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Antón Castro

'EL TATO' VUELVE AL RUEDO

'EL TATO' VUELVE AL RUEDO

Ayer, en el  Tabernillas, con Carlos Moncín, Ángel Solís y el detective y rapsoda Fernando González, me encontré con Raúl Gracia ‘el Tato’. Alto como siempre, delgadísimo, con un inmejorable aspecto de nadador: finísimo de cintura y anchote de hombros. “No te dejas engañar: son las hombreras”, me dijo.

 

Raúl Gracia ‘el Tato’ está a punto de cumplir 38 años. Y tiene entre ceja y ceja un sueño: volver a los toros. Volver al ruedo. Volver a salir por la Puerta del Príncipe, volver a ser “alguien importante en el mundo de los toros”, como suelen decir los entendidos. La fiesta, no solo por el conflicto de Cataluña, vive una época de crisis: por ahí anda José Tomás como el profeta solitario de una fiesta a la deriva, como un desharrapado artista, con vocación de suicida, que hace de cada corrida una ceremonia de dobles sangres: la suya, abundosa por lo regular, y la del astado. Y por ahí siguen Castiella y más  y más.

 

Raúl Gracia vuelve a torear. Y lo hará pronto. Se está preparando en Extremadura, se ha preparado en Sanlúcar de Barrameda, donde sigue viviendo, bajo la dirección de Miguel Báez ‘Litri’. La decisión ya no tiene vuelta atrás: el matador aragonés, uno de los grandes de la comunidad  –con Nicanor Villalta, Fermín Murillo, Raúl Aranda…, y algunos más, desde luego-, volverá pronto y lo hará precisamente en corridas, al parecer y si no he entendido mal, con José Tomás. Raúl era, y es, un torero de fuerza, de lances directos, peleador y con una clase indiscutible. No era un artista: componía bien su faena, era estiloso sin ser virtuoso  exactamente y triunfaba porque se arrimaba, era brioso y tenía una capacidad de terquedad, de trabajo, constancia y oficio. Y volverá con todo eso y con su furia y su pundonor.

*Esta foto es de 'El Periódico de Aragón'. No he conseguido una de mayor tamaño.

PAULA R. ESPAÑOL: ORILLA Y MISTERIO

PAULA R. ESPAÑOL: ORILLA Y MISTERIO

Paula R. Español es diseñadora gráfica, maquetista e ilustradora, y artista de un sinfín de proyectos. Acutalmente trabaja en el estudio Versus, junto a Javier Almalé y su equipo (han culminado un libro sobre Damián Forment de Carmen Morte), y a la vez participa en un proyecto digital de Kristina Urresti. Acaba de ilustrar una selección de poemas de Juan Marqués para la revista ‘Rolde’, que coordina Víctor Juan Borroy.

 

Esta obra de Paula R. Español se titula ‘Orilla’ e ilustra este poema:

 

ORILLA

 

Quiero una vida simple, junto a ti,

y después un abrigo.

 

Un agua que acaricie los gatos de tus pies.

ZEUS: SANTIAGO GIMENO POR SÍ MISMO

ZEUS: SANTIAGO GIMENO POR SÍ MISMO

La obra que presento en la Galería Zeus hasta el 31 de enero del 2010 es el trabajo de  este último año. Se trata de obras de formato pequeño realizadas en acero corten.

Hace ahora año y medio, viajé a oriente, a India y, como no podía ser menos, esa experiencia provocó en mí  una fascinación cultural y estética inolvidables. De acuerdo con Sánchez Drago he de admitir “ que si el genio de Occidente es la Humanidad, el de Oriente es la divinidad…  El viaje esta vez sólo es de ida, porque al venir de Oriente ya nunca estás de vuelta.”

Sentía la necesidad de hacer un pequeño homenaje a esas tierras y sus gentes, aparentemente frágiles; pero fuertes y duras Para ello he utilizado formas ligeras en su concepción y en su realización. Son obras que, en su concepto, recuerdan al papel plegado; pero tienen la rotundidad y el peso del acero.

El trabajo sigue todos aquellos métodos que utilizo en el proceso de creación, desde la idea hasta el formato definitivo. Suelo emplear papel y cartulinas para plasmar las formas tridimensionales a modo de ensayo o maqueta.

En estas obras de acero quedan reflejadas todas estas huellas, aun en su reducido tamaño, siendo susceptibles de ser  ampliadas.

 

Santiago GIMENO LLOP

 

Esculturas. Santiago Gimeno. Galería Zeus. Hasta el 31 de enero.

MERCEDES YUSTA: UN CUENTO

MERCEDES YUSTA: UN CUENTO

ÁRBOL

Mercedes Yusta

 

Al principio, el mundo era un océano de aire. Dócil y flexible, su cuerpo se doblaba al compás del viento, y a la vez se aferraba penosamente a la tierra con dedos de raíces. El cielo gris se abría a veces y el agua resbalaba sobre él como una bendición. Entonces, se esponjaba y se estiraba hacia arriba y comenzaba a desperezarse en ramas y brotes.

Poco a poco, se le abría por dentro su conciencia de árbol.

El mundo empezó a ser también olor y ruido. Los coches rugían, corrían arriba y abajo por el boulevard, el metro pasaba estruendoso por el puente de acero, atravesando la calzada sobre columnas de ladrillo y tirantes metálicos. El viento le agitaba las ramas verdes, las primeras hojas verdes. Miraba alrededor con sus ojos de árbol, a la confusión del tráfico, de la gente apresurada. Al principio, las personas le parecieron árboles también, árboles pequeños que caminaban. Le sorprendió, pues, por más que se esforzase, él seguía firmemente aferrado a la tierra. Luego aprendió a distinguirlos: seres móviles, siempre diferentes y sin embargo indiferenciados, múltiples, ruidosos y cantarines con sus voces de pájaro que se confundían en un murmullo interminable. Arriba, el cielo apartaba las nubes grises y dejaba pasar largos rayos de sol. Mirando hacia el cielo descubrió las palomas y los aviones, que eran pájaros que volaban más lejos y más alto.

Su cuerpo iba cambiando lentamente, su savia se expandía desde las raíces hasta los brotes más altos, empujándolos hacia arriba, siempre más arriba. Su tiempo era un tiempo lento de árbol, apenas alterado por la sucesión imperceptible de las estaciones. Conoció las diminutas flores, marrones e insignificantes, los frutos pequeños y blandos que cayeron al suelo y fueron pisados por los transeúntes, las ramas despojadas de las hojas, que cayeron también para renacer después. Vivía mesuradamente su vida lenta de árbol, inmóvil y sereno mientras a su alrededor todo era velocidad y ruido. Los coches, el metro, los transeúntes siempre apresurados, siempre distintos y sin embargo iguales. Todo aquel mundo vertiginoso como una noria veloz y desprovista de sentido, la imagen a cámara rápida de la realidad circundante, de la ciudad voraz e incomprensible, dejó muy pronto de interesarle.

Pero un día pasó algo, algo que dejaría una huella indeleble en su memoria de árbol lenta e inconmensurable. Un día, sintió una mano en su corteza rugosa de árbol. Un rostro que se alzaba hacia la copa, rosado y suave, redondo como una manzana. Una voz: “Si tocas un árbol, te conviertes en árbol”. Por primera vez el milagro de una voz humana diferenciada, comprensible. Una piel contra la piel de su tronco. El árbol agitó las hojas en señal de reconocimiento y de alegría. El ser con rostro de manzana sonrió antes de alejarse y confundirse con la marea de los otros rostros indefinidos.

Los árboles no esperan, no sufren. El tiempo siguió produciendo en sus ramas hojas, flores y frutos, incansablemente. Al cielo azul siguió el cielo gris, al sol la lluvia. Los aviones siguieron surcando el cielo en lo más alto, dejando estelas blancas de espuma, y las palomas continuaron arrullándose desde los tejados. Hasta que un día se produjo de nuevo el milagro. La mano en su tronco, la voz: “Si tocas un árbol, te conviertes en árbol”. Y el rostro vuelto hacia arriba, mirándolo sonriente. Pero ya no era un rostro de manzana: hacia él se alzaba un rostro trabajado en mil arrugas, tostado, apergaminado, un rostro rugoso como el de un árbol.

 

*Mercedes Yusta es historiadora y poeta. Trabaja en la Universidad de París y, además, cuida de su hija Maya. En los últimos tiempos ha ensayado la escritura de relatos. Este es uno de ellos. Una foto de Cindy Sherman.

HOY, BORRADORES CON HUMOR Y CÓMIC

HOY, BORRADORES CON HUMOR Y CÓMIC

En el regreso de ‘Borradores’, tras las vacaciones navideñas, actuará el grupo Facunda, con Nieves Arilla y Egoitz Uriarte, una formación de pop poético que se alzó con el premio de Grupos Emergentes de Aragón Radio.

En el primer ‘Borradores’ de 2010, que constituye el programa 175, se hablará mucho de cómic y de humor. Visitan el plató Nacho Simal, Rubén Pedro Escalona y Gonzalo Rueda, que forman el colectivo ET (Estudiosos del Tema), dedicado al arte, a la ilustración, al cómic y a los cuadernos de viajes. Este trío -formado por un zaragozano, un oscense y un riojano catalán-, trabaja en Barcelona, posee una revista propia ‘La cruda’ y una galería de exposiciones. También visita el plató el dibujante zaragozano de tebeos Íñigo Aguirre, autor de ‘Ibéroes’, centrados en héroes hispánicos, alguno de ellos procedente del monasterio de Piedra y otro un trasunto de Valle-Inclán. Ibéroes ha sido todo un acontecimiento que ha conectado de inmediato con el público y nace con la vocación de que sus protagonistas sigan viviendo más aventuras.

Además, se emiten reportajes de Javier Coronas & José Antonio Videgaín a propósito del libro ‘Entrevistas Post-Mortem’ (Temas de Hoy) en el que los dos humoristas reflexionan sobre el destino y el futuro del oregonés; Moratha, dibujante vinculado al colectivo Malavida, presenta ‘Mariano, el porrero medieval’; Clara Santafé habla de su libro de poesía y erotismo, ‘Ángel París’ (Resurrección), en el que rinde homenaje a una actriz del cine porno.

También se emite un reportaje sobre los quince años de Grabaciones en el mar, que se resumen en una exposición que se puede ver en el Centro de Historia (ver el blog de Vicente Almazán, que rinde homenaje a Pedro Vizcaíno), y se cierra con una visita a la exposición de José Beulas en el CDAN de Huesca, donde el artista repasa su trayectoria, desvela sus claves de trabajo y analiza lo importante que ha sido la fotografía en su trayectoria, sobre todo en sus inicios.

 

‘Borradores’ cambia de día de emisión y de hora. Pasa del domingo habitual durante las dos últimas temporadas, al martes.

Borradores. Programa cultural. Aragón Televisión. Martes, a las 0.45 horas. La redifusión del programa será, a partir de ahora, los domingos por la mañana tras ‘Bobinas’, hacia las 9.30 de la mañana. Así que este domingo 17, podrá volver a verse este programa. (Esta foto, 'Kayla', es de Brooks Ayola).

USÓN & VILA, HOY EN PORTADORES

USÓN & VILA, HOY EN PORTADORES

Prensas Universitarias de Zaragoza presenta mañana martes el libro 'Dovina, dovinalla. Adivinanzas populares en aragonés'

 

La publicación, de Chusé Raúl Usón y Lina Villa, recoge adivinanzas de zonas como Sobrarbe, Ribagorza, las Altas Cinco Villas, Somontano o Monegros

 

La presentación será esta tarde a las 20,00 horas en la librería Portadores de Sueños

 

El director de Prensas Universitarias de Zaragoza, Antonio Pérez Lasheras, presentará hoy martes, 12 de enero, 'Dovina, dovinalla. Adivinanzas populares en aragonés', un libro de la colección Larumbe Chicos.

 

La presentación será a las 20 horas en la librería Portadores de Sueños (c/ Blancas, 4-6). El libro, de Chusé Raúl Usón y con ilustraciones de Lina Vila, recopila una amplia muestra de dovinallas o adivinanzas populares de los antiguos condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza, así como de las Altas Cinco Villas, Somontano y Monegros. La publicación está concebida como un juego y ofrece las soluciones de estas adivinanzas en castellano, así como un completo glosario de términos al final del volumen. Una característica de las dovinallas es el ingenio, cierta ambivalencia sexual y su sentido poético.

 

*El libro, además del trabajo de introducción y de selección de Chusé Raúl Usón, editor de Xordica, sello que acaba de cumplir quince años, lleva unas bonitas ilustraciones de Lina Vila, donde ella juega con nuevos colores, con la fuerza del oscuro y del oro, con los animales, con los pájaros, con el fogaril, con el dormitorio, con los frutos, como los higos, y consigue una iconografía muy sugerente, repleta de belleza, elegancia y plasticidad. Una iconografía de carácter legendario que invita a soñar. Hace muy pocas semanas, Chusé Raúl Usón presentó este libro en ‘Borradores’ y se proyectaron las ilustraciones de la pintora zaragozana.

SE LLAMABAN MANUEL...

SE LLAMABAN MANUEL...

Se llamaba Manuel y era de Huesca: Manuel Benito, médico, investigador y andarín de su tierra. Se llamaba Manuel y era de Almería: Manuel Falces, fotógrafo, crítico de arte y director durante catorce años del Centro Andaluz de la Fotografía. Manuel Benito era Manolo Benito, y siempre andaba por ahí, con la mochila y la curiosidad al hombro, recogiendo las leyendas y sus objetos, explorando pueblos abandonados. Escribía con la pulsión incontenible de quien está llamado a narrar los secretos de los Pirineos: sus tesoros, sus personajes, esos mitos donde el demonio se enmascara en un gato o un relámpago descarga sobre la tierra una niña desnuda que deja un hilillo de sangre sobre la nieve. Manuel Falces era Falces a secas: un estudioso de las tomas, un divulgador de la estética de los maestros desde ‘El país’ y un valioso fotógrafo. Manolo Benito colaboró con Eugenio Monesma en la productora Pyrene e hizo de embajador de los montes altoaragoneses y sus trincheras a un sinfín de intelectuales como Jon Lee Anderson. Manuel Falces deslumbró desde muy pronto a un poeta exigente, José Ángel Valente, tanto que juntos hicieron varios libros, y no solo eso: Valente, poco antes de su adiós, tocado de muerte en el hospital, miró de frente su objetivo y eternizó así su último rostro; la muestra se tituló ‘Para Siempre. La sombra’, y se vio en Morlanes. Manuel Benito escribió en los últimos años ‘Huesca, álbum de adioses’ y ‘Orwell en tierras de Aragón’, en el sello Trallero. Falces capturó el espíritu del contraluz de los paisajes de San Juan de la Cruz. Manolo Benito trabajó hasta el último instante. Hace unos días recibí este email suyo: “Pronto saldrán un libro de poemas y otro de relatos. La Parca me persigue y no sé si tendré tiempo de esquivarla…” Se llamaban Manuel y sobrevivirán al olvido.

*Este texto aparecía ayer en mi sección de 'Cuentos de Domingo' en Heraldo de Aragón. Esta foto de Esther Bubley se titula 'Amor'. O eso me ha parecido leer en algún sitio.

JEANNETTE MONTGOMERY BARRON

JEANNETTE MONTGOMERY BARRON

Retrato del gran escritor William S.  Burroughs, realizado en Nueva York en 1985 por Jeannette Montgomery Barron. (Donde pone resiente, debe decir reside).