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'EL INQUISITORIO' DE ROBERT PINGET

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Marbot publica ‘El inquisitorio’ de Robert Pinget,

 

en traducción de Elisenda Julibert

 

 

«Responda sí o no

 

Sí o no sí o no y yo qué sé sabe usted, quiero decir que yo sólo estaba a su servicio el hombre para todo que se dice y es lo que digo, de lo demás no sé nada ya me dirá lo que se confía en un criado, es mi trabajo, sí, mi trabajo, pero cómo podía preverlo, todos los días la misma rutina…»

 

Así comienza el largo inquisitorio que da título a esta obra de Pinget, sin que sepamos quién es el inquirido y quién el inquisidor, ni cuál es el motivo de la pesquisa, ni dónde tiene lugar. A través de las preguntas y las respuestas iremos descubriendo quiénes son y cuál es la trama que los ha unido, y también quiénes son los personajes implicados en ella, e incluso el sexo de quien interroga. Pero sobre todo descubriremos muchas otras cosas que ni siquiera podíamos sospechar y que tal vez no sean misteriosas, pero sí inquietantes.

 

A medio camino entre el humor descabellado de las obras de Beckett y el aislamiento de los personajes de Kafka, Pinget urde un relato lleno de sorpresas, y de algún que otro sobresalto, escrito con una prosa por lo menos tan accidentada como la trama. Y así sustrae astutamente al lector lo que tal vez acudiera buscando inicialmente, para ofrecerle nuevos descubrimientos e insinuarle algunas preguntas que, en cualquier caso, sólo pueden hallar respuesta fuera del texto, al concluir la lectura: ¿por qué se escribe?; y ¿por qué se lee?

 

Robert Pinget (Suiza 1919- Francia 1997) ejerció como abogado en Ginebra hasta que se trasladó a París en 1946 para dedicarse primero a la pintura y después a la literatura: su primera obra, una selección de cuentos titulada Entre Fantoine y Agapa, apareció en 1951. En 1956, gracias al apoyo de Albert Camus, Alain Robbe-Grillet y sobre todo de Samuel Beckett, consiguió publicar su obra en la editorial Minuit, después de que Raymond Queneau rechazara la publicación de Graal Flibuste en Gallimard. Se suele considerar su obra como exponente de la corriente literaria del Nouveau roman, aunque dada su singularidad que lo aproxima más bien a su amigo Samuel Beckett, resulta inclasificable. Algunos de sus múltiples “artefactos” han sido traducidos al inglés, al alemán y al italiano, pero en nuestra lengua permanecen inéditos. El inquisitorio (1962) es sin duda una de sus obras más ambiciosas.

 

 

 

 

 

 

*Los escritores de la 'nouveau roman': Alain Robbe-Grillet, Claude Simon, Claude Mauriac, Jérôme Lindon, Robert Pinget, Samuel Beckett, Nathalie Sarraute y Claude Ollier

 

 

 

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: piero

Pues sí, por fin volcado al español...no tiene clasificación, ni la busca, pero no deja indiferente, como sus compañeros de foto, canela fina...

Fecha: 10/09/2009 16:12.


gravatar.comAutor: Diego

Este blog ya ha recibido votos en los Premio Bitácoras pero aún no tiene puesto el enlace para que se vote...

Fecha: 11/09/2009 01:22.


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