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Antón Castro

PELIGRA EL SALÓN DEL CÓMIC DE ZARAGOZA

Recibo esta carta de Carlos Pérez, XCAR de la Asociación Cultural Malavida.

 

Peligra el Salón

del Cómic de Zaragoza


Ayer se celebró una reunión con los actuales responsables del Salón del cómic de Zaragoza en la que estuvimos presentes miembros de varios colectivos relacionados con el cómic.
Tristemente se nos comunicó que este año el Ayuntamiento (y más concretamente el vice alcalde Fernando Gimeno y el consejero de cultura Jerónimo Blasco) ha decidido cancelar el Salón del Cómic de Zaragoza.

El salón del cómic de Zaragoza iba a celebrar su 10ª edición. El presupuesto que tradicionalmente se destinaba a su celebración era muy escueto, y en esta ocasión, debido a la crisis, se iba a recortar inicialmente en más de un 60%. Aún así, las asociaciones y colectivos relacionados con el mundo del cómic, estábamos más que dispuestos a trabajar aún más si cabe para que siguiera adelante. No en vano llevamos trabajando gratis o por un precio más que simbólico todos estos años, animados por la gran pasión que sentimos, y compensados de sobras por el apoyo de la ciudadanía.

Es triste que se decida su cancelación precisamente este año en que iba a cumplir su décimo aniversario. Estamos en el mejor momento para los autores de cómic aragonesés (la gran cosecha de premios recibidos en Barcelona o la avalancha de novedades de gran calidad que nos esperan antes de fin de año -porque todas las editoriales aragonesas tenían previsto publicar en las fechas del Salón, con el daño económico que conlleva su no celebración- son dos simples muestra de ello). La cantera aragonesa es una de las más destacadas del estado, sin contar además con apoyos económicos de ningún tipo, a diferencia de lo que ocurre en otros municipios y comunidades (salvo el salón, que ahora parece que quieren que desparezca también).

 

El año pasado acudieron al salón más de 16.000 personas, muchas de ellas aficionadas a los tebeos, pero también familias, amigos, y gente de cualquier tipo y condición que se acercaban por el hecho de que se había convertido en una cita de referencia, una forma divertida y distinta de pasar un fin de semana, y con actividades para todo tipo de público. Todo eso se va a borrar de un plumazo a pesar de la disposición de todos los colectivos que tradicionalmente apostamos por él con nuestro trabajo, dedicación, tiempo y sobre todo cariño.

Recientemente acabábamos de hacer público el cartel de esta décima edición, y afrontábamos con mucha ilusión el reto de conseguir que el público asistente disfrutara lo mismo o más si cabe de él, a pesar de los drásticos recortes que nos habían impuesto.

Todavía estamos a tiempo de pedir a nuestro dirigentes que rectifiquen, por favor no destruyáis de un plumazo lo que durante 10 años muchas personas han disfrutado y seguirán disfrutando, que es la pasión por los tebeos y el placer de compartirla. Si finalmente decidieran apoyar este evento, aún estaríamos a tiempo de levantarlo, la ilusión que durante tantos años nos ha acompañado a los autores, editores y aficionados en general no nos la van a quitar tan fácilmente.

 -Asociación cultural Malavida, de amigos del tebeo.

Carlos Pérez XCAR

ZPHOTO EN ACCIÓN

ZPHOTO EN ACCIÓN

 

El pasacalles de la compañía Cirteani recorrerá mañana, desde las 18.00, las calles del Casco Histórico para invitar a la participación en las actividades del festival

 

Los reconocidos fotógrafos Cristóbal Hara y José Manuel Navia pronunciarán sendas conferencias los días 29 y 30, a las 19.00, en el Centro de Historias

 

Las veladas estarán dedicadas a las proyecciones de jóvenes fotógrafos, a cargo de los colectivos Fotoaplauso, El Cíclope Mecánico e Instant Coffees

 

El festival se cierra el día 1 de octubre, con la jornada ’Book in progress’, en la que participarán profesionales de la edición de libros de fotografía

 

 

 

Zaragoza, 27 de septiembre

 

El Festival Zaragoza Photo 2011 entra en su recta final, con una semana intensa llena de propuestas en torno a la fotografía contemporánea. Conferencias, talleres, proyecciones y un pasacalles que durante la tarde de mañana recorrerá las calles del Casco Histórico de la ciudad son las actividades que se desarrollarán desde mañana, 28 de septiembre, hasta el sábado 1 de octubre, completando la oferta de exposiciones de esta edición.

 

Las conferencias de los reconocidos fotógrafos Cristóbal Hara y José Manuel Navia (días 29 y 30, a las 19.00), las presentaciones de la revista Piel de Foto (día 30, a las 18.00) y la jornada sobre libros de fotografía ’Book in Progress’, el día 1 de octubre, serán las actividades del festival dedicadas a la reflexión en torno a la fotografía contemporánea, sus lenguajes y sus vías de difusión. Todas las conferencias y presentaciones se celebrarán en el Centro de Historias, con entrada libre.

 

Las veladas estarán dedicadas a las proyecciones de los colectivos fotográficos Fotoaplauso (jueves 29, a las 22.00, en la plaza San Felipe), El Cíclope Mecánico e Instant Coffees (viernes 30 y sábado 1 de octubre, a las 22.00 en el Albergue Juvenil de la calle Predicadores).

 

Paralelamente, el fotógrafo David Jiménez desarrollará los días 29, 30 de septiembre y 1 de octubre un taller dedicado al proceso creativo en la fotografía y titulado ’Dime cómo, porqué, para quién’. El seminario, cuya inscripción sigue abierta, está dirigido a fotógrafos y personas interesadas en la creación artística.

 

Pasacalles

 

Para difundir estas actividades, el pasacalles de clown de la compañía Cirteani recorrerá mañana las calles del Casco Histórico. Los payasos partirán a las 18.00, de la plaza de San Felipe, por la calle de Alfonso I, la plaza del Pilar, Don Jaime I y San Jorge, para terminar su recorrido en la plaza San Pedro Nolasco, junto al espacio-galería del colectivo Zphoto (Hermanos Argensola).

 

Exposiciones

 

El Festival Zaragoza Photo 2011 organiza las exposiciones de los fotógrafos Ricardo Cases, Pablo Casino, Diego Ibarra y Jorge Fuembuena, inauguradas a lo largo del mes de septiembre y que pueden disfrutarse, con entrada gratuita, en diferentes espacios como la sala Cai Luzán, el espacio-galería del colectivo Zphoto, la Universidad San Jorge y el Estonoesunsolar del Coso bajo.

 

Zaragoza Photo 2011 está organizado por el colectivo Zphoto con el apoyo de la Universidad San Jorge, CAI Obra Social y el Plan Integral del Casco Histórico del Ayuntamiento de Zaragoza. Toda la información del festival está recogida en http://zaragozaphoto.es

 

*La foto es de José Manuel Navia. La información pertenece a ZPhoto.

 

DAB Y EL CIRCO, EN BORRADORES

Pedro Andreu y Luis Sancho, de DAB.

 

DAB, EL CIRCO, ANA MARÍA SHUA, 

A. GRANADOS, Y LABORDETA, EN BORRADORES

Pedro Andreu, batería de Héroes del Silencio, y Luis Sancho, los líderes de la banda DAB (Digital Analog Band), son dos de los invitados a ‘Borradores’, esta noche a las 0.55. Interpretan, con la cantante Elena Rubio y el guitarrista Nacho Estévez ‘Niño’, uno de los temas de su nuevo disco: ‘The best 3’, que acaba de aparecer y que se presenta este viernes 30 en la sala Oasis. Los dos reconstruyen la historia musical del grupo y explican sus líneas de trabajo, y sus colaboraciones con vocalistas y compositores como Susan North, Elena Rubio, Clara Téllez y otros muchos. Su presencia en el plató se completa con un vídeoclip del tema ‘I promise’, que ha realizado Jorge Nebra.

Borradores también ofrece una noche muy circense: recibe a Miguel Ollés, director del Festival Animahu, y a Noche Diéguez, vicepresidenta de la Asociación de Malabaristas de Zaragoza, que explicarán el ciclo ‘Circo de la Trashumancia’, que se realizará en Jaca entre el 28 de septiembre y el dos de octubre. Además, la escritora Ana María Shua explica las claves de su libro ‘Fenómenos de circo’ (Páginas de Espuma), de microrrelatos, donde el circo es una metáfora de la vida y un lugar que inspira ficciones fantásticas, de terror gótico, poéticas, sobre los enigmas de la identidad, etc. Borradores ofrece un reportaje con el escritor y periodista Alberto Granados, autor de la novela ‘Los vigilantes de los días’ (Espasa), que transcurre en México en un clima apocalíptico en 2012, y que tiene la factura de una intriga donde convive el ritual, la investigación y personajes sombríos.

Borradores se traslada a Calaceite, al Museo Juan Cabré, para ver la exposición de Rubén Enciso, ‘La brecha en el muro’, donde realiza una pintura acrílica llena de color y de reivindicaciones. El programa se cierra con un homenaje a Labordeta en el primer aniversario de su muerte.

JESÚS MARCHAMALO GLOSA LA BIBLIOTECA DE ENRIQUE VILA-MATAS

JESÚS MARCHAMALO GLOSA LA BIBLIOTECA DE ENRIQUE VILA-MATAS

Jesús Marchamalo publicó hace algún tiempo en ABCD Cultural un reportaje sobre la biblioteca de Enrique Vila-Matas que integra su próximo libro. Publico aquí este hermoso texto sobre un escritor siempre de moda, que siempre está en el mercado. Ahora, entre otros títulos, se reedita ’El viajero más lento’, por ejemplo, libro que le presenté hace casi veinte años en la librería de Arte del Palacio de Sástago que llevaba Paco Goyanes. Dentro de unos días aparecerá el libro de Jesús Marchamalo sobre las bibliotecas en Siruela.

 

EN LA BIBLIOTECA DE ENRIQUE VILA-MATAS

Por Jesús Marchamalo

 

Las geografías

 

Subo en el ascensor con una foto que me ha enviado días antes por correo electrónico. Una torre de libros, en los que no se aprecian los títulos, y tres baldas donde resaltan un par de fotos, en blanco y negro, de una jovencísima Marguerite Duras. En ambas tiene los ojos cerrados, como si estuviera dormida.

Sospecho que la foto contiene algún mensaje que soy incapaz de interpretar, y por eso la he traído conmigo y en el ascensor, camino del sexto piso, intento descifrar algún detalle inadvertido: la postal del homenaje a Pepín Bello organizado por la Residencia de Estudiantes, o la cubierta de un libro en el que, en azul, se ve un rostro que puede ser de Georges Perec.

Fue Juan Villoro quien dijo que la casa de Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) es un símil, a escala, de su literatura. Un lugar íntimo, tranquilo, luminoso y pequeño, presidido por un inmenso ventanal que da al mundo. Un exterior abierto salpicado de nubes desgalichadas y espigadas antenas colectivas, donde hoy falta el mar, al fondo.

En medio, una mesa, y un sillón basculante que parece precisar carné de conducir, donde por la mañana se sienta a leer.

Todo en la casa –cuenta- tiene un orden marcado por la falta de espacio. Todo tiene su sitio, los libros incluidos. Y hay libros que llevan treinta años en el mismo lugar. Lo que comenzó siendo una casualidad, un mero azar, ha acabado creando un orden inclasificable más de geógrafo que de bibliotecario. Una clasificación secreta, alejada de servidumbres alfabéticas, y amparada por una memoria visual que le permite recordar cada lomo, y localizarlo, de un vistazo, en las estanterías. Así, hay una que prácticamente ocupan seis autores, que podrían ser casi un continente: Gombrowicz, Musil, Walser, Pitol, Sebald y Kafka, su escritor predilecto. Arriba, los primeros números de la revista Poesía, muy leídos, muy trabajados, y que participaron activamente en la Historia abreviada de la literatura portátil, y abajo, carpetas –rojas, negras-, una por cada libro que ha escrito, y que contienen contratos, recortes, reseñas, y en algunos casos el manuscrito original, lo que no deja de tener mérito, dice, en una casa tan pequeña.

 

Libros en un contenedor

 

En otra balda, a la altura de los ojos, conserva los cuatro números de la Nouvelle Revue Française en los que ha colaborado y que guarda como un trofeo, y cerca, la edición de Barral (1974) de Jakob von Gunten, de Robert Walser, desencuadernada y llena de papeles y notas. “Éste es el libro de donde sale todo, mi libro favorito”, afirma. “Los demás, Gombrowicz, Sebald, Musil, no son exactamente mis preferidos, sino los autores de los que tengo más libros… Aunque estoy pensando en que sí serían en realidad mis preferidos pero no los que más me iluminan”.

Recuerda con claridad, eso sí, una noche lluviosa, hará posiblemente veinte años, cuando tomó la decisión dramática, heroica, de deshacerse de su biblioteca de Derecho. Lloviendo, a hurtadillas, en dos viajes interminables, como un conspirador decimonónico, bajó a la calle cargado de maletas, y arrojó a un contenedor, libro a libro, sus tres años de carrera. Luego subió a casa, exhausto, se encerró y emprendió una nueva vida, tras tomarse un Frenadol. Por si acaso.

Lo que le contaron después sus amigos abogados, siempre tan serviciales, es que aquellos libros tenían cierto valor, y que podría haberlos vendido por una cantidad. Además de ahorrarse el catarro.

Así que en las baldas que en su momento ocupaba el Derecho Penal, el Romano, o lo que fuera, hay un sector de confusión, ahora, en el que predominan, entre otros, Paul Auster, Coetzee, Martínez de Pisón, y Bolaño, de quien muestra un ejemplar dedicado: “Para Paula y Enrique, amigos ejemplares, por decir algo, pero en realidad mucho más”. Tiene otro, también, de Bioy Casares –“Para Enrique, con afecto”- y algunos más de amigos o simples conocidos.

El sitio donde escribe, una mesa grande, ordenada y limpia, casi de recepcionista de hotel, lo presiden dos montones de libros de los treinta o cuarenta que andan por ahí, perdidos. Libros de consulta, trabajo, o pendientes de clasificar. Anoto, por ejemplo, a Claudio Magris, El infinito viajar; a Roth, El oficio: un escritor, sus colegas y sus obras, y un tomo de Entrevistas del Paris Review. Alrededor, como un talismán, ocupando todas las paredes, los escritores clave, muchos: Stevenson, Carver, Calvino, Dalí. “Me gusta muchísimo el Dalí escritor”, dice. Roussel, Perec, Tabucchi, Monterroso y, sorpresa, Ramón Gómez de la Serna. El Ramón de cara de mazapán, que escribía con tinta roja, como la sangre de los plebeyos. “En México, hace tiempo, me compararon con él”, cuenta. “Protesté, pero después, por curiosidad, empecé a comprar y leer muchos de sus libros, y algunos fueron una agradable sorpresa. Me pareció muy divertido, por ejemplo, El hijo del millonario”.

Hay más, Handke, Benet, Borges… Muchos, con su firma, Vila-Matas, y la fecha de compra o lectura en la primera página. Y la ciudad, si los leyó de viaje.

 

Dos fotos

 

Tiene también dos fotos que llaman la atención. Una es la fachada de la librería Shakespeare and Company, en París, y otra, el Grand Hotel de France, en Nantes, donde se suicidó de una sobredosis de opio Jacques Vaché. Un escritor del que habla en Bartleby y compañía, amigo de Breton y que sólo escribió algunas cartas desde el frente durante la I Guerra Mundial, lo que le bastó para pasar a la historia de la literatura. Su suicidio, en una habitación cuya ventana señala en la foto, escandalizó a la sociedad francesa de la época. Allí fue hace tiempo, con Jorge Herralde, sólo para comprobar cómo en el hotel negaban que hubiera sucedido.

Y hay más: Joyce, Conrad, Highsmith… Le pregunto, casi a quemarropa, por la foto que me envió de la biblioteca, y su mensaje oculto, si es que existe. “Me gustó esa visión porque es muy lateral”, confiesa. “No muestra la biblioteca, sino sólo una parte, una esquina, ni siquiera la más representativa. He de confesar una pasión por lo excéntrico, lo que está fuera del centro. Las dos fotos de Duras, con los ojos cerrados, las cogí de un mural que habían hecho en una iglesia de La Baule, un pueblecito francés donde le rendían un homenaje”.

Dos días más tarde recibo otro correo electrónico. Me envía un cuento. La historia de un escritor de fama que, tras marcharse de su casa el periodista, vuelve a poner su biblioteca en el estado en el que se encontraba antes de que, con el anuncio de la visita, se hubiera dedicado a transformarla, a colocarla tal como deseaba que la viera el mundo.

Lo que no deja de tener mérito, eso sí, en una casa tan pequeña…

 

Locus Solus

Raymond Roussel

El libro que me descubrió que en novela era posible todo, lejos de cualquier dogma o imposición. El libro que menos prestaría de toda mi biblioteca. Creo que con él aprendí a escribir”

 

 

Los detectives salvajes

Roberto Bolaño

La gran acogida de este libro en todo el mundo no acaba de verse reflejada en la prensa cultural española. Los detectives salvajes quedará como un libro sobre el poder literario descomunal de la poesía de la vida”

 

 

Exploradores del abismo

Enrique Vila-Matas

Siempre el último libro es el que merece ser nombrado. El día en que uno comienza a cuestionarlo es cuando comienza a escribir el siguiente. Por primera vez he comenzado un nuevo libro sin cuestionar el anterior. Exploradores del abismo va camino de gustarme siempre”

 

UN ONCE DEL GARRAPINILLOS

UN ONCE DEL GARRAPINILLOS

 

RETRATO DE EQUIPO: EL GARRAPINILLOS DE PRIMERA REGIONAL
Equipo de inicio del Garrapinillos de Primera Regional, en el campo de San Lorenzo. De pie y de izquierda a derecha: David Mateo, Jorge Beltrán, Dani Pequerul, Rafa, Eloy Mateo y Luis. Abajo: Eduardo 'Pirri', Óscar Cambra, Javier Lacabe (capitán), Diego Rodríguez y Quique Alcubierre. Aloma Rodríguez, fotógrafa y escritora, vino a pasar el fin de semana a Zaragoza e hizo un extenso reportaje de casi todos los jugadores que iré colgando aquí o en el blog del equipo. El Garrapinillos venció por 4-3 al San Juan de Mozarrifar en un choque noble, intenso y muy reñido.

POEMA EN 'EL SÍNDROME CHEJOV'

POEMA EN 'EL SÍNDROME CHEJOV'

[He coincidido varias veces con el escritor Miguel Ángel Muñoz: en Huesca, en Zaragoza y, la última vez, en Sevilla. Allí participábamos en unas jornadas de periodismo cultural y aprovechamos para hablar de mil y una cosas. Por ejemplo, de nuestra pasión por el tenis, la literatura y el cine. El pasado sábado, en su blog El síndrome Chejov, uno de los mejores y más cuidados de la red,  premiado y elogiado por doquier, Miguel Ángel publicaba este poema de mi libro ‘Vivir del aire’ (Olifante, 2010). Ponía muchos rostros de actrices, y yo aquí pongo el de la actriz Bárbara Lennie, protagonista de ‘Todas las canciones hablan de mí’, a quien él ve como una futura estrella. La foto es de Jordi Socías.

Enlace a Miguel ángel: http://elsindromechejov.blogspot.com/]

 

 

EL RÍO DE LA POESÍA

 

 

Nunca recuerdo la primera vez que fui al cine.

Pero sí veo aún la sala del Cine Real, sus butacones de madera, el gallinero,

aquella mujer grandiosa y enlutada que vendía pipas y manises:

aún no sabía entonces que se había escapado de una película de Fellini.

Me ocurrió algo sorprendente: vi unas imágenes de un cementerio

subterráneo, cerca de una bahía, y estuve diez noches sin dormir.

Mi padre se levantaba, se enfurecía tras la puerta y me veía desvelado,

casi con un rictus de pánico: “No vuelvas al cine.

Estamos gastando un mundo de luz”.

 

Dejé de frecuentar películas de miedo, aunque creo que vi otra

que me estremeció de otro modo: “El carnicero”.

Allí aprendí que no hay  mujer más hermosa 

que la fea que sabe mirar y sentir. Aún amo a Stephane Audran.

Iba al cine todos los fines de semana como un ritual inexcusable.

Me enamoraba locamente de Gene Tierney y de Margaret Sullavan,

esas mujeres que parecen construidas con seda y con lágrimas.

Y de los poderosos muslos de nardo de Concha Velasco,

y de sus ojos negros, y de Inma de Santis, dulce amor mío.

Así empezaba la carta que le envié.

Era otro durante la semana, como un alucinado.

Como un forastero en mi        propio corazón.

Un día le dije a la hija del cronista local: “Cristina, por ti me atrevo

a colgar las botas del fútbol y a ver el mundo con tus ojos”.

Nos hicimos algo novios. Y lo fuimos, en tándem,

por la arboleda de Compostela. Ella llevaba un short inolvidable.

Al atardecer, cuando el viento y la llovizna peinaban las torres,

Ladeó la cabeza, esparció el cabello y dijo: “Quiéreme como en el cine.

Bésame como si fueras a morirte, bésame como Jean-Paul Belmondo”.

Aquello acabó pronto, antes de 67 días y mucho antes de los catorce años.

 

Un día me dijeron que se iba a cerrar el Cine Real, 25 de agosto de 1974,

y quise despedirme de la máquina de proyección, del operador

y de la señora que vendía pipas y cacahuetes: Elisenda Tommassi.

Miré la cabina desde la puerta entornada, vi los haces furiosos de luz,

oí esa letanía mecánica que cobija el sueño.

El proyectista me dijo: “Quédate un rato. Esto es como morirse

antes de llegar a viejo y para siempre. Sabía que pasaría,

pero nunca he sabido prepararme para el fin”.

 

Lo que ocurrió entonces creí haberlo visto en el cine, soñé que lo volvía a ver

en “Cinema paradiso”. Empezaron a pasar imágenes, fragmentos de películas:

paisajes, ciudades increíbles, ciudades de cine negro, mujeres que fuman,

desiertos, caballos al galope, casas señoriales con escaleras vienesas.

Para el último adiós, el maquinista se guardó lo mejor:

Instantáneas de ríos, cascadas, rápidos, lagos y pantanos.

“Fíjate bien”, me dijo. Un niño despertaba a una cobra con la flauta

Y jugaba con ella. Tras el mordisco letal, vi el río, turbulento y homicida.

El Ganges lodoso de El río de Jean Renoir, cuyo nombre no retuve.

Paco Leirós, el proyectista, resumió: “Esta es mi película favorita. Tiene algo

cuyo nombre he tardado más de 25 años en encontrar. Poesía.

La poesía de la imaginación, la luz de los sueños. No lo olvides”.

 

VICTORIA DEL GARRAPINILLOS, 4-3

VICTORIA DEL GARRAPINILLOS, 4-3

IV CRÓNICA. GARRAPINILLOS, 4 – SAN JUAN, 3

El Garrapinillos regresaba al campo de San Lorenzo. Y lo hacía con mucha ilusión, con mucho ánimo. Ha sido una semana intensa de entrenamientos y de preparación física bajo la dirección de Jesús Ángel. Llegaba el San Juan de Mozarrifar, que había cosechado una derrota y dos empates. Llegaba con dos puntos. Nosotros teníamos un magnífico sabor de boca del partido con el Santa Isabel y queríamos ratificar el buen juego, la concentración, algunos hallazgos tácticos que deseábamos que fueran algo más que experimentos específicos de un choque. Hacía mucho calor. Se regó un poco el campo, durante el calentamiento; el árbitro, muy meticuloso, advirtió de la severidad de sus normas: solo cinco en el banquillo, con petos, y el delegado. Y el entrenador. Y ni una protesta.

El balón se echó a correr. Las fotógrafas hicieron el retrato de grupo: nuestro primer retrato de la temporada. Formamos como la semana anterior, era la primera vez que repetíamos equipo: Luis; David Mateo, Jorge Beltrán, Dani Pequerul, Rafa; Enrique Alcubierre, Javier Lacabe (capitán), Diego Rodríguez; Óscar Cambra, Eduardo Pirri y Eloy Mateo. Se quedaron en la reserva: Alberto Luna, Alberto Rubio, Jorge Rodríguez, Enrique Romero y Jesús Ángel. El San Juan de Mozarrifar empezó algo peor, generamos varias ocasiones, pero ellos se hicieron pronto el mando del partido sin un dominio contumaz: al Garrapinillos le costaba mucho mantener el centro del campo. Ellos hacían acopio de balones, iban mejor de cabeza, parecían tener más hombres en la medular. Y en una jugada al contragolpe, con fallo nuestro incluido, se pusieron por delante. Durante todo el partido íbamos a estar un poco fallones: medíamos mal el salto, estábamos imprecisos en la salida del balón, a Lacabe le costaba entrar en juego, tendía a meterse entre los centrales (lo había para buscar el balón e iniciar el ataque), y a Diego y a Quique Alcubierre. Sin embargo, poco a poco nos fuimos haciendo con el partido y marcamos tres goles: Óscar, Eloy, con la derecha, y Pirri, con su peculiar sentido del remate. Así concluyó la primera parte.

Nos fuimos al vestuario tranquilos, aunque no demasiado convencidos del juego. Era mejor el resultado que la calidad del fútbol. No habíamos juego bien, pero habíamos sido efectivos. San Juan nunca dio nada por perdido. Y la prueba fue que logró ponerse 3-3 en la segunda parte: fallamos en pequeños detalles, perdimos la espalda y nos entraron por las bandas. Dos goles, no demasiado brillantes, pero dos goles. La tarde se puso vibrante. Hoy los revulsivos no funcionaban: ni Jorge Rodríguez, que buscó sus centros, lanzó buenos córners y faltas medidas, ni el regreso de Enrique Romero, que no había sido convocado hasta ahora, aunque se le ve con muchas ganas. Esta va a ser una buena temporada para él. Y Óscar Cambra volvió a pelearse con el larguero; aún así fabricó espléndidas jugadas que culminó en tiros con la derecha y con la izquierda que se fueron arriba por poco.

El que sí iba a ser revulsivo era Alberto Rubio. Fue el quinto cambio en lugar de Rafa; Enrique Romero retrasó su posición. Y cuando faltaban apenas dos minutos, Diego Rodríguez cogió un balón, se internó en el área, desbordó a dos o tres, e hizo el pase de la muerte: allí apareció Alberto Rubio, con el catorce a la espalda, que se anticipó a los defensas y al arquero. 4-3 para los locales: 4-3 para los rojillos de San Lorenzo. El Garrapinillos ganaba con mucho sacrificio, con mucho esfuerzo y con algo de fortuna.

El equipo no ha estado tan bien como el domingo pasado. Le faltó control, serenidad, mayor dominio del balón, precisión en los pases, y le sobraron errores defensivos: pérdida de colocación, disputas tibias de balón que se acaba llevando el rival, falta de concentración e intensidad, le sobró un poco de pasividad. Eso no quiere decir que sea solo impericia de la defensa: los demás tienen que robar, defender, fajarse. Con todo, ha habido signos positivos: el equipo mostró capacidad de reacción, sentido de la pelea, ambición de victoria; Óscar Cambra ha jugado probablemente su mejor partido; Diego Rodríguez sigue teniendo una velocidad secreta que no pierde ni cuando el partido está muriendo, Eloy, medio lesionado, marcó un golazo, Eduardo Pirri las busca todas por alto, Jorge Beltrán tuvo momentos muy buenos, Alberto Luna está cada vez mejor, Alcubierre trabajó a destajo como siempre, y hay, hay sed de victoria. La suerte, en esta ocasión, jugó de nuestro lado.

 *El capitán y hoy, de nuevo, medio centro Javier Lacabe en una foto de Aloma Rodríguez del año pasado.

DAVID VANN, EN ZARAGOZA EL MIÉRCOLES

[Este miércoles visita zaragoza el gran escritor David Vann, que reside entre Estados Unidos y Nueva Zelanda. Es un gran amante de la naturaleza y un novelista intenso que explora las relaciones humana y algunas tenebrosas sombras de su propia biografía. Estará en Los Portadores de Sueños a las 20.00, con Daniel Gascón, presentando 'Caribou Island' (Mondadori) de la que Heraldo ofreció un anticipo en agosto. Recibo estas notas y este dossier de Eva Cosculluela, de Los Portadores de Sueños, que estos días ha tenido una importante presencia en las jornadas 'Envuelto para relato'.]

El miércoles 28 de septiembre a las 20h, David Vann visitará Los portadores de sueños para presentar su nueva novela, CARIBOU ISLAND (Ed. Mondadori). El autor norteamericano estará acompañado por el escritor y traductor DANIEL GASCÓN.  

  Como de costumbre, al terminar la presentación brindaremos con un estupendo vino de Cariñena, por cortesía de su Denominación de Origen.

 

En Caribou Island, Vann explora el suicidio, el asesinato, el vacío, la infidelidad y la nostalgia. Un retrato sórdido de una Alaska inhóspita y oscura.

En medio del paisaje salvaje de Alaska, el matrimonio formado por Irene y Gary va a la deriva. Para cumplir un viejo sueño de Gary deciden construir una cabaña en un remoto rincón de la isla. Irene sospecha que el plan de Gary es el primer paso para abandonarla y pronto comienza a sufrir extrañas jaquecas y le asaltan recuerdos de un trágico pasado familiar. Cuando el duro invierno llega sin previo aviso, la pareja se ve sometida a una tensión insólita. Su hija mayor, Rhoda, intenta ayudarles aunque ella misma está atravesando una crisis personal. Caribou Island cuenta una tragedia demoledora, una historia ambientada en una tierra hostil a la vez que grandiosa. La novela tira de ese hilo vital que es la comunión con el entorno y sitúa a los personajes en un auténtico paraje animado, pero ni siquiera la idílica alianza con la naturaleza ayuda a los personajes a escapar de una amenaza terrible y constante.

David Vann nació en la isla de Adak, Alaska, y en la actualidad vive en San Francisco, donde imparte clases en la universidad. Es autor de Legend of a Suicide, volumen de relatos que incluye la nouvelle Sukkvan Island, traducida al español. Legend of a Suicide obtuvo el prestigioso Prix Médicis al mejor libro extranjero publicado en Francia, y fue seleccionado por la revista New Yorker como libro del Club. Su memoir A Mile Down: The True Story of a Disastrous Career at Sea fue best seller en Estados Unidos. Otro de sus libros de ensayo, Last Day On Earth: A Portrait of the NIU School Shooter, Steve Kazmierczak fue galardonado con el premio AWP Nonfiction. La lista de galardones y reconocimiento a su obra es extensa: ha obtenido más de diecisiete premios literarios, además de recibir la beca Guggenheim 2011. Su obra se ha traducido a dieciséis idiomas, y sus libros han aparecido en listas de libros más vendidos de cinco países. Su página web: www.davidvann.com.

Los que leísteis su libro anterior, Sukkwan Island (Alfabia), recordaréis la potencia de la literatura de David Vann y cómo este autor consigue cortar la respiración del lector hasta dejarlo absolutamente noqueado: Caribou Island no os defraudará. Y a quienes no habéis leído a David Vann, os recomendamos fervientemente que lo hagáis.


Estas son algunas de las cosas que nos dice Mónica Carmona, editora de Mondadori, acerca de Caribou Island:

David Vann arrastra una historia personal perturbadora y dramática, parte de la cual se refleja en sus libros. También su vida profesional es llamativa, y tan azarosa como la de muchos grandes escritores: su primer libro fue rechazado en Estados Unidos por el 99% de agentes y editores. Ahora, cuando ya es famoso y tiene éxito y prestigio, aquellos que no quisieron hacerse cargo de su obra esgrimen endebles argumentos para justificarse: “Es que el título de su primer libro llevaba la palabra ‘suicidio’, y eso no vende…”. “Es que es un libro de relatos, y los libros de relatos no venden.” “Es que los libros tristes no venden…” ¿Qué vende y qué no vende? ¿Por qué Cormac McCarthy alcanza listas de más vendidos y tantos otros libros de lectura supuestamente más accesible mueren en las mesas de novedades en apenas unas semanas? Creo que toda obra que destaca por su calidad encuentra tarde o temprano a sus lectores. Por eso David Vann ha entrado en el catálogo de Literatura Mondadori, porque deslumbra en la liga de la alta literatura.



Entre otras cosas, esto es lo que ha pasado con David Vann en nuestro país:

  • Segundo libro del año según la revista Qué Leer.
  • Tercer libro del año según El Periódico.
  • Mejor libro de la temporada de invierno según El País.
  • Ha saltado a las listas de más vendidos.
  • Ha conseguido entrevistas en: Página 2 de Televisión Española, L’Hora del Lector de Catalunya Ràdio, El País, “La Contra” de La Vanguardia, El Mundo Cultural, ABC, La Razón, Time Out, ADN, EFE o Quimera, entre otros.


Ahora David Vann nos presenta Caribou Island, una novela en la que se cuenta una tragedia demoledora. Una novela ambientada en Alaska, tierra natal y mítica de la infancia del autor, espacio a la vez hostil y grandioso. La novela tira de ese hilo vital que es la comunión con el entorno y sitúa a sus personajes en un bosque siempre alerta. Un auténtico bosque animado. Pero ni siquiera la idílica comunión con la naturaleza ayuda a los personajes a escapar de una amenaza constante. Hay que leerlo.

Mónica Carmona también nos recuerda que:

  • Las historias de David Vann no se caracterizan por desarrollar tramas trepidantes ni excitantes, y sin embargo es un autor traducido en más de treinta países.
  • Las historias de David Vann no se ajustan al formato de novela convencional, aquellas donde los personajes sacan toda la artillería para que el lector no pierda jamás interés en la lectura, y sin embargo ha entrado en numerosas listas de más vendidos.
  • En las historias de David Vann no importa el desenlace, entre otras cosas porque el desenlace suele ser el arranque del relato; sin embargo, por ese tipo de genialidades ha obtenido el prestigiosísimo premio Medici en Francia.
  • Las historias de David Vann no son complacientes ni amables, y sin embargo ha batido récord de entrevistas y reseñas en varios países.
  • Las historias de David Vann rehúyen tópicos y pasan olímpicamente de hacer guiños al lector, y sin embargo en Francia ha estado más de veinte semanas en las listas de los más vendidos.
  • Las historias de David Vann son duras, ásperas y rompen clichés, y sin embargo hemos decidido contratarle.


David Vann viene avalado por los libreros, que apoyaron Sukkwan Island y ayudaron a que se convirtiera en un auténtico fenómeno de ventas. La novela se mantuvo seis meses en la lista de recomendaciones de Los libreros recomiendan , elaborada por librerías independientes de toda España, y los libreros catalanes decidieron otorgarle el prestigioso Premio Llibreter.

 

Nos encantaría que nos acompañaras en esta presentación. Te esperamos el miércoles 28 de septiembre a las 20h en Los portadores de sueños (Blancas, 4 · Zaragoza).