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Antón Castro

WILLY RONIS Y SÁNCHEZ GATELL

WILLY RONIS Y SÁNCHEZ GATELL

Hace unos días, en casa del fotógrafo Rafael Navarro, hablamos de muchos artistas con los que había coincidido y a los que había llevado en el coche. Hablamos de Kertész, de Cartier-Bresson o, casi de pasada, de Willy Ronis, que siempre me ha fascinado. Toda su obra. Y, en particular, no sé bien por qué, este ‘Desnudo provenzal’. A la vez, andaba yo leyendo un poemario de Miguel Sánchez Gatell (Madrid, 1965), ‘La lucidez del número’ (Bartleby, el sello de Pepo Paz) y descubro este poema. Me gusta la doble o triple coincidencia.

 

MUJER DESNUDA EN UNA FOTOGRAFÍA

No sonríe. Pregunta.

Es esa permanencia lo que hace

de su piel una playa.

Es dura gota de agua, y no luz, lo que ocupa

los huecos de su cuerpo,

entornadas alcobas que no ceñirá el aire.

 

Por eso no sonríe.

La desnudez total es la pregunta:

la piel es la presencia,

la piedra que se arroja a los pantanos.

Amor que hilvana

los sucesos perdidos,

transitados recuerdos que en realidad no fueron.

 

Cuerpos interrogados que callan como simas.

DOMINGO FÉLEZ HA MUERTO

DOMINGO FÉLEZ HA MUERTO

Lo tomo de aquí. De la tan imprescindible revista Cazarabet.

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/felez.htm


Ha muerto Domingo Félez

Laura S. Leret

 

El 20 de abril de 2015 en la madrugada, falleció en La Victoria, el aragonés Domingo Félez Burriel, nacido en 1920. Uno de los pocos sobrevivientes españoles del campo de concentración nazi de Mauthausen que aún permanecía con vida.

Domingo Félez combatió a favor de la República durante la Guerra Civil española. A los 15 años se unió como voluntario a las milicias y fue ascendido a sargento por sus méritos en acción. Al perderse la guerra, Domingo Félez cruzó la frontera con Francia donde fue internado en los infames campos de refugiados que el gobierno francés improvisó en las heladas playas deArgelés, Barcarés, Saint Cyprien.

Domingo Félez fue reclutado por el ejército francés para construir fortines defensivos en la Línea Maginot. Durante la invasión alemana en 1940 fue hecho prisionero de los nazis. A sus 20 años fue deportado al campo de Mauthausen en Austria, y de allí transferido a los campos de trabajo forzado de Gusen y Wiener Neudorf.

 Al liberarse el campo de Mauthausen el 5 de mayo de 1945, Domingo Félez sobreviviente del Holocausto, no consiguió la ansiada libertad. Una denuncia anónima originó su detención por parte de los militares del ejército de Estados Unidos. En julio de 1947, Félez fue juzgado por una Corte Militar en Dachau, antiguo campo de concentración nazi, donde los militares de Estados Unidos recluyeron y juzgaron a los alemanes acusados de cometer crímenes de guerra.

 

Después de dos años en prisión, Félez fue absuelto de los cargos. Los otro cuatro españoles fueron condenados. Indalecio González, ejecutado en la horca, Laureano Nava a cadena perpetua, Moisés Fenández a 20 años en prisión y Joaquín Espinosa a 3 años. Las deficiencias e irregularidades que se presentaron durante los juicios fueron denunciadas por el estadounidense Joseph Halow en su libro Innocent at Dachau (1993). Un libro que consulté en el año 2006 cuando conocí a Domingo Félez. A la fecha, ningún investigador español había cuestionado la credibilidad de los juicios. Me propuse conseguir los expedientes judiciales archivados en los Estados Unidos, y al igual que Joseph Halow constaté que los juicios estuvieron viciados.

 El pasado 5 de abril de 2015, hicimos un conversatorio en la librería Kalathos sobre el libro que publiqué en Caracas sobre su vida: Domingo Félez. Veterano de Tres Guerras(2014) que además incluye mi investigación en torno a los juicios de Dachau. Me acompañaron las escritoras Adaías Charmell y Eleonora Requena.

La vida de Domingo Félez ha sido para mí, una profunda fuente de inspiración que me permitió publicar artículos en España y en Venezuela, en diversos periódicos y revistas, entre ellos El País. A finales de 2009, contacté a Aragón T.V para que lo incluyeran en el documental: “Adiós a la Vida. Aragoneses en el campo de exterminio de Mauthausen”. Hice la entrevista, y por primera vez su testimonio fue visto y escuchado en España.

 

Domingo Félez fue un hombre excepcional. Un hombre que en una sola vida asumió varias vidas. Exiliado en Venezuela desde 1948, Domingo Félez se casó con una venezolana y tuvo tres hijos. Entre ellos, a la periodista Thaelman Félez.

 

Durante la década de los 60, Félez se unió al movimiento guerrillero de la época, simpatizó con la revolución cubana. Participó en la rebelión militar de El Porteñazo en 1962, y más tarde estuvo al mando del profesor Alfredo Maneiro, convertidos en guerrilleros en las selvas de Monagas. Domingo Félez fue un hombre de ideales, de sueños. Siempre respeté esta etapa de su vida.

 

Domingo Félez fue cremado el 21 de abril en la ciudad de Caracas. Sus cenizas serán esparcidas en Alcorisa, su pueblo natal del que partió hace 80 años y al que nunca pudo visitar en vida.

 

Cazarabet conversa con... Laura S. Leret, autora del libro "Domingo Félez. Veterano de tres guerras (Víctima de los nazis, prisionero de EE.UU.)" (Fundación Leret O'Neill):

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/felez.htm

 

IRENE VALLEJO: UNA ENTREVISTA SOBRE 'EL SILBIDO DEL ARQUERO'

IRENE VALLEJO: UNA ENTREVISTA SOBRE 'EL SILBIDO DEL ARQUERO'

ENTREVISTA. Irene Vallejo. Publica la novela histórica ‘El silbido del arquero’ en el cuidado sello Contraseña, de Zaragoza.

 

 

“Los griegos y los romanos entendían

el deseo como una fuerza cósmica”

 

“Busco una mezcla peculiar de humor y poesía”

 

 

Antón CASTRO

Irene Vallejo Moreu (Zaragoza, 1979) es licenciada en Filología Clásica y doctora por las Universidades de Florencia y Zaragoza. Especialista en Marical, publica ‘El silbido del arquero’ (Contraseña), que tiene algo de glosa, homenaje y reescritua de ‘La Eneida’ de Virgilio.

Había escrito una novela, ‘La luz sepultada’ sobre la Guerra Civil española. ¿Qué le ha llevado esta vez a Grecia y a los orígenes de Roma? 

Entiendo la escritura como un viaje con escalas en distintas épocas que despiertan mi curiosidad. Un libro puede cumplir el sueño imposible de la máquina del tiempo. ’El silbido del arquero’ nació del deseo de explorar el mundo antiguo, que es mi especialidad académica, con las herramientas de la ficción.

¿Qué supone para usted el escritor Virgilio? ¿Cuál su importancia, cómo ve su escritura? 

Virgilio es una de mis grandes pasiones desde que empecé a traducirlo en clase de latín. Admiro la música de sus palabras y su extraordinaria sensibilidad poética. Sin Virgilio, los caminos de la literatura habrían sido diferentes. Para muchos de sus lectores, es sencillamente inolvidable. Borges escribió: “Mis noches están llenas de Virgilio”. Y Antonio Colinas: “Grabad sobre mi tumba un verso de Virgilio”. Me atraía la idea de convertirlo en un personaje de la novela, adentrándome en su memoria y sus dudas creativas.

¿En qué medida ha querido reescribir, en corto al menos, ‘La Eneida? 

Me atraía la idea de dar libre juego a la fantasía sobre la base de un breve episodio de la ’Eneida’.. He inventado personajes, situaciones, diálogos, tramas y he transformado la estructura. Es algo que en la literatura antigua se practicaba a menudo. Los autores hacían revivir una y otra vez los mismos mitos, sin agotarse nunca de la sutileza de las variaciones, intentando encontrar su libertad en un juego con los arquetipos legendarios.

¿Qué tipo de héroe sería Eneas? ¿Es un fugitivo, un hombre sin patria o alguien que intenta encontrar su identidad? 

Tanto Ulises en ‘La Odisea’ como Eneas en ‘La Eneida’ son, creo, los dos héroes más modernos que nos han legado las leyendas antiguas, los dos ven resquebrajarse los fundamentos de su mundo y están buscando la forma de reconstruirse. El Eneas de Virgilio es un guerrero que pierde su guerra, un superviviente cansado, alguien que duda de sus propias fuerzas. Creo que su experiencia del exilio, de la orfandad y de la búsqueda permanente lo convierten en un personaje muy cercano a nuestra sensibilidad.

¿Cuál es el eco de las guerras, qué queda después de un episodio tan terrible como el de la guerra de Troya? 

Las tragedias antiguas, sobre todo ‘Las troyanas’, cuentan el terrible trauma que dejó la guerra de Troya. Además de una larga estela de muertos en combate, impresiona la suerte de los derrotados. Los hombres eran pasados a cuchillo y las mujeres se convertían en esclavas de los vencedores. A veces idealizamos el mundo antiguo, pero no debemos olvidar sus aspectos oscuros. La guerra de Troya es un símbolo de la crueldad. Ninguno de los supervivientes volvió a ser el de antes. Creo que también esta es una experiencia universal.

Ha dicho que la guerra de Troya no nació de un secuestro de amor sino de un conflicto económico. ¿Podría precisarlo? 

Los arqueólogos que han estudiado los restos de la ciudad de Troya, en la actual Turquía, reconstruyen el conflicto que hay detrás de la leyenda como una guerra debida a intereses comerciales. Troya estaba situada en un lugar estratégico, el estrecho que comunica el Mediterráneo con el mar Negro, y cobraba peaje a los barcos que recorrían esa importante ruta marítima. Los griegos de la época, en plena expansión comercial, se unieron para destruir y saquear esa rica ciudad y controlar el paso del estrecho. Riqueza, por tanto, y no amor. Pero ya sabemos que las causas declaradas de las guerras no siempre son las auténticas.

Elisa es el otro nombre de la reina Dido de Cartago. ¿Cómo era esa mujer, tan enigmática? 

Elisa es un gran personaje femenino, una reina que, según la leyenda, debe su poder a la inteligencia y al valor. A pesar de su talento, dentro y fuera de la ciudad cuestionan su capacidad para dirigir Cartago y ella se ve obligada a comportarse como un hombre. La llegada de Eneas a sus costas desencadena un cambio muy profundo en su interior y la coloca en un delicado equilibrio entre el amor y la ambición, entre el deseo y el temor.

¿Cómo define su historia de amor? ¿Es una pasión imposible, es un lapso de felicidad? 

Nunca dos personas viven su historia de amor con los mismos ritmos, de la misma manera o con la misma intensidad. Yo he imaginado a Elisa como una mujer madura que se enamora de un hombre más joven y siente una repentina mezcla de euforia e inseguridad. Eneas, cansado de sus viajes, tiene sus propias dudas: se pregunta si permanecer en Cartago con Elisa o continuar su búsqueda. Los dos guardan secretos y están marcados por su pasado. Su historia podría suceder hoy.

¿Cómo entendían los griegos y los romanos el cuerpo, cómo vivían la juventud, el deseo? 

Es difícil resumir la cuestión en pocas palabras, pero en mi opinión predomina una sensualidad mediterránea y un sentido de la belleza que aún hoy nos deslumbra. Aunque también tenían sus tabúes, sentían su propio cuerpo con más naturalidad. Entendían el deseo como una fuerza cósmica, que hacía fecunda la naturaleza y se apoderaba del ser humano. Los poetas griegos y romanos hablaron sobre la pasión, la obsesión, los celos o la añoranza de la juventud con palabras tan vivas que todavía nos rozan la piel.

¿Qué sería ’El silbido del arquero’: una novela de amor, una novela de viaje y aventuras o una novela política? 

Es una novela de amor y aventuras recorrida por intrigas políticas. He buscado el entretenimiento del lector, con la esperanza de dejar también un poso de reflexión sobre cuestiones como el poder y la libertad individual o la razón por la que contamos historias. Me parecía interesante indagar en la trascendencia histórica que llegan a adquirir las leyendas y cómo configuran nuestra manera de pensar el mundo.

¿Por qué ha estructurado su novela a base de voces: la de Elisa o Dido, la de Eneas, la de Eros, la de Ana, hermana de Elisa, la del propio Virgilio? ¿Por qué ha empleado esos monólogos? 

La sucesión de voces acerca el texto a nuestra sensibilidad actual, a la variedad de puntos de vista necesarios para abarcar la complejidad de la historia. De esta forma, solo el lector conoce todos los hechos, mientras que los personajes se confunden o malinterpretan a los demás. Esta técnica es muy sugerente y abre muchas posibilidades literarias.

La escritura es delicada, poética, de reminiscencias latinas. ¿Qué buscaba? ¿Cómo se plantea el estilo?

La novela tiene dos registros, el lenguaje poético de la leyenda y el tono casi picaresco con el que se describe Roma en el siglo I. He trabajado el contraste entre los dos estilos. El lector se verá trasladado al escenario de batallas épicas y, de pronto, estará en las letrinas de Roma. En mi escritura, he buscado una mezcla peculiar de humor y poesía.

¿Qué semejanzas establece entre la situación de aquel momento y la de ahora, en qué medida se puede hacer una lectura contemporánea de la época?

Eneas ha visto derrumbarse el mundo que había conocido. Se pregunta si debe intentar reconstruir en otro lugar la misma forma de vida o arriesgarse a levantar algo nuevo y cambiar las reglas. Creo que hay un claro paralelismo con el momento histórico que vivimos y nuestro dilema entre mantener el sistema que nos arrastró a la crisis o enfrentarnos a las incertidumbres del cambio. Como los héroes antiguos, hay que atreverse a tomar las naves y emprender de nuevo el viaje.

 

LA FICHA

El silbido del arquero. Irene Vallejo Moreu. Contraseña. Zaragoza, 2015. La fotografía es de Oliver Duch, de Heraldo de Aragón.

JOSÉ MARÍA HERNÁNDEZ EXPLICA LAS CLAVES DE 'ARTES & LETRAS'

 

[Ayer, en CaixaFórum, se entregaron los premios Búho. Al suplemento ’Artes & Letras’ le tocó uno de ellos en una sesión emotiva marcada por el afecto y el reconocimiento. También fueron distinguidos el poeta y traductor Paco Uriz, el bibliotecario Ramón Abad, el ilustrador y humorista David Vela, la escritora Carmen Sánchez y Fernando Gracia, presidente durante ocho años de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro que concede los premios Búho. La edición de ayer fue la XXII. José María Hernández de la Torre fue el encargado del elogio de ’Artes & Letras’, que cumplirá el jueves próximo 500 números. Este es su texto.]

 

 

 

BÚHO 2015

 

Los jueves, festín. Un convite semanal de nutritivas calorías culturales. El bello y sorprendente diseño del aperitivo de bienvenida sirve de entrante a un menú variado y suculento. En su primer plato se ofrecen productos de Aragón y del resto del mundo, junto con un picoteo de entremeses de lectura y una barra de exquisito pan de fábulas librescas, y para el segundo siempre hay dos contundentes sugerencias literarias, a las que acompaña sabrosa guarnición. Un selecto vino de textos contrapone sorbos de aroma lírico a la ingesta de los densos alimentos de la exégesis; y, después, una bien presentada bandeja de postres de reseñas artísticas, donde se alternan los dulces tradicionales con las frutas de temporada y el aromático café creativo, da paso a la generosa copa de licor de alta graduación con la que culmina este ágape de delicatessen.

No sé si resulta acertada tal imagen gastronómica para el suplemento que el Heraldo de Aragón regala cada jueves a sus lectores y que es especialmente apreciado por bibliófagos y gourmets ilustrados. Me acojo al magisterio de Platón, quien filosofa sobre el amor mediante el diálogo de los comensales del Banquete, lo que dota de prestigio clásico al maridaje de lo intelectual con lo culinario. En esa confianza, añadiré que el grand chef de tan apetitoso convite, el que controla los ingredientes, las recetas y los fogones, liderando a un excelente equipo de cocineros de buena pluma, es un escritor genuino, en cuya tarea periodística rezuman su dominio del medio, la abundancia de sus saberes y la pulcritud de su estilo, hasta el punto de haberle merecido el Premio Nacional de Periodismo Cultural… como también obtuvo, a título personal, hace ya quince años, nuestro Premio Búho por sus valiosas aportaciones a la literatura.

Antón Castro, que a sus obras de creación sumaba positivas experiencias de difusión cultural, crítica y ensayo en prensa, en radio y en televisión, asumió en 2002 la coordinación del suplemento semanal Artes y Letras, que iniciaba una segunda época, para continuar, con nuevo formato y equivalente solvencia, el fecundo trabajo de Juan Domínguez Lasierra, quien lo dirigió desde que, dos decenios antes, lo había puesto en marcha.

Esta segunda etapa alcanza en el presente abril el número 500, lo que supone más de 4.000 páginas de amplio formato, copioso contenido y cuidada maquetación. Y registra la participación de casi quinientos autores de portadas y de unos doscientos cincuenta prestigiosos redactores, de los que algunos son firmas fijas bien conocidas y otros de aparición frecuente, junto a un amplio contingente de colaboraciones ocasionales, pues el cuadernillo abre la posibilidad de expresión a voluntarios capaces. Pero no se estiman tanto esos indicadores cuantitativos, como la calidad del producto, en el que se equilibran la noticia, la crónica, la crítica, la glosa y la inspiración. El resultado no es un mero catálogo de novedades de librerías y exposiciones, ni sólo un escaparate de la oferta cultural del momento, sino que proporciona claves para su interpretación, y sugiere pautas de orientación para navegar en el profuso e inabarcable océano de la producción editorial y de la exhibición artística. Y lo hace con acreditada independencia, sin hipotecas publicitarias, ni oscuros acuerdos empresariales, ni subordinaciones a grupos, ni compromisos de mutuo interés, que no son raros en publicaciones de esta especie.

Así que puede apreciarse un sano eclecticismo en los criterios de selección de los textos, que se refieren mayoritariamente a títulos de reciente aparición, pero sin olvidar oportunas referencias a clásicos de todas las épocas, con motivo de efemérides o de reediciones reseñables. El conjunto evidencia una combinación armoniosa de aspectos informativos, formativos y creativos, que invita a la lectura, promueve la inquietud intelectual y suscita el interés por la actualidad literaria, plástica y arquitectónica, situando a esta publicación en un nivel de excelencia que no desmerece ante sus homólogas de los diarios de gran tirada nacional. Lo que no escapa a la mirada del búho, que disfruta cada jueves con el banquete cultural de Artes y Letras.

Zaragoza, 20 de abril de 2015

Fdo.: José María Hernández de la Torre y García

 

Suplemento ARTES & LETRAS del HERALDO DE ARAGÓN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NACHO ARÁNTEGUI: UN DIÁLOGO

ARTE Y NATURALEZA. El fotógrafo Nacho Arantegui presenta la exposición ’Al cobijo d ellos chopos y otros espacios naturales’ en el Colegio de Arquitectos. Se trata de un fascinante proyecto de alguien que se siente, artista, botánico, escultor en medio del paisaje.



Me siento afortunado por haber

crecido en la ribera del Ebro”

 

 

¿Qué ha querido hacer, de qué materiales nace la muestra que presenta en el Colegio de Arquitectos de Zaragoza?

La exposición ‘Al cobijo de los chopos y otros espacios naturales’ nace de los ecosistemas naturales de la Ribera Alta del Ebro. En estos paisajes la mirada reposada y constante me descubre su identidad. Los extraordinarios elementos naturales se revelan a través de la experiencia del aventurero explorador y pasan a la obra artística gracias al curioso recolector.

Cuéntenos, sí, qué materiales pueden verse...

Los sotos y choperas pueden aportar sugerentes troncos y el delicado vilano algodonoso de la primavera; las minas abandonadas y las salinas elegantes formaciones de sal; los campos las semillas… todos ellos configuran la obra en formatos como la escultura, el cuadro o la instalación. Pero estos ecosistemas también ofrecen la posibilidad de crear obras al aire haciendo uso de los materiales recogidos, o bien la captación de un momento que surge de una relación personal con la naturaleza. Este tipo de experiencias son representadas a través de la fotografía o el vídeo.

El espacio es complicado, por otra parte. ¿Logra vencer su exigencia?

Lo he tenido en cuenta. Los materiales y formatos se presentan aprovechando los habitáculos de una sala que considero que dialoga muy adecuadamente con la obra. Incluso alguna de las piezas fueron concebidas en simbiosis con estas antiguas bodegas de ladrillo de barro cocido.

¿Cómo hay que ver este proyecto? ¿Es una exposición, un proyecto ecológico, una intervención artística, un tratado poético de la imaginación?

La exposición ofrece un recorrido por los últimos trabajos en torno a los espacios naturales ribereños. Intenta ser una experiencia que, aunque esté alejada de la vivencia plena que supone sumergirnos en el paisaje, nos descubre elementos de su intimidad, por lo que hay que estar con todos los sentidos abiertos. Por ejemplo, en la entrada de la sala encontramos un tronco de chopo cubierto de vilano algodonoso que está horadado por un ave de la familia de los pájaros carpinteros, el pito real, es una pieza que emite una grabación que realizamos captando el sonido interno de los chopos al ser mecidos por el fuerte viento. Otra instalación nos sumerge en un micro paisaje que surge de los túneles de las minas de sal, un mar petrificado que se formó en la cuenca del Ebro hace unos veintidós millones de años. En el silencio de ese habitáculo se percibe la energía y la belleza de esas formaciones de sal.

¿Cuáles son las claves filosóficas del proyecto?

Los trabajos muestran una relación íntima con los espacios naturales en los que me sumerjo y con los que dialogo casi a diario. Descubro mucha belleza al abrirme al paisaje panorámico y descubrir el micro. Me sumerjo maravillado y sintiendo que cada parte de ese todo que me rodea tiene alma. Es una sensación muy reconfortante que me hace sentir no un habitante sino parte de esa entidad vida.

Se funde íntimamente con el paisaje como si fuera David Henry Thoreau o Rousseau, pongamos por caso. ¿Qué tiene de particular el suyo?

Me considero afortunado por haber crecido cerca de un ecosistema tan extraordinario como el de la ribera del Ebro. Sin duda el niño que corrió mil aventuras por el rio, choperas, sotos, estepas, huertas se mantiene vivo y no deja de sorprenderse. El paisaje ribereño se ha convertido en una de mis principales fuentes de inspiración y en el espacio eterno para la creación.

¿Qué es usted, en realidad, un fotógrafo, un artista de Land Art que hace esculturas e instalaciones, un poeta, un actor en medio del bosque?

La exposición recoge los lenguajes artísticos con los que me expreso, fotografía, vídeo, escultura e instalación, todos ellos vinculados al movimiento Land Art o arte y naturaleza. Actualmente, además de centrar mí faceta creativa en el arte y naturaleza, también he creado, junto a otros profesionales, la asociación Trarutan, que crea proyectos singulares que pretenden acercar a las personas a los espacios naturales a partir de experiencias artísticas y medioambientales. Un ejemplo son las veladas nocturnas en los bosques de ribera ‘La Fantasía de los Árboles’.

¿En qué consisten?

La Fantasía de los Árboles son veladas nocturnas en los bosques ribereños (choperas y sotos), en los que creo, junto a un equipo de profesionales de la Asociación Trarutan, un itinerario de piezas artísticas vinculadas al Land Art. Es una experiencia fantástica donde además de esas intervenciones en la naturaleza podemos descubrir personajes que fluyen a través de la danza contemporánea, performance, teatralizaciones, música en vivo para la calma y sobre todo, la aportación de una naturaleza que se torna mágica, misteriosa y sorprendente.

¿De qué artistas se siente afín?

En mi periodo de formación hay dos artistas que me influyeron decisivamente, fueron profesores de las diferentes facultades de Bellas Artes donde cursé estudios. En Altea conocí a Josep Pedrós i Ginestar, el me mostró el camino de la poética de la forma. En la facultad de Barcelona Pep Mata nos hablaba con pasión del arte y la naturaleza. Recuerdo como se le trasformaba el rostro y como esa emoción nos trasladaba a explorar territorios, a caminarlos, a dialogar con el paisaje y a través de ello que fluyera la creación.

Eso son sus orígenes. ¿Quiénes son sus referencias ahora?

Fuera de este periodo de formación los artistas que más me inspiran son Andy Goldsworthy, delicado, sublime, acostumbra a trabajar con sus manos los elementos sacados de la naturaleza, lee el paisaje como nadie, el macro y el micro. Otros como Chris Drury, Richard Long o Nils-Udo, se puede decir que todos estos ellos están dentro de la disciplina del Land Art. Pero internet también posibilita descubrir trabajos muy diversos e interesantes, hace unos días me sorprendió la artista china Beili Liu. 

'A LOS LIBROS': DANIEL HEREDIA

'A LOS LIBROS': DANIEL HEREDIA

DOSSIER DE PRENSA

 

¡A los libros! 25 entrevistas a profesionales del sector del libro

Daniel Heredia

Ediciones La Isla de Siltolá

1ª edición: abril 2015

552 páginas

24 euros

140 x 210 milímetros

Encuadernación rústica, plastificado con solapas, cubierta de cartulina gráfica de 260 gramos a cuatro tintas y papel ahuesado blanco de 90 gramos, además de amplios márgenes y bella tipografía.

 

 

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La obra

 

Las entrevistas de ¡A LOS LIBROS! realizadas por Daniel Heredia son un extenso diálogo de preguntas-respuestas –algunas entrevistas tienen más de 10.000 palabras– para entender los pensamientos del protagonista, donde puedan hablar de sí mismos, de por qué y cómo y para qué escriben, cómo se relacionan con los libros, dónde los compran, cuáles son sus pasiones bibliófilas, sus rituales de lectura, sus quehaceres, sus hábitos y manías, seguirles en sus preocupaciones cotidianas, observar los detalles de sus vidas, acceder a sus bibliotecas y apreciar su red de pequeñas supersticiones.

 

Los entrevistados son escritores, editores, agentes literarios, encuadernadores y librero:

 

Catorce escritores: Pilar Adón, Elia Barceló, Felipe Benítez Reyes, Juan Bonilla, Luis Alberto de Cuenca, Eva Díaz Pérez,    Montero Glez, Óscar Lobato, Rafael Marín, Jesús Maeso de la Torre, Félix J. Palma, Benjamín Prado, Juan José Téllez y David Trueba.

 

Seis editores: Manuel Borrás, Juan Casamayor, Javier ‘Fórcola’ Jiménez, Elena Ramírez, Enrique Redel y Javier Sánchez Menéndez.

 

Tres agentes literarios: Sandra Bruna, Palmira Márquez y Eduardo Melón Vallat.

 

Librero: Juan Manuel Fernández.

 

Aquí puede leerse una entrevista con Montero Glez.

http://danielheredia.com/montero-glez-escribo-para-ser-leido-y-llegar-a-todo-el-mundo-no-me-pongo-a-hacer-bolanadas-para-esnobs/

 

 

TODO FLUYE EN EL AZAR

TODO FLUYE EN EL AZAR

Cuentos de domingo / Antón Castro

 

Todo fluye

con el azar

 

Fue cayendo la noche y los participantes del I Congreso de Periodismo Cultural de Santander, tras la clausura, se reunieron en un restaurante con vistas hacia el paseo marítimo y el faro. Había varios aragoneses: Toni Iturbe, narrador y fundador de ‘Librújula’; Daniel Gascón, escritor y director de ‘Letras Libres’, Alicia Almarcegui, historiadora en Sevilla, y Nuria Claver, poeta y coordinadora de ‘Claves de razón práctica’, que cumple un cuarto de siglo. La penúltima tertulia se celebraba en un comedor-gruta, donde iba a tocar un grupo de música que se atrevería, por igual, con José Alfredo Jiménez, Juan Carlos Calderón o Jorge Sepúlveda, aquel que miraba al mar para soñar con su amor. Alguien le atribuyó orígenes cántabros a Sepúlveda y Basilio Baltasar, director de la cita, miró su móvil y halló la necrológica que él mismo había publicado sobre él en 1983; ya de paso, contó que de niño lo oía en la radio a la sombra angelical de su madre. El último concierto de Sepúlveda iba a ser en Zaragoza quince días antes de su óbito; tuvo que ser suspendido. Ya en la cena, Basilio salió al baño y en la barra del bar se topó con José Ignacio Wert; los invitó a él y a su compañera a que presidiesen las mesas, tal como estaba previsto. Esa era la sorpresa que solo el director y el alcalde Íñigo de la Serna conocían. Wert dijo que no quería causar mucho revuelo y que no le parecía pertinente interrumpir el menú: habría sido un nuevo golpe de efecto de Baltasar, maestro del aforismo en carretera, que ya había verificado que el ministro siempre había estado ahí, en una fila del teclado: WERT. La locutora Ana Borderas, que hizo catarsis con su despido de la SER, salió a fumar y se topó con los músicos que hacían lo mismo en el jardín. Uno de ellos contó que había sido policía en Vitoria y ella, nerviosa, dedujo que bien podría haber sido uno de los torturadores de un novio de juventud. Sufrió un ataque de pánico retrospectivo que Pepe Ribas amplificó en un cuento oral. La madrugada se convirtió en una pesadilla y pocos sabían entonces que Wert cenaba allí, en la intimidad. Fue el perfecto fantasma.

 

IÑAKI URIARTE: SOBRE WOODY ALLEN

IÑAKI URIARTE: SOBRE WOODY ALLEN

IÑAKI URIARTE: LAS PELÍCULAS DE WOODY ALLEN

Una virtud que sí tengo es la de que me gustan las películas de Woody Allen. En mi sistema de valores, que a alguien le guste Shakespeare, Bach, el fútbol o los amaneceres, no es una virtud. Es algo neutro, tal vez una suerte. Que a alguien le gusten las películas de Woody Allen lo considero una señal de virtud. Creo que las personas a las que les gustan las películas de Woody Allen hacen el mundo más confortable.

Iñaki Uriarte. ‘Diarios’, tercer volumen, 2008-2010’. Pepitas de calabaza, ed. Logroño, 2015. Página 105.