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Antón Castro

FOTOCUENTO DE CUENCA: 'BELINDA'

[Desde hace varios meses, Paco Cuenca -que ya se ha revelado como un estupendo fotógrafo, me envía una foto y un microrrelato de 240 caracteres como máximo. El de hoy es este...]

 

BELINDA GAVIRIA
Mientras veía por la ventanilla cómo Bogotá se esfumaba, Belinda Gaviria repetía para sí su lista de sueños segura de que lograría metamorfosear su vida del mismo modo que se convierte el amargor del cacao en la voluptuosidad del chocolate.

ANTONIO ISLA CLEMENTE: UN DIÁLOGO

ANTONIO ISLA CLEMENTE: UN DIÁLOGO

[Hoy, en el suplemento de las fiestas del Pilar que coordina Santiago Paniagua, se publica una pequeña selección de esta entrevista. La cuelgo aquí completa: Antonio Isla Climente, diseñador, ha sido el ganador del cartel de las fiestas del Pilar con una obra que es un homenaje y una paráfrasis de la famosa foto de Robert Doisneau del beso ante el ayuntamiento de París.]

 

¿Qué hay entre Robert Doisneau y usted?

Admiración unidireccional. El trabajo de los grandes fotógrafos de esa época se desmarca del resto. No era la captura del momento. Era contar una historia con una sola imagen. Si lo piensas es el sueño de todo grafista.

 

¿Has querido hacer un homenaje o provocar?

Las dos cosas. El homenaje era explícito. Provocar es excitar la inteligencia del visitante. Es ponerse en otro ángulo de visión, que no siempre ha de ser más cómodo. Para esto tengo que buscar referencias comunes, tirar de imaginario: sacar a Peter Pan del país de Nunca Jamás y llevarlo al sitio de Sarajevo. Coger una ola japonesa clásica y convertirla en la ola de cultura de la Feria del Libro Aragonés. Un jotero haciendo un salto de karateka no se aleja mucho de la realidad.

 

¿Te molesta oír la palabra plagio referida a tu cartel? ¿Te parece excesivo?

No me molesta en absoluto. Lo cierto es que casi no la oigo. Paso de redes sociales y de críticas frustradas. Yo ejerzo como un diseñador honesto conmigo mismo. Desecho más de lo que enseño. De mi trabajo no sale nada en lo que no crea, desde un libro a un flyer, un logo un cartel. Cuando se habla del trabajo de los demás hay que tener cuidado. Aun partiendo de la base de que todo el mundo puede opinar de todo, cosa que no comparto, el respeto debe ser la norma.

 

¿Cómo debemos mirar ‘el besico’?

El besico es un cartel de Zaragozanos. Gente noble que si hay que robar un beso en las mismas narices de la Virgen del Pilar, pues se roba. Es un cartel de Zaragozanos sentados en las terraza o andando por la calle a lo suyo y en esas, una pareja celebra la vida con pasión.

 

La elección del cartel del Pilar siempre suscita polémica. ¿Te incomoda, lo aceptas con naturalidad, has podido dormir?

Al principio me cogí un sofoco bueno. Lo hablé con gente amiga y me encarrilaron en un día. Por lo visto una de las señas de identidad de la ciudad es ponerlo todo en el paredón de la crítica. Oye, perfecto. Eso es bueno. Demuestra que Zaragoza no es una ciudad anodina y pasiva.

 

¿Te sorprende que hayas sido cuestionado por los propios artistas?

Lo cierto es que no me consta eso. Sé que los artistas del jurado que hizo la preselección, algunos de ellos muy reputados, defendieron mi cartel con tozudez. Cuando yo empecé en esto ni existía la profesión. Ahora somos multitud y hay mucho despiste, confusión, imitación. No se, creo que se trabaja poco en esto. Por tener un Mac o conocer un programa ya no eres diseñador. Ni siquiera por que hayas salido de una escuela de diseño. Necesitas historias que contar, conocer el lenguaje comunicativo del oficio. Oficio. Y sobre todo hay que trabajar mucho, aunque sea para ti mismo. Practicar, aprender.

 

¿Qué significa verse en cientos y cientos de carteles ante miles de personas?

Para mi nada de particular, la verdad sea dicha. Cuando termino un trabajo me despido de el y cada uno tiene su propio recorrido. No espero mas feedback que el pago de la factura. Disfruto trabajando y haciendo lo que me gusta. El resto carece de importancia y no tiene por que ser trascendente. A veces me sorprende un diseño en el sitio más raro o publicado donde menos me lo espero. Hace poco me enviaron una foto en la India del ya desaparecido Vicente Ferrer con un calendario solidario que diseñé. ¡Joder! Si mi padre hubiera llegado a verlo se le hubieran saltado las lágrimas.

 

Vives en Monzón, en la periferia... ¿Se puede ser artista y sobrevivir tan lejos de las grandes ciudades?

Si. Estupendamente. Te enteras de todo, si quieres, con la red y eso… En este oficio, creo que controlar lo que te puede influenciar es importante y desde un lugar alejado del aluvión publicitario y cultural de una capital es más fácil hacer esta selección. Sobrevivir es cuestión de trabajar mucho y tener un poco de suerte. No me considero un artista . No se lo que me considero…Lo pensaré (bueno, mejor no). Pero Monzón es una ciudad grande y cosmopolita. Aquí estamos servidos de todas las grandezas y miserias humanas. Rodeados de espacios bellísimos. Puedes mirar el mundo desde aquí, como desde cualquier otro sitio. 

 

¿Qué vínculos tenías con las Fiestas del Pilar?

Pocos, francamente. Tengo hermanos, sobrinos y ahora hijos en Zaragoza y eso me une a la ciudad. Las fiestas las estoy descubriendo ahora, con la preparación que se lleva la gente de Cultura del Ayuntamiento. Es una caña. No soy muy de pañoleta y charanga pero aquí en Zaragoza hacen unas fiestas para todos, abiertas. Creo que es la diferencia con otras fiestas de más campanillas pero llenas de micro fiestas particulares, collas, o grupos aparte.

 

Si tuvieras que quedarte con algo de ellas, ¿qué sería?

Me gusta que junto a actos como la Ofrenda o el Rosario de Cristal que hacen llorar a los Zaragozanos, haya actos lúdicos a todas horas. O sea que si eres fiestero, da igual la edad, el credo, la tendencia sexual o la tribu urbana. En el Pilar encuentras donde meterte.

 

Parece que cuando estallan las fiestas, desaparece la crisis. ¿Cómo lo ves? ¿Tenemos ganas de sobreponernos o somos un país de fiesta?

Somos un país de gente con sentido común. Yo creo que gracias a eso, a pesar de la que está cayendo no llega la sangre al río. Pero la gente quiere justicia y no la hay. No te pagan por trabajar. Ni siquiera hay trabajo. Te cobran por estudiar o por curarte. Esto no es justo y ahora sabemos que mucha gente ha metido la mano en el cajón de la pasta y que ahí radica parte de nuestros sudores actuales. Hace falta una limpia, con penas de reclusión mayor incluidas. Buscar nuevos caminos, sacarnos la roña que nos han echado encima. Pero la gente también tiene claro que la fiesta no se la van a quitar ni por esas. Hasta ahí podríamos llegar.

 

*La imagen la tomo de aquí: https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-e0dbbddaa8180140068b0b96a23ddc98.jpg

DAVID VELA: UN DIÁLOGO

DAVID VELA: UN DIÁLOGO

[Hace algún tiempo, con el motivo de la edición en gallego y castellano de ‘Ninfas y calaveras’ (El Patito editorial) de Ramón Gómez de la Serna, ilustrado por David Vela, le hice esta entrevista al gran ilustrador y humorista zaragozano, que también ha trabajado en proyecto teatrales. Recupero ahora este texto al completo.]

 

-¿Cómo nace tu pasión por Gómez de la Serna?

De Ramón me gustó desde muy joven El incongruente y la incongruencia como actitud vital. Y después me interesaron mucho sus ensayos “Lo cursi”, “Gravedad e importancia del Humorismo” o los incluidos en Ismos. El gusto por las greguerías y los caprichos ramonianos fue bastante posterior, a partir del ejercicio de interpretarlos a través del dibujo. Buscando ilustraciones de Salvador Bartolozzi en las revistas de época, me topé con una serie de artículos de la segunda mitad de los años veinte con una estética que sorprendía por su modernidad. Estaban firmados por distintos dibujantes como Bon, Climent, Almada Negreiros o Beberide; pero en todos los casos ilustraban textos de Ramón. Desde esos días, hace ya veinte años, me quedó el interés por aquellos artistas así como por otros que pasaron por Pombo, pero también el propósito envidioso de ilustrar yo mismo a Ramón.

 

¿Cómo defines su obra, qué es lo que te llama la atención, qué te atrae?

Modernidad y humorismo son tal vez las cualidades más llamativas de Gómez de la Serna y las que le convierten en un autor de plena actualidad. Pero como ilustrador me atrae  la inmensa capacidad de Ramón, casi infinita, de crear imágenes poéticas. Se tiende a banalizar la greguería y a subrayar los aspectos más irrelevantes del autor; sin embargo, como afirmaba Umbral, el 27 nace primero de Juan Ramón, pero también en gran medida de la metaforización audaz de Gómez de la Serna.

Les ha dedicado dos exposiciones, distintas, al menos dos... Cuéntame cómo las organizas, dónde han estado y a que obedecían cada una: a ‘Los muertos y a las muertas’, a las greguerías, a sus bestiarios...

En realidad son tres exposiciones y en los tres casos son proyectos de iniciativa personal previos al libro; colecciones de ilustraciones que surgen de una selección de textos muy exhaustiva y a las que después busqué salida expositiva y editorial. Un proceso bastante irresponsable y antieconómico, incongruente, pero que mi caso ha tenido buen fin. Comencé con una selección de greguerías dedicadas a los animales como un primer ensayo a la hora  afrontar gráficamente el género; primer ensayo con aciertos y algunos errores que  se pudo ver hace diez años en el Café la Esfera. Después, un editor madrileño, José Rodríguez, de ACVF, se interesó por la colección y lo publicó en 2007 como Bestiario de Greguerías.

El segundo proyecto se basa en uno de mis libros preferidos de Ramón, el ensayo Los muertos y las muertas, que inexplicablemente todavía no tiene edición moderna. La colección completa de originales fue adquirida por el Programa de Humor Gráfico de la Fundación General Universidad de Alcalá y se puede ver como exposición itinerante. Hasta la fecha se expuso en Alcalá de Henares, la Universidad de Alicante y en la Casa del Doncel de Sigüenza. http://www.humorgrafico.org/exposiciones

Finalmente preparé una exposición sobre lo femenino en Ramón, aunque en esta ocasión con la compañía del excelente pintor y escultor Ángel Laín. Ambos presentamos las “Ninfas y sirenas” ramonianas en la librería La Pantera Rossa hace un par de años.  Y de estas dos últimas exposiciones y algunos dibujos inéditos  más surge el presente libro de El Patito Editorial, Ninfas y Calaveras, como homenaje al autor en el cincuentenario de su muerte.

 

¿Se diría que te interesa el Gómez de la Serna más tenebroso, el más vanguardista, el más fabulador?

Se tiende a identificar, y con razón, a Ramón con la vanguardia, pero a mí me interesa mucho toda la carga de la estética previa, del simbolismo literario y artístico, tan profundamente arraigado en gran parte de su obra. Y en la estética del libro Ninfas y calaveras está más presente esa evocación del simbolismo que de lo vanguardista. No sólo Ramón, sino muchos de los pombianos se mueven en esta transición entre modernismo y vanguardias, tan sugestiva. Precisamente estoy terminando una investigación sobre uno de los dibujantes más cercanos a Ramón, Rafael Romero Calvet, el autor de la cubierta de Pombo, cuya obra admirable es directamente heredera de los Rops, Kubin, Boëcklin, etc. Y he confirmado que era este dibujante y escritor maldito, Romero Calvet, el destinado a ilustrar originalmente Los muertos y las muertas, pero la enfermedad mental y temprana muerte  frustraron el proyecto.

 

¿Qué importancia ocupa el humor y la sátira en tu obra?

Siento el humor como una actitud muy cómoda de distanciamiento, de relativización, de descreimiento frente a lo establecido -a derecha e izquierda- más que de comicidad. Por eso muchos de mis trabajos de humor gráfico no suelen ser inmediatamente graciosos, sino más bien reflexivos. Eso genera detractores, pero también un estilo de humor muy exportable que me va generando año a año premios en los certámenes internacionales. En abril conseguí el premio del Ministerio de Cultura de Bulgaria, en el certamen de Gabrovo, uno de los de mayor tradición de la Europa del Este.

 

Creo que también hay una dimensión onírica, fantástica, próxima al realismo mágico de raíz libresca o literaria, ¿no?

Yo soy un lector perezoso y por eso mi género preferido es el cuento fantástico, desde Hoffmann a Nodier, Machen, Lovecraft, Quiroga, Hodgson, etc. Así que el realismo me conmueve poco. Me interesa por eso explorar la obra de algunos dibujantes que se movían en ese ámbito de lo fantástico, como los simbolistas europeos o en España el citado Romero Calvet o su coetáneo el excelente ilustrador gallego Max Ramos.

 

¿Cómo quieres que sean tus dibujos: narrativos, sugerentes, transgresores, inquietantes?

En el caso de Ninfas y Calaveras sería magnífico que se le pudieran aplicar todos los adjetivos que indicas. Pero también el de “teatrales”. No comparto la idea de que la ilustración no pueda ser redundante con el texto y en ocasiones formularse como un subrayado o una escenificación. En realidad no creo que haya reglas cerradas para la ilustración, más allá del trabajo bien hecho y el respeto al texto y al autor. En Ninfas y calaveras muchos de los dibujos están concebidos como una puesta en escena, como una teatralización de las greguerías o de los textos del ensayo Los muertos y las muertas.

 

¿Qué le debes a Salvador Bartolozzi? Dice Jesús Rubio que eres uno de los grandes especialistas sobre él...

Jesús Rubio, que amablemente prologa Ninfas y calaveras, fue el director de mi tesis sobre Bartolozzi y siempre ha apoyado aquella investigación que se presentó en 1996. Se publicó después en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y durante algún tiempo tuvo nula difusión.  Pero es cierto que últimamente se ha convertido en uno de los trabajos de referencia sobre el artista, al menos para especialistas como Juan Manuel Bonet o Felipe Hernández Cava; y recientemente me envió un correo muy alentador Antonio Martín. Lo cual me deja en un lugar algo incómodo, pues es una investigación de hace veinte años pendiente de una exhaustiva revisión para la que voy sacando tiempo, pero no el suficiente. Recientemente publiqué en la web Tebeosfera una corrección de los contenidos de la  revista Pinocho, creada por el dibujante para Calleja. Pero queda mucho por hacer, ya que el campo de acción de Bartolozzi era amplísimo incluyendo ilustración gráfica, muñequería humorística, historieta y literatura infantil, títeres, teatro para niños y escenografía.

 

¿Quiénes serían tus referentes?

Yo soy rata de hemeroteca digital y ahora mismo es fácil descubrir cada día dibujantes fantásticos. En este momento me estoy recorriendo la versión digital de la revista Simplicissimus donde hay nombres extraordinarios como Kubin u Olaf Gulbransson. En las hemerotecas españolas puede verse toda la generación excelente de La Esfera, con artistas como el propio Bartolozzi o sus coetáneos, Max Ramos, Ribas, Zamora, Ochoa, etc., o humoristas de la talla de K-Hito, Bagaría, Sirio o Mihura. De los más modernos admiro mucho a nombres como  Ceesepe o Ana Juan; y de última hora me quedo con dos monstruos como nuestro Oscar Sanmartín y Jack Mircala. En el humorismo siempre me ha gustado Chumy Chumez y Ops, y actualmente en los certámenes internacionales pueden verse trabajos de artistas inmensos no muy conocidos aquí como Ángel Boligán, Turcios, Ajubel, Elena Ospina, Alessandro Gatto o Pavel Kuczynski, por citar alguno de los más destacados.

 

¿Podrías contarnos qué técnicas utilizas?

Soy muy fiel a la témpera y el pincel. El ordenador sólo para el retoque último.

 

¿Por qué se ha publicado en gallego y en castellano?

El Patito Editorial es una editorial gallega, especializada en comic y libro ilustrado, con sede en Santiago de Compostela. Sus responsables, Gemma Sesar y el dibujante Fausto Isorna, publican parte de su producción en lengua gallega y, entre otras cosas, tiene una cuidada colección con grandes autores de la historieta de su tierra como Miguelanxo Prado o Xaquín Marín o ediciones  de la poesía completa de Rosalía en tres volúmenes ilustrados. Así que quisieron publicar una versión del libro en gallego, con distinta cubierta y traducción de Isabel Soto. A mí esta versión titulada Ninfas e caveiras me encanta, y recomiendo para el lector de cualquier parte esta inédita manera de leer a Ramón.

 

Un último detalle: ¿cuáles serían las tres o cuatro greguerías que prefieres de Gómez de la Serna?

Citaré tres fragmentos de Ninfas y Calaveras, las dos primeras de su versión en gallego:

-A vida é dicirse adeus!  nun espello

-Só somos funámbulos que, durante uns momentos, termamos polo ar e en suspenso do que sabemos que ben axiña se ha de disgregar.

-Al morir se es otra ventana en otra parte. Se es algo así como el filo de un cuchillo en una luz desconocida. Metal, alma, luz sin limítrofe oscuridad, luz sin contraluz.

Y esta última, que no está en el libro y me reservo para las dedicatorias:

-Aprovechemos que estamos desenterrados y pensemos lo inaudito.

 

*La foto de David Vela es de Vicente Almazán. 

ENRIQUE LARROY LLEGA A LA LONJA

ENRIQUE LARROY LLEGA A LA LONJA

[Nota de prensa de Alberto Gascón del Ayuntamiento de Zaragoza.] Enrique Larroy inunda de color La Lonja en una exposición sorprendente, que transita entre el surrealismo, el 'pop-art' y el minimalismo. La sala municipal de Plaza del Pilar acogerá desde el viernes y hasta el 16 de noviembre la exposición Chapa y pintura del pintor zaragozano. La muestra reúne un total de 52 obras, la mayoría pinturas, realizadas en los últimos tres años, así como una instalación que da título a la exposición, una intervención mural de 17 metros y un políptico compuesto por 15 telas que se expanden a lo largo de 18 metros.

 

La sala municipal de exposiciones de La Lonja acoge desde el próximo viernes 3 de octubre y hasta el 16 de noviembre la exposición Chapa y pintura, de Enrique Larroy (Zaragoza, 1954). Una muestra producida, diseñada y organizada expresamente para esta sala que supone un acercamiento visual a la obra más reciente del pintor aragonés. 

Chapa y pintura reúne más de medio centenar de obras, la mayoría realizadas en los últimos tres años. Así, se compone de 49 pinturas, generalmente de gran formato y técnicas mixtas, una instalación que da título a la exposición, una intervención en el muro de 17 metros y un políptico (compuesto por 15 telas que se expanden en ángulo recto a lo largo de 18 metros) que se apodera del espacio. 

En este sentido, la exposición posee el valor añadido y la singularidad de reunir en una muestra lo que habitualmente en su trabajo Larroy no puede mostrar con tanta contundencia y equilibrio.

Un viaje visual

El título de la exposición es también el del conjunto de las siete obras que inician el recorrido. Esta instalación se ha realizado con el propósito de insinuar un resumen del trabajo de Enrique Larroy aunque, finalmente, asoman los rasgos de un autorretrato.

Muestrario. Síntesis es una pequeña pieza fechada en 2014. El hallazgo de un muestrario incompleto de puertas descatalogadas toma cuerpo junto a una imagen fotográfica que realizó para la serie La casa de formica, a principios de los años noventa. En la trasera del muestrario aparece la palabra “síntesis” y al autor le parece obvio añadirlo al título de la obra. Una nueva lectura.

La instalación se completa con seis grandes chapas de aluminio realizadas con procedimientos industriales y esmaltadas en alto brillo. Los títulos corresponden a referencias de la carta ral.

Hay chapa y también pintura; bastante más pintura que chapa, y un título que está robado de un oficio que no es el mío. Un intrusismo gremial si se quiere o un préstamo del imaginario colectivo que indica un repaso y puesta a punto, ha explicado Larroy sobre la exposición. “Con respecto al tema de la 'chapa' -ha añadido- creo que hay algo de alfabeto y de cimentación de la pintura. Algo que quiere llegar al volumen por el peso de los colores. Algo que siendo sólido deja correr el aire entre las capas. Algo que roza con aquello de que la pintura es inflamable y la chapa es ignífuga”.

Simbología discreta

Técnicamente hablando una simbología discreta es aquella en la que todos y cada uno de los caracteres codificados en el símbolo pueden ser interpretados individualmente sin tener en cuenta al resto del código de barras. Una intervención en el muro que en esta ocasión introduce tres pinturas en su interior.

Una de ellas, la titulada Simbología discreta, es la que sirve de generador de toda la propuesta. Y si aquí este cuadro permite una intervención expansiva no es más que para pasar casi desapercibido en el camuflaje del propio código: Una pintura discreta. Sin embargo Residuo rojo y Residuo amarillo interfieren en el código a modo de “ruido”, de basura contaminante.

La intervención, realizada con pintura negra y azul celeste, está planteada específicamente para este espacio y ocupa 17 metros lineales en dos planos de pared.

Especular

La exposición Especular (de Popova a Matilde Pérez) se presentó en 2011 en la Sala Juana Francés de la Casa de la Mujer de Zaragoza como consecuencia de una investigación plástica a la búsqueda de relaciones entre la obra de Enrique Larroy y el trabajo de cinco pintoras relevantes del siglo XX: Liubov Popova, Lee Krasner, Helen Frankenthaler, Bridget Riley y Matilde Pérez.

El resultado fue una serie de obras realizadas en “capas” con pintura, impresiones digitales y serigráficas sobre metacrilato, aluminio anodizado y papel. Se exponen 15 obras de la serie.

Insistentemente mareados.05

El desequilibrio, la inestabilidad de la propia pintura. Un políptico que inquieta tanto por sus diferentes perspectivas sensoriales y emocionales como por el flujo de pensamientos y conceptos que puede suscitar en el espectador.

Insistentemente mareados nació como un tríptico pintado que se expuso por primera vez hace una década. A partir de entonces se ha transformado en un proyecto en continuo cambio y crecimiento.

Nuevas piezas de gran formato se añaden en cada ocasión, utilizando técnicas digitales y manuales según la intervención en el espacio en que se plantea. En esta exposición la obra se compone con 15 telas que se expanden en ángulo recto a lo largo de 18 metros.

Un universo artístico personal y heterogéneo

Desde que en 1973 Enrique Larroy se presentara al público como pintor, su trayectoria se ha singularizado por la construcción de un escenario incierto e inestable, asentado en la contradicción y decididamente abierto a la sorpresa con el propósito de que sus imágenes sobrevuelen por tiempos y espacios indefinidos.

Una pintura que no tiene razón de ser sin el pop-art y el arte cinético y que también se reconoce deudora del minimalismo y de un cierto surrealismo. La paradoja y los efectos ópticos, la geometría y el azar, pero sobre todo el color, como un desenfreno luminoso que echa especias a los ojos del que mira, como un catalizador que acelera la reacción entre la materia y el ojo.

 

*El artista celebra dos hitos personales: cumple 40 años como pintor y este año cumple 60 años.

 

BORIS VIAN Y SU POESÍA

BORIS VIAN Y SU POESÍA

TRES POEMAS DE BORIS VIAN. POR TONI TELLO
[El poeta, traductor y profesor Juan Antonio Tello, con parada y fonda ahora en Tánger, acaba de publicar en Renacimiento la ’Poesía compelta’ de Boris Vian. He aquí, por cortesía suya y de la editorial, ofrecemos una pequeña selección de poemas de este autor tan singular, músico, jazzman, narrador, poeta, que murió con apenas 40 años. Uno de los tres textos es el famoso poema-canción ’El desertor’, que han interpretado varios cantantes franceses.]

 

POEMAS DE BORIS VIAN. Trad. de JUAN ANTONIO TELLO

 

[POURQUOI QUE JE VIS]

Pourquoi que je vis

Pourquoi que je vis

Pour la jambe jaune

D’une femme blonde

Appuyée au mur

Sous le plein soleil

Pour la voile ronde

D’un pointu du port

Pour l’ombre des stores

Le café glacé

Qu’on boit dans un tube

Pour toucher le sable

Voir le fond de l’eau

Qui devient si bleu

Qui descend si bas

Avec les poissons

Les calmes poissons

Ils paissent le fond

Volent au-dessus

Des algues cheveux

Comme zoizeaux lents

Comme zoizeaux bleus

Pourquoi que je vis

Parce que c’est joli.

 

[ POR QUÉ VIVO... ]

 

Por qué vivo

Por qué vivo

Por la pierna ámbar

De una mujer rubia

Apoyada en la pared

A pleno sol

Por la vela redonda

De un barco picudo del puerto

Por la sombra de los estores

El café helado

Que se bebe en un vaso de tubo

Por tocar la arena

Ver el fondo del agua

Que se vuelve tan azul

Que baja tan abajo

Con los peces

Los tranquilos peces

Pacen en el fondo

Vuelan por encima

De las algas cabellos

Como pájaros lentos

Como pájaros azules

Por qué vivo

Porque es bonito.


*

LE DÉSERTEUR

 

Monsieur le Président

Je vous fais une lettre

Que vous lirez peut-être

Si vous avez le temps

Je viens de recevoir

Mes papiers militaires

Pour partir à la guerre

Avant mercredi soir

Monsieur le Président

Je ne veux pas la faire

Je ne suis pas sur terre

Pour tuer d’autres gens

C’est pas pour vous fâcher

Il faut que je vous dise

Ma décision est prise

Je m’en vais déserter

 

Depuis que je suis né

J’ai vu mourir mon père

J’ai vu partir mes frères

 

Et pleurer mes enfants

Ma mère a tant souffert

Qu’elle est dedans sa tombe

Et se moque des bombes

Et se moque des vers

Quand j’étais prisonnier

On m’a volé ma femme

On m’a volé mon âme

Et tout mon cher passé

Demain de bon matin

Je fermerai ma porte

Au nez des années mortes

J’irai sur les chemins

 

Je mendirai ma vie

Sur les routes de France

De Bretagne en Provence

Et je dirai aux gens

Refusez d’obéir

Refusez de la faire

N’allez pas à la guerre

Refusez de partir

S’il faut donner son sang

Allez donner le vôtre

Vous êtes bon apôtre

Monsieur le Président

 

Si vous me poursuivez

Prévenez vos gendarmes

Que je n’aurai pas d’armes

Et qu’ils pourront tirer.

 

EL DESERTOR

Señor Presidente

Le escribo una carta

Que leerá tal vez

Si tiene algo de tiempo

Acabo de recibir

Mis papeles militares

Para ir a la guerra

El miércoles por la tarde

Señor Presidente

Yo no quiero hacerla

Yo no estoy en la tierra

Para matar a otra gente

No es para hacerle enfadar

Pero tengo que decirle

Que mi decisión es firme

Y voy a desertar

 

Desde que yo nací

Vi morir a mi padre

Partir a mis hermanos

 

Y a mis hijos llorar

Mi madre sufrió tanto

Que dentro de su tumba

Se burla de las bombas

Se burla de los gusanos

Cuando fui hecho preso

Me robaron a mi mujer

Me robaron mi alma

Y mi querido pasado

Mañana muy temprano

Yo cerraré la puerta

En la nariz a los años muertos

Iré por los caminos

 

Mendigaré mi vida

En las carreteras de Francia

De Bretaña a Provenza

Y diré a los demás

Negaos a obedecer

Negaos a hacerla

No vayáis a la guerra

Negaos a partir

Y si hay que dar la sangre

Vaya usted a dar la suya

Es como un buen apóstol

Señor Presidente

 

Si me persiguen

Avise a sus gendarmes

Que no llevaré armas

Y que podrán disparar

*

LES ISLES

[À Lucien Coutaud]

 


Il y a des isles dans la mer Noire

Elles sont en pierre froide et pâle

On y est toujours tout seul

Et on entre dans des châteaux

Pleins de chambres dans des murs

Et on trouve des femmes molles

Des grosses femmes blanches douces

Étalées sur des lits ouverts

Il monte un fumet de leurs poils

En minces volutes frisées

Bleu dans l’air incolore des chambres.

Il ne faut pas s’arrêter

Car elles sont là, elles attendent

Elles peuvent faire n’importe quoi

Elles prennent toutes les formes

Elles coulent comme de l’eau.

 

Il ne faut pas aller dans les isles de la mer Noire

Il vaut mieux acheter du jambon.

 

LAS ISLAS

[A Lucien Coutaud]

 

 

Hay islas en el mar Negro

Son de piedra fría y pálida

Allí siempre se está solo

Y uno entra en castillos

Llenos de cámaras dentro de muros

Y se encuentran mujeres blandas

Mujeres gordas blancas suaves

Acostadas en lechos abiertos

Sube un humillo de sus pelos

En delgadas volutas rizadas

Azul en el aire incoloro de las cámaras

No hay que detenerse

Porque están allí, esperan

Pueden hacer cualquier cosa

Adquieren todas las formas

Fluyen como agua

 

No hay que ir a las islas del mar Negro

Vale más comprar jamón.

 

*Boris Vian. ’Poesía completa’. Traducción de Juan Antonijo Tello. Editorial Renacimiento. Sevilla, 2014.

'SEDUCCIÓN', POR NACHO ESCUÍN

'SEDUCCIÓN', POR NACHO ESCUÍN

[Descubro por puro azar, en Facebook, este texto que el poeta, crítico y editor Ignacio Escuín dedica a mi libro ’Seducción’, mi cuarto libro de poemas, el tercero en Olifante, con mucho afecto, en la revista ’es Cultura’ de la Universidad San Jorge.]

 

En busca del poeta Antón Castro

es_Cultura / Hace 1 dia 30/09/2014

Antón Castro y la poesía debería ser el título de esta reseña, sin lugar a dudas, pues la aparición de un nuevo libro de poemas no hace otra cosa que poner de manifiesto algo que todo el mundo sabe,  que algunos dejan escrito (como José Luis Melero en su prólogo, o Fernando Sanmartín en la solapa, o Miguel Mena en anteriores publicaciones) y que todos sus lectores disfrutan en cada uno de sus libros pertenezcan estos al género literario que sea: la poesía y él caminan juntos siempre.


 

Seducción, Antón Castro, Zaragoza, Olifante, 2014, 85 pp, 15 euros.

Seducción, Antón Castro, Zaragoza, Olifante, 2014, 85 pp, 15 euros.

Se me hace raro hablar de la creación poética de Antón Castro y circunscribir el texto solo a los libros publicados dentro de los marcos de lo que es aparentemente el género, es decir, Vivir del aire (Olifante, 2010), El paseo en bicicleta (Olifante, 2011), este Seducción que nos ocupa (Olifante, 2014) y la antología Versión original (Isla de Siltolá, 2012). Tengo la sensación de que para tener una visión general de su concepción poética hay que remontarse a sus libros en prosa, a sus ediciones (como la de las cartas de Julio Antonio Gómez, El corazón desbordado, también editado por Olifante en 1989) incluso a sus post.

Seducción es un libro híbrido, de esos que conviven en la ya inexistente frontera genérica y que ofrecen al lector la posibilidad de entenderlo como un registro poético, como un diario o como un texto vinculado a un lenguaje íntimo y sumamente emocional. Porque Antón Castro es un escritor que siempre expone sus emociones en el texto, que vibra en sus versos y hace que el lector comprenda que hay vida tras ellos. Difícilmente encontraremos un verso hermético, cosa que este lector agradece (y mucho), y su constante ruptura del éxtasis lírico con elementos de la vida cotidiana hacen del poeta, y parafraseando al propio autor, «igual a los demás hombres» (este verso pertenece al poema «El poeta interrumpido» de su libro Vivir del aire, y es uno de mis favoritos de la poesía escrita en Aragón en lo que va de siglo).

Apasionado, arrebatado, cercano, candoroso, tierno y un sinfín de adjetivos semejantes podrían definir un poco de lo que contiene este poemario, pero hay en él también una visión que acepta resignada el incoherente día a día, esa sinrazón llamada vida en la que lo que hoy parece seguro mañana es presa de la incertidumbre o la pérdida.

«Amor y bricolaje» es mi poema favorito del libro. En él el lector ha de encontrase al poeta más cercano y más real (y realista, claro): «Déjame que te lo diga. Mejor: déjame que lo piense: / en esta casa solo soy algo feliz por verte feliz a ti / pero vivo con la sensación de que no tengo / ni un instante de respiro. Todo es demasiado provisional». Cada uno hará una lectura de estos versos citados, pero yo podría convertirlos en mi personal himno generacional, esa melodía que nos recuerda que estamos todo el tiempo de paso, que la felicidad no es la meta sino el camino, que el amor y el trabajo dejaron hace tiempo de ser indefinidos y se han convertido en temporales, y que todo alrededor a veces es hostil y nos hace daño, pero que nos queda la posibilidad de ser felices a través de hacer feliz a alguien, si es que ese alguien existe (o somos capaces de encontrarlo).

Pero el poema continua siendo fascinante desde un punto de vista teórico, pues incluye una autodefinición estupenda: «Ya lo sé: soy aprensivo, temeroso, dubitativo. / Antes que contigo, me he casado con el pánico. / ¿Sabes si se heredan los miedos y la incertidumbre? / Vivo en la cuerda floja permanente». Yo aplaudo el tono del poema, el tono que adopta el poeta y esa sensación confesional que comparte con nosotros un pensamiento que hace en voz alta a su mujer (se entiende por el texto, claro). Me gusta esa sensación de honestidad brutal que dimana del poema, me gusta sentir que comprendo el sabor agridulce una vida plena que en el día a día a veces se complica y otras solo contiene luces (me viene a la cabeza un verso de José Luis Rodríguez García que dice «a veces vivir es acostarse cansado» o aquel verso de Sergio Gaspar de Estancia: «Definitivamente no seré feliz…») y ese llanto contenido del que afronta una batalla diaria y hace frente a la desilusión y el agotamiento con energías salidas de lugares que algunos no podemos ni imaginar.

Y es un poema que me gusta, también, porque abre ese vínculo evidente de Antón Castro con la música, una constante en su vida, en su trabajo y una banda sonora (que también queda expuesta desde, incluso, un preciosismo formal que evidencia su virtuosismo verbal y emocional en su poema «Tchaikovsky») que supongo acompaña estos días, estos poemas: «Entonces, me callo y te miro. / Desde aquí o desde allá. Desde la ventana mientras suenan / Regina Spektor, Suzanne Vega, Carole King o Noa». En resumidas cuentas, es un poema brillante que a mi modo de ver hace las veces de piedra roseta para comprender al poeta y entender mejor el texto (sí, ya lo sé, todos pensáis que la biografía y estos detalles no son importantes para comprender un texto, o no son importantes… pero ahí están…).

El lector encontrará en Seducción un poemario estructurado en cuatro partes bien diferenciadas y un epílogo, que sirven a la perfección para comprender el universo poético de Antón Castro, bien por la naturaleza poética de los textos en prosa, bien por los poemas más tradicionalmente estructurados y aquí comentados, bien por los nombres que acompañan a los mismos o por la banda sonora que se puede extraer ellos. Y eso es mucho, muchísimo, la posibilidad de entender a alguien, de ir en busca del poeta y encontrarlo entre las páginas de su libro.

 

Por Nacho Escuín

TEATRO DE MEDIANOCHE: UN DIÁLOGO

TEATRO DE MEDIANOCHE: UN DIÁLOGO

[Antes del verano, con motivo del treinta aniversario de la compañía, preparé estas preguntas para Teatro de la Medianoche. Aquí, Domingo Castillo, Araceli Gil y Ángela Castillo Gil recorren su trayectoria, sus espectáculos, su estética, sus sueños. Este pasado fin de semana participarón en la V edición de Al! Festival de Títeres y Marionetas de La Almozara. El cartel que reproducimos, por gentileza del grupo, es de Pilar Ballabriga de 1984.]

 

-¿De dónde veníais, cuál era vuestra formación?

Araceli Gil (1962) estudió piano durante 9 años, y no terminó la carrera, comenzó bellas artes y lo dejó para entrar en el nuevo proyecto de Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza (1980) en la que hizo dos cursos y fue invitada a abandonarla.

Domingo Castillo (1958) empezó su relación con el teatro en el TIZ -Teatro Incontrolado de Zaragoza - (1975 - 1979). Realizó estudios en la Escuela Privada de Formación del Actor (1978 – 1979 – 1980). Colaboró en un programa de radio (1979-1980). Desarrollo otra de sus pasiones la fotografía de espectáculos (Festivales de Teatro de Sitges, Festivales Internacionales de Teatro de Zaragoza, compañías aragonesas…) Trabajó para la Delegación de Extensión Cultural del Ayuntamiento de Zaragoza como monitor de juego dramático en colegios nacionales de Zaragoza (1980-1981-1982-1983).

Asistió a cursos:

1981 – “Juego dramático” Alfredo Mantovani - Zaragoza

1982 – “El Teatro como instrumento de la educación”  Getafe. Allí donde conoce a Javier Villafañe.

1982 – “Dramática creativa” Federico Martín Nebrás,“Juegos dramáticos y musicales” Daniel Lovechio, “Expresión corporal” Antonio Malonda, “Expresión oral” Yolanda Monreal,“Teatro de gesto” Carlos Herans, “Teatro y expresión plástica” Jon Amuriza

Estos cursos que se celebraron en el Balneario de Panticosa fueron el lugar de encuentro de Araceli y Domingo, que en poco tiempo comienzan una relación. El fruto de su primer “proyecto” en común fue en 1983 su hija Ángela (1). Soñar nuevos proyectos juntos y compartir experiencias con el teatro, el dibujo o la fotografía fue el comienzo.

 

-¿Por qué quisisteis crear una compañía de marionetas en 1984?

 En 1980 comenzó a celebrarse en Zaragoza el “Festival Internacional de Títeres y Marionetas” allí descubrimos las diferentes técnicas de manipulación y la riqueza expresiva de los títeres. En 1981 a través de Luis Felipe Alegre, Domingo conoce a Iñaki Juárez de “Títeres La Oca” y observa con curiosidad el trabajo en un taller de títeres.

Nuestra formación era de teatro de actor, estábamos muy interesados en el teatro visual, el teatro de gesto y las máscaras. El teatro de títeres nos ofrecía una gran variedad de herramientas que nos fascinaban pero que teníamos que aprender a utilizar. Asistimos a espectáculos, analizamos videos, conversamos con otros titiriteros, intentamos desentrañar fotografías, recopilamos fotocopias de esquemas de construcción de títeres y consultamos la escasísima bibliografía sobre puesta en escena de títeres.

-Y en 1984 decidisteis crear el grupo.

En 1984 nos decidimos a crear Teatro de Medianoche. En aquella época entre la gente de la cultura existía un clima de entusiasmo y curiosidad, bastante osadía y un gran afán por aprender y compartir lo aprendido.

En esos años ser titiritero en España, para la inmensa mayoría de la gente tenía unas connotaciones nada positivas. Incluso dentro del TEATRO, los títeres eran el hermano menor al que los mayores no prestan atención por creer que no tiene nada interesante que decir. Somos autodidactas, nos hemos guiado por la intuición.

-¿Por qué os inclinasteis por el teatro de sombras? ¿Cuáles son sus influjos, de dónde procede?

La elección de una técnica de manipulación determinada ha venido siempre marcada por las características de la historia que queríamos contar. Se han utilizado una gran variedad de técnicas, a veces combinando varias en el mismo espectáculo (Títeres de mesa, Adaptación Bunraku, Marionetas de Hilo, Títeres de Varilla Superior, Marote,  Manipulación directa,  Máscaras, Guante).  Desde los comienzos hemos sentido predilección por aquellas técnicas que tenían a la oscuridad como cómplice: el teatro negro y el teatro de sombras.

¿Por qué?

Las sombras se mueven en un terreno misterioso donde el encuentro entre la luz y oscuridad da vida a las imágenes. Es un lenguaje de síntesis -desde el diseño de las siluetas, los elementos escenográficos o el uso del texto con un carácter más poético que narrativo-  donde la sugerencia estimula la imaginación. El espectáculo de sombras es la esencia del teatro, asistimos a un acto efímero e irrepetible donde los espectadores y los sombristas se comunican a través de las formas cambiantes e impalpables que aparecen en la pantalla, que actúa como el tejido de los sueños. Aunque la sombra ha acompañado al hombre desde sus inicios el teatro de sombras como tal parece ser que tiene su origen en el siglo II A.C. en China y la India.

 

 

 

-¿Cómo os fue con el primer montaje?

Nuestro primer espectáculo Tangram (1984) ya incorporaba una historia que utilizaba el teatro negro, lo que aconsejaba que se representase con oscuridad total y en sala. Entonces la inmensa mayoría de espectáculos de títeres se representaban al aire libre, generalmente coincidiendo con las fiestas de los pueblos. Nuestros medios eran bastante precarios. Realizamos unas diez funciones que nos sirvieron para conocer las reacciones del público ante el espectáculo, además de mejorar el material técnico de trabajo.

-¿Qué dificultades entraña la artesanía del títere, de la marioneta: me refiero a la construcción, a la manipulación, a la puesta en escena, a los cuidados?

Creemos que es muy importante transitar todo el proceso desde la elección de la estética, el diseño, la construcción, el trabajo de familiarizarse con el títere o la silueta experimentando sus posibilidades expresivas, la búsqueda del movimiento expresivo en función del carácter del personaje, su relación con otros personajes dentro de la dramaturgia del espectáculo. Teatro de Medianoche ha construido todos los títeres de sus espectáculos.

-Algunos os descubrimos con ‘El pirata que quiso capturar la luna’. ¿Cómo lo definimos: teatro imaginativo, fantástico, poético, teatro que buscaba la plasticidad, la belleza, detallista, meticuloso en su puesta en escena, teatro para soñar?

“El pirata que quiso capturar la luna” es un espectáculo poético, que invita a la ensoñación, con sombras negras  y sombras negras con algún detalle en color de gran fuerza expresiva, movimientos precisos que unidos a la música crean imágenes inseparables. El texto, mínimo, se reparte entre la voz femenina de la narradora en claro contraste con la voz del pirata. El proceso fue largo pero el resultado final fue un espectáculo que obtuvo muy buenas críticas y se convirtió en uno de los más conocidos de la compañía.

 

-Otra pieza clave fue ‘Los habitantes de los espejos’ (1990): algo así como una afirmación de vuestra mirada, de un gusto estético, de una inclinación a la fantasía. ¿Qué buscabais? 

Tomamos como punto de partida una leyenda china citada por Borges en “El libro de los Seres imaginarios” que hablaba de una época legendaria en la que el mundo de los humanos y el mundo de los espejos estaban comunicados. Los espejos eran puertas servían para pasar de un mundo a otro. Hicimos una recreación de la estética china con sombras negras, utilizando sombras coloreadas para los habitantes de los espejos. Para los diseños de estos últimos nos inspiramos en peces abisales y dejamos volar la imaginación, surgieron seres que parecían salidos de un bestiario. Los fondos fijos se realizaron con diapositivas a partir de dibujos y recortes sobre una mesa de luz. Utilizamos fondos móviles para crear mayor dinamismo proyectando un rollo continuo de acetato en el que habíamos dibujado con rotuladores de retroproyección.

Queríamos mostrar dos mundos muy diferentes el de los humanos y el de los espejos que finalmente entran en confrontación. Los habitantes de los espejos pierden la batalla, pero también su fuerza y su figura y son encerrados en los espejos como meros reflejos serviles de los humanos. La leyenda asegura que un día romperán las barreras de cristal y nos dominarán.

El tema de los mundos paralelos, algo que en estos momentos que estamos “viviendo” está de plena actualidad.

Tengo la sensación de que siempre habéis huido de la risa fácil, del efectismo... ¿Cuál ha sido vuestra pretensión, vuestra poética, qué habéis querido hacer en un sentido general, cuáles han sido vuestras claves?

 

Araceli y yo tenemos un carácter tímido, nos gusta observar, el humor sutil, la sonrisa frente a la risa estridente, los objetos pequeños, apreciamos la delicadeza, los pequeños detalles, la meticulosidad…y esta forma de ser se trasmite a nuestro trabajo. Nuestra pretensión ha sido crear espectáculos que despierten las emociones más que la sorpresa, que sugieran sin mostrar plenamente, que dejen libertad a la imaginación, que sean precisos técnicamente pero que tengan alma, que puedan ser visto por públicos de todas las edades y que no causen indiferencia o aburrimiento. Teatro de Medianoche reivindicó el teatro de sala para los títeres, en un momento en el que parecía que los títeres sólo podían estar en la calle.

Parece que en los 80 y 90 los títeres eran muy importantes en la escena. Había en Zaragoza un Festival Internacional de Títeres y Marionetas. ¿Qué significaba para la profesión y que supuso su pérdida?

Para la profesión fue muy importante ya que nos permitió conocer el trabajo de prestigiosas compañías nacionales e internacionales, compartir experiencias y cuestiones técnicas y abrir vías de comunicación con otros titiriteros. Con el beneficio añadido de crear un público interesado que con el paso de las sucesivas ediciones del festival estaba más formado. Teatro de Medianoche representó dentro de la programación oficial del Festival en el Teatro Principal Zaragoza cuatro de sus espectáculos: Tangram (1984),  “El pirata que quiso capturar la luna” (1987), “La Profecía” (1989) y “Los habitantes de los espejos” (1991). La desaparición del Festival, tras quince ediciones, dejo un vacío que se ha intentado cubrir con nuevas propuestas en el mismo periodo en que se realizaba, en Diciembre,  juntándose con la programación navideña lo que favorece la contraprogramación y la consiguiente dispersión del público. No conocemos ningún caso de un Festival desaparecido que haya conseguido reaparecer.

¿Cuándo, y por qué razón, decidisteis hablar con el público al final de la función?

Al finalizar las representaciones de “El Bosque del Arco Iris” (1985) en muchas ocasiones alguien del público se acercaba al escenario para ver los muñecos y nos preguntaba sobre la construcción o la manipulación. En alguna ocasión querían saber donde los habíamos comprado. Decidimos que al acabar el espectáculo mostraríamos algunos muñecos y subiríamos a algún niño al escenario para que los pudiera mover. Iniciando después un pequeño coloquio con el público. Cuando estrenamos “El pirata que quiso capturar la Luna” (1987) quedó claro que era conveniente compartir con el público algunas de las particularidades del teatro de sombras. Desde entonces el coloquio con el público para responder preguntas y mostrar los títeres se convirtió en una parte más del espectáculo. A nosotros nos sirve para conocer como percibe el público el espectáculo, que personajes les resultan más atractivos, que interpretaciones hacen de lo que han visto.

No vamos a repasar todos los espectáculos, pero se diría que 2004 fue un gran año para vosotros: celebrasteis los veinte años, expusisteis en Veruela y montasteis ‘El fotógrafo’ y ‘Sueño de medianoche’... ¿Cómo valoráis esa experiencia? 

Fue un año muy intenso. Adolfo Ayuso y Domingo Castillo fueron los comisarios de la exposición “La sombra desvelada” que se realizó en el Salón de Reyes del Monasterio de Veruela. Una parte de la exposición mostraba siluetas y diseños de los espectáculos de sombras de nuestra compañía, también aportamos libros y varias siluetas de China, Tailandia, Java y Bali de nuestra colección. Con motivo de la exposición la Diputación Provincial de Zaragoza editó el libro “La sombra desvelada” Un viaje por el teatro de sombras – donde Domingo escribió un capítulo titulado “Hágase la sombra” colaborando también en las  fotografías,  Araceli lo hizo en las ilustraciones. En el espectáculo “El fotógrafo” dos actores representan a un fotógrafo ambulante y su ayudante mientras realizan fotos con la colaboración del público. La historia pasa después a una barraca donde por medio de títeres de varilla superior conocemos algunas andanzas del fotógrafo. “Sueño de medianoche” es un espectáculo de teatro negro formado por dos historias un sueño y una pesadilla. Se estrenó en el Teatro Averíense de Aveiro (Portugal) dentro del “Festival Mascara VIII o fascinio da luz negra” Curiosamente volvimos a coincidir por tercera vez en una programación con el Teatro Negro de Praga. Este espectáculo nos ha permitido recorrer gran parte de España y se ha convertido en uno de los más apreciados.

El 2010 montasteis ‘A media luz’, con teatro de sombras y teatro negro...  

En “A media luz” combinamos las sombras y el teatro negro. Delante de la pantalla con luz negra evoluciona el personaje de un niño en un desván, representado por una actriz con máscara. Tras el en la pantalla vemos la historia que el niño esta leyendo con teatro de sombras. La existencia de estos dos planos pretende un mayor dinamismo narrativo. Este espectáculo era una incursión en el territorio del miedo y el misterio.

Vuestro último montaje es ‘Seres Uhmonos’. Creo que es para adultos y se diría que es crítico, que es de denuncia. ¿De qué os quejáis, sobre qué queréis alertar?

Esta dirigido a público adolescente y adulto. “Nacidos tras cuatro largas noches de insomnio y madurados durante un corto año por fin salen de las sombras del sueño a las tinieblas del mundo” dice Araceli sobre los personajes de su cómic. Ella misma ha dirigido la puesta en escena de un espectáculo visual sin palabras que tiene su origen en esos dibujos.  El objetivo del espectáculo es “hacer pasar un buen ratico”, formado por cuatro historias independientes que transitan de la creación a la muerte, con personajes cotidianos tan simples y desnudos como se ven o tan complejos como seáis capaces de imaginar. Un dios en zapatillas, encantadores chupasangres, una manzana objeto de deseo o el poder del miedo son los temas propuestos, donde cada gesto tiene significado, el evidente que todos ven y los que a cada uno le sugieran.  

¿En qué ha empeorado vuestro oficio?

Al contrario nuestro oficio se ha ido consolidando con el tiempo, existe más formación, más interés sobre el desarrollo de nuevas posibilidades expresivas, una interesante relación con otras disciplinas artísticas. Lo que ha empeorado es el “escenario” en el que tenemos que movernos, la situación de acoso y derribo que la cultura y la educación están soportando. La precariedad de los presupuestos de cultura que han favorecido una considerable pérdida de programaciones, la desaparición de festivales  o  su reducción a nivel testimonial. La subida del iva cultural al 21%, lo que nos convierte en el país europeo con la tasa más alta, que ante la situación económica de una gran parte de la sociedad esta decisión debe considerarse como “terrorismo contra la cultura”. Resulta desalentador que el objetivo por crear una sociedad más libre e igualitaria cuyos pilares deberían ser la educación, la cultura y la ética se este transformando en  una sociedad fragmentada en la que una parte importante de los ciudadanos tienen que dedicar toda su energía a sobrevivir. Teatro de Medianoche es una pequeña compañía de títeres que sigue creyendo en su trabajo, mantiene la ilusión por seguir adelante comparte la idea de la mayoría del sector teatral de que la cultura – concepto muy diferente a ocio - es un servicio que el Estado está obligado a dar a los ciudadanos.

¿Se puede sobrevivir, por qué es una actividad casi siempre familiar?

Recuerdo que José Monleón definió nuestra profesión como “alegre malvivir”. Se sobrevive pero adaptándose a los altibajos propios de esta profesión, teniendo que recurrir en ocasiones puntuales a la familia o los amigos. Nuestra compañía tiene un núcleo familiar que se amplía cuando el espectáculo lo requiere con algún colaborador, por ejemplo en el caso de Alberto Salvador (2007). Es cierto que en el teatro de títeres esta estructura sigue teniendo vigencia.

 

*La foto del penúltimo montaje la tomo de aquí: 

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-fff73fb238e8b57666582ab33d772c30.jpg

LABORDETA: OTRA NOCHE INOLVIDABLE

LABORDETA: OTRA NOCHE INOLVIDABLE

[Aquí puede leerse una crónica del concierto de anoche dedicado a José Antonio Labordeta (1935-2010) que suponía la puesta en marcha de la Fundación que lleva su nombre y que preside Juana de Grandes, su esposa, la madre de sus tres hijas: Ana, Ángela y Paula.]

http://www.heraldo.es/noticias/ocio_cultura/cultura/2014/09/30/labordeta_canto_con_todos_como_nunca_313088_308.html

 

Labordeta cantó con todos como nunca

Antón CASTRO

“Aragón sigue, Labordeta vive”. Con este lema echaba a andar anoche, en la Sala Multiusos, ante 4.000 personas, la Fundación José Antonio Labordeta, que tiene su sede en la calle Mariano Barbasán y que abrirá sus puertas muy pronto con la biblioteca del cantautor, con sus libros, con sus objetos personales y con una meditada programación. El DJ Mr. Pendejo mezcló el folk y la música pop y rock a modo de preámbulo. Juana de Grandes, profesora de latín y griego, fue presentada por Miguel Mena, espléndido conductor del acto, y ella recordó que era un día muy especial: se cumplían exactamente 50 años de “mi boda con Labordeta, 50 años de nuestra boda”. Y, como recordaba el pedagogo y escritor Víctor Juan Borroy estos días, hace medio siglo exactamente también que José Antonio tomaba posesión de su plaza de profesor de historia, tarea que inició en Teruel.

Al recital no le faltó casi nada (hubo tensión y protesta por la instalación de sillas y una valla que separaba al público), ni siquiera el vínculo familiar particular, Santiago del Campo, ex cantante de Los Especialistas y yerno de José Antonio, acompañó a la voz del Abuelo en uno de sus magníficos temas: ‘El poeta’, donde rendía homenaje a su hermano Miguel (1921-1969). A partir de ahí, la emoción no cesó ni un instante: La Joven Pachanga y Biella Nuei trajeron un ritmo evocador y festivo a la vez con un tema pirenaico, de amor y melancolía de la amada, en aragonés: ‘Aqueras montañas’. Carmen París, con su impresionante voz de jotera que salta los montes de esparto y alcanza todos los abismos, entonó a capella ‘La Albada’ y se acompañó de un cajón. Fue un instante especial: estuvo inmensa, poderosa, inspirada e inspiradora. Dejó temblando a la multitud.

Pablo Guerrero, en compañía de la guitarra de Luis Mendo, abordó la fuerza y la necesidad de los sueños, y lo hizo como un hombre que regresa de una devastación íntima, con estremecimiento y fragilidad. Beatriz Bernad trajo un canto de jota y de recolección de oliva, y se regodeó con fuerza, entrega y belleza, mientras Alberto Gambino disfrutaba de un instrumento, la guitarra, que cantaba y plañía a la vez. Nacho del Río, con Gambino y Sergio Aso, entonó el ‘Por qué no nos ven hablar...' (Canción deamor) con esa voz suya tan personal y honda. Actuaron, con oficio y sensibilidad, Rodrigo García ‘Mabuse’, que estuvo a punto de ser alumno de Labordeta, la voz de Eva Lago y las percusiones de Constancio Blanco. Kepa Junquera, con su acordeón, y Eliseo Parra rindieron homenaje a Labordeta con unas coplas alusivas: un retrato, un recuerdo del ‘A la mierda’ del Congreso o de sus días de televisión. El público disfrutó mucho: disfrutó y sonrió con la ironía, la sátira y el cariño.

María José Hernández, que acaba de grabar ‘Las uvas dulces’, un trabajo sensible y cuidadísimo, apareció con Sergio Marqueta al piano y cantó dos temas: ‘Guárdate’, el Labordeta más íntimo y sutil, de imágenes más hermosas, y ‘La vieja’; a muchos, su versión les conmovió particularmente. Les pareció extraordinaria: hermosa, sutil, una mirada distinta; en ella están los temas esenciales del compositor y poeta, su vocabulario tan característico y sus nostalgias. María José recordó que su hermano trajo un casete de Labordeta a casa cuando era niña y oía a todas horas esas historias que tenía mucho que ver las soledades de las mujeres en el mundo rural. Rubén Jiménez y Arturo Giménez (de la Orquesta Popular de la Magdalena), abordaron bajo la inspiración flamenca, en forma de taranta, los ‘Cantes de la tierra adentro’. Joaquín Carbonell y Eduardo Paz entonaron otro de las composiciones de Labordeta, ‘Quien me cerrará los ojos’, e invitaron a cantar al público. Uno de los momentos más especiales fue la aparición de Silvia Pérez Cruz y Raúl Fernández ‘Refree’: ella cantó ‘Gallo negro, gallo rojo’ de Chicho Sánchez Ferlosio con un virtuosismo vocal extenso y deslumbrante; con plasticidad, variedad de registros, colorido, emoción palpitante y una increíble compenetración con ‘Refree’.

Paco Ibáñez fue invitado a recordar su amistad y sus encuentros con Labordeta, y cantó ‘La mala reputación’ “del mejor cantautor que en el mundo ha parido madre”: Georges Brassens, maestro de Labordeta, como recordó la voz en off del autor de ‘Cantar y Callar’ y ‘Con la voz a cuestas’. La gente entonó con él: su hilillo de voz, penetrante y legendario, no desafina. Paco Ibáñez es carne de leyenda. Como lo es Joan Manuel Serrat. Miguel Mena le recordó al público que ambos, el Abuelo y Serrat, procedían de las tierras de Belchite. Serrat explicó que Labordeta le suscitaba respeto y admiración y que era “un ciudadano consistente”, de esos que se alejan de las laminerías del poder. Que era un hombre con criterio. Y con una voz suave, con su estilo particular, entonó la canción ‘Aragón’. Fue todo un detalle: no era la primera vez que lo hacía; el gesto prueba de nuevo su complicidad y su afecto sinceros hacia José Antonio Labordeta. Serrat abandonó el escenario con un escalofrío que abría el camino hacia las lágrimas.

Con Carbonell y Paz a la dirección vocal y a la guitarra, los casi 40 músicos despidieron la velada, entregado el público por entero, con dos temas: ‘Somos’ y ‘Canto a la libertad’. La gente gritó “este sí es el himno de Aragón. Este sí es el himno de Aragón”. En realidad, la obra de José Antonio –el cantante y actor y presentador de televisión, el compositor, profesor de historia, periodista, escritor, el hombre llano que comunicaba como nadie, el puente entre generaciones, el político que dudaba y se buscaba en la incertidumbre, el viajero...- es un retrato de una forma de ser y de estar desde Aragón hacia el mundo. Quizá por ello, Miguel Mena, sobrio, exacto y elegante, tuvo una hermosa intuición final: pidió que el tranvía que para en la plaza Emperador Carlos V anuncie que, se detiene, en realidad en el Parque José Antonio Labordeta, que está a la misma distancia y Labordeta es un poco más nuestro que Carlos V. Andaba por allí, el concejal Jerónimo Blasco y quizá piense que sería una hermosa y oportuna mudanza.

En el díptico que se entregó a la entrada, el periodista y crítico musical Javier Losilla escribía: “... desde el día que entonó el último suspiro he echado en falta la celebración del Labordeta global, del que reunió en un puñado de letras y músicas su mirada más profunda y popular; de quien escribió y cantó, en definitiva, las denuncias más poderosas, las rebeliones más sólidas y los himnos más emocionantes. Creo que ese momento ha llegado, y lo celebro”. La frase final tiene algo de vaticinio y de consumación a la luz del concierto de anoche. Labordeta resurgió y vivió como nunca: en las fotos que se proyectaron en la pantalla, en su voz, en sus temas, en el corazón del público. Por cierto, había una instantánea inolvidable: Labordeta, en un rodaje de Antonio Artero, avanza por los Monegros con un cigarrillo en los dedos como quien reconoce su territorio y su memoria... e intuye, tal vez, versos como “somos / como esos viejos árboles / batidos por el viento / que azota desde el mar”.

 

 

*La foto es de Heraldo.es.