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Antón Castro

Escritores

DIALOGO CON CARLOS GONZÁLEZ SANZ

FICHA: De la chaminera al tejao. Antología de cuentos populares aragoneses. Carlos González Sanz. Palabras del Candil. Guadalajara. 2 vols.

 

 

LITERATURA. El escritor y profesor Carlos González Sanz es uno de los grandes especialistas de la literatura oral. Acaba de publicar, en dos volúmenes, ‘De la chaminera al tejao. Antología de cuentos populares aragoneses’ (Palabras del Candil), escritos y contados en las tres lenguas de la Comunidad.

 

 

“Aragón aprecia a los contadores

de chistes y chascarrillos”

 

¿De dónde te viene la pasión por el cuento, que parece remontarse a más de dos décadas atrás?

Principalmente, de mi abuela materna, que llenó mi infancia de cuentos, leyendas, romances, cantares... De ella aprendí el amor y la experiencia que podemos transmitir contando cuentos. Desde otro punto de vista, si he acabado dedicándome a la recopilación y al estudio del cuento, sin duda, es gracias a las enseñanzas del profesor de la Universidad de Zaragoza Juan Manuel Cacho Blecua así como a los amigos y colegas folkloristas que he conocido a lo largo de estos años y en los que he encontrado siempre a personas de una extraordinaria generosidad. De todas maneras, es una pasión que no ha dejado nunca de crecer pues, aunque el estudio del cuento —el trabajo de campo principalmente— es una tarea muy dura, resulta al mismo tiempo extraordinariamente gratificante y se convierte en un continuo aprendizaje.

 

¿Qué debemos entender por cuentos folklóricos?

Esta pregunta es muy oportuna ya que, comúnmente, las recopilaciones de relatos populares suelen meter en el mismo saco cuentos, leyendas y hasta relatos que podríamos calificar simplemente como "historia oral", lo que genera una gran confusión. Esto se explica quizá por el hecho de que nuestra sociedad contemporánea ha tratado de apropiarse de todos estos tipos de discursos sin atender a la función que cumplían en tiempos pasados y valorándolos únicamente por su riqueza estética o como señas de identidad locales o nacionales. De ahí también que, personalmente, en mis trabajos recientes evite adjetivos como oral, popular o tradicional —que se quedan cortos para definir este género y que tienen unas connotaciones que me disgustan profundamente—. Por mi parte, considero —y sigo en esto a la mayoría de los expertos en la materia— que, dentro del Folklore, o mejor dicho de la Etnopoética, que es la rama que estudia las producciones artísticas de base verbal que la gente produce o reproduce de manera espontánea, los cuentos son los relatos ficticios que sirven, en general, como señala Josep M. Pujol, para reconciliar al niño o al adolescente, merced a la identificación con el protagonista, con el mundo que los rodea y con los enigmas y los inconvenientes de su inmadurez. Eso sí, el subgénero del cuento folklórico más vivo hoy en día, el cuento jocoso, es propio del folklore de los adultos y su función principal sería la servir de espita para descargar las tensiones que genera la vida en sociedad, poniendo en tela de juicio, gracias a la risa, determinadas instituciones sociales.

 

¿Cuál es la razón del título, evocado en un fragmento de un cuento? ‘De la chaminera al tejao’…

El título está inspirado en una de las fórmulas de cierre —con las que se da fin a un cuento contado— más frecuentes en Aragón. Hay muchas variantes, pero en general comienzan con "Cuento contado por / de la chaminera / chimenea al tejado". Una fórmula muy completa, recogida por Arcadio de Larrea en Huesa del Común, dice: "Cuentecico contao, de la ventana al tejao, / y del tejao a la calle, pa que no lo vea nadie, / y de la calle al coso, pa que no lo aprenda ningún mocoso". Este tipo de fórmula remite al contexto en el que se contaban los cuentos en un pasado reciente, esto es, generalmente en el hogar y en el entorno del fuego, y nos advierte de que el relato es efímero y ficticio o, mejor dicho, que no rige en él el valor de verdad o mentira. Es como si el narrador tuviese la necesidad de marcar los límites entre el discurso poético y la conversación ordinaria y lo hiciese haciéndonos ver que sus palabras se han escapado por la chimenea —o la ventana— como lo hace el humo.

 

Habías publicado muchas cosas de los cuentos populares. ¿Qué novedad aporta este volumen doble?

Había publicado recopilaciones de cuentos, o de distintos géneros del folklore, tomados de una sola persona o de un territorio, y también algunos estudios relacionados con la clasificación del cuento folklórico. Con el Archivo Pirenaico de Patrimonio Oral, asociación cultural que fundamos Javier Lacasta, José Ángel Gracia y un servidor, editamos un CD-Audio con una amplia selección de cuentos folklóricos y nos planteamos también editar una serie de CD-ROM con mi catálogo del cuento folklórico en Aragón, pero lo impidieron dificultades económicas. Así que esta obra es, por tanto, una especie de cierre a toda esta labor investigadora ya que nunca había podido reunir un repertorio completo que diera testimonio del acervo cuentístico de nuestra tierra. En todo caso, mi Catálogo tipológico de cuentos folklóricos aragoneses, presentaba ya un repertorio bastante completo de los tipos presentes en nuestro folklore, pero allí sólo se daba cuenta de la clasificación y la bibliografía existente para cada uno de ellos, así que era una obra destinada exclusivamente a especialistas.

 

¿Qué hay aquí exactamente, qué tipo de cuentos hay? ¿Por qué estas siete clasificaciones o tipologías y no otras?

Los subgéneros del cuento, con la excepción de los que denomino "Cuentos de brujas" —que es una aportación personal—, son los que establece el llamado Índice Internacional del Cuento Tipo, creado por el finlandés Antti Aarne y desarrollado luego por Stith Thompson y, recientemente —en el 2004—, por Hans-Jörg Uther. Si me permites la comparación, la tipología que propone este índice sería el equivalente en el mundo del cuento a la taxonomía que se usa en la Biología ya que, aunque ha perdido su valor como instrumento de estudio, es de aceptación general entre los estudiosos de este género lo que permite utilizarla para comparar repertorios, comprobar que un relato maneja motivos o tipos folklóricos, etc. Los subgéneros que establecen Aarne-Thompson y Uther son los Cuentos de animales, que serían la tradición popular de la fábula; los Cuentos maravillosos o de magia, conocidos comúnmente como "cuentos de hadas"; los Cuentos religiosos, protagonizados por personajes sagrados, como Dios, la Virgen, los santos...; los Cuentos-novela, semejantes por su complejidad a los maravillosos, pero con un tono realista; los Cuentos del Ogro estúpido, en los que un personaje débil, pero extremadamente astuto, vence a un Ogro o al mismo Diablo; los Chistes y chascarrillos, esto es, los cuentecillos jocosos, que son la parte más viva del folklore narrativo de los adultos, y los Cuentos de fórmula, generalmente simples retahílas acumulativas, con las que iniciamos a los más pequeños en el arte de narrar. Aunque la clasificación es básicamente temática, estos subgéneros parecen existir realmente en la conciencia de los narradores pues, como puede observarse, se dirigen a destinatarios de diferente edad y son contados en diferentes contextos y con distinta utilidad.

 

¿Podrían extraerse algunas conclusiones generales de la idiosincrasia aragonesa, perfiles generales? ¿Qué interesa más, cómo se manifiesta el aragonés? ¿Es el aragonés imaginativo o no, soñador, conceptista, burlón; etc.?

Creo que no. Es más, es una idea que rechazo por principio pues si algo se aprende del cuento folklórico es que es un lenguaje universal cuyos temas están presentes en territorios amplísimos, a veces en casi todos los continentes. En todo caso hay ciertos relatos especialmente frecuentes en Aragón, como el "Cuento de Medio Pollo", el de "La cabra montesina" o el cuento del "Zurrón cantor", este último en versiones que casi siempre vienen precedidas de una serie de cambios acumulativos que se conoce como el cuento de la guija, del bisalto o el garbancito. Pero todos son tipos presentes a lo largo y ancho de la Península Ibérica y de gran parte de Europa. También podría decirse que el aragonés aprecia especialmente al individuo chocante o ingenioso —no sé si será una herencia de Gracián— y son muchísimos los relatos en los que la agudeza y el ingenio tienen un papel fundamental, pero de nuevo se trata de una característica propia de lo folklórico. No se puede defender, por ejemplo, como hacía Andolz, la existencia de un tipo de humor altoaragonés ni mucho menos hacer pasar a ciertos chascarrillos, como hacían los escritores "baturristas", como relatos específicamente aragoneses. Se trata siempre en estos casos de cuentos de gran difusión —casi universal— y de un tipo de humor que encontraríamos en todos los cuentecillos jocosos de cualquier otra comunidad o nación. En todo caso, aquí hay un gran aprecio por quien es capaz de animar una velada o una fiesta con chistes, chascarrillos y sentencias agudas, pero nada más.

 

Casi a modo de compendio de lo anterior: ¿Qué es lo que más abunda? ¿Podría hacerse un retrato del aragonés casi como tipología también?

Insistiendo en lo dicho antes, no creo correcto extraer conclusiones de este tipo, aunque no ignoro que esa posibilidad existe continuamente en una sociedad en la que nos hemos apropiado del folklore antiguo o tradicional con fines identitarios. En Aragón sufrimos en su día un tipo de literatura costumbrista, o mejor dicho "baturrista", que creó una imagen tópica del aragonés que todos conocemos y que en muchos casos se ha llegado a asimilar, existiendo una cierta realimentación entre el folklore y esta tradición literaria. Sin embargo, el índice internacional del cuento tipo, como decía antes, permite comprobar fácilmente que relatos que se han usado para construir estos tópicos, como el conocidísimo de "A Zaragoza o al charco", tienen una amplísima difusión. Se podría decir —ya lo hice antes— que lo que más abunda son los chistes y chascarrillos, pero eso pasa en todos los lugares porque, como decía Maxime Chevalier, estos relatos eran imprescindibles para sobrellevar la dureza de la vida en una sociedad agropecuaria, siendo además narraciones muy sencillas que cualquiera puede improvisar en cualquier momento, al contrario que los cuentos maravillosos, que exigen un narrador muy dotado.

 

Vayamos con los cuentos de animales. ¿Cómo podríamos caracterizarlos? ¿Qué relación tiene el aragonés con el animal?

Resulta fácil porque todos tienen una estructura semejante, muy adecuada, por cierto, por su carácter monoepisódico para iniciar a los más chicos en el arte narrativo. En ellos los animales alegorizan la conciencia humana y casi siempre nos ofrecen el enfrentamiento entre un animal fuerte y tonto y otro débil y astuto. Con un humor que suele faltar en la fábula, su mensaje siempre viene a ser el mismo: la victoria de la astucia y la inteligencia sobre la fuerza física. Por ello, aunque parece claro que en su mayoría son de origen oriental, se diría que recogen una visión del mundo propia de los pueblos cazadores para los que la artimaña o la trampa no implican, como en la épica, traición o deshonra. Por lo demás, de nuevo insistiría en que la relación entre el aragonés y el animal que puede deducirse de estos cuentos no es distinta a la que se daría en cualquier otro pueblo. Se podría destacar, en todo caso, el conocimiento muy preciso de las costumbres de los animales que aparecen en estos relatos, algo que prestigiaba al narrador en la antigua sociedad agropecuaria.

 

Hablemos de los cuentos maravillosos. ¿Cómo son, en que líneas o contextos se desarrollan?

Al contrario que los anteriores, los cuentos maravillosos —conocidos comúnmente como cuentos de hadas— tienen una estructura bastante compleja que exige un narrador muy dotado. Como su nombre indica, en ellos siempre aparece la magia o lo maravilloso a través de donantes u objetos mágicos que ayudan al protagonista a salir victorioso. En este caso, como demostró Bruno Bettelheim, cumplen la función de ofrecer proporcionar a nuestros niños y jóvenes claves simbólicas con las que podrán afrontar con éxito —conjurando el miedo y la incomprensión— los conflictos personales en los que se verán envueltos a lo largo de su etapa de crecimiento y desarrollo como personas. No es extraño que Mircea Eliade dijera de ellos que perpetúan en nuestro tiempo una suerte de iniciación en un plano simbólico y, en efecto, sus protagonistas experimentan un crecimiento personal y, a menudo, recorren un camino en el que se reproduce el viaje hacia el otro mundo —el Castillo de Irás y no Volverás o destinos semejantes— tal como se describía en religiones o mitologías de una antigüedad remota, como la egipcia o la griega.

 

Destácame alguno…

A mí  siempre me ha gustado especialmente el cuento de Medio Pollo por su tono carnavalesco y por el enfrentamiento de su estrafalario protagonista con el poder, simbolizado en el rey o en el dueño de la casa en la que se aloja en su episodio final. No es el tipo de cuento de hadas en el que la gente piensa frecuentemente; pero ocurre que en el folklore, como señala la antropóloga Dolores Juliano, los cuentos maravillosos más comunes no son precisamente los que ha popularizado la literatura infantil o el cine, que han buscado aquellos temas o relatos que permiten reproducir los valores y la estructura social dominante, como ocurre en "La bella durmiente" o en "Cenicienta". Al contrario, entre los cuentos folklóricos más contados por la gente —generalmente mujeres de cierta edad— predominan los que ponen en tela de juicio las estructuras de poder y transcriben simbólicamente las preocupaciones y tensiones a los que están sometidos sus narradores; de ahí que los protagonistas, aparentemente débiles o desfavorecidos, venzan al poderoso o salgan triunfantes gracias a la solidaridad, la cooperación, la generosidad, etc.

 

¿Cabría decir que Aragón es tierra de brujas? ¿Qué significa la bruja, cuál es su valor simbólico?

Podría decirse siempre y cuando no se quiera decir con ello que lo es en mayor grado que otros territorios, en los que, sin duda, la bruja es también uno de los personajes más frecuentes del folklore. En cuanto a su valor simbólico, depende estrechamente del tipo de discurso en el que se inserta. En las historias orales o las leyendas —que no se recogen en este repertorio— la bruja es la "que da mal" y provoca verdadero terror —he conocido personas que se negaban a hablar de estos temas por ello—. En el cuento maravilloso, sin embargo, es frecuente la bruja como donante mágica, heredera según Propp de ciertos personajes míticos femeninos propios de culturas y sociedades anteriores a la nuestra, como la señora de los animales. Incluso cuando actúa como antagonista —reflejando una inversión de valores que se produjo con la transformación de esas sociedades y la imposición de un orden patriarcal— la bruja del cuento es mucho más amable y cercana y puede ser derrotada. En los que yo denomino "Cuentos de brujas", siguiendo una propuesta que en su día hiciera Ralph S. Boggs, se observa por fin una especie de parodia de los discursos elaborados durante la época de la persecución de la brujería al inicio de la Edad Moderna. En ellos el narrador parece burlarse de la imagen estereotipada del aquelarre, como misa negra y nos presenta al Diablo o a las brujas como personas que uno puede encontrarse a la vuelta de la esquina en situaciones que pueden llegar a ser desternillantes.

 

¿En qué consisten los cuentos novela?

Por decirlo de manera muy sencilla, serían el equivalente, por su complejidad, de los cuentos maravillosos, pero con un tono realista —que no excluye, a veces, la carnavalización de temas del cuento de magia—. En ellos, tiene un papel preponderante el ingenio —son frecuentes los enigmas, las adivinanzas, las respuestas agudas y las pruebas resueltas astutamente—, y se reflejan fielmente las formas de vida y las instituciones de las sociedades agrarias, muy en particular, como señala Rodríguez Almodóvar, la propiedad privada y el matrimonio exógamo, presentes en casi todos sus argumentos.

 

Me ha llamado mucho la atención ‘El pastor enamorado’.

Pues la verdad es que este cuento, que recogió en su día Arcadio de Larrea en Belchite, es un relato muy peculiar, que no resulta fácil de clasificar pues tiene elementos propios de los cuentos-novela y de los cuentos jocosos. De hecho, si no fuera porque el protagonista al final obtiene el éxito, parecería más bien un cuentecillo jocoso de aquellos en los que se ridiculiza la imagen del tonto-literal. Pero como decíamos antes, refleja fielmente un problema al que casi todos tenemos que enfrentarnos, como son las dificultades para entablar una relación y seducir a la persona de la que nos hemos enamorado.

 

Hay otro epígrafe sobre los cuentos de ogro estúpido. ¿Serían una variación del ome grandizo?

Más bien habría que decir que el Ome grandizo, que no es sino una versión del relato homérico del enfrentamiento entre Ulises y Polifemo, es un característico cuento del ogro estúpido. En estos cuentos, semejantes a los de animales, pero con personajes humanos, nos encontramos con un protagonista que recuerda al héroe civilizador, al Trickster del que hablan los antropólogos, esto es, el personajillo astuto y tramposo que se burla del Ogro o del mismísimo Diablo, que aparecen caracterizados como unos fortachones bastante estúpidos.

 

¿Cuál es el cuento qué más le ha conmovido?

Serían varios, quizá el que más, el cuento que comúnmente se conoce como del "zurrón cantor", del que en la antología aparecen dos versiones, entre las que destacaría la titulada "De un bisalto a una gallina", que recogí personalmente de boca de Encarnación García, una mujer natural de Montón de Jiloca.

 

¿Cuál es el más inquietante?

Quizá el conocido como el "Cuento del enebro", según el título de la versión de los Grimm, del que se recogen en la antología una versión de Belchite, recogida por Larrea, titulada "El Periquitico" y otra de Mequinenza, recogida por Hèctor Moret y titulada "Marieta i Josepet Julivert"

 

¿Cuál, dirías, que solo podría ser aragonés?

Yo diría que ninguno. No creo que haya cuentos que sean propios exclusivamente de un pueblo.

 

¿Por qué hay tantos cuentos en catalán, casi más que en castellano, y en aragonés? ¿Es una vindicación de las tres lenguas?

No es más que una consecuencia de la existencia de estas tres lenguas, de manera que más que de vindicación habría que hablar de testimonio. De hecho, si hay tantísimos cuentos en catalán es, simplemente, porque con diferencia, las comarcas de la Franja son las que se han estudiado de manera más intensa y sistemática en Aragón. Me explico: el proceso de elaboración de esta obra parte de mis trabajos de catalogación del cuento folklórico en Aragón y lo que he pretendido es ofrecer al menos un ejemplo de cada uno de los tipos del índice internacional constatados en nuestra tierra, resultando que muchos de ellos lo han sido gracias a las magníficas campañas de encuestación realizadas en los territorios aragoneses de lengua catalana que, eso sí, han mostrado una riqueza en cuentos folklóricos sorprendente, que, según Fulvia Caruso, podría deberse, paradójicamente, a la situación de diglosia en la que se encuentra esta lengua, lo que ha favorecido el mantenimiento de la sana costumbre de contar cuentos. Quizá alguien pueda plantearse si estos tipos sólo constatados en este territorio forman en realidad parte del folklore catalán, pero, como decía antes, esto sería un error pues casi todos ellos están también difundidos en el folklore hispánico y europeo en general. El problema de fondo es que existen grandes territorios aragoneses en los que no se han realizado campañas de encuestación —y quizá ahora sea ya demasiado tarde—. Para que nadie me malentienda, aunque el aspecto lingüístico era para mí totalmente secundario, me agrada el resultado final porque da cuenta de la riqueza de nuestro patrimonio en este aspecto. Sin embargo, la desproporción en el número de cuentos en catalán debería hacernos pensar en lo poquito que ha preocupado en Aragón el estudio sistemático de las comarcas castellanoparlantes, con pocas excepciones llevadas a cabo con gran esfuerzo y escaso apoyo institucional.

 

¿Cuáles serían las fuentes, los orígenes de los cuentos?

Esta pregunta daría para una tesis doctoral y lo cierto es que se trata de un asunto muy complejo, que dio lugar a debates en el pasado en los que se discutía entre la opción de la poligénesis —como explicación de la difusión casi universal de los temas del cuento— y un origen geográfico y cultural concreto. Sin duda el origen debe de ser muy antiguo en todos los casos, pues de otro modo no se explicaría ese carácter universal del cuento folklórico; pero quizá sea mejor referirse a las raíces de cada subgénero o tema en particular. Por ejemplo, parece claro que los cuentos de animales —y quizá muchos otros—, tal como defiende María Jesús Lacarra, es oriental, habiendo pasado de los repertorios de ejemplos usados por los budistas a las tradiciones árabe y hebrea y, a través de España, a los repertorios de exempla medievales. Eso no quita para que al mismo tiempo se observe una coincidencia entre ciertos ciclos de cuentos de animales del norte de Europa y el Mediterráneo, lo que nos hablaría de una tradición paralela de un origen tan remoto como los relatos creados por pueblos cazadores-recolectores. Por otra parte son muchos los cuentos maravillosos que se dirían directamente inspirados en el Libro de los muertos egipcio y otros que parece versiones populares de mitos griegos. Propp estudió en particular las raíces históricas de este subgénero y concluyó que el origen de los temas presentes en estos cuentos no estarían en los mitos a los que se asemejan sino en los rituales que les dieron origen y además en el propio momento en que tales rituales de carácter iniciático —propios de lo que él llama religión silvestre— perdieron su valor, lo que explicaría la inversión y el desplazamiento de estos temas en el cuento. Quizá, sin embargo, lo más acertado sea considerar al cuento como un discurso que se ha ido formando y adaptando a lo largo del tiempo con continuas aportaciones que, como los estratos geológicos se superponen o entremezclan. De ahí que, por ejemplo, en los cuentos jocosos se registren personajes e instituciones sociales muy cercanas a nosotros como son el cura, el alcalde, el rey, el cazador exagerado, el matrimonio mal avenido, etc.

ARTÍCULO DE MILAGROS PÉREZ OLIVA

Hace un par de semanas El País Semanal dedicó su portada a Belén Esteban. Los escritos de protesta han sido bastantes. Hoy, la Defensora del Lector, la oscense Milagros Pérez Oliva, una meticulosa y sensata periodista, escribe sobre ello en El País.

 

TRIBUNA: MILAGROS PÉREZ OLIVA

 

UN NUEVO TRIUNFO PARA BELÉN ESTEBAN

Algunos lectores se muestran perplejos por el hecho de que 'El País Semanal' dedicara su portada a la estrella de la 'telerrealidad'

 

 

Eva Dorado Cuesta, de Móstoles, expresa de forma gráfica los motivos de su queja ante la Defensora: "Estimada señora, con sorpresa he visto este domingo 19 de diciembre la portada de El País Semanal: Belén Esteban. Mi sorpresa se ha convertido en indignación al ver que tenía un reportaje en las páginas centrales. Entonces he hecho lo mismo que cuando enciendo la televisión y únicamente encuentro tertulias de corazón o programas de telerrealidad: cambio de canal o apago la televisión, con más frecuencia esto último. En este caso, y por primera vez en mi vida, he cerrado el suplemento sin leerlo. Sinceramente, ¿no hay nada más importante en este país o en el mundo que merezca la portada del suplemento del domingo?".

Es frecuente que los lectores expresen su opinión discrepante sobre determinadas decisiones editoriales, y en este caso lo han hecho en relación con esa portada. Forma parte de la libertad de crítica a la que tienen derecho. Aun cuando propiamente no planteen ninguna vulneración del Libro de Estilo, la Defensora acoge con respeto estas críticas, pues casi siempre están orientadas a defender la calidad del diario y en todo caso son la expresión de un deseo de participación que lo enriquece.

Entre las cartas recibidas, la de Augusto Klappenbach resume bien los argumentos más repetidos: "Obligarnos a ver en la portada la cara tuneada de Belén Esteban y un largo reportaje sobre este personaje es demasiado. Hacerle publicidad a una mujer que representa lo más mediocre y zafio de la cultura de este país hace pensar que ese periódico ha tomado partido por la telebasura", escribe. "Puedo anticipar la respuesta de quienes escribieron el artículo: se trata de un personaje público que es capaz de conseguir una gran audiencia televisiva y en ese sentido 'es noticia'. Y además el reportaje tiene un tono crítico. Pero bien saben los periodistas que personas como Belén Esteban solo viven de la atención que les otorgan los medios, y ese reportaje contribuye a crear ese modelo vacío. No sugiero, por supuesto, que estos fenómenos deban ocultarse. Pero de ahí a ocupar la portada y unas 12 páginas del periódico más importante de España hay un trecho".

Félix Moral, de Madrid, asegura que EL PAÍS ha sido su referencia informativa durante muchos años y que ha sentido "la absorción de Cuatro por Telecinco y la desaparición de CNN+ como una pérdida personal". Por eso le ha disgustado especialmente el tratamiento dado a Belén Esteban, que considera un "publirreportaje indigno al servicio de Telecinco". También el periodista Curro Cañete ha apelado a la Defensora. En la carta remite al artículo publicado en su blog, en el que argumenta su rechazo.Otros lectores, como Mercedes Tejeira o Juan Torres Blasco, relacionan este tratamiento con el nuevo vínculo empresarial entre PRISA, editora de EL PAÍS, y Telecinco. En general, las cartas plantean tres tipos de objeciones. En primer lugar, que dedicar una portada y el reportaje central de la revista a las peripecias de esta controvertida figura supone legitimar el modelo de televisión que la ha creado; que EL PAÍS no puede ignorar que lo que buscan quienes se lucran con este tipo de fenómenos es que se hable de ellos, aunque sea mal; finalmente, algunos lectores apuntan un posible conflicto de intereses al relacionar el reportaje con los acuerdos empresariales entre PRISA y Telecinco.

He trasladado estas críticas e inquietudes a Goyo Rodríguez Ramos, subdirector del periódico y responsable de El País Semanal. Esta es su respuesta: "Entendemos la sorpresa de algunos lectores al ver a Belén Esteban en la portada de la revista. Nosotros somos notarios de la realidad. Y este país (también) es así. Nos guste más o nos guste menos, existe Belén Esteban y millones de personas presencian cada semana su exhibicionismo mediático. El País Semanal cuenta unas 500 historias cada año. En 2010, solo una de ellas ha estado dedicada a Belén Esteban y al fenómeno de la neotelevisión (programas que, basados en estudios de audiencia, responden a las supuestas demandas del espectador a base de mezclar todos los formatos existentes)".

"Belén Esteban y lo que representa es un fenómeno único en España", prosigue. "Reúne audiencias millonarias en su cadena; retroalimenta programas con audiencias también millonarias en otros canales; ocupa portadas en las revistas de la llamada prensa rosa; copa la Red (el artículo que le dedicamos fue el más visto durante dos días en la web de El PAÍS y sumó casi 200.000 visitas); capta publicidad con notable éxito; inspira libros y tesis doctorales y es objeto de debate y análisis".

"Pero todavía hay más", añade. "Según diferentes encuestas, se trata de uno de los personajes más conocidos y populares de España. Nosotros ni legitimamos ni condenamos; no decimos si Belén Esteban es buena o mala; no vendemos su personaje como un ejemplo social a imitar ni tampoco como alguien digno de rechazo social. Nosotros, simplemente, construimos un relato. Nos limitamos a poner todas las cartas sobre la mesa, las buenas y las malas. Damos los elementos de juicio y el lector saca sus conclusiones".

Respecto al posible conflicto de intereses, el subdirector responde: "Este reportaje no es una historia promocional de Belén Esteban, y menos aún de la cadena donde trabaja. Este reportaje intenta responder a las preguntas que todos (incluidas las personas que han escrito a la Defensora) tenemos en mente: ¿Por qué una persona sin preparación ha alcanzado unos índices de popularidad sin precedentes en este país? ¿Por qué triunfa este modelo de televisión? Nuestro trabajo es ofrecer respuestas. Y ese domingo intentamos darlas".

Aun cuando las intenciones del diario hayan sido las que relata Goyo Rodríguez Ramos, es preocupante que una parte de los lectores haya podido considerar que se trata de una concesión al sensacionalismo y, lo que es peor, de una portada promocional. Y no solo los lectores han mostrado su perplejidad. También la ha expresado, por ejemplo, el escritor Antonio Muñoz Molina, colaborador del diario, en su blog.

Algunas de las más ilustres figuras de la literatura, el pensamiento o la creación tienen a gala haber aparecido en la portada de El País Semanal. Lo consideran un reconocimiento a sus méritos y es mérito de EL PAÍS haber sabido mantener durante muchos años la línea de exigencia y rigor que ha permitido darle ese valor. Un valor comparable al que los lectores de la prestigiosa revista Time dan a su portada. El hecho de que Belén Esteban consiga audiencias millonarias en programas de telebasura, ¿es mérito suficiente para justificar esa preeminencia informativa? ¿Se resentirá el valor de la portada de El País Semanal por esta concesión?

Ciertamente, Belén Esteban es parte de la realidad. Pero lo que distingue a un medio sensacionalista de uno riguroso es que este nunca pondría en portada las vísceras de los muertos, por muy reales que estas sean. La realidad es la coartada del sensacionalismo, y por eso al televisivo se le denomina telerrealidad. A caballo de artificiosas e interminables polémicas, este sensacionalismo tiende a extenderse como una mancha de aceite que pringa todo lo que alcanza. Por eso es importante, para un medio como EL PAÍS, establecer diques de contención y fronteras nítidas.

Es evidente que el diario puede y debe tratar el fenómeno de la neotelevisión. Pero conviene reflexionar sobre la forma de hacerlo. En el tratamiento sensacionalista, no importa tanto lo que se dice como la forma, pues el objetivo es llamar la atención. La forma es determinante. Por eso no es lo mismo un debate político como los que emitía CNN+ (y sirva este comentario como mi particular homenaje a quienes lo hacían) que uno de esos debates de teletaberna en los que la política es solo la gran coartada para construir un espectáculo. Por eso mismo Gran Hermano no deja de ser un burdo espectáculo, por mucho que se disfrace de experimento sociológico. Las formas son las que marcan la diferencia.

Los lectores pueden dirigirse a la Defensora del Lector al correo electrónico defensora@elpais.es o telefonear al número 913 378 200.

YEATS Y SU 'POESÍA REUNIDA', TRADUCIDA POR ANTONIO RIVERO TARAVILLO

El poeta, editor, biógrafo de Luis Cernuda y traductor, magnífico traductor, Antonio Rivero Taravillo acaba de traducir la ‘Poesía reunida’ de William Butler Yeats en Pre-Textos, que fue elegida por algunos como uno de los mejores libros del año 2010. A petición mía, Antonio me envía muy gentilmente una pequeña selección de poemas de Yeats.

 

AN IRISH AIRMAN FORSEES HIS DEATH

 

I know that I shall meet my fate

Somewhere among the clouds above;


Those that I fight I do not hate,


Those that I guard I do not love;


My country is Kiltartan Cross,


My countrymen Kiltartan’s poor,


No likely end could bring them loss

Or leave them happier than before.


Nor law, nor duty bade me fight,


Nor public men, nor cheering crowds,


A lonely impulse of delight


Drove to this tumult in the clouds;


I balanced all, brought all to mind,


The years to come seemed waste of breath,


A waste of breath the years behind


In balance with this life, this death.

 

 

UN AVIADOR IRLANDÉS PREVÉ SU MUERTE

 

Estoy seguro de encontrar mi fin

en un alto lugar sobre las nubes;

odio no tengo a aquellos que combato,

amor no tengo a aquellos que defiendo;

Kiltartan Cross es mi patria, los pobres

de Kiltartan mis compatriotas, nada

seguramente cambiará para ellos,

ni más pobre serán ni más felices.

No me obligó a luchar deber ni ley,

ni hombres públicos ni encendidas masas;

un solitario afán de plenitud

llevó a este fragor entre las nubes;

todo lo sopesé, recordé todo,

los años venideros parecían

un gasto de saliva en balde, un gasto

de saliva en balde los años idos

al lado de esta vida, de esta muerte.

 

LEDA AND THE SWAN

 

    A sudden blow: the great wings beating still

    Above the staggering girl, her thighs caressed

    By the dark webs, her nape caught in his bill,

    He holds her helpless breast upon his breast.

 

    How can those terrified vague fingers push

    The feathered glory from her loosening thighs?

    And how can body, laid in that white rush,

    But feel the strange heart beating where it lies?

 

    A shudder in the loins engenders there

    The broken wall, the burning roof and tower[20]

    And Agamemnon dead.

 

                                                           Being so caught up,

    So mastered by the brute blood of the air,

    Did she put on his knowledge with his power

    Before the indifferent beak could let her drop?

 

LEDA Y EL CISNE

 

Un golpe repentino: las grandes olas baten

en la atónita joven, acarician sus muslos

las oscuras membranas, prende el pico su nuca,

 su desvalido pecho pone el cisne en el suyo.

 

¿Cómo pueden sus dedos, leves, horrorizados,

apartar de sus muslos esa gloria emplumada?

¿Y qué puede su cuerpo, en esa blanca embestida,

sino oír el latido del corazón extraño?

Un temblor en el lomo allí entonces engendra

murallas destruidas, fuego en tejado y torre,

                       y a Agamenón muerto.

  Estando así cautiva,

  a merced de la sangre aérea de la bestia,

  ¿recibió su poder y su sabiduría

  antes que la soltara el insensible pico?

 

THE SECOND COMING

 

Turning and turning in the widening gyre 
   

The falcon cannot hear the falconer; 
   

Things fall apart; the centre cannot hold; 
   

Mere anarchy is loosed upon the world, 
   

The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere 
   

The ceremony of innocence is drowned; 
   

The best lack all conviction, while the worst 
   

Are full of passionate intensity.

 

Surely some revelation is at hand; 
   

Surely the Second Coming is at hand. 
   

The Second Coming! Hardly are those words out 
   

When a vast image out of Spiritus Mundi 
   

Troubles my sight: a waste of desert sand; 
   

A shape with lion body and the head of a man, 
   

A gaze blank and pitiless as the sun, 
   

Is moving its slow thighs, while all about it 
   

Wind shadows of the indignant desert birds. 
   

The darkness drops again but now I know 
   

That twenty centuries of stony sleep 
   

Were vexed to nightmare by a rocking cradle, 
   

And what rough beast, its hour come round at last, 
   

Slouches towards Bethlehem to be born?

 

 

EL SEGUNDO ADVENIMIENTO

 

Dando vueltas y vueltas en la espiral creciente

no puede ya el halcón oír al halconero;

todo se desmorona; el centro cede;

la anarquía se abate sobre el mundo, y por doquier

se anega el ritual de la inocencia;

los mejores están sin convicción, y los peores

llenos de apasionada intensidad.

 

Alguna revelación se aproxima;

se aproxima el Segundo Advenimiento.

¡El Segundo Advenimiento! Lo digo,

y ya una vasta imagen del Spiritus Mundi

turba mi vista; allá en las arenas del desierto

una figura con cuerpo de león y cabeza de hombre,

una mirada en blanco y despiadada como el sol,

mueve sus lentos muslos, y en rededor planean

sombras de airadas aves del desierto.

Cae la oscuridad de nuevo, mas ahora sé

 que a veinte siglos de obstinado sueño

 meció en su cuna una pesadilla,

¿y qué escabrosa bestia, llegada al fin su hora,

se arrastra a Belén para nacer?

 

ELOY FERNÁNDEZ CLEMENTE: SUS ENTREVISTAS EN RADIO POPULAR

Dentro de un par de mes, como máximo, Rolde publicará el primer tomo de las memorias de Eloy Fernández Clemente: más de 500 páginas llenas de recuerdos, de personajes, de hechos, de aventuras personales que tuvieron, de inmediato, una proyección colectiva. Muy gentilmente, Eloy me envía un fragmento de sus recuerdos como entrevistador en Radio Popular. Este asunto figura en las memorias, pero no es exactamente este el texto. Por otra parte, Eloy, un caballero que ama a Marisa Santiago y que además va al cine a enamorarse, como casi todos, me confiesa que acaba de descubrir a Elisabeth Shue. Con ellas, y con el texto, empezamos el años 2011. Abrazos para todos y feliz 2011.

 

 MIS ENTREVISTAS

 

Por Eloy FERNÁNDEZ CLEMENTE

[Recuerdos y evocaciones del oficio de periodista]

Mis horarios venían a ser las tardes/noches, ya que estaba acabando Magisterio cuando comencé, y luego estudié los dos cursos comunes y ejercí de maestro, a la vez. Además de los programas musicales citados, seguí haciendo crítica de cine en 1963, entusiasmado por el italiano, muy duro con el español salvo excepciones, matizador con las norteamericanas, fascinado por Bergman.

Pero mi trabajo principal radicó en hacer a lo largo de tres años un breve programa (brevedad con excesos tolerados casi siempre), “Nuestros invitados especiales”, en que entrevistaba cada noche a una persona. Si lograba llevarles a la emisora, mejor; incluso si podía ir grabando algunas para días difíciles; si no, había que ir por ahí cargando del tremendo magnetofón. A veces surgían antes o después de un acto, eran solicitadas por autoridades, formaban parte de un reportaje más amplio.

Mi ídolo en ese género era el aragonés Manuel del Arco, autor de quintaesenciadas entrevistas en La Vanguardia, recogidas en 1960 en Los personajes son de carne y hueso, y luego en Fuera de cámara, 1963. Como yo mismo escribí, “a veces hay que buscar y rebuscar para encontrar el personaje deseado, o para conseguir que acepte la entrevista”. Mi documentación consistía en sacar a los compañeros qué les preguntarían a unos u otros. Es curioso cómo recibían la inmensa mayoría la petición de una entrevista, amabilísimos, dispuestos, inquiriendo qué les iba a preguntar, pidiendo a veces si podían repetir algo que les había salido mal. De entre tantas, aunque a veces por las prisas o la ausencia de visitantes de fuera recurría a la habitual castañera en noviembre y todos los demás tópicos, recuerdo algunas de modo especial por unas u otras razones:

Las realizadas a dirigentes católicos: Luis Cuesta sobre el campamento de AC; el Deán Hernán Cortés; el obispo auxiliar de Valencia Rafael González Moralejo, Juan Antonio Cremades, Enrique Miret, José Ágreda sobre el bombardeo del templo del Pilar del que era capellán; el canónigo Sánchez Marqueta; el jesuita P. Acha; Manolo Pardos, sobre el Congreso internacional de la JOC; un Nuncio del Vaticano, el cardenal Bueno Monreal. Al propio Morcillo le tomé varias veces declaraciones. Una de las que anoté en mi “cinturón” fue por haber sido la primera que se le hacía antes de entrar a la ciudad, al nuevo arzobispo don Pedro Cantero Cuadrado, hasta entonces obispo de Huelva y que lo sería 13 años de Zaragoza desde 1964 a 1977. Le abordé al llegar a Cogullada, en el momento de bajar del coche para luego dirigirse a la ciudad, según la tradición, montando una burra blanca: me miró entre extrañado y enfadado por aquel atropello. Le dije, como excusa, que era de la emisora diocesana; dulcificó el gesto y entendió -era periodista titulado, de lo que hizo siempre gala-, aceptando pronunciar unas breves palabras que me supieron a importante trofeo. Así era entonces el periodismo de a pie, y así era uno.

Encuentro en el inventario que Gustavo Alares ha hecho hace poco de las élites políticas y culturales de la Zaragoza franquista, muchos nombres que traté, desde mi humilde escondrijo, a los que entrevisté y escuché muchas cosas que no voy a poder reproducir. Ya me gustaría. La mayoría de ellos me trataron con displicencia e impaciencia, y a lo sumo decían, como a todos los “chicos de la prensa”, frases como “Hola, muchacho”, “Aprieta el botón cuando quieras”, “¿Estamos grabando?”, “Anda, dime lo que me vas a preguntar”… Recuerdo especial amabilidad en Rafael Pastor Botija, que fue decano del Colegio de Abogados desde 1960 hasta más allá de 1970; el de Notarios entre 1951 y 1966, Francisco Palá Mediano, al que estudiaría años después como autor de un curioso proyecto de Estatuto de Autonomía para Aragón en 1936; el rector Cabrera, que vivía encima de los Gastón; Sinués, que moría con 70 años en enero de 1965, presidente de la CAZAR desde hacía treinta y tantos, de la Confederación de Cajas, miembro de muchos consejos (de ERZ a Radio Zaragoza); los hermanos Albareda; Ángel Escoriaza, que murió en 1964 a los 47 años; José María García Belenguer, que llegó en 1965 a Presidente honorario de la Caja; el director de la Feria de Muestras, J.M. Campos Lafuente; el marqués de la Cadena, ubicuo en el mundo social y cultural fundador de La Cadiera, académico de San Luis, de la Económica, presidente del Ateneo. Luego sería este dirigido por Luis Horno, José Giménez Aznar y Tomeo Lacrué, quizá ya con M.ª Rosario de Parada como secretaria. Otro personaje curioso era don Paco Oliver Rubio, presidente de la Academia de Medicina, profesor de Historia de la Medicina ya jubilado.

Políticos: el gobernador Pardo de Santayana, el presidente de la Diputación Antonio Zubiri, el alcalde Gómez Laguna; Pedro Rubio Tardío, presidente de los Alféreces provisionales; el general del Aire Vives Camino. Pero la que más recordaría luego, cuando el personaje fue obteniendo una nueva, tremenda, imagen de ultraconservador, fue la realizada a Blas Piñar, entonces un joven notario, tan falangista como católico, que hasta 1962 ocupó la Dirección General del Instituto de Cultura Hispánica, una plataforma importante en las aún difíciles relaciones hispanoamericanas, que distribuía becas para estudiantes de aquellas naciones en las universidades españolas. Hablamos poco antes de su famoso artículo en la Tercera del ABC, en el que con el título “Hipócritas”, hacía una dura crítica a la política exterior norteamericana, un golpe a las muy mejoradas relaciones españolas con el líder occidental, que provocó un gran escándalo y su cese fulminante, a pesar de lo cual no sólo no se alejó del franquismo sino que se iba a convertir en el guardián de sus más fascistas esencias.

Del mundo de la cultura entrevisté al crítico e historiador del cine Carlos Fernández Cuenca; a Gregorio Marañón Moya, con quien hablamos sobre su ilustre padre, fallecido hacía poco; a los pintores M. Pilar Burges y Julián Borreguero; a don Enrique Aubá sobre su fabulosa colección de quijotes editados en docenas de idiomas; a los dueños de las librerías Pórtico (Alcrudo), Libros (Bailo), Lepanto (Fernández), General (Boya) y a don Santiago Marquina (Hesperia). De la Universidad: al catedrático de origen aragonés don Amando Melón sobre el primer Congreso Nacional de Geografía, celebrado en Zaragoza; a Juan Antonio Sagardoy, subdirector del Miraflores; a los catedráticos don José Guallart, de Derecho y don Fernando Solano Costa sobre la Institución Fernando el Católico, así como a Antonio Serrano Montalvo secretario de la misma; a don José Camón Aznar, sobre Velázquez. Le entrevisté en la casa de su hermano Leonardo, por la Gran Vía; llegó muy tarde a la cita, muy cansado, con algo de asma, y me advirtió de todo ello, tumbándose en un sofá, en cuya curiosa postura respondió a todas mis preguntas, aunque era bastante tarde y le esperaban para comer. Yo estaba incómodo, sobre todo porque se estaba chafando los picos del chaqué –venía de un acto muy solemne-; pero me fui con la entrevista conseguida.

También llevé a escritores y periodistas: entre ellos a mi buena amiga Pilar Crespo, a nuestro premio Planeta Santiago Lorén; a don Ramón Celma, director de El Noticiero desde 1938 hasta 1972; y a los de Amanecer Adrián Guerra y Torrebadella; a don Ramón Salanova Mavilla, con quien hablamos de los libros que para entonces había publicado no hacía mucho: el ensayo Vía Canfranc, y una novela deliciosa, Balneario. Y cuando, a comienzos de los setenta, apareció su colectánea Temas aragoneses, y un folleto sobre Barbastro, me los envió afectuosamente. La que le hice al estupendo fotógrafo y cineasta amateur José Luis Pomarón, inició una amistad a distancia, y provocó, ay, que como deferencia suya, supongo, una foto que me hizo se pasara varios años expuesta en una columna del paseo de la Independencia.

Era muy “agradecido” el mundo del espectáculo: entrevisté al director de cine aragonés José María Forqué, como cuento en detalle en otro lugar; al autor y director teatral Mario Alvar; al actor argentino César Aller; a Luis Gimeno, director de una Compañía de Zarzuela y Ópera; a los actores Carlos Estrada, Mara Cruz, Silvana Velasco, Jorge Sánchez Candial sobre la jota; a las cantantes Soledad Miranda, Lilián de Celis, Carmen Morell (que hizo su entrada en el estudio con un traje blanco lleno de brillantes lentejuelas), el flamenco Farina (le recuerdo cincuenta años después al escuchar a su magnífico sobrino, El Cigala), infinitas reinas de fiestas de barrios o de la ciudad, presidentes o miembros de centros regionales.

En deporte: a los montañeros Alberto Rabadá, Luis Marqueta, Tomás Tomás, Gregorio Villarig; al presidente del R. Zaragoza, Faustino Ferrer; al entrenador del Delicias Antonio Moreno; al jugador Sigi. Y misioneros, maestros, pintores, médicos, músicos (Los Napoli, Los Rítmicos, Los Payadores), o, con motivo de diversos congresos médicos, eucarísticos, del pasodoble, de magia, de hispanistas franceses y de otras muchas cosas, a sus organizadores o participantes. Y al fotógrafo del caballo de cartón tras la Lonja, Francisco Cordero; el director de la Tómbola, Emilio Parra; y a los célebres Emy, Goty y Cañamón, del Circo Americano; y a otro payaso del Radio Teatro; y al canaricultor Jesús Pérez Laviña.

A veces eran una o dos preguntas a propósito de algún hecho concreto, o buscando una opinión sobre un tema en el candelero. Fue así como, con complicidad entre amigos y conocidos, grabé o llevé al estudio a Guillermo Fatás y Pepo Monserrat, el tío Juan Martín Sauras, el cura Faci, José Antonio Sánchez Gericó, el P. Muruzábal, Ynduráin, Luis García Arias (aparte las citadas grabaciones en su casa), José Antonio Páramo creo que por entonces jefe del SEU, los maestros Antonio Vera y Félix Sesma, y tantos otros.

No enfatizaré cuántas cosas se pueden aprender en esas entrevistas, aunque con frecuencia eran demasiado precipitadas. Pero a los dieciocho o veinte años, casi todo es digerido satisfactoriamente.

 

LURDES MUÑOZ ENTREVISTA A DANIEL GASCÓN EN 'EL PERIÓDICO'

LURDES MUÑOZ ENTREVISTA A DANIEL GASCÓN EN 'EL PERIÓDICO'

"Si te pones totalmente serio acabas siendo ridículo"

Daniel Gascón ultima el libro de cuentos ´La vida cotidiana´ (Aalfabia), que presentará en enero en la FNAC de Zaragoza, y en las de Madrid, Valencia y Barcelona

 

 

Por Lurdes MUÑOZ. El Periódico de Aragón

Daniel Gascón ultima los detalles de su última obra, La vida cotidiana, que presentará en la Fnac de plaza España el próximo 13 de enero. La obra es una colección de cuentos, aunque no se limita a ellos ya que también posee características de la novela fragmentada e incluso de sitcom. Gascón acaba de ser nombrado nuevo talento de Literatura del centro comercial para los meses de enero y febrero de 2011, lo que le servirá para pasear su libro por 20 ciudades diferentes: "Estoy muy feliz por el premio pero me causa una doble sensación de alegría y miedo a la vez", explica Gascón.

Gascón trabaja habitualmente como traductor, aunque acaba de estrenar su primer filme                 --junto a Jonás Trueba-- Todas las canciones hablan de mi. Sin embargo, el zaragozano confiesa que su estado natural es el de escritor. "Creo que mi medio natural es la escritura. Sin embargo me gusta mucho traducir un libro porque puede trasmitir lo que me gusta a mis amigos y conocer cómo trabajan sus textos otros escritores. El guión también es una forma de contar historias, pero ahí siempre necesito contar con un director ya que yo no soy capaz de pensar en términos de cine", indica Gascón.

El escritor reconoce que La vida cotidiana es un "libro mejor" que su primer trabajo, La edad del pavo, publicado hace ya diez años: "Se parecen bastante ya que comparten la brevedad de los relatos y la dosis de humor, pero creo que es algo normal ya que soy el mismo, aunque con diez años más". Asimismo, el zaragozano cree que intenta incluir toda su experiencia, la literatura que lee o la música que escucha. Pero si hay alguien de quien es fiel amante es del músico y escritor Leonard Cohen del que destaca su dualidad. "Es triste y divertido, y así es la vida: si te pones totalmente serio acabas siendo ridículo. Creo que yo también intento trasmitir eso".

ARGUMENTO La obra está compuesta por 14 cuentos diferentes que siguen un hilo conductor y que muestran la madurez de la vida. "Es un libro que cuenta posibles vidas y el proceso de cómo un personaje se hace mayor. Incluso diría que es una versión de lo que yo podría haber sido puesto que comparto bastantes cosas con el protagonista". El libro pasea por las calles que el propio Gascón pisa cada día. "A veces le doy una vuelta más y hago que camine por lugares donde están personajes de otras obras que me gustan", concluye.

 

JOAQUÍN BERGES ABREE UN BLOG PARA SUS DIÁLOGOS DE PIRADOS

PIRAMIENTOS DE JOAQUÍN BERGES

Garabatos de la mente. Disparates de un cerebro distraído que necesita exprearse por medio de lo absurdo y lo ridículo.

  

Qué es un piramiento

Un piramiento es un diálogo que escucha el cerebro mientras piensa en otra cosa, como uno de esos dibujos que garabateamos despreocupadamente mientras hablamos por teléfono. Siempre dos personajes, ningún texto narrativo, situaciones absurdas (http://piramientos.blogspot.com)

 

UNA MUDA

 

-Buenos días. ¿Estoy hablando con Don Recaredo Cifuentes?

-Así es.

-¿Es usted el titular de la línea telefónica?

-No, desde hace dos meses soy suplente.

-¿Cómo dice?

-La titular ahora es mi esposa. Estuve lesionado y ella aprovechó para ganarse los favores del operador y quitarme el puesto.

-En ese caso, ¿podría hablar con ella?

-No creo.

-¿No está en casa?

-Sí, pero es que es muda.

-Perdone. No comprendo.

-¿No sabe lo que es una muda?

-¿Se refiere a una camiseta y unos calzoncillos limpios?

-Exacto.

-¿Y eso que tiene que ver con su mujer?

-¿Con qué mujer?

-¿No me ha dicho que la titular de la línea era su mujer?

-Sí, lo he hecho, pero ha sido en sentido figurado.

-Sigo sin entenderlo.

-Yo tampoco entiendo la teoría de la relatividad de Einstein y no pasa nada.

-No es lo mismo.

-Claro que no es lo mismo. Einstein no sabía hablar en sentido figurado.

-¿Y usted cómo lo sabe?

-Lo supongo.

-¿Con qué base?

-Me he leído su autobiografía dos veces.

-Einstein no escribió ninguna autobiografía.

-¿Y usted cómo lo sabe?

-Porque soy licenciada en ciencias físicas y Einstein fue el objeto de mi tesis doctoral.

-¿Y qué hace usted trabajando para una compañía telefónica?

-Las salidas profesionales de la ciencia están muy mal.

-¿Qué me va a contar usted a mí, que soy un teleco?

-¿Un ingeniero de telecomunicaciones?

-Así es.

-¿Y se dedica a lo suyo o ha tenido que buscarse la vida, como yo?

-No, no, yo trabajo en lo mío. Soy el presidente de una gran compañía de telefonía.

-¿Cuál, si puede saberse?

-Telephonsa

-Oiga, que yo trabajo en Telephonsa.

-Lo sé, Mari Paz, me está usted llamado por el interfono.

-Ah, coño, perdone, Señor Presidente, como hay tantos aparatos sobre la mesa me he debido de equivocar. En realidad iba a pasarle una llamada.

-Muy bien, ¿quién me llama?

-Se trata de su mujer, pero le advierto que no se oye nada.

 

 

DANIEL GASCÓN, NUEVO TALENTO FNAC

DANIEL GASCÓN, NUEVO TALENTO FNAC

 

DANIEL GASCÓN, NUEVO TALENTO FNAC DE LITERATURA

PARA ENERO-FEBRERO DE 2011


El zaragozano Daniel Gascón, con su libro de cuentos ‘La vida cotidiana’, que será próximamente publicada por Ediciones Alfabia, ha sido elegido como NUEVO TALENTO FNAC DE LITERATURA para los meses de enero-febrero de 2011. La denominación se extiende para las 20 tiendas de Fnac España y para fnac.es.

El libro será presentado en Fnac Plaza España el jueves 13 de enero de 2011, a las 8 de la tarde. Intervendrán en el acto, además del autor, Ismael Grasa y Graciela de Torres.



Daniel Gascón (Zaragoza, 1981) estudió Filología Inglesa y Filología Hispánica. Ha publicado los libros de relatos ‘La edad del pavo’ (Xordica, 2001) y ‘El fumador pasivo’ (Xordica, 2005. El sello de Chusé Raúl Usón prepara la reedición para los primeros meses de 2011). Es coguionista de la película de Jonás Trueba ‘Todas las canciones hablan de mí’. Colabora en la revista ‘Letras libres’ y en el suplemento ‘Artes & Letras’ de Heraldo de Aragón.

Mantiene el blog danielgascon.blogia.com <http://danielgascon.blogia.com/> .



Argumento: Una exnovia aparece en el peor momento, con un banco de abdominales y la propuesta de volver juntos. Un joven escribe una carta de despedida a un amigo que se ha suicidado. Un guionista duda entre salvar a su jefe o dejarlo abandonado en la carretera. Una revisión en el dentista hace que una pareja se tambalee. Las historias de este libro tratan del aprendizaje y la pérdida, del amor y la infidelidad. Demuestran que hay algo divertido y profundamente emocionante en la vida cotidiana. Y que nada es tan perturbador como ella.

 

*La foto de Daniel es de la fotógrafa y diseñadora de joyas neozelandesa Pippi Tetley.

LIBROS INFANTILES Y JUVENILES: SUGERENCIAS, DELICIAS, JOYAS

La Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) es una auténtica fiesta de la palabra, de la ilustración, de la tipografía y de la edición. No será oro todo lo que reluce, pero hay mucho donde elegir. Propuestas para todos, novedades y a menudo, en medio de un torbellino de libros que van mucho más allá de la hojarasca, pequeñas joyas. Los autores aragoneses están ahí, en primera línea de fuego. Fernando Lalana, premio Cervantes chico, suele publicar de dos a media docena de libros por año. Daniel Nesquens lo mismo, y ahora comparece en este tiempo de regalos con la nueva entrega de su ‘Marcos Mostaza 5’ (Anaya), centrado en el final de las clases y la jubilación de la profesora Jovita, y con un libro de homenaje al circo: ‘Seis leones’, ilustrado por Alberto Gamón, un proyecto que se ha editado y difundido ampliamente en México y que ha sido impreso en China.

Para todas las edades

Míchel Suñén ha escrito la hermosa historia de ‘El Morico. La historia jamás contada’ (Delsan), ilustrada por Ignacio Ochoa: un libro delicioso y equilibrado para primeros lectores y para cualquier lector sensible. Juan Bolea firma ‘Reserva Natural de los Sotos y Galachos del Ebro. Nunca dejes de pensar en las musarañas’ (Gobierno de Aragón), que dibuja Luis Díez. Ambos narran la historia de una musaraña de ocho centímetros que cuenta cómo se vive en los galachos, quiénes frecuentan esos espacios (“Los niños son como las flores, visten el paisaje de alegría y color”, se dice), y otras pequeñas historias ecológicas. Carlos Grassa Toro es otro autor incansable; publica dos nuevos títulos: ‘El barranco’ (Thule), un cuento que narra el viaje de cinco niños al barranco en el que sus padres fallecieron en un accidente de autobús, al que ha puesto imágenes Diego Fermín, y ‘Fábulas morales’ (A buen paso), un libro para adolescentes ilustrado por Meritxell Durán que es una reescritura de las fábulas clásicas, realizada con elegancia y segundas intenciones. No podemos olvidarnos del oscense Antonio Santos, pintor, ilustrador y escultor, que publica en el nuevo sello El Jinete azul –que promueve el editor y escritor Antonio Ventura- el álbum apaisado ‘Arqueología’, que redacta, pinta e imagina la historia de un soñador que anhela construir un barco.

El sello zaragozano APILA, vinculado a la Escuela de Bellas Artes y dirigido por Edu Flores y Raquel Garrido, entre otros, sigue en la brecha con dos títulos: ‘La rana y la serpiente’ de Marta Alonso Vázquez, una alumna del centro que reflexiona sobre la amistad imposible en un cuento de origen africano sin moraleja ni final feliz, y ‘El vestido de Teodolinda’, con texto de Raquel Garrido y unas perfectas y sugerentes ilustraciones de la diseñadora Montserrat Jimeno; ambas elaboran un cuento que hace pensar en la fábula del rey desnudo en el contexto del País de las Hadas, con sus ‘marietas’ (“que son seres mágicos que a veces viven entre las teclas del ordenador de los escritores (…) y que casi siempre, casi siempre, susurran palabras, imágenes e ideas al oído de escritores, artistas o diseñadores”), sus tejedores, modistas, etc. De este libro destaca la audacia de su propuesta visual, que incorpora el universo de la moda. Cerramos esta propuesta aragonesa con la reaparición de Francisco Meléndez, que ilustra para Libros del Zorro Rojo ‘Los diarios de Adán y Eva’ de Mark Twain, en el primer centenario de su muerte.

Ecos de Picasso

En el contexto nacional hay mucho donde elegir. Los más pequeños pueden quedarse con ‘Familia’ (Kalandraka. III Premio Internacional Compostela) de Pep Bruno y Mariola Cabassa, un álbum ilustrado que indaga los secretos de la vida familiar a través de los ojos de un niño al que le encanta el circo. El Jinete Azul recupera ‘Yo las quería’ (Premio Apel-les Mestres, 1983) que cuenta la historia de una niña y la relación tan especial que tiene con sus trenzas y con su madre enferma. Y Edelvives, que presenta un suntuoso calendario de 2011 ilustrado por Rebecca Dautremer, ofrece una historia inmortal: ‘Tristán e Iseo’, de Béatrice Fontanet y Aurélia Front, una leyenda de amores imposibles del ciclo bretón que ha tenido un sinfín de entusiastas en la literatura –como John Steinbeck, Álvaro Cunqueiro, Mark Twain, Méndez Ferrín, etc.-, en el cine, en la música o en el cómic.

A Buen paso -la editorial donde publicó Daniel Nesquens, con dibujos de Sergio Lamora, su magnífico ‘Papá tatuado’- ofrece un volumen extraordinario: ‘Bombástica Naturalis. Bombastus Dulcimer’, con texto e ilustraciones de Iban Barrenetxea, que es un inventario de historias de personajes, de árboles y de plantas que desborda imaginación, música y lirismo.

Y uno de los libros más sorprendentes que han aparecido recientemente es ‘El niño que mordió a Picasso’ (Siruela) de Antony Penrose. El libro juega con algunas fotos reales y pinturas, dibujos y escultura de Picasso, a quien conoció este escritor, hijo de Ronald Penrose y Lee Miller, la gran fotógrafa, modelo de Man Ray y amante ocasional de Picasso. El libro aborda la complicidad que se estableció entre el niño y Picasso y propone un maravilloso viaje a la obra del artista malagueño. Una auténtica joya.