Blogia

Antón Castro

DIÁLOGO CON ANTONIO ITURBE SOBRE 'LA PLAYA INFINITA'

DIÁLOGO CON ANTONIO ITURBE SOBRE 'LA PLAYA INFINITA'

Acabas de publicar 'La playa infinita' (Seix Barral). ¿Por qué se escriben novelas?

Para fijar el momento que se va a ir entre los dedos en un papel, igual que se prenden con un alfiler mariposas muertas sobre un corcho. Sabemos que parar el tiempo sobre una hoja es una tentativa condenada al fracaso, pero intentarlo nos llena de esperanza.

Dice un personaje que… Es cuando publicas, que dejas de ser escritor

Porque escribir es un acto íntimo, es solo escribir. La industria, que viene muy bien para pagar en la caja del supermercado y a la que estoy muy agradecido, es otra cosa.

-Venías de dos libros sobre otros: La Bibliotecaria de Auschwitz y Antoine de Saint-Exupery. ¿Por qué una novela que rastrea tu infancia y juventud y la huella de tus padres?

Surgió así. La literatura para mí no es un acto planificado. Así ha sido siempre.

-Creo que al principio esta era una novela sobre tu padre, camarero en la Barceloneta. ¿El protagonista, Iturbe, también podría ser un alter ego de él?

LA VERDAD ES QUE NO ME PLANTEÉ NUNCA QUE FUERA UN LIBRO SOBRE MI PADRE. Es una historia sobre la posibilidad del retorno a ese refugio mental que es el lugar donde crecimos, hicimos los primeros amigos, nos enamoramos y lloramos por primera vez. La figura de mi padre joven se cruzó porque forma parte de ese tiempo.

 -¿Qué te ha contado tu madre, de Casetas, de su emigración, del traslado a Barcelona? ¿Fue gozoso, traumático, se supera alguna vez?

Mis padres montaron un bar en Casetas, el Bar Español, y el negocio fue mal. Mi padre, que era camarero, se quedó sin trabajo y vino a Barcelona para tomar el ferry y hacer la temporada en Mallorca, pero encontró empleo en un restaurante de la Barceloneta. Y nos vinimos mi madre, mi hermano, mi abuelo y yo, a un pisito minúsculo, un quinto sin ascensor. No fue fácil, pero trabajando mucho mis padres, nos fuimos situando mejor, sin dejar nunca de ser una familia obrera.

-La novela tiene muchos registros: uno, casi genérico, es la memoria del mar y de los pescadores…

La Barceloneta es el barrio portuario de Barcelona que nació extramuros de la ciudad. Unas calles de pescadores y operarios del puerto con sus propios códigos.

 -Otro el histórico. ¿Qué significaron para Barcelona personajes como Cervantes, Albert Einstein o Carmen Amaya?

Todos ellos, tan distintos y de procedencias tan distantes muestran que Barcelona fue siempre una playa a la que el viento traía gente de todas partes, un lugar que acogía todas las voces. Barcelona es de todos los que han pisado alguna vez La Ramblas, no es de nadie.

 -Otro registro es el de espacio físico y sentimental del crecimiento. ¿Qué te ha dado a ti la Barceloneta, cómo te ha construido?

Aprendí a respetar ciertos códigos. En la Barceloneta cuando venía una autoridad preguntando algo, allí nadie había visto nada y nadie había oído nada. Existía una ley propia. Había muchos mangantes, pero nunca robaban a la gente del barrio, eso era sagrado. 

-Naciste en Casetas. Que también es un barrio. Dices: “El barrio es el mundo”. ¿En qué sentido?

Casetas también vive lejos de Zaragoza, física y mentalmente; en eso es muy parecido a la Barceloneta. En Casetas todo el mundo dice: “voy a Zaragoza”. Igual que en la Barceloneta una o dos veces al año, mi madre nos decía “vamos a Barcelona”, cuando había que ir a un médico de pago. Son universos en sí mimos donde está todo el abanico de fuerzas, las del bien y las del mal, y donde la lejanía de los despachos de la ciudad hace que la gente se organice a su manera.

-¿Qué le debe esta novela a Juan Marsé?

A Marsé muchos lectores le debemos mucho. Nos enseñó que la melancolía no tiene por qué ser ñoña.

 -El libro, en muchas de sus páginas, es la búsqueda de un compañero de la infancia y la historia de un gran amor soñado: Silvia Minerva. ¿Qué lugar ocupan en nuestra vida y en nuestra memoria el primer amor?

Con los años yo me he vuelto más mezquino, más materialista y más cabrón. Esos primeros amores no consumados y no consumidos son un pequeño depósito de reserva de inocencia. 

-Sin ahondar en ello, reflexionas sobre el independentismo. Y vienes a decir que todas las banderas son una forma de odio...

Lo son. Una bandera nos dice que hay un “nosotros” (los de la bandera), y eso implica que hay un “ellos” (los que no son de la bandera). Y ese abismo de soberbia que trazamos entre nosotros y ellos, como si las personas no fuésemos todas tan fallidas en todas partes, solo trae dolor.

 -¿Cómo vive un aragonés en Cataluña? ¿Qué errores cometemos los que somos críticos con el nacionalismo catalán, hay algo que no entendemos?

Ese es el problema: que se quiere entender. El nacionalismo -el catalán, el español, el alemán, el rumano…- no tiene nada que ver con la razón. Es algo más atávico, más cercano a la religión. El nacionalista cree en su patria en un acto de fe, como el que cree en Dios o Alá. Nadie los ha visto, pero se cree en ellos sin resquicio de duda. Nadie ha visto nunca una patria, si te subes a un avión y observas, abajo verás montañas y ríos, pero no patrias. Sin embargo, la gente está dispuesta a matar por esa ficción. A mí me parece incomprensible, pero es así.

 

 

-En la contraportada, se recuerda que tu novela ‘La bibliotecaria de Auschwitz’ se ha traducido a más de 30 lenguas. Ahora se publica en Estados Unidos. ¿Eso da vértigo, te deja dormir por la noche o no hay nada en este oficio que te robe el sueño?

Lo que te quita el sueño es no poder pagar las facturas o el alquiler, como por desgracia le pasa a mucha gente en España. Yo, con la modestia del oficio de juntar palabras, salgo adelante, así que me siento muy afortunado.

 -Acabas de regresar a Aragón y en particular a Zaragoza: Veruela, Casetas… ¿Qué te sigue diciendo la ciudad?

En los recuerdos de niño, Casetas me parecía una ciudad extensísima en la que te podías extraviar. Pensaba que la base estaba lejísimos del centro y ahora veo que está ahí mismo. Aunque para mí el Casetas de mi recuerdo es el horno de la calle de la Parra, que era un universo en sí mismo, con su bomba manual de agua en el patio, la leña apilada y el olor a mantecados recién hechos, mientras sonaba el rock’n’roll de los ensayos de Pedro Botero a todo meter. Se me hizo raro pasar por delante y ver que ahora es un bloque de pisos, pero así es la vida.

 

UN DIÁLOGO SOBRE BUÑUEL CON EL FOTÓGRAFO MIGUEL SEBASTIÁN

https://www.letraslibres.com/espana-mexico/cultura/miguel-sebastian-luis-bunuel-es-mexicano-porque-mexico-asi-lo-ha-querido

MUERE JAIME FONTÁN, EL HOMBRE DEL CINE DE ARAGÓN TV

https://www.heraldo.es/noticias/comunicacion/2021/06/08/muere-jaime-fontan-jefe-de-produccion-de-aragon-tv-1498008.html

PELÍCULAS DEL FESTIVAL DE MÁLAGA

RTVE estrena en el Festival de Málaga ‘Ana Tramel. El juego’, y siete películas

  • El nuevo thriller judicial de La 1 protagonizado por Maribel Verdú llega a Málaga el 6 de junio

  • Las películas ‘La casa del caracol’, ‘El sustituto’, ‘Chavalas’ y ‘Las consecuencias’ competirán en Sección Oficial

  • El 8 de junio se presenta ‘Lucía en la telaraña’, serie documental ambientada en la Costa del Sol para la nueva plataforma RTVE Play

El Festival de Cine de Málaga ha presentado la programación de su 24ª edición (3 al 13 de junio), en la que RTVE participa con la premier del thriller de investigación judicial ‘Ana Tramel. El juego y con siete películas, cuatro de ellas en Sección Oficial. Además, se proyectará el primer capítulo de la serie documental ‘Lucía en la telaraña’, un contenido original para la nueva plataforma digital RTVE Play, y dos documentales coproducidos.

Ana Tramel. El juego’

El primer capítulo se podrá ver en la Sección Málaga Premiere, fuera de concurso, el 6 de junio. Coproducida por RTVE, Tornasol, DeAPlaneta y ZDF Enterprises, ‘Ana Tramel. El juego’ es la adaptación televisiva de la novela de Roberto Santiago y se estrenará próximamente en La 1. Maribel Verdú da vida a una brillante abogada penalista en sus horas más bajas. Una llamada de su hermano, al que hace años que no ve, le hace ponerse de nuevo en marcha: ha sido acusado de asesinar al director del casino Gran Castilla. Rodeada de un pequeño equipo de confianza, se tendrá que enfrentar a una enorme corporación de la industria del juego.

El reparto incluye a Israel Elejalde, Natalia Verbeke, Unax Ugalde y Luis Bermejo, junto a Joaquín Climent, Tomás del Estal, Elvira Mínguez, Víctor Clavijo, María Zabala, Biel Montoro y Bruno Sevilla, entre otros. Roberto Santiago, escritor, guionista y director, es el creador de la serie y guionista junto a Ángela Armero. Dirigida por Salvador García Ruiz y Gracia Querejeta, opta a la Ninfa de Oro en ficción en el Festival de Televisión de Montecarlo (18 al 22 de junio).

Siete películas participadas

La Sección oficial incluye 7 películas participadas por RTVE. En competición, La casa del caracol’, ‘El sustituto’, ‘Chavalas’ y ‘Las consecuencias’. Fuera de concurso ‘Sevillanas de Brooklyn’, ‘Historias Lamentables’ y ‘García y García’, encargada de cerrar el festival.

El día 7 se proyectará ‘La casa del caracol’, ópera prima de Macarena Astorga, un inquietante thriller psicológico con Javier Rey, Paz Vega, y el peruano Carlos Alcántara; Ese mismo día veremos ‘El sustituto’, thriller policíaco dirigido por Óscar Aibar y protagonizado por Ricardo Gómez, Vicky Luengo y Pere Ponce.

El día 10, ‘Chavalas’, debut de Carol Rodríguez Colás, protagonizada por Vicky Luengo, Elisabet Casanovas, Carolina Yuste y Ángela Cervantes, cuatro amigas inseparables de la adolescencia que vuelven a reencontrarse en el barrio para revivir una tragicómica amistad.

El día 11 se proyectará ‘Las consecuencias’, segundo largo de la hispanovenezolana Claudia Pinto. Un drama psicológico en clave de thriller ambientado en Canarias con un reparto internacional encabezado por Juana Acosta, Alfredo Castro, Carme Elías, Sonia Almarcha, Héctor Alterio y la debutante María Romanillos.

Fuera de competición, tres comedias participadas por RTVE: Sevillanas de Brooklyn’, de Vicente Villanueva y protagonizada por Carolina Yuste (Goya por ‘Carmen y Lola’), Estefanía de los Santos y Manolo Solo; ‘Historias Lamentables’, comedia coral con Chani Martin, Matías Janik, Laura Gómez de la Cueva, Pol López y Rosario Pardo, dirigida por Javier Fesser, que este año recibe una Biznaga de Honor; y ‘García y García’, de Ana Murugarren, con José Mota y Pepe Viyuela, que clausurará la edición.

Lucía en la telaraña’

En Malaga Premiere, fuera de concurso, el Festival proyectará el martes 8 de junio el primer capítulo de la serie documental ‘Lucía en la telaraña’, un contenido original para la nueva plataforma digital RTVE Play. Creada por Tomás Ocaña y Rafael González, está producida por RTVE en colaboración con El Cañonazo y The Facto.

Se trata de un true crime que indaga en el asesinato sin resolver de Lucía Garrido, muerta el 30 de abril de 2008 en Alhaurín de la Torre. La serie narra la lucha de Rosa, su hermana, y el ex guardia civil Ignacio Carrasco por obtener una verdad oculta tras una maraña de corrupción en la Costa del Sol en la que hay narcotráfico, homicidios, delitos contra el medio ambiente, tráfico de armas o ‘pelotazos’ urbanísticos. El trabajo documental cuenta con testimonios inéditos y la colaboración del jefe de Asuntos Internos de la Guardia Civil.

Dos documentales coproducidos

En Pases Especiales, dos documentales coproducidos: ‘La flota de Indias’ (10 de junio), de Antonio P Molero, sobre uno de los sistemas navales más exitosos de la historia; y ‘A este lado de la carretera, la magia de Danza Invisible y Torremolinos’ (7 de junio), de Regina Álvarez Lorenzo, recorre los hitos más importantes de la banda en su 40º aniversario.

RTVE, siempre con el cine

RTVE participa cada año en cerca de 70 producciones, tanto de directores consagrados como de jóvenes talentos y cine de autor. Emite casi el 85% del cine español que se ve en televisión, y lo convierte en protagonista de informativos y programas. Apoya los festivales más importantes de nuestro país (San Sebastián, Seminci…); retransmite los Premios Goya, Forqué y Platino; concede anualmente los premios RNE Sant Jordi; y mantiene su apuesta por los estrenos de cine español gratis y en abierto en el portal ‘Somos cine’.

 

SEBAS PUENTE, UNA ENTREVISTA

-¿Está siempre el poeta de viaje o la vida, en sí, es un continuo viaje?

El poeta, aunque a menudo recurra a la metáfora del viaje, no tiene por qué estar en movimiento (más allá del traqueteo de su conciencia). Pero la vida, inevitablemente, es un continuo viaje, sí; se quiera o no.

 

-¿Podemos leer el libro como un diario poético de impresiones de viaje?

Se puede, aunque esas referencias a posibles viajes o a ciudades extranjeras  no son sino una excusa para poner por escrito una serie de reflexiones. En alguna de las ciudades mencionadas en el poemario, no he estado nunca. Sí que es cierto que algunos de los poemas (algunas de las ideas que luego han conformado el poema, más bien) nacen durante distintos trayectos entre ciudades. 

 

-¿Qué le debe este poemario al roquero y al escritor de canciones de Tachenko?

Esos trayectos de los que te hablo, a menudo, se han dado gracias al grupo. Algunos de los viajes más importantes que he realizado durante toda mi vida se iniciaron, también, gracias a Tachenko. Además, muchas de las "aceleraciones" y "deceleraciones" de las que vamos a hablar ahora han derivado del modo de vida que hemos sostenido durante muchos años. 

 

-¿Este "Tren de vida" alude más a una existencia acelerada o a una tranquila y reflexiva?

El "tren de vida", en conjunto, alude al contraste entre ambas existencias... Para conseguir disfrutar de una vida calmada, para valorarla, he necesitado esos tramos de aceleración continua. En todo caso, el libro tiende a la reflexión, a la contemplación: la edad manda...

 

¿Qué le dan a usted los trenes? Aquí hay muchos, está hasta el Canfranero...

Otro secreto: nunca he subido al Canfranero. ¡De este año, no pasa! Vi el programa de Aragón Televisión en el que se rodaba todo el trayecto, igual que a veces, para relajarme, veo las grabaciones de la subida al Tourmalet, al Mortirolo, o a algún puerto clásico del Tour o el Giro, realizadas por videoaficionados que muestran el paisaje de la subida al ritmo de un ciclista profesional. El paso por los Mallos de Riglos, la llegada al monasterio de San Juan de la Peña, siempre la he hecho en coche.

 

Me ha parecido que el libro, en el fondo, es un libro de amor. De la plenitud, de la pérdida, de la incomunicación, del espejismo, siempre con el amor como tema central.

Exactamente, todo eso es amor, quien lo probó lo sabe... No puedo ni quiero escapar del tema amoroso; ni en los poemas, ni en las canciones. Pero sí que me gusta manejarlo con cierta distancia, reelaborarlo cada vez.

 

"Cada vagón es un humor". "Cada vagón es un poema". ¿Escribe Sebas Puente los poemas en los vagones?

Menos de lo que me hubiera gustado... Esos vagones son  metáforas de distintas etapas vitales (más que etapas, momentos). Los vagones, eso sí, son uno de mis lugares preferidos para la lectura. Pero, como te comentaba, los trayectos (a menudo en coche  o en furgoneta, y generalmente durante los trayectos de ida, pocas veces durante el trayecto de vuelta) sí que han servido para que surgiese una primera idea que luego trabajaba en casa. 

 

¿Qué diferencia hay entre su poesía y una canción?

Aunque siempre he diferenciado la escritura de letras a la escritura de poemas (porque las primeras siempre vienen condicionadas por la melodía, y porque en las primeras me permito el ripio "calamaresco", del que soy tan fan), en algunos poemas sí que introduzco algún guiño a las canciones del último disco que hayamos publicado en cada momento... Lo hice, por ejemplo, con "Suerte y relámpago"; y ahora lo vuelvo hacer en el poema titulado "Berlinale", que está conectado con una canción de nuestro nuevo disco (la canción se titula "Oso de plata").

Es su tercer poemario. ¿En qué ha cambiado, cómo ha crecido?

Creo que me he vuelto más reflexivo y menos irónico (intento que sea así en la vida, también...). Antes empleaba la ironía como escudo, como máscara... Ahora me sigue interesando mucho como mecanismo poético, pero siempre con una intención detrás.

¿Qué poetas le animan a escribir?

Los que me animan, por cercanía son mis amigos: David Mayor y Alejandro Simón Partal especialmente; Jesús Jiménez Domínguez y Ángel Gracia, que practican el ‘zen maño’ y a quienes admiro. ‘El testaferro’, de Miguel Serrano Larraz (que está que se sale últimamente) me ha parecido maravilloso. Me gustó mucho ‘Diez mil cien’, último poemario de Juan Marqués, y esta semana iré a por ‘Egipciaco’ de Martín López-Vega... Me gusta mucho también la poesía de Berta García Faet, inteligentísima; y todos los poemarios de Jorge Gimeno. Y cito siempre a Charles Simic, Mark Strand y Leonard Cohen, por quienes comencé a re-escribir poesía, tras muchos años de parón. Pero lo que en verdad tengo son grandísimas lagunas: siempre le estoy pidiendo libros a David Mayor; porque todos los de Antígona no los puedo comprar. 

¿Cómo será ese octavo disco de Tachenko, tan esperado, ¿qué se puede decir?

Llevará por título ‘Las discotecas de la tarde’ y saldrá en otoño: Cristian Barros y Edu Baos están dando los últimos retoques a las mezclas en Mozota, para dejarlo todo listo... Adelantamos dos canciones en nuestro último concierto en el auditorio, que fue muy emocionante: fueron ‘Ídolos’ y "Oso de plata", esa canción que conecta con el libro y que habla, también, de marcharse para conseguir algo, y luego regresar. Para volver a perderlo.

 

 

ADIÓS AL POETA PACO BRINES

ADIÓS AL POETA PACO BRINES

Una despedida a Paco Brines en ’Letras Libres’. 

 

https://www.letraslibres.com/espana-mexico/literatura/paco-brines-el-poeta-que-se-intuyo-dios-e-inmortal

 

*La foto es de Jesús Císcar de 'El País'.

HOMENAJE A JOSÉ VERÓN EN CAJA RURAL

HOMENAJE A JOSÉ VERÓN EN CAJA RURAL

[Nota de Ana Rioja.] La Asociación Aragonesa de Escritores (AAE) rendirá hoy miércoles 19 de mayo un homenaje al José Verón Gormaz, uno de los referentes de la literatura aragonesa contemporánea con una obra literaria muy extensa, galardonado con el Premio Imán que concede esta Asociación y con el Premio de las Letras Aragonesas. El homenaje se desarrollará en un emotivo acto que celebrarán en el Salón de Actos de la Caja Rural de Aragón, entidad colaboradora con la AAE, a las 19 horas.

En este acto se realizará una semblanza de su vida y una lectura de su obra a cargo de miembros de la AAE. Al finalizar, el presidente de la Asociación, Javier Fernández, le entregará “La Pajarita”, escultura que es la máxima distinción de la Asociación y le dirigirá unas palabras. Coordina el acto Adolfo Burriel y lo presentará Fernando Sarría. Estará amenizado con la música del cantante y guitarrista zaragozano May B. La entrada es restringida y el aforo ya está completo, pero se retransmitirán en directo por la página web de la Fundación Caja Rural-Fundación TV y por su canal de YouTube. Posteriormente, también se podrá ver en el Canal de YouTube de la AAE.

José Verón estará acompañado en este homenaje de su familia, amigos, y compañeros de la Asociación Aragonesa de Escritores. También ha confirmado su asistencia José Manuel Aranda, alcalde de Calatayud, ciudad en la que nació el homenajeado.

El escritor José Antonio Conde realizará una semblanza de la vida y de la obra de José Verón Gormaz (Calatayud, 1946) y que resume así: “José Verón es uno de los referentes de la literatura aragonesa con una obra literaria muy extensa, que incluye 24 libros de poesía, ocho libros de narrativa y cinco libros de fotografía y además ha colaborado en más de 90 obras colectivas. Una de las características de su obra literaria es la pasión, así como la memoria y el rigor en el tratamiento de los textos. Como fotógrafo ha realizado más de 100 exposiciones individuales y su labor cultural ha sido reconocida con diferentes premios, entre ellos, Hijo Predilecto de Calatayud, Premio de las Letras Aragonesas 2013 y Premio Imán de la Asociación Aragonesa de Escritores. También tiene en su haber el Premio Husa de Periodismo. Y es miembro de la Academia de Bellas Artes de San Luis”.

La ambientación musical del acto correrá a cargo de May B., cantante y guitarrista zaragozano, un músico que se adentra en el mundo de la electrónica, fusionado sonidos, junto a su guitarra y su voz. Además de su amplio y variado repertorio de versiones, el músico también cuenta con canciones propias.

Asimismo, el miércoles 26 de mayo se realizará, en el mismo escenario y a la misma hora, otro homenaje al gran poeta aragonés Ángel Guinda, por la voluntad de la Asociación Aragonesa de Escritores de reconocer a sus socios más ilustres y hacerlo leyendo su obra.

UN DIÁLOGO CON ÁNGELA CENARRO

Angela Cenarro, primera mujer catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza.Oliver Duch.

“Soy tranquila, de ritmo lento, y me incomoda mucho trabajar y hacer cosas de manera apresurada, necesito mi tiempo. La universidad ha pasado de ser un sitio donde la gente vivía bastante bien e investigaba, a un sitio inhóspito, en los últimos años se ha burocratizado enormemente. Nos pasamos el día haciendo papeles y estos es algo que no se ve en los currículos… Con todo me gusta mi oficio: la docencia, investigar, realizar proyectos y me encanta dirigir tesis doctorales; me encanta ayudar a encauzar líneas de trabajo y a la vez me gusta dar libertad. He dirigido seis y ahora dirijo otras cinco más”, dice, casi a modo de autorretrato, Ángela Cenarro Lagunas (Zaragoza, 1965), que acaba de ser acreditada como catedrática, y es la primera mujer que lo logra en la Universidad de Zaragoza en la especialidad de Historia Contemporánea.

"Con todo me gusta mi oficio: la docencia, investigar, realizar proyectos y me encanta dirigir tesis doctorales; me encanta ayudar a encauzar líneas de trabajo y a la vez me gusta dar libertad"

¿Cómo se siente?

Muy bien. Lo llevo con alegría y gratitud, porque es un reconocimiento a muchos años de trabajo. He recibido muchas felicitaciones desde todos los lugares, sobre todo a raíz del artículo de María Pilar Benítez en HERALDO. Me ha emocionado que me han escrito alumnos de hasta hace diez años. Y a la vez esto de ser la primera produce una sensación un poco ambivalente: por un lado te alegras, pero no por ser la primera sino por el hecho de haber llegado aquí, y por otro lado te hace pensar que qué está pasando, qué mecanismos invisibles o sutiles hay para que qué una mujer sea catedrática sea noticia...

Bueno, es la primera en un área importante en Aragón.

Está claro que es un área de una gran potencia investigadora y con una enorme proyección porque aquí ha habido maestros que marcaron líneas de investigación, que hemos continuado y a la vez hemos abierto otras. Y claro es como recoger un legado y a la vez abrir caminos para los y las que vengan detrás, que esto a mí me interesa mucho.

Hay otro detalle que refrenda el hecho: cuando se habla de la ‘Escuela de Zaragoza’ se piensa en señores -Carreras, Forcadell, Carmelo Romero, Julián Casanova, Ignacio Peiró…-, pero también con ellos ha habido muchas mujeres. Pienso, de entrada, en las que firmaron con usted ‘El pasado oculto. Fascismo y violencia en Aragón (1936-1939)’ en 1992, Julia Cifuentes, María Pilar Maluenda, María Pilar Salomón, y en Inma Blasco, en Mercedes Yusta, en Carmen Frías...

-Sí, somos muchas mujeres. Creo que ha habido un momento en que las mujeres accedimos de forma masiva a la universidad y a los niveles más altos, a la investigación, con becas pre y post doctorales, y con contratos y es un fenómeno social Y tiene que ver con un cambio social y la democratización de la universidad, pero ahí señalaría dos cuestiones más.

Diga, diga

Siempre ha habido generación de madres que han tenido un empeño especial en que sus hijas estudiaran, y eso no se suele contar. Eso hay que valorarlo, porque ellas han sido las promotoras silenciosas y anónimas de ese enorme cambio social que es que las mujeres estén incluso por encima del 50 % en la Universidad… Y por otro lado, la responsabilidad. Vivo esto con alegría, pero también con responsabilidad. No podemos quedarnos quietas por haber llegado hasta aquí. Las chicas, y es un tema que me preocupa mucho, las chicas no están llegando a los niveles postdoctorales. Hasta el doctorado hay bastante equilibrio, pero ya en el postdoctorado se produce una brecha enorme.

¿A qué lo atribuye?

La crisis ha traído la restricción de plazas, como consecuencia de ello hace que esta sea una carrera hipercompetitiva entre los 30 y 40 años, hay que calcular unos diez años de carrera postdoctoral hasta que se consigue una forma de estabilidad, en forma de titularidad o de contrato indefinido… Y mi impresión es que las chicas no se sienten con fuerza de abordar diez años de inestabilidad. Viven la carrera de otra manera, no sé si son más pragmáticas, si también se plantean aspectos como la maternidad. Esos son elementos culturales, mecanismos sutiles e invisibles, entre ellos el famoso techo de cristal, y de cómo quieren abordar su vida y su futuro. No es un tema menor.

ANGELA CENARRO ( PROFESORA DE HISTORIA CONTEMPORANEA EN LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA Y ESCRITORA ) / 08/04/2021 / FOTO : OLIVER DUCH[[[FOTOGRAFOS]]]
Angela Cerrano, en la biblioteca de su casa. 
Oliver Duch.

Demos un giro. ¿Cuándo sintió la llamada de la Historia?

Con trece años. Tuve una profesora de un colegio en Madrid (nací en Zaragoza, pero vivimos en Barcelona, Madrid y en Burgos en un período de siete años) que explicaba la Historia de maravilla. Con ella todo adquiría sentido. Me gustaba la manera de contar, de explicar, de mirar al pasado, como algo que no era un cúmulo de nombres, lugares y hechos, de informaciones memorísticas, sino que tenía su lógica. No me identifico en exceso con el modelo erudito.

O sea que cuando llegó a la universidad lo tenía muy claro. ¿Ya había elegido Historia Contemporánea?

No eso vino luego. Me apasionaba la Historia Antigua, el Arte, bueno, la vocación se definió hacia la mitad de la carrera.

Ahí aparecen profesores claves. Usted siempre habla de Julián Casanova.

Sí claro. Es mi maestro. Él acababa de llegar de sus posdoctoral de Londres y estaba lleno de energía, las clases eran apasionantes, nos abrió un montón de mundos y de referencias. Los movimientos sociales, por ejemplo, el movimiento obrero, el feminismo. El feminismo lo veíamos a finales de los 80 en las clases de Julián Casanova, todas las teorías de la revolución, la Guerra Civil… No habíamos estudiado la Guerra Civil, pero si es que debimos ser la primera generación que estudiamos la Guerra Civil en la Universidad… Su llegada a Zaragoza fue una bocanada de aire fresco en una universidad que, todo hay que decirlo, ya había maestros de verdad: Juan José Carreras, Carlos Forcadell, que tenían un compromiso democrático y eso se traducía en la manera de enfocar el pasado.

"La llegada de Julián Casanova a Zaragoza fue una bocanada de aire fresco en una universidad que, todo hay que decirlo, ya había maestros de verdad: Juan José Carreras, Carlos Forcadell, que tenían un compromiso democrático y eso se traducía en la manera de enfocar el pasado"

¿No había maestras?

A mí me gustó mucho, me encantó, es verdad, Mariví Escribano. Estaba haciendo la tesis, e impartía unas clases impecables, eruditas, preparadísimas. Ella nos contaba que igual pasaba días y días leyendo para hablar luego quince minutos. Era de una entrega increíble… Fueron años de aprendizaje intensísimo, de estudio con pasión. La biblioteca del Departamento estaba siempre llena, había que correr para coger sitio, ¡qué tiempos! Deshacíamos los libros de tanto usarlos.

Y de repente se incorpora a un proyecto pionero, ‘El pasado oculto’, que publicó en 1992 Siglo XXI y luego reeditó Mira. ¿Por qué le tocó Teruel?

Julián Casanova había montado un grupo de investigación, y esta es otra idea que me gustaría señalar: venimos trabajando desde finales de los 80 en grupos, en equipos de investigación. Las investigaciones de Huesca y Zaragoza ya estaban asignadas y a mí me tocó Teruel. Y coincidió que solicité una beca al Instituto de Estudios Turolenses y me la dieron. El trabajo se hizo con las fuentes de archivos, con los registros civiles, había que recorrer los municipios de toda la provincia para ver las actas municipales, cuando eran pueblos de cierta envergadura, o el libro de defunciones. Y bueno, aquello fue una aventura, no conducía., dependía de que me llevaran compañeros. Fue toda una odisea. Gracias al carácter pionero del trabajo en aquel momento no había ninguna suspicacia ni ningún reparo que miraras los libros de defunciones o las actas municipales. Buscábamos los fusilados del régimen de Franco desde 1936 hasta 1939; a partir de 1938 las ejecuciones ya se hacían en Zaragoza.

Ese libro la marcó mucho.

Si, era un proyecto financiado, con becas y respaldo del Gobierno de Aragón. Fue un libro pionero en la recuperación de ese pasado incómodo, y a partir de entonces seguí los temas del franquismo Hice la tesis sobre los orígenes del franquismo en Aragón, que luego se convirtió en el libro ‘Cruzados y camisas azules’ (PUZ). Y luego estuve dos años en Londres conociendo la Historiografía hispanista de Raymond Carr, Paul Preston, E. P. Thompson... Y más tarde, también trabajé en Nueva York, pero para entonces ya me había especializado en la perspectiva de género, impartía ‘Historia de las Mujeres en Occidente en la Edad Contemporánea’, que fue otra hermosa experiencia que me ha llevado por nuevos caminos. 

"No tengo un modelo de historiadora. Quiero seguir haciendo proyectos. Me gustaría en estos años que me quedan de vida universitaria seguir trabajando en esta línea de franquismo y mujeres que llevo"

Ha publicado dos libros importantes como 'La sonrisa de Falange. Auxilio Social en la guerra civil y la posguerra' (Crítica) y 'Los niños del Auxilio Social' (Espasa).

El primero me condujo al segundo. Me escribió mucha gente y surgió la oportunidad de hacer historia oral, que es otra forma de abordar la historia, no sirve para rastrear datos sino para ahondar en la subjetividad. Todo lo que yo había ido estudiando en los archivos, eso que eran listados fríos de nombres y fechas, de repente se hacían carne: esa herida enorme que sufrió la sociedad española en la guerra se hizo visible a través del relato y el testimonio de una veintena de personas.

¿Qué historiadora quiere ser?

No tengo un modelo. Quiero seguir haciendo proyectos. Me gustaría en estos años que me quedan de vida universitaria seguir trabajando en esta línea de franquismo y mujeres que llevo. Como le avanzaba, me gustaría hacer algunas pequeñas biografías -el genero biográfico está en alza de moda-; analizar grandes procesos de cambios históricos a partir de trayectorias individuales. Me parece un mundo fascinante. Y me encantaría analiza, visibilizar y analizar críticamente esas trayectorias de vida de mujeres.

¿Cambia la vida una cátedra?

No. La vida va a seguir igual pero con un mayor sentimiento de responsabilidad hacia todo aquello que haces…

Se atrevería a recomendar algunos libros de Historia que sean especialmente importantes.

Dejo al margen los de mis maestros, que tanto me han influido y que no sabría cuál escoger, y elijo tres. La biografía de 'Emilia Pardo Bazán' de Isabel Burdiel, que me parece insuperable, francamente. Es un libro magnifico de una madurez y una brillantez abrumadoras. Me gustó mucho también ‘La Europa negra’ de Mark Mazower, fascinante, arrojaba una mirada del siglo XX más compleja. Señalaba que los autoritarismos, al margen de esa dimensión represiva, también habían tenido un apoyo, un respaldo, y habían creado mecanismos de protección y de bienestar, con todos los calificativos que queramos ponerles, y de consensos. Mark Mazower es muy interesante. Y ‘Rojas’ de Mary Nash es otro de libros que recomiendo a cualquier lector.