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Antón Castro

Fotógrafos

"CHATARRA": PRIMERA EXPOSICIÓN DE BARREIROS / Y 2

"CHATARRA": PRIMERA EXPOSICIÓN DE BARREIROS / Y 2

Así vio David Barreiros este cementerio de tractores. Si las ruedas hablaran…

"CHATARRA": PRIMERA EXPOSICIÓN DE DAVID BARREIROS

"CHATARRA": PRIMERA EXPOSICIÓN DE DAVID BARREIROS

Este próximo miércoles, en la librería Los Portadores de Sueños, el fotógrafo, videocreador y diseñador de páginas web David Barreiros, con antepasados en Ourense, realiza su primera exposición. Se titula Chatarra y son instantáneas de viejos tractores y máquinas agrícolas que ya han caído en el olvido en medio de parajes más o menos bucólicos. Barreiros ha empleado una cámara Nikon D-80, y este solo es el principio de otros proyectos fotográficos.

 

Me envía una de sus obras, con ese barrido de nubes en el azul del cielo.

PILAR PEQUEÑO: INSTANTÁNEAS DE LA NATURALEZA

PILAR PEQUEÑO: INSTANTÁNEAS DE LA NATURALEZA

Compré ayer en Antígona un precioso catálogo de Pilar Pequeño, una poeta visual de la naturaleza, una mujer que capta con intensidad y armonía los elementos naturales: flores, ríos, paisajes, árboles. He aquí una foto suya. En ocasiones, se percibe su deuda con Karl Blosfeldt. 

*Retrato de Pilar Pequeño en 1987, realizada por su marido José Puga, que fue quien la inició en la fotografía.

MIENTRAS EMPARDECE SOBRE LAS MONTAÑAS

MIENTRAS EMPARDECE SOBRE LAS MONTAÑAS

Eduardo Viñuales es uno de esos tipos encantadores que recorren Aragón de punta a punta, con la cámara al hombro y el entusiasmo en los labios. Y ahora es aún más feliz porque ha redescubierto el amor y el placer de viajar en perfecta complicidad. Ayer estuvimos en La Algecira, Castellote, Sena, las hoces del Guadalope y Molinos. Cuando estábamos al pie del río, cuya música de agua no deja de sonar, contempló este paisaje y lo captó así, con esta magia crepuscular.

 

Aquí está la bella estampa, la luz herida del atardecer sobre el Maestrazgo.

LA FOTOGRAFÍA DE PEDRO MEYER LLEGA AL CDAN

LA FOTOGRAFÍA DE PEDRO MEYER LLEGA AL CDAN

 

Llega al CDAN de Huesca la muestra Herejías, una retrospectiva del fotógrafo mexicano Pedro Meyer.

 

Se explica así su trayectoria:

 

“Para Pedro Meyer, toda fotografía es tanto verdad como ficción, por lo que ha sido etiquetado de hereje por la ortodoxia de la fotografía documental. Esta retrospectiva, que se inaugurará a la vez en 100 museos del mundo, pretende romper los límites de una exposición fotográfica tal y como se concibe hoy. Presenta impresiones de gran formato junto a nuevos elementos tecnológicos, como galerías digitales multimedia o el uso del iPhone y el iPod para la descarga de vídeos y audio.”

 

 

II. MUJERES FOTÓGRAFAS / VICTORIA DIEHL

II. MUJERES FOTÓGRAFAS / VICTORIA DIEHL

VICTORIA DIEHL INAUGURA EL OTOÑO FOTOGRÁFICO EN GALICIA

El Festival PHotogalicia llega este año por primera vez a Vigo y lo hace con una participación muy especial: la exposición de la joven gallega Victoria Diehl (La Coruña, 1978). La muestra inaugura este otoño fotográfico en Galicia y es, además, producción propia de PHotoGalicia. La exposición muestra catorce fotografías de gran formato que repasan su trayectoria y, a la vez, avanzan su nuevo escenario artístico, sus nuevos proyectos. Cuerpos vulnerables (2007), Vida y muerte de las estatuas (2003-2004) y Vanitas (2005) son tres de las series que pueden verse en Vigo y que son buen ejemplo de sus inquietudes e influencias, desde el romanticismo a la escultura clásica. Y es que las imágenes de Diehl nos remiten a las leyendas y los mitos clásicos. Su interés por el cuerpo le conduce a una fotografía en la que el desnudo, preferiblemente femenino, va perdiendo vida y color para semejarse cada vez más a una estatua: la piel se agrieta y la superficie se cuarte como si fuera de piedra. Un trabajo, el de Diehl, que ya habíamos podido ver en la VIII Mostra Unión Fenosa de La Coruña, en el certamen de Fotografía INJUVE 2004, en Madrid o en los Encuentros Internacionales de la Imagen de Braga, Portugal. La galería Bacelos de Vigo también ha mostrado su obra con anterioridad. Para conocer mejor este trabajo, del 6 al 10 de octubre tendrá lugar en la Fundación Caixa Galicia de Vigo un ciclo de conversaciones con la artista.

 

*Tomo esta nota del blog de María G. Molina, Encuentros fotográficos. Siempre me había interesado mucho esta artista nacida en A Coruña, 1978.

 

II. MUJERES FOTÓGRAFAS / MIREIA SENTÍS

II. MUJERES FOTÓGRAFAS / MIREIA SENTÍS

[Estuve el viernes en Madrid, fui por el aire y volví por el viento, directamente de Atocha al Prado y viceversa; poco antes de subir al AVE entré un instante en la librería Central y vi el catálogo de Mireia Sentís. Lo ojeé un instante y me dije: lo compraré en Zaragoza. Luego me encontré con este estupendo artículo de José Andrés Rojo en su blog, sobre su exposición en el Círculo de Bellas Artes, que querría ir a ver. Conocía un poco el trabajo de Mireia, pero este texto me ha sentir una gran curiosidad por su obra. ]

 

El filtro de la mirada

Por José Andrés ROJO

Está el mundo, y están sus ruidos y conflictos, la larga sombra de su historia, las peripecias de sus gentes, la variedad de sus paisajes, las obras que concibieron compositores, pintores  y literatos, los misterios que exploraron los científicos. Y todo lo demás. Al otro lado, los hombres y las mujeres, que están medio mezclados con todo eso; con un pie dentro y otro fuera, como quien dice. Están ahí, tratan de entender, se comunican y celebran sus hallazgos, conforman sus propias interpretaciones de andar por casa, y de vez en cuando sufren (por no decir que lo hacen con frecuencia). Se podría formular una hipótesis y decir que el artista es aquel que de alguna manera agarra todo eso y lo fija en una obra. Como quien deja testimonio de estar viviendo, y de ir pasando por la alegría y el dolor, la duda y la furia, lo que se fue y lo que se va encontrando, lo que se descubre y se inventa. El caso es que Mireia Sentís ha repasado su historia de estos últimos 25 años y exhibe una muy completa antología de sus trabajos en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Estuve en la inauguración, así que habrán de perdonarme. De todos los momentos para ver una exposición, el peor es ése. Cuando está lleno de gente y de saludos y de charlas. Así que me subí a un trampolín y salté por encima de todas aquellas cabezas para meterme en las piezas de la artista. Y encontré una extraña cercanía, una vieja familiaridad: como si ahí estuvieran recogidas las huellas de un camino común. Pero no es sólo el camino, o los caminos, no, para nada: es también la mirada o el lugar desde donde se mira o lo que se lleva encima cuando se mira o el tiempo cuando se ha mirado, ya no sé.

Está el mundo, y bla bla bla, y está el artista que agarra, elige, tuerce, añade, fija, transforma, rompe, manipula (y bla bla bla) cuanto acontece. Hay muchas cosas en esta antología de Mireia Sentís, pero yo quisiera concentrarme en lo que ha hecho con la memoria, con el paisaje, con las historias de los lugares y las gentes, y con la relación con el otro.

La memoria está en Claustrofobia, donde ha seleccionado fragmentos del pasado y los ha aislado y los ha vuelto a colocar (uno al lado de otro) tras cortar de manera inquietante el suceso que contaban (quedan las imágenes fotográficas de unas piernas, una falda, parte de un rostro…). Al paisaje lo ha atrapado con el blanco y negro de unos paisajes vacíos, como olvidados y arrinconados, como fuera del curso de las cosas (en Castillos de Castilla) y lo ha celebrado, fijándose en espacios concretos donde los choques de colores son elocuentes y directos, llenos de vida (Haití). A las gentes y a sus peripecias remotas las ha descubierto en las esquinas de las ciudades: hay una imagen que tiene una consistencia abstracta (un trozo de lugar), y al lado la narración de lo que ocurrió allí. Y luego está la mirada al otro en su inmenso collage sobre el mundo afroamericano. Esos trozos, esos vacíos, esa abigarrada mezcla. Todo eso habla de nuestra condición con extrema precisión, y lo hace además con una desvergonzada sencillez.  

*Una de las fotos de Mireia Sentís (Barcelona, 1947).


   

 

LUISA MONLEÓN. DIÁLOGO CON LA FOTÓGRAFA

LUISA MONLEÓN. DIÁLOGO CON LA FOTÓGRAFA

Fotografía. Luisa Monleón (Zaragoza, 1979) ha sido elegida por un jurado como Nuevo Talento FNAC por su proyecto “A vueltas quietas”, que expone ahora en Zaragoza. Realizará una gira por todo el país.

 

 “Me expongo tal como soy, sin tapujos”

 

“Con la fotografía, he encontrado mi sitio”

 

“No es que quiera contar mi vida,

eso es lo que me sale de las tripas”

 

 

En la muestra “A vueltas quietas”, que expone en la FNAC de Zaragoza, hay alusiones a su infancia y adolescencia. Empecemos por ahí. ¿Cómo la cautivó la fotografía?

En mi familia y en mi entorno no había nadie que se dedicara al campo creativo. Siempre me había gustado hacer fotos, pero estaba un poco perdida. Tras unos años dando tumbos, descubrí un cartel que anunciaba cursos de fotografía y me apunté. Se despertó en mí algo diferente a todo lo que había conocido. Ahora pienso que este era mi destino.

 

Creo que estudió en la Escuela de Artes de Huesca. ¿Cómo le fue?

Se me abrió un mundo inmenso de posibilidades y de información relacionado con la fotografía, la técnica, los autores, etc. Conocí la obra de grandes fotógrafos como Alberto García Alix, Nan Goldin, Bernard Plossu…, y eso empezó a remover en mí la necesidad de investigar y de experimentar. Fue una época increíble e inolvidable. Por fin había encontrado mi sitio.

 

¿Siempre le ha preocupado la identidad, el cuento  visual de tu vida?

Al principio no tienes claro que es lo que más “encaja” contigo, pruebas una y otra vez. Poco a poco, sin darte cuenta, te vas inclinando por un tipo de fotografía. Casi siempre me dirigía hacia mi entorno, lo que me rodeaba, mi gente, yo misma. La fotografía era una herramienta que me permitía profundizar en lo que me preocupaba. Era algo terapéutico. No es que quiera contar mi vida, eso es lo que me sale de las tripas, como suele decirse.

 

Con el proyecto “A vueltas quietas”, título que toma de Samuel Beckett, se ha convertido en Nuevo Talento FNAC. ¿Qué le ha sugerido esa imagen de un hombre nihilista encerrado en su habitación?

El lenguaje encerraba un pensamiento dentro de otro, y a su vez una frase dentro de otra frase, como una espiral. Y me recordó a mi forma de hacer fotos en cómo estaba narrada la historia: en un mismo contexto, siempre alrededor y todas diferentes.

 

“A vueltas quietas” es un proyecto autobiográfico. ¿Qué aspectos le interesaban más, el desnudo del cuerpo y del alma, tal vez?

Sobre todo me interesa más el proceso para llegar a este proyecto. Son fotos que he hecho durante varios años, y que he ido almacenando con el tiempo. Formaban el conjunto de lo que soy y de mi identidad. No le doy importancia al desnudo físico, pero implica una complicidad. Para mí es más importante lo que se lee entre líneas, lo psicológico. Con este tipo de trabajo me expongo tal y como soy, sin tapujos.

 

La obra está dividida en tres partes: la primera se titula “Casa”.

La casa siempre es un refugio. En situaciones concretas puede transformarse en todo lo contrario: el escenario de cosas desagradables o de recuerdos que preferirías no haber tenido.

 

La segunda se llama “Dentro”. Y aborda la privacidad, lo íntimo.

Siempre hay algo que forma parte de nuestra intimidad y que no pertenece a los demás. Esas sensaciones me ayudan a conocerme de otra manera, y las materializo con la fotografía.

 

La tercera parte es “Alrededor”. Esos amigos o familiares, ¿no son como el coro de su vida en un color y en un encuadre especiales?

Ellos forman me ayudan a ser como soy. Forman parte de mis recuerdos y de mis experiencias, son los que me complementan; de no estar ahí, sentiría un vacío. No busco que las fotos sean más o menos bonitas, sino lo que comunican, por lo que muestran y por la atmósfera poética y onírica que tienen.

 

¿Qué supone para usted esta gira por los FNAC de España?

En un principio me da la oportunidad de que mucha gente vea mi trabajo, y además espero que me sirva para poder conseguir algo a nivel laboral o a nivel artístico.

*Esta entrevista se ha publicó ayer en Heraldo de Aragón.