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Antón Castro

LAURIE ANDERSON Y LOU REED, DE GIRA POR ESPAÑA

LAURIE ANDERSON Y LOU REED, DE GIRA POR ESPAÑA

Laurie Anderson & Lou Reed

The Yellow Pony and Other Songs and Stories

 

La artista multidisciplinar, Laurie Anderson, y el músico, Lou Reed, una de las parejas más emblemáticas de la vanguardia musical y dos de los rebeldes más creativos del Nueva York mítico de los setenta, se han unido para presentar en directo un nuevo proyecto conjunto, “The Yellow Pony”, que incluye repertorio de ambos artistas, con sus temas clásicos y composiciones más recientes, en un concierto que mezclará música, historias, canciones y poemas.

 

Lou Reed y Laurie Anderson, pareja que, justo este mes cumple su primer aniversario de boda tras 14 años de relación, han elegido España para abrir la gira mundial en la que estrenarán el espectáculo “The yellow pony and other songs and stories”. El estreno será el 10 de julio en el Festival Porta Ferrada en Sant Feliu de Guíxols (Girona), y luego actuarán el 12 de julio en la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela y el 14, en Madrid, dentro de los Veranos de la Villa.

 

En “The Yellow Pony” harán un repaso a su amplio y variado repertorio, abarcando temas clásicos del rock de Lou Reed, piezas instrumentales con dosis de improvisación, obras de spoken word de sus trabajos para teatro y duetos sobre el amor y sus diferentes variantes.

 

Desde los años noventa la pareja ha colaborado profesionalmente en diferentes ocasiones: en el álbum The Raven, de Lou Reed, se puede escuchar el violín de Laurie Anderson y en los discos Bright red y Life on a String de la artista, se puede escuchar la guitarra de Reed.

 

Como en todos los proyectos de Laurie Anderson y Lou Reed, “The Yellow Pony”, tendrá una cuidada puesta en escena con especial énfasis en el diseño de iluminación.

 

*Esta información corresponde a Pilar González.

 

'ÁGORA': LA NUEVA PELÍCULA DE ALEJANDRO AMENÁBAR

'ÁGORA': LA NUEVA PELÍCULA DE ALEJANDRO AMENÁBAR

‘ÁGORA’ DE ALEJANDRO AMENÁBAR

 

·       La película llegará a las pantallas españolas en otoño de este año.

·       Es una producción de Mod Producciones, Himenóptero y Telecinco Cinema con la participación de Canal + España.

 

AGORA es la quinta película de Alejandro Amenábar y su segunda producción rodada en inglés tras el reconocimiento internacional de Los Otros y Mar Adentro (Oscar a la Mejor Película Extranjera en 2005).

Protagonizada por Rachel Weisz (Oscar por El jardinero fiel), AGORA cuenta con un sólido elenco en el que figuran actores como el joven Max Minghella (Syriana), Oscar Isaac (Red de Mentiras), Rupert Evans (Hellboy), Ashraf Barhom (The Kingdom), Sami Samir (Natividad), Homayoun Ershadi (Cometas en el cielo) y Michael Lonsdale (Munich), entre otros. El guión está escrito junto a Mateo Gil y la producción ejecutiva corre a cargo de Fernando Bovaira.

Hace cuatro años –declara Alejandro Amenábar-, tras una experiencia para mí tan íntima como fue hacer MAR ADENTRO, no habría imaginado que mi siguiente película sería de romanos y cristianos en el Antiguo Egipto. Pero eso es lo bonito de esta profesión: la posibilidad de dejarte llevar por la curiosidad, investigar y encontrar mundos tan fascinantes como la Alejandría del siglo IV; imaginar cómo serían sus calles, sus templos, su gente… Y encontrar la pasión, y el dinero, para devolverlo todo a la vida”.

“El conjunto de este auténtico viaje desde que Mateo Gil, Fernando Bovaira y yo empezamos a soñar con el proyecto, hasta la fase de posproducción en la que nos encontramos en estos momentos, ha sido apasionante. Y mi sueño ahora es que lo sea también para los espectadores. AGORA es, en muchos sentidos, una historia del pasado sobre lo que está pasando ahora, un espejo para que el público mire y observe desde la distancia del tiempo y del espacio, y descubra, sorprendentemente, que el mundo no ha cambiado tanto”.

El rodaje se desarrolló en Malta a lo largo de quince semanas durante los meses de marzo a junio de 2008.

AGORA es ya  una de las producciones más ambiciosas del cine europeo, en la que se han reunido actores y técnicos de muy diferentes nacionalidades.  Inspirada en hechos históricos, Alejandro Amenábar está realizando un riguroso esfuerzo por acercar a la audiencia de hoy la vida en la Antigüedad, combinando unos decorados monumentales con la acción real y los efectos visuales de última generación.

Para ello se ha rodeado de un equipo de primera línea. Al frente de la Dirección Artística, Guy Dyas, responsable de la construcción visual de títulos como Indiana Jones y la calavera de cristal;  Xavi Giménez (El maquinista) como Director de Fotografía; Gabriella Pescucci (Oscar por La edad de la inocencia) en el Diseño de Vestuario; o Félix Bergés al cargo de los Efectos Visuales. El músico italiano  Dario Marianelli (Oscar por Expiación) compone la banda sonora de la película.

 

Sobre los productores de AGORA

Agora y El Mal Ajeno están producidas junto a Telecinco Cinema por Alejandro Amenábar a través de su productora Himenóptero, y por Fernando Bovaira con su nueva compañía Mod Producciones.

El Mal Ajeno, de Oskar Santos, está protagonizada por Eduardo Noriega y BelÉn Rueda y actualmente se encuentra en proceso de posproducción.

Asimismo, Mod Producciones en coproducción con Menageatroz, rueda en Barcelona  Biutiful de Alejandro G. Iñárritu con Javier Bardem como protagonista.

Telecinco Cinema, filial cinematográfica de la cadena de televisión Telecinco, ha estado al frente de gran parte de los mayores éxitos del cine español más reciente como “El Laberinto del Fauno” –película de Guillermo del Toro ganadora de tres Oscars-; “Alatriste”, dirigida por Agustín Díaz Yanes con Viggo Mortensen como protagonista; “El Orfanato”, de Juan Antonio Bayona, la película más taquillera de 2007 y la segunda más vista en la historia del cine español; o “Los crímenes de Oxford”, de Álex de la Iglesia, reciente ganadora de tres Premios Goya. El pasado año Telecinco Cinema participó en dos superproducciones sobre la figura del Che Guevara dirigidas por Steven Soderbergh: “Che, El Argentino” -por la que su protagonista Benicio del Toro ha obtenido el Goya al Mejor Actor- y “Che, Guerrilla”, que se estrenará comercialmente en salas el próximo viernes 27 de febrero.

 

Sinopsis

Siglo IV. Egipto bajo el Imperio Romano. Las violentas revueltas religiosas en las calles de Alejandría alcanzan a su legendaria Biblioteca. Atrapada tras sus muros, la brillante astrónoma Hipatia lucha por salvar la sabiduría del Mundo Antiguo con la ayuda de sus discípulos. Entre ellos, los dos hombres que se disputan su corazón: Orestes y el joven esclavo Davo que se debate entre el amor que le profesa en secreto y la libertad que podría alcanzar uniéndose al imparable ascenso de los cristianos.

 

*La última novela de Magdalena Lasala, ‘La conspiración de Piscis’ (Styria) tiene un argumento muy similar. Comienza con la muerte del padre de Hipatia. En la foto, Rachel Weisz.

 

FERNANDO AÍNSA: UN POEMA INÉDITO

FERNANDO AÍNSA: UN POEMA INÉDITO

Clima húmedo

 

Fernando AÍNSA

 

Regresé del Sur hace unos años

Olvidé la humedad en un armario

Lo cerré a cal y canto,

         ligeramente desmemoriado.

 

Del aire seco hago ahora

riguroso calendario

que observo con atención

aunque el cierzo lo desmienta

          de tanto en tanto.

 

Trastorno de la emoción

que me procura su soplo inesperado

confluencia de vientos sin gobierno

que descienden por el valle del Ebro

         para morir en una esquina de Montevideo.

 

Pampero y cierzo

¿Ha sido mi destino estar sacudido

         (tan luego)

por estos vientos?

 

Idéntica fase inicial,

la ráfaga intensa

descenso brusco de temperatura

el modo que tienen ambos de enervarnos

impaciencia del gesto con que los soportamos.

 

Mas luego aquel lejano Pampero llena de vapor el aire

         asciende la presión atmosférica

         se diferencia en húmedo o seco

         y se pierde en nubes de polvo

         o en la esperada lluvia,

                   en el mejor de los casos.

Éste

—el viento cercio de la Hispania Citerior descrita por Catón el Censor—

reseca el aire.

Lo dicen activo y animoso,

aunque irrita su persistencia

el duro quemar de las plantas su temprano brote.

 

Con los años lo prefiero

         me aguza el ingenio el frío que provoca.

Lo siento en Zaragoza, lo respiro en Oliete

         (¿Se llama esto integrarse o es pura resignación?)

 

Del clima húmedo añoro su empalagosa omnipresencia

de su agobio y cristales empañados

el sudor con que acompañó mi juventud de ventanas abiertas al Río–mar

el cuerpo desnudo sobre la sábana tibia del verano

el frío penetrante de un invierno de bombillas  callejeras

oscilando  en una esquina mal iluminada

donde se pierden amigos y recuerdos

y adonde acudo ahora buscando desentrañar su esencia

antes de que la niebla del olvido lo disuelva todo.

 

 

(“Clima húmedo”, poema inicial

del poemario inédito Clima húmedo,

finalista Premio Ciudad de Salamanca 2008).

*La foto es de Gerald Bloncourt.

 

 

 

MENÚ DE BORRADORES DE ESTA SEMANA

MENÚ DE BORRADORES DE ESTA SEMANA

Invitados al plató: JOAQUÍN CARBONELL

 

Reportaje: GIL NOVALES, MARTÍNEZ DE PISÓN, MARUJA TORRES y DAVID LOZANO

 

Actuación: CANTA ALLA VIOLA (NADINE BALBEISI Y FERNANDO MARÍN). Presentan el disco de Blas de Castro y el de Robert Jones, que acaban de grabar en Londres.

 

El programa ‘Borradores’ dedica el programa completo a la literatura, en homenaje al Día del Libro. Se emite en la noche del domingo al lunes, a la 1.05. (Ojo, esta semana adelantan 40-45 minutos la emisión de 'Borradores': pasa de la 1.45 del pasado domingo a la 1-05 de este domingo 26 de abril).

 

Rinde homenaje a Ramón Gil Novales, que recibía el pasado lunes el premio de las Letras Aragonesas 2008 en el Museo de Zaragoza. Gil Novales, autor de novelas y relatos, piezas de teatro y traductor reconocido, explica sus vinculaciones con Aragón, el eco de otros autores en su obra, y aborda sus recuerdos de la Guerra Civil en Huesca.

 

También se conversa con Ignacio Martínez de Pisón, en la Biblioteca del Palacio de Sástago. En ese espacio tan cautivador, el narrador habla de la antología de relatos ‘Partes de guerra’ (RBA), que se ha convertido en un éxito editorial con jugosas novedades sobre Aragón, y habla de su nuevo libro: ‘Aeropuerto de Funchal’ (SEix Barral), una colección de ocho cuentos de distintas épocas que para él constituyen ya la antología definitiva de su narrativa breve.

 

 

Maruja Torres conversa, en pleno paseo de Independencia, con Ana Catalá Roca sobre su novela ‘Esperadme en el cielo’, galardonada con el premio Nadal, en la que recuerda, en un clima real y fantástico, a dos de sus grandes amigos: Manuel Vázquez Montalbán y Terenci Moix. Maruja Torres dice que “la literatura es una mentira que no causa daño”.

 

Borradores también emite un reportaje con David Lozano, autor de la trilogía ‘La Puerta Oscura’ de la que acaba de publicar la segunda parte: ‘El Mal’ (SM), que vuelve a narrar una historia de vivos y muertos y de viajes al más allá, con personajes como el joven Pascal Rivas, su enamorada Michelle o el espíritu errante Beatrice.

 

Cristina Fernández Cubas recomienda la lectura de Philippe Claudel en la sección ‘Letras para la vida’.

 

Y el invitado a plató es el periodista, cantautor y escritor Joaquín Carbonell, que hablará de su nuevo libro ‘Aragón a la brasa’ (Voces del mercado), que ha escrito a cuatro manos con Roberto Miranda, que no pudo asistir a última hora. El libro es un viaje en clave desaforada y humorística por el Aragón actual y el Aragón del pasado.

 

La actuación musical corre a cargo del grupo Canta alla Viola, que integran la soprano jordana de origen americano Nadine Balbeisi, y el violagambista Fernando Marín. Presentan su disco sobre el compositor turolense Blas de Castro, interpretan un tema del álbum, y presentan una composición del disco que acaban de dedicarle al compositor británico Robert Jones.

 

*Me ha encantado esta foto, anónima para mí. Si alguien sabe a quién pertenece, encantado de decirlo.

FIRMO HOY EN XORDICA Y LOS PORTADORES DE SUEÑOS

FIRMO HOY EN XORDICA Y LOS PORTADORES DE SUEÑOS

 

 

Vuelven a salir los libros al Paseo de la Independencia. Hay una auténtica fiesta de novedades.

Por la mañana estaré, de doce a dos, en Xordica, en compañía de Miguel Mena (firma ‘Piedad’, que ya ha llegado a la segunda edición), José Damián Dieste (‘Adivinanzas del Alto Aragón’), Javier Delgado (‘Tierra de nadie’) e Ismael Grasa (‘Brindis’).

 

Yo firmaré ejemplares de mi libro de relatos -“mi libro más autobiográfico” según mi hija Aloma-, ‘Fotografías veladas’ (Xordica. Ha supuesto mi regreso a este sello quince años después de ‘Con veneno en la boca’, que fue su primer título, creo), un libro dividido en tres partes, donde reaparece el fotógrafo Patricio Julve, acompañado aquí por el conductor de protocolo Ventura Amar con su 1500 negros, cobra fuerza otro fotógrafo de Garrapinillos, Manuel Martín Mormeneo (fotógrafo de fantasmas), y aparecen historias de Bécquer, de maquis, de aragoneses en Galicia y de gallegos en Aragón, de perros fantásticos y cotidianos, de casas con sirenas o de ciudadanos que se enamoran locamente de Zaragoza y la convierten en el escenario de una pasión de una noche.  

 

Por la tarde, estaré en Los Portadores de Sueños. Allí firmaré ‘Fotografías veladas’ y el álbum infantil ‘Jorge y las sirenas’ (Marboré), que ha ilustrado con absoluta belleza Alberto Aragón, que también acudirá de seis y media a ocho y media. Es un libro pensado para Jorge Sanmartín, cuando estaba en el hospital; ahora, felizmente recuperado, hemos podido sacarlo a la luz. Me han dicho Eva y Félix que no quedaban ejemplares de ‘Golpes de mar’ (Destino).

También estarán en el puesto Miguel Mena, Ismael Grasa y José Luis Cano, que firmará ‘Las sitiadas’ (Xordica) y ‘El cuerpo humano’, un libro que ha publicado en el sello Thule con textos de Grassa Toro.

 

Copio algunas adivinanzas en el libro de José Damián Dieste, donde nada es lo que parece:

 

-Encima de ti me pongo y tú sola te meneas, yo con el fruto me voy y tú con la leche te quedas. (La adivinanza es de Arbués: ¿qué es?)

 

-Te la metí, te la saqué, tú llorabas, yo reía de ver la sangre que te salía. (Acumuer: ¿qué es?)

 

-Dos enamorados se conocieron por carta. El enamorado le pregunta: “¿Cómo te llamas y de qué color quieres un vestido? Y ella responde: “Si el enamorado es entendido, ahí llevas el nombre de la novia y el color del vestido” (Linás de Marcuello).

 

Y acabo con una muy literaria:

 

-La última soy en el cielo, en Dios soy el tercer lugar, siempre estoy en navío y nunca en el mar. (Agüero).

*Detalle de ’Jorge y las sirenas’, de Antón Castro y Alberto Aragón, editado por Marboré. La ilustración es de Alberto Aragón.

JUAN MUÑOZ: UNA CITA SOBRE LA RADIO

JUAN MUÑOZ: UNA CITA SOBRE LA RADIO

‘La Vanguardia’ abría ayer la sección de cultura con una crónica sobre la inauguración de la retrospectiva del escultor Juan Muñoz (1953-2001) en el Museo Reina Sofía. La crónica de Justo Barranco estaba muy bien; las palabras de  Borja-Villel sobre el artista me han parecido muy atinadas, brillantes.

 

Pero lo que me impresionó fue una cita del propio Juan Muñoz, “al que se podía considerar ante todo un narrador”, apasionado por la teatralidad, el ilusionismo y la magia (“magia de chamarilero”).

 

Decía Muñoz: “La radio es, en cierto modo, el medio de comunicación más vanguardista que conozco, porque obliga al oyente a imaginarse el mundo que hay fuera, más allá de la obra”.

UNA BIBLIOTECA MUNICIPAL EN MEICENDE

UNA BIBLIOTECA MUNICIPAL EN MEICENDE

Mañana, 23 de abril, en Meicende, una localidad próxima  a A Coruña, le ponen mi nombre a la biblioteca municipal. Meicende pertenece al Ayuntamiento de Arteixo, y tiene una población próxima a los 4.000 habitantes. La actual biblioteca se halla instalada en el Colegio San José Obrero, pero el nuevo edificio estará para dentro de año y medio. Otros cuatro escritores darán nombres a las bibliotecas: la de mi pueblo Arteixo recibirá el nombre de Henrique Rabuñal, que ha desplegado una intensa actividad desde hace más de veinte años; la de Pastoriza recibirá el nombre de Miguel Sande; la de O Froxel, el de Dora Vázquez y la de Oseiro el de Francisco Vidal.

 

 

 MEICENDE E O TERRITORIO DO SOÑO

A primeira imaxe que teño de Meicende é a da presa chea de gaivotas a calquera hora. Sempre quixen escribir un conto que sucedese alí, un conto con peixes, navegantes e sereas.

 

Máis tarde, o nome de Meicende impuxóseme vencellado ó fútbol. Cando eramos nenos viviamos o fútbol modesto cunha aureola mítica, coa épica dos días de chuvia e de lama. Non só distingo a camiseta branca e roxa do clube, senón o seu impresionante campo.  

 

E mais logo, durante cinco anos ininterrumpidos, pasei todos os días por Meicende e namorisqueime dunha rapaza loira que me facía recordar a Françoise Sagan. Subía e baixaba alí. Quizais se chamase Sabela; eu, que a quería só para min e que nunca lle dixen nada, chamábaa ‘Miss Meicende’. Despois, cando empezaba a ser escritor e xornalista en Zaragoza, recibín fermosas cartas desde aquí: Antonio Couceiro intentaba alimentar os degaros dun galego novo no desterro. Despois, a poeta Emma Couceiro, a súa filla, tamén me mandou os seus poemas. Traían o arrecendo da presa e da herba mollada de Meicende.

 

Unha das formas máis perfectas de residencia na Terrá é unha biblioteca: é unha casa enmeigada, o territorio do soño, o tobo das palabras e o mar das emocións compartidas desde a orixe do mundo cos lectores e cos escritores irmáns como Enrique Rabuñal, Miguel Sande, Dora Vázquez... Como os outros pobos, Meicende ten unha casa con libros, un espacio de luz contra a tebra. Síntome moi feliz por este acto de infinita xenerosidade do Axuntamento de Arteixo, de Xosé Luis Alonso e de todos vostedes. Sempre pensei que unha das moradas máis seguras era unha biblioteca. E aínda máis: unha biblioteca en Galicia.

 

JOHN LE CARRÉ. REFLEXIONES DE DANIEL GASCÓN

JOHN LE CARRÉ. REFLEXIONES DE DANIEL GASCÓN

El pasado 10 de abril, el escritor, traductor y guionista Daniel Gascón (danielgascon.blogia.com) publicaba en su blog un artículo sobre John Le Carré, a raíz de una entrevista que había aparecido en ‘El País’. El artículo es extenso, pero creo que es muy interesante y que invita a la reflexión y a la polémica. Seguro que hay gente que piensa que Le Carré es un escritor superior a Camus y Orwell, los menos sin duda, pero aquí hay materia y todo un discurso organizado y desmitificador de algunas posiciones insostenibles.

 

 

El País publicó este sábado una entrevista con John Le Carré. Por lo que cuenta el periodista Le Carré es un hombre agradable: pasó cinco horas con él, charlaron, fue simpático. Aunque desde luego yo no puedo compartir todos los calificativos. El periodista sale de casa de Le Carré “con la certidumbre de haber conocido a uno de los hombres del siglo, de éste y del pasado, con la extraña sensación de que a veces, sólo a veces, la palabra, la literatura, tienen la fuerza y la estatura moral que queremos concederles”.

El periodista compara a Le Carré con George Orwell y Albert Camus, que es compararlo con dos paradigmas del intelectual honesto y comprometido, de personas que se opusieron al totalitarismo y a la distorsión de la verdad en un siglo en el que demasiados intelectuales fueron cómplices de la barbarie, y que en defensa de sus ideas adoptaron posiciones a menudo impopulares. Orwell combatió el imperialismo, el fascismo y el comunismo. Combatió en Aragón durante la Guerra Civil española y estuvo a punto de ser asesinado por los estalinistas poco después. Se opuso a la política de apaciguamiento de Hitler –en la que participaron las democracias europeas; más tarde, la izquierda británica decía que la guerra no iba con ellos, porque Hitler había pactado con Stalin-, y criticó a la Unión Soviética cuando esa postura no era nada popular, porque era un país aliado.

Albert Camus es otro paradigma similar, de un hombre que luchó contra el nazismo y el comunismo, y que incluso cuando se equivocaba –como en el caso de la independencia de Argelia- intentaba hacerlo por las razones correctas, y defendía el derecho a hablar de los demás. Se pasó buena parte de su vida intentando explicar lo que quería decir, a menudo corrigiendo interpretaciones malintencionadas. Leer sus polémicas es hermoso porque se ve a un hombre inteligente que siempre respeta a la persona con la que discute, alguien que intenta comprender y también que lo entiendan. Estas palabras, por ejemplo, me parecen emocionantes y verdaderas: Camus propone como tarea de los intelectuales reconocer

que su vocación más profunda es defender hasta las últimas consecuencias el derecho de sus adversarios a tener otra opinión. Proclamarán, de acuerdo con su condición, que es mejor equivocarse sin matar a nadie y dejando hablar a los demás que tener razón en medio del silencio y los cadáveres.

 Comparar a Le Carré alguien con Orwell y Camus es como comparar a un ciclista con Eddie Merckx o a un futbolista con Maradona. Aunque, como dijo el propio Orwell, “todos los santos son culpables mientras no se demuestre lo contrario”. Y Le Carré no tiene la calidad literaria de Orwell ni Camus. Y, desde luego, no reúne condiciones para ser un referente moral como ellos.

El caso Rushdie

Dice Le Carré en la entrevista: “La consecuencia del caso Rushdie fue que podíamos acabar con toda la tolerancia hacia el islam”. El deslizamiento de John Le Carré es impresionante: al parecer, el caso Rushdie causó una tormenta cultural en la que Occidente podía agredir alegremente a los musulmanes. Sin embargo, Le Carré no da algunos detalles: por ejemplo, no dice en lo que consistió el caso Rushdie: un escritor publicó un libro y un dirigente de otro país lo condenó a muerte por ello. Y también de paso recomendaba matar a quienes hubieran tenido alguna relación con la fabricación del libro. Afortunadamente, el Reino Unido, que no estaba a favor de que se asesinara a la gente por publicar una novela, protegió a Rushdie, que tuvo que ocultarse; los fanáticos atacaron a traductores y editores del libro, y asesinaron a uno de ellos; también hubo muertos en protestas callejeras.

Muchos escritores salieron en defensa de Rushdie: Sontag, Hitchens, McEwan… Otros dudaron. Y otros dijeron que Rushdie se lo había buscado. No sé si es con la condena a muerte con lo que había que mostrarse tolerante, pero según Le Carré, oponerse a ella era declarar la guerra al islam, y te convertía en un héroe cultural. Sin embargo, al revisar las declaraciones de esos días, lo que parece que garantizaba ese estatus era exactamente lo contrario: culpar a la víctima, rebobinar la Ilustración y someter la libertad de expresión a las ideas religiosas más violentas, e infantilizar a todos los musulmanes: quienes criticaron a Rushdie no tuvieron en cuenta a los musulmanes que se opusieron a esta sentencia y a los millones de personas de esa confesión que sufren, de manera infinitamente más directa que la inmensa mayoría de occidentales, la tiranía del extremismo religioso. Esa postura vergonzosa fue la que adoptaron John Berger y John Le Carré, y a los dos les ha ido muy bien y se consideran referentes morales, o héroes culturales. Y, mientras tanto, publicar libros que puedan provocar la ira de los fundamentalistas se ha vuelto mucho más difícil.

"Tiempos más tranquilos"

Le Carré declaró: “"Una y otra vez, ha estado en manos de Rushdie la posibilidad de salvar la cara de sus editores y, con dignidad, retirar su libro hasta que lleguen tiempos más tranquilos. Me parece que no tiene nada que demostrar, salvo su falta de sensibilidad".

Dos detalles adicionales hacen su caso un poco más feo: Rushdie había publicado poco antes una reseña muy dura de La casa Rusia, una novela de Le Carré; años más tarde, cuando apareció El sastre de Panamá, algunos periódicos estadounidenses acusaron a Le Carré de antisemitismo. Le Carré lamentó la persecución que sufría, aunque siguió insistiendo en que Rushdie se lo había buscado. En esa ocasión, Le Carré reprochó a los defensores de Rushdie su “colonialismo”, porque según él el islam no estaba preparado para tolerar las críticas (lo que constituye un argumento colonialista de manual). Explicó que no debía salir la edición de bolsillo porque le preocupaba más la chica de Penguin a la que un paquete bomba podía volarle las manos que el dinero en derechos de autor que podía ganar Rushdie (un ejemplo de demagogia especialmente perverso; por cierto, los trabajadores dijeron que querían que el libro saliera), y que “no hay ninguna ley en la vida o la naturaleza que permita insultar impunemente una gran religión”.

Recientemente ha matizado un poco su posición: ha dicho que es posible que estuviera equivocado en el asunto de Los versos satánicos, pero “Me parecía poco razonable esperar que el Islam alcanzara de pronto el mismo estado de desarrollo que nuestras propias religiones”. Tampoco me parece muy satisfactorio: si le hubiéramos dejado y hubiésemos esperado su evolución, es posible que la Iglesia Católica siguiera empleando las estrategias pedagógicas de la Inquisición para reformar a los homosexuales, los ateos o los que tienen ideas equivocadas. Respecto a su moratoria de publicación hasta que lleguen “tiempos más tranquilos”, parece que tendríamos que seguir esperando un poco más. Y de nuevo parece que Le Carré considera que el auténtico islam es la interpretación más fundamentalista de la religión. ¿Los musulmanes que se opusieron a la fetua son menos musulmanes?

La religión

Aunque las ideas de Le Carré sobre la religión son en general bastante confusas:

Era muy fácil en esos tiempos ser un héroe cultural si te sumabas a la cruzada contra el islam, y usted lo sabe mejor que yo viviendo en un país católico, hasta qué punto Aznar tenía motivos religiosos. Y eso da mucho miedo: que Bush y Blair fuesen en el fondo tan cristianos, y no me refiero a la religión. Si vas a Dios para justificar tus acciones, eso no es fe...

Aznar era religioso. Si había razones religiosas para la invasión de Irak, yo no lo sé. Se hizo con pretextos falsos: las armas de destrucción masiva. También se dieron otras razones, pero me parece que la religión no estaba entre ellas. Y Bush, que era cristiano y empleó la palabra “cruzada” poco después del 11-S, también tenía buenas relaciones con algunos países musulmanes. Si Le Carré cree que la idea de que la democracia puede exportarse por las armas es religiosa, debería explicar cuándo emplea la religión como metáfora y cuándo literalmente (entiendo que cuando afirma que España es un país católico, sea lo que sea que significa eso, lo dice literalmente).

Luego dice que Bush y sus amigos no eran cristianos de verdad porque tenían que demostrar su fe: a lo mejor es una corrección, y quiere evitar insultar una gran religión, pero no estoy seguro. Lo que sí sé es que los que mataron a 191 personas en España tenían motivos religiosos. Que sus creencias fueran sinceras o no, que interpretasen mal el Corán, no me importa tanto, porque pienso que la vida humana está por encima de cualquier creencia religiosa.

Una línea falsa

Pero quizá lo más delirante, y malintencionado, sea la línea falsa que construye Le Carré, y que va desde la defensa de la libertad de expresión en el caso Rushdie a la guerra de Irak -que se produjo catorce años después-, la persecución a los musulmanes y el apoyo a Guantánamo o el recorte de los derechos civiles. La URSS durante la Guerra Fría y el terrorismo islámico en nuestros días son peligros prácticamente imaginarios, productos de una paranoia que nos inculcan los malvados dirigentes occidentales, las corporaciones, etc.: lo que realmente es peligroso son Los versos satánicos y quienes los defienden, porque ya sabemos a lo que conduce eso:

La experiencia de Rushdie y la declaración de una guerra cultural contra el islam ayudaron a esta polarización. Tras el 11-S no era seguro tener un tipo de piel en áreas urbanas y toda la retórica fácil sobre el islam ayudó a demonizar a esta gente.

De nuevo, Le Carré invierte el papel del agresor y la víctima en el caso Rushdie. Establece un vínculo que no existe. La fetua contra Rushdie se emitió en 1989. Jatamí la congeló en 1998. Los atentados del 11-S se produjeron en 2001.

Se pueden defender la libertad de expresión y los derechos humanos, y no estar a favor de la intervención armada; y al revés: pregúntale a Bush. Se puede, incluso, pensar que el islam tiene que encontrar su propia Ilustración, pero que las ideas religiosas no pueden decidir lo que se debe publicar en países democráticos. También se puede pensar que el terrorismo es un enemigo, y que hay que derrotar a los terroristas y a quienes los financian, por una parte, e impulsar de muchas maneras reformas liberales en los países donde la población vive oprimida bajo ideas totalitarias, por otra. Lo que es raro es lo que hace Le Carré: defender las libertades en unos casos y atacarlas en otros, según quién las amenace.

"Esas cosas ocurren"

En la versión de Le Carré, las actividades terroristas, que han asesinado a mucha más gente en los países del mundo islámico que en Occidente, no tienen mucha importancia:

Es verdad que padecimos el terrible 7-J y ustedes el todavía peor 11-M y que esas cosas ocurren.

 Arrincona los atentados del 11-S en un complemento circunstancial de tiempo (“tras el 11-S”, aunque reconoce: “hay unos cuantos miles de personas que forman Al Qaeda y hay una parte de la sociedad islámica que les apoya”). Tampoco habla de la hostilidad en ciertos países musulmanes hacia Occidente, del antisemitismo, de la expansión de las versiones más intolerantes del islam, que son cosas al menos tan evidentes como los problemas que tuvieron que afrontar los musulmanes en Occidente tras los atentados. Por cierto, en España no hubo altercados contra los musulmanes después del 11-M.

La tentación de la calumnia

La versión de Le Carré es una teoría de la conspiración. Hay gente que defendió a Rushdie y apoyó la invasión de Irak. Pero mucha más gente no lo hizo (muchos de los que condenaron la fetua eran progresistas, y la mayoría de los progresistas se opuso a la intervención ilegal) y también se manifestó en contra de la criminalización de los musulmanes: un ejemplo es Rushdie, que curiosamente no estaba a favor de que lo asesinaran y criticó la guerra de Irak y la política de Bush en general. Y que, además, siempre ha defendido que la circulación de las ideas, el amor a la libertad, la justicia social o importancia de la belleza, de la música o del arte, de la alegría y la libertad sexual, son elementos esenciales en la lucha contra el fundamentalismo.

Eso no significa estar de acuerdo con las vergonzosas prácticas de la desastrosa administración estadounidense anterior. Al contrario, uno de los peores aspectos de la guerra contra el terrorismo de Bush es que traicionó los principios de la legalidad, la libertad y el respeto a los derechos humanos que debía defender. A los gobiernos democráticos debemos exigirles que cumplan su palabra; al fundamentalismo religioso hay que impedirle que lo haga.

Oponerse a las ideologías que promueven la muerte y a las matanzas indiscriminadas de personas inocentes, enfrentarse a los castigos corporales, al asesinato por ideas políticas, al control del comportamiento sexual o a la exclusión de las mujeres en cualquier lugar es lo mínimo que yo le pediría a un supuesto referente moral. Para tomar en serio los juicios que un escritor emite sobre el mundo le pediría rigor intelectual, una aspiración a la objetividad por encima de las antipatías personales y la tentación de la calumnia, y la capacidad de distinguir entre víctimas y verdugos. En esta entrevista, no me parece que John Le Carré satisfaga ninguna de estas condiciones.