Facebook Twitter Google +1     Admin

HA MUERTO EL CINEASTA JESÚS LOU

20220511062120-jesus-lou.-autorretrato.-thumbnail-img-20220510-wa0010.jpg

Ha fallecido el cineasta, operador de cámara y fotógrafo Jesús Lou (1957-2022), que procedía de Plou, al lado de Muniesa, en Teruel. Se instaló muy pronto en Zaragoza con su familia. Inicialmente, en su juventud, contactó con el núcleo de jóvenes cristianos y no tardaría en incorporarse al movimiento de objetores de conciencia.

Lector apasionado y cinéfilo, aficionado a realizar una lectura transversal de las artes y buen lector de la generación del 27 y de ‘La Edad de Plata’ de José-Carlos Mainer, no tardaría en pasar del cine al vídeo. Tanto Luis Felipe Alegre, actor y director del grupo teatral El Silbo Vulnerado, como el realizador Emilio Casanova lo conocieron muy bien y trabajaron con él. Alegre lo retrata así: “Yo creo que fue de los pioneros que dieron el salto del cine al vídeo y lo hizo con buen gusto y profesionalidad. Nuestros inicios están unidos a él, que hacía muchas cosas y era muy creativo”.

Casanova dice: “Hemos colaborado mucho. Recuerdo que en los 80 él trabajaba en una empresa en Madrid y yo estaba en Barcelona. Hablamos y vi que él tenía ganas de volver a Zaragoza: así lo hizo, yo también, y trabajamos en muchos proyectos. Recuerdo, entre otros, documentales y grabaciones sobre Antonio Saura, el grupo Pórtico, la obra mural de Goya en Aragón y diversos trabajos sobre restauración del patrimonio, proyectos dirigidos en ocasiones por Concha Domínguez”, dice Emilio Casanova. El director de películas sobre Ramón Acín o Pilar Bayona asegura que “con Jesús Lou y Blas Calvo hicimos un equipo y trabajamos mucho en los 80 y los 90. Y luego, ya a principios del siglo XXI, hicimos ‘Ramón Acín. La línea sentida’, la documentación y la base de datos de los fondos de Ramón Acín y su hija Katia Acín Monrás, y de toda la familia en general”.

Luis Felipe Alegre, objetor de conciencia, fue de sus primeros y más cercanos amigos con el guitarrista Gregorio Maestro, el fotógrafo Antonio Ceruelo, más tarde el director teatral Héctor Grillo, etc. “Jesús Lou hizo de todo con El Silbo Vulnerado: fue actor y salía a escena, fue productor, fue documentalista, yo diría que hasta el año 1995 o así de la compañía. En 1979 compramos una cámara con un magnetoscopio y él solía grabar los espectáculos. En su buhardilla de la calle Miguel Servet nos reuníamos allí para preparar un espectáculo de las ‘Coplas’ de Jorge Manrique”.

Otro de sus grandes amigos fue el escritor y cinéfilo Carlos Calvo, que lo fue visitar en varias ocasiones a los dos pueblos en los que vivió en los últimos años: Trébago, en Soria, y Bulbuente, en Zaragoza. “Sinceramente, creo que fue un buen documentalista, colaboró con el director José Miguel Iranzo y deja un legado valioso. No se lo tomó en serio del todo, era muy disperso, pero aspiraba a un cine total, y ha dejado piezas preciosas. A mí me gusta mucho ‘Aparición de la Virgen’, de lo mejor que se ha hecho en Zaragoza en cine documental”.

Eduardo Laborda e Iris Lázaro lo conocieron y lo trataron mucho: en Zaragoza, especialmente en las noches del bar Bonanza, con el poeta Manuel Forega y tantos y tantos otros artistas, y en Trébago, el pueblo de la pintora. “Jesús trabajó una década en el pueblo y dejó una buena imagen. Era creativo, emprendedor, llevó el bar, se encargó de la limpieza, atendía con cariño a los ancianos. Y la gente, de veras, lo quería mucho. Se implicó y se sintió muy cómodo allí”, dice, apenado, Eduardo Laborda. En los últimos años, se casó con una mujer de Georgia, y se trasladó a Bulbuente; fue allí, ante el majestuoso Moncayo, donde se le reveló el cáncer de vejiga que iba a acabar con su vida.

Uno de los trabajos de los que sentía más orgulloso fue la digitalización que hizo de la obra pictórica de Manuel García Maya. En ‘El pollo urbano’ recordó el regalo que le hizo al artista, bohemio y camarero del Bonanza: En 1999, junto con un grupo de amigos míos y también amigos de Manolo, realizamos un CD interactivo, titulado ‘Obra y zozobra’, sobre la figura y obra de Manuel García Maya. El objetivo de este CD era hacerle un regalo a Manolo para que dispusiera de gran parte de su obra fotografiada y catalogada mínimamente, añadiendo, además, datos biográficos, facsímiles de sus singulares cuadernos y algunas de sus músicas favoritas, entre otras cosas. Sólo se hizo un CD original que entregamos a Manolo para su uso y disfrute, diciéndole que si deseaba regalar el CD a algún amigo nos pidiera copias. Fueron, al final, seiscientas –sí, seiscientas– las copias que distribuyó Manolo gratuitamente entre sus amigos”.

 

*Este artículo se publica hoy en la web, en abierto, de HERALDO.

11/05/2022 06:21 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

RETRATO DE JOSÉ LUIS VIOLETA

Con Violeta cerca, todos eran valientes:

elegía por el gran capitán de los blanquillos

 

El Real Zaragoza ha sido una fábrica de símbolos, de futbolistas que marcaron con su presencia el álbum de la memoria del club: Lerín, sin duda, Juanito Ruiz, Avelino Chaves, Joaquín Murillo, Severino Reija, Perico Lasheras y Yarza, Luisito Belló, Juan Señor, Andoni Cedrún, Xavier Aguado, Carlos Lapetra, Miguel Pardeza, la lista es larga, casi inacabable, y entre ellos, no sé si por encima, pero sí con esa alma de gladiador y de jugador de clase, irreductible, estaba José Luis Violeta, aquel joven que casi había visto morir a un compañero de juegos en el Canal Imperial y que estaba llamado a ser un ciclista legendario, hasta que un día cambió su suerte, y se convirtió en un medio de ataque y, luego, poderoso, de exuberante zancada, un libre imperial, el auténtico León de Torrero, uno de los semidioses del paseo Sagasta.

Violeta lo fue todo aquí. Hubo de probarse en Puertollano y allí, entre otras cosas, se midió con Alfredo Di Stéfano, al que marcó bien y sin brusquedades, y recibió las primeras lecciones de fútbol total, al que se aproximaría poco después con Los Magníficos y una década después con Los Zaraguayos, de los que sería el gran capitán, la testa segura, el vallador rocoso, pero también el zaguero que se desenvuelve en ataque, dispara de lejos y acude a rematar un córner.

José Luis Violeta fue internacional en catorce ocasiones, formó línea con Costas, con Uriarte, y siempre estuvo ahí, dando lo mejor de sí mismo. No se ahorraba ni los conatos de desesperación cuando la cosa iba mal. Y fueron alguna vez: el equipo descendió a Segunda en 1971 (y él desoyó los cantos de sirena del Real Madrid) y, luego, un lustro después, no le dejaron seguir para devolver al club a su categoría con Arsenio Iglesias.

Violeta fue puro corazón, entrega, determinación, conciencia de club. Fue un zaragozano intenso que lo dio todo por sus colores, en La Romareda y lejos de casa. Se midiese a quien se midiese (y se midió a los más grandes artilleros del planeta: Pelé, Di Stéfano, Eusebio, Cruyff, etc.), ahí estaba, entero, combativo, orgulloso, sin reblar. En Los Magníficos tejió alianzas con los medios clásicos de entonces: Isasi, Pepín, el estiloso Pais, Encontra, Endériz y siempre conectaba con el trabajo a destajo de Santos y la clase de Villa. Y aquel equipo intuyó que el fútbol tenía música, armonía, una sinfonía inagotable de belleza, ambición y fantasía. Más tarde, con Los Zaraguayos ya ejerció autoridad de mariscal, y lideró desde la retaguardia, con su cómplice Manolo González, un juego preciosista y eficaz. Él, con las agallas del guerrero que no descansa, reforzó la clase de García Castany, oreaba espacios para Arrúa y disfrutaba de la clase fugaz (maldita lesión la suya) de Javier Planas, un artista interrumpido. Su palmarés es envidiable y pudo ser más amplio: ganó una Copa de Ferias, dos Copas del Generalísimo, perdió una final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid y logró una de esas hazañas que dan lustre al Real Zaragoza: estuvo entre el elenco que goleó al Real Madrid por 6-1 el 30 de abril de 1975 y que logró otras pequeñas grandes gestas. Antes de verlo en La Romareda, lo veíamos de niños por la televisión, en los partidos de los sábados y los domingos, y jamás defraudaba. Tenía esa virtud. Carecía de perfil: iba siempre de frente, con la autenticidad por espíritu y la cabeza erguida de los que no huyen del peligro.

El hombre que había sido un héroe sobre el césped, fuera del campo quizá fuese cauto, temía el infortunio y la enfermedad. Pensaba que podía soplarle un viento enfurecido, un resuello envenenado, un burdo rumor. Y donde más feliz estaba era en su estudio, donde acumulaba la memoria de sus días de gloria en fotos y recuerdos, y cerca de su mujer Adela, de la que siempre le gustaba decir que le había dado otra forma de gloria, una hermosura inefable y carnal que no cesaba (repetía a los 80 años, y a los 81 y a los 82), y el inmenso cariño de quien te entiende a la perfección. Mejor aún, mucho mejor, que el más solidario y cómplice de los laterales.

Violeta encarna la épica del zaragocismo, el camino que va y viene de los sueños de gloria a la fragilidad oscura del abismo. Con Violeta cerca, todos eran valientes. Se fue, casi con brusquedad, sin ver cumplido su auténtico deseo: que el Zaragoza, esa región suya del alma que es un territorio y un dietario de secretos inconfesables, saliese a calentar en Primera División, que “es el escenario, el lugar donde le corresponde estar”.

 

09/05/2022 14:50 Antón Castro Enlace permanente. Deportistas No hay comentarios. Comentar.

PREMIOS DEL FESTIVAL DE CINE DE LA ALMUNIA

El Festival de Cine de La Almunia premia a Charo López, Gonzalo Suárez, Alberto Castrillo-Ferrer y Laura Gómez-Lacueva en su 26ª edición

 

  • La actriz salmantina y el director ovetense recibirán sendos Premios Florián Rey y los dos intérpretes aragoneses, dos Villa de La Almunia.

  • El viernes comienza una nueva edición de Fescila que, bajo el tema monográfico “Luces, cultura… ¡Acción!”, quiere homenajear a todas las artes.

  • Abrirá el festival el estreno del documental 25 veces un sueño, que recoge testimonios sobre la historia de la cita almuniense.

 

La vigésimo sexta edición del Festival de Cine de La Almunia tendrá de nuevo un póquer de premios de excepción, formado por la actriz Charo López, el director y escritor Gonzalo Suárez, el actor Alberto Castrillo-Ferrer y la actriz Laura Gómez-Lacueva. El doble Florián Rey y el doble Villa de La Almunia, los dos premios honoríficos del festival, se entregarán en una única gala el jueves día 12 a las 19,30 horas en el Cine Salón Blanco de la localidad, presentada por la periodista aragonesa Susana Luquin.

López y Suárez son una de esas eternas parejas de director y actriz que han dado grandes obras al cine español y recibirán cada uno su premio Florián Rey a toda su carrera. Charo López (Salamanca, 1943) sumará este galardón a premios como el Goya (por Secretos del corazón), varios Fotogramas de Plata, el premio de la Unión de actores, el Sant Jordi a toda su trayectoria profesional y varios TP de Oro. A lo largo de seis décadas de carrera, López ha encarnado a personajes míticos del cine, la televisión y el teatro a las órdenes de directores como Mario Camus, Basilio Martín Patino, Vicente Aranda o Montxo Armendáriz, además de su inseparable Gonzalo Suárez.

Y es que Suárez (Oviedo, 1934) ha dirigido a Charo López en innumerables ocasiones, desde que la descubriese para su primera película, Ditirambo. Sin embargo, nunca habían recogido un premio juntos, como harán le día 12 en La Almunia. En el caso del asturiano, el Florián Rey se unirá a varios Goya, el Premio Nacional de Cinematografía, la Medalla de Oro de Bellas Artes, la Medalla de Plata del Principado de Asturias o la Medalla de Oro de los Premios Forqué. Ambos encarnan a la perfección el valor de la cultura en tiempos de crisis, como pretende ensalzar el festival almuniense

 

Premios Villa de La Almunia

Por su parte, los intérpretes aragoneses Alberto Castrillo-Ferrer y Laura Gómez-Lacueva recibirán sendos premios Villa de La Almunia, que otorga el Ayuntamiento de la localidad a sugerencia de la Asociación Florián Rey. Castrillo-Ferrer es sin duda uno de los intérpretes y directores teatrales más destacados que ha dado Aragón. Formado en Francia, ha recorrido media Europa de teatro en teatro, y también ha hecho incursiones en el cine, con películas como Marcelino, el mejor payaso del mundo, de Germán Roda, o Historias Lamentables, de Javier Fesser.

Precisamente en estos dos proyectos coincide con su compañera de premio, Laura Gómez-Lacueva, inmensa actriz de la tierra que lo mismo nos hace reír desde la pequeña pantalla en Oregón TV que se marca un drama como Incierta gloria, de Villaronga o Las niñas de Palomero.

 

Programación 26 Fescila

Este será sin duda uno de los actos más destacados de la programación, pero el festival comienza este viernes día 6 con un taller de animación stop motion para niños y la primera de las cinco sesiones de cortometrajes de la Muestra Adolfo Aznar, que se reparten a lo largo de la semana. El sábado 7 será la inauguración oficial con un concierto de bandas sonoras a cargo del pianista Alfonso Latorre (17,00 Palacio de San Juan), y con el estreno del documental 25 veces un sueño sobre la historia del festival que han dirigido Laura Hevia y Javier Gimeno (19,30, Cine Salón Blanco). Tras el estreno, distintas personalidades del audiovisual aragonés participarán en un coloquio en el que recordarán cómo han vivido ellos el festival almuniense, y debatirán acerca de la evolución de la cultura y el cine en nuestro país durante este tiempo.

 

El domingo, el programa se centrará en otras artes, dando rienda suelta a ese tema monográfico, "Luces, cultura, ¡acción!", con el que el festival pretende rendir homenaje a todas las disciplinas que “en los últimos dos años nos han ayudado a sobrellevar la extraña realidad en la que hemos vivido”, explican desde la organización. Así, la mañana se dedicará a la música con un concierto de Alexandra and The Goldtriggers (12:30h) y la tarde al circo con el espectáculo Memphis Rock&Circ, que comenzará a las 19:00 horas (organizado por la Concejalía de Cultura y Participación Ciudadana). Ambos serán en la Plaza de los Cineastas.

 

Durante la semana se podrán ver varios largometrajes, como Historias lamentables, de Javier Fesser, El amor en su lugar, de Rodrigo Cortés, Las leyes de la frontera, de David Monzón o Uno para todos, de David Ilundain. Este último se proyectará el viernes y, tras el visionado, tendrá lugar la mesa redonda “Cómo hacer y enseñar cine en el aula”.

 

La cena de cine será, nunca mejor dicho, el otro plato fuerte de la jornada del viernes 12. Los asistentes degustarán un menú creado por el equipo de cocina del Restaurante El Patio, inspirado en la película Delicioso de Eric Besnard, sobre la creación del primer restaurante de la historia de Francia. El sábado 14 Fescila pondrá el broche final a la programación con una jornada de clausura protagonizada por los cortometrajistas y guionistas premiados en los concursos que organiza el festival y cuyo palmarés se hará público ese mismo día. El día comenzará con una visita guiada teatralizada a los rincones de cine de la localidad (organizada por la Concejalía de Turismo), seguirá con la proyección de los trabajos premiados y finalizará con la gala de entrega de premios, presentada por Luis Cebrián.

 

 

03/05/2022 08:27 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

EL GRAN DÍA DE LAS MADRES

20220502083321-madres.jpg

El mismo sábado por la mañana me lo contaba una amiga. Su suegra, que había sido una suegra-madre de la que solo podía decir maravillas, se dejó morir. Durante algunos años tuvo una cuidadora que también era su compañera con la que hablaba, cocinaba, escuchaba la radio o conversaba antes de ir a dormir. Un día, la asistenta le dijo que tenía que dejarlo, que se iban a trasladar a otro lugar con su marido. Su familia contrató a otra joven, algo más parca, y la cosa no fue bien. Y aún contrataron a una segunda, que era fantástica, cariñosa, divertida, le cantaba, bailaba sus canciones favoritas, le leía, le contaba cuentos, pero no había manera. La anciana, nonagenaria, como si hubiera tomado una brutal determinación, dejó de tomar las pastillas, y en poco menos de quince días falleció. Es una vieja historia: quieres a quien no puede quererte y te resistes a quien te ofrece una bella pasión o amistad incondicional. Ya lo dice Rosa Montero en ‘El peligro de estar cuerda’: el mayor misterio del mundo anida en el interior de nuestro cerebro.

En las últimas semanas, he convivido con muchas madres, que también son abuelas, en la Universidad de la Experiencia. Resultan conmovedoras sus ganas de aprender, lo felices que son en clase, cómo quieren aprovechar el tiempo recibiendo lecciones de todo: historia de la ópera, aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados, civilizaciones antiguas. Acuden siempre, con puntualidad, miran apuntes de los personajes, entrevistas, aportan sus recuerdos, y les gusta sentirse vivas leyendo un texto de Irene Vallejo, una carta de Cajal, o recorriendo sin pereza alguna las cuatro plantas del Museo Pablo Serrano. Una tarde, una de ellas se me acercó y con todo el dolor de la tierra me dijo: “No podré venir el miércoles. Y no sabe cuánto lo siento. Soy madre de una madre y me necesitan mis nietos”.

Hace unos días, una compañera que trabaja ahora en Madrid y se bate el cobre con Díaz Ayuso y sus pupilos, regresó a ver a sus amigos de HERALDO. Me conmovió la huella maravillosa que había dejado: nos conmovió el afecto que sentía por todos sus años en la redacción. Esa actitud fue una lección directa y conmovedora de gratidud. Con los ojos acuosos de lágrimas, contó cómo vivía y cómo trabajaba. Y reveló un bonito detalle: su madre, que también vive en Madrid, no hace más que buscar alguna oferta de un piso asequible en Zaragoza.

02/05/2022 08:33 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

AGUSTÍ VILLARONGA: UN DIÁLOGO SOBRE SU OBRA Y 'NACIDO REY'

20220502075139-villaronga-premio-saraqusta.jpeg

Agustí Villaronga (Mallorca, 1953) lo tiene claro: “Mi familia es el cine y mi sueño es seguir haciendo películas”. Ayer el director de ‘Pan negro’, ‘Incierta gloria’ o ‘El vientre del mar’, entre otros títulos, presentó en una conversación su filme ‘Nacido rey’, que rodó en Arabia Saudita y en Inglaterra y que no se había estrenado en España. La rodó a lo largo de dos años, entre 2017 y 2018, y se estrenó en el país árabe con un inmenso éxito en 2019, hasta el asesinato de Kashoggi. “Tras su muerte, se paró. Y creo que su asesinato fue determinante para que la película no llegase a España”, observó.

Yo amo a la gente. Y hago cine para la gente. Durante años, en películas como ‘Tras el cristal’ o ‘El mar’ hice películas perturbadoras. Más que perturbadoras, enfermizas. Pero ahora ya no me interesa ese tipo de cine: sigo explorando los rincones oscuros, pero con otra mirada. En busca de la luz, de la claridad, de otro modo”, decía Agustí Villaronga, que es un hombre que habla con voz suave, sin dogmatismos, sin temor a abrirse a las confidencias, sin temor a desnudar algunos de sus secretos.

Muchas de las películas que hecho son un encargo. Películas que los productores pensaban que podían funcionar tras leer algunos libros. Sucedió con ‘Pan negro’, basada en los libros que apuntan hacia la sencillez y la claridad de Emili Teixidor. Me la propusieron y acepté. En cierto modo, ‘Pan negro’ supuso un cambio en mi trayectoria. Es como si naciese otro director. Una productora muy amiga me dijo que mis películas eran extrañas, y lo son, lo son, que parecían no comunicar con el público. Y me ofrecieron esa obra. Me gustó mucho y ya se sabe el éxito que tuvo”, decía Agustí Villaronga. Otro tanto le sucedió con ‘El rey de La Habana’, basada en la novela de Pedro Juan Gutiérrez, o con ‘Incierta gloria’, la gran novela de Joan Sales. “A veces dudas, no te ves con fuerzas. Sé que la Guerra Civil aparece una y otra vez en mis películas. No tengo una obsesión por ella, ni siquiera es un tema que me interese mucho, no tengo muchas ganas de entrar a reflexionar sobre los bandos. No eso, no, aunque no puedes dejarlo de hacerlo. Conozco ese mundo, tengo mis ideas. Sin embargo, las guerras en sí mismas, de esas guerras que convierten a la gente más sencilla en víctimas, de eso sí me apetece hablar. Y por eso hago películas donde hay trasfondo bélico”.

Estos tres títulos, y quizá alguno más, lo plantaron ante un nuevo encargo: ‘Nacido rey’. “Un día me llamó el productor Andrés Vicente Gómez y me propuso la idea. Se trataba de una película sobre el joven Faisal, coronado rey en 1964 y asesinado en Riad en 1975. Era muy querido. Al principio le dije que no. ¿Qué sabía yo de ese mundo y, además, de una monarquía que nos es bastante ajena y que tiene contradicciones, y tampoco quería dar la impresión de que la blanqueaba? No había trabajado nunca en una superproducción así, con tanto dinero. Él insistió y me dijo que me la plantease como un encargo, que me veía el director ideal para el proyecto, y como una aventura. Y eso he hecho”, explicaba Agustí Villaronga.

¡Qué sé yo cómo se comunica uno con un masai! No sabría explicar qué cine quiero hacer, ni el sentido de las imágenes, pero sí sé que el cine es mi vida, y que me interesan mucho las infancias. Encuentro ahí un motor, algo que tiene que ver con la pureza, y me gusta mucho eso”, agregaba.

También en ‘Nacido rey’ aparece esa inclinación a narrar instantes mágicos de la niñez. Se cuenta, ya de paso, la historia de un joven de trece años que viene a Europa a reunirse con la familia real, con Lord Curzon y Winston Churchill. “A veces despreciamos lo que no conocemos. Y en este sentido la película también ha sido un aprendizaje de tolerancia en un mundo exuberante de palacios en Inglaterra y en Arabia”. Agustín Villaronga recordó que el estreno y la proyección de la película no pasó inadvertida: se abrieron los cines, las mujeres pudieron ir a las salas, pero la muerte de Yamal Ajmad Jashogyi cambió muchas cosas. “No hice exactamente la película que quise hacer, el montaje fue de Pablo Blanco, y ellos revisaron detalles que no les gustaron y que hubo que volver a grabar nueve meses después”.

Agustí Villaronga habló del rodaje de ‘Incierta gloria’ en Aragón y de un proyecto que “quizá no fuese entendido”: ‘El vientre del mar’ (2021), una película, de bajo presupuesto, centrada en el naufragio de ‘La medusa’, en 1816, que inmortalizaría el pintor Gericault en un cuadro de filiación romántica y Alessandro Baricco en su novela ‘Océano mar’. “No era fácil hacer esta película, sobre todo con bajo presupuesto, pero yo creo que todo está muy trabajado y que explica, a través de ese hecho, un sinfín de historias contemporáneas, terribles, que suceden a diario. Yo intenteo dar un poco más: trascender el reportaje, hablar de sentimientos, de lo que sienten los náufragos”, matizó Villaronga.

El director, que fue galardonado ayer en el Festival Saraqusta, empezará a rodar dentro de dos meses una nueva película. “Voy a hacer lo que no he hecho nunca: una comedia. Un guionista de cómics me planteó una historia de una anciana con alzhéimer y unos niños. Deben cuidarse los unos a los otros y se producen situaciones cómicas que espero que hagan reír a la gente”, dice, y anticipa que la principal actriz femenina será María Alfonso Rosso, que participó en ‘La novia’ de Paula Ortiz.

02/05/2022 07:50 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

SOL GALLEGO-DÍAZ, UN DIÁLOGO

PERIODISMO Y POLÍTICA. COMUNICACIÓN

Soledad Gallego-Díaz: “No existe, ni puede existir, amistad entre periodistas y políticos”

La primera directora de ‘El País’, de 2018 a 2020, columnista de actualidad, visita Zaragoza el viernes 1 y reflexiona sobre su oficio

Soledad Gallego Díaz sigue siendo columnista política y colabora en la cadena Ser.Soledad Gallego-Díaz sigue siendo columnista política y colabora en la cadena Ser.Archivo El País.

Soledad Gallego-Díaz (Madrid, 1951) se define como “periodista de redacción”. Ha trabajado más de media vida en el diario ‘El País’, desde su fundación en 1976, y ha publicado varios libros, entre ellos: ‘Crónica secreta de la Constitución: (40 años después)’,’Del consenso al desencanto’ y ‘Los siete magníficos’. El viernes 1 de abril, a las 18.00, participa en el ciclo de conversaciones de Laab, en la plaza del Pilar, 3.

Usted fue la primera mujer directora de ‘El País’, y lo fue durante dos años. De junio de 2018 a junio de 2020. ¿Cómo vivió la experiencia? 

Como una experiencia interesantísima en una época especialmente intensa. ¡Qué cantidad de cosas imprevistas con otras muy previstas! Fue un tiempo que exigió tomar decisiones muy rápido. Fueron dos años especialmente intensísimos desde el primer momento porque hubo que estar tomando decisiones continuamente.  

¿Y eso se vive con vértigo, con responsabilidad, con más oficio que nunca, con serenidad? Usted parece una mujer muy serena.  

No, no soy muy serena. No. Yo me enfado en el trabajo. Ja ja ja. Sobre todo si eres directora de un medio, lo importante es poner en marcha todos los recursos que tienes; realmente se trata de aprovechar todos los medios que tienes, de sacarles partido, y hacerlo siendo consciente de la responsabilidad que tienes. Dirigir ‘El País’, o cualquier otro medio, es un puesto de mucha responsabilidad. Te lo tienes que pensar, si lo aceptas, y para qué… 

¿Por qué aceptó ser directora de ‘El País’? ¿Tenía unos fines, una estrategia? 

En mi caso, lo que yo quería es que ‘El País’ recuperara algo que yo creí que debía recuperar. A mí me parece que los medios de comunicación, los buenos medios de comunicación, tienen una personalidad que se hace a lo largo de los años, se construye con el trabajo de centenares de periodistas y de miembros de la administración. Quiero decir que un periódico es un producto cultural hecho por muchas personas y todo eso va decantando un carácter. Y si pierdes ese carácter en un momento dado, has perdido lo fundamental, el legado de muchas personas. Y a mí me parecía que en el aquel momento ‘El País’ tenía un problema de personalidad y me parecía que tenía que hacer un esfuerzo por recuperarlo.  

¿Qué es lo más duro para una directora, lidiar con la redacción o con los políticos? ‘El País’ es como un espejo y ha sido la referencia de la prensa en España durante mucho tiempo.  

Sí. Con los años, los periodistas aprendemos que las presiones son algo inherente a nuestro trabajo. Y los que hemos hecho información política, y yo he hecho información política durante mucho tiempo, sabemos perfectamente que los políticos tienen un gran problema de comprensión de lo que es la comunicación y de lo que es el trabajo de los periodistas. En cierta manera, estás acostumbrado a eso. Saber lidiar con las presiones de los políticos en un medio como ‘El País’ es algo común. Se aprende rápidamente porque las presiones son muy grandes. Desde que eres redactor de base aprendes tú mismo a gestionarlas y los directores aún más todavía. El problema no es que haya presiones, haberlas haylas y tienes que lidiar con ellas, y esa dificultad se aprende también con los años porque para ejercer el oficio lo necesitas.  

¿Cuál es la clave de un periodista político? 

Importa mucho atenerte a unas reglas profesionales y esas reglas hay que respetarlas. Y en la política también. Es muy importante mantener una cierta distancia, no existe amistad entre periodistas y políticos. No existe. Existe aprecio personal o lo que quieras, pero amistad no. No puede existir. Eso por un lado, y por otro lado las personas que hacemos información política aprendemos pronto una cosa…

"Dices: 'No, ha habido cambio, y dígame usted por qué. Y a lo mejor puedo estar de acuerdo, pero lo que no puede usted, señor Sánchez, es negar los hechos'. No deberían negarlo, y si lo hacen los periodistas deberíamos recordarles que los hechos son los hechos"

¿Qué es...?

Lo mejor que puedes preguntarle a un político es sobre su propio partido.  

A veces parece que les interesa más hablar de los partidos ajenos. 

No. No. Sobre su propio partido. Es de lo que más saben. Los políticos saben mucho más de su propio partido que de los ajenos, de sus propuestas que de las propuestas ajenas. Lo suyo, aunque ellos solo quieran hablar de otra cosa, es que hablen de lo que les compete, que es una cosa importante. Y luego, como decía el periodista Robin Day, británico famoso y diputado próximo a los conservadores, y un día le pregunté cómo era ser entrevistador de la BBC. Entrevistó a Margaret Thachter, una entrevista muy densa, y le pregunté cómo hacía esas entrevistas políticas, y me dijo: “A los políticos yo no les hago juicios de intenciones. Les digo, usted prometió esto, y no lo ha hecho. Explíqueme por qué”.  

Soledad Gallego precedió en la dirección de 'El País' a la actual directora Pepa Bueno; son las dos únicas mujeres que han dirigido el periódico.Soledad Gallego-Díaz precedió en la dirección de 'El País' a la actual directora Pepa Bueno; son las dos únicas mujeres que han dirigido el periódico.Archivo familiar Gallego Díaz.

El otro día la escuché en la radio, en la Cadena Ser y, siendo elegante, le tiraba de las orejas al presidente de Gobierno Pedro Sánchez por elegir mal los foros donde dice las cosas y por su cambio de opinión sobre el Sáhara. ¿Le ha decepcionado Sánchez, le parece que está precipitado, que es desleal con sus socios de gobierno, que está ensimismado? 

Los periodistas de alguna manera criticamos y los presidentes de gobierno son objeto de crítica de los periodistas porque son ellos los que tienen más capacidad de poder y más capacidad de comunicación, y es lógico que sean ellos objetos de la crítica. Más que otros, más que la oposición incluso. Pero en concreto en el caso del señor Sánchez, y también los políticos españoles, es que recurren a explicar sus posiciones fueran del Parlamento y fuera de La Moncloa. Yo lo que criticaba es que explican las cosas fuera de los mecanismos institucionales que existen para ello, y eso al final termina perjudicando a las instituciones porque dejan de tener el papel relevante con el que han nacido. Esto de parchear y dejarlas de lado en el debate creo que es una mala idea que tienen, desde hace bastante tiempo, los políticos españoles. Y es algo que han tenido otros políticos anteriores también. Que van a teatros, a reuniones con empresarios, y hablan de sus proyectos realmente importantes en ese foro en vez de hacerlo donde deben hacerlo en el Parlamento directamente o bien convocando una reunión en la Moncloa.  

"Los periodistas de alguna manera criticamos y los presidentes de gobierno son objeto de crítica de los periodistas porque son ellos los que tienen más capacidad de poder y más capacidad de comunicación, y es lógico que sean ellos objetos de la crítica. Más que otros, más que la oposición incluso"

¿Qué percibe del tema del Sáhara? 

Es evidente que ha habido un cambio de opinión. Puedes estar de acuerdo o no, pero lo que no puedes hacer es admitir que no lo ha habido. Un periodista no puede decir que no ha habido cambio. Dices: “No, ha habido cambio, y dígame usted por qué. Y a lo mejor puedo estar de acuerdo, pero lo que no puede usted, señor Sánchez, es negar los hechos”.  No deberían negarlo, y si lo hacen los periodistas deberíamos recordarles que los hechos son los hechos.  

¿Le parece que estamos en ese momento, a lo largo de los 40 años de democracia, donde la hemeroteca funciona menos y se olvida más lo que se ha dicho, los compromisos...? 

No sé qué le diga. Parece que la hemeroteca está funcionando más que nunca. Con estos programas de televisión, que están con la hemeroteca para arriba y para abajo. La hemeroteca a veces es peligrosa porque claro que la gente cambia de opinión. No podemos estar siempre, “usted dijo hace quince años…” La hemeroteca tampoco es la Biblia. La gente tampoco puede estar diciendo lo que dijo hace quince y repetirlo veinticinco años más. Eso no es así, pero una cosa es eso y otra la falta de coherencia. Ese es otro problema. 

El miércoles se publicó una página en ‘El País’ explicando los errores o precipitaciones de Alberto Feijoó. ¿Tiene usted la sensación, como su periódico, que ha perdido la tranquilidad ya en sus primeras intervenciones? 

Bueno, yo creo que ha salido a la palestra de una manera muy brusca, pero lo que pasa es que tiene poco tiempo para aclarar exactamente qué es lo que pretende. De momento, el problema con Feijóo no es tanto que haya metido la pata como que necesita tiempo. Tiene un problema importante: hasta que no aclare su posición con respecto a Vox pues habrá un problema serio con el señor Feijóo porque no se sabe qué opina sobre ese asunto. Una cosa es que no haya tenido nunca el problema con Vox en Galicia y otra que en Castilla y León el señor Mañueco difícilmente hubiera aceptado el gobierno de coalición con Vox en contra de la opinión del señor Feijóo por mucho que el señor Feijóo no sea presidente del partido todavía. Este fin de semana será elegido presidente de su partido y será firme candidato a presidente de Gobierno, y sí, tiene que aclarar algunas cosas fundamentales. Y el tema de Vox no es menor. 

"El problema con Feijóo no es tanto que haya metido la pata como que necesita tiempo. Tiene un problema importante: hasta que no aclare su posición con respecto a Vox pues habrá un problema serio con el señor Feijóo porque no se sabe qué opina sobre ese asunto"

¿Cómo está viendo y viviendo la invasión de Ucrania? 

Es un hecho gravísimo que exige una respuesta muy firme de la comunidad internacional. Es un momento muy difícil de Europa y es importantísimo que Europa se mantenga unida, que la CE se mantenga unida y sea capaz de mantenerse unida a lo largo de meses y de años, si hace falta. Pero es imprescindible que Europa no vacile, no flaquee en este asunto. Es un hecho muy grave y exige una respuesta muy seria.

¿Cómo se alimenta, qué libros la ayudan en sus reflexiones?

Me acompañan libros de historia, todo lo que puedo, y también la poesía, especialmente de la Premio Nobel polaca Wislawa Szymborska. La poesía nos ayuda mucho a los periodistas y a mí especialmente. 

10/04/2022 12:01 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

DIEZ PROFESIONALES HABLAN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA LIJ

LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL. OCIO Y CULTURA

Leer para vivir, jugar y soñar: diez expertos recomiendan tesoros para todos los niños

Se celebra el Día de la Literatura Infantil y Juvenil y se recuerda a Andersen. Autores, editores, ilustradores y bibliotecarios celebran la fecha.

El narrador danés Hans Christian AndersenEl narrador danés Hans Christian AndersenArchivo Heraldo.es

El día 2 de abril se celebra desde hace algunos años el Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil. Coincide con el día de nacimiento de unos de los grandes autores para niños y jóvenes: el escritor danés Hans Christian Andersen (Odense, 1805-Copenhague, 1875), quien, dicho sea de paso, realizó un viaje por España, aunque no estuvo en Aragón. Heraldo.es ha conectado con escritores, ilustradores, editores, bibliotecarios y les ha formulado cuatro preguntas. Ellos son Ana Alcolea (escritora. Premio de las Letras Aragonesas), Raquel Garrido y Edu Flores de Apila (editores), Mariela Cisneros e Israel Gómez de Hola Monstruo (editores) María Frisa (escritora), Patricia Gayán (escritora), David Guirao (ilustrador), Daniel Nesquens (escritor), Daniel Pinilla (bibliotecario de Morata de Jalón), Pepe Serrano (escritor) y Amalia Sesma (bibliotecaria de Peralta de Alfocea).

Las cuatro preguntas son:

1. -¿Qué les apetece reivindicar, defender o exaltar en el Día Mundial de la Literatura Infantil y Juvenil?

2. -¿Las lecturas que marcan más son la de la infancia? ¿Qué leían ustedes?

3. -¿Cuál es el secreto o qué virtudes deben tener los libros para los más pequeños? ¿Qué les piden o que les incomoda?

4. -¿Cuáles serían sus recomendaciones de libros propios, si los hubiera, o ajenos?

ANA ALCOLEA EN EL PRINCIPAL / 03-10-2018 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]]Ana Alcolea en uno de sus escenarios favoritos: el Teatro Principal.Guillermo Mestre.

ANA ALCOLEA. Escritora y profesora.

-1. Que lo que leen los niños está forjando su pensamiento presente y futuro. Que los escritores mimamos y limamos el lenguaje de los libros infantiles como el diamante que es. Que no es fácil escribir para niños, aunque algunos frivolicen con ello y escriban para niños como si fuera un género menor al que descienden. No lo es.

-2. Todo lo que sucede en la infancia se queda en la memoria para convivir con el adulto toda su vida. Marcan en el hecho de que te das cuenta de que el mundo no es tu ombligo, y en que el lenguaje te va sustentando. Yo leía lo que había en casa, las aventuras de los Cinco, pero también La Ilíada y la Odisea. O Crimen y castigo, que leí con doce años y nunca me dio por matar ancianitas.

3. Tienen que estar escritos con verdad. Independientemente de que sean o no realistas, tienen que tener verdad. A un niño no hay que tomarle el pelo. A los adultos tampoco, pero los adultos se dejan a veces tomar el pelo con gusto. Allá cada cual, pero al niño hay que cuidarlo y respetarlo mucho. No tomarlo por tonto. Me incomodan las adaptaciones edulcoradas  y falsas de los cuentos tradicionales, por ejemplo. Hay mucha hipocresía en ello. (No respondió a la cuarta pregunta).

Ana Alcolea: "A un niño no hay que tomarle el pelo. A los adultos tampoco, pero los adultos se dejan a veces tomar el pelo con gusto. Allá cada cual, pero al niño hay que cuidarlo y respetarlo mucho"
Edu Flores y Raquel Garrido en una feria.Edu Flores y Raquel Garrido en una feria.Archivo Apila.

APILA. EDU FLORES Y RAQUEL GARRIDO. Editores.

-1. Hoy, y siempre, nos gusta reivindicar el derecho de los niños y niñas a coger y escoger un libro por placer, sin necesidad de aprender nada. El derecho a divertirse, a disfrutar con historias que les atrapen y con imágenes que les fascinen. Y la obligación de los editores infantiles de darles lo mejor, los textos más sorprendentes y las ilustraciones más sugerentes. Los editores debemos tomarnos muy en serio el papel que cumplimos como mediadores acercando a los niños a la lectura y al arte. No vale todo, no vale lo aceptable, solo lo mejor. Porque los niños y niñas de hoy son los adultos y las adultas del mañana.

-2. Las lecturas de nuestra infancia muchas veces nos dejan un recuerdo imborrable. A veces porque vienen de la mano del cariño de las personas que nos compraban los libros, los cuentos o los tebeos, como los padres o los abuelos. De pequeños éramos asiduos clientes de los quioscos. En aquella época no había álbumes ilustrados con la calidad y en la cantidad que hoy se producen, pero gozábamos de la época dorada del tebeo en España y de los clásicos ilustrados.

-3. No nos gusta que al coger un libro, solo leyendo el título ya sepas lo que va a pasar, esos libros que son obvios, a los que se les ve venir de lejos. Un libro para niños tiene que sorprender, que llevarnos a un final inesperado. Esa es una virtud importante y si, además, a lo largo de la historia ha conseguido generar su interés y ha despertado su curiosidad, ya tienes la clave de un buen argumento. Ahora busca el ilustrador adecuado, que consiga darle el tono que la historia necesita y que añada significados desde las imágenes. En un álbum texto e imagen tiene que necesitarse y complementarse ese es el secreto de un buen álbum.

Aplila: "Un libro para niños tiene que sorprender, que llevarnos a un final inesperado. Esa es una virtud importante y si, además, a lo largo de la historia ha conseguido generar su interés y ha despertado su curiosidad, ya tienes la clave de un buen argumento"

-4. Recomendamos ‘Buenas noches a todos’ de Chris Haugton, un libro con un historia muy sencilla para leer a los peques antes de dormir, pero contado a través de unas ilustraciones fantásticas, una explosión de color y con gran sentido del humor. ‘La página de arriba’, de Canizales, un libro que tiene sorprendentes giros argumentales, y que de una forma divertida y desde la ironía nos llama la atención sobre las situaciones de abuso de poder, lo que significa estar arriba o abajo. Es un libro con el que juegas, te ríes y encima, si quieres, reflexionas. Y ‘Pequeñas historias’ de Miguel Tanco, a la delicadeza de sus dibujos se une la inteligencia y el ingenio para contar historias en solo tres viñetas, sin palabras o con muy pocas. Delicado, poético, fantástico. Te arranca una sonrisa y te inspira ternura sin ñoñerías. Nos hubiera gustado editarlo nosotros.

María Frisa ha tenido grandes éxitos con sus libros.María Frisa ha tenido grandes éxitos con sus libros.Guillermo Mestre.

MARÍA FRISA. Escritora y pedagoga.

-1. La importancia de que los niños lean. Por mi experiencia como psicóloga y escritora sé que, salvo contadas excepciones, nadie se hace lector a los cuarenta años. La lectura es un veneno que se inocula en la infancia. 

-2. Recuerdo los Miniclásicos de María Pascual, ‘Un saco de canicas’ de Joseph Joffo, ‘Juan Salvador Gaviota’ de Richard Bach y ‘Mujercitas’ de Louisa May Alcott con el personaje de Jo March que nos ha inspirado a tantas escritoras de mi generación. 

-3. En esta época en que los niños viven pendientes de las pantallas y, a menudo, sobre estimulados, es fundamental que disfruten, que descubran que leer también es divertido. Que los padres y los profesores se olviden del tópico de la lectura como didactismo, de que en cada libro tienen que aprender algo. Dejarlos disfrutar. 

-4. Dado que en Aragón tenemos una cantera muy potente, recomendaría: ‘Caballeros de Exea’ de Agustín Ubieto y Xcar Malavida, ‘Mi familia’ de Daniel Nesquens y Elisa Arguilé, y ‘San Juan de la Peña’ de Pepe Serrano y David Guirao 

María Frisa: "En esta época en que los niños viven pendientes de las pantallas y, a menudo, sobre estimulados, es fundamental que disfruten, que descubran que leer también es divertido"
Patricia Gayán.Patricia Gayán.Archivo P. Gayán.

PATRICIA GAYÁN. Escritora.

-1. La LIJ como algo valioso cuya calidad debemos cuidar. Es una puerta abierta y un refugio. Reivindico el humor, aprender a reírnos de nosotros mismos es fundamental. 

-2. Sin duda, las lecturas de mi infancia me moldearon. Son en buena parte responsables de mi humor y alentaron mi imaginación. ‘El pequeño Nicolás’, Guillermo Brown, Roald Dahl, Gerald Durrell, Carmen Kurtz, Michael Ende…y ¡Mafalda! Sin olvidar los cómics de Goscinny, Ibáñez y Jan. Y la poesía de Gloria Fuertes. 

-3. A los libros infantiles les pido ingenio, que me hagan sonreír o desee vivir en ese mundo (como ‘La Historia Interminable’ de Michael Ende). Aprecio los textos con ritmo. Los juegos de palabras, los objetos parlantes y lo inesperado. El humor. Me gusta un buen nudo aunque hay libros con poco texto muy potentes. Las intrahistorias que guardan secretos que los lectores deben descubrir. La fusión de álbum ilustrado y cómic que incluso interactúan con el lector. Me incomodan muy aleccionadores o pueriles que no impulsan el espíritu crítico. 

-4. La colección de ‘Mitología’ de Ricardo Gómez, ‘Los clásicos revisados’ de Editorial Alma, ‘Destronada’ de Pedro Mañas, ‘El Peor Libro del Mundo’, de Elise Gravel, ‘La Oruga impaciente’, Ross Burach. 

Patricia Gayán: "Aprecio los textos con ritmo. Los juegos de palabras, los objetos parlantes y lo inesperado. El humor. Me gusta un buen nudo aunque hay libros con poco texto muy potentes"
[[[HA REDACCION]]] david guirao.jpgEl ilustrador David Guirao en acción.D. Guirao.

DAVID GUIRAO. Ilustrador.

-1. Los libros son una magnífica herramienta para potenciar la imaginación. Una cualidad que los adultos vamos perdiendo con la edad, por eso considero que es tan importante la LIJ, reivindiquemos la literatura infantil pero no solo un día al año.  

-2. Si las letras estaban asociadas a los dibujos yo siempre en ese equipo, disfrutaba mucho leyendo Superlópez o Astérix, y recuerdo las muchas risas leyendo ‘Las brujas’ de Dahl y Blake.  

-3. Equilibrio entre el humor y la fantasía, no es fácil encontrarlo pero si un libro lo tiene, estoy seguro que el lector o lectora entrará dentro de él. Me incomoda el paternalismo o ese empeño por parte de los adultos en que los pequeños tengan necesariamente que aprender algo en cada lectura, yo prefiero primero que se diviertan y luego ya…

-4. Recomendaría 'Despistado' de Pepe Serrano y Álvaro Ortiz, 'Imbatible' de Pascal Jousselin y 'Sirenas, vikingos, ballenas… y una escalera' de Carmela Trujillo y Pam López. 

Daniel Pinilla: "Me incomoda el paternalismo o ese empeño por parte de los adultos en que los pequeños tengan necesariamente que aprender algo en cada lectura, yo prefiero primero que se diviertan y luego ya…"
El bibliotecario Daniel Pinilla.El bibliotecario Daniel Pinilla.Laura Uranga.

DANIEL PINILLA. Bibliotecario de Morata.

-1. El Día Mundial del libro infantil y juvenil es una buena oportunidad para ir a visitar una librería con nuestros hijos, para ver o leer un libro con ellos, o para visitar cualquier biblioteca, para este día hay organizadas multitud de actividades para niños y niñas. Es un día para reivindicar la importancia de inculcar el hábito de lectura desde los primeros niños y para reivindicar a escritores, ilustradores, editores y narradores, a los grandes creadores de literatura infantil y juvenil.  

-2. Sí, las primeras lecturas de la infancia son importantes porque nos dan las claves de lo que nos proporciona la lectura: nos informa, nos entretiene, nos educa, nos invita a la reflexión y el análisis, nos va a exigir esfuerzo y concentración, y, sobre todo, es un estímulo para la imaginación y la curiosidad. Mis lecturas infantiles y juveniles las recuerdo con mucho cariño y suelo releerlas y redisfrutarlas, son comodines que no defraudan. Roald Dahl, Michael Ende, Jack London, Conan Doyle, Poe, pero especialmente los cómics, siempre había alguno en la mesilla de noche, bien de Astérix, Tintin, Lucky Luke o Mortadelo.  

-3. Que sea adecuado para la edad, buenas ilustraciones, que potencie la capacidad para imaginar y les cree curiosidad sobre un tema.  

 -4. 'Monstruo rosa' de Olga de Dios, 'Las brujas' de Roald Dahl, y 'Seres fantásticos de tierra, aire, fuego, agua y más allá' de Ana Alcolea. 

Israel y Mariela.Israel y Mariela.Archivo Hola Monstruo.

HOLA MONSTRUO. MARIELA CISNEROS E ISRAEL GÓMEZ. Editores.

-1. Pedimos a las librerías que nos apoyen más a las editoriales pequeñas, a los gobernantes que hayan más actividades relacionadas con la literatura infantil y que los padres y madres se animen a crear un ambiente de lectura familiar para que inculquen el amor a la literatura a los niños desde muy pequeños. 

-2. Israel. “Principalmente leía libros de aventuras como 'La isla del tesoro', 'Viaje al centro de la tierra', 'El principito', 'El hobbit' y cómics de JAN, Vázquez, Ibáñez, Manga”. 

Mariela: “Yo leía mucho de pequeña cuentos de Hans Cristhian Andersen. Me encantaban, también leía muchos cuentos populares”. 

-3. Israel: “Un libro infantil debería tener valores como el amor, amistad, familia, arte, inocencia entre otros para poder crear una historia original y que sorprenda a los más pequeños”. 

Mariela: “Soy partidaria de que los libros tengan una buena pizca de humor. Historias que atrapen al pequeño lector desde la portada hasta la guarda final. Cuentos con valores, pero a la vez divertidos”. 

-4. Israel Gómez: ‘Un elefante caminaba’ es un libro tierno e inocente de un elefante que busca amigos para jugar y ‘Un mundo sin libros’ que hice con Mariela, un viaje por la literatura y la historia de la humanidad para niños. También recomiendo ‘Maquillaje, je’ el álbum ilustrado sobre arte que hice para los más pequeños. Recomendaría la saga Blacksad de Canales y Guarnido aunque esto ya es para público adulto. Infantil voy a recomendar ‘El sombrero de Bruno’ de Canizales que trata el acoso desde una perspectiva infantil en forma de álbum ilustrado.  

Mariela Cisneros: En el mundo de la literatura infantil siempre recomiendo al gran Roald Dahl, pero hay un libro que me encanta y lo hemos descubierto hace poco que es ‘Mi hermano es un pez’ de Roberto Malo y Daniel Tejero. 

Pepe Serrano alterna la invención con el humor.Pepe Serrano alterna la invención con el humor.Eva Navarro Brun.

PEPE SERRANO. Escritor y profesor.

-1. Las buenas historias que hacen sonreír, imaginar, pensar, emocionarse, desconectar, perder la noción del tiempo…

-2. Recuerdo con especial cariño dos libros: ‘Loco por el fútbol’ de Colin McNaughton y ‘Las aventuras de la Mano Negra’ de Hans Jürgen Press.

-3. Para mí es imprescindible el humor. Darle una vuelta de tuerca a lo más común para convertirlo en algo extraordinario. Cambiar la mirada sobre lo cotidiano.

-4. Recomiendo: ‘Casas con historias’ de Seiji Yoshida; ‘Manual para espías’ de Daniel Nesquens y ‘Los Diarios de Cereza’ de Joris Chamblain y Aurélie Neyret, tan ilustrado que es cómic.

Pepe Serrano: "Para mí es imprescindible el humor. Darle una vuelta de tuerca a lo más común para convertirlo en algo extraordinario. Cambiar la mirada sobre lo cotidiano"
[[[HA REDACCION]]] img-20200331-wa0008.jpgDaniel Nesquens publica varios libros al año. Archivo D. N.

DANIEL NESQUENS. Escritor.

-1. Por mi parte me gustaría exaltar la L de literatura. No estaría mal que el cartelito con la L de novatos en la conducción se suprimiese y se pusiera un libro en cuenta. Uno de Nesquens, claro. O de Serrano Pepe.

-2. Sí. Yo leía ‘Robinson Crusoe’, ‘La isla del tesoro’, ‘Miguel Strogoff’, ‘Ivanhoe’, ‘Hombrecitos’... O sea, clásicos adaptados.

-3. El secreto lo sabe la Coca Cola y pocos más. Yo solo les pido que tengan chispa y honradez a la hora de escribir una historia. Nada de tratar al lector como una persona como poco entendimiento y capacidad.

-4. Libros míos: ‘Dieciséis cuentos y tres tigres’, edit. Anaya. ‘Manual para espías’, edit. Flamboyant. Y un tercero: ‘Mi familia’, edit Nordica: la de Diego Moreno y olé.

Daniel Nesquens: "Yo solo les pido que tengan chispa y honradez a la hora de escribir una historia. Nada de tratar al lector como una persona como poco entendimiento y capacidad"
Amalia Sesma Nuez. Bibliotecaria de Peralta de Alfocea.Amalia Sesma Nuez. Bibliotecaria de Peralta de Alfocea.Archivo Amalia Sesma.

AMELIA SESMA NUEZ. Bibliotecaria.

-1. La literatura infantil significa mucho más que la lectura de libros, es poder desarrollar la imaginación y las emociones del niño. Un desarrollo emocional y cognitivo que, desde la infancia, padres, maestros y mediadores, como somos los Bibliotecarios, debemos inculcarles ya que supone un primer paso para una formación crítica y responsable que le llevará a ser partícipe de la sociedad a la que se enfrentará en el futuro. Aborda, habitualmente, valores y sentimientos como la compasión, generosidad, amistad, solidaridad… por lo que nos lleva a reflexionar acerca de la condición humana, la vida, la muerte y nuestro paso por el mundo, sensibiliza a las personas hacia otros seres vivos, nutre nuestras conciencias ofreciéndonos elementos de reflexión para nuestro desarrollo personal. En el Somontano de Barbastro contamos con la Comunidad Lectora de El Rey Rojo, en la que mediadores compartimos experiencias a la hora de formar a los nuevos lectores.

-2. Personalmente, al haber crecido rodeada de cierta adicción familiar hacia la lectura, pude disfrutar desde los clásicos que me facilitaban mis abuelos hasta lo más nuevo de aquella lejana época de mi vida. Desde la ‘Ilíada’ de tapas enteladas hasta autores como Ende, con ‘Momo’ o Fulghum con su ‘Todo lo que realmente necesito saber lo aprendí en el parvulario’, del que aún recuerdo su ‘Credo del cuentista’. Historias que, no sólo hicieron mis días más amenos, sino que me hicieron viajar con la imaginación y crecer como persona.

-3. Hoy en día se puede disfrutar de publicaciones de gran calidad, buena narrativa e ilustraciones cuidadas. Publicaciones que van más allá de un simple texto para convertirse en obras de arte que, no sólo disfrutan los más pequeños, también atraen nuestra atención.

-4. Dos son mis recomendaciones. ‘El ladrón de palabras’ de Nathalie Minnie y la ‘Filosofía visual para niños’ de Ellen Duthie. Belleza y pensamiento crítico.  

Amalia Sesma: "Hoy en día se puede disfrutar de publicaciones de gran calidad, buena narrativa e ilustraciones cuidadas. Publicaciones que van más allá de un simple texto para convertirse en obras de arte"
02/04/2022 15:07 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

MIGUEL SEBASTIÁN VUELVE A MÉXICO

Miguel Sebastián: “Luis Buñuel es el cineasta mexicano con mayúsculas”

 

El fotógrafo turolense ha regresado a México, ha presentado su libro sobre el cineasta calandino y ha impartido talleres

 

Miguel Sebastián, premio Artes & Letras de fotografía de 201, se ha desplazado a México con varios objetivos: saludar a sus amigos vinculados con Luis Buñuel, como Gabriel Figueroa Jr., y a la vez presentar dos libros: ‘Buñuel, una maleta sin viaje’ y su primer libro de poemas, ‘El vuelo de la luz’, algo que hacía este mismo jueves. Ahora Miguel Sebastián, residente en Ojos Negros, ya trabaja en una nueva obra fotográfica y literaria centrada en Antoine de Saint-Exupéry.

¿Cómo ha sido el regreso a México?

 

Creo que nunca me voy de México; cada regreso guarda esas sensaciones de no haber estado ausente, esas que guardan siempre los lugares a los que perteneces.

¿Por qué tenía tantas ganas de volver?

Viajar es alejarse siempre para encontrar lo propio. Después de dos años de confinamientos ordenados o propios, la Ciudad de México era el lugar que necesitaba para recomponer la deriva personal de todos estos meses; y yo siempre encuentro en el viaje la razón misma de mi proceso creativo. La comunión entre escribir y viajar es casi tan antigua como la literatura. Y la fotografía no es sino escribir con imágenes; y ahora encuentro que fotografiar y escribir ya se hacen inseparables para mí.

Llevabas dos nuevos libros: el libro de ‘Buñuel, una maleta sin viaje’ (Instituto de Estudios Turolenses) y el poemario ‘El vuelo de la luz’ (Sonámbulos, 2021), impregnado del alma de México y de algunas de sus mujeres. ¿Qué ha pasado con ellos?

Buñuel es una primerísima referencia del acervo cultural de México. Y todas las propuestas entorno a su vida y obra cobran un extraordinario interés aquí. Como dije, he tenido la inmensa fortuna de estar acompañado para la presentación del libro ‘Buñuel, una maleta sin viaje’, por mi estimado y querido Gabriel Figueroa (hijo). Y me siento fascinado después de su intervención, (apenas sin palabras); no sólo por los emotivos recuerdos propios ligados a Luis Buñuel, a Jean Rucar, a su padre... y que han brotado en diferentes momentos de la plática, si no también, por su inmensa visión fotográfica, por la defensa a ultranza de la imaginación en el lenguaje visual. “Es algo inédito en la extensa bibliografía sobre Luis Buñuel, un libro sumergido en la magia de un espacio intemporal, en el que la memoria de su vida y obra es arrojada con emoción al imaginario del lector”. El poemario ‘El vuelo de la luz’ aún tiene que presentarse, es mi primera publicación en poesía y necesito algo más de tiempo para presentar en México. Se hará a partir de septiembre.

¿Cuál fue el impacto del libro de Luis Buñuel? Ahí lo sienten muy suyo.

Cualquier habitante de México, aún más si cabe en la Ciudad de México, lo siente como propio, como algo que pertenece de forma natural al acervo cultural de este país. Buñuel aquí no es un reducto para entendidos cinéfilos, es el director de cine mexicano con mayúsculas.

Después de esta primera invitación, espero ya en breve tratar la distribución y venta del libro en México, ampliar su promoción en varios actos y presentaciones ya comprometidos después del verano. ‘Buñuel, una maleta sin viaje’ tiene mucho que recorrer. Estoy muy feliz, esta inédita propuesta hacia Luis Buñuel ha sido muy bien acogida en México.

¿Cuántas veces ha presentado el libro?

En este último viaje, presenté el libro en el Museo Archivo de la Fotografía, en pleno centro de Ciudad de México; un edificio extraordinario, que guarda y cuida el acervo y la memoria del país. Para este acto tengo la inmensa fortuna de estar acompañado en la presentación por Gabriel Figueroa (hijo). Para el siguiente viaje, probablemente después de verano, ya está acordada otra presentación, tan especial como el lugar en el que Luis Buñuel gastó sus días y noches durante más de 30 años. El núm 27 de la Cerrada de Félix Cuevas. Su casa.

En México tienes muchos amigos. Entre ellos Gabriel Figueroa hijo. ¿Qué habéis recordado del vínculo Figueroa-Buñuel?

Decir Figueroa-Buñuel es aludir a la propia historia de la filmografía en México. Tengo una especial querencia y amistad con Gabriel Figueroa hijo. Obviamente nuestro primer encuentro fue durante la producción del libro, hace ya tres años. El siempre me muestra o comenta algo sobre rodajes, fotografías… en el primer encuentro desmitificaba la controversia creada entre director y camarógrafo, ambos eran extraordinarios en su oficio, se respetaban y apreciaban, y ambos se salían con la suya en cada plano... En este último encuentro en su estudio, me ha mostrado un positivo directo de un contacto, guardado con mimo, en el envase de un carrete; en ésta pequeñísima copia, su padre nos desvela a través de su Leica, un descanso en la película ‘Nazarín’: el enano Ujo es observado por la altura de Luis Buñuel, quien claramente lo intimida, y Gabriel observa que el larguísimo puro que gasta, lo dirige apuntando hacia la cabeza del diminuto, como si fuera un fusil. La escena está ‘cargada’ del espontáneo y creativo humor del aragonés. He conocido en los años a fotógrafos, y hay una ecuación en fotografía que nunca falla, los grandes fotógrafos son grandes personas; nunca he sabido el orden de esa ecuación, pero siempre se da en la misma proporción, y Gabriel Figueroa es un gran fotógrafo.

Ciudad de México es una ciudad peligrosa...¿Como se mueve en ella, qué le gusta?

Después de casi un año aquí, en diferentes estancias, no la considero tan peligrosa, obviamente hay que desprenderse de cualquier comparación pues todo es relativo y se debe a su propia naturaleza. Todo es imperiosamente relativo cuando viajas. Es difícil contestar a esta pregunta...Ciudad de México es casi un mural infinito. Puedes ser muchas cosas, puedes ser un turista en el Zócalo, un habitante provinciano en Tlalpan, un extranjero en La Condesa, un libertino en la Zona Rosa, un soñador a primera hora en las aguas y chinampas de Xochimilco… Yo encuentro mis lugares cotidianos en plazas, mercados, cafeterías, trayectos, en zonas de ambiente, librerías en las que puedes escribir todo un día… Vivir en ellas. Observarlo todo. Ciudad de México es una excéntrica y caótica armonía para mis sentidos.

Ha impartido varios talleres. ¿Qué sucede?

Ojalá tuviera más tiempo para ellos. No soy muy asiduo, pues mis libros y mis viajes me absorben de una forma muy completa; pero aquí se ha dado la oportunidad y he tenido tiempo y la inspiración de México, de su magia, que también es la mía. ‘La ensoñación y el imaginario como génesis del proceso creativo en la fotografía’ ha sido el tema. No sé muy bien cómo lo hago, pero siempre me sucede lo mismo, para el tema que proponga; escribo y desarrollo un guión, una estructura, unos tiempos… Llegado el día, nada atiende a lo previsto, no hay guión, no hay estructura, no hay tiempos…

O sea, que es un improvisador nato.

No sé qué decirle. Las ideas surgen escritas por la fascinación, por la propia experiencia que deshace todos los conceptos, por la necesidad irrenunciable de percibir la fotografía, como una forma de vida que escribe la biografía de nuestros días. No sé memorizar el orden de mis emociones. La fotografía no se puede enseñar.

 

 

 

13/03/2022 21:57 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

HISTORIA DE FERMÍN ARRUDI

Fermín Arrudi Urieta (Sallent de Gállego, Huesca, 1870-1913) ha pasado a la historia como ‘El gigante aragonés’ y ‘El coloso de las montañas’. Fue objeto de biografías, investigaciones, testimonios y homenajes, y su existencia y sus fortaleza, y su habilidad con la música, han hecho correr ríos de tinta desde su debut en el las fiestas del Pilar de Zaragoza en octubre de 1891, donde exhibió, además de su descomunal altura, su refinamiento instrumental.

Dos de sus descendientes, el sobrino nieto Pedro Alamañac Arrudi (Salletn de Gállego, 1947) y su hijo Pedro José Alamañac Muzas (1977), publica en Círculo Rojo el volumen ‘Mis memorias contadas’, donde le dan la voz al gigante, que les relataría su vida a sus sobrinas-nietas Carmen y Julia, el mismo año de su muerte, tras su viaje por Argentina (llegó a adquirir una casa en Rosario), Puerto Rico, la isla de Cu ba,m donde su hermanano Valero había servido en el ejército, y Nueva York, ciudad que le deslumbró como deslumbraría años después a Federico García Lorca y donde se le llegó a presentar como una nueva “esperanza blanca” del boxeo: quisieron enfrentarlo al campeón de los pesos pesados Jack Johnson.

A Fermín Arrudí la pasó un poco de todo. Siempre llamó la atención por su estatura, incluso en sus correrías por los montes y los campos. Tenía capacidad de aprendizaje en la escuela: aprendió a tocar varios instrumentos (laúd, requinto, órgano y guitarra) y se sentía muy atraído por la jota aragonesa y las rondas. Tuvo varios maestros, entre ellos Francisco, cura de Sallent y sintió una gran complicidad con su hermano Valero.

Antes de darse a conocer, trabajó en varios empleos. Fue porteador en el balneario de Panticosa, mostró su capacidad para la defensa personal y también colaboró en el intercambio de ganado con Francia, un país qu esería clave en su vida. Fermín les cuenta a sus sobrinas que aprendió desde muy joven un poco de francés. Más tarde, trabajaría en el ferrocarril de Canfranc y en la construcción de putnes del Pirineo, el de Aurín, entre ellos. Tenía tal fortaleza que el capataz le decía: “Pero Fermín, ¡ya me has vuelto a partir otro pico y, además, el mango de la almadena. ¡No sé qué voy a hacer contigo, zagal!”. Logró ser excluido de servicio militar y en la feria de Escarrilla tendría su primera actuación no oficial. “Quedé profundamente sorprendido cuando me di cuenta de que todos me miraban extrañados, porque les pasaba ¡casi medio metro! Mi primera reacción fue la de esconderme de vergüenza, muy lejana a la que tendría años después cuando viajaba con mi propio espectáculo”.

Iba por Casa Sorda de Sallent, donde había nacido y donde vivía el joven, el comerciante vinatero Sebastián Fuentes con sus carromatos. Y un año le propuso - “me propuso salir al mundo y exhibir mi extraordinaria figura para que todo el mundo pudiera conocerme, cuanta más gente, mejo. Mi primera reacción fue negativa” - que se dedicase al espectáculo, que él se responsabilizaba. Fermín cuenta: “Fue a partir de los quince años, y tras periodos en lo que me sentía realmente mal, con fiebre alta y, en ocasiones, fuertes dolores de cabeza, que se me extendían a brazos y piernas, cuando iba descubriendo, cada vez que conseguía levantarme de la cama y mirarme en el espejo, lo que iba creciendo”.

La familia lo pensó casi un año. Cuando regresó Fuentes, le explican que aceptan su propuesta y le ponen algunas condiciones. Tras pernoctar en la posada de las Almas, Fermín Arrudi se presentó en Zaragoza en una barraca. “Mi exhibición consistía en presentarme con mi traje de calzón, medirme con todos los asistentes y tocar mi ‘guitarrico’, entere otras cosas que recuerde”. El gigante también evoca la impresión en el rostro de los asistentes, la afluencia de público, y dice: “Con mi presencia revolucioné aquella ciudad”. Conoció a grandes joteros como El Royo del Rabal y El Tuerto de las Tenerías. Salió en periódicos aragoneses, nacionales e incluso internacionales, y le reclamaron de Huesca, y se exhibió en la Feria de San Andrés.

Después de cada gira, actuación o espectáculo, regredsaba a sus cuarteles de invierno en Sallent. Al año siguiente hizo su primera gira por casi todo el país. En 1892, es recibido por la reina regente, Cristiha de Habsburgo en el Palacio Real,y ella y los infantes le surten de regalos. Arrudí dice que “le perdonó que ‘le escuchimizara’ un par de sillas” y que una de las infantas le dijo: “Aragonés, si con esa manaza me dieras un puñetazo, ¡me matabas!”. Los autores cuentan que, tras la visita, la reina regente le dio “unas 500 pesetas, y las infantas, 250, una, y 100 pesetas, la otra. Aquello me supuso ‘una pequeña fortuna’ por entonces, además diligenciaron los trámites para que me entregasen un fusil Mauser que le había pedido a la reina para cazar osos en el Pirineo (…) Antes de abandonar el Palacio Real, dejamos allí empleado a mi primero Salvador Urieta, ya que siempre había sido su sueño servir en el Palacio Real”. En esa gira, empezó a colaborar con el Circo Parish (antes Pryce), donde tenía que hacer de “espía mudo en una zarzuela, ‘Los Madgyares’

Al año siguiente, realiza su gran gira nacional por Toledo, Córdoba, Barcelona, Valencia, Murcia, Santander ( años más tarde estuvo a punto de sucumbir a unas mujeronas cántabras), Galicia, Teruel, Calatayud, etc. No tardaría dar el salto internacional a Lisboa, y luego a Berlín, París, Viena (“cuyas montañas me recordaban mi querido Pirineo”), o Colonia… Allí, lo esperaba un famoso médico, Pöllinger, y sería examinado por él y por otros. “Las medidas oficiales me dijeron que eran: estatura de 2 metros y 29 centímetros, pie de 48 centímetros y calzado de 58 centímetros, mano extendida de 33 centímetros, contorno de pecho de un metro y 35 centímetros, y peso de unos 170 kilos aproximadamente”. Le hicieron estudio anatómico de su figura, estdiaron sus hábitos alimenticios, analizaron su voz, etc. Todo ello y mucho más es recordado por los autores a través de las cosas que les han ido contando.

Desempolvan reportajes, cartas, diversos documentos, explica su historia de amor con Carle-Luis Dupuis (se casarían el 19 de junio de 1897), que iba verlo todos los días al Cirque Fernande; recuerdan sus diversos espectáculos, entre ellos el exitos ‘El gigante y los enanos’, el impacto de sus actuaciones y de sus gestas, el eco de su sensibilidad artística, y siempre, siempre, su regreso a Sallent, su refugido, donde seguía experimentando la pasión por las montañas. Y allí repasaba una y otra vez su vida y se la contaba a sus familiares como si fuera un cuento fantástico.

 

03/03/2022 16:31 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ALICIA VELA EN EL PARANINFO

ARTES PLÁSTICAS. OCIO Y CULTURA

Alicia Vela: "El arte es mi vida, y es importante porque transforma mentes"

La artista inaugura una retrospectiva de pintura, dibujo y grabado en el Paraninfo, con textos literarios, bajo el título de 'Rastros'

PRESENTACION DE LA EXPOSICION DE ALICIA VELA / PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD ( ZARAGOZA ) / 20/01/2022 / FOTO : OLIVER DUCH[[[FOTOGRAFOS]]]Alicia Vela posa entre dos cuadros: al fondo su homenaje a Alicia Liddell y sus dibujos en la pared.Oliver Duch.

“El arte ha sido mi vida. He compartido todo porque la facultad de Bellas Artes de Barcelona, donde he dado clases hasta mi jubilación, ha sido para mí un intercambio. Creo que la potencia de un profesor es que, de alguna manera, tiene que estar activo en el campo de la creación, si no qué vas a enseñar. Para mí el arte es algo importantísimo para la sociedad, el arte transforma mentes, te hace pensar. No es una cosa baladí”, dice Alicia Vela (Villalengua, Zaragoza, 1950) en la presentación de su retrospectiva de un cuarto de siglo, de 1982 a 2007, ‘Rastros’, en las salas Goya y Saura del Paraninfo.

La artista confiesa que el arte le interesa desde la niñez. Desde que cogió un modesto caballete, con diez u once años, y se puso a pintar en mitad de un camino de Villalengua. El creador hace su camino al pintar y deja por aquí y por allá sus manchas, sus papeles, sus sueños. Ella siempre ha asumido cuánto le marcó su infancia en el mundo rural. Años más tarde, tras estudiar en la Escuela de Artes y Oficios, y luego en la Facultad de Bellas Artes en Barcelona, su obra se desplegaría en muchas direcciones, gracias sobre todo al galerista René Metras, que la presentó en Arco.

Por eso ‘Rastros’ contiene los ecos de su trayectoria plástica y vital -con resonancias literarias tanto ‘Alicia en el País de las Maravillas’ como ‘Las Mil y una noches’- con las técnicas y los temas que le han interesado: la pintura, que no ha dejado nunca pero que desarrolló de manera especial en los 80 y 90, los grabados (xilografía y litografía, especialmente; “la piedra es deliciosa”, confirma) y los dibujos. Confiesa: “He hecho muchos dibujos. De noche sobre todo, a veces uno por día. Eran como el contrapunto a mis estudios teóricos cuando preparaba mi tesis doctoral sobre ‘La velocidad y la red’, que alude a una metáfora. En aquella época me interesaba mucho María Zambrano y le rendí homenaje con la serie ‘Dos polos de silencio’”.

Para Alicia Vela esta exposición es muy importante. Aquí, en el Paraninfo, había participado en tres exposiciones comisariadas por Cristina Giménez (‘Identidades’) y Chus Tudelilla (‘Relatos’ y ‘Círculo de tiza’), se siente especialmente feliz. Así lo expresa: “Para mí esta exposición es un auténtico honor. Este lugar tiene unas connotaciones importantes y entrañables para mí. Mi vida, desde que estudié Bellas Artes en Barcelona, ha estado ligada a Barcelona y a Zaragoza, y más adelante, fui profesora de la Facultad y bueno el hecho de que sea el Paraninfo, me gusta y me emociona. Yo he combinado la docencia con la praxis artística”. Hay más razones, claro: admira mucho a Santiago Ramón y Cajal, y el Paraninfo está muy vinculado con sus inicios, y también con sus dibujos, que están depositados en parte aquí. Y a la artista, de manera especial, le han interesado las células, las neuronas, el cerebro (su madre padeció alzhéimer, y ese mal de la memoria que se borra también está en sus obras), las amebas, pero también las libélulas, las hormigas y los insectos.

‘Rastros’ tiene un hilo argumental de obsesiones y de memoria, de trazos y de color. Y tiene una conexión inequívoca: las dos caras del espejo, vinculado también a la Alicia soñada por Lewis Carroll. Dicho sea de paso, la producción de Alicia Vela reivindica la condición femenina, como expresó Victoria Bordonaba, directora del Área de Cultura de la Universidad de Zaragoza, y otra cosa más: el arte de volar, mediante las alas y el sueño. “Mi obra tiene muchas cosas, muchas series, y tiene una dimensión simbólica, está llena de símbolos. Pero, casi siempre, más allá de lo diga o explique el artista, importa mucho la mirada y la percepción del espectador”.

PRESENTACION DE LA EXPOSICION DE ALICIA VELA / PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD ( ZARAGOZA ) / 20/01/2022 / FOTO : OLIVER DUCH[[[FOTOGRAFOS]]]
El cuadro que ocupa la pared central del Paraninfo de la Universidad en la sala Antonio Saura.Oliver Duch.

La comisaria de la muestra Carmen Abad Zardoya reconoció que la muestra refleja “los ecos del pasado, del presente y del futuro de Alicia Vela”, una artista con gran personalidad y sutileza poética que ha expuesto en nueve países de tres continentes. “Hacer la selección de las obras ha sido algo muy doloroso. El trabajo de Alicia Vela está muy ligado a la ciencia y hemos querido crear una imagen especular que una a las dos salas”. Esa simetría se percibe con claridad: si uno se coloca en el centro y mira hacia la sala Goya y mira luego hacia la sala Saura ve un montaje simétrico con dos potentes obras y cuatro dibujos que dialogan entre sí.

De sus trabajos sobre ‘Alicia en el país de las maravillas’, Alicia Vela ha hecho un montaje: expone una pieza y pinta toda la superficie. Con humor: “El artista, como el asesino, siempre vuelve al lugar del crimen. Y he vuelto a pintar esta pared”. Carmen Abad ha trabajado mucho en el proyecto con Joan Morey y todo el equipo del Paraninfo, comandado por Yolanda Polo, y entiende que la exposición ofrece dos líneas de trabajo: en la sala Goya, la pintura, con algunos grabados y dibujos, resulta más densa y que está inscrita en el arte de los 80 y 90 -como recuerda Alejandro Ratia en el catálogo, que la vincula con aragoneses como Menchu Lamas y Miguel Galanda-, y en la sala Saura la atmósfera es más evanescente; “vaporosa”, dijo Joan Morey. Ahí, la artista de Villalengua rinde homenaje a Joseph Beuys, al que vio y oyó en 1982 en la Documenta de Kassel.

La exposición, variada y sutil, incorpora una selección de textos de la propia Alicia Vela, poéticos, narrativos y aforísticos, que van en mayor número en el catálogo, donde también escriben la comisaria Carmen Abad, profesora de Bellas Artes de la Universidad de Zaragoza, y Alejandro Ratia, comisario y crítico de arte de HERALDO.

PRESENTACION DE LA EXPOSICION DE ALICIA VELA / PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD ( ZARAGOZA ) / 20/01/2022 / FOTO : OLIVER DUCH[[[FOTOGRAFOS]]]
El esplendor del color y del dibujo de Alicia Vela, con vinculaciones al cerebro y la sangre.Oliver Duch.

UN DOCUMENTAL SOBRE ODÓN DE BUEN

20220119003409-carmelo-gomez.-europa-press.jpg

 

Odón de Buen y del Cos representa a toda una generación de intelectuales y científicos de un país que fueron olvidados. Creo que es muy bonito que sea Zuera, el lugar donde nació, el que se esté encargando de recuperar su memoria y que haya recuperado sus restos y los de su esposa Rafaela Lozano”, dice la realizadora Mirella R. Abrisqueta, que ya ha iniciado el rodaje de un documental sobre el científico, catedrático y escritor zufariense. “Es un personaje más interesante y más profundo y que aportó más a este país de lo que a veces, en un primera vista, parece. Es más que el padre de la Oceanografía Española, cuyo instituto fundó en 1914. Ahí están sus aportaciones a al ecología, el darwinismo, del que fue un gran defensor, la forma de enseñar ciencias en la Universidad”, agrega la director de Andres Casamayor.

Tengo, además, una buena noticia, muy estimulante para nosotros: este pasado lunes me reunía en Madrid con el actor Carmelo Gómez, que se ha sumado al proyecto. El dará vida a Odón de Buen en las dramatizaciones que haremos: le ha interesado mucho el personaje, el guión, y está entusiasmado. Carmelo Gómez es un actor que ofrece además ideas propias”, matiza Abrisqueta, que asume que los documentales tienen vida propia. “Nunca lo sabes todo y a veces vas modificando sutilmente la obra en función de lo que aportan los especialistas y los propios hallazgos de grabación”. El director de fotografía será Juan Plaza. “Carmelo Gómez dará vida a Odón y recordará sus cartas, sus conferencias, sus teorías, algunos de sus libros como ‘De Kristianía a Tuggurt’, donde narra su viaje en la fragata Blanca. Eso es capital para nosotros, que hable también el científico y marino”.

El rodaje ya se ha iniciado en distintos lugares como Mónaco y Banyuls-sur-Mer, Mallorca y, por supuesto Zuera, donde se cuenta con un Centro de Estudios Odón de Buen, que dirige Javier Puyuelo.

Hemos comprobado que en Francia Odón de Buen es muy conocido y hemos entrevistado a varias personas ya. No diría que es más conocido allí que en España, pero sí hemos es admirado y querido y que ha dejado una visible huella”, dice Mirella R. Abrisqueta, y recuerda algunos detalles: Odón de Buen, que pasó por diversas dificultades por sus métodos de enseñanza, era amigo de grandes personajes: contertulio asiduo de Ramón y Cajal, también fue amigo de reyes y príncipes. Uno de ellos fue el príncipe Alberto I de Mónaco, padre de Rainiero y abuelo de Alberto II de Mónaco, al que llamaban ‘el príncipe navegante’. Se formó en España. “Hemos descubierto a todo un personaje. Fue un auténtico mecenas, navegó mucho, era experto en Paleontología y él fue determinante para que Alfonso XIII apoyase a Odón de Buen en la creación del Instituto Español de Oceanografía. La verdad es que llegamos a Francia para rodar y entrevistar a especialistas y nos recibieron con los brazos abiertos”, dice Mirella. Tanto debió ser así que la realizadora ha pensado hacer una versión del documental el francés.

Mallorca es otro lugar clave. “Hemos rodado en varios lugares. En el Instituto Oceanográfico y en Museo Marítimo. Se ve que Odón es un personaje con carisma”. A veces aparece envuelto en seriedad, era catedrático y durante casi 45 años impartió clases a 25.000 alumnos en Barcelona y Madrid, sobre todo, pero la directora y productora ha comprobado que Odón de Buen era un hombre profundamente “simpático y afable”. “Mallorca fue clave en su biografía. Cuando vio que en Madrid se agitaba en 1936, Odón de Buen decidió irse a Mallorca. A los dos o tres días de su llegada estalló la Guerra Civil y fue detenido. Estuvo preso un año completo y fue intercambiado por una hija y una hermana de Miguel Primo de Rivera. Y luego ya acabó sus días en el exilio mexicano donde murió en 1945. A su hijo Sadí le ocurrió tanto en Córdoba, con tan mala suerte que a él lo ejecutaron muy pronto”. En Zuera, ya han grabado diversos lugares y los testimonios de la bibliotecaria Chus Juste, “la mujer que mima su legado”, entre otros.

 

19/01/2022 00:34 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

DIÁLOGO CON DAVID GUIRAO SOBRE 'SAN JUAN DE LA PEÑA'

20211228083332-david-guirao.-autorretrato..jpg

San Juan de la Peña, con sus dos monasterios, es uno de los lugares más impresionantes de Aragón, cuna de historias, de leyendas, solanar y solar de reyes. En el antiguo monasterio, que se quemó tres veces, impresionan las tumbas, las reliquias y los restos, «los capiteles de cómic», el hipotético Santo Grial, los vestidos del Conde de Aranda, el claustro, el edificio en sí mismo, que parece excavado en la roca. El ilustrador David Guirao, con el escritor y profesor Pepe Serrano, acaba de firmar un curioso tebeo: ‘San Juan de la Peña’, que publica Mira editores y la Real Hermandad de San Juan de la Peña. El nuevo se fundó en 1714. Los autores han resuelto su acercamiento con sencillez y originalidad: van a los dos recintos para hacer un tebeo donde se «localiza parte de nuestra historia».

¿Cómo define este volumen?

Es una nueva colaboración con Pepe Serrano. Teníamos muchísimas ganas de volver a crear algo juntos, y esto es algo que para los dos ha sido totalmente diferente a lo que nunca hemos hecho: se trata de un cómic.

Parecía que lo andaban buscando, en cierto modo, ¿no?

En el fondo tanto para Pepe como para mí el haber creado un tebeo es como cumplir una aspiración porque a ambos nos enamora el medio. En la obra hay escenas que funcionan de manera simétrica.

¿Cómo se ha sentido en el cómic el ilustrador que es usted?

Muy extraño. Tanto Pepe como yo somos apasionados lectores de tebeos, insisto, y nunca habíamos realizado uno. Yo tenía claro que si lo hacía era con él, aporta muchos matices a la historia, a la narración.

¿Por qué lo dice?

Pepe Serrano, con quien hemos hecho entre otros proyectos como ‘El libro de la narices’ (en la desaparecida editorial Nalvay), es capaz de dar muchísima profundidad a los personajes con muy pocas líneas (algo tremendamente difícil) y el humor que aporta es fundamental para que tengas ganas de seguir pasando páginas.

¿Cómo definiría entonces su propia metamorfosis o su esfuerzo?

Ja, ja, ja. Yo he tenido que reamueblar mi cabeza y dibujar de manera muy diferente, ser consciente de que el medio es distinto al que acostumbro y procurar aprovechar todos los recursos que nos permite el lenguaje gráfico. Pero nos lo hemos pasado muy bien haciéndolo.

¿Cómo define Juan de la Peña, una de las cunas de Aragón? ¿Qué tiene de especial, de mágico, de legendario...?

Es un edificio espectacular. Nos impactó cuando lo visitamos, cómo se funde el monasterio con la roca. La capilla de san Victorián o el claustro son para sentirse muy orgullosos de tener tanta calidad artística tan cerca de casa.

Cuentan que van a tomar notas para un tebeo y acaban haciendo un metatebeo, ¿no?

Eso es: quisimos huir de una publicación donde solo se dieran datos, fechas... Sabíamos que tendría una voz didáctica, pero decidimos que hubiese otra voz más, la costumbrista, que es la de los creadores que buscan un lugar donde desarrollar esa aventura de ficción y, claro, no podíamos evitar meter esa ficción para que el lector se implicase en nuestra historia.

¿Sería muy distinto el tebeo que harían tras la aventura que narran, si hubiesen optado por ese camino?

Nos gusta mucho dejar espacio para que el lector imagine. La aventura del protagonista es un ‘macguffin’ clarísimo, es como la maleta de ‘Pulp Fiction’ que la ves pero no sabes lo que hay dentro, porque eso corre a cuenta de la imaginación de cada uno.

 

28/12/2021 08:33 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

RECUERDO DE CLARA DEL CAMPO

20211208110130-brooke-shaden.-para-clara-del-campo..jpg

Se ha ido una estupenda amiga: Clara del Campo. La conocí a finales de los 70 y principios de los 80. Era la mejor amiga de Lola, una coruñesa que se había instalado en Zaragoza y creo recordar que trabajaba en Telefónica. Coincidíamos a menudo: en casa de Lola, hermana de Mamen, otra gallega que se asentaría en Sabiñánigo y luego en Artosilla con su compañero Jesús García Mainar. Estuvimos un tiempo sin vernos, y años después nos encontramos en la Casa de la Mujer. Morena, simpática, sensible, era una gran lectora, un poco mitómana diría yo, se había casado con su compañero de siempre, Fernando (creo recordar que, por entonces, ella y Fernando vivían en Zumalacárregui) y tendrían una hija. Siempre me pareció una mujer alegre, vitalista, ávida de vivir más, de leer, de charlar, de disfrutar de las pequeñas cosas. Un cáncer de esos rápidos, tan malignos como fulminantes, ensombreció sus últimos años. O quizá fue tan letal que no le dio tregua y no fueron ni años sino meses devastadores.

Una de las últimas veces que la vi fue en una charla con Lita Cabellut en Ibercaja, creo que fue el 24 de abril de 2019. Hablamos luego, lo había pasado muy bien, recordamos viejos tiempos, y siempre tenía ganas de hablar de su hija, que estudiaba lejos, de su marido Fernando (que la define y la definía con más razón que nadie “como una persona única y adorable”), de Almudena Grandes, de Fernando Aramburu, de los descubrimientos literarios que hacía, de libros dedicados, de amigos comunes como Gervasio Sánchez y su familia, como Pilar Maldonado y Luis Germán, etc. Se fue el pasado 29 de noviembre. Y lo hizo casi en secreto: con el pudor y la delicadeza que siempre mostraba, rodeada de su familia y de un círculo de íntimos. No tengo una foto suya, quizá no le habría gustado que la pusiera, pero sí le habría gustado saber que muchos la recordamos y la hemos querido y admirado muy sinceramente. El adjetivo “adorable”, que le dedicó su marido Fernando, me parece el más idóneo. Y uno de los más hermosos. O al menos uno de ellos. Buscó la felicidad para ella y para los otros.

 

*La foto que elijo aquí es de Brooke Shaden. Para el alma soñadora de Clara, que ya anda por ahí, en otras latitudes, en otras tierras ignotas, como un ave errante en pleno vuelo. [Con todo mi cariño para Fernando y su familia.]

UN DIÁLOGO CON JOSIAN PASTOR

20211208103858-josian-con-su-hija-lucia.jpg

DIÁLOGO CON JOSIAN PASTOR.

Con motivo del libro 'Lucía y las estrellas'

 

 

¿Qué eres tú, en realidad, poeta, narrador, cineasta, fotógrafo?

 

Buena pregunta. E imposible de contestar a día de hoy. Todavía no lo tengo claro, sabiéndome partícipe de todas esas artes más bien como un observador dispuesto a dar un paso atrás, como «intentólogo practicante» que nuca va a llegar a jefe de obra. Con el cine me he arruinado, con la poesía me he salvado, con la narrativa se me ha abierto un nuevo horizonte y la fotografía (incluyo el vídeo) me da de comer, además de alimentar mi alma abocada al Síndrome de Stendhal.

No podría vivir sin todas estas artes, aunque sea desde mi puesto en el burladero, tomado notas de los que saben, aprendiendo a esperar, a encontrar mi propia voz, que se resiste a llegar.

 

¿Cómo se da el salto del cementerio a un algo «Lucía y las estrellas»?

 

Una de las cosas que he aprendido últimamente es a centrarte en los encargos, por pequeños que éstos sean, como el concurso de EPITAFIOS O RELATOS ÁNGEL SANZ-BRIZ del Cementerio de Torrero, de los que me siento muy orgulloso (sin haber participado en ellos sino como coordinador). Y me parece un paso importante, puesto que uno es uno mismo sin importar el contexto ni el escenario donde tengas que «actuar». Tus propias herramientas intelectuales (por limitadas que sean) siempre son las mismas y se hacen indispensables para enfrentarte a cualquier faceta de la vida y, si es posible, salir airoso. Pero siempre detrás de tu propia verdad. Es el eterno dilema, caer bien o ser tú mismo. Pero no nos queda otra. No podemos ser lo que no somos, aunque aspiremos a ello. Nuestra visión es única y es lo más valioso de cada uno.

Tener llenos de notas los cajones de mi escritorio, cientos de poemas desperdigados por servilletas y algún que otro apunte sin sentido facilita la tarea de recolección de viejas promesas que crecen como racimos de uva y te miran directamente a los ojos cada vez que caen en tus manos. De ahí salió LUCÍA Y LAS ESTRELLAS. De cientos de notas desperdigadas durante años por aciagos escondites de mi escritorio y mis discos duros; puesto que el proyecto ya nació en mí como idea (y no como libro) hace ya mucho, mucho tiempo…

 

¿Cuándo surge como tal este libro, desde el nacimiento de la niña o mucho después?

 

La idea primigenia ya existía como un proyecto imposible de realizar. Y como todas mis ideas (con vida propia), intentan hacerse hueco en mi mente caótica y desfragmentada pisoteándose unas a otras, con violencia y subterfugios. Un buen día vio la luz como tarea imprescindible y no tuve más que obedecer a mi instinto, que me obligó a llevarla a cabo. Una especie de reconocimiento a mi existencia junto al ser que más quiero en este mundo (aunque alguna vez tengamos discusiones sin sentido sin llegar a solucionar nada en concreto).

Cuando reuní el material desperdigado le di un título provisional y el trabajo de su ejecución pasó a ser una necesidad vital. Desde entonces hasta hoy me obligué a mirar al pasado, a recordar las cosas buenas y más graciosas de nuestras vidas y cómo no, dilucidar un poemario de amor eterno hacia mi hija que ahora puede no llegar a entender (y que creo puede llegar a molestarle) hasta que ella tenga el privilegio de ser madre dentro de unos años.

 

De modo genérico, ¿qué has querido contar?

 

Todos sabemos, o hemos oído a los mayores, que nadie muere de pena (excepto algunas raras situaciones que se dan, sobre todo, en animales enjaulados). Todo el mundo suele salir de ese pozo de soledad, depresión y falta de seres queridos olvidando poco a poco los malos recuerdos y todo aquello que produce un gran dolor. Por eso mismo encaminé el libro hacia aquellos momentos intrascendentes que germinaron como recuerdo en nuestras vidas, quizá demasiado normales, vulgares en algunos casos, pero que nos hicieron crecer juntos y descubrir que formábamos parte de un mundo compartido y complejo al que no hay que darle demasiadas vueltas si de verdad queremos ser felices.

Estos recuerdos, aderezados como no podía ser de otra forma, con unos poemas que he personificado en mi hija Lucía (aunque cualquier padre podría recitárselos a sus propias hijas haciéndolos suyos). Cuando un poema sale a la luz editado ya deja de ser del autor y pasa a pertenecer a todo aquel que lo lee y lo particulariza.

 

¿Cómo se ha ido gestando el libro, cómo es ese equilibrio entre el verso y la prosa, cómo se elude la cursilería o lo excesivamente sentimental?

 

Ahí has dado en el clavo. No lo he eludido, aun a sabiendas de que era peligroso desde el punto de vista crítico-literario. Me he desnudado por completo en lo sentimental, aunque he evitado por todos los medios la cursilería (no sé si lo he conseguido). No he utilizado demasiados artificios ni figuras retóricas, ni nada que pudiera entorpecer lo que significaba para mí este libro: una especie de epistolario, un poemario vital, una necesidad de decirle a mi hija que la quiero (aunque insisto, discutimos mucho). Dejar constancia de un recordatorio de lo que fuimos en otros tiempos para reencontrarnos en un futuro próximo. Sin ínfulas de grandeza. La unión filial de un padre y su hija, sus momentos, sus incursiones en la vida, sus chascarrillos de familia. El verso da consistencia al relato de carta de amor, lo materializa en algo que está por encima de lo simplemente narrativo. Un poema de amor nunca es vergonzante, y menos si va dirigido a la persona que amas. Es el sello de oro que adorna y da valor a cualquier misiva dirigida al ser amado. Lo que hace posible imaginarnos a la persona a quien va dirigida, aunque no sepamos nada de ella.

 

¿Tenías claro que querías hacer una declaración de amor a tu hija?

 

Tuve momentos en los que quise incluir momentos negativos de nuestra relación (que también los hubo), dándoles un toque de humor, claro está. Las cosas de casa se quedan en casa. Pero esa idea tan descabellada y fugaz pronto despareció de mi cabeza. Cuando se quiere homenajear a alguien, y más a una hija que va a cumplir dieciocho años (con lo que eso conlleva para ella, al ser mayor de edad y todas esas disposiciones legales), supuso para mí un reto; siempre pensando en que ella podría leer el libro con otros ojos dentro de veinte o treinta años, cuando yo no esté a punto de abandonar este mundo.

Para hacer una declaración de amor, ésta tiene que ser sincera, desnuda, simple y concisa. No tiene que generar dudas al interlocutor a quien va dirigida. No hay otro camino. ¡Cuántas novias habrá perdido Góngora o Quevedo (tan amigos ellos) por no haber sabido expresar con especial claridad y sencillez sus deseos de amor!

 

¿Es un libro a contrapelo, en tiempos de feminismo?

 

Por definición racional y al ser padre de una sola hija me considero feminista de profesión. Defensor a ultranza de los derechos de la mujer y por supuesto de la igualdad de oportunidades. Es algo tan obvio como el no estigmatizar al hombre, al padre, al hijo (y al Espíritu Santo) por el mero hecho de ser lo que son, por ser lo que somos, guardianes de nuestras hijas hasta que vuelen del nido y mucho más allá.

No olvidemos que la sociedad se construye con amor y no con odio. Y dentro del amor entramos nosotros, los hombres (espero no molestar a nadie). Libre te quiero pero no mía… Grande te quiero pero no mía… Ni de Dios ni de nadie, ni tuya siquiera.

Decía mi querido y admirado poeta Agustín García Calvo.

 

En el fondo, también es un libro sobre la literatura, ¿no?

 

Qué menos que intentar ser parte del barrio de los escritores a los que alguien lee alguna vez. Puede sonar a sueño imposible pero el esfuerzo que dedicamos los «escribidores» a nuestras obras, por pequeñas que sean es, al menos, perturbador. Lo más difícil es intentar caernos bien a nosotros mismos. Y no siempre lo conseguimos.

Por supuesto que hay que revisar hasta la extenuación cualquier texto que se precie, pero el saber parar a tiempo evita muchos ictus innecesarios. Me viene a la mente el libro sobre Berna que Mi estimado Manuel M. Forega le escribiera también a su hija creo que en el noventa y seis del siglo pasado. Y todos sabemos que los escritores, al menos algunos, siempre se arrepienten de haber sacado a la luz según qué libro, casi siempre en sus comienzos. Pues bien, estoy seguro de que este libro dedicado a mi hija, así como el de Forega, siempre tendrá su pequeño rincón en nuestro maltrecho corazón de poetas desahuciados (y aquí sí que he querido ser algo cursi).

 

¿Para quién has pensado este libro, porque está claro que no es sólo un libro para ella, sino que quieres presentarlo y promocionarlo y todo eso?

 

Es una pequeñísima edición para la familia, amigos y conocidos. Un best-seller de pedanía. Claro que me enorgullece que forme parte de mi obra literaria, y por supuesto me encantaría que fuera leído por mucha gente. Pero sé a ciencia cierta que no va a poder ser posible por sus escasos ejemplares y nula distribución. Podríamos decir que va a convertirse en un libro «raro» e inaccesible incluso antes de nacer. Uno de esos libros de viejo que busca con fruición nuestro admirado José Luis Melero (quien por cierto ya tiene su ejemplar).

 

 

 

¿Cómo es Lucía, qué te conmueve de ella?

 

Qué decir de nuestras hijas, querido Antón. Pues que nos tienen rendidos, subyugados a sus deseos, por incomprensibles que sean. Siempre me he preguntado cómo de un ser vulgar y rudimentario como yo (así me define mi mujer muy de vez en cuando) ha salido tal maquinaria de precisión suiza, de tal belleza y tan llena de ternura que ha destruido en cierto modo la terrible adolescencia. Un punto y seguido a tener en cuenta después de este libro, dedicado a su infancia y crecimiento personal.

Lo que más me conmueve de ella es que a veces me escucha. Incluso piensa en las mamarrachadas que le digo, cuando hago de padre. Eso siempre me ha fascinado, puesto que nadie me ha escuchado nunca y nadie te enseña a ser padre, siendo la profesión más difícil y tediosa que he conocido. Sólo espero que mantenga un recuerdo grato del que intentó ser un buen progenitor sin tener idea de cómo hacerlo, bregando con cosas inentendibles de las que saldría corriendo sin mirar atrás si yo tuviera sus dieciocho años. Su virtud tocando el piano, su bagaje académico… Todo eso me fascina, pues yo siempre fui un bala perdida. La admiro sin decírselo, no sea que quiera imitarme y todo se vaya al garete.

 

¿Estás invitando a los demás padres a que hagan libros como el tuyo?

 

Qué bonito sería. Qué maravillosos recuerdos se guardarían con una especie de transmisión  genético-literaria en todas las familias. Conoceríamos cómo pensaban nuestros bisabuelos, nuestros abuelos, nuestros padres, a veces auténticos desconocidos para nosotros. Desde luego podrían contar con algo muy importante: el recuerdo imperecedero de lo que fueron, su visión local del mundo, sus interacciones con la familia. En definitiva, literatura de andar por casa con algún exceso de verdad. Un viaje iniciático por los arrabales de nuestros seres queridos que sólo queda en eso, un simple paseo por nuestros recuerdos cotidianos, que son los que germinan.

 

08/12/2021 10:38 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

CONGRESO 'MEMORIAS DE LA INTOLERANCIA'

JAVIER RAMÓN COORDINA 'MEMORIAS DE LA INTOLERANCIA'
[En la imagen, 'El martirio de San Pedro de Arbués' (1664), por Murillo (Museo del Hermitage, San Petersburgo).]
Congreso: Memorias de la Intolerancia. El encuentro se celebra el 24 y 25 de noviembre en la Universidad de Zaragoza y la Institución Fernando el Católico. La Biblioteca María Moliner de la Universidad de Zaragoza y y el aula de la Institución Fernando el Católico acogen los próximos días 24 y 25 de noviembre el congreso Memorias de la Intolerancia. Violencia y discursos del odio religioso en la Europa del siglo XIX. Durante estas dos jornadas, especialistas internacionales abordarán desde un punto de vista histórico la convivencia entre diversas religiones y culturas, lo cual constituye uno de los principales retos de las sociedades contemporáneas. A lo largo de la historia la violencia religiosa y los discursos del odio han lastrado la implementación de medidas de tolerancia y, más tarde, de libertad religiosa.
El objetivo de esta propuesta es analizar cómo las manifestaciones de intransigencia religiosa limitaron la efectividad de estas medidas de convivencia. Para ello, las distintas ponencias se centrarán en el papel que desempeñó la memoria de la intransigencia —víctimas, agentes y procesos— en los debates en torno al papel de la religión en la esfera pública en el siglo XIX. La discusión se producirá en torno a tres espacios geográficos —Europa, España y Aragón—, prestando una atención especial al controvertido recuerdo del primer inquisidor aragonés, Pedro Arbués, agente y víctima de la violencia religiosa.
El plazo de inscripción finaliza el próximo domingo, día 21 de noviembre, incluido.
Puede consultarse toda la información y el programa en la página web del Instituto de Patrimonio y Humanidades (IPH): https://iphunizar.com/.../memorias-de-la-intolerancia/
MIÉRCOLES 24 DE NOVIEMBRE / WEDNESDAY, NOVEMBER 24TH
Mañana / Morning
Aula de la Institución «Fernando el Católico»
09:00 h Bienvenida / Welcome
MESA / PANEL
MEMORIES OF INTRANSIGENCE AND RELIGIOUS VIOLENCE IN EUROPE
09:15 h Valentine Zuber (École pratique des hautes études) Servet’s memory as the symbol of Christian intolerance
10:00 h Eveline G. Bouwers (Leibniz-Institut für Europäische Geschichte) The long shadow of the Eighty Years’ War: memory, pluralism and conflict in the Modern Low Countries
10:45 h Debate / Discussion
11:00 h Descanso / Coffee Break
11:45 h Géraldine Vaughan (Université de Rouen) Catholic violence in anti-Catholic British discourse in the nineteenth century
12:30 h Ignazio Veca (Università di Pisa) The crusade between memorial activation and reenactment: sacrifice, war and the brutalization of enemy in the nineteenth century
13:15 h Debate / Discussion
Tarde / Afternoon
Salón de actos de la Biblioteca «María Moliner», Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad de Zaragoza
16:00 h Olaf Blaschke (WWU Münster) Memory in anti-Judaism and modern antisemitism: German catholic mentalities between 1870 and 1945
16:45 h Francisco Javier Ramón Solans (Universidad de Zaragoza) Remembering catholic martyrs. Religious intransigence and defense of the papacy in 1867
17:30 h Descanso/ Coffee Break
MESA / PANEL
ENTRE ACTOR Y VÍCTIMA: EL INQUISIDOR Y MÁRTIR PEDRO ARBUÉS
BETWEEN PERPETRATOR AND VICTIM: THE INQUISITOR AND MARTYR PEDRO ARBUES
17:45 h Eliseo Serrano (Universidad de Zaragoza) La beatificación de Pedro Arbués en la España moderna
18:30h Joseba Louzao (Universidad de Alcalá de Henares) Entre la santidad y la nación.
Imagen y memoria de Pedro Arbués en la España contemporánea
19:15h Debate/ Discussion
JUEVES 25 DE NOVIEMBRE / THURSDAY, NOVEMBER 25TH
Mañana / Morning
Salón de actos de la Biblioteca «María Moliner»,
Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Zaragoza
MESA / PANEL
VIOLENCIA RELIGIOSA Y NACIONALISMO INTRANSIGENTE EN ESPAÑA
RELIGIOUS VIOLENCE AND INTEGRALIST NATIONALISM IN SPAIN
09:00 h Xavier Andreu (Universidad de Valencia) The limits of tolerance. Remembering the religious policies of the Catholic monarchs in nineteenth-century Spain
09:45 h Juan Pablo Domínguez (Universidad de Navarra) La intolerancia española en el relato nacional decimonónico
10:30 h Debate / Discussion
10:45 h Pausa / Coffee Break
11:00 h Pablo Bornstein (Universidad Complutense de Madrid) Rethinking the semitic: the historiography on Jewish and Muslim Spain and its impact on the Restoration’s national debates
11:45 h Daniel Muñoz Sempere (Universidad de Cádiz) El feri de Benastepar, by Miguel Hué y Camacho, and the second life of the Moorish novel
12:30 h Debate / Discussion
13:00 h Conclusiones / Conclusions
INSCRIPCIÓN
La inscripción se realizará a través de la página:
El plazo de inscripción finaliza a las 14:00 h del día 22 de noviembre, lunes, salvo que se complete previamente el aforo.
DERECHOS DE INSCRIPCIÓN: 15 €
Los derechos de inscripción no serán reembolsados en ningún caso.
EVALUACIÓN DEL CURSO
Condiciones para la evaluación del Curso:
Presencia de la persona inscrita en, al menos, el 85% de todas las actividades que se programen, lo que dará derecho a un Diploma de Asistencia expedido por la Institución Fernando el Católico.
Coordinación / coordination: Francisco Javier Ramón Solans (Universidad de Zaragoza) fjramon@unizar.es
Secretaría técnica / technical secretariat: Zésar Arranz Conte (Universidad de Zaragoza)
Colaboran los proyectos de investigación: «La memoria de Pedro Arbués. Tolerancia y violencia religiosa en la España del siglo xix» JIUZ-2020-HUM-01; «La dimensión popular de la política en la Europa Meridional y América Latina, 1789-1889» PID2019-105071GB-I00 ; y el grupo de investigación «Politización Y Políticas Del Pasado En La España Contemporánea» H02_20R.
La sesión de la mañana del 24 de noviembre podrá ser seguida en directo a través del canal de youtube de la Institución «Fernando el Católico» / 24 November’s morning session will be streamed live on the youtube channel of the Institución «Fernando el Católico»:
El resto de sesiones podrán ser seguidas en directo a través del enlace / The rest of the sessions will be streamed live through the link:
La memoria de la intolerancia
En 1936, en un mundo que se desmoronaba, el humanista vienés Stefan Zweig publicaba un ensayo, Castellio contra Calvino. Conciencia contra violencia. El recuerdo de la intolerancia religiosa se proyectaba siniestramente sobre un presente atribulado por el ascenso del nazismo. Zweig insistió en la necesidad de recordar a las víctimas de la intolerancia:
Pues la Historia no tiene tiempo para hacer justicia. Enumera, como los fríos cronistas, sólo los éxitos, rara vez en cambio los mide con criterios morales. Sólo se fija en los vencedores, dejando a los vencidos en la sombra. Sin el menor escrúpulo, estos «soldados desconocidos» son enterrados en la fosa común del olvido. Nulla crux, nulla corona —ninguna cruz, ninguna corona— celebra su olvidado, su estéril sacrificio. […] Y por eso es necesario recordar una y otra vez al mundo, un mundo que sólo ve los monumentos de los vencedores, que quienes construyen sus dominios sobre las tumbas y las existencias destrozadas de millones de seres no son los verdaderos héroes, sino aquellos otros que sin recurrir a la fuerza sucumbieron frente al poder, como Castellio frente a Calvino en su lucha por la libertad de conciencia y por el definitivo advenimiento de la humanidad a la tierra.
Desafortunadamente, alegatos como el de Stefan Zweig no fueron frecuentes. En el siglo XIX, la memoria de la violencia religiosa no se transformó necesariamente en un alegato a favor de la tolerancia o la libertad de conciencia. Es más, con frecuencia, se convirtió en un argumento para el odio religioso. Cierto es que hubo quiénes recurrieron al pasado para superar las diferencias y defender la creación de un marco de convivencia. Eran estas lecturas herederas de tradiciones ilustradas y revolucionarias, que bebían de las reflexiones teológicas de un John Locke ante las tensiones entre anglicanos y católicos, de corte más filosófico de un Pierre Bayle tras la revocación del Edicto de Nantes o de carácter histórico-filosófico de un Voltaire tras la ejecución de Jean Callas. Esta idea de recordar y superar un pasado de intolerancia también se nutrí de experiencias cercanas más positivas como habían sido las patentes de tolerancia concedidas a diversas confesiones en la segunda mitad del siglo XVIII y a lo largo del siglo XIX así como de las dos primeras experiencias de libertad religiosa en 1791 con la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos y la Constitución francesa. Sin embargo, la búsqueda de referentes en el pasado se vería lastrada por discursos de odio interconfesionales, así como por la afirmación de un nacionalismo confesional primero y las guerras culturales después.
Esta constatación de una memoria intolerante pudiera resultarnos a primera vista chocante dado que, en el presente, asociamos la memoria de las víctimas con la reparación y el reconocimiento. Tras el holocausto y el fin de las utopías, las víctimas, como señala Enzo Traverso, “han invadido la escena y ahora dominan nuestra visión de la historia”. La Shoah se ha transformado “en paradigma de la memoria occidental, en torno a la cual se construye el recuerdo de otras violencias recientes o lejanas”.1 No obstante, tampoco estas memorias están exentas de confrontaciones, ni llevan siempre a un ejercicio de empatía hacia las víctimas de otras violencias, ni impiden, cuanto no sirven para fomentar, otros discursos de odio.
La memoria de las víctimas de la violencia religiosa en el siglo XIX también fue polisémica y se convirtió en un terreno en disputa por diferentes identidades confesionales y nacionales. Casos como el de las conmemoraciones de Miguel Servet, brillantemente analizado por la profesora Valentine Zuber, ilustran a la perfección cómo un mismo caso de intolerancia pudo ser interpretado de diferentes formas en función de los países y grupos que promovieran su conmemoración.
Tres elementos nos permitirán reflexionar en torno a los conflictos en torno a la memoria religiosa en el siglo XIX: la era de las conmemoraciones, las guerras culturales y la segunda era confesional.
Muchas de estas polémicas en torno a la memoria de la violencia religiosa alcanzaron su máximo desarrollo en lo que se ha venido a llamar la “era de las conmemoraciones” cuando en las décadas del cambio de siglo, políticos y asociaciones civiles se lanzaron a celebrar aquellos momentos que consideraban que habían desempeñado un papel clave en la forja de su identidad nacional, regional y/o local. El pasado se convirtió en campo de batalla por la definición del verdadero ser nacional, una pugna en la que el elemento religioso ocupó un papel central.
En el terreno de las conmemoraciones y centenarios, la religión ha sido analizada como un epígono de la pugna entre conservadores y liberales. Sin embargo, al analizar la propia práctica conmemorativa observamos cómo las políticas del pasado impulsadas desde las diversas confesiones tienen lógicas propias que convergen en ocasiones con otras lógicas nacionales y políticas, como sería la conmemoración de la Thesenanschlag, la colocación de las 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg en 1517, y el nacimiento y muerto de Lutero que fueron progresivamente germanizados, celebrándolo no sólo como reformador religioso sino también como un héroe nacional en las luchas por la unificación alemana.2 Un símbolo todavía más complejo es el de Jean Calvin, cuya memoria era difícilmente articulable en términos nacionales ya que había nacido en Francia, pasó la mayor parte de su vida en Suiza y su pensamiento tenía una dimensión internacional. No obstante, los protestantes franceses trataron de convertirlo en un símbolo nacional con el objetivo de contrarrestar una Reforma protestante muy vinculada al espacio germánico. A pesar de que Calvino fuera vinculado con los valores centrales de la Revolución francesa, su polémico papel en la ejecución de Miguel Servet condicionó la celebración del centenario de su nacimiento en 1909.
En el terreno propiamente de la violencia religiosa, encontramos multitud de discursos que legitiman la violencia religiosa como es el caso de la cruzada en el marco del catolicismo o conmemoraciones de marcado carácter anticatólico y anglicano como The Twelfth en Ulster conmemorando la Batalla de Boyne en 1690 o la Bonfire Night en la que se quemaban efigies de Guy Fawkes y el papa. En el catolicismo decimonónico, buena parte de estas conmemoraciones del pasado están mediatizadas por la idea del martirio y por la conexión del sufrimiento del pasado con el presente. Lo veremos a través de la activa política de canonizaciones y las celebraciones del centenario de San Pedro y San Pablo en la década de 1860, rescatando ejemplos que iban desde la persecución romana hasta la lucha contra la reforma protestante y la evangelización.
Y es que la conocida como era de las conmemoraciones coincide prácticamente en el tiempo con las guerras culturales que sacudieron las sociedades europeas a finales del siglo XIX y en las que el conflicto entre Iglesia y Estado adquirió una nueva dimensión gracias a la “movilización de masas y la polarización social” así como a su extensión, abarcando “virtualmente cada esfera de la vida social: colegios, universidades, prensa, matrimonio y relaciones de género, lugares de entierro, cultura asociativa, el control del espacio público, la memoria folclórica y los símbolo nacionales”.
Además de por la era de las conmemoraciones y las guerras culturales, estas disputas en torno al recuerdo de la intolerancia están atravesadas por un tercer elemento, los conflictos interconfesionales que marcaron lo que Olaf Blaschke calificó como Second Confessional Age. Durante el siglo XIX, la pertenencia a una confesión constituyó un elemento definitorio de la identidad social y su espacio relacional. En aquel mundo liberal, los conflictos entre confesiones no sólo no habían decrecido, sino que se habían avivado, dotándose de nuevos significados en la pugna por la definición de conceptos claves del siglo XIX como civilización, progreso o raza. En este sentido, las memorias de la intolerancia cumplieron un papel muy variado. Por un lado, se trataba de un discurso de la otredad, la memoria de la intolerancia trataba de mostrar que el otro era el intolerante y, por tanto, incompatible con los valores modernos de tolerancia y respeto. Por el otro lado, se justificaba la violencia por razones tácticas o de supervivencia, señalando que era el otro el que amenazaba su propia existencia, sosteniendo que la coexistencia no sólo era imposible sino que hubiera acarreado todavía más violencia. Expulsiones y masacres colectivas o instituciones como la Inquisición quedaban pues justificadas como un mal menor. De esta forma, las memorias de la intolerancia lejos de inspirar la convivencia, se convertían simultáneamente en un discurso de la otredad –el otro era el intransigente– y en una necesidad, ante los discursos que subrayaban la amenaza o la violencia del otro.
Por último, la cuestión de la memoria de la intransigencia debe ser insertado en el marco general de la reflexión sobre los elementos que lastran la libertad religiosa y que beben todavía de las lógicas de la tolerancia. La aprobación de medidas de libertad de cultos no borró las diferencias que existían entre las religiones en la esfera pública, tanto por su capacidad de influir en las instituciones políticas y sociales como por su presencia simbólica. De hecho, en algunos casos se llegaba a combinar la libertad de cultos con la declaración de una religión estatal oficial. Con ello, en el fondo se perpetuaba la lógica de poder que subyacía a la tolerancia religiosa.
La tolerancia religiosa implica una relación de fuerza asimétrica entre el que tolera y aquel que es tolerado. El primero determina las reglas de juego, lo que es aceptable y lo que no, mientras que el segundo, a pesar de la mejora de su estatus debe acomodarse a una situación predefinida. La tolerancia es un instrumento del poder hegemónico que concede a una confesión un espacio para practicar su religión, a cambio de aceptar su condición de minoritaria. Los propios actores percibieron que esta relación de fuerza, Mirabeau decía que tolerancia era “tyrannical since the authority that tolerates can just as well not tolerate” (1789). Similares consideraciones se pueden encontrar en la famosa carta de George Washington a la congregación de los hebreos de Newport (1790) o de Thomas Paine en su Rights of Man (1791). Todos ellos coincidían en que la libertad de conciencia permitiría superar el “despotismo” de la tolerancia y garantizar la igualdad entre las personas.
En la novela alemana, Der Fall Mauritius, Jakob Wassermann pone en la boca de unos de sus personajes, el testigo clave Gregor Waremme,
My father was proud of being emancipated. Emancipation is a cunning device, it removes the pretext for complaint from the suppressed. Society excludes him; the State excludes him; the physical ghetto has become a mental and moral one; one sticks out one’s chest and calls it emancipation
La libertad religiosa eliminó algunas de las limitaciones civiles y políticas que sufrían los "tolerados", pero no consiguió borrar los desequilibrios anteriores, ni en términos de poder económico ni de presencia pública e influencia política y mediática. El pasado no fue una excepción.

21/11/2021 10:06 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris