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Antón Castro

Escritores

CITA CON ROSENDO TELLO

ROSENDO TELLO Y SU POEMARIO INÉDITO

Ayer, con Pepe Melero, visité a Rosendo Tello. Pepe iba a llevarle tres ejemplares de la revista ‘Rolde’, “uno de los mejores números de los últimos tiempos tras el de Félix”, diría. En él, Teresa Garbí le dedica un artículo al poeta de ‘Meditaciones de medianoche’ en el que repasa su lírica; el texto está ilustrado con fotos de Vicente Almazán. Rosendo Tello ha rescatado un poemario que se le había ido quedando por ahí, cuyo título inicial era ‘El corazón de la luz’ o quizá ‘En el corazón de la luz’; ahora baraja otro título ‘Palimpsesto’, en homenaje a una cita de Antonio Machado. Es un libro que nació de una experiencia poética y colectiva en Morillo de Tou en 1996, donde trabajó con José Luis Romeo, Luis Felipe Alegre, Jesús Arbués y otros. El libro de Rosendo también tiene homenajes a Borges, a la fotografía, a José Antonio Labordeta (lo ha incorporado luego), a Juan Gil Albert. etc. Rosendo habla con mucha dificultad, pero sigue soñando y corrigiendo poemas, y de cuando en cuando los escribe –con su inefable sentido musical- con la mano izquierda.

 

*Este retrato es del pintor y acuarelista Pascual Berniz, residente en Teruel.

SANTIAGO GASCÓN, EN EL PARANINFO

(Santiago Gascón, retrato en el Museo

Pablo Serrano por Patricio Julve).

 

[Recibo esta nota de Mercedes Ventura. El viernes 11, a las 20.00, en el Paraninfo, sala Joaquín Costa, Santiago Gascón presenta su nueva novela: ‘Una familia normal’. Santiago tuvo una maravillosa acogida en el Día del Libro, tanto en Los Portadores de Sueños como en la caseta de Xordica. Es una novela divertida, desternillante, fragmentaria, llena de ingenio y humanidad.]

 

Queridos amigos:

Xordica editorial y Los portadores de sueños tenemos el gusto de invitaros a la presentación de UNA FAMILIA NORMAL, de SANTIAGO GASCÓN, el próximo viernes 11 de mayo a las 20h en la sala Joaquín Costa del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza (Pza. Paraíso, 4).

Acompañando al autor, contaremos con la presencia de la periodista ENCARNA SAMITIER y el escritor FERNANDO SANMARTÍN.

UNA FAMILIA NORMAL "Papá se abrió una cerveza y dijo que éramos una familia de chiste. Yo le corregí. Somos una familia de teleserie americana barata. Papá se dejó caer en el sofá y se echó a reír. Pero aquella risa tenía algo de llanto".

Necesitamos tanto reírnos, dice el autor al principio de esta novela narrada a cuatro voces, en la que los hijos han recibido su formación directamente de Los Simpson o American Dad. Por eso uno de ellos plantea: "Por qué no podemos celebrar Halloween y Acción de Gracias como cualquier familia normal?", mientras el pequeño sueña con tener un perro y un coche.

Toda familia se aleja del concepto de familia normal, pero esta no podría ser utilizada como ejemplo por la Conferencia Episcopal. El hecho es intrascendente porque la familia, como la infancia, es un invento moderno y cada cual la construye como puede.

Una familia normal es un ejercicio para reírse de sí mismo. Es un pavo de Acción de Gracias en torno al cual cualquier familia puede soltar lo que lleve guardado, abrazarse y despedirse hasta el año próximo. Una terapia que debiera ser declarada de interés para la salud mental.

SANTIAGO GASCÓN es profesor en la Universidad de Zaragoza y colabora en diversas universidades europeas y americanas. Es también escritor y guionista: ha publicado las novelas Agnus Dei (2000), Una familia normal (Xordica, 2012) y el libro de relatos Manila (Xordica, 2003).

Viernes 11 de mayo a las 20h en la sala Joaquín Costa del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza (Pza. Paraíso, 4). Os esperamos.

Librería Los portadores de sueños
www.losportadoresdesuenos.com

JESÚS ORTEGA Y LOS ESCRITORIOS

JESÚS ORTEGA Y LOS ESCRITORIOS

Jesús Ortega mantiene un precioso proyecto sobre escritorios de escritos o de autor.

http://proyectoescritoriojesusortega.blogspot.com.es/

Por él han pasado numerosos escritores. Cada uno hace un retrato personal de su mundo más directo o más íntimo, con su orden, sus predilecciones y su caos. Cuelgo aquí uno de los últimos: el del narrador y profesor José María Pérez Zúñiga, cuya última novela acabo de leer en pruebas: ‘La tumba del Monfí’ (Almuzara). Es un texto contenido, casi un poema en prosa...

 

 

Escritorio

 

El hombre está sentado ante la mesa, leyendo concienzudamente. A veces demora su lectura, toma algunas notas, fragua un propósito; pero siempre hay algo que lo detiene. Piensa en un argumento rocambolesco, en una intriga que atrape al potencial lector, pero decide que es mejor intentar atrapar el instante. Entonces inicia un diario en el que va apuntando pequeñas certezas. Piensa en seguir un orden cronológico, pero pronto descubre que la medida y el ritmo de su escritura no se corresponden con una sucesión de días, sino que se parecen más a pequeñas revelaciones, a algunas palabras concretas. Los textos son novelas, cuentos, aforismos, poemas, algún ensayo y tentativa, alguna tentación. Le parecen llamas. Y sigue escribiendo. Y se transforma. Hasta que se consume en una llamarada.

 

 

© Texto y fotografía: José María Pérez Zúñiga

 José María Pérez Zúñiga (Madrid, 1973) se doctoró en Derecho por la Universidad de Granada, ciudad en la que reside. Ha publicado las novelas Lo que tú piensas (Kailas, 2008), Rompecabezas (Seix Barral, 2006) y Grimalrisk o bien El juego de los espejos (Dauro, 2002), el libro de relatos El círculo, Abraxas y otras ficciones (Dauro, 2001) y los aforismos y prosas breves de Breviario (Ayuntamiento de Granada, 2005). Algunos de sus cuentos han sido recogidos en antologías como Relatos para leer en el autobús (Cuadernos del Vigía, 2010), Macondo boca arriba (UNAM, México, 2006), Inmenso Estrecho II (Kailas, 2006) o Cuentos del Alambre (Traspiés, 2004). Es columnista de los diarios Ideal y El Mundo.

 

 

EUGENIA RICO, UN DIÁLOGO

EUGENIA RICO, UN DIÁLOGO

 

[La escritora Eugenia Rico (Gijón, 1972), premio Azorín y Premio Ateneo de Sevilla, entre otros galardones, acaba de publicar un libro de relatos: ‘El fin de la raza blanca’ (Páginas de Espuma), dividido en tres partes: Cielo, Purgatorio e Infierno.] 

 "EL BUEN CUENTO ES INFINITO"

 

Cómo nace ‘El fin de la raza blanca’ (Páginas de Espuma)? ¿Quería que fuera un libro unitario o un libro de suma de textos?

Yo quería un libro en el que los textos dialogasen unos con otros, se iluminasen los unos a los otros. La arquitectura final del libro fue lo que más me costó. Escribir lo que los cuentos se dicen al oído unos a otros.

¿Qué le debe este libro a Dante?

Gran parte del libro sucede en el Infierno aunque los personajes hablen español. He invertido la estructura dantesca: ‘El fin de la raza blanca’ comienza en el Cielo donde los personajes se buscan, continúa en el Purgatorio donde se encuentran y culmina en el Infierno donde se quitan las máscaras. Son como las etapas de un amor-pasión como el del portugués y la princesa del libro: empieza en el Paraíso, se convierte en un purgatorio y acaba en el Infierno.

¿Cómo te has enfrentado a los cuentos y al cuento como género?

El cuento es un género de perfección. Una sola palabra fuera de lugar puede destruir un cuento. En el cuento si hay una pistola tiene que disparar, en la novela la pistola podría ser sólo un objeto de deseo. La novela es el reino de la digresión, el cuento el dominio de la precisión. Para mí el cuento es un género de madurez tanto como la novela por eso he tardado tanto en publicar cuentos.

Hay cuentos de distinta extensión. ¿En qué distancia se siente más cómoda, en el primero o el último, brevísimos, o en la media distancia?

No es una cuestión de distancias, si no de que ese cuento en particular haya quedado perfecto, si es así a la primera aún habrá que corregir, pero si no ha salido hay que tirarlo. Por otro lado no hay cuentos cortos ni cuentos largos. El buen cuento es infinito porque sucede en la cabeza del lector. La verdadera extensión de un cuento sucede en la cabeza del lector.

El primer cuento es escalofriante. ¿Un cuento de amor y de horror, no?

Acaso el amor y el horror no pueden ser lo mismo. Es un cuento sobre mi literatura que acaricia como una cuchilla y hiere como una cucharilla que hace cosquillas en tu piel.

El último es un cuento sobre el doble y la identidad. ¿A dónde quería ir?

¿Adónde vamos? No sabemos quiénes son los otros, no sabemos quiénes somos nosotros, a veces convivimos con un extraño que somos nosotros mismos. Eso es la soledad.

Háblenos de ‘La línea gris’. ¿Qué le debe a su hermano, muerto demasiado pronto, y a la novela que le dedicó, ‘La muerte blanca’?

Escribí ‘La línea gris’ antes que ‘La muerte blanca’ (Planeta), y tiene esa misma respiración poderosa. El argumento es ficticio, la depuración del lenguaje es la de “la muerte blanca”. Yo le he dedicado todas y cada una de mis obras a mi hermano muerto. ‘El fin de la raza blanca’ está dedicado al final del libro a mi hermano porque no podrá leerlo y a los lectores porque lo han leído. Como recompensa al lector y como homenaje al ausente. Pensamos que los muertos no pueden leer. Quizá no sea del todo cierto.

¿Cuál es la presencia de la guerra civil, en qué medida le obsesiona?

En el libro hay varias guerras, y la guerra aparece como el telón de fondo de ese tiempo de los asesinos, cuando leen ‘La línea gris’ en Sudamérica piensan en los tiempos de las guerrillas y de sus guerras civiles, los españoles recordamos nuestra guerra. La guerra es para mí el escenario de la barbarie, el lugar donde los hombres dejan de ser hombres y pasan a ser otra cosa que nos sabemos qué es, por eso escribo sobre ella y me meto en el punto de vista del asesino.

Hay un cuento especialmente espeluznante. ‘La primera vez’ ¿Cuál es el origen de ese cuento de violación y pederastia?

Es la historia real de un amigo mío, violado de niño por un familiar y de cómo su familia castigó a la víctima inocente por haber hablado. La infancia es el único colectivo marginal al que todos hemos pertenecido. Deberíamos defender más a los niños porque todos hemos sido niños. Los niños aún hoy no tienen suficientes defensas contra la pederastia, contra el “mobbing”.

Hay cuentos realistas, fantásticos, de leyenda. ¿Se siente más cómoda en una atmósfera que en otra o la literatura consiste en explorar?

Yo vengo de la tradición oral de los cuentos de la “esfollaza” (deshojar el maíz) que contaba mi abuela en Galicia, pero vengo también de las lecturas: de Poe, de Maupassant, de Chejov, de Flannery O'Connor. Aunar la tradición oral con los registros cultos es mi afán y en esa búsqueda todos los recursos son posibles.

¿Qué ha aprendido como escritora de un proyecto como este?

Publicar ‘El fin de la raza blanca’ forma parte de mi proyecto como escritora de ir construyendo una obra en la que no hay ladrillos pequeños, los cuentos son ladrillos grandes de mi obra igual que los poemas que no quiero publicar hasta que no esté muerta. Puede ser que entonces ya nadie quiera publicarlos, puede que yo tampoco quiera pero ya no podré decirlo. Mientras tanto como todos los escritores tengo que sequir buscando la página perfecta y la obra total, en la medida de mis fuerzas.

 

*La foto de Eugenia Rico es de Valentina Figini.

HOY, LA NOVELA PÓSTUMA DE ANA MARÍA NAVALES EN ÁMBITO CULTURAL

Ana María Navales (Zaragoza, 1939-Borja, 2009) fue poeta, narradora, profesora y ensayista. Su carrera literaria está asociada a una devoción: la vida, la escritura y el universo de Virginia Woolf, que era para ella una obsesión por su vivencia de la literatura y porque pugnó por encontrar un cuarto propio, un lugar en el mundo a través de la palabra y de la ficción. Quizá por eso a nadie extrañará que su novela póstuma, ‘El final de la pasión’, que publica esta semana el sello madrileño Bartleby, esté dedicada a la autora de ‘Al faro’ u ‘Orlando’, que nació en Londres en 1882 y que se ahogó en el río Ouse, con piedras en los bolsillos, en 1941. La novela se presenta esta tarde, a las 19.30, en Ámbito Cultural de El Corte Inglés con Marta Agudo y Julio José Ordovás.

La poeta y profesora Marta Agudo (Madrid, 1971), albacea de Ana María, ha sido la responsable de la edición. Dice: “El libro estaba prácticamente acabado. Y es el testamento literario de Ana con respecto a Virginia Woolf, y también un ajuste de cuentas, y es, a la vez, el testamento literario y vital de ella, de su propia concepción de la literatura, con una carga emocional superior a ninguno de sus libros”.

Marta Agudo, que habló mucho con Ana María Navales cuando estaba enferma, recrea el dolor y el entusiasmo de sus últimos meses de vida. “Ana se recuperaba gracias a la escritura. Y, en cierto modo, se mimetizaba en Virginia Woolf hasta sus últimas consecuencias. Virginia Woolf era su pasión: ambas sentía la literatura como una forma de salvarse. Como una terapia. A veces, en los últimos tiempos, Ana parecía tener visiones, parecía vivir entre fantasmas”.

Dice Marta Agudo que en ‘El final de una pasión’, Ana María Navales intenta responder a todas las cuestiones oscuras o enigmáticas sobre Virginia Woolf: su sexualidad, su frigidez, la relación con su marido Leonard, los celos, la idea del suicidio o los celos. “La novela está estructurada mediante cartas entre Virginia y su hermana Vanessa. Ahí se ve la tensión y la rivalidad entre las dos hermanas, el odio y el cariño, algunos amores más o menos robados. Sacan los trapos sucios, se dicen cosas crueles la una a la otra. Y por otra parte, Ana María Navales también usa, en el tramo final, una escritura en forma de diarios: una escritura en apariencia menos elaborada, pero de gran intensidad. Por ejemplo se percibe que Virginia se sentía atraída por las mujeres, pero más en un sentido espiritual que puramente sexual”, señala Marta Agudo. El servicial Leonard Woolf acaba haciéndose antipático porque es quien le da las pastillas, le ofrece té, casi como si fuera un centinela. Y la novela, poco a poco, describe el mundo interior de la autora, sus sombras, y ese mundo de promiscuidad y de tensiones afectivas, de esnobismo y de creación, que se daba en el núcleo de Bloomsbury con gente tan diferente como Gerald Brenan, Leonora Carrington, Lytton Strachey, Robert Fry, Clive Bell o Duncan Gray. “Hay una cosa incuestionable: la novela tiene un trasfondo triste, pero infunde un gran optimismo por la creación. Ana María Navales tenía una fuerza y una vocación literaria impresionantes”.

 

AVANCE EDITORIAL

 

[Confidencias de dos hermanas]

 

[Ana María Navales había abordado el mundo de Bloomsbury y de Virginia Woolf en relatos y ensayos. ‘El final de una pasión’ arranca de junio de 1940, apenas dos años antes del suicidio de Virginia. Las dos hermanas Vanessa (Nessa) y Virginia (Gin) realizan, a través de la correspondencia, un viaje por su vida y su insatisfacción, por el arte y la creación, y por el núcleo de sus amantes.]

 

 

 

1 de Junio de 1940. Monk´s House, Rodmell, Sussex

 

 

 

Mi amadísima Nessa: Esta noche apenas he podido dormir y no a causa del nerviosismo, ¿por qué no le llamo miedo?, que me produce oír sobrevolar la zona a los aviones alemanes, el eco del ruido de las bombas que caen sobre Brighton..., esta sombra interminable que es la guerra.

 

Después de mi escapada a Londres, llegué a Monk´s House[s1]  a tiempo de jugar una partida de bolos con Leonardo. Creyó que volvía de mi paseo en bicicleta a Charleston, en busca de algo de carne y mantequilla, así que no adivinó nada y fingió que, abstraído en su trabajo de jardinería, las horas se le habían pasado sin sentir. Escapar de la rígida disciplina de trabajo de Leonardo me despierta la misma excitación que recuerdo de mis travesuras infantiles.

 

Estoy en mi estudio, veo a través de la ventana la tierra que se extiende a mi alrededor. Es asombroso que los árboles sigan verdes, las flores abriendo su perfume y sus colores, el sol de la tarde en lucha con la frescura del viento, como si la naturaleza se mantuviera al margen de la guerra, protegida en una enorme burbuja de indiferencia, contra las atrocidades de que son capaces los seres humanos.

 

Ayer, cuando almorzamos juntas en el Royal Cafe, para celebrar tu cumpleaños antes de la fiesta familiar en Charleston, pensé, mi queridísimo Delfín, mientras disfrutaba la salsa dulce y amarga del pato, que la vida se parecía mucho a aquel sabor que, inesperadamente, suscitó en mí tantas emociones ocultas y la necesidad de recobrar el pasado. Mi pensamiento iba tan rápido, por delante de mi propia voz, que no pude decirte nada.

 

Además, sentada frente a ti, a quien adoro, me preguntaba cómo tú, la diosa, la madre tierra, podías parecer tan frágil en aquel momento en el que estabas obligada a asumir casi toda tu existencia, sesenta años que habían caído de pronto sobre tus hombros, y allí estabas, inmóvil y firme, como una estatua de mármol en un jardín palaciego, hasta que recobré mi ironía y te hice sonreír con alguna maldad que ahora no recuerdo.

 

No puedes imaginar, mi dulcísima Nessa, cuánto deseé entonces que me acariciaras el pelo, tus besos de cuando era niña, saber, de verdad, si tu silencio, esos sentimientos que nunca has sacado fuera, forman  parte de tu naturaleza o has ido levantando con ellos, ladrillo a ladrillo, con la argamasa de la pasión y el dolor, un muro de protección que ni a mí me dejas traspasar. Cómo querría, ahora que la vida empieza a escapar de nuestras manos, ¿será largo el camino de su huida?, que pudieras comunicarte con tus fantasmas sin ningún fingimiento -sabes cuánto odio la hipocresía- y que pudiéramos recorrer, cogidas de la mano, el túnel que conduce a nuestra vida interior, a la luz de lo que hemos sido.

 

Estoy llenando esta carta de motas de tabaco, no soy nada cuidadosa al liar cigarrillos, también de humo, cuando debería tener el mejor perfume. Leonardo me trae mi vaso de leche de media mañana y me siento culpable de no haber empezado a corregir las pruebas de la biografía de Roger. Ardo en deseos de que la leas, sabes cuánto he sufrido con este libro que me temo no va a gustar a nadie. Jamás, me digo, intentaré escribir la biografía de alguien tan próximo como Roger, y mucho menos si ha mantenido una apasionada relación con mi hermana, aunque no pude negarme al requerimiento de Margery.

 

Me pregunto qué sentiste a la muerte de Fry, y si no estaría aún vivo tu amor por él, de no haber aparecido Duncan que, con su fluido encantador, con su belleza excéntrica, lo impregnó todo. Duncan, capaz de desbordar el río Ouse. Hasta por la pintura porosa de tus cuadros respira su aliento ¿me equivoco, mi pequeño Delfín?

 

Escríbeme, mima a este mono que no aspira sino a imitarte, y que se sube a tu hombro para besar tu cuello.

 

                                                                                  V.

 

 

 

 

                                               

 

Domingo, 2 de junio de 1940. Charleston, Firle, Sussex

 

 

                  

Mi querida Ginia: No sé cuánto se retrasará la fiesta de mi cumpleaños en Charleston. Duncan aún no ha recobrado su fuego creativo y no está para disfraces, teatros o canciones. Ha vuelto de Plymouth, de lo que él llama su “misión especial”, harto de pintar barcos de guerra. Quizá no encontró atractivos soldados en el puerto, una observación que no es digna de mí y que habría debido evitar. Pero, ya ves, la Santa, que nunca se queja de nada, no ha tachado esa frase para no encubrir sus sentimientos, ni ocultar sus preocupaciones. Algo que no es habitual.

 

Y si empezamos a derribar ese muro, tras el que crees que me protejo, no tan fuerte como piensas puesto que está hecho de lágrimas contenidas, debería decirte que ese exagerado amor tuyo con que siempre me has rodeado, en circunstancias como las que ahora atravieso, más que servirme de consuelo o apoyo, en mi lucha por mantenerme serena, acrecienta mis pesares. No te estoy haciendo reproches, no olvido los cuidados que me prodigaste cuando rodaba por la pendiente de la desesperación hacia un infierno del que creí que no podría liberarme.

 

Sí, me refiero a la muerte de Julián, pronto hará ya tres años, a esa herida en mi corazón que nunca va a cerrarse, y tú me preguntas por la de Fry, por unas emociones que están perdidas en el tiempo y que sería insano recuperar ahora.

 

Nunca podré entender cómo en este ambiente de pacifistas y objetores de conciencia en el que se crió Julián, pudo brotar su deseo de ir a una guerra en la que no tenía nada por qué luchar. Recuerdo que, de pequeño, jugaba a las batallas, a derribar barcos, que él mismo se fabricaba, en la alberca de Charleston, pero yo siempre creí que eran cosas de niños. Nunca le castigué, prefería hablar con él, razonar sobre el motivo y las consecuencias de sus travesuras, y sé que le amaba más que a ninguno, incluso cuando exhibía su aire triunfante, el desafío en sus ojos, si me creía vencida. Pero, después, venían sus besos y caricias. Nuestra relación era muy especial. Y, cuando ya fue mayor, yo seguía siendo su confidente, su refugio seguro. Su alma estaba siempre dentro de la mía. (...)

 

Ya no puedo seguir escribiendo más. Quizá va a ser demasiado doloroso, mi Gin querida, remover el pasado. (...)

 

Te abraza,                                                                                               

 

Van 

 

GAETANO LONGO, POR C. VITALE

GAETANO LONGO

 

Gaetano Longo nació en Trieste en 1964.
Entre otros libros, ha publicado: Graffiti, Paesaggi senza ritorno y Tempi e contrattempi.


Traducción de Carlos Vitale

http://carlosvitale.blogspot.com

http://viasole.blogspot.com

 


RESPONSABILIDADES MÍNIMAS

Los tres Reyes Magos
nunca llegaron a su destino
El soberano de color
fue linchado
en los enfrentamientos raciales
que enardecieron el Imperio
en aquellos años
El segundo huyó con el oro a Sudamérica
donde montó un negocio de armas
con los militares golpistas
El último fue arrestado en el aeropuerto
de Belén
por tráfico de divisas
Para encubrir sus embrollos
alguien volvió con la falsa noticia
de que había nacido un niño




RESPONSABILITÀ MINIME

I tre Re Magi
non giunsero mai a destinazione
Il sovrano di colore
fu linciato
negli scontri razziali
che infiammarono l'Impero
di quegl'anni
Il secondo fuggì con l'oro in Sudamerica
dove iniziò un affare di armi
con i militari golpisti
L'ultimo fu arrestato all'aeroporto
di Betlemme
per traffico di valuta pregiata
Per coprire i loro imbrogli
qualcuno tornò con la falsa notizia
che un bimbo era nato 

 

*Un retrato de Longo y dos fotos del fotógrafo veneciano Fulvio Roiter.

HOY, EN LA FERIA DE TAUSTE

MAÑANA

 

  • 10:00.- Presentación del libro “Mujeres de trapo” de la autora Estela Alcay,  a cargo de la Librería Certeza. Lugar: Biblioteca Municipal.
  • 10:30.- Presentación del libro “Curso de Oregonés para foranos” de José Videgaín, Mira Editores. El autor firmará ejemplares de la obra en el puesto de la Librería Central.
  • 11:00.- Presentación del libro “Talión” del autor Michel Suñén, a cargo de la Editorial Onagro. Lugar: Biblioteca Municipal.
  • 11:30.- Presentación de los libros “Caja de lava”, del autor Ángel Guinda, Serie Maior Olifante. Recital de poemas a cargo de Antón  Castro. Lugar: Biblioteca Municipal.
  • 12:00.- Pregón a cargo de Mª Sancho Menjón Ruiz, Historiadora del Arte, escritora y editora taustana, desde el balcón del Ayuntamiento.
  • Tras el pregón, lectura simbólica de un fragmento de “Crónica del Alba” por Mª Sancho Menjón.
  • 12:15.- Presentación del libro “El Canal Imperial de Aragón”, del autor Miguel Ángel Pallarés, con ilustraciones de Montse de Vega, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Presenta: Antón Castro.

 

TARDE

 

  • 16:30.- Acto homenaje Miguel Delibes, con la participación de alumnos del IES Río Arba y alumnos de la Casa de Cultura. Lugar: Salón de Plenos del Ayuntamiento.
  • 16:30.- Cuentacuentos familiar en la Biblioteca Municipal, a cargo del famoso cuentero Rodorín, con el espectáculo “El retablillo de títeres y cuentos”.
  • 18:00.- Entrega de premios del XI concurso literario Valentina Ventura y del  concurso de carteles. Lugar: Salón de Plenos del Ayuntamiento. En el acto se contará con la presencia de miembros de la Asociación Aragonesa de Escritores.
  • 19:00.- Presentación de las XI Actas sobre la Historia de Tauste, a cargo de la Asociación Cultural El Patiaz. Lugar: Salón de Plenos del Ayuntamiento.
  • 20:00.- Actuación fin de feria, en la Plaza España, a cargo de Los Titiriteros de Binéfar con el espectáculo “A tapar la calle”.

 

DATOS DE INTERÉS

 

LIBRERÍAS PARTICIPANTES:

 

  • Editorial Olifante.
  • Editorial Onagro.
  • Librería Central.
  • Librería Siglo XXI.
  • Librería Comics Futuro.
  • Asociación Malavida, Asociación de Ilustradores de Cómic.
  • Publicomp.
  • Ediciones Nalvay.
  • Libreras de Tauste: Nelia Navarro, Marisa López y Sara Larragay.
  • Asociación Cultural El Patiaz.
  • Colegio Alfonso I El Batallador.
  • IES Río Arba.
  • Librería Certeza.
  • Payasos sin fronteras. Lola Gracia.
  • ADISLAF.

*En las fotos: Cano dibuja a Valentina Ventura y Pepe Garcés; abajo, Jorge Sanz y Paloma Gómez, en 'Valentina', la película de Antonio J. Betancour.

 

EUGENIA RICO, EN ZARAGOZA

EUGENIA RICO, EN ZARAGOZA

[Esta tarde, en Ámbito Cultural, Eugenia Rico presenta esta tarde su libro de relatos ‘El fin de la raza blanca’ (Páginas de Espuma, 2012. 102 páginas), un libro dividido en tres partes: Cielo, Purgatorio e Infierno. Este es el primer texto del volumen.]

 

LA CUCHARILLA

Él recorre mi piel con la cucharilla del café.

Me ha vendado los ojos.

Acabo de contarle mi vida. Es su turno.

Me ha vendado los ojos para que imagine mejor lo que va a contarme y me ha atado para que demuestre que creo ciegamente en él, que sé que no es un asesino, que estoy segura de que no va a hacerme daño.

Pero yo no lo sé, por eso tiemblo cuando recorre mi cuerpo con un cuchillo y me dice que es la cucharilla del café.

 

[Esta tarde, en Ámbito Cultural, Eugenia Rico presenta esta tarde su libro de relatos ‘El fin de la raza blanca’ (Páginas de Espuma, 2012. 102 páginas), un libro dividido en tres partes: Cielo, Purgatorio e Infierno. Este es el primer texto del volumen. La fotografía es de Jarek Kubicki.]