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Antón Castro

UN TEXTO SOBRE HÉCTOR ABAD, PREMIO CÁLAMO DE 2016

UN TEXTO SOBRE HÉCTOR ABAD, PREMIO CÁLAMO DE 2016

Cuentos de domingo / Antón Castro

 

 

Aquí, hoy Héctor Abad

Hay escritores que tienen aura de verdad. Uno de ellos es Héctor Abad Faciolince (Medellín, 1958). Visitó Zaragoza para presentar, en Cálamo, ‘La Oculta’ (Alfaguara, 2015), una novela sobre la tierra. Es autor de una docena de libros, pero uno le ha hecho famoso en todo el mundo: ‘El olvido que seremos’ (Seix Barral, 2006), donde cuenta una compleja historia familiar que acaba con el asesinato de su padre, en plena calle de Medellín, el 25 de agosto de 1987. Era médico y amaba los libros y la poesía. Héctor Abad llegó al lugar del crimen, acarició su cuerpo aún caliente y halló en su bolsillo un soneto que empezaba por “El olvido que seremos”. Dijo que era de Borges, por su estilo, por la frase feliz del inicio y porque, manuscrito, llevaba abajo las iniciales J. L. B. Esa atribución daría mucho que hablar: algunos colegas y expertos le dijeron que el texto no era de Borges y que quería impulsar su novela con la fama del autor de ‘El hacedor’; hasta la propia María Kodama le dijo que era apócrifo. Becado en Berlín, Héctor Abad inició una fascinante aventura detectivesca y literaria para probar que su corazonada era cierta. Lo cuenta en un libro espléndido, como un cuento fantástico, ‘Traiciones de la memoria’ (Alfaguara, 2010): escribió a los grandes expertos, localizó a un escritor que decía que ese poema lo había escrito él, contrató a colaboradoras con alma de espía como Bea Pina, buscó en librerías de viejo –Héctor Abad tiene una librería de viejo, Palinuro; sus dos grandes pasiones son las librerías de viejo y el vino-, y al final probó que ese poema se lo había dado el viejo Borges, poco antes de morir, a algunos amigos: al escritor francés Jean-Dominique Rey, al pintor Guillermo Roux y a su esposa Franca Beer... Localizó el folleto donde se había publicado ‘Aquí, hoy’, con otros cuatros textos en Ediciones Anónimos, y le dieron una grabación donde su padre recitaba el texto en la radio. Héctor Abad concluye así el cuento borgeano de su pesquisa: “Es hermoso que unas letras manchadas de sangre por los últimos hilos de su vida hayan rescatado, sin pretenderlo, para el mundo, un olvidado soneto de Borges sobre el olvido”.  

 

*Este texto apareció en mi sección dominical tras la visita de Héctor Abad a Cálamo, donde conversó con Ignacio Martínez de Pisón. Fue un día memorable. Aquí, Héctor, entrañable, con sus padres. Los otros dos ganadores de los Cálamo son la chilena Lina Meruane y Martín Caparrós, que presentará este jueves 'LaCrónica' (Círculo de tiza).

RAFAEL MORENO IZQUIERDO: DIÁLOGO SOBRE LAS BOMBAS DE PALOMARES

RAFAEL MORENO IZQUIERDO: DIÁLOGO SOBRE LAS BOMBAS DE PALOMARES

'LA HISTORIA SECRETA DE LAS BOMBAS DE PALOMARES' (CRÍTICA):

DIÁLOGO CON RAFAEL MORENO IZQUIERDO


[Hoy martes se presenta en Madrid, en la FNAC de la Castellana 79, el libro ’La historia secreta de las bombas de Palomares’ de Rafael Moreno Izquierdo, que publica Crítica. Hace algunos días, el autor tuvo la gentileza de responderme a algunas cuestiones sobre este asunto, lleno de silencio, de medias verdades, de ocultación por parte del franquismo. Parte del diálogo se publicó en ’Heraldo de Aragón’. Acompañarán al autor Inocencio Arias y Felipe Sahagún.]


-¿Por qué le interesó tanto esta historia? ¿Qué pensó que podía haber detrás?

En 1996 me encontraba en Washington como corresponsal de la Agencia EFE y estaba investigando el tema de las armas nucleares estadounidenses en España y las bases cuando me encontré con documentos sobre Palomares. Solicite la desclasificación de documentos a Estados Unidos y al final me ha tomado casi 20 años concluirlo. La dificultad mayor ha sido la falta de colaboración por parte de las autoridades españoles que no han facilitado ni un solo documento oficial sobre el tema ni han colaborado.

-Si tuviera que definir la Guerra Fría, ¿Qué diría? ¿Qué aspectos le han interesado sobre la soterrada batalla nuclear?

Conocer lo cerca de estuvimos de un holocausto nuclear le pone los pelos de punta a uno. Me ha impacto saber que durante muchos años, el Pentágono mantenía volando las 24 horas del día decenas de bombarderos con armas nucleares preparados para recibir en cualquier momento la orden del presidente de EEUU para atacar a la URSS… y lo que es aún más revelador, que España era protagonista –ignorante- de esta guerra. Por eso, desgraciadamente, se produjo el accidente de Palomares que podría haberse producido en otros lugares de nuestro país.

-¿Cuál era la importancia estratégica de las tres bases americanas de España?

Las bases en suelo español fueron críticas en la planificación militar norteamericana para prevenir o defenderse en el caso de que la Unión Soviética iniciara una tercera guerra mundial. A principios de los años 50, en las bases de Zaragoza, Torrejón y Morón estuvieron destinados de forma rotatoria bombarderos B-47 que tenían como función estar preparados para lanzar en cualquier momento bombas atómicas sobre la URSS. Los B-47 operaron en territorio español hasta 1965 cuando son retirados a EEUU. A partir de entonces, las tres bases pasan a ser importante por sus unidades de aviones de reabastecimiento de combustible en vuelo porque los bombarderos con armas nucleares saldrán y regresar a EEUU sin tocar suelo. En resumen, la base aérea de Zaragoza fue clave en la planificación estadounidense de la Guerra Fría.

-Dado que estamos en Zaragoza, ¿qué peculiaridades tenía respecto al conflicto nuclear? Cuenta jugosos detalles de las naves…
Pocos saben que el B-52G que se estrelló en Palomares había pasado en su viaje de ira muy cerca de Zaragoza. Es más, desabasteció en vuelo gracias a los aviones cisternas estadounidenses KC-135 que estaban estacionados en ese momento en la base de Zaragoza. En ellos años, la base zaragozana era absolutamente crítica en estas misiones aéreas de disuasión. Los planificadores militares estadounidenses tenían señalado una zona comprendida entre León y Zaragoza para que los B-52 repostaran en vuelo en su viaje hacia la frontera entre Turquía y la Unión Soviética. Si no se hacían esos reabastecimientos, los aviones no podían completar sus patrullas. En principio, el accidente de Palomares podría haberse producido también sobre Zaragoza. El riesgo podemos decir que era muy similar.

-Vayamos con el 17 de enero de 1966. ¿Qué pasó exactamente?
En el viaje de vuelta a Estados Unidos, después de patrullar cerca de la frontera con la URSS y más de 24 horas de vuelo, un bombardero B-52 se acercó a la zona de Almería para tomar el combustible necesario para poder cruzar el Atlántico y regresar a ella. Lo previsto es que rellenara sus depósitos de gasolina gracias a un avión cisterna que había salido poco antes de la base aérea de Morón. Mientras realizaba la operación algo sucedió y el bombardero se estrelló contra el cisterna que se incendió y explotoóen vuelo. El bombardero se partió en mil piezas y las cuatro bombas termonucleares cayeron sobre varios kilómetros de los alrededores de Palomares

-Recuérdenos brevemente qué pasó en Palomares, específicamente, por qué se convirtió en una localidad universal…
El accidente de Palomares fue el suceso nuclear más importante y grave hasta el caso de Chernóbil. Por eso, se convirtió en un acontecimiento mundial. Además se generó una expectación muy grande no solo por la contaminación radiactiva que se produjo sino también porque durante más de 80 días se busco una bomba atómica que había caído en el Mediterránea y que estuvo a punto que caer a un abismo marino y perderse para siempre. En ese momento, todo lo relacionado con armas nucleares era máximo secreto y se especuló incluso con que la URSS hubiera intentando rescatar la bomba habla aprender su tecnología.

-¿Por qué se silenció tan obstinadamente el choque de aviones por el Gobierno de Franco y el Gobierno de Johnson?

El accidente aéreo fue reconocido desde el principio pero se silenció el tema de las armas nucleares para no generar polémica y problemas. En realidad, el Gobierno norteamericano quiso ser más trasparente sobre el tema pero fue el general Muñoz Grandes –el general de dirigió la División Azul y que entonces era jefe del Alto Estado Mayor- quien impuso una política censura informativa hasta el extremo de que se negó a hacer público un comunicado de prensa que le propuso el departamento de Estado y que reconocía lo más básico. Franco no quería generar problemas a Washington o poner en peligro las bases de utilización para el Pentágono. También quería evitar una oposición al programa nuclear español –civil y militar- que en ese momento estaba en pleno desarrollo.

-La sensación que se tiene al leer el libro es que estuvimos al borde de una auténtica catástrofe nuclear. ¿Fue así?

Las bombas termonucleares de Palomares eran 75 veces más potentes que las de Hiroshima y Nagasaki. Ese pudo ser el riego. Sin embargo, los sistemas de seguridad funcionarios y no se produjo una reacción en cadena. El peligro se produjo porque dos de las cuatro se rompieron y dejar expuesto el combustible radiactivo de plutonio que contenían. Esta contaminación podría haber afectado gravemente a la población local que –inconsciente de lo que estaba pasando- estuvieron jugando y visitando las bombas sin saber que podría contaminarse y morir. Gracias a Dios no se hay constancia que se produjera esta contaminación.

-¿Se sabe por qué no estallaron esas bombas, más peligrosas que las Hiroshima y Nagasaki como usted acaba de decir? Recuérdenos cómo eran, cuánto pesaban, dónde están, dónde se exhiben…

Las bombas no estallaron porque los sistemas de seguridad funcionarion pero todavía hoy es secreto cómo funcionaban estos seguros. Las bombas atómicas eran máximo secreto y hasta Palomares nunca se había fotografiado una. En realidad su forma era más parecida a un torpedo o un misil más que a una bomba de aviación, y así las describieron en un primer momento los habitantes de Palomares. Dos de las bombas se exhiben hoy en Museo de la Energía Nuclear en Nuevo México. Uno puede ir allí e incluso tocarlas. Creo que al menos una de ellas debería ser cedida o donada a Palomares para conocer y explicar toco el incidente.

-Más allá del gesto de Fraga, ¿cuál fue el comportamiento de Estados Unidos, cómo se transportó tanta y tan superficie de tierra contaminada?

Estados Unidos asume que tiene una responsabilidad directa en el tema de Palomares aunque Franco y su gobierno "se lo ponen fácil" hasta el extremo de que no solicitan compensaciones económicas y les ayudan a contentar a la población. Jurídicamente, Franco pudo incluso haberse quedado con las bombas al haber caído en suelo español. Respecto a la tierra contaminada, los representantes españoles llegaron incluso a aceptar que se enterraran en suelo español, lo que hubiera creado el primer cementerio nuclear en nuestro país. Curiosamente, la oposición al cementerio nuclear no viene por los españoles sino por el propio departamento de Estado que lo considera una locura y lo veta. Tenían claro que si lo dejaban en España, se crearía un ´monumento´ que utilizaron los anti-nucleares para criticar a EEUU y la energía nuclear.

-Llama la atención la cantidad de dificultades y secretos que envuelve este asunto y las dificultades que usted ha tenido para investigar. ¿Sería esa la gran historia periodística del libro?
Me gustaría creer que el secretismo y la falta de trasparencia no es lo más importante. Lo verdaderamente relevante es contar la verdad. Lo que pasó exactamente. De todas maneras creo que es críticamente desde todos los puntos de vista que las autoridades españolas –el Consejo de Seguridad Nuclear y el CIEMAT- no han querido aportar documento o explicar las cosas. ¿Ocultan algo? No lo sé pero su actitud no es aporta credibilidad sin todo lo contrario. Alimenta los rumores, las leyenda urbanas y la especulación.

-Hay muchos muchos muchos nombres propios. ¿Quién fue Simó Orts?

Simó Orts es un pescador de un pueblecito cercano –Águilas- que ve como cae la bomba en el Mediterráneo y ayuda a los estadounidenses a encontrarla. Por eso se le conoce como “Paco el de la bomba”. Al principio, los estadounidenses no le hacen mucho caso pero como no son capaces de encontrarla por métodos científicos y, al final, recurren a él. A pesar de no tener radar ni sofisticados equipos, Simó les lleva y les indica exactamente donde pueden encontrarla. Así ocurre. El gobierno franquista lo convierte en un héroe para demostrar que el ingenio español es tan valioso o más que la tecnología norteamericana. Tanto EEUU como España le condecoraron aunque luego él demando a Washington por entender no estar contento con la compensación económica recibida. Al final, un juez estadounidense le dio la razón pero solo le concedió una indemnización de 10.000 dólares por haber encontrado la bomba.

-¿Qué papel jugó la duquesa de Medina Sidonia?
Es un personaje muy interesante. Estamos en 1966, en plena dictadura, y una duquesa decide ponerse al lado del pueblo contra lo que considera abuso de las autoridades, tanto españolas como norteamericanas. Les asesora e incluso gasta su dinero en abogados y médicos. Incluso ayuda a organizar una protesta que llega a Madrid en defensa de sus intereses. El régimen y los estadounidense, que la denominan ´la duquesa roja´, la critican con dureza y es incluso es juzgada por el Tribunal de Orden Público que no duda en encarcelarla y mandarla a la cárcel. La condenó a un año de cárcel y una multa de 10.000 pesetas de las de entonces.

-¿De quién fue la idea de bañarse en las aguas de Palomares? Ahí se impone como clave la esposa del embajador…
Sabemos hoy que la bañarse en las aguas de Palomares para transmitir un mensaje de tranquilidad no fue de Fraga sino de la entonces esposa del embajador estadounidense que había trabajado en el departamento de marketing de la multinacional Pepsi. De acuerdo con un consejero del embajador estadounidense, aunque Fraga aceptara la idea, en realidad no tenía ninguna intención de protagonizar el happening político con el estadounidense ya que no coordinó ni la hora ni el lugar. Por ello, Duke se bañó en solitario cerca del Parador Nacional de Turismo (se ambos debían inaugurar) y luego tuvo que volverse a bañar por segunda vez con Fraga en la playa de Quitapellejos. Como no tenía bañador, tuvo que pedirle uno prestado a un buzo de la Navy que se encontraba en los alrededores. Y hubo un tercer baño. Ya que cuando terminan Fraga y Duke, apareció el teniente general de la Zona Aérea del Estrecho, Antonio Llop Lamarca, y tuvieron que meterse de nuevo en el agua que, por orden del ministro, “estaba buenísima”.

-¿Cuál ha sido el efecto negativo sobre la población de Palomares?
Las consecuencias muchas. La preocupación, el miedo a estar contaminados o que afecta a sus hijos. El no poder vender los tomates por decir que provienen de Palomares… Independiente de esto, es evidente que las consecuencias del accidente de 1966 siguen gravadas hoy en la memoria y mirada de los lugareños de la zona y sus descendientes. La Guerra Fría no tiene una lista oficial de veteranos y víctimas pero si alguien, en algún lugar del mundo y en algún momento, construyera un muro de piedra para honrarlos,, habría que esculpir en él todos los nombres de los habitantes de Palomares: los de entonces y los de hoy. A ellos no les preguntaron ni les movilizaron para ir la guerra y, al menos, de esta manera se les haría justicia por su contribución a la consecución de la paz mundial aunque fuera de forma involuntaria pero no por ello gratuita.

-¿Cuál sería su gran conclusión de este accidente?

Creo que lo importante es mirar hacia el futuro. Lo relevante es que la “segunda” limpieza de Palomares se celebre cuanto antes y se piensa en cómo hacer positiva esta historia con el objeto de pasar página lo más rápidamente. Me gusta la idea de que las tierras ahora en manos del Estado –una vez estén limpian- sean para el beneficio del pueblo y soy partidario de crear un centro de interpretación y estudio de la era atómica y sus consecuencias.

-¿A quién le va a doler su libro? ¿Ha tenido ya alguna consecuencia, amenaza, felicitación, etc.?¿Le harán hijo adoptivo de Palomares?

El libro no gustará a aquellos que no quieran transparencia. A los que tengan algo que ocultar o no tenga tranquila la conciencia. La información y el conocimiento solo contribuyes a la credibilidad y, por tanto, espero que esa sea mi aportación. He hecho todo el esfuerzo posible por contar la historia desde la equidistancia y el rigor sin especular y sin sensacionalismo. Espero haberlo logrado.

 

*La foto de Fraga está en el libro, pero la tomo de aquí:

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**El retrato de Rafael Moreno es cortesía de Salvador Pulido y de Crítica.

RETRATO DE WILLIAM SHAKESPEARE

RETRATO DE WILLIAM SHAKESPEARE

William Shakespeare (1564-1616) es, probablemente, el autor más enigmático de todos los tiempos. Parece un escritor imposible que ha cosechado tantos elogios como incertidumbres ha despertado a su alrededor. Algunos siguen empeñados en ver detrás de él máscaras o figuras ocultas: los escritores Christopher Marlowe, que falleció joven en una reyerta de taberna y según algunos su desaparición habría sido una impostura, Ben Johnson, Francis Bacon, Edward de Vere, algunos poetas menores, etc. Para Jorge Luis Borges, Shakespeare es el menos británico de los escritores ingleses; afirma que “la hipérbole, el exceso y el esplendor son típicos de Shakespeare”. El premio Nobel y editor Thomas Stearns Eliot observó: “Nunca un hombre sacó tanto provecho de tan escaso conocimiento”. Jacob Burckhardt, autor de 'La cultura del Renacimiento en Italia', le dedica una intuición genial: “Una mente así es el más raro de los dones del cielo”.

Harold Bloom, que publicó la extensa monografía 'Shakespeare' y más de 700 páginas de 'El canon occidental', ambos editados en España por Anagrama, afirmó que “William Shakespeare es el hombre que, en esencia, inventó la personalidad humana”, en alusión a la frondosidad y hondura de sus personajes, a los pliegues y repliegues de su domino de la conciencia. Bloom precisó que él y Dante son los más grandes autores de todos los tiempos. Quizá lo más correcto sea desmentir un poco al sabio y recordar que el auténtico par literario de Shakespeare es Miguel de Cervantes, autor del Quijote, y que es probable que ambos murieran el mismo día: el 23 de abril de 1616, aunque eso en el caso del británico no es fácil tenerlo claro. Es decir, de Shakespeare y de Cervantes se cumplen en 2016 400 años de su muerte. Y otro gran lector del 'Bardo de Avon' como Oscar Wilde abrió otra espita a la interpretación: “Solo fue un esclavo de la belleza”, escribió.

Para los anglosajones, Shakespeare es Dios. El personaje más popular del milenio, el creador que lo ha inspirado casi todo y que sigue inspirándolo, y no hay más que seguir el discurrir de algunas teleseries que parecen exaltar a diario su capacidad de crear acciones y personajes. Nació en Stratford-on-Avon el 26 de abril de 1564, era hijo de un comerciante venido a menos, estudió poco y al parecer dominó, gracias a un afanoso profesor, el latín, algo de lo que hablaría años después en una de sus piezas. No cursó estudios universitarios, lo cual abona el terreno de la perplejidad. ¿Cómo podía haber acumulado tanta información y tantos conocimientos alguien cuya fuente principal de información fueron las 'Chronicles of England, Scotland and Ireland' (1577) de Raphael Holinshed, algunas crónicas italianas y el propio Lope de Vega. Quizá realizase sus primeros pinitos en el teatro; muy joven aún conoció y amó a Anne Hathaway y se casaron en noviembre de 1582. Ella, que procedía de un pueblo vecino y de una familia de mayor elevada condición social, estaba embarazada de tres meses. Tendrían tres hijos: Susannah y los mellizos Judith y Hamneth, que murió con once años hacia 1594. No tardaron en distanciarse, aunque nunca se separaron; él sería cruel con ella en su testamento.

A principios de 1590, William Shakespeare ya estaba en Londres y había firmado 'Los dos caballeros de Verona' y 'Enrique III', que aún siguen disputándose la condición de ser la primera pieza, 'La fierecilla domada, 'Ricardo III' o dos poemas como 'Venus y Adonis' y 'La violación de Lucrecia'. Desde muy pronto, hacia 1590, se enroló en la compañía Lord Chamberlain's Men y permaneció en ella hasta 1610. No tardará en empezar a triunfar en diversos teatros, aunque la fama le llegará con El Globo, que se inauguró en 1599. En 1613, el edificio sufriría un incendio y se quemarían muchos de sus manuscritos, entre ellos 'Cardenio', inspirado al parecer en 'Don Quijote de la Mancha', lo cual vincula al genio español y al genio británico. En el fondo, el dramaturgo y actor en ocasiones era un asalariado de los teatros y de su compañía y la autoría pasaba un tanto inadvertida. Poco a poco empezaría a redactar piezas impresionantes, que renovaron el teatro isabelino: 'Romeo y Julieta' (1895), una de sus dramas de trasfondo romántico donde el amor intenta vencer al odio; 'El mercader de Venecia' (1596), una pieza sobre la codicia; ‘Julio César’ (1599), una amarga reflexión sobre la soledad del poder, que es uno de sus grandes asuntos; ‘Hamlet’ (1601), el inventario de la duda, de la fragilidad y quizá la visión de un héroe que aún hoy nos resulta muy contemporáneo; ‘Otelo’ (1603-1604), el relato de los celos y de la traición por envidia y de la perversidad; 'El Rey Lear' (1605-1606), una espeluznante historia de la locura, de amistad y de un conflictivo amor paterno filial; ‘Macbeth’ (1606), una de las piezas más redondas y sangrientas sobre la ambición política de la que ahora Luis Alberto de Cuenca y José Fernández Bueno acaban de publicar una nueva traducción en un admirable libro editado por Reino de Cordelia con espectaculares ilustraciones de Raúl Arias.

En casi todos sus dramas, que carecen de mirada moral o de juicio sumarísimo a las actitudes más abominables, se impone una idea: la muerte de los inocentes. Ahí están Julieta, Desdémona en 'Otelo', Ofelia en 'Hamlet', 'Cordelia' en 'El Rey Lear'. Conmueven esa visión y esa obsesión. Y sorprende y deslumbra su gran capacidad para crear historias que parecen nuevas de hechos que muchos conocen o que figuran en los libros. Shakespeare tenía el don de la originalidad y de la complejidad y de la síntesis. Todo lo que tocaba lo convertía en oro. O en arte. Sorprende la variedad y la riqueza de su lenguaje, la variedad de sus matices, su sentido poético, la seguridad de sus metáforas. En todos sus libros hay aforismos de un pensador. Si abrimos la edición bilingüe de 'Macbeth' de Reino de Cordelia podemos leer: “La vida es una sombra que pasa, un pobre cómico / que se luce y se agita por un rato en esena / y no vuelve a salir; es un cuento contado / por un idiota, lleno de sonido y de furia, / que nada significa”. Hay otros rasgos que no pueden pasar inadvertidos: es el creador por excelencia del arquetipo y, además, sabe crear formidables personajes secundarios que le confieren muchos matices a sus obras, donde se mezclan varios niveles de significados y matices: lo cómico, lo satírico, lo poético y lo patético, lo vulgar, lo sublime o la desmesura.

La vida de William no está exenta de romanticismo. Se sospecha que, más allá de su cada vez más inequívoca bisexualidad, amó a varios hombres (o eso se sospecha), a los que les dedicó sus sonetos de amor con las iniciales W. H.: el conde de Southampton, Henry Wiothesley, el actor William Hughes, el conde de Pembroke o incluso a la 'Dama Oscura' de la que se sabe poco y a la que alude en algunos de sus composiciones. Sus sonetos han tenido muchos traductores y tienen varias ediciones: Luis Astrana Marín, Eduardo Marquina, Agustín García Calvo, Manuel Mújica Láinez o Antonio Rivero Taravillo, entre otros. [El Instituto Shakespeare de Manuel Ángel Conejero ha traducido su obra y la ha editado en diversos volúmenes en bilingüe; Shakespeare tiene muchos y excelentes traductores.] A propósito de la pasión, anotó: “El amor pedido es bueno, pero el que se da sin que haya habido petición, es mejor”.

William Shakespeare falleció tras una noche de parranda y borrachera. Recientemente varios investigadores han encontrado otras pruebas: habría muerto de un tumor en un ojo. Imaginó este epitafio, entre sombrío e irónico: “Buen amigo, por Jesús, abstente / de cavar el polvo aquí encerrado. / Bendito sea el hombre que respete estas piedras / y maldito el que remueva mis huesos”.

 

 

*El retrato de Cobbe.

PEPE MELERO: UNA VISITA A LA RAE, A LA MARCH Y A LA LIBRERÍA ALBERTI

PEPE MELERO: UNA VISITA A LA RAE, A LA MARCH Y A LA LIBRERÍA ALBERTI

La Real Academia Española fue fundada en 1713 por el Marqués de Villena. Tras deambular por diversos edificios, la RAE se trasladó a su actual morada, obra de Miguel Aguado de la Sierra realizada entre 1891 y 1894, en 1899. El escritor y bibliófilo José Luis Melero presentó ‘El tenedor de libros’ (Xordica) en  la librería Alberti de Madrid el día de San Valero, el pasado viernes. Embajador constante de la cultura y del universo de los libros y ciudadano afable que reparte afectos, se trasladó a la capital con una delegación de amigos de Zaragoza y organizó una visita a la RAE. El lexicógrafo responsable de la biblioteca, Pedro Álvarez de Miranda, que ingresó en la institución en 2011 con el discurso ‘En doscientas sesentas y tres ocasiones como esta’, fue un anfitrión sabio y perfecto: mostró y comentó las  dos salas de los directores, entre los más antiguos figuran Mercurio, el hijo del Marqués de Villena, los dramaturgos el Duque de Rivas y Martínez de la Rosa (en un estante, Melero vio un libro del conde de Viñaza, biógrafo de Goya, y recordó que era aragonés), y en la sala “de pastas” están Miguel Asín y Palacios, Pedro Laín Entralgo, en un espléndido retrato de Hernán Cortés), Manuel Alvar y Fernando Lázaro Carreter. Falta aún el de José Manuel Blecua. Son los cinco aragoneses que han ostentado la dirección.

De la sala de juntas, a la que también se llamaba “la bañera”, por el espacio ovalado que hay en el centro, se dice que la carpintería la concibió otro aragonés adoptivo como Juan Eugenio de Hartzenbusch, que fue director de la RAE, ebanista y autor de ‘Los amantes de Teruel’. Allí aún no se usan los ordenadores pero los académicos tienen una completa agenda con los nombres y contactos de todos los académicos latinoamericanos y la programación de todo el año; el sillón del director Darío Villanueva tiene el respaldo más alto y en su puesto hay muchos bolígrafos, lápices y objetos de escritorio.

Pedro Álvarez de Miranda, que participa en el libro homenaje a Dolores Albiac con un artículo sobre la Academia del Buen Gusto de Zaragoza del siglo XVIII, habla de las bibliotecas y legados de la Institución: la general –su responsable, Rosa, muestra obras de los impresores que se instalaron en Zaragoza Pablo Hurus, un viaje a Jerusalén, Jorge Cocci, un ‘Cancionero musical de palacio’ de Juan del Encina y las ‘Décadas de Tito Livio’, y un vocabulario aragonés recopilado por Juan Moneva-, la de Rodríguez Moñino y María Brey, que consta de 17.000 volúmenes y de una formidable colección de dibujos, la de Dámaso Alonso, de 40.000 libros (muchas primeras ediciones de sus compañeros de la Generación del 27, como ‘La destrucción o el amor’ de Vicente Aleixandre, que se lo dedicó “contra su voluntad”) y documentos, un intenso epistolario.

Pedro recuerda el legado reciente que han recibido del zaragozano José Luis Borau: sus volúmenes, carteles, guiones, propios y ajenos, un valioso material de cine que se ha incorporado con vitalidad a la maravillosa morada de las palabras. Hace una semana recibía a Manuel Gutiérrez Aragón, que visita este martes Zaragoza. Se presentó flanqueado por la mallorquina Carme Riera y Aurora Egido, la gran estudiosa aragonesa de Gracián. El escritor y cineasta David Trueba, que se sumó a la expedición, comentaba que él había estado en ese acto y que era emocionante y solemente. Pedro Álvarez de Toledo comprobaba con mucho sentido del humor que Aragón está en todas partes. Hacia las dos, Pepe Melero y sus amigos, fascinados por el espacio, los libros, los percheros de los académicos (el más veterano creo recordar que es Manuel Seco), se despidieron.

Y apenas tres horas más tarde ya estaban en la Fundación March, que dirige Javier Gomá. El periodista y escritor Javier Goñi, al que sigue con mucha devoción y cariño Pedro Álvarez  de Miranda en sus reseñas en ‘Babelia’, otro zaragozano que ha escrito de Miguel Labordeta, está de baja y no pudo hacer de anfitrión. Quién sí estaba, con la complicidad del equipo de la Fundación, fue el escritor Jesús Marchamo –que prepara una nueva edición de ‘Tocar los libros’ y una segunda edición de ‘Bibliotecas de escritores’ para Siruela-, dispuesto a mostrar los volúmenes de la biblioteca Julio Cortázar donada por su primera mujer, Aurora Bernárdez, que cuidó al escritor en sus últimos meses, viudo reciente de su compañera Carol Dunlop. La donación asciende a 4.000 volúmenes, pero pudimos ver unos 30 muy seleccionados. 

Jesús Marchamalo nos enseñó obras de Mario Vargas Llosa, de Octavio Paz, de Juan Carlos Onetti, de José Lezama Lima (la primera edición, con más de 700 erratas; Cortázar se lo reprocha), de García Márquez o de Alejandra Pizarnik. Cortázar llenaba los libros de notas, de preguntas o interpelaciones, subrayados, críticas, y a veces de dibujos. Los suyos eran libros vividos, devorados, abiertos. Cortázar era un lector apasionado, aunque no siempre llegaba a todo. Borges, por ejemplo, no debió volverle loco como autor, hay escasos libros y con escasos indicios de haber sido leídos.

Avanzadas las siete y media, Pepe Melero conversó, en el sótano de la librería Alberti, con Jesús Marchamalo sobre ‘El tenedor de libros’ (Xordica) y tiró de buen humor, de ironía, rindió homenaje a su mujer Yolanda Polo, que se rio como nunca o como pocos (casi tanto como Pedro Álvarez de Miranda), y usó ese estilo antisolemne que a él le gusta. Fue una fiesta de la palabra, de amor a los libros, a los editores, a los escritores, a la amistad y, por supuesto, a las librerías. La librería Alberti, de Lola Larumbe, es un espacio acogedor, repleto de sorpresas y de maravillas. Da gusto estar allí. Reina el buen gusto, la delicadeza y la defensa de la belleza y el compromiso.

*La foto la he tomado del Facebook de Pepe Melero.

ZHANG JINGNA: MUJERES CON FLORES

Zhang Jingna, fotógfrafa china nacida en Pekín, especializada en fotografía de moda. Ha recibido numerosos premios de moda. Asidua colaboradora de ’Elle’. Su página web es www.zhangjingna

 

 

 

 

 

 

 

UN LIBRO CADA DÍA: 'OONA Y SALINGER'

UN LIBRO CADA DÍA: 'OONA Y SALINGER'

UN LIBRO CADA DÍA / 22. OONA Y SALINGER

[Francesc Rovira es el traductor de la nueva novela de Frédéric Beigbeder, ‘Oona y Salinger’, que publica Anagrama, donde se cuenta la relación entre la hija de Eugene O’Neill (no se llevaban bien) y futura esposa de Charles Chaplin y el autor de ‘El guardián entre el centeno’. –El narrador, como se ve en este fragmento se asoma a menudo a la narración como un cronista que reflexiona sobre su propia historia. La novela se lee con fluidez y curiosidad. Copio un fragmenjto]

-Te quiero, Oona. Mi vida entera está arruinada. Amarte es un suicidio. Oona, estoy jodido, hundido. Nadie ha sido jamás tan feliz y tan miserable. Estás infamemente hecha para mí. Habría preferido que me amputaran las dos piernas antes que cruzarme en tu camino.

-Buenoooo. Muy bien…, ya te has dado desahogado…., ahora escúchame con atención. Acepto tu amor…, lo guardo con todo el cariño…, mírame bien a los ojos…, yo no sé querer, pero me apetece dejarme querer por ti, y voy a decirte por qué: porque me escuchas como cautivado cuando no digo más que tonterías.

Oona lo besó con los ojos cerrados, estrechándose contra él, con una exaltación exagerada. Supongo que aquí un novelista profesional describiría el paisaje oceánico que los rodeaba, y el viento, las nubes, los parterres cubiertos de rocío, pero no lo haré por dos motivos. Primero, porque a Oona y a Jerry les importaba un comino el paisaje; segundo, porque no se veía nada, puesto que aún no había llegado el alba.

-Es curioso… Cuando me besas siento el mismo vértigo que en el ascensor que sube al Empire State Building.

-Eso es porque estás borracha, querida (…)

 

-De ‘Oona y Salinger’. Fréderic Beigbeder. Traducción de Francesc Rovira. Barcelona, 2016. 291 páginas.

ROSENDO TELLO : DEL ENIGMA POÉTICO

ROSENDO TELLO : DEL ENIGMA POÉTICO

Rosendo Tello Aína (Zaragoza, 1931) siempre tuvo claro que “mi poesía, y quizá toda la poesía, nace del misterio”. El 29 de agosto de 2009, el Premio de las Letras Aragonesas de 2005 sufrió un ictus que, entre otras cosas, lo dejó sin habla: la palabra, de viva voz, exuberante y proteica, era para él uno de sus atributos. La forma de exteriorizar su vitalidad, la riqueza de su pensamiento, el torrente de su caudal poético incontenible. Rosendo dejó de tocar el piano, no pudo volver a escribir con la mano derecha, aprendió a hacerlo con la mano izquierda, y ha seguido soñando y redactando poemas. Desde entonces ha publicado dos libros: ‘Regreso a la Fuente’ (Prames, 2011), casi una crónica de la pérdida del lenguaje hablado y de ese nuevo reino del silencio que habita, y ‘Magia en la montaña’ (Prames, 2013), un libro donde seguía ahondando en su mundo lírico, presidido por elementos como el sol y la luna, la música, el paisaje, la amistad, el amor y la sospecha o temor de la nada amable vecindad de la muerte. No hacía mucho había publicado ‘El vigilante y su fábula. Obra poética reunida’ (Prames, 2004).

El editor de esos todos esos libros fue Chusé Aragüés y vuelve a serlo ahora, pero para Gara d’Edizions, en su colección Mareta, con ‘Revelaciones del silencio’, un libro que ya da pistas en su título. El poeta, en plenitud metafórica y lingüística, reflexiona sobre su propia vida, sobre la poesía y su condición de hacedor de imágenes, versos e historias en un libro que extiende sus hilos o sus raíces hasta ‘Ese muro secreto ese silencio’ (1959), el primer poemario del autor. ‘Revelaciones del silencio’ es un libro compendio, en cierto modo: ese espejo, verso a verso, al que enfrenta el escritor y lo encuentra casi todo. La belleza, el silencio, la soledad, la angustia que nace de la mudez, el dolor, pero también el amor y su memoria iluminada de instantes, de presencias, de figuras como su padre y su madre, a quienes dedica sendos poemas, son los temas esenciales del volumen casi un centenar de páginas.

‘Revelaciones del silencio’ está dividido en cinco partes. ‘A modo de exordio poético’ parece saludar a esa “Dama Blanca” que vendrá y también a “el silencio / ese muro secreto de la vida” porque física y alegóricamente “llegaron ya las nieblas del invierno”, primer verso del libro. El silencio es perceptible con todo su poso dramático: “Solo estoy, transparente, como esa sorda música / en que mi ser derrama sombríamente el mundo”, dice Tello en el poema ‘Acuario’.

La biografía del poeta y del hombre se funden a lo largo del corpus central de este poemario: ‘El enigma sagrado de la vida’, donde se percibe la amenaza del fin, el desgarro, la enfermedad, el insomnio pero también el destierro de la luz o la presencia de esa morada ideal para la palabra, el alma y el cuerpo que es la pieza ‘La cabaña’; ‘Evocaciones al borde del abismo’ contiene hermosos recuerdos de la niñez, como ‘Mi casa en el tiempo’, uno de los más conmovedores, un diálogo de reconocimiento con uno mismo ante el espejo y un elogio del temblor de la poesía y de la condición de poeta: “Perdí la voz entera en encontrar tu voz / y al final me dejaste sin voz y sin palabras”. ‘Fabulaciones bajo el sol poniente’ es la parte más fantástica e imaginativa, ese universo mágico de presencias, fantasmas, de creación metafísica y telúrica donde destaca la composición ‘Lo sagrado y lo terrible’, dedicada a su madre. Ahí se lee: “¡Oh privilegio de lo sagrado, mundo fascinante / que empuja los deseos en el claro deslinde / de otro mundo terrible y sobrecogedor! /Oh soledad, te escucho, madre en la noche blanca, / que me trajo a este mundo tan arcano”.

‘El lugar reconocido al fin’ es la parte final, más luminosa, como una celebración en el paraíso, en la infancia, en los territorios de la fantasía. Hay poemas como ‘Lugar mágico’ o ‘El alma de mis antepasados’; hijo de campesinos, también oye y retrata ‘La voz de la tierra’, evoca a su hermano nonato, el que le cedió su nombre. En ‘De pronto el cielo’, al modo cernudiano, dice: “Creo que la naturaleza te colmó como un árbol / con el fuego secreto de su respiración”. El verso bien podría ser literalmente autobiográfico porque Rosendo Tello, el paseante tranquilo de la poesía, está poseído por la naturaleza y su sensualidad más desarbolada y por el fuego de la creación.

 

*Este artículo se publicaba ayer en la sección de cultura de Heraldo de Aragón. La foto es de José Miguel Marco.

 

HISTORIA DEL CONGRESO DE PERIODISMO DIGITAL DE HUESCA

HISTORIA DEL CONGRESO DE PERIODISMO DIGITAL DE HUESCA

EL PERIODISMO DEL SIGLO XXI
SE EXPLORA DESDE HUESCA

-El experto Ramón Salaverría fija en 1997 el inicio en España del periodismo en internet, solo tres años después nacía el Congreso de Periodismo Digital de Huesca, el primer foro dedicado
a estudiar el fenómeno

-En sus XVI ediciones, este encuentro se ha consolidado como una cita de referencia, que ha contado año tras año con los profesionales y estudiosos más destacados y ha tratado las cuestiones más punteras
en el mundo de la información


JOAQUÍN MARCO

Huesca, (29/01/2016).- Pocos días después de que el mundo entero celebrara el comienzo del siglo XXI y el nuevo milenio (es decir; en el año 2000, por más que sepamos que en verdad fue en 2001), se inauguraba una cita profesional cuando menos sorprendente, el Congreso de Periodismo Digital de Huesca.

Desde una pequeña ciudad de provincias se proponía una reunión especializada y de ámbito nacional para estudiar cómo estaban afectando al periodismo, a todo el periodismo, unas novedades tecnológicas que cada vez estaban más presentes en todos los ámbitos, pero que sobre todo no dejaban de evolucionar.

La iniciativa del periodista oscense Fernando García Mongay era pionera y como tal arriesgada; pero contó con el respaldo de las instituciones aragonesas y la Asociación de Periodistas de Aragón. Y enseguida demostró que era también una iniciativa necesaria; en pocos años, el congreso de Huesca se convirtió en un foro de referencia para debatir sobre la situación de una profesión, de un sector empresarial y de un poder social que parecen vivir en perpetua crisis y cambio.

Según su nombre, el Congreso de Huesca analiza la relación del periodismo y las TIC, pero la verdad es que desde su inicio, años antes de que todo en información fuera digital, este encuentro se ha dedicado a analizar todos los aspectos del periodismo, y para ello ha llevado año tras año a Huesca a los profesionales y estudiosos más destacados y las cuestiones más punteras.

Lo lleva haciendo ya 16 años y sigue destacando en esa labor fundamental. En Huesca no se dan respuestas a las muchas dudas que acongojan al periodismo, pero se formulan y discuten las preguntas importantes. En palabras de uno de sus asiduos, “el congreso de Huesca sirve para ordenar las ideas que vas pensando a lo largo del año”.

UN NUEVO MUNDO

Queda para la historia del Congreso que su primer ponente fue Juancho Dumall, subdirector de El Periódico de Cataluña, que habló, anticipándose a tantos participantes, sobre las ventajas y problemas de la tecnología digital. El nombre entonces era Congreso Nacional de Periodismo Digital; la fecha de celebración, enero; y desde luego eran más modestos los recursos y repercusión de la cita, pero no la ambición de explorar el futuro del periodismo, como se muestra en los temas e ideas tratados por los 43 conferenciantes.

Muchos de los datos destacados en esta primera edición impresionan porque son muestra de la velocidad y profundidad de los cambios vividos. Es el caso de Javier Herrera reivindicando una tarifa plana de acceso a internet; de Enrique Coperías entusiasmado porque en 1995 encontrara “casi mil documentos” buscando en Yahoo la palabra “cáncer”; o de José Carlos Arnal señalando que accedía a la red el 10,5% de la población mayor de 14 años (hoy lo hace el 75%). Y sobre todo, del periodista de RNE Próspero Morán asegurando “no todos somos ni vamos a ser periodistas digitales”.

Y sin embargo, el mismo Morán, entre otros, anunciaba también la llegada del ordenador en el teléfono móvil. Refleja este momento de cambio una frase de la clausura: “Una conclusión generalizada en todo el congreso es que hay muchas dudas sobre el futuro del periodismo digital”.

Pero en esta primera edición, ya se debatió el mercado digital y los medios locales, de tecnología, de experiencias pioneras y del papel de las universidades, con Ramón Salaverría defendiendo formar a los periodistas no en un “puro adiestramiento mecánico”, sino para “integrar el empleo de los recursos digitales como una parte connatural a la práctica periodística, sea cual sea su soporte final”.

PREMIO JOSÉ MANUEL PORQUET

En su segundo año, el congreso siguió debatiendo temas que siguen siendo de la máxima vigencia, con mesas redondas con títulos como “Periodismo en la red: entre el trabajo y la esclavitud digital”, “Pagar o no pagar” o “El periodista multimedia”. Son problemas e ideas que siguen debatiéndose, aunque son otros dos aspectos lo más destacable del segundo congreso.

Uno es la apertura a experiencias y ponentes de otros países, y especialmente de medios latinoamericanos, a los que Huesca ha estado especialmente atento; directivos de El Comercio de Lima, Clarín y Lancenet fueron los primeros en presentar sus experiencias. El otro aspecto fue la convocatoria de la I edición del premio de periodismo José Manuel Porquet, al mejor trabajo relacionado con internet y las nuevas tecnologías, y que se entrega dentro del congreso. Hay que destacar que este primer año el ganador fue Ignacio Escolar, luego visitante asiduo, con un artículo dedicado a un tema tan polémico como los derechos de autor e internet: “Por favor, ¡pirateen mis canciones!”.

La entrega del premio a Ignacio Escolar fue pues uno de los actos de la edición de 2002, la tercera, y el propio Escolar, junto con otros periodistas y abogados, participó en una de las mesas redondas más comentadas: “Derechos de autor, ¿de quién es el sudor de mi frente?”. Las conclusiones de este año destacaron “las dudas sobre la eficacia de la actual legislación sobre propiedad intelectual”.

Otras mesas redondas de este año trataron el futuro de la publicidad digital, el periodismo digital en otros soportes y la televisión y radio en internet, dibujando un panorama de los medios digitales que las citadas conclusiones definieron como de “euforia controlada”. Y 2016 ha convertido en curiosidad la presencia de uno de los ponentes del año: Carles Puigdemont, hoy presidente de Cataluña y entonces director de Agencia Catalana de Noticias, explicó el modelo de organización y trabajo de la empresa.

UNA PRONTA MADUREZ

El IV Congreso Nacional de Periodismo Digital llegó puntualmente en enero de 2003, con mesas redondas sobre nuevos aspectos como los gabinetes de prensa, la información rosa o el uso de cámaras ocultas (con ponentes a favor y en contra de su uso). La clausura de esta edición destacaba: “una de las palabras que más se ha empleado en estas dos jornadas, que la característica que mejor define en este momento a los medios digitales es la inmadurez”; y sin embargo, este año la reunión de Huesca dio nuevas muestras de ganar en madurez y solvencia.

Se contó con destacados periodistas españoles y europeos y la presencia en la sesión inaugural del humorista Forges, que allí criticó el “refrito de contenidos” en internet y propuso la creación del premio Blasillo al ingenio en la red, lanzando así el segundo galardón del congreso. Se completaron las conferencias con un taller de fotografía digital. Y se celebró también el I Encuentro de Tecnología y Sistemas en Prensa, en el que participaron más de 50 directivos.

Pero ya tras el III Congreso, la organización había presentado un vídeo con entrevistas a quince participantes en el que varios entrevistados calificaban el encuentro de Huesca como “el único esfuerzo para llevar el debate a la profesión”.

Los talleres, el encuentro de directores, los premios y la presencia de destacados periodistas continuaron desde luego, en la V edición, en la que las sesiones siguieron tratando cuestiones como los modelos de pago, con la participación de Rosental Alves, o la calidad de los contenidos, y, por vez primera, aparecieron en los títulos de las ponencias dos temas, entonces novedosos y hoy cotidianos.

EL POTENCIAL DEL TELÉFONO MÓVIL

La mesa redonda “Weblogs. ¿Es posible el periodismo en la red sin periodistas?” analizó si estas páginas personales podían considerarse periodismo y podían amenazar a los medios tradicionales; era 2004 y hacía escasos meses que había nacido WordPress y que Blogger había sido comprado y lanzado por Google. Por otra parte, la ponencia “Periodismo para el teléfono móvil” constataba las “enormes posibilidades” de este instrumento, en un momento en el que su uso se limitaba a mensajes de texto enviados por los medios. Gumersindo Lafuente, entonces al frente de elmundo.es, señalaba que era un medio “que reaviva las reglas básicas del periodismo” por la brevedad y claridad que exigía.

Llegó 2005 y la sexta edición, que dejó la primera visita de uno de los grandes periodistas actuales, Jon Lee Anderson, que no solo habló de cómo elabora sus reportajes, sino que además el congreso le dedicó un libro que puede descargarse gratuitamente desde su web. Y lanzada a la edición, la organización presentó meses después otra publicación descargable, en la que con el título “P2P, de amigo a amigo”, 25 profesionales contaban en primera persona sus vivencias del VI Congreso, comentando tanto las conferencias como sus cada vez más afamados diálogos de pasillo y noche.

“La revolución de la fotografía digital” o “Dos redacciones, una cabecera compartida” fueron algunas de las sesiones de este año, en el que el congreso recibió un nuevo reconocimiento con la concesión del premio del Club Internacional de la Prensa a su director, Fernando García Mongay, por “su incansable lucha por el desarrollo de las nuevas tecnologías, en el marco del Congreso de Periodismo Digital”.

AÑOS DE PEQUEÑOS CAMBIOS

En 2006, el congreso de Huesca trasladó su fecha de celebración a marzo, donde se mantiene actualmente, y la lista de ponentes de esta VII edición bastaba para justificar este cambio. Pedro J. Ramírez inauguró las sesiones; Andy Young explicó el famoso y exigente proceso de verificación de datos en The New Yorker; Juan Pablo Meneses y Julio Villanueva Chang hablaron de periodismo narrativo en internet; Alex Grijelmo defendió “la aplicación de las reglas básicas del oficio también para la red”…

Quizá puede resaltarse la charla de dos ponentes veteranos, Ramón Salaverría y Rosental Alves, solo por su título: “Diez años de periodismo en internet”, un recordatorio de que la revolución había comenzado solo una década antes y de que a los tres años de su inicio, el congreso ya se esforzaba por estudiar el fenómeno. En esta ponencia, Salaverría presentó los datos del primer censo de cibermedios digitales en España (1.274; un 79% no nativo en la red) y Alves aseguró que “los medios de comunicación tradicionales deberán pasar de ser productos monomedia a convertirse en multimedia para poder sobrevivir a la revolución digital”.

También la edición de 2008 trajo un pequeño cambio y el congreso de Huesca perdió el “nacional” de su nombre oficial para quedarse en el más apropiado “Congreso de Periodismo Digital”, como muestra que se dedicara una de las mesas redondas a explicar el trabajo de los corresponsales en China o que la tertulia “Fotoperiodismo en la era de internet” reuniera a tres profesionales extranjeros; entre ellos Samantha Appleton, actual fotógrafa oficial de Michelle Obama.

De esta edición pueden señalarse varias anécdotas que muestran el cambiante panorama que estudia el congreso. El director de arte de Prisa, Antonio Pasagali, contó que en el diseño de la web comprobaron que los usuarios “no comprendían la palabra multimedia”; Arsenio Escolar presumió de que en 20 minutos contaban las noticias importantes en la web sin reservarlas para el papel; y una de las ponencias se dedicó al último fenómeno en internet, Second Life.

TRASLADO AL NUEVO PALACIO DE CONGRESOS

La IX edición demostró que el congreso de Huesca está abierto a todas las facetas de la comunicación digital y dedicó, primera vez, una de sus sesiones al tema del sexo en la red; bien rodeado de otras conferencias y mesas redondas sobre cuestiones clásicas como la estrategia en internet de las distintas cadenas de televisión o la presentación de nuevos medios.

Esta etapa de pequeños cambios se cerró en 2009, en la X edición, cuando la sede del congreso se trasladó del Centro Cultural Matadero, su lugar desde el primer año, al nuevo palacio de congresos de Huesca, que sin duda ayudó a que, por primera vez, se superaran los 400 asistentes.

La estrella del programa en este año fue el coloquio “Internet, política y periodismo”, entre Leire Pajín y Soraya Sáenz de Santamaría, con Ana Pastor como moderadora, y que fue el primer acto del congreso que se pudo seguir por streaming. Ambas coincidieron en la importancia de las nuevas tecnologías para la participación política con frases como esta de la entonces portavoz parlamentaria popular: “Nos quedaremos cortos si usamos Internet para vender sólo un mensaje político. Tiene que ser algo abierto, para construir con los ciudadanos y generar iniciativas”.

EN CONSTANTE EVOLUCIÓN

En el año 2010, ya con su nombre, fecha y sede actuales, el XI congreso abordó temas como la exploración de nuevas narrativas en internet, las posibilidades de la ilustración y la irrupción de los libros digitales como nuevo soporte para la prensa. Y las conclusiones del año incidieron en que tras la tecnología debe haber profesionales llamando a “hacer un periodismo cercano a la calle” y “gastar suela de zapato”.

Ya en 2011 destacaron dos grandes protagonistas de la información actual: las redes sociales y Twitter, que si habían aparecido en los debates de ediciones anteriores, subieron ahora a los títulos de las ponencias. Una mesa redonda se dedicó a “El papel de las redes sociales en la cobertura periodística” y otra reunió a varios políticos, entre ellos el desaparecido Pedro Zerolo, famosos por su actividad en la red de los 140 caracteres. Además, el congreso abrió sus cuentas en Facebook y Twitter.

Ese año también saltó a las ponencias WikiLeaks, famosa tras la filtración masiva conocida como Cablegate, y en Huesca su impacto se reflejó en dos ponencias distintas; una sobre la relación entre tecnología, transparencia y periodismo y la segunda incidiendo en la falta de confianza de las fuentes en el periodismo tradicional. Como resumió la clausura: “que alguien se fía mas de Julian Assange y sus hackers que de The New York Times es un fracaso de la prensa. Las garantías de protección de las fuentes, que antes eran suficientes, han dejado de serlo debido a las nuevas características y necesidades que genera el mundo digital”.

Una de las líneas de fondo en el XIII Congreso de Periodismo Digital fue cómo los profesionales pueden vivir de su trabajo; una preocupación vieja y repetida, pero que en 2012 asomó repetidas veces en charlas dedicadas al valor de la marca personal, la presentación de distintas iniciativas personales o la ponencia titulada “Periodistas, de asalariados a miniempresarios”. Un buen resumen del panorama presentado lo dio Ander Izaguirre señalando: "Todos tenemos la sensación de que hay que buscar alternativas. Es un proceso de ensayo y error porque nadie sabe cuál es la clave”.

También este año, una de las sesiones se dedicó a presentar las posibilidades del llamado periodismo de datos; es decir, aprovechar las posibilidades de la tecnología para analizar y relacionar grandes volúmenes de datos y “localizar historias que están enterradas en el fárrago de los informes oficiales”.

Si una década antes los ponentes esperaban que la red tuviera capacidad para transmitir vídeo y en 2009 se afrontó como un reto retransmitir el debate entre Pajín y Sáenz de Santamaría, el XIV congreso (2013) ya pudo ser seguido íntegramente on line.

Se multiplicó así la difusión de un programa en el que, junto a debates clásicos, se destacó en especial la importancia de un periodismo comprometido, o, en las palabras del resumen de conclusiones, “la necesidad de apostar por la reflexión y por un periodismo incómodo, que se dirige a los lectores y no solo a los poderes fácticos” y de “redefinir la profesión para elaborar información de calidad, contexto y profundidad”.

HOY Y MAÑANA

Llegando ya 2014, que es casi ayer mismo, se puede concluir tanto que el panorama que analiza el congreso es igual o completamente distinto con respecto a sus inicios. En esta XV edición se repitió uno de los debates del segundo año, si el público debe pagar o no por acceder a la información… pero los casos presentados mostraron cómo ha evolucionado la relación entre medios y lectores.

Se siguió hablando de financiación y de crisis, pero se presentó una decena de nuevos medios (Huesca es escaparate obligado para presentar propuestas innovadoras) que prueban la aseveración, repetida año tras año, de que en medio de las crisis se hace muy buen periodismo.

Y este año dejó también un incuestionable consejo de Manuel Moreno hablando sobre cómo sacar el máximo partido a las redes sociales: “La principal arma para usar las redes es el sentido común”.

La última, ya por poco tiempo, edición tuvo una especial atención al vídeo, sumando a sus ponencias un taller sobre streaming de tanto éxito que hubo que repetirlo. También en 2015 se dedicaron distintas intervenciones a discutir el peso de los poderes políticos y financieros en la agenda informativa, justo cuando el Senado aprobaba la “ley mordaza”, en Huesca se volvió a llamar a hacer periodismo.

Por ejemplo, en la intervención inaugural de Arsenio Escolar, recordando mandamientos como no publicarás las notas de prensa del poderoso ni aceptarás sus regalos, no tolerarás ruedas de prensa sin preguntas, no serás complaciente…

La inminente XVII edición del congreso ya ha anunciado temas como la transparencia en los medios de comunicación o el papel de Facebook como colaborador de los medios de comunicación. Pero además ha presentado una novedad que para casi todos pasará desapercibida, que su impulsor y director durante 16 años, Fernando García Mongay, deja paso a una comisión de la que también forman parte otros veteranos profesionales del periodismo y de las reuniones oscenses; una prueba de que el Congreso de Huesca está ya tan asentado como dispuesto a mantenerse en el futuro.

En vísperas de su mayoría de edad, el espíritu del Congreso de Periodismo Digital de Huesca es el mismo con el que nació, de pensar los problemas y retos del periodismo para ayudar a encontrar soluciones, apostando por un punto de partida que formuló ya Juancho Dumall en la ya lejana inauguración del primer encuentro: “A pesar de los medios técnicos, siempre será necesario el periodista”.

 

*Reportaje de libre utilización de Maaszoom, la empresa de Santiago Martín, de Joaquín Marco. En la foto, Gabilondo y Nacho Escolar.