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Antón Castro

Artistas

AMOR Y MUERTE: UN MURAL DE LUIS DÍEZ

El limbo de nieve que precede al fin

 

 

Luis Díez inauguraba el pasado martes un gran mural de 60 metros cuadrados, ‘Vida y muerte son lesbianas’, en el Espacio Tránsito del Centro de Historia

 

Luis Díez (Zaragoza, 1978) es un artista de inspiración hiperrealista que ha realizado varias exposiciones, ha pintado a personajes vinculados con el mundo de la música, ha diseñado portadas de Bronski o Nacho Vegas, entre otros, y ha desarrollado el atrezzo de la gira de ‘El viaje a ninguna parte’ de Enrique Bunbury de 2004. Desde hace unos días se enfrenta a uno de los proyectos más ambiciosos de su trayectoria: un mural de 60 metros cuadrados en el Espacio Tránsito del Centro de Historia de Zaragoza. La obra, cuya ejecución ha grabado en vídeo y ha capturado con su cámara fotográfica Gustaff Choos, se inauguró el pasado martes y responde a un título tan atractivo como insólito: ‘Vida y muerte son lesbianas’.

“Acababa de redactar un proyecto para el IV Espacio de la Diputación de Zaragoza en torno a ‘Moby Dick’, la novela de Herman Melville, un libro sobre el frío, el mar, la aventura y el gran pez, un libro repleto de experiencias, de filosofía, un libro de máxima actualidad sobre el bien y el mal, la vida y la muerte. Empecé a pensar en la muerte, y decidí enfrentarme a ella en un proyecto artístico”, recuerda Luis Díez. De golpe le invitaron a hacer el mural, y comprobó que la muerte se había convertido en una obsesión y en un desafío.

Aceptó  el encargo, “es la primera vez que hago un mural así; yo estoy acostumbrado a realizar cuadros y he colaborado activamente en la muestra sobre Grabaciones en el mar”, y creyó que era “el momento de profundizar en este asunto. A mí siempre me han interesado los temas morbosos: la homosexualidad, el terror, las drogas, lo inquietante, la obra de autores como Dennis Cooper, J. T. Leroy, Kathy Acker, que también tienen un halo de ingenuidad y a la vez entroncan con ‘el lado más salvaje de la vida’ que cantaba Lou Reed”. Señala Luis Díez que, por otra parte, le atraen el mundo de los autores de la ‘beat generation’ (Allen Ginsberg, Kerouac, Burroughs), la novela negra de autores como Jim Thompson, películas como ‘Drugstore cowboy”. “Me confieso un enamorado de la belleza, que es una auténtica religión para mí”, apostilla.

Con todo este bagaje de incitaciones, Luis Díez ha querido pintar una obra que explora ese instante decisivo que te sitúa en el túnel de la luz, donde “el ser humano no sabe bien si está muerto o está vivo, si debe asumirlo o evitarlo y huir, esa milésima de segundo en que todo se agolpa y no sabes con certeza dónde estás y si hay retroceso. Ese instante que se parece al coma y que, en mi caso, dado que soy vitalista y quiero vivir, tiene mucho que ver con aferrarse a la luz de la vida”. Para representar ese asunto, Luis Díez ha elegido una figura central, una mujer de rojo, semidesnuda, con un seno al aire, y la ha rodeado de distintas criaturas, figurativas y metafóricas, que sirven para contar historias complementarias, casi a modo de coro.

Añade el artista: “Yo he elegido una pintura realista porque me siento muy identificada con ella. Por sus miradas, por sus gestos, por la capacidad de trazar manos intensas, cuerpos tensos, etc. Ese mundo me resulta más cercano que la abstracción. Esta obra es también una defensa de la pintura”.

Alude a Velázquez para explicar sus intenciones. Dice que cuando alguien se acerca a los cuadros del pintor sevillano ve las manchas, las texturas, las imperfecciones, los minuciosos trazos, y que cuando se aleja de la pieza se ve una obra casi fotográfica que se aproxima al hiperrealismo. “Yo quería que esta obra fuese pintura. Pintura, con acrílico y carboncillo. Auténtica pintura, con sus gotas, con sus manchas, con la fuerza y el nervio de la pintura, al servicio de una historia y de una trama dramática que siempre completa el espectador”. Además de la figura central, hay otras que añaden detalles: una joven con una bola de luz entre las manos, un joven que muestra su torso estremecido, dos muchachos que meditan sobre la voluntad y la capacidad de elegir y de decidir. A esas figuras, les añade golondrinas, celajes de rojizas sombras, otras criaturas apenas bosquejadas, y frases del tipo: “Como un lobo él sólo puede gruñir’ o “No dejes que la nieve entre en tus venas”.

El conjunto se completa con una escultura-bodegón, una ‘vanitas’ barroca, con una calavera y un pájaro. Varios espejos colgados forman parte del escenario y a la vez, con sutiles movimientos, sirven para que el espectador pueda leer mejor las frases. El fotógrafo Gustaff Choos dice: “He asistido al proceso durante varios días, y me ha sorprendido mucho la minuciosidad, la paciencia, los esfuerzos para conseguir un volumen. Pinta y repinta una y otra vez hasta conseguir el efecto que quiere”. Ese proceso también forma parte del proyecto mediante una pantalla de vídeo.

Luis Díez explica el título: “Arranca de una canción de Javier Corcobado. En esa milésima de segundo, o limbo de nieve en que todo se decide, vivir o morir, la vida y la muerte tienen una relación de amor que dura poco; se aman, se odian, se poseen, se repelen. Una relación lésbica. El mural propone una historia entera, impresa sobre una pared efímera”.

*Estas fotos son del zaragozano Gustaff Choos.

COMIENZA 'ESPIELLO'

COMIENZA 'ESPIELLO'

Espiello encara su edición más internacional

 

ü  La Sección Panorama está dedicada por primera vez a un país, Argentina

ü  Mañana por la noche se estrenará en sala el documental “Maderadas en el Pirineo”, de Eugenio Monesma

 

Boltaña.-El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Ramón Miranda, inaugurará mañana en Boltaña Espiello, VIII Muestra de Documental Etnográfico en su edición más internacional, con participación de documentales de los 5 continentes, de los que 26 de los 111 recibidos optarán a los premios Espiello.

 

El acto de inauguración dará paso a la presentación del jurado y a la Sección Panorama, dedicada por primera vez a un país, Argentina y en la que se proyectará una selección de cortometrajes argentinos que introducirá la responsable del Área de Medios Audiovisuales del Instituto Nacional de Antropología de Argentina (INALP). Por la noche, a las 23:00 horas, y en el apartado Trabajos Invitados se estrenará por primera vez en sala el documental de Eugenio Monesma “Maderadas en el Pirineo”, una coproducción de Pyrene, P.V. y Aragón TV que ha servido a Monesma de discurso de ingreso en la Real Academia de las Artes y las Letras de San Luis.

 

Las secciones Nuevas Promesas, Pirineos y Celuloide protagonizarán la segunda jornada de la muestra. La mañana estará dedicada al público infantil y juvenil y por la tarde se estrenará el documental “Plan 25” de Antonio Cadierno, un trabajo que aborda la temática universal de la despoblación rural en España durante las décadas de los años 50 y 60, centrándose este proyecto de investigación en el caso del valle de Chistau, que en 1985 saltó a la fama por la organización de la Caravana de mujeres de Plan. El estreno coincide con el 25º aniversario de este acontecimiento. La película dará paso a la mesa redonda “La caravana que cambió nuestras vidas: una respuesta creativa a la despoblación rural en Sobrarbe”, moderada por el vicedecano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), José Carmelo Lisón y que contará con la participación del director de “Plan 25”, Antonio Cadierno; el profesor del departamento de Sociología de la UCM, Alberto San Gimeno; el alcalde de Plan y uno de los promotores de la caravana de mujeres, José María Fantova, y de la vecina de plan y miembro de la Comisión organizadora de los actos conmemorativos del 25º aniversario, Angelines Ferrer.

 

 

 

Espiello estrenará el sábado por la noche la Sección Celuloide con la que la muestra se abre al cine de ficción. La película “La clase” de Laurent, Cantet, inaugurará Celuloide, sección que contará con la presencia del crítico cinematográfico Hilario J. Rodríguez.

 

No será hasta el domingo cuando arranque la Sección Concurso, a las 11:00 horas con el documental “Cien metros más allá”, de Juan Luis de No, y que se prolongará hasta el sábado día 17. Del lunes 12 al viernes 16 se pasarán las películas en horario de noche, a partir de las 22:00 horas.

 

Más de 800 personas

 

            Más de 800 personas han disfrutado de las actividades previas organizadas por el área de Cultura de la Comarca de Sobrarbe y el Centro de Estudios de Sobrarbe, organizadores de Espiello.

*En la foto, Eugenio Monesma, director de más de un millar de documentales y responsable de 'Plaza Mayor'.

 

CALERO, VISTO POR VICENTE ALMAZÁN

CALERO, VISTO POR VICENTE ALMAZÁN

Escribió hace unos días Vicente Almazán:

Retrato de Ricardo Calero, 24 horas antes de iniciar "Los pasos...", un grabado excepcional de 114 metros de largo por 1,15 de ancho, en una sola pieza sobre papel fabricado especialmente por la casa Hahnemühle de Alemania, mediante la técnica clásica del gofrado y con una tinta especial, agualluvia pigmentada de piedra caracoleña del lugar. Esta intervención artística contará con la participación de todos los vecinos de Fuendetodos y artistas invitados, que así celebrarán el 264 aniversario del nacimiento de Goya.

 

NACHO FORTÚN EN HUESCA

NACHO FORTÚN EN HUESCA

 

EL CUADRO MUDABLE. PAISAJES

 

EL PINTOR IGNACIO FORTÚN EXPONE

EN EL PALACIO DE VILLAHERMOSA DE HUECA

 

LUZ Y METAMORFOSIS

Por Roberto SÁNCHEZ

En el devenir de la obra  de Ignacio Fortún hay un empeño, un esfuerzo constante por el cambio, por la metamorfosis. Los personajes que poblaban sus obras hasta 1987 han desaparecido, o bien se han ocultado en los paisajes urbanos, en los recovecos de los espacios invisibles (fuera de campo) llamados “paisajes límite”. Ahora, casi siempre, los personajes somos nosotros (y él) que miran, que rebuscan en las imágenes de sus obras ensalmos ocultos que nos desvelen las mil y una metamorfosis que la luz produce en sus plásticas ensoñaciones sobre zinc o aluminio.

Ignacio Fortún  es un alquimista tranquilo, pero constante. La luz y el espacio, incluso el que está fuera del limitado cuadro, son sus elementos primordiales y los combina con sabiduría. Pero su afán no es el de controlar nuestra experiencia. Todo lo contrario. Pretende abrirnos caminos y puertas. Sus paisajes ofrecen tesoros que no permanecen ocultos por mucho tiempo, ya que sus metamorfosis se producen –las producimos- nosotros mismos. No quiere Fortún limitarse a colgar unos cuadros en espacios, hasta ese momento, vacios de sentido. Quiere ofrecernos una ruta abierta, pero previamente escenificada mediante la luz y el color. Nos ofrece sucesivamente en un orden abierto tres ambientes. El primero tiene como protagonistas imágenes de Zaragoza y una panorámica oscense. El segundo, prefiere paisajes entreverados de naturaleza y urbe, pero abiertos al mar. Y el tercero, imágenes con referencias al mundo rural, que inciden en la más reciente línea de trabajo del pintor. Además, en función de los recovecos del lugar expositivo, Sus pinturas y serigrafías sobre zinc y aluminio, tienen frente a la luz y el movimiento del que las observa, una cualidad especular que también reacciona ante los filtros cromáticos (esos tonos fríos o calientes que impone la iluminación). Y aquí, volvemos a la metamorfosis, a la reinvención del paisaje. Aunque, en muchos casos, el punto de partida fue una toma fotográfica (como si fuera un casting de imágenes y los cuadros personajes a los que se les buscó la escenografía más adecuada), intuimos y luego comprobamos que los territorios oníricos terminaron por imponerse. Eso le pasa a Bajo la lona, en la que de modo inesperado aparecen personajes, pero cuyos rostros desvaídos, fantasmales, confieren a la imagen un tono de pesadilla contemplativa, si esto es posible.

La última cabina, El huerto y la laguna, Paisaje que mira o Sombra de Monegros también ofrecen visiones que partiendo de lo real, son inquietantes reinvenciones, variantes de la realidad que se disponen a descubrirnos sus misterios.

Escenografías, puesta en escena y configuración de espacios que nos conducen al punto de vista cinematográfico. Nunca negó Ignacio Fortún, hijo reconocido del siglo XX, su pasión por el arte cinematográfico,  fue uno más de los que sucumbió al poderoso influjo hipnótico de la vibrante imagen proyectada. No era de extrañar que un cineasta se interesara por su quehacer, tan próximo, en muchos casos, a la mirada de un creador de imágenes en movimiento, ya que desde la incorporación de los soportes metálicos (desde 1997), ha ido creciendo su preocupación por la “puesta en escena” de sus paisajes, y por los juegos dramáticos y variantes expresivas que facilita la iluminación. Así, muy pronto, Domingo Moreno un cineasta aragonés (nacido en La Almunia en 1965) siempre preocupado por las artes plásticas y el mejor modo de reflejarlas en el audiovisual (de complementarlas y complementarse) le propone un trabajo que terminará por titularse: “Vislumbre. Miradas latentes en la obra de Ignacio Fortún” (2006). En él, los escritores Adolfo Ayuso, Fernando Sanmartín y Soledad Puértolas, conviven con uno de los cuadros del pintor. En un espacio íntimo narran su experiencia, en torno a la cualidad especular del metal y la memoria de los paisajes urbanos representados. Esta estupenda y concienzuda película de 30 minutos se detiene también en el proceso creativo de Ignacio Fortún, en su estudiada “puesta en escena”, en los intercambios de opiniones y perspectivas,  en las interacciones con la música que acompaña sus exposiciones, en definitiva con sus “intervenciones artísticas”, tan complejas como un montaje cinematográfico. Estamos ante una “colisión” de modos artísticos muy fructífera (en una sinergia próxima a la de Víctor Erice y Antonio López en “El sol del membrillo”, filme de 1992). Domingo Moreno ha sabido captar, en buena parte, el espíritu creativo de Ignacio Fortún, y ha sido capaz de traducirlo a imágenes empapadas de ese espíritu de alquimista tranquilo.

En la representación de esa Sombra de Monegros parece ocultarse algo tremendo, pero que descansa, oculto…Y nosotros, plácidamente nos dejamos seducir. Miramos y nos adentramos con decidida inocencia en universos, sin embargo, inquietantes y oscuros como los de David Lynch en “Carretera perdida” (1997) o los de “Paris, Texas” (1984) de Win Wenders,  algo más luminosos, pero no menos inquietantes. Dos cineastas muy diferentes que conectaron y se sirvieron de los paisajes vitales de Edward Hopper (1882-1967), ese pintor de origen neoyorquino, también capaz de trascender su obra pictórica. Admirador de creaciones artísticas de primer orden, concebidas por cineastas como Marcel Carné, Robert Siodmak o John Huston, fue admirado y “reutilizado”, a su vez, por cineastas como Alfred Hitchcock, Robert Altman y los dispares Lynch y Wenders. Sombras y luces que también admira nuestro creador aragonés.

La propuesta de “El cuadro mudable” es un juego, entre la introversión más reflexiva e inquietante y los aspectos más lúdicos de la luz expresiva interactuando con la visión paisajística. Un juego en el que Ignacio Fortún nos invita a introducirnos y a participar, mediante un recorrido, en unos paisajes que nos llevan más allá de los límites meramente físicos de la obra plástica. Nosotros, guiados por su escenografía, seremos los personajes de esas historias que surgen entre las luces y las sombras.

 

Texto de Roberto Sánchez para el catálogo de Nacho Fortún

Roberto es profesor de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Crítico de Cine, colaborador de Radio Zaragoza (Cadena Ser). Experto en carteles de cine y en bandas sonoras.

'AGRAMONTE': OTRO EDÉN DE WARD

'AGRAMONTE': OTRO EDÉN DE WARD

El pintor e ilustrador Georges Ward me escribe y me recuerda que su nombre no es George Ward, como el magnífico fotógrafo americano de paisajes, sino Georges. Lo corrijo y coloco aquí otro paisaje suyo de las tierras del Moncayo.

 

 

Dice Georges Ward:

 

“Ahí va otra imagen de una de las obras que van a aparecer en la muestra; la titulo ‘Agramonte’, otro de mis edenes representados, una zona del Moncayo, donde he pasado largos ratos explorando y alimentando mi inspiración. Un bosque de ensueño.

También de 61 x 46 cm, como ‘Armiño Blanco’. Ambas están realizadas en el 2010”.

PACO Y RAFA: 'EL UNO Y EL OTRO'

PACO Y RAFA: 'EL UNO Y EL OTRO'

Recibo esta carta de Paco Ortega:

Querido Antón: 

Supongo que sabes que nos hemos embarcado Rafa y yo en una nueva aventura teatral junto a Joan Ollé y Arbolé. Para contar públicamente los pormenores y el día a día de la misma hemos creado un blog, EL UNO Y EL OTRO, cuya dirección te adjunto un poco más abajo.

Un abrazo, Paco.

http://elunoyelotro.wordpress.com/

 

 

 

 

Este blog contiene información sobre “El uno y el otro”, espectáculo construido a partir del texto de Rafael Campos, interpretado por Rafael Campos y Paco Ortega, y dirigido por Joan Ollé. La producción corre a cargo del Teatro Arbolé, de Zaragoza.

Dos hombres se encuentran en un lugar. Hablan, recuerdan, pasean, esperan. ¿Vienen a curarse de algo? ¿Regresarán al lugar de donde provienen, si es que provienen de algún lugar? Aunque tal vez han venido a olvidar “lo de fuera”, no es demasiado fácil para ellos conseguirlo. Por el contrario, las pasiones, las obsesiones, los errores de fuera parecen perseguirles de manera implacable “aquí dentro”.

En este blog hallará usted detallada información sobre diferentes aspectos del espectáculo. Esta  información se irá renovando a medida que el proceso de trabajo avance.

 

En la Sección “Quién es quién”, se recogen, por ejemplo, las biografías de las personas que intervienen en su creación, y otras están dedicadas a seguir el proceso de los ensayos, y a cada una de sus varientes: la dirección y puesta en escena, la interpretación, el texto original, etc.

La compañía Arbolé, con una larga y fecunda experiencia en el mundo de los títeres para niños y para adultos, impulsa ahora la producción de un espectáculo que une a dos personas con una amplia trayectoria en el terreno de la escritura, la gestión y la enseñanza teatrales en Aragón, que regresan a los escenarios de la mano de uno de los directores más sólidos del panorama teatral español y europeo. Es, por tanto, un proyecto artístico muy ambicioso, construido, sin embargo, desde el rigor y la coherencia.

Los ensayos tienen lugar en la propia sala de compañía. Se trata de un proyecto de producción teatral en régimen de residencia, en la medida que junta en un mismo espacio, en un mismo lugar y durante seis intensas semanas, a artistas de diversas procedencias geográficas y de diferentes campos de la creación.

El estreno de “El uno y el otro” tendrá lugar en la Sala Arbolé el próximo 5 de Mayo de 2010.

*Esta foto pertenece a José Miguel Marco, de 'Heraldo'.

LOS PARAÍSOS DE GEORGE WARD

LOS PARAÍSOS DE GEORGE WARD

George Ward inaugura este jueves 8 de abril, a las ocho, en la sala Barbasán-CAI de Zaragoza, la muestra ‘Paraísos de Aragón’. Me escribe y me dice: “Te envío una obra llamada ‘Armiño Blanco’, como toda la exposición es un acrílico sobre tabla  y tiene 61 x 46 cm. Muestra un escenario del Moncayo visto desde Cunchillos, pueblo en el que veraneaba cuando era niño.”

 

La pintora Marisa Royo le escribe este poema en el catálogo:

Una vez tuve un sueño… recorría sombríos hayedos,

vastos bosques donde sólo habita el crepúsculo,

parajes de encendidos cielos donde

descansan los espíritus de olvidados hombres,

lagunas en las que se reflejaban enormes cordilleras,

cumbres vestidas de blanco armiño;

lugares donde la tarde lo ocupa todo

y reúne a los seres más diversos,

caballeros de corazas estelares

y reinas que muestran a modo de trofeo, espadas de múltiples filos.

Tierras, que enamoradas de mares profundos,

querían rememorar a estos,

y seres hermafroditas que

todos los otoños se engalanaban con mantos de rojo escarlata,

traídos, quién sabe desde donde…

y al despertar comprendí que mi sueño existía,

no sólo permanecía en mi memoria sino que su luz,

se había apoderado de mis ojos.

ENRIQUE FLORES POR VICENTE ALMAZÁN

ENRIQUE FLORES POR VICENTE ALMAZÁN

Conocí a Enrique Flores en la antigua y fugaz librería Cálamo del Actur. Luego volvimos a vernos en Huesca, en el Congreso de Periodismo Digital, donde nos mostró sus maravillosos dibujos, sus cuadernos, su alma de nómada que escribe y pinta y sueña. En los últimos días, nos hemos cruzado varias cartas. Visito la página de Vicente Almazán, el gran cronista visual de Zaragoza, el fotógrafo de la vida cotidiana y del arte, y veo este estupendo retrato de Enrique Flores. Tengo ante mis ojos dos de sus pequeñas joyas: ‘India’, tan delicado como su ‘Cuaderno de Cuba’, pero más breve, y ‘La cuarta página’, donde se recogen sus ilustraciones para ‘El País’. Ambos están publicados en Ediciones Blur.

 

El blog de Vicente Almazán: http://my.opera.com/Adarmes/blog/

El blog de Enrique Flores: http://www.4ojos.com/blog/