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Antón Castro

EL GARRAPINILLOS SALVA EL MALEFICIO DEL DOMINGO

EL GARRAPINILLOS SALVA EL MALEFICIO DEL DOMINGO

  

OLIVAR, 0 - GARRAPINILLOS, 0

Los domingos por la mañana el Garrapinillos juega peor. Sobre todo a las diez de la mañana. Hoy, tras las dos últimas derrotas de domingos (ante el Stadium Venecia, 1-0; ante La Jota, 5-2; felizmente el sábado pasado vencimos por 7-1 al Atlético Delicias), volvíamos a jugar por la mañana. Miguel Garcés, en su tercera ausencia consecutiva, y Diego, por lesión de peroné, fueron las dos bajas. Jorge David y Aitor estaban tocados: tenían grandes dolores de cabeza. Adrián Serna, uno de los más noctámbulos, fue de los primeros en aparecer por la plaza. A Alfredo y a Pirri se les durmieron las sábanas.

 

Jugábamos contra el Olivar en su campo de tierra, levemente regado, pero en buen estado. No es una maravilla, pero se puede jugar. Y se jugó en algún instante. Formamos con Stalin; Jaime, Alfredo, Marcos, Alex Velilla; Mario, Diego Cali; Diogo, Jorge, Adrián Serna; y Pirri. El dominio fue nuestro en casi toda la primera parte, fabricamos varias ocasiones de gol, hubo momentos de buenas combinaciones y de peligro por ambas bandas. Pirri no se encontraba cómodo: recibía muchos balones, los disputaba, pero no acertaba a combinar. Arriba, Adrián Serna, escorado hacia la banda, realizó algunos acercamientos sin toda la claridad que necesita; Jorge entraba desde atrás, especialmente desde la banda derecha y realizó buenos saques de esquina (peor que otros días, dicho sea de paso), Mario remató un potente trallazo a gol, que detuvo un buen arquero. Al término del primer tiempo, tablas. Nos faltaba intensidad, profundidad, nos faltaba convicción en la victoria, y sobre todo nos faltó alegría, ambición, desenfado con el balón en los pies. Y en la segunda parte, introdujimos dos cambios muy pronto: Adrián Serna dejó su sitio a Alex Fernández, y Diogo cedió su lugar a Aitor, que ocuparía más tarde su demarcación habitual y se incorporaría a la banda derecha Alex Navarro. Finalmente, cuando moría el partido, Juan entró por Diego Cali.

 

La segunda parte fue intensa y tediosa a la par, sin ritmo. Se jugó de poder a poder. El Olivar pareció dominar algo más en los primeros minutos, pero pronto volvimos a hacernos con el mando del choque. Volvimos a fallar ocasiones claras, pero también es cierto que desaparecimos un poco hasta los diez últimos minutos. El Olivar se quedó con diez y el Garrapinillos dio un último arreón: Alex profundizó varias veces, a Pirri le faltó acierto en los últimos metros y en la mejor jugada del partido Jorge, en un avance por la izquierda, mandó el balón fuera por muy poco. Cuando él participa en el juego, el equipo se estira con peligro. Ahí se murió el choque y nos quedamos con un palmo de narices: cero a cero.

 

No fue un buen partido por nuestra parte. Nos faltó combinación, constancia, alguien que se asumiese el mando, nos faltó mayor intensidad en el juego de ataque. En cambio, hay que ponderar el trabajo de la defensa, que se mostró concentrada, expeditiva y seria en todo instante. Brillaron todos a buen nivel, pero especialmente Alfredo, que realizó un partido impresionante, pletórico de energía, de rasmia, de coraje. Stalin realizó en mejor partido desde que está con nosotros, y Mario y Diego Cali estuvieron mejor en las tareas defensivas que en la construcción del juego de ataque. El Olivar fue un equipo honesto y deportivo; celebró el empate casi como un triunfo.

 

Hemos roto, aunque solo a medias, el maleficio de los domingos. Imagen de archivo: Adrián Serna disputa un balón ante El Salvador.

POEMAS DE PACO GRASA: 'DUERME LA CALIZA'

POEMAS DE PACO GRASA: 'DUERME LA CALIZA'

 

 

 

Del poemario de Francisco Grasa ‘Duerme la caliza’, que comenzó a escribirse en el primer invierto de 2006 y se cerró en los caminos de san Úrbez, en la primavera de 2007. El CDAN lo ha editado dentro de este proyecto de Bernard Plossu, ‘País de paisajes’, que ha incorporado a jóvenes fotógrafos, a narradores, teóricos de la fotografía y a poetas como él, entre otros.

 

 

Copio aquí algunos poemas de Paco Grasa:

 

 

Duerme la caliza,

la piedra que peina la raíz del árbol.

 

Se hacen los mapas

a pedazos,

sin rumbo

se deslizan los dedos,

patina el ojo.

Pasas montañas

por el aire sin dirección.

 

La sierra de Guara

comienza a verla de espaldas

de bajada de un Pirineo de nubes.

 

Lluvia quebrada

sobre ascuas de ceniza.

Humo que arrastra el viento.

 

Me voy despacio

como el invierno

que desnuda los árboles

y ve huir los pájaros

en manadas.

 

Se disfrazan de camino

el ocre perdido y las ramas;

con un abrazo espera la sombra,

la luna crece:

duerme la caliza.

 

 

EL 'PAÍS DE PAISAJES' DE BERNARD PLOSSU

EL 'PAÍS DE PAISAJES' DE BERNARD PLOSSU

Hace algunos meses, el pasado noviembre, escribí:

 

Las fotos de Bernard Plossu tienen una atmósfera de intemporalidad. Concentran una mirada peculiar, un detalle, un laberinto de matices, un fogonazo desdibujado de contrastes. Me ocurrió algo precioso: me hizo varias fotos, cinco o seis, casi como fotos robadas, yo hablaba y hablaba, y él buscaba. A veces, la velocidad era relativamente rápida, otras oías el clic y pensaba que esa foto saldría o movida o borrosa, como si emergiese en el papel desde una cabeza borradora. Hablamos de todo un poco: de su libro de Albarracín, realmente deslumbrante e íntimo, Plossu renuncia a toda espectacularidad, de fotógrafos a los que admira como Nacho López y Héctor García, de su colega Luis Baylón, y hablamos, sobre todo, de la gran exposición que se le va a hacer en el CDAN para abril con un libro-catálogo espectador.

 

Hoy he estado en Huesca en el CDAN, en la inauguración de la exposición ‘Bernard Plossu. País de paisajes’, que recoge un total de 370 fotos, distribuidas en dos formatos: 7 x 11 y 17 x 23, que resumen sus más de dos años de expediciones por la sierra de Guara en compañía de amigos como Antonio Ansón, Paco Grasa (ha escrito un bello e intenso poemario ‘Duerme la caliza’), alumnos de la Escuela de Arte de Huesca, etc. Plossu, en la multitudinaria apertura de la muestra, rindió homenaje a todo el mundo y rompió el protocolo para recordar que entre el público estaba su gran amigo, admirado y conocido en Europa, el fotógrafo Rafael Navarro. Antes, Bernard Plossu tuvo dos magníficos detalles: apareció con un caja llena de fotos de sus amigos oscenses y zaragozanos (a mí me regaló dos fotos nocturnas que me hizo el pasado noviembre en la calle Manifestación) y confesó que estaba enamorado de la sierra de Huesca. De Guara, en concreto.

 

Me pareció enternecedor un detalle de Plossu: casado con una española de Almería, lleva debajo de su chaqueta de pana marrón una suerte de bolsa o zurrón azul, cruzado desde el hombro a la cadera. Le dije si se la sacaba para la entrevista en ‘Borradores’ y dijo que de ninguna manera. Dijo que allí viajaban sus tesoros: usa cámaras de usar y tirar, sus documentos y las fotos de su mujer y de sus hijos. En la muestra hay un vídeo que tiene algo de grabación casera: se ve a Plossu viajando en tranvía, asoma la cabeza por la ventana una y otra vez, y saca fotos. Fotos de coches, de un paisaje de playa, de viandantes.

 

Plossu sigue fotografiando con su Nikkormatt de hace 30 años con un único objetivo de 50 mm. Mientras Yolanda Liesa y la operadora Cristina ajustaban los planos, le preguntaba si le tentaba la fotografía digital. Dijo: “No, en absoluto. Me gusta. Está muy bien, pero yo no pienso hacerla. Me gusta lo que hago: mi fotografía es un documento fiel a la realidad”.

 

'LA GRAN ORQUESTA DE ANIMALES': MONEDERO & PÉREZ

'LA GRAN ORQUESTA DE ANIMALES': MONEDERO & PÉREZ

Nos encontramos en un antiguo teatro habilitado como sala cinematográfica. La mayoría del público que asiste a la proyección ha sido previamente invitado por los autores de “La gran orquesta de los animales”, está acomodado, leyendo el impreso que se les entregó en la entrada…

 

     Tan sólo un escaso grupo formado por dos jóvenes, una mula y dos lémures, descienden apresuradamente por el pasillo central del teatro en busca de sus asientos. Todo queda sumergido en la oscuridad, y el silencio sólo es interrumpido de vez en cuando por un carraspeo o por el inquieto ulular de un búho. Un rápido haz de luz que corresponde a la linterna del acomodador señala una butaca vacía y usted se sienta en ella. 


     Tras unos segundos de absoluta oscuridad, un foco alumbra el lento descorrer de la cortina granate del escenario y podemos contemplar delante de la pequeña pantalla de proyección, al director de la película, que habla al micrófono de pie que tiene a su lado.

 

     - Señores, señoras, queridos animales, me complace ver tantas conocidas entre el público y otras nuevas que se acaban de incorporar. Han contemplado un adelanto en forma de humilde película animada del álbum ilustrado “La gran orquesta de los animales”.

 

     -El libro estará próximamente a su disposición de la mano de Thule ediciones. (El discurso es interrumpido al escuchar la última palabra del título por entusiasmados mugidos y graznidos, que son reprochados por parte del público más ceremonioso).

 

 

     -Cuando la fecha de edición esté concretada podrán volver a presenciar lo visto aquí, si así lo desean, en salas de proyección más amplias y cómodas, siendo el pase de hoy el preestreno ante un público previamente seleccionado por su apreciad opinión y por su contrastado talento. 



     -Gracias a todos, animales y humanos, por su asistencia.

     “LA GRAN ORQUESTA DE LOS ANIMALES” es un álbum ilustrado de próxima publicación en la editorial "Thule".

 

 

CHUS JUSTE: PALABRAS COMO ÁRBOLES

CHUS JUSTE: PALABRAS COMO ÁRBOLES

Durante algunos años veía con frecuencia a Chus Juste, la bibliotecaria de Zuera: en La Iglesuela del Cid, en su propio espacio encantado de libros o en Zaragoza. Es encomiable la gran labor que ha desarrollado a favor de la lectura y de la creación. Es un torbellino incesante: una bibliotecaria lectora y escritora, dinamizadora, una mujer incansable que se ha forjado a sí misma con los lectores, con los escritores, con los ilustradores, con los contadores de historias y con los profesores. Siempre ha estado ahí, con la sonrisa en los labios, la pasión por su oficio; siempre ha estado ahí como un árbol diminuto y sólido que protege contra cualquier tormenta, orientado a los destellos de la imaginación y la fantasía. Chus Juste ha sido y es un modelo para muchos compañeros: la define su curiosidad, su inquietud, su vehemencia. Ha ejercido un influjo indiscutible. No sabe estar parada. Inventa estrategias contra el aburrimiento. Ayer viernes, en la presentación del cuento tradicional africano ‘El león Kandinga’ (Kandanga), que Boniface Ofogo ha contó “más de 1700 veces” (y alguna de ellas en la biblioteca de Zuera), Chus Juste estuvo presente: en ella, en el fondo, empezó el hilo invisible que tejió esa historia, y Elisa Arguilé inició la presentación de ese trabajo aludiendo a ella y al término bibliotecaria. Chus Juste: bibliotecaria, y por extensión escritora, soñadora, enamorada de los libros, enamorada del amor a los libros.

 

Ayer compré uno de los últimos libros en que ha participado: el libro ‘Abecedárbol’, que ha publicado el sello Versus de Javier Almalé en su colección de Los Libros Libérrimos, con fotos de él: fotos de la naturaleza, de árboles, de raíces, de frondas, fotos de la raíz.

 

Copio aquí este texto de Chus Juste, inspirado en los ‘Ejercicios de estilo’ de Raymond Queneau, en los juegos de Gianni Rodari y en sus propias propuestas. La foto es de Natalie Dybisz.

 

 

Encina

 

En este espejo estoy esperándote,

Elisa. Entre elefantes, esferas,

elegantes elegadros, entusiastas

esquinas. Estoy aquí. Efímera. Esas

eses equilibran el espacio.

Era esto: ensalada especial,

entrecot estofado en especias,

encanelados endulzados.

Epígrafe: el encinar es estrecho.

Era elíptico en enero. Espero

escalofriante escenario.

Etcétera.

'JORGE Y LAS SIRENAS' SE ASOMA AL EXTERIOR

'JORGE Y LAS SIRENAS' SE ASOMA AL EXTERIOR

 

 

Ayer, con una intervención emotiva de Patrica Delso y de José Antonio Méndez, y con un discurso brillante y lúcido de Elisa Arguilé (por la noche, hablé con José María Conget y me dijo que le había encantado, que su presentación le había parecido una auténtica maravilla de sensibilidad e inteligencia), se presentó el álbum ‘Jorge y las sirenas’ (Marboré), pensado para Jorge Sanmartín en sus lejanos días de hospital y para todos los niños que sueñan.

 

Fue un acto muy bonito con cuentacuentos, proyección de las imágenes de Alberto y con una canción de Vetusta Morla, sobre la marea. Me encantó ver a algunos amigos siempre entrañables. A la salida, fuimos un instante al Circo y en el escaparate de ‘Los Portadores de Sueños’, en un espléndido lugar, ya estaba el libro. Fue como un hermoso colofón a un proyecto intenso que constituye el primer álbum de Alberto Aragón, un artista estupendo y apasionado, al que ayer le encontró Elisa otro parentesco muy cierto: Balthus.

II PREMIO DE LOS NIÑOS DE LOS PORTADORES DE SUEÑOS

II PREMIO DE LOS NIÑOS DE LOS PORTADORES DE SUEÑOS

Le pido a Eva Coculluela de Los Portadores de Libros todos los detalles de los II Premio de los Niños 2008, y aquí está casi todo, salvo sus estupendas fotos.

 

 

REMIO DE LOS NIÑOS   2008

Los portadores de sueños al mejor álbum ilustrado

 

 

 

 

La librería Los portadores de sueños de Zaragoza ha puesto en marcha la segunda edición del PREMIO DE LOS NIÑOS, que destaca el mejor álbum ilustrado publicado en 2008. Este premio presenta una novedad con respecto al resto: el jurado que decide el ganador está compuesto íntegramente por niños.

En la actualidad, existen varios concursos muy prestigiosos que premian la calidad de los álbumes ilustrados: el Lazarillo y los Premios Nacionales que otorga el Ministerio de Cultura, el “Ciudad de Alicante”, el “Apel·les Mestres”, el “A la orilla del viento”,  promovido por el Fondo de Cultura Económica o el “Sant Joan de Deu”, por citar sólo algunos. Todos ellos tienen jurados compuestos por adultos.

En el PREMIO DE LOS NIÑOS queremos que sean ellos, los pequeños, quienes juzguen los álbumes ilustrados publicados a lo largo del año y quienes den a conocer su criterio, valorando las historias, las ilustraciones y las ediciones para decidir cual es, a su juicio, el mejor álbum ilustrado del año 2008.

 Los niños son los destinatarios principales de los álbumes ilustrados, que están concebidos, escritos, ilustrados y publicados por adultos, y elegidos de las mesas de novedades de las librerías (normalmente) también por adultos. Cuando un niño elige un libro, está haciendo un ejercicio complejo: está valorando sus impresiones, contrastando lo nuevo con sus patrones de referencia, haciendo caso de su intuición, comparando el libro elegido con otros, y renunciando a esos otros que también le gustan… Elegir implica poner en marcha un mecanismo de toma de decisiones que vamos a repetir cada día a lo largo de nuestra vida.

Los álbumes ilustrados tienen una importancia vital en la educación de los niños. Por un lado les ayudan a introducirse en el mundo de la lectura, aportando recursos narrativos que facilitan la comprensión de los textos. Por otro, enseñan a los pequeños a mirar y a comprender los mensajes que las imágenes emiten, imprescindible en un mundo en al que la cultura visual se impone cada día con más fuerza.

El jurado del PREMIO DE LOS NIÑOS 2008 está compuesto por cinco niños con edades comprendidas entre 6 y 10 años. Todos ellos son lectores habituales.

Los cinco miembros del jurado son:

 

·       ELOY FERNÁNDEZ, 6 años

·       JULIA SANTACRUZ, 8 años

·       MATEO ARQUÉ, 8 años

·       JORGE SANMARTÍN, 9 años

·       ALBA LERMA, 10 años

 

 

El jurado del Premio de los niños se reunió el domingo 29 de marzo de 2009 para elegir los cinco álbumes finalistas del premio.  Durante la reunión, el jurado valoró los álbumes preseleccionados y tomó notas de cara a su decisión en la votación final. En esta edición la preselección ha sido realizada por la librería y por las propias editoriales, que han sugerido los títulos que han creído interesantes.

 Tras valorar los 75 álbumes participantes y votar hasta en tres ocasiones, el jurado decidió que los cinco finalistas son:

 

 

 

 

 

COCO Y LA LUNA

Autor: EMILIO URBERUAGA

Editorial KÓKINOS

 

 

 

 

EL ABRIGO MISTERIOSO

Autor: JEANNETTE JENNING

Editorial: FAKTORÍA K  DE LIBROS

 

 

 

GENTE

Autor: BLEXBOLEX

Editorial KÓKINOS

 

 

 

EL GRÚFALO

Autor: JULIA DONALDSON

Editorial: MACMILLAN

 

 

NO ES UNA CAJA

Autor: ANTOINETTE PORTIS

Editorial: FAKTORÍA K  DE LIBROS

 

 

 

 

El jurado dispondrá de tres semanas para leer y estudiar los libros en profundidad. La reunión final, donde votarán el álbum ganador del Premio de los niños, tendrá lugar en una fecha cercana al Día del Libro que todavía está por concretar.

 

  

LAS EDITORIALES

 

En esta edición del Premio de los niños se han valorado 75 títulos pertenecientes a 21 editoriales diferentes. Son estas:

 

 

·       ANAYA

·       APILA

·       BARBARA FIORE

·       BROSQUIL

·       CORIMBO

·       DESTINO INFANTIL

·       EDELVIVES

·       FAKTORÍA K DE LIBROS

·       FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

·       JUVENTUD

·       KALANDRAKA

·       KÓKINOS

·       LA GALERA

·       LÓGUEZ

·       MCMILLAN

·       MEDIA VACA

·       OCÉANO

·       OQO

·       SM

·       THULE

·       VERSOS Y TRAZOS

 

Los portadores de sueños es una librería de Zaragoza especializada en literatura, ofreciendo al público una cuidada selección de narrativa, ensayo y poesía y prestando una atención especial a la literatura infantil y juvenil, a la que dedica una de sus dos plantas. En los cuatro años que lleva abierta, han pasado por la librería escritores de prestigio, como Ignacio Martínez de Pisón, David Trueba, Gustavo Martín Garzo, Benjamín Prado, Soledad Puértolas, Lolita Bosch, Enrique Vila-Matas o José Antonio Labordeta. En el ámbito de la literatura infantil, hemos realizado presentaciones de editoriales como Thule, Anaya o Dandelión, y de autores como Daniel Nesquens, Elisa Arguilé (Premio Nacional de ilustración 2007), Ricki Blanco (Segundo Premio nacional de ilustración 2007) o Elena Odriozola (Premio Nacional de ilustración 2006) por citar algunos nombres destacables

Desde Los portadores de sueños queremos hacer un énfasis especial en la puesta en marcha de este premio, único en España.

*Este foto de un escaparate de Los Portadores de Sueños la tomó José Antonio Melendo que vino ayer a la presentación de ’Jorge y las sirenas’.

 

BLANCA SILVA: A ARTE DE BALEIRARSE

BLANCA SILVA: A ARTE DE BALEIRARSE

O CREADOR NO SEU OBRADOIRO

 

BLANCA SILVA: A ARTE DE BALEIRARSE

A pintora e escultora prepara dúas exposicións en Amsterdam e A Coruña.

 

Xoán Abeleira / El País Galicia

Afirma o poeta Xulio López Valcárcel que a obra de Blanca Silva ten un certo alen/to místico; que esta muller aspira a “pintar o Alén” -e leva toda a razón. Di tamén o tamén crítico de arte que o expresionismo abstracto de Silva está máis vencellado ó de Rothko ca ó de Pollock, ó de Muñoz ca ó de Kandinsky -e niso tamén leva razón. As series de cadros, de gravados de Silva invítannos, si, ó samadhi, ó estado de acougo, á suma concentración. Son unha sorte de mandalas sintéticos. E a que fin máis alto que a ese pode aspirar un/unha artista?

         “Baleiro e cheo/ Nunha pincelada/ Flúe o eterno”, acordo en entrando no seu obradoiro. A arte de Blanca Silva é a arte de baleirarse, a arte do sunyata, a arte do non saber. “A pintura sérveme para internarme nun universo misterioso”, afirma ela, e eu enxergo o seu “internarse” no senso máis literal: ir ó cerne do cerne. “A maioría dos creadores coidan que hai que estar cheo para poder expresarse, mais eu preciso baleirarme de todo para transmitir algo. Non podo traballar cando estou ateigada de mundo.” Para Silva “o obradoiro non é unha terapia” senón un lugar ó que acude “á cata do baleiro”. Un espazo de meditación en movemento, poderiamos dicir no caso desta creadora interesada por toda caste de espiritualidades e de espíritos coma ela. “Aínda que isto é un proceso que dura moitos anos.”

         Baleirarse: verbo que de seu abonda para resumir toda a andaina de Silva ata o de agora. Pró meu grande abraio (esa mestura de pasmo e de entusiasmo, de asombro e de arrepío), Silva concédeme un privilexio: fitar as súas primeiras obras para enxergar o seu tránsito dende o expresionismo figurativo ó expresionismo abstracto. “Eu veño da literatura”, confesa esta confesa crente da Poesía, “o que pasa é que para min a escrita é un camiño de ida e volta, mentres que a plástica o é só de ida. Na poesía -malia ser tamén unha vía de coñecemento, como dicía Valente, unha viaxe cara ó Absoluto-, cando rematas un poema, volves ó punto de partida. Na plástica non, sempre volves ó punto cero.”

         A bisneta do avogado e escritor Alberto García Ferreiro comezou a pintar “xa tarde, dun xeito completamente autodidacta.” Dúas claves ben significativas aclaran aquel principio. Unha exposición de Matisse -cuxa obra final serviu de referente ós vangardistas abstractos- foi o detonante que a impulsou a pintar. Dos superrealistas Silva aprendeu a “simbolizar os meus soños”, pois, dende meniña, sempre tivo unha intensa vida onírica. “Lembro que daquela soñaba cunha xigantesca mazá vermella pairando nun azul escintilante.” Unha visión ó Magritte. Ende ben, Silva deu con dous profesores tan bos que lle quitaron da cabeza a idea de aprender a debuxar. “Dixéronme que xa acadara un estilo de meu e que a aprendizaxe da técnica tan só podía roubarme esa frescura.”

         Asemade, naquel período Silva comezou “a coidar dos meus mortos, para min importantísimos”, e dende aquela traballa nunha serie de esculturas na que os defuntos, reencarnados nuns bonequiños de louza, penduran acó e aló coma exvotos primitivos. A comparación non é gratuíta: ollando esas figuriñas que espertan tanta tenrura lembro, por exemplo, os poemas de Jean Joseph Ravearivelo sobre o culto ós mortos malgaxe. Ou, moito máis atrás, as estatuíñas das deusas do xamanismo prehistórico.

Tras aquela etapa inicial guiada polos soños, Silva desenvolveu, nos oitenta, un posmodernismo tamén moi persoal. Na súa “Agra da Soleira” de San Xoán de Vilanova; a carón dun galano inédito da súa amiga Luísa Villalta, varios deses cadros dialogan en silencio. Especialmente fermoso é o retrato da súa filla María: natureza aberta coma A orixe do mundo de Courbet. Mais, curiosamente, de vagariño, Silva pasou de soñar con imaxes a “soñar con cores que logo tento plasmar nas miñas teas”. Tamén desa etapa de transición hai un dato moi revelador: “Cando non me gustaba un cadro, borrábao; ata que un día me decatei de que o que estaba a buscar eran aquelas supostas manchas que ficaban no lenzo. Non as liñas nin as formas senón as cores en si.” Cores coas que Silva mantén “unha relación anímica, nada intelectual”, e que “xamais significan o mesmo”.

Esta procura case que irracional desvélanos a feito a actitude de Silva perante a creación e a Creación. Partindo dun estadio narrativo, curativo, no que o importante era esconxurar os seus demos, chegou a estoutro estadio poético, meditativo, no que o que conta non é, nin moito menos, a arela de contar senón a capacidade de transcender(se). Coma as abellas de Rilke, Silva é unha desas artistas que “liban o invisible” para facelo visible. Coma o equilibrista de Klee, Silva viaxa dunha á outra beira do Real para transmitirnos o que non ten nin forma nin nome: preludios do Tao.

Por iso, sen dúbida, “falo tanto soa…”

*O escritor galego, afincado en A Coruña, envíame a súa segunda entrega de esta serie sobre estudios de artista, centrado en Blanca Silva. Velaquí a Blanca diante dunha obra súa nunha foto de Gabriel Tizón.