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Antón Castro

Escritores

'BANDA ANCHA', MICRORRELATO DE MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ

'BANDA ANCHA', MICRORRELATO DE MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ

 

 

Estos días, Miguel Ángel Muñoz está a punto de sacar un nuevo libro de relatos en la editorial Páginas de Espuma de Juan Casamayor. Esta es una de las piezas más breves. Se titula ‘Banda ancha’.

 

BANDA ANCHA

 

 

Por Miguel Ángel MUÑOZ

Primero te descargas todas las películas de Truffaut y Murnau, las que te faltaban de Hitchcock, la época mexicana de Buñuel, y la discografía completa de los Rolling y hasta los Beach Boys o Simon y Garfunkel, cosas del aburrimiento y el exceso de oferta, canciones de los sesenta y setenta, películas de asiáticos noqueándose a patadas, películas independientes, de esas que las cámaras en los cines de provincias no están preparadas para proyectar, y películas porno en versión original subtitulada. Pero pronto el disco duro se agota y tienes que llenar centenares de discos para acoger tu imparable colección. Tanto tiempo ante la pantalla del ordenador hace que llegues a preocuparte incluso por eso que los periódicos y los padres llaman la realidad, el estado de las cosas. Y se escurren las horas cliqueando enlaces, de página en página, es como salvar un río saltando de tronco en tronco, como olvidar las penas de whisky en whisky, pero te das cuenta de que no puedes olvidar nada. Al contrario, cada vez te muestras más interesado e hiperactivo, y entras en páginas alternativas, y en otras siniestras, con fondos oscuros, adornados con imágenes gore. Quisieras verlo todo, acceder a todo, y la columna de favoritos se llena de mil enlaces. Sabes ahora cosas que antes desconocías y lo de menos es la seriedad de Bergman o las canciones del último disco de Nick Cave. Eso te queda muy lejano. Te sientes como el eremita de aquella genial película de Buñuel, Simón del desierto, mirando a lo lejos desde lo alto de la columna. La verdad está de tu parte, tus pasos son conscientes, no enciendes la luz de tu habitación ni de día ni de noche, el resplandor de la pantalla es más que suficiente, no respondes a las llamadas hasta que deja de haber llamadas, ya no eres capaz de hablar en primera persona, y si todavía te quedara un rastro de la lucidez con que te diste de alta en el servicio de internet de banda ancha, avisarías a cualquier autoridad responsable para suplicarle que te impidiera entrar en esa página con la que al final has dado: la que detalla todo, la que lo explica todo, la que, ahora sí, lo dice todo.

*La foto es de Miss Aniela.

 

HUESCA: UNA CITA CON LOS BLOGS LITERARIOS

HUESCA: UNA CITA CON LOS BLOGS LITERARIOS

Mañana, a las 12.30, en el X Congreso de Periodismo Digital, compartiré mesa con dos grandes profesionales del mundo de los blogs, de la literatura y del periodismo: con José Andrés Rojo, que reemplaza a Juan Cruz, que sufrió ayer un leve ataque de estrés y de ansiedad, y con Miguel Ángel Muñoz, autor de un excelente libro, ‘El síndrome Chejov’, que ya se ha convertido en un visitado blog dedicado a los relatos, al periodismo cultural y a la entrevista con género magnífico. José Andrés Rojo es periodista, biógrafo e historiador, y es, sobre todo, un hombre inquieto que disfruta lo mismo con Tarsila de Amaral que con la belleza de Kate Winslet o con la novela rescatada, y lujuriosa, de Guillermo Cabrera Infante.

 

Cuelgo aquí esta estupenda foto: una de las más hermosas que he visto en mucho tiempo de un escritor-político como lo fue André Malraux, autor de libros como ‘La condición humana’ o ‘La esperanza’.

*La foto es de Paris Match, y pertenece a la colección de Maurice Arnoux.

ANA MARÍA NAVALES, SOBRE 'MUJERES DE PALABRA' / 3

ANA MARÍA NAVALES, SOBRE 'MUJERES DE PALABRA' / 3

En 2006, en la editorial Sial, Ana María Navales, publicó ’Mujeres de palabra: de Virginia Woolf a Nadine Gordimer’. Ésta fue la entrevisté que publiqué sobre este libro. Las respuestas fueron algo más largas, pero no las encuentro. Así apareció en 'Heraldo de Aragón'. Esta fotografía de su admirada Virginia Woolf está fechada en 1902. Virginia estuvo de luna de miel en Zaragoza, un episodio que Ana María Navales narró en varias ocasiones.

1-La escritura de mujer es uno de sus temas más queridos. De entrada, ¿existe alguna diferencia importante entre la escritura de la mujer y la de hombre?

-La escritura es un hecho individual o, al menos, la creativa tiene que serlo, si no carecería de todo interés literario.  Así que esa diferencia tiene la importancia que se derive de la originalidad propia del escritor, sea hombre o mujer.

 

2.-En el prólogo se insiste en que la mujer busca “lo más profundo del ser”, o también “la naturaleza de la mente humana”, como decía Brenan de Virginia Woolf. ¿Podría hablarse de eso que se ha dado en llamar una mirada de mujer?

- No tanto de la mujer  sino de la mirada de Virginia Wolf en concreto, después de que se despegara de la novela tradicional cuando advirtió que no le interesaban las acciones, el mundo externo, sino “el ser” íntimo de los personajes y supo que el pensamiento es simultáneo y el lenguaje sucesivo.

 

 3.- Por lo general, todas las mujeres a las que estudia en “Mujeres de palabra” se debaten entre el deseo de emancipación, el dolor y una incapacidad para asumir su condición, para situarse en la sociedad en que viven…

--Ese es el destino de casi todo ser humano, acentuado en el caso de la mujer que aspira a ser independiente, libre y sacar a flote su verdadera personalidad.

 

 

4.- Virginia Wolf es un personaje complejo y casi un paradigma de desdicha. ¿Qué cree que la impulsó al suicidio?

-No pudo luchar contra una nueva depresión.  Perdió las palabras. ¿Quién lo sabe?

 

5.-Cuentas su visita a Zaragoza, en un segundo viaje a España, cuando tenía 30 años. Y habla de lluvia y de truenos. ¿Qué significado tiene esa visita?

-Estaba de paso en su viaje de luna de miel por España,  que también transcurrió por Inglaterra.  Quizá la tormenta real fue una metáfora de la tormenta interior que sería, en más de una ocasión, su matrimonio.

 

6.-Jean Rhys parece convertirse en escritora a su pesar y además estaba siempre rodeada de gente y siempre sola. ¿Cómo se explican tantas paradojas?

-Eligió la escritura como medio de vida porque había escritores en su círculo de amistades y además tenía talento para ello. No es difícil sentirse solo entre mucha gente, sobre todo si se tiene una personalidad compleja.

 

7.-Djuna Barnes asume una frase de Peggy Guggenheim: “Me desvivía por los artistas; lo peor del caso es que los detestaba”. ¿No hay ahí, implícita, una semilla de desdicha ya?

-Y ¿quién es verdaderamente feliz?

 

8.-El caso de esta autora norteamericana es paradójico: su padre era promiscuo, su abuela pudo inclinarla al sexo incestuoso y fue casi violada con consentimiento paterno. ¿Qué relación existe entre la biografía y la escritura?

- No sólo Djuna sino, en general,  todas las escritoras de las que me ocupo en “Mujeres de palabra” no se sintieron cómodas en su condición personal y social. Son mujeres inconformistas y la escritura en ellas es el reflejo de sus vidas.  Es este inconformismo el que las une en el libro y por eso han sido elegidas y sobre todo porque representan una forma de estar en la vida y en la literatura con la que en muchos casos me identifico.

 

 9.-Anaïs Nin fue un ejemplo de independencia y rebeldía: fue la escritora de la propia sexualidad, y sin embargo no logró que el éxito le aliviase del vacío.

-Y ¿qué es el éxito? Ya dijo Borges que la gloria-que sería un éxito con mayúsculas-es una forma del olvido.

 

10.-Analiza usted varios casos de parejas: pienso en Silvia Plath y Ted Hughes, Iris Murdoch y John Bayley, Carrington y Stracchey. ¿Pueden establecerse algunas consecuencias generales de dependencia, de protección, de rivalidad?

-De dependencia en Silvia Plath, de protección en Iris Murdoch, principalmente en sus últimos años cuando enfermó de alzheimer, de amor por encima de lo humano en Carrington.  Nunca de rivalidad. 

11.-La “chica lista” Dorothy Parker fue incapaz de hallar un instante de paz. ¿Cómo debemos entender su situación, su acidez, su infelicidad?

-Como un intento de superar con sentido del humor, negro, con ironía y talento la desgracia. Ella quería ser otro Hemingway.  No lo consiguió.  Desafió al mundo y se atormentó a sí misma.  Suya es la frase “¡Díos mío, no permitas nunca que escriba como una mujer!”

 

12.-Nadine Gordimer, a la postre, parece la única mujer feliz. Es como si el compromiso le mitigase el dolor propio, esa inclinación a la autodestrucción de las demás…

12.-Acaso esta sea la verdadera “chica lista”, aunque ha tenido que superar problemas personales, como todos. Desde el exterior da la imagen de una mujer serena que vive en una casa agradable con jardín y perro. Pero tal vez no sea así...

ANA MARÍA NAVALES. A PROPÓSITO DE LA NOVELA / 2

ANA MARÍA NAVALES. A PROPÓSITO DE LA NOVELA / 2

*Recupero aquí dos entrevistas con Ana María Navales: uno con motivo de la publicación ‘La amante del mandarín’ (Sial, 2002), y otra con motivo de la publicación ‘Mujeres de palabra. De Virginia Woolf a Nadine Gordimer’ (Sial, 2006).

 

I

Diálogo a propósito de la publicación de su última novela: ‘La amante del mandarín’ (Sial, 2002), que acaba siendo una reflexión general sobre la novela.

 

-¿Por qué ha tardado en publicar 18 años una nueva novela?

-Las razones son de muchas clases. Pero no se puede olvidar que no sólo me dedico a la novela sino a otros géneros, y que he publicado en este tiempo ensayos, libros de relatos y de poemas. Se estaban haciendo, a la vez, reediciones de la novela “El laberinto del quetzal” y de “Cuentos de Bloosmbury”,  y soy partidaria, además,  de dar a los libros  un respiro para que sigan su trayectoria.

 

-¿Es “La amante del mandarín” hija de un exorcismo personal y de un laborioso proceso de creación artística?

-La literatura es siempre, de manera más o menos intensa, un exorcismo personal, y en lo personal entra también lo personal-literario, y desde luego, para mí, toda obra literaria es un laborioso proceso de creación artística, donde laborioso no es únicamente una cuestión física, que exija tiempo y concentración, sino un proceso que reclama toda tu energía vital y psíquica. No entiendo la literatura de otra manera.

 

-Uno de los temas esenciales del libro es el universo convulso de un colegio chino. ¿Qué lugar ha ocupado la enseñanza en su vida y cómo valora su experiencia como profesota?

-Durante muchos años la enseñanza formó parte de mi vida y siempre digo que lo mejor de esa experiencia fueron los alumnos. Intenté llevar al aula mi creatividad, desterrar la memoria rutinaria, fomentar una visión crítica y razonada en el alumno. Yo enseñaba literatura y, a la vez, aprendía de los estudiantes cómo iba evolucionando la vida y trataba de no quedarme anclada en ningún momento. Valoro esa experiencia como una de las que han marcado sustancialmente mi vida, que me han hecho lo que soy. Junto a la literatura, ha ocupado un lugar de primera fila.

 

-¿Cuál cree que es la huella que ha dejado en sus alumnos?

-Menos olvido, habrá de todo, supongo, porque siempre te enfrentas a un colectivo dispar y la huella no siempre podrá ser la más positiva, la que el profesor siempre desea y persigue. Yo he sido una profesora exigente y eso no es cómodo para algunos. Pero muchos alumnos y padres siguen siendo amigos, lo que para mí es una enorme satisfacción.

 

 

-La novela es también el relato de una decepción. ¿Qué le ha defraudado del mundo de la enseñanza, cuáles son los errores educativos?

-Habría que contestar con otro libro, esta vez no de ficción.  Nunca lo escribiré, pero entre los errores de la enseñanza actual hay que señalar la inútil y despilfarradora burocracia, el nivel cada vez más bajo de los contenidos educativos, perseguir el aprobado y no el aprendizaje –y en esto también tienen culpa los padres-, enseñar de un modo arcaico materias que  no siempre conectan con los intereses del alumno, porque en realidad no son interesantes para el aprendizaje de verdad, el de la vida, etc. Este  es el fondo de decepción que puede rastrearse en mi novela, aunque no sea propiamente un relato sobre el mundo educativo.

 

5.- La novela también cuenta la historia de una mujer que quiere escribir una novela sobre su colegio e indaga entre alumnos y compañeros. ¿Por qué ha elegido ese artificio narrativo? ¿Ha querido también reflexionar sobre la imposibilidad de escribir?

-Para intensificar que todo el contenido es ficción.  No creo que la reflexión sea sobre la imposibilidad de escribir, sino sobre el esfuerzo, la dificultad que entraña el intentar escribir bien, hoy que parece que “todo vale” y que cualquier simpleza se eleva a la categoría de arte.

 

6.-Escribe: “En la escritura debes ser impúdico, y hay que golpearse las heridas hasta sangrar por ellas”. ¿Es ésta su visión de la literatura?

-Es mucho más compleja. Pero si no escribes en carne viva, sale algo superficial, sin apenas interés.

 

7.-Dice un personaje: “La novela debe ser algo vivo, un texto nacido para enamorar”. ¿Es esto una reivindicación del género en un momento en que se insiste tanto en su muerte?

-No creo en la muerte de la novela, aunque sí crea que desde el “Ulises”, de Joyce,  la novela es otra cosa de lo que nos dicen los manuales. Tampoco creo en esa otra muerte, más coyuntural e inmediata, por culpa de algunos autores que se han dejado arrastrar por el marketing más salvaje y por no sé qué insanos deseos de popularidad, sin preocuparse de la calidad de su escritura. El lector es inteligente y sabe distinguir entre los productos de consumo y la  novela escrita con voluntad de estilo, que transmita, entre otras muchas cosas, una empatía moral con los personajes, lo que llamamos vida, y no se quede en simples fuegos de artificio. Esta novela siempre estará viva, a pesar de sus sepultureros.

 

8.- Da la sensación de que ha querido componer una alegoría sobre la educación.

-Lo de la enseñanza es el hilo conductor de una novela que habla de conductas humanas, de cambios sociales, del mundo de los jóvenes que, a veces, no comprendemos bien, de cómo construyen o destruyen su vida. Habla hasta del manicomio, porque a veces el mundo parece haber perdido sus faros de sensatez. La novela es una alegoría de la vida misma, pero no habla expresamente del fracaso de la enseñanza sino acaso de la necesidad urgente de una evolución, de un cambio en la metodología, no de una nueva reforma nacida en algún despacho, que de estas ya ha habido muchas, todas igual de inútiles, porque parten más de teorías que de la experiencia en el aula..

 

9.-¿Qué dificultades le generó vincular el texto con la cultura china?

-Esta fue la parte más fácil, porque tampoco he pretendido hacer un tratado de cultura china. Todo lo chino del libro hay que tomárselo como un juego, como un artificio inocente y pícaro.

 

10.- La novela también ofrece un retrato generacional, de alumnos y profesores desencantados, que viven entre el odio y la amargura.

-Yo no hablaría de odio y amargura, aunque también sean sentimientos muy reales, que se producen con más frecuencia de la deseada. Yo hablaría, sí, de desencanto. Este sentimiento sí está muy generalizado en el mundo de la docencia.

 

12.-Usted habla de asombro, originalidad, sugerencia, belleza, emoción y misterio. ¿Es eso lo que pretende transmitir en sus textos y en concreto en este libro?

-Esos conceptos son los que deberían transmitirse, entre otras muchas sensaciones, con una buena novela. No sé lo que sugerirá esta, escrita con ironía. Acaso me haya quedado sólo con el asombro y la emoción...¡quién lo sabe!  Los lectores son los que descubren estas cuestiones.

 

13.-Escritora de la lentitud, de la inspiración, del estilo, escritora que persigue la trascendencia. ¿Se siente definida así?

-Toda definición se queda estrecha. En todo caso yo no diría de lentitud,  sino reflexiva. 

 

14.- ¿Qué le parece la polvareda literaria que ha levantado lo que se ha dado en llamar, con bastante ironía y algún enojo, el “canon Ordovás”, aparecido en la revista literaria “Rolde”?

-Una polvareda, como usted la llama, absurda, pero ¡qué más da que aparezcas o no en ese “retrato de familia” y, si estás en la foto, que no sea con tu mejor sonrisa! Si Ordovás hubiera dejado claro que era “su canon”, o sea la relación de autores y libros preferidos (se puede amar incluso por los defectos), que aquello era su mirada subjetiva al entorno literario, nadie hubiera tenido nada que objetar a unas preferencias personales. Es el título el que acaso induce a engaño.

*La foto es de Miss Aniela.

ANA MARÍA NAVALES HA FALLECIDO ESTA NOCHE

ANA MARÍA NAVALES HA FALLECIDO ESTA NOCHE

Anoche, poco después de salir de ‘Heraldo’, donde estuve preparando una entrevista con Enric Juliana y otra con Pilar Martínez Barca, recibí un par de llamadas: una de Mariano Banzo, el gran periodista de sucesos y ahora el encargado de efemérides, y varias de Mariano Gállego, jefe de cierre. No me di cuenta. Esta mañana, mi hijo Diego, cuando se iba a la Universidad, me ha llamado para decirme que acababan de anunciar en la radio aque Ana María Navales se había muerto anoche en Borja. El entierro es esta tarde, en la iglesia de Santa María, a las cinco y media de la tarde. Me quedo de piedra. Sabía que estaba mal; Julio José Ordovás y Mariano Banzo me tenían al corriente. He entrevistado a Ana María Navales por extenso en varias ocasiones; en el libro ‘Veneno en la boca’ (Xordica, 1994) hay un texto muy amplio sobre su trayectoria. Lo primero que encuentro es esta nota sobre su poesía. Narradora, ensayista, poeta, dinamizadora cultural desde numerosos frentes, profesora, le rindo aquí este homenaje inicial.

 

¿Por qué este título tan sugerente: “Travesía del viento” (Calambur)?
El viento es aquí metáfora de la vida, una vida agitada, llena de acontecimientos que unas veces te permiten navegar a favor y otras en contra de ese viento, cuando las  circunstancias son difíciles.


El libro comprende 28 años de poesía, ocho poemarios...
He publicado más libros de poemas  de los que aparecen en “Travesía...”. Ya en una primera antología de mi obra poética eliminé por completo los tres primeros títulos. Este libro puede considerarse mi obra casi completa, la que hoy salvaría de los cientos de poemas escritos, lo que no quiere decir que si, dentro de unos años, algún editor me propusiera un proyecto semejante no siguiera rechazando aún más versos y, sin duda, añadiría nuevos poemas. En mi poética digo, de la mano de Peter Handke, “cuán voluminosos son ya un par de buenos versos”. Espero que esto se quede también en metáfora.


Jesús Ferrer Sola la sitúa en medio del amplio espacio que hay entre Juan Ramón y Machado.  ¿Le resulta cómodo, explícito, lo suficientemente abarcador ese lugar?

No es mala compañía para andar por el mundo poético, pero es un espacio amplio en el que caben muchos autores.


“Travesía del viento” también tiene algo de inventario. ¿Qué balance hace de su trayectoria?

Tendría que escribir una tesis doctoral. Sólo puedo decirle que, acaso, a lo largo del tiempo, siguen constantes la ironía, un sensible intelectualismo, una dominada subjetividad y, más allá de un aparente desarraigo en soledad, la poesía es para mí un camino de integración con los seres y las cosas. Podemos añadir vitalismo, intimismo, despegue de un heterodoxo surrealismo que quizá se advierta al principio de mi trayectoria.


¿Es la poesía un fuego secreto, título de su primer poemario?
Es algo incontrolable, ante lo que no cabe plantearse trucos, carpintería literaria. En el terreno de la lírica, el arrebato, el instinto, la metafísica, son acaso más evidentes que en cualquier otro género literario.


¿Qué lugar ocupan la propia biografía y la experiencia en su obra? ¿Y la imaginación?

Aparecen el escritor y sus fantasmas, como dijeran Sábato y Vargas Llosa facilitándonos el descenso a la zona oscura de nuestro espíritu. ¿La imaginación? En este caso el descenso es al magma donde conviven lo real y lo imaginario, de donde emanan los seres que pueblan nuestros mundos de ficción.


¿La poesía es también una forma de rebeldía? Dice: “Y escribo para ver que no me humillo…”

Siempre he sido rebelde. Y me he sentido una persona libre. Tanto en la poesía como en la prosa, es decir en la vida.


También existe en usted una mirada espiritual, una conexión con el misterio.

La realidad es tan compleja que a veces tenemos que recurrir al misterio para reflejarnos más exactamente. Lo espiritual, la mitología, lo fantástico acuden a nuestro auxilio para suplir la incapacidad del realismo.


Intimidad, imaginación, rebeldía. ¿Y el amor?

No seríamos poetas, ni personas, sin el equipaje del amor. Eso nos distingue de los demás seres, por eso el odio, la crueldad, la maldad nos rebajan tanto en nuestra condición humana.


Dice el prologuista que intenta crear un léxico innovador. ¿Es cierto?
Absolutamente. El lenguaje, con su continuo mal uso, sufre un desgaste que le lleva a veces a no querer decir nada, incluso a decir lo contrario de lo que debería expresar. La labor del creador es purificar el lenguaje de toda carga espúrea, devolverle su sentido originario, reinventarlo o inventarlo cuando la palabra necesaria no se encuentra o no responde ya a lo que queremos de ella.


¿Sigue teniendo proyección social la poesía?

La poesía, la lírica, siempre es algo íntimo. Cuando alcanza alguna incidencia social es que fallan los canales propios de lo social, y entonces se convierte en un sustituto, en un recurso.

(*Ana María Navales acaba de publicar en Calambur su poesía completa: ’Travesía del viento. (Poesía 1978-2005)’. Calambur, 2006. 64 páginas. Este texto se publicó en ‘Heraldo de Aragón’ en 2006. Ana María Navales fallecía anoche en Borja, me llamó Mariano Banzo -el gran redactor de sucesos y un enamorado absoluto de los idiomas- un poco después de la medianoche, pero no me percaté. Mariano Gállego me intentó localizar mientras conducía hacia Garrapinillos. Le mando desde aquí un abrazo y mi consuelo a su marido Juan Domínguez Lasierra, periodista y escritor, y los numerosos amigos de la pareja. Ana María Navales fundó proyectos como ’Albaida’, la sección de Creación Literaria, y  fue codirectora de la revista ’Turia’ durante casi 25 años. Le interesó mucho la escritura de mujer, le dedicó una novela a la pintora Julieta Always de Barbastro, y su pasión más constante fue Virginia Woolf y el fascinante círculo de Bloomsbury, al que le dedicó varios libros, entre ellos una de sus obras maestras: ’Cuentos de Bloomsbury’.)

BIOGRAFÍA LITERARIA

ANA MARIA NAVALES  nació en Zaragoza en cuya Universidad se doctoró en Filosofía y Letras y fue profesora de Literatura Hispanoamericana. Beca  March y del Ministerio de Cultura. Fundó la revista de poesía Albaida. Es directora de la revista cultural Turia, y Jefe de la Sección de Creación Literaria del Instituto de Estudios Turolenses. El gobierno de Aragón le concedió en 2001 el primer Premio del Día de  las Letras Aragonesas. Entre sus libros de poesía se encuentran Del fuego secreto (premio San Jorge), Mester de amor (accésit del Adonais), Nueva, vieja estancia (premio José Luis Hidalgo), Los labios de la luna, Los espejos de la palabra, Hallarás otro mar, Mar de fondo (1978-1998), Escrito en el silencio (1999) ,  Contro le parole ( Contra las palabras), edic. bilingüe español-italiano de Emilio Coco (Bari, 2000), Quel luengo albeggiari , 200, Write the Life (edic trilingüe inglés-español-búlgaro, Sofía, 2002 y Lo que la vida oculta (Málaga, 2004).Como narradora ha publicado  libros de  relatos como Cuentos de Bloomsbury (Edhasa,1991; Calambur 1999, Calambur 2003), traducido al búlgaro, francés y al inglés; Zacarías, rey (El fantasma de la glorieta, 1992); Tres mujeres (Huerga&Fierro, 1995) Cuentos de las dos orillas (Prames, 2001) y las novelas El regreso de Julieta Always (Bruguera, 1981), La tarde de las gaviotas (Unali, 1981), El Laberinto del quetzal, premio Antonio Camuñas 1984 ( Hiperión, 1985;  Calima, l998) y La amante del mandarín (Sial, 2002). Su libro anterior La lady y su abanico.  Acercamiento a la literatura femenina del S. XX. (De Virginia Woolf a Mary McCarthy) (Sial Ediciones, 2000),  obtuvo el  Premio Sial de Ensayo 2000. Premiada en certámenes nacionales e internacionales, traducida a numerosos idiomas, ha sido incluida en diversas antologías poéticas y, entre otras, en las antologías de narrativa española: Cuento español contemporáneo (Cátedra, Letras Hispánicas, 1993); Son cuentos. Antología del relato breve español. 1975-1993. (Espasa-Calpe, Austral, 1993), y Cuentos de este siglo. 30 narradoras españolas  contemporáneas (Lumen, Femenino Lumen, 1995). Participa en el volumen colectivo Escritores ante el espejo. Estudio de la creatividad literaria (Lumen, Palabra Crítica, 1997). Ha sido la escritora española invitada al congreso de la literatura femenina hispánica celebrado en Marruecos, Toronto (Canadá),  del 2000 y al de Guadalajara (México) 2004.

 

*Este texto, cuya última actualización corresponde a noviembre de 2004, figura en la biografía literaria de la página web de Ana María Navales: www.anamarianavales.com.

**Esta foto de Ana María Navales se la tomó su marido Juan Domínguez Lasierra, y era una de las que más le gustaban.

 

 

 

'VAIVÉN', UN CUENTO DE MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ

'VAIVÉN', UN CUENTO DE MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ

                                                                                                                                                                                                                                                              Le pido a Miguel Ángel Muñoz, autor de 'El síndrome de Chejov’, uno de sus relatos de su próximo libro. Miguel Ángel  vendrá al Congreso de Periodismo Digital de Huesca el próximo viernes. Vendrá a hablar de su blog con Juan Cruz. Yo haré de moderador.

VAIVÉN                                                                                                                                               

 

 

     Para todos los lectores del blog

 

 

 

Richard Ford era gran amigo de Carver, y compartían largas jornadas de caza. Así aprendió el viejo y astuto cuentista alcohólico a seguir la pista, a quedar al acecho, y conoció a la perfección, durante los numerosos fines de semana que compartieron,  la geometría de la espalda del joven amigo escritor. Prefería que Ford abriera el camino, y seguir su buen olfato, para encontrar los animales sin demasiado esfuerzo. Carver se sentía cansado; la rodilla derecha comenzaba a fallarle, y procuraba que el otro no advirtiera sus gestos contrariados de dolor cuando atacaba las cuestas. Siempre supo que aquel tipo escuálido y ágil, al que habían echado de su trabajo como cronista deportivo, había escrito una novela maravillosa, El periodista deportivo, que le haría famoso. Tenía la seguridad de que llegaría lejos y le emocionaba pensar en que pudiera adoptar el papel de discípulo agradecido que preserva y difunde el legado de su maestro. Pero Rock Springs, el manuscrito que Richard Ford le había entregado unos días antes y cuya lectura apasionada le había obligado a leerlo cuanto antes, como si temiera morirse de un traicionero ataque al corazón antes de acabarlo, era una colección de cuentos. Cuando lo terminó, de madrugada, sintió necesidad de emborracharse. Emocionado pero también enrabietado, se bebió una botella de whisky. Estaba bien escribir novelas. Eso siempre estaba bien. Pero si Ford quería ser su amigo, su auténtico amigo, no debería meterse en su territorio, los cuentos, y mucho menos de esa manera altiva e insultante. Escribiendo una obra maestra. Por ello, Carver pasó el día de caza escrutando sus gestos y hablando muy poco, sin atreverse a reconocerle que ese libro era digno de él, su maestro.Al final de la tarde, cuando estaban a punto de darse por vencidos, apareció el gran ciervo que llevaban buscando desde el amanecer. Unos cazadores de la zona habían hablado con Richard Ford del animal, escurridizo y enérgico, por cuya cabeza se hacían apuestas cada vez más elevadas. Ford le hizo a Carver un gesto con la mano en alto, exigiéndole silencio, y el silencio se hizo. Disparó sin dudarlo, y se relajó, con la tranquilidad del que ha hecho su trabajo a la perfección. Carver no fue capaz de reaccionar. Ni siquiera consiguió moverse cuando Richard Ford subió la ligera pendiente y llegó hasta el ciervo derribado y acarició su frente caliente con las manos ríspidas de antiguo escritor de insulsas crónicas de béisbol, y desde allí arriba le llamó para que lo acompañara en la celebración del ejemplar cazado. Carver no habría sido capaz de disparar. Estaba paralizado. Una hora después, tras atar el animal a la furgoneta y antes de que Ford accionara la llave del contacto, Carver le dijo, con su voz rugosa y áspera como la ginebra, que había terminado de leer su libro. Ford le preguntó: «¿Qué te ha parecido?». Carver le confesó que era una maravilla. Muy bueno, casi tanto como Catedral. «No digas tonterías, Ray. Sabes perfectamente lo que pienso de Catedral. Nunca lo alcanzaré.» Carver insistió y le dijo que no se preocupase. Aún le quedaba mucho tiempo por delante y pensaba devolverle el golpe. El próximo libro de cuentos que escribiría sería su mejor obra y pondría el listón muy alto a Ford, para que le costase superarle una vez más. «¡Has empezado a escribir de nuevo, ¡qué bien!», se alegró Richard Ford. «No, no te emociones, en realidad aún no he hecho nada, pero empiezo a tener ideas.» «Cuéntame», lo animó, con la furgoneta bajando las primeras cuestas. Antes de que Carver supiera qué decirle, oyeron un fuerte ruido detrás. Carver se volvió. El brusco vaivén de la furgoneta había hecho que la cabeza del ciervo se soltara del nudo que la agarraba, con cuidado para no estropearla como trofeo, y la dobló hacia abajo, golpeando con el rápido movimiento el cristal de la parte de atrás de la cabina y dibujando una insólita postura de abandono, de paz, con la lengua colgando como un anfibio viscoso que habitase el interior del ciervo y hubiese muerto con él. En los ojos del animal había una expresión que Carver intentó definir: no era rabia, ni rebelión, ni por supuesto conciencia del final. Más bien recordaba al arrepentimiento que los niños muestran después de cometer una maldad, como si el animal fuese consciente de haber dado un paso en falso, de haber cometido un error fatal, después de tantas escaramuzas, de haber jugado al escondite durante varios años con las armas de los cazadores, y eso le hubiera conducido hasta aquella furgoneta que le transportaba con brusquedad sobre la grava y los socavones, hacia el pueblo, donde su cuerpo, troceado para carne y adorno, terminaría por desaparecer. Richard Ford insistió. «¿Qué idea te ronda la cabeza?» Carver miró por la ventanilla, y contempló la visión móvil del boscaje. Le respondió como si la idea fuese vieja, como si hubiese meditado mucho en ella. Le mintió por primera vez desde que se conocían. «He pensado mucho estos días en Chéjov, en su final. ¿Crees que el día que murió había flores en su habitación?»

*Esta foto de Eva Mendes corresponde a la agencia Reuters.

 

'DESDE EL AGUA', MAÑANA JUEVES EN CÁLAMO

'DESDE EL AGUA', MAÑANA JUEVES EN CÁLAMO

12 de marzo, jueves, en Cálamo San Francisco a las 20 h.

Presentación del libro de poemas "Desde el agua" de Laura Gómez Palma, publicado por Legado Ediciones.

Junto a la autora, intervendrán Octavio Gómez Millán y Gabriel Sopeña.

LAURA GÓMEZ PALMA nació en Buenos Aires en 1970. Comenzó a estudiar música a los 14 años. Poco tiempo después esta actividad se convertiría en su profesión. Como músico, formó parte de los grupos argentinos Man Ray, Las Chicas y Suéter. En España, ha colaborado con artistas como Amaral y Coque Malla (con quien ha participado recientemente en la grabación de su útimo disco) entre otros. Desde el año 2007 es bajista de Loquillo. A pesar de escribir desde la adolescencia y haberse estrenado como letrista para canciones, su actividad poética comienza en 2005 con la publicación de Llamarse abril, (Madrid, Ediciones Vitruvio). Recientemente ha publicado desde el agua (Madrid, Legados, 2008) y forma parte del grupo de poetas que aparecerán en La República de la Imaginación, libro colectivo publicado próximamante por Legados. Reside en España desde 1997 y es autora del blog DESDE EL AGUA: http://www.lauragomezpalma.blogspot.com

SEMINARIO: DISCURSOS NARRATIVOS DE LA TRANSICIÓN

SEMINARIO: DISCURSOS NARRATIVOS DE LA TRANSICIÓN

SEMINARIO

LOS DISCURSOS NARRATIVOS DE

LA TRANSICIÓN

Universidad de Zaragoza

Institución Fernando el Católico

(18-20 de marzo de 2009)

DIRECTORES

JOSÉ LUIS CALVO CARILLA

MARÍA ÁNGELES NAVAL LÓPEZ

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La Transición española ha despertado un interés siempre renovado como uno de los acontecimientos históricos más importantes del pasado siglo. Lo fue también desde una perspectiva internacional por cuanto, como es bien conocido, el paso de la dictadura franquista a la democracia coincidía en el tiempo con las transiciones de Grecia y de Portugal y preludiaba los de cambios políticos de distintas naciones hispanoamericanas y luego en la Europa del Este. Hoy, atravesado ya el umbral del siglo XXI, sigue estando de constante actualidad como objeto recurrente de investigaciones, debates políticos, aniversarios, biografías, etc.

La riqueza y la complejidad de este momento histórico han sido fuente de diferentes discursos narrativos, desde la recuperación del yo reprimido —en forma de una creciente actividad confesional y memorialística— hasta los relatos de las víctimas, salidas de la noche de la Guerra Civil, de los campos de concentración o de las cárceles

de Franco.

Tampoco los novelistas podían permanecer ajenos al cúmulo de fenómenos que se dieron cita durante la Transición. Se hicieron eco del día a día, levantaron acta de los sobresaltos políticos y sociológicos y se aplicaron a buscar, ya que no a un “pueblo perdido”, sí a un lector individual ávido de entretenimiento o, simplemente, desorientado… Incluso algunas novelas recientes siguen todavía marcadas por la memoria de aquellos días.

El Seminario “Los discursos narrativos de la Transición” va a abordar muchas de las proyecciones narrativas de aquel momento histórico. Para ello contará con la presencia de prestigiosos especialistas quienes, desde sus diferentes perspectivas, proporcionarán en sus conferencias atractivas visiones críticas sobre los temas propuestos.

El Seminario “Los discursos narrativos de la Transición” tendrá lugar durante las tardes de los días 18, 19 y 20 de marzo y está abierto a profesores y estudiantes y a todo el público interesado.

 

PROGRAMA

Miércoles 18 de marzo

16,45. h.

Recepción de asistentes

Palabras inaugurales de D. Carlos Forcadell, Director de la Institución “Fernando el

Católico”.

17.0h.

Jordi Gracia (Universidad Autónoma de Barcelona)

La recuperación de la memoria individual en la Transición.

18.30 h.

Ramón Buckley (Universidad de Siracusa).

“La doble Transición”.

20 h.

Julián Casanova (Universidad de Zaragoza)

"Recuerdos e interpretaciones de la guerra civil y de la dictadura"

3

Jueves 19 de marzo

17.00 h.

Mesa redonda: El fin del estado de excepción en la literatura española

Moderadora:

María Ángeles Naval (Universidad de Zaragoza).

Participantes: Carlos Forcadell (Director de la Institución “Fernando el Católico”,

Universidad de Zaragoza), José-Carlos Mainer (Universidad de Zaragoza), Salvador

Clotas (Fundación “Pablo Iglesias) y Santos Sanz Villanueva (Universidad

Complutense).

18.30 h.

Manuel Rico Rego (Escritor)

La Transición en la novela de hoy

20 h.

Santos Sanz Villanueva (Universidad Complutense)

Los relatos de la Transición

Viernes 20 de marzo

18h.

Carme Riera (Universidad Autónoma de Barcelona)

La Transición en mis novelas.

19.30 h.

Salvador Clotas (Director de la Fundación “Pablo Iglesias”).

"La literatura española en 1970. Revisión 30 años después"

21h

Clausura del Seminario.

EVALUACIÓN DEL CURSO

Para la evaluación positiva del Seminario se considerarán necesarias las siguientes condiciones:

1. La asistencia a un mínimo del ochenta y cinco por ciento de los actos académicos programados

(ponencias, coloquios y mesa redonda) dará derecho a la obtención de un Diploma de asistencia

expedido por la Institución “Fernando el Católico”.

2. La asistencia a un mínimo del ochenta y cinco por ciento de los actos académicos programados

(ponencias, coloquios y mesa redonda) y la superación de la prueba de evaluación, permitirá obtener

un Diploma de la actividad con explicitación de reconocimiento académico oficial (un crédito de

libre elección), en el que constará la calificación correspondiente.

3. Tendrán derecho a la evaluación aquellos estudiantes que presenten un trabajo general sobre cada una

de las sesiones a las que hayan asistido (5 como mínimo). Estos trabajos tendrán las siguientes

características:

4. Se exigirá un resumen individual en el que se recogerán los aspectos más relevantes de cada sesión.

Se valorará positivamente la inclusión de reflexiones personales sobre los temas abordados, al menos

en alguna de las ponencias. Cada resumen deberá tener una extensión mínima de 2 páginas. En el

mismo se hará constar la firma, el nombre y los dos apellidos de la persona matriculada, así como el

título de la sesión sobre la que versa el trabajo.

5. La entrega de los trabajos deberá realizarse en la Secretaría del Departamento de Filología Española

*Isabel Carabantes, la estudiosa de Manuel Derqui, me envía esta nota y me pide difusión. Aquí está el Seminario. La foto es de uno de los grandes fotógrafos de la Transición: Alberto García-Alix, un gran narrador visual. Un poeta del lado oscuro.