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Antón Castro

ISABEL COIXET, PREMIO LUIS BUÑUEL DEL FESTIVAL DE CINE DE HUESCA

ISABEL COIXET, PREMIO LUIS BUÑUEL DEL FESTIVAL DE CINE DE HUESCA

ISABEL COIXET, PREMIO LUIS BUÑUEL DEL 48º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE HUESCA 

 

 

LA CITA ALTOARAGONESA HOMENAJEA A “UNA DE LAS CINEASTAS ESPAÑOLAS MÁS DESTACADAS DENTRO Y FUERA DE NUESTRAS FRONTERAS”

 

EL TRIBUTO A LA TRAYECTORIA DE ESTA DIRECTORA CONTARÁ CON LA PROGRAMACIÓN DE SU LARGOMETRAJE APRENDIENDO A CONDUCIR QUE SE PROYECTARÁ EN UNA DE LAS SESIONES DE AUTOCINE QUE PREPARA EL CERTAMEN

 

 

[Nota de prensa oficial] La directora, guionista y productora Isabel Coixet será el Premio Luis Buñuel de la 48ª edición del Festival Internacional de Cine de Huesca. El galardón reconoce la extensa trayectoria de “una de las cineastas españolas más destacadas dentro y fuera de nuestras fronteras”, en palabras de Rubén Moreno, director del certamen altoaragonés. La ganadora de ocho premios Goya y autora de obras tan destacadas como Mi vida sin míLa vida secreta de las palabrasNadie quiere la noche La librería recogerá de forma virtual este galardón. El tributo a esta cineasta habitual de las grandes citas cinematográficas como Berlín, Cannes o Venecia se completará con la proyección de su largometraje Aprendiendo a conducir dentro del ciclo de autocine; una novedad dentro del festival altoaragonés que busca aunar el séptimo arte en pantalla grande y las recomendaciones sanitarias de distanciamiento social.

 

El 48º Festival Internacional de Cine de Huesca concede en esta edición su Premio Luis Buñuel a la directora, guionista y productora Isabel Coixet. Una cineasta con un talento indiscutible que le ha llevado a convertirse en la mujer con mayor número de Premios Goya de la historia (ocho en total) y un nombre habitual en las grandes citas cinematográficas como Berlín, Cannes o Venecia. Autora de grandes obras como Cosas que nunca te dije, Mi vida sin míLa vida secreta de las palabrasNadie quiere la noche o La librería; Isabel “cuenta con un lenguaje propio, una forma de hacer cine que la han convertido en una de las cineastas españolas más destacadas dentro y fuera de nuestras fronteras”, afirma Rubén Moreno, director de la cita oscense.

 

El Premio Luis Buñuel de este año destaca a una figura clave para el cine español y un claro referente para las generaciones venideras, una mujer que además de directora y guionista es también productora, apoyando a jóvenes realizadoras para que tengan su propia voz dentro de la industria. La cineasta catalana se une así al elenco de personalidades que han recibido este galardón y donde aparecen nombres tan destacados como Bertrand Tavernier, Marisa Paredes, Stephen Frears, Carlos Saura, Ángela Molina, Jean-Claude Carrière, Costa-Gavras, Álex de la Iglesia o los hermanos Taviani entre muchos otros.

 

El tributo contará con un coloquio en exclusiva que la galardonada concederá al Festival y donde se le hará entrega del reconocimiento de forma virtual, una entrevista que se publicará en las redes oficiales del certamen. El público oscense podrá también disfrutar de su filmografía en una de las sesiones de autocine que se llevarán a cabo, será con el largometraje Aprendiendo a conducir. La cinta que se estrenó en el Festival de Toronto está protagonizada por la nominada a un Premio Oscar, Patricia Clarkson y el ganador de un Oscar, Ben Kingsley; una comedia dramática sobre la vida de Wendy, una escritora de Manhattan que decide sacarse el carné de conducir de la mano de un refugiado político hindú.

 

MUJER DE CINE

 

Isabel Coixet (Barcelona, 1960) es una de las cineastas españolas más laureadas. Su pasión por el cine despertó cuando tan solo era una niña y gracias a una cámara de 8mm que recibió como regalo de su primera comunión. Licenciada en Historia por la Universidad de Barcelona, sus inicios profesionales fueron en el mundo de la publicidad donde obtuvo múltiples reconocimientos.

 

El mundo del cine llegaría un poco más tarde y tras realizar el cortometraje Mira y verás (1984), llevaría a cabo su opera prima Demasiado viejo para morir joven (1989); una cinta que además de dirigir se encargaría también de su guión y le supuso su primera nominación a los Premios Goya en la categoría de Mejor director novel. A está le seguirían Cosas que nunca te dije en 1996 (Things I never told you), que fue su primera película en inglés, y dos años más tarde A los que aman.

 

En el 2000 funda su propia productora, Miss Wasabi Films, para tres años después estrenar Mi vida sin mí, gracias a la cual alcanzó el éxito internacional. Posteriormente llegaron otros títulos como La vida secreta de las palabras (2005), premiada con cuatro Goyas; Elegy (2008); Mapa de los sonidos de Tokio (2009); Aral. El mar perdido (2010); Escuchando al Juez Garzón (2011), que ganó el Goya al Mejor documental; Marea blanca (2012); Ayer no termina nunca (2013), premiada con cuatro Biznagas de plata en el Festival de Málaga; Another me (2013) y Learning Drive (2014).

 

El 2015 se convierte en otro año importante en su carrera, su cinta Nadie quiere la noche protagonizada por Juliette Binoche y ganadora de nuevo de cuatro Goyas, inaugura la 65º edición del Festival de Berlín, siendo la segunda mujer en la historia del certamen en realizarlo. Además, ese mismo año recibe la Medalla Chevalier des arts et des lettres por parte del Ministerio de Cultura Francés. Con un lenguaje cinematográfica que se adapta igualmente al cortometraje y al largometraje, a la ficción y al documental; Isabel sigue cosechando éxitos con títulos como Talking about rose. Prisoner of Hissène Habré (2015); Spain in a Day (2016); La librería (2017) que se alza con los Premios Goya a Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Guión, sumando ocho en total de forma directa para la cineasta, lo que la convierten en la mujer más laureada de la historia de estos galardones.

 

En la actualidad y tras el estreno en el Festival de Berlín de su último largometraje Elisa y Marcela (2019), la cineasta se atrevió con su primera serie, Foodie Love (2019), logrando un gran éxito de crítica y audiencia. En estos momentos se encuentra en fase de post-producción de su nuevo trabajo: Nieva en Benidorm.

 

El Festival Internacional de Cine de Huesca está patrocinado por Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Gobierno de Aragón, Diputación Provincial de Huesca, Ayuntamiento de Huesca, Fundación Anselmo Pié y con la colaboración de Obra Social "la Caixa", TUHUESCA y el Instituto Aragonés de la Mujer.

 

*Fotografía de Zoe Sala Coixet.

 

DOS DIÁLOGOS CON LANA MATICH

DOS DIÁLOGOS CON LANA MATICH

lana matich privitera. Dos entrevistas con ella. 

Pintora

 

«Cada vez que vengo a Zaragoza no hago más que pasear y pasear y hacer fotos. Quiero captarlo todo. Esta es mi ciudad, aquí nací y fui muy feliz, aquí me inicié en el arte. Gracias a mis padres descubrí el teatro, la danza, la música, la arquitectura. Aunque ya sea norteamericana, porque llevo en Estados Unidos más de un cuarto de siglo, tengo corazón aragonés. Llego aquí y ya empiezo a usar el ico. Segundico. Paseíco», dice Lana Matich Privitera (Zaragoza, 1961), pintora a la acuarela, que acaba de volver a casa para visitar a su madre y a sus hermanos; uno de ellos es el pintor abstracto Zvonimir Matich .

Explíquenos cómo trabaja.

Siempre tomo fotos, muchas fotos, y hago una selección de cosas: paisaje urbano, fachadas, los edificios más antiguos del pueblo elegido y alguna iglesia. Y los mezclo con otras cosas, según el fluir de las estaciones. Hago también bodegón. Eso sí, siempre a la acuarela. Es rápida, limpia, eficaz, te tiene en vilo. Me siento muy cómoda con ella. Uso la técnica hiperrealista pero la imaginación también interviene.

Usted es una pintora de arquitecturas. ¿Por qué?

Se va a reír. Cuando fui a Estados Unidos en 1990 me quedé impresionada con la cantidad de edificios tan distintos que hay: te encuentras con el estilo Tudor, con el alemán, con el francés. Es como si todos los países del mundo estuvieran metidos en las fachadas y en las líneas de las casas. Aquello me impresionó, las casas son preciosas. Así que empecé a hacer retratos y estampas de viviendas para ganarme la vida.

Aún no ha parado…

No. Empecé a hacer pueblos enteros. Las calles principales, las iglesias, los palacios, una estación, árboles… Y me divierto. Son como cartografías minuciosas de un lugar. Parto de lo real y a veces invento.

¿Le encargan la obras, las decide usted?

De todo hay. A veces, como me sucede ahora con Middletown y Ellenvield, donde expondré el próximo otoño, me hacen algunos encargos porque han visto mis obras. Me compran piezas originales y también me piden litografías o impresiones de imprenta, láminas. Trabajo todo lo que puedo: hago medio centenar de acuarelas al año, suelo dar talleres para diez o quince personas y hago demostraciones públicas, a partir de una fotografía, ante 150 o 200 personas.

¿Qué colores le gustan?

Me gustan los colores tierra, los colores de la naturaleza. Pero lo que me preocupa siempre es el contraste de luz, eso lo verá en todos mis cuadros. Si hay nubes al fondo del paisaje, verá que hay un estudio exhaustivo de cómo entra la luz. El diálogo de la luz y la sombra es mi auténtico tema.

¿Cómo son sus bodegones?

De varios tipos. De objetos. Por ejemplo, a veces aparecen gatos. En Estados Unidos tienen una obsesión con los gatos. Les encantan. Esos cuadros los vendo muy bien. Además coincide que tengo un gato y le gusta posar para mis fotos, así que aprovecho. Como es un gato simpático, las fotos salen tan bonitas que no puedo resistir pintarlo. Sobre el papel, asumo el desafío de sacar toda la piel, sus brillos y sus texturas, y que parezca que la puedes tocar. Es como si fuera casi una pieza tridimensional.

¿Por qué emplea ese estilo naturalista, hiperrealista? ¿Ha explorado otros o ahí se siente plenamente a sus anchas?

Soy hiperrealista, sí. A mí siempre me ha gustado el detalle. De pequeña, en Zaragoza, dibujaba hasta arruguitas en la camisa de la gente. Está en mi naturaleza ser detallista y observadora. Algún día, cuando no pueda ver bien, me volveré impresionista o expresionista.

¿Quiénes son sus pintores?

A mí me gusta Sorolla. De toda la vida. La claridad, los matices y los temas de Sorolla. El cuadro que más me impresiona es ‘Y aún dicen que el pescado es caro’. El tema social, que es algo que me interesa desde niña, mezclado con maestría cromática y con esos contraluces que usa Sorolla, me conmueve. El asunto del cuadro me da una pena horrible, impacta muchísimo, pero está resuelto con la grandeza del arte. Para mí, Sorolla es un maestro.

¿Alguna otra referencia?

Muchas, claro. Vermeer, los holandeses, etc. Siempre he sido realista y he intentado representar algo reconocible. Lo que me gusta es recrear la realidad para que la gente tenga una buena memoria de su vida. Quiero que las cosas de mis cuadros le traigan recuerdos de otra época, de una atmósfera, de una forma de belleza. Me gusta que mi obra despierte evocaciones en las personas; si son sensaciones agradables, mejor que mejor. Pinto la realidad para hacer feliz a la gente.

Antón Castro

el personaje

La pintora zaragozana lleva un cuarto de siglo en Estados Unidos. Es acuarelista y le apasionan la arquitectura, el hiperrealismo y el contraluz

 

 

11/12/2016

HA DICHO

«Historia y arte siempre han estado entrelazados en mi vida. Recuerdo con cariño viajes a Alquézar, Albarracín y otros pueblos milenarios de Aragón. Pero mis visitas a la Aljafería y la Lonja fueron las que propulsaron con fuerza mi amor por el arte y la historia»

«Acudí a la academia de Alejandro Cañada el mismo tiempo que iba a la Escuela de Artes y Oficios. No fui a las clases muy a menudo, pero sí lo suficiente para tomarle gran cariño»

«La acuarela no huele, es fácil de limpiar y de guardar. Pocos pintan el híperdetalle y pocos son capaces de pintar edificios correctamente, lo cual hace que mis acuarelas les parezcan más únicas a mi público. Me gusta ver cómo los colores se funden en el papel»

La pintora zaragozana, junto a una de sus obras.

Es una pintora zaragozana nacida en 1961, instalada en Nueva Jersey, donde imparte clases y desarrolla su carrera. Se ha especializado en la pintura al agua, de casas, pueblos y bodegones, en un estilo hiperrealista.

Lana Privitera «Con la acuarela, estás en vilo hasta la última pincelada»

entrevista

Antón Castro

«Mi padre, Zvonimir Matich , era croata y se vino a España a estudiar Medicina al terminar la II Guerra Mundial. Aunque mi madre, María Luz Calvo Blanco, es de Madrid, ellos decidieron mudarse a Zaragoza después de casarse. Con los años, él llegó a ser bien conocido como cardiólogo y periodista de política internacional, y también como concejal de Festejos y de Sanidad en el Ayuntamiento de Zaragoza en los años 70». Así inicia su historia Lana Matich (Zaragoza, 1961), que firma sus cuadros como Lana Privitera y reside en Estados Unidos. Es pintora y profesora de arte, y realiza una pintura más bien hiperrealista centrada en casas, paisajes e interiores. Posee una gran técnica a la acuarela.

¿Qué recuerdos tiene de Zaragoza?

Se me vienen a la cabeza nuestras tardes paseando por la Gran Vía. Y nos veo a nosotros, hordas de niños, jugando al escondite o intercambiando cromos con algún amigo, mientras que nuestras chachas, en vez de vigilarnos, se dedicaban a coquetear con los soldadillos con tarde de permiso.

Esa Zaragoza ya se antoja lejana, casi onírica.

Muchos de los mejores recuerdos tienen que ver con nuestra conexión con el Ayuntamiento y con toda la gente increíble que conocíamos: los ancianitos y las monjitas de la Casa Amparo, los artistas que actuaron en el Principal, y nuestro querido amigo Luis Galve, pianista emérito y persona incomparable. Y, por supuesto, mis personajes favoritos: por un lado Pablo Serrano, que con sus esculturas mágicas me abrió los ojos al mundo del arte; por otro lado, las momias egipcias que vi en La Lonja. Me fascinaron y avivaron mi amor por el estudio de otras culturas y sus artes.

¿Desde cuándo le interesaba el arte?

En mi vida, historia y arte siempre han estado entrelazados. Recuerdo con cariño viajes a Alquézar, Albarracín y otros pueblos milenarios de Aragón. Pero mis visitas a la Aljafería y la Lonja fueron las que propulsaron con más fuerza mi amor por el arte y la historia. En los años 70, mientras mi padre era concejal de Cultura y Festejos, tuve la oportunidad ver una muchas y variadas exposiciones en la magnífica Lonja y esas fueron, sin duda alguna, la razón por la que hoy dedico buena parte de mi tiempo al arte.

Estudió diseño e historia del arte en la Escuela de Artes y Oficios. ¿Cómo era aquel ambiente, a qué profesores recuerda con especial cariño?

Mis dos años en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza pasaron rápido. Aún así, había clases que nunca me perdía. Mi profesor de Historia del Arte era un hombre con un carácter muy original, pero extremadamente eficiente. No me acuerdo de su nombre y no lo he podido encontrar en internet. Tengo que mencionar mi querido profesor Alejandro Cañada. Acudí a su academia al mismo tiempo que iba a la Escuela de Artes y Oficios. No fui a las clases muy a menudo, pero sí lo suficiente para tomarle gran cariño. En mi evolución artística, las acuarelas ganaron la batalla.

Dando un salto en el tiempo, sabemos que usted se fue de la ciudad en 1990. ¿Qué pasó?

Aparte del arte, leer y viajar son otras de mis pasiones. Aunque me fui de Zaragoza en 1987, hice escala en Madrid casi dos años antes de pegar el salto a los EE. UU. Acabé en 1989 en New Jersey, en casa de unos familiares lejanos, con intenciones de aprender inglés y de disfrutar de la vida un rato. Y ya en USA, el destino de nuevo dio un giro de 90 grados sin previo aviso y tuve la fortuna de encontrar trabajo de ‘nanny’ con una familia maravillosa. Y un buen día, en las cercanías de la Universidad de Princeton, en mitad de un campo inmenso lleno de nieve y ciervos, me di cuenta de que yo era más feliz cuando estaba rodeada de espacios abiertos y casitas de cuento. No tardé ni dos días en empezar a pintar de nuevo.

¿Qué le da, por qué se inclina con tanta insistencia por la acuarela?

Rapidez. No huele, es fácil de limpiar y de guardar. Pocos pintan el hiperdetalle en acuarelas y pocos son capaces de pintar edificios correctamente, lo cual hace que mis acuarelas les parezcan más únicas a mi público. Me gusta ver cómo los colores se funden en el papel, moviéndose como jirones de neblina con voluntad propia. Nunca estoy segura del todo en qué dirección irán. Siempre con el alma en vilo hasta la última pincelada.

 

 

10.05.1995. EL GOL DE NAYIM EN PARÍS

https://www.heraldo.es/noticias/deportes/2020/05/10/recopa-real-zaragoza-arsenal-nayim-pajaro-flecha-o-como-ser-el-mejor-poeta-del-siglo-xx-1374021.html

 

PAJARO, FLECHA O CÓMO SER EL MEJOR POETA DEL SIGLO XX

 

Desde los años 50, el Real Zaragoza sabe lo que es tener “una media de seda”. Primero la formaron Belló y Samu, el murciano elegante y el húngaro pundonoroso. Más tarde, con Los Magníficos, comparecieron futbolistas cristalinos de toque, sutileza e inteligencia como Pais, Santos o el arquitecto Carlos Lapetra, al que Belló resituó en el lugar del diez para que dirigiese el juego. Con Los Zaraguayos se armó una línea de creación formidable con Planas, García Castany y Arrúa: una alianza de elegancia, velocidad, imaginación y gol. Más tarde, en los 80, el club contó con una salá de máquinas envidiable: Señor, Güerri, Barbas y Herrera. Aquel equipo debió aspirar al título y demostró, día a día, que La Romareda podía ser un rectángulo de pura música ejecutada con las botas. Y una década después, en los 90, se forjó un equipo glorioso, complejo y completo en todas las líneas, pero con una núcleo de fabulación esencial en la zona ancha: Aragón, que parecía tener elocuencia, suavidad y una visión panorámica; Poyet, el multiverso: toque, desmarque, llegada y olfato de gol; Nayim, el virtuoso, el pícaro, el mago, el jugador que creía en un axioma: “El azar juega con los listos”. Con ellos, Gay, Jesús García Sanjuán, Geli, Óscar, futbolistas de calidad y de conjunto.

Esta media fue capital en los éxitos de un bloque esencialmente equilibrado. La orquesta de armonías. Esa orquesta que, sonido a sonido, tumbando rivales, ayudó a soñar a una afición acostumbrada a lo bueno, a lo bello, a lo emotivo. Detrás de los logros, más allá de los futbolistas, había un director: Víctor Fernández, un hombre joven que aún seguía abrazando la sombra de Saturnino Arrúa en la banda y que fantaseaba con una suerte de ‘jogo bonito’, sin complejos, de vértigo y ritmo, de improvisación y ataque. Se presentó el gran día en París, la ciudad de casi todo: del amor, del arte, de las vanguardias, del cine, de las catedrales que asoman al Sena. Y también iba a ser la ciudad del fútbol. La capital más hermosa del zaragocismo universal. Enfrente el Arsenal, campeón el año anterior, en la temporada 1993-1994, la misma en la que el Zaragoza se había ganado el derecho a exhibirse en la Recopa tras vencer al Celta en la épica de los penaltis.

París era una fiesta. Distinta. Apasionada. Una reconquista sentimental ante el francés que se había sentido en casa en Los Sitios, aunque en esto se piensa luego a la hora de desmpolvar la enciclopedia de los símbolos. La atmósfera era inefable. El volcán del fútbol con todos sus rituales de color, algarabía, delirio e identificación con una historia, un pueblo y el deseo de ser grandes. Juan Eduardo Esnáider, otro guerrero de seda, marcó un gol como un calambrazo: el disparo seco y ajustado, tan exacto como rayo. Los ingleses igualaron sin belleza. Todo en la segunda mitad. Y llegaron los minutos del suspense, del cansancio, del último arresto. El Zaragoza debió marcar, Pardeza, que jugó un partido inmenso, quizá fuese objeto de pena máxima. Nada. Nada. Forcejeos, intentonas, carreras, un cambio equívoco. Y entonces, en ese lapso en el que parece que todo se ha jugado, incluso la fortuna última, sacó Cedrún, y un balón más perezoso que otra cosa salió repelido hacia Nayim.

El fotógrafo Henri Cartier-Bresson escribió que fotografiar, es poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo punto de mira”, y Nayim, el elegido, entendió que era su instante decisivo. Nayim sorprendió la vida en flagrante delito”, y vaticinó el destino. El gesto es abrumador y sutil: lo vio todo antes de que pasase nada. Miró con los ojos del pícaro que sabe que está ante su momento para la eternidad: paró con el pecho, observa la lejanía, la descolocación de Seaman, la felicidad de los suyos, la indecible alegría de tantos y tantos aragoneses, y soltó una parábola precisa y efectiva. “Chicos, siempre entre los tres palos”, es otra consigna escolarLo hizo: con toda la intención del mundo. Con la seguridad de un dios mortal.

Apenas dos segundos después, el estadio se convulsionaba y el mundo también se estremecía. Y Seaman, incrédulo y culpable, era un náufrago desamparado entre las redes. El disparo fue de una belleza sublime: exploración a la velocidad de la luz, control, latigazo, la historia a solas vuelta pájaro o flecha, la caída, el grito último de la gravedad. Y al final, algo tan sencillo y cotidiano como un gol, la poseía del fútbol. Miguel Pardeza recuerda que Pasolini decía que el poeta del año debía ser el máximo goleador del Calcio. Nayim quiso ser el poeta del siglo. En la celebración, miró a alguien como si le dijera: “Tenía que hacerlo por toda esta gente”. La afición, la ciudad, Aragón, los soñadores que creen que el fútbol es un territorio revelado donde la subversión es posible.

Borges escribió para situaciones así: “No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso». Ese gol nos lleva a él casi todos los días.

 

*La fotografía es de Oliver Duch, de 'Heraldo de Aragón'.

HOY, A LAS 12, ESPECIAL SOBRE LA RECOPA

 

HOY, A LAS 12.00, UN ESPECIAL SOBRE LA RECOPA DE 1995
Mañana, a las 12.00, en Heraldo.es, hacemos un programa sobre los 25 años de la obtención de la Recopa en París por el Real Zaragoza ante el Arsenal. Conversaremos, durante una hora, con Nayim, con Andoni Cedrún, Miguel Pardeza, Xavi Aguado y Gustavo Poyet. Más tarde, veremos el despliegue que hizo ’Heraldo de Aragón’, explicado por Alejandro Lucea, jefe de deportes, y por el fotógrafo Oliver Duch. Conversaremos con dos reporteros como Miguel Gay, que estuvo alrededor de diez días en Londres siguiendo los entrenamientos del Arsenal, y Paco Giménez, que entonces trabajaba para Antena 3 y colaboraba con ’Ya’. La emisión se cerrará con Christian Lapetra. La realización es de Global Media, y han colaborado desde Heraldo, además del equipo de deportes, con José Miguel Tafalla y Paco Giménez a la cabeza, con todo el equipo de Televisión: Teresa Martín y Alfonso Millán, y el director de márquetin Roberto Isasi.
Por otra parte, ’Heraldo’ y ’Heraldo.es’ ofrecen un suplemento especial dedicado a este evento, con articulos de Raúl Lahoz, Miguel Gay, Alejandro Lucea, Paco Giménez, José Miguel Tafalla, Antón Castro, Eva Cosculluela; hay entrevistas con Nayim, Víctor Fernández y Christian Lapetra.
https://www.heraldo.es/noticias/deportes/futbol/real-zaragoza/2020/05/07/aniversario-recopa-real-zaragoza-arsenal-programa-television-directo-1373538.html

'DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD': LINA VILA

'DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD': LINA VILA

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/05/10/lina-vila-no-querria-a-los-50-pintar-y-tener-que-buscar-otro-trabajo-1374033.html

 

¿Qué pasa por la cabeza de una artista como usted tras hacer la exposición más importante de su carrera en el Paraninfo?

¿Seré capaz de continuar?

¿Cómo salió de ahí, con qué perspectivas?

Al ser una sala que tiene tanto público, pensé y así fue, que iba a tener una respuesta a mi trabajo de un número de personas considerable. Una de las experiencias más bonitas para mí fueron las visitas guiadas. El contacto con las personas y la reacción de éstas al ver las obras fueron muy importantes. Creo que los pintores tenemos siempre en la cabeza el cuento de la lechera, creemos que va a haber algo mágico que nos haga trabajar más, vender más, que nos “necesiten” más, pero es un cuento... Nuestra trayectoria, en general es muy lenta. Lo sé desde el principio. Por eso en mi caso no cabe la decepción: disfruto del momento y sigo viviendo y creando.

Decía hace unos días que casi tuvo una visión: la crisis que se avecinaba…

Totalmente. Desde que vi las imágenes de China en las que construían los hospitales a contrarreloj lo vi muy claro.  Y empecé a ponerme muy mal. Un vacío tremendo se apoderó de mí. Era como si fuésemos a caer a un abismo. Y después con Italia era ya querer estar ciego si no lo veías. Pero en general no queremos ver las desgracias aunque las veamos venir. Los amigos, los alumnos, me decían que era una neurótica, que China estaba muy lejos...Yo estaba perpleja por como se lo tomaba la gente. Pero yo ya estaba comprando mascarillas.  Y para no montar en el tranvía caminaba una hora y cuarto para ir a trabajar,  cada vez que corregía a un alumno me lavaba las manos,... eso ya en enero, cuando los expertos decían que era como una gripe. Como una gripe....

¿Cómo ha vivido la pandemia, cómo la está viviendo?

Mal. Muy mal. Tantas muertes, tanta soledad, tanta confusión, tanta información contradictoria, tanta mentira,... pero sobre todo el sufrimiento de las personas que han muerto solas y el de sus familiares.  Y no poder despedirlas como se merecen. Y tanto buenismo: todo va a salir bien. No, todo ha salido mal. Y tantas fábulas de vida que no soporto, tipo: los pájaros volverán a cantar, la tierra sanará. Que sí, que me importa el medioambiente, pero lo que más me importa son las personas. Y esto de que esta crisis nos  va a convertir en mejores personas. Cuánta estupidez a mi juicio.  

Usted vive en el campo, tiene terreno, flores, pájaros, huerto, jardín. ¿Habrá sido mucho más fácil la cuarentena, no?

Soy una privilegiada. Cuando vine a vivir aquí mis amigos se preguntaban  cómo podía irme del centro de la ciudad; y en cambio ahora nos envidian. Es un lujo confinarse viendo el cambio de los árboles y las plantas, teniendo espacio para hacer un poco de deporte, para comer fuera con una sombrilla que te traslada a la felicidad del verano y para cultivar el pequeño huerto. Un huerto y unas gallinas ponedoras que nos servirán  para autoabastecernos con la crisis económica que se nos viene encima. Pero es imposible abstraerse de lo que sucede.

Tiene el estudio cerca de la casa. ¿Cuál ha sido su relación con el taller, con la pintura, con el dibujo o el grabado?

En un principio era incapaz de coger un lápiz o un pincel. Me parecía absurdo con todo lo que estaba pasando. Incluso pensé que igual era el momento de dejarlo, de abandonar. Sí, lo pensé. Era mucha la desazón. Así que me puse a escribir un diario.  Escribía  en un cuaderno de Gallimard en el que estaba escrito en su primera página: “Quand on a le temps on a la liberté”, de Guillame Apollinaire. Y aunque en otro tiempo no hubiese podido estar más de acuerdo, ahora el tiempo no lo es todo. Fui entrando a días como por casualidad al taller y fueron volviendo las ganas de dibujar. Dibujar calma mucho. Creo que el dibujo y la lectura me salvarán de la locura y la desesperación. 

Cuando se empezó a extender la onda expansiva, el miedo y la psicosis general, ¿qué pensó, se lo creía, tenía la impresión de qué vivías un mal sueño?

¡Claro que me lo creía! Alguien dijo que la vida es una  pesadilla que hay que vivir despierto. Y esto es así. Y de hecho me confiné y obligué a mis "convivientes" a confinarse antes de que lo impusiera el gobierno.

Algunos artistas, por curiosidad y quizá por el afán de entender la situación, estudiaron casos semejantes en el arte, períodos de artistas sometidos al encierro. ¿Le pasó a usted, indagó en cuadros, vidas de pintores, períodos artísticos?

Llevo mucho tiempo haciéndolo. La mayoría de las mujeres creadoras a lo largo de la historia han estado confinadas.  He leído algún relato como el de ‘Vacances Forcées’ de Roland Dorgelès, un relato de huida y confinamiento durante la Segunda Guerra Mundial. Y sigo leyendo memorias y biografías de pintoras.  A mí el confinamiento en sí mismo no me angustia. Como decía el otro día Adam Zagajewski es como estar en un salvavidas en mitad del océano. En un bote salvavidas cómodo, agradable si no fuera porque desde él ves a personas que se ahogan pero no puedes alcanzarlas ni ayudarlas.

¿Cómo le marca a uno una pandemia así, aunque esté en unas circunstancia mejores que la mayoría?

Emocionalmente creo que es una herida que dejará una huella para toda la vida. Y eso que no ha acabado. Todavía podemos seguir perdiendo seres queridos y poder morir nosotros mismos también. 

Estamos desamparados, el mundo ha parado de revoluciones, casi se ha detenido… ¿En esas circunstancias,  es el arte secundario, casi un lujo, o estamos errados por entero?

Yo creo que el arte nunca ha sido ni será secundario. El arte es un reflejo del tiempo que nos toca vivir.  En cualquier crisis se ha seguido creando. Como le decía antes, en estos testimonios que he leído sobre creadores en la Segunda Guerra Mundial, los artistas seguían creando en la medida de sus posibilidades. Aimé Maeght abría su galería en ese tiempo y los que podían compraban obras de arte. Es evidente que si no tienes para comer no tendrás para comprar arte... Los escritores seguían escribiendo, seguían analizando, seguían criticando. Por eso no entiendo cuando ahora se nos dice: ya habrá tiempo de analizar, ya habrá tiempo de criticar... Pero no estoy de acuerdo en que mucha cultura ahora sea gratuita. Entiendo que ha sido un acto solidario, pero la cultura es muy importante. Y más en la situación penosa en la que nos vamos a encontrar los pintores y creadores autónomos. 

Perdone la provocación, pero ¿para qué sirve el arte en tiempos de la covid-19?

Para lo que sirve en cualquier momento. Para hacernos reflexionar, para provocarnos, para emocionarnos, para proporcionarnos belleza.

¿Cuáles son las premisas de futuro para una artista como usted, que ha ganado premios, tiene una trayectoria, etc.?

Buf, cuando una va cumpliendo años  tu futuro se achica mientras que tu pasado se agranda. Así que le diría que en lo único que pienso es en poder ver a mis hermanos  y a mis amigos, acercarme a oler el mar y poder hacer algún pequeño viaje. Después nada me gustaría más que dibujar y pintar. Me desesperaría llegar a los 50 siendo pintora y tener que buscar otro trabajo para poder subsistir. Pero puede ser. No sabemos aún el alcance de la crisis.

Había empezado a dibujar ancianas… ¿Por qué? ¿Percibió que los ancianos iban a ser las principales víctimas?

Esto ya nos lo decían nuestros amigos italianos. Están muriendo nuestros abuelos, nuestros padres, decían. Protegeos, decían. En Barcelona, en mi época de estudiante, estuve de voluntaria en residencias de ancianos y lo que vi fue tremendo. Dramático. Y de eso hace muchos, muchos años. Todas las muertes que se han producido en estos aparcamientos de ancianos unido al amor que siento por mi madre y a la que tengo prácticamente secuestrada para protegerla, me ha llevado a querer pintarlas y a hacer quizá pequeños homenajes y una llamada de atención sobre estos lugares que, sin duda, deberían estar más controlados.

¿Qué le incomoda de la gestión del Gobierno? 

Prácticamente todo. Si yo, que no soy  experta y no tengo información, iba viendo lo que se nos venía encima, creo que ellos lo veían mucho mejor que yo. No entiendo que no cerraran fronteras antes, no entiendo que se pudiera viajar a Madrid todo el tiempo, no entiendo que los estudiantes volvieran a sus casas en otras comunidades y salieran normalmente. No entiendo que no previeran material sanitario antes, que no compraran respiradores. Que China es muy hermética porque es una dictadura, de acuerdo. Pero en la era de mayor interconectividad no es posible que no se supiera. Y menos cuando ya teníamos el ejemplo de Italia. No entiendo que se convocaran las manifestaciones del 8 de marzo, que se permitieran los mítines políticos, los partidos de fútbol. Que se dijera que las mascarillas no protegían. Mentiras. Cuántas mentiras. No soy apolítica, pero ha sido una decepción grandísima .No sé si volveré a votar. Y creo que deberían juzgarse tantas negligencias. Han ido detrás del virus todo el tiempo en lugar de adelantarse. Y no sé si volveré a votar porque en lo que más me importa, que es la salud y en este caso la salud pública, no han tomado las medidas necesarias ... ¿cómo voy a confiar en medidas sociales, económicas o en medidas para el sector cultural? lo siento pero no. Ha sido tremendo. Una gran tristeza. Y cuando haces una crítica al gobierno entonces  ya eres un facha. Es una verdadera pena este país. 

Está muy decepcionada...

Les reprocho tantas muertes. De ancianos, de sanitarios, de tantas y tantas personas que tenían una vida por delante. Y no digo que otro partido lo hubiera hecho mejor, pero creo que falta mucha humanidad en los políticos. Mucha. 

Ahora que los cita. Casi todos estamos conmovidos con la entrega de los sanitarios. ¿Qué le emociona de las reacciones y actitudes de la sociedad?

Me emocionan esos sanitarios, entre los que se encuentran amigos míos, que han cogido de la mano a esas personas que han muerto. Que les han dado el amor necesario para no morir en soledad. Me emociona la valentía de enfrentarse a la enfermedad asumiendo los riesgos sin los medios necesarios y con un sueldo mucho más bajo que el de otros profesionales, siendo ellos de los colectivos más afectados por el virus. Me emociona la solidaridad de esas personas que están llevando la comida a los ancianos que están solos en sus casas. Me emocionan las donaciones no solamente de grandes empresas y fundaciones sino también de personas anónimas.

Le han marcado mucho tu padre y tu abuela, a los que les has dedicado varios homenajes. ¿Son ellos como fantasmas que le impulsan a crear o a conversar en silencio? 

No soy una persona creyente, pero sí que hablo con mis muertos. Con todos ellos.

¿Qué le queda a la mujer por hacer el en arte? ¿Ya está en condiciones de igualdad?

En absoluto. Precisamente estoy leyendo un libro que me mandó un buen amigo cuyo título es: ‘Las invisibles. ¿Por qué el Museo del Prado ignora a las mujeres?’ de Peio H. Riaño. y le podría escribir aquí muchos datos que demuestran que esa igualdad no existe. Hay que seguir trabajando en esta dirección, y más en épocas de crisis.

¿Ha seguidos descubriendo personalidades, actitudes, obras, de mujeres artistas, a las que siempre ha reivindicado?

Por supuesto. Tenía una pila de libros en francés de memorias, biografías y autobiografías de creadoras. He profundizado en la vida y obra de la arquitecta Charlotte Perriand, todo un descubrimiento. He conocido la fascinante  vida de Nancy Cunard, he releído a Annie Ernaux. He leído los ‘Munkey Diaries’ de Jane Birkin y he leído y admirado varias obras de Romain Gary, que aunque no era mujer estaba muy influido por ellas (fue marido de la actriz Jean Seberg) y al que no había leído nunca.

¿Qué le paraliza más el miedo o la incertidumbre del futuro?

Es casi lo mismo. Siempre he pensado que con salud puedes hacer frente a cualquier adversidad. Así que te diría que paraliza más el miedo a no tener salud. Aunque en Francia, nuestros amigos nos dicen que va a matar más la crisis que el virus. 

¿Qué puede y qué debe hacer la sociedad por los artistas?

Soy bastante escéptica en esta cuestión. Creo que hace falta mucha labor desde la educación temprana. Y pienso que ahora la sociedad va a estar en otra cosa. La sociedad en general y los gobernantes en particular tendrían que ser muy conscientes de que la cultura es también una industria que da trabajo a mucha gente. Y una ley de mecenazgo debería establecerse con urgencia. 

 

 

 

 

REAPERTURA DE GALERÍAS DE ZARAGOZA

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/05/08/victor-mira-protagonizara-la-reapertura-de-las-galerias-de-zaragoza-el-proximo-martes-1373715.html

DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD, EVA ARMISÉN

DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD, EVA ARMISÉN

DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD

 

Eva Armisén, pintora e ilustradora.

 

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/05/08/eva-armisen-no-quiero-que-nos-roben-la-libertad-que-teniamos-1373718.html

UN DIÁLOGO CON MIGUEL PARDEZA

UN DIÁLOGO CON MIGUEL PARDEZA

UN DIÁLOGO CON MIGUEL PARDEZA, CON 'ANGELÓPOLIS' DE FONDO

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/05/07/miguel-pardeza-zaragoza-es-una-pieza-clave-en-mi-educacion-personal-y-cultural-1373492.html