Blogia

Antón Castro

ADIÓS A LUIS GARCÍA BERLANGA

 

Ha fallecido Luis García Berlanga (1921-2010) a los 89 años. Ha sido un director fundamental en la cinematografía española con títulos como 'Calabuch', 'Los jueves, milagro', 'Bienvenido Mr. Marshall', 'Plácido', 'El verdugo' o 'Tamaño natural', por citar algunos ejemplos incuestionables. Formó una pareja decisiva con Rafael Azcona: escribieron juntos siete películas. Su cine se caracteriza por su mirada crítica y mordaz, por el uso de la ironía y el humor negro y por la exaltación de la vida, la alegría y el sexo dentro de un mundo terrible e injusto. También ha sido un gran enamorado de la literatura erótica, del fetichismo y de la tertulia.

 

BUSCANDO A DEBRA WINGER

El poeta y escritor y crítico de arte Ángel González Pieras es un gran admirador de una actriz hoy casi olvidada, Debra Winger, otro de mis mitos del cine. Esta mañana en que acaba de desaparecer Luis García Berlanga recibo este recuerdo de C. S. Lewis y de la película 'Tierras de penumbra', que tanto me gusta.

 

Suavemente, tan al azar,

tan bello, tan ligero, tan ligero,

el cielo cruel deja caer algo que no combates.

 

Los hombres, antes de perecer,

ven con ojos ilesos, por una vez,

cómo algo suave cae del cielo.

 

de "TIERRAS DE PENUMBRA"  (Richard Attenborough) (1993)

("Nieve en Madrid", poema propio que Debra Winger recita a Anthony Hopkins al poco de conocerse)

LÓPEZ SERRANO, PREMIO SETENIL

Francisco Miguel López Serrano (Épila, Zaragoza, 1960) se alzó ayer con el premio Setenil al mejor libro de cuentos de 2010 por ‘Los hábitos del azar’, que publicó Renacimiento. El jurado dice que "el libro ganador, Los hábitos del azar, recopila diez relatos de impecable factura y notable originalidad que conjugan el lirismo con el humor".

Francisco M. López Serrano es poeta, traductor, narrador en corto y en largo. Acaba de publicar en Devenir su poemario ‘El último hombre sobre la tierra’, que ganó el Premio Blas de Otero de Poesía en 2009. Enhorabuena, Francisco.

 

JONÁS TRUEBA: NUEVO DIRECTOR

JONÁS TRUEBA DEBUTA COMO DIRECTOR

 

‘Todas las canciones hablan de mí’ se presentará en la sección de competición del Festival de cine de Gijón y se estrenará en las salas el 10 de diciembre




La película está protagonizada por Oriol Vila y Bárbara Lennie

“Todas las canciones hablan de mí” supone el debut como director de Jonás Trueba quien había trabajado hasta la fecha como guionista en películas como “Más pena que Gloria”, “Vete de mí” y “El baile de la Victoria”.


Para su primer largometraje ha contado con los jóvenes actores Oriol Vila (“El séptimo día”, “Tu vida en 65 minutos”), Bárbara Lennie (“Más pena que Gloria”, “Obaba”), Miriam Giovanelli (“Mentiras y gordas”), Ramón Fontseré (“Soldados de Salamina”), Bruno Bergonzini (“El mar”) y Eloy Azorín (“No me pidas que te bese porque te besaré”) entre otros.

La película se estrenará el 10 de diciembre.




Previamente, se presentará en la sección oficial de la 48 Edición del Festival de cine de Gijón que se celebra del 19 al 27 de noviembre. A dicha presentación acudirá el Director acompañado de los protagonistas y del coguionista de la película, el escritor y traductor Daniel Gascón.


Todas las canciones hablan de mí” es una comedia romántica, con un punto melancólico y nostálgico que en palabras de su director: “No cuenta el principio de un amor, sino su supuesto final. Habla de lo difícil que es sobrellevar una ruptura sentimental, sobre todo cuando la persona de la que te has separado sigue presente en tu vida”.


Producida por Castafiore Films y Tornasol Films, cuenta con la colaboración de Canal + y será distribuida por Alta Films.



SINOPSIS:

“Todas las canciones hablan de mí” es una comedia romántica, pero sin “chico conoce a chica”. La premisa sería más bien “chico trata de olvidar a chica”, algo bastante más difícil de sobrellevar, sobre todo cuando la chica de la que te acabas de separar es la protagonista de cada uno de tus recuerdos y empiezas a pensar que todas las canciones hablan de ti.

LOU REED, SEGÚN DIANA ZAFORTEZA

 

LOU REED, SEGÚN SU EDITORA ESPAÑOLA

 

Por Diana ZAFORTEZA

Lou Reed era para mí mucho más que sus canciones, una leyenda que traspasaba todas las fiestas a las que asistía, donde pinchaban sin cesar  Femme Fatal o Heroin ; más tarde, en épocas más sosegadas de mi vida descubrí su canción Pale Blue Eyes, cuya letra,  menos violenta y más lírica,  me descubrió al Lou Reed poeta . Por eso,  cuando vi que su libro inspirado en Poe, The Raven, con las sulfurosas ilustraciones de Lorenzo Mattotti,  permanecía inédito en España, no dudé en publicar esta joya que reunía el  underground neoyorquino y el mejor cómic europeo.  Su agente literario, el temido y venerado Andrew Wylie, fue el que puso en mis manos esta joya después de departir largo rato sobre los tiempos en los que frecuentaba Studio 54 junto a Lou Reed y Andy Warhol, cuyo state también representa. “Yo me dedicaba a divertirme y a poner orden en medio de tanto talento, por eso ahora Lou  Reed, además de ser mi amigo, confía en mí plenamente. Cuando le diga que lo vas a editar tú en España pensará que he escogido una muy buena opción. Es un libro que necesita muchos cuidados¨.

 

 La edición del libro debía ceñirse a los parámetros escogidos por Reed y Mattotti, siguiendo el esquema de la versión francesa, publicada por éditions du Seuil, pero como en mi pequeña editorial somos de carácter joven y osado, decidimos proponer a los autores algunos cambios: Fue ahí, en ese intercambio de emails, cuando tuve el primer contacto con Lou  Reed. En la bandeja de entrada de mi correo encontré un mail suyo en el que decía: “No quiero hacer cambios, no me gustan los cambios, pero hablad con Lorenzo”.  Le contesté amablemente y acto seguido me puse en contacto teléfonico con Lorenzo Mattotti. La empatía entre los dos fue inmediata.

 

Conocí a Lou Reed durante una exposición de su álbum de fotos Romanticism en el Museu Baluard, un antigua fortaleza desde cuya terraza se disfruta de unas espléndidas vistas de la bahía de Palma de Mallorca. Era más bajo de lo que imaginaba, quizás por su andar encorvado. Lo primero que pensé es que era un milagro que mantuviera insobornable al paso del tiempo su vitalidad creativa. Pude comprobarlo al permitirme vivir con él su presentación en Palma de  su trabajo como fotógrafo y director de cine. Al cabo de unas horas iba a empuñar la guitarra eléctrica con su grupo experimental Metal Machine Trio. Iba a ser el concierto de clausura de una larga gira mundial que había iniciado en el Whitney Museum de Nueva York. Lo vi aturdido y vulnerable, como centrifugado por la vida acelerada que había llevado.

 

 Su mirada quiso escrutar una a una sus fotografías –paisajes de atmósfera romántica, captados con una cámara digital de óptica de infrarrojos- antes de ser presentadas al público y parecía que incluso un minuto antes de la inauguración estuviera absorbido por una enorme inseguridad; tanta, que no dejo que la prensa lo fotografiara; tanta, que quiso sentarse en una sala aparte, porque no quería cruzarse con las miradas de los admiradores de su obra. Su trabajo ya estaba hecho, él no quería decir nada. Su obra hablaba por sí misma, no necesitaba palabras. Fue en esa sala donde lo conocí y frente a frente, sentado en una silla mientras bebía lentamente una coca-cola zero y repetía que no se iba a dejar fotografiar ,  me dijo que pensaba que Mallorca era una isla pequeña y que no esperaba encontrarse tanto gentío. Me presenté y le dije que era su editora española además medio mallorquina. “Ah, muy bien –contestó- podrás llevarme a la Fundación Miró, Miró es  fantástico”.

 

Entonces me pareció muy flaco y también moderno, pues ya pasados los sesenta, iba vestido con camiseta blanca, chupa de cuero, pantalones pitillo y zapatillas Nike  con el logo dorado. (Más tarde me contó que sólo vestía prendas Rick Owens).

Su imagen estaba tan estudiada como cabía esperar y su leyenda seguía al rojo Vivo. La prensa estaba desesperada por su silencio y él seguía escondido ahora bajo una gorra negra que le había pedido a su joven asistente neoyorquina  que viaja con él a todas partes. ¨ Vamos a ver la película –dijo-,  es un documental sobre mi tía centenaria, Shirley, a la que he querido rendir un homenaje. Es una mujer con una fuerza increíble.¨  Sabía de la andadura cinematográfica de Reed y sentía verdadera curiosidad por ver el documental , pues esta faceta suya para mí era totalmente desconocida. Ahí lo tenía, hace unas horas hablaba  el Reed fotógrafo y ahora el Reed  cineasta, al día siguiente sería el Reed músico. Abrumador.

 

Durante la proyección de la película tuve la oportunidad de conocer los rasgos marcados por el paso del tiempo de Sherley, la historia de una mujer valiente que había sido perseguida por los nazis y se había pasado la vida trabajando como costurera tras huir de un campo de concentración, de Polonia a Canadá y por fin en Nueva York. También  tuve tiempo de intercambiar unas palabras con Steven Kasher, el galerista americano de Lou Reed,  que me habló de la última exposición de su galería de Chelsea, una retrospectiva de fotos de Warhol, todas en blanco y negro y seleccionadas por él.  Lou Reed, en las fotos del catálogo de la exposición que me enseñó  Steven, era muy joven, rondaba la cuarentena. El Lou Reed que ahora tenía delante mantenía una frescura adolescente que lo empujaba a embarcarse en aventuras diversas; alcé la vista y vi que la gente le estaba preguntando por detalles de su película. Otra aventura, pensé, en la que intenta como siempre encontrar la perfección.

 

 “¿Sabes, Diana? Yo soy  oscuro como Poe”, me confesaba más tarde, mientras cenábamos en mi casa. De primer plato, siempre ensalada, sin ningún tipo de salsa; y de segundo, carne roja a la plancha vuelta y vuelta.  “¿Sabes, Diana? Cuido mucho mi alimentación porque soy diabético. Es muy importante que todo esté libre de salsas, una vez tuve una subida de azúcar que por poco acaba conmigo… ¿Por dónde iba? ¡Ah, sí! Poe. Los versos de Poe son luminosos y oscuros, son música pura, ritmo.  Con el libro he querido  homenajear al que es para mí el mejor escritor del mundo  y Lorenzo Mattotti es simplemente un genio. Mira, mira  esto”, me  dijo,  mientras señalaba una de las ilustraciones. “Siempre me había sentido fascinado por su Dr. Jekyll y Mr. Hide ilustrado. Sabía que trabajaría con él. Cuando le llamé , insistí en que se sintiera libre y no estuviera condicionado por el texto, en que se empapara de Poe”.

 

 La génesis de The Raven está en PoeTry, el espectáculo que ideó en 1996 con Robert Wilson, un artista del teatro de vanguardia, que ya había colaborado con Phillip Glass (Einstein on the Beach), Heiner Müller, Tom Waits, William Burroughs, David Byrne y Rufus Wainwright. Lo compuso como si fuera una ópera contemporánea y, después de su estreno en Hamburgo,  llamó a sus amigos músicos para grabar un doble CD, ya con el nombre de The Raven:  David Bowie, con quien no había vuelto a grabar desde que el británico le produjo su mítico Transformer; el gran Ornette Coleman, su mujer Laurie Anderson y  el entonces casi desconocido Antony, de Antony and the Johnsons, que había dedicado una canción y la portada de su álbum de debut a Candy Darling, la actriz transexual fetiche de Andy Warhol que acabó suicidándose. Su devoción por Poe hizo que quisiera publica los textos –hay un diálogo entre el viejo Poe y el joven Poe que pueden leerse como una transposición del Viejo Reed y el impetuoso  Reed de la Velvet Underground- y para ilustrarlo, nadie mejor que Lorezo Mattotti.

 

Mattotti me había contado que Lou le había pedido “que escuchara muchas veces The Raven, el ritmo de su música, de sus palabras y que me dejara seducir por la atmósfera para que mis visiones salieran libremente en mis trazos. Hemos luchado el uno con el otro e intercambiado ideas. Desde mi punto de vista este libro es completamente diferente de mis otros libros ilustrados porque está impregnado de muchos estilos. Mis dibujos crean un mundo de símbolos e imágenes que creo que enriquecen el texto¨.

 

La imagen que durante la cena en mi casa de Palma estaba embelesando a Reed era la que habíamos elegido para la portada. Una figura que representaba  el miedo, el espanto, los lugares que dejamos en penumbra, pero que siguen latiendo en nuestro interior sin que queramos reconocerlos. Y recordé que el prólogo que había escrito Lou Reed a propósito de The Raven decía lo siguiente: ¨Poe, fue, por supuesto, el primero. Poe lo era todo. Siempre he pensado que algunos escritores poseen la habilidad de atrapar sus peores miedos, sueños y pesadillas, y volcarlos directamente en su trabajo. Los mejores los convierten en arte. Esta capacidad de conectar con las esferas del miedo y los duendes de lo perverso -el deseo de hacer aquello que sabemos que está mal-, las historias y visiones que normalmente nosotros censuramos y catalogamos como pesadillas que debieran ser olvidadas, son las que hemos de confiar a la magistral capacidad y compromiso de Poe. El amor, la visión de la muerte del ser amado, los crímenes, los celos… Él los conocía bien y exploró como nadie esa gama de emociones y su ritmo poético.”

 

 Me di cuenta de que Lou Reed, bajo su pose de excéntrico cascarrabias y su eterna chupa de Rick Owens, era en realidad un gran tímido que escondía su fragilidad. “Laurie Anderson –insistía- es luminosa y bondadosa, yo no. Yo nací en Brooklyn”. Y me habló de Warhol, de la Factory, pero sobre todo de sus proyectos de seguir reinventando la música, de no dejarse sobornar por la inercia del tiempo. Tiene 63 años, pero cuando al día lo vi tocar  con su Metal Machine Trio, el escenario tronó con una tormenta  de ruido y furia y se serenó con delicados oasis sónicos, sacando música del silencio. Como él, como Poe. Música y poesía para aplacar el oleaje interno del desasosiego. 

*Diana Zaforteza le dedicó este estupendo artículo a su encuentro con Lou Reed. El sello Alfabia, que ella codirige, ha publicado su libro 'Tha Raven'. Diana me ha enviado muy gentilmente este artículo que apareció en 'El Periódico de Cataluña'. 

NACE SOMOSARTEZAR

NACE SOMOSARTEZAR

 

NACE SOMOSARTEZAR

 

Somos una asociación cultural que se fundó con la intención de desarrollar proyectos culturales que individualmente era imposible llevar adelante.
Somos los responsables del Live Painting que pretendemos llevar a cabo en 2011 ocupando más espacio de la riberas. Casi 1 KM.
También de los conciertos debajo del puente de piedra que continuaremos a partir de la primavera que viene.
A partir de Enero nos hacemos cargo de la programación de Espacio Orienta, espacio dedicado a la fotografía.
También nos haremos cargo de un proyecto completamente nuevo que tiene que
ver con el Club Deportivo Náutico que a partir de Enero volverá a funcionar y tendrá un nuevo espacio cultural que gestionaremos nosotros.

Habrá exposiciones, presentaciones de libros, alguna actuación musical y conferencias y debates.

Pretendemos que se convierta en un referente en la ciudad, no solo del arte, si no del debate de modelo de ciudad y futuro de
Zaragoza. Esperamos dar sorpresas.
Nuestra intención es dar oportunidades a jóvenes creadores que no tienen ninguna puerta abierta.
Crear nuestros propios proyectos y ayudara llevar a cabo los de otros. Revitalizar las riberas del Ebro a través de la cultura.
Eso es un poco todo más o menos.

Aquí está nuestro blog en el que contamos lo que hacemos y lo que nos gusta de lo que otros hacen:

http://somosartezar.blogspot.com/

 

*La foto: 'Live Painting 2010'..

VALERIA BERGALLI: DIEZ AÑOS DE MINÚSCULA, LIBROS DE COMPAÑÍA

Valeria Bergalli, retratada por José Miguel Marco.

La escritora suiza Annemaria Schwanzerbach.

Valeria Bergalli nació en Buenos Aires, residió en Italia y en Colonia, y se afincó en Barcelona, donde creó hace ahora una década la editorial Minúscula con el afán de publicar "libros que hagan compañía, de pequeño y cuidado formato, que puedan llevarse en el bolso o un bolsillo y que sean elegantes en el papel, en la tipografía o en las solapas; libros singulares, de autores que tienen una mirada especial sobre las cosas y el mundo".

El libro forma parte del universo de esta mujer políglota que descubrió, a los cinco años, la figura compleja de su abuelo materno, el pintor, dibujante e ilustrador Athos Cozzi, que le mostraba, en Buenos Aires, sus dibujos de cuentos de hadas o de Dumas, sus bocetos y acuarelas, y le decía: "Esto que aquí ves volverás a verlo, dentro de unos días, de otra manera". Esa manera era el libro, encuadernado, cosido, con sus letras y "con otra presencia: la del autor del texto. Me impresionó la edición ilustrada que hizo de ’La isla del tesoro’ de Robert Louis Stevenson, que es un autor decisivo en mi vida. Es uno de mis autores favoritos, junto a figuras como Kafka, Anton Chejov o James Joyce, pero con el paso del tiempo lo que más me fascina de su obra son sus ensayos".

Aquella edición -"la conversión de un proyecto en materia, en un objeto fascinante"- la marcó mucho, como la marcarían los libros que alimentaron su formación como lectora. "Esa transformación de unos folios, de un disquete o de un pdf en libro me sigue pareciendo un deslumbramiento". El deseo de ser editora se iba cociendo a fuego lento porque "la lectura ha representado la mayor compañía de mi vida y las lenguas han representado para mí un desafío, un instrumento y un juguete".

Alemanes, singurales y raros

Durante su larga residencia en Colonia, Valeria descubrió a un puñado de autores cuya vida y cuya escritura fue interrumpida por la experiencia del nazismo o de complejas convulsiones sociales: Joseph Roth, Anemarie Schwarzenbach, por citar algunos nombres.

"A mí me ha preocupado ir creando un catálogo coherente con autores singulares que, además de su indudable calidad literaria y de la búsqueda de la excelencia, tengan una cierta marginalidad. Me gustan los raros de la literatura". Minúscula posee tres colecciones: Alexanderplatz rinde homenaje a la novela de Alfred Döblin, ’Berlín Alexanderplatz’, pero también a la novela urbana y es una manera de "ir directo al corazón de una urbe que es el otro corazón de Europa. Uno es París y el otro es Berlín, una ciudad que se truncó con el nazismo. Era el ámbito de la filosofía, de la creación, abría ventanas a una Europa distinta. Ahora Berlín es una ciudad infinita, inagotable e indomable, es la ciudad de la creación y de los ámbitos de la libertad que atrae a los jóvenes".

Ánchel Conte, Mercè Ibarz y Valeria Bergalli, en la librería Anónima de Huesca.

La segunda colección es Paisajes narrados, de viajes, impresiones y relatos con un punto de vista original centrado en países, regiones o espacios imaginarios, como ’París Francia’ de Gertrude Stein, ’Guía de Mongolia’ de Basara, ’La tierra retirada’ de la aragonesa Mercè Ibarz. Y Vuelta de hoja es la colección más reciente de libros que indagan en zonas polémicas o poco conocidas a través del ensayo o la autobiografía.

"Como editora me resulta difícil definirme, pero creo que hay algunos mojones o hitos en nuestras publicaciones como ’Verde agua’ de Marisa Madieri, que plantea el exilio y la experiencia de frontera, un tema recurrente en nuestras colecciones", señala.

Valeria Bergalli cita otros títulos, en ralidad los citaría todos: ’La lengua del Tercer Reich’ de Victor Klemperer, sobre la manipulación del lenguaje; ’El sexo y el espanto’ de Pascal Quignard, “la mejor obra de no ficción de un gran narrador”; ’El mar no baña Nápoles’ de Ana María Ortese, redactado con una "escritura histérica" que habla de la ciudad y que le obligó a la autora a salir corriendo de ella. "Y, para acabar -señala la editora- me gustaría subrayar ’El amor del adversario’ de Hans Keylson, una novela espléndida que aborda la atracción irresistible de un personaje terrible como Hitler".

 

Minúscula. Editorial que cumple 10 años y lleva publicados unos 70 títulos. Se presentó hace unos días, con una gran fiesta, en la librería Cálamo de Francisco Goyanes.

FALLECE CARLOS EDMUNDO DE ORY

Acaba de fallecer el poeta gaditano Carlos Edmundo de Ory (1923-2010), fundador del Postismo como Eduardo Chicharro y Silvano Sarnesi, gran amigo de autores aragoneses como Antonio Fernández Molina, Raúl Herrero, Alfredo Saldaña o Antonio Pérez Lasheras. Alfredo y Antonio le publicaron en Mira su libro ‘Las patitas de la sombra’, un libro fundacional del Postismo. Ory fue fundamental también en la trayectoria de Miguel Labordeta y en su viraje hacia el postismo y, posteriormente, hacia el expresionismo. Su lírica, personal, radical y dotada de un gran sentido del humor, es capaz de mezclar el postismo, el juego de palabras, un cierto primitivismo y el surrealismo con una fórmula muy personal llena de chispazos. Copio aquí cuatro textos de su libro ‘Los sonetos’. Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores reunió su poesía en 'Música de Lobo. Antología poética, 1941-2001', que preparó su gran conocedor Jaume Pont.

 

 

 

UN VERSO MÁS

Un verso más Dios mío y otro día 

y un paso más y un llanto más si cabe

Pues que al verme vivir tan poco grave

digáis que es porque vivo todavía

Pensar qué es esa cosa la alegría

que se me va del alma como un ave

que me deja una pluma y no lo sabe

y alimenta de alpiste mi agonía

Solo en mi cuarto me voy viendo viejo

en la mentida risa ante el espejo

o en el beber o en el dejar el vaso

Pero cada mañana como todos

vuelvo del sueño donde estoy de codos

y un verso más y un día más y un paso

 

 

EROS TREMENDUM

 

En la noche del sexo busco luz

y encuentro más y más oscuridad

mi cuerpo es sacro y sacrifica edad

sin tiempo sobre el tuyo cruz con cruz

Subo y bajo y gravito mi testuz

cae sobre el muro de tu atroz ciudad

sin puertas donde al fin me da mitad

de entrada a la tiniebla un tragaluz

Mantel mi espalda cubre los manjares

mis brazos y mis piernas son a pares

con los tuyos en forma de escorpión

Las dos manzanas mi contacto deja

y duerme como un vaso en la bandeja

de tu vientre mi en

 

(París, 10 noviembre 1961)

 

 

Con Ángel Petisme en Zaragoza.

DENISE

 

Cuando pongo mis manos de metal

mis manos primitivas sin destreza

en tu pelo abundante donde empieza

tu cuerpo que respira amor mortal

Cuando tocan mis dedos tu total

altura de los pies a la cabeza

sin que me tiemble el pulso amo la pieza

maravillosa de tu ser carnal

Y entonces de quietud y roce puro

tu mirada me vence llena de aguas

y tu silencio femenino me arde

De repente de acción me transfiguro

desciendo mi contacto a tus enaguas

y te desnudo y te amo y se hace tarde

 

 

 

MÁQUINA DE DOLOR

 

Máquina de dolor es ya mi ser

y mucho tiempo hace que funciona

tengo un motor moderno en mi persona

que nadie puede oír ni puede ver

Hago un ruido enorme al despertar

y echo un humo espantoso todo el día

igual que un tren sin freno en una vía

oculta en largo túnel bajo el mar

Humanamente cumplo una condena

y una locomotora es mi destino

que no agota su carga de carbón

Sólo de noche soy una ballena

en un grandioso sueño submarino

donde nada feliz mi corazón