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Antón Castro

RETRATO DE LUIS GARCÍA-ABRINES

RETRATO DE LUIS GARCÍA-ABRINES

 

[Hoy, en herado.es, se publica este artículo mío sobre Luis García-Abrines Calvo (Zaragoza, 1923-Conneticutt, 2016), a quien conocí en Teruel con sus hijas Linda y Alicia.]

http://www.heraldo.es/noticias/heraldo-premium/cultura-ocio/2016/05/20/muere-los-anos-luis-garcia-abrines-creador-fecundo-inabarcable-heterodoxo-870959-2091033.html#!kalooga-14969/~arte%20~vanguardias%5E0.75%20~surrealismo%5E0.56%20~Zaragoza%5E0.42%20~literatura%5E0.32

 

Adiós al ciudadano del mundo y surrealista

aragonés Luis García-Abrines

 

Antón CASTRO

Ha muerto en Estados Unidos Luis García-Abrines Calvo (Zaragoza, 1923- Conneticutt, 2016) a los 92 años de edad. Era un espíritu inquieto y transgresor, uno de los últimos surrealistas aragoneses clásicos, vinculado a los hermanos Luis y Alfonso Buñuel, este fue su maestro en el arte del collage. Era escritor, ante todo poeta, musicólogo (editó a Gaspar Sanz y a Juan del Valle y Caviedes) e intérprete de piano, profesor de literatura y amaba el teatro. Vinculado a la Peña Niké, practicó el ‘happening’ y se convertía en un actor improvisado y contador de historias que sorprendía a los compañeros de aquella tertulia.

Estudió en los Jesuitas, en el Miguel Servet y el Instituto Goya y en 1948, tras probar suerte con el piano, se licenció en Filología Románica en Madrid. Por esos años empezó a frecuentar a Alfonso Buñuel, arquitecto y artista del collage, y al grupo de Pilar Bayona (que fue su amor platónico algunos años), entre ellos el narrador de ‘Meterra’ Manuel Derqui, con quien fundaría la sociedad musical Sansueña, vinculada a la Sociedad Filarmónica de Zaragoza. Acerca del vínculo de Pilar Bayona y Luis García-Abrines, cuentan Antonio Bayona y Julián Ruiz: “De cosas de Luis García-Abrines estaba llena la casa de Pilar  Bayona. Desaparecieron el hueso de oliva tallado, la sombrerera con el interior dividido en cuadrantes, y en cada uno de ellos una escena de La boîte à joujoux’ (Debussyana), con sus muñecos, pero queda una pequeña maqueta del rincón de los pianos de la casa del Paseo de la Independencia, con una espléndida caricatura de Pilar, que hace de retrato en la pared, sus sorprendentes y provocadoras cartas, un cuadro, y más cosas”. A la vez también tendía sus lazos hacia los hermanos Miguel y José Antonio Labordeta y a los poetas del Niké, y a esa época pertenecen algunas de sus mejores y más inverosímiles anécdotas. El joven Labordeta le publicaría en el sello Orejudín su libro ‘Así sueña el poeta en sus palabras’ (1960), que sería reeditado en el año 2000 por el Gobierno de Aragón.

Acerca de Luis García-Abrines se comentaban muchas historias. Podía aparecer, se decía, en el mítico café de la calle Requeté Aragonés (hoy Cinco de marzo) con un niño extraviado y lloriqueando que había encontrado en la calle. Ildefonso-Manuel Gil, con el que coincidió en Estados Unidos, contaba que un día, en su casa, recibió a una joven –“debidamente alertada por sus dos hijas gemelas”- en un sarcófago como si fuese la reencarnación de un Drácula aragonés. “Ahora duerme con esa caja de muerto debajo de la cama”, agregaba Gil entre risas, como quien revela una travesura libresca de un buen amigo.

Luis García-Abrines, que se nacionalizó norteamericano en 1959 y llegó a ser juez de paz de New Haven, era un hombre ingenioso y libre, que cultivaba la ironía, una amable idea del sacrilegio, la escatología, el humor, la poesía y la paradoja. Madrugaba mucho para oír el canto del ruiseñor y redactas versos como este: "Una buena palabra es un poema". No podemos olvidarnos de un viaje que hizo a París entre 1951 y 1952, que le permitió saludar a algunos de los aragoneses que vivían en la ciudad como el escultor Honorio García Condoy y el pintor Fermín Aguayo, y a otros surrealistas y grandes figuras de la creación como Picasso, Pierre Boulez y Óscar Domínguez. En aquella estancia conocería a su primera mujer Margaret Jounakos, con quien se casó en 1954 y con quien tendría un hijo, David. Años después, en 1967, se casó con Marie Elle Branchini, la madre de las gemelas Linda y Alicia.

   
Profundamente culto y amante de las lenguas, escribió en inglés, francés, italiano. Quizá sea ‘Ciudadano del mundo’ (1980) el libro que mejor le define. Hay poemas, teatro, poesía visual, fogonazos eróticos, bromas y la somardería aragonesa (José Luis Cano publica ahora una monografía en la Institución Fernando el Católico sobre el humor aragonés); dedica composiciones a sus amigos: Pérez Páramo, Camilo José Cela, Jorge Guillén, Joan Miró, Luis Buñuel, al actor Vincent Price (que encarnó a Drácula y muchas obras de Edgar Allan Poe en el cine) o al gramático Fernando Lázaro Carreter. Hallamos esta perla en una composición para Alfonso Buñuel: "La poesía es una ciencia exacta // puesto que la integral de Marilyn es ella misma // y no hay poema más perfecto que una mujer cojonuda // como, por ejemplo, Gina Lollobrigida".

      A finales de los años 50 se marchó a Estados Unidos, a Yale, donde fue profesor de Literatura Española hasta su jubilación. Otro de sus libros capitales es ‘Crisicollages para Luis Buñuel(1980), que le editó con todo lujo su gran amigo el librero y editor José Alcrudo. Luis García-Abrines despliega un homenaje al realizador calandino, al surrealismo más o menos delirante y al propio collage como técnica fragmentaria que casi todo lo permite, hasta la irreverencia, la provocación, el disparate o el puro juego. García-Abrines pintó algunos cuadros, hacía muchos dibujos en sus personales cartas, como puede verse en su correspondencia con Pilar Bayona, pero el grueso de su producción es el collage, como se verá, de nuevo, en 1988 en su libro ‘Variaciones sobre la donna e mobile. Solo --de gaita-- para hombre’, que le publicó Ildefonso-Manuel Gil en un volumen de gran formato. García-Abrines elaboraba con humor y provocación una mirada sobre la misoginia a lo largo de la historia.

En la Zaragoza de la transición, en 1982, en los tiempos de Ramón Sáinz de Varanda, fue nombrado Hijo Predilecto de Zaragoza en 1982 y en el año 2000 la Diputación Provincial de Zaragoza le otorgó (no pudo venir a recogerla) la distinción Isabel de Portugal, precisamente en el año en que se celebraba el centenario de Luis Buñuel (1900-1981). Con él había recordado a Pilar Bayona (1797-1979) con inmensa ternura, como se puede leer en el disco póstumo que Plácido Serrano recuperó de la intérprete en 1980 y en los documentos del Archivo Pilar Bayona, que Antonio Bayona y Julián Gómez han cedido al Gobierno de Aragón. “Me llamó usted por teléfono. Le oía mal pero imaginé que el objeto de su llamada obedecía a comunicarme la muerte de nuestra queridísima amiga Pilar Bayona. Como buen zaragozano estuve enamorado de ella cuando tenía catorce años, y ello duró hasta los dieciocho. Después tuve una sincera amistad y admiración por su maravilloso arte. Sé que aproximadamente los mismos sentimientos ha tenido usted por ella. Que no descanse en paz en nuestro recuerdo, que siga siempre vivo”.

Que siga vivo también el recuerdo de Luis García-Abrines, el provocador, el surrealista, el artista, el profesor, el enamorado incesante de las lenguas y la música. El poeta que se sentía ciudadano del mundo.

 

*Esta foto de un joven Luis García-Abrines pertenece al Archivo Pilar Bayona que dirigen Antonio Bayona y Julián Gómez, y que acaban de ceder al Gobierno de Aragón.

HA MUERTO LUIS GARCÍA-ABRINES

HA MUERTO LUIS GARCÍA-ABRINES

HA MUERTO EL SURREALISTA LUIS GARCÍA-ABRINES

 

Ha muerto en Estados Unidos Luis García-Abrines (1923-2016), uno de los personajes más legendarios de la Peña Niké. Era profesor, poeta, artista especializado en el collage, musicólogo (editó y comentó al guitarristas Gaspar Sanz), etc. Nació en Zaragoza en 1923, estudió en los Jesuitas, residió en Madrid y en Estados Unidos, aunque siempre retornaba a Zaragoza.

Se casó con Margaret Jounakos, con quien tuvo un hijo, David, y luego con Marie Ellen Branchini, con quien fue padre de dos gemelas, Alicia y Linda, a las que trajo a Teruel a aquellas Jornadas de Surrealismo que se celebraron a finales de los 80 y principios de los años 90. Estuve en varias de ellas y él, simpático y surrealista, les mostraba a sus hijas, con inmenso orgullo, a sus amigos, entre ellos Eugenio Fernández Granell. Eran realmente guapas.

Es autor de libros muy curiosos de poesía y collage como ’Ciudadado del mundo’, ’Así sueña el profeta en sus palabras’ o ’Crisicollages’, entre otros, que le publicó su gran amigo Pepe Alcrudo. Tenía una gran amistad con Pilar Bayona y fundó con Manuel Derqui, y otros, aquella sociedad musical llamada Sansueña. Estuvo muy enamorado de la pianista (se llevaban un cuarto de siglo; se ocultaba detrás de una cortina del estudio de la calle Almagro para oírla) y con ella y con Alfonso Buñuel realizaron un viaje por Sevilla en 1943, se dieron circunstancias simpáticas: Luis amaba a Pilar; Pilar quizá amase a Alfonso y este a su vez se sentía atraído a Luis, que era más joven. O eso sugería un poco Pilar. El poeta y profesor Ildefonso-Manuel Gil era muy amigo suyo (como lo fue Luis Buñuel: ambos lloraron la muerte de Pilar Bayona, arrollada por un turismo, en el actual Paseo de la Constitución en diciembre de 1979) y, tras su regreso de Estados Unidos, se escribían a menudo; fruto de esa amistad fue la publicación en la Institución Fernando el Católico de ’Variaciones sobre La Donna è Mobile. Solo -de gaita- para hombres’ (Institución «Fernando el Católico», Zaragoza, 1988), que al poeta de ’Las colinas’ le hizo muy feliz. En 1982. Luis García-Abrines Calvo recibió la medalla de Zaragoza y en 2000 el Premio Isabel de Portugal, aunque entonces ya no vino a recogerlo.

 

*https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b4/Luis-Garc%C3%ADa-Abrines-Calvo.jpg/300px-Luis-Garc%C3%ADa-Abrines-Calvo.jpg

MARCHAMALO: UN DIÁLOGO

MARCHAMALO: UN DIÁLOGO

 

ENTREVISTA. Jesús Marchamalo. Presentaba el pasado jueves en Antígona, ’Tocar los libros’ (Fórcola), en una nueva edición revisada y ampliada.

“¿Manías? Leo mucho al sol”

“Las bibliotecas son cotillas y acaban
cometiendo alguna indiscreción”


Jesús Marchamalo (Madrid, 1960) es periodista cultural y escritor aficionado a los secretos del libro y las bibliotecas. Esta tarde, a las 20.00, en la librería Antígona, acompañado por José Luis Melero, presentará una edición revisada y aumentada de uno de sus textos más elogiados: ’Tocar los los libros’ (Fórcola)

-¿Qué le dice la palabra libro?
La palabra libro me dice muchas cosas; me dice invierno, viaje, insomnio, manta, playa, isla remota, biblioteca, Tolstoi, poesía... No creo que haya otra palabra que tenga tantos significados.

-¿Recuerda cuáles fueron los dos o tres o cuatro primeros que compró o leyó?
No, y lo siento, porque me encantaría saber cuál fue el primer libro que leí o que me regalaron. Siempre he tenido mala memoria, pero sí recuerdo aquella colección de Bruguera, Clásicos selección, creo que se llamaba, que alternaba texto y dibujos y que nos regalaban por Reyes, en los cumpleaños, y cuando estábamos enfermos. Gran parte de mis lecturas infantiles -Verne, Salgari, Stevenson- me traen el recuerdo del sabor agrio de la aspirina y el olor penetrante, mentolado, del Vicks Vaporub.

-¿De qué modo te gustan los libros? ¿Qué le gusta de ellos?
Me gusta que sean bonitos, en el sentido más amplio de la palabra, amables. Me fijo -creo que todos lo hacemos, aunque no sea de una manera consciente- en el papel, el tipo de letra, los márgenes... Creo que la tecnología nos ha hecho cobrar conciencia de esa parte táctil, de relación física que también tiene la lectura y que la enriquece.

-¿Qué quiere decir en ’Tocar los libros’? ¿Cuál es su origen?
El origen es una conferencia que di, hace años, en un congreso de profesores. Y yo diría que es una reflexión, humorística, cómplice, sobre cómo convivimos con los libros. Hablo de cómo ocupan los estantes y cómo se extienden después por el resto de la casa, y sobre las mesillas y los sillones. Hablo de las manías que tenemos al leer. Hablo del orden y del desorden, y de la suerte incomparable de ser lector.

-¿Cuántas estanterías tiene ahora en su casa y cuántos metros lineales? ¿Cuántos exlibris le han hecho ya?
No tengo ni idea, pero las estanterías, como se sabe, son siempre un bien escaso. No sé cómo es posible porque es algo que contraviene las leyes de la física, pero es sabido que en una casa siempre falta un armario, y una estantería. Exlibris tengo seguramente una docena. Desde hace años lo cambio cada navidades. Siempre hay un amigo artista generoso que me lo dibuja, y tengo exlibris de Javier Zabala, Antonio Santos, Damián Flores, José María Merino, Emilio Urberuaga... El de este año me lo ha regalado el aragonés Isidro Ferrer.

-¿Cómo cuida o mima los libros: con amor de
coleccionista, de inversor o de enamorado?
De enamorado, por supuesto. Soy mal coleccionista y, desde luego, un fatal inversor.

-¿En qué medida es fetichista?
Mucho. Creo. Me encanta el mundo de los escritores, de la literatura. Guardo fotos de escritores, dedicatorias, manuscritos originales, cartas... Así que, sí. Sí diría que soy fetichista, modestamente.

-Díganos, con sus razones, cinco libros de su biblioteca que sean decisivos o especiales para usted.
Qué difícil es siempre elegir un libro, una ciudad, una película, o cinco. Tengo un ejemplar de ’Nuevas Canciones’, de Machado, que me regalaron los libreros de Madrid, y que está firmado por él. Es uno de los libros que me gusta ver, y tocar, de vez en cuando y es maravilloso saber que es un libro que Machado tuvo también en sus manos siquiera esos segundos en que lo firmó. Tengo también una vieja edición de ’Cien años de soledad’, de Argos Vergara, ligeramente fea y cochambrosa, que leí con diecisiete años y que me dejó, entonces, deslumbrado. El año pasado mi amigo José Noriega, exquisito editor, me hizo una especie de caja de madera y cartón para que lo guardara. Elegiría también un ejemplar de las ’Poesías Completas’ de Pedro Salinas, en Aguilar, que compré en una librería de viejo, lleno de anotaciones y subrayados. Siempre me gusta encontrar en los libros rastros de otros lectores, otras lecturas. Y otro que he comprado recientemente, en la feria del libro de Recoletos, un ejemplar de ’Canciones’ de Lorca, publicado en ’Revista de Occidente’, donde lees, por ejemplo, estos versos: “¡Ay que trabajo me cuesta / quererte como te quiero! / Por tu amor me duele el aire, / el corazón y el sombrero”. Lorca siempre es una lectura deslumbrante. Este año se cumple el 80 aniversario de su asesinato, y te hace cobrar conciencia de lo que podría haber seguido viviendo, escribiendo, si no hubiera sido asesinado. No sé si he elegido los cinco o me falta alguno. Pero sí le contaré que la semana pasada estuve fuera, y me llevé el libro de Lorca sólo para tenerlo conmigo.

-Si tuviera que decir algunas manías suyas, ¿cuáles serían?
Tengo muchas, y cambiantes. Es lo que tiene visitar bibliotecas ajenas, que siempre hay alguna manía de los demás que te gusta, y que asumes. Y soy muy caprichoso con las manías. Últimamente, por ejemplo, leo mucho al sol. Tengo un banco en una plaza, aquí al lado de casa, que prácticamente he hecho mío, y que utilizo para leer.

-¿Qué manías ajenas, de escritores célebres, le han conmovido?
No sé si es una manía, pero me conmovió la historia de un libro que me contó García Montero. Una vieja edición encuadernada en tela roja, gastada, de ’Las mil mejores poesías’, de Bergua, que era de su padre y que fue donde aprendió a leer. Me contó que es un libro que no saca de casa, nunca, por miedo a que se le pueda perder.

-Me impresiona la foto del poeta cubano Gastón Baquero, exiliado en Madrid y rodeado de libros que casi lo amenazan. ¿Qué nos dice de ella? ¿Qué prefiere, el orden minucioso o el desorden tan vital?
Es una foto fantástica; los libros como un ejército invasor, amontonados en torres, muchas de ellas inestables, ocupando las mesas y los sofás, tapando las contraventanas... Es, desde luego, muy literaria. No sé si algo angustiosa también. Yo, puestos a elegir entre el orden minucioso y ese desorden un poco desnortado, no sé qué haría. Pero lo cierto es que mis libros son de esa segunda opción, del desorden vital.

-¿Qué novedades ha incorporado en esta nueva edición?
Alguna historia nueva que he ido recopilando estos años. Hablo, por ejemplo, de las cajas de libros dedicados que extravió Vila-Matas en una mudanza, de los libros, ordenados por orden cronológico de Azúa, y de aquella historia que me contaron de Guillermo Cabrera Infante: un día llegó a su casa su amigo Andy García, el actor, y viendo sus estantes atiborrados le preguntó ¿Y esto, lo has leído todo?, que es algo que nos preguntan de vez en cuando, a lo que Cabrera Infante, muy serio, fumando, le contestó: “Sí, pero tranquilo, sólo una vez”.

-Si repasara toda su biblioteca, ¿qué me diría de Jesús Marchamalo?
No tengo ni idea. Las bibliotecas, ya sabes, son muy cotillas, les encanta hablar de sus propietarios, y más tarde o más temprano acaban cometiendo alguna indiscreción.

-¿Cómo se lleva con los libros digitales?
No me llevo ni bien ni mal. Me gusta leer en papel, pero no creo que eso signifique nada. Tengo móvil (inteligente), soy de Facebook, tengo Twitter, Instagram, tablet... Y me gusta también montar en bicicleta, tirar con arco, escribir con pluma y leer libros. Creo que todo es compatible, afortunadamente, felizmente.

 

HISTORIA DE ARTELIBRE. UN DIÁLOGO

HISTORIA DE ARTELIBRE. UN DIÁLOGO

ENTREVISTA. José Enrique González, responsable de la galería virtual Artelibre

 

 

“Artelibre es arte y libertad, aunque

 nos hemos especializado en figuración”

 

 

 

El zaragozano José Enrique González es director de la galería virtual Artelibre que cumple 20 años y expone la tercera edición de ‘ModPortrait’ en Bantierra. La ganadora de este año ha sido la irlandesa Molly Judd con su obra 'Unplugged'.

 

¿Qué es la galería Artelibre? 

 Artelibre es una de las primeras galerías virtuales que existieron en Internet, llevamos ya unos 20 años trabajando por y para el arte.

 

¿Cómo se creó y con qué objetivos?

Artelibre era una idea que llevaba en mente desde hacía años antes de que existiera Internet. Solo hubo que esperar a que llegara el momento y de hecho fuimos de los primeros en subir una galería virtual. El objetivo principal era dar a conocer el mundo del arte en toda su extensión. Antes de este proyecto, o hacías como yo hice viajar mucho y recorrerte los principales museos del mundo, colecciones, etc. o prácticamente te limitabas a ver alguna exposición en concreto en tu ciudad o tu país. Activar una plataforma donde podías incluir toda la información que quisieras y que todo el mundo pudiera verla, abría un abanico muy amplio al arte y al mundo de la cultura.

 

¿Quién está detrás?

Detrás de Artelibre está principalmente una persona apasionada por la cultura, amante del arte y sobre todo del arte figurativo: José Enrique González, que yo soy, y no dejo al margen la cantidad de artistas y amigos que han colaborado y siguen colaborando desinteresadamente en este proyecto.

 

-¿Por qué solo arte figurativo?

No es cierto, Artelibre como su nombre indica es ARTE Y LIBERTAD, nosotros siempre hemos dado cabida a todo tipo de artistas que deseasen participar con nosotros, sean del estilo que sea. Sí es cierto que desde que se inició Artelibre tuvimos una idea muy clara: especializarnos, por eso creamos un apartado especial de arte figurativo y principalmente cuando hace 20 años era el arte más defenestrado que existía. El apostar por un estilo en su época más baja fue muy duro y tuvimos que remar demasiado contra corriente, pero fue nuestra apuesta y aquí estamos. Ahora parece que la figuración esta más en auge y sobre todo la calidad de artistas españoles que hay en este momento es sorprendente a nivel internacional.

 

¿Podría hacernos un breve resumen de dos o tres de sus actividades más importantes?

La actividad principal de Artelibre es promocionar artistas, darlos a conocer y reconocer su trabajo. Editamos desde hace 11 años un anuario de artistas, un libro de gran calidad, ‘Arte y Libertad’. Realizamos anualmente una de las mejores exposiciones de arte figurativo que se realiza en España, todos los años en nuestra ciudad Zaragoza: ‘Algo más que realismo…’ En 2016 cumpliremos nuestra décima edición, hemos traído a nuestra ciudad grandes artistas de la talla de Eduardo Naranjo, Richard Estes, Iman Maleki, Don Eddy, Doug Webb, Carlos Muro, tec. Y somos los organizadores del Concurso de Pintura en la Modalidad de Retrato ‘ModPortrait’.

 

¿Qué vínculo tienen ustedes como el Museo Europeo de Arte Moderno de Barcelona (MEAM)? ¿En qué les apoya? 

El vínculo que tenemos con el MEAM es un vínculo de profunda amistad y colaboración, somos entidades colaboradoras. Recuerdo nuestro primer encuentro donde el director del MEAM, José Manuel Infiesta, hijo de aragoneses, me dijo: “José Enrique llevo años disfrutando de Artelibre en la red. Dos personas que aman la figuración y coinciden en un 90% tenemos que conocernos”. Nos conocimos y, como vulgarmente se dice, no hubo más palabras. Desde ese día nuestro grado de afecto y colaboración es importante, honesto y desinteresado.

 

-¿Qué importancia tiene el premio ModPortrait, que exponen ahora en Bantierra?

ModPortrait, solo con tres ediciones, ha conseguido un reconocimiento internacional muy importante. Si algo hemos tenido siempre muy claro es la calidad. Hemos querido organizar un concurso de calidad que llegue, con una gran difusión y con unos apoyos importantes, es fundamental.
La pena es que como siempre no eres profeta en tu tierra.

 

-¿Cómo definiría ModPortrait?

Es un concurso Internacional de Pintura en la modalidad de retrato. Con unas medidas de 40x40 mínimo y 150x150 máximo, se invitan a los artistas a que realicen un retrato de una o varias figuras, donde se les tiene que ver el rostro tanto de frente o perfil. Se puede utilizar cualquier tipo de técnica y soporte. Las dos primeras ediciones fueron como una primera toma de contacto. Muchos artistas se rezagaron por aquello de mirar quién participaba y qué nivel de calidad podía haber. La calidad desde el primer día fue extraordinaria. En esta tercera edición ha habido más  artistas y más ánimo en la participación. Hay que concretar que al ser un concurso especializado marca mucho la participación. En esta tercera edición hemos tenido artistas de 37 países, por lo que hemos dado un impulso fuerte a la internacionalización.

 

¿Cuál es el tema dominante?

Al ser un concurso de retrato obviamente la figura,.

 

¿Qué relación existe entre la pintura y la fotografía?

En los últimos 10 años ha habido una explosión figurativa, sobre todo en el hiperrealismo, la entrada de la cámara digital ha revolucionado un poco el mundo del arte. Se podría ya hasta empezar a hablar del arte realista tecnológico y del realismo pictórico, como dos corrientes dentro del arte figurativo. Sí que es cierto que la fotografía está apoyando a la composición y realización de obras; de no ser así sería  prácticamente imposible su realización, pero, como todo en esta vida su uso y abuso, no es del todo adecuado. Por supuesto que estoy a favor de la fotografía en el mundo del arte, prácticamente ahora todo el mundo utiliza la fotografía en sus trabajos, hasta los que no lo reconocen la utilizan. Teniendo que los creadores son libres, mi reivindicación actual es: “Más oficio y menos tecnología, una artista tiene que expresar su alma en la obra y eso se consigue con mucho oficio”.

 

¿Qué pretende conseguir con este certamen? 

Pretendemos hacer cultura, promocionar el arte, impulsar el mundo de retrato y, sobre todo, trabajar por un certamen de calidad. Somos aragoneses y nuestro deseo es que el concurso crezca y se quede en nuestra ciudad, nuestro empeño es ese. Veremos si lo conseguimos.

 

¿Cuál es la participación aragonesa?

Todos los años hemos tenido participación aragonesa. En Aragón hay artistas de calidad y todos los años han sido seleccionados para la exposición final de las 30 mejores obras artistas aragoneses, entre ellos Pedro Antonio Perales, Carlos Carnicer, Juan Monzón y el ganador de la pasada edición, que fue Paco Lafarga. Parece anecdótico que un aragonés gane el concurso pero hay que decir que Paco Lafarga fue Mención de Honor en la primera edición y fue justo ganador de la segunda edición. Paco Lafarga está exponiendo su obra en Museo del Dibujo de Larrés y antes, por recordar algunas de sus muestras, expuso en Carolina Rojo y en Impulso Lateral, del Museo Pablo Serrano. Este año la ganadora ha sido la Irlandesa Molly Judd. Quiero destacar que el Jurado de ModPortrait lo componen 11 personas, nueve artistas de reconocido prestigio y los directores del MEAM y de Artelibre.

 

¿De qué artistas está hablando?

Artistas de la talla de Richar Estes (USA), Don Eddy (USA), Max Ferguson (Israel), Leight Behnke (USA), Zhaoming Wu (USA-China), y pintores tan conocidos entre nosotros como Golucho, Carlos Muro, Eduardo Laborda, Iris Lazaro, Luis García Mozos.

 

*En la foto, José Enrique González, fundador de Artelibre, con el pintor Antonio López.

 

 

INGRID BERGMAN EN 'STROMBOLI'

INGRID BERGMAN EN 'STROMBOLI'

Me gusta mucho esta fotografía de Ingrid Bergman. Corresponde al rodaje de 'Stromboli, tierra de Dios' de Roberto Rossellini, que se efectuó en 1949 y se estrenó al año siguiente. El fotógrafo norteamericano Gordon Parks estuvo allí. 

FOTOS DE MAXIM VAKHOVSKIY

Maxim Vakhovskiy es un fotógrafo de retratos nacido en Charlotte, Carolina del Norte. Dice: "Mi trabajo se centra principalmente, pero no en exclusivo, en el retrato de las mujeres de ascendencia africana. Siempre en busca de fotografiar personas interesantes con calma espíritu libre". He aquí una selección de sus impresionantes y cuidados retratos.

Aquí se pueden ver sus fotos: 

https://www.facebook.com/maximvakhovskiy/

 

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1. http://67.media.tumblr.com/607a3456a0a554a81033f07589bfae2d/tumblr_mutgx3fuSb1s5qs0yo4_400.jpg

2.http://66.media.tumblr.com/56b603d7e5c2a3f84076710bfa88b8ec/tumblr_mnq5rlOgom1rs3g5co1_500.jpg

3. http://66.media.tumblr.com/7921ab3c3e3db8c09d8c46ab7fcc3e02/tumblr_mn1vwbqnW11rs3g5co1_500.jpg

4. http://static1.squarespace.com/static/51e81269e4b0837812985d8d/t/52f15133e4b028d7d4c095b0/1391546683014/Maxim+Vakhovskiy.jpg

5. http://41.media.tumblr.com/b5f5a668f1d716af5663c6afd5da6e5e/tumblr_mnrp7mPzsT1rs3g5co1_500.jpg

6. https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/b8/0d/66/b80d6649e8728d03c37305098876d319.jpg

7. http://40.media.tumblr.com/f7ae2d66adfb83177a8a90ae9643b9be/tumblr_nfndw8cLLd1rs3g5co1_500.jpg

JORGE APARICIO, UN DIÁLOGO

JORGE APARICIO, UN DIÁLOGO

ENTREVISTA. Jorge Aparicio. Director de Cine. Estrena ‘El Morico’, que presentó y proyectó hace unos días en el Teatro de las Esquinas. 

 

“La historia más bonita para

contar es la del Morico”

 

 

Antón CASTRO / Zaragoza

¿Quién es el Morico y cómo llegó a Zaragoza?

El Morico, según la leyenda, es un personaje cubano del que se desconoce su verdadero nombre. Tuvo una infancia difícil, amó a su madre, ejerció diversos oficios, entre ellos el de mozo de cuadras para el Conde de la Viñaza, quien lo trajo a Zaragoza. Se cuenta que fue la primera persona de color que se vio en esta ciudad, y como por aquellos entonces se les denominaba “moros” a todos ellos, pues se quedó con el apodo de Morico entre toda las personas que lo conocieron.

 

-¿Cómo pasó a la comparsa de Gigantes y Cabezudos?

Fue un personaje muy conocido y entrañable en la ciudad, por lo que pronto se decidió incorporarlo a la Comparsa, para su recuerdo.

 

-¿Por qué le ha interesado su historia? 

Todo comenzó porque llegaban personajes aragoneses a la pantalla, Ángel Sanz Briz, Segundo de Chomón, Eduardo Ducay, Mariano Orbés, el Bandido Cucaracha, Mosen Bruno, Félix Romeo… Yo quería tener el mío.  Aparte de Labordeta, mi aragonés más ilustre, rebuscando en mi infancia encontré a los Cabezudos. De pequeño me gustaba el Boticario, pero leyendo las breves leyendas de cada uno la más bonita para contar era la del Morico. Y además es uno de los más queridos de todos los zaragozanos.

 

¿Qué le debes a los trabajos de Míchel Suñén e Ignacio Ochoa, en la editorial Delsan?

Casi todo. Michel Suñén e Ignacio Ochoa han contado e ilustrado su visión de los Cabezudos de una manera estupenda. Los han acercado a la ciudadanía, haciendo ver que son parte de nuestro patrimonio. También la empresa Zagazudos lo está consiguiendo: ha creado unos muñecos irrompibles para que los niños puedan jugar y aprender con ellos.

 

¿Cómo se ha planteado el guion?

El cine es ficción, lo que se plantea no tiene porque ser verdad. Si había que contar la leyenda, yo quería que la contara el propio Morico. Se me ocurrió que acudiendo a la consulta de un psiquiatra podría ser la mejor manera. El propio Morico le plantea al doctor la retirada de la comparsa... Ya sabemos que al Morico le gusta todo menos ir a trabajar.

 

¿Por qué ha querido registrar el guion en Los Ángeles? ¿Qué hacía usted por allí?

El registro del guion en Los Ángeles se debió a que estaba allí cursando el primer Campus L. A. en compañía de la guionista montisonense, afincada allí, Marisé Samitier y el presidente de ACA José Ángel Delgado. Allí se encuentran los guiones de las películas históricas de cine, series y programas de televisión, y que este guión esté allí, junto a ellos, es una satisfacción para mí.

 

¿Qué diferencia hay entre el guion de un corto y un largo?

Para mi es básicamente la estructura, lo que quieres contar, pienso que en un corto tienes que ir al grano y en el caso del largo puedes ir haciendo pausas o historias paralelas o subtramas.

 

Recuérdenos el equipo...

El equipo técnico es prácticamente el mismo de años anteriores, porque trabajo siempre con las mismas personas, que seguimos contando con esa confianza mutua, como las maquilladoras Amanda Domingo y Miriam Zapata, la directora de arte Ainhoa Sánchez, el operador de cámara Roberto Torrado, Jesús Marco Murillo como ayudante de dirección. El guion corrió a cargo de mi padre Manuel Aparicio y de los Hermanos Carcoma. Hay más familiares en el proyecto, como Jesús Aparicio (música y sonidos) y Silvia Aparicio (fotografía), por eso ya hay quién nos llaman Los Coppola. La producción ejecutiva corrió a cargo de Impacto Producciones y la asociada de Cosmos Fans. En cuanto a la interpretación está el propio Morico de verdad, Domingo Carrillo, Alfredo Abadía, al que descubrí por su gran papel de ‘Marx en el Soho’, y las actrices aragonesas Ana Pavía y Ana Esteban. Completa el reparto el niño Marcos González. Las localizaciones fueron la consulta real de un psiquiatra amigo y un domicilio particular de otros amigos.

 

¿Qué podría pasar si un día de verdad el Morico se pone malo y abandona su puesto?

Causaría una gran conmoción para Zaragoza y un gran debate, como el de la cigarrera de si lleva el cigarro o no. Es un personaje muy querido, pero como personaje, podría abandonar su puesto. También hay que destacar la labor de Domingo Carrillo que lleva 31 años dentro de él y su trabajo durante tantos años ha hecho que su personaje crezca en vitalidad. Domingo es una persona a descubrir.

 

¿Qué tipo de cine le interesa, quiénes son sus directores favoritos? ¿Puede decirnos también tres películas que le emocionen?

Me gusta el cine de todo tipo. Mis películas favoritas son ‘Cadena Perpetua’, ‘La Naranja Mecánica’ y ‘El Guateque’; y mis directores son Steven Spielberg, Stanley Kubrick y Billy Wilder.

 

 

¿Qué está pasando en el cine aragonés?

Este año pasado ha habido mucha producción, sobre todo en largometrajes, pero creo que tiene que haber más industria como en todo el cine español, darle más difusión a todo lo que se hace. Sin duda, ‘La Novia’ ha sido lo mejor que habido en años junto el corto ‘Os Meninhos do rio’, de Javier Macipe, y los interesantes documentales de ‘La encrucijada de Ángel Sanz Briz’,  ‘El viaje de las Reinas’ o ‘Tras Nazarín’. 

 

¿Cómo sueña su carrera?

Seguir el camino. Me gustaría hacer algo más grande en Los Ángeles, dirigir a algún actor conocido y probar con el documental. Ya tengo alguna cosa pensada.

 

 

ELOY FERNÁNDEZ CLEMENTE LEE 'EL MUSGO DEL BOSQUE' (PUZ)

Siempre es un gran año para Antón Castro

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Antón, que acaba de editar un soberbio extra sobre Cervantes de su premiado suplemento literario del Heraldo, A&L, y de sacar un gran libro, Los Sitios, con fotografías de Andrés Ferrer (su densa lectura nos llevará a otra reseña, en breve), ha publicado en las Prensas Universitarias de Zaragoza un primoroso libro,El musgo del bosque, en que mezcla recuerdos y sueños, poemas y ensayos biográficos, rumores de viento y de personas. Muchas cosas nos llaman la atención en este libro de madurez, que recolecta escritos dispersos durante años:

“Un poeta se alimenta de recuerdos”, nos dice. También de alusiones musicales (he buscado de inmediato, mi incultura musical es enorme, y he escuchado a King Crimson y Eyes wide open…). Y he casi visto esa “loca del bosque” que muestra una Rosalía de Castro que perdió la cabeza; y a seguido, Amancio Prada, el trovador de las neblinas y las espigas.

Canta a su primera radio, “un arsenal de sonidos, de músicas del mundo, de voces envolventes”. A un amor inesperado, quizá soñado de tan hermoso. A los álbumes de fotos, el cine y la cercana y temblorosa prima en la penumbra, que “desordena y paraliza el deseo”. A esos fotógrafos, quizá Leopoldo Pomés, “que van más allá de la luz, alquimistas de la imagen, calígrafos del aire”.

Trata de muchas gentes que conoció, leyó, entrevistó, amistó: de García Pavón a Torrente Ballester, en unos deliciosos encuentros; José Hierro que, como Baudelaire, cree en la ebriedad de la poesía; Gabriel Celaya, “paladín de la metáfora” y su musa cotidiana, Amparitxu. Recuerda su viejo gusto por Mercè Rodoreda, devorada en cualquier sitio, a la que homenajearía llamando Aloma a la hija recién llegada, como uno de sus personajes. La “Razón de amor” de Salinas, evocada al encontrar el definitivo, de la compañera para siempre.

Se siente “el hombre más impertinente e inoportuno del mundo”. Y cree en “un mundo de mujeres bonitas y de obreros rebeldes donde todos seríamos irremediablemente libres”. Y hace también alusiones muy cercanas, como la del pintor aragonés Pascual Blanco, “rodeado de tórculos y planchas, entregado a la materia”, o los caminos paralelos de Eduardo Laborda e Iris Lázaro. En fin, comparecen el deslumbramiento ante Rembrandt en el Prado, un Moscú en un viaje inesperado, con toda su enorme carga cultural. O la fascinación de un último concierto en el Maestrazgo, emocionante recuerdo de José Antonio Labordeta.

Un libro para disfrutar, pensar, sentir. Un nuevo paso, en esta gran literatura por entregas que es la obra, ya ingente, de nuestro tan querido y admirado amigo.

 

*En la foto, la actriz Edwige Fenech que aparece en 'La isla del cine'. La tomo de aquí: http://images2.corriereobjects.it/methode_image/2013/12/24/Spettacoli/Foto%20Gallery/07spe10f1-068_MGzoom.jpg?v=20131226163925