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Antón Castro

borradores 121010

El programa contiene:

Actuación musical y entrevista: Carmen París. Plató: Áurea Martínez, realizador de cine, y Jorge Asín, actor. Reportajes: ‘Mudéjar’, con Gonzalo Borrás; Gervasio Sánchez, Premio Nacional de Fotografía; Eduardo López Banzo, director de Al Ayre Español e hijo predilecto de Zaragoza; ‘Graduados 2010’, desde el Centro de Historia: hablan los comisarios Sergio Sevilla y Manu Azcona; ‘Oferentes’, un reportaje fotográfico de Vicente Almazán del día del Pilar de 2009.

 

 

*Este programa se redifunde esta mañana a las doce y diez de la mañana.

PASEO POR BARCELONA

Ando por Barcelona. Llegué ayer por la tarde. Me encuentro con algunos amigos entrañables:

 

-Quedo con Sergio Vila Sanjuán, el escritor y periodista que dirige ‘Culturas’ en ‘La Vanguardia’. Hablamos de todo: de literatura, de periodismo, y asoman a nuestra charleta un montón de nombres: Juan Ramón Masoliver, su sobrino Tono Masoliver, Jesús Moncada y su pasión por el Ebro, Tomás Salvador (Sergio y Marcos Ordóñex publicaron sus primeros textos policíacos en ‘La prensa’, en un proyecto que coordinaba Salvador) y recordamos a un mito de nuestra juventud: el esquiador y campeón de motociclismo Víctor Palomo.

 

-Cita de editores en el Caixaforum. Llego muy tarde, y no puedo asistir al acto. Ignacio Martínez de Pisón dice que ha estado muy bien. Por allí andaban, entre otros, Malcom Otero Barral, Luis Solano, Esther Tusquets (que conservaba muy buen recuerdo de su paso por ‘Borradores’ con la novela autobiográfica ‘Bingo’), Miguel Aguilar, Mónica Martín, Mónica Carrasco y, entre otros, Paula Cifuentes, recién regresada de París y punto de terminar su nueva novela histórica, y María Lynch, agente literaria, compañeras de Malcom y Miguel. Conocí en ‘El Giardinetto’ al encantador hijo de Leopoldo Pomés. Hablamos de su padre, de la fotografía, de su madre Karin y de que Leopoldo Pomés prepara una gran exposición para Londres a principios de 2011.

'CERRADO POR MELANCOLÍA': BLAISTEN

 

TROPO EDITORES PRESENTA CERRADO POR MELANCOLÍA,

DEL CUENTISTA ARGENTINO ISIDORO BLAISTEN




«Cerrado por melancolía» fue el cartelito que el ocurrente escritor Isidoro Blaisten puso al clausurar, en 1981, la librería que tenía en una galería en San Juan y Boedo, Buenos Aires. Fue su modo de reconocer uno de sus fracasos profesionales y comerciales, que, afortunadamente para sus lectores, terminaron llevándolo a volcar su energía en el oficio de escribir. A partir de entonces destacará como cuentista. Cuando se le preguntó por qué eligió escribir relatos, Blaisten sentenció: «No sé si el cuento es una manera de vivir como la poesía, pero sé que escribir cuentos es una manera de mirar».


El libro de igual título que el cartel es una de las obras más aplaudidas de Blaisten. Un libro de relatos, género que cultivo el autor casi en exclusividad, que susurra desde el humor, desde el absurdo, desde la carcajada.




SOBRE EL AUTOR



El argentino Isidoro Blaisten (1933-2004) combinó el ejercicio de la literatura con su oficio de librero de barrio. Está considerado uno de los mejores cuentistas de finales del siglo XX. Entre sus libros, destacan La felicidad (1969), La salvación (1972),  El mago (1974), Dublín al Sur (1980) (Premio Nacional de Literatura), Cerrado por melancolía (1982), A mí nunca me dejaban hablar (1985), Carroza y reina (1986) y Al acecho (1995), así como de la novela Voces en la noche (2004).

 

*Nota de Tropo, dirigida por Mario de los Santos y Óscar Sipán. La foto de Isidoro Blaisten la tomé de este blog toca-yos.blogspot.com

ELOGIO ARREBATADO DE LA AMADA

La última vez que estuve en A Coruña dormí en casa de Xoan Abeleira, muy cerca del mar. Uno de mis antiguos sueños es tener una vivienda en la ciudad de cristal cerca del mar. Aquel día visitamos librerías, nos encontramos con amigos, paseamos. Y al final de la noche, cuando llegamos a casa (una casa de artista, llena de detalles: fotos, arte, libros por doquier, instrumentos musicales) casi sin previo aviso Xoán Abeleira comenzó a leerme un poema. Un poema estremecedor, de amor y locura, del amor y sus abismos, del amor y de sus dolorosos secretos, de amor y de la súbita corriente de destrucción o de sombra que envuelve la vida de dos amantes. Un poema que por un instante me resultó casi insoportable: percibí que allí había una historia real, una inmersión en lo indecible, acaso en lo inconfesable, una liberación de una pesadilla. Nunca un poema en gallego me pareció tan hermoso, tan descarnado, tan terrible, una doliente exaltación de la pasión, el volcán del desespero. Hace unos días me llegó a casa ‘As nosas sombras no Xardín de Serralves’ de Xoán Abeleira –poeta, fotógrafo, narrador, rapsoda, traductor de Syliva Plath, de Ted Hughes, de Rimbaud, etc.- y comprobé que lo que me había leído era exactamente la primera parte del poema que da título al conjunto. Ese poemario inaugura la colección Maldoror del sello Franouren.

Creo que pocas veces había leído un poemario tan intenso de amor. De complicidad, de tragedia, de presencias acechantes que vienen desde el fondo del tiempo para aniquilarlo todo: la belleza del mundo, la intensidad de la convivencia, la sed de creación, la caligrafía del paisaje de una intimidad. El amor con todos sus matices. ‘As nosas sombras no Xardín de Serralves’ es una mirada a la perplejidad, al enigma que envuelve a los seres humanos. Es un viaje al fuego y su envés, es una declaración inmensa de afecto a una amada que huye y que parece disolverse en las invencibles tinieblas que germinan desde el pretérito. Es un paseo por la palabra como instrumento de redención y de catarsis. Y es también una forma de entender la poesía: quizá nunca haya escrito con tanta verdad Xoán Abeleira. Ha abierto su corazón y brota la sangre, el desgarro, la pérdida. No es frecuente encontrar un libro así: los sentimientos de tan intensos se palpan, exudan la luz y las heridas, estallan como el oleaje ante el roquedal. Y hay algo que llama poderosamente la atención: la escritura, el gallego empleado, su textura moderna, sin duda, pero a la vez llena de juegos de palabras y poseído, en ocasiones, por expresiones antiguas, coloquiales, que dan una idea de intemporalidad y de vinculación a una lengua de raíz, rural, que  acentúa el diálogo con la naturaleza y con la materia misma.

Xoán Abeleira ha escrito el libro de su vida. Más que escribirlo, ha vuelto a vivir el libro de su vida, de una intensa relación, de un amor que se agiganta en cada verso mientras se pierde y se desmorona. No es un libro fácil: ni fácil en su escritura, ni fácil en la exposición de los afectos -descarnados, violentos, humanísimos: de un enigma turbulento- y sus numerosos meandros, ni es fácil de asimilar: es bello y maldito a la vez, es esperanzador y desesperado, es un canto y un llanto, son las palabras de un poeta que ha hecho arte del desconsuelo tras haber querido tanto, tras seguir queriendo mucho. Isak Dinesen decía que “todas las penas del mundo pueden aliviarse si se meten en un buen relato”. Xoán Abeleira parece haber hecho eso exactamente. Ha querido fijar para siempre la historia de un amor roto. Un amor oceánico. El elogio arrebatado de la amada.

 

Autorretrato de Xoán Abeleira.

 

As nosas sombras no Xardín de Serralves. Xoán Abeleira. Ediciones Franouren. Colección Maldoror. Ourense, 2010. 160 páxinas.

BORRADORES, ESPECIAL DEL PILAR, A LA 1.30

BORRADORES, ESPECIAL DEL PILAR, A LA 1.30

BORRADORES: ESPECIAL DEL PILAR

 

[Actuación musical y entrevista: Carmen París. Plató: Áurea Martínez, realizador de cine, y Jorge Asín, actor. Reportajes: ‘Mudéjar’, con Gonzalo Borrás; Gervasio Sánchez, Premio Nacional de Fotografía; Eduardo López Banzo, director de Al Ayre Español e hijo predilecto de Zaragoza; ‘Graduados 2010’, desde el Centro de Historia: hablan los comisarios Sergio Sevilla y Manu Azcona; ‘Oferentes’, un reportaje fotográfico de Vicente Almazán del día del Pilar de 2009.]

 

La cantante Carmen París cantará dos temas –‘En mi pecho’ y ‘Distancia espeluznante’- en el programa Borradores, que se emite esta noche del Día del Pilar, y se acompañará al piano. La cantante de discos como ‘Jotera lo serás tú’, ‘Incubando’ o ‘P’a mi genio’ habla de su música, de la jota, del influjo de su padre o de la canción ‘Somos’ de José Antonio Labordeta que cantará el día 17, a modo de colofón a las fiestas pilaristas.

También están invitados al plató la realizadora Áurea Martínez y el actor y guionista  Jorge Asín, que encarna a Francisco de Goya en un corto sobre el pintor: ’Dato primitivo 4. 1781: Caso Goya’, del que son autoras la citada Áurea y Montserrat Soto. En esta vídeo-instalación, que se exhibe en el Museo de Zaragoza, el pintor y su amigo Martín Zapater (encarnado por el actor zaragozano Gabriel Moreno) hablan de sus proyectos de pintura mural para el Pilar y de los problemas que han surgido con el Cabildo que le llevaron a decir: “Que en acordarme de Zaragoza y pintura me quemo vivo”.

Borradores, además, ofrecerá un amplio reportaje sobre la exposición ‘Mudéjar’ de la mano de su comisario Gonzalo Borrás, que explica las claves de una muestra compuesta por 150 obras, y distribuida en tres partes: la decoración, la arquitectura y el mundo de los objetos. Gervasio Sánchez, fotoperiodista y Premio Nacional de Fotografía de 2009, recibe al equipo del programa en su casa y explica sus métodos de trabajo, sus proyectos, qué fotógrafos le han marcado, etc. En el Centro de Historia puede verse un ambicioso proyecto, ‘Graduados 2010’, con obras de los centros artísticos de Zaragoza, Huesca y Teruel, en la que muchos jóvenes estudiantes y artistas muestran sus fotos, esculturas, diseños, pinturas, y obras de videodanza, etc. Eduardo López Banzo, director del grupo Al Ayre Español e hijo predilecto de Zaragoza, explica su trayectoria, habla de los próximos repertorios, mientras pasea y viaja por los interiores del Auditorio. Y el diseñador y fotógrafo Vicente Almazán es el responsable de una curiosa colección de fotos de la gente que participó en la Ofrenda el doce del Pilar de 2009. La serie fue realizada con una cámara pequeña entre la plaza de Aragón y la plaza del Pilar.

 

Borradores. Esta noche, a las 1.30 [Redifusión: el sábado 16, a las 12.05]. En Aragón Televisión. Se puede ver por internet. Producción CHIP. Redacción: Ana Catalá Roca y Carlota Muñoz. Regidor: Marcos Sánchez. Producción: Natalia Chicón. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Realización: Teresa Lázaro. Dirección: Antón Castro. (Las fotos son de Carmen París, La Torre Nueva, fotografiada por los Coyne, Martín Zapater, visto por Goya, Eduardo López Banzo y Gervasio Sánchez.)

 

La primera foto corresponde a Vicente Almazán. Carmen ensayaba sus textos; me acerco y le sugiero que empecemos por una jota de su primer álbum...

PACO, POR VICENTE ALMAZÁN

PACO, POR VICENTE ALMAZÁN

Paco, el vendedor de periódicos, retratado por Vicente Almazán.

HISTORIA DE UNA AMISTAD LITERARIA

HISTORIA DE UNA AMISTAD LITERARIA

Vargas Llosa: el Nobel generoso

 

Mario Vargas Llosa, el premio Nobel de Literatura, siempre se ha destacado por su generosidad: es un lector apasionado de Flaubert, Victor Hugo, John Dos Passos... O del recién galardonado Javier Cercas. Y también de Ignacio Martínez de Pisón (Zaragoza, 1960). Cuando el narrador publicó su libro ‘Enterrar a los muertos’ (Seix Barral, 2005), uno de sus primeros y más entusiastas lectores fue Vargas Llosa: adquirió el volumen, lo leyó fijándose en pequeños detalles y llamó a Toni Munné –responsable de la edición de sus ‘Obras Completas’ para Círculo de Lectores / Galaxia Gutenberg- para que le concertase una cita con el novelista. Mario Vargas y Patricia Llosa los recibieron en su casa de Madrid, solicitaron el servicio de un restaurante peruano y departieron de lo divino y lo humano con Pisón, con Toni Munné, con la traductora y agente literaria Mónica Martín y con Javier Cercas. Mario Vargas Llosa preguntó numerosos detalles del protagonista del libro, el escritor y traductor José Robles Pazos, represaliado por los suyos y desaparecido, y por Dos Passos, al que había vertido al español. Vargas Llosa siempre hace sentir importante a su interlocutor: apela a la inteligencia y se manifiesta con sensibilidad. En septiembre de 2007, cuando lo hicieron doctor honoris causa por la Universidad de La Rioja, cuyo rector es su hermano José, Pisón estuvo con él en Logroño y visitaron algunas bodegas. Al año siguiente, Pisón y Vargas coincidieron en el Hay de Segovia y posaron para Daniel Mordzinski. Se han vuelto a ver en Barcelona, con la pareja Munné-Martín, en restaurantes casi siempre de comida latinoamericana. Vargas Llosa habla del autor de ‘Manhattan Transfer’, de la red de represión estalinista en la guerra civil, de sus lecturas, y habla, sobre todo, de literatura, que para él es el fuego de la vida.

*Ignacio Martínez de Pisón, Mario Vargas Llosa y Bernardo Atxaga en el Hay de Segovia. La foto es del fotógrafo de los escritores por excelencia: el infatigable Daniel Mordzinski. Este artículo apareció ayer en mi sección 'Cuentos de domingo' de Heraldo de Aragón. 

VERÓN: LA MÚSICA, EL SILENCIO, LA LUZ

VERÓN: LA MÚSICA, EL SILENCIO, LA LUZ

José Verón Gormaz ha sido atleta, es fotógrafo que persigue luces y brumas, y es escritor. Podríamos decir de él que es esencialmente poeta. Un poeta de palabras precisas que mira hacia el paisaje y hacia sí mismo, hacia la naturaleza indómita de su raíz más honda. Esa, de manera simplificada, es una de las constantes de su poética: en algunos libros se ha inclinado más hacia el exterior, el lenguaje de las estaciones; en otros se ha tornado un poeta metafísico, incluso doliente, capaz de expresar el desgarro del naufragio (la enfermedad) o las incertidumbres de vivir. José Verón Gormaz viaja siempre, escribe, fotografía: es un ladrón de luz, es un calígrafo insomne. Su nuevo poemario ‘El viento y la palabra’ (Centro de Estudios Bilbilitanos/ IFC, 2010, 88 páginas) es quizá su libro más perfecto, más intenso, un poemario que resulta una exaltación del lenguaje, de la emoción, del ritmo y de la metafísica. Es un libro directo, accesible, pero está más allá del paisaje y del cuerpo, de la emoción y de lo cotidiano. El poeta dialoga con el paisaje con afán de trascendencia, el poeta se desnuda desde la claridad y la sombra, el poeta camina sereno y a la vez estupefacto, el poeta se enfrenta al tiempo. Al tiempo inmortal: a la memoria, al presente, a lo que seremos después de transformarnos en polvo. Como señala el escritor y profesor Javier Barreiro es un libro con un protagonista definitivo: el silencio. El silencio está en todas partes como un escenario o un estado de ánimo en medio de tantos escenarios. El silencio es una aspiración y a la vez es una certeza: “…y el silencio se viste de silueta”, dice, o cierra así el volumen, “Después vuelve a buscarse entre las sombras // y se entrega al silencio para siempre”. Como son certezas el lenguaje, la soledad, la nostalgia y la música, que ocupa la tercera parte de un libro medido, inspirado, que explora lo inefable y que está dedicado a José Verón Goyeneche, su primer nieto.

 

*Esta fotografía de José Verón Gormaz está tomada en Calatayud y se llama ’El regreso’.