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Antón Castro

MONOGRÁFICO DE BORRADORES DEL FESTIVAL DE CINE DE HUESCA

MONOGRÁFICO DE BORRADORES DEL FESTIVAL DE CINE DE HUESCA

Todo el equipo de Borradores se ha trasladado a Huesca, al XXXV Festival de cine, y ofrece un monográfico en distintos espacios. Desde el Casino Oscense, Antón Castro, presentador y director del programa, conversa con Pepe Escriche, director del Festival. Y luego hará lo propio con los hermanos Paolo y Vittorio Taviani, en el  hotel Abba, y con Juan Luis Buñuel, que presentaba su película “Calanda 40años después”, en el parque, junto a las Pajaritas de Ramón Acín. Juan Luis recordaba que su padre jamás les habló de Acín, aunque sabe que Buñuel se encontró con una de las hijas del escultor y profesor para devolverles el dinero.

En el CDAN, Carlos Saura explica su trayectoria: sus películas, su relación con Huesca y con su hermano Antonio. Y cuenta los secretos de ese espléndido proyecto que es “Moi et moi”. En el Centro Cultural Matadero, Mercedes Sampietro recuerda a Pilar Miró y sus veranos en Radiquero, y repasa su propia trayectoria. Y, entre otros, Borradores también entrevista a la realizadora mexicana Elisa Miller, ganadora de la Palma de Oro del Festival de Cannes por “Ver llover”, al novelista y guionista de “Fresa y chocolate” Senel Paz, y a Marina Stavenhagen, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía. Ángel Garcés, uno de los responsables del Festival, recomienda algunas de las últimas publicaciones sobre los hermanos Taviani, Pilar Miró y Marc Recha a nuestras compañeras Ana Catalá Roca y Carlota Muñoz. Borradores recorre las exposiciones de cine y fotografía de Carlos Saura en compañía de los comisarios Paco Algaba y Chus Tudelilla.
 

Borradores. CARTV. Productor ejecutivo: Gaizka Urresti. Redacción: Ana Catalá Roca y Carlota Muñoz. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Realización: Teresa Catalá. Retrato de Antonio Gades, realizado por Carlos Saura.

MARA TORRES, POR JOSÉ MARÍA MÉNDEZ Y LABANA*

MARA TORRES, POR JOSÉ MARÍA MÉNDEZ Y LABANA*

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*Este sábado, en la librería Los Portadores de Sueños, Luis Alegre y Aloma Simpé presentarán el libro "Sin ti"  de Mara Torres. Hemos tomado estos textos de la página httt://www.espacioblog.com/Labana, donde reproducen la apasionada lectura de José María Méndez y esta entrevista La foto es de Jerónimo Álvarez.]

Elogio a la tristeza de la dulce Mara

No es tu encomiable trabajo en la elaboración de un libro tan coral lo que me asombra. Tampoco tu calidad juntando unas palabras que sin duda vivías, ni siquiera tu enorme capacidad para meterte en los más tristes momentos de los más melancólicos personajes. Lo que más me asombra de ti, querida Mara, es tu valentía. Te has embarcado en el proyecto de revivir cuatro inmensas tristezas, sabiendo que el arte nunca compensa, sabiendo que ibas a experimentar una profunda angustia durante largos meses para crear unas páginas que cada lector devorará en unos días. Recuerdo a Miguel Torga: A los que me dicen que les hubiera gustado escribir lo que yo, me hubiera gustado preguntarles si en ese deseo de ser el autor de lo que yo he escrito incluirían aceptar las mil amarguras que me movieron a escribir esas páginas. Sentir la muerte de Dulce Chacón fue lo más sobrecogedor, la historia de Veva provoca un sufrimiento difícil de eliminar, la ternura de ese músico que llora al recordar a su profesora te obliga a parar y meditar y, por último, con un guiño al teatro, relatas un dolor más de madre que de viuda. Querida Mara, me conquistó tu esencia a lo Jean Seberg en Al final de la escapada, me sedujeron tu simpatía y tu sencillez. Ese caudal de magia que llevas dentro. Todo ello me ha hecho vivir las páginas de este libro tan triste y valiente con un cariño aún más inmenso. Por desgracia, Mara, nosotros dos ya hemos aprendido que la angustia es un sentimiento terrible que te quieres arrancar de dentro. Ojalá que tu próximo libro cuente cuatro historias felices: Contigo.

José María Méndez (Artículo sobre el libro "Sin ti", de Mara Torres)

*Este sábado, en la librería Los Portadores de Sueños, Luis Alegre y Aloma Simpé presentarán el libro "Sin ti"  de Mara Torres. Hemos tomado estos textos de la página httt://www.espacioblog.com/Labana, donde reproducen la apasionada lectura de José María Méndez y esta entrevista La foto es de Jerónimo Álvarez.

Entrevistamos en exclusiva a Mara Torres.
Durante cinco temporadas ha sido la principal cómplice y confidente de nuestras madrugadas de radio, al frente del programa Hablar por hablar. Desde el pasado 23 de octubre, Mara Torres, nos ofrece la actualidad del día, con una mirada diferente y cercana, en un renovado La 2 Noticias. Además de haber publicado su segundo libro, editado por Aguilar y titulado: "Sin ti. Cuatro miradas desde la ausencia". Libro por medio del cual la autora nos emociona, a través de cuatro maravillosos relatos protagonizados por quienes perdieron a un ser querido, al tiempo que realiza un homenaje a la cotidianidad y la vida compartida.

Para la confección de esta entrevista: fueron muchas las personas que se pusieron en contacto con esta página e hicieron llegar su/s pregunta/s. Tras enviárselas a Mara, ella respondió del modo que a continuación te mostramos:

Hola a todos. Es domingo por la tarde. Hace mucho frío y en la calle parece todo muy oscuro. Si alguien mirara a mi ventana desde afuera, vería un salón donde hay un sofá de color negro y una lámpara encendida. Debajo de la lámpara estoy yo, con una ropa que no es un pijama, pero podría serlo, y con el portátil a cuestas. Mi único plan de esta tarde-noche es contestar a las preguntas que me habéis enviado. Sé que alguno pensará que no es muy buen plan para una noche de domingo. Puede. Para mí es el mejor. Me siento como si hubiera recibido una carta de unos viejos amigos y, ahora, me tocara a mí escribir para enviarles mi carta de vuelta. Es un poco así, ¿no? Por cierto, olvidé reenviarme a casa la entrevista, así que la tengo impresa y debo ir reescribiendo todas las preguntas una por una. Como han llegado tantas, he pensado seleccionar unas cuantas de cada tema para no hacerla demasiado larga. Y si, por casualidad, la leéis una tarde de domingo, tendréis toda la noche por delante para hacer otras cosas. ;) Mara.

LA ENTREVISTA: Hola Mara, siempre me ha gustado La 2 Noticias porque nos informa de un modo diferente al resto de los informativos. De las distintas temáticas que se tratan en este informativo “diferente”, ¿Cuáles son tus preferidas?
Las buenas. Me gustan todas las noticias buenas que damos: cuando se aprueba una ley que acaba con la desigualdad o cuando salvan orangutanes en Indonesia. Ojala todas las noticias que diéramos fueran buenas.

¿Cuál es la noticia que más te gustaría dar?
Sé que suena a chufla, pero si existiera un compromiso real y vinculante de los países desarrollados para acabar con la pobreza, se conseguiría.

Aparte de presentar el informativo, ¿qué grado de implicación tienes en la selección de noticias y el lenguaje utilizado? Se nota que la presentación de las 21.50 es de tu cosecha y es donde se te ve más cómoda.
Estoy en la tele desde la primera reunión del equipo de edición, a las 13.00. Empezamos a ver noticias, temas e imágenes. Un poquito más tarde llegan los redactores. La 2 Noticias es un trabajo de equipo por definición. Nos preguntamos, comparamos textos, damos mil vueltas para que trasmita lo que queremos,…

Teniendo en cuenta que trabajar en televisión no estaba en tus prioridades, ¿qué hizo que aceptaras la oferta de incorporarte a La 2?
Siempre he sido espectadora de este informativo. Formar parte de él supera todas mis expectativas.

¿A qué se debe tu cambio de imagen? ¿Te lo pidieron para hacer el informativo?
No. Me corté el pelo en junio, a finales, y la primera reunión con Fran Llorente la tuve a mediados de julio, o sea, que ya me presenté con el pelo corto. Lo llevaba completamente rapado, muchísimo más corto que ahora… Me lo había cortado porque me lo pedía la cabeza. La cabeza por dentro, quiero decir. ;);)

¿Qué te parece el formato de ese informativo?
Se me hace corto. Y la cabeza, por dentro, me pide que lo dejemos crecer… je.

Lo que más me preocupa es la influencia que la tele ejerce en los niños que, a mi parecer, es muy negativa. ¿Crees que otra televisión es posible? Sí, creo que otra televisión es posible (a la vista está). Pero no creo en la tele para los niños. Creo en todo lo que hay fuera de ella: amigos, juegos, libros de dibujos, cuentos..

¿Has cumplido lo que soñabas cuando estudiabas periodismo?
Mis sueños creo que van por otro lado, aunque no sé muy bien por cual. Recuerdo una vez que un amigo me dijo: “Cuidado con lo que sueñas, podría cumplirse”… Y no me gustaría que se cumplieran, prefiero andar siempre por ahí buscándolos.

¿En qué ha cambiado tu vida desde que haces el informativo?
¡¡Ahora tengo planes las tardes de domingo!! Jajaja.

En “Sin ti“, nos haces llegar recuerdos y emociones de cuatro protagonistas que sienten la ausencia de una hermana, de un padre, de una profesora y de un marido. ¿te habría gustado escribir sobre la ausencia de un hijo?
Palabras mayores. También está en el libro la ausencia del hijo, Victoria y Buero Vallejo perdieron a un hijo en un accidente y Victoria lo cuenta.

He leído que este libro es importante para ti, ¿por qué?
Porque ha estado presente en mi vida demasiado tiempo, porque me ha enseñado a valorar el tiempo y la gente que quiero, y porque he tenido oportunidad de estar cerca de cuatro personas (Inma, Veva, Victoria y Alejandro) maravillosas y de descubrir a otras cuatro fascinantes (Dulce, Javier, Buero y Mayte).

Teniendo en cuenta que el proceso de duelo es algo que vivimos individualmente y que depende de cada persona, ¿crees que puede servir como terapia su lectura?
Creo que puede acompañar. Cada persona es única y distinta y su pérdida también lo es, pero también creo que hay muchas cosas que nos identifican ante la ausencia: el dolor, el vértigo, el concepto de tiempo, las cosas que les dijimos y las que ya nunca les diremos. La necesidad de dar las gracias. El deseo de que volviera aunque sólo fuera una sola vez.

Me regalaron el libro y te felicito por él. Los cuatro relatos me han parecido maravillosos, pero dime: ¿Qué es lo mejor y lo peor de haberlo escrito?
Lo mejor; que todo lo que he aprendido me ha hecho crecer porque todo este proceso me ha convertido en una persona diferente. Mirar el mundo desde una perspectiva nueva donde el tiempo cuenta y en el que todo tiene sentido cuando quieres y te sientes querido.

¿Cómo superar la pérdida del ser querido? …
Eso es casi preguntarse cómo conseguir que florezca el cerezo cuando es invierno… Hay que darle tiempo a la pérdida. Y sentirla hasta el final, y renacer. Como los cerezos.

¿Cuánto tiempo dedicaste a escribir? ¿Tuviste disciplina u horario? ¿Tienes en proyecto otro libro?
Me impuse disciplina y horario, Todos los días de 12.00 a 20.00 durante dos años. Ni siquiera me levantaba a veces para comer, picaba algo en la mesa del ordenador. Por la noche me iba al Hablar. Antes alguien me preguntaba por lo peor de todo este proceso: que no he sido capaz de desconectar, que me he tirado dos años pensando, dando vueltas a la estructura, a la forma de contarlo, a los personajes, a elegir la palabra precisa aunque tardara un siglo en encontrarla… ¡aunque, joder, tampoco quiero exagerar! Ha sido fabuloso y también encontraba tiempo para las vacaciones o un fin de semana…, pero necesito un tiempo antes de meterme en otro.

¿Cuáles han sido tus referentes literarios? “Sin ti” tiene mucha prosa poética, y percibo una captación de matices y relaciones constantes entre objetos, sujetos y tiempos… ¿te has dejado invadir por las magdalenas de Combray?
¡Las magdalenas de Combray siempre! Sobre las referencias literarias: no sé decirte con precisión, supongo que una lee y lee y un día se pone a escribir y va cogiendo una cosa de éste, otra de éste y otra de éste... y luego se da cuenta de que tiene que seguir leyendo y leyendo y leyendo…

Recuerdo que en tu anterior libro el relato que más me gustó lo escuché después en la radio y no me pareció tan bueno como cuando lo había leído, porque lo mejoraste mucho y aportaste en la narración reacciones que no se percibían en la historia real, en definitiva: lo potenciaste. Seguro que en este libro ha pasado lo mismo, ¿qué han dicho lo personajes?
Los protagonistas son ellos. Este es un libro de no ficción, de manera que la materia prima con la que contaba (las historias de los cuatro) eran muy bonitas, muy intensas, y muy literarias. Es verdad que yo puedo, como narradora, aportar reacciones que no se ven en las entrevistas, pero se leían entrelíneas… se intuían. La ventaja con estas cuatro historias es el tiempo que los protagonistas me han dado para que profundizara en ellas. Ese es el verdadero regalo.

¿Con qué te quedas del tiempo que has estado al frente de Hablar por hablar?

Con la complicidad que conseguimos. Fue, es y será única para mí.

¿Qué echas de menos de Hablar por hablar? La espontaneidad de los oyentes. Pero cuando no puedo dormir, me lo pongo con Lasvignes!

¿No te dan ganas de conectarte al Chat?
Bueno, bueno, bueno… es que si me conectara no pegaría ojo en toda la noche… Nunca lo he hecho, pero quien sabe!

Ahora que eres una cara conocida, ¡puedes hacer cola en la pescadería sin que te pidan un autógrafo o tienes que ir con gafas de sol y de incógnito como Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes”?
Por supuesto. No te quepan dudas: A la pescadería voy como Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes”.

¿En qué ha cambiado tu vida desde que has pasado de la radio a la tele?
En que antes podía comprar pescado con mis lentillas de toda la vida.

¿Un deseo literario para el 2007?
Un libro de poemas de Angel Gonzalez, una novela nueva de Murakami, un libro de Llamazares… mil deseos literarios para el 2007.

¿Y uno social? Por el personal no te pregunto, que ese tipo de deseos cuando se dicen no se cumplen y el tuyo quiero que se cumpla. ;). El social: fin del maltrato. El personal, gracias ;)

OTRAS PREGUNTAS: Estas preguntas siempre me hacen dudar. Por eso voy a responder a lo último que he oído/visto/leído...
Canción, cd, grupo /solista: Nessum Dorma /Turandot y Automatic Imperfection /Marlango.

Película: En el mundo a cada rato. Documental. Libro: Kafka en la orilla. Murakami.

¿Qué es lo que más valoras en una persona? A ella.

¿Principal defecto, y virtud? La exigencia: defecto y virtud.

¿El recuerdo más bonito de tu infancia? Peñascales. Un lugar donde iba todos los fines de semana. Los amigos que tengo hace veinticinco años los hice allí, pasamos juntos la niñez, la adolescencia, la juventud, y hemos cumplidos juntos los treintaytantos…

¿Cómo sería un día perfecto? En Cantabria, en medio de los valles pasiegos un día despejado, pero frío. Chimenea, libros, piano.

Eres una gran aficionada a la poesía, dime ¿la vida es verso o prosa? Es una prosa que rima y un verso en asonante.

Y tu vida interior, ¿qué tal anda? Psshhh…ya me ves, encima de un sofá y debajo de una lámpara… Me da que debería aclarar algunas cosas….  
 

PILAR MIRÓ: NOTAS DE UNA BIOGRAFÍA DE DIEGO GALÁN / 2

PILAR MIRÓ: NOTAS DE UNA BIOGRAFÍA DE DIEGO GALÁN / 2

."Nos conocemos desde hace años, Pilar, y pienso que eres una mujer difícil", le dijo el actor Emilio Gutiérrez Caba a Pilar Miró (1940-1997) durante el rodaje de "La petición". Miró replicó: "No es verdad, no soy difícil. Soy totalmente transparente". Ésta es una de las muchas frases reveladoras que aparecen en la biografía Diego Galán: "Pilar Miró. Nadie me enseñó a vivir" (Plaza & Janés). El autor recuerda que la realizadora y él se conocieron en Cannes en 1971. Ya por entonces, Miró le reveló que estaba enamorada de Adolfo Marsillach y que tenía graves problemas de corazón. Muchos años después, el hijo de la directora de "El perro del hortelano", le dijo a Diego Galán: "¿Por qué no escribes un libro sobre mi madre y así me enteró de quién fue?". Gonzalo Miró añadió: "Tengo cartas, documentos, sus diarios… Mi madre lo guardaba todo, cualquier papel que pasaba por su mano… Si aceptas el envite te los dejo". Diego Galán ha manejado todos esos materiales, y de alguna manera la Pilar Miró más íntima habla en el libro, pero también conversó con los amigos, colaboradores, ayudantes y técnicos que trabajaron con ella.

El resultado último, el daguerrotipo final que obtiene Galán es el de una mujer sumamente compleja, dura y antipática, irascible y rencorosa, despiadada incluso, pero también dulce, romántica, enamoradiza, vulnerable, de una voluntad de hierro y proclive a reacciones tan ásperas como llenas de humanidad y de ternura. Su niñez fue más bien dura: en su familia no se hablaba nada, y su padre se pasaba los días oyendo óperas en el gramófono en el salón. Oyó un día: "¡Ay, hija! Antes de nacer tú sí que estábamos bien!". Era muy feliz en el cine, y se quedó prendada de la Jo de "Mujercitas" y de Gary Cooper y de su caballo; murió con el deseo de ser la chica que iba en su grupa. Y también se prendó de un estudiante de medicina, Gonzalo, al que espiaba con su amiga Maruchi, hasta que descubrió que tenía novia formal. Jamás lo olvidó: cuando decidió tener un hijo, como Hildegart, lo llamó Gonzalo.

Coincidió con el futuro rey Juan Carlos en la Facultad cuando estudiaba Leyes. Como se le resistía la asignatura de Derecho Civil, se matriculó en Zaragoza, sin demasiado éxito. Para entonces ya había descubierto a Luis Buñuel, con quien coincidiría años después: el aragonés elogiaría su coraje para llevar a la pantalla "El crimen de Cuenca". Se incorporó a TVE, en junio de 1962, de "chica para todo", gracias a la ayuda de Blanca Álvarez, que fue su amiga, su segunda madre y la madre de su hijo. Empezó a realizar, a dirigir series y proyectos. Asistió a la Escuela de Cine, donde conoció a otros dos de sus novios: Manuel Summers y Claudio Guerín, que fue la pasión de su vida. Juntos alquilaron un nido de amor en la calle Fleming. Aquello se truncó porque Claudio Guerín se desplomó desde la torre de la iglesia de San Martín de Noya (La Coruña), mientras rodaba "La campana del infierno".

Pilar Miró era capaz de cualquier aventura: con el zaragozano José Antonio Páramo partió a abortar a Italia, pero el viaje más impresionante lo realizó a Noya en el coche de Julia Guerín. Fue a la iglesia y "desde allí calibró el recorrido de su amado al encuentro con la muerte. Y sollozó: "¿Por qué te tuviste que suicidar, Claudio querido?"".
Diego Galán explica su enamoramiento de José Luis Balbín, la censura que se cernió sobre "El crimen de Cuenca" o narra sus continuos rencores hacia otras mujeres y sus conquistas. Era una cazadora. Escribió una vez: "Soy el amor imposible, verdadero o eterno de 400 señores. Y ninguno da un paso. Qué pequeños son todos. ¡Hay qué fastidiarse!".

También aborda su paso por la dirección de TVE. Nada más llegar al despacho de Calviño, su antecesor en el cargo, dijo: "Qué mal huele aquí". Vio tres teléfonos, y le dijeron que uno de ellos conectaba directamente con Alfonso Guerra, lo descolgó, espero que contestasen en vano y decidió arrancarlo. Luego, Guerra sirvió fría su brutal venganza.

[Rescato también este texto. Diego Galán se trasladará a Huesca el viernes. Allí coincidirá con otro biógrafo de Pilar Miró: Juan Antonio Pérez Millán, que presenta un nuevo libro sobre ella. Aún no he podido leerlo].  

´PILAR MIRÓ: HOMENAJE EN EL FESTIVAL DE HUESCA*

´PILAR MIRÓ: HOMENAJE EN EL FESTIVAL DE HUESCA*

Tras asistir a un concierto en el Teatro Real, un 18 de octubre de 1997, a la mañana siguiente se recibió una noticia esperada pero igualmente conmovedora: el terco y vulnerable corazón de Pilar Miró dejó de latir. Su memoria no se ha borrado de nuestra cabeza: ella fue pura determinación y coraje, y tenía las cosas muy claras. Creía en la televisión pública y de 1986 a 1989 la elevó a sus mayores cotas de calidad: apoyó la cinematografía y la producción propia, le dio el programa de fin de año a un transgresor Javier Gurruchaga y recuperó la emisión de boxeo. Había dicho en alguna ocasión: “Desde muy pronto supe que el mundo de la imagen sería el eje de mi vida; sé que hay que ser muy fuerte, fuerte como un roble para hacer cine y televisión, hay que tener una paciencia como el santo Job (...) También sé que para dejarse arrastrar por esta pasión hay que pagar un precio que es acondicionar tu vida a lo que quieres hacer...” La palabra pasión fue clave en su vida; en sus amores (el malogrado Claudio Guerín y Mario Camus fueron dos de los más conocidos, pero también amó a José Luis Balbín, a Manolo Summers y a Adolfo Marsillach, entre otros), en sus convicciones y en su trabajo.

 

Estudió Derecho y Periodismo y se licenció en Guión en la Escuela Oficial de Cinematografía, donde impartió clases de montaje y de escritura de guión. En 1962 se incorporó a Televisión Española como auxiliar de redacción, existe una imagen donde se le ve cortando teletipos, pero en 1963 ya dirigió su primer programa, “Revista para la mujer”, al cual luego siguieron más de 300: series, “Estudios 1” o novelas como “Lili”, que significó su debut en el género. Pilar Miró, por aquella época, era compañera de otros dos aragoneses que han hecho un gran trabajo en TVE: pensamos en Alfredo Castellón, que realizó más de 400 programas de diversos géneros (series, dramáticos, emisiones culturales del tipo “Mirar un cuadro”) y José Antonio Páramo, a los que podríamos agregar, entre otros, Joaquín Vera o Manuel Serrano.José Antonio Páramo tuvo un gesto excepcional hacia ella: la acompañó a Italia a abortar y le hizo de conductor.

 

         Pilar Miró debutó en el cine en 1976 con “La petición”, una película interpretada por Víctor Manuel y Ana Belén basada en una obra de Emilio Zola. Aunque la que le daría la fama y bastantes problemas con la Guardia Civil fue “El crimen de Cuenca” (1979), prohibida durante algunos meses; recreaba la novela de Ramón José Sender, “El lugar de un hombre”, basada en un hecho real. Al siguiente, tras haber realizado su primera operación a corazón abierto, rodó “Gary Cooper que estás en los cielos”, una cinta autobiográfica acerca de una mujer un tanto madura y sola (encarnada por su actriz fetiche, Mercedes Sampietro) que repasa su existencia. Y en 1982 empezó a asumir puestos de responsabilidad pública: fue nombrada Directora General de Cinematografía. Elaboró una Ley de Cine, la “Ley Miró”, con mención explícita a las subvenciones por anticipado al cine español, que intentó proteger. Dimitió en 1986, aprovechó para rodar otra película, “Werther”, basada en la novela románcia “Las penas del joven Werther” de Goethe, que era uno de los sueños de su vida, y asumió la jefatura de TVE (reemplazó a Calviño), y se mantuvo hasta 1989, momento en que fue expulsada por haber abusado del gasto público en sus gastos de representación: cuatro millones de pesetas en distintas prendas, bolsos y lencería sobre todo, de la marca Loewe. Aquella fue una “vendetta” socialista hacia la mujer que pintó de blanco las patillas de Felipe González. El tiempo ha demostrado que aquello fue pecata minuta (comparado con la corrupción que se venía encima) y un afán desmesurado de los enemigos íntimos del secretario general socialista y de ella misma, que “sabía hacerse odiar como nadie”. Tras aquel calvario, Pilar Miró recobró su mejor pulso. Abandonó sus veleidades políticas y se centró en su faceta de directora.

         Dirigió “Beltenebros” (1991), que adaptaba una novela de Muñoz Molina sobre una venganza y recibió el Oso de Plata a la mejor película en el Festival de Berlín, y dos años después estrenó “El pájaro de la felicidad”, en la que recuperaba a Mercedes Sampietro. Aún le quedó tiempo para dirigir dos películas desiguales: la excelente “El perro del hortelano” (1995) de Lope de Vega, como Emma Suárez y Carmelo Gómez, en verso, que fue un intento de emular la tradición británica de trasladar a Shakespeare a la gran pantalla, y “Tu nombre envenena mis sueños” (1996), basada en una novela de Joaquín Leguina. Por “El perro del hortelano” le concedieron el Premio Goya a la mejor dirección y al mejor guión adaptado.

 

         Uno de sus últimos trabajos para la TVE fue la realización del programa de la boda de Cristina de Borbón y de Iñaki Urdangarín. Mujer entusiasta, polémica, corajinosa y sensible, fue –con Josefina Molina- uno de los personajes femeninos claves de la cinematografía y de la televisión. Puro corazón. Sensibilidad a flor de piel. Terquedad luminosa y a menudo desabrida.Y despiadada. Una precursora joven que jamás se durmió en los laureles. 

*Emma Suárez y Carmelo Gómez en "El perro del hortelano" de Pilar Miró. [Este texto ya figuraba en la memoria de mi blog, pero me parecía oportuno rescatarlo ahora].  

 

UNA FOTO DEL GRAN JOSÉ ANTONIO MELENDO

UNA FOTO DEL GRAN JOSÉ ANTONIO MELENDO

José Antonio Melendo, un magnífico fotógrafo, me envía esta foto de una de las fiestas que ha atrapado con su cámara. La joven disfrutó a su manera: el ojo de José Antonio Melendo estaba allí. El ojo y su nueva cámara.

MARILYN, LA MUJER DIEZ DEL CINE

MARILYN, LA MUJER DIEZ DEL CINE

[Podría pensarse que de Marilyn Monroe (1926--1962) está todo dicho. Contado y recontado. Pero el mito crece a diario, se multiplica, ensancha su pagana divinidad de diosa, esculpida por una inspiración demasiado humana. Para Joshua Logan Marilyn era "puro cine"; para John Huston "era extraordinariamente buena" y Hictchcock la definió como "la estrella genuina de Hollywood". Todo ello y mucho más, sus amores y sus películas y su complicada vida, aparecen en "La enciclopedia de Marilyn Monroe" de Adam Victor (Köneman, 2001), un libro que anda por ahí, rebajado de precio, como una continua tentación.]   

Quizá si no hubiese muerto en 1962, Marilyn no hubiese sido el mayor mito sexual del cine. Una vez, convertida ya en objeto de deseo universal, en un armazón de fragilidad con curvas y magnetismo felino, dijo: "Si voy a ser símbolo de algo, prefiero serlo del sexo en lugar de otra cosa". Tal vez si no hubiese desaparecido envuelta en circunstancias macabras --para unos fue objeto de asesinato instigado por los Kennedy, Robert estaba en su casa el día fatal; para otros, un suicidio--, no se habrían escrito varios centenares de libros sobre Marilyn Monroe. Y ahora acaba de publicarse en España quizá el más completo que se conoce, y no nos olvidamos de "Marilyn Monroe. La biografía" de Donald Spoto (Anagrama, 1993) ni de "Marilyn Monroe. Investigación de un asesinato" de Donald. H. Wolfe (Emecé, 1999). Se trata de "La enciclopedia de Marilyn Monroe" de Adam Victor (Köneman), el fruto de más de tres años de intento trabajo de rastreo, búsqueda bibliográfica, conversaciones e indagación periodística.         

El resultado es un libro suculento, que ofrece una visión algo más compleja de la actriz de "Con faldas y a lo loco". No es que aporte nada radicalmente nuevo, que se desconociese o que no se sospechase de la actriz. Pero tiene el volumen tantas entradas, tantos matices, tantas declaraciones y, sobre todo, tantos personajes próximos a la mujer 10 del cine que su mundo se percibe mucho más vasto y mucho más rico. Marilyn fue una mujer frágil, sí, insegura, insatisfecha, una buscadora incesante de amistad, de cariño, de éxito, de sosiego interior, y eso --además de entregarse a muchos hombres codiciosos de sus carnes, vampirizados de súbito por su belleza cincelada con buril y una inspiración demasiado humana-- le condujo una y otra a vez a intentarse. Asistía a clases de interpretación y dicción, a clases de canto, y a leer (Rilke, Dostoievski, Tolstoi, Hemingway) con auténtica voracidad hasta el punto de convertirse en "la rubia tonta que más leyó en la historia de Hollywood". Recién casada con el gran Joe Di Maggio, el mejor jugador de béisbol de la historia de los Estados Unidos, se puso a leer a Saint--Exúpery y subrayó la frase: "Lo esencial es invisible a los ojos". Di Maggio comentó: "¿Qué demonios significa esto"?        

La Enciclopedia lo abarca todo. Las películas, los directores que la amaron (Elia Kazan especialmente) que la adoraron y que la hicieron grande como Wilder, Hawks, Negulesco, Hathaway o Huston; los fotógrafos que la captaron en su hipnótica hermosura o con esa desnudez que estremeció al mundo ("Nunca conocí a nadie con un don natural como el suyo ante la cámara", dijo Eve Arnold, que la retrató durante "Vidas rebeldes"); los actores que la entendieron, la detestaron, le robaron o le cedieron algún papel (se recuerda la antipatía profunda que se tenían Vivien Leigh y ella); sus numerosos amantes, y entre los posibles (al margen de los conocidos Marlon Brando, Frank Sinatra, Tony Franciosa, Yves Montand, Tony Curtis, los Kennedy o el escritor José Bolaños, para ella "el mejor amante del mundo") figuran nada menos que Orson Welles y el mismísimo Albert Einstein, que colgaba en su suite del Waldorf en dos fotografías. Marilyn llegó a configurar una lista de hombres a los que admiraba y con los que le habría gustado acostarse (figuraban Hemingway, Jean Renoir, Welles y por supuesto Einstein); un estrecho colaborador, no obstante, aseguraba que "el sexo no le interesaba demasiado". También figuran guionistas, masajistas, peluqueros, productores, y los curiosos y mitómanos podrán sorprenderse con sus tablas de gimnasia, que las tenía y las realizaba, o con sus dietas escrupulosas, que a veces rompía con Dom Perignom y aquel alivio artificial que eran los barbitóricos.        

Adam Smith no teme centrarse en algunos temas borrascosos como su muerte, su lesbianismo y su permanente desamparo. Respecto a su defunción, sugiere, igual que hacía Donald Spoto, que el perverso Hoover (el jefe de la CIA que perseguía comunistas y homosexuales y se trasvestía en la intimidad con ropas de mujer) podría haberla utilizado en un complót contra los Kennedy. Se cuenta también que Joe Di Maggio intentó sorprenderla en adulterio con su profesor de canto y se la encontró en la cama con otra mujer. Marilyn, que sostenía que su cuerpo "era su amigo mágico", dijo luego: "Cuando empecé a leer libros me encontré con palabras como 'frígida', 'marginada' y 'lesbiana' y me preguntaba si sería las tres cosas. Estaba, además, el siniestro hecho que me encantaba mirar a las mujeres guapas". La soledad incrementaba su necesidad de ternura, de protección, y era capaz de pedirle al invertido Monty Clift o a Adam Cassey, cuyo lecho invadía de noche: "No hagas nada, sólo abrázame".         

Las fotos son preciosas, variadas. Sojuzgan.   

FICHA:

"La Enciclopedia de Marilyn Monroe" es un libro de Adam Victor, aparecido en la edición española de Köneman, editorial especializada en fotografía. La traducción es de Carlos Chacón, Carmen Gómez y Vicky Santolaria. 342 páginas. Con fotos. Se puede encontrar por 12 euros. 

REXINA RODRÍGUEZ VEGA, PREMIO XERAIS*

REXINA RODRÍGUEZ VEGA, PREMIO XERAIS*

Aínda emocionada, abafada polos flashes das cámaras e as chamadas telefónicas de varios medios de comunicación, Rexina Rodríguez contounos como naceu Contra o cardume, gañadora do XXIV Premio Xerais de Novela. Cando o seu nome saíu da plica, o abraio foi xeneralizado. O xurado atopaba naquelas páxinas unha voz narrativa cunha longa experiencia ás costas, unha feitura propia da xente que leva varias novelas publicadas. Pero era a primeira.

Primeira novela de alguén que realmente leva toda a vida traballando coas palabras: profesora de lingua na Universidade de Vigo, investigadora incansábel, autora de ensaios, edicións e críticas literarias, xornalista cultural... "Escribir, levo escribindo dende que me licenciei, o que pasa é que cambiei de xénero. Sobre todo, levo moitas páxinas lidas, hai unha bagaxe detrás". Unha experiencia nova: "resúltame máis sinxelo escribir novela ca ensaio, crítica ou para o xornal. É curioso, non? É moito máis agradecido: es libre! É palabra túa, estás montando ti a túa historia, e iso é un pracer intensísimo, que non tivera antes na escrita. Por primeira vez dixen "que ben o estou pasando escribindo". É tan liberador..."

Un espírito cunqueiriano no realismo máxico dalgunha das pasaxes da novela (a gran matriarca que morre ao caer dos seus oito colchóns, postos un sobre o outro, ao xeito da princesa de Andersen, e con ela derrúbase a base da economía familiar); un dominio da linguaxe e dos recursos literarios, sobre todo de contundentes metáforas, propio de quen leva ben anos pescudando nas raíces do texto escrito. E, sobre todo, un labor de documentación e investigación exhaustivo.


Contra o cardume é unha autobiografía de ficción, unha autobiografía con moito pouso do real e moita achega de ficción, pero sobre todo colectiva. As vidas das persoas, dunha e doutra xeración, interrelaciónanse e navegan xuntas. Coma unha bancada de peixes, coma o cardume: "está feita por vidas alleas, non pola miña propia, pero si por vidas próximas. Era un xeito de darlle sentido ao teu pasado e ser un elo, facer que as cousas permanezan."

"Todos temos a memoria da guerra"

Xa o anunciara no seu discurso: "outra maldita novela sobre a guerra civil", pero non é outra máis. Era moi necesaria unha historia en que o presente e o pasado están intimamente vencellados, en que non hai maniqueísmo nin vitimismo, pero si unha enorme conciencia de que a ferida segue aberta, e mesmo segue a ser transmitida xeracionalmente: "En realidade, todas as nosas memorias son a da guerra civil. A pouco que pescudemos está aí. Este país está enfermo aínda: estamos cheos de neuroses e de traumas que veñen de aí". A Rexina non lle interesaban tanto os grandes feitos históricos como os efectos na memoria e na psicoloxía da xente. "Todos temos a memoria da guerra. Diferenciar a "memoria", en xeral, da "memoria da guerra", no século XX non é posíbel. Hai que saír do silencio, empezar a contar as cousas".

Investigadora incansábel, a novela naceu da pescuda sobre a obra incautada do dramaturgo Urbano Rodríguez Moledo. Está no prelo, en Sotelo Blanco, unha edición crítica de Rexina Rodríguez. "Fixen dous traballos, o estudo literario e a recreación". Co núcleo central do estoupido da guerra e da represión sufrida pola persoa concreta, por ese Urbano que remata a novela na mesma illa de San Simón, nunha paisaxe da infamia que nestoutro día de celebración aparecía ben diferente, artéllanse as vidas de diferentes personaxes, con identidades ben definidas, pero en absoluto planos. Hai unha dobre viaxe na novela: a que fai a persoa que le, da man da muller que narra a novela, e a que ela mesma fai, da man dos recordos de quen viviu a guerra. "A idea era recoller o que temos todos nas casas, facerlle xustiza á memoria. Tentei reproducir iso".


Feita a lume lento

O traballo de investigación é encomiábel: "hai moito traballo de arquivo, unha documentación importante, aínda que tentei que non se notase moito no texto final". Non atopamos tanto unha exposición rigorosa de datos históricos no medio do Cardume como un convite a mergullarnos de verdade, vivir e cheirar o Vigo de hai setenta anos. "Eu metinme nesa época, cheguei a vivir nela". Foron moitos anos enfiando os anaquiños (a estrutura é fragmentaria, como as propias lembranzas) desta novela, tecéndoos co coidado da artesá: "é unha novela feita con cicel. Eu tendo a traballar máis así ca con revisións xerais, traballando o texto até que realmente o sino fóra de min, acabado, até que o texto rebote, cando xa non o podes tocar máis".



Comezou con ela ao rematar a súa tese sobre Cunqueiro, ao vir de Barcelona, no 2001. "Polo camiño tiven dous xemelgos, fixen unha casa... Está feita nos primeiros anos da vida dos meus fillos, aproveitando as noites mentres os nenos dormen. Non sei se doutro xeito a escribiría máis rápido, pero penso que tiña que ser un proceso lento. Cando vin de Barcelona remodeláronse moitas cousas, iniciei un proceso de reconstrución da vida, e nese proceso estaba ser escritora". O resultado final evidencia o enorme traballo. Unha primeira novela que entra pola porta grande, cunha sorte de xustiza poética pola cal Urbano, dalgún xeito, resucita sete décadas despois na mesma illa onde foi asasinado, feito palabra.

 

[Xoán Abeleira envioume un enlace para esta páxina de "Vieiros" de "Galicia hoxe", onde se da noticia de que unha vella amiga da revista "El Público", Rexina Rodríguez Vega, doce, alta y traballadora, acaba de gañar o premio Xerais de novela. Soñei algunha vez con ese premio. É probable que nunca máis volva a escribir en galego (perdín o sentido da lingua, a proximidade),  e por iso aínda me  alegra moito maís que gañe o premio Rexina coa súa primeira novela]  

ENTREVISTA CON MANUEL PÉREZ-LIZANO*

ENTREVISTA CON MANUEL PÉREZ-LIZANO*

Manuel Pérez-Lizano (Zaragoza, 1937) es un trabajador incansable del arte. Acumula recortes, entrevistas, catálogos, tarjetas; visita talleres y alterna la redacción de prólogos con distintos libros: ahora ultima uno sobre el arte de Puerto Rico y un extenso estudio sobre el escultor Oteiza. Hace no demasiado tiempo aparecían “Ángel Maturén (1949-2005). Vida y arte como acción” y el libro catálogo sobre la ceramista Dionisia Masdeu (1902-1962), que formó parte de las vanguardias históricas de Zaragoza con mujeres como la pintora Pilar Aranda, la pianista Pilar Bayona o aquella enigmática poeta que se llamaba Maruja Falena. De cada cosa que toca, Pérez-Lizano extrae documentos inéditos, secretos, leyenda: se zambulló en la vida de Honorio García Condoy, motivo de su tesis de licenciatura, y lo condujo a José Luis González Bernal, y éste a Federico Comps, e incluso llegó a visitar a al escritor y galerista Tomás Seral y Casas. Tiene algo de prestidigitador que abre sucesivas cajas chinas y al fondo, en la penúltima, descubre cartas de amor, volcanes, inéditos fragmentos de una biografía. Esa manera de proceder ha dado otros frutos: el material de “Focos del surrealismo español” o un libro tan sugerente como “Aragoneses rasgados”.  

-Empecemos por la leyenda familiar. Por ejemplo, por su tío Manuel Pérez-Lizano y Pérez.
-Su historia ya está en los libros.  Mi tío había sido alcalde la ciudad y era, cuando estalló la Guerra Civil, presidente de la Diputación de Zaragoza. Lo cogieron, lo llevaron a Torrero y le aplicaron la ley de fuga. Le dispararon en campo abierto y luego lo arrojaron al Canal. Era el gran amigo de Manuel Azaña en Aragón. 

-¿Le hablaron de niño de eso?
-Desde luego. Y de lo que significaba la democracia. Como se lo digo.  Pero en mi hay una historia personal que va a gravitar sobre mi vida de una manera personal.  Yo nací en octubre de 1937 y en ese momento mi padre estaba en la cárcel. Siendo una criatura, mi madre  me llevó a conocerlo. ¿Se imagina la escena? Le he dado muchas vueltas.  

-Hablemos de su padre.
Se llamaba Antonio Pérez-Lizano y Pérez.  Había trabajado en una constructora, estuvo en la cárcel, y cuando salió logró salir adelante. Hay algo muy curioso en su biografía: Ramón Acín, cuando  venía a Zaragoza, llamaba siempre a su padre. 

¿También tenía cualidades artísticas o interés por el arte?
No, no. Yo creo que esa complicidad procedía de una etapa anterior de la vida de mi padre. Había sido jugador de póquer, un auténtico profesional que había estado en Hispanoamérica. En Panamá tenía un garito para jugar al póquer. Mi madre, Carlota Forns, había estudiado magisterio. En la historia de la familia había cosas curiosas: mi abuelo Pedro Forns, que era gerente de una empresa de elementos eléctricos, escribía en un diario anarquista y era amigo de Gil Bel Mesonada, y fue concejal con Basilio Paraíso. ¿Sabe una cosa? 

No.
Cuando se casaron mis padres, Basilio Paraíso les regaló un precioso juego de té. Y Ramón Acín, una maravillosa antigüedad: una caja china. De mi padre quiero contarle que fue espía de los aliados. Y también se contaba que durante un viaje en el expreso Madrid-Sevilla narcotizó a un espía nazi, al que atraparon luego en Gibraltar. Y también tenía una tía pintora, Julia Pérez-Lizano, a la cual iba a ver al menos una vez por semana. Siempre recuerdo que cuando tenía quince años me pidió que permaneciese callado porque iba a visitar su estudio el profesor e historiador de arte don Federico Tarralba. No dije ni una palabra. 

Con estos antecedentes, su infancia no sería precisamente idílica.
En realidad, sí lo fue. Aunque parezca increíble (y hubo otros ejecutados en mi familia: Casimiro Sarriá, casado con mi tía Victoria, hermana de mi padre, también lo fusilaron), tuve una infancia feliz. Mi padre salió de la cárcel y rehízo su vida. Pidió un préstamo, compró varias vacas y creó una vaquería en la calle del Trovador. Tengo fotos de nuestra casa: había un magnolio, una charca próxima con ranas, teníamos la perra loba Dora.Yo soy del barrio de la Aljafería y aquello era como un paraíso, con la acequia, con la Química, con los campos de tierra ferruginosa. Tenía la sensación de que aquello era mitad pueblo y mirad ciudad. 

Su padre había pertenecido a las clases acomodadas. Intuyo que recuperó su buena posición.
Sí. La granja Victoria se unió con la Cooperativa de Ganaderos y la granja del Pilar y surgió Cluzasa, que fue la tercera empresa láctea de España. Yo estudié en Escuelas Pías y en los Marianistas, que estaba en el palacio de Larrinaga, que era un bellezón monumental. Allí, a diferencia del colegio anterior, no había castigos físicos. Recibí una educación exquisita. Sin embargo, por distintas cuestiones, mi padre consideró que yo no servía para los estudios y me fui a Madrid a realizar el curso de Técnico de Industrias Lácteas. Estuve en la Casa de Campo nueve meses, en una especie de central lechera piloto. Luego trabajé siete meses en Gruelesa de San Sebastián, y luego fui jefe de producción de Cluzasa. 

Por ahora, hecha la salvedad de su tía, el arte no parecía haber entrado en su vida.
El arte estaba en mi casa, en el ambiente. Mi tía hacía flores y bodegones, pero también se acercó a una abstracción próxima a José Orús. Teníamos obras de García Condoy, de Vicente Rincón, pintura del siglo  XIX, cerámica creativa. Mi vida se precipitó: viví algunas aventuras amorosas muy intensas en Baden-Baden, Frankfurt o Heidelberg. Me casé a los 24 años, y mi mujer me  dejó al cabo de un año. Luego conocí a una puertorriqueña, que estudiaba  Medicina en España, y esa experiencia duró alrededor de nueve años. Tuvimos tres hijos, y la separación fue dolorosísima. Durante algún tiempo, a efectos  legales, fui un perfecto bígamo. 

Sigamos.
Tengo que decirle que para entonces yo ya había comprado obras de Julia Dorado, de Iturralde, del Equipo Crónica, de Pedro Giralt. A mí me interesaba únicamente el arte contemporáneo. Si tengo que escribir del impresionismo me  deshago del aburrimiento. Yo frecuentaba entonces, en los años 60 y principos de los 70, a gentes como Enrique y Emilio Gastón, Enrique Grilló, José María Bardavío, José Antonio Rey del Corral, etc. Intenté recuperar el tiempo perdido y Federico Torralba me aconsejó que hiciera mi tesis de licenciatura sobre el escultor Honorio García Condoy.  

¿No llegó a escribir crítica de arte en “Andalán”?
De repente, La Hermandad Pictórica, que se encargaba del diseño de la revista, me invitaó a comentar la  exposición de Antoni Clavé. Y ahí me di cuenta de que había que dar el paso. Había que vencer el miedo. No sabía ni cómo empezar. Había que actuar con valentía. Y no he parado hasta ahora. 

Tengo mucha curiosidad. ¿Cómo llegó usted a la vida y a la obra de José Luis González Bernal?
Fue durante mi  trabajo en la hemeroteca municipal sobre García Condoy. Allí descubría una y otra vez notas sobre González Bernal. Y creo que fue Federico Torralba quien me habló del doctor Julián Vizcaíno, que había sido su médico. Lo había operado de un neumotórax. Logré su dirección y resulta que vivía en mi misma calle. Yo vivo en Baltasar Gracián 11 y él en Baltasar Gracián 9. Cogí todos mis apuntes, mis fotocopias y con ellas fui a verlo. A él ya le sonaba  el nombre de mi  familia y es posible que oyese hablar de mí. 

¿Cómo lo recibió?
Me dejó pasar y me mostró todo lo que tenía: dibujos, documentos de París, fotografías, espléndidos cuadros, el retrato que González Bernal le había hecho a su padre. Recuerdo que cada vez que lo iba a ver me sacaba un vodka muy fresca de la nevera y la servía en elegante copas. Había tenido tres infartos. Me regaló el precioso dibujo de Seral y Casas. Recuerdo que tenía los cuadros de González Bernal enrollados al revés. 

Defínanos la importancia de González Bernal.
Para mí era un artista excepcional. Nació en Zaragoza en 1908 y murió en París en 1939. Tenía un gran sentido del color,  imaginación, versatilidad. Y era cleptómano, le gustaban las cucharillas. Tenía una gran facilidad para enamorarse, y fue novio de una hija de Corpus Barga, pero ella no quiso abundar en ello porque su marido era muy celoso. González Bernal evolucionó del surrealismo hacia un realismo mágico con elementos simbólicos. 

En 1974 publicó un artículo sobre él en “HERALDO.
Sí. Empezaba a adquirir hábitos de historiador y de crítico de arte. Yo lo guardo todo: tarjetas, dípticos, catálogos, entrevistas de prensa. Y todo lo tengo radicalmente ordenado. Empecé a conceder mucha importancia a la teoría del arte. Mi crítico de referencia era José María Moreno Galván, que escribía en “Triunfo”. Yo pienso que la crítica de arte, incluso la más rutinaria, te aporta datos imprescindibles. Tengo una cosa muy clara: el artista es sagrado y ocupa siempre el lugar fundamental, luego vienen el historiador y el crítico de arte. El artista es el sujeto principal. 

Bueno. Aún no hemos  tocado algo determinante en su vida: su estancia en Puerto Rico.
Me fui en 1980. Con mi segunda mujer, la puertorriqueña, tuve tres hijos: uno aquí y dos allí. En realidad, yo me he casado cuatro veces con tres mujeres. Durante mi estancia en Puerto Rico, daba clases en la Universidad y estudié el arte puertorriqueño, conecté con muchos artistas jóvenes. En 1984 volví a España por un tiempo, y regresé. Gracias a Samuel B. Cherson, un exiliado cubano que padecía cáncer y que se lo iba a tratar a Nueva York, empecé a escribir críticas de arte en “El nuevo rico”, donde saqué a todos los jóvenes. Y más tarde, escribí mucho en “Cruz Ansata”. Puerto Rico fue algo trascendente para mí: encontré un empleo, me sentí reconocido. Se rompió mi segundo matrimonio y entró en mi vida la pintora Edrix Cruzado, con quien vivo desde hace veinte años. 

Uno de sus últimos trabajos ha sido sobre Ángel Maturén.
Era un trabajador impresionante, personalísimo, influenciado por Barceló en algún instante, pero atisbó nuevos movimientos como el land art. Era un gran dibujante: poseía un dominio técnico apabullante. Empezamos a trabajar en el libro cuando estaba vivo: me pidió que no hablase de sus borracheras ni de sus mujeres. 

¿Y Dionisia Masdeu?
Es una historia increíble. También la recupero a través de estos trabajos de investigación. Y de repente descubro que su hija vive en mi misma casa, y que su nieta había cuidado a mi hijo Alonso de niño. Me pongo a investigar y descubro una trayectoria muy interesante: una mujer de vanguardia que había hecho una obra importante en la cerámica creativa. Luego siguió a su marido a Burgos, Logroño y Tetuán, y su producción se debilita tras la Guerra Civil. La contienda interrumpió vidas y sueños. Alfonso Buñuel, afectivo e hipersensible, vivía sólo por y para los recuerdos de la Guerra Civil. 

¿Cómo se define Manuel Pérez-Lizano a sí mismo y al arte de su tiempo?

Creo que  tengo un buen ojo para el arte, sensibilidad y experiencia. La obra de arte auténtica transmite algo que sale fuera y yo lo noto. El arte actual es variado, muy interesante. En arte, actualmente, todo es válido y depende del resultado.

*Esta entrevista apareció ayer en la sección dominical de "Heraldo". La foto no es de Manuel Pérez-Lizano, sino de Ángel Maturén.