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Antón Castro

Deportistas

XAVI, EL CEREBRO Y SU MELODÍA

REGATE EN EL AIRE

 

Xavi: el cerebro y su melodía

 

El adiós de España, en esta primera fase, supone la despedida de Xavi Hernández de la selección. Es el adiós de un futbolista imperial que ha marcado un estilo a partir, sobre todo, del campeonato de Alemania-2006. Aunque ya había debutado en Japón y Corea del Sur-2002, sería cuatro años después cuando demostrase su gran clase, su personalidad, su inteligencia y una estética singular basada en el amor al balón, en la depurada técnica, en la triangulación incesante y en un peculiar sentido del ritmo.

Xavi es un futbolista de la estirpe de Panizo, Manolo Velázquez, Lapetra o Luis Suárez. Le costó hacerse con un sitio en el espléndido Barcelona de Frank Rijkaard, liderado por Márquez, Deco, Eto’o y Ronaldinho, especialmente, pero en cuanto le dieron confianza empezó exhibir su clase, y fueron muchos quienes han elogiado su pierna derecha. Cruyff le afeó hace años a Iván de la Peña que careciese de pierna izquierda, pero a Xavi le bastó solo una para tocar el cuero, marcar la pauta, dominar la confusión; la otra era un apéndice para correr o el punto de apoyo: nadie ha sabido dar la vuelta sobre sí mismo y esclarecer de golpe, con ese gesto sencillo, el espacio. Entonces levantaba la cabeza e iniciaba la avanzadilla, toque a toque.

Xavi Hernández fue determinante en la Eurocopa de Austria y Suiza-2008. Allí, con sus movimientos, con su inmensa capacidad de trabajo y con esa facultad inefable para interpretar el juego y ordenarlo a su antojo, fue el centrocampista más imaginativo: el perfecto director de juego. El arquitecto del verdín. Fue elegido el jugador del campeonato con toda justicia y desquició a Ballack, con suavidad, acariciando el balón de lado a lado, moviéndose de forma invisible.

Algo parecido hizo en el Barcelona de Guardiola. Era la encarnación de la voluntad de Pep. Siempre ha sido elegante, espontáneo, ha sabido asociarse y buscar la luz del último pase, y no le importaba rondar el marco contrario. En el remate ha sido un poco conservador: hubo instantes en que Xavi habría podido ser tan decisivo y tan goleador como su compañero Deco.

En el Mundial de Sudáfrica-2010 Xavi estaba en su apogeo y en su madurez. Había sido elogiado por doquier, y lo sería aún más cuando asumió el gobierno de un equipo espectacular, que buscaba la plasticidad, que quería adueñarse del juego y hermosearlo, y que ganaría el título ante Holanda. Xavi estuvo a un nivel muy alto en un torneo exigente en el que España puso sobre el terreno su técnica, el arte del control, la paciencia y un indesmayable sacrificio.

Xavi siguió acaparando elogios y premios. Del Bosque reconoció que era “la bandera de la selección en el campo”. El equipo dependía de su lucidez, de su ambición, de su ritmo, de la armonía de su manual de geometría. Otros han dicho que en la selección  jamás ha habido un jugador tan importante como él, tan carismático, incluso desde el silencio. Hasta Pelé aseguró que con él y con Iniesta habría sido mejor.

El último gran momento de Xavi fue en la Eurocopa de Polonia y Ucrania-2012. Pareció no estar a su máximo nivel, pero en la final fue la gran estrella. Realizó un partido magistral: se disfrazó de mago, vio huecos que solo él podía ver, inventó pases y desarmó a Pirlo y a sus compañeros. Xavi, el centrocampista técnico, la brújula de todos los pases, ha hecho más kilómetros que nadie. No ha llegado bien a Brasil y se irá a Catar. Con su amarga despedida, también se adhiere al recuerdo una sensación indeleble: la memoria del buen fútbol y la culminación de un sueño imposible, que han diseñado Luis Aragonés y Vicente del Bosque, y que han ejecutado un puñado de futbolistas condenados a la inmortalidad.

 

*Este texto aparece hoy en mi sección 'Regate en el aire' de Heraldo de Aragón. La foto es de Wikipedia.

LUIS ALEGRE ESCRIBE DEL MEDIO SIGLO DE 'LOS MAGNÍFICOS'

 

LOS MAGNÍFICOS”, EL EQUIPO MÁS BRILLANTE DE LA HISTORIA DEL REAL ZARAGOZA, OCUPAN UN LUGAR DE HONOR EN EL IMAGINARIO ARAGONÉS. SE CUMPLEN 50 AÑOS DE SUS PRIMERAS GESTAS.

Un concierto de Stradivarius

 

Por Luis ALEGRE. Texto aparecido el domingo en Heraldo de Aragón

El miércoles 24 de junio de 1964 el nombre de Zaragoza se escuchó con mucha fuerza en toda Europa. Esa tarde el Real Zaragoza entrenado por Luis Belló se proclamó campeón de la Copa de Ferias al batir al Valencia en el Nou Camp. Unos días después, el domingo 5 de julio, en Chamartín, el Zaragoza volvió a tumbar a un grande de la liga española, el Atlético de Madrid, y logró por vez primera la Copa de España, llamada entonces del Generalísimo. Se cumplen 50 años de esos días asombrosos que empujaron la leyenda de “Los Cinco Magníficos”.

El apodo, muy afortunado, evocaba a “Los Siete Magníficos”, el western de John Sturges estrenado en Zaragoza tres años antes. “Los Cinco Magníficos” eran los miembros de la delantera prodigiosa: Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra. Pero es más justo hablar, en general, de “Los Magníficos”, para incluir a Yarza, Cortizo, Irusquieta, Manolo González, Santamaría, Reija, Pais, Isasi, Pepín o José Luis Violeta. “Los Magníficos” fueron, al menos, 15. Entre 1963 y 1967 el Zaragoza disputó dos finales de la Copa de Ferias –de la que ganó una-, unas semifinales y unos cuartos de final de la Recopa de Europa y cuatro finales consecutivas de la Copa del Generalísimo, de la que ganó dos. Francisco Franco llegó a preguntar si su Copa la jugaba siempre el Zaragoza y otro más. El fútbol de ese equipo maravilló a Europa y marca un techo en la historia del Real Zaragoza.

He contado miles de veces que yo tendría cuatro años cuando, en el Barranquillo de Lechago, vi a mi padre Alberto y a mi tío Luisito volverse locos de alegría al escuchar en Radio Zaragoza un gol de “Los Magníficos” cantado por Paco Ortiz. Mi padre y mi tío me comían a besos. No me cabe duda de que ahí comenzó mi relación enferma con el Real Zaragoza. En el bar de mi tío Eduardo había un póster que yo miraba y remiraba con la boca abierta. Era la formación que había conseguido la Copa del Generalísimo ante el Athletic de Bilbao en 1966. No puedo recordar cómo jugaban “Los Magníficos”. Pero esos tipos trastornaron mi vida.

Yo no había salido de Lechago. Para mí Zaragoza era una foto en blanco y negro de “Los Magníficos”, el lugar mítico en el que vivían mis ídolos. A mediados de la década de los 60 Zaragoza tenía unos 350.000 habitantes y Lechago unos 200. Ya había comenzado la desbandada. Muchos de Lechago se marchaban a Zaragoza, Valencia, Barcelona, Madrid o, como en el caso de mi padre, a Francia, a trabajar en la vendimia o a recoger remolacha. Los pueblos de Aragón eran rudos y pobres y Zaragoza, aunque a mí me pareciera mítica, era una ciudad enlutada, triste, vulgar, provinciana e ignorada. En una entrevista de la época Luis Buñuel admitía que su Zaragoza le parecía horrible y feísima.

 

De algún modo, el Real Zaragoza de “Los Magníficos” representaba lo contrario de lo que eran Zaragoza y Aragón. A ese equipo le sobraba brillo, alegría, magia, belleza, finura, armonía, genialidad, poderío. Madrid, Valencia, Barcelona o Bilbao, las ciudades que nos rodeaban, eran más poderosas que Zaragoza pero el Real Zaragoza, muy a menudo, era más deslumbrante que el Barça, el Valencia, el Athletic de Bilbao, el Atlético o el Madrid de Di Stéfano, Puskas y Gento. El Zaragoza también vivió grandes noches en Europa. Especialmente, una, esa de noviembre de 1966 en la que venció en Inglaterra por 3 a 1 al Leeds United en las semifinales de la Copa de Ferias. Se cuenta que los jugadores del Zaragoza tuvieron que volver a saltar al campo para recibir la ovación del público inglés, entregado a su talento. El ocho de diciembre de 1964, tras un partido que el Zaragoza ganó al Dundee United con dos goles de Carlos Lapetra, el locutor Matías Prats dijo: “Tengo la impresión de haber presenciado un concierto de Stradivarius. Ninguna nota en desacuerdo, ninguna estridencia, todos acompasados, poseídos de la misma fiebre creadora”, unas palabras que, con razón, permanecen enmarcadas en el Museo del Real Zaragoza. En esos años había dos cosas de Aragón que llamaban la atención en Europa: Luis Buñuel, una referencia para los cinéfilos y las élites intelectuales, y aquellos futbolistas que contaban con la admiración de millones de aficionados. Para esos europeos Zaragoza, como para mí, sólo era la ciudad de “Los Magníficos”. Ahora, en 2014, Zaragoza y Aragón están muy por encima del Real Zaragoza, un juguete feo y roto que ha triturado nuestra autoestima hasta niveles intolerables. Pero hace 50 años el Zaragoza estaba muy por encima de lo que realmente éramos. Nos hacía sentir bien que un grupo de futbolistas brindara una imagen tan mejorada y luminosa de nosotros mismos.

Algunas claves explicaron el fenómeno: la bendita coincidencia de una serie de figuras con facultades complementarias a las que el grupo extrajo lo mejor de sí mismas; una vocación de fútbol- espectáculo impulsada por el entrenador César Rodríguez y la intensa relación que se estableció entre unos jugadores que se admiraban mutuamente y cuya amistad se mantiene hasta hoy. “Los Magníficos” arrastraban un par de pegas que les impidió ganar la Liga y, también, prolongar un poco más su esplendor: un banquillo que no estaba a la altura de los impresionantes titulares y una cierta pereza cuando se enfrentaban fuera de la Romareda a rivales de segunda fila. Pero eran tan buenos y tan especiales que hasta esa tendencia a la desidia contribuyó a engordar su leyenda.

Hubo algunas sombras: ninguno de esos futbolistas salió del Zaragoza por la puerta grande que merecían. Pero, desde luego, el impacto de “Los Magníficos” en el zaragocismo fue extraordinario y su legado aún nos toca. Ese equipo creó una cultura futbolística que se pegó al ADN de una afición que, desde entonces, se convirtió en una de las más exigentes de España. La Romareda se malacostumbró de tal modo a disfrutar de un juego exquisito que no se conformaba con cualquier cosa. El de Zaragoza fue señalado como un público borde y duro, incluso con sus mayores estrellas. Reija o Santamaría coinciden en recordar la pañolada de la Romareda cuando venían de ser goleados en Granada, aunque por esos mismos días fueran el conjunto de moda. Villa tampoco ha olvidado cómo Irusquieta, en pleno partido, se echó a llorar, intimidado por los insultos de la grada. Como insinúa José Luis Melero, con “Los Magníficos” la gente se habituó al caviar y cuando le servían garbanzos se subía por las paredes.

50 veranos después de aquel del 64, “Los Magníficos” siguen muy vivos en nuestro imaginario. El periodista Rafael Rojas les ha dedicado un libro y Juan Mateo –responsable audiovisual del Zaragoza- una película documental, dos estupendos trabajos que nos devuelven a una época infame que nos llegó a saber a gloria gracias a ellos.

 

 

COMIENZA EL MUNDIAL DE BRASIL. 1

REGATE EN EL AIRE / 1

 

 

LA VERDAD DE LAS MENTIRAS

 

Antón Castro

 

O nosso Mundial. Luiz Felipe Scolari, ese entrenador entre paternal y adusto, llama a la paz al pueblo brasileño contestatario: le pide que apacigüe sus protestas y su descontento y que empuje a favor de la victoria. Va a ser un mes de alta tensión, aunque los goles puede ser un sortilegio social: a lo mejor, si Fred, Neymar o Hulk empiezan a marcar, el pueblo se olvida un poco de la terrible injusticia y de la hambruna. Por otra parte, se pide una y otra vez que no se recuerde el “maracanazo” de 1950; incluso lo hace el gran lateral Carlos Alberto: el del gol a Italia en México-1970 tras la asistencia milimétrica de Pelé. Trae mala suerte e induce en el colectivo de pura furia de ‘la canarinha’ la suspicacia de una derrota posible, y eso agobia al más seguro. Brasil, para huir de la mala sombra, ha cometido un desaire con el uruguayo Gigghia: no le ha invitado al Mundial ni a recordar aquel gol que batió a Moacyr Barbosa, “o goleiro maldito” que hizo llorar a todo un país.

Las cosas no empiezan del todo bien. Edson Arantes do Nascimento, ‘Pelé’, tendrá que vérselas de nuevo con su rival histórico: Diego Armando Maradona. Este, que tiene vocación de competidor rabioso en cualquier instante y por cualquier pretexto, ya le ha mandado alguno puya: le recuerda que el diez amarillo no fue tan grande como el diez albiceleste, él, y le deja caer, por si las moscas, que Neymar está muy lejos de Messi. A las estrellas les cuesta compartir un sitio tranquilo en el Olimpo. Pelé nunca ha sido muy generoso con sus rivales de la inmortalidad, y Maradona no le perdona ni una. Si además enciende la antigua y feroz rivalidad entre los dos países, mejor.

Scolari aparentará que no le escuece el golpe, pero habrá que verlo. En el fondo, un equipo de fútbol tan físico y desnaturalizado, y más bien soez con el rival, no da todas las garantías: él ya sabe qué es perder un campeonato en casa, como le sucedió a Portugal en la Eurocopa de 2004. Con todo, a pesar de la convicción de Casillas de que “España es el favorito absoluto”, Brasil es el candidato. Un candidato que no enamora a casi nadie porque se ha alejado de los futbolistas del aire.

España acude con un palmarés envidiable y con una ventaja sentimental: es el abanderado del ‘jogo bonito’ y ha seducido con su estilo durante tres competiciones: dos Eurocopas y el Mundial de Sudáfrica. Es el equipo que puede compararse con el Brasil de 1970. Eso sí, también se percibe que los grandes especialistas no lo ven vencedor. Hoy tiene su primera prueba de fuego en un grupo realmente difícil, con dos serios adversarios (Holanda y Chile) que le van a exigir algo más que pases, precisión técnica e inspiración. Brasil le dio una lección a España en la final de la Copa Confederación- 2013: así, solo con la elocuencia de un fútbol de clase y control, no es suficiente.

Esperemos que Del Bosque haya extraído algunas enseñanzas. Se necesitarán más ambición, más sacrificio y fuerza (también puede escribirse, muslo bravo, corazón y desespero, etc.), un mayor nivel de concentración y rapidez. Y habrá aprendido que la caligrafía preciosista heredada del Barcelona de Guardiola y Tito Vilanova no basta. España no debe renunciar a su forma de jugar, a su posesión apabullante, pero no puede dormirse en los laureles.

Medio mundo ha aprendido a contrarrestar ese despliegue, ha buscado un arsenal de antídotos, incluyendo la suciedad ambiental, y existe la sospecha de que el equipo tiene regiones de fragilidad, despistes defensivos y una cierta orfandad goleadora. Le cuesta marcar y, a veces, se desencaja ante el coraje ajeno, ante un choque exigente, de fragor y pelea. El narcisismo del éxito empeora. Medio mundo sospecha de que ha perdido el ángel y que llega diezmado de fuelle. Con las reservas de oxígeno y de ánimo. Xavi Hernández es el ejemplo: parece claro que sus mejores días han pasado. El mismo Pelé, al elogiarlo a él, juega a la verdad de las mentiras. Xavi, en esta ocasión, está más bien de auxiliar, de jugador complementario, y ojalá, ojalá, ojalá que me equivoque. Debiera ser el momento de Silva, el gran momento de nuestros artistas supremos: Silva y Andrés Iniesta.

Hoy España tiene un partido difícil. Tampoco esta Holanda es la del último Mundial, pero será un choque que dará los primeros síntomas de las posibilidades de cada uno. Van Gaal es un ganador. Mejor empezar bien.  

 

*La foto de Pelé la tomo de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-77c234732dc653757ad0b01663ed86c0.jpeg

**La de Maradona de aquí: 

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-cac8fed197fca2cd6b474fffc1082d6d.jpg

 

DANIEL GASCÓN REFLEXIONA SOBRE EL FÚTBOL Y SUS MEDIAS VERDADES

DANIEL GASCÓN REFLEXIONA SOBRE EL FÚTBOL Y SUS MEDIAS VERDADES

TODO LO QUE SÉ DE MORAL LO APRENDÍ EN EL FÚTBOL

Por Daniel GASCÓN. Escritor.

 

Albert Camus dijo que “lo poco que sé de moral lo he aprendido en los campos de fútbol y en los escenarios del teatro”. Alrededor de los primeros, como muestran algunas noticias de los últimos meses, también se pueden aprender otras cosas.

1.

Dice la página del Atlético de Madrid: “El Atlético renueva su vínculo con Azerbaijan. La entidad rojiblanca ha ampliado este sábado 1 de marzo el acuerdo estratégico de colaboración que mantiene con la ‘Tierra del Fuego’ como sponsor oficial del equipo desde la temporada 2012/13”. Según el presidente del club, Enrique Cerezo, “como dos compañeros de viaje que emprenden un sendero común que les permite desarrollar múltiples acciones conjuntas. En tan sólo un año, hemos sido capaces de proyectar la imagen de Azerbaijan por el mundo y fomentar las relaciones bilaterales entre nuestros países”.

Continúa la página web del club rojiblanco: “De esta forma, Azerbaijan seguirá vinculada a nuestra entidad en calidad de sponsor de la camiseta, como hasta ahora ha venido ocurriendo, con el fin de promover la imagen del país caucásico y seguir desarrollando acciones en el ámbito deportivo, empresarial e institucional, dando a conocer los recursos y bondades de Azerbaiyán a todo el mundo”. (En la web predomina el uso de la forma Azerbaijan sobre Azerbaiyán, que es la que recomienda la el Diccionario Panhispánico de Dudas. Pero, como se ve en la cita, el club puede usar las dos formas en el mismo párrafo: empiezas apoyando un régimen dictatorial y te acabas saltando las normas ortográficas y editoriales.)

En inglés, la web del club dice que es “mucho más que un patrocinio”. La revista Index on Censorship habla de las restricciones a la libertad de expresión en ese país de tantas bondades:

Está el caso de la periodista Khadija Islamova, que ha sufrido el acoso y el chantaje de las autoridades; del periódico Azadliq, ganador de un premio de Index on Censorship, amenazado con la ruina financiera causada deliberadamente por agencias estatales; de Idrak Abbasov, asaltado brutalmente por atreverse a informar de las demoliciones de casas realizadas por la compañía petrolera estatal. También está Rafiq Tagi, un columnista asesinado cuyo verdugo nunca ha comparecido ante la justicia; los blogueros disidentes Adnan Hajizade Emin Milli, encarcelados por hooliganismo después de acudir a la policía para denunciar que habían sido asaltados; el reportero Eynulla Fatullayev, encarcelado durante cuatro años y sobre quien han recaído acusaciones falsas relacionadas con las drogas; el periodista crítico Elmar Huseynov, asesinado en 2005.

El Barcelona recibe el patrocinio de Qatar, un país que no respeta los derechos humanos.

2.

Ignacio Escolar ha escrito:

Algunos números. La deuda con Hacienda que acumulan entre todos los equipos de primera y segunda división suma 596 millones de euros. Por comparar, es el equivalente a 33 años del actual presupuesto del Gobierno para las becas Erasmus, o lo que gasta en diez años el CNIO, el puntero centro de investigación español contra el cáncer, que está pasando por un ERE. O el doble de lo que cobran durante un año los 15.000 investigadores y científicos contratados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el CSIC. Solo con lo que debe a Hacienda el fútbol también se pagarían 12 años de las cuestionadas ayudas al cine español.

Faltan fondos públicos, pero no para el balón. La Comisión Europea ha abierto una investigación a España por desviar dinero de los contribuyentes a los equipos más importantes del país. Europa cuestiona por qué el Estado permite que clubs como el Barcelona o el Real Madrid no sean sociedades anónimas deportivas, como manda la ley. No es irrelevante, porque implica ventajas fiscales: ahora pagan el 25% en impuestos, en vez del 30% que tendrían que pagar. Europa también investiga el pelotazo urbanístico que dio el Real Madrid con la permuta de un suelo que el ayuntamiento valoró en 22,7 millones cuando antes estaba tasado en poco más de medio millón. La UE también pregunta por Valencia, la zona cero del desastre español, donde los clubs de fútbol son entidades sistémicas, demasiado grandes para caer, y han sido rescatados por la arruinada Generalitat Valenciana.

3.

Dieciséis presidentes de Primera y División, además del presidente de la Liga Española de Fútbol, firmaron una carta pidiendo el indulto de José María del Nido, presidente del Sevilla, condenado a siete años de prisión por malversar casi tres millones de euros de las arcas municipales de Marbella entre 1999 y 2003. 14.000 personas más firmaron la petición del indulto.

4.

Cuando Lionel Messi, que ingresó 41 millones de euros en 2013 según France Football, tuvo que declarar por defraudar a Hacienda, recibió el apoyo de fans que fueron a aplaudirle. Otros fueron a insultarle. Gente comprensiva ha explicado que él no sabe de esas cosas de dinero. Es un genio en el campo, pero no fuera. Es joven; todo es cosa del padre. (Messi cumplirá 27 años en junio.)

5.

La FIFA sanciona al Barça por incumplir la ley de traspasos de menores. Según la nota de prensa de la FIFA, “Se constató que la RFEF y el FC Barcelona habían violado varias disposiciones relativas al traspaso y la primera inscripción de menores de nacionalidad extranjera en el club, así como otras normas relativas a la inscripción y participación de ciertos jugadores en competiciones nacionales. Las investigaciones versaron sobre varios menores inscritos en el club que participaron en torneos con el equipo durante varias temporadas entre 2009 y 2013”. La respuesta del presidente no tiene desperdicio.

6.

El antecesor de ese presidente había dimitido en enero, cuando se admitió a trámite una querella por administración desleal en el fichaje de un jugador. El club había dicho que había pagado 57 millones de euros. Después admitió que eran 86. El juez imputó al Barça porque sospechaba que podía haber defraudado 9,1 millones de euros y no tributar por contratos por valor de 37,9 millones. El juez aceptó que la Agencia Tributaria ejerciera la acusación particular. Como parte de una “regularización voluntaria”, el club entregó 13,5 millones de euros que debía haber pagado al hacer pasar por distintos conceptos lo que en realidad eran los contratos del jugador. El secretario de Estado para el deporte escribió un artículo titulado “Orgullosos del Barça”, donde decía: “No haría honor a la responsabilidad que me han confiado si callara mientras un escudo que ha aportado a nuestro deporte tanto como el que más es acosado y acusado. Ese escudo es patrimonio del deporte español, porque lo defendieron y defienden cientos de nuestros héroes”.

7.

La persona que tiró un plátano a Dani Alves era entrenador de fútbol base en el Villarreal. El club le ha prohibido entrar en su estadio. El seleccionador nacional Vicente del Bosque tranquiliza, diciendo que no hay racismo en el fútbol. Quizá tenga razón, aunque ha habidomás casos. Desde luego, es más convincente si lo dice él que si lo hubiera dicho su antecesor Luis Aragonés, que animó a uno de sus jugadores diciendo: “Dígale al negro: soy mejor que usted. Negro de mierda, soy mejor que usted”. Televisión Española, que presenta el vídeo con el título “El excesivo ímpetu de Luis Aragonés” y, como otros medios españoles, oculta la parte más escatológica de los consejos del sabio de Hortaleza, explica: “El ex-seleccionador nacional Luis Aragonés abrió una fuerte controversia, cuadno [sic] en un entrenamiento de la selección española animó a Reyes con unas palabras que no sentaron nada bien a la prensa inglesa”.

8.

Hace unas semanas, contaba Heraldo:

Dos individuos relacionados con los hinchas violentos del Real Zaragoza agredieron el pasado sábado al hijo de Agapito Iglesias y le causaron lesiones de las que fue asistido en un centro hospitalario. El joven presentó una denuncia en la comisaría de Centro, en el cuartel de General Mayandía, y se han abierto diligencias que están siendo instruidas por un juzgado.

Según confirmaron a este periódico fuentes cercanas al caso, la agresión se produjo en la noche del sábado al domingo, cuando el joven, de 24 años, estaba con sus amigos y amigas tomando unas consumiciones en un bar del centro de la capital aragonesa.

Sin mediar discusión alguna, según las mismas fuentes, dos jóvenes se le aproximaron y le golpearon. A raíz de la agresión, la víctima llamó a la Policía, que acudió al lugar e identificó a los presuntos autores del ataque, aunque no los detuvo. Pero la cosa no quedó ahí, ya que cuando el joven salió a la calle y se dirigía hacia la comisaría para presentar una denuncia por los hechos, fue golpeado de nuevo por los mismos individuos.

[…]

Aunque es la primera vez que se produce una agresión directa a un miembro de la familia del máximo accionista del Real Zaragoza, no es el primer ataque [que] sufren los Iglesias por parte de los hinchas más radicales del club. De hecho, durante una temporada, meses atrás, utilizaron las redes sociales para meterse con su hija.

EL BARCELONA LO PIERDE CASI TODO

EL BARCELONA LO PIERDE CASI TODO

Hace tiempo que se hablaba del fin de un ciclo. El del Fútbol Club Barcelona ha durado exactamente seis campañas: cuatro con Guardiola y creo que catorce títulos, una con Tito Vilanova y varios títulos más y esta con Gerardo Martino, al menos un título: la Supercopa. Hoy el equipo perdió claramente, aunque solo fuese por un gol de diferencia y tuviese el empate en la bota de Neymar, pero los síntomas son claros. Es un equipo un poco a la deriva, mal planificado, que carece de defensas sólidos, de un par de recambios de garantía en el centro del campo y, además, en los últimos partidos claves –Atlético de Madrid en la Champions, el Granada en la Liga y anoche-, ha tenido la ausencia, la indiferencia o el absentismo, de Messi y la incomparecencia de Neymar.  Ha sido un equipo que ha bordado el fútbol, que creó una forma nueva de jugar y que tenido tardes y noches maravillosas. Xavi ha tocado fondo, y quizá ni esté para ir al Mundial, Iniesta está falto de frescura y de condición física, Alba anda renqueante, Cesc lleva meses irreconocible... El Real Madrid ha hecho un buen partido, posee una condición física muy superior y una defensa mucho más equilibrada y segura. Sinceramente he disfrutado muchísimo estos años con el fútbol del Barcelona. Mil gracias y, a la vez, sospecho que esta noche hemos dicho, por un tiempo al menos, adiós a todo eso... Quizá resulte simbólico que el autor del único gol catalán –los del Madrid los marcaron Di María, en un estado de forma increíble, y Bale, un ciclón egoísta y un poco empecinado- haya sido de Marc Bartra, al vemos en la foto de Alberto Estévez de Efe. Parece claro que él forme parte del futuro.

MANUEL TORRES, ADIÓS A UN DEFENSA

MANUEL TORRES, ADIÓS A UN DEFENSA

Acabo de publicar este texto en heraldo.es

http://www.heraldo.es/noticias/deportes/futbol/2014/03/14/manuel_torres_pelicula_del_futbol_276200_1101028.html

Manuel Torres o la película del fútbol

 

El jugador turolense jugó nueve campañas en el Real Zaragoza y fue campeón de Europa con el Real Madrid en 1957

 

En la calle Cádiz siempre han pasado cosas casi extraordinarias. Allí, en el 8, nació el pianista Luis Galve; en un café el fotógrafo Antonio Calvo Pedrós tomaba café con sus amigos, entre ellos el extremo Canario, y repartía fotos de los Cinco Magníficos. En la calle Cádiz, muy cerca el uno del otro, dos de los grandes laterales del Real Zaragoza de todos los tiempos, Manuel Torres, turolense, y Severino Reija, lucense, tenían sus establecimientos de moda. Manuel Torres, que haría fama con el apodo de ‘El expreso de la banda’, recorría la calle: desde el paseo de Independencia hasta la calle Azoque, casi siempre observado por su esposa Ángela Buendía. En los últimos años fue víctima del fatal olvido del Alzheimer. Manuel acaba de fallecer.

El bajo de su comercio era uno de sus refugios favoritos. Allí lo visité en una ocasión para viajar por el territorio de los recuerdos. Conservaba una foto de Alfredo Di Stéfano, que solía decirle: “che mañico”, tomada poco después de que el Real Madrid conquistase su segunda Copa de Europa, ante la Fiorentina, con Torres como lateral derecho.

Le gustaba recordar su amarga niñez: “Nací en Teruel, en abril de 1930 en una familia de panaderos. Mi primer recuerdo es de cuando entraron los aviones y empezaron a bombardear. Teruel estaba rodeado por el ejército republicano y nos evacuaron hacia Segorbe primero, y luego hacia Valencia. Éramos ocho hermanos; cuando se produjo aquel revuelo desaparecieron muchas familias completas. Aquello fue terrible para un niño de poco más de siete años: pisábamos un suelo de cadáveres y en el barrio de San Julián vi a un hombre con la boca abierta y con un tiro en la frente. Nunca he podido olvidar esa imagen: va y viene a mi cabeza como una pesadilla”.

Esa película de la memoria tenía otros muchos elementos. Con el corazón encogido y la emoción encendida, añadía Torres: “Y además estaban las grandes y duras nevadas. Los niños teníamos un miedo horrible: nos metíamos en la cueva”. Los Torres partieron en un camión hacia Valencia y se sobrepusieron a un sinfín de adversidades y desgracias. El niño Manuel recibía clase en la casa de sus tías y jugaba al fútbol en la calle “con pelotas de trapo como panes que hacía con los paños de cocina de su madre y los cordeles o cintas de los sacos terreros”.

La familia volvió a Teruel. Manuel estudió en La Salle y luego ingresó en la panadería de su padre. La pasión por el fútbol estaba más viva que nunca: poco importaba que fuese más bien menudo y que pesase apenas 50 kilos. Era un puro sinvivir. Entonces también le gustaban los toros: para verlos y para correr delante de ellos. El Teruel jugaba en Tercera División y Manuel no tardaría en fichar por el conjunto. “Era bastante rapidillo, sí”, y Primitivo Villacampa, Primo, el extremo izquierdo de ‘Los Alifantes’ (el equipo que ascendió al Real Zaragoza en 1935-1936 a Primera División) sería testigo directo de su crecimiento. Torres fichó por el Manchego de Ciudad Real y jugó allí tres o cuatro campañas, hasta que su nombre empezó a aparecer en los periódicos deportivos y en los primeros mentideros de la calle y las tabernas. Antes de que se marchase a ningún otro sitio, Primo, le dijo: “No se comprometa con nadie. Se va a venir conmigo a Zaragoza”. Manuel Torres aceptó: “¿Sabe lo que le digo? No conozco Zaragoza y la quiero conocer”.

En la campaña, 53/54, Manuel Torres se convirtió en el defensa derecho del Real Zaragoza que militaba en Segunda División, y formó una retaguardia mítica con Yarza o Lasheras, en el arco, y Alustiza y Bernad en la zaga. A veces también entraban Rodolfo y Castañer. Poco después el equipo subía a Primera División y el Real Madrid, que se batía en varios frentes, solicitó la incorporación de Torres para jugar la Copa de Europa. El Madrid se proclamó campeón el 30 de mayo de 1957 ante la Fiorentina. Retornó a casa y Torres formó en el equipo que estrenó La Romareda el 8 de septiembre de 1957 ante Osasuna. Poco después, el 29 de diciembre de 1957, los blanquillos y los madridistas se enfrentaron en La Romareda. Ganaron los maños por 3-1 y Torres paró a Gento.

A Torres se le llenaban los ojos de ternura y añoranza al recordar su paso por Chamartín. “Fui muy bien acogido. Gento, con el que había tenido algunos duelos, me respetaba. El mejor era Di Stefano, pero también estaban Kopa, Mateos, Rial. Ganamos la Copa de Europa: la segunda Copa de Europa del Real Madrid. Me pasó algo muy curioso: yo ya había jugado en la Liga con el Zaragoza y no podía hacerlo con el Madrid. Sin embargo, una tarde me habían convocado y de repente me dice Santiago Bernabéu: ‘Torres, salga a jugar’. No ocurrió nada: nadie impugnó el partido”. Al menos, así lo recordaba él; algunos estudiosos del zaragocismo dicen que aquella cesión, sin nada a cambio, fue uno de los mayores errores del presidente Cesáreo Alierta en su carrera.

Se casó con Ángela Buendía, a la que había conocido en Ciudad Real, y permaneció cuatro temporadas más en el club. Hasta 1961-1962. “¿El Zaragoza? Teníamos un equipo de maravilla. Enrique Yarza era excepcional, tenía unos reflejos tremendos. Pasmaba a cualquiera. Y cuando yo empezaba a marcharme llegó Carlos Lapetra. ¿Qué voy a decirle de Estiragués? Salíamos al campo y miraba a todos los jugadores rivales, uno por uno. De repente se quedaba mirando a uno de ellos. ‘¿A quién miras, Nanu?’. ‘A ese cabrón que me ha caído mal’. Y se iba detrás de él toda la tarde”. 
Ya lo habían bautizado como ‘El expreso de la banda’: en aquellos días Gorostiza era ‘La bala roja’; Gaínza, ‘El gamo de Dublín’; Gento, ‘La galerna del Cantábrico’ y Di Stéfano, ‘La saeta rubia’. Torres pugnó con tenacidad con grandes extremos como Gaínza, Czibor, Eulogio Martínez o el citado Gento.

Manuel Torres, todo pundonor, oficio y velocidad, explicaba así sus características como jugador: “Mi secreto era la preparación física. Vivía del fútbol y me cuidaba al máximo. Era técnico y rápido, jugaba con las dos piernas. En el fútbol no se pierden las facultades, sino los reflejos: vas tarde y recibes la patada del contrario”. El fútbol fue una experiencia inolvidable y, en sus días de lucidez, lo recreaba como quien cuenta y no acaba una formidable película de felicidad y de pasión. Lo hacían con candor y con una sonrisa de niño antiguo.

BARCELONA Y MARTINO: UNA VICTORIA MUY LEJOS DEL CIELO

Por Jorge RODRÍGUEZ GASCÓN. De su blog ’Gol Olímpico’

El Barcelona venció en un partido sin brillo a una Real que mantiene opciones en la eliminatoria. El conjunto donostiarra luchó contra las adversidades, con diez jugadores y un gol de chiste encajado.

El panorama en el Camp Nou era bastante desolador, por alguna razón el aforo del Estadi se ha visto reducido notablemente en las últimas fechas y eso parece afectarle al equipo.

El Barça llegaba al partido con la intención de dar un golpe de autoridad, hacer olvidar la derrota ante el Valencia y despejar las dudas que su juego lleva tiempo generando.

No fue así, ni en cuanto al juego ni al golpe de autoridad, pero al menos esta vez ganaron.

El partido empezó como se esperaba, el equipo catalán dominó la posesión y fue madurando el partido con paciencia. Sin embargo esa paciencia se tornó en lentitud muy pronto. Mientras tanto la Real esperaba agazapada, bien posicionada y lanzaba contras peligrosas. Cada pérdida del Barça era peligrosa, gracias a la velocidad de Vela y de Griezmann. La lentitud de la defensa culé ayudaba bastante y se puso de manifiesto pronto. El mejicano se zafó de Mascherano y se cedió a Griezmann. El francés no se lo pensó dos veces y lanzó un potente misil que requirió la estirada de Pinto. El Tata no prestó atención a la velocidad de los delanteros del equipo donostiarra y dejó a Bartra fuera de la convocatoria, un prometedor central al que el técnico argentino debería empezar a foguear en partidos importantes.

El Barça siguió teniendo el balón, aunque le faltaba profundidad. Xavi distribuía, Messi imponía respeto y Pedro y Alexis se abrían por los costados. Zubicarai, que pareció estar especialmente inspirado ante el argentino y desafortunado en todo lo demás, intervino en sendos disparos de Leo.

La Real seguía teniendo peligro en sus salidas y el Barça se partía con facilidad. Antes del descanso llegaron consecutivamente las dos jugadas que cambiaron el partido. En la primera Vela retó a Mascherano en la carrera, el mexicano salió como una flecha y el argentino tiró de veteranía para no perderle la pista. Le fue agarrando lo justo para desestabilizar el disparo del argentino. Pinto resolvió el mano a mano. Mascherano cometió un penalti claro, aunque se camufló con su experiencia y el árbitro interpretó un simple forcejeo.

Acto seguido el Barça recuperó el balón y forzó un córner. Busquets recogió un rechace y la puso lejos del alcance de Zubicarai (1-0). El Barça encontró premio en la jugada posterior al remate de Vela, que pudo cambiar el partido. Para agrandar la herida donostiarra, Íñigo Martínez resumió todo el pensamiento de la afición realista y mandó al árbitro a tomar viento fresco.

La expulsión dejaba al Barça con la oportunidad de dar un golpe encima de la mesa y de sentenciar la eliminatoria. Pero ni una ni otra. El conjunto del Tata siguió teniendo el balón pero la Real se cerraba cada vez con más acierto.

Messi estuvo muy activo durante el partido, buscó el gol hasta la extenuación pero anda algo desafortunado en la finalización. Sabe atraer muy bien a los rivales y generar superioridad para sus compañeros, pero no tiene la fortuna de su lado a la hora de buscar puerta. Parece autoexigirse en exceso y está entre enrabietado y melancólico. Antes marcaba goles casi sin querer y ahora los porteros parecen especialmente acertados en sus duelos con Leo. También el argentino tiene largos minutos de lagunas, en los que parece que el partido no vaya con él.

La Real encajó el segundo gol en una jugada de chiste, en la que los donostiarras acabaron marcando en su propio marco tras un disparo de Alexis. (2-0) El gol recordó al que hace poco se marcó Juanfran en el Ciudad de Valencia, en el duelo entre el Levante y el Barça.

El equipo que dirige Jagoba Arrasate aguantó el acoso del Barça. Los culés no conseguían abrir la defensa donostiarra y la grada se impacientó. Xavi quiere ser el timón pero no consigue llevar las posesiones a buen puerto, Alves parece metido en una guerra personal contra la grada del Camp Nou, Cesc ha perdido peso en los partidos (en os ordinarios y en los importantes, si eso existe en el fútbol), Alexis tiene gran facilidad para regatearse a sí mismo y Pedro y Messi no conectan todo lo que debieran.

Iniesta volvió a salir desde el banquillo y su suplencia empieza a ser preocupante. Preocupante incluso para Del Bosque. Cesc parece haberle ganado el puesto, en parte porque cuando es sustituido muestra su rabia. Iniesta, sin embargo, no se queja de nada y por eso parece que el técnico argentino puede tener más margen a la hora de condenarlo al banco. Pese a las decisiones que toma el Tata, algunas de ellas erróneas en mi opinión, he de decir que me parece un entrenador que habla bien de fútbol. Es sensato y sosegado en su interpretación y buen orador, aunque no siempre acierta en los cambios ni en los planteamientos tácticos.

Messi lo intentó por última vez con una preciosa volea que Zubikarai desvió a córner. El remate, plástico y al primer toque, sirvió para que el portero vasco enmendara su error del segundo gol y continuó aumentando la desesperación de Leo.

Así llegamos al final del encuentro, en un partido con pocos momentos de brillantez. El Barça está demasiado lento en la circulación, tiene muchas lagunas en el juego y tendrá que pelear en Anoeta para meterse en la final. El equipo se parte con excesiva facilidad y le falta profundidad. La directiva, aparte de chapucera y tal vez algo corrupta, no ha sido crítica ni previsora con su equipo. No ha emprendido una pequeña renovación en el club, ya que le parecía que traer a jugadores complementarios era menospreciar a la plantilla actual. Le falta un central, un mediocampista al menos y no le vendría mal un delantero centro de referencia, que fijase a los centrales y le diese a Messi más espacios y libertad. Además, echan de menos el desequilibrio de Neymar en banda.

El conjunto blaugrana vence pero no convence y ahora llega la parte más importante de la temporada, donde los títulos se disputan y los jugadores se exprimen. El Barça llega a esta fase de la temporada con dudas en todos los frentes. Para la directiva, el caso Neymar ha supuesto un terremoto institucional y están por ver todas sus réplicas. Además, parece haber un principio de divorcio entre la afición y la plantilla, especialmente influido por el juego del equipo. Sin embargo, hay muchas razones para creer en este equipo, aunque una cosa saben todos ellos: su crédito no es eterno.

El Tata Martino dijo el otro día en rueda de prensa que en el Barça es normal convivir con la presión: que una victoria te lleva al cielo y una derrota al infierno. Mascherano, otro fantástico orador, hizo una metáfora muy similar y más acertada la temporada pasada. Dijo que el Barça cuando gana es Disney y cuando pierden La casa del terror. Tienen razón en que el fútbol es un juego en el que hay un marcador y, por tanto, es fundamental ganar. Es también cierto que el resultado es dictador y a veces emborrona aspectos del juego.

Sin embargo, el Tata se equivocaba en una cosa: el Barça ganó ante la Real y sigue muy lejos del cielo.

 

*He tomado la foto de aquí.

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ATLÉTICO DE MADRID, LÍDER AL FIN

ATLÉTICO DE MADRID, LÍDER AL FIN

 

 

[Jorge Rodríguez me envía su segunda crónica: la del Atlético de Madrid y Real Sociedad. Ganaron los rojiblancos que han recuperado a un jugador maravilloso, uno de los grandes: Diego Ribas.]

 

EL ATLÉTICO DE MADRID, LÍDER 18 AÑOS DESPUES.

 

 

Por Jorge RODRÍGUEZ GASCÓN

 

El Atlético de Madrid se colocó líder en solitario en una jornada viva, llena de alternativas y de partidos disputados. A las siete de la tarde se vestía el Calderón de etiqueta y de luto para celebrar el liderato y rendir un emotivo homenaje a Luis Aragonés. La figura del sabio ha sido tan universal que no se asocia a un solo club, pero si algún equipo ha de hacerlo, ese es el rojiblanco.

Pasado el minuto de silencio, con la visible emoción de la afición atlética, el balón echó a rodar. El Atlético de Madrid tiene la pegada de los grandes y el espíritu luchador de los equipos pequeños.

El partido de comienzo fue disputado. La Real posee gran destreza en el manejo de balón, un grupo unido y trabajador, un central de gran nivel como Íñigo Martinez y dos zurdos exquisitos como Carlos Vela y Antoine Griezmann. El mexicano es lo más parecido a Messi que hay en la liga, y el francés ostenta gol y finura.

Pero el Atleti es un equipo experimentado, que hace del partido a partido su consigna principal, y que madura las contiendas poco a poco. Son corredores de fondo que esperan a desgastar al rival para lanzar sus cambios de ritmo más feroces. Hasta entonces, luchan, bregan, porfían, pegan y hacen todo lo que sea necesario para alcanzar un resultado positivo. Juegan al límite de la legalidad, a veces no tienen excesivos miramientos en rebasarlo si es preciso.

Y así lo hicieron en una primera parte en la que las ocasiones llegaron con cuentagotas. Villa aprovechó una cabalgada de Diego Costa por la izquierda, para rematar el centro del brasileño a gol. El balón pasó por el túnel que dibujaron las piernas del meta realista, Claudio Bravo. El guaje, que posteriormente se lesionó, le dedicó el gol a su maestro recientemente fallecido: el sabio Luis Aragonés. La Real estuvo en el partido, escudado en sus dos estiletes zurdos. Peligrosos siempre, el férreo entramado atlético anestesió sus dañinas cualidades.

Hubo partido hasta que salió Diego Ribas al campo. Regresaba de un exilio difícil en Alemania, donde los entrenadores se cansan de su juego atractivo a las primeras de cambio. Harto de vagar por equipos alemanes, que normalmente se inician con una W, Diego ha vuelto al lugar donde mejor ha jugado al fútbol, donde realmente ha sido feliz. Antes de que Ribas tuviera contacto con el balón, Diego Costa marcó el segundo gol aprovechando una defensa abierta de la Real. Costa, una pantera con rostro y alma de boxeador, batió a Bravo con un preciso disparo al palo largo.

Tras el plástico remate de Miranda, el Atlético anotó el tercero. El resultado era engañoso, de acuerdo al buen nivel mostrado por la Real durante todo el partido, al ritmo de los pases de Xabi Prieto y la velocidad de los zurdos. Bien es cierto, que todas sus acometidas fueron atajadas con facilidad por uno de los mejores porteros del mundo:

 
Thibaut Courtois.
 
 

Ahí empezó el festival de Diego. El regreso del hijo pródigo, el debut soñado. Recibió en el área con el defensa encima, con un amago sutil y una tranquilidad pasmosa lo dejó atrás para reventar la red con saña. La celebración fue efusiva y el Atlético se acordó de Aragonés, de su celebración del gol de Demetrio Albertini que suponía un empate en el Bernabeú, cuando los derbis con el vecino no se ganaban. Del penalti parado por el Mono Burgos a Figo con el rostro; del último liderato en liga, hace 18 años. Se acordaron de que hace tiempo que el Atleti dejó de ser el pupas, para convertirse en uno de los mejores atléticos de la historia. Hace tiempo que el conjunto de Simeone se sacudió ese bloqueo mental que le llevó a las catacumbas del fútbol. Ahora la gente celebra que el equipo es líder, que es un equipo completo y aguerrido, con más recursos que nunca. Y más ahora, con Diego. El brasileño promete formar con Arda Turan una sociedad de muchos quilates. El talento está de vuelta en el Calderón.