, y 22 son imágenes presentadas en primicia en Valladolid) tomadas durante estos últimos veinte años, y se articula en dos series: “Things I See” y “Mexico, On scene”

 

Jessica Lange nació en Minnesotta, en 1949. Ganadora de dos premios Oscar, estudió Bellas Artes en la Universidad de Minnesota antes de marcharse a París. Se casó con el fotógrafo Francisco Grande, hijo del científico español Francisco Grande Covián y durante un tiempo vivió en España. Regresó a Nueva York en 1973 y recibió clases de interpretación mientras trabajaba como camarera y modelo. En 1976, el productor Dino De Laurentiis la contrató para protagonizar el remake de King Kong, película con la cual comenzó y casi terminó su carrera, debido a las duras críticas que recibió. Sin embargo, tras su actuación en el remake de Bob Rafelson de The Postman Always Rings Twice (El cartero siempre llama dos veces) en 1981, las críticas cambiaron totalmente. Su actuación en su siguiente película, Frances (1982), en la cual retrató a la actriz Frances Farmer, fue muy alabada y le valió para ganar una nominación al Óscar a la mejor actriz. Aquel año recibió otra nominación, como mejor actriz de reparto, por la comedia Tootsie (1982), protagonizada por Dustin Hoffman, y finalmente ganó la estatuilla.

En 1985 en la película Sweet Dreams, la actriz da vida a la cantante Patsy Cline que falleció en un accidente aéreo a los 31 años de edad.

Durante los años 1980 y 1990 siguió realizando buenas interpretaciones, en películas como La caja de música (1989) de Costa-Gavras, El cabo del miedo (1991) de Martin Scorsese, La noche y la ciudad (1992), Rob Roy (1995), Heredarás la tierra (1997) y Titus (1999), llegando a ganar el Óscar a la mejor actriz en 1994, por su actuación en Blue Sky. En 1992, debutó en Broadway al lado de Alec Baldwin, en la adaptación de Tennessee Williams de Un tranvía llamado deseo y en 2009 en Nueva York con una adaptación de La plaza del diamante, la novela de Mercé Rodoreda.

 Desde el comienzo del siglo XXI su carrera cinematográfica ha estado más centrada en papeles secundarios o en películas más minoritarias como Nación Prozac (2001), Big Fish (2003) de Tim Burton, Llamando a las puertas del cielo (2005), o El viaje de nuestra vida (2006). También destaca su participación en series y películas para la televisión: fue nominada al Globo de Oro y al Emmy a la mejor actriz por su actuación en Normal (2003). Sybil (2007) es otra película para la televisión por la que fue nominada a la mejor actriz esta vez en los premios Prism. En 2013 aparecerá en la película Teresa Raquin, donde interpretará a la tía de Elizabeth Olsen.

Ganó su primer Emmy en 2009 por Grey Gardens a la mejor actriz principal de una miniserie y es de nuevo nominada a ese mismo premio en los Globos de Oro. Desde 2011 trabaja para la serie de televisión American Horror Story donde su actuación ha sido reconocida con un Globo de Oro a la mejor actriz secundaria.

 

FOTÓGRAFA

En 2008, Lange publicó su propia colección de fotografías en blanco y negro, titulada 50 Photographs (powerHouse Books) con la presentanción especial realizada por Patti Smith.[1] Una exposición de su trabajo, junto con una serie de sus películas, se llevó acabo en el museo internacional de cine y fotografía más antiguo el George Eastman House. Después de esta Jessica Lange recibió el primer George Eastman House Honors Award en 2009.[] En 2010, publicó su segunda colección de fotografitas, titulada In Mexico.

Pero fue inicio dentro del mundo de la fotografía fue en 1967, cuando Jessica Lange obtiene una beca de la Universidad de Minnesota para estudiar fotografía. Más adelante, a comienzos de los años noventa, Sam Shepard le regala una Leica M6), que Jessica Lange retomando entonces su actividad fotográfica.

Toma sus imágenes en el transcurso de sus viajes y deambulaciones: Estados Unidos, Francia, Finlandia e Italia son algunos de los países que recorre, aunque demuestra una especial predilección por México, “por sus luces y sus grandes noches”, como ella misma señala.

 

La exposición presentada en Valladolid se articula en dos series: “Things I See” y “Mexico, On scene”

 

Ÿ Things I see -

 

-“What are these pictures, I ask?

-Oh, things I see.”

 

“Things I see”, responde ella, como una letanía, un leitmotiv, casi un canturreo que se lanza tras una interjección y va rodando solo, sin necesidad de más impulso.

Las fotografías de Jessica Lange no necesitan cargarse de frases inútiles.

“Punto y línea sobre plano” son los elementos fundamentales de su escritura visual. Su léxico y su sintaxis se reducen a concordancias temporales, como ecuaciones elementales que expresan lo imperceptible.

Y si Kandinsky enunciaba el punto como la forma más concisa del tiempo y la línea como su continuidad, estas imágenes en devenir, que se sitúan a la vuelta de apenas una centésima de segundo, no dependen sino del “instante decisivo”; de su “instante decisivo”, sin concesiones, sin arrepentimientos. La poesía no se caza, hay que esperarla, ya que, en caso contrario, se toma sus rodeos, juega al escondite o nos burla cambiando de rumbo. Es por lo tanto gracias a esta fracción, a esta ciega inflexión en el tiempo de espera, que sobreviene la imagen.

Rusia, Finlandia, Minnesota, Italia y Nueva York no son más que pre-textos que se enuncian y anuncian antes de la imagen. Ahí están, ante sus ojos, poco importa su longitud y latitud, el mes o el año, sólo dicen lo que es, en su permanencia.

Las fotografías de Jessica Lange son escollos sin más pretensiones que hacer visible el movimiento de la vida. Esta frase de Stieglizt, ineluctable: “El arte es lo que da cuenta de la vida y la vida, o lo que la significa, se halla en todas partes”. Jessica, en sus recorridos, se ha encontrado con ella, aquí y allá, en lo sencillo, en lo común, en la ceguera.

Esa joven y su rostro de otro tiempo, que alza los ojos hacia el cielo, como trazando una línea invisible hacia otro lugar, nos devuelve a una suerte de trilogía, de trinidad.

El interior de una capilla, bañada por esa luz lechosa típica de los países nórdicos, invadida por un denso silencio, que se estremece en ese mismo instante por la discreta presencia de un individuo, sentado al fondo, solo. Es el eco de Muchacha leyendo una carta de Johannes Vermeer (1657).

O también como los dos niños suspendidos en una barrera, balanceándose como notas musicales que tararean sobre una partitura. Los blancos y negros están en equilibrio. Todo está ahí.

 

 

ŸMéxico, On scene

 

Y, de repente, el negro inunda la imagen, el grano estalla, las líneas se difuminan, le tela de la pantalla se tensa.

México. ¡Que comience el espectáculo!

 

Furtiva, delicada, discreta, Jessica Lange entra en escena, está presente en la historia que nos cuenta, lanzándose cuerpo a cuerpo con la realidad; puesto que se trata de eso y no de otra cosa: del cuerpo. Ya no está en la espera, ni en la distancia; se instala en una continuidad, la de una narración, de una película.

Para empezar, dibuja y delimita los espacios que atraviesa; se sitúa dentro de los mismos pero manteniéndose a la vez separada. Separada del otro, en primer lugar, por ese deseo de soledad en el que se envuelve; separada también de las miradas que no se cruzan, que se rompen en los espejos, que se esconden detrás de una cortina de lluvia, o bien de las miradas de los enamorados, perdidos y ebrios, que se cuentan, mirándose a los ojos.

Jessica Lange no se sitúa en la sombra, ni en lo invisible, sino que se queda en lo no visto. Está ahí.

Y, si el espacio se encierra en sí mismo, el tiempo y la luz también.

México revive en la hora del crepúsculo, en la penumbra, entre chien et loup, en ese lapso en el que la realidad aplanada bajo una luz demasiado blanca, retoma aliento e exulta.

Los enamorados se reencuentran ante la iglesia de Santo Domingo, el baile en la plaza del Zócalo inicia rondas sin fin, al son de las trompetas y de los tamboriles. El circo anuncia sus desfiles.

Es de noche, los cuerpos se confunden, se enlazan, se lanzan, o se abandonan, como coreografías dirigidas por una mano invisible. Ella es quien las orquesta. Por sus propios movimientos, invoca su coincidencia, y surge la imagen. Jessica Lange desvela lo que se escapa y hace subir a la superficie de la noche, la luz de la sombra, como un pintor las formas de su modelo.

La profundidad de los negros, los blancos que restallan en el aire como latigazos, las materias voluptuosas, sensuales, flotantes, el olor de la noche que cae, el alboroto de las músicas populares. Más que una serie de fotografías, México es un paseo por el diario de impresiones de Jessica Lange.

 

La exposición que formará parte del programa de la SEMINCI, permanecerá abierta hasta el 4 de noviembre

 

30/08/2012 08:27 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

WILLIAM WALLING JR. Y SUS ESTRELLAS

WILLIAM WALLING JR

William Walling Jr. era hijo de actor. Llegó a Hollywood de una manera más bien casual. Empezó haciendo labores de limpieza, luego logró su sueño, intervenir en algunas películas, sobre todo mudas, y más tarde se afianzó como fotógrafo de las estrellas, desde los años 30 hasta los 70, en Paramount y Universal. Había nacido en 1904 y falleció en 1983.

 

Las fotos son de Carole Lombard (2), Marlene, Ida Lupino y Marlene, de nuevo.

08/08/2012 08:08 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EL NIÑO GRAVE DE JOAN COLOM

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JOAN COLOM: UN NIÑO AVANZA POR EL RAVAL

Otra foto de Joan Colom, tomada en El Raval de 1958. Un niño que parece un hombre de mil o dos mil años, un niño que avanza, con el peso del tiempo y de las penalidades, con el indecible ensimismamiento a cuestas por la ciudad decrépita, llena de escorchones. Ese niño que va a por agua, o que vuelve con ella, es todo un espectáculo: qué mirada, qué concentración, qué lejanía, qué seguridad displicente. Su estampa tiene espectadores. Su estampa no pasa inadvertida para nadie, y menos para ese maestro de la luz y la sombra, de los secretos del alma, que es Joan Colom.

JOAN COLOM: DE LA CALLE AL MNAC

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[Andaba por Santander cuando se formalizó esta cesión. Siempre me ha gustado mucho ese gran fotógrafo de la calle, del Raval, de las miradas, que es Joan Colom. He aquí, pues, la noticia de la donación de su archivo al MNAC y una selección de sus fotos. Me gustan mucho los fotógrafos catalanes: Vilatoba, Brangulí, Miserachs, Terré, Catalá Roca, Colita, María Espeus, Masat, Maspons o Leopoldo Pomès, que tuvo un hermosísimo detalle: me mandó una foto suya que yo había publicado aquí en el blog. ]

 

El fotógrafo Joan Colom dona toda su obra al MNAC

  

GABINETE DE PRNESA / MNAC

El archivo completo de Joan Colom (Barcelona, 1921), formado por más de 9.000 fotografías en papel, además de negativos, una película de 8 mm y toda su documentación, ingresa en el Museo Nacional de Arte de Catalunya  por voluntad del propio fotógrafo.

 

Colom es el  gran renovador de la fotografía de la posguerra española, y el autor más representativo de la llamada “nueva vanguardia” de los años 1950-1960, junto con Català Roca, Miserachs, Maspons, Masats, Forcano, Colita y Leopoldo Pomés.

 

La colección que ahora ingresa en el museo nacional contiene toda su obra: desde las fotografías realizadas entre 1958 y 1961, cuando Colom se adentra regularmente en el “Barrio Chino” de Barcelona para atrapar furtivamente imágenes de sus calles, escenas comprometidas del negocio de la prostitución, los niños que juegan o deambulan, y los personajes peculiares con los que se cruza, hasta los reportajes que el fotógrafo realizó en el barrio del Somorrostro, el Born, o los que dedicó al tema de los toros.

 

Hacia 1959, y por poco tiempo, Colom alternó su trabajo fotográfico en el “Barrio Chino” con el uso de una cámara de 8mm. En el archivo de Joan Colom también se encuentra este material filmado, unas pocas bobinas en blanco y negro que después él empalmó en una única bobina que dura 25 minutos.   

 

 

El gran tema de Joan Colom es siempre la calle y los personajes que la transitan. El resultado son unas imágenes que combinan la vida de los barrios, a menudo marginal,  con el fotorreportaje moderno. 

 

Colom abandonó voluntariamente la fotografía en 1964 y no regresó a ella  hasta los años 90. También forman parte del archivo que ahora ingresa en el MNAC  las imágenes en color, la mayoría de ellas inéditas, realizadas a partir de esos años y hasta prácticamente la actualidad.

 

Gracias a no haberse dedicado a la fotografía como profesión, Joan Colom pudo realizar su obra libre de condicionamientos y sin más límites que los que marcaba su audacia y su aguda mirada. 

 

El MNAC, que  en 1999 organizó la exposición El carrer. Joan Colom a la sala Aixelà, 1961, contaba ya en sus fondos con las 50 imágenes originales que formaron la muestra a la que hace referencia el título, propiedad de la Agrupació Fotogràfica de Catalunya; así como con otra serie de 17 fotografías compradas por la Generalitat de Catalunya a finales de los años 90.

 

Es a partir de ese momento cuando empiezan a llegar los premios: el Nacional de Fotografía, en 2002, la Medalla de Oro al Mérito Cultural concedida por el Ayuntamiento de Barcelona, en 2003, o el Premio Nacional de Artes Visuales de la Generalitat de Catalunya, en 2005. 

 

El archivo de Joan Colom, que gracias a su ingreso en el MNAC pasa a ser público y queda a la disposición de investigadores, museos e instituciones que deseen consultarlo, es fundamental para entender la fotografía de los años 50 y 60;  y viene a enriquecer la colección de fotografía del MNAC, una colección que cuenta con unas 6.500 obras de los siglos xix y xx, y que abarca desde los inicios de la fotografía hasta la fotografía contemporánea. 

 

 

20/07/2012 09:47 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

SYLWIA MACRIS: RETRATOS

Sylwia Makris es una fotógrafa polaca, nacida en 1973, que trabaja en Alemania, en la ciudad de Munich y alrededores. Es una fotógrafa que tiene un componente clásico y onírico: sus raíces son la pintura clásica, casi el tenebrismo barroco, y a la vez le interesa mucho la puesta en escena: creación de atmósferas, la idea del cuento de hadas, el diseño de vestuario, los afeites. Curiosamente, en algunas cosas recuerda el mundo de Steve Richard.

 

Las fotos las he tomado de aquí:

-1. https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-b8bfe57bce82c34a64976a9dcbb73eae.jpg

-2. https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-ae462807b01efe288dc9868ae0a58a0d.jpg

-3.https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-4e46dc1c92e4a957060e70bd181b9f1d.jpg

-4 https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-581949c9cc84e9dc58504a65c9486f5c.jpg

-5.https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-dfde781f0c5b8600f0ecce339a6c963d.jpg

 -6. http://m3.img.libdd.com/farm4/78/8A44AC125379EF2A64B1F20CD27E724E

_500_500.jpg

-7. https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-32b9c15655c704e05dc331352f8e1116.jpg

-8. https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-ee854cf5eea0f646c6016e025ae0d3c0.jpeg

15/07/2012 13:21 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MARIANO VARGAS Y SUS FOTOS

“Mi inspiración surge de mi memoria, de una visión, de una mujer. [La fotografía] es una herramienta maravillosa en todos los aspectos, que me permite canalizar mis emociones, plasmar mi inquietud, crear... El arte es la expresión de las emociones, es mostrar y compartir esas emociones..., cuanto más íntegro sea el proceso creativo del artista, mayor será la simbiosis entre su obra y el espectador”. Así se manifiesta el fotógrafo gaditano Mariano Vargas, en una entrevista con Maru Serra para la revista ‘La fotografía’, cuya portada ocupa. Mariano Vargas es un fotógrafo gaditano que rinde homenaje, con alguna ironía, a la pintura y que fusiona el clasicismo, de composición, de colorido, de asunto, con elementos contemporáneos. He aquí algunos ejemplos...

 

 

*Mariano Vargas retratado por Marco Valdés.

27/06/2012 01:27 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

CARLOS ALCORTA Y ROBERT DOISNEAU

CARLOS ALCORTA & ROBERT DOISNEAU

Hace algún tiempo le había pedido al poeta Carlos Alcorta (Torrelavega, 1959) un poema dedicado a Robert Doisneau (1912-1994) que figura en su libro ‘Corriente subterránea’. Algún tiempo después, Carlos me envía el poema y una noticia nada agradable: DVD, el sello de Sergio Gaspar, se toma un respiro. Desaparece por un tiempo, esperemos que no sea para siempre. Esta es la carta de Carlos, y el poema, por supuesto: “Aunque ya ha pasado mucho tiempo desde que me invitaste a que te enviara el poema de ‘Corriente Subterránea’ en el que homenajeo a Doisneau, y, de paso, como el libro se publicó en la editorial DVD, rindo tributo a su gestor, Sergio Gaspar, por la impagable labor que ha llevado a cabo durante estos últimos años y que ahora, lamentablemente, se verá interrumpida por la dichosa crisis”

 

LE BAISER DE L’HÔTEL DE VILLE

(Robert Doisneau)

 

 

Sentado en la terraza del café,

al final del paseo arbolado percibo

la crujiente extorsión

que con afán el tiempo

ejecuta en la muda soledad de las aguas,

en el precario malecón del puerto,

en el hastío de los marineros

desocupados,

en la música sin fin de las olas.

La niebla, al otro lado

de la bahía, borra los minúsculos

edificios casi deshabitados

de los pueblos limítrofes.

Nadie me espera. Vigilante observo

los pasos vespertinos

de los extranjeros por el paseo

marítimo. Cogida de la mano,

una pareja

de jóvenes amantes se detiene,

sin saberlo, en el centro de mi campo

de visión. Un inesperado beso

atenúa el crepitar rutinario

de la intemperie. Si cierro los ojos,

la escena me recuerda

la luz suburbial, turbia

de otra ciudad lluviosa y enmudecida,

su aliento de inacabada posguerra.

No pueden ser los mismos. Han pasado

muchos años. Confundo hipnotizado,

como en un sueño, formas y volúmenes,

ira y deseo, el canto alborozado

con una elegía de indignación,

el ojo que delata con el ojo que piensa.

 

Carlos Alcorta. “Corriente subterránea”. Editorial DVD. 2002.

 

 

*Todas las fotos son de Robert Doisneau; la segunda es un autorretrato.

 

22/06/2012 18:45 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PÁRAMO, BUZZATI Y UNA FOTO DE DUCE

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José Antonio Duce, fotógrafo, cineasta y guionista de cine, me escribe esta preciosa nota, vinculada a Dino Buzzati (1906-1972), y me envía una foto. “Te envío una foto de la película que dirigió José Antonio Páramo entre 1962 y 1963 basada en un cuento de Dino Buzzati titulado ‘Algo había sucedido’ y que narra las horas de angustia de unos personajes, ocupantes de un vagón de ferrocarril, ante un indeterminado peligro exterior. Yo fui el director de fotografía y  la foto adjunta es uno de los planos de la película que se titulo finalmente ‘Hacia el silencio’ con Manuel Labordeta (hermano de José Antonio Labordeta) que interpretaba a uno de los personajes protagonistas.  En conversaciones previas por teléfono con Dino Buzzati  resultó ser un personaje encantador y que al conocer las intenciones de este joven director renunció a todos sus derechos económicos por realizar la película. La película fue producida por Eurofilms-Europea de cinematografía y seleccionada por el Sindicato Nacional del Espectáculo para representar a España en el Festival de Cannes”.   

 

18/06/2012 00:20 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FULVIO ROITER: ARTE AL DESNUDO

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Fulvio Roiter es un fotógrafo italiano, nacido en 1926, que ha captado Venecia como pocos. Publicó un libro en blanco y negro en 1956, y luego ha retratado mineros, las góndolas, mineros, ha hecho retratos. Su obra es variada y posee una inmensa carga de poesía y misterio. Ha publicado más de 70 libros. Y he aquí un ejemplo, pero ya en color, de sus fotos femeninas. Un desnudo que dialoga con la araña del sol...

17/06/2012 02:46 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

VICENTE ALMAZÁN VE, SUEÑA Y VIAJA

VICENTE ALMAZÁN DIALOGA CON LEOPOLDO POMÈS

Quien asome de vez en cuando por este blog ya sabe quién es Vicente Almazán. Un auténtico acontecimiento en la cultura de Zaragoza, de Aragón y de España. Desde su humildad, su constancia, su visión poética, su deseo pertinaz de contar lo que pasa, lo que ve, lo que sueña, sin estridencia alguna. Es un testigo, un poeta de la imagen, un curioso explorador de la luz, un contador de historias. Y es también, el señor Pasaba por aquí. PASABA POR AQUÍ. Acaba de estar en Madrid, en PhotoEspaña, en otras exposiciones, acaba de hacer en su espléndido blog (el adjetivo aquí es muy rutinario, pero preciso) una serie sobre mariposas. Acaba de estar en Madrid y ha visto la obra de Leopoldo Pomès, un mago del oficio con categoría de maestro de la exactitud y la elegancia. Un imprescindible del arte de mirar. Escribe en Mis adarmes, “Leopoldo Pomés. Galería Fernández-Braso. He colgado un Álbum de fotografías en color de la visita a esta exposición:

http://my.opera.com/Miscromos/albums/slideshow/?album=12007992

http://www.phe.es/es/phe/exposiciones/3/festival_off/54/mas_alla_de_la_mirada

http://www.galeriafernandez-braso.com/”.

Con Vicente Almazán Arribas ocurre una cosa: si nos hubieran pedido, inventa un fotógrafo, imagínate alguien discreto, sigiloso, iluminado por la belleza, generoso con la ciudad y su arabescos, escrutador del misterio, no se nos habría ocurrido un personaje así. Un sonámbulo dulce. En esta instantánea, Vicente capta a Pomès, que retrató a sí a Nico. La cantante, intérprete, la mujer que falleció en Ibiza tras una caída en bicicleta, ella que tanto había andado a caballo.

ANDRÉS FERRER: NUEVA SERIE DE LUZ

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Andrés Ferrer es un fotógrafo que busca la perfección y una belleza desapacible. Posee una técnica precisa que pone al servicio de sus reflexiones: el vacío, el paso del tiempo, la pátina de las cosas, una atmósfera de inquietud. Ha iniciado una nueva serie que se titula ‘El sitio de la luz amarga’. Dice que es casi una de las terapias que le ha propuesto su psiquiatra: así mantiene sanos, o al menos lo intenta, la mente y el cuerpo. Andrés ha colaborado ahora en la muestra ‘En el paisaje’ que Enrique Carbó expone en la galería A del Arte.

12/06/2012 10:52 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

RAYMOND VOINQUEL: SUS FOTOS

Audrey Hepburn, 1956.

 

RAYMOND VOINQUEL.

Raymond Voinquel es otro de los grandes fotógrafos franceses: refinado, elegante, con un insaciable apetito de belleza. Nació en Fraizer (Los Vosgos) en 1912, y con quince años se trasladó a París con el deseo de ser actor. Pronto entaría en contacto con la fotografía, primero a través de Roger Forster y luego a través de grandes maestros como George Hoyningen-Huene. Pronto se reveló como un fotógrafo especial, que dominaba el espacio, el contraluz, la atmósfera. Se destacó por un conjunto de desnudos femeninos (de jovencísimo Jean Marais o Louis Jourdan, pongamos por caso); entablaría amistad con Max Ophuls, Luis Buñuel, Renoir o Melville, y trabajaría con muchos cineastas. Captó intérpretes y músicos, creadores y escritores, colaboró con ‘Bazaar’ y es un auténtico maestro de la sutileza, de la carnalidad, de la sofisticación. Murió en 1994

Gina Lollobrigida en 1960.

Edith Piaf.

 

07/06/2012 19:31 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EL LEGADO DE ANTONIO CALVO PEDRÓS PASA AL ARCHIVO MUNICIPAL

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El legado del fotógrafo Antonio Calvo Pedrós

se incorpora al Archivo Municipal de Zaragoza

Está integrado por más de 40 cajas de negativos y material fotográfico que su viuda, Rosa Lahilla, ha entregado esta mañana al vicealcalde, Fernando Gimeno

Con motivo del Día Internacional de los Archivos mañana se celebra una jornada de puertas abiertas en el Palacio de Montemuzo, con exposición de materiales históricos y visitas guiadas para la ciudadanía

El vicealcalde de Zaragoza, Fernando Gimeno, ha recibido simbólicamente esta mañana de manos de Rosa Lahilla, viuda de Antonio Calvo Pedrós, el archivo fotográfico de este reportero gráfico zaragozano, que cubrió la vida social, cultural, política y deportiva de la ciudad durante la segunda mitad del siglo XX.  

El acto ha contado con la presencia de Oscar Fle, presidente de la Federación Aragonesa de Fútbol (FAF), ya que Calvo Pedrós donó a esta entidad la parte de su obra relacionada con este deporte. Este material también se depositará en el Archivo Municipal para su conservación y mantenimiento durante los próximos 30 años, merced al convenio firmado al efecto entre el Ayuntamiento de Zaragoza y la FAF.

Una vida dedicada a la fotografía

Antonio Calvo Pedrós falleció el 10 de mayo de 2006 en Zaragoza a la edad de 72 años, tras mas de 50 dedicado a la fotografía. A los 14 años entró como aprendiz en Casa Chóliz, donde permaneció 10 años aprendiendo el oficio, hasta que pasó a trabajar en el estudio de Jalón Ángel. Posteriormente, montó su propio estudio en el Picarral. Como reportero gráfico, colaboró en la práctica totalidad de los periódicos y revistas de Aragón: Amanecer, Zaragoza Deportiva, El Noticiero, Heraldo de Aragón, Aragón Exprés, el Día, Diario del Alto Aragón, As, Marca, Don Balón, Aragón 2000… Su mayor dedicación fue al deporte, sobre todo al fútbol (fue el fotógrafo oficial del Real Zaragoza), pero también se interesó por los toros, la farándula, la política, la gastronomía, los sucesos. El archivo que conserva su viuda, y que ahora se cede al Ayuntamiento consta de aproximadamente 40 cajas de negativos fotográficos, con temática fundamentalmente deportiva, aunque también hay muchas imágenes de toros, sucesos, fiestas, etc.

 

En septiembre de 2003 el Palacio de Montemuzo acogió una exposición antológica con sus mejores fotos, y la Asociación de la Prensa en Aragón le dedicó otra exposición, titulada “El temblor de la realidad” en el año 2005, que se expuso en Zaragoza y Huesca. (Esta información es del gabinete de prensa del Ayuntamiento. La foto es de Félix Bernad).

 

Cuelgo aquí una entrevista que le hice a Antonio. Fui el coordinador de su muestra ’El tembor de la realidad’, un encargo de Fernando García Mongay. Este diálogo es de 2003.

-A ver, ¿de dónde le viene esa pasión por la fotografía?
-Desde muy joven. He sido un enamorado de la foto de siempre. Ha sido mi vida y mi obsesión, y ahora, jubilado ya, puedo cumplir un sueño: dedicarme a ordenar y recuperar mi archivo que tiene cientos de miles de negativos. Y sobre todo me gusta el reportaje: no me ha preocupado la foto artística, sino la viva, directa, aquella que sólo puedes hacer en un instante concreto, antes de preguntar, tal como vienen las cosas.

-Usted tenía un tío fotógrafo, ¿no?

-Sí, José Gómez. Era hermanastro de mi madre y tenía el Estudio El Portillo. Era un gran retocador, había trabajado con Jalón Ángel y con Guillermo Fatás Ojuel, pero él en realidad no condicionó mi vocación. A los catorce años entré en Casa Choliz y allí empezó todo.

-Háganos la panorámica: descríbanos el lugar y su ocupación.
-Entré allí nada más salir del Seminario. Yo iba para cura, pero mi hermano mayor era paralítico y mi madre, viuda, tenía que estar siempre pendiente de él. Me di cuenta de que se necesitaba mi aportación: después del colegio, al principio, y del trabajo, luego, me iba a dar vueltas por el Mercado Central para comprar lo mejor y lo más barato. Dejé el Seminario porque me di cuenta de que podía hacer más por los demás y por mí mismo y que podía ser mejor persona que dentro.


-La panorámica es emocionante, pero no es la que le habíamos pedido...
-Voy. Casa Choliz estaba en el Coso 23. Era también perfumería y almacén de fotografía. Por allí vi pasar a todos los fotógrafos de la ciudad: Aurelio Grasa, Gil Marraco, Manuel Coyne, Fatás Ojuel, y a muchos de ellos les llevaba no sólo el papel fotográfico sino los cubos de fijador de hasta 50 litros con un carro de mano. Y entonces atrapé una hepatitis...

 

-¿Y qué pasó?

-El doctor Luis Olivares, que tenía su consulta en la calle Contamina, me dijo que tomara unas hierbas y además –me dijo: “será lo que más te aliviará”- me sugirió que fuese a ver el paso de la corriente del río Ebro todo el tiempo que pudiese. Y eso hacía, inmóvil y con los ojos puestos en el agua. Años después, el doctor Simón Marco, a quien le debo la vida, me dijo que no era una broma: los manuales de los 50 decían que eso era lo ideal.

-Ahora ese remedio resulta tan poético como inverosímil. ¿Seguimos?
-Permanecí unos diez años en Chóliz y creo que tenía fama de buen empleado. Jalón Ángel me ofreció una importante cantidad de dinero para contratarme y al final acepté, a pesar de que estaba muy agradecido a don Luis Chóliz Alcrudo. Me apreciaba mucho y me sugirió que me sacase el pasaporte: me pagó un curso de fotografía en color en París y otro de foto electrónica de aficionado.

-¿Cómo era Jalón Ángel?

-Una gran persona. Meticuloso, perfeccionista, de ésos que si no le gusta un carrete lo arroja por entero a la basura. Ya sabe que era el fotógrafo oficial de Franco: cada año o así iba al Pardo para renovar la foto de Franco y yo le acompañé algunas veces. Cargaba los focos, las cámaras, las películas. Tenía mucha confianza con Jalón Ángel y era correcto conmigo. A pesar de su voz aflautada, parecía que te mandaba como un general.


-¿Cuál fue su primera cámara?

-Una Kodak Retinete 1 A de paso universal. La compré de segunda mano por 1500 pesetas. En el estudio de Jalón Ángel aprendí a hacer buenas fotos de estudio, pero tenía tanto tanto trabajo –fotografiaba, revelaba, atendía a la gente en el nuevo estudio de Jalmy-, que apenas me quedaba tiempo ni para comer. Así que decidí montar mi estudio en el Picarral.


-¿Cómo le fue?

-Muy bien. Teníamos el estudio en mi propio piso: hacía carnets y retratos sin parar. Y además tenía una colaboración con las compañías aseguradoras: hacía 5 ó 6 siniestros al día. Y muy pronto empecé a colaborar en la prensa: en la revista “Oriéntese”, que salía los sábados, hacía reportajes gráficos y literarios: “Desfile de clubs”. Iba al campo, tomaba fotos y luego en el club me contaban la historia. A partir de entonces empecé a colaborar, siempre por libre, en todas los diarios de la ciudad: “Amanecer, “Zaragoza Deportiva”, “El Noticiero”, “Aragón Exprés”...


-¿No fue en ese vespertino dónde publicó su reportaje del incendio del Corona?

-Sí, sí. Me ocurrió una cosa muy curiosa: me llevaron de inmediato de la revista “Stern” para comprarme los negativos del reportaje. Me ofrecían lo que quisiera en dólares. Al final, les di dos carretes y me pagaron 200.000 pesetas. Ha sido el trabajo que mejor me han pagado.

-¿Cuáles son sus reportajes favoritos?

-El del secuestro de Quini. Me levantaron de la cama y fui a ver el zulo. Lo fotografíe desde arriba porque como estaba gordito no cabía dentro. A Quini, demacrado, con barba y el cabello desordenado, lo cogía en comisaría en el Paseo María Agustín. Y también me acuerdo del secuestro de Iglesias Puga. Llegamos a Trasmoz a las cuatro de la mañana con Daniel Llagüerri, y vi en un vasito, olvidada, la dentadura postiza del padre de Julio Iglesias. Le hice una foto; Llagüerri la lavó un poco y se la llevó a Madrid. Publicamos aquel reportaje en “Interviú”.


-Y de sus 30 años como fotógrafo del Real Zaragoza, ¿qué recuerda?
-Todo. El señorío de “Los Magníficos”; los “zaraguayos” de Ocampos y Arrúa, uno era como un niño grande y el otro más calculador; la noche mágica de Pelé en La Romareda: era un prodigio de amabilidad y de paciencia. O la Recopa en París: ibas por cualquier sitio y te encontrabas con aragoneses. Antes de que el Zaragoza ganase la final, los aragoneses ya habían conquistado Francia.

- Le han llamado “El reportero cómplice”. ¿Qué le parece?

-Precioso. He intentado serlo. 

 

 

07/06/2012 18:13 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ENRIQUE CARBÓ, HOY EN A DEL ARTE

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[Esta tarde, a las 20 horas, en la galería A del Arte se inaugura la muestra ‘En el paisaje’ de Enrique Carbó (Zaragoza, 1950), para la que he escrito esta aproximación al proyecto, a su estética y a su trayectoria.]

 

LA NATURALEZA ESCULPIDA DE ENRIQUE CARBÓ

 

Por Antón CASTRO

 

Enrique Carbó (Zaragoza, 1950) llegó a la fotografía por necesidad y por el estímulo de fotógrafos y expertos en fotografía como Andrés Ferrer, Rafael Gómez Buisán, Gonzalo Bullón, Julio Álvarez, Rogelio Allepuz y Ángel Fuentes. Pronto encontraría en el paisaje una forma de interpretación de la realidad: el paisaje estaba ahí, con su orografía y con su carga cultural, como un palimpsesto de imágenes y de sueños, y había sido analizado del derecho y del revés por maestros tan distintos, entre otros, como Ansel Adams o Edward Weston, que desarrollaron un auténtico sistema de zonas que portaba la llama de la modernidad. La naturaleza era un espacio de contemplación, de observación y de metamorfosis; ellos, más que ser documentalistas, interpretaban el paisaje. Creaban un código, un universo, una caligrafía cambiante con la mudanza de las estaciones. Adams hizo del paisaje una aventura de los sentidos y un espectáculo íntimo del objetivo. Weston convirtió el cuerpo en un paisaje y el paisaje en sustancia carnal. Los dos, a su modo, eran andariegos y exploradores.

Enrique Carbó también es un paseante de las montañas. Un andarín de su órbita con la cámara al hombro. Como Briet, como Soler i Santaló, como el citado Ansel Adams. Allá arriba, más cerca del cielo que del suelo, en el confín de un ibón, en la concavidad de un barranco, en un aprisco de pastor, en un col que fue refugio de contrabandistas y ventana abierta hacia las estrellas, en las colinas del ocaso, halla su territorio: su morada, su atalaya, el confín donde la mirada es libre y donde la selva, el bosque o la piedra altiva se transforman en otra cosa: en una escultura antigua, en un menhir, en una instalación, en un palacio improvisado o en el fortín de los gnomos, tan minúsculos como invisibles. “En la montaña tienes que hacer un esfuerzo, físico y de contemplación, y eso a veces te provoca una ascesis que te limpia la mente. Allá arriba la mente trabaja y los ojos miran, en realidad ven, conquistan esa mirada productiva y productora de imágenes. Para mí la hermosura no está en el paisaje, está en la propia foto”, dice Carbó.

Lleva Enrique Carbó más de media vida caminando monte arriba. Es el montañero fotógrafo y el fotógrafo de la montaña. Huye del preciosismo o de la majestuosidad evidente de las cordilleras. El suyo, por decirlo así, es un romanticismo contenido, de piedras labradas en su propia mente y en su propia lente. Enrique es un buscador de un ángulo concreto, de una luz especial, de un relieve; se define por la posición del fotógrafo. No se conforma con lo que todos vemos: con la grandeza que invade el ojo. Con la paleta exuberante de colores. No. No se conforma con el impacto de una textura. Con el arabesco desnudo del pedregal. Le definen otros matices: la memoria, el punto de vista, la imaginación, el sueño o la piedra encontrada de golpe al mirar de forma no usada. Con los ojos de poeta que se atreve a escrutar para ver. Y aprehender.

‘En el paisaje’ resume la obra y el universo de Enrique Carbó. Sus obsesiones. La búsqueda de la perfección en el positivo. Su defensa de la fotografía analógica y su pasión por el laboratorio. El compromiso radical con sus principios: él desarrolla un concepto, una apuesta, una estética que dialoga con la tradición y contra ella. La cámara interviene en la escena en esta travesía de años que él denomina, tan literariamente, ‘working in progress’, un trabajo en el tiempo. Un trabajo con el tiempo de la luz. La obra siempre en marcha. En la galería A del Arte presenta varias series complementarias. O entreveradas entre sí: son como los afluentes y los meandros de un río, las partes de un todo. La primera serie se titula ‘Fictional Primitive Sculpture’ y está realizada en el col de Causiat, en Candanchú, entre la frontera de España y Francia: Carbó descubrió una piedra de cinco metros que tenía un mensaje oculto. Y digo descubrió porque le ha intentado extraer todo: el corazón, el temblor, el relieve, la forma sorprendente, la vida oculta. Al fondo, se ven distintos cielos con diversa claridad y la galanía del horizonte anchuroso. Ahí también está un matiz esencial. Dice el fotógrafo que quizá haya realizado todas las tomas con una especial luz de la tarde. “Así las fotos son como una escultura primitiva, un menhir, una piedra encontrada, casi de ficción. Estas imágenes son esculturas producidas por el movimiento de la cámara, por la posición del fotógrafo”, insiste el artista. En cierto modo, esta es una consideración que puede extenderse a toda la muestra.

La segunda serie se titula ‘Memoria de la cantera’ y está vinculada a una anécdota entrañable: en Jaca, en el denominado Paseo de la Cantera, que alude al canto de la explanada del río Aragón, hay una serie de árboles que parecen esculturas, formas fósiles, arrugas de la madera difunta. En Jaca existe, o existía, un jardinero que cuando se moría un árbol le podaba las ramas y lo dejaba ahí como un fragmento de la memoria de lo que había sido el parque. Enrique se ha acercado a esos volúmenes cuando cae la noche, o quizá ya de medianoche, y como si fuera Josef Sudek los ha fotografiado con esa apariencia estática de estructuras, totems o moles varadas en el tiempo. Esos troncos son los residuos de otra existencia: los restos del naufragio.

La tercera serie se titula ‘Gardens’. Jardines. El artista no busca, encuentra. El artista anda, mira, indaga. Se deja ir al aire de su capricho con un anhelo: tropezarse con el tesoro. Merced a la mirada, a la capacidad de edificar una abstracción desde el objetivo, halla  espacios “que me recuerdan lugares especiales, con atmósfera, diseñados por un maravilloso arquitecto de jardines”. Le sucedió en un ibón de Piedrafita, en el valle de Tena, donde encontró una suerte de jardín de los gnomos. Pero también es capaz de ver un ‘Jardín de las Delicias’ de El Bosco, con un paraíso especial para sus ominosas figuras.

Enrique Carbó ha recuperado para esta muestra obras de distintas épocas. Proyectos e imágenes que habían viajado con él a lo largo de los años y que ahora muestra por vez primera: instantáneas de la Canal de Izas, de 1992; piezas como ‘10.00’ y ‘10.05’ capturadas en Borao; ‘Le bateau ivre’, ese ‘barco borracho’ que tomó en los barrancos d’os Batanes, en el valle de Tena, en agosto de 1989. Proyectos e imágenes que ahora cristalizan en un todo y en una idea: estas “construcciones de carácter conceptual” que nacen de caminatas y de momentos excepcionales de ánimo, de luz y huida. La quinta serie sería ‘Tres estudios románticos y una coda’. Enrique Carbó no es un buscador de la belleza más deslumbrante, pero aquí, en el valle de Canfranc, aisló unos árboles y compuso un paraje especial, que recuerda a los románticos alemanes, a Hölderlin, a Friedrich, tal vez, al mundo imaginario de Goethe. La ‘coda’, que propone un retorno al origen o a los inicios, corresponde al ibón de Besiberri. Hay más piezas, al menos dos dípticos: uno es una composición que evoca el mundo pastoril de alta montaña de Ricardo Compairé (“Pero qué miraban. / Ensimismados. / Yo lo vi”, dice la leyenda) y la transparencia evocadora del lago de Pondiellos. Y el otro se titula ‘Accidente’, y capta los despojos de la avioneta Robin que se desplomó en la Canal Roja (Canfranc) el dieciséis de julio de 2000 y que él fotografió tres años después.

Enrique Carbó ofrece en ‘En el paisaje’ una síntesis de su mundo y de más de treinta años de fotografía. Hay emoción, vida, sacrificio, empecinamiento; hay una hermosa lección de arte y cultura. La cámara hace hablar a la naturaleza y esta se revela con elegancia y precisión, con la exactitud de la geometría y del volumen. En el fondo, para Enrique Carbó monte arriba se halla el perfecto paraíso para el ojo y para esa cámara de gran formato que se planta en las cumbres como un árbol centenario.

 

05/06/2012 09:34 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ZARAGOZA EN LA MIRADA AJENA

 

ZARAGOZA EN LA MIRADA AJENA

INSTANTÁNEAS DEL ARCHIVO ROGER-VIOLLET DE PARÍS:

J. LÉVY ET CIE, 1889

 

[Del Dossier de prensa de las Cortes de Aragón. Envío de Manuel Lorenzo]

Durante los años 1888 y 1889, con motivo de la Exposición Universal de Barcelona y aprovechando la consolidación y expansión de la red ferroviaria, los fotógrafos de la firma francesa J. Lévy et Cie realizaron un exhaustivo recorrido por la península, que les llevaría a visitar y fotografiar las principales ciudades de España haciendo uso de la moderna técnica de la instantánea. La empresa familiar J. Lévy et Cie estaba integrada por Isaac Georges Lévy y sus dos hijos, Abraham Lucien y Gaspard Ernest y regentó gabinetes fotográficos ubicados sucesivamente en el boulevard de Sébastopol, 113 y en la rue Letellier, 44, de París.

Su ambiciosa iniciativa artística y comercial generó un ingente material fotográfico en diferentes formatos (estereoscópico, panorámico, formato álbum, etc.), que se constituye en uno de los más importantes repertorios iconográficos sobre la España del siglo XIX, junto a los obtenidos por fotógrafos predecesores como Charles Clifford o la firma Jean Laurent & Cía. Este monumental archivo, que ha permanecido inédito en su mayor parte desde hace más de un siglo, se custodia hoy en día en la agencia fotográfica Roger-Viollet de París.

Por fortuna, Zaragoza se constituyó en una de las etapas de este dilatado viaje peninsular. Precisamente nuestra ciudad, a principios de la década de 1880, ya había sido protagonista de algunas de las primeras experiencias documentadas en España al respecto de la nueva técnica del gelatino-bromuro de plata o de la instantánea, que fueron debidas al Dr. Ramón y Cajal en colaboración con el fotógrafo local Lucas Escolá, aunque desgraciadamente no se haya conservado ninguna de aquellas tomas pioneras.

La mayor fotosensibilidad de la nueva emulsión al gelatino-bromuro de plata, conocida también como fotografía instantánea, permitía reducir la exposición temporal a apenas unas fracciones de segundo, lo que posibilitaría por fin capturar escenas en movimiento. En definitiva, detener la vida en un instante. Así, frente a anteriores repertorios fotográficos urbanos en los que las técnicas precedentes (colodión húmedo, etc.) condicionaban con sus prolongadas exposiciones de varios segundos el aislamiento y soledad de los monumentos y rincones urbanos retratados, la inmediatez y frescura de la moderna técnica de la instantánea permitirá por fin que la ciudad y sus habitantes cobren vida en sus imágenes. En la presente muestra, organizada por las Cortes de Aragón, la mirada cómplice de aquellos fotógrafos y viajeros franceses nos devuelve una Zaragoza inédita, en la que la vida en la calle reclama también su protagonismo. A través de sus instantáneas, podremos evocar algunos monumentos e hitos urbanos ya desaparecidos, como la añorada Torre Nueva, el moderno y versátil Teatro de Pignatelli o la recoleta Puerta del Duque de la Victoria, entre otros, pero también podremos observar el palacio de la Aljafería tal y como era en aquel momento. Y junto a ellos, descubrir el retrato colectivo y espontáneo de aquellos zaragozanos de ayer, sus

expresiones, sus modas y sus oficios callejeros. El chirriante ajetreo de los tranvías de mulas acompañará nuestro recorrido visual por aquella monumental y elegante Zaragoza de finales del siglo XIX.

Culmina y complementa este evocador itinerario un grupo de tarjetas postales, codiciadas entre los coleccionistas por su rareza, que fueron editadas por la propia casa Lévy a partir de los negativos fotográficos originales de 1889 y comercializadas ya a principios del siglo XX, todas ellas procedentes de colecciones particulares zaragozanas

 

 

EXPOSICIÓN: Zaragoza en la mirada ajena – Instantáneas del archivo Roger-Viollet de París: J. Lévy et Cie, 1889

 

ORGANIZA: Cortes de Aragón

 

NÚMERO DE OBRAS: 30 fotografías

19 tarjetas postales (fototipias)

 

COMISARIO: José Antonio Hernández Latas,

Investigador de la Agencia Aragonesa

para la Investigación y el Desarrollo

(Araid)

 

FECHA: Del 31 de mayo al 30 de agosto de 2012

 

HORARIO DE VISITA: De 10 a 14 horas (mañanas)

De 16,30 a 20 horas (tardes)

Todos los días de la semana

 

*Por ahora no dispongo de fotos. Las colgaré esta noche.

 

 

 

 

ARA GÜLER Y SUS FOTOS

RETRATO BREVE DE ARA GÜLER

Ara Güler, nacido en Estambul en 1928, es quizá el fotógrafo más famoso de Turquía. Es conocido como ‘el ojo de Estambul’. Íntimo amigo de Cartier-Bresson hasta su muerte, se integró en la agencia Magnum, y su trabajo por lo regular se ha centrado en su ciudad. De origen armenio, ha estado en muchos lugares de Asia y de Europa, entre ellos en París. Ha retratado a Dalí, Picasso (del cual fue muy amigo), Orson Welles, Elia Kazan, Federico Fellini o John Irving, entre otros muchos. Y por supuesto a Orhan Pamuk. Ha trabajado en numerosas revistas y se siente, ante todo, un periodista gráfico, un hombre que mira y que cuenta lo que ve sin pretensiones artísticas. Hoy le dedican una contra en ‘El País’.

 

Un marino armenio de los años 50.

El mar y el mundo de los marinos de Estambul.

 

Pablo Picasso.

BECAS PARA JORGE FUEMBUENA

El aragonés Jorge Fuembuena recibe 3 Becas de movilidad artística en Groenlandia, Mallorca y  Letonia. Además, expone su obra esta semana en Granada y México y próximamente en Pekín. [Nota remitida por el artista]

 

 

 Jorge Fuembuena (Zaragoza, 1979) ha recibido una Beca de Arte del Museo Upernavik de Groenlandia que le dará la oportunidad de trabajar in situ durante este mes de junio, para realizar un trabajo sobre el paisaje ártico. Fuembuena trabajará con el apoyo del reconocido antropólogo Francesc Bailón y con el contacto del guía Ricardo, de la compañía  Greenland Adventure.

 

  La galería Addaya Art Contemporani (Alaró,Mallorca) ha seleccionado para el mes de julio al artista visual para un programa que tienen de Residencias mensuales para artistas. Addaya Centre d´Art Contemporani, se inauguró el 3 de abril de 2004, desde entonces centra su actividad en la promoción y difusión del arte contemporáneo, ofreciendo exposiciones tanto de artistas consolidados como de artistas emergentes.

Paralelamente a las exposiciones realizadas en su espacio, organiza otras en espacios privados y participa también en ferias de arte contemporáneo.

Alaró ha sido desde siempre un pueblo escogido por numerosos artistas como lugar de residencia y/o trabajo.

 

 Asimismo el Centro de Arte Noass de Riga (Letonia) ha concedido una beca a los artistas zaragozanos Jorge Fuembuena y Alvaro Díaz-Palacios para elaborar un proyecto artístico que se sitúa entre el cine y el video-arte y se completará con dibujos y fotografías de los artistas. Trabajarán  durante un mes con posibilidad de ampliar dicha estancia y posteriormente expondrán en el Centro de Arte Contemporáneo.

   Esta semana se inaugura en Granada  en la exposición “The Anatomy of Melancholia” , proyecto que ha sido seleccionado y programado en el Festival Internacional de Fotografía Emergente  Pa-Ta-Ta donde se dan cita importantes personalidades del mundo de la fotografía y  la Cantera de la Fotografía española. El Festival sirve como plataforma para el futuro talento, hace uso de el mobiliario urbano en la ciudad, para mostrar proyectos y planteamientos de fotógrafos emergentes. El Festival presenta en la sección  itinerarios fotográficos una forma de exhibición donde se difunde el patrimonio cultural de Granada. Placetas, aljibes, palacios, jardines… sirven de escenarios en PA-TA-TA Festival. En el caso de el artista aragonés tendrá como escenario la gran Plaza Isabel La Católica.

   Fuembuena  además expone en Mexico D.F. en la Sala Nacho López del Sistema Nacional de Fototecas de la ciudad de Pachuca dentro del programa de itinerancias,  tras su paso por la Bienal de Fotografía Fotoseptiembre en el CCMEX, tras ser el ganador del Premio Internacional OCEMX.

  Fuembuena prepara un proyecto expositivo que será producido integramente dentro del programa de Arte Internacional Austro Sino Arts Program de Viena, y que se presentará en Pekín  en 2012. Esto refrenda la proyección de este joven artista aragonés.

 BIO  ( ESPAÑOL)

      Jorge Fuembuena (Zaragoza, 1979) explora los límites del sujeto y el frágil límite que separa al individuo del otro  e investiga las relaciones entre el hombre y su entorno.

 Desarrolla  procesos creativos en programas de Residencias para artistas tales como el Centro de Arte Contemporáneo de Essaouira (Marruecos), el Museo Upernavik (Groenlandia),  el Centro Noass en Riga ( Letonia) o Addaya Art Contemporani ( Mallorca) y recibe becas como  la de la Fundación Santa María de Albarracín de Fotografía 2010  o la Air Polymer Fellowship de Tallín 2011 o la Beca Encontro de Artistas Novos ( Cidade da Cultura Da Galicia).

Entre otros ha sido premiado en el Certamen Generaciones Caja Madrid 2011, Premio 10 x 15 del Festival Internacional de Artes  Visuales EMERGENT 2010,  Premio Internacional OCEMX de Fotografía, el premio Foto-reportaje ARCO 2010, el premio Joven de Arte Santa Isabel de Portugal 2009 , el 1º premio de la Muestra de Arte Joven del Instituto Aragonés de la Juventud  2009 y ha sido finalista del Premio de Fotografía El Cultural 2010. Seleccionado en el programa Descubrimientos del Festival Photoespaña 2011  y nominado  para el 2011 Sovereign European Art Prize de Hong Kong y el Review del Fotomuseum Winthertur en Suiza.

 Su trabajo ha sido presentado en publicaciones como EFE24, OjodePez, Claves de Arte, 30y3 Spanish Photography, 10 X 15, PMS 485C y expuesto en Bienales como Fotoseptiembre (CCMEX. Mexico D.F.) o Fotonoviembre (Fundación Mapfre. Tenerife).

 

Su obra se encuentra  presente en colecciones privadas y públicas como el CDAN o la Fundación Buñuel.

 

*Esta retrato de Jorge Fuembuena fue realizado por Vicente Almazán.

 

21/05/2012 10:01 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

HORST FAAS HA MUERTO

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ADIÓS A HORST FAAS: CRONISTA DE LA GUERRA
Ha muerto el fotógrafo alemán, nacido en Berlín, Horst Faas (1933-2012), uno de los grandes cronistas de la guerra del Vietnam. Estuvo en Bangladesh, en Argelia, en el Congo, en Saigón, y sus fotos destacan por su humanidad y por la crudeza. Fue, además, un gran editor de fotografía: por ejemplo de las famosas fotos de Eddie Adams (la ejecución de un prisionero) y de Nick Ut (la niña que corre desnuda en medio del horror y de las bombas), y estaba en posesión de dos premios Pulitzer, uno en 1965 por sus trabajos en Vietnam y otro en 1972 por sus fotos del conflicto de Bangladesh.

*Una de sus fotos más impresionantes, de 1969, es la de esta mujer vietnamita que acaba de descubrir el cadáver de su marido entre un montón de más de 40 cuerpos abatidos.

11/05/2012 08:25 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JEAN MARIE PERIER: MITOS Y MÚSICOS

Jean Marie Perier es un fotógrafo y cineasta francés nacido en 1940. Se ha significado en su atención al mundo de la música, especialmente en los años 60 y 70, pero también ha seguido haciendo retratos magníficos de la canción y de la moda. Aquí traigo una pequeña selección. También ha fotografiado, pongamos por caso, a Henri Salvador o Adamo, a Catherine Deneuve o a Emmanuelle Beart.

 

Marianne Faithfull.

France Gall.

Natalie Portman en dos fotos de 1999.

Françoise Hardy. Cuatro retratos de juventud.

Mick Jagger.

Carla Bruni.

Retrato de Fiona Apple.

Alain Delon.

09/05/2012 00:49 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

NINA LEEN: BELLEZA DE MUJERES

Una de esas fotógrafas que siempre me gustan mucho es Nina Leen. Nació en Rusia en 1913, vivió en Alemania, Suiza e Italia. Muy joven se hizo con una Rolleiflex, y jamás se separaría de ella. Hizo fotos de animales, mucha foto de moda, reportajes callejeros, y trabajó sobre todo para la revista ‘Life’. Murió en 1995. También debo decir que publicó más de una docena de libros y que era refinada, que buscaba la beldad y la perfección, y que fue una maravillosa retratista de mujeres en todos los ámbitos de su vida: desde la cocina al salón, desde un desfile a una fiesta o un baño en una piscina, desde una travesura doméstica a un estreno.

 

ART-STUDIO FREUDENTHAL

[Mañana, a las 20.00 horas, se inaugurará la exposición Art-Studio Gustavo Freudenthal, cuyos comisarios son Julio Sánchez Millán y el profesor Javier Turrión, autor de un libro sobre el fotógrafo y cónsul alemán que recibió a Albert Einstein en 1923. Este es el texto que acompaña la presentación de la muestra, en la que no hay obras originales salvo en vitrina. Julio Sánchez Millán ha hecho copias de época de mediano formato.]

 

 

 

 

Gustavo Freudenthal (Hannover, 1869–Zaragoza, 1948) llegó en 1892 a España sin formación fotográfica conocida. Trabajó primero en el Estudio Fotográfico Napoleón de Barcelona, ciudad donde se casó en 1897, y desde el año siguiente en el gabinete madrileño de Christian Franzen, afamado fotógrafo de la aristocracia.

En 1905 consiguió el título de «Proveedor de la Real Casa», lo que le facultaba para exhibir en su sello la corona de la Casa Real, y en 1906 tenía ya instalado su estudio zaragozano en el número 31 del Coso, donde permaneció hasta marzo de 1917, momento en que lo trasladó al edificio del Banco de Aragón, en el número 54 (actual 42) de la misma vía, en cuyo ático hizo instalar unas cristaleras que le permitían trabajar con abundante luz natural. Para entonces era ya cónsul honorario de Alemania en Zaragoza.

En 1930, la familia Freudenthal-Portas se mudó a un chalet de su propiedad sito en la calle Orús y, por esas mismas fechas, Gustavo abandonó su actividad como fotógrafo y traspasó su estudio a Willy Koch, alemán afincado en San Sebastián. En 1932 cesó como cónsul, viviendo desde ese momento como un ciudadano particular hasta su muerte, en plenas fiestas del Pilar del año 1948.

Por su cámara desfilaron miles de personas de diferente posición social y centenares de situaciones ciudadanas que él supo reflejar con especial maestría y singular elegancia. Reportero gráfico y director artístico de Heraldo de Aragón, sus fotografías ilustraron también otras publicaciones periódicas como ABC o La Ilustración Española y Americana.

Al desconocerse el destino de su archivo, la paulatina recuperación de su legado es una tarea inacabada que esta exposición, la primera que se le dedica, ha pretendido impulsar gracias a la colaboración de numerosas instituciones y particulares.

 

07/05/2012 13:34 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FREUDENTHAL EN EL PARANINFO

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Julio Sánchez Millán, en colaboración con Javier Turrión, el gran experto en la vida y obra de Gustavo Freudenthal (acaba de publicar un libro con STI, el sello de Javier Cinca), se ha puesto a trabajar para recuperar la obra del fotógrafo alemán, que se instaló primero en Barcelona, luego en Madrid y finalmente en Zaragoza, donde fotografía distintos niveles sociales: mujeres de la burguesía, empresas como los Escoriaza, familias como los Yarza, etc. Julio ha contado con la colaboración de mucha gente para hacer la exposición que se inaugura el próximo martes en el Paraninfo, en las salas de abajo.

 

04/05/2012 16:39 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

RICARDO CASES, EN PHOTOBOLSILLO

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El fotoperiodista alicantino Ricardo Cases protagoniza la nueva entrega de la Biblioteca de fotógrafos españoles PHotoBolsillo de La Fábrica Editorial. Un volumen que recorre los distintos temas que han centrado la trayectoria Cases como las imágenes lúdicas, las hechas por pura diversión; el fotoperiodismo, que le ha llevado a hacer desde retratos presidenciales hasta fotografías en escenarios traumáticos, y las impactantes secuencias de caza que buscan poner en evidencia al objeto retratado y sus contradicciones, con el discurso que esto genera. Asiímismo, el ser humano es el centro indiscutible de cada una de sus fotografías, así como las tradiciones españolas, en constante contradicción con la modernidad.

«Ricardo no ha sido nunca un esteta. Cada vez que dispara tiene claro cuál es el objeto de su interés y jamás se le vio hacer una foto vacía, una composición meramente formal, atmosférica o metafísica. Siempre retrata algo, y cada foto es siempre una captura. Con la soltura que da el fotoperiodismo comienza a manifestarse en libertad otro de sus rasgos más característicos: el humor. Sin poder evitarlo, en sus retratos y reportajes de encargo aflora un punto de vista irónico y provocador, un lenguaje surrealista, detonador y subversivo que pronto dará paso a sus primeros proyectos personales en el colectivo Blankpaper», afirma en el prólogo Luis López Navarro.

Las 57 fotografías seleccionadas, realizadas entre 2004 y 2011, son de luz agresiva y composición visceral. «Lo que interesa es lo que está dentro de la foto, en un proceso mucho más conceptual que plástico. Busca ante todo el impacto, una enajenación que ponga en evidencia el momento clave, el objeto retratado y sus contradicciones, el discurso que genera. En sus trabajos más recientes, este desinterés por la estética convencional acabará convirtiéndose en una poderosa estética propia, una estética impactante y brutal que nace del estómago y del contenido. Cercana a una poesía salvaje, la fotografía acaba siendo una yuxtaposición de barbaridades», expone López Navarro en el texto introductorio.

Ricardo Cases (Orihuela, Alicante, 1971)
Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad del País. En 1997 se muda a Berlín, donde publica sus primeras fotografías en el periódico Scheinschlag. Un año después se traslada a Madrid para realizar un curso de fotografía en la Universidad Complutense. Recibe clases de Pablo María García Llamas, Jaime López y Diego López Calvin. Durante dos años trabaja de paparazzo para una agencia. En 2000 comienza a colaborar con el diario El Mundo y, más adelante, para sus suplementos Magazine y Yo Dona. Funda el colectivo BlankPaper en 2005, un grupo de fotógrafos asentados en Madrid. Otros miembros son Julian Barón, Alejandro Marote, Oscar Monzón, Mario Rey, Fosi Vegue y Antonio M. Xoubanova. El grupo creará la Escuela BlankPaper en Madrid, Valencia y Castellón, para que los nuevos fotógrafos adquieran experiencia.

En 2007 recibe el Premio Foto-Reportaje en la feria de arte ARCO y al año siguiente el premio Nuevo Talento FNAC de Fotografía, con el trabajo La caza del lobo congelado. Junto a la diseñadora Natalia Troitiño, funda el sello Fiesta Ediciones, con la intención de autoeditar sus libros y estimular la creación editorial de otros fotógrafos. Con esta idea nace FiestaFiesta, una colección de fanzines que recoge los trabajos de nuevos fotógrafos. En 2009 recibe la Beca OFE de la Universidad de Extremadura, con la que produce su primer libro, titulado Belleza de barrio. En 2011 se traslada a vivir a Valencia para acabar el libro Paloma al aire y comienza el trabajo El porqué de las naranjas.

Sus trabajos han sido expuestos de forma individual en GetxoPhoto, FNAC, Galería El Fotómata de Sevilla, Fresh Gallery de Madrid, Fundación Miguel Hernández o Zaragoza Photo. Ha participado en muestras colectivas en PHotoEspaña, Fotofestival y Photosensitive Space en Lodz (Polonia), Galería Pilar Riberaigua (Andorra), Centro Cultural de España de Lima, Instituto Cervantes de Milán (Italia), Photographer´s Gallery de Londres, La Casa Encendida, o Les Reencontres d’Arles. Es autor de los libros Supernormal (Fiesta Ediciones, Madrid, 2008), Belleza de barrio (Universidad de Extremadura, 2008), El blanco (Is Identity Signs, Madrid, 2009), La caza del lobo congelado(Fiesta Ediciones y Cuadernos de la Kursala, Universidad de Cádiz, 2009) y Paloma al aire. (Photovision, Madrid, 2011). 

[Nota de La Fabrica / Photobolsillo]

 

 

04/05/2012 11:06 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LA OBRA DE ALESSANDRO RABBONI

Alessandro Rabboni nació hace 28 años en Roma, ciudad desde la que se mueve. Ha vivido y trabajado en varios países. Al margen de su sentido de la belleza, destaca por la elaboración final de sus fotos. Ha retratado a mucha gente: trabaja el retrato, la moda, y ha colaborado con revistas como ‘Vogue Italia’, ‘GP Magazine’ y ‘Vanity Fair’. Entre otros retratos, destaca por sus colecciones sobre Simona Molinari.

 

 

04/05/2012 10:32 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EMIL OTTO HOPPÉ Y SUS FOTOS

Emil Otto Hoppé nació en Munich en 1878 y murió en Inglaterra en 1972. Para entonces era uno de los grandes fotógrafos ingleses: había hecho retrato y desnudo, fotos de estudio, foto de calle, siempre con un punto de glamur y de sofisticación, como se ve en esta entrega, tan personal.

04/05/2012 01:11 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

WALTER CARONE Y SUS RETRATOS

Walter Carone (1920-1982) era hijo de un italiano que emigró a Cannes y de él aprendió los secretos de la fotografía. Su padre era un maestro de bodas, bautizos y banquetes.  En 1945, Walter se trasladó a París con su pequeña cámara; pronto colaboraría con ‘France-Dimanche’, ‘Point de Vue’, ‘Elle’ y Paris-Match’, del que sería uno de sus principales reporteros y responsables de fotografía. En 1951 realizó una de sus fotos más famosas: esta de Brigittre Bardot en los tejados de París. Y también retrató a Colette, la pasión de Romy Schneider y Alain Delon, la belleza de Catherine Deneuve o Ingrid Bergman, el encanto dulce de Audrey Hepburn, a personajes célebres como De Gaulle o Jean Paul Sartre. Crearía la revista ‘Photo’  y después ‘Photo Journal’. Ha publicado varios libros de retratos.

Colette.

Miss Rumanía, 1948.

Ingrid Bergman.

Audrey Hepburn.

Catherine Deneuve.

Marlene Dietrich.

Otra foto de Walter Carone, de Romy Schneider (de ella y Alain Delon, en 1961, y de ella a solas), uno de los rostros más inolvidables de la historia del cine. Reflejaba pasiones y contrastes: candor, belleza, misterio, melancolía, dolor, una fuerza inasible, arrebato y desesperación. Del libro ‘Mano invisible’ de Adam Zagajewski (El Acantilado), uno de mis escritores favoritos, tomo un fragmento de una elegía dedicada a otra persona, Paola Malavassi.

 

“... se ocupaba de la vida y de la poesía,

de la antigüedad y de la modernidad.

Nada se puede decir sobre su muerte.

En las fotografías se le ve siempre serena,

su cara está indefensa y abierta.

Su cara siempre apela al futuro,

pero el futuro, despistado,

mira hacia otra parte”.

02/05/2012 10:14 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MARCO GLAVIANO: RETRATOS Y DESNUDOS

Marco Glaviano es un fotógrafo nacido en Palermo en 1942. Se ha dedicado y se dedica al mundo de la moda y del retrato. Y del desnudo, como se ve aquí. Una de sus modelos más constantes es Cindy Crawford.

30/04/2012 00:28 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ELENE USDIN: CASI CUENTOS DE HADAS

Una curiosa fotógrafa francesa, Elene Usdin, apasionada por el mundo femenino, por el autorretrato y por una atmósfera de cuento de hadas con elementos más o menos inquietantes. Empezó como ilustradora, cosa que se percibe, y en 2002, hace ahora una década, se inclinó hacia la fotografía. Compone cuadros y escenas, juega con los interiores y en sus fotos siempre hay un mundo de tinieblas de luz, de asombros, de elegancia. Es una contadora de historias influenciada por el surrealismo.

28/04/2012 20:34 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MARK SELIGER Y SUS RETRATOS

Mark Seliger es un fotógrafo norteamericano, nacido en 1959, que se ha especializado en el retrato, en la moda y en el diseño y realización de portadas de discos. Conoce por igual el mundo de la música que el del cine o el de la moda. Sus fotos poseen una gran personalidad y una calidad indiscutible.

Bob Dylan.

Kim Kardashiam.

Anne Hathaway.

Robert Downey Jr.

Al Pacino.

Jennifer Aniston.

 

Julia Roberts.

Drew Barrymore.

Iman.

Kate Perry.

Christopher Walken.

Jeff Brigdes.

Naomi Watts.

Christina Aguilera.

Tom Waits.

Kurt Cobain.

Natalie Portman.

 Charlize Theron, 1997.

 

LAS FOTOS DE EMIL OTTO HOPPÉ

Autorretrato de E. O. Hoppé. 1912. Abajo, en un retrato de Cecil Beaton.

 

Emil Otto Hoppé es un gran fotógrafo alemán, nació en Munich en 1878, y murió en Londres en 1972; pronto se instaló en Inglaterra y está considerado uno de los grandes maestros de la fotografía inglesa. Durante cuarenta años, entre 1900 y 1945, más o menos, realizó una obra variada e ingente. Fue capaz de retratar a escritores y artistas, a numerosas mujeres en retratos de carácter pictorialista y sofisticado, y a las gentes de las calles, de las que hizo varias series. Actualmente puede verse una exposición suya en la Fundación Mapfre hasta finales de mayo.

Anna Pavlova.

Ruth St. Denis, bailarina norteamericana.

 

Nijinski.

 

 

Margot Fonteyn.

Ezra Pound.

Rabindranath Tagore, 1920.

Retrato de un hombre de la calle. 

 

 

08/04/2012 10:34 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EL ARTE DE TONI THORIMBERT

Toni Thorimbert por Nicocolo G. O Giuseppe Nicoloro.

 

RETRATO Y RECUERDO DE UN FOTÓGRAFO: TONI THORIMBERT

En el año 1991, en el Hotel Meliá, conocí al fotógrafo italiano Toni Thorimbert. Era un tipo especial, que había hecho cosas de moda, retratos de artistas y escritores y que estaba fascinado con un torero: José Miguel Arroyo, Joselito, a quien entrevisté para ‘El Periódico de Aragón’ en compañía de Javier Valero. Toni lo había seguido por todas partes, durante casi dos años: le había hecho fotos en la comida, en la cena, de tertulia con su cuadrilla, en el campo, en su sobria habitación, etc. Y en la plaza le había hecho las fotos justas, pero no le interesaba eso exactamente. Le interesaba el perfil de leyenda de un torero especial, sobrio, que tenía algo de la austeridad de un castellano viejo con una infancia difícil. Entonces entrevisté a Thorimbert, que me dijo que no había fotografiado a Italo Calvino, uno de sus autores favoritos, porque tenía la sensación de que con las fotos les robaba un poco el alma a sus personajes, y no quería hacer eso con alguien a quien estimaba mucho. Hoy, por puro azar, he encontrado algunas fotos suyas. Toni Thorimbert se ha dedicado mucho a la moda. No sé qué pasó con aquel libro de Joselito, por el que estaban muy interesados en Japón. Me enseñó una selección de fotos, que eran realmente impresionantes: el regreso de la España negra.

Un autorretrato de Toni Thorimbert.

06/04/2012 19:42 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ESMAHAN ÖZKAN: VERDAD Y MAGIA

Esmahan Özkan es una fotógrafa turca nacida en 1987. Es una auténtica revelación: sus fotos poseen lirismo, misterio, fuerza y una delicadeza casi inefable. Cuelgo aquí una selección de sus fotos, tomadas de diversos registros de internet. Le interesa muy especialmente el universo femenino, la fuerza de los rostros, el cuidado de las atmósferas. He aquí un ejemplo.

06/04/2012 12:42 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MARCHAMACLO: UNA BICI DE CARIÑO

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MARCHAMALO: EL CICLISTA ENTUSIASTA

QUE SIEMPRE ANDA CERCA

Jesús Marchamalo es uno de esos tipos entrañables y sabios, marcados por la curiosidad y por el fervor a la vida. Es un letraherido indesmayable, un rastreador de biografías, de detalles, de objetos, un explorador de secretos que luego cuenta como nadie. Y es uno de esos ciudadanos entrañables que siempre está cerca aunque esté lejos, aunque esté animando las tardes de ‘La estación azul’, conversando con escritores o paseando con sus hijos y su mujer por las playas de Cantabria. Hace un instante, ha tenido otro gesto de afecto y me manda esta nota, con obsequio: “Antón, no sé si te mandé esta foto en su momento. Ando ordenando carpetas en el ordenador y ha aparecido ésta. Me acuerdo de ti cada vez que veo bicicletas. Y cada vez hay más!!”

05/04/2012 12:01 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JESSICA LANGE, FOTÓGRAFA

UNA HISTORIA DE AMOR Y FOTOGRAFÍA

 

[La gran actriz Jessica Lange vivió siete años con el asturiano Paco Grande, hijo de Grande Covián, que integra la comunidad de fotógrafos ciegos del mundo y reside en Cuzco, y ahora expone sus fotos por el mundo. Ahora su trabajo sobre México llega a la Casa de las Américas.]

 

 La vida, como la fotografía, es la escritura del azar y de la luz. Parece que alguien la escriba a ciegas. La estancia de Jessica Lange en Avilés, en el Centro Niemayer, permitió rescatar una de esas historias tremendamente humanas y llenas de ramificaciones. Lange, la actriz que enamoró a ‘King Kong’ y que intervino en películas como ‘Tootsie’, ‘Frances’ o ‘El cartero siempre llama dos veces’, entre otras, se ha convertido en fotógrafa: lleva casi una veintena de años captando lo que ve con una poética muy personal: trabaja en blanco y negro con la máxima de “mirar sin ser vista”, de estar ahí, ante una escena o ante un grupo de gente, sin perturbar a nadie. Huye del efectismo, de los grandes temas: capta detalles, sombras, masas, instantáneas llenas de misterio y de humanidad. México ha sido hasta ahora el país que más le ha atrapado. Todo empezó el día en que su compañero Sam Shepard, al regresar de un viaje, le regaló una cámara Leica.

Jessica Lange llegó tarde a la fotografía, y en realidad podría haber llegado mucho antes: a través de su primer marido, el fotógrafo, viajero y operador de cine Paco Grande, hijo del doctor Francisco Grande Covián. Nacido en Colunga en 1943, pronto se marcharía a Minnesotta, donde creció, donde estudió y donde se hizo profesor, fotógrafo y observador del mundo. Paco Grande, según confesó en varias ocasiones, conservaba una imagen muy cariñosa de su padre: era un hombre formado en el ámbito de la Residencia de Estudiantes y de la II República, de espíritu socarrón, que siempre le aconsejaba que no perdiera el tiempo: que leyera, que hiciera fotografía, que viera cine, que saliera con chicas... Grande ha evocado una hermosa imagen de su progenitor: iba a buscarlo hacia las seis al colegio. Ya era de noche y un espeso manto de nieve se extendía por las calles bajo un cielo nítido. Algunos años más tarde, Paco Grande ingresó como profesor en la Universidad de Minnesotta y allí conoció a una joven, Jessica Lange, que estudiaba Historia del Arte. Sería su tutor escasos meses: poco después los dos, enamorados y aventureros, se irían a recorrer mundo. Antes de llegar a España, vendrían a menudo y residirían muchos meses en Barcelona, estarían Nueva York. No se sabe con exactitud si fue entonces o más tarde, tal como han escritor Julio Villanueva Chang o Mario Bellatin, muy interesados en la figura de Paco Grande, cuando Grande hacía sus fotos y se acompañaba de una joven que hacía de mimo: era la futura actriz.

Cuando expuso en Avilés una selección de 50 de sus instantáneas, Jessica Lange recordó a su marido español con mucho cariño. Y recordó sus viajes, las historias que le habían contado de la Guerra Civil. En cierto modo, recuperaba un montón de sensaciones perdidas, pero aún vívidas en su imaginación. Y recordó también una paradoja: Paco Grande ya era fotógrafo, fotógrafo de viajes, sobre todo, aunque también le haría muchos retratos a ella y a Andy Warhol, y juntos estuvieron en el mayo francés, donde coincidieron con creadores como Danny Lyon, Robert Frank y otros. Lange decía que los grandes maestros de la fotografía estaban muy presentes en sus vidas de entonces, aunque ella no mostraba demasiado interés por la fotografía: el artista era Paco Grande, que usaba una Leica M2, una Nikon F3 y una Hasselblad. Realizaron diversas expediciones, iban de aquí para allá, regresarían a Estados Unidos, pero Jessica veía la fotografía como algo accidental. Uno de los viajes más importantes de entonces lo hicieron a Setenil de las Bodegas con Danny Seymour para grabar un documental sobre el flamenco; Paco Grande hizo de operador de cámara. La película se había perdido y se recuperó casi treinta años después, y fue digitalizada y remasterizada.

Jessica Lange y Paco Grande se casaron en 1970 y se separaron definitivamente cuando ella rodó ‘King Kong’, en 1975, algunas fuentes dicen que fue durante las giras de presentación de la película. Se divorciaron en 1981, el año en que se estrenó ‘El cartero siempre llama dos veces’, la película de Bob Rafelson que convirtió a la actriz en un auténtico sex simbol. La escena sexual en la mesa de la cocina con Jack Nicholson forma parte de los instantes más tórridos del cine de los últimos tiempos. Paco Grande siguió haciendo fotos, pero con una incidencia muy peculiar: se fue quedando ciego. Perdió por completo la vista del ojo derecho y conservó muy poca visión en el izquierdo. Tras viajar por Tailandia y otros lugares de la tierra, se instaló en Cuzco donde sigue haciendo fotos e integra esa gran comunidad de fotógrafos ciegos, que capitanean, por decirlo de algún modo, Evgen Bavcar, Toun Ishii, Flo Fox. El escritor Rodrigo Rey Rosa dice que le debe a Paco Grandes –que tuvo por compañero al perro labrador Basil- la lectura de su gran amigo Paul Bowles, el autor de ‘El cielo protector’, y lo define como el dueño de una “obra fotográfica importante”. El periodista Julio Villanueva Chang lo retrata así: “Paco Grande es un fotógrafo ciego, un artista de la visión con retinitis pigmentaria, esa enfermedad hereditaria y degenerativa de la vista que padecen más de tres millones de personas en el mundo”. Ahora, por desgracia, no podrá ver las fotos de su ex esposa Jessica Lange, cuya estética no está muy lejos de la suya: “No busco ni lo espectacular ni el esteticismo; al contrario, encuentro la belleza en la sencillez, en la banalidad de una escena, en una luz, en una mirada, en la pobreza, en la desnudez, en la humanidad”.

 

[Jessica Lange acaba de inaugurar una exposición de sus fotos mexicanas en la Casa de América. Y ha conversado hace poco con Montse Domínguez en ‘A vivir que son dos días’ en la cadena Ser. Este artículo apareció hace algunas semanas en ‘Heraldo de Aragón’.]

 

31/03/2012 19:00 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LEE MILLER: SUS FOTOS

El jueves, de camino a Sevilla, me encontré con mi hija Aloma y fuimos a La Central. Allí, entre otras cosas, me compré un libro de Lee Miller (1907-1977): ‘Portraits from a life’ (Thames & Hudson, 2005), un volumen que ofrece un recorrido por la obra fotográfica de una mujer que fue modelo, amante y colaboradora de Man Ray, amiga y amante de Picasso, integrante del grupo surrealista (fotografió a muchos de sus miembros: Paul Eluard, Picasso, Max Ernst, Leonora Carrington...), a muchos escritores y artistas (desde Henry Moore a Cocteau, desde Braque a Morandi, desde Dylan Thomas, desde Stephen Spender), y que tuvo una importante presencia como reportera de guerra en la II Guerra Mundial (hay una foto suya en la bañera de Hitler, captó a nazis suicidas, captó a prisioneros de campos de concentración). Se casó con Roland Penrose y tuvo una vejez compleja. Fue una mujer de una belleza extraordinaria.

Lee Miller retrata a Paul Eluard y Nusch, a Addy y Man Ray, y a su marido Roland.

Picasso fue amante efímero de Lee Miller: aquí está con el hijo de Lee y de Roland, que le dedicó un precioso libro.

Otro retrato de Picasso.

Lee Miller retrata a Max Ernst, Leonora Carrington y Paul Eluard.

Max Ernst y Dorothea Tanning, vistos por Lee Miller.

Charles Chaplin, retratado en París hacia 1931.

Una estupenda foto de René Magritte. (En la primera foto, vemos a Lee Miller, en 1935, en Egipto. Una mujer de acción).

24/03/2012 14:40 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

NACE CORDELERÍA ILUSTRADA

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La Cordelería Ilustrada es una nueva forma de entender la literatura, literatura barata de alto voltaje que no tiene precio.

 

Os invitamos a acompañarnos.

 

Intervendrán:

 

Víctor Guíu y David Giménez (Editores)

Sergio Grao y Pascual Ferrer (Autores)

 

Y nuestros amigos y compañeros:

 

Gran Bob -Roberto Artigas- con su música cordelera

Luis Felipe Alegre, rapsoda

Víctor Monzón y La Europa del Aborigen.

 

 

Se presentarán las tres primeras obras:

 

1. Pequeño Diccionario de los -Ismos (una visión sesgada); de Sergio Grao

2. La Sastrería; De Pascual Ferrer.

3. Citas y Máximas (1); VVAA

 

 

Si quieres estar al tanto, aquí tienes su ventana al mundo:

 

http://cordeleriailustrada.blogspot.com/

 

*Recibo esta nota de Víctor Guiu, el poeta incesante de Híjar y agitador cultural. Y la estupenda foto la tomo de su blog. Foto con dos hijos: el niño, precioso, y el sello editorial.

 

ROGI ANDRÉ, GRAN FOTÓGRAFA

ROGI ANDRÉ, O ROZSA KLEÍN,

UNA MARAVILLOSA FOTÓGRAFA DE PARÍS

Rogi André, cuyo nombre verdadero era Rozsa Klein, conoció al fotógrafo húngaro André Kertész y se casaron en 1928. Vivieron juntos hasta 1932; en algún lugar he leído que ella también era violinista. Era francesa y retrató a muchísima gente del mundo del arte. Su maestría no es la de su marido, pero tampoco merece desconsideración alguna. Sabía mirar y poseía, entre otras cosas, un maravilloso sentido del contraste y del contraluz. Era una maestra del claroscuro y de la foto de contexto. Nació en 1905 y murió en 1970.

Kandinsky, muerto en su cama en 1944.

Jacques Lipchitz, Paris ca 1935.

Joan Miró.

Max Ernst.

George Braque.

Piet Mondrian.

Jacqueline Lamba, 1935. Abajo un autorretrato de Rogi André.

 

18/03/2012 00:32 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FREUDENTAL, POR JAVIER TURRIÓN

¡Ya en las librerías el nuevo libro de STI ediciones: una magna obra de Javier Turrión!

 

GUSTAVO FREUDENTHAL

(Hannover, 1869 - Zaragoza, 1948)

CÓNSUL DE ALEMANIA EN ZARAGOZA

FOTOGRAFO DE LA REAL CASA

 

¿Nazi?, ¿Judío?, ¿Artista?, ¿Pícaro? La vida de Gustavo (o Gustav) Freudenthal, como la de todos, es un complejo puzzle cuyos límites se difuminan en el tiempo y el espacio colectivos. El profesor Javier Turrión reúne las piezas con la frialdad aparente de un científico en su laboratorio, pero su voz en off, omnipresente pero con la distancia de la ironía, repleta de apostillas y puntillosos comentarios, termina por convencernos de que es más bien el actor que mueve los hilos en este retablo de las maravillas que es nuestra historia...

 

Una biografía atípica, que es también un fresco histórico de un periodo que, aunque relativamente cercano, corre el peligro de parecer remoto. Basado en un exhaustivo trabajo de hemeroteca e investigación de la correspondencia diplomática alemana, así como en los archivos familiares, el libro de Javier Turrión recorre las primeras décadas del siglo XX en círculos concéntricos que, partiendo del núcleo familiar (con una tragedia en su centro) se extienden a la vida local zaragozana (con especial hincapié en el ámbito universitario y científico), a la política nacional (dictadura primorriverista, II República...) y a los acontecimientos internacionales, marcados por las dos contiendas mundiales.

 

Ilustrada con 165 fotografías de la época, Gustavo Freudenthal es la obra erudita de un científico, pero se lee como una novela.

 

STI ediciones, colección VETERA 02.

Zaragoza, marzo de 2012

24 x 26 cm. 614 páginas.

 STI ediciones, la editorial "sin atributos". Sin diseño ni línea editorial. Cada libro: un mundo.

 

*Nota de prensa de la editorial del poeta, librero y editor Javier Cinca. En la portada, el fotógrafo cónsul que captó a Albert Einstein en su viaje a Zaragoza.

 

EBRO : ORBE. SINDICATO DE TRABAJOS IMAGINARIOS

16/03/2012 08:18 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

SANDER & SOMOROFF, EN VALLADOLID

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La Sala Municipal de Exposiciones de las Francesas presenta a partir del próximo jueves día 15 de marzo, y por primera vez en España, la exposición “AUSENCIA DE SUJETO” un conmovedor homenaje al trabajo del legendario fotógrafo August Sander, Gente del Siglo XX. La muestra es una profunda y pasional meditación sobre la memoria, la imaginación, la resistencia humana y la creatividad del fotógrafo Michael Somoroff

La originalidad de este trabajo se basa en el entusiasmo de Somoroff por la observación y la interpretación. Ausencia de Sujeto permite revisionar la obra de August Sander, haciendo posible comprender la riqueza de la intención de Sander. En cada una de las imágenes de August Sander, Michael Somoroff ha borrado los sujetos dejando sólo el fondo. La revolución digital ha centrado la atención en su potencial para la manipulación. A través del uso del software,  Somoroff ha sacado de la foto lo que siempre hemos creído que era un “elemento esencial” -el sujeto, el retrato. Los fondos de las imágenes, antes considerados fragmentos secundarios, ahora se convierten en los motivos principales. Han sido traducidos en imágenes totalmente concebidas de nuevo, que justamente pertenecen  al idioma “post moderno”.

La exposición Ausencia de Sujeto es un ejemplo perfecto del delicado equilibrio entre la alquimia y la investigación. En sentido conceptual y humanístico, cada una de las imágenes de Somoroff demuestra el poder persuasivo y la estética de la obra de Sander incluso cuando falta el sujeto humano. Es un tipo de fotografía al que no estamos acostumbrados,  y más relacionada con la idea de creatividad. En las imágenes confluyen casualidad y aprobación. Lo que Somoroff celebra es establecer que el arte postmoderno no está dislocado, sino que es algo con raíces, tradición y continuidad.

 

August Sander

 

August Sander es considerado como el mejor fotógrafo retratista alemán de los primeros años 20. El primer libro de August Sander, la controvertida publicación sobre el retrato colectivo de la sociedad alemana, Rostro de Nuestro Tiempo (Antlitz der Zeit), fue publicado en 1929. Después, fue ampliado con el trabajo al que Sander dedicó toda su vida, Gente del Siglo XX (Menschen des 20 Jahrhunderts). Rostro de Nuestro Tiempo contenía una selección de 60 retratos y pretendía mostrar un perfil representativo de la sociedad durante la República de Weimar. Sander, desde una posición política neutral, intentó crear un estudio fotográfico que incluyera todas las ocupaciones, profesiones y clases, que formaban la estructura social del país en los años después de la Primera Guerra Mundial. Esta serie está dividida en siete secciones: la granja, los oficios y comerciantes, las mujeres, clases y profesiones, los artistas, la ciudad y la última, gente (personas sin hogar, veteranos, etc.). Sander fotografiaba sujetos de todos los tramos de la vida y creó un catálogo tipológico de más de 600 fotografías de gente alemana. Los sujetos eran colocados formalmente e identificados solo por un pie de foto que especificaba sus referencias sociales.

La ambición de Sander era crear un retrato universal del género humano, un documental monumental. Con los retratos de Sander, vemos a un artista intentando documentar, sistematizar y organizar tipos modernos de gente, con el fin de lograr una mejor comprensión de los cambios en aspectos como clase, raza, profesión, etnicidad y otras construcciones de identidad. Las imágenes se convierten de este modo, en la representación de tipos, como el pretendía que fueran, más que retratos de individuos.

 

Michael Somoroff

 

Michael Somoroff, el hijo del eminente fotógrafo Ben Somoroff, nació en Nueva York en 1957. Michael estudió Arte y Fotografía en el New School for Social Research y también aprendió ayudando a su padre en el interior de su estudio, en el exterior y en la cámara oscura. En 1978, a la edad de 21 años, abrió su propio estudio y poco después empezó a trabajar para prestigiosas revistas en Estados Unidos y Europa. En octubre de 1979 tuvo lugar la primera exposición de Somoroff en el Centro Internacional de Fotografía de la ciudad de Nueva York, bajo la supervisión personal de Cornell Capa quien lanzó la carrera del joven Somoroff.

 

En 1980, Somoroff se trasladó a Europa y trabajó en Londres, París, Milán y Hamburgo. Justo después de su llegada a Europa, se convirtió en un destacado fotógrafo por méritos propios y pasó a ser un colaborador habitual de prestigiosas revistas a ambos lados del Atlántico como Vogue, Harper’s Bazaar, Stern y Life. Continuó desarrollando su trabajo personal, viajando a través de Europa y el Norte de África, forjando muchas amistadas que él tomó como los cimientos de su lenguaje artístico. Entre sus más importantes mentores estaba el fotógrafo Gyula Halász, más conocido como Brassaï, Andreas Feininger, Louis Faurer y Andre Kertész.

 

Desde que regresó a Nueva York a finales de los años 80, Michael Somoroff se ha dedicado en profundidad  a la investigación y a su producción artística. Su dedicación a la reforma social a través de la promoción de las artes es la piedra angular de sus actividades. Frecuentemente imparte charlas y colabora con corporaciones e instituciones culturales de todo tipo para crear programas que utilicen el arte como una herramienta para mejorar la comunicación entre la gente y las comunidades. Somoroff es también conocido por su fuerte interés en la religión y la condición espiritual.

 

La obra de Somoroff está presente en muchas e importantes colecciones de arte repartidas por todo el mundo, entre las que se incluyen el Museo de Arte Moderno de Nueva York; el Museo de Bellas Artes de Houston (Texas); y la Smithsonian Institution de Washington.

 

 La exposición permanecerá abierta hasta el 1 de mayo. [Esta nota es del gabinete de prensa de la muestra.]

12/03/2012 10:17 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

CINDY SHERMAN: AUTORRETRATO

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Hubo una época en que me gustó mucho Cindy Sherman, la fotógrafa norteamericana que casi siempre se autorretrata. Luego dejó de gustarme tanto. Y ahora vuelve a gustarme por una razón afectuosa: a mi hija Aloma le gusta mucho. Sé que no tiene demasiado sentido lo que digo, pero es así. Y me ha gustado mucho esta foto. Sherman es muy teatral, imaginativa, tiene alma de transformista. ¿Cuántas mujeres, cuántas artistas, cuántas actrices puede ser Cindy Sherman?

13/01/2012 19:09 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS A LA GRAN EVE ARNOLD

Acaba de fallecer a los 99 años, en una residencia de ancianos, Eve Arnold, la fotógrafa norteamericana que se incorporó en 1951 a Magnum, la primera mujer que lo hizo. Eve Arnold ha retratado a las gentes humildes de Estados Unidos, a los negros y el mundo del jazz, estuvo en Rusia, captó a Joan Crawford en la intimidad, a Marlene Dietrich, y en 1952 conoció a Marilyn, a quien le hizo fotos durante una década, hasta su última película: ‘The Misfits’. Fueron fotos de mujer a mujer: fotos íntimas, hondas, fotos que ahondaron en la rica personalidad de Marilyn, que se buscó a sí misma siempre: en los libros, en el amor, en el cine, en sus diarios y en sus poemas. Eve Arnold fue una mujer sensible, discreta e intensa que colaboró en diversas revistas: sus fotos respiran hondura, humanidad, responden a una respetuosa forma de mirar. A ella le apasionaban los seres humanos: la fotografía intentaba captar la vida, la verdad, el temblor del alma. Al parecer, en sus últimos, días a Thomas Mann. [Aquí se incorporan fotos de Marilyn, de Cuba, de Silvana Mangano, de Liz Taylor o de Jacqueline Kennedy, entre otros.] 

 

GERED MANKOWITZ: FOTOS DE MÚSICA

 

El fotógrafo británico Gered Mankowitz, nacido en 1946, ha retratado a muchos de los más importantes músicos de los 60, 70, 80 y 90. Aquí vemos a Jimi Hendrix, Marianne Faithfull, Los Rollings, Mick Jagger, Arrows o Kate Bush. Espléndidos y variados retratos de un auténtico maestro de la fotografía musical.

2011: EL GRAN AÑO DE GERVASIO

[Recibo esta carta de Gervasio Sánchez, un amigo de la fotografía y del periodismo. Este tipo de cartas también matizan y explican el éxito de Gervasio: siempre hace públicos sus sentimientos y sus gratitudes y manda sus cosas a muchos amigos. Es un periodista comprometido entre amigos. Actualmente, Gervasio Sánchez expone en el ‘Centro de Historias’ de Zaragoza]

 

Queridas amigas y queridos amigos:

 Por Gervasio SÁNCHEZ

Cuando falta unos pocos días para acabar el año me gustaría contaros que 2011 ha sido muy especial. Por fin he podido presentar mi proyecto Desaparecidos que rondaba por mi cabeza desde que era un joven estudiante universitario y que empecé hace 13 años en un viaje a Chile de finales de diciembre de 1997, pocos meses antes de que naciera mi hijo Diego.

 He tenido la suerte de presentarlo en el Musac de León, La Casa Encendida de Madrid y el CCCB de Barcelona y ahora mismo está en el Centro de Historias de Zaragoza. Sus directores, los actuales, alguno de los cuales como Josep Ramoneda está a punto de dejar su puesto, y los anteriores, apoyaron este proyecto desde el primer día.

  Los equipos de estas instituciones se volcaron en la producción y la realización. La comisaria, Sandra Balsells, trabajó intensamente para que Desaparecidos tuviera la relevancia que ha tenido. Mi editor, Leopoldo Blume, luchó para que los libros fuesen de gran calidad a un precio asequible.

  Pero proyectos bellos y duros como Desaparecidos suelen quedarse en los cajones olvidados o, como máximo, se mantienen en la despensa anímica de los autores por los siglos de los siglos si no son apoyados por personas capaces de arriesgarse.

  Desaparecidos podría haber formado parte del baúl de los olvidos, pero tuvo la gran suerte de contar con el apoyo incondicional de Rafael Doctor cuando apenas era un embrión en mi cabeza.

  Rafael Doctor batalló por él en La Casa de América cuando era su jefe de exposiciones, lo que le acarreó más de un disgusto y decidió ponerlo en marcha un mes después de inaugurar como director el Musac de León en abril de 2005.

 Tengo que decir que me dio total libertad para realizar el proyecto como yo quisiese e, incluso, en un acto de generosidad pocas veces visto, aceptó la fecha de presentación que yo le propuse a sabiendas de que quizá él ya no sería el director del Musac.  

  Además, en otro gesto inusitado en los salones del poder artístico, convenció al director de La Casa Encendida de la importancia de compartir el proyecto y posteriormente, ya como ex director del Musac, fue clave para convencer al CCCB de que se sumase a él.

   Durante los años de realización de Desaparecidos mis encuentros con Rafael Doctor en León sirvieron para recibir múltiples consejos que enriquecieron con creces el resultado final. Estoy seguro que Desaparecidos hubiera cojeado sin sus recomendaciones.

  A poco de que se cumpla un año de la presentación de Desaparecidos no me queda una sola duda de que el apoyo y la generosidad de Rafael Doctor fueron imprescindibles para llevar a buen puerto el proyecto más ambicioso, difícil y arriesgado de mi vida profesional.

  También quiero que sepáis que fue Rafael Doctor quien me presentó al Premio Nacional de Fotografía en 2009 y defendió mi candidatura con tanta pasión que consiguió la unanimidad del jurado, algo verdaderamente muy difícil cuando se trata de valorar la obra de un autor.

Por eso quiero darle las gracias públicamente cuando está a punto de finalizar 2011.

Muchas gracias por vuestra atención

Espero que tengáis un Feliz Año Nuevo

Un abrazo

Gervasio Sánchez

 

29/12/2011 11:26 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

VIRXILIO VIEITEZ O EL NIÑO QUE FUI

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VIRXILIO VIEITEZ, EL HERMANO GALLEGO DE AUGUST SANDER ,

Y EL NIÑO QUE FUI

Ya lo he contado alguna vez: solo tenía una foto de niño. Me la mandó mi hermana o mi madre, no recuerdo cuál de las dos, no me di cuenta de que venía con otras cosas en un sobre grande y la perdí para siempre. La arrojé, supongo, al papel y a la basura. A veces veo esta foto de Virxilio Vieitez y me acuerdo del niño que fui, de las humildes Navidades con mis padres en Castelo, en Lañas, y luego en Arteixo. Y me acuerdo de muchos amigos, de aquellos días, y los comparo con estos: de estos días en que te encuentras con tus hijos,con tus sobrinos, con la gran familia Gascón Brumós. Y os dejo aquí esta foto: este chaval de aldea que no se sabe bien si está orgulloso de sí mismo o si se encuentra asustado... Virxilio Vieitez, el fotógrafo gallego que se parecía a August Sander... Felices Navidades a todos. Feliz 2012.

PEDRO ANGUILA RETRATA A SAURA

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RETRATO DE UN SEÑOR QUE MIRA: CARLOS SAURA

He escrito mucho, muchísimo, sobre Carlos Saura. He estado en su casa en Collado Mediano, y nos hemos encontrado en varias ciudades: Zaragoza, Huesca, Madrid, Barcelona. En el fondo, me gusta mucho más su fotografía que su cine, que ya es decir, y me gusta su vitalidad indesmayable, su pasión por crear. Escribe (novelas, guiones, recuerdos, reflexiones sobre su trabajo), pinta, hace fotos, hace cine, ópera, es un enamorado del amor y de las mujeres, fue un fotógrafo que retrató a los artistas flamencos, y hay en él algo de bailarín aplazado. Pedro Anguila le tomó esta foto; me parece que resume lo que es Saura: un mirón, un galanteador de la hermosura y la paradoja, un insaciable curioso de los colores de la alegría. La foto es de Pedro Anguila, antes Pedro Hernández, y antes y ahora un espléndido fotógrafo y una estupenda persona.

Recomiendo aquí su estupenda página web: www.pedroanguila.com

 

06/12/2011 11:00 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

STANLEY KUBRICK, FOTÓGRAFO

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AUTORRETRATO, CON ARTISTA DE CABARÉ, DEL JOVEN STANLEY KUBRICK

Antes de ser el gran cineasta que fue, Stanley Kubrick se ganó la vida como fotógrafo. Era excelente. Su caso es parecido, en cierta forma, al de Carlos Saura. Hace algunos años Akal publicó casi su obra fotográfica completa. Ese libro-catálogo me lo regaló Jorge Gay. Fue un regalo maravilloso, sin duda. Hoy, dando vueltas, encuentro esta foto suya, este autorretrato con bailarina o artista de cabaré.

05/12/2011 12:58 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LA BELLEZA DE LEE MILLER

Lee Miller (Estados Unidos, 1907-1977) fue modelo para su padre, bailarina, modelo para Vogue y otras revistas, y posó para Edward Steichen. Se trasladó a París y aprendió fotografía con Man Ray, con quien colaboró durante tres años. Cuando ella lo abandonó, él juró que se suicidaría. Luego, Lee Miller siguió haciendo fotos: fue amante de Picasso y se inclinaría hacia el fotoperiodismo: captó los campos de concentración, se bañó en la bañera de Hitler, durmió en la cama de Eva Braun, captó ejecuciones. Se casó con Roland Penrose, pintor e historiador del surrealismo, y poco a poco se fue diluyendo. En cierto modo, por diversas circunstancias, entre ellas la deslealtad, se inclinó hacia el alcohol, el aislamiento y otras formas de dolor y soledad. Estas dos fotos son de Edward Steichen; la de abajo es de 1931.

26/11/2011 18:50 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

BRIGITTE GRIGNET Y SUS FOTOS

 

 

Todas las fotos son de Brigitte Grignet, una fotógrafa belga instalada en Nueva York desde 1996 que se dedica sobre todo al fotoperiodismo. Ha recorrido muchos países del mundo y documento la vida en Colombia, Guatemala, Estados Unidos, etc.

EL 'SENDER' DE LACHÉN Y LEYVA

Me escribe Vicente Lachén a propósito de un proyecto fotográfico sobre Ramón José Sender: “La exposición  ‘Visiones de Mr. Witt’, se expuso en septiembre y octubre en Pla-Za. Ahora en noviembre está en Abizanda y en diciembre llegará a Tardienta. Es la primera muestra que hicimos relativa a a Ramón J. Sender basándonos en sus textos y que surgió a partir de una beca del IEA”. 

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EL PROYECTO

'Visiones de Mr. Witt: la imaginación

de Ramón J. Sender en fotografía',

de Vicente Lachén y Dominique Leyva

 

La muestra, compuesta por 50 fotografías de los dos autores, es un itinerario por la narrativa de Sender, en la que el público no sólo podrá contemplar una sucesión de imágenes, sino que cada una de ellas irá acompañada por el texto y el ejemplar de la novela que ha servido de punto de partida.

 

`Visiones de Mr. Witt: la imaginación de Ramón J. Sender en fotografías´, de Vicente Lachén y Dominique Leyva, está compuesta de 50 fotografías en las que los autores han seleccionado textos de las novelas de Sender y han buscado los lugares geográficos que le inspiraron, el primero en territorio aragonés y Leyva en Alburquerque. Estos dos lugares geográficos dividen el recorrido en dos partes e invitan también a establecer las diferencias entre dos periodos de una de las figuras más destacadas del panorama novelístico español del siglo XX.

Esta exposición se presenta como un itinerario por la narrativa de Sender en la que el público no sólo podrá contemplar una sucesión de imágenes, sino que cada una de ellas irá acompañada por el texto y el ejemplar de la novela que ha servido de punto de partida. A través de las fotografías, Vicente Lachén y Dominique Leyva se trasladan a obras como `Crónica del alba´, `El lugar de un hombre´ o `Imán´, entre más de una docena.

Por ello, decidieron centrar su trabajo en dos etapas, que se repartieron entre los dos fotógrafos. La primera debía abarcar la época de juventud del escritor, que discrurrió en la provincia de Huesca y correspondió explorar a Vicente Lachén, cuya familia paterna procede, precisamente, de Alcolea de Cinca, pueblo donde pasó su niñez el pequeño Sender. Su trabajo también incluye instantáneas de la localidad natal del escritor, Chalamera. 


Por su parte, Dominique Leyva se ocupó de la penúltima etapa de la vida del autor, que transcurrió durante 16 años en Alburquerque (Nuevo México). Allí nació Leyva, y Sender fue profesor en el Departamento de español de la misma universidad donde algún tiempo después estudiaría el fotógrafo mexicano.

Para realizar el trabajo, Lachén y Leyva se leyeron un buen número de obras de Sender, como "Crónica del alba", "El lugar de un hombre", "Relatos fronterizos", "Billy el niño" o "Imán", entre otras muchas, y luego interpretaron con la cámara algunos de los pasajes referidos. Por eso, en la exposición, el público puede contemplar hasta 50 imágenes a color, acompañadas cada una de ellas de un texto en el que se ha basado el fotógrafo para tomarla y el título del libro del que se ha extraído el fragmento.

Además, con las frases de las fotografías se traza una línea narrativa, como si de un relato de Sender se tratara, con Mr Witt (protagonista de uno de sus libros) como particular observador de la historia.

 

*Las dos fotos son de los autores. Y abajo, una foto de Lachén y Leyva de la FNAC.

14/11/2011 08:48 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ÉL FOTÓGRAFO EVGEN BAVCAR

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UNA FOTO DESDE LAS SOMBRAS
DEL FOTÓGRAFO CIEGO EVGEN  BAVCAR

Hace unos días escribí aquí del fotógrafo Paco Grande, de quien estoy preparando un reportaje extenso. Y hablaba de los fotógrafos ciegos: uno de los más conocidos es Evgen Bavcar, nacido en Eslovenia en 1946 y ciego desde los once años. Empezó a tomar fotos a los 16 años y suele decir que lo que más le interesa es la realidad, a la que le da algunos mordiscos entre sombras. Ha fotografiado ciudades, gentes, atmósferas, ha intuido lo que hay en la desdibujada zona tenebrosa. Y dice: "Nunca hay que confiar en el ojo ajeno, sino solamente en el propio, aún si bizquea." Aquí fotografía a Hanna Schygulla, musa de Fäsbinder y de muchos de nosotros. Para mí fue una musa personal como lo fueron, pongamos por caso, Dominique Sanda o Debra Winger.

19/10/2011 11:13 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

RAMÓN ZARAGOZANO: POESÍA EN MOTO

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[Conocí hace algo más de un par de años a Ramón Zaragozano, un hombre que recorre el mundo el moto, que tiene amores secretos (no sé si reales o soñados), que escribe poemas, que hace fotografías y que cultiva la amistad de un modo personal, con una mezcla de cariño e ironía, de desdén y ternura. Es difícil de definir el tamaño de su corazón: lleno de matices, de complicidades, de sorpresas. Esta noche me ha mandado esta foto y este poema.]

 

 

PAQUÉSCRIBIR

 

Miro mis manos

Sin que yo me entere

Como un extraño

Y no me gustan

Y no entiendo

Ni falta

Que hace

Por qué te gustan

A ti

 

Miro mi boca

Mis labios

Mientras me afeito

En 4x2 (tú lo sabes)

Y entre cuchillada y rojez

Los miro

Y no sé por qué los besas

 

Miro mi horario

Que no es mío

No tengo nada

Mío

Y de no dormir

A la noche

Hay mucho tiempo

Y no sé por qué

Haces tanta fuerza para entrar

En él

 

Miro mi paso

Mi andar

A ningun sitio

A ver

A no ver

Y no sé qué quieres ver

Conmigo

 

No sé quién eres

Ni tú sabes

Quién soy yo …

 

Pero me cuestas la vida

17/10/2011 00:58 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EL AMOR DE JESSICA Y PACO GRANDE

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JESSICA LANGE Y PACO GRANDE: HISTORIA DE AMOR Y FOTOGRAFÍA

He aquí una preciosa foto de amor. Son Jessica Lange y Paco Grande, fotógrafo y aficionado al flamenco, hijo de Francisco Grande Covián. Se conocieron en Minnesota, donde se trasladó Grande Covián con su familia, en 1968: Paco Grande era profesor y al parecer tutor de la joven Jessica, nacida en 1949. De inmediato, se trasladaron a España: estuvieron en Asturias, en Barcelona, donde vivieron un tiempo, y sobre todo en el mayo de 1968 en París en compañía de los fotógrafos Robert Frank y Danny Lyon, entre otros. Paco Grande y Jessica se casaron en 1970, se separaron en 1975, formalmente lo harían en 1981, y al año siguiente Jessica conocería a Sam Shepard. Este le regaló al poco tiempo una Leica, y la actriz de ‘King Kong’, de ‘Tootsie’ o de ‘Frances’ empezó a hacer fotos, que en realidad era la profesión de Paco Grande, y sus fotos sobre México la han traído de nuevo a Asturias, al Centro Niemeyer de Avilés. Paco Grande también fue operador de cámara y actualmente vive en Cuzco, donde ha realizado muchos retratos. Lo más curioso es que, en realidad, Paco Grande (nacido en Colunga en 1943) es prácticamente ciego e integra la selecta nómina de fotógrafos ciegos. Esta foto y esta historia me la ha inspirado / recordado Vicente Almazán...

KLEIN O EL CATÁLOGO POR UN BESO

 

WILLIAM KLEIN O LA HISTORIA DE UN BESO EN LYON

Esta noche, tras la presentación y entrevista con David Vann en Los Portadores de Sueño, me llamó Félix Romeo. Me dijo: “¿Ya te vas para casa? Párate un instante en mi puerta”. Hace algunos días me había anunciado una sorpresa: me había traído un regalo de Lyon donde expone su compañera, la pintora Lina Vila, a la que llama “La Rubia”. El amor siempre admite nomenclaturas. Paré ante su puerta en Conde de Aranda y apareció él con una pequeña bolsa y una camiseta blanca: dentro había un libro pequeño y precioso de uno de esos fotógrafos que he seguido mucho: William Klein, un neoyorkino nacido en 1928 que se ha dedicado al reportaje, a la fotografía documental de ciudades (especialmente París y Nueva York) y a la foto de moda, a través de la revista ‘Vogue’. Félix le preguntó a mi hijo Diego por su viaje a Logroño y le felicitó por el triunfo ante el San Juan de Mozarrifar. Abrí el libro-catálogo, bonito y coqueto, cuidadísimo y vi la dedicatoria: por intercesión de Félix y 'La Rubia' el octogenario Klein me había firmado el libro. Félix me contó algo muy gracioso: Lina le pidió la dedicatoria y Klein le reclamó, a cambio, un beso. Lina se acercó a besarle en la mejilla pero he aquí que el artista quería algo más especial y le dijo: “In my mouth”. Un beso en la boca. Ese fue el esfuerzo y el obsequio que le hizo Lina al maestro y a mí. Así que ahora tengo en casa, rubricado, el catálogo que costó un beso.

29/09/2011 14:54 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ZPHOTO EN ACCIÓN

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El pasacalles de la compañía Cirteani recorrerá mañana, desde las 18.00, las calles del Casco Histórico para invitar a la participación en las actividades del festival

 

Los reconocidos fotógrafos Cristóbal Hara y José Manuel Navia pronunciarán sendas conferencias los días 29 y 30, a las 19.00, en el Centro de Historias

 

Las veladas estarán dedicadas a las proyecciones de jóvenes fotógrafos, a cargo de los colectivos Fotoaplauso, El Cíclope Mecánico e Instant Coffees

 

El festival se cierra el día 1 de octubre, con la jornada ’Book in progress’, en la que participarán profesionales de la edición de libros de fotografía

 

 

 

Zaragoza, 27 de septiembre

 

El Festival Zaragoza Photo 2011 entra en su recta final, con una semana intensa llena de propuestas en torno a la fotografía contemporánea. Conferencias, talleres, proyecciones y un pasacalles que durante la tarde de mañana recorrerá las calles del Casco Histórico de la ciudad son las actividades que se desarrollarán desde mañana, 28 de septiembre, hasta el sábado 1 de octubre, completando la oferta de exposiciones de esta edición.

 

Las conferencias de los reconocidos fotógrafos Cristóbal Hara y José Manuel Navia (días 29 y 30, a las 19.00), las presentaciones de la revista Piel de Foto (día 30, a las 18.00) y la jornada sobre libros de fotografía ’Book in Progress’, el día 1 de octubre, serán las actividades del festival dedicadas a la reflexión en torno a la fotografía contemporánea, sus lenguajes y sus vías de difusión. Todas las conferencias y presentaciones se celebrarán en el Centro de Historias, con entrada libre.

 

Las veladas estarán dedicadas a las proyecciones de los colectivos fotográficos Fotoaplauso (jueves 29, a las 22.00, en la plaza San Felipe), El Cíclope Mecánico e Instant Coffees (viernes 30 y sábado 1 de octubre, a las 22.00 en el Albergue Juvenil de la calle Predicadores).

 

Paralelamente, el fotógrafo David Jiménez desarrollará los días 29, 30 de septiembre y 1 de octubre un taller dedicado al proceso creativo en la fotografía y titulado ’Dime cómo, porqué, para quién’. El seminario, cuya inscripción sigue abierta, está dirigido a fotógrafos y personas interesadas en la creación artística.

 

Pasacalles

 

Para difundir estas actividades, el pasacalles de clown de la compañía Cirteani recorrerá mañana las calles del Casco Histórico. Los payasos partirán a las 18.00, de la plaza de San Felipe, por la calle de Alfonso I, la plaza del Pilar, Don Jaime I y San Jorge, para terminar su recorrido en la plaza San Pedro Nolasco, junto al espacio-galería del colectivo Zphoto (Hermanos Argensola).

 

Exposiciones

 

El Festival Zaragoza Photo 2011 organiza las exposiciones de los fotógrafos Ricardo Cases, Pablo Casino, Diego Ibarra y Jorge Fuembuena, inauguradas a lo largo del mes de septiembre y que pueden disfrutarse, con entrada gratuita, en diferentes espacios como la sala Cai Luzán, el espacio-galería del colectivo Zphoto, la Universidad San Jorge y el Estonoesunsolar del Coso bajo.

 

Zaragoza Photo 2011 está organizado por el colectivo Zphoto con el apoyo de la Universidad San Jorge, CAI Obra Social y el Plan Integral del Casco Histórico del Ayuntamiento de Zaragoza. Toda la información del festival está recogida en http://zaragozaphoto.es

 

*La foto es de José Manuel Navia. La información pertenece a ZPhoto.

 

27/09/2011 14:34 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PREMIO PARA MANUEL ARRIBAS

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MANUEL ARRIBAS: PREMIO A UNA ‘PREMONICIÓN’

Me escribe Manuel Arribas, fotógrafo y diseñador y un caballero afectuoso, que ha sido distinguido en el Premio Joaquín Gil Marraco. Veo su obra y leo este comentario en su blog: “Me han comunicado que esta serie de tres fotografías que presenté al XXVIII concurso de fotografía Joaquín Gil Marraco ha sido galardonada por el jurado con el 2º premio. De vez en cuando se recibe una buena noticia. El trabajo está hecho. Es un trabajo de estudio. Su título es ‘Premonición’. La interpretación os la dejo en la libertad de cada uno”.

HENGKI KOENTJORO

HENGKI KOENTJORO: EL POETA DEL CLAROSCURO

Emilio Mateo me puso tras la huella de Hengki Koentjoro, uno de esos artistas que entienden la fotografía como un arte mayor, capaz de cautivar, de mostrar la complejidad y el enigma del mundo. Si el fotógrafo es un creador desde la luz, Koentjoro más aún si cabe: sus fotos dialogan con la claridad y la sombra, con los matices más exacerbados y hermosos, con la caligrafía inefable del blanco y negro.

Sostienen muchos que la fotografía digital aún no posee la perfección, la variedad de registros cromáticos y esa vibración indecible de la fotografía analógica. No estoy seguro de que piense así este espectacular fotógrafo indonesio, pero su obra –tan matizada, tan hilvanada línea a línea, gama a gama, atmósfera a atmósfera- parece una ratificación. Tiene calor, ternura, presencia; envuelve, conmueve, se sedimenta en el alma. Hengki Koentjoro ha estudiado en Indonesia su oficio y también en Estados Unidos, en del Brooks Institute de la ciudad da Santa Barbara, y digo también porque se ve que es un estudioso de la fotografía y de algunos clásicos: los japoneses especialmente, tan delicados, tan sutiles, y un maestro del paisaje como Ansel Adams, que logró fotos extraordinarias de los espacios abiertos al infinito, y quizá haya seguido los pasos de Edward Weston.

Haengki Koentjoro es un fotógrafo con embrujo. Alguien que sabe mirar y que extirpa el alma de la naturaleza, del agua, de esos lugares exóticos (bosques, lagos, valles, montañas) que parecen nacidos del sueño. Sus fotos de paisaje destacan, de entrada, por el refinamiento, por la expresividad, por la capacidad de evocación, que nace de la composición, de la poética del claroscuro y de una idea un tanto imprecisa de intemporalidad. Las fotos de Koentjoro parecen hechas para siempre o parece que hubieran estado ahí desde siempre. Tienen música.

La palabra magia ya suena gastada para aplicársela, pero sí tienen magia, misterio, sorpresa: las ves y no puedes dejar de mirarlas; las ves y te transportan a ese lugar; las contemplas y elogias su serenidad, el abanico de tránsitos desde el blanco purísimo al negro más intenso, las contemplas y percibes de inmediato el talento del creador, su comunión con el paisaje y su libertad de trabajo. Koentjoro es un fotógrafo en libertad capaz de convertir cualquier detalle en una obra de arte: ya sea una llama, una zambullida en el agua, un cuerpo que bucea, la arboleda nevada en la ribera, un paseo a orillas del mar o un detalle perdido, casi anodino, en el centro del océano. Koentjoro es un formidable fotógrafo de inspiración submarina o acuática.

Hengki Koentjoro es un poeta del claroscuro, alguien que posee la capacidad de crear paraísos. Y otra cosa muy curiosa: la fotografía también es voluntad artística de esculpir con la luz. Eso Koentjoro lo hace magistralmente: construye volúmenes y texturas, envolturas de luz, araña el paisaje y le extirpa sus mejores brillos. El paisaje es una construcción mental a menudo: él sabe mirar y otorgarle un fogonazo de trascendencia, de pureza y de hermosura. [Este texto aparece en el segundo número de revista 'Mirror magazine']

FOTOS DE MARIANNE BRESLAUER

Autorretrato de Marianne Breslauer. 1930.

CANNES, VISTO POR LOS TRAVERSO

 

Una selección de fotos del Festival de Cannes de Los Traverso, que puede verse en la FNAC: Liz Taylor, Monica Vitti, Brigitte Bardot, Sofía Loren, el equipo de ’Easy Rider’, Liz Taylor entre marineros...

EL FESTIVAL DE CANNES, EN LA FNAC

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Bajo el título CANNES CINEMA. HISTORIA VISUAL DEL FESTIVAL, Fnac Plaza España expone, del 1 de septiembre al 3 de noviembre, una muestra de 28 fotografías que rinde homenaje a la historia del mítico festival de cine a través de los ojos de la familia Traverso, cuatro generaciones de consumados fotógrafos que han tenido acceso exclusivo a los bastidores de los mejores directores y estrellas de todos los tiempos.

Desde el comienzo del festival en 1939 hasta la actualidad, los Traverso se han ido forjando una reputación sin igual en Cannes. Las primeras imágenes que realizaron captan la intimidad de una manera especial, mostrando a los famosos en sus habitaciones de hotel, relajándose en la playa o posando en yates privados. Henri Traverso degustó cócteles en la habitación de Grace Kelly, mientras que Gilles Traverso es uno de los ocho fotógrafos que goza en la actualidad de acceso a la alfombra roja y perpetúa así el crecimiento del amplio archivo familiar, que ya cuenta con más de 170.000 negativos.

Ordenadas cronológicamente, las bellas imágenes de Cannes Cinema narran la historia del desarrollo del festival: desde el ambiente local e informal que predominaba a finales de los 40, pasando por su eclosión en los 50 (cuando comenzó a atraer a estrellas del ámbito internacional), hasta sus últimos y más consolidados años. Elizabeth Taylor, Orson Welles, Brigitte Bardot, Alfred Hitchcock, Robert De Niro, Sharon Stone y Almodóvar, entre otros, quedan inmortalizados en esta exposición a través de las fotografías de la familia Traverso.

JORGE FUEMBUENA EN COMPOSTELA

I ENCONTRO DE ARTISTAS NOVOS

 

El aragonés Jorge Fuembuena ha recibido una de las becas para participar como ponente en el  I Encontro de Artistas Novos que se celebra entre los días 4 y 9 de septiembre en Santiago de Compostela, donde se reunirán artistas de la talla de Daniel Canogar o Pierre Gonnnord.

La Cidade da Cultura abre sus puertas a jóvenes creadores nacionales e internacionales para que entablen un diálogo constructivo en torno al arte contemporáneo. Este complejo cultural se convierte así en escenario de intercambio donde reflexionar sobre aspectos esenciales de la creación artística y aspectos más concretos relacionados con la construcción de una obra y su proyección en el mundo real.

Los objetivos establecidos son:

  1. La convivencia entre artistas jóvenes gallegos y procedentes de otros lugares.
  2. Recorrer y debatir sobre la situación actual del Arte Contemporáneo.
  3. Proporcionar un espacio de encuentro e intercambio de conocimientos e ideas.
  4. Proporcionar a sus participantes un lugar de acceso directo a artistas y obras consolidadas.
  5. Dar a conocer a los participantes las principales infraestructuras del territorio gallego dedicadas al arte contemporáneo.
  6.  

En aras de fomentar la convivencia entre los distintos participantes,  la Fundación Cidade da Cultura ayuda a los jóvenes artistas a abrir nuevas vías de difusión para sus obras y ofrecerles un espacio de conocimiento, de reflexión y de intercambio de ideas. Además, dentro del programa se establece el “Foro Abierto”, donde le damos a 30 jóvenes creadores la oportunidad de exponer públicamente sus propios proyectos artísticos.

 

Cada jornada se celebran también conferencias con reconocidos actores del Arte Contemporáneo para el enriquecimiento de los nuevos creadores.

En esta primera edición participan destacados agentes culturales como son el prestigioso historiador del Arte Rafael Doctor Roncero e Ignacio Santos Cidrás, director de Acción Cultural de la Cidade da Cultura; Miguel von Hafe, director del Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC); David Barro, comisario independiente y director de la editorial Dardo-ds; e Iñaki Martínez Antelo, director del Museo de Arte Contemporáneo de Vigo (MARCO).

Diálogo constructivo sobre  arte contemporáneo

4 - 9 sep
Dirigen: Rafael Doctor Roncero

Ignacio Santos Cidrás

 

*Esta es la información oficial. las fotos son de Jorge Fuembuena.

04/09/2011 01:01 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ROBERT CAPA EN BILBAO

Leyenda de amor y guerra de un fotógrafo

 

Mikel Begoña e Iñaket publican ‘Tristísima ceniza. Un tebeo de Robert Capa en Bilbao’ que recrea, también, la apasionada historia del fotorreportero con Gerda Taro, aplastada por una tanqueta en Brunete

 

 

 

Robert Capa (Hungría, 1913-Indochina, 1954) es el fotógrafo más famoso de todos los tiempos. Fue un aventurero comprometido y vitalista que estuvo en algunos de los lugares donde se jugaba el partido de la libertad: en la Guerra Civil española, en la Segunda Guerra Mundial, especialmente en el Desembarco de Normandía, y en otros muchos lugares donde hervían los conflictos, hasta tal punto que fue víctima de una mina antipersonal en Indochina. Siempre fue un hombre especial: carismático, seductor e inagotable que fundaría la agencia Magnum en 1947 con Henri Cartier-Bresson, George Rodgers y David Seymour ‘Chim’, entre otros.

A Ernest Endré Friedmann lo transformó en “el famoso fotógrafo norteamericano Robert Capa” una mujer, Gerda Taro, el amor de su vida, a la que perdería en Brunete, en 1937, aplastada por una tanqueta. Acababan de separarse en sus misiones: ella partió a Barcelona y acabó en Madrid; él se trasladó a Bilbao, luego estaría en Belchite y más tarde, en aquel invierno inolvidable de nevadas inmemoriales, captaría la batalla de Teruel. Como detalles que redondean su mito, Capa antes de ser Capa trabajó con Eva Besnyo, con André Kertész, conoció a Kati Horna, con la que coincidió en la guerra española, y tuvo una historia de amor con Ingrid Bergman que duró casi tres años. Y otra, más fugaz, con Hedy Lamarr.

Cuando Mikel Begoña empezó a fijarse en él para escribir el guión del cómic ‘Tristísima ceniza. Un tebeo de Robert Capa en Bilbao’ (Norma, 2011), recuerda, con ironía y gracia, que “se nos puso un poco terco (…) por los muchos compromisos y compromisos que últimamente le avasallaban. Que si más memorias, que si una película, que si algún romantiquísimo best-seller, más alguna acusación de falsificación de fotografías. Los compromisos sociales persiguen a Capa a perpetuidad”. Pese a ello, Mikel Begoña se atrevió a investigar la vida del fotógrafo durante su estancia en Bilbao durante la batalla de Sollube en mayo de 1937.

El azar y los datos acudieron en la ayuda de Mikel Begoña y del dibujante Iñaket porque descubrieron otros personajes claves. Además de Capa, por supuesto Gerda Taro, cuya ausencia había sumido al fotógrafo en una crisis o cuando menos en un estado de melancolía. Las diversas biografías de Capa y Gerda revelan que ambos tenían otros escarceos amorosos, sobre todo Gerda que quería ser una mujer libre y rechazó en varias ocasiones la propuesta de matrimonio. Pero también se encontraron con la ya citada fotógrafa Kati Horna, que se casó con el dibujante español José Horna y que captó la desolada plaza del Torico tomada por tanquetas tras una secuencia de la batalla; se encontraron con Esther Zibelberg, que trabajó de enfermera en el Batallón Perezagua, fue herida y luego colaboró con la revista ‘Mujeres’ con el seudónimo Juanita Lefévre.

Se encontraron con el combatiente Francisco Artasánchez que, tras la derrota del bando republicano en Sollube, huyó a Gibraltar y luego a Uruguay. Y también descubrieron la figura de Luis Lezama, que pertenecía a la burguesía antifascista vasca: combatió, perdió, fue atrapado, condenado a muerte y finalmente logró huir por el monte.

Estos serían los personajes del drama, así como otros soldados anónimos de los dos bandos. Con todo ello, y con las distintas crónicas de los hechos (el ejército republicano estuvo aquí muy desasistido y dio por perdido el combate antes de tiempo: sería cruelmente vapuleado), Mikel Begoña e Iñaket componen una nueva mirada sobre la Guerra Civil, poco después del bombardeo de Guernica, y sobre un personaje como Robert Capa, que tenía mucho cariño a España: aquí alcanzó renombre, captó todas las trifulcas –Bilbao, Barcelona, Belchite, Teruel, Frente de Aragón y batalla del Ebro…-, aquí perdió a su gran amor (hecho del que derivó un cierto complejo de culpa), aquí coincidió con Ernest Hemingway, que también aparece contando historias e historias sin parar (entre ellas, una en la que ataca a José Robles Pazos, el traductor de John dos Passos, que protagonizó el recomendable libro ‘Enterrar a los muertos’ (Seix Barral, 2005) de Ignacio Martínez de Pisón).

‘Tristísima ceniza’ es, sobre todo, una historia coral de desgarros y enfrentamientos, resuelta en tonos blancos y azules, una historia con muchos matices –temáticos, de estructura narrativa y visual, de aventuras casi imposibles por tierra, por mar y por aire, temporales y de personajes- que ofrece otra mirada sobre los ecos del golpe de Estado de 1936, que aún sigue alimentando corrientes de tinta, de debate y de confrontación. El libro contiene varios apéndices, uno con los personajes y otro dedicado a las tres misteriosas cajas de bombones con los negativos perdidos del Capa.

28/08/2011 14:54 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DIEGO IBARRA EN AFGANISTÁN

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[El fotógrafo y periodista zaragozano Diego Ibarra me ha escrito esta mañana con nuevas noticias. Es un trabajador incansable que denuncia la injusticia por doquier. Dice: “Acabo de regresar de Afganistán. Mucho curro. No he parado de trabajar. Poco a poco voy a subir unas historias al blog. De momento he subida esta sobre las mujeres:
http://diegoibarrasanchez.blogspot.com/”.
Aquí la cuelgo. No puedo poner todas las fotos, pero sí algunas. En su blog, todo se entiende mejor... Diego también ha hecho otros trabajos, entre ellos uno sobre prisiones mentales.]

 

CONTRA LAS CUERDAS

Texto y fotos: Diego Ibarra

 

El sonido de unos puñetazos impactando en unos sacos de boxeo parece despertar del pequeño letargo a los pacientes kabulíes que esperan el final del ayuno del Ramadán. Una ráfaga de sonidos se entremezcla entre el gimnasio destartalado que albergan las antiguas gradas del Estadio Ghazi, testigo sin voz de las ejecuciones por lapidación durante el oscuro legado de la era talibán. Por unos instantes la rabia acumulada de la pérdida se torna en esperanza. Cada golpe se trasforma en un revés contra el horror, cada gota de sudor derramada reescribe las páginas de una historia reinventada.

 

Shabnam, de 18 años, lleva cuatro años enfundándose unos guantes de boxeo. Es una de las veinticinco chicas que acuden tres veces por semana al Estadio. El objetivo, convertirse en una boxeadora profesional en un país marcado por más de treinta años de guerra y el legado conservacionista y patriarcal que los talibans inocularon en la sociedad diez años atrás. La mirada de Shabnam refleja  la llama de cambio que Afganistán necesita para despertar del letargo. Es una de las cuatro candidatas, junto con sus hermanas, Fátima, Sadaf y Shudufa, a participar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 representando a Afganistán. 

 

“Con la ayuda de Dios traeré una medalla”, aspira la joven boxeadora mientras critica la situación que tiene que vivir como mujer a diario. “Todavía las niñas se ven presionadas a abandonar la escuela y las obligan a casarse muy jóvenes. La práctica del deporte todavía sigue siendo un “privilegio” reservado a unos pocos.

 

Una hilera de jóvenes mujeres se yerguen pacientes a la espera de las instrucciones del entrenador.  El pitido del silbato rompe de facto la disciplina “castrense” que se respira en el gimnasio. El ruido de las zapatillas trotando  por el lúgubre espacio deportivo se refleja en la luna de los espejos. Las más tímidas se echan las manos al velo. El continuo movimiento ha puesto al descubierto sus cabellos. 

 

Los golpes se repiten una y otra vez. Los guantes azules impactan sin descanso cortando la respiración del “punch”. “Uno, dos, tres, respira, cúbrete y lanza un izquierdazo directo al ángulo vacío que se destapa” grita Mohammad Sabir Sharifi, ex boxeador profesional que entrena a las chicas. A pesar de las amenazas recibidas, Sabir tiene la misión de prepararlas para la cita olímpica. 

“Tengo miedo de las represalias. Me han amenazado en un par de ocasiones, unos tipos que me reconocieron en la calle”, advierte el entrenador que denuncia “las escasas medidas de seguridad en el club” en un momento en el que el país vive una nueva oleada de violencia. “Sólo las familias de clase social alta apoyan y alientan a sus hijas a que hagan deporte. El resto, está en contra”, concluye Sabir.

 

Shahayla, de 14 años, es la más joven del grupo y gracias al apoyo de su familia puede venir al Estadio para entrenarse. El pañuelo blanco que cubre su rostro y los guantes no son suficientes para ocultar su tierna inocencia. “Aunque cuento con el apoyo de mis padres, jamás se me permitiría abandonar el país para ir a competir a los juegos olímpicos”, explica con resignación la joven.

 

Han pasado 15 años desde que el régimen del Mulá Omar extendiese su legado draconiano prohibiendo hacer deporte a la mujer y privándola del trabajo y de la vida pública amparándose en la ley islámica (ley Sharia). 

No obstante, la situación  de la mujer en Afganistán todavía sigue siendo la asignatura pendiente del gobierno pro occidental de Hamid Karzai, que ve como la sociedad afgana continua reinventado los fantasmas no tan olvidados del oscurantismo talibán que continua encerrando en jaulas de azul turquesa,  de árida tierra y miradas perdidas  las esperanzas de la mujer en Afganistán.

 

 

 

16/08/2011 09:11 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EL FOTÓGRAFO ANTONIO TUROK, VISTO POR PABLO J. RICO

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[Desde hace algún tiempo he recuperado la correspondencia con Pablo J. Rico, escritor, comisario de proyectos artísticos, soñador del arte, que reside desde hace unos años en México. Pablo trabaja con muchos artistas: publica catálogos, colabora en carpetas de arte y bibliografía, coordina y dirige exposiciones, y como casi siempre busca historias, poemas, imágenes. Me envía este texto sobre uno de los retratos más conocidos del fotógrafo Antonio Turok: “Con Antonio Turok llevo algo entre manos. Antonio es uno de los fotógrafos más ‘decisivos’ de la fotografía mexicana contemporánea. Presenté su última exposición en el Centro Nacional de la Imagen aquí en México”].

  

EL RETRATO DE MARÍA CARTONES:

 

VISIONES Y VIDENCIAS EN UN ROSTRO ENLODADO…

 

Por Pablo J. RICO

 

 

En su magnífico libro monográfico Chiapas. El fin del silencio (1998), Antonio Turok presentaba una cuidada selección de sus fotografías de entre las miles realizadas aquellos años en Chiapas (1973-1995). Confieso que una en especial me cautivó nada más verla por primera vez: el retrato de María Cartones… Antonio Turok escribía allí sobre la dramática historia de esta mujer:

 

María era una mujer indígena de San Juan Chamula que ostentaba un alto cargo religioso en su comunidad: era la esposa del pasión del carnaval, una épica celebración que conmemora la creación del mundo. El marido murió antes de cumplir su encargo y, por costumbre y tradición, María Cartones fue nombrada Martoma Sacramento, “guardián del santo”, el más alto cargo religioso que se concede a una mujer. Significaba que tenía que cumplir con las obligaciones rituales que dejó incompletas su difunto marido. Para que pudiera cumplir con este cometido, la comunidad le otorgó el permiso de viajar a San Cristóbal a vender algunos productos en el mercado y de esa forma pagar sus deudas. En el camino María fue violada por un grupo de jóvenes coletos y resultó embarazada. Cuando nació la creatura, le fue arrebatada de los brazos por un grupo de religiosas. María se hundió en la locura. Se paseaba por las calles con el rostro untado de lodo, gritando en su pobre español y en su tzotzil entrecortado:

            ––¡Por eso uso mi máscara! Me embarro de mugre el rostro para ahuyentar a los hombres que me ofendieron cuando vendía naranjas, piñas y calabazas”…

 

La máscara de María Cartones no es un simulacro ni un disfraz tras el que se esconde esa mujer. No oculta sino manifiesta, es su identidad; como lo es también su mirada mística (que no mira ni ve este mundo ni de lejos ni de cerca), esa ceguera de su locura. La cara enlodada de María Cartones la identifica e individualiza… Rostro más que máscara, transfigurado, transubstanciado, espejo en negativo de su trágica biografía, de la misma materia de sus paisajes atormentados. Todo está fundido, es indesollable, en su rostro…“Un sujeto no elige rostros; son los rostros los que eligen sus sujetos” (…) “Más que poseer un rostro, nos introducimos en él”… ––afirmaba Gilles Deleuze en Mil Mesetas, donde dedica todo un capítulo al rostro y la “rostridad”, la producción social, política y cultural de rostros e identidades…

 

No me interesa la genealogía del “pecado” de locura de María Cartones ni los mares de lágrimas ni los estratos de violencia que moldearon su rostro embarrado. Me conmueve sobre todo su verdad original e inocente, el triunfo de lo orgánico y natural en su rostro. Parece como si Michel Foucault hubiera presentido a María Cartones y escrito para ella estas palabras: “Ahora toda locura y el todo de la locura deberá tener su equivalente externo o, para decirlo mejor, la esencia misma de la locura será objetivar al hombre, empujarlo al exterior de sí mismo, desplegarlo finalmente a nivel de la pura y simple naturaleza” (…) El hombre no se convierte en naturaleza por sí mismo, sino en la medida en que es capaz de locura”… La locura retratada de María Cartones es natural, se mimetiza con la naturaleza, forma parte de ella y la representa en su retrato; es la punta del iceberg de un mundo a la deriva ensimismado en su propia catástrofe.

 

El problema de la locura atraviesa toda la obra de Foucault. Su magna obra Historia de la Locura en la época clásica no fue sino uno de sus remedios homeopáticos. Foucault hizo de su locura un arte de vivir. “Sólo podemos evitar la muerte y la locura si hacemos de la existencia un “modo”, un arte” ––escribe Deleuze refiriéndose a Foucault… Por supuesto que la locura de María Cartones no es la locura del filósofo; su oficio no fue pensar sino sobrevivir tras su máscara de barro. Su rostro era una cuestión de vida o muerte… Así lo supo ver Antonio Turok que sin querer o aun queriendo dio vida a María Cartones más allá de su locura en la cordura de su retrato. ––cordura, soga visual trenzada que nos liga felizmente voluntarios a un rostro, una mirada perdida, su ceguera de este mundo…

 

El retrato de María Cartones es mucho más que su imagen exacta, especular; ha sido fijado y está impreso en su misma materia. Es una fotografía esencial… Como afirma Bergson en el primer capítulo de Materia y Memoria, “la fotografía, cuando la hay, está ya hecha, tomada en el propio interior de las cosas y en todos los puntos del espacio”… Deleuze reivindica esta revolucionaria concepción bergsoniana de la fotografía: “El ojo está ya en las cosas, forma parte de la imagen, es su visibilidad. Bergson lo muestra: la imagen es luminosa o visible en sí misma, solamente necesita una “pantalla oscura” que la impida moverse en todos los sentidos con las demás imágenes, que impida que la luz se propague y se difunda en todas direcciones, que refleje y refracte la luz” (…) ”El ojo no es la cámara sino la pantalla. La cámara, con todas sus funciones preposicionales, es más bien un tercer ojo, un ojo mental”.

 

Me fascina la mirada del artista, cómo no, el hacer del fotógrafo, su ojo mental, cómo logra “presentir” el acontecimiento, suspender el tiempo y captar el instante haciéndolo eterno, recordarlo una vez más en su estudio cuando la producción definitiva de la fotografía… Al respecto Deleuze afirmaba que “no es que haya tiempos muertos antes o después del acontecimiento, sino que el tiempo muerto ––yo diría “ciego”–– está en el acontecimiento”… El retrato de María Cartones es un retrato de artista. Las imágenes indiferenciadas de los media nos convierten en miradas pasivas, a lo peor en mirones ociosos. Pero “no son los media sino el arte quien puede alcanzar el acontecimiento” (…) “el acontecimiento más común nos convierte en videntes”… Ese “acontecimiento” que el artista prevé y presiente en un instante, esa unidad de tiempos, espacios y formas que recompone en su estudio, sus videncias, son entre otros atributos diferenciados del artista, entre sus destrezas, sus principales señas de identidad…

 

El artista es un vidente… ––“evidentemente”. Al respecto no puedo por menos que señalar una de las últimas intuiciones de Jacques Derrida, cuando confiesa que a partir de un cierto momento se percató que el privilegio tradicional de lo visible estaba constantemente sostenido, fundado, incluso él mismo desbordado, por el privilegio del tacto… En Mémoires d’aveugle. L´autoportrait et autres ruines, Derrida reflexiona extensamente sobre todo esto. La convencional diferenciación entre ver y tocar, su especificidad sensorial, la cuestiona al referirse a un “tacto que ve”, esa exploración que suele hacer el ciego con los dedos o ese gesto tan típico de extender las manos para anticipar lo que se va a encontrar, un “prever sin ver”… El gesto del ciego es tender las manos hacia delante, explorar el vacío, anticiparse al peligro. Lo (im)previsible se busca y encuentra palpando. Es “la especulación que se aventura”, que diría Derrida…

 

Lo más sorprendente de esta reflexión de Derrida sobre la ceguera son sus analogías con respecto a la escritura y el dibujo ––¿por qué no también la fotografía?... La escritura va a través de la noche, más lejos que lo visible o lo previsible.” (…) “No (más) saber, no (más) poder: la escritura se entrega más bien a la anticipación”. Una anticipación que no sólo es previsión o predicción sino que va más allá del plan, de lo previsible y predecible; corre riesgos, es pura videncia apenas con la yema de los dedos. Así entiendo el arte, sobre todo las artes visuales, a los artistas, ciegos videntes, cuyo gesto “oscila en el vacío entre la prensión, la aprehensión, la plegaria y la imploración”…

 

El dibujante, en la medida en que dibuja es un ciego, su lápiz es un bastón de ciego, está “interesado por los ciegos”, está “comprometido entre ellos”… Una imagen que representa un ciego ––y María Cartones lo es, tanto por su locura ciega como por el éxtasis de sus visiones–– es algo más que un retrato hecho por un artista. En cualquier retrato artístico hay “una fatalidad del autorretrato”, es decir una necesidad, una especie de obligación, algo funesto, un tropismo inevitable… Al retratar un ciego, el artista retrata al ciego que él mismo es; es pues un autorretrato. El autorretratado se mira y nos mira; se mira a los ojos en los ojos de su modelo y en sus espectadores. Vidente del vidente y no de lo visible, no ve nada.… Todo retrato-autorretrato es de imaginación, pese a los espejos, los mecanismos ópticos y sus operaciones…

 

La palabra castellana “óptica” procede del griego “optikós” ––vista–– y se aplica a las cosas relacionadas con la luz, la visión o los aparatos, lentes, etc., destinados a perfeccionar la visión de las cosas, “ver más y mejor”, es decir sus prótesis… Una imagen artística en realidad  no es más que lo que se ve —como la imagen en un espejo. Sin embargo de algún modo extraordinario una pintura, una fotografía, actúan de prótesis de nuestras miradas, nos hacen ver más de lo que se ve, más lejos, más profundo, hasta ver lo que no se ve, lo invisible… Resulta sorprendente la contigüidad en los diccionarios de otra palabra que nada tiene que ver semánticamente con “óptica” y sin embargo parece que prolongara su significado esotérico. Me estoy refiriendo al término “optimismo”, que en filosofía sería la atribución al universo de la máxima perfección como obra que es de un ser infinitamente perfecto; también es una propensión a ver o esperar lo mejor de las cosas. Ensambladas “óptica” y “optimismo” parece como si nos quisieran revelar que “ver y reconocer” cosas tiene que ver con el optimismo del que mira y quiere ver más allá de lo que ve. Al igual que en el espejo cada uno ve según interpreta, aunque se trata de una imagen aparentemente unívoca, fiel a su objeto original. El espectador pesimista es el que no ve nada, apenas sombras, estrategias de ocultación, extravagancias… Benditos los mirones creativos, los espectadores optimistas conmovidos por su experiencia estética, hasta cierto punto también videntes cegados por el aura de la obra de arte, que no sólo recrean una obra, como diría Duchamp sino que crean su propia obra con fragmentos y despojos de lo que miran… Qué alquimia la de esta ceguera artística. Qué milagro el de estos mirones transformados en videntes… Qué maravilla la de este retrato de María Cartones ––el autorretrato de un fotógrafo vidente, ni más ni menos…

 

Un buen retrato me parece siempre la dramatización de una biografía, o, mejor dicho, el derecho natural inherente a todo hombre”… ––Baudelaire, 1859

 

 

Ciudad de México, mayo 2010

DOLAN MOR: DOS POEMAS

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El poeta Dolan Mor, un cubano de escritura versátil y personalísima que reside en Zaragoza desde hace años, está pasando un buen momento de creación y de eco de su poesía. Uno de sus últimos volúmenes es ‘La dispersión’, que publica Amargord. Me manda dos textos que acaban de ser traducidos al italiano y al rumano.

 

FOTOGRAFÍA 

(Traducción al italiano por Gordiano Lupi)

Me vienen a las manos

las baladas

de Johann Bellina,

eran azules,

dos perlas,

como tu ojos,

cuando eras joven

(¿recuerdas?

rusa, de pelo corto),

actriz de un cine mudo

(parecías

una dama violeta,

como las tardes

inglesas de Eliot,

y brillaba tu rostro, era

como de un mármol fino),

subían por mis manos

las letras

de aquella música

(sol de invierno,

en tu casa)

en la foto,

ya gris,

te escuchaba,

la melodía

era el tiempo

sin voz

sobre el papel,

tus rasgos de animal

(¡tu bella sombra!)

un ciclamen del este

(florecido),

y las baladas

de Johann Bellina

que no existe,

su nombre

lo he inventado,

igual que este poema

que refleja una foto,

un perfume

que robé de los dioses.

  

FOTOGRAFIA 

 

Mi trovo tra le mani
le ballate
de Johann Bellina,
erano azzurre,
due perle,
come i tuoi occhi,
quando eri giovane
(ricordi?
russa, con i capelli corti),
attrice di un cinema muto
(sembravi
una dama violetta,
come le sere
inglesi di Eliot,
e splendeva il tuo volto, era
come di un marmo fine),
uscivano dalle mie mani
le parole
di quella musica
(sole d’inverno,
nella tua casa)
nella foto,
ormai grigia,
ti ascoltavo,
la melodia
era il tempo
senza voce
sulla carta,
i tuoi gesti d’animale
(la tua bella ombra!)

un ciclamino dell’est
(fiorito),
e le ballate
di Johann Bellina
che non esiste,
il suo nome
l’ho inventato,
come questa poesia
che riflette una foto,
un profumo
che ho rubato agli dei.

 

 

Pensando en Daedalus en un viaje a China

 

 (Traducción al rumano Dumitru M. Ion)

 

                        

Subes una escalera de mármol

que flota sobre un lago en China

y a medida que te elevas sobre el agua

piensas en el mecanismo del poema.

Cada peldaño que ascienden tus pasos

es igual al misterio que opera

en el verso que construye tu mano.

Cada instante de duda sobre las losas

de piedra, equivale a pisar en el idioma

un artículo, un verbo, un sustantivo.

No te debes fiar de las barandas,

ni de los pasamanos, ni de los adjetivos.

Nunca debes mirar a tus zapatos

ni posar tus dos ojos como pájaros

en el punto de inicio hacia “el arriba”.

(Apréndelo de Lot o de Bataille.)

Una vez que comienzas no hay sentido

que no lleve a escribir el vano oficio.

O llegas a la meta y te deslizas

como un niño con alas sobre

un nuevo pasillo, o te dejan caer

con las palabras regadas como vísceras,

envueltas en la sangre que nadie limpiará

en tu caída, rodando en llamas

hacia las oscuras aguas de la hoja.

 

 

 

Cu gândul la Dedal într-o călătorie în China

 

Urci o scară de marmură

Care pluteşte deasupra unui lac în China

Şi pe măsură ce te ridici deasupra apei

Te gândeşti la mecanismul poemului.

Fiecare treaptă pe care o urcă paşii tăi

E la fel ca misterul care are se-ntâmplă

În versul de mâna ta construit.

Fiecare moment de indecizie pe lespezile

De piatră, e ca şi cum ar păşi în limbă

Un articol, un verb, un substantiv.

Nu trebuie să ai încredere în balustrade,

Nici în ale scărilor, nici în ale adjectivelor.

Niciodată să nu îţi priveşti încălţările

Nici să îţi îndrepţi cei doi ochi ca păsările

În punctul de plecare în ”sus”.

(Învaţ-o de la Lot sau de la Bataille.)

Odată ce începi nu există simţ

Care să nu ducă la scris, îndeletnicirea zadarnică.

Sau îţi atingi scopul şi te desprinzi,

Ca un copil cu aripi, pe

Un nou coridor, sau te lasă să cazi

Cu cuvintele umede ca viscerele,

Îmbibate în sângele pe care nimeni nu îl va curăţa

În căderea ta, rostogolindu-te-n flăcări

Spre întunecatele ape-ale filei.

 

 

*Dolan Mor recibe un premio de manos de Pilar Navarrete, entonces Directora General de Cultura del Gobierno de Aragón. Abajo, varias fotos de Wynn Richards.

05/08/2011 10:50 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

SUSAN BURNSTINE: FOTOS DE LA INQUIETUD

 

He estado un día y medio fuera de casa: en Veruela, en Beceite, en tierras del Matarraña, y en Ejulve. Al llegar me encuentro con la obra de la fotógrafa Susan Burnstine, a la que venía siguiendo desde hace algún tiempo. Me ha hecho pensar en ella el taller de Gema Noguera. Susan es una fotógrafa nacida en Chicago que reside en Los Angeles y que trabaja para distintos lugares. Ha ganado muchos premios de mérito. Practica una fotografía que está en el límite del sueño, de la duermevela o el insomnio. Es una fotografía que tiene algo de cuento de hadas, inquietante y poética a la vez, borrosa, una fotografía que parece surgir de un mundo de nieblas, de un lugar donde los seres humanos son un tanto fantasmagóricos. Sus fotos, en realidad, parecen el documento de una alucinación o de un viaje a un extraño lugar donde todo está desdibujado y resulta demasiado fugaz. Las fotos a veces parece surrealistas, a veces metafísicas...

Como detalle importante, Susan construye sus propias cámaras -de plásticos, de cartón, de paple...- y no emplea para nada el photoshop.

 

31/07/2011 21:34 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

'CÓMPLICES' DE PEYROTAU & SEDILES

La turbulenta belleza de Peyrotau & Sediles

 

El dúo de fotógrafos presenta una veintena de fotos de sus diez años de historia y una selección de sus vídeos en el Museo Camón Aznar en ‘Cómplices’, marcadas por la impacto visual y la ambigüedad

 

 

Peyrotau & Sediles son Aránzazu Peyrotau (Barcelona, 1975) y Antonio Sediles (Zaragoza, 1975) y trabajan en equipo, en busca de una imagen propia y de sus conceptos, desde hace una década. Desde 2000, proyecto a proyecto, siempre les ha interesado mucho la energía visual: la elaboración de una imagen poderosa y ambigua que puede ser observada desde distintos prismas. La fotografía de Peyrotau & Sediles es y no es narrativa, es clásica y moderna a la vez, es emocionante y turbadora, remite a la pintura y a la propia fotografía, y está vinculada a la exaltación de la sublime y a ciertas esferas de la marginalidad.

En un principio, podría decirse que han estado muy interesados en lo que se llamaría fotos de tribus urbanas, a la manera de Miguel Trillo, en cierto modo, como se ve en piezas como ‘Aura’ (2001) y ‘None’ (2001), que integran la exposición de fotos y de videoinstalaciones que ahora se expone en el MICAZ bajo el título de ‘Cómplices’. A esta serie, algo más evolucionada, podrían pertenecer ‘Zatu’ (2004) y ‘Frank T’ (2004), que parece dialogar en cierto modo con la obra del norteamericano Andrés Serrano.

Poco a poco, fueron evolucionando hacia una fotografía de sustrato barroco, vinculada al mundo del piercing, del rocanrol y del desnudo, de un retrato directo y a la vez complejo, como sucede con dos obras tan poderosas como ‘Anita’ (2007) y ‘Muriel’ (2007). La primera remite a un mundo de tatuajes y cadenas, y la segunda ofrece una compleja psicología, acaso una herida psicológica, de una mujer que es retratada con una serpiente. Y ahí, en ese universo de demoliciones y de sueños, parecen encontrarse con Alberto García-Alix.

En el camino de búsqueda de la depuración expresiva apostaron por la serie ‘Enmascarado’: esos rostros y máscaras de lucha libre esculpidos por la luz sobre un fondo negro. Peyrotau & Sediles fijaban el foco en la sombra de los ojos, casi ojos acuosos y alucinados, y en el brillo de las caretas: creaban una atmósfera de soledad y turbación, de concentración y vigilancia. Esos rostros plantean un interrogante para el espectador: le preguntan sobre el vacío, el combate, el arte de mirar. Más que preguntarle, le muestran el estupor de existir peligrosamente.

Ese desarrollo tenebrista, vinculado a Ribera y Caravaggio, y tal vez al fotógrafo francés Pierre Gonnord, alcanza su máxima expresividad y elocuencia visual en piezas como ‘Delatus’ (200), que tiene mucho de ‘vanitas’ barroca’, como ‘Obumbrata’, esa mujer embarazada con sombrero que muestra el perfil de su barriga, y con ‘Lux’ (2009), que quizá sea una de las imágenes más puras y sugerentes que ha realizado hasta ahora el dúo. ‘Lux’ es una obra de de aroma veneciano, casi carnavalesco, con dos fogonazos de luz en medio de la noche y del negro: los ojos azules y el óvalo de la frente y la cara. Y otra obra muy medida, casi una lección del equilibro de la fotografía en color, es ‘Kiss me… Kill me’ (2008), que subraya cualidades constantes de la producción de estos fotógrafos: la ambigüedad, el amor y la muerte, la delicadeza y la agresividad, la sugestión y la turbulencia.

Ahora, trabajan en una nueva serie temática: ‘La leyenda de Ausare’, de la que ofrecen tres piezas de sesgo minimalista que recrea una leyenda china extendida en Japón. La muestra se completa con varios videocreaciones que tienen un hilo conductor: el ojo que mira, el ojo que nos ve, el ojo que se abre casi sin parpadear y que muestra una especie de corazón delator dentro. El ojo del cíclope. Es el ojo de Luis Buñuel, el ojo que mira los rascacielos (alguna imagen hace pensar en Berenice Abbott), es el ojo que atemoriza y palidece. ‘Cómplices’ también deja flotando en el aire: ¿cómo serán las nuevas imágenes de Peyrotau y Sediles? ¿Qué caminos buscarán estos artistas, intensos, melancólicos en ocasiones, que conviven con el miedo, con la belleza, con la rabia, con el claroscuro y con los gritos del silencio?

 

Cómplices. Peyrotau & Sediles. Museo Ibercaja Camón Aznar. MICAZ. Hasta el 31 de agosto.

14/07/2011 09:55 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ADELINO LYON DE CASTRO Y SU MUNDO

Adelino Lyon de Castro nació en Lisboa en 1910 y falleció en 1953, a los 43 años. Fue una figura importante en la cultura portuguesa; fundó, con su hermano Francisco, las Publicaciones Europa-América. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial se volcó con la fotografía, dentro de una estética claramente humanista, que retomaba el neorrealismo y la preocupación por los marginados y la justicia social. Hace poco fue objeto de una gran exposición en Lisboa, centrada en sus últimos ocho años de vida. Ha dejado un legado de más de 3.500 fotos.

14/07/2011 01:12 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

MIROSLAV TICHÝ EN VALLADOLID

 

 

Mañana jueves día 14 de julio se inaugura en la Sala Municipal de Exposiciones San Benito de Valladolid de Valladolid la exposición “MIROSLAV TICHÝ. Retrospectiva”, formada por más de un centenar de obras este gran creador fallecido en el pasado mes de abril. Las exposiciones de Miroslav Tichý han llegado a centros prestigiosos como el Georges Pompidou de París, el Museo de Arte Moderno de Frankfurt, International Center of Photography de Nueva York,  o el Kunsthaus de Zurich. La exposición se presenta con la colaboración de la fundación Tichý Ocean, cuyo presidente Roman Buxbaum, asistirá a la presentación

Tichý es un fotógrafo que ha permanecido toda su vida en el más absoluto anonimato, y no por ignorancia del mundo hacia su obra, sino porque él mismo ha ignorado al mundo. Tichý es una leyenda de otro tiempo, un hombre que ha renunciado a cualquier aspecto consumista del arte e incluso al consumismo en general. Este afán por mantenerse al margen ha llevado al artista a fabricar él mismo su material fotográfico a base de objetos reciclados de la calle y la basura. Estas cámaras – que también podrán verse en la exposición- realizadas con botellas, cajas de cartón, latas y otras piezas similares, captan imágenes imprecisas, sobreexpuestas o con falta de exposición. Un detalle definitivo que forma parte de su obra y del que podemos ver muestras en la exposición.

Nunca antes como en el  caso de Miroslav Tichy había sido tan difícil definir al hombre y al artista. Un personaje complejo, sobre todo inaccesible, que refleja en su poética la complejidad de su ser. Tichy irrumpe en los altares de la historia de la fotografía recientemente; antes había sido sólo una simple atracción local en el pequeño pueblo de Kyjov (Moravia), su pueblo natal, hasta que, en 2004, el eminente comisario Harald Szeemann decidiera exponer una selección de sus fotografías en el contexto de la Bienal de Sevilla. La recuperación de gran parte de su archivo personal se debe a Roman Buxbaum, nieto de sus vecinos de casa y amigos, que se refugió en Suiza durante el periodo de las purgas soviéticas, después de la Primavera de Praga.

El trabajo de Tichy es fruto de un ritual obsesivo y mecánico que, en los años en los que escoge la fotografía como su medio de expresión privilegiado - entre los años ‘60 y ‘80-, se repetía diariamente: el artista recorría las calles Kyjov por el mismo periodo de tiempo, disparando siempre tres rollos cada día realizando un total de 108 imágenes. Tichy no tenía un itinerario preciso: vagaba por la ciudad y sus encuentros eran totalmente imprevistos y casuales.

Mirando sus fotos se tiene la impresión de asistir a la proyección de una película muda de principios del siglo pasado. Las escenas están siempre tomadas en las calles de Kyjov e indagan en algunos espacios en particular –la piscina municipal, el parque público, las tiendas del centro– y las protagonistas indiscutidas son las mujeres, retratadas durante el desarrollo de sus tareas cotidianas o en momentos de diversión. El director es Tichy que, con sus cámaras construidas con materiales de reciclaje (cajas de zapatos, latas, elásticos de vestidos, rollos de papel higiénico y paquetes de cigarrillos), imprime sobre película momentos de cotidianidad.

Tichy fotografiaba sus sujetos sin que se dieran cuenta, disparando a la altura de la cintura, sin mirar nunca por el visor y evitando el contacto visual directo con las mujeres a las que retrataba; además a menudo aparecen en sus fotografías elementos que señalan la distancia entre el observador y el sujeto retratado (una malla de hierro, las ramas de un árbol), y por último sucedía que quien se daba cuenta que estaba realizando fotografías, le dejaba hacer porqué nunca podía imaginar que una cámara de aquel tipo pudiese funcionar de verdad!

Tichý busca la belleza más cercana mediante un cierto erotismo casi inocente y una óptica erosionada que le ofrecen sus cámaras elaboradas con desperdicios. La técnica de Tichý no es la de un retratista al uso. Sus imágenes están formadas por figuras borrosas que en ocasiones parecen salir de los delirios de un sueño, más cercanas a una pintura -su verdadera vocación que no pudo ejercer con libertad- que a la fotografía.

 

MIROSLAV TICHÝ

 

Miroslav Tichy nació en 1926 en un pequeño pueblo de Moravia (República Checa), región en la que ha vivido la mayor parte de su vida. Demostrando ya desde niño un interés por las artes y un talento visual especial, era natural que en 1945 se inscribiera en la Academia de Bellas artes de Praga. Después de que el Partido Comunista de Checoslovaquia llegara al poder, en la Academia tuvieron lugar cambios dramáticos; Tichy abandonó los estudios y realizó el servicio militar obligatorio hasta 1950. Parece que fue en este momento que comenzó a tener problemas con las autoridades debido a su carácter rebelde y desafiante.

A finales de los años 50 abandonó la pintura y desde finales de los ‘60 comenzó a realizar fotografías principalmente a mujeres locales, algunas realizadas con cámaras hechas a mano. En estos mismos años, debido a su estilo de vida, su pelo largo y su abrigo, fue acusado de ser un disidente político y se convirtió en un objetivo prioritario de la policía: fue arrestado en 1966 y después fue trasladado a una clínica.

La primera exposición de Tichy tuvo lugar en 1956 en el hospital Kyjov, pero el paso desde el espacio de su estudio semi-privado a un espacio de exhibición pública fue traumático para él. Por tanto, Tichy decidió que no quería tener nada más que ver con las exposiciones (la siguiente tuvo lugar en 2006) y que habría vivido y trabajado sólo para sí mismo. Cesó de viajar y empezó a ir a todas partes a pie; gran parte de su enorme obra fue creada a poca distancia de su casa. Tichy murió el 12 de abril de 2011 en Kyjov.

La exposición permanecerá abierta hasta el 28 de agosto. [Este texto de la promoción de prensa de la propia muestra.]

13/07/2011 09:47 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

HERBERT LIST: DOS BICICLETAS

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Julio José Ordovás, a quien me encontré el otro día en la presentación de Juan Villoro, me acaba de mandar la fotografía de unas bicicletas de Herbert List, uno de los grandes fotógrafos del desnudo. Sigo a lomos de la bicicleta (tras la aparición del poemario ‘El paseo en bicicleta’, Olifante, del que firmaré ejemplares en la Feria del Libro de Jaca el doce de agosto), ahora en un proyecto más narrativo. O novelesco. Los fotógrafos van a ocupar un espacio muy importante.

PREMIO PARA EL FOTÓGRAFO DIEGO IBARRA

[Diego Ibarra, joven fotógrafo zaragozano al que entrevisté hace pocas semanas en ‘Artes & Letras’ de Heraldo de Aragón, acaba de recibir un importante premio, el segundo, de Fotografía Humanitaria Juan Bartolomé. El ganador fue Musuk Nolte Maldonado. Diego me envía esta información de agencia, de Europa Press en concreto]

 

Una foto de Diego Ibarra. Y arriba otra.

El fotógrafo peruano Musuk Nolte Maldonado ha obtenido el máximo galardón en el Concurso de Fotografía Humanitaria Juan Bartolomé, que este año ha vivido su primera edición, ha anunciado este miércoles la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

   Nolte Maldonado recibirá 2.000 euros por su serie de diez fotografías 'Shawis', etnia que habita en la selva peruana y con la que trabaja la AECID para, entre otras cosas, preservar su idioma nativo. En palabras del autor, los 'shawis', que viven "a dos días de cualquier ciudad del departamento de Loreto por vía fluvial, son el símbolo de la lucha de las comunidades indígenas por enriquecer su identidad equilibrando sus tradiciones con la modernidad".

   El zaragozano Diego Ibarra Sánchez ha obtenido el segundo premio del concurso, dotado con 1.500 euros, por su fotografía 'Thatta' de la serie 'Pakistán a la deriva: el monzón'. La imagen se tomó tras las inundaciones que en julio de 2010 afectaron a más de 20 millones de personas en este país. La AECID intervino en la catástrofe con diferentes envíos de material y de equipos médicos.

  El tercer premio, de 1.000 euros, ha ido a parar a la serie de cinco fotos 'Soñando Haití' del autor guipuzcoano Eduardo Arrillaga Sánchez, que narra el desastre que sufrió el país en enero de 2010 tras el terremoto, informa la AECID en un comunicado.

   España, a través de la AECID, desplegó uno de los mayores operativos de emergencia de su historia y la sociedad española mostró también una solidaridad sin precedentes ante la magnitud de la catástrofe, añade la agencia dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

   El jurado que ha fallado los premios lo componían los fotógrafos
Alfredo Cáliz Bricio, Sofía Moro Valentín-Gamazo y Susana Vera Pascual, que han valorado la calidad de las imágenes presentadas así como su capacidad narrativa y descriptiva de la realidad de las acciones de cooperación para el desarrollo presentadas al concurso.

   Las series y fotografías premiadas, así como una selección de las 713 obras presentadas al concurso por 86 participantes de todo el mundo, podrán verse en una exposición que se organizará en septiembre en torno a la Semana de la Cooperación.

   La I Edición del Premio de Fotografía Juan Bartolomé, dirigido a fotógrafos profesionales o amateurs sobre la temática de imágenes tomadas en el marco de algún proyecto que aborde y refleje el esfuerzo de la cooperación para el desarrollo, lleva el nombre del recientemente fallecido Juan Bartolomé por su dedicación al mundo de la cooperación y su amor a la fotografía.

   Juan Bartolomé, uno de los grandes exponentes de la solidaridad en España, fue durante más de 10 años, en su última etapa al servicio de la Administración Pública, jefe de Acción Humanitaria de la AECID, aunque siguió más allá de su jubilación entregado a causas y expediciones solidarias.

 

06/07/2011 18:18 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LARTIGUE EN LA LONJA

 

LA ALEGRÍA, LA POESÍA VITAL DE LARTIGUE EN LA LONJA

«Ser fotógrafo es atrapar el propio asombro». Durante toda su vida, Jacques Henri Lartigue (1894-1986) fue fiel a esa inquietud. Desde su más tierna infancia fotografió todo aquello que le conmovía, que le hacía feliz, que le parecía bello y que le servía para luchar contra el paso del tiempo y el olvido. Reconocido hoy de forma unánime como uno de los grandes nombres de la fotografía del siglo XX, su obra constituye un documento único de una época y una forma de vivir.

Un mundo flotante. Fotografías de Jacques Henri Lartigue (1894-1986) es la primera gran exposición antológica del fotógrafo que se realiza en España. Ha estado en Madrid, en Barcelona y ahora llega a Zaragoza. Reúne alrededor de doscientas piezas procedentes de la Donation Jacques Henri Lartigue de París, entre copias modernas e instantáneas originales tomadas y reveladas por él mismo -algunas de ellas con la técnica estereoscópica-, así como cámaras y cuadernos. La muestra hace especial hincapié en los temas que resultaron una constante durante toda su carrera: la fotografía como instrumento de la memoria, una herramienta para capturar la fragilidad de la existencia y la brevedad de la felicidad. También refleja su particular visión de las mujeres y de un mundo que cambiaba velozmente. Todo ello permitirá descubrir al visitante el retrato de una época ya desaparecida a partir de las imágenes inconfundibles de Lartigue, un maestro que durante sus casi 90 años de trayectoria nunca dejó de considerarse un aficionado.


La exposición Un mundo flotante. Fotografías de Jacques Henri Lartigue (1894-1986) ha sido comisariada por Florian Rodari y Martine d'Astier de la Vigerie, directora de la Donation Jacques Henri Lartigue, con la asistencia de Maryam Ansari. La muestra podrá verse del 30 de junio al 31 de agosto de 2011 en La Lonja de Zaragoza (Plaza del Pilar, s/n). [Este texto pertenece a la promoción de prensa de la propia Caixa]

 

02/07/2011 18:25 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

OTRA OPINIÓN SOBRE EL TEMA BELLOCH

[El fotógrafo Alberto Rodrigálvarez intentó hacer un comentario a las opiniones de Emilio Casanova en mi blog, pero no le dejó el sistema. A mí tampoco me deja. Y traigo aquí el texto. Alberto me decía lo siguiente: “No conozco de nada a Emilio, ni a Belloch, ni pertenezco a ningún partido políticio, ni soy ningún representante de la cultura, pero como veo que firma como un ciudadano, a mí también me gustaría escribir como otro ciudadano…”]

 

LA CAPITALIDAD CULTURAL, DONOSTIA Y EL ALCALDE BELLOCH

Por Alberto Rodrigálvarez

Creo que Belloch erró en las formas pero técnicamente tiene razón.  Cuando se es ’jurado’ no sólo hay que ser objetivo, sino además aparentarlo. Salir ante la opinión pública y hacer comentarios fuera de lo que sería estrictamente ’objetivo’ es una barbaridad. Emocionalmente uno puede pensar lo que quiera, pero su ’deber’ como jurado es ser estrictamente objetivo y no dejarte llevar emocionalmente y mucho menos en público. No he oído todos los comentarios pero estoy totalmente de acuerdo cuando Belloch dijo que en condiciones normales al ganar San Sebastián sólo habría habido un problema político, pero con las declaraciones que ha hecho como jurado ahora existe un problema jurídico.

El hecho de que me pueda parecer a mí por ejemplo sacar un video con unos niños de diferentes etnias con la palabra ’paz’ y que el jurado diga que está ’emocionado’  y se convierta ahora en el ’salvador divino’ que ayuda en el camino a la paz no sólo está totalmente trasnochado sino que además conduce a pensar que tiene un total desconocimiento de la realidad. El nacionalismo es un ’sentimiento’, pero no es ’cultura’. La cultura está más allá del nacionalismo y cuando éste la emplea, es sólo en su beneficio. Al margen de esto y lo que más imprudente me ha parecido a pesar de los errores que ha cometido Belloch, es el hecho de que Emilio aluda a la condición de Ministro que tuvo Belloch. Por eso mismo, puedo entender que una persona que si no me equivoco estuvo muchos años de ’juez’ en el País Vasco y ha asumido los ministerios de Interior y Justicia(combatiendo el terrorismo)  ahora al presentar un proyecto ’cultural’ se encuentre que el jurado hable de otras cosas que no son las estrictamente técnicas y encima sepa que al frente del proyecto, el  que es el encargado de desarrollarlo haya gente que más que representar la capitalidad europea de una ciudad de España, lo haga en beneficio propio, ya que en realidad ellos creen en su autodeterminación y en la consideración de un estado propio.

No digo que este resultado no sirva para construir, ni que un proyecto sea mejor ni peor,  lo que digo es que la ’motivación’ empleada en el discurso del jurado es un insulto y una falta de respeto  para la gente que trabajan en los proyectos porque deja de lado lo ’importante’. Creo que obligatoriamente debería haber una rectificación por parte del jurado, ya que si no demuestra su influenciabilidad por otros factores que no deben afectar a  su decisión. Puestos a hacer memoria también podríamos recordar palabras como las de Arzalluz en su día: ’Para nosotros las bombas y para los españoles la cultura’, en relación a la petición que hacían del cuadro del Guernica. Creo que las palabras fueron similares a estas.... Ni siquiera se respeta el hecho de que creo recordar que el deseo  de Picasso hubiese sido que el cuadro estuviese en El Prado. Otra manipulación más de la cultura por parte nacionalista.

Otro asunto que comenta Emilio es el relacionado con la democracia y lo demócrata que dice que es él y lo poco que deben ser otros.... Pero bueno, vamos a ver, en España debido al sistema que existe se prima la territorialidad, eso significa que a día de hoy muchos partidos nacionalistas y otros minoritarios tienen la posibilidad de estar en el parlamento. De otro modo habría sólo bipartidismo como en otros paises. Por ello, debido a este sistema hay partidos que tienen llaves de gobernabilidad y hacer valer sus opiniones cuando los partidos mayoritarios no obtienen mayoría absoluta. Esto es la democracia, hay gente que estará o no de acuerdo y que dirá se debería cambiar el sistema. Todo esto puede debatirse e incluso cambiarse, pero no se puede utilizar como piedra arrojadiza para decir que por ejemplo Belloch no sea alcalde. La soledad de Eloy ha quedado patente al no poder conseguir un sólo apoyo. La gente ha votado así. Probablemente tiene razón por haber sido la fuerza más votada, pero la realidad es que con el actual sistema democrático su situación en soledad sería de ingobernabilidad. 

Respecto al virus que dice que inocula, el peor es el de la ignorancia. Creo que en el fondo Belloch, al margen de la decepción personal y profesional que haya podido acarrear esta decisión, lo que pide es Justicia y creo que en eso todos los partidos deberían estar de acuerdo. El virus que se ha inoculado es en realidad la de la ’ANESTESIA LOCAL’ en la que estamos sumidos para no poder ver que no es de recibo la argumentación del jurado. Repito, lo que se pone en cuestión viene como consecuencia de los errores cometidos por el jurado al emitir el fallo, no la democracia, ni otras cosas. Lo que se pone en cuestión no es si ahora parecemos malos perdedores o si no somos representados por este alcalde, etc. El debate no es de tozudez, es de justicia. El otro día en la radio se volvió a hablar en alusión a un titular de un periódico de la Corona Catalana. Se excusó a un medio porque se había limitado a transcribir lo que el articulista de prensa había escrito y que no se podía echar más leña al fuego sobre el tema. NO es echar leña al fuego, es JUSTICIA. NO se trata de cuestiones a debatir sino de ser fieles a la realidad.

En fin, esto podría ser mucho más largo, pero creo que el debate real a pesar del error de comunicación que tuvo Belloch no debe trasladarse a otras cosas y debemos ver que la realidad del asunto es consecuencia de unas declaraciones muy desafortunadas de un jurado que ha cometido un grave error SEGURO ’EN LA FORMA’  , en el ’FONDO’ sería una cuestión ya de tipo político.

Un abrazo. Alberto Rodrigálvarez. Fotógrafo. [Tomo aquí dos fotos de Alberto: una de Elia Lozano y otra de la compañía La Mov en el montaje ’El trovador’]

 

01/07/2011 08:17 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ROSENDO TELLO: ACTA DE UNA CITA

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Esta mañana he visitado, con el fotógrafo José Miguel Marco, al poeta Rosendo Tello. Hace ahora dos años, sufrió un ictus que le ha dejado inválida la mano derecha y una leve cojera, y sobre todo le ha dejado sin la posibilidad de hablar con nitidez. Rosendo ordena bien su pensamiento, sigue pensando en imágenes, lee como siempre, a veces araña el piano con la mano izquierda, pero no es fácil entender lo que dice. Ni siquiera para su mujer Maribel. Pese a ello, está sereno, sigue escribiendo con la mano izquierda, con lentitud y mucha aplicación, y ahora trabaja en un nuevo poemario: ‘El silencio’, un libro que aborda, en clave personal, lo que le ha ocurrido: lo que él llama “estoy encerrado en el silencio de mi habitación”. En la foto, le leo a Rosendo el poema ‘Serena plenitud’, que dedica a José-Carlos Mainer. Lo más impresionante era ver cómo Rosendo recordaba cada imagen, como intentaba enfatizar donde había una idea, una imagen recurrente, y de vez en cuando sonreía. Por cierto, Rosendo Tello acaba de publicar un nuevo poemario: ‘El regreso a la fuente’ en la editorial Prames. Esta foto es de José Miguel Marco.

18/06/2011 21:20 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

DENNIS HOPPER, FOTÓGRAFO

El fotógrafo indomable Dennis Hopper

 

Taschen publica un volumen de gran formato con las fotos que realizó el actor y director de ‘Easy rider’ fechadas entre 1961 y 1967, y con las fotos de su propia vida

 

 

Dennis Hopper (1936-2010) ha sido una de las personas más fascinantes del mundo del cine de Hollywood. Lo fue casi todo: actor, guionista, productor y director de una película de culto, ‘Easy rider’ (Busca tu destino, 1969), una obra personalísima que tenía el sabor de una culminación de unos años muy intensos de creación –en la pintura, en el cine y en la fotografía-, de amistad, de sueños más o menos y de una existencia peligrosa, casi al límite.

En el cine, Hopper debutó en obras como ‘Rebelde sin causa’ o ‘Gigante’, donde coincidió con el espíritu atormentado de James Dean. Gran amigo suyo, algunos biógrafos han dicho que “la muerte de Dean salvó a Hopper”, le llevó a buscar su lugar en el mundo y reflexionar acerca de su propio sino. En aquellos días, Hopper era un joven rubio y atractivo que era retratado una y otra por un fotógrafo como William Claxton, el cronista visual del jazz. Hopper siguió con pie en firme en el cine: actuó en ‘Duelo de titanes’. Poco después, inició una aventura intensa y apasionante: una labor como fotógrafo que lo llevó a realizar varias exposiciones, a ser objeto de retrospectivas y catálogos. Esa tarea, gigantesca y variada, acaba de ser publicada en un libro de gran formato de Taschen: ‘Dennis Hopper. Photographs, 1961-1967’ (Madrid, 2011. 546 páginas), que aparece en España, paradojas de la edición, inicialmente en inglés, alemán y francés.

Hopper nació en un ambiente artístico, creció rodeado de jardines, de pintores, artistas y escritores, y uno de sus primeros sueños fue el de ser pintor. También recordaría con mucho cariño sus estancias en la granja de sus abuelos cerca de Dogde City. Años más tarde, recuperaría su vocación plástica con la fotografía. Poco después de su boda, su mujer Brooke Hayward le regaló una cámara Nikkon de 35 mm. que ya no dejaría. Con ella lo captaba todo con tanto fervor como curiosidad. Con clara voluntad artística, dentro de un estilo que a veces podría clasificarse documental, otras veces bruto, otras veces próximo a la abstracción.

Hopper era un fotógrafo intuitivo: inicialmente captó el mundo de la pintura y del expresionismo abstracto: las texturas, las masas, los detalles abruptos, los cristales rotos, el volumen, el arabesco de las alambradas. Da la sensación de que sus fotos descubrían en la calle o en las paredes aquello que pintaban Jaspers John’s o Ruscha. Posteriormente, en una serie que el editor Tony Shafrazi titula ‘En el camino’, con claro parentesco con Keroauc y los ‘beats’ (Hopper retrató a Timothy O’Leary, uno deellos), lo vemos en una línea distinta: próximo a fotógrafos como Elliot Erwitt, Robert Frank o Walker Evans, o incluso a Helen Levitt, cuando se pone a retratar niños en las calles. En ese período le interesan las autopistas, las calles, las valles publicitarias, la gente que camina, los escaparates y sus tipografías, y a veces podría decirse que compone con un desaliño buscado, con una estética feísta, aunque casi a la par muestra fotografías rotundas, de gran belleza. Le interesan muchos los fondos, las pintadas, los reflejos.

Pero también estuvo en los toros en México, en Durango o Tijuana. Como era de esperar se zambulló en Hollywood, en diversas películas. Y captó a numerosos actores, entre ellos a Dean Martin o John Wayne. Esa serie se completa con otra, ‘El ojo subjetivo’, donde captó a David McCallun, a Jane Fonda, a su adorada Tuesday Weld (a la que había amado siempre, confiesa), a Paul Newman, con quien coincidiría años después en ‘La leyenda del indomable’.

Hopper vivió aquellos años con intensidad. Era un maravilloso anfitrión en una casa que parecía un museo. Estaba llena de cuadros de Warhol y de arte pop. También le interesó la moda y ese mundo tan psicodélico y rebelde, de excesos y muchas chicas bonitas, el mundo de Warhol y de David Hockney, los ‘beatniks’, los expresionistas abstractos; captó las masas, los desnudos o algunas de las manifestaciones que perturbaron el país e inflamaron el verbo reivindicativo de Martin Luther King, a quien retrató. Entonces, “Nueva York era realmente el centro del arte en el mundo”. El libro se completa con entrevistas a Hopper, un extenso catálogo final de todas las obras, son más de 400, y una fotobiografía que recorre cada una de sus películas, entre ellas, ‘Apocalipsis Now’, donde hacía de fotógrafo, ‘Terciopelo azul’ o ‘Elegía’ de Isabel Coixet, en 2008. 

18/06/2011 19:12 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

'BOTÁNICA. AFTER HUMBOLDT', CON RAFAEL NAVARRO, LLEGA A MADRID

 

El artista aragonés Rafael Navarro en la exposición Botánica. After Humboldt

 

La muestra reúne fotografías de seis autores contemporáneos

REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO

(Sala Guitarte, 3ª planta. Alcalá, 13 – Madrid.)

 

Acción Cultural Española (AC/E) se complace en coorganizar con el Centro de Arte y Naturaleza (CDAN). Fundación Beulas de Huesca y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, la exposición Botánica. After Humboldt, una muestra que ofrece un conjunto de fotografías de seis autores contemporáneos con una mirada creativa y muy novedosa sobre la ciencia de la botánica. Se busca de este modo la confluencia, en un mismo plano de arte y ciencia.

Junto a las imágenes, se mostrará una selección de grabados del siglo XVIII procedentes de los archivos y colecciones de Calcografía Nacional que contrastan con la rigurosidad de la perspectiva fotográfica.

La exposición estará abierta al público del 17 de junio al 16 de septiembre.

De martes a sábado de 10 a 14 y de 17 a 20 horas.

Domingos y festivos de 10 a 14 horas.

Lunes cerrado

Los artistas presentes en la exposición son:

Manel Armengol (Badalona 1949)

De la serie “Herbarium”, (2004) un conjunto de 188 imágenes en blanco y negro, se muestran 24 fotografías que plantean la individualidad de cada planta, de cada flor. Con un metódico análisis de la realidad vegetal, el interés del artista se centra en la belleza y diferenciación de cada una de las plantas retratadas, con absoluto respeto y fidelidad a una realidad subjetivada por el ojo de la cámara.

 

Alberto Baraya (Bogotá, 1968)

La reconstrucción de las históricas expediciones científicas es la forma en que el artista agrupa sus trabajos, un estudio sistemático y dentro de las más exigentes leyes de la botánica clásica, del mundo artificial de la vegetación actual. “Herbario de plantas artificiales” es la serie principal que se expone, junto con algunos trabajos de sus Expedición Nova Brasiliensis y Expedición Nueva Zelandia.

 

Joan Fontcuberta (Barcelona, 1955)

“Herbarium” (1982-1985) es un trabajo esencial en la historia de la fotografía actual y una pieza clave en la posmodernidad. La creación de un mundo vegetal ficticio en el que se analizan y se muestran, de acuerdo con la mas estricta terminología botánica cada uno de sus elementos, marca una derivación de la fotografía tradicional, un guiño a la realidad y un homenaje a los maestros históricos de la fotografía en blanco y negro.

 

Juan Carlos Martínez (Campanario, Badajoz, 1978)

“Expedición Spermopsida” (2007-2008) es el nombre de la serie de ocho fotografías en color y de gran tamaño, que se reúnen en esta exposición. Todas ella forman parte de una serie de expediciones a lugares en jardines y parques en los que tienen lugar encuentros sexuales furtivos. El intento de a través del estudio de la botánica de analizar los lugares y sus vinculaciones con el deseo, la naturaleza y el cuerpo, siempre jugando con la referencia a las históricas expediciones científicas y a las asociaciones de los términos latinos para nombrar a las plantas.

 

 

Rafael Navarro (Zaragoza, 1940)

La relación vital con nuestro entorno cotidiano define la serie “Testigos” (2010), en la que la representación de las plantas se aleja de cualquier intento analítico y clasificador. Simplemente están, ahí, con sus cuerpos, es su presencia la que se nos ofrece de una forma esencial, con primeros planos que nos hablan más de  sensaciones y sentimientos que de análisis botánico. Ellas, las plantas, son testigos de nuestras experiencias y desasosiegos. Permanecen con sus formas, cercanas a la

abstracción, silenciosas presencias de nuestro mundo.

 

Juan Urrios (Barcelona, 1962)

“Verdes” (1997), sintetiza la esencia de las plantas en una sola palabra que nos remite a su frescor, a su apariencia, a su interior, al jugo que corre por sus cuerpos: verde. En esta ocasión son fotografías con luz, en la que el verde es aun más fuerte, más central, más protagonista. A la idea de verde no solo responden las plantas pero aquí se juega con la definición, con el cliché y nuevamente con la ironía de lo que es y de lo que parecer ser. Texturas en primer plano, superficies vegetales, artificiales que todas remiten al mundo vegetal.

 

*Nota de prensa del gabinete de comunicación de la muestra que se presentó hace no demasiado tiempo en el CDAN de Huesca.

14/06/2011 10:54 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LUIS RABANAQUE MIRA EL CABARET

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LUIS RABANAQUE: ACTOR Y FOTÓGRAFO CUMPLE AÑOS

Hoy el actor, fotógrafo, pedagogo, y algunas cosas más, Luis Rabanaque, a quien seguimos en Oregón Televisión (y esperamos seguir viendo en sucesivas temporadas: una comunidad empieza a serlo cuando tiene capacidad para reírse de sí misma, de sus políticos, de su paisanaje, cuando empieza a usar la ironía como arma cotidiana de convivencia…), cumple años y me envía esta preciosa foto tomada en el Teatro Principal. Luis, que es uno de esos ciudadanos entrañables y cariñosos a quien complace tener por amigo, dice lo siguiente: “Esta es una imagen de una sesión correspondiente al ‘Cabaret de Caricia y Puntapié’, premio Max al mejor montaje musical. Son Jorge Usón y Carmen Barrantes, dos maravillosos seres humanos, y fantásticos actores/cantantes”.

12/06/2011 13:09 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

GYENES, VISTO POR FERNANDO OLMEDA

El artista de las bellezas españolas

 

[Fernando Olmeda publica ‘Gyenes. El fotógrafo del optimismo’ (Península), la historia del maestro del claroscuro que captó el mundo del teatro y de la música, y al general Franco, entre otros muchos]

 

Los húngaros han tenido una relación muy especial con la fotografía. Hungría ha producido un sinfín de maestros: desde André Kertész y Martin Munkacsi a Felics Holczer, François Kollar y Josef Pecsi; desde Brassaï y Moholy-Nagy a Robert Capa. Y entre ellos, y entre otros muchos, debemos citar a Jonás Henry Gyenes, que llegaría a España con el éxodo provocado por el ascenso del nazismo y abriría estudio en Madrid en 1948. A este fotógrafo de la sociedad, de Franco y de las “bellezas españolas” dedica un libro el periodista Fernando Olmeda (Madrid, 1962), biógrafo de Gerda Taro, la novia de Capa arrollada por una tanqueta en Brunete en el verano de 1937: ‘Gyenes. El fotógrafo del optimismo’ (Península, Barcelona, 2011. 334 páginas).

Juan Gyenes era hijo de un violinista y profesor de música y pertenecía a la alta sociedad de Budapest. Antes de dar el paso definitivo hacia la fotografía trabajó de electricista, pero descubrió la cámara y una de sus máximas: “Ver con los oídos y oír con los ojos”. Pronto se incorporaría a la red de colaboradores de la revista ‘Színházi  Élet’ y se dedicaría sobre todo a la fotografía cultural y especialmente musical. Dice Olmeda, que ha estudiado minuciosamente su trayectoria en multitud fuentes, que fue uno de los grandes testigos de la edad dorada del Festival de Salzburgo: allí captó a Casals, hacia 1932, a numerosos directores e intérpretes, entre ellos a Prokofiev. También realizó tareas de reportero gráfico, aunque su especialidad eran los estrenos teatrales y musicales, las fiestas de sociedad y los banquetes. E incluso, con bastante argucia y ayudado por dos cámaras (una de ellas la ocultó en un lugar estratégico), realizó una labor de ‘paparazzi’ antes de que existieran los cazadores de fotos: captó, en 1935 durante un viaje a Budapest, a Eduardo de Inglaterra y a Wallis Simpson en una foto que probaba su relación. También realizó foto deportiva, y en 1936, en los Juegos Olímpicos de Berlín, presididos por Hitler y dominados por Jesse Owens, realizó magníficas fotos: el libro muestra una escena en la que le enseña a Jesse Owens las páginas de la revista donde sale el campeón de velocidad y salto de longitud. Aquellos juegos también fueron los de Hungría, especialmente los de la nadadora Ferenc Csik.

Más tarde, Gyenes realizó una suerte de peregrinaje como corresponsal: estuvo en Sudán, en Egipto, y finalmente recaló en España. Poco a poco se abrió camino, y pronto se convertiría en un fotógrafo de referencia como retratista profesional y como colaborador para muchas revistas como ‘Semana’ o diarios como ‘Abc’, en cuya portada publicará sus famosos retratos de actrices y aristócratas españolas, entre ellas Sara Montiel, a quien le hizo estupendas fotos, o Cayetana de Alba; Gyenes era muy amigo de su padre.

Se consolidó de inmediato y fue uno de los grandes fotógrafos de estudio de la posguerra. Se especializó en la música, en el teatro, en la burguesía y en la moda. Era un hombre refinado, de buenos modales y muy halagador con las damas. Y además tenía una prodigiosa técnica que le permitía corregir imperfecciones en el negativo y luego en la copia en papel. Decía: “Si tienes un grano, el objetivo te saca dos. Cuando alguien me dice: ‘Tengo aquí una arruga’, yo le contesto que no la veo. El retoque es necesario. Arreglamos cosas que hay que corregir”. También dijo: “Necesito crear mi propio ambiente en el estudio, para captar el alma dentro del cuerpo. Ahí está el secreto. Encontrar el ‘duende’. Hacer visible lo invisible”.

Realizó varios retratos a Franco, algunos de ellos pasaron a la filatelia, y publicó varios libros sobre ‘Don Juan’ o sobre el Teatro Real.  En este libro, Antonio Fernández-Cid dice de Gyenes: “Nadie más celoso y atento, más sensible y discreto. Hijo de músico, músico él mismo por impulsos de sangre y afición, su cámara supo registrar momentos cumbres en la historia del Teatro, con la suprema virtud del tacto, en las antípodas del profesional ruidoso y desconocedor”. La frase es todo un retrato de este maestro de la foto de estudio, cuidadosamente iluminada, y del claroscuro. El libro de Olmeda está lleno de conocimiento, de detalles y de optimismo, como reza el título. Y es un magnífico documento sobre el arte y las relaciones de poder.

GEORGES DAMBIER: ALGUNAS FOTOS

Georges Dambier es un fotógrafo francés nacido en 1925, al que Robert Capa invitó a ingresar en Magnum (hecho que no produjo porque falleció el fotorreportero húngaro), que se especializó en moda, interiores, antigüedades, fotos de las estrellas: Brigitte Bardot, Suzy Parker, Capuccine, Marie-Helene Arnaud y otras. Alguien lo definió como “el retratista de las hermosas mujeres de París”. También ha realizado reportajes sobre Alain Delon y diversas compañeras, como Nathalie Delon o Mireille Darch. Me encuentro con sus fotos, bellas y glamurosas, perfectas de composición y de elegancia, de exquisita técnica, y traigo aquí algunas que tiene un aire vintage también. Ha creado revistas y ha trabajado para publicaciones como ‘Elle’ y ‘Paris Match’.

Brigitte Bardot, 1951.

Marie-Helene Arnaud.

Una de las fotos de Suzy Parker, 1953.

Mireille Darc y Alain Delon, una pareja de moda en los primeros 70.

 

15/05/2011 10:16 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

JORGE FUEMBUENA: NUEVOS PREMIOS

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NUEVOS PREMIOS PARA JORGE FUEMBUENA

José Sazatornil.

Asunción Balaguer, sobre la que está preparando una exposición a la vez que Javier Espada prepara un documental sobre la actriz.

Álex de la Iglesia.

Carlos Saura. Fotógrafo y director de cine.

  Jorge Fuembuena (Zaragoza, 1979) ha recibido el Premio OCEMX de fotografía, por lo que su trabajo  itinerará  por todos los Estados de la República mexicana a lo largo de este año. Ha sido escogido por personalidades de la cultura en España y en México, un comité asesor  externo  con dilatada experiencia en fotografía contemporánea. Asimismo Jorge Fuembuena participará el Festival Internacional de Artes Visuales  Photoespaña 2011 en el contexto del  programa Descubrimientos, que se celebrará los días 2, 3, y 4 de Junio en el CA2M ( Centro de Arte Dos de Mayo) que selecciona a  fotógrafos emergentes de todas las nacionalidades  para  presentar sus trabajos a  comisarios, galeristas, críticos y editores especializados. Su proyecto Kids ya fue premiado en el Festival Internacional de Artes Visuales EMERGENT con el Premio 10 X 15.  Por otro lado Jorge Fuembuena ha sido seleccionado con su serie The New Life en la publicación  EFE24 de Fotografía, unos cuadernos Internacionales ( con presencia en Alemania, Francia,..) que se presentarán en la Feria Internacional de fotografía Madrid Foto los días 5 a 8 de mayo, y que en este segundo número, tiene como tema el sujeto. En ese número participan autores de la talla de  Kimiko Yoshida,  Pieter Hugo o Trine Sondergaard.  Jorge Fuembuena está actualmente exponiendo en Francia y España, en Barcelona con el Certamen Generaciones 2011 (Espacio para el Arte Caja Madrid ), y tiene desde hace un mes una exposición individual en el Museo de Albarracín, en un programa expositivo en el que también han estado autores como Joan Fontcuberta o Bernard Plossu. En Zaragoza participa también en la exposición Visiones emocionales de una ciudad en el MICAZ ( Museo Camón Aznar).

Fuembuena ha sido recientemente seleccionado  para las  programaciones de publicaciones como Claves de Arte, New_papers o 10 X 15.

BIOGRAFÍA  

Jorge Fuembuena  Loscertales ( Zaragoza, 1979). Vive y trabaja entre Madrid y Nantes. Compagina su trabajo personal con su labor como fotógrafo cubriendo Festivales de arte, cine y música en los que cabe destacar el Festival de Cine de Nantes o ARCO. Fotógrafo de escena, ha trabajado como foto-fija en largometrajes y cortometrajes como “De tu ventana a la mía” o  “Voces” para la productora Amapola Films o Fundación First Team. Su trabajo ha sido publicado en medios como  New_Papers , Claves de Arte, Calle 20, 10 X 15, Cahiers du Cinema y Mondosonoro entre otras. Tambien ha impartido conferencias en Kuwait (V Expo Ciencia Internacional), en la República Eslovaca (Amavet Nova) o en la Universidad de Zaragoza. Su obra se encuentra  presente en colecciones privadas y públicas como la Fundación Buñuel o  el CDAN.

 

*Esta nota me la remite el propio Jorge Fuembuena, que encarna el fotógrafo hiperactivo e inquieto.

FRITZ HENLE: ALGUNAS FOTOS

Nieves, modelo de Diego Rivera, 1943.

Diego Rivera duerme o sueña en la hora de la siesta, 1943. ¿Quién sabe?

Tres de las fotos más conocidas de Henle de Frida Kahlo.

Fritz Henle nació en Dortmund, Alemania, en 1909, y falleció en Virgin Islands, Estados Unidos, en 1993. Estudió en Baviera, se especializó inicialmente en reproducción de arquitectura y arte renacentista, y posteriormente realizó series y reportajes sobre China y Japón, y México y el Caribe, y distintos lugares del mundo. Se afincó en las Islas Vírgenes. Se especializó en desnudo femenino, colaboró con numerosas revistas y ensanchó su fama retratando a artistas, actores y a creadores famosos como Diego Rivera y Frida Kahlo, entre otros muchos. Cuando murió fue definido como “el último fotógrafo clásico”.  

SUDEK: EL FOTÓGRAFO DE PRAGA

[Mi querido y admirado Jesús Marchamalo me envía un artículo dedicado a uno de mis fotógrafos más queridos, y sé que son muchos: Josef Sudek (1896-1976). Un poeta de la imagen. Un hombre que tenía una percepción delicadísima de la realidad y que componía con belleza, con magia, con pura poesía, con un aire diáfano de luz envolvente. Y que era, además, con su cámara al hombro, un personaje espectral. Vi su exposición en el Círculo de Bellas Artes y me encantó. Me recuerda a grandes maestros como André Kertesz, creo que entre ambos hay una vinculación especial, y también con otro gran artista: Emmanuel Sougez, Pitu. Copio aquí el texto de Jesús Marchamalo, ese sabio de casi todos: de libros firmados, de bibliotecas, de pintura, de autores de aquí y del mundo, un hombre al que hace mucho que no veo y que rezuma literatura, invención, palabras de carne y de tinta y un gran sentido de la paternidad por todos los costados.]

 

EL FOTÓGRAFO DE PRAGA

 

Por Jesús MARCHAMALO

 

Debía resultar una figura imponente, algo irreal, fantasmagórica, con su abrigo oscuro o un capote militar, a veces, caminando por la brumosa Praga, con la cámara al hombro. Una antigua Kodak de caja de madera, cuyo trípode utilizaba como contrapeso, sujetándolo con su único brazo.

Durante la Gran Guerra, la explosión de una granada en el frente italiano, en julio de 1916, le amputó el brazo derecho. Así, cuando volvió a casa, debió dejar su trabajo como encuadernador y la fotografía, a la que se había dedicado como afición, se convirtió en su oficio.


Durante años, recorrió las calles con su cámara, captando imágenes de la ciudad, "El fotógrafo de Praga", lo llamaban.

 Pero durante la ocupación nazi, se encerró en su estudio, apenas un cobertizo de madera donde fotografiaba naturalezas muertas -flores, vasos, botellas-, o las vistas a través de la ventana de su estudio: la rama de un manzano, las fachadas de los edificios colindantes, una nevada...
El caminante se convirtió en un paseante interior, en un observador de lo cotidiano, que fotografiaba de forma obsesiva, desde distintos puntos de vista, o utilizando distintas iluminaciones.

 Cuando murió, el estudio donde trabajaba quedó abandonado, y gran parte del material -papeles, fotografías, libros- se perdieron en un incendio.
Siempre me gustó esa foto suya: un florero con rosas casi marchitas junto a una caracola, ante el cristal empañado, cruzado verticalmente por las gotas, de su estudio.

LUNES: CITA DE LA RSFZ CON LA FOTÓGRAFA COLUMNA VILLARROYA

ENCUENTROS CON FOTÓGRAFOS ARAGONESES

LUNES 25 ABRIL.COLUMNA VILLARROYA

Lugar: Ámbito Cultural de El Corte Inglés. Pº Independencia, 11, 2ª Planta. Zaragoza

Hora: 19:30 h

Coordina: Julio Sánchez (Presidente de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza)

 

Columna Villarroya, fotógrafa aragonesa (nacida en Daroca), comenzó en la fotografía simultaneando la creación artística, el periodismo gráfico freelance y los reportajes socio-políticos para instituciones, medios locales y nacionales. A finales de los ochenta abrió su propio estudio fotográfico para dedicarse profesionalmente a la fotografía publicitaria, editorial, el retrato y a la reproducción de obra de arte. Desde entonces ha realizado multitud de exposiciones tanto individuales como colectivas, nacional e internacionalmente. Su obra ha ilustrado textos en suplementos y secciones de periódicos, revistas y libros; está desde sus orígenes muy vinculada a la editorial Olifante: ha retratado a muchos de los poetas que han publicado en ese sello, entre ellos Ángel Guinda, Manuel Martínez Forega, Alfredo Saldaña, etc.

*Arriba, retrato de Columna Villarroya. Abajo, Manuel Forega, dos instantáneas de Ángel Guinda y un paisaje del Moncayo, realizados por Columna.

23/04/2011 18:21 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

LAS FOTOS DE NICK BRANDT

Entre las novelas que uno tiene aparcadas, y que es probable que no escriba nunca, tengo una que se iba a titular ‘Siete noches con el tigre’: la historia de dos muchachos que cada noche se contaban historias de tigres con la extraordinaria facultad que durante el sueño se hacían realidad. Los tigres –los felinos en general- siempre me han interesado mucho. Uno de los grandes fotógrafos de felinos -eopardos y guepardos (me corrijo por la nota y por el despiste)-, y de animales en general, es Nick Brandt. Aquí traigo algunas de sus fotos que he podido encontrar en internet.

 

HUESCA RECUPERA AL FOTÓGRAFO, VIAJERO E INGENIERO LORENZO ALMARZA

 

La Diputación de Huesca presenta el legado del fotógrafo, ingeniero y militar Lorenzo Almarza. La muestra consta de una selección de 150 fotografías de este polifacético personaje, muy ligado al Alto Aragón. Las fotos son fruto del trabajo de recuperación de las obras originales, en formato estereoscópico, y pertenecen al fondo documental de la Fototeca provincial. Se ha hecho una selección de entre las más de 3.000 imágenes que fueron depositadas por la familia de Almarza.

La exposición se acompaña de material técnico fotográfico y de un vídeo que permite ver parte de las imágenes en tres dimensiones. Tanto la publicación que se ha editado y la propia muestra se articulan en seis ámbitos temáticos diferenciados, con los que el comisario, Juan Naranjo, ha pretendido mostrar el particular punto de vista del fotógrafo, ingeniero y militar. En primer lugar, imágenes relacionadas con el color, con el que Almarza experimentó a través de, entre otras temáticas, los bodegones.

En segundo término se encuentra el ámbito de la geometría, ya que jugó con los picados, la fragmentación y la descontextualización para revelar nuevos aspectos que tendían hacia la abstracción. El fotorreportaje y el paisaje urbano fueron otros de sus intereses como captador de instantáneas, ya que la aceleración de la vida urbana, el desarrollo y los avances fueron algunas de las musas de Lorenzo Almarza, por lo que documentó muchos acontecimientos de la historia que le tocó vivir.

La fotografía de viajes fue otra constante en la obra del ingeniero, que viajó tanto por motivos profesionales como personales. En este ámbito, destacan sus imágenes de Francia, Italia, Suiza o España, pero también la extensa obra que llevó a cabo en los Alpes y los Pirineos, dado a su interés por la naturaleza. También destacan en la muestra los retratos que realizó de su vida doméstica, en los que huyó del pictorialismo de la época y se decantó por un acercamiento más espontáneo. Por último, la exposición recala en la labor documental de Almarza, quien demostró un gran interés por las formas de vida, las fiestas, procesiones u oficios, entre otros aspectos. Destacan sus instantáneas de los pueblos del Pirineo y de su estancia en Marruecos.

El artista

Lorenzo Almarza (1887-1972) fue un militar e ingeniero riojano muy vinculado a la provincia de Huesca gracias a su labor profesional que comenzó con su ingreso como voluntario en el Regimiento Gravelinas de Sabiñánigo. Posteriormente, entre 1915 y 1927, estuvo destinado en el protectorado español del norte de África, y ya en 1928 regresó al Alto Aragón. En concreto a Jaca, donde participó en la construcción de un importante número de obras públicas y fortificaciones. Su jubilación la pasó entre Zaragoza y Benasque.

Realizó sus primeros pinitos con la fotografía en 1910, que le llevó a crear un archivo de más de 3.000 imágenes, muchas de ellas en formato estereoscópico, lo que facilita su conservación. También formó parte del Sindicato de Iniciativas y Propaganda de Aragón, del Club de Montañeros de Aragón y de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, y a publicar en Heraldo de Aragón y en la revista Aragón.

 

*Esta nota pertenece a la información de la muestra.

 

ALICE SPRINGS, JUNE, FIONA...

Ayer, poco antes de entrevistar a Carlos Pardo, autor de ‘Vida de Pablo’ (Periférica), para ‘Borradores’, compré una monografía con las fotos de Alice Springs en el sello Taschen. Detrás de ese nombre estaría June Browne, que se casó con Helmut Newton, y que empezó a hacer fotos en 1970: realizó moda, retratos, algunas series narrativas en blanco ynegro y en color. También estaría el propio Newton, en algunos casos, pero el seudónimo parece que atañe sobre todo a June. El libro lleva esta foto de portada, que se publicó en la revista ‘Vogue’. Fallecido el gran fotógrafo alemán, June es la directora de su activa fundación.

Esta foto de Alice Sprins -June Newton- me ha recordado mucho a esta que le tomó en 1976 a la joven Fiona Walker su novio Martin Elliot, un fotógrafo aficionado, que ganó con esta obra más de 300.000 dólares.

30/03/2011 09:51 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

FERNANDO SARRÍA: CUATRO POEMAS

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Fernando Sarría acaba de publicar en Olifante ‘Bbel en las manos’, el poemario que ha nacido de su estancia en La Casa del Poeta en Trasmoz. Me envía cuatro poemas que copio aquí gustosamente.

 

 

No sé si la última mirada de Helena

a la Troya humillada por la suerte

de un caballo de madera,

tiene el mismo valor que la de Penélope,

perdida en esa línea de mar océano,

esperando un barco y a un hombre.

Posiblemente tenga igual valor estadístico

que el de la mujer de cualquier marino

que no regresa a puerto,

o la del que sufre la desaparición de lo que ama.

Cada vez que todo se derrumba,

la vida te perdona una mentira,

te deja respirar por un instante

y te causa el mismo dolor,

–cruzándote como una sombra–

que a todos los héroes de la tierra

cuando su mundo se convierte en polvo o en ausencia.

 

………….

 

Cuando el tiempo no era tiempo

sino solo el movimiento de las sombras,

mirar el horizonte

era alcanzar con la mano el quebrado silencio,

la unidad de todo lo percibido,

el esfuerzo sin rostro,

mientras el dolor era la costumbre,

la aceptación,

la parte derrumbada de la casa.

 

 

…………………. 

 

Entonces llegaron los pájaros,

se hizo el aire de la densidad blanca de la luz,

se recostó el silencio

dormido como el mármol en su tiempo de espera,

y el volumen de todas las cosas

caminó hacia mí.

 

…………….

 

Entonces Borges dormía con los ojos abiertos

y alimentaba su melancolía respirando la noche.

Era verano en el Hemisferio Sur,

él soñaba con el frío de Ginebra

o con la humedad implacable de Dakar.

Era verano en Buenos Aires

y el mundo le parecía un Atlas propio

donde podía dibujar sus viejas pasiones y sus viajes.

Sus dedos pasaban

lentamente

sobre los mapas,

se detenían en un lugar señalado en rojo,

una punzada,

un río de palabras y de imágenes,

el hombre ciego recordaba,

hurgaba en su memoria el tiempo,

deshacía una a una las páginas escritas de su vida.

 

*Las fotos son de Erica Simone.

 

 

80 RETRATOS DE MORDZINSKI

“El fotógrafo de los escritores” presenta 80

retratos de escritores de todo el mundo”

 

 

Jorge Luis Borges.

Julio Cortázar.

Salman Rushdie.

Gabriel García Márquez.

 

DANIEL MORDZINSKI ELIGE VALLADOLID

PARA LA PRESENTACIÓN MUNDIAL DE SU EXPOSICIÓN  

LA VUELTA AL MUNDO EN 80 RETRATOS DE ESCRITORES

 

Enrique Vila-Matas: el escritor enigma en el hotel.

 

La Sala Municipal de Exposiciones de la iglesia de las Francesas presentará el próximo viernes día 1 de abril, por primera vez en el mundo, la exposición “DANIEL MORDZINSKI. La vuelta al mundo en 80 retratos de escritores” una exposición única, producida por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento, en la que por primera vez se muestran juntas escritores de los cinco continentes retratados por el autor. Este un estreno mundial se convierte de esta manera en un acontecimiento cultural.

Corresponsal de guerra, fotoperiodista radicado en Francia, autor de una docena de libros de viaje, fotógrafo infatigable y lector empedernido, durante 30 años Daniel Mordzinski ha desarrollado y financiado una tarea titánica: la de fotografiar a todos los escritores y pensadores que pudiera. Sólo en 2010 Mordzinski ha expuesto en la Feria del Libro de Frankfurt, en el Hay Festival de Zacatecas, en la Feria del Libro de Santo Domingo, o en el Instituto Cervantes de Tel-Aviv, en Turín, San Juan de Puerto Rico y Cartagena de Indias.

Mordzinski piensa que “La búsqueda del paraíso es tan vieja como la propia existencia del hombre. Pero en el siglo XXI la respuesta es clara: el mejor lugar del mundo es un libro. En este están contenidos el mapa del tesoro, las llaves del cofre, las instrucciones para llegar y el más completo compendio de sueños y esperanzas. Hace más de treinta años que fotografío escritores por todo el mundo y a veces imagino que dibujo una cartografía de la escritura, un gran atlas de las palabras. Es la primera vez que presento mi "Vuelta al mundo en 80 retratos de escritores". Y que para el es un honor que esta primera vez sea en Valladolid.

Pocas personas han seguido tan de cerca la evolución de la literatura en los últimos treinta años como Daniel Mordzinski, Porque ha leído con pasión los libros que se han escrito y porque ha fotografiado a sus autores, a veces en sus países, y más a menudo en París.

De él Mario Vargas Llosa – por poner un ejemplo – ha dicho que “decir que Daniel Mordzinski ha ‘fotografiado a Los autores’ es insuficiente. Porque las imágenes de ellos que la cámara de Mordzinski ha arrebatado al río del tiempo y fijado en esas cartulinas que todos los editores, autores y lectores conocen, son en verdad una interpretación profunda y respetuosa de su personalidad tal como aparece reflejada en sus rasgos, sem­blante y expresiones. Daniel Mordzinski no se sirve de quienes posan para él a fin de exhibir su talento y gratificarse a sí mismo con desplantes llamativos como hacen tan­tos fotógrafos de moda. Él sirve a quienes retrata esforzándose en aprisionar su verdad profunda y tratando de desaparecer él mismo detrás de su cámara. Por eso Los retratos de Daniel Mordzinski tienen una autenticidad que es un ingrediente central de su belleza artística”.

Daniel Mordzinski, nació en Buenos Aire en 1960.Conocido como “el fotógrafo de los escritores”, trabaja desde hace más de treinta años en un ambicioso ''atlas humano'' de la literatura. Ha retratado a los protagonistas más destacados de las letras hispanas e internacionales. Mordzinski se ha convertido en el mejor cómplice de tres generaciones de creadores y hoy es difícil comprender la literatura sin su insinuante y razonada indagación en el universo de la palabra. 

Después de Borges, el primero en ser fotografiado -ya Mordzinski se había ido a vivir a París- fue Cortázar. El círculo, de algún modo, se cerraba. O, mejor dicho, se abría, porque comenzaba un círculo encantado de fotografías por todo el mundo, a la caza y captura de escritores, primero sorprendidos en sus casas, y luego en cuartos de hotel.

Los escritores del mundo se dividen en dos: los que han sido retratados por Mordzinski y los que van al cielo. Cada foto es una historia. Las individuales y las de grupo. Algunas son un desgarramiento. Daniel Mordzinski busca la mejor imagen. Daniel es un artista. Sus modelos buscan su cercanía. Sus libros de fotos están en las secciones de arte, y son tantos que se puede sostener una mesa normal donde los recuerdos se confunden con los anhelos.

En Valladolid presenta 80 fotografías.

 

*Nota de prensa de la muestra.