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Antón Castro

IRVING PENN EN PARÍS

IRVING PENN EN PARÍS

El 16 de junio de 1917 nacía en Nueva Jersey quien se consagraría como uno de los fotógrafos más importantes e influyentes del siglo XX. Hablamos de Irving Penn, conocido mundialmente por sus glamurosos y elegantes retratos. Y con motivo del centenario de su nacimiento, el Grand Palais de París ha inaugura la primera gran retrospectiva internacional dedicada al artista, en colaboración con el Metropolitan de Nueva York y la Irving Penn Foundation. Esta muestra, comisariada por Jeff L. Rosenheim, Maria Morris Hambourg y Jérôme Neutres, expondrá hasta enero de 2018 el enorme legado fotográfico de Penn. Más de 235 impresiones fotográficas, todas producidas por el artistas, y una selección de sus dibujos y pinturas ocuparán las salas de la institución parisina, que ofrecerá una visión integral de la gama de géneros en los que trabajó: moda, naturaleza muerta, retratos, desnudos, belleza, cigarrillos y escombros, todos ellos bajo una gran simplicidad, un minimalismo y un rigor asombrosos. Aunque los primeros pasos de Irving Penn fueron en el dibujo, el grafismo y la pintura, pronto conoció al que sería su primer mentor, el diseñador y fotógrafo Alexey Brodovitch, por quien comenzó a trabajar para Harper’s Bazaar. Por esta publicación también han pasado nombres como Richard Avedon, Hiro o Garry Winogrand, entre muchos otros.

Asimismo, aunque la fotografía publicitaria, de moda y de alta costura fue una parte importante en la producción de Penn –ya que también le permitió colaborar con otras revistas como Vogue–, lo cierto es que Penn se interesó rápidamente por otro tipo de fotografía centrada en los despojos, los restos, colillas, objetos perdidos en las calles… para otorgarles a esos objetos una pulcritud y una técnica impecable. Esta también es la fotografía de Irving Penn. Como también lo son las imágenes que ha dejado de desnudos femeninos, un género muy frecuente entre sus coetáneos. Penn ha producido fotografías en las que el cuerpo femenino es contemplado desde una óptica geométrica, rozando la abstracción y lo escultórico.

También fueron muchas las grandes figuras a las que retrató el norteamericano, como Marlene Dietrich, Picasso, Marcel Duchamp, T. S. Eliot, Alfred Hitchcock, Salvador Dalí, Spencer Tracy o Igor Stravinsky, por nombrar unos cuantos. Estas obras pretendían ser relecturas o diálogos de piezas de Goya, Daumier o Toulouse-Lautrec. Todos estos retratos son modelos canónicos de la maestría técnica y artística del fotógrafo, que utilizaba recursos excepcionales en el estudio donde trabajaba, donde también capturaba esas colillas encontradas, esos restos de comida y esas trivialidades muy presentes en su obra. Precisamente, la exposición del Grand Palais propone conocer en profundidad a Irving Penn, ir más allá de las imágenes mundialmente conocidas y descubrir la otra mirada que habitaba en él.

(Irving Penn en el Grand Palais de París. Desde el 21 de septiembre hasta el 29 de enero de 2018)

 

 

 

SÁBADO 30, JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS EN LA CASA DEL TRADUCTOR

JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS 

DE LA CASA DEL TRADUCTOR

Inicio: 30-09-2017

Fin: 30-09-2017

Hora: 11-18h.

Lugar: Casa del Traductor

Organiza: Comarca de Tarazona y el Moncayo

Jornada de puertas abiertas de la casa del traductor

11:00h. Origen, historia y misión de la Casa del Traductor por Enrique Alda coordinador y asesor técnico de la Casa.

11:15h. Intervención del director de la Casa del Traductor: Juan Antonio Fuentes.

11:30h. Intervención de Ahmed Abdullatif traductor de 'Tonto, muerto, bastardo e invisble' de Juan José Millás.

12:30h. Mesa redonda en torno a la traducción, la formación y la profesión con Enrique Alda, Maria Pilar Cardos, Kenneth Jordan, e Inés Ramia Latorre.

14:00h. Comida de fraternidad.

17:00h. Mesa redonda, editoriales y traducción con Trinidad Marcellán, editora de Olifante, y Julián Lacalle, responsable de Pepitas de Calabaza de Logroño.

18:00h. Mesa redonda, el escritor y el traductor literario. Intervienen Rada Panchovska, Antón Castro, Alfredo Saldaña, y Ricardo Diez. [La escritora y editora búlgara acaba de traducir a su lengua tuna antología poética de cada uno de los autores.]

Más información e inscripciones: ealda@ealda.com

*http://www.larioja.com/noticias/201412/20/media/cortadas/leyendas--575x323.jpg.

 

BENJAMIN, EL PENSADOR DE LA CULTURA

BENJAMIN, EL PENSADOR DE LA CULTURA

Walter Benjamin, el pensador de la cultura

 

Pequeña historia del escritor, filósofo y crítico de arte que se suicidó en Portbou en 1940, acuciado por el miedo a la Gestapo

 

 

Quizá no sea el escritor más popular de su siglo ni el más fácil de leer, pero la historia de la cultura habría sido distinta sin Walter Benjamin (Berlín, 1892-Portbou, 1940). Ofrece un perfil complejo y a la vez subyugante: se trata de un hombre que piensa y debate, rodeado de “libros hasta las orejas”, al que se le unen el día y la noche: traduciendo, reflexionando sobre los cuentos populares ilustrados que tanto le gustaban, pensando en la obra de pintores como Paul Klee o Kandinsky, que eran sus favoritos, o repasando su formidable colección de fotos de Germaine Krull, una de sus debilidades. Y no solo eso: es un crítico de arte y de la cultura, un ensayista y un escritor que se mueve con mucha comodidad en el texto breve como el dietario o el microrrelato, como se ve en ‘Obra de los pasajes’, que publica Abada en dos volúmenes.

Hijo de buena familia, su padre había trabajado de banquero en París y regresó a su ciudad para dedicarse al comercio de antigüedades y de arte. Walter Benjamin, sensible y lúcido, era el mayor de tres hermanos. En la Universidad, una vez que había decidido apostar por el ala más radical de la juventud socialista y por el estudio de Marx, Engels, Bergsonb y Fichte, descubrió que era discriminado por ser judío. Contó con un amigo fundamental como Gershom Scholem, que le sugirió que analizase la vasta tradición histórica del pueblo judío; una de sus obsesiones fue vincular el judaísmo y el marxismo. Además optó por el estudio de la crítica de arte en el romanticismo.

Poco después estallaba la I Guerra Mundial. Iba a alistarse, pero se enteró de que dos de sus mejores amigos se habían suicidado en la contienda, y prefirió esperar. Algo que haría de nuevo más tarde: rechazó la llamada a filas, se vinculó a posturas antimilitaristas y eso le llevaría a vivir lejos de su país: en la neutral Suiza, en distintas ciudades. En 1917 se casaría con Dora Kellner, divorciada e hija de buena familia, y al año siguiente tendrían a su único hijo: Stefan Rafael. La convivencia estuvo salpicada de dificultades y de terceras personas a veces; vivieron en distintos lugares, Walter estudiaba hebreo, redactaba ensayos minuciosos, se entusiasmó con Charles Baudelaire al que traducirá y logró su doctorado. Algo más tarde apareció en su vida Asja Lacis, “una bolchevique letona, cristiana, actriz y directora de teatro, y con quien había conversado toda la noche”, según escribió en una carta. Fue otro de sus grandes amores, sin duda.

En 1925, viajó a España; interesado por el comunismo, en 1926, lo hizo a Rusia (Abada edita su ‘Diario de Moscú’). Siempre pendía del alambre; a principios de los años 30 consiguió un empleo como locutor de radio, y eso le permitió estudiar la cultura de masas. Escribía sobre Goethe, Kafka, Karl Kraus o Marcel Proust, al que también tradujo en compañía de Frank Hessel; se citaba con Brecht, con quien jugaba al ajedrez en Dinamarca. Le incomodaba el ascenso del nazismo. Intuía la barbarie que se avecinaba.

Se marchó de París, donde había vivido a menudo, poco a antes de la llegada de los nazis. A finales de septiembre, con un pequeño grupo, se dirigió a las montañas para cruzar España. El camino, de unos 25 kilómetros, era duro. Benjamin estaba débil (nunca le sobró la salud) y tenía miedo a la Gestapo. “Pasó la noche sin protección contra el frío o los animales de la mañana. Al día siguiente el resto del grupo re reunió de nuevo”, dice Esther Leslie en su biografía ‘Walter Benjamin: la vida posible’ (Universidad Diego Portales, 2015). El 26 de septiembre de 1940, tres policías del régimen franquista le negaron la entrada a España. Su permiso no estaba en regla, aunque sí tenía autorización para recorrer el país y para irse luego a Estados Unidos, donde le esperaba el filósofo Adorno.

Se retiró a una habitación del Hotel Francia y allí se suicidó con morfina. En una nota que dejó a su compañera de viaje Henny Gurland, fotógrafa y futura esposa de Erich Fromm, Walter Benjamin escribió: “En una situación sin salida, no tengo otra elección que la de terminar”. Lo enterraron en un ritual católico con el nombre Benjamin Walter. Era el extranjero de la maleta que cinco años después sería trasladado a la fosa común.

 

LA ANÉCDOTA

 

La muerte de Walter Benjamin sigue envuelta en el misterio: ¿se suicidó, murió de enfermedad y cansancio, o fue asesinado por los nazis y los comunistas, que entonces habían firmado un pacto de no agresión? La incertidumbre continúa y abarca también a su famosa maleta. ¿Había dentro algo especial, su último libro, apuntes, direcciones, algo comprometedor, aquellos cuadernos que cuidaba con tanto mimo? De todo ello se sigue hablando y sigue apareciendo libros y documentales. O revistas alusivas a su muerte como ‘La maleta de Portbou’. En la Universidad de Gerona, existe una cátedra dedicada a Walter Benjamin. El autor de ‘Infancia en Berlín hacia 1900’ es una figura que se agiganta día tras día, y que encarna el sentido crítico, el periodismo cultural y la pasión del conocimiento.

 

 

 

 

ADIÓS A ANTONIO ISASI-ISASMENDI

ADIÓS A ANTONIO ISASI-ISASMENDI

El director Antonio Isasi-Isasmendi (Madrid, 1927) ha fallecido a los 90 años en Ibiza. Responsable de títulos como 'Las Vegas, 500 millones', 'Estambul 65', 'Un verano para matar', 'Rapsodia de sangre' y 'Vamos a contar mentiras', 'El perro' y 'El aire de un crimen', el cineasta cosechó premios como tres medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos y un Goya de Honor. En su carrera, de más de seis décadas, también trabajó como guionista, editor y productor.

Isasi-Isasmendi comenzó en la industria del cine como actor de doblaje, poniendo voz a niños en los estudios Voz de España, en Barcelona. Más tarde comenzaría a trabajar como editor, encargándose del montaje de películas como El ángel gris, Canción mortal, Pacto de silencio y En un rincón de España.

Más adelante ocuparía ya la silla de director en títulos como Relato policiaco, La huida, Rapsodia de sangre, Pasión bajo el sol, Diego Corrientes, Sentencia contra una mujer, Vamos a contar mentiras, La mentira tiene cabellos rojos y Tierra de todos, esta última no muy bien recibida por el régimen franquista al humanizar y equiparar a dos combatientes de ambos bandos de la Guerra Civil.

Tras esa primera serie de títulos nacionales, Isasi-Isasmendi abrió sus miras al mercado internacional realizando películas coproducidas con otros países, como La máscara de Scaramouche, Estambul 65, Las Vegas, 500 millones, Un verano para matar y El perro, todas ellas distribuidas a lo largo del mundo con notable éxito de público, admiradas por cineastas como Orson Welles y Quentin Tarantino.

Su último trabajo como director tendría lugar en 1988 con El aire de un crimen, basada en la novela homónima de Juan Benet y candidata al Goya a mejor guion adaptado.

A lo largo de su larga trayectoria Isasi-Isasmendi trabajó con intérpretes de renombre como Lee J. Cobb, Elke Sommer, Karl Malden, Raf Vallone, Jack Palance, Olivia Hussey, Jason Miller, Lea Massari, Gérard Barray, Gary Lockwood, Horst Buchholz, Klaus Kinski, Christopher Mitchum, Fernando Rey, Francisco Rabal, Maribel Verdú, Germán Cobos y Marisa Paredes, entre otros.

Galardonado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2007 y la Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España en 2009, fue miembro de Honor de esta desde dicho año.

Además de su trabajo en la industria del cine, Isasi-Isasmendi escribió los libros Memorias tras la cámara y Los años grises. En el primero narraba su experiencia en el mundo del cine, y en el segundo describía su infancia en una Barcelona marcada por la Guerra Civil, además de su paso por Ibiza.

 

*Lo tomo de aquí.

ÓSCAR SANMARTÍN EN MONTEMUZO

ÓSCAR SANMARTÍN EN MONTEMUZO

Óscar Sanmartín Vargas -Zaragoza, 1972-, artista, ilustrador y diseñador gráfico con una amplia trayectoria, presenta esta retrospectiva donde, a través de más de 50 obras, entre óleos, ilustraciones y dioramas, nos acerca a su universo creativo, siempre sorprendente, fantástico y misterioso. Su obra, desde el punto de vista temático, conforma un peculiar imaginario en el que se advierten las influencias de la ilustración victoriana, el cine de ciencia ficción o la literatura de Lovecraft y Bradbury, y donde la metáfora visual constituye su epicentro. Como él mismo ha señalado en alguna ocasión "trabajo en el territorio de la metáfora visual y cualquier posibilidad de humanizar un objeto crea una metáfora que para mí es interesante. La asociación de objetos e imágenes me permite expresar ideas a las cuales, quizás, me resultaría más difícil llegar de otro modo". [Nora del catálogo.]

ÓSCAR SANMARTÍN VARGAS. Retrospectiva 1996-2017

Sala de Exposiciones Palacio de Montemuzo

C/ Santiago, 34
Teléfono: 976 721268

Del 4 de Octubre al 19 de Noviembre de 2017


LUIS FELIPE ALEGRE: UN DIÁLOGO

LUIS FELIPE ALEGRE: UN DIÁLOGO

Luis Felipe Alegre (Zaragoza, 1957) es actor y rapsoda, fundador de la compañía El Silbo Vulnerado, que tiene más de 40 años de existencia. Hace unos días le rindieron un homenaje en el ciclo 'La Puerta de los Vientos'. Aquí da algunas claves sobre su visión de la poesía. (La foto es de Vicente Almazán).

 

¿Qué te sientes, en realidad, actor, juglar, rapsoda?

Actor especializado en verso.

-¿Quién y cómo se te contagió la pasión por la palabra, y especialmente por la poesía?

 Un disco de Manuel Dicenta recitando las 'Coplas' de Manrique. Una especie de oralidad moderna.

-¿Qué tiene de particular para ti la poesía, qué te da, qué nos da?

 El nombre exacto de las cosas, como le pedía Juan Ramón Jiménez.

-¿Recuerdas cuándo te embarcaste en este oficio y cómo convenciste a los colegas?

 En general todos participamos de la creencia en el arte como arma para mejorar el mundo y comprendernos a nosotros mismos.

-¿Qué ha querido ser El Silbo Vulnerado a lo largo de los tiempos?

 Una máquina de guerra artística.

-Si tuvieras que hacer una valoración sencilla y global de la lírica española de todos los tiempos, dado que has montado desde Jorge Manrique, Quevedo o Cervantes hasta Lorca, Blas de Otero o Cernuda, ¿qué dirías, cómo es, qué contiene, por qué debes leerla?

 A todos nos gustan las aventuras ¿no? Para Salinas era una aventura hacia lo absoluto; para Homero Aridjis lo era hacia lo desconocido.

-¿Sirve para algo la poesía, es justo que le tengamos miedo?

 Conozco psicólogos que recetan libros de poesía.

-Recuerdo que hace años llevabas en los bolsillos los borradores, o primeras versiones de poetas aragoneses: Ángel Guinda, Rosendo Tello. ¿Cuál ha sido tu vínculo, tu relación con los poetas aragoneses, qué lugar ha ocupado en tu repertorio?

 Un rapsoda debe asentar en su repertorio una buena selección de poemas de su tierra. ¿Sabe? Hicimos un disco con Rosendo Tello hablando y recitando. Aquí no pasó nada, pero en Argentina es muy valorado, lo consideran nuestro mejor trabajo.

-Se ha rendido un homenaje a Leopoldo María Panero… ¿En qué ha cambiado la Zaragoza de ‘Más margen malditos’, en 1988, que montasteis vosotros, a la de hoy?

 Zaragoza, Aragón, tiene un potencial impresionante. El problema es la brecha cultural abierta por la crisis. En nuestra capital puede verse.

-¿Por qué has mirado hacia Guinea y hacia Latinoamérica? ¿Qué buscabas?

 Busco compartir acentos y aprehender cadencias.

-¿Por qué parece que El Silbo Vulnerado esté desaparecido o moribundo? ¿Qué ha significado la crisis para ti?

 La crisis ha puesto en cuarentena todos los gremios artísticos. Y no salimos, eh!

-¿Qué está pasando con la poesía que vuelve a la calle, a las tabernas, a la noche?

 Está muy bien, es un movimiento un tanto endogámico, pero siempre ha sido así. Los del Niké -Miguel Labordeta, Luciano Gracia, Manuel Pinillos, Julio Antonio Gómez, Rey del Corral, Emilio Gastón, José Antonio Labordeta, Fernando Ferreró...- tampoco se salían de su círculo.

-¿A quiénes admiras en este oficio, quiénes son tus espejos, y por qué?

 No distingo entre oficios en este tema de los referentes. Cualquier ciudadano que haga su trabajo con placer es mi espejo. Da igual camarero, taxista o profesor.

-Parece que todo el mundo quiere reconocer tu trabajo: primero el Gobierno de Aragón y ahora Andorra. ¿Cuál es tu mirada sobre tu trabajo, tu propio balance?

 Ahora no tengo tiempo para balancearme.

-¿Te atreverías a quejarte de algo, a denunciar algo, podríamos mejorar la situación del oficio de cómico de algún modo?

 Me quejo de que la enseñanza gratuita no es gratuita. Eso puede suponer que miles de adolescentes acaben en el instituto sin haber pisado un teatro, por ejemplo.

-Recuérdanos tus tres poemas favoritos.

“Yo escucho los cantos de viejas cadencias…” de Antonio Machado, 'Poética' de Rosendo Tello, "Abrir el mar con llaves de ceniza / expresa simplemente lo que dice: / “Abrir el mar con llaves de ceniza ,  y 'La comunidad' de Gil Albert.

 

TONO MASOLIVER: TRES POEMAS

TONO MASOLIVER: TRES POEMAS

[El poeta, narrador y profesor Juan Antonio Masoliver Ródenas (Barcelona, 1939), crítico de narrativa en el suplemento ‘Culturas’ de ‘La Vanguardia’, publica un nuevo libro: dos poemarios en un solo volumen: ‘La negación de la luz’, que da título al conjunto, y ‘El cementerio de los adioses’. Poesía de la memoria y la melancolía, poesía de los sueños, de la antesala de la despedida, de los amores perdidos o soñados, del amor que irrumpe en la madurez como un relámpago. Poesía del paso del tiempo, de homenajes, de la intimidad, y poesía narrativa a menudo, con personajes y homenajes (a Antonio Gamoneda, entre ellos). Copio aquí tres poemas suyos.]

 

1

 

Lo que escribo en este instante

que acaba de desvanecerse.

Lo que mi corazón y sus flores

efímeras. Y lo que vieron

mis ojos en la rubia playa

de las mujeres evanescentes

que hoy lloran el tiempo.

Y llora el tiempo

por todos nosotros.

 

2

 

Hay una sombra que me acongoja,

un vello ajeno a mí, a mis ojos

que sufren, ven pérdidas.

Tu desnudez me abruma,

nunca estuve en aquella playa,

en aquella arena del pubis.

Amor saciado como un vaso vacío.

Estériles luces de agua en la memoria.

 

3

 

Estoy en una calle tan larga

que no cabe en mi corazón.

Por ella ceo alejarse a mi padre

y no puedo gritar

porque si grito

despertaré del sueño

y desaparecerá la calle

para siempre.

 

De ‘La negación de la luz’. Juan Antonio Masoliver Ródenas. Acantilado. Barcelona, 2017. 205 páginas.

DOS POEMAS DE EDUARDO CHICHARRO

DOS POEMAS DE EDUARDO CHICHARRO

[Ese editor tan personal que es Raúl Herrero de Libros del Innombrable ha publicado ‘Radical libre’ la lírica del poeta postista Eduardo Chicharro, ese grupo que integraron Silvano Sernesi, Carlos Edmundo de Ory y él, pero también, en otros momentos, Gloria Fuertes y Ángel Crespo, entre otros. Raúl me envía dos textos. El libro se presentará el día 6 de octubre en el Museo Pablo Serrano, que está viviendo una intensa transformación. Hace lo que tiene que hacer: actividades. Atraer públicos, crear un nuevo imaginario cultural y social. Para eso está ahí.]

 

[La complejidad de la obra literaria de Eduardo Chicharro Briones 
(Madrid, 1905-1964), con una trayectoria que abarca poesía, novela y 
cuento, teatro o ensayo literario, solo es comparable al ostentoso 
silencio que la acompañó y la sigue acompañando. Pero Chicharro fue, 
en este sentido, insensible al desaliento. Ajeno a la pompa de la 
corte literaria, desde ese mismo silencio fue capaz de construir, 
siempre desde los márgenes del canon literario de su tiempo, una obra 
extraordinariamente iconoclasta, radical y libre.]
Jaume Pont. Prólogo a _Radical libre_ de Eduardo Chicharro.

 

Carta de noche a Carlos

 

Carlos yo te escribo trece trenes

trinos trece te estremece

y te envío mecedoras

a tu casa.

Que tu casa es una cosa

que no pasa.

En el filo sutilísimo te escribo

del estribo.

Puesto el pie en el mismo digo

como sigo por el hilo de tu higo

en el higo sutilísimo que sigo.

De mi casa a la tu casa sigo sigo

enviando mecedoras rutilantes.

Por la noche duermo, sueño, como, orino,

sueño papa manos pone tuyos hombros

cara tiene nívea cera transparente

gesto ambiguo de sus labios mucho temo

pasan cabras por sus ojos, dame leche

y en un coche pon la estrecha remolacha

por los siglos de los siglos que me orino.

Pasan ciervos por mis ojos

luchan truchas en mi lecho

por debajo pasa el grajo, por la orilla la abubilla.

Que mis huesos son de corcho sueño a veces

y las heces que vomito son como oro.

Un gigante se aparece cada noche

y me dice cada cosa cada cosa,

cada cosa que no entiendo va y me dice.

No me llama por mi nombre el gigante ese

ni me tira de la oreja.

Te pregunto Carlos ahora por qué escribo

y te envío mecedoras.

Si te cuento lo que sueño no entristezco

a ningún amigo bueno que me escucha

por lo menos así pienso entumecido

ya a las puertas de esta noche.

¿Qué me espera? ¿Quién se agita en la penumbra

que los párpados me cierra suavemente?

He aquí pues que vuelvo al sueño como un guante

del conejo que hay delante de mi fuente.

Guardo un trozo de casulla del gigante

pongo botas quito mantas cuelgo abrigos

traigo trapos y amontono las almohadas.

En un hoyo me cobijo, me hago el muerto

y en espera de que el sueño llegue aúllo.

Vuelve el viento, la casulla, la osamenta,

el gigante, el calcetín y la abubilla.

Mientras tanto, Carlos, rápido te envío mecedoras.

¿Las entiendes? ¿Tú las ves que te las mando?

Si entre tanto te lo cuento estáte atento

al bicho ese que se sube por las barbas

es un tanto alocadillo y come mucho.

Al abrigo de la noria está la liebre

el molino escupe hileras de cipreses

el anciano da patadas al pesebre

el obispo zurce el culo de la avispa

y en el mango de la escoba vive el piojo.

¿No ves Carlos por la noche tú también,

un portero con al hombro una escopeta?

¿Tiene una hija ese portero tú también?,

con la mano me hace señas y me enseña

una cosa mucilaginosa. ¿A ti no?

¿He de decir que me canso, que de cansar estoy vivo?

¿O he de decir que me vivo, que de vivir estoy canso?

Let me I write you, my dear.

Digo que me digas que digo

a estas cuatro paredes mi pena

mi congoja de hombre destartalado.

¿Soy yo cura, ámbito habito

o es el hábito del obispo

que hace al monje o no lo hace?

Sigo enviándote mecedoras,

cuídalas, límpialas, pómpalas,

góndolas, lámparas, ordéñalas,

albérgalas en tu pecho

que el sultán viejo lo dice:

si el refrán mata a la rata

pon tu casa enjalbegada

que a decir viene lo mismo.

 

Elementos fantasmagóricos del paisaje

 

Mira el buey redondo y alto

lo más romo de la encina

y el labriego sentencioso

corta el pan con sus dos manos.

 

Cosas vagan necesario

vive el astro en la campiña

sobre el suelo y el escombro

y el tritón invertebrado.

 

En el aire está exhalando

muerta serpiente de espina

aire muerto. Rinde el lobo

doble culto al fiel rebaño.

 

Ve el pastor quieto a su lado

un gran ángel de rodillas,

con el brazo forma un codo

al enseñarle los prados.

 

Pisa el buey con su pie plano

la seriedad de ceniza

del ángel, mientras el lobo

se ha convertido en milano.

 

1944