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Antón Castro

UN DIVERTIMENTO DE JOAQUÍN BERGES

UN DIVERTIMENTO DE JOAQUÍN BERGES

Joaquín Berges Ballestin ha sido, probablemente, la revelación del año 2090 en las letras aragonesas con ‘El club de los estrellados’. Publicó esa primera novela, con 45 años, en el sello Tusquets. Joaquín, que reside en Villanueva, también suele redactar una especie de divertimentos o diálogos, que define así: “Estos textos (a los que yo denomino piramientos) son divertimentos de la mente, como los garabatos que se pintarrajean mientras se habla por teléfono. Siempre dos personajes, ningún texto narrativo, situaciones absurdas...”. He aquí uno de ellos, tan navideño.

 

 

-Buenos días. Venía a ver al doctor.

-Muy bien. ¿Tenía hora?

-Sí, hace un rato eran las once menos veinte.

-¿Y ahora?

-Ahora no lo sé. Me he dejado el reloj en casa.

-¿Entonces ya no tiene hora?

-Pues no.

-En ese caso el doctor no va a poder atenderlo.

-Pues es una pena porque le traía un paquete de El Corte Inglés.

-¿Qué forma tiene?

-Aquí está. Juzgue usted misma.

-Parece una guitarra.

-O un jamón.

-¿Puedo cogerlo?

-Adelante

-No es una guitarra.

-¿Cómo lo sabe?

-Porque no tiene agujero en la caja.

-Muy perspicaz. Además huele a jamón que mata.

-Yo jamás me he fiado del olfato.

-Yo tampoco, pero ¿qué otra cosa puede ser?

-Pues no sé… una mandolina, un violín…

-O una paletilla. Lo digo por el olor a jamón.

-Y dale con el olor.

-¿Quiere que lo abramos?

-No podemos hacer eso. Va dirigido al doctor Ruiz Figueroa. Y ni usted ni yo somos doctores.

-Bueno, no se crea, yo soy doctor en geografía política.

-¿No me diga?

-Así es.

-¿Y qué hace repartiendo mandolinas?

-La geografía política está muy mal.

-Ya lo sé. Fíjese en Israel y los territorios ocupados.

-Sí, o el conflicto de Cachemira.

-También.

-En fin, se me está haciendo tarde. Tengo que irme.

-Qué lástima. Ahora que empezábamos a entendernos.

-Ya, pero es que deben de ser más de las doce.

-Veo que vuelve a tener hora.

-Eso parece.

-Entonces pase a la sala de espera un momento. El doctor saldrá enseguida.

-Dígale que traiga algo para saborear el regalo.

-Sí, pero qué le digo: ¿el arco de un violín o la púa de una mandolina?

-Un cuchillo jamonero bastará.

*La fotografía es de Joseph di Sipio.

'LO MEJOR DE ZARAGOZA' DE GISTAÍN & CLAU SE PRESENTA ESTA TARDE

'LO MEJOR DE ZARAGOZA' DE GISTAÍN & CLAU SE PRESENTA ESTA TARDE

Mariano Gistaín y María Pilar Clau publican su primer libro conjunto: ‘Lo mejor de Zaragoza’, editado por Zaragoza Global. Se presenta esta tarde, martes 22, a las 19 horas en el Teatro Romano, calle San Jorge, nº 12.

 

Mariano y María, además de sus textos, han pedido opiniones a distintas personas acerca de lo que cada uno considera lo mejor de la ciudad. Mariano me escribe y dice: “Ha quedado muy bonito”.

*Esta amorosa foto es de Bruce Weber. ¿Adivinan quién son ellos?

CURIOSIDAD E INCERTIDUMBRE

CURIOSIDAD E INCERTIDUMBRE

LAS NOVELAS DEL FUTURO. QUÉ Y CÓMO ESCRIBIR

Texto de DANIEL GASCÓN

Pienso a menudo en las novelas que quiero escribir, en cómo serán las próximas novelas de escritores que me gustan o nuevos escritores que me fascinen. Si pienso en las novelas de la segunda década del siglo XXI, no sé cómo las leeremos: ¿nos habremos pasado todos al libro electrónico? ¿Cómo cambiará eso las novelas? ¿Los capítulos serán más cortos, como los posts de los blogs? ¿Podremos decir: “La marquesa fue a ver una película” o “escuchó esa canción” y poner un link y ver esa película o escuchar esa canción? ¿Tendrá algún sentido eso o será una tontería, como muchas de las innovaciones que hemos visto? Leemos más que nunca, pero también tenemos más necesidad de información instantánea y leemos de otra forma. Como escritor y como lector, siento mucha curiosidad y bastante incertidumbre; pienso, como Baricco, que tenemos mucha suerte por vivir en este momento.

La literatura que prefiero seguirá hablando del ser humano. Estamos metidos en una conversación más intensa y rápida que nunca, y las ideas circulan más deprisa (en los lugares donde dejan que circulen). Eso nos proporciona nuevos temas y formas, y también descubre otras limitaciones. Tampoco podemos escribir como si viviéramos en otro siglo, aunque eso no significa que nuestras novelas sean mejores que las de otros siglos: la evolución del arte no es como el progreso en la ciencia. Pero también seguimos naciendo y muriendo solos, y experimentamos muchas de las sensaciones y los conflictos de los que ha hablado la literatura, y que son los que hacen que la literatura resulte interesante: la narración es una exploración del ser humano que alcanza terrenos –o profundidades- a los que no llegan otras formas de expresión, y es un medio de comunicación extraordinario, distinto a todos las demás, entre la mente del emisor y la del receptor.

Podemos evitar el argumento y la narración lineal, pero mientras no se haya abolido la muerte me parece que tendremos una idea lineal de nuestra vida; uno puede hablar del sujeto fragmentado, pero a fin de cuentas, si no se sienta delante del ordenador no escribe la novela, y mientras tanto uno sigue enamorándose o enfermando, queriendo a un amigo u odiando a su hermano, o asistiendo a una comida familiar. No creo que la literatura deba renunciar a esas cosas que también forman parte de la vida y me parece que una versión actualizada del realismo todavía tiene mucho que decir: hay cosas que no se han contado, o pueden contarse de otra manera. (El cine es un medio mucho mejor para contar una comida familiar que la novela. Pero también es bonito cuando las artes exploran los terrenos que retan su capacidad de expresión, y por ejemplo me gustaría describir con palabras una comida familiar, con los chistes y los ruidos y los platos que van pasando.) También creo que hay que defender fieramente nuestra libertad y la de los escritores que son perseguidos por lo que piensan. Quiero que sus perseguidores sepan que soy su enemigo: desde ángulos distintos, la literatura que me gusta se escribe contra el mal.

Quiero leer las novelas que escriban David Trueba, Ignacio Martínez de Pisón, Ismael Grasa, Félix Romeo, Valérie Mréjen, Ian MacEwan, Marcelo Birmajer, Javier Cercas, Cristina Grande, Zadie Smith, José María Conget, Mario Vargas Llosa y muchos otros. Me gustaría leer y escribir novelas que hablasen de adolescentes, de los primeros trabajos y los primeros polvos y de los ancianos y los últimos amores, de los bares de toda la vida que ahora llevan chinos, del cambio en la transmisión de la información y en nuestra forma de ver el mundo, del periodo democrático más largo de la historia de España y la transformación de nuestras ciudades, de viajes, medios de comunicación y partidos políticos, de la superchería, la intolerancia y la violencia, de la educación y el amor. También quiero que se escriban novelas que no me gusten, que me dejen indiferente o me indignen, y libros inesperados, que me revelen cosas de la realidad y me ayuden a entender las razones de los demás.

(La foto es de Martin Munkacsi. Este texto de Daniel Gascón aparece en el último número de 'Quimera').

 

UN CUENTO ERÓTICO EN ARAGONÉS

UN CUENTO ERÓTICO EN ARAGONÉS

Presentación del libro de relatos eróticos en aragonés

"Luengas enreligatas. Os relatos d'a Lola", de Lola Dolç


La presentación tendra lugar el próximo miércoles día 23 de diciembre a las 20 h. en Bodegas Almau (c/ Estébanes, 10, Zgz)

"Luengas enreligatas" recoge una serie de relatos protagonizados por Lola, girando en torno al deseo y al sexo sin prejuicios. El deseo se descontrola entre canciones de REM, sms incendiarios y noches en el Pirineo a lo largo de los 25 relatos que componen este libro.

 

Parolas con polpa. Cuerpos incorporios de o deseyo. Carne, que, feita berbo, enfurnirá la imachinazión erotica de cada cual. As anatomías e as fesomías espullatas -as complexas cheografías de o plazer- s'amuestran dadosas, ubiertas e chenerosas, á trabiés de os diferens cabos d'iste relato que ye pleno á caramuello de plegatas e adioses, de biaches en abión (ixe falo de fierro con alas) enta las Mayorgas, de suenios d'una nuei de berano, de fumarros esfumarriatos chusto dimpués de l'auto amoroso, de o bin trasañato de os recuerdos...

Que os trucador faliformes truquen, d'una begata, en a fusta querata de as puertas de o biello casaluzio d'o idioma.

 

Escrito en aragonés y ambientado en nuestra tierra, permite acercarse al aragonés, tanto a quienes lo hablan como a aquellos que quieren descubrir esta lengua, facilitándoles la comprensión con una traducción en castellano. Se trata de la primera publicación en aragonés contemporáneo en el genero de la literatura erótica. El libro también incluye dos relatos en catalán.

 

El libro ha sido editado por el Rolde O Caxico y Ara Cultural se distribuirá próximamente en librerías y en la tienda virtual de Ara Cultural

botiga.aracultural.com

www.aracultural.com

oblogdara.blogspot.com

 

*Esta nota es de Chusé Bolea Robres, que tiene la gentileza de mandarme un cuento en aragonés del libro de Lola Dolç, que podría ser el seudónimo de una mujer. Aquí está:

O mío chuguete I: De crompas

Quedemos con as mías amigas ta ir de crompas aprobeitando as rebaixas, pero bista la nuestra radita afizión a la ropa rematemos en un sex shop, mirando tota mena d’articlos y artularios.

De camín dezidiemos en qué ibanos a imbertir y que lo engueraríanos as cuatre chuntas ixa mesma nuei. Nos ne fuemos cada una ta casa suya y quedemos ta zenar dos oras dimpués.

En ixas dos oras, fize o que siempre foi antes d’una d’ixas nueis. Me fotié un baño, me resuré, me metié crema por tot lo cuerpo. M’acotrazié o pelo, bella mica de maquillache y eslechir a ropa. Ébanos quedato en lebar falda, asinas que determiné de meter-me una falda de tubo por o chenullo, con una chambra blanca sin mangas y de cuello alto, acabato con un lazo a un canto. Sin complementos, sólo con unos zapatos de color crema y tacón alto. Bueno… sin complementos ye por dizir, porque quité d’o plastico lo güego bibrador con

mando a distanzia que eba mercato en o sex shop y me lo fiqué como meteba en as instruzions.

En arribar en o restaurán sólo bi yera que Sonia, con una resiqueta d’orella a orella. Nos saludemos entre risas y de seguida i arriboron Gertru y Silvia que i dentroron esmelicando-se firme, fendo que toz se las mirasen. Por as risas y porque iban impresionans. Nos asentemos en una mesa y paremos o nuestro chuego.

Metiemos os mandos a distanzia en una bolseta y cada una en quitó uno. Por a color d’o mando biyemos que cada una portiaba un mando diferén a o suyo güego, pero no sabébanos quí teneba o nuestro mando ni de quí yera o mando que portiábanos...

Binió lo cambrero y Gertru fotió un chilet, acompañato por as risas de totas y o cambrero se quedó embabiecato.

Pero de seguida debió parar a bibrazión porque Gertru se relaixó. En que emprenzipiemos a zenar yéranos sin dizir ni piu y os güegos bibraban por uns poquez segundos. Pero entre que emprenzipiemos a beber nos tornemos más barrenatas. O cambrero esluzarniaba por cada bez que beniba a la mesa y biyeba a beluna de nusatras con os güellos en blanco. L’atra fotendo-se muesos en a man ta mirar de no chilar…

Pues si a zena fue asinas entrefilaz-tos cuan saliemos de bars. L’alcol no sólo nos inzitaba a tener o botón pretato muito rato, sino que feba que estase difízil de tot mantener a compostura.

En un momento de lucidez ébanos dezidito de salir por una zona por an que no gosaba aber-ie conoixitos y asinas poder estar más libres. Pero, como no podeba estar d’atra traza, me’n trobé a belún.

O mío profesor de yoga, un mozet bonico, ixos tipicos yoghis que tienen aspeuto de controlar de tot en o leito, d’ixos que brullan sexo… Bueno, pues yera en o fundo d’o bar. Me fize a espiguardata, porque sabeba o que fería a dueña d’o mío mando si m’amanaba a parlar con él. Pero él me biyó, parló un ratet con o suyo grupo y binió cara ta yo. Fote, si quereba tener bella posibilidá de trayer-lo enta la mía cama en un futuro proximo no podeba fuyir a las cuatre suelas.

—Ola.

—Lola, guapa! Qué fas? —Pero qué guapo, qué cuerpo, qué boca, qué morbo que tiene iste misache!

—Bien, bien —Feba un poder por mantener o tono y o ritmo entre que parlaba.

—Ya teneba ganas de biyer-te por astí y poder fer-nos una copa chuntos, qué quiers? —No me lo podeba creyer, me combidaba a un gotet, dimpués de tres meses d’ir a yoga escotata, d’insinuar-me, de firme estudiar a teoría… me combida a un gotet güe, güe que he de contener os orgasmos.

—Ja ja ja, bla bla bla —Estiemos parlando zinco menutos, m’agarraba d‘a zentura y s’amanaba muito ta la orella ta parlar-me.

Yo yera en beras exzitata, en bella mida por él y as suyas mans, y en bella mida por as zinco belozidaz d’o bibrador que beluna d’as mías amigas usaba sin compasión.

—Sabes qué pasa? Que soi astí con as mías amigas y… —Me chiré ta siñalar-las y yeran as tres firme esmelicar-se. Yo ya cuasi no me manteneba dreita, binió un orgasmo que me recorrió tot o cuerpo y m’abié d’agarrar ta o suyo brazo ta no cayer-me.

—Te trobas bien? Bibo aquí, a o canto, si quiers chitar-te...

Me cago en la osma, pensé. Tamién pensé en contar-le o que me pasaba, pero me limité a un:

—Grita-me maitín, que te combido a zenar y te contaré bella cosa.

Y continé disfrutando d’a nueit con as mías amigas. Y él me gritó a l’atro’l día...

*La foto es de Peter Stacpole.

 

A FRAGOR DE L'AUGUA DE CORBATÓN

A FRAGOR DE L'AUGUA DE CORBATÓN

Carta de Chusé Aragüés y María Pilar Lázaro:

 

Queridos amigos:

Gara d’Edizions y librería Central se complazen en embitar-li a la presentazión d’a primera edizión en aragonés y d’a terzera en castellano d’o libro A fragor de l’augua de l’escritor José Giménez Corbatón en traduzión a l’aragonés de Pascual Miguel Ballestín. L’auto tendrá lugar o día 22 d’abiento, a las 19.30 oras, en a Sala Cultural d’a librería Central, Corona d’Aragón, 40 de Zaragoza.

 

A presentazión correrá a cargo de l’editor de Gara d’Edizions, Chusé Aragüés; de l’autor, José Giménez Corbatón, que fablará d’a suya obra; y, d’o tradutor, Pascual Miguel Ballestín.

 

Esperamos contar con vuestra grata asistencia.

 

Un cordial saludo,

 

M.ª Pilar Lázaro

Librería Central

Tl. 976 35 41 65

La foto es de Edoardo Pasero.

LIBROS PARA ESTOS DÍAS

LIBROS PARA ESTOS DÍAS

Hago un acopio de libros recientes que me han interesado mucho. Comienzo con biografías y autobiografías, y de entrada sugiero 'John Lennon' de Philip Norman (Anagrama, Crónicas. Traducción de Francisco González Corugedo; 834 páginas), el retrato de una generación, de un contexto violento, de un niño marcado por el talento musical y la creatividad, que luego se alza desde Los Beatles y que posee un sinfín de inquietudes y talentos. Aquí se deduce que Lennon fue duro, cínico, vulnerable, inseguro, contradictorio y, a menudo, genial.

Luis García Gil es el autor de 'Jacques Brel. Una canción desesperada' (Milenio. Prólogo de Gabriel Sopeña; 212 páginas), donde se analiza la vida, los textos y las canciones de este "trovador de todos los tiempos" que emocionó al público y a grandes intérpretes, y que tenía alma de cómico de la lengua, expresión de mimo, corazón de misántropo a veces y una pasión torrencial por la melodía.

VIDAS ESCRITAS

Jean Echenoz, el escritor francés galardonado con el premio Goncourt, firma un libro delicioso y menudo: 'Jérôme Lindo. Mi editor' (Trama Editorial. Traducción de Paula Izquierdo; 62 páginas), donde cuenta las suculentas relaciones con ese hombre que le decía al final de una conversación telefónica: "Ah, casi lo olvido, me dice. Respecto al importe de sus derechos de autor, sabe, me he permitido aumentarlo". Otra recomendable biografía es 'Elsa Morante' (Circe. Traducción de Beatriz López-Buisán. 303 páginas) de Lily Tuck, que arranca así: "Elsa Morante no era afable, no era genial, no era tierna y tampoco era siempre agradable. No era una mujer con la que uno pudiera tener una conversación anodina o hablar de temas mundanos. Se ofendía con facilidad (…) Era una mujer inmensamente talentosa, apasionada, a menudo imposible, valiente, pendenciera, ocurrente, ambiciosa y generosa". Esposa de Alberto Moravia, es una buena novelista en libros como 'La Historia', 'La isla de Arturo' y 'Araceli', vivió con pasión su tiempo. Este libro es una radiografía espléndida de un carácter, de una literatura, de una forma de vida. Más duro es el acercamiento de Ingar Sletten Kowen a Knut Hamsun, premio Nobel de Literatura de 1920, en 'Hamsun, conquistador y traidor' (Nórdica), donde se le reprocha su pasión por los nazis (tuvo una cita crepuscular con Hitler en julio de 1943) y su defensa de los campos de concentración, algo que no se corresponde con el espíritu con el que redactó su obra maestra 'Hambre' (cuya traducción puede leerse en una edición reciente de Anagrama).

Uno de los proyectos más impresionantes que han aparecido en las últimas semanas son los dos volúmenes de 'Historia de mi vida' (Atalanta. Traducción de Mauro Armiño. 3.578 páginas) de Giaccomo Casanova, que es un memorial de hábitos del siglo XVIII y de la vida de este fascinante seductor y bibliotecario que ejecutó como nadie prodigiosos saltos de cama y que se movió a sus anchas con absoluto cinismo y una insaciable concupiscencia. Dice, a su paso por Zaragoza: "Conocí a cierto canónigo Pignatelli que presidía la Inquisición, y que todas las mañanas hacía meter en la cárcel a la alc… que le había conseguido la p… con la que la noche anterior había cenado y había pasado la noche. Se despertaba, y tras esa ejecución, iba a confesarse, decía misa, luego comía, el diablo de la carne se apoderaba de él, le buscaban otra ramera, la gozaba… Siempre luchando entre Dios y el diablo, este canónigo era por la tarde el más feliz y por la mañana el más desgraciado de los hombres".

Completamos este epígrafe con el volumen colectivo '¡Viva Berlanga!' (Cátedra), que ha coordinado Luis Alegre. Escritores, guionistas y realizadores de cine recrean la personalidad del homenajeado; el volumen ofrece una biografía sincrética y una espléndido álbum de fotos, con muchas de ellas inéditas. Aquí también recomendamos un cuidado libro de fotografía de Miguel Lizana: 'Vidas y tránsitos' (Tropo), que viajó a Bosnia, Guatemala, Uruguay, etc., y atrapó el temblor y la furia de la existencia.

ESTIRPE DE NARRADORES

Uno de los libros más ambiciosos del año es 'La noche de los tiempos' de Antonio Muñoz Molina, un libro que transcurre entre España y Estados Unidos y que narra, esencialmente, la historia de una pasión: la que siente un arquitecto español por una joven norteamericana. Esa trama le permite a Muñoz Molina reflexionar sobre el papel de los intelectuales, la Guerra Civil, un puñado de nombres y a la vez enhebrar una copiosa trama cultural donde las vanguardias ocupan un lugar importante. Otro libro sugerente es 'La carta cerrada' (Lumen; 270), de Gustavo Martín Garzo, una historia de amor, desamor y perplejidad en una ciudad de provincias, evocado por Daniel, el hijo menor de Ana, la mujer zarandeada de súbito por el destino.

Mario Vargas Llosa firma 'Las mil y una noches' (Alfaguara; 140 páginas), que en realidad es el guión de la obra de teatro que interpretaron él y Aitana Sánchez Gijón, en torno a ese libro de fábulas, con bellas fotos de la actriz. Impedimente publica 'Amor de Artur' (Traducción de Moncha Fuentes y X. Rodríguez Baixeras), de Xosé Luis Méndez Ferrín, probablemente su obra maestra con piezas tan excepcionales como la que da título al conjunto o el relato 'Familia de agrimensores', perturbador, sutil e hiriente.

ROMANCEROS Y VIAJEROS

'El Museo de la Inocencia' (Mondadori; Traducción de Rafael Carpintero; 648 páginas) de Orhan Pamuk es una ambiciosa novela sobre un amor desesperado y morboso, enfermizo y destructor, el que viven Kemal y Füsun, que provocará un cataclismo con su desaparición. La Premio Nobel de 2009, Herta Müller, regresa en Siruela con dos novelas muy diferentes: 'La bestia del corazón', la historia de cuatro amigos que intentan burlar el asedio del régimen de Ceausescu, tras el suicidio de una amiga; y 'La piel de zorro', un relato coral, poblado de seres y de voces que intentan huir del peso abrumador de la dictadura en una pequeña ciudad rumana. Un clásico ideal para estos días es Robert Louis Stevenson, del cual Mondadori publica sus 'Cuentos completos' (Traducción de Miguel Temprano García; ilustraciones de Alexander Jansson), casi mil páginas de literatura espléndida vinculada a la niñez, al enigma, a la identidad y a los mares del sur.

Pablo Luque Pinilla es el editor de una curiosa antología, que abarca desde los años 60 a los 90: 'Avanti. Poetas españoles de entresiglos XX-XXI' (Olifante; 250 páginas), en el que figuran catorce autores, desde Pere Gimferrer a José Mateos, pasado por Colinas, Ángel Guinda, Aurora Luque, Chantal Maillard o Amalia Iglesias. El libro se presenta mañana, a las 19.00, en el Teatro Principal. Visor publica las 'Poesías completas' de José Hierro, en una edición de 740 páginas de Julia Uceda y Miguel García Posada.

Los cuadernos de viajes y los cómics y las novelas gráficas viven un momento especial. Antonio Altarriba y Kim publican 'El arte de volar' (Edicions de Ponent), un volumen conmovedor que narra la vida y la muerte de Antonio Altarriba, padre del autor zaragozano. Enrique Flores ofrece en el mismo sello alicantino su 'Cuba. Cuaderno de viaje', que es realmente deslumbrante por la hermosa aleación de imagen y texto, de visión y reflexión sobre el país y el arte mismo de viajar. Y Peter Kuper es el autor de otro libro sugerente 'Diario de Oaxaca' (Sexto Piso), un cuaderno espectacular y variado de muchas cosas: de las formas de vida y de la violencia, del arte y de los rituales, y del tremendismo.

LITERATURA INFANTIL

La literatura infantil atraviesa un gran momento. En España y en Aragón. Daniel Monedero y Oscar T. Pérez publican en laGalera el libro 'Artistas insólitos', para jóvenes, adultos y ancianos. El zaragozano Julio Tejel debuta en la narrativa infantil con 'El tiburón dragón' (APILA), con ilustraciones de Alejandro de Marcos: se trata de un volumen donde a través de ese pez híbrido se efectúa un viaje a través del universo de la navegación. Julio Tejel inventó la historia de manera espontánea, les gustó a sus hijos, la probó luego con otros niños en el contexto escolar, y por fin decidió escribirla. El escritor y editor Chusé Raúl Usón publica un volumen realmente delicioso en Larumbe Chicos (PUZ): 'Dovina dovinalla', sobre adivinanzas en aragonés, que ha ilustrado maravillosamente Lina Vila, dando un giro a su iconografía más reciente. El libro resulta muy oportuno en estos días de debate sobre el aragonés y la Ley de Lenguas y es un recorrido por un universo fascinante, en el que tiene una gran importancia el doble sentido, la variedad y el ingenio.

Igual que lo es, desde otro contexto, la apuesta de Chusé Aragüés y su sello Gara d'Edizions que ha traducido al aragonés el libro de relatos 'A fragor de l'augua' de José Giménez Corbatón.

*Una ilustración de Lina Vila para el libro 'Dovina dovinalla'.  

LA MIRADA DE MANUEL DERQUI

LA MIRADA DE MANUEL DERQUI

Texto: ISABEL CARABANTES DE LAS HERAS

La cámara de fotos es una prolongación del ojo en el tiempo, una caja de caudales para guardar cuantas miradas acogimos entonces (6 de junio de 1956).

 

Ávido y ecléctico lector, Manuel Derqui (La Habana, 1921- Aragües del Puerto 1973) dirigió su mirada al mundo de los clásicos, de los mitos, de la ciencia-ficción y de los libros de viajes. Del mismo modo se mantuvo alerta sobre las nuevas corrientes, sobre las nuevas técnicas, tratando de adivinar por donde se dirigían los nuevos caminos de la literatura. Su mirada fue intuitiva y siempre acertada y a través de ella, a lo largo de más de treinta años, consiguió atesorar un conjunto de imágenes que construyen una personal y coherente narrativa.

Manuel Derqui se convirtió en una excepción al realismo chato y ramplón que dominaba gran parte de la narrativa de los años cincuenta y sesenta. Desde las páginas de Amanecer, llamó a la subversión de esa vanguardia cultural que no existía y que él tampoco logró introducir a pesar de sus intentos. En 1950 fundó junto a Abrines y Fauquié la sección Sansueña, dentro de la Sociedad Filarmónica de Zaragoza. Dos años después aparecía el primer número de la revista Ansí. Publicación regida por tan heterogéneo grupo que alternaba su dirección como única fórmula para seguir editando. En 1954 ambos proyectos llegaban a su fin. Una tradición que mantener o la mera apatía de sus paisanos fueron sólo algunos de los motivos que hicieron que Derqui cambiase la dirección de su objetivo.

Hasta ese momento, una gran parte de su labor en la prensa escrita fue subsidiaria. Algunos de sus artículos sobre música una vez publicados, fueron recortados y trasplantados a las páginas de sus Notas y él mismo los llegó a definir como “pegotes”. Su profundo conocimiento sobre la ciencia-ficción quedó plasmado en un estudio del que sólo las dos primeras entregas vieron la luz, a principios de 1959, en Acento Cultural. Un inoportuno homenaje a Machado propició una renovación en la redacción y con ello un cambio en los colaboradores. Tan desconocido quedó aquel trabajo como lo fue su traducción de La odisea del Enterprise (1965). Personal versión en la que a través de las notas a pie de página llegó a establecer todo un estado de la cuestión de los más peregrinos asuntos.

            En estas mismas páginas, en este mismo suplemento, la mayor parte de relatos de Manuel Derqui fueron apareciendo lenta y pausadamente. Comenzaron a mediados de los años cincuenta, aumentó su frecuencia en los sesenta para volver a declinar a principios de los setenta. Junto a otros medios como fueron Índice, La actualidad española, Deucalión, Almenara, Orejudín o Despacho literario, el centenar de textos que aparecieron en prensa, como los otros tantos que permanecen inéditos, muestran un conjunto irregular de textos. En ellos los sobreentendidos parecen establecer un hilo conductor que anuda una fórmula narrativa que se repite una y otra vez.

            Análogas situaciones y contextos presentan un cúmulo de afinidades entre los relatos y las novelas. El elemento del viaje aparece en tres de sus trabajos: el germen de La persecución (1951) se desarrolla en La travesía (1953) para convertirse en el éxodo que configura El largo verano (1954). Asuntos que encuentran sus reflejos en relatos siameses como son “El pasajero” y “La partida”. Otro de estos ejes comunes lo constituye la propia ciudad. En ellos Zaragoza se presenta inmersa en una época casposa a la que Derqui trató de imponer a través de su narrativa el mismo sesgo innovador que había visto fracasar en Sansueña y Ansí. Algo de color en medio de una vida repleta de tragedias y de grisuras. Así las instantáneas de la realidad que fue presentando en muchos de sus cuentos se terminan convirtiendo en un maravilloso friso. En la novela La ciudad, escrita en 1955 y que no vio la luz hasta 1992, el autor se configura en un retratista selectivo de la sociedad de su tiempo, describiendo a un grupo de seudo-intelectuales sin referentes más allá que ellos mismos. Personajes que crecían y se recrecían basándose únicamente en sus propias opiniones. Los héroes fragmentarios plantean una realidad donde el protagonista se ha convertido en un cotidiano anti-héroe. El tratamiento temático de la infancia está motivado en estos cuentos por el afán de recuperar el tiempo perdido, el propio pasado. La rutina de sus días se convierte en sus textos en un tiempo hiperbólico. En el plano temático representan los conflictos del hombre de su tiempo. La trampa kafkiana aparece y desaparece en las novelas El Teatro Integral del Oklahoma (1950) o La fortaleza (1952) y pocos son los relatos escapan a este influjo.

            Por otra parte su primera y su última novela, Recuerdos y ensueños en las alturas (1948-1952) y Meterra (1955-1963) que no se publicaría hasta 1974, unos meses después de la muerte del autor, configuran las dos caras de una misma realidad: una parábola del artista y con ello de la ambición de ser único. Individuo que exige esa singularidad, que se atormenta por obtenerla e incluso por conocer su reputación más allá de su vida. De este modo, el trasfondo autobiográfico de muchos de sus personajes no le impidió una representación contrastada: proximidad y distancia mantienen un perfecto balance. Derqui es capaz de retratar fielmente la realidad de la que él mismo formaba parte sin olvidar que cada uno de los diferentes puntos de vista corresponde a un nuevo cambio de lente. Es por ello que gran parte de su narrativa se configura como una suerte de equilibrio entre la veracidad y el fingimiento.

            Manuel Derqui fue una personalidad tan insólita y atractiva como su propia obra. La originalidad de la mezcla de elementos estructurales y temáticos ofrece un resultado innovador. Esperemos que las miradas que a partir de ahora se vuelvan hacía su obra la acojan con la curiosidad que él supo despertar en todos sus lectores.

 

Isabel Carabantes es profesora de literatura, realizó su tesis doctoral sobre Manuel Derqui y este es un trabajo de síntesis que publicó hace unos meses en ‘Artes & Letras’. Me ha aparecido de repente en la memoria del ordenador y lo publico aquí. Isabel acaba de recibir un premio por  sus trabajos sobre ‘Meterra’ y Manuel Derqui. Isabel Carabantes es la editora de los ‘Todos los cuentos’ de Manuel Derqui (La Habana, 1921-Aragüés del Puerto, 1973) en la colección Larumbe de las Prensas Universitarias de Zaragoza.

ALTARRIBA Y KIM, HOY EN EL SALÓN DEL CÓMIC CON 'EL ARTE DE VOLAR'

ALTARRIBA Y KIM, HOY EN EL SALÓN DEL CÓMIC CON 'EL ARTE DE VOLAR'

Salón del cómic

Sobre la historieta ‘El arte de volar’ de Antonio Altarriba y Kim

Ediciones de Ponent

Diálogo entre Kim y Antonio Altarriba. Modera Antón Castro

Sala Multiusos. Hoy sábado, a las 19 horas.

El arte de volar es  una  novela gráfica   donde Antonio Altarriba cuenta la historia de su padre, que se suicidó a los noventa años en Logroño tras una vida marcada por el fracaso. Llevado por la utopía libertaria luchó en la guerra civil, vivió en los campos de concentración franceses, participó en la resistencia contra los nazis, soportó la dictadura franquista y nunca llegó a integrarse en la nueva sociedad de consumo. Fracasó, también, al frente de una fábrica de gallegas. El siglo XX español desfila ante nuestros ojos con crudeza pero también con humor y con amor y con erotismo. Y todo ello puesto magistralmente en imágenes por Kim.


En compañía de Antón Castro, escritor y periodista, los autores hablarán del proceso creativo de esta obra que lleva camino de convertirse en referencia clave de nuestra historieta. (La foto de Antonio Altarriba con su historieta la he tomado de Entrecómics).