Blogia

Antón Castro

LA MAZA: AUTOEDICIÓN EN ZARAGOZA

LA MAZA: AUTOEDICIÓN EN ZARAGOZA

La MAZA (I Muestra de Autoedición Zaragoza-Armas) 

24 al 26 de Mayo de 2013. Plaza Interior de Las Armas. 

[Información de El Calotipo y El Armadillo Ilustrado]La MAZA es la primera Muestra de Autoedición de Zaragoza, un escaparate para la difusión y el conocimiento del mundo del libro de pequeña tirada. Con ella pretendemos divulgar y profundizar en el trabajo que hay detrás de publicaciones independientes de libros, fanzines y obra gráfica. La MAZA consiste en una feria para la venta de originales y una amplia programación de charlas, talleres y exposiciones, dirigida tanto a público adulto como infantil y cuenta con la participación de profesionales en las materias. Durante los 3 días que tiene de duración esta muestra, se ofrecerá contacto directo con autores, ilustradores, editores y creadores de estas publicaciones, que normalmente surgen al margen del sector editorial tradicional. 

 

La MAZA se desarrollará durante 3 días (24,25 y 26 de mayo) en la Plaza Interior de Las Armas y su entorno. Esta propuesta cuenta con el apoyo del Plan Integral del Casco Histórico, la Galería de Arte San Cayetano 3 o el Albergue Juvenil Municipal de Zaragoza sito en calle Predicadores, entre otros. Además, esta primera edición de La MAZA cuenta con un patrocinador de lujo, la conocida marca de papel FEDRIGONI.

 La Asociación de Industrias Creativas y culturales de la calle las Armas y Entorno organiza esta actividad, impulsada por 2 de sus miembros, la librería El Armadillo Ilustrado y el taller de estampación artesanal El Calotipo.

El evento contará con varias actividades dentro de la programación (ver dossier de prensa):

· Feria para la venta de originales en la Plaza interior de Las Armas, a la que asistirán editoriales independientes de Zaragoza, Madrid, Valencia, Barcelona o Italia, entre otros.

· Charlas en el interior del CMA Las Armas, con participantes de lujo como el diseñador e ilustrador Isidro FerrerElisa Arguilé o la artista chilena Javiera Pinto Canales.

· Talleres en torno a las Artes del Libro enfocadas a público adulto e infantil.

· Exposiciones que podrán ser visitadas en los locales de Las Armas, la Galería de Arte San Cayetano 3 o la AA.VV. Lanuza-Casco Histórico.

 

 

Desde la Asociación de Industrias Creativas y culturales de la calle las Armas y Entorno queremos con esta actividad, fijar un encuentro anual que se afiance y haga de este entorno y de nuestra ciudad, un punto de encuentro para los mejores creativos en torno al mundo del libro.

 

Zaragoza, 20 de Mayo de 2013

 

Asociación de Industrias Creativas y culturales de la calle las Armas y Entorno.

hola@lasarmas.es

 

*La foto de Carla Nicolás, una de las promotoras del evento, es de Primo.

CARLOS MANZANO: UN CUENTO

CARLOS MANZANO: UN CUENTO

El narrador Carlos Manzano me manda esta nota: “Estos días voy a publicar un nuevo libro, en este caso de relatos, con Editorial Certeza. El libro se llama ‘Estrategias de supervivencia’ y será presentado en Madrid el próximo viernes 24 de mayo en el cibercafé-librería El dinosaurio todavía estaba allí (c/ Lavapiés, 8). También tenemos previsto presentar el libro en Zaragoza durante la celebración de la feria del libro, aunque a día de hoy todavía no conozco la fecha concreta".

 

La sinopsis del libro es la siguiente:

 

«La gente adapta su comportamiento a las condiciones externas para poder hacer factibles sus objetivos y ambiciones. En eso ni más ni menos consiste vivir», dice uno de los personajes del relato que da título a este libro. Esa es, quizás, una de las muchas maneras en que podemos describir la experiencia de la vida. Los cuentos que componen Estrategias de supervivencia presentan una serie de personajes que, si bien no se ajustarían al patrón de ciudadanos modélicos y responsables que todos podemos tener en mente (¿alguno de nosotros lo haría?), comparten muchos de los miedos y obsesiones que rodean nuestra existencia, a la que cada cual hace frente como puede. Desde esa perspectiva, vivir también podría entenderse como un continuo ejercicio de aprendizaje, algo así como la famosa estrategia de prueba y error puesta en práctica cada día. Pero vivir es también responder a diferentes estímulos y condicionantes: decidir, pensar, sentir, ser, incluso abandonarse. Y, en cualquier caso, vivir será siempre un ejercicio tan inexplicable como insoslayable.

 

Te hago llegar también un archivo con uno de los relatos que forman parte del libro, ‘Una historia del Japón’. En este relato se habla de uno de los fotógrafos japoneses contemporáneos más afamados, Nobuyoshi Araki. Aunque supongo que no es necesario, me permito señalarte una página donde aparecen algunas de las fotografías a las que se hace referencia en el relato: http://www.anothermag.com/current/view/2130/Nobuyoshi_Araki_Bondage

[A él pertenecen estas fotos]

 

UNA HISTORIA DEL JAPÓN

 

© Carlos Manzano

 

A Sasaki le gustaba la cerveza; de hecho, uno de sus mayores y más inocentes placeres era entrar en un bar a la salida del trabajo y tomarse una refrescante cerveza sin otra finalidad que disfrutar de su aroma y su sabor, libre de preocupaciones y a salvo de cualquier obligación. Su marca favorita era Asahi, una cerveza de producción nacional cuyas oficinas se encuentran, además, a un paso del pro­pio barrio donde vive, Asakusa. Precisamente una de las imágenes más típicas que pueden tomarse desde Asakusa es la que ofrece la silueta del edificio —con ese aire un tanto chabacano de escultura de Miró venida a menos— recortándose sobre el cielo al otro lado del río Sumida. A Sasaki le gus­taba esa ima­gen, y le gustaba mu­cho contemplarla cada vez que salía del metro, cuya pa­rada que­daba a poca dis­tancia de su casa. Sasaki se creía afortunado por vivir en Asakusa. La mayor parte de sus compañeros se veían obligados a realizar a diario largos y penosos desplazamientos de hasta más de una hora para acudir al trabajo. Él, no; él vivía cómodamente instalado en uno de los barrios más antiguos de Tokio. En ese sen­tido, podía considerarse un privilegiado.

Hoy había tenido un día bastante movido. Por la mañana, como casi siempre, había debido asistir a una reunión del Departamento de Ventas para tratar los mis­mos temas que ya fueron tratados el día anterior y que probable­mente lo serían también el siguiente. Era im­portante, en cualquier caso, no dejar nada a la improvisa­ción, aclarar con­cep­tos y unificar criterios para que el buen funciona­miento de la em­presa no se viera perjudi­cado por acciones incorrectas de los em­plea­dos y evitar las decisiones guiadas por el mero cálculo de proba­bili­dades o el pre­sentimiento, la mejor ma­nera de caer en el descon­cierto de la es­pontaneidad. Sasaki lo comprendía perfectamente, de modo que acu­día a aque­llas reuniones matutinas con la mejor dispo­sición, sin cues­tionarse ni por un se­gundo su validez.

Lo peor del día había sido sin duda alguna la co­mida con el señor Kinashita, uno de sus mejores clientes pero también un tipo tosco y rudo con el que no resul­taba nada fácil congeniar. Kinashita tenía la mala costum­bre de hablar demasiado alto a la vez que movía los bra­zos de un lado a otro, como si fuera un molinillo mal ajustado. Tampoco se privaba de expresar opiniones per­sonales so­bre aspectos que debían pertenecer a la intimi­dad de cada uno y le gustaba hacer bromas obvias y de mal gusto sobre casi todo, en especial sobre las mujeres, por las que, según había creído observar Sa­saki a lo largo de las muchas comidas celebradas, no parecía sentir de­masiado aprecio. En una oca­sión, incluso se había permi­tido aconsejarle al propio Sasaki los servicios de cierta jovencita bien dispuesta y muy complaciente que él mismo solía frecuentar a menudo.

—Se lo digo con absoluta sinceridad, Sasaki-san, uno debe también de vez en cuando darse una buena alegría, no todo van a ser obligaciones, hágame caso.

Sasaki estaba casado pero no tenía hijos. Su mujer, Hitomi, tenía no sé qué problema de ovarios que le im­pedía quedarse embarazada. No es que eso a Sasaki le importase demasiado, pero tener un hijo es algo que siempre está bien visto, ayuda mucho a la hora de ocupar el espacio social co­rrespon­diente, sobre todo ahora que algunas empresas estaban promoviendo el estableci­mien­to del llamado «Día de la familia», es decir, la reduc­ción de la jornada laboral un día a la semana para que los em­plea­dos pue­dan pasar más tiempo con sus esposas y en­gendrar más vástagos. Él, Sasaki, si esa medida fuera im­plantada en su empresa, también se beneficiaría de ella, porque nunca había dicho a nadie que su mu­jer no era fértil. Era un asunto que pertenecía a la más absoluta in­timidad.

Tras la fastidiosa comida con señor Kinashita, al regresar a la oficina se había encontrado con una grata sorpresa. Un mensajero había traído un paquete para él. Sin necesidad de abrirlo, Sasaki supo lo que contenía: se trataba de un libro ilustrado del artista Nobuyoshi Araki, uno de los fotógrafos más reputados de Japón. Sasaki admiraba a Araki, le gustaban mucho sus fotografías, sobre todo las que giraban alrededor de uno de los temas predilectos del artista: las imágenes de jóvenes atadas y desnu­das en actitud de total indefensión. El libro llevaba por título Araki by Araki: The Photographer’s Per­sonal Selec­tion, y lo había adquirido a través de Internet en una im­portante libre­ría digital que sirve a todo el mundo. Nunca había tenido un libro de Araki en las manos, así que lo desenvolvió muy despa­cio, como si temiera dañar grave­mente su contenido, y después fue pasando las hojas una a una con extrema delicadeza, en busca de esas imágenes exquisitas y sugerentes que tanto le fascinaban.

Había mucha gente que se escandalizaba al ver las fotografías de Araki. Eran duras, de eso no había duda, y también explícitas, pero no por ello dejaban de ser her­mosas, equilibradas, producto de una mirada en absoluto perversa, sino más bien directa, sin intermediaciones mo­rales, pero siempre res­petuosa y honesta. En una ocasión había oído decir que algunas de las modelos que Araki utilizaba eran jovencitas a las que sus propios padres habían llevado al estudio del artista para que las foto­gra­fiara. A Sasaki, la verdad sea dicha, le extrañaba mucho que hubiera algo de verdad en esa le­yenda, pero nunca se sabe, a veces lo más inverosímil acaba descubriéndose real. Él, al menos, si hubiese te­nido una hija, nunca la hubiera llevado al estudio de Araki. Sobre todo porque no era des­cabellado pensar que alguien podría reconocerla.

Dejó el libro en un cajón de la mesa del despacho y con­tinuó con su trabajo. Todavía le quedaba una larga jor­nada laboral por delante. Ya tendría ocasión de hojear el libro con más tranquilidad cuando saliera de trabajar. Además, le hubiera resultado humillante que alguien en­trara en su despacho y lo viera mirando el libro. Era pro­bable que supiera quién era Araki y eso, seguramente, le haría pensar mal de él. Mejor ahorrarse complicaciones.

 

 

Unos días después, Sasaki está sentado a la barra de un bar mientras se toma tranquilamente una cerveza. Lo de tran­quilamente es un decir, porque está un poco nervioso. A estas horas debería estar trabajando, pero se ha inven­tado una falsa cita con un cliente para salir del despacho antes de hora. Sabe que se juega mucho, si se enteran de que es mentira, no se lo van a perdonar: la traición a la empresa es uno de los pecados más graves que puede co­meter un em­pleado. Y él ha traicionado la confianza de sus jefes, los ha engañado. En ese aspecto, está profunda­mente dolido: sabe que ha actuado mal. No en vano, han sido muchas horas de darle vueltas y más vueltas en la cabeza, de dudas y vacila­ciones, de miedos y recelos, de muchas preguntas y pocas respuestas. Pero después de todo aquí está, lo ha hecho; se ha dejado lle­var por el corazón, ha sucum­bido a lo que de verdad deseaba y no a lo que le dictaba su sentido del deber. Al final, se ha atrevido a marcar el número y, a partir de ese instante, todo ha sucedido casi sin querer, con una precipitación extraña, como si hubiera actuado movido por un impulso externo a él, por una fuerza extraordinaria ajena a su vo­luntad.

No sabía nada de ella salvo lo que le había con­tado Kinashita: que no era una profesional y que lo hacía para permitirse algunos caprichos. Y que se llamaba Ko­haru. Le había gustado mucho, eso sí, oír el tono dulce de su voz a través del móvil. Ya solo con eso se había exci­tado un poco. Fue a par­tir de entonces cuando se con­venció de que debía llegar hasta el final.

Sasaki paga la cerveza y sale en dirección al hotel, que está al otro lado de la calle. Es un típico hotel del amor, con ese decorado exterior excesivo e indiscreto que a casi nadie parece ofender. Pero a él eso le da lo mismo, lo importante es la discreción. Tras alguna pequeña duda, reserva la habita­ción por noventa minutos. Más que sufi­ciente. Además, tiene que regresar a la oficina para que na­die sospeche los motivos reales de su ausencia. Quizá para una segunda ocasión se permita reser­var por más tiempo. Antes de subir, informa de que en unos cinco minutos vendrán preguntando por él. El recep­cionista toma nota con la mayor naturalidad del mundo y le de­vuelve una sonrisa cordial.

La habitación que ha elegido no es de las más es­trambóticas. Predominan los tonos violetas y rosas, aun­que lo que le ha inclinado a escogerla son los motivos infantiles que la decoran. Eso, piensa un tanto ingenua­mente, tal vez ayude a crear una atmósfera amable y dis­tendida, menos tensa en cual­quier caso. Se olvida de que, aunque para él es la primera vez, ella ya ha hecho esto en más ocasio­nes. De todos modos, a Sasaki le gustan los ambientes infantiles, así que la elección no le parece inade­cuada. Nada más entrar en la habitación se quita la ropa de calle y se viste con uno de los yu­kata que hay ex­tendidos sobre la cama. Así, la espera se le hará más có­moda. Además, sentir sus órganos libres, emancipados, fuera de ataduras, le produce cierto alivio.

Cinco minutos después de la hora convenida lla­man a la puerta. Sasaki se incorpora y abre. Una her­mosa jovencita aparece al otro lado. Es más atractiva aún de lo que había imaginado. No obs­tante, le parece un poco tímida, lo cual le excita aún más. Ella pasa a la habitación y él cierra la puerta. La mira un poco por encima, aunque sabe que mirar directamente a una mujer es una des­corte­sía. No importa, es la prerrogativa del que paga: tiene derecho a mirar, puede mirar sin ningún impedimento, mirar hasta que se canse. Kinashita le aconsejó bien: Ko­haru es encantadora, lo más hermoso y delicado que ha visto nunca. Pero, sobre todo, Sasaki agradece el detalle de que haya venido vestida con su uni­forme de colegio.

'A FALA': POEMA DE MANUEL MARÍA

A fala. Manuel María

O idioma é a chave
coa que abrimos o mundo:
o salouco máis feble,
o pesar máis profundo.

O idioma é a vida,
o coitelo da dor,
o murmurio do vento,
a palabra de amor.

O idioma é o tempo,
é a voz dos avós
e ese breve ronsel
que deixaremos nós.

O idioma é un herdo,
patrimonio do pobo,
maxicamente vello,
eternamente novo.

O idioma é a patria,
a esencia máis nosa,
a creación común
meirande e poderosa.

O idioma é a forza
que nos xungue e sostén.
¡Se perdemos a fala
non seremos ninguén!

O idioma é o amor,
o latexo, a verdade,
a fonte da que agroma
a máis forte irmandade.

Renunciar ao idioma
é ser mudo e morrer.
¡Precisamos a lingua
se queremos vencer!

Manuel María (2001). Obra poética completa I (1950-1979) (A Coruña: Espiral Maior)

 

*Tomo esta curiosa foto de aquí.

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-1cd88a227b2a4bfad91982bee205a5b1.jpg

Conocí a Manuel María en un viaje a Andorra. Fue encantador y sabio, con gran sentido del humor, un tipo de una exquisita y popular humanidad.

LETRAS GALLEGAS: VIDAL BOLAÑO

LETRAS GALLEGAS: VIDAL BOLAÑO

DÍA DAS LETRAS GALEGAS: HOMENAJE A ROBERTO VIDAL BOLAÑO

Hace algunos años trabajé en Teatro Circo de A Coruña en investigación de campo que coordinaba, creo recordar, Antón Lamapereira. Por allí, cerca del mar de San Amaro, andaban, entre otros, Xan González Eirís, que fue fundamental en mi vida (me contagió la pasión por Álvaro Cunqueiro y Ramón Otero Pedrayo), Xoán Guisán Seixas y el gran maestro como actor y autor: Manolo Loureiro, con quien coincidiría muchos años después en A Coruña, en Sada, etc. También andaba una actriz espléndida como Luisa Merelas para quien escribe una obra de teatro, aunque ella nunca lo supo, que ganó el premio de Teatro de la Escola Dramática Galega.

Por aquellos días vi a una compañía de Santiago, Teatro Antroido, que dirigía Roberto Vidal Bolaño (Compostela, 1950-2002), un personaje con una gran fuerza, con un gran talento escénico y un espléndido actor. Lo he leído mucho en Zaragoza; a él, a su obra, a su magisterio inolvidable, a su defensa de lo popular, se le dedica hoy el Día de las Letras Gallegas, justo cuando cumple 50 años de su creación. Hace ahora 150 años, Rosalía de Castro publicó la obra 'Cantares gallegos'. Roberto Vidal Bolaño, famoso por obras como 'Laudamuco, señor de Ningures', que tanto me perturbó entonces, 'Agasallo das sombras', montó a Ánxel Fole, Eduardo Blanco-Amor, la 'Casa dos afogados' de Miguel Anxo Fernán Vello y el 'Rosalía' de Otero Pedrayo, entre otros textos. Quizá sea uno de los dramaturgos contemporánes que más se parece a Valle-Inclán.

SER. SED. SÉ: ARTE Y SOLIDARIDAD

SER. SED. SÉ: ARTE Y SOLIDARIDAD

A54insitu nos ponemos en contacto contigo para informarte que mañana día 17, viernes, se presenta en rueda de prensa SER. SED. SÉ; un proyecto solidario artístico en el que participamos y colaboramos.


Dado que mañana se presenta será el primer día en el que se pueda apoyar esta iniciativa mediante micro mecenazgo o crowdfounding. Os adjuntamos la convocatoria, la nota de prensa y la imagen del proyecto. También queremos aprovechar para comunicaros que el proyecto tiene perfiles activos en:
Twitter: @ser_ser_se (hashtag: #ser_sed_se)
Facebook: /sersedse


Nos ayudaría que todos os hagáis amigos/seguidores, para poder retuitear, compartir y lo que sea menester, para lograr la máxima difusión entre todos.
Y que el perfil en Verkami (para apoyar la causa y recaudar) estará activo desde mañana, a partir de las 7 de la mañana, y cuya dirección provisional es:
http://www.verkami.com/locale/es/projects/4153-ser-sed-se


Dentro de este mismo perfil habrá un blog integrado en el que iremos publicando las obras que tan amablemente habéis cedido. Con cada nueva entrada aparecerá una biografía abreviada de cada autor, así como el texto en el que se basa cada imagen. A través de las redes iremos compartiendo estos contenidos para asegurarnos así un impacto mediático constante, y cierta expectativa. Os animamos a que aviséis a vuestros contactos y allegados, para poder empezar con buen pie.
De nuevo queremos agradeceros vuestra participación:
Gracias, gracias, y gracias. 

“Más de 50 artistas de Aragón se unen en un proyecto solidario para Etiopía”.

 

Pretenden recaudar fondos en favor de Fundación Canfranc, que desarrolla un proyecto solidario en Etiopía para la mejora de acceso al agua.

 

La ong Fundación Canfranc pretende reducir el número de personas que carecen de acceso al agua en Etiopía, por lo que ha desarrollado un proyecto con el que abastecer de agua potable a más de 100.000 personas, procedentes de 30 localidades de Etiopía seleccionadas por tener dificultades de acceso al agua, o por padecer escasez crónica de recursos hídricos para el consumo humano. El proyecto de "Ser. Sed. Sé" pretende aportar 15.000€ para este proyecto, mediante la venta de obra artística limitada.

 

Para lograr este objetivo, 25 personalidades de la cultura (músicos, escritores, periodistas, etc.) han escrito un breve texto o poema sobre el agua y la solidaridad, y otros 25 artistas de la imagen (diseñadores, fotógrafos, pintores, etc) lo han recibido para reinterpretarlo en una imagen, sin conocer la identidad de su autor. Entre estos participantes se encuentran desde los raperos Kase-O y Rapsusklei, la directora de cine Paula Ortiz, el escritor Sergio del Molino, el ilustrador Isidro Ferrer o el dibujante de cómic Álvaro Ortiz, entre muchos otros.

 

Las 25 obras resultantes se reproducirán mediante serigrafía en una tirada limitada a diez copias, que podrán obtenerse a través de internet, en la plataforma de mecenazgo 'Verkami'. Durante 40 días deberán obtener mediante aportaciones de particulares (crowdfounding) los 8.000€ necesarios para llevar a cabo un evento donde expondrán las obras y venderán catálogos con todas las participaciones.

 

Los organizadores prevén desarrollar esta fiesta solidaria a finales de septiembre, en la plaza de la calle Las Armas de Zaragoza, y obtener una cifra cercana a los 15.000€ para la ong aragonesa. Además de exponer las obras se celebrará un picnic urbano, y habrá actuaciones al aire libre.

 

 

Los participantes

 

Textos: Tachenko / Ana Muñoz / Kase-O / Antón Castro / Rapsusklei / Carmen Ruiz Fleta / Daniel Nesquens / Sergio del Molino / Ángel Gracia / Miguel Ángel Ortiz Albero / Miguel Serrano Larraz / Fernando Lalana / Eva Puyó / Octavio Gómez Milián / Patricia Esteban Erlés / Juan Luis Saldaña / Luis Borrás / Nacho Escuín / Marta Fuembuena / David Mayor / Roberto Malo / Jesús Jiménez Domínguez / ShoHai / Clara Santafé / Paula Ortiz.

 

Imágenes: Isidro Ferrer / Álvaro Ortiz / Iñaki Villuendas / Susana Blasco / Alberto Aragón / Óscar Sanmartín / Alberto Gamón / Pedro Anguila & Pedro Etura / Estefanía Abad / Arantxa Recio / Ana Lóbez / Javier Remírez / Jorge Fuembuena / Diego Fermín / Daniel Hernando / Javier Joven / Gemma Rupérez Alonso / Danjer / José Antonio Ávila / Ana Maorad / Miguel Frago / Moñú / Víctor Romano / UndoEstudio / Víctor Montalbán.

 

 

Proyecto de la Fundación Canfranc

 

Fundación Canfranc pretende reducir el número de personas que carecen de acceso al agua potable en Etiopía, en zonas de inseguridad alimentaria crónica. Otro objetivo es colaborar con el logro del 7º Objetivo de Desarrollo del Milenio aprobado por Naciones Unidas para el 2015.

 

Con este proyecto se va a abastecer de agua potable a unas 99.390 personas, procedentes de 30 localidades de las regiones de Affar, Somali, SNNPR, Oromiya y Tigray en Etiopía, seleccionadas por sus dificultades de acceso al agua, padecer escasez crónica de recursos hídricos o por carecer de las infraestructuras necesarias.

 

Las mujeres en particular, y los niños, dedican mucho tiempo al día a recoger agua y en muchos casos tienen que caminar más de 1,5 km cada vez que tienen que abastecerse de agua. Esta población vive en escasas condiciones de vida y de salubridad por lo que padecen problemas de hambre y malnutrición.

 

El proyecto consiste en la compra e instalación de 30 pozos de agua profunda, así como una formación para su correcta instalación y el mantenimiento de los mismos, y  cuenta con la cofinanciación de la Agencia Española de Cooperación.

 

Sobre los organizadores

 

Las Armas Espacios Creativos

Son el grupo de emprendedores de los locales de la calle Las Armas de Zaragoza:

- El Calotipo-Printing Studio: Imprenta artesanal, y centro de arte y diseño. Dirigido por la artista-grabadora Carla Nicolás.

- La Sala: galería de Arte y librería especializada, también acoge conferencias y otros eventos artísticos.

- Mù Restauración: restauración y recuperación de muebles antiguos y vintage.

- A54insitu: estudio de arquitectura, fotografía y pintura.

- El Armadillo Ilustrado: librería especializada en libro infantil, cómic e ilustración que acoge exposiciones y talleres.

- UndoEstudio: equipo de diseño, que coordina otros eventos como el Festival de graffiti "Asalto", o las "Jornadas de diseño" de la Escuela Superior de Diseño de Aragón, entre otros.

 

Montalbán Estudio Gráfico

Diseñador gráfico independiente, oferta servicios globales de comunicación a pequeños proyectos empresariales y culturales. También realiza talleres como docente sobre diseño y creatividad.

 

Fundación Canfranc

Es una institución independiente (ong), sin ánimo de lucro, fundada en 1996, que trabaja a favor de la formación de la persona y de la promoción social de todos los individuos, en especial de la mujer. Tiene tanto ámbito autonómico como internacional, actuando en países en vías de desarrollo, con especial interés por los países del África Subsahariana.

 

Más información:

• Silvia Sanjuan (Fundación Canfranc)

direccion@fundacioncanfranc.org

• Víctor Montalbán (Montalbán Estudio gráfico)

victor@montalbanestudio.es

• Alfredo Martínez (Las Armas Espacios Creativos)

alfredo@undoestudio.com

*En la foto uno de los promotores, Víctor Montalbán.

 

 

ROSA BURILLO LEE 'LAS MÉDULAS'

 

[La profesora y traductora María Rosa Burillo, una buena amiga de Madrid, me envía esta lectura suya del libro ‘Las Médulas’ de la escritora gallega Silvia Bardelás. Aquí está para los amigos que se acercan por aquí de cuando en cuando.]

  

El ÁRBOL, ÁRBOL

 

Por María Rosa BURILLO

  

 ‘Las Médulas’. Silvia Bardelás. Traducción de Carmen Pereiro. Pulp Books, 2013.

 

Se acaba de publicar la edición en castellano de As Médulas, la primera novela de Silvia Bardelás que editó Barbantesa en gallego en 2010 y fue seleccionada ese mismo año en Alemania para la lista de New Spanish Books. La escritora es Licenciada en Filosofía, estudió Creación Literaria y actualmente trabaja en una teoría  sobre la novela como tesis doctoral. La preocupación de la autora por encontrar una forma digna de estar en el mundo se hace extensiva a toda la trama, para ello presenta un personaje, Juan, un joven de familia acomodada, casado, que aparentemente lo tiene todo para ser feliz y que sin embargo, es incapaz de sentir.

Juan viaja a las Médulas, una cruz blanca en lo alto de la montaña como un presagio, anuncia el comienzo de algo. La novela está llena de guiños y se mueve en un mundo de sombras. El ambiente cargado de humedad sacude la mente del personaje al que llega la sensación de frío, pero lo que verdaderamente le conmueve es la naturalidad de esa chica, que atiende a los tres nombres,  Suha, Cécile, Flora, y viene a poner orden en la casa. La observa y ve que actúa sin pensar, como por instinto. Y se da cuenta de que para ella las cosas son lo que son, “solo era una escalera para ella. Solo unos armarios, solo una escalera, su mano, solo una mano.”

 Una serie de ideas interactúan en el flujo de conciencia de los cuatro personajes, que apenas se comunican porque cada uno ha de solucionar lo suyo en solitario. El discurso plantea que el pensamiento no lleva automáticamente a la acción, que las crisis son tan sólo la incapacidad de tomar decisiones cuando uno sabe que tiene que asumirlas. Hay una palabra que se repite como una necesidad, como un deseo, a lo largo del texto, colocar, poner orden, como cuando el narrador recuerda que los sensibles no pueden organizar el recuerdo, o ese rechazo visceral a las imitaciones que incluye imitar a la madre, imitar al padre, imitar al padre y a la madre porque “si una cosa no toma forma no avanza y se muere”. O la denuncia al mundo que conspira para ignorar a gente de valía: “¿Por qué es cobarde siendo inteligente? Es incomprensible. Hay algo, algo lo ha anulado, como si se le pudiese dar a un botón y dejar a oscuras una vida.” Y de pronto surgen imponiéndose, la realidad de argumentos como: “las cosas son como son… el que es alto es alto y el que es gordo es gordo y esa manía de intentar que la gente sea de otro modo, que no todos somos iguales, no entiendo que la gente se empeñe en una cosa que no es...”, o la idea de que “la identidad solo se da en la relación”. Y parece que Emerson y Ortega se dieran la mano.

 Juan aprende de la naturalidad de Suha- Cécile- Flora. Sara, su mujer, que también ha iniciado el viaje en solitario, se acerca a escuchar la voz del pueblo, los que se han hecho a base de esfuerzo, de quehacer cotidiano, pegados a la tierra, y ofrecen, sin ni siquiera proponérselo, una base práctica, ese enraizamiento que los hombres y mujeres de ciudad parecen haber perdido. Las vidas de Juan y Sara cambian porque ellos así lo han querido. Las de José y Suha- Cécile- Flora, evolucionan cuando, como un cataclismo, Juan irrumpe en sus destinos. Las montañas rojas y desnudas de las Médulas, son los testigos mudos de algo que tenía que ocurrir. El pueblo, Voces, recuerda demasiado el susurro de Juan, atronado por el recuerdo, tanto que habiendo aire, parece asfixiarse, incapaz de respirar. La voz narrativa mueve en todo momento los hilos y proporciona al lector un argumento sólido, una trama perfectamente urdida que corre a ritmo vertiginoso por momentos y termina por crear una propuesta contundente que pasa por volver al mundo de las sensaciones, “el árbol, árbol” porque “detrás de lo que no existe, todo es inventado”. En nuestras manos está asumirlo, escucharlo.

 Rosa Burillo

Universidad Complutense de Madrid.

 

*Todas las fotos son de Mark Shaw, salvo las de Silvia Bardelás, que las tomo de internet; la segunda es de ’La Voz de Galicia’. La primera es del blof brujulasyespierales.blogspot.com de Francisco Martínez Bouzas, un estupendo lector y crítico literario.

JEKYLL AND JILL: UN DIÁLOGO

[El sello Jekyll & Jill, de Jessica Aliaga y Víctor Gomollón, ha ganado por segundo año consecutivo el premio al libro Mejor Editado de Aragón de 2012 con ‘Del enebro’ de los hermanos Grimm, texto traducido por Jessica Aliaga, introducido por Ferrer Lerín e ilustrado por Alejandra Acosta. Los dos editores cuentan aquí su línea de trabajo, tanto en diseño, tipografía, concepto, como en línea estética. Parte de esta entrevista apareció en ‘Artes & Letras’ de Heraldo de Aragón. La foto primera de los editores es de Vicente Almazán.]

 

-¿Cuál fue la idea que os animó a fundar Jekyll&JIll?

 Casi parecía una evolución lógica. Víctor lleva dedicándose al diseño editorial media vida y Jessica estudió filología inglesa y se doctoró en la especialidad de literatura. Ambos amamos los libros y la literatura y creíamos que quizá podríamos intentar sacar aquello que nos interesase del modo que nos gustase. Realmente no se necesita prácticamente nada para fundar una editorial: formamos la sociedad, pagamos la cuota de autónomos religiosamente (eso ya resulta más doloroso en este país) y nos fuimos a recorrer librerías para presentarnos como editores. Sólo hace poco más de dos años de eso y ya lo recordamos con ternura.

 

-¿Qué tipo de editorial queríais hacer? ¿Teníais modelos de editoriales, modelos de editores, queríais pareceros a alguien?

En realidad Víctor se quería parecer a Jessica y Jessica a Víctor, así que ahora, tras este tiempo, el resultado es una extraña mezcla. Muchas editoriales han influido en nuestro criterio, pero somos infieles con todas ellas y también con nuestros gustos. Un día nos puede gustar una cosa y a los pocos días dejarnos de gustar. Es posible que por eso editemos libros cada vez diferentes. Nos gustan tantas cosas que sería difícil definirnos en un solo diseño, por eso no queremos encorsetarnos en una línea editorial. Así, de pronto, nos vienen a la cabeza libros que nos han influido de un modo u otro: las colecciones de Valdemar, los preciosos libros de la antigua Siruela («Del enebro» debe mucho al libro «Monstruos y prodigios» de Ambroise Paré, 1987), la colección de bolsillo de Alianza Editorial, las cuidadas ediciones de Editorial Labor, pero también la editorial Penguin, Gallimard, Nobrow, Stichill Marigold Press y los libros encontrados en librerías de viejo.

 

-A la luz de vuestro catálogo, se diría que os gusta un tipo determinado de literatura: un tanto arriesgada, experimental, con explícitos homenajes a la literatura de género, ¿no? ¿Cabría hablar de apuestas específicas, de género, de autor, de estética?

Nuestra apuesta es la diversidad, pero está claro que nuestras filias y fobias personales, y nuestra educación, forjan nuestro carácter editorial. Queremos sacar cosas de gran calidad, aunque eso reduzca el número de lectores potenciales. De hecho, a veces hacer tiradas pequeñas debe ser motivo de orgullo. No olvidemos que el libro más vendido en la actualidad es 50 sombras de Grey, con una traducción lamentable en la que parecen escenas que dan mucha risa (recuerdo en concreto una en la que una mujer hacía rodar sus ojos de placer), pero está claro que la gente no la lee con la intención de reírse, creo yo.

No nos interesa lo fácil, nos atrae lo interesante, que suele ser siempre algo que no se consume rápida y sencillamente. Y también nos interesa explorar por dónde va la literatura actual y editar a autores noveles.

 

-Vayamos con algo muy importante, que os ha caracterizado desde siempre. ¿Entendéis el libro como un objeto en sí mismo? ¿Qué labor cumplen esos pequeños obsequios o detalles que añadís a cada volumen? Pueden ser fotografías, grabados, materiales integrados de forma especial.

 Ahora resulta que ni siquiera son necesarios los libros para leer, ya que las pantallas hacen de soporte de casi toda la información que recibimos a diario. Por eso nosotros queremos marcar una diferencia con respecto a esta tendencia. Muchas noches yo acabo harta del ordenador y por no ver más pantalla no enciendo ni el televisor. Ponerme a leer entonces en un e-reader seria un castigo para mí y no un disfrute. Sin embargo no creemos que e-readers y libros sean opuestos, al contrario, son diferentes medios que se disfrutan de manera diferente. Para nosotros el aspecto material del libro resulta muy atractivo y cálido, y queremos compartir eso con los lectores. El regalo es un añadido, un algo más, que en algunos casos actúa como símbolo externo y completo del mismo libro.

 

¿Cuál es la importancia del diseño y la tipografía en vuestros libros?

Como decía Marshall McLuhan, que nunca se pasa de moda, el medio es el mensaje. El medio construye el contenido en el sentido que lo determina. Los seres humanos no leemos con el cerebro, aunque pueda parecerlo, sino que leemos a través de nuestros sentidos. Hay algo de perverso en el trabajo de maquetación de un libro. El diseñador puede decidir que un texto se lea más rápido o más lento, según el tipo de letra que elija, el cuerpo de la misma y el espacio entre líneas. Asimismo, una mala maquetación, una caja descompensada, o el uso de una tipografía poco agraciada pueden perjudicar la lectura de un libro. Así, el trabajo del diseño editorial debería ser prudente y humilde, pues su único fin está en que el libro se lea con fluidez, que favorezca la lectura placentera. Sucede a menudo que los diseñadores gráficos toman la realización de un libro como si fuera un trabajo más, queriendo imprimir un sello que les distingue en otros formatos, y echan a perder el trabajo. El diseñador editorial, sin embargo, debería estar siempre detrás del libro, presente, sí, pero sin llamar la atención. Cuando un lector detiene su lectura porque algún elemento de la mancha le distrae, malo, es que hay un problema. Un diseñador editorial debe conocer las normas básicas de la construcción de un libro: el orden de las primeras páginas, las normas ortotipográficas, las páginas que deben ir numeradas y las que no... Son normas básicas que todos los que trabajan en este sector deberían conocer. También, claro, es bueno saber estas normas para transgredirlas cuando se considere oportuno. Fue así en el caso de Menos joven, que es un libro lleno de trampas visuales, estéticas y tipográficas. Un conjunto de guiños para un lector despierto. Trabajamos codo con codo con su autor, Rubén Martín Giráldez, para hacerlo posible, y quedamos muy satisfechos.

  

-Habéis publicado ya bastantes cosas. Con el libro de Miguel Ángel Ortiz Albero, sobre Apollinaire y su herida de guerra, ‘Un día me esperaba a mí mismo’ (2011), ganasteis por primera vez el Premio al Libro Mejor editado. ¿Qué supuso para vosotros?

Para nosotros fue muy importante este primer premio ya que fue la primera valoración institucional que recibimos. Sabíamos que a los lectores les estaba gustando lo que sacábamos, y también a los libreros, pero no sabíamos qué pensaban otros de nuestro trabajo. Comprobar que era valorado nos dio una gran alegría. Diría que este segundo premio nos hace incluso más ilusión, ya que nos sorprendió muy gratamente que nos lo concedieran dos años consecutivos, con una carrera tan corta como la que llevamos.

 

¿Qué papel juegan las ilustraciones en vuestros libros?

 Muy importante. Para cada título elegimos entre diferentes ilustradores, los que creemos que mejor pueden adaptarse al texto. Es uno de los procesos más divertidos de la edición. Así, para Doppelgänger, pensamos en Arantxa Recio, pues queríamos una cubierta alejada de la idea siniestra del doble, buscábamos más bien una revisión actual de la figura del doble, reflejo plural del contenido de los relatos del interior. Para El libro de los milagros, contamos con el trabajo de Sobelman Corta y Pega; hallamos en sus collages esa visión desacralizadora y divertida que nos parecía tan oportuna para el humor mordaz del libro de Carme Tierz. Para Menos joven contamos con el trabajo de David Cauquil y Alfonso Rodríguez Barrera, ambos profesionales reconocidos en el mundo editorial. La imagen es muy importante para nuestra editorial, es por ello que también publicáramos dos libros dedicados a la fotografía analógica con obra de Indiana Caba y Jesús Llaría o las fotografías de Alejandro Herrero y Jessica Aliaga que acompañaban a la edición de El otro McCoy de Brian McCabe.

  

¿Es fácil que una editorial como la vuestra encuentro su hueco en el mercado?

Si no encontramos hueco, lo haremos. Vamos armados con cucharillas de café y estamos dispuestos a abrir todos los túneles que hagan falta.

 

¿A quiénes les interesan vuestros libros, sabéis qué tipo de lectores tenéis?

Nunca se sabe bien el perfil de nuestros lectores, pero cuando editamos los libros los imaginamos muy guapos. Esa idea se confirma en las ferias y días del libro, que los que nos vienen a comprar son bien guapos todos. Es así.

 

Si se edita bien, con mimo, ¿puede ser una garantía de éxito, más o menos a la larga?

Dependerá de lo que uno entienda como éxito. Si hablamos de dinero, la respuesta sería: no. Si hablamos de disfrutar de lo que hacemos, de estar orgullosos, de encontrar gente que disfrute y comparta la belleza de nuestros libros, de tener al mejor equipo, entonces respondería también con sencillez: sin duda, sí. Creemos que este punto es muy importante: para nosotros el éxito no está en las ventas, sino en el respeto y el orgullo que uno siente por lo que hace, por sus autores y colaboradores, y éstos por nosotros. A mi me entristeció mucho leer que los premios Miguel Labordeta y Arnal Cavero-Guillem Nicolau de este año quedaran desiertos por falta de manuscritos, debido al hecho de que este año los premios eran honoríficos y no tenían una compensación económica. ¿Se imaginan que el Pulitzer quedara desierto porque el ganador no recibe una compensación económica? Sería ridículo. Pues bien, aquí en Aragón estos mecanismos no parecen sorprender a nadie. A nosotros sin embargo nos parece triste que muchos artistas sólo se muevan por una motivación económica.

 

¿En qué consiste, en realidad, en ser editor?

Un editor selecciona textos, autores e ilustradores que le interesan e intenta crear algo que merezca la pena compartir. A veces es un pálpito. Una extraña pulsión. Cuando sucede eso, nada puede pararlo. Durante el proceso de trabajo del libro Del enebro utilizamos mucho el término temblor en nuestras conversaciones. «Hagamos un libro que provoque temblor», ese temblor ante lo bello y lo terrible, el temblor ante un jardín romántico devastado justo antes de que caiga la tormenta, el temblor que provoca algo que se mueve bajo una tela y que aún no se sabe de qué se trata. Es una forma de comunicación que a veces surge entre nosotros con algunos autores, que está más cerca del concepto resplandor de Stephen King que de cualquier tecnicismo de marketing.

 

¿Qué es lo más complejo o laborioso de vuestro oficio?

Quizá lo más complejo sea tener que combinar la edición con nuestros empleos y nuestros hobbies y el contacto con el resto de los seres humanos a los que queremos. Ojo, que no nos quejamos, ni mucho menos, pero siempre andamos deseando sacar más horas de las que disponemos. Entonces hay que parar y resetear, ya que si se corre demasiado no se disfruta. Ese es un lujo que sólo nos podemos permitir las editoriales independientes, supongo.

 

Hablemos ‘Del Enebro’: ¿Cómo surgió este proyecto y adónde queríais llegar?

Comenzó como un pequeño proyecto, madurado lentamente desde hacía muchos años. Del enebro, de los hermanos Grimm, es un cuento que reúne todas las características del cuento primitivo. En él aparecen las figuras arquetípicas del cuento de hadas. Un madrastra perversa y atormentada (que correspondería a la figura de la madre, según Bruno Bettelheim), un ogro (que en este caso es el padre, pero que se comporta como los ogros de otros cuentos cuando huelen el rico aroma del niño guisado), unos hermanitos, cada uno de un color (tradición que aparece también en algunos cuentos africanos, como hijos del sol y de la luna), un árbol-madre que acoge los restos de su hijo (recordando los cultos paganos de adoración al árbol) y un niño que resucita en avatar de pajarito (que nos lleva a la resurrección de Cristo, pero que también recuerda la figura de los muertos que se reencarnan como animales-guía de los vivos, característico de algunas leyendas tradicionales precolombinas). Creímos que un cuento tan sencillo y complejo debía ser publicado como una obra única, desprovista de otros cuentos. Desnudo ante todos, así nos gustó imaginarlo.

 

Materialmente, ¿cómo se hizo? ¿Qué aportó Alejandra Acosta, qué aportaron Stella Y Paco Boisset?

Imaginamos desde el principio que «Del enebro» debía ser un libro ilustrado. Rebuscamos entre la obra de varios autores hasta que descubrimos, a través de Internet, el trabajo de la ilustradora y collagista chilena Alejandra Acosta, cuya obra está plagada de elementos vegetales y animales, toda ella creada desde un punto de vista exquisitamente delicado y femenino, pero también oscuro y brutalmente sensual. A los pocos días de afrontar el proyecto en equipo, cuando recibimos los primeros bocetos y las ideas que Alejandra aportaba, se confirmó, supimos que ella y no otra era la autora indicada para realizar este libro. Cuando el proyecto estaba más avanzado, nos pusimos en contacto con Francisco Ferrer Lerín, autor fetiche para nosotros, que conocíamos y admirábamos por sus obras Fámulo, Familias como la mía o su Bestiario. Pensamos que él, en su doble faceta de ornitólogo y de escritor de bellezas terribles, era la persona idónea para realizar el prólogo a este cuento. Jessica se encargó de la cuidada traducción del cuento. Para ello utilizó la versión original, escrita en Plattdeutsch o bajo alemán. También realizó una hermosa Nota a la traducción, como apoyo al texto.

Para el aspecto del libro quisimos huir de las ilustraciones a todo color y de esos papeles couché brillantes que se suelen utilizar en los álbumes ilustrados, un formato de libro que nos parece que vulgariza cualquier obra, y decidimos trabajar solo con tres tintas especiales, al estilo de algunos libros antiguos: un verde vegetal, un rojo vibrante y negro, impreso sobre papel registro de alta calidad. La elección de los demás papeles para cubiertas y sobrecubiertas surgió tras largas y provechosas reuniones con los impresores, Stella y Paco, que pusieron en la edición de este libro la misma ilusión que nosotros. Los impresores decidieron hacer pruebas de maquina de varias de las ilustraciones sobre los papeles elegidos, que enviamos a Alejandra para que les diera el visto bueno. Tras recibir la confirmación, gritamos ¡A imprimir!

 

¿Cómo se recibe este segundo galardón? ¿Os da seguridad, es una confirmación a vuestra apuesta?

Sin duda, y como ya hemos comentado antes, este segundo galardón nos demuestra que estamos haciendo las cosas bien, algunas al menos. Cuando comenzamos estábamos llenos de inseguridades, y seguimos estándolo, pero parece que si uno trabaja desde el corazón, las cosas van saliendo bien.

 

¿Cómo está el panorama de la edición en Aragón y en España?

Nosotros vemos todo el asunto con esperanza (que no es lo mismo que el optimismo). La crisis está dañando mucho el sector, sobre todo el gremio de los impresores y encuadernadores de la vieja escuela, y nos preocupa mucho que el cierre de muchos negocios acabe provocando el descenso de la calidad del libro futuro. Quizá por eso seamos tan clásico con el aspecto de nuestros libros, porque sabemos que la historia del libro es larga y que hay mucha sabiduría en su forma. Sin embargo están surgiendo también muchas editoriales pequeñas de gran calidad, lo que está diversificando la oferta, y eso siempre es bueno, que la gente pueda elegir.

 

¿Cómo os planteáis el futuro?

Queremos seguir así, al mismo ritmo lento que llevamos, con la misma alegría y la misma relación con las personas que hacen los libros con nosotros.

 

¿Qué proyectos estáis barajando?

Nuestro próximo libro será Deshielo y ascensión, de Álvaro Cortina Urdampilleta, una novela de ciencia ficción extraña y compleja, dividida en cuatro partes, con diferentes voces. Después publicaremos el que será nuestro primer ensayo: Chris Marker y la Jetée: La fotografía después del cine, de Antonia Escandell, un precioso ensayo sobre una película de la que somos admiradores. También estamos con la traducción de una novela inédita en España de la autora británica Eva Figes, que falleció el pasado verano tras haber publicado más de veinte obras de ficción y no-ficción. La novela, La versión de Nelly, narra la inquietante historia de una mujer que se encuentra en el vestíbulo de un lujoso hotel y que no recuerda quién es ni qué hace ahí. Y ya para el otoño estamos preparando también nuevo libro con Alejandra Acosta, que promete ser tremendo.

 

¿Qué tres o cuatro libros de otras editoriales os hubiera gustado publicar?

La verdad es que nunca nos planteamos que hubiéramos podido sacar un libro que ha sacado otra editorial, porque entonces ya tienen el aspecto de esa editorial y resulta imposible imaginarlos de otra manera. Nos suele ocurrir que un libro ya terminado parece haber sido así siempre. Sin embargo los que estamos dentro sabemos que cada libro fue, en algún momento, una infinidad de posibilidades.

Sí se nos ocurren con frecuencia libros imposibles, como uno que nos gustaría sacar a todo color y en gran formato con fotografías de actores porno daneses de los años sesenta y sus fotografías en la actualidad. Entonces nos recreamos en qué forma le daríamos, el papel, la tipografía, qué tipo de impresión, como si no tuviéramos ninguna constricción económica. Parecerá una tontería, pero es lo que mantiene nuestra imaginación funcionando. Además resulta tremendamente liberador imaginar estos libros. El libro que estamos preparando con Alejandra Acosta es, en sí mismo, un intento de llevar a la realidad uno de esos libros imposibles. Con el equipo idóneo, todos los libros son posibles.

 

'BESTIAL': CARTEL DEL PILAR DE 2013

'BESTIAL': CARTEL DEL PILAR DE 2013

Cristina Castán y Jorge Martorell han ganado el cartel de las fiestas del Pilar de Zaragoza 2013 con esta obra: 'Bestial', una de las más impactantes y originales en mucho tiempo, sin eludir ninguno de los símbolos pilaristas.