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Antón Castro

SOPHIE CALLE EN ZARAGOZA

SOPHIE CALLE EN ZARAGOZA

 

Mi hija Aloma es una gran seguidora de la fotógrafa Sophie Calle, a la que Enrique Vila-Matas le dedica un hermoso texto en ‘Exploradores del abismo’ (Anagrama), uno de sus mejores libros de relatos. Me manda esta foto con esta misteriosa nota: ‘Sophie Calle en Zaragoza’. Me dice que el busto que se adivina arriba es el de la fotógrafa, que interactúa constantemente con el espacio, con las personas…

 

La foto a la que alude la instantánea de Aloma sería esta...

EMILIO MATEO: LAS FOTOS DE LA VIDA

EMILIO MATEO: LAS FOTOS DE LA VIDA

 

Emilio Mateo es un estupendo fotógrafo que recorre África, Vietnam, un fotógrafo solidario y comprometido, partidario de la cultura, de la civilización, de la convivencia pacífica, un observador de las diferentes culturas del planeta. He aquí una pequeña selección de algunas de sus fotos, siempre llenas de intensidad, de belleza y de humanidad.

 

Así se autorretrata Emilio Mateo:

“Mi relación con la fotografía comienza tarde, tras un viaje a Marrakech en 2008 decido que debo plasmar en imágenes aquellos lugares que voy visitando. Comienzo mi formación de forma autodidacta a través de foros de Internet y bibliografía especializada. Más tarde realizo alguna exposición en Zaragoza y en noviembre de 2010 realizo una exposición en Forum Altaïr Barcelona para recaudar fondos para la ONG Desarrollo 2000 en África. He publicado trabajos sobre mis viajes en revistas especializadas y en la actualidad colaboro con Suak Editorial. Poseo una Canon 40d con un Tamrom 17-50, un Tokina 11-16 y un Canon 50 1.4. Sigo compaginando mi trabajo como educador social con mi pasión por los viajes y la fotografía”.

LUIS ALEGRE: MIGUEL HERNÁNDEZ, JOAN MANUEL SERRAT Y LOS OTROS

[Luis Alegre publicaba ayer en ‘Heraldo domingo’, el suplemento que coordina Picos Laguna, un artículo sobre Joan Manuel Serrat y su proyecto ‘Miguel Hernández. Hijo de la luz y de la sombra. Imágenes de un poeta’, que se exhibe en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, en el que han trabajado Agustín Sánchez Vidal, Ana Marquesán, Paco Simóny José Luis García Sánchez, entre otros. Este texto integrará probablemente un libro en el que Luis está trabajando que aparecerá en Xordica en 2012. Será la continuación, si puede decirse así, a su exitoso ‘Besos robados’, más de tres lustros después.]

 Joan Manuel Serrat en una foto de Heraldo, en la exposición.

 

El cantante

 Por Luis ALEGRE / Heraldo Domingo

Miércoles 26 de enero. Se celebra en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza un estreno mundial, el de “Hijo de la luz y de la sombra. Imágenes para un poeta”. Es la exposición alrededor del disco que Joan Manuel Serrat ha dedicado a Miguel Hernández. Ana Marquesán es la comisaria de la exposición y Agustín Sánchez Vidal el encargado de la dirección de textos. El pintor Paco Simón, autor del diseño, y José Luis García Sánchez, director audiovisual, son los otros responsables de este acontecimiento cultural de primera categoría.

 

Miguel Hernández era de Orihuela y Joan Manuel Serrat es “el Noi del Poble Sec”. Alguno ya se lo ha preguntado: “¿Y por qué, entonces, Zaragoza?”.

 

La madre de Serrat era de Belchite, Joan Manuel es Medalla de Oro de la Diputación Provincial de Zaragoza y él siente debilidad por esta tierra. Pero, más allá de esas evidencias, hay unas cuantas razones que explican que Zaragoza haya acogido esta exposición antes que ningún otro lugar. En el origen de casi todo aparece José Luis García Sánchez, íntimo de Serrat. José Luis –Pepe- le dijo a Joan Manuel que en Zaragoza vivía el tipo que más sabía de Miguel Hernández, Agustín Sánchez Vidal. Un día Serrat vino a Zaragoza con Pepe y conoció a Agustín y a Ana Marquesán, directora de Investigación y Archivo de la Filmoteca de Zaragoza. El flechazo fue inmediato. Serrat comprendió que Agustín no sólo era el que más sabía de Miguel Hernández sino también el que mejor lo sabía mirar. A finales de octubre de 2009 Ana Marquesán le preparó una fiesta sorpresa a Agustín para festejar su jubilación y Serrat viajó adrede a Zaragoza para estar al lado de su nuevo amigo. Una noche, en Madrid, Serrat me dijo: “Una de las grandes cosas que me han pasado gracias a Miguel Hernández ha sido conocer a Agustín y a Ana”.

 

A Pepe y Serrat se les ocurrió liar a unos cuantos amigos directores de cine para que rodaran unas pequeñas películas sobre los poemas/canciones. Y, luego, surgió una idea estupenda: organizar para después de la gira de conciertos una exposición alrededor de ese trabajo, que la comisaria fuera Ana Marquesán y que se inaugurara en Zaragoza. Estaba claro que no había otro sitio más indicado.

 

La expo en una imagen de TVE-1.

Joan Manuel Serrat es una estrella de la vida española desde hace más de 45 años, desde que él tenía poco más de 20. Su presencia en el imaginario sentimental, musical y social de varias generaciones es bastante impresionante. Joaquín Sabina consideraba “Dos pájaros de un tiro” –el disco y la gira que compartieron- como el logro de un sueño adolescente: Serrat era uno de sus ídolos en sus tiempos de Londres y Granada. Hubo una época en la que las españolas lo señalaban todo el rato como el español ideal. Yo aún conservo varios discos suyos rayados de tanto ponerlos. No sé si hay muchos cantantes que puedan presumir de acumular tantas obras maestras. Eso por un lado. Por el otro, está el Serrat encantador y fan de sus amigos, que es capaz de hacer un viaje a Zaragoza con la única intención de darle una sorpresa a Agustín Sánchez Vidal o de darle un beso a Juana de Grandes, la viuda de José Antonio Labordeta.

 

Serrat es como un imán. Te mira, te reclama y allá que vas. La exposición “Hijo de la luz y de la sombra” es un lujazo que ha costado muy poquito dinero. Ha habido mucha gente que ha colaborado por la cara, por el placer de sentirse en el mismo barco que Joan Manuel Serrat. De Serrat atrae su carisma, su leyenda y su personalidad. Pero también conmueve su resistencia: al paso del tiempo, a las modas, al cáncer, a su propia leyenda. Serrat grabó su primer disco en 1965. Es formidable ver a alguien como él volcar a estas alturas tanto amor  en cada nuevo paso de su camino.

 

A veces, en Madrid, en el Restaurante El Puchero, acudo a una comida-tertulia con amigos como Manuel Vicent o el periodista Ángel Sánchez Harguindey. Esa comida es una cita que Serrat se impone cada vez que va a Madrid. Manuel Vicent es una máquina deliciosa de hablar y de contar anécdotas. Este miércoles, a Zaragoza, han venido Vicent y Harguindey para arropar a su gran amigo. Casi nunca aluden a él como Joan, Juan Manuel o Serrat. Se suelen referir a él como “el cantante”.

 

Serrat es un niño de la posguerra obsesionado por Ladislao Kubala. Ahora vive su época dorada como culé con el Barça de Pep Guardiola. En la comida del Paraninfo, Serrat se coloca entre Manuel López, el Rector de la Universidad, y su amigo Javier Lambán, presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza. Serrat y Lambán se pican un poco con el fútbol. Javier es del Zaragoza pero, sobre todo, es del Real Madrid. Es tan forofo que él confiesa que no ve jugar al Barça para poder afirmar sin mentir que el Real Madrid es el mejor equipo que ha visto. El otro día le pregunté: “¿Y tampoco viste el Barça 5-Madrid 0?”. “Por supuesto que no”. Este Madrid ha tenido la desgracia de coincidir con el que, tal vez, sea el equipo más brillante de la historia.

 

Serrat en el Gran Hotel, donde se hospedó con Candela, su mujer. Retrato de Esther Casas.

Desde el principio de su carrera, Serrat ha empleado su buen gusto y su talento para darle otro vuelo a la obra de algunos de los más ilustres poetas de la literatura universal. Miguel Hernández es la segunda vez que centra su atención. El poeta murió en la cárcel, enfermo de tuberculosis. Es realmente estremecedor reparar en cómo, dónde y por qué murieron Miguel Hernández, Federico García Lorca y Antonio Machado, tres genios de la cultura española. Es muy fácil caer en la tentación, a partir de ese horror, de sacar conclusiones sobre el trato que España ha dado a la gente con la que se nos llena la boca.

 

Yo soy un chico de Lechago que, a los cuatro años, acompañaba a mi padre Alberto al huerto mientras me recitaba poemas. Cómo no me va a gustar Miguel Hernández. En Calamocha, con mi amigo Jesús Ángel Lacruz, competía en recitar de memoria la “Elegía” dedicada a Ramón Sijé. Se puede dar por sentado que alguien como Miguel Hernández es un gigante del que todo el mundo está al cabo de la calle. Gran error. A mí me pasa muy a menudo encontrarme con gente, universitarios incluidos, que no tiene ni la más remota idea de quién es el autor de “El rayo que no cesa”. Tal vez es que tengo muy mala suerte con los que me encuentro pero eso es lo que me sucede. Fernando Fernán Gómez sostenía que el pecado capital de los españoles no era la envidia sino el desprecio. El desprecio a la excelencia. El desprecio a gente como Miguel Hernández. La exposición “Hijo de la luz y de la sombra” brinda una maravillosa ocasión para que nadie nos pueda sacar los colores por ese pecado.

JOSIÁN PASTOR Y SUS SONETOS

Josian Pastor es poeta y cineasta. Nacido en Zaragoza en 1972, ha dirigido algunos cortometrajes, y desde hace algunos años ha emprendido una tarea titánica: la elaboración de 301 sonetos, en los que ha invertido casi una década de su vida. Son sonetos muy personales (dice que en esa tarea se mezclan el pundonor y el amor a la literatura), sonetos de esto y de aquello, sonetos elisabethianos: eruditos, mundanos, reflexivos, lúdicos, clásicos y vanguardistas, suspensos en el lenguaje, en la mirada iconoclasta, en la osadía, sonetos casi nunca fáciles, casi nunca rimados, sonetos que miran a Shakespeare más que a Petrarca, que siguen más a Góngora que a Garcilaso. Josian publica ‘Cien sonetos. Para cien noches de insomnio’ (Huerga & Fierro) y presenta el libro el martes uno de febrero en la FNAC. ‘Cien sonetos’ lleva una carta breve de Ángel Guinda, un prólogo de Luis Antonio de Villena, que sabe mucho de sonetos y de un excelente sonetista como Miguel Ángel, y una nota introductoria de Pepe de Uña. Por lo tanto, se ve que Josian Pastor sale al mundo bendecido y leído por buenos conocedores de la poesía y la literatura. Guinda dice que “el tono general suena antiguo, barroco, a otro tiempo que, en definitiva, siempre es el mismo que nos une a los poetas”. Villena dice que “ha logrado un magnífico ejercicio. Y no se rebaje esta última palabra. Todo artista está en permanente ejercicio (por ello es artífice”. Pepe de Uña señala que el libro es “el reto de un joven poeta que se mide a sí mismo para competir con sus noches insomnes”.

 

Copio aquí uno de sus poemas. Debo advertir que no es el más difícil:

 

LA MADRE NATURALEZA QUE ENGULLE

NUESTRO AMOR

 

Madre naturaleza, tu regazo

me sirve de lecho y cura mis llagas

por amar en exceso y sin reparo

(huyendo de la muerte y sus cornadas).

 

Qué terca inconsciencia y qué férreo encono

al beber las aguas de Caronte.

Qué triste semblante empaña sus ojos…

¡Augur sin piedad, despojo del hombre!

 

Oh piélago en dulce y huracanado,

tiempo que aplacas tu sed intestina

ahogando mi vida y su triste osario

hervido en tus mentideros de orquídeas.

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              Y vomita el río en el mar prolijo:

¡velero al viento soy, sin rumbo fijo!

 

AMOR PROFUNDO Y SARPULLIDO

 

Mora un relente en mi mar de intenciones:

mi honor es templado, mi fuego frío,

aguanto con sed tus ojos traidores

y ahogo mi alma en tu son tardío…

 

Mil termiteros el miedo acentúa

hirviendo esos nervios que ya me humillan,

soslayos, reflejos, sonrisas duras,

valor atrapado que no me alivia…

 

Oh vaga conciencia y recuerdo triste,

oh vida, fortuita, ¡oh dura y sueño!,

Mi rumbo es amarte al saber que existes

en rico espejismo de talle isleño.

 

Azul primavera, ¡qué encantos tienes!

Mirándote en vida mi herida enciendes…

Cien sonetos. Para cien noches de insomnio. Josián Pastor. Prólogos: ángel Guinda, Luis Antonio de Villena y Pepe de Uña. Huerga & Fierro. Madrid, 2010. 122 páginas. Presentación: FNAC de Plaza de España, martes uno de febrero de 2011. [Las fotos son de Enzo Perrazziello.]

GIORGIA FIORIO: VIDA, MAR Y ESPIRITUALIDAD

Giorgia Fiorio es una fotógrafa turinesa, que antes fue cantante y actriz, nacida en 1967. Ha realizado numerosos reportajes: sobre los hombres del mar, sobre el universo de los derviches, sobre la relación del hombre con la religión y la espiritualidad. Es una mujer curiosa y atrevida, que realiza una fotografía poderosa de retrato y reportaje. Uno de sus libros más famosos es ’Hombres’ (2003) y otro, anterior, es ’Ser torero’ (1997).

 

Giorgia Fiorio retratada por Gaetano Gianzi.

 

POEMAS DE AMPARO SANZ ABENIA

Amparo Sanz Abenia me ha enviado hoy, muy gentilmente, los poemas de su libro ‘El edén de Eros’ que prologa Ángel Guinda con este texto que se titula ‘Sed de fuego’. Se trata de un libro de amor, de erotismo, de sexo, de deseos y anhelos explícitos, de consumaciones carnales. El libro lleva unas ilustraciones de J. Enrique González, pero yo no las puedo coger. Selecciono otros materiales, en concreto fotos de Pavel Mirchuk.

 

SED DE FUEGO

 

Una de las consecuencias más favorables del afianzamiento democrático español ha sido el avance incuestionable en la práctica de derechos individuales, más aún en cuanto se refiere a la libertad afectiva y sexual de las personas.

         Ese ejercicio existencial sin trabas ha favorecido, por fin, la más sincera expresión y comunicación de la mujer, su actuación liberada de prejuicios religiosos, morales y sociales, el desenmascaramiento de las emociones, los deseos y, por ello, la absoluta autenticidad en sus manifestaciones cotidianas y artísticas, incluida la poesía.

Desde que en la década de los ochenta del siglo XX Ana Rossetti iniciara, en nuestro país, una estética de erotismo poético culturalista, la poesía escrita por mujeres ha ido conquistando altos niveles de libertad desatada en la formulación lírica del conocimiento experiencial tanto temático como formal con destacadas aportaciones de poetas emblemáticas actuales como María Antonia Ortega, Miriam Reyes, o las aragonesas Carmen Ruiz Fleta, Ana Muñoz, Almudena Vidorreta y Clara Santafé, entre las más jóvenes.

Al desarrollo de esta situación viene a colaborar El edén de Eros, conjunto de poemas erótico-sentimentales en los que Amparo Sanz Abenia reactualiza referentes bíblicos, místicos y renacentistas: Salomón, San Juan de la Cruz o Diego de San Pedro.

La imagen representa la idea de manera directa, mediante un gesto de simbolismo puro: “eres fuego que me quema con tu daga ardiente”, “la sangre blanca” (metáfora del semen); o indirecta: “Encarcelada vivo en tu cuerpo”. El ámbito fenomenológico refleja el entusiasmo o la crisis del sujeto con la más impúdica acción testimonial. Imagen clara como signo luminoso de unión carnal; o signo nocturno de misterio y relajación tras la ansiedad, más que de muerte.

Poemas de ebriedad sensorial e insaciabilidad (“¡galopemos de nuevo, amor mío, galopemos!”) que provocan, en su entusiasmo desbordado, la proyección del yo en el otro desde la invocación y el desgarro en un escenario donde la amada es “gacela herida” y el amado, a través de Eros, “jardinero de fuego”.

La aportación plástica de J. Enrique González complementa el libro como objeto de belleza, enriqueciendo la edición.

                              

                                                                                                 Ángel Guinda

 

 

IV

 

Eres fuego que me quema con tu daga ardiente.

Eres río 

que me anega con su cauce  desbordado.

 

Es furia en mis labios sedientos,

que se embalsa en mi garganta.

 

Recorre los senderos más profundos de mi lecho,

y anida savia en  mis rincones…

en  mis parcelas  para ti  consagradas.

 

XVIII

 

Volveremos al encuentro

de las pasiones en tu hemisferio.

Doblegaré mi paraíso

y te entregaré las llaves del edén,

donde nos desgastamos tantos siglos.

Licuaremos el jugo de nuestros gozos

condenándonos a la eternidad

del amor terrenal,

en el infierno divino de nuestro cielo.

XIX

 

Ante ti, Eros, reclinada

en ofrenda  me entrego.

Una homilía de deseos tapizan

el santuario de la noche.

Capilla floral

donde nos desposamos cada atardecer.

Te atomizas, Eros, en mis rincones

y te adhieres a  mi cuerpo.

Poro a poro me deshaces

 con tus hebras de seda

que  dibujan un camino de cometas

 que alcanzan mi  firmamento.

 

 

*Todas las fotos son de Pavel Mirchuk. 

A LAS DOCE, REDIFUSIÓN DE BORRADORES

La compañía Caleidoscopio que expone 'El pez dorado', un viaje a 25 años de trayectoria, en el Centro de Historia.

Hoy a las doce del mediodía redifusión de Borradores en Aragón Televisión. Reportajes: JOSÉ MANUEL BLECUA (Director de la RAE), PÁGINAS DE ESPUMA Y JUAN CASAMAYOR Y EL LIBRO ‘PEQUEÑAS RESISTENCIAS 5’ (hablan Andrés Neuman, Ismael Grasa y Cristina Grande), MINÚSCULA Y VALERIA BERGALLI, FR-ACCION (arte conceptual) Y CALEIDOSCOPIO (Exposición en el Centro de Historia).

Invitados al plató: ALMUDENA VIDORRETA, ‘Lengua de mapa’ (poemario, en las PUZ. Se presentó este miércoles en Cálamo) Y LUIS ANTONIO PUENTE, ‘Desterrado de Cierzo’ (novela, en Mira). Actuación musical: BCOLORS, grupo franco-colombiano-aragonés instalado en Zaragoza.

PHILIPPE CLAUDEL: CASI UNA ESTÉTICA

PHILIPPE CLAUDEL: CASI UNA ESTÉTICA

 

El viernes pasado grabamos a Philipppe Claudel para 'Borradores', el autor de 'Almas grises', 'La nieta del señor Lihn' o 'El informe Brodeck' (todos en Salamandra) y de la película 'Hace mucho que te quiero', en la que tiene un importante papel su hija Lise Ségur. Aloma les tomó esta foto y captó esta confesión del escritor y cineasta.

 

"Durante el proceso de escritura no sé qué libro estoy escribiendo: no hago planes de trabajo ni tengo un cuaderno con notas o un esquema del libro. Hay escritores que lo hacen así y no se ponen a escribir hasta no saber hacia donde la historia. A mí me pasa justo lo contrario: si tengo la historia clara no la escribo, porque ya me la sabría y no me produciría ninguna curiosidad. Mi gran placer es no saber dónde me va a llevar la primera página, como cuando se explora un territorio nuevo y desconocido. Para mí escribir es como estar en una cueva en la que solo hay una vela y no se sabe bien dónde termina la cueva, hay que explorarla".