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Antón Castro

RELATOS DEPORTIVOS DE AUPAZARAGOZA

RELATOS DEPORTIVOS DE AUPAZARAGOZA

BASES DEL III CONCURSO RELATOS AUPAZARAGOZA.COM
"1- Los relatos, de temática libre zaragocista, ya sea el tema tratado de manera directa o tangencialmente, deberán ser originales, inéditos (ya sea en formato impreso o digital), escritos en lengua castellana, y no estarán premiados con anterioridad en ningún otro concurso, certamen o actividad literaria, no solamente en la fecha de su admisión al concurso sino en el momento de la proclamación del fallo.

2- Cada concursante podrá enviar un relato original.

3- El Jurado será designado por la Asociación AupaZaragoza.com y su composición se dará a conocer al hacerse público el fallo. Estará formado por personas vinculadas de alguna manera al mundo periodístico-literario y futbolístico, y con conocimientos reconocidos en esos ámbitos.

4- El propio Jurado determinará su sistema de trabajo, evaluación y votación, y su fallo será inapelable. El Jurado podrá declarar los premios desiertos si estima que las obras presentadas no reúnen las condiciones de calidad suficientes.

5- El Jurado dictaminará el ganador el día 22-04-2016 dándose a conocer su identidad en la web AupaZaragoza.com. 

6- Las obras irán escritas a ordenador en formato Word o PDF, en tamaño Din A-4, con doble espacio, en un máximo de 5 páginas, con un tamaño de letra de 12 puntos, un máximo de 10.500 caracteres y con un tipo de fuente Times New Roman y firmadas con seudónimo.

7- Las obras se enviarán por correo electrónico a relatos@aupazaragoza.com especificando en «Asunto»: “Para CONCURSO de Relatos Cortos Asociación AupaZaragoza.com”. Se adjuntarán dos archivos:-Primer archivo, con el título de la obra. Contendrá la obra y el pseudónimo, sin datos que puedan identificar al autor/a.-El segundo archivo, con el título de la obra más la palabra “plica”: contendrá el título del relato, nombre y apellidos, dirección, correo electrónico, fecha de nacimiento y teléfono de contacto de la persona concursante. Los participantes recibirán un correo electrónico de la organización confirmatorio de haber recibido la obra con valor de acuse de recibo. El plazo de admisión finalizará a las 00:01 horas del día 23-03-2016 siendo válidos todos los emails recibidos en esa fecha en la bandeja de entrada del receptor aunque no se hayan emitido los correos confirmatorios de recepción.

8- Se establece un premio de 100 euros para el relato que resulte ganador por decisión del jurado, una camiseta oficial del primer equipo para el segundo clasificado y un libro de temática futbolística para el tercer clasificado.

9- Todos los relatos participantes podrán ser reproducidos, publicados y/o distribuidos por la Asociación AupaZaragoza.com en la forma que estime adecuada, ya sea mediante publicación impresa, digital o cualquier otro soporte, bien por sí misma o a través de terceros.

10- El/la autor/a conservará todos sus derechos sobre la obra premiada, salvo las citadas publicaciones que lleve a cabo la Asociación AupaZaragoza.com con fines no lucrativos.

11- La participación en el Certamen implica la aceptación de estas bases. Todas las incidencias que surjan no previstas en las mismas serán resueltas por la Asociación AupaZaragoza.com."

POEMAS DE ANA MARTÍNEZ MONGAY

Hace unos días, en esos sábados de poesía, en la librería Antígona se presentó un nuevo volumen de Los libros del Gato Negro, el sello de Marina Heredia, que ya lleva cuatro títulos en muy poco tiempo: ‘de la levedad’, un poemario de la escritora e inspectora de Educación Ana Martínez Mongay (Zaragoza, 1964. Reside en Pamplona desde 1989). Es un libro diáfano, lleno de plasticidad y belleza, que explora los recuerdos, las pequeñas incidencias del vivir, la memoria; de vez en cuando, dentro de una lírica marcada con la claridad, ensaya la ironía o personales formas de homenaje (a Miles Davis, al poeta, con guiño a Pessoa incluido, al atleta, a Helena de Troya). También hay poemas de amor, ajenos a la sentimentalidad. Copio aquí algunos de sus textos:

 

AQUÍ MURIÓ

 

El poeta, como se dice,

era un sufridor.

 

Escribió sus últimos poemas

a la sombra de esta encina.

Y luego se cansó y se fue.

 

Dejó aquí unos versos

que nadie leyó jamás.

pero tenían algo:

un no sé qué en la memoria.

Apenas fuera una palabra,

una metáfora, una rima…

 

En esta casa, de palabras vacías,

vivió un poeta,

sin placa ni busto que lo recuerde.

 

MILES

 

Rompes

las notas de

tu música negra de jazz,

grave,

triste.

 

Voz de trompeta

que parece tu propia voz

de luto

fundida

espalda contra espalda

en íntimo acorde.

 

Tus labios dejaron

hace tiempo de sonar

la música breve,

callada, de jazz.

 

QUIEN COMO TÚ

 

Quién fuera como

tú, Helena,

y poder llamarse así.

 

Quién como tú

pudiera tener a dos ejércitos

una década enfrentados,

solo por ser

bella.

 

Quién pudiera,

igual que tú,

huir con su amante

abandonando a Menelao,

tan seguro de sí,

entre tantos héroes

elegido.

 

No, no, tendrá mérito

tu belleza,

pero quién como tú

pudiera

Pasar a la Historia

Por haber hecho

Lo que hiciste,

y salir indemne.

 

*La sugerente foto de Christian Coigny la tomo de aquí: 

http://www.iainclaridge.co.uk/blog/wp-content/uploads/2011/12/christian_coigny2.jpg

'VIDA EN FICCIONES': EL MARTES CON MANUEL GUTIÉRREZ ARAGÓN

[La infatigable Amparo Martínez -especialista en teatros, cines y en Luis Buñuel, entre otros asuntos- coordina una nueva edición de ’Vida en ficciones’ con la presencia de Manuel Gutiérez Aragón, cineasta, escritor y académico recién electo que conversará con Agustín Sánchez Vidal, la actriz María Luisa San José, los críticos e historiadores del cine Diego Galán y Bernardo Sánchez, y un clásico de estos pagos: José Luis García Sánchez, director y guionista de cine.]

Una nueva edición del ciclo ‘Vida en ficciones’ aborda la

Tercera Vía del cine español

 

El ciclo ‘Vida en Ficciones’ está diseñado desde una doble función en tanto en cuanto se ha concebido como una actividad de proyección cultural y social hacia la ciudad de Zaragoza, organizada desde la Universidad y abierta al público en general. Al mismo tiempo se trata de un seminario asociado a las asignaturas  Historia del cine y otros medios audiovisuales, Géneros Audiovisuales y Cine Español del Grado en Historia del Arte y también al módulo Lenguaje y cultura audiovisual: interpretación y análisis dentro del Master Universitario de Estudios avanzados en Historia del Arte. El ciclo está coordinado por la profesora titular Amparo Martínez Herranz.

 

En esta VI edición de Vida en ficciones, se propone un ciclo de conversaciones sobre la corriente cinematográfica Tercera Vía. Se trata de una tendencia impulsada por el productor José Luis Dibildos, que apostó por películas a medio camino entre el cine comercial y el cine intelectual. Resulta interesante observar el papel que desempeñaron estos planteamientos en los años setenta, ya que aportarían toda una serie de comedias que incluían una cierta perspectiva crítica.

Siendo Ágata Films la productora que llevó a cabo la mayor parte de estas películas, hay que resaltar el papel de directores como Roberto Bodegas (Españolas en ParísVida conyugal sanaLos nuevos españoles) o Antonio Drove (Tocata y fuga de LolitaMi mujer es muy decente dentro de lo que cabe) y de actores como José Sacristán (prototipo del español medio) o María Luisa San José.

 

En este curso 2015-2016 las sesiones se estructuran como diálogos entre expertos en Historia del cine y profesionales del Séptimo Arte, que aportarán su punto de vista y sus impresiones sobre la Tercera Vía, una corriente cinematografía crucial para entender el cine  español de finales del siglo XX y comienzos del XXI. 

-La primera sesión tendrá lugar el martes 2 de febrero a cargo de Manuel Gutiérrez Aragón y Agustín Sánchez Vidal que abordarán el tema del El cine español en los años setenta.  

Esta primera sesión se articula a modo de introducción de la época en la que se sitúa la corriente Tercera Vía (años setenta), haciendo especial hincapié en el contexto cinematográfico de aquellos instantes. Para ello se cuenta no solo con un investigador especialista en la materia (Agustín Sánchez Vidal), sino también con uno de los cineastas que trabajó en dicho periodo (Manuel Gutiérrez Aragón).

 

-La segunda sesión tendrá lugar el jueves 11 febrero a cargo de María Luisa San José y Diego Galán Fernández, que disertarán sobre Dibildos y su visión del cine              

Los ponentes son dos de las personalidades más importantes de la tendencia: María Luisa San José (actriz fetiche de la misma) y Diego Galán (periodista que, desde la revista Triunfo, apostó por la corriente). Ambos darán su testimonio en primera persona de lo que supuso la Tercera Vía en aquellos años. 

 

-La tercera y última sesión se celebrará el jueves 18 de  febrero  con José Luis García Sánchez y Bernardo Sánchez Salas que conversarán sobre Más allá de Ágata Films.

Ambos proporcionarán un punto de vista de la tendencia fuera de los círculos de José Luis Dibildos y su productora Ágata Films (considerado históricamente como artífice de la Tercera Vía). Además mostrarán las repercusiones que tuvo la corriente posteriormente.

Las sesiones tendrán lugar en el Aula Magna del Edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza (Pza. de Paraíso, 4)  a las 19:30 h. 

El ciclo de conversaciones se acompañará a su vez de un ciclo de películas representativas de la tercera vía del cine español durante el mes de marzo de 2016:

 

Ciclo LA TERCERA VÍA DEL CINE ESPAÑOL

Programa

03/03   Españolas en París, de Roberto Bodegas. 91 min. 1971, España

04/03   Tocata y fuga de Lolita, de Antonio Drove. 87 min. 1974, España

10/03   Los nuevos españoles, de Roberto Bodegas. 88 min. 1974, España

11/03   Mi mujer es muy decente, dentro de lo que cabe, de Antonio Drove. 87 min. 1975, España

17/03   Hasta que el matrimonio nos separe, de Pedro Lazaga. 95 min. 1977, España

18/03   Asignatura pendiente, de José Luis Garci. 109 min. 1977, España

 ENTRADA LIBRE

C.M.U. Pedro Cerbuna (C/ Domingo Miral, s/n). Las sesiones comenzarán a las 19:30 horas

**Este texto pertenece al gabinete de prensa y comunicación de la Universidad de Zaragoza.

 

*La foto de Manuel Gutiérrez Aragón la cojo de aquí:

http://hipermedula.org/wp-content/uploads/2011/05/manuel_gutierrez_malabo.jpg

*La foto de María Luisa San José la tomo de aquí.

https://albherto.files.wordpress.com/2014/02/13926665036763.jpg

FLEUR JAEGGY: UN FRAGMENTO

Una vez Ingeborg y yo hablamos de la vejez, ella sonreía al oír esa palabra, pero esa palabra no iba acompañada ni del corazón ni de una verdadera sonrisa. Yo imaginaba una longevidad sin muerte, una casa de campo, un muro, le describía la arquitectura exterior y la ataba con una cuerda. Y un jardín entre los muros y todavía le decía nosotras dos. Estaba terriblemente convencida. La soberbia convicción de lo que no se cumple. Imaginábamos las visitas, los huéspedes y hablábamos de los nombres de los huéspedes, bebiendo un gin-tonic. Ella sentada en el sofá Biedermeier, de madera rubia –la tapicería a rayas, la mesa redonda Biedermeier con un jarro de flores parecían escuchar. Sin embargo, no me convencía del todo su participación, estaba amable y algo distraída. “¿No quieres que vayamos a vivir juntas cuando seamos viejas?”.

-Del cuento ‘La sala aséptica’ de ‘El último de la estirpe’ de Fleur Jaeggy, escritora suiza que vivió en Roma y París y ahora vive en Milán. Lo publica Tusquets, en traducción de Beatriz de Moura. 

FERNANDO CASTILLO: UN DIÁLOGO

[Fernando Castillo (Madrid, 1953) es licenciado en Ciencias Políticas y Ciencias de la Información. Es autor de algunos libros estupendos, aparecidos en Fórcola: ’Tintín-Hergé, una vida en el siglo XX’ (2011), ’Noche y niebla en el París ocupado. Traficantes, espías y mercado negro’ (2012), que tiene algo de antecedente de un libro formidable que presenta esta tarde, con Miguel Ángel Ortiz Albero y su editor Javier Jiménez Fórcola, en la librería Antígona: ’París-Modiano. De la Ocupación al Mayo del 68’, centrado en el universo del Premio Nobel Patrick Modiano. Aquí repasa el libro, sus nombres, sus claves, y define la obra de Modiano.]

-¿Qué tiene París de especial para ti que te atrae tanto y ya le has dedicado varios libros?

 Siempre me ha interesado el siglo XX, especialmente los años treinta y cuarenta en los que Europa experimenta una transformación radical. En este sentido, a la hora de ver lo que le sucede a las personas y a las sociedades, o ver el cambio de  las mentalidades y de las estructuras, la Francia y sobre todo el París de la Ocupación es un espacio que resumen muy bien la realidad y las contradicciones de los años treinta, en un entorno de brillantez cultural, de crisol europeo, más allá de los tópicos, que contrastaba con la crisis política que atravesaba tanto Francia como el continente.

-¿Por qué se te ocurrió escribir un libro sobre Patrick Modiano?

Mi interés por Modiano es muy anterior al Nobel., De hecho hay un libro de 2012, Nochey niebla en el París ocupado, en el que la obra de Modiano está muy presente, y este libro, Paris-Modiano. De la Ocupación a Mayo del 68, estaba en marcha cuando le dieron el Nobel. No hay ninguna relación entre el premio y mi interés por la obra modianesca.

  

-¿Cómo defines su obra? ¿Sería una escritura de la indagación obsesiva en la memoria?

 Son muchas cosas, desde la forma de acercarse al pasado histórico o a su propio pasado, que es muy eficaz y novedosa, tanto que en ocasiones cuesta incluir sus obras en un género. Es lo que se ha denominado autoficción, expresada con una economía en el estilo que es muy apropiada para los asuntos de los que trata. Hay, eso sí, la melancolía que impone toda reconstrucción del propio pasado vista a través de algo de neblina. En las páginas modianescas hay también un aliento lírico --muy alejada de la más afectada prosa poética-- que lo envuelve todo de manera elegante, especialmente al referirse a los sentimientos, que aparecen tratados con una contención equilibrada

  

-En algún lugar dices que en el fondo a veces lo que cuenta Modiano parece fantástico, casi una elaboración… ¿Sería así o más bien es un narrador coherente, parsimonioso, que ha hecho esquemas y planos e inventarios de personajes?

La obra de Modiano es tan semejante como distinta. Es un lugar común, y no desacertado, decir que siempre escribe el mismo libro. Y es que quizás sea así y a lo mejor la obra de PM es en realidad un solo libro compuesto de la suma de todas sus narraciones. Esto es ya un hallazgo, como también lo es la autoficcion, que supone un rasgo de modernidad al romper con la estructura de los géneros, al crear una especie de autoquest en la que los recuerdos y la realidad, que están más menos  adaptados o literalizados, la materia prima de su narrativa. Es el apogeo de lo cotidiano, el triunfo de la búsqueda de misterio donde no lo hay. La forma de de aproximarse a una época como la de la Ocupación, también es novedosa pues en la literatura modianesca la política tiene un lugar muy secundario. El camino escogido, la recreación del ambiente de las bandas de gángsteres collabo encabezados por La Carlingue y seguidos por las de Rudy de Merode o Massuy, las alusiones a su padre y a los bureaux de compra es un método muy novedoso de contemplar una época todavía llena de sombras.  

 

 -¿Qué significó la Ocupación de los nazis en París? Michel Tournier habla de un período abominable.

Para muchos, se puede decir que la mayoría, fue un periodo muy dificil y complicado en lo material y en lp cotidiano pero para otros fue el momento de medrar y enriquecerse , cuando no de felicidad, como sucedió con Danielle Darrieux o Roger Peyrefitte, quien dijo que nunca había sido tan feliz como en París durante la Ocupación. En realidad, la  Ocupación como la 2ª Guerra Mundial es mucho más que un acontecimiento bélico y político. De hecho, creo que ya prácticamente nadie la contempla únicamente de esa forma. Es un fenómeno extremo por su intensidad que afecta a todo lo que define a una sociedad, incluida por supuesto la cultura, y al mundo y que incluso rebasa los límites cronológicos tradicionales. No es de extrañar que sea en situaciones límite como la de la Ocupación en cuando aparecen los comportamientos más extremos. Unos momentos en los que, junto a la épica y los valores heroicos, como la solidaridad y la generosidad, parecía triunfar el mal, lo oscuro, convertido en un abismo que atraía irremediablemente a quien se acercaba. En esos años negros parece que se rompieron todos los límites, y en un París que vivía todavía un esplendor cultural notable, la moral se volvió  elástica como nunca había lo sido. No es de extrañar que el ambiente de la Ocupación, tan literario como maligno, siga resultando interesante.

 

-¿De qué modos respondió la sociedad, cómo se extendió la infamia?

Las respuestas,  que fueron variando en el tiempo, fueron  desde las más entregadas a la colaboración con Alemania y el Nuevo Orden nazi que compartían los fascistas parisinos como Drieu La Rochelle,  Laubreaux, Costeau, Rebatet... o, en lo político Doriot o Deat, a las que desde el nacionalismo francés  más conservador como el de Action Francaise, veían con reticencias la presencia alemana, aunque no les desagradaba que los ocupantes  hubieran acabado con la III República –un régimen de comunistas judíos y masones-- y lo que significaba. Estos serian los petainistas, que a su vez se dividían en otros muchos grupos más o menos próximos al mariscal al nuevo Estado surgido en Vichy, que a su vez se fueron radicalizando. En realidad muchos siguieron viviendo bajo el yugo alemán como si nada hubiera pasado. La anécdota del Baron de Rotschild al regresar en 1945 y preguntar quienes acudían a las fiestas que se daban en su palacio parisinos requisado es muy expresiva.

 

-Parecía que los nazis se sentían más cómodos con los delincuentes, con el hampa, ¿no?

Fueron los encargados de hacer el trabajo sucio de los servicios de informacion y seguridad como el Abwehr y sobre todo del SD y los encargados de abastecer recurriendo a cualquier medio la demanda de los ocupantes de todo tipo de bienes y servicios. A cambio, tuvieron carta blanca para realizar unas fechorías que jamás habían soñado y que quizás nunca hubieran llevado a cabo. La Ocupación les llevó a unos extremos impensables, en los que los limites y los frenos desaparecieron. Fueron como los personajes más extremos y novedosos en el decorado del París ocupado.

 

¿Qué papel jugó uno de los grandes personajes del libro: Albert Modiano?

 En el ámbito de los bureaux de compra fue un personaje muy secundario, pues aunque su hijo nos dice que conocía a personajes clave del Bureau Otto del 53, de la Avenue Hoche o del 6, rue Adolphe-Yvon, en realidad no debía tener apenas protagonismo. A veces es posible pensar que, en el ejercicio legitimo de la narrativa y de la ficción, el novelista ha creado un personaje a partir de unos pocos mimbres. De hecho que yo sepa hasta hoy no se ha encontrado ningún documento en el que aparezcan  Albert Modiano o Henri Lagroua,  la identidad que empleó durante la guerra, que le vincule con la actividad de las oficinas de compra al servicio de los ocupantes. Incluso, cuando pude consultar el expediente del proceso de André Gabison --el personaje de Modiano que dirigió una de las oficinas de compra al servicio del Abwehr para la que parece trabajaba Albert durante la Ocupación y que protagoniza Noche y niebla en el París ocupado-- no aparece mencionado entre una cascada de nombres por la que desfilan otros muchos personajes que también se cruzan por las obras de Patrick Modiano. Creo que es una ausencia muy reveladora que confirma aquello de la autoficción.

 

-¿Cómo respondieron los intelectuales?

Fueron fiel reflejo de la actitud del conjunto de la sociedad pues fueron desde la Resistencia, la espera ante los acontecimientos y la colaboración. Todo con una pluralidad de matices infinitos que solo se entienden caso por caso.  

 

¿Quiénes se decantaron por la Resistencia, activa, y quiénes colaboraron? Me gustaría que nos hablases de Céline, La Rochelle, Cocteau…; de Sartre, Camus, Queneau…

Frente a los alemanes con mayor o menos claridad y precocidad se alinearon Louis Aragon, Paul Eluard, Albert Camus, Joseph Kessel, Vercors, Jean Guéhenno, Jean Paulhan, Francois Mauriac ... Luego estaban los exiliados, casi todos los surrealistas encabezados por Breton,  el más implicado Saint-Exupery, Maurois, Bernanos... Luego estarían los que se quedaron y esperaron a ver que sucedía sin desdeñar continuar su actividad como Sartre  Beauvoir, Malraux... Luego los que colaboraron con el ocupante y cuya fe fascista podía ser  más menos intensa  como  Chardonne, o Fragneau. Por su parte, Jean Cocteau, el prototipo de aquel que se dejó querer y siguió brillando en el París ocupado. Quien apenas tuvo entregados fue el petainismo, el gobierno de Vichy, un régimen entre tecnócrata y tradicional que olía a naftalina, a restauración, y que poco podía inspirar a los  escritores. Al contrario, uno de los best sellers de la época, Les descombres, del muy collabo Lucien Rebatet, fue prohibido en Vichy por las críticas al régimen del Mariscal, naturalmente desde el fascismo más radical y próximo a los alemanes.

 

¿Y Celine, La Rochelle…?

Celine es un raro en este contexto. Un feroz antisemita, tanto que llega a la caricatura, pero cuyos principios políticos son inexistentes. Era, ademas de un extraordinario escritor –De un castillo a otro, Nord o Rigodon son unas obras extraordinarias acerca de su experiencia-- una especie de nihilista alineado con los nazis por lo que tenia el fascismo de subversivo y de removedor de la sociedad burguesa que tanto le irritaba. Más lejos llegó Maurice Sachs, quien aunó colaboración y autodestruccion, culminando una vida errante y errónea que relata en dos obras indispensables,Au Temps du Boeuf sur le Toit y Le Sabbat. Pierre Drieu La Rochelle recorrió toda el lado oculto de la modernidad, del comunismo al fascismo, como corresponde a un intelectual comprometido con su tiempo. Era un dandy, un elitista pero también uno de esos escritores de los que ahora interesa más la vida que la obra, pues Gilles y sus diarios, todo autobiografía, son lo más destacable a mi juicio. Mantuvo una dignidad notable, casi estética, sin arrepentirse de su actitud pero consciente de que se había equivocado y en el que su suicidio fue su culminación. Fue de los que se quedó, como Brasillach, tan fascista como nacionalista que en el fondo no simpatizaba con los alemanes. Su feroz antisemitismo, muy superior al de Drieu, y su conocida próximidad al fascismo, fue un apologeta del franquismo, le convirtieron en uno de loss símbolos de la colaboración y  fue lo que le costó la vida pues fue fusilado solo por sus opiniones.

 

Uno de los casos más conmovedores del libro es el de Max Jacob…

Si. El poeta era un alma perdida en un mundo atroz al que tras ser detenido como judío, murió enfermo de tifus en Drancy en el duro y crítico 1944, antes de que las gestiones realizadas por  Cocteau y Drieu antes los alemanes pudieran salvarlo.

  

¿Por qué durante tantos años se habló tan poco de la Ocupación? ¿La obra de Modiano es el friso de la vergüenza y de la contradicción de un país que no se atrevió a ser coherente con su grandeza y su defensa de la libertad?

La Ocupación enfrentó aun más a una sociedad que ya estaba dividida al llegar los alemanes, desatando una guerra civil más o menos encubierta sobre todo dese finales de 1943. De Gaulle y la versión resistencialista así como la integración de quienes habían practicado la colaboración fue una exigencia de partida para afrontar la nueva República francesa con garantías de estabilidad y de superación de la división existente desde 1934. La negación de lo ocurrido entre 1940 y 1944 funcionó durante unos años pues la crisis del gaullismo en los años sesenta supuso el comienzo de la revisión del periodo. La obra de Modiano,  cuyo primer titulo arranca de 1968, tiene en este proceso un papel muy importante que a veces se pasa por alto.

 

¿Qué reivindicaciones trajo el mayo francés y el movimiento de la canción popular?

Fue la expresión de los nuevos  comportamientos sociales y la expresión de los deseos de superar una sociedad que tenía mucho de decimonónico por parte de la juventud y cuya primer aviso fueron los zazous, un cruce entre dandys y mods surgido en plena Ocupación, aunque sin el contenido político de los jóvenes del mayo francés. Desde mayo del 1968, en  que se unen mentalidades y política, la juventud como grupo social definido tiene un protagonismo indiscutible, un protagonismo reclamado al ciompas de la aparición del rock y del rechazo a la guerra de Argelia. Junto a la militancia y el compromiso político, generalmente con la extrema izquierda, los jóvenes franceses reclamaron su voluntad de estar presentes en la vida pública y sus nuevos deseos por medio de la música. Una música y unos interpretes populares muy distintos de los cantantes existencialistas, en su momento también reivindicativos, como Boris Vian o Juliette Grecó, cuya  proyección en los años cuarenta fue mucho más limitada que la música y los intérpretes sesenteros. Los jóvenes franceses, les filles et garçons a los que canta Françoise Hardy, cuyos deseos encarnaban Jacques Dutronc, Johnny Halliday, Antoine o Michel Polnareff, se identificaban con sus ídolos, como con las películas de la Nouvelle Vague. La revisión de la Ocupación y del gaullismo era una consecuencia inevitable.

  

¿Cuál es tu novela favorita de Modiano, hay alguna que sea la ideal para introducirse en su mundo que parece extenderse siempre como una mancha de aceite?

Quizás Viaje de novios, porque dentro de una historia conmovedora y de uno de los relatos más  poéticos del escritor, combina  la idea que tenia sobre la Ocupación surgida con la Trilogia, y que predominaba hasta entonces, con la que estaba a punto de aparecer con Dora Bruder. El resultado es una mirada sobre la época tan original como exacta. Sin embargo, no quiero dejar pasar la ocasión de citar al menos Domingos de agosto,una novela niçoise y parisina, inquietante; los relatos de Tan buenos chicos, que a veces recuerdan al Valery Larbaud de Fermina Marquez, o Remision de condena, una mirada tan modélica como enternecedora sobre su infancia, luego quizás Villa Triste o Barrio perdido... Desde otra perspectiva, Los bulevares periféricos o La ronda de noche, son ya inseparables de los años de la Ocupación en París, al igual que Lacombe Lucien, la película del muy modianesco Louis Malle.

 

*Un fragmento de la entrevista aparece hoy en ’Heraldo’.

CELA: HISTORIA DE UNA DEDICATORIA

CELA: HISTORIA DE UNA DEDICATORIA

CELA O LA PRECISIÓN DE LAS DEDICATORIAS*

 

He conocido a unos cuantos escritores consagrados, que eran generosos, afectuosos, que cuidaban los detalles. Cees Nooteboom, Manuel Andújar, Francisco Ayala, Juan Eduardo Zúñiga, Antonio Gamoneda, Ildefonso-Manuel Gil, José Luis Sampedro... O Miguel Delibes, seco, austero, y a la vez capaz de recordarte al arquero Andrés Lerín en una carta o de hablar de su pasión por la naturaleza y de algunos hermosos recuerdos de su mujer, Angelines Castro. Camilo José Cela (1916-2002; estamos en el centenario de su nacimiento) era un hueso duro de roer: tenía ese punto de seguridad en sí mismo que le hacía ser entre displicente y borde, burlón. Rara vez sonreía. O eso me pareció a mí. Dicho lo cual, era un formidable escritor. Manejaba el castellano como pocos y tiene libros espléndidos en diversas direcciones: el tremendismo y la crónica de posguerra, ‘La familia de Pascual Duarte’ y ‘La colmena’; la novela del duelo y de la evocación más dolorosa, ‘Mrs. Caldwell habla con su hijo’; los ecos de la Guerra Civil y el flujo de la conciencia, ‘San Camilo 1936’; la reflexión sobre el arte de escribir, ‘Oficio de tinieblas 5’; la mirada sudamericana, ‘La catira’, pero también hay en él a un escritor de libros de viajes, ‘Del Miño al Bidasoa’ o ‘Viaje a la Alcarria’, entre otros. Sin olvidarnos de esas novelas de la fragmentación y de la exhibición metafórica del tipo ‘Mazurca para dos muertos’ (reeditada ahora por Ediciones del Viento) y ‘Madera de boj’, ambas muy gallegas y personalísimas. Hace pocas semanas, Jesús Jiménez de Fórcola publicaba un libro suyo sobre su maestro Baroja.

Cela fundó Alfaguara, fue director de ‘Papeles de Son Armadans’ y un apasionado coleccionista de revistas, trabajó mucho en prensa, como se vio en ‘Conversaciones españoles’, donde destacan su entrevista minimalista a Azorín o su formidable retrato de Picasso. En ‘Interviú’ dialogó en los años 80 con Pablo Serrano. Era un gran conocedor y estudioso de nuestro siglo de Oro, sobre todo de la picaresca y de Quevedo.

En 1989, en el Hotel Corona de Argón, tras la presentación de ‘Aragón, pueblo a pueblo’ de Alfonso Zapater, escritor y periodista inolvidable de HERALDO, tuve la ocasión de conversar con él a solas. Todo fue mal desde el principio. Había preparado la entrevista con meticulosidad con la idea de viajar a través de su trayectoria. Fue imposible, tanto que a los diez minutos yo ya sudaba y solo oía monosílabos, el consabido “Mire, usted” o la invitación a otra pregunta. Cela no quería entrar en casi nada: ni en sus fuentes, ni en la huella de la picaresca o la estética carpetovetónica, ni en sus personajes, ni en su modo de trabajar el español, ni siquiera en sus métodos artesanales: escribía a mano, llevaba cuadernos y era muy sistemático y profesional. “La inspiración, si existe, que me coja trabajando, como decía Dostoievski”, dijo con idéntica porción de firmeza y rutina.

Al cabo de quince o veinte minutos, yo acababa de cumplir treinta años, vi que la charla había llegado al final. No me había dado bola: todo había sido un desastre. Algunas semanas después, Juan Domínguez Lasierra publicaba una bella entrevista en la revista Turia. Creo que Cela, con su silencio desdeñoso, me había querido decir que no tenía paciencia para periodistas petulantes, con ánimo de profundidad o de originalidad. Solo le pedí que me dedicase un libro: ‘La familia de Pascual Duarte’, que había publicado Círculo de Lectores con ilustraciones de Antonio Saura, a quien acababa de entrevistar en Huesca. Se lo dije, elogié la edición; Cela me miraba como si viera llover. Me pidió que le dijera mi nombre. “Hombre, no puede llamarse Antón Castro. Haga el favor de decirme cómo se llama usted”. Le dije, de nuevo: “Antón Castro”. “Creo que no le voy a poder dedicar el libro. Ese es un nombre inventado y aquí el escritor soy yo”. Insistí en vano dos o tres veces. Nada. Y al final tuve que decirle: “Me bautizaron Antonio Rodríguez Castro por poderes y en Montevideo”, agregué, pero eso no le interesó. “Ya lo sabía yo”, concluyó. Y dedicó el libro, en gallego, a Antón Rodríguez Castro.

Algún tiempo después, una organización benéfica, quizá fuese Payasos sin fronteras, me pidió si podía donar un libro importante para mí, especial para un buen lector, para subastarlo con fines filantrópicos. Pensé que ‘La familia de Pascual Duarte’, dedicado, era el volumen ideal para el evento. Cela acababa de ganar el Premio Nobel y bailar a sus anchas con Marina Castaño. Y lo cedí. Alguien me dijo que se había subastado con un precio de salida de 5.000 pesetas de las de entonces, alrededor de 30 euros, pero que aquella edición cuidadísima, de expresionismo dramático, con espléndidas fotos y una magnífica maquetación, no se había vendido. Nunca supe qué pasó con el libro.

Años después, en otro diario, ‘El Periódico de Aragón’, en el suplemento cultural le dedicamos una portada o contraportada a Cela. Para entonces el escritor ya residía en Guadalajara. La crítica iba acompañada de una caricatura de Antonio Postigo. Llamó a la redacción y pidió hablar con el director Miguel Ángel Liso. Éste pensó que era un chiste e hizo un ademán de colgarle. “Que soy Cela, coño. Y querría saber si me podíais mandar esa caricatura”. Se le mandó, claro, firmada por su autor. También agradecía el texto.

Le escribí una carta y le remití un ejemplar de ‘Conversaciones españolas’ (Plaza & Janés, 1987) con un ruego: un sobrino mío se estaba planteando estudiar periodismo o arquitectura y quería condicionar su elección con “ese libro que tanto me ha gustado siempre”. Le dije que mi sobrino se llamaba Antón Castro y que vivía en La Coruña; le agradecería mucho que me lo devolviese dedicado. Metí el paquete con sello y sobre de retorno. Al cabo de tres semanas recibí el volumen. Lo abrí y pude leer: “Para Antón Rodríguez Castro, con el mejor recuerdo de una conversación imposible en el Corona de Aragón, en Zaragoza. Abrazos de su viejo amigo y paisano, Camilo”. Cela, entre otros títulos, publicó un delicioso y entrañable libro de dedicatorias.

 

 

*Este artículo apareció el pasado jueves en mi sección, Cromos de Letras /3. de 'Artes & Letras'.

MARION COTILLARD, POR CHRISTIAN KETTIGER

 

 

Así ha retratado Christian Kettiger, un espléndido fotógrafo de moda y de retrato, a Marion Cotillard.

LA BATALLA FILÓSOFICA DE MIGUEL COMAS: CRÓNICA DE BASILIO BALTASAR

LA BATALLA FILÓSOFICA DE MIGUEL COMAS: CRÓNICA DE BASILIO BALTASAR

MIGUEL COMAS: UNA BATALLA FILOSÓFICA Y UNIVERSITARIA

[Basilio Baltasar, escritor y director de la Fundación Santillana, en ’El País de Cataluña’ cuenta la increíble historia que le ha sucedido a un profesor de filosofía demandando por todo un departamento. Sucedió en Palma de Mallorca. Autoridades alemanas han medidado en el asunto; Jürgen Habermas se ha colado en el asunto. La foto de Miguel Comas es de Tolo Ramon.]

UN FILÓSOFO CLAMA EN LOS TRIBUNALES

El aspirante a profesor Miguel Comas, demandado por injurias por el departamento de la UIB

 

Por Basilio BALTASAR. ’El país de Cataluña’.

 

A ver: ¿quién ha ordenado suprimir la filosofía del bachillerato? Venga. Díganlo. ¿Cómo se llama? ¿A qué se dedica? ¿Por qué se esconde? ¡Cuánto me gustaría hablar contigo! Tengo algo que contarte y debo hacerlo antes de que sea demasiado tarde. Para empezar: te has equivocado si crees que la filosofía inocula en los chavales la sutileza de pensar con precisión, la destreza de hablar con elocuencia, la certeza del imperativo ético y la devoción por la sabiduría. ¡Qué va, hombre! Nunca habías estado tan equivocado. Presta atención: aunque la virtud del discernimiento sea un estorbo en los planes de estudio que te han encargado reformar, estoy seguro de que tú, estratega, la utilizas de vez en cuando. Escúchame y saca de ello el mejor provecho.

 

Esta es la historia de un joven doctor en filosofía que aspira a una plaza de profesor en la Universitat de les Illes Balears. Pierde el concurso, pide explicaciones y pone un recurso contencioso en los tribunales. Lo gana. Pero la Comisión de Contratación de la Universidad (de las Islas Baleares) no ejecuta la sentencia (¡por dos veces y con gran asombro del juez!). Entonces, los profesores del departamento de Filosofía se conjuran para dar un escarmiento al aspirante. Irritados por la insolencia del filósofo que los pone en cuestión, le arrojan tres demandas civiles por injurias.

 

La gracia del asunto reside en la razón esgrimida por los profesores para acusar a Miguel Comas. ¿Qué grave perjuicio ha causado el joven doctor a su mancillado honor? En defensa de sus reclamaciones tuvo la osadía de citar el dictamen emitido por la Sindic de Greuges de la propia Universitat de las Illes Balears. Joana María Petrus reclama la reforma del sistema de contratación del profesorado, para “impedir arbitrariedades, limitar la subjetividad y prescribir la desviación de poder”. La Sindic denuncia que ni siquiera se redactan los criterios para valorar los méritos de los candidatos, lo cual “limita la igualdad de oportunidades, no garantiza la necesaria objetividad de los actos administrativos y otorga un poder desmesurado a las comisiones de contratación”. (A ver qué hacen los jueces con el acertijo: ¿por qué los profesores de la UIB no demandan directamente a la Síndic de Greuges de la UIB?).

 

Camilo José Cela Conde, que fue profesor del joven doctor, y lo considera con méritos académicos sobradamente probados, lamenta en una carta el “descabellado” argumento utilizado por el departamento para justificar su nepotismo. A Miguel Comas se le ha rechazado como candidato experto en “Corrientes críticas del pensamiento contemporáneo” por afirmar que Jürgen Habermas pertenece a la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt.

 

Los profesores del departamento de Filosofía de la UIB dicen que no, que Habermas no pertenece a la Escuela de Frankfurt. Su juicio suena atronador, inapelable. Pero el Director del Instituto de Investigación Social de la Johann Wolfang Goethe Universität de Frankfurt, Dr. Axel Honneth, expresa en una larga carta su “más profunda perplejidad” y el “estado de shock” que le produce tal afirmación. Cita el parecer de “los eruditos serios de todo el mundo” y se extiende confirmando y respaldando el criterio del joven doctor Miguel Comas.

 

¿Te das cuenta de lo que quiero decirte, estratega que eliminas la filosofía de los planes de estudio? Tú te habrás creído muy listo y con razones para temer a la filosofía, pero ya ves: hete aquí a todo un departamento —los custodios de Platón, Spinoza, Kant y Hegel— demostrándote lo contrario. No hay nada que temer. Al contrario: lo que debes hacer es promocionar a los profesores de filosofía que se querellan contra los filósofos.

 

*Aquí se puede ver.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/01/23/catalunya/1453578411_085007.html