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Antón Castro

Escritores

AUTORES, LIBROS, FÁBULAS

LA CULTURA NECESARIA

 

Anuncia Mario Vargas Llosa que la cultura ha muerto, como otros anunciaron antes la muerte de la novela o de la pintura. Los recortes evidencian que no son buenos tiempos para nada ni para casi nadie, y ahí está el cierre inesperado de los Renoir. Pese a todo, el lunes 23 de abril, Día de Aragón y Día del Libro, fue una jornada particular: la gente salió a la calle en manadas numerosísimas, como habría dicho Julio Antonio Gómez. Salió, oteó, conversó con los autores y adquirió libros de todos los autores. Algunos, como Alberto Gamón, no pararon de firmar las melodías de sus cinco músicos, Klimt y su gato. Y como él muchos. El sello Jekyll & Jill ganaba el premio al libro mejor editado con ‘Un día me esperaba a mí mismo’ de Miguel Ángel Ortiz Albero, una novela poética y epistolar sobre Apollinaire; Ildefonso-Manuel Gil y José Hierro, que fueron consuegros, coincidían en efemérides: Ildefonso habría cumplido un siglo, y puede releerse su ‘Poesía’ (IFC, 2010) y el madrileño-cántabro falleció hace una década, y ahora se publica uno de esos libros preciosos de su poesía ilustrada por él, en Nórdica, con varios autorretratos de leñador turco y dado a los licores fuertes. Moncada resucitaba desde su otra condición en Prames: la de dibujante y pintor capaz de dialogar con los surrealistas, con Francis Bacon o con la pintura metafísica. Y sobre los estantes, junto a los manifiestos de lava de Ángel Guinda, otros muertos inolvidables: Ana María Navales, Félix Romeo y Labordeta. Con su magisterio, ellos tutelaban ese día para la esperanza y para burlar los malos augurios. Y tutelaron, con Conget, la entrega del premio de las Letras Aragonesas a Martínez de Pisón, ese zaragozano de ida y vuelta.

 

 

*Este texto apareció ayer en mi sección 'Cuentos de domingo' de Heraldo de Aragón. En la foto superior, José Hierro.

 

ALBERT LÁZARO-TINAUT ENSAYA UN PROYECTO DE RESISTENCIA CULTURAL

Albert Lázaro-Tinaut es editor, traductor de poesía y hombre de acción cultural. El otro día lo vi fugazmente en el Día del Libro y Día de San Jorge. Siempre está lleno de proyectos. Esta es la carta suya que acabo de recibir.

Rainer María Rilke.

Paul Celan.

Alejandra Pizarnik.

Emily Dickinson.

 

Carmina in minima re
Proyecto de resistencia cultural a través de la poesía


El proceso de paralización al que las instituciones de muchos países (entre ellos, y escandalosamente, el nuestro) están sometiendo a la cultura, proceso que parece por ahora imparable, ya se ha cobrado muchas víctimas: han cerrado numerosas librerías, algunas de sólido prestigio; cantidad de editores medianos se ven abocados a reeditar o a publicar clásicos libres de derechos, o libros que suelen recomendarse en las escuelas, porque no pueden afrontar el coste de novedades, y otros, más pequeños, a duras penas subsisten, dejan de publicar o se proponen hacerlo; son muchas las salas teatrales que echan el cerrojo, y no menos las compañías de teatro que se han quedado sin medios para nuevos montajes; ¿cuántos músicos no consiguen ya lugares para ensayar, por no hablar de contratos? También las artes plásticas y visuales sufren las consecuencias de los recortes. La cultura parece condenada a una muerte lenta por inanición, a la que contribuye el cada vez más el bajo poder adquisitivo de los ciudadanos.

Ante esta situación, mucho más que alarmante, quienes amamos la cultura y hemos trabajado durante años en su divulgación no podemos quedarnos con los brazos cruzados. De poco sirven las quejas y las manifestaciones para denunciar esta situación, porque el poder político y económico se ha acostumbrado a hacer oídos sordos a todo lo que no sea rentable o no convenga a intereses ideológicos o de amiguismo.

Consciente de ello, e incapaz de mantenerme ajeno a esa realidad, decidí emprender un proyecto de resistencia cultural realista al que pudiera hacer frente con mis recursos y aunando voluntades: el lanzamiento de una colección de plaquettes de poesía bilingües que contribuyeran a la circulación de la poesía y, al mismo tiempo, a la creación de una pequeña Babel positiva mediante el intercambio lingüístico a través de traducciones a y desde otras lenguas, siempre con la presencia de por lo menos una de las de uso en el Estado español.

Lo que empezó siendo un intento, y sin apenas divulgarlo, se ha ido expandiendo con entusiasmo mediante el boca-oído y, en parte, gracias también a las redes sociales. Así pues, se han publicado desde el 10 de febrero de 2012 hasta la fecha las plaquettes que se relacionan al final y actualmente hay varias en lista de espera.


Características del proyecto 

El formato de las plaquettes es el DinA5 vertical (14,8 x 21 centímetros) y, por el momento, cada plaquette consta de 16 páginas: 14 de ellas son útiles y las otras dos forman la cubierta o portada y la contraportada. Ello permite la inclusión de siete poemas con sus correspondientes traducciones, encaradas, a otra lengua.

Los poemas, por razones obvias, deben tener unas medidas adecuadas al formato: un máximo de 30 versos (además del título, de no más de una línea) y versos que no superen las 60 pulsaciones (o letras, blancos entre palabras incluidos). Se procurará, además, evitar en lo posible los poemas excesivamente breves (de menos de 8 versos), de los cuales podría haber como máximo uno en cada plaquette. Cuando se trate de composiciones características, como los haikus, por ejemplo, se llegará a un acuerdo en cuanto a su número. Ningún poema, sin embargo, podrá ocupar más de una página.

De las plaquettes se publicarán muy pocos ejemplares. Actualmente las tiradas son de 30 copias (el autor recibe una parte de éstas, alrededor de una docena, y el resto se reparte entre los suscriptores), y se procurará no superar, cuando el número de suscriptores lo requiera, los 60 ejemplares, para que estos cuadernillos mantengan su rareza y su valor sentimental. Eventualmente, y a petición de la persona interesada, se podrán hacer reimpresiones en las que conste que lo son y de cuántos ejemplares, pero el coste íntegro de éstas y los gastos que ocasionen irán a cargo de quien las solicite.

Se prevé en un futuro próximo la creación de un blog o una página web donde aparezcan íntegramente todas las plaquettes publicadas y se vayan añadiendo las que se publiquen, para su difusión universal a través de la red.

El coordinador de las plaquettes se reserva la  prerrogativa de seleccionar los poemas, por lo que cada poeta deberá presentar un cierto número de composiciones (quince, por lo menos) y aceptar la selección que se haga de ellas y el orden en que se dispongan (toda excepción a esta regla podrá ser considerada y debatida).

El poeta puede proponer a una persona de su confianza para traducir sus poemas a la lengua que desee, siempre que ésta garantice la calidad de sus versiones. En la medida de lo posible se creará un equipo de personas dispuestas a traducir algunas plaquettes a su lengua, pero siempre en función de la disponibilidad de cada una, del placer que le produzca hacerlo y, además, en ningún caso se podrá abusar de ellas ni se les deberá imponer plazos de entrega, teniendo en cuenta que su colaboración no estará remunerada (a menos que el poeta, de acuerdo con el traductor o la traductora, esté dispuesto a asumir el coste de la remuneración). El coordinador podrá colaborar en las propuestas. Se  aceptará la traducción a cualquier lengua, incluyendo, por supuesto, las del ámbito del Estado español, estén o no reconocidas oficialmente.

Los traductores de poesía pueden proponer sus versiones de poetas en otras lenguas u ofrecerse a traducir a otros poetas, priorizando a los contemporáneos. Deberán proporcionar digitalmente las versiones originales completas y correctas de los poemas y obtener, si es posible, el permiso de publicación del poeta traducido.

Se ha previsto una suscripción simbólica que da derecho a la publicación de una plaquette, la recepción de unos cuantos ejemplares de ésta y también de todas las plaquettes que se publiquen durante un año. Dicha suscripción es de 12 euros anuales en el territorio español, 15 euros en el resto de Europa y 18 euros en los países extraeuropeos. La cuota de la suscripción, más que una contribución (mínima) a los costes de impresión y envío de las plaquettes (costes que asume personalmente el creador y coordinador del proyecto), supone una implicación efectiva en el proyecto de resistencia cultural. Ni que decir tiene que se aceptarán y agradecerán contribuciones económicas mayores, que han de ser totalmente voluntarias.

A la participación activa en el proyecto están invitados todos los poetas y traductores de poesía que se sientan interesados y acepten las condiciones expuestas. Las plaquettes se publicarán por estricto orden de recepción de las solicitudes, una vez aceptadas por el coordinador. En estos momentos es previsible la publicación de entre diez y doce plaquettes cada año.

La participación estará siempre sometida a un acuerdo previo con el coordinador del proyecto, quien valorará las propuestas y tendrá la facultad de rechazar aquellas que considere inadecuadas.

Dirección electrónica de contacto: carminaplaquettes@gmail.com.


Albert Lázaro-Tinaut
Coordinador

Actualización: abril de 2012.

POEMAS DE BENEDICTO LORENZO

POEMAS DE BENEDICTO LORENZO

Dentro de unos días se presenta una antología de Benedicto Lorenzo de Blancas en el sello Certeza de José Vicente Zalaya. Su hijo Miguel Lorenzo me envía una pequeña selección de textos que integrarán ese libro en el que había trabajando el propio Benedicto.

 

 

 

De libro: ’Fondo de soledad’ 

 

 

MADRE

 

Desde que no te tengo, ni me tienes,

desterrada ternura, madre mía,

te llamo a cada hora y cada día

espero la llegada de los trenes.

 

Pero tú nunca vienes, nunca vienes

a compartir tus penas con las mías,

como hacías entonces, como hacías

antes de que existieran los andenes.

 

No sabes cómo duelen las heridas,

cuando no hay quien las cure por las noches.

 

No sabes cómo animan los reproches,

mezclados con los besos y las manos.

 

Cuando se pide o se llama en vano,

No sabes qué difícil es la vida.

 

 

 

 Del libro: ’VÍSPERA DE TI’

 

CONTACTO

 

Toda la gracia me bautiza cuando

como un agua bendita estoy sintiendo

que una grata pasión me está invadiendo,

que una dulce ilusión me está llenando.

 

Estoy la ciencia entera desvelando,

mientras testigo soy, mientras entiendo

de la ternura que me está prendiendo,

de la hermosura que se está mostrando.

 

Guiado de una estrella estoy viniendo.

Estoy llegando a ti. Estoy llegando,

mientras la expectación te está sintiendo.

 

Mientras la aceptación estás hilando,

ya tu respiración me está envolviendo,

que, de puntillas, se me está acercando.

 

 

Del libro: ’TESTIMONIO’

NIKÉ

 

(A Miguel Labordeta)

 

Niké,

cenáculo insumiso,

oficina prendida de horizonte.

 

Se menciona tu nombre y se establece

una corriente misteriosa de emoción y nostalgia

de algo que fue de todos y pervive

como un sagrado temblor inexplicable.

Del marco que refunde retazos de barahundas

emergen inconfusas las voces incesantes.

Como en una pantalla se dibujan los rasgos

y se recobra un mundo de espléndidas metáforas.

 

Conjunto abigarrado de bultos y rumores

código de consignas inflamando las sombras

alucinado sístole de ritmos y conjuros

secuencia imprevisible de alocadas vivencias.

Inevitable génesis presencia-voz protéica

intemporal vigía Oficina de horizonte

Sibila urgiendo ensalmos profetizando suertes

e insoslayablemente ungidos verbos fértiles.

 

Regocijadamente sumen jaunacos ópicos

archicolmadas copas de surreales vinos.

Sombras espías rondan atónitas y estultas

con un designio oscuro como un túnel de insectos.

Describe la memoria fastos irrepetibles

dibujan los espejos un memorable cuadro.

Adquieren cuerpo rasgos tan sólo con nombrarlos

surgen tiernas figuras de gentes entrañables.

 

Cuando Miguel se dice

ya se sabe se trata de Miguel Labordeta.

También se dice siempre por el nombre:

Guillermo, Rosendo, Luciano, José Antonio, Julio...

Si para algunos hay que decir el apellido,

hay que decir: Pinillos, Gastón, Ferreró, Ciordia...

hay que decir Rey del Corral o Blancas.

En cambio para otros,

hay que decir completo: Raimundo Salas o Miguel Luesma,

ese código observado y nunca escrito.

 

Hay otros muchos nombres de amigos entrañables,

como: Comín Gargallo, Emilio Alfaro, Antonio Artero;

como García-Abrines, u Orús, o Borreguero, o Lizaranzu;

como Tartaj, o Cazcarra, o Rotellar, o Gaviria;

como Pedro Marín, o Anós, o Prat, o Villacampa;

como Santamaría, como Vera, como Alfonso;

como Fernando Alfaro y Donato Labordeta...

que ensanchaban el circulo ritual de la Tertulia

llenándola de luz, de testimonio y de jolgorio.

 

Niké...

guardad estrechamente la densidad del nombre,

guardad su levedad de mágico misterio...

Se sigue revelando cada aurora

su humanidad inmensa llenando los espejos.

 

*Retrato de Benedicto Lorenzo de Blancas, 1960. Abajo, una obra de Catalá Roca. Y retrato de Miguel Labordeta. Abajo: un retrato de Wayne F. Miller.

 

FERNANDO SANMARTÍN, EN CÁLAMO

 

FERNANDO SANMARTÍN: HOY PRESENTA

‘TE VEO TRISTE’ EN CÁLAMO

“He llegado a Dublín. Llueve. Recojo mi maleta y nervioso, como un niño que debe contar hasta veinte sin equivocarse, camino hacia la salida del aeropuerto. Carmen está esperándome. Igual que una aparición. Nos besamos. Parece una modelo de alta costura. Se lo digo y cierra los ojos. Y cuando subimos a un taxi, ella me invade con sus afirmaciones, con su prisa, con su forma de abrir los grifos”.

[Fragmento de ‘Te veo triste’, la novela de Fernando Sanmartín (Zaragoza, 1959), que presentan esta tarde, a las 20.00, Cristina Grande y Almudena Vidorreta en Cálamo. La novela, de viajes y amores, de cuadernos secretos y de búsquedas, narra la historia de Luis Sampiero y de su amor Carmen Cabrera, a través de una investigación que lleva a cabo Marta Sampiero y su compañero Juan. El libro habla mucho de Zaragoza, de la pasión por el arte y los libros, de la enfermedad, de la relación entre un padre y su hija, y es un libro viajado: Luis Sampiero ha vivido en Varsovia, en Dublín o en Bruselas. Fernando, con su prosa miniada, cosida con frases pequeñas y comparaciones, con ese espíritu poético y alado que impregna su obra, acaba escribiendo una novela sobre el amor, la amistad y su círculo de afectos: aquí aparecen Labordeta, Daniel Gascón, escritores como Yeats o Wilde, Milosz o Brosdky, cineastas como Alain Tanner. El libro tiene la suavidad y la gracia de los libros de Fernando Sanmartín.]

 

*La foto es de Patrick Demarchelier. No sé si Carmen Cabrera se parecería a esta mujer...

 

 

RAÚL LAHOZ: UN DIÁLOGO

RAÚL LAHOZ: UN DIÁLOGO

“Me enseñaron que no hay nada más

bonito que hacer de tu pasión tu oficio”

 

 

 

“Con el periodismo me sucedió como

cuando conoces a la chica de tu vida”

 

El redactor de Deportes Raúl Lahoz el Día del Libro ayer en Independencia, en Antígona, su primer libro, ‘Tinta en vena’, centrado en sus columnas, reportajes, crónicas y entrevistas en la contra de HERALDO

 

Tinta en vena. Raúl Lahoz. Edición de autor. Portada: Greg Pappas. Ilustraciones de Julia Serrano. Prólogo de Pablo Ferrer. Gráficas Vela. Zaragoza, 2012. 120 páginas. [Contenido. El libro está dividido en tres apartados: 1. Artículos de Opinión. 2. Reportajes y crónicas. 3. Entrevistas.]

 

 

 

-¿Por qué te hiciste periodista, qué te atraía de este oficio?

Dicen los que me conocen que siempre mostré inquietudes, deseos de observar y la necesidad de transmitir lo observado. Por ahí va el periodismo, ¿no? Ahora mismo me pilla paseando por el puerto de Flensburgo en Alemania, preparando la información sobre la semifinal de la Recopa de Europa con el Caja3 Aragon. Me introduje en el periodismo a través del deporte, que me apasiona. Iba a ver jugar al fútbol al equipo de mi hermano, el Montecarlo. Me telefoneaban desde los periódicos para dar los datos de las crónicas de los partidos. Decían que no lo hacía mal. Un día me llamó José María Ara y me comentó la idea de incorporarme al Heraldo. Me pilló en el Tourmalet. Eran los tiempos de Induráin. A los pocos días, ya en Zaragoza, fui a la redacción. Recuerdo que me presentó a Alejandro Lucea. Yo era un chavalito. Tenía aún flequillo y todo (sonríe). Nada más entrar en Heraldo, sentí la misma sensación que cuando conoces a la chica de tu vida. Como los sueños, como el amor, todo fue inopinado.

 

-Entre sus débitos habla con mucho cariño de dos nombres: Antonio Belío y Alfonso Zapater. ¿Qué les debes, qué te enseñaron?

Me gusta corresponder. Es una acción de reciprocidad. Fueron dos personas que siempre mostraron un extraordinario afecto hacia mí en el tiempo que compartí con ellos en Heraldo. Los dos nos han dejado. Los dos me enseñaron que no hay nada más bonito que hacer de tu pasión tu profesión.

 

-¿Cómo y cuándo decides ser un personaje de tus propios textos? Siempre apareces como un personaje lateral, como un observador, como un decisivo actor de reparto...

Es cierto que me gusta mutar en la perspectiva del narrador. Juego con el narrador omnisciente, el narrador observador, el protagonista, el secundario. Siempre desde el deseo de fijar la atención del lector, que a mi juicio es algo esencial. Además de escribir, es importante que te lean. De lo contrario, vale poco lo escrito.

 

-Pablo Ferrer dice que has encontrado un estilo. ¿Cómo definirías tu estilo, qué buscas en la escritura?

Pablo Ferrer es un pedazo de periodista, pero me quiere demasiado para hablar con objetividad sobre mi persona y los textos que aporreo en los teclados de los ordenadores. En cuanto a por qué escribo, la cuestión aglutina un carácter tan simple y a la vez trascendente como preguntar por qué respiro, por qué veo, por qué como, por qué meo, por qué amo… Porque, al menos en mi caso, representa una actividad vital.

-Vayamos directamente con ‘Tinta en Vena’ ¿Qué es eso, cómo nació ese proyecto? ¿Para quién está pensado?

Hace aproximadamente dos años, un señor me preguntó en el bar Gregorys de la calle Costa si la firma R. Lahoz correspondía con el ser humano que tenía ante sí. Y me dijo luego que seguía las entrevistas y crónicas de tal R. Lahoz y que debería hacer un libro para reunir las más interesantes. La idea gravitaba sobre mi cabeza hasta que en la pasada Noche Vieja decidí llevarla a cabo. Fue una noche especial que pasé en un hospital, una noche muy recomendable para quien quiera discernir lo esencial de lo accesorio de la vida. Esa noche fui a ver a mi tía Pilarín al hospital Miguel Servet. Acababan de diagnosticarle un cáncer de colon, temí lo peor y pensé que tenía que leer mi libro antes de que la dolencia fuera a más. Afortunadamente, todo fue bien. Le arrancaron 37 centímetros de intestino, pero ya se encuentra mucho mejor. El alto cuerpo de letra en que están escritos los textos está pensado para que no se canse su vista cuando lo lea, igual que mi tía Inmaculada. Ellas me educaron cuando quedé huérfano a los seis años. A ellas y a mi madre, Carmen, va dedicado el libro. Lo he hecho con celeridad, pues ante todo quería que estuviera para el Día del Libro y lo pudiera leer mi tía. Tanta prisa me he dado, que hasta voy a firmarlo antes de presentarlo, acto que realizaremos en unos días. Desde estas líneas pido perdón a los bastantes familiares y amigos que no les he dicho nada del libro. Ya nos veremos todos en la fiesta de la presentación.

 

-En la primera parte, de columnas, muestras una vena mordaz y satírica: eres demoledor con Javier Bardem, con Pilar Miró, con Zapatero o con Víctor Manuel. ¿Qué te han hecho, qué te indigna?

No hablaré de Pilar Miró, pues se trata de una persona fallecida. En cuanto al resto, no todos, pero sí un elevado porcentaje de las personas que ha citado usted con anterioridad representan un reflejo fiel de la España que padecemos.

-A la vez resultas muy sentimental. Pareces conmovido con los trabajos y los días de Javier Planas...

Javier es un fenómeno. Está volcado con ASPANOA. Se deja la vida por ayudar a las familias que padecen cáncer infantil. Reconozco que me muestro especialmente sensible con esta enfermedad, pero creo a su vez que soy justo con una persona admirable como Javier Planas.

-¿Cuál es la clave de un reportaje deportivo? Por ejemplo el de Cani... 

 

Alejandro Lucea me dijo el tercer día que pisé Heraldo que era fundamental que entendiera mis crónicas el portero de su casa. Además de redactar en un lenguaje sencillo para el lector (no sé si he conseguido satisfacer el consejo de Alejandro…), resulta esencial la perspectiva y el conocimiento del personaje, equipo o competición de que se trate. El caso de Cani fue punto de convergencia de otras circunstancias. Lo conozco desde que nació. Por tanto, disponía de muchísima información para elaborar su perfil.

 

-Para ti el periodismo está vinculado también a la noche. ¿Qué te ha dado la noche, qué te enseña? La noche de las tabernas, la noche del flamenco...

 

Entiendo que se refiere a las crónicas nocturnas del pasado verano aparecidas en Heraldo. Yo creo que surgieron porque el director, Mikel Iturbe, y los subdirectores, Ángel Gorri y Jesús Frago, querían que no les diera la paliza durante todo el mes, que ya se la doy bastante durante todo el año, y me enviaron a hacer unas crónicas por Zaragoza y Aragón. En serio: fue una experiencia bonita, enriquecedora. De noche también se puede disfrutar en vacaciones sin salir de Aragón. En cuanto a la noche en sí, ya dijo Goethe que la noche es la mitad de la vida, y la mejor mitad. Con lo cortita que es la vida, vamos a vivirla enterita, ¿no?

 

-La última parte del libro está centrada en las entrevistas. ¿Cómo te planteas la entrevista, tienes una estética, una línea, te dejas llevar por la intuición?

Puedes obtener mucho más del personaje si se realiza cara a cara, si te concede el tiempo suficiente, si muestra predisposición, si se sincera. Desde luego, si no dice nada interesante, hay que incitarlo con algo. O seducirla, si se deja… Me gusta estudiar al personaje, saber de sus vivencias, de sus amigos, de sus pasiones. Si el diálogo es extenso, mucho mejor, pues así luego puedes extraer lo esencial, acabar y cerrar la entrevista con ideas que atrapen al lector. Me gustaban mucho las entrevistas que hacía Feliciano Fidalgo en El País. La contraportada de La Vanguardia también me parece excelente.

 

-¿Quién te ha impresionado como entrevistado, quién te ha enamorado por su brillantez, por su ingenio, por su humanidad?

Joaquín Sabina tuvo el detalle de concederme la entrevista tras un año y medio de silencio en los medios. Serrat también se portó sensacional, pues llegué tarde a la cita (las circunstancias las  contaré en el próximo libro) y me regaló una entrevista preciosa. A Mister España le apreté muchísimo y supo responder. Igual diría del arzobispo de Zaragoza. La capacidad intelectual de Eduardo Punset, sin duda, es sobresaliente.

 

-¿Quién ha sido el personaje más silencioso, más difícil?

Paco de Lucía. Con la guitarra en la mano está 25 años por delante del resto de los humanos, pero con las palabras es más bien parco.

-¿Qué lugar ocupa el humor en tus textos?

¡Pero si yo soy más triste que un panteón, hombre! El humor es una cosa muy seria: recuerde que existe para recordarnos que por alto que sea el trono en que uno se sienta, todo el mundo utiliza el culo para sentarse.

-Dices que Belío ni Zapater no están la Facultad. ¿Espera  que lo esté un libro como ‘Tinta en Vena’?

Belío y Zapater están en el cielo para desgracia de los que todavía quedamos en la tierra. En cuanto a ‘Tinta en Vena’, me comentaron que el reportaje ‘Y me diste de beber…’, esto es, la noche religiosa que pasé con Mila, una polaca que quitaba el sentido, fue utilizado en septiembre pasado para un examen de Bachillerato de análisis de texto en un colegio zaragozano. Aunque ya dije que con que mis tías Pilarín e Inmaculada lo puedan leer sin que se les canse demasiado la vista, y que mi madre piense desde allá arriba que la cesárea que le practicaron sirvió para algo, me doy por satisfecho. Si los lectores lo pasan bien conmigo, mucho mejor. Aunque debo confesarle que también lo escribí para que Antón Castro me hiciera algún día una entrevista…

 

*La foto es de Aurelio María Rodrigo Villuendas.

HOY EN LA FERIA DEL LIBRO

HOY EN LA FERIA DEL LIBRO

HOY, FIRMAS EN PORTADORES Y EN XORDICA...

Hoy, en el Día del Libro, estaré por la mañana, a partir de las once y media en Los Portadores de Sueños, para firmar ‘El testamento de amor de Patricio Julve’ (Xordica), con portada de Luis Grañena, y ‘Versión original’, una antología poética con muchos inéditos en Isla de Siltolá; compartiré caseta con Ismael Grasa y Santiago Gascón. Por la tarde, firmaré ‘El testamento de amor de Patricio Julve’ y ‘Fotografías veladas’, ambos libros en Xordica, a partir de las seis. Si pudiera, a última hora, me pasaría por la caseta de Olifante por si alguien quiere que le firme ‘El paseo en bicicleta’. Si alguien está interesado será un placer. La foto que coloco aquí me la hizo Daniel Mordzinski en París, en la sede del Instituto Cervantes.

FIRMAS HOY EN DÍA DEL LIBRO

FIRMAS HOY EN DÍA DEL LIBRO

Recibo esta carta de Eva Cosculluela
y de Félix González de Los Portadores de Sueños

El lunes 23 de abril celebraremos el Día del Libro como se merece: estaremos todo el día en el Paseo Independencia, a la altura de la esquina con San Miguel, hemos preparado una selección de libros estupendos con lo mejorcito de esta temporada y tendremos grandes autores firmando con nosotros: por la mañana, ANTÓN CASTRO firmará "El testamento de amor de Patricio Julve" (Xordica) y su poemario "Versión original" (isla de Siltolá); SANTIAGO GASCÓN firmará la divertidísima "Una familia normal" (Xordica) e ISMAEL GRASA firmará su ensayo "La flecha en el aire" (Debate). Y por la tarde, FERNANDO SANMARTÍN firmará su novela "Te veo triste" (Xordica) y su poemario "El llanto de los boxeadores"(isla de Siltolá) y SERGIO DEL MOLINO firmará su novela "No habrá más enemigo" (Tropo).
Además, todas vuestras compras tendrán el 10% de descuento. ¡Nos vemos en el Paseo Independencia!
Os esperamos el lunes 23 de abril en el Paseo Independencia (esquina con San Miguel). ¡Nos vemos en la gran fiesta de los libros!

 

*Este cartel es de Miguel Ángel Pérez Arteaga, que trabaja con Teresa de la Cal en Batidora de ideas.

HA MUERTO FEDERICO TORRALBA

HA MUERTO FEDERICO TORRALBA

Acaba de fallecer Federico Torralba Soriano (Zaragoza, 1913-2012): profesor emérito, experto en arte contemporáneo, en la obra de Goya y un gran coleccionista y estudioso de arte oriental. De niño se quedó fascinado con la ‘Historia del Arte’ en tres volúmenes (cada uno costaba 50 pesetas) de Josep Pijoán, que le iba a marcar la vida. Hijo único de un matrimonio acomodado que tenía una casa modernista en la calle San Miguel, su padre era catedrático de Matemáticas en un instituto de Granada y era muy amigo de Lorenzo Pardo. Su madre cantaba y le ilustró en los secretos del arte.  Años después, la familia se hizo un chalet en el Barrio de las Delicias, “en una torre del escritor Pamplona Escudero, que era amigo de mi padre; solían encontrarse en el Casino Mercantil. Teníamos el chalé con jardín en la misma calle Delicias. Allí, sentado en el huerto de mi casa, leí el libro de Pijoán”.
Aquel joven, además, era poeta y escribía teatro. Torralba redactó una novela que transcurría en Veruela, una pieza de teatro a cuatro manos con Lázaro Carreter, frecuentaría al grupo Pórtico –su pintor favorito del grupo era Fermín Aguayo-, se apasionó por Egipto, frecuentó a Juan Eduardo Cirlot cuando estaba haciendo servicio militar en Zaragoza, y vivía una historia de amor con la pintora Pilar Aranda, algo que el propio Federico contaba. Antes, conoció en Madrid a Manuel Azaña. Sería alumno de Sancho Seral, de Luis del Valle y de Domingo Miral. Fue director de la Compañía Española de Danza Clásica, y allí conoció a María de Ávila y a su marido Juan Magriñá.

Años después, forjaría su gran carrera como defensor del arte contemporáneo, de viajero veneciano (Venecia era su ciudad predilecta: su paraíso entre nosotros) y de entusiasta del arte oriental. También estuvo detrás de la aventura efímera Azuda-40, y contó con dos galerías: Atenas y Kalos, en compañía de su gran amigo Antonio Fortún. Entre otros muchos libros, se sentía especialmente feliz con la monografía ‘Aragón’ que publicó la Fundación March. Esta foto es de José Miguel Marco de Aragón.

*Federico Torralba Soriano, visto por José Miguel Marco, en 2011.