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Antón Castro

'LO GORRORROI' DE USÓN & IRIGARAY

'LO GORRORROI' DE USÓN & IRIGARAY

[Escribe Saúl M. Irigaray] Estimados amigos, en Garabato Books ya llevamos cinco años editando libros ilustrados, aunque el primero fue como autor, no como editorial, así que este 2016 celebramos nuestro "Casi 5º Aniversario". Por ello, vamos a editar dos libros durante este año.

El primero ya está listo, 'Lo gorrorroi', con texto de Chusé Raúl Usón e ilustraciones de un servidor. Una fantástica historia sobre un diminuto habitante del valle de Bielsa que tendrá que emprender un singular viaje, el del exilio a Francia a causa de la Bolsa de Bielsa.

El segundo libro ya está en preparación y se publicará en otoño, y por supuesto será otra historia aragonesa.

Es un placer invitaros a la presentación de 'Lo gorrorroi' el sábado 9 de abril a las 12:30h en la librería El armadillo ilustrado de Zaragoza.

Contaremos con la presencia de los autores, hablaremos del valle de Bielsa y del libro, y para acabar contaremos el cuento a peques y adultos. Os esperamos. Saúl.

ISMAEL GRASA HABLA DE 'UNA ILUSIÓN'

ISMAEL GRASA HABLA DE 'UNA ILUSIÓN'

ENTREVISTA. Ismael Grasa. Escritor. Publica en Xordica ‘Una ilusión’.

 

 

“Soy un gran defensor de las convenciones,

pero cuando se llega a ellas desde la libertad”

 

Fotografía: Javier Broto. Heraldo de Aragón*

 

Ismael Grasa (Huesca, 1968) presentaba el pasado, en compañía de Ignacio Martínez de Pisón, su nuevo libro: ‘Una ilusión’, un libro autobiográfico en el que narra aspectos su infancia, su pertenencia durante tres años al Opus Dei, su estancia en China, su vida en Madrid cuando se abría camino como joven escritor o la importancia de la amistad. El libro lleva una estupenda portada de José Luis Cano.

-¿Qué le ha llevado a escribir una autobiografía o una memorias fragmentarias como ‘Una ilusión’ (Xordica)?

 Más que una autobiografía o unas memorias –no tengo ni la edad ni la posición para algo así– diría que es un libro compuesto de episodios autobiográficos. Mi editor, Chusé Raúl Usón, me ayudó a descubrir el sentido que estaba latente en ese conjunto de páginas.

 

- “El caso es que aquella nave de cartulina pudo haber sido para mí la de la Muerte”, confiesa en las primeras páginas. Podríamos decir que vive usted de milagro. ¿Qué reflexión le merece esa anécdota o el peso del azar en su vida?

Fue un accidente doméstico con un enchufe, cuando trataba de concebir una nave espacial. El episodio quiere tener una carga metafórica sobre el país y sobre cómo mirábamos a Estados Unidos y su cine. Digo allí que a los norteamericanos la ciencia ficción les trasladaba a otros mundos, mientras que a nosotros nos trasladaba a Norteamérica.

 

-¿De qué ha dependido la elección de los temas o capítulos: de la existencia de un cuaderno previo, como insinúa, de la casualidad, quizá de que quería ajustar cuentas o recordar algo de su pasado?

Si hay ajustes de cuentas es conmigo mismo.

 

-Se recuerda desde los trece años queriendo huir. ¿De qué huía? ¿Cree que ha parado de hacerlo?

Uno no acaba de parar nunca. Pero entonces huía de una vida previsible, estrecha o convencional. Soy un gran defensor de las convenciones, pero cuando se llega a ellas desde la libertad.

 

-¿Qué ha significado la etapa del Opus Dei en su vida? ¿Qué le dio, qué le quitó, en qué medida se siente extranjero de su propia vida?

Durante años más o menos lo ocultaba, luego me daba igual que se conociese esa etapa de mi vida, y, por fin, he querido escribir sobre ella. Realmente uno de los temas del libro es la diferencia que hay entre el proselitismo y la verdadera amistad.

 

Dice que era oyente, silencioso, y que hay un momento en que da el paso siguiente: opina. ¿Cómo se produjo esa mudanza?

 Se produjo cuando pasé a tener pareja y se murieron algunos de mis amigos.

 

-Desmonta algunos mitos. Por ejemplo, asegura que el oficio de escribir no tiene que ver tanto con la soledad como con el hecho de haber visto escribir, con la compañía… ¿Quién le marcó, quién le señaló el camino?

Quizá yo no hubiese sido escritor si en Madrid no llego a compartir piso por azar con un escritor, Juan Gracia Armendáriz. Pero donde creo haber aprendido más sobre escritura es en Zaragoza y junto a Félix Romeo, a quien le dedico el último capítulo del libro, titulado ‘Una ilusión’.

 

Hay un momento en que habla de la importancia de Paco Umbral en su formación. Llegó a hablar con él por teléfono. ¿Cómo fue eso?

Llamaba a nuestra casa porque Gracia Armendáriz hacía una tesis doctoral sobre él. Por eso había libros suyos por todas las habitaciones. El caso es que a día de hoy no he perdido el respeto a Umbral.

 

-Había publicado ’Días en China’, pero aquí vuelve a narrar ese período y tiene algo de realismo mágico o de humor constante y contenido. ¿Qué le enseñó China? ¿Fue allí donde percibió la importancia de la libertad de manera especial?

 Escribí una novela inspirada en mi año en China, ‘Días en China’, que se publicó en Anagrama, y ahora me apetecía reescribirla en clave autobiográfica abordando lo que evité entonces: el romance amoroso y la cuestión política.

 

-Una de las cosas que llama la atención en el libro son las casas: los pisos donde vive, en Madrid, en China, sus casas en Zaragoza, la casa de Maria Kusche en Málaga, la casa familiar de Blecua… ¿Cómo definiría tu relación con ellas? ¿No sé si ha tenido en la cabeza el ’Diario de invierno’ de Paul Auster, donde hace un inventario de las suyas?

 Sí, tiene razón, más que una autobiografía he hecho un inventario de casas. Los escritores no sólo vivimos en ellas, sino que escribimos en ellas. Quizá esto tenga que ver.

 

-Si las casas son importantes, no lo son menos las ciudades. ¿En qué medida ’Una ilusión’ es una autobiografía con ciudades o con espacios?

Creo que nunca he escrito nada que suceda en un espacio ideal o inconcreto. Y no sólo es por falta de imaginación, sino porque mis libros o relatos quieren ser un modo de celebrar ciudades concretas, lugares que han sido importantes para mí. La ciudad es un espacio de liberación.

 

-Otro tema capital es la amistad. ¿Qué le sugiere esa palabra?

Sin los amigos que tengo y que he tenido sería mucho peor de lo que soy. Siempre se habla de la labor del escritor como una tarea solitaria, cuando realmente es algo más compartido de lo que parece. Es un clima, un tipo de conversación, lo que lleva a que haya escritores.

 

¿Qué han supuesto en su vida amistades como José Angel García ‘Chimi’, director del ‘Siete de Aragón’, Pepe Cerdá, Javier Tomeo o Félix Romeo?

De todos ellos hablo en el libro. Con Chimi me inicié en el periodismo, como luego con Genoveva Crespo, aquí en HERALDO; con Cerdá aprendí de pintura, que es lo mismo que decir que aprendí de la vida; Tomeo fue una especie de segundo padre, de quien aprendí el poder alegórico y esencial de la narración; y Félix Romeo ha sido la mente y el corazón más impresionantes con que he dado.

 

Dice: “Nuestra única obligación en el fondo es vivir un poco, no resistirse a que sucedan ciertas cosas, cierta clase de movimiento”. ¿En qué consiste vivir para usted?

Eso de la vida como movimiento es muy aristotélico. Es algo que sucede en el tiempo –que es la medida del cambio, etcétera–. Lo platónico, en cambio, es apuntar hacia la quietud mística y el desprecio por lo terrenal. Lo platónico es en el libro lo satánico. En fin, lo que quiero decir es que por más que a veces no veamos el sentido de las cosas, hay que vencer la tentación de apartarse del mundo.

 

Hay una reflexión un poco a contracorriente sobre la lectura. Declara que leer no es fácil, que exige esfuerzo, incluso una posición física… ¿Es así?

Hay cosas para las que nunca hay tiempo, como es leer o escribir. Leemos o escribimos porque decidimos dejar de hacer otras cosas o de estar con otras personas. Y no eso no siempre es sencillo. Por otra parte, no todo lo que leemos es lectura, ni todo lo que escribimos escritura, en el sentido de que tenga algo de sustancial o transformador.

 

La historiadora del arte Maria Kusche le dice en Málaga, pensando en su amiga la poeta Sol Acín, “¡Cómo sois los aragoneses!”, en alusión al carácter soñador y dado a la elucubración de los aragoneses... Y en otro lugar, a propósito de su relación con Tomeo, alude a la contención, al pudor aragonés… ¿Qué ha aprendido de los aragoneses en su vida y en la redacción del libro?

Hay una parte de lo aragonés que me atrae, y otra que no: la que sí, su tradición racionalista, legalista, pedagógica y universal; la que no me atrae, la reaccionaria, es la que se desentiende de hacer de esta parte del mundo un espacio bello y donde vivir plenamente.

 

*Esta entrevista apareció, en versión resumida, en Heraldo de Aragón y esta versión, más larga, ayer por la noche en Heraldo.es.

LEONARDO CANO, UN DIÁLOGO

LEONARDO CANO, UN DIÁLOGO

[Este texto aparecía ayer en Heraldo.es. La foto del autor es del colectivo LA MANO ROBADA]

ENTREVISTA. Leonardo Cano. Escritor. Publica la novela ’La edad media’ (Candaya)

 

 

El sistema judicial español da para varias novelas”

Mi novela muestra una realidad cruda y desalmada”

 

Leonardo Cano (Murcia, 1977), Licenciado en Derecho y Máster en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, publica su primera novela y está logrando lo que sueña cualquier autor: conquistar lectores, cosechar buenas críticas y suscitar interés. Presenta su novela en Antígona en diálogo con el escritor, librero y gestor cultural Ángel Gracia.

 

-¿De dónde viene Leonardo Cano, que aparece como una exhalación, con fuerza y osadía?

De mi casa, en Murcia. De muchas lecturas en una habitación abarrotada de libros, de unos primeros poemas y relatos, de algún premio, de mucho tiempo de escritura para mí y para otros y de varias novelas en la cabeza, postergadas por trabajo y vida, hasta ahora.

 

-¿Qué le debe a Mario Vargas Llosa, del que tanto se habla estos días y al que tanto se cita al hablar de ‘La edad media’?

Le debo la sensación, durante los primeros años de escritura, de haber encontrado un maestro; porque, con el tiempo, uno se da cuenta de que puede sentirse así: un discípulo de alguien al que no conoce ni conocerá nunca, pero al que ha leído en sus novelas, en sus ensayos literarios y al que también ha seguido en sus conferencias con atención. Cuando le dieron el Nobel, me alegré como si se lo dieran a alguien de mi familia.

 

-¿Qué le pasó por la cabeza, cómo fue cristalizando esta novela, de qué ideas, imágenes y obsesiones ha partido?

Sobre todo, partí de una profunda verdad: la de las pequeñas ambiciones que todos tenemos en la vida y que, irremediablemente, acaban por verse desbaratadas. Me atraen los libros en los que el autor nos enfrenta con nuestros miedos e incertidumbres, y quería plasmar los que cualquiera puede tener a no conseguir lo que había planeado para sí mismo (o los que otros habían trazado para él).

 

 

-¿Por qué tres historias, cómo quería enlazarlas y hacer un todo?

Porque el tema necesitaba de un planteamiento complejo, de varios tiempos (el pasado en el colegio privado y elitista, el presente una vez que se ha accedido al mundo laboral y el interludio que presenta el plano de la pareja estable), y ese tríptico parecía indispensable para dotarlo de vida.

 

 

-Antes de entrar en cada una de ellas, hablemos de algo en lo que se insiste mucho al hablar de ‘La edad media’: el estilo, el lenguaje, la fuerza poética, nada convencional, el sello mismo de muchos poetas… ¿Qué buscaba, cómo ha construido su lenguaje, desde qué premisas?

En todo momento intenté buscar una consonancia entre el fondo y la forma, de tal manera que la forma en que se contaba, el narrador o el tono influyeran en la narración, le concedieran un sentido y fueran personaje y caracterización del argumento. De ahí esos tres narradores singulares y disímiles: un “nosotros” que resumiera el clasismo y el salvajismo de la época estudiantil; el punto de vista objetivo, burocrático, de la parte de la oficina judicial; y el chat de la relación sentimental a distancia.

 

-¿Qué sucede en un colegio tan exigente como el suyo?

Sucede que, desde luego, un colegio privado de curas no parece un “locus amoenus”, ese lugar, idealizado por libros como “Yo fui a EGB”, al que volver. En mi caso, recuerdo pasármelo muy bien, y mis mejores amigos continúan siendo los que hice entonces, pero, a todas luces, un lugar integrado por 1.500 colegiales y adolescentes constituye una pequeña sociedad, una “polis” armada con disciplina, pero que contiene también muchos defectos y transgresiones, y en la que conviene estar alerta.

 

 

-Esa primera parte también es la crónica de una amistad con música. ¿Qué significan ambas en su formación, en su manera de ver la vida?

Durante esos años 90 del grunge, la amistad se forjaba en torno a grupos como Pearl Jam, Nirvana o Blind Melon, como ahora puede que se haga alrededor de textos en Facebook o en Twitter, de videos en Snapchat o Periscope. Algunas canciones de entonces llegaron a emocionarnos más que la vida.

 

-¿Qué es más necesaria para crecer la música o la decepción? ¿Qué grupos le han marcado a usted?

Se crece a través de la derrota, pero también de los logros. Somos, imagino, el resultado de un proceso de ensayo y error a lo largo del tiempo. Los grupos que me marcaron son los de la novela y muchos otros (Led Zeppelin, The Doors, Radiohead, Bjork...). Los errores musicales en la vida sólo se pagan con olvido.

 

-La segunda historia tiene que ver, también, con la frustración. ¿Por qué tiene esa mirada tan crítica sobre la justicia?

El sistema judicial español da para varias novelas. Y a nadie se le escapa que es un sistema arcaico, anquilosado y al que urge modernizar y dotarlo de una gran cantidad de medios físicos, humanos y tecnológicos. A nadie, al menos, que se haya visto obligado a caer por allí.

 

-Desde dentro, ¿qué significa ser funcionario de justicia? ¿Es real ese modelo marcial, tan intolerante y jerárquico?

Es tan real como en cualquier otro trabajo de oficina o empresa. Si bien la posición casi endiosada de algunos jueces favorece en mayor medida ese absolutismoSin embargo, lo que quería contar era algo más extendido: las dinámicas de poder que se dan en cualquier trabajo entre jefes y subalternos y el sometimiento de cualquier trabajador a ellas.

 

-La tercera historia es una historia de amor con sordina. O con ralentí… ¿Qué ha querido probar?

Quería mostrar una relación convencional, a distancia y a través de un chat, casi de manera impúdica. Intenté que pareciese tan inquietante y obsceno como leer los mensajes de whatsapp de alguien al que le hubiéramos robado el móvil. Y que en ellos se pudiera encontrar una verdadera historia.

 

 

-No sé si ha querido hablar del distanciamiento brechtiano con el chat de fondo…

Quizás sí apelar al extrañamiento en un principio, con los primeros capítulos, para pasar a involucrar al lector en una historia de amor más parecida a cualquiera de las que todos tenemos de lo que en un principio se pudiera pensar.

 

-¿Cómo es el amor virtual, el amor a través de las redes? El poeta,San Juan de la Cruz, decía que “la dolencia de amor no se cura sino con la presencia y la figura”?

Y lo decía con razón. La distancia es un arma cargada de infortunio. Pocas relaciones son las que consiguen superarla e, incluso éstas, quedan señaladas de por vida.

 

-¿Se siente un extranjero en el mundo? ¿Iría de eso, en realidad, su novela, del extrañamiento general?

Hoy me gusta la vida mucho menos, pero siempre me gusta vivir: ya lo decía”, aseguraba el poeta peruano César Vallejo. Y yo, como todo el mundo, también tengo mis días. La novela en verdad muestra una realidad cruda y, a veces, desalmada. Si es insólita o acostumbrada, queda deliberadamente a gusto del lector.

 

-¿Cómo ha influido la crisis en su novela?

De manera decisiva, seguramente. Las aspiraciones desbaratadas, los anhelos que tarde o temprano se empeñan en quedar frustrados pertenecen, seguramente, a la historia del ser humano. Pero la crisis ha venido a potenciar su devastación y a provocar en gran parte la escritura de este libro.

  

-¿Cómo sueña o se imagina su carrera, por dónde querría avanzar?

Sueño, como le leí a Christopher Hitchens, con llegar a poder escribir durante todo el día con la seguridad de que por la noche disfrutaré de compañía interesante. Una sólida carrera, con libros que la gente pueda recordar durante años, no me parecería tampoco una fatalidad.

  

-¿A qué autores españoles, jóvenes o no tan jóvenes, sigue?

En general, me interesa todo lo que se publica. Luego, por supuesto, uno tiene sus inclinaciones. Las mías van más enfocadas hacia la literatura que tiene un estilo o un lirismo intrínseco, la que cuenta con tramas y estructuras arriesgadas, con ideas inteligentes, rompedoras. De ahí que, entre los jóvenes, puede que siga con mayor atención la obra de Belén Gopegui, Alberto Olmos, Unai Elorriaga, Álvaro Colomer, Miguel Ángel Hernández, Sergio del Molino, Javier Gutiérrez o Ángel Gracia.

 

LA FICHA

’La edad media’. Leonardo Cano. Candaya. Barcelona, 2016. 318 páginas. La novela se presenta hoy sábado, a las 13.00, en librería Antígona.

TRASOBARES Y SU EQUIPO

TRASOBARES Y SU EQUIPO

[Nota de Maszoom Comunicación] El reelegido presidente de la Asociación de Periodistas de Aragón, José Luis Trasobares, ha manifestado, durante la toma de posesión de la nueva Junta Directiva,  su confianza en que el Colegio Oficial de Periodistas sea una realidad dentro de dos años. El equipo directivo ha renovado esta mañana su mandato, en un acto celebrado en la sede de la Asociación.

De pie y de izquierda a derecha: Rafael Bardají, Manuel Lorenzo, Marta Garú, Eva Pérez, Esther Aniento, José Juan Verón, Camino Ivars y Francisco Núñez. Sentados: Mercedes Pérez, José Luis Trasobares, Lola Ester y Ricardo Pereda.

El máximo responsable de la Asociación de Periodistas de Aragón, José Luis Trasobares, considera que es un momento “interesante” para la constitución del Colegio profesional. El reelegido presidente ha indicado que el nuevo Gobierno autonómico “se ha mostrado abierto a poder desarrollarlo”, frente a la parálisis que sufrió el proyecto con el anterior Ejecutivo, y este será uno de los principales objetivos de la nueva Junta Directiva. El presidente ha explicado que con la categoría de Colegio las propuestas y reclamaciones de los periodistas tendrán un carácter “más legalista”.

Trasobares ha explicado que la Asociación va a seguir trabajando por defender tanto a los periodistas como a la profesión y ha lamentado por ejemplo los EREs que han llevado a cabo algunos medios aragoneses en los últimos años o la mala situación laboral de muchos profesionales.

El presidente ha explicado que durante esta etapa van a seguir apostando por que la APA siga acogiendo y colaborando en la celebración de talleres y cursos de formación para periodistas ya que con ellos se han obtenido grandes resultados. Trasobares ha querido destacar la importancia que ha adquirido el Congreso de Periodismo Digital de Huesca, que este año ha cumplido 17 ediciones, y ha adelantado que para la próxima edición se intentará una mayor implicación de las empresas en él.

José Luis Trasobares ha explicado cuáles serán los próximos objetivos de la Asociación de Periodistas

También ha asegurado que se va a seguir trabajando tanto con la Universidad de Zaragoza como con la Universidad San Jorge, aunque ha lamentado la actitud de la pública a la hora de cubrir los puestos de su Gabinete de Comunicación, mediante procedimientos internos y sin exigir el título de graduado en Periodismo o similar.  También ha apostado por mantener las becas para jóvenes periodistas impulsadas junto a instituciones como el Gobierno de Aragón.

 

La Junta Directiva queda constituida de la siguiente forma:

Presidente: José Luís Trasobares Gavín

Vicepresidenta: María Dolores Ester Uruen

Vicepresidente: Ricardo Pereda Matía

Secretaria General y Delegada en Huesca: Mª. Mercedes Pérez Pérez

Tesorero: Manuel Lorenzo Pina

Vocales: Esther Aniento Idoype; Rafael Bardají Pérez; Genoveva Crespo Domeque; Marta Garú Cisneros; Eva Pérez Sorribes; José Juan Verón Lassa y Alicia Royo Marco (Delegada en Teruel)

Suplentes: Francisco Núñez Arcos y Mª Camino Ivars González

 

HA MUERTO IMRE KERTÉSZ

HA MUERTO IMRE KERTÉSZ

[Anoche, a los 86 años, fallecía el gran escritor húngaro y Premio Nobel Imre Kertész, autor de libros como ‘kaddish por el hijo no nacido’, ‘fiasco’, ‘Yo otro’, ‘Liquidación’. Jaume Vallcorba publicó sus libros en el sello Acantilado. Estuvo en Auschwitz y en Buchenwald, como Jorge Semprún, tema capital de sus libros. Desde hacía algún tiempo sufría la enfermedad de Parkinson y ultimaba una novela, ‘La última posada’ (Traducción de Adan Kovacsics), que también es un diario. Dentro de unos días llegará a las librerías. Ofrezco aquí un fragmento: ]

“Soñé con Kafka. Hablaba con él por teléfono. Quedamos a una hora y vino. Su cara no se asemejaba a la de las fotografías conocidas. Era un rostro más bien gris, con una barba espesa. Si no era mi padre, preguntó M. cuando se lo conté. Una pregunta interesante que no puedo pensar hasta las últimas consecuencias. Tal vez barba espesa, la cara levantina… Pero entonces queda la pregunta ¿mi padre en el papel de Kafka o Kafka en el papel de mi padre? Se mostró amable conmigo, fluía una corriente de simpatía entre nosotros. No recuerdo de qué hablamos. Fue un sueño grande, consolador, pálido reflejo de grandes sueños de antaño”.

 

*la foto es de Santos Cirilo, un estupendo fotógrafo de 'El país'.

XVII PREMIOS DE LA MÚSICA

XVII PREMIOS DE LA MÚSICA

Mil músicas en los XVII

Premios de la Música Aragonesa


La variedad musical ha protagonizado una gala en la que Julio de la Rosa ha recogido el Premio Global que propuso su amigo, Rafa Angulo, meses antes de fallecer y que también estuvo de algún modo presente.

 

Rafa Angulo lo había propuesto meses antes de fallecer, el recientemente laureado en los Premios Goya por la BSO de ‘La Isla Mínima’, Julio de la Rosa, gran amigo desde la infancia de Rafa, ha recibido esta noche el Premio Global de la Música Aragonesa en uno de los momentos más emotivos de la noche. También ha actuado, solo con voz y guitarra. Ha recogido su estatuílla de José Azul de manos de Ana Angulo, la hermana del agitador cultural, y de dos de los organizadores, David Chapín y Sergio Falces, este último afeitándose la cabeza en directo en homenaje a la cabeza descubierta de Rafa. El sábado fue el primer aniversario del fallecimiento de Angulo y tenía que estar presente. Todo ha sido posible gracias a las entidades patrocinadoras: Gobierno de Aragón, Ayuntamiento de Zaragoza, Covah (backline), Rampa (luces y sonido), y Cervezas Ámbar.

Variedad musical

Podemos estar orgullosos de la variedad musical que ha habido siempre en el panorama musical aragonés y en esta gala ha quedado más que patente. Esta ha sido la primera de diecisiete ediciones en presenciar sobre el escenario una actuación enteramente a capela. Han sido los internacionalmente premiados BVocal que, como estaba previsto, han recogido el premio a la trayectoria por llevar su música durante dos décadas por todo el planeta. La Avv Arrebato también ha sido homenajeada recibiendo el Premio a la Agitación Cultural, por más de veinte años de autogestión desde el barrio zaragozano de La Madalena. El trofeo se lo ha entregado con unas palabras muy emotivas el promotor musical Tomás Gómez, que comenzó sus primeros pasos programando música en el local de la Avv Arrebato.

Actuaciones

El dúo Los Bengala, con Borja Téllez en batería y voz y Guillermo Sinnerman en guitarra y voz, han abierto la gala por sorpresa, sin aviso previo por parte de la organización. Se han llevado el premio a Mejor Álbum Autoeditado por su debut: ‘Incluso Festivos’. Un comienzo cañero para una jornada que ha continuado, también por sorpresa, con la impresionante voz de Silvia Solans y en la que ha cabido también el flamenco personal, en una actuación impecable, de Alejandro Monserrat. Monserrat ha recibido la categoría de Otras Músicas. También han mostrado su música en directo My Expansive Awareness, uno de los grupos aragoneses que más están tocando, con giras por Reino Unido y Alemania a sus espaldas, y que han mostrado su propuesta psicodélica que también ha tenido su premio, a Mejor Canción, por: ‘Wake me up’. Otro momento muy destacable es cuando White Coven han recogido el Premio a Mayor Proyección, el único votado íntegramente por el público, y el único también que incluye la grabación de un epé. Lo ha entregado Estudios Kiko’s, que son quienes van a llevar adelante la grabación, a una joven banda visiblemente emocionada.

Premiados

Mariano Bazco y Carlos Higueras han conducido una gala que ha recibido a los asistentes desde el propio hall del Teatro Principal de Zaragoza la colección de retratos de personajes míticos de la música aragonesa RGB firmada por Cristina Loft y que ha cedido Horst.

Una gala en la que también han recibido premio Calavera a Mejor GrupoBunbury a Mejor Solista‘Nocturnal’ de Amaral a Mejor Producción por la labor del propio dúo junto a Chris Taylor; ‘El libro de las mutaciones’ de Bunbury a Mejor Portada por el trabajo de Álvaro P-ff y Jose Girl; ‘Los Puentes Hundidos’ de Copiloto como Mejor Álbum‘Previo’ de Kaso.O a Mejor Epé; y ‘A Muga’ de Bosnerau a Canción en Lengua Autóctona.

Por su parte The Bronson han recibido el premio a Mejor DirectoCarlos Hollers a Mejor Disc JockeyLas Armas a Mejor Programación, y ‘Ritmo veraniego’ de Dadá a Mejor Vídeo, por la realización de Producciones Siderales.

Nominados y premiados en los XVII Premios de la Música Aragonesa

Premio Global de la Música Aragonesa
-Julio de la Rosa-

Premio Especial a la agitación cultural
-Avv Arrebato-

Premio Especial a la Trayectoria
-BVocal-

Mejor Vídeo
“De colores” de Mariano Casanova por Enrique Mavilla
“Malcolm (en la parte de atrás)” de Cuti por Javier Macipe Costa
“Repartiendo arte” de Kase.O por Berberecho Productions
-“Ritmo veraniego” de Dadá por Producciones Siderales-

Mejor Programación Musical
El Veintiuno
La Lata de Bombillas
La Ley Seca
Las Armas-

Mejor Disc Jockey
Carlos Hollers
Chelis
Mr. Pendejo
Sweet Drinkz

Mejor Directo
Calavera
My Expansive Awareness
The Bronson
The Fire Tornados

Mejor Canción
“Llévame muy lejos” de Amaral
“Los puentes hundidos” de Copiloto
“No hay amor sin dolor” de Los Bengala
-“Wake me up” de My Expansive Awareness-

Mejor Canción en Lengua Autóctona de Aragón
“Borzarins” de Gaire
“Güella negra / Huella negra” de Camille
-“A Muga” de Bosnerau-
“O Fanatico Hombre Bala” de Camille

Otras Músicas
Alejandro Monserrat
Festival Jazz Zaragoza
Pirineos Sur
Rosarito

Mejor Epé
“Bicho rosa” de La Nube
“Cazador” de El Verbo Odiado
-“Previo” de Kase.O-
“El monte del perdón” de Calavera

Mejor Álbum Autoeditado
“El circo robado” de Fominder
-“Incluso festivos” de Los Bengala-
“My Expansive Awareness” de My Expansive Awareness
“Villa Modesta” de The Kleejoss Band

Mejor Álbum
“Arriba de bien” de Will Spector y Los Fatus
-“Los puentes hundidos” de Copiloto-
“Al final de la ciudad dormida” de Mariano Casanova
“Nocturnal” de Amaral

Mejor Portada
“Bicho rosa” de La Nube por Nines Cárceles
-“El libro de las mutaciones” de Bunbury por Álvaro P-ff y Jose Girl-
“Fábula de la rata y el rinoceronte” de Dadá por Estudio Anamaketa, J.J. Sánchez y Jimena Ocón
“6Noches” de Sadai por Eduardo Fernández Pastor

Mejor Producción
“El libro de las mutaciones” de Bunbury por Bunbury
“El monte del perdón” de Calavera por Javi Vicente ‘Carasueño’
“Los puentes hundidos” de Copiloto por Javier Almazán, Pablo Malatesta, Paco Loco y Rafa Domínguez
-“Nocturnal” de Amaral por Eva Amaral, Juan Aguirre y Chris Taylor-

Mejor Solista
Bunbury
Cuti
Kase.O
Pecker

Mejor Grupo
Calavera
Los Bengala
My Expansive Awareness
Tachenko

Mayor Proyección
La Ringlera
Levy Pants
Perdiendo los papeles
White Coven

 

*Nota de Aragón Musical. 

 

ISMAEL GRASA: DE MARIA KUSCHE

ISMAEL GRASA: DE MARIA KUSCHE

«Dentro, en el corredor, junto a la escalera que daba a la zona de invitados, había colgadas unas reproducciones grandes de cuadros de Sofonisba, la pintora del barroco italiano. Yo sabía que Maria era una de las grandes expertas mundiales de esta pintora, igual que del retrato español del periodo barroco. María recibía a veces llamadas telefónicas del mundo del arte que requerían su criterio. Al día siguiente le oiría gritar al teléfono “¡No es un Sofonisba!”, posiblemente a algún particular o anticuario interesado en una catalogación favorable.

El padre de Maria se había dedicado al comercio en Málaga y era también un hombre culto y coleccionista de arte. Como Maria había escrito sobre él, llegó a tener en su biblioteca una de las mejores colecciones que ha habido de literatura de viajes por España. Durante la Guerra Civil su colección de arte, y en particular sus muebles, fueron saqueados o confiscados, pero pudo después recuperar y reagrupar buena parte de ellos».

 

-De ‘Una ilusión’ de Ismael Grasa. Xordica, 2016. Un fragmento del capítulo ‘Maria y Sol’ donde el autor habla de la amistad y del epistolario entre la historiadora del arte Maria Kusche y la profesora y poeta Sol Acín Monrás, que él editó en la colección Larumbe. El libro se presenta el día uno en Los Portadores de Sueños.

*'Retrato de familia' de Sofonisba Anguissola (1535-1625)

HELENA SANTOLAYA HABLA DEL ÁLBUM 'LA PENÍNSULA DE CILEMAGA'

HELENA SANTOLAYA HABLA DEL ÁLBUM 'LA PENÍNSULA DE CILEMAGA'

Entrevista con Helena Santolaya. Autora del álbum ‘La Península de Cilemaga’, que ha publicado en el sello Pregunta de Reyes Guillén y David Francisco. (La foto de Helena es de Vicente Almazán). El libro se presentó en el Teatro Romado, en un acto organizado por la editorial y la librería Antígona.

 

 

- “Hablo las palabras, de su enigmático origen,

de su poder de evocación y de creación”

 

-"Soy una artista de andar por casa.

Trabajo con lo próximo"

 

 

¿Cómo surgió su álbum ‘La Península de Cilemaga’?

La ilustradora Antonia Santolaya, de apellido igual aunque no somos familia, me pidió hace un tiempo una colaboración que dio como resultado el álbum ‘Nada el pensamiento’ –no necesariamente infantil– que nos premiaron en Canarias. Antonia me entregó las ilustraciones y, sobre ellas, yo escribí el texto. Ese fue el orden. Más adelante me propuso una nueva colaboración en el sentido inverso, mucho más habitual: yo escribía un cuento –esta vez intencionadamente infantil– y, después, ella lo ilustraba. ‘La Península de Cilemaga’ es uno de los varios cuentos que escribí movida por la invitación de Antonia Santolaya. El que, por fin, decidimos utilizar en colaboración todavía no se ha publicado.

 

¿Cuál ha sido la idea estética que le ha movido, qué buscaba?

Yo casi siempre me muevo en el mismo territorio, el del propio lenguaje. La reflexión sobre el lenguaje está presente en gran parte de las cosas que hago, tengan un carácter más artístico o más literario, estén dirigidas a adultos, a niños, al niño que cada adulto lleva dentro o, como a mí me gusta decir, al adulto que cada niño lleva dentro.

 

¿Quería recuperar las formas de antaño de ilustración y texto, hacer una especie de álbum vintage o vinculado a los cuadernos de nuestra infancia?

 En un primer momento, cuando lo escribí, no pensaba en ilustraciones porque, como digo, respondía a una invitación de Antonia. En un segundo momento, decidido cuál sería el cuento que ella iba a ilustrar, me asaltaron las grullas caligrafiadas, vaya, tuve el impulso de ilustrar ‘La Península de Cilemaga’ yo misma sirviéndome del propio texto del cuento, dibujando con las propias palabras. Elegí como soporte un cuaderno viejo porque creo que funciona como una ilustración más, nos habla de su contenido, que no es otro que el lenguaje.

 

¿Podríamos decir que es un álbum sobre el poder de las palabras y el uso de la imaginación?

Desde luego, es un álbum que habla de las palabras, de su enigmático origen, de su poder de evocación y de creación. Trata las palabras casi como juguetes infantiles, como objetos con los que poder jugar.

 

¿Cuál es la palabra, o cuáles son las palabras, que definen su vida y su creación?

Yo siempre digo de mí misma que soy una artista de andar por casa. Trabajo con lo próximo, ¿y qué hay más próximo –junto a los materiales de desecho cotidianos, junto a las basurillas de la vida diaria– que el pensamiento y el lenguaje?

 

Hablemos de esos trazos, aparentemente primitivos, sencillos, esquemáticos... ¿Cuál es su relación con el dibujo?

 Yo, además de Filología Hispánica, estudié Bellas Artes, pero eso no me hizo saber dibujar mejor, aunque quizás sí me ayudó a darle sentido a lo que hacía. Yo no me considero buena dibujando, pero procuro encontrar el modo de transmitir lo que quiero utilizando las herramientas más sencillas y con las que me sienta cómoda. En este caso, comencé recortando texto –me encanta la tijera– y acabé utilizando las nuevas tecnologías, el ordenador.

 

¿Qué le pide a un álbum ilustrado?

Soy muy aficionada a los álbumes ilustrados. Me gustan cosas muy diferentes y hay gente buenísima trabajando en el campo de la ilustración. De un álbum me gusta que sus textos tengan la misma calidad que sus ilustraciones.

 

Es una de las protagonistas de ’La ciudad de las mujeres’. ¿En qué medida Zaragoza es una ciudad de creación y cuál es Su lugar entre las mujeres creadoras?

Estoy segura de que en cualquier ciudad donde haya una Vicky Calavia que se ocupe de visibilizarlas, habrá mujeres creadoras. Desde luego, en Zaragoza hay muchas. Yo tengo la suerte de estar rodeada de personas, en gran parte mujeres, con una enorme capacidad de creación, personas con las que me miro al espejo, con las que me nutro, con las que aprendo, con las que quiero.