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Antón Castro

DAB: LA BANDA DE PEDRO ANDREU Y LUIS SANCHO PUBLICA 'THE BEST 3'

DAB: LA BANDA DE PEDRO ANDREU Y LUIS SANCHO PUBLICA 'THE BEST 3'

     

 EL ELEGANTE SONIDO DE DAB

La banda de Pedro Andreu y Luis Sancho publica su tercer álbum: ‘The best’, marcado por las colaboraciones y una música ecléctica que integra el jazz, la música electrónica o el reggae

 

Pedro Andreu, el batería de Héroes del Silencio, formó hace algunos años, casi una década ya un grupo muy especial con Luis Sancho: DAB (Digital Analog Band), una formación que realiza una música especial y ecléctica. Podría decirse que sus tres discos tienen mucho de exploración de un sinfín de estéticas y estilos: por lo regular son discos de carácter intimista, muy variados, píldoras de esto y de aquello, casi un arsenal de sonoridades que intentan crear sugerencias, un envoltorio de relajación y de sueños. Es una música que crea ambientes, que invita al viaje y al extravío, una música que se aparta un poco del rock pero que se afirma en el tiempo diverso y paradójico en el que nace.

Hace muy poco DAB presentaba su tercer álbum ‘The best 3’: tal vez el más elegante de todos, el más cálido, uno de esos álbumes que nacen en el estudio y que desde ahí, desde los primeros bosquejos, empieza a crecer y a consolidarse, tema a tema. Es un álbum que sugiere paz, emoción, paraísos particulares y armonía. ‘The best 3’ tiene muchas cosas: ese sonido elegante, matizado, conformado con voluntad de estilo; posee excelentes voces de Susan North, Monique Lawson, Keith Hammond, Elena Rubio, Javier Cerdán ‘Suizo’, Philippe Tarricone o Clara Téllez, la cantante de Los Peces, entre otros. El disco es rico en colores, en sonidos africanos, en aproximaciones al ‘reggae’, como sucede en ‘Ilumination song’ -que en el fondo tiene mucho de ‘reggae’ canónico-, a la música electrónica y a grupos como Camel, al glam, al chillout; se acerca al jazz, al pop y a las texturas de la guitarra española. Hay un continuo juego de fusión y de mestizaje. Y domina un clima constante de suavidad. Las voces subrayan, acarician, se inclinan hacia la evocación y hacia lo etéreo: son voces que vienen del cielo, de la montaña, del atardecer de un bosque sombrío, voces que tienen algo de centelleo, voces que hablan de amor, de los recuerdos de verano, de la espera, del origen, de los secretos.

DAB es un investigador de sonidos, de melodías y de ritmos, y de las posibilidades de la voz. Aquí Luis Sancho y Pedro Andreu vuelven a demostrar que intentan disfrutar de la música, divertirse, cimentar una poética personalísima, muy libre, y que les encanta trabajar con otros; además de los vocalistas, habría que citar a los instrumentistas Nacho Estévez, ‘Niño’, Héctor Giménez, Gox Valdivia, Ramón Sanz o Eduardo Bellosta. DAB para la promoción del álbum cuenta con un atractivo y urbano videoclip de Jorge Nebra: ‘I promise’, la canción que interpreta Monique Lawson, en el que intervienen los actores María Reyes y Tomás del Estal.

 

[The best. DAB. Luis Sancho y Pedro Andreu. Colaboran diversos instrumentistas y vocalistas. Blanco y Negro Music SA. Barcelona, 2011. La banda se presentó el pasado viernes en el Oasis.]

GARRAPINILLOS 3-PERDIGUERA 1

GARRAPINILLOS 3-PERDIGUERA 1

CUARTA VICTORIA DEL GARRAPINILLOS, ANTE EL PERDIGUERA 3-1

 Garrapinillos jugaba por segunda jornada consecutiva en el campo de San Lorenzo. En esta ocasión recibía al Perdiguera, uno de los equipos más fuertes de la categoría, al menos con fama de conjunto sólido. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Álvaro, padre de Raquel, nuestra taquillera, integrante de la directiva y mujer que realiza un sinfín de tareas en el equipo. Era una tarde de sol, una luminosa y caliente tarde que nos traía algún que otro desvelo: esta semana fueron las fiestas de Casetas y algunos las disfrutaron a tope.

Teníamos varias bajas, de diversa índole. Al final, armamos un equipo con cinco o seis jugadores que apenas habían jugado de titulares: Sergio Calvo; Jaime, Javier Lacabe, Jorge Beltrán, Pequerul; Alejandro Luna, Diego Rodríguez, Enrique Romero; Jorge Rodríguez, Jorge Blasco y Alberto Rubio. La media era completa inédita, y los tres delanteros aún no habían jugado juntos este año. En el último instante, por una pubalgia, Rafa tuvo que dejar su puesto de lateral zurdo. En el banquillo quedaron: Pitu, David Mateo, Fran, Néstor y Óscar Cambra, este tocado en su tobillo derecho. También se quedaron fuera Eloy, Pirri, Quique Alcubierre, Jesús Ángel (que está haciendo una importante labor como preparador físico y como jugador) y Luis, entre otros.

El Garrapinillos regó un poco el campo para que corriera más el balón. Le costó cogerle gusto al partido, pero acabó haciéndolo. El Perdiguera es un equipo sólido y trabajador, quizá algo débil en defensa, su capitán y central estuvo muy bien por encima del resto de compañeros de zaga, así como el número veintidós, que era la referencia del bloque en el centro del campo. Se adelantó el Garrapinillos con gol de Jorge Rodríguez, un gol raro donde se produjo un leve desencuentro entre el central y el arquero y donde hubo un gesto de astucia y de atrevimiento de nuestro delantero, señalado por la fortuna.

El Perdiguera no le perdía la cara al partido: con balones largos y aperturas a las alas ponía intensidad a la tarde. En un fallo defensivo, derivado de un mal bote del balón, los monegrinos aprovecharon para empatar. E incluso generaron dos o tres claras jugadas de pelibro. El Garrapinillos se vio sorprendido, especialmente al contragolpe. Y así nos fuimos al descanso: con empate.

En la segunda parte, el Perdiguera trianguló bien durante unos instantes, pero pronto iban a cambiar las tornas: la entrada de Óscar Cambra fue determinante: marcaría dos goles y serviría otro a Diego Rodríguez, que no acertó a enviar al fondo de la red. El Garrapinillos creó más ocasiones, imprimió un ritmo más vertiginoso, robó balones y se amarró a las internadas de Óscar, el despliegue de Diego R., los córners de Jorge R. y la seriedad de la media y la solvencia de la retaguardia. Jaime entró por vez primera de inicio y cumplió con creces, a pesar de jugar de lateral derecho cuando su puesto natural es el de volante derecho; Jorge Beltrán y Dani Pequerul mejoraron su rendimiento a medida que avanzaba el equipo. Javier Lacabe siempre es Lacabe: una referencia, da consistencia a la zaga y tiene calidad y sentido del pase para iniciar la jugada. La media se fue entonando cada vez más: Fran reemplazó a Enrique Romero, que se sacrificó al principio en tareas defensivas y se lanzó luego al ataque, Luna estuvo muy serio y sólido en su primer partido como titular y además completo, y Diego volvió a vaciarse, desde el puesto de medio centro y luego desde el interior derecho.

Arriba, volvió Jorge Blasco (uno de nuestros veteranos, veteranos jóvenes), que no había debutado en la Liga, y Jorge R. y Alberto R. trabajaron mucho y crearon diversas ocasiones. Imprimieron velocidad, desborde y ese entusiasmo invencible de los pequeños. Y el portero Sergio Calvo, que llevaba dos semanas sin jugar por las rotaciones, ha estado a un buen nivel.

El Garrapinillos mejoró de largo el partido de la semana pasada ante el San Juan, y sigue ahí sumando puntos. Lleva cuatro victorias consecutivas. Doce puntos y mira hacia arriba. El partido de hoy, por otra parte, arroja un saldo muy interesante: todos los jugadores pueden jugar sin que se resienta el conjunto, todos los jugadores están entrenando con mucha seriedad para disputar partidos intensos, trabados y emocionantes.

DIÁLOGO CON DOLORES SERRAT

[Acaba de aparecer la revista digital de la AACA, y en ella su director Jesús Pedro Lorente conversa con la nueva Consejera de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. En el número, Virginia Baig reflexiona sobre los paisajes viajados de Fernando Alvira, José Ignacio Bernués escribe del traje ansotano y Belén Bueno recuerda la vida y la obra de Cristina Gil Imaz, entre otros asuntos.]

http://www.aacadigital.com/

 

 

ENTREVISTA con DOLORES SERRAT

Consejera de Educación, Universidad, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón

 

Por Jesús Pedro LORENTE

*Director de la revista digital de Asociación Aragonesa de Críticos de Arte

y profesor de Historia del Arte

 

P Muchísimas gracias por aceptar una entrevista con esta revista joven, pues justo ahora cumple cuatro años de vida, pero que tiene una gran difusión tanto en Aragón como en el resto de España o en el extranjero. Nos interesa el arte aragonés de cualquier época y el arte contemporáneo de cualquier lugar. Sobre este campo, los buques insignia de la actuación del Gobierno de Aragón, a los que dedica fuerte apuesta presupuestaria, son el Museo de Zaragoza, el Museo de Huesca, el CDAN y el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos Pablo Serrano. Dígame por favor cuáles son los planes que tienen para ellos durante su mandato, especialmente en el último caso, donde me gustaría saber los planes de su Departamento.

Una de mis primeras visitas después de hacerme cargo de la Consejería fue precisamente al Pablo Serrano para comprobar su situación. Un gran edificio que más que un espacio expositivo tiene que ser un espacio cultural. Para ello, hay que pensar que junto con la obra de Pablo Serrano se pueden realizar actividades que ayuden a avanzar en el reconocimiento del arte contemporáneo. En este momento es un espacio que constituye un magnífico continente con escaso contenido y precisamente es esta situación la que tenemos que resolver para dotarlo de actividad. Con este objetivo todos los museos de la ciudad pueden trabajar conjuntamente realizando exposiciones temporales y colaborando para potenciar el conocimiento.

Humberto Vadillo, Marisa Cancela, Dolores Serrta y Javier Callizo, en el Museo Pablo Serrano.


P Además, del Pablo Serrano qué líneas de trabajo se han planteado para el Sistema de Museos de Aragón.

La cooperación público-privada; así como el trabajo con otras instituciones van a ser fundamentales teniendo en cuenta la limitación de recursos económicos. Se trata de coordinar esfuerzos para poner en valor nuestros museos y sus fondos. También buscaremos mayor implicación de la sociedad civil en las actividades culturales, además de deportivas, mediante la elaboración de una Ley de Mecenazgo. Estamos trabajando ya en los distintos modelos.


P Y para los museos diocesanos ¿Se va a acordar con ellos en el futuro algún tipo de gestión conjunta, como en Cataluña?

Teniendo en cuenta que Aragón es un territorio incluido dentro del denominado turismo religioso, dentro de la Ruta Mariana, creemos que los museos diocesanos son una auténtica oportunidad para dar a conocer nuestro rico patrimonio histórico cultural. Para hacerlo visible y potenciar las visitas será necesaria la cooperación entre distintos Departamentos como Cultura y Turismo, también con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza y de las Diputaciones Provinciales, además del Arzobispado y de las distintas Diócesis.

P  Se plantean algún tipo de ayuda para los galeristas privados, quienes están viviendo ahora un momento crítico.

Esas ayudas ya existen y la voluntad del Departamento es mantenerlas. El arte, igual que el resto de manifestaciones culturales, debe partir de la sociedad y a las instituciones nos corresponde apoyarles.


P ¿Qué va a ocurrir con la Fundación Goya?

La Fundación Goya continuará y de hecho estamos en estos momentos procediendo a la renovación de sus componentes.  Creo que en esta etapa lo que debemos hacer es darle un impulso teniendo en cuenta el emblema que supone la figura de Goya para Aragón. También cabe reseñar la capacidad de atracción que tiene su persona para investigadores, estudiosos de su obra, visitantes, además del público en general. Todo ello teniendo en cuenta el contexto de realidad económica actual que dificulta las inversiones. No obstante, para su desarrollo se buscará la colaboración entre distintas instituciones y entidades lo que permitirá ver resultados a medio plazo.


P El arte y la cultura contemporánea se benefician también de ayudas a la creación, premios, concursos, subvenciones para ediciones, etc... ¿Cuéntenos, por favor, si a pesar de la crisis económica, van a intentar dar continuidad a esas políticas de promoción?

Promover y proteger la cultura es un deber de las Administraciones Públicas lo cual no es sinónimo de dirigirla. La política cultural forma parte de un sistema en el que la iniciativa privada ocupa su lugar como fuente de desarrollo político y social. Esto significa: colaborar sí, hacer no.


P Muy especialmente, quería preguntarle por el premio Aragón-Goya, respecto al cual en las asambleas de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte todos los años se manifiestan críticas sobre los premiados. ¿Van a tenernos un poco más en cuenta en el futuro?

He encomendado al director general de Cultura, Humberto Vadillo, que se reúna con Asociación Aragonesa de Críticos de Arte para hacer un análisis de cuál es la situación y, entre otros temas, plantear cómo deberá organizarse la selección de los galardonados de este premio.


P Este año la Asociación Española de Críticos de Arte AECA celebra el cincuenta aniversario de su fundación, que coincide con nuestro veinticinco aniversario. Para festejarlo, estamos organizando un congreso nacional sobre la crítica de arte, su historia y actualidad, que tendrá lugar en el Instituto Aragonés de Arte Contemporáneos Pablo Serrano. ¿Nos honraría con su presencia?

Los congresos son una gran oportunidad para la reflexión y para la exportación de conocimientos, por ello felicitarles por celebrarlo en Zaragoza y comentarles que, sin lugar a dudas, me encantará acompañarles en la celebración del mismo.

 

Jesús Pedro LORENTE
Director de AACADigital

HOY, A LAS DOCE, 'BORRADORES'

HOY, A LAS DOCE, 'BORRADORES'

Esta mañana, a las doce, se redifunde ‘Borradores’ con la presencia de DAB (ayer presentó su disco en el Oasis), hablan Pedro Andreu y Luis Sancho, y hablan del circo Miguel Ollés y Noche Diéguez. Además se ofrecen reportajes de Alberto Granados, autor de ‘Los vigilantes de los días’, de Ana María Shua, autora de ‘Fenómenos de circo’, y de los pintores Gregorio Reales y Rubén Enciso. Borradores se despide con un homenaje a Labordeta, cuyo texto es el siguiente.

[José Antonio Labordeta ha sido probablemente el aragonés más popular y más querido del último medio siglo. Falleció hace un año y más de 50.000 personas desfilaron ante su féretro en el Palacio de la Aljafería, la nueva Casa del Pueblo. Labordeta se sentía un ciudadano del mundo y un aragonés de las tres provincias: de Zaragoza, donde nació y donde vivió, donde paseó con el fantasma de San Lamberto y donde compuso sus canciones, sus poemas, y conversó con sus amigos. Era un aragonés de Huesca: solía refugiarse en Villanúa y en Canfranc, lugares en los que buscaba la belleza deslumbrante del paisaje. Labordeta se sintió un aragonés de Teruel: allí vivió años inolvidables. Los vivió en la capital mudéjar, pero también en el Maestrazgo, en el Javalambre o en Albarracín. Y contemplando la serranía y la soledad de las masadas dio con la vieja, con los leñeros o los masoveros que le inspiraron poemas y canciones.

Labordeta llegó a ser un aragonés universal casi sin proponérselo. Poseía el código secreto de la empatía y la comunicación. Era llano y rudo a la vez, humanísimo y tierno, visceral y levantisco. Solía decir que, en el fondo, más que escritor, periodista, cantante, historiador, político de izquierdas o compañero de viaje de industrias culturales, era un ser que dudaba. Aquellas 50.000 personas y tantas y tantas otras sintieron su adiós y le rindieron homenaje a él y a su legado infinito.

Fue, sin pretenderlo, un Costa de nuestro tiempo que nos llegó al corazón de múltiples formas: por su actitud y su rebeldía, por su nobleza y sus contradicciones, por su sencillez y por su constante batallar con la música, con la literatura o en el Congreso de los Diputados. Era fácil percibir: “Labordeta es como nosotros y uno de los nuestros”. Labordeta compuso ‘Somos’, ‘Aragón’, ‘Regresaré a la casa de mi padre’, ‘La albada’ o ‘Mar de amor’. Y dejó temblando en el aire y en las sienes su grito que nunca deja de ser utópico: ‘El Canto a la libertad’. El himno sentimental de su país de polvo, viento, niebla y sol. Hay seres tocados por el cariño unánime: Labordeta fue uno de ellos. Dio y recibió afecto. Cantó con todos y para todos, incluso para aquellos que quisieron desoír su canción.

 

*Borradores se cierra hoy con un homenaje a Labordeta. En la foto, un retrato de Cano.

VIDA DE LOS VIENTOS DE ARAGÓN

VIDA DE LOS VIENTOS DE ARAGÓN

¿Por qué nos empuja el cierzo?

 

José Ramón Marcuello, Carmen Ibáñez y Sergio Breto publican ‘El viento en Aragón’ (DGA), que abarca desde la mitología hasta la energía eólica

 

 

José Ramón Marcuello Calvín es el biógrafo del Ebro, un experto en las aguas y sus circunstancias, y un apasionado de los vientos. Cuando comenzaba el verano, aparecía el libro ‘El viento en Aragón’, para cuya redacción ha contado con dos compañeros de viaje: la profesora de lengua Carmen Ibáñez y el ingeniero industrial Sergio Breto. Juntos, viajando de aquí para allá y rastreando en los manuales, en los libros de Jordán de Asso y Arnal Cavero o en el diccionario de Rafael Andolz, han elaborado un volumen que intenta abarcarlo todo: desde la mitología griega, con la sugerente figura de Eolo, “el rey supremo de los vientos” y también “el moderador”, hasta la energía eólica.

Eolo se erige desde las primeras páginas como un dios fascinante, capaz de moverse con la velocidad de los caballos y capaz de fecundar a las yeguas. Tuvo seis hijas y seis hijos que se casaron entre sí, y está muy vinculado al mito de la caja de Pandora. Los cuatro vientos cardinales –Boreas (norte), Euro (este), Noto (sur) y Céfiro (oeste)- gobiernan el tiempo atmosférico, el ‘orache’, y sus efectos; a menudo, esos vientos se volvían mugientes y maléficos y para mitigarlos había que realizar oraciones, sacrificios, ruegos, conjuros, rogativas, algo que en Aragón forma parte de la tradición popular y que justifica la proliferación de esconjuradores e incluso de refugios para aventar.

En el volumen el cierzo está siempre ahí: ya decía Catón que “el cierzo cuando hablas te llena la boca, derriba un hombre armado y carretas cargadas”. Su nombre deriva de ‘circius’ por su movimiento circular; en otros lugares se llama mistral o tramontana; el cierzo arrastra a esas literarias capitanas, de denominación exclusiva en Aragón; para Rafael Andolz su nombre “le viene por tener las espinas en forma de estrella”. Los autores insisten en que “los vientos determinan el destino económico de Aragón”, y analizan un sinfín de circunstancias y peculiaridades: el impacto popular, donde se narra por ejemplo la historia de “los langostos de Abizanda”, se habla del ‘fagüeño’, que sería el céfiro antiguo o ‘favonius’, de la navegación a vela o de algunas tareas domésticas como los trabajos de las aventadoras o las trilladoras.

Aragón, en contra de lo que pudiera creerse, también ha sido un territorio de molienda eólica, y aún ahora se conservan, entre otros, dos estupendos molinos de viento que parecen salidos del Quijote: el de Ojos Tristes y el de Malanquilla, pero también los hubo en El Bayo, Luna, Tabuenca, Sestrica o Bujaraloz, y ahí siguen como reliquias del pretérito. La parte final se cierra con un análisis minucioso de los parques de aerogeneradores. Sergio Breto dice: “Es un fututo que ya ha comenzado a ser realidad: el poder disponer de energía eólica a la carta, es decir, no cuando sople el viento sino cuando necesitamos la energía”. William Blake escribió: “La energía es delicia eterna”. El viento es una forma decisiva de energía y de vida, con su propio museo en La Muela, y en Aragón admite muchos matices y nombres: puede ser balaguera (bochornera o calma chicha), bernera (viento amable), puerto o gabacho (viento del norte en Serrablo y Jacetania), alacán o alaniés (viento huracanado), el garbí (necesario para navegar por el Ebro y el Cinca) o bosa (viento del Noroeste). El libro lleva muchas fotos de los autores y de importantes fotógrafos de la naturaleza.

 

El viento en Aragón. José Ramón Marcuello, Carmen Ibáñez y Sergio Breto. DGA. Zaragoza, 2011. 238 páginas.

'VIDRIO Y ALAMBRE' DE J.L. RODRÍGUEZ

José Luis Rodríguez García (León, 1949) es, probablemente más que nada, poeta. Poeta: alguien que dibuja el mundo, que lo intuye, que lo interpreta y lo cifra en palabras necesarias con una mirada muy personal. José Luis es filósofo y profesor de filosofía: ha bebido tanto de Hölderlin y de Paul Celan como de Sartre y Artaud, y además le gusta explorar, indagar, internarse en los territorios del vacío, de la nieve, del espanto, del dolor y de la hermosura. Una hermosura con heridas, con un temblor de sangre, con un fogonazo de desesperación o del coraje de quien se atreve a mirar de frente a la nada. Uno de los mejores libros de poesía de José Luis Rodríguez fue ‘Voces del desierto’ (Eclipsados, 2009), muy narrativo, de impresiones y secuencias, casi de monólogos dramáticos de gentes que iban y venían, errabundas, con el corazón a la intemperie.

Tras ese libro, José Luis Rodríguez, que se prodiga en el cuento y en la novela, publicó una de sus novelas más intensas: ‘El tercer concierto’ (Eclipsados, 2010), una novela coral sobre Chopin. Por aquellos días, el escritor ponía término a un nuevo poemario: ‘Vidrio y alambre’ (Eclipsados). Dividido en tres partes, ‘Nosotros’, ‘Odisea’ y ‘Descripciones’, parece escrito desde ese libre y vertiginoso flujo de la conciencia que había reivindicado James Joyce: el poeta mira el mundo, mira a sus semejantes, se mira a sí mismo, rastrea en el pasado, y elabora un memorial de imágenes, de sensaciones, de visiones casi surrealistas, de estados de ánimo. La vecindad de la muerte es latente: más que la vecindad, quizá, su fantasma que acecha y amenaza, y con la muerte el dolor, la desesperación, el escalofrío de la nada. O, como dice el poeta también, “la hermosa fragilidad de la melancolía”. Ese flujo de conciencia, o de desparrame lírico, arrolla y conmueve: el poeta alcanza muchos momentos de elevada inspiración, y da igual que emplee el sarcasmo, la ironía, su propio miedo, da igual con qué sentimientos se envuelva: la poesía es brillante, variada, intensa, desabrida, muy equilibrada en el fondo y la forma.

A José Luis Rodríguez todo le sirve: lo que sueña, lo que le apena, las sombras de la enfermedad, la incertidumbre, lo que le corroe; le sirven los minutos en que la vida se exalta, en que una mujer pasa y enciende una taberna o una tarde, pero no podemos decir que el tono del libro sea luminoso exactamente (ni mucho menos: la oscuridad reaparece con sus dagas: “el mundo, / la patria de los muertos, / ok”, dice en un sitio, y en otro arranca así: “El horror brillante de la noche, / el tenebroso esplendor de la noche”), aunque hay poemas que son una declaración de intenciones y en cierto modo una poética como ‘La ilusión del poeta’: “Qué leve el volar / y la huida del gorrión, / semejante al suspiro del maestro / o al lamento de madera de la mujer / a la que insulta la noche, /qué leve. // como la carrera suicida de un indio / o la ilusión del poeta/ que contempla el cielo cárdeno”. ‘Vidrio y alambre’ es un libro de fotografías y recuerdos, un libro sobre el viaje, la exactitud de los vocablos y la última palabra, y quiere ser una huida del silencio: “...y también suena el silencio, que es el ruido más horroroso”.

Vidrio y alambre. José Luis Rodríguez García. Eclipsados. Zaragoza, 2011. 66 páginas.

KLEIN O EL CATÁLOGO POR UN BESO

 

WILLIAM KLEIN O LA HISTORIA DE UN BESO EN LYON

Esta noche, tras la presentación y entrevista con David Vann en Los Portadores de Sueño, me llamó Félix Romeo. Me dijo: “¿Ya te vas para casa? Párate un instante en mi puerta”. Hace algunos días me había anunciado una sorpresa: me había traído un regalo de Lyon donde expone su compañera, la pintora Lina Vila, a la que llama “La Rubia”. El amor siempre admite nomenclaturas. Paré ante su puerta en Conde de Aranda y apareció él con una pequeña bolsa y una camiseta blanca: dentro había un libro pequeño y precioso de uno de esos fotógrafos que he seguido mucho: William Klein, un neoyorkino nacido en 1928 que se ha dedicado al reportaje, a la fotografía documental de ciudades (especialmente París y Nueva York) y a la foto de moda, a través de la revista ‘Vogue’. Félix le preguntó a mi hijo Diego por su viaje a Logroño y le felicitó por el triunfo ante el San Juan de Mozarrifar. Abrí el libro-catálogo, bonito y coqueto, cuidadísimo y vi la dedicatoria: por intercesión de Félix y 'La Rubia' el octogenario Klein me había firmado el libro. Félix me contó algo muy gracioso: Lina le pidió la dedicatoria y Klein le reclamó, a cambio, un beso. Lina se acercó a besarle en la mejilla pero he aquí que el artista quería algo más especial y le dijo: “In my mouth”. Un beso en la boca. Ese fue el esfuerzo y el obsequio que le hizo Lina al maestro y a mí. Así que ahora tengo en casa, rubricado, el catálogo que costó un beso.

LUIS RETRATA A LAURA

LUIS RETRATA A LAURA

LUIS RABANAQUE RETRATA A LAURA GÓMEZ-LACUEVA

Luis Rabanaque, actor y fotógrafo, me envía otra de sus estupendas fotos con esta nota: “Esta es Laura Gómez-Lacueva, compañera del Oregón (cuantos bofetones me habrá llegado a dar esta mujer) y buena amiga ya desde muchos años atrás. Es una actriz que se empeña día a día en mejorar en su oficio. Una currante de la interpretación que continuamente sale de su tierra para recibir formación. Es un gusto trabajar con ella y yo la quiero muchísimo”.