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Antón Castro

II. DE POESÍA. DAVID MAYOR

II. DE POESÍA. DAVID MAYOR

David Mayor, poeta, editor y crítico literario, responde al cuestionario sobre el estado actual de la poesía en Zaragoza y Aragón.

 

¿Está ocurriendo algo especial con la poesía? Vuelve a leerse, se organizan recitales, ciclos poéticas, se programa en los bares, se intercala con la música?

Más que algo especial, lo que ocurre es una normalización de la poesía, pues lo normal en la vida cultural de una ciudad es que ocurra lo que ocurre ahora, incluso más diría yo, sobre todo en una ciudad como Zaragoza, donde por su población debería haber gente para todo. También es cierto que ha llegado una nueva generación de poetas con un ímpetu muy notable que ha sabido trasmitir su vitalidad como en las décadas anteriores no se había hecho. Estos nuevos poetas han resituado la poesía dentro del marco de la cultura popular zaragozana sin abandonar, más o menos según el escritor, el perfil literario que, a mi entender, siempre debe tener el género.

 ¿Hay o ha habido algún fenómeno específico que permite ser optimista sobre el lugar de la poesía?

 Al margen de la vida pública de la poesía y de los poetas, el lugar de la poesía sigue siendo el mismo de siempre: el de las palabras. Habrá que ser optimistas siempre que las palabras con todas sus vertientes, vericuetos y sentidos contaminen la curiosidad de cualquiera, que alguien ajeno al microcosmos de los iniciados en lo literario reconozca en las palabras algo que excede la mera comunicación. Y dicho esto, es cierto que en Zaragoza en el último lustro se han consolidado varios fenómenos que alimentan el optimismo de la poesía en la ciudad. De un lado, la editorial Eclipsados, con Nacho Escuín al frente, siempre abierta a la búsqueda de nuevas voces; y de otro, el fenómeno del Spoken que acerca la poesía a públicos supuestamente ajenos a la literatura y que en Zaragoza tiene un firme valedor en Octavio Gómez Milián.

¿Podría decirse que hay una revitalización, una resurrección, que la poesía es una forma nueva / antigua de transgresión y rebeldía?

-No sé, Antón, esto de la transgresión y la rebeldía… puede entenderse de distintos modos. Forma parte de la iconografía juvenil de muchos nuevos escritores pero también hay otros que lo celebran como una perpetua impostura. Para unos, una asumida ingenuidad; para otros, un modelo de artificio. Con los dos se puede hacer literatura, hasta buena literatura. No obstante, nunca debería olvidarse que hay otros modelos poéticos de transgresión y rebeldía. Y me refiero exclusivamente a lo literario. Pienso en poetas como René Char o Paul Celan por ejemplo. ¿Este tipo de poesía se está revitalizando?  En general no, pero esto de la poesía es particular y en particular me acuerdo de Pablo Lópiz.

En la foto, retrato de Paul Celan.

¿Qué líneas de trabajo, qué estéticas son las dominantes?

No creo que haya estéticas dominantes. Poco tiene que ver el acercamiento a la realidad que tiene la poesía de Nacho Escuín con la carga simbólica de Ángel Gracia o la atención casi juanramoniana de Juan Marqués con el subrayado pop de Octavio Gómez. Sin embargo, conviven. Lo que caracteriza nuestro momento es la convivencia de estéticas muy distanciadas. 

 ¿Cómo es el lenguaje?

Posiblemente parte del éxito de la poesía última se debe a que el lenguaje, sin abandonar la búsqueda formal, se ha alejado del hermetismo que caracteriza a parte de nuestra tradición poética y ha buscado referentes inmediatos en la realidad fácilmente reconocibles por un lector anónimo.

¿Han sido, están siendo importantes los premios?

Los premios siempre son importantes para el que los recibe. Además garantizan la publicación de un libro. Un poeta con una voz personalísima como Dolan Mor lo leemos gracias a los premios. En Zaragoza, los premios sí que han generado expectativas entre los nuevos lectores y escritores de poesía. Luego esos libros deberían estar bien distribuidos y no sólo en el ámbito local. Pero ese ya es otro asunto… Personalmente, me cuesta entender la literatura en el marco de una competición, sin embargo muchas veces las circunstancias mandan.

Una poética personal…

No te preguntes para qué ni cómo escribes sino por qué.  

Autores, libros de referencia, maestros.

Mi maestro es José Luis Rodríguez García, una persona con tanta generosidad como cultura.

José Luis Rodríguez García, autor de 'Las voces del desierto'. Interpretación al retrato de Pascual Berniz, realizada con motivo de unas jornadas poéticas que se desarrollaron en Teruel durante varias temporadas coordinadas por Antonio Losantos.

¿Los cinco o diez autores del momento, si puede ser menores de 40 años?

Citaría a Pablo Lópiz. A Juan Marqués. A los que podrían llamarse entorno original Eclipse: Ignacio Escuín, Almudena Vidorreta, Raúl García, Jesús Soria. Al grupo del 22: Ángel Gracia, Jesús Jiménez, Ortiz Albero, Miguel Serrano, Brenda Ascoz, Ana Muñoz, Nacho Tajahuerce y Octavio Gómez Milián. A Carmen Ruiz. A Puritani, Daniel Rabaneque y Julio Donoso. A Raúl Herrero y sus Libros del Innombrable. A Clara Santafé y David Liquen. A Dolan Mor y Eduardo Fariña. A Julio José Ordovás. Todos con libro publicado y creo que menores de cuarenta años.

¿Cuáles han sido los dos o tres libros importantes del último lustro?

Destacaría Fundido en negro de Jesús Jiménez, Un tiempo libre de Juan Marqués, Habrá una vez un hombre libre de Ignacio Escuín, Cuaderno de sublevaciones de Pablo Lópiz y Libro de los ibones de Ángel Gracia. Son cinco, lo siento. Cada uno de estos libros es una señal hacia un marco de referencias distinto. Representan la diversidad y la riqueza de propuestas de la poesía aragonesa contemporánea con la misma solvencia que puede tener la poesía escrita en español en cualquier parte del mundo. Libros contemporáneos en el rigor de la palabra, que beben de muchas tradiciones, literarias o no, que podrían ser norteamericanos, japoneses o franceses pero que encuentran su autenticidad en la expresión de un castellano que va más allá de los significados y significantes para decantarse por el sentido. Y cada uno de ellos se decanta de distinto modo: recreando discursos culturales (Jiménez) o reflejando la realidad de un acontecer sinuoso (Escuín), atendiendo a la revelación que esconde lo inmediato (Marqués y Gracia) o construyendo un artefacto de sutil utilidad (Lópiz). Libros que rebasan los límites de la lírica y convocan un nuevo espacio para el poema que ya no es el del verso ni el de la prosa convencional.

EL AMOR, SEGÚN PEDRO SALINAS

EL AMOR, SEGÚN PEDRO SALINAS

PARA VIVIR NO QUIERO...

Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».

 

*Uno de mis poemas preferidos de Pedro Salinas. Me gustó mucho esta foto que encontré en internet, pero no he podido saber de quién es. Cuelgo el poema y la foto en homenaje al amor, a los enamorados y a la belleza.

I. DE POESÍA. CARMEN RUIZ FLETA

I. DE POESÍA. CARMEN RUIZ FLETA

Hace unos días escribí en ‘Heraldo’ un reportaje sobre el momento que vive la poesía en Zaragoza y en Aragón. Se quedaron muchas cosas en el tintero. Voy a publicar algunas de las visiones completas de los escritores, editores, promotores y añadiré nuevas entrevistas, nombres, localidades, ciudades y focos, poco a poco. Empiezo con la de la joven poeta Carmen Ruiz Fleta que prepara un nuevo libro.

 

DIÁLOGO CON CARMEN RUIZ FLETA

-¿Está ocurriendo algo especial con la poesía? Vuelve a leerse, se organizan recitales, ciclos poéticas, se programa en los bares, se intercala con la música.

En este momento, hablar de poesía es, en muchos casos, sinónimo de celebración, de fiesta, de reunión. El poeta y el lector han decidido exponer su relación con la poesía, sacarla de la intimidad y compartirla. Y en esa "socialización" de la poesía ha sido fundamental su presencia como en los bares, en los sitios donde la gente se divierte, donde queda para hablar. Es curioso cómo mucha gente que nunca ha leído poesía o que siempre la ha visto como algo alejado de su vida, “se convierte” tras asistir a un recital. Eso es porque la descubren como algo radicalmente vivo.

-¿Hay o ha habido algún fenómeno específico que permita ser optimista sobre el lugar de la poesía? 

No lo tengo muy claro, pero sí creo que se ha extendido en muchos ámbitos la percepción de la poesía como una forma de expresión tan contemporánea como el rock o el cine. Eso, y la ampliación del número de poetas, lectores, editoriales y otras plataformas me hacen ser optimista sobre la vigencia de la poesía a día de hoy.

¿Podría decirse que hay una revitalización, una resurrección, que la poesía es una forma nueva de transgresión y rebeldía?

Es así en algunos casos. En otros, no lo es. Lo que está claro es que la poesía es una de las formas más puras en las que se expresa la voz personal. Con la poesía se pueden decir cosas que no nos atreveríamos a decir en la vida “civil”. Pero transgresión no significa iconoclastia o rechazo a lo anterior. Puede que una de las explicaciones al auge de la poesía, particularmente en esta tierra, es que se reconoce y se admira a aquellos que estuvieron antes.  

-¿Qué líneas de trabajo, qué estéticas son las dominantes?

Se habla de la nueva poesía social y, por otro lado, se habla de la poesía “de la experiencia”. A mí, a la hora de escribir o de leer poesía poco me importan esas divisiones. Creo que en muchos casos puede haber más compromiso en la plasmación de lo personal que en lo que habitualmente reconocemos como poesía social. Desde mi punto de vista, que no es ni el de un filólogo ni el de un estudioso del tema, las fronteras entre estéticas, corrientes o escuelas son asuntos que me suenan bastante arcaicos.

-¿Cómo es el lenguaje?

También en cuanto al lenguaje se han roto las fronteras. La poesía ha adoptado lenguajes de otros ámbitos, como la música. Hay tantas formas de expresión poética como poetas, pero creo que, en general, la poesía que se escribe ahora huye del lenguaje rebuscado y oscuro para convertirse en algo comprensible que puede encerrar significados muy complejos

 

¿Han sido, están siendo importantes los premios?

 Son importantes en la medida en la que hacen visible la obra de mucha gente, especialmente, de los jóvenes. Pero creo que los premios deben ir siempre acompañados de la edición del libro. Un premio meramente monetario es, indudablemente, apetecible, pero contribuye poco a promover la obra de un autor.

-Una poética personal…

La poesía como una herramienta para comprender la realidad y como la manera más saludable (hay otras, claro…) de habitar otros mundos. Poesía es sinónimo de vida.

-Autores, libros de referencia, maestros.

Te cito a vuelapluma algunos nombres que me parecen cruciales en el panorama poético nacional de los últimos años y sin distinguir generaciones: Carlos Marzal, Pablo García Casado, Luis Alberto de Cuenca, Olga Novo, Chantal Maillard, Jesús Jiménez, Manuel Vilas, Míriam Reyes, Ángel Guinda…

*Carmen Ruiz Fleta leyendo en el Candy. La foto es de Gustaff Choos.

DOS POEMAS DE ELÍAS MORO

Recibo esta carta, que también envía a un puñado estupendo de amigos, de Elías Moro Cuéllar:

Queridos todos:

 
Por si os apetece echarle un vistazo, aquí os dejo el enlace de una magnífica revista virtual donde acaban de publicarme (texto y voz) dos poemas inéditos.
Jordi Doce y José María Castrillón me han encontrado un hueco en el pasaje: 
http://lasrazonesdelaviador.blogspot.com/2010/02/elias-moro-2-poemas.html

 

elías moro / 2 poemas

Figurantes

A Juan Carlos Mestre


James Rufus Agee, que vivió durante dos meses con los aparceros de Alabama durante la gran depresión, escribió los guiones de La reina de África y La noche del cazador y murió de un infarto en un taxi de Nueva York.


El mayordomo de Maupassant, que nunca se recuperó del tercer suicidio de su señor.


Clarence Roberts, sicario de un gánster. Cantaba como tenor de su parroquia en el coro de los domingos y asesinaba por las noches.


Ramón Enríquez, pescador de tiburones, quien, contra todo pronóstico, murió una tarde de galerna con los naipes en la mano junto a los cestos de la carnaza.


Mario Ezequiel Brindisi, puntero derecho, virtuoso de la armónica con la que tocaba fados y boleros hasta hacernos llorar de alegría o desconsuelo.


Tom Nash, compinche de Mark Twain, patinador nocturno en el Mississippi al abrigo de los grandes vapores fluviales.

Juan Nepomuceno Carlos Pérez Vizcaíno, ese cuate escritor y fotógrafo que se hizo llamar Rulfo para que no se perdiera el apellido de su abuela por el sumidero del olvido.

 

 


Frank O’Hara, poeta y dramaturgo, combatiente naval en el Pacífico. Amante de Joe Brainard, murió arrollado por un vehículo en la playa de Fire Island, estado de Nueva York.

Ada Falcón, cantante de tango en la época de entreguerras, quien en la cumbre del éxito se retiró a un convento de clausura y se hizo monja franciscana.


José y Juan Viñals, tipógrafo y óptico respectivamente, poetas, hijos del panadero catalán que fundó el cementerio de Corralito, Argentina, allá por los años treinta, y del que fue uno de sus primeros moradores.


Pietro D’Abano, astrólogo y filósofo cuyo cadáver fue quemado por la Inquisición por haber tenido tratos con el diablo.


Mariano Azuela, escritor de los pobres, médico del ejército de Pancho Villa.


Fermina Ocaña, natural de Uclés, provincia de Cuenca. Modista privada al servicio de los Peñasco, sobrevivió al hundimiento del Titanic, peregrinó a su pueblo por cumplir una promesa, y abrió una pensión en Madrid, lo más lejos que pudo del mar, a donde no regresó jamás.


Johannes Kepler, matemático y astrónomo estudioso de las órbitas planetarias. Viudo de dos esposas y superviviente de varios hijos, murió solo y pobre en una ciudad extraña intentando cobrar una deuda para aliviar sus penurias.


Gutierre de Cetina, soldado y poeta, por este orden, autor de los más bellos madrigales, muerto en un duelo a espada bajo la ventana de su amada.


Andrés Cepeda. Anarquista y homosexual, letrista de tangos. Algunas de sus letras fueron cantadas por Gardel.


Carl Ludwig Long, saltador de longitud alemán. Aconsejó a Owens sobre cómo efectuar su último salto en los Juegos del 36. Perdió el oro frente a él y se ganó el odio de Hitler, quien lo envió a morir en el frente de Sicilia durante la Segunda Guerra Mundial.


Antoine de Tounens, procurador de los tribunales franceses, masón, que se autoproclamó Rey de la Araucania y la Patagonia. Deportado en cuatro ocasiones desde la República Chilena, acabó sus días viviendo de la caridad de un sobrino carnicero.


Daniel Moyano. Escritor argentino, italiano, indio y español. De chico robaba fruta con quien luego sería el «Che» en el huerto cordobés de Manuel de Falla. Violinista en el Cuarteto de Cuerda y Orquesta de Cámara de La Rioja. Murió en el exilio.


La dirección pone en conocimiento de los señores espectadores que en caso de fuerza mayor este elenco de figurantes se hará cargo de la representación.


No se devolverá, en ningún caso, el dinero de las entradas.

 


Fugaz

lo que tarda una cerilla en consumirse
tras la chispa y el fulgor de la madera y el fósforo
el aleteo de tus párpados antes del sueño en que me sueñas
la mudanza de las aves y las hojas en los noviembres
                
del calendario

la gota de sangre y sus misterios bajo la lupa del miedo
el mugido espeso de las reses camino del matadero
el llanto salobre y a solas del navegante y el farero
el abdomen de la abeja preñado de polen
esa nube que se extingue con la tarde
el exacto vaivén de la plomada certificando lo recto
el temblor del filamento cuando concibe la luz que nos alumbra
la boca azul del alarido y las escarchas del frío

lo que siendo fugaz permanece en nosotros,
terco y ligero como este dolor
que nunca acaba
de írseme del pecho


 

 


Elías Moro (Madrid, 1959) es autor de los libros de poesía Contrabando (Editora Regional de Extremadura, Mérida, 1987), Casi humanos (bestiario) (Germanía, 2001), Palos de ciego (El Pájaro Solitario, 2002), La tabla del 3 (De la luna libros, 2004) y la antología En piel y huesos (ERE, 2009). En el terreno de la prosa ha publicado el libro de relatos Óbitos súbitos (ERE, 2000) y el libro de textos breves Me acuerdo (De la luna libros, 1999), en colaboración con Daniel Casado. Una edición corregida y aumentada del mismo título, ya en solitario, acaba de aparecer en Calambur Editorial, 2009. Asimismo, sus poemas han aparecido en las carpetas Bestiario -con el pintor Luis Ledo-, y Abrazos -con ilustraciones de Petra Portillo- (Escuela de Arte de Mérida, 2006).

 

Tranviario de servicio en la página web http://www.delostranvias.blogspot.com/, acaba de inaugurar la bitácora http://www.eljuegodelataba.blogspot.com/..

LAS FOTOS DE MANUEL ARRIBAS

LAS FOTOS DE MANUEL ARRIBAS

*Hace unos días conocí al fotógrafo y diseñador Manuel Arribas, que publicaba una fotografía de la plaza de las catedrales en la portada de ‘Artes & Letras’. Unos días antes visité la exposición ’15 años de instantes’ del Círculo Fotográfico de Aragón donde hay todo tipo de fotografías: bodegones, puesta en escena, reportaje, retratos, panorámicas urbanas, etc. Allí, en la Casa de los Morlanes, Manuel cuelga varias fotos. Una de sus series más meticulosas, de límpida ejecución, lleva por título ‘Orígenes’.

 

DICE MANUEL ARRIBAS EN SU BLOG

La fotografía es parte de una serie, hasta el momento, de tres obras. Dos de ellas, Orígenes I y II, están expuestas en la Sala de la Casa de los Morlanes, Zaragoza, en una exposición colectiva con los compañeros del Círculo Fotográfico de Aragón.

SOBRE SENDER Y SU 'ÁLBUM'

SOBRE SENDER Y SU 'ÁLBUM'

El escritor Antón Castro impartió una charla sobre el autor de Chalamera

 

El escritor gallego afincado en Zaragoza Antón Castro impartió ayer en Huesca la conferencia con la que el Instituto de Estudios Altoaragoneses y el Centro de Estudios Senderianos celebran el aniversario del nacimiento de Ramón J. Sender. Castro describió al autor de Chalamera como "un pensador, un filósofo y un poeta" y suscribió las palabras del crítico literario Rafael Conte, que se refirió a Sender como uno de los mejores narradores [españoles* del siglo XX, junto a Pérez Galdós y Pío Baroja.

 

Myriam MARTÍNEZ. Diario del Altoaragón

 

HUESCA.- "Ramón J. Sender era un pensador, un filósofo y un poeta. Suscribo una cosa que dijo Rafael Conte (crítico literario), que los tres mejores narradores españoles del siglo XX son Benito Pérez Galdós, Pío Baroja y Ramón José Sender".

Así lo considera el escritor Antón Castro, que ayer impartió una conferencia en el salón de actos de Multicaja en Huesca, con motivo del aniversario del nacimiento del escritor chalamerino (3-2 1901), que desde unos años celebra el Instituto de Estudios Aragoneses y el Centro de Estudios Senderianos. Su alocución se centró en el análisis del "Album de radiografías secretas", del escritor oscense, y la relación que éste tuvo con los grandes hombres del siglo XX.

"Conoció a Simone Weil y se quedó absolutamente fascinado con ella, estuvo con Albert Camus, fue a visitar a Céline a su casa, jugaba al ajedrez con Bertrand Russell y Picasso le tenía un gran respeto como intelectual y como pintor -señaló Antón Castro-. También estaba fascinado por Nancy Cunard, poeta y rica heredera de una línea de aviación y de líneas marítimas. Estuvo, realmente, con todos los grandes personajes de su tiempo".

A Antón Castro, le llama especialmente la atención "esa cercanía, esa capacidad de introspección que tuvo y, sobre todo, cómo fue capaz de interpretar, desde el punto de vista filosófico, religioso, político y literario, el siglo XX".

Hasta la Guerra Civil española, Ramón J. Sender viajó a los grandes países de Europa como Rusia o Alemania, vivió después exiliado en París y fue amigo de Henry Miller, "del que temía que le robase la novia".

Trabajó un tiempo para la Metro Goldwyn Mayer y allí conoció a Faulkner. "Con él tenía una complicidad especial, entre otras cosas, porque los dos habían tenido de pequeños una novia, como si fuera la Beatriz de Dante. Sender dice que fue amigo de todo el mundo del 98, menos de Azorín, que le caía fatal, pero tenía sus conversaciones con Unamuno y su gran cómplice de ese grupo era Valle Inclán".

Ramón J. Sender, indicó Antón Castro, se relacionaba con naturalidad, no era un pretencioso. "Tenía una capacidad de percepción de las cosas muy curiosa", observó, y le describió también como "un personaje afín a Servet, defensor de la libertad de conciencia, de pensamiento y de la libertad individual. Empezó siendo un anarquista, fue comunista y finalmente acaba estando en la línea de Orwell, que es antidogmático, tolerante, que quiere entender a los demás".

El autor gallego le definió, asimismo, como "un narrador caudaloso, ambicioso, un contador de historias, creador de personajes y de atmósferas, que se movió prácticamente en todos los géneros".

*En la foto, Nancy Cunard, retratada por Man Ray en 1926.

 

LA NUEVA NOVELA DE MÉNDEZ GUÉDEZ

LA NUEVA NOVELA DE MÉNDEZ GUÉDEZ

 

Juan Carlos Méndez Guédez es un escritor venezolano, residente en Madrid, que se mueve a la perfección en la novela y en el relato breve. Quizá su novela 'Tal vez la lluvia', galardonada en la pasada edición del premio 'Ciudad de Barbastro de novela corta', tenga mucho de ambos modelos. Dota su texto de melancolía, de interés, de fuerza y de una corriente subterránea dominada por el dolor, por la desolación y por la derrota.

Méndez Guédez es un autor seguro que domina muy bien sus materiales y huye del énfasis: aquí narra la historia de dos amigos, Adolfo y Federico, que se encuentran en Madrid 16 años después y que reconstruirán, paso a paso, su vida: su adolescencia, las búsquedas sucesivas y los amores compartidos o perdidos, un instante de conflicto y de ruptura. Méndez Guédez reconstruye la atmósfera de Caracas y los cines, Caracas y el rock and roll, las fiestas y los sueños, los deseos de volar. A Adolfo, guionista de cine, se le sumarán diversas mujeres: Miroslawa, Ivonne, con las que se casará demasiado joven.

Aunque la mujer determinante es Albertina, que hace pensar en aquella Albertina Azócar de Pablo Neruda y tiene algo de mujer fatal que condiciona, seduce y agría a los protagonistas. El libro habla de la intemperie, del éxodo, de la aventura de la emigración, habla de los sucesivos fracasos, de la 'conquista' del paraíso. Méndez Guédez domina los recursos, el silencio, la soledad, emplea las metáforas y el humor, y traza un relato ajustado cargado de símbolos como ese Mercedes desportillado que va y viene de página en página.

 

Tal vez la lluvia. Juan Carlos Méndez Guédez. XL premio 'Ciudad de Barbastro' de novela corta. DVD. Barcelona, 2009. 154 páginas.

 

CALVOMOÑACO / 24. MODIGLIANI

CALVOMOÑACO / 24. MODIGLIANI

Me he perdido entre tú y yo. No sé quién soy. Me miro en el espejo y me pregunto: ¿seré yo, Kikí del Moncayo, la ninfa de los bosques, la mujer errabunda de tantas noches a la intemperie? ¿O seré él, ese hombre que lleva las manos manchadas de tinta y me persigue por plazas y callejas, ahí donde se enfría el aire? Me he perdido fuera de mí y muy lejos de ti. Ya no lo sé. Camino. Me asomo a los portales donde los enamorados se han dado el último beso. Entro en los teatros, en los cines, en los conciertos de madrugada. Un día fui actriz, bailarina, rapsoda de voz aguardentosa que rompía los versos de amor, ¿recuerdas? Siempre hay alguien que, entre el torbellino del  humo, alza su mano, agranda sus ojos y se acerca. Seguro, desesperado, no sé, me vierte en el oído su aliento de humo: “Sosiega, loca. A ti te busco y en mi te encontrarás”. Me pregunto de nuevo: Kiki del Moncayo, ¿sigues ahí, en el centro del espejismo?

El fotógrafo Manuel Martín Mormeneo ha recibido esta mañana nuevos dibujos de Alberto Calvo ‘Supermaño’, ese estupendo creador de damas y de colores. Mormeneo se sentó en el ordenador y pensó en Kikí del Moncayo, de la que alguna vez Alberto le ha dicho que suele verla en sueños, en la ribera del Queiles, en su propio estudio, como una aparición…