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Antón Castro

ÁNGEL GUINDA: DOS NUEVOS POEMAS

ÁNGEL GUINDA: DOS NUEVOS POEMAS

[Ángel Guinda publica un nuevo poemario en Olifante, ‘Rigor vitae’ (Crueldad de la vida). Esta es la sinopsis de un nuevo y ambicioso proyecto de alguien que vive la poesía con una intensidad muy especial. Vida y poesía, belleza y dolor fundidas. El libro se en abril, a las 19.30, en el Palacio de Sástago.

Dice la sinopsis:

 

[Olifante Ediciones de Poesía inicia la Segunda Época de su primera colección con el libro (‘Rigor vitae’), de Ángel Guinda, que el autor traduce como (‘Crueldad de la vida’). Soliloquio en tres secciones: “Cantos del luto”, “Las islas siempre esperan” y “El mal de las flores”, respectivamente centradas en la vida severa –particularmente de la actual época opaca-, la perenne caducidad del amor y la inminencia de la muerte. En un reto de convertir la forma en fondo, la estructura de los textos experimenta con la respiración del mensaje mediante el silencio del interlineado, la sustitución de palabras por símbolos o la convivencia de géneros poético, narrativo y dramático.]

He aquí dos poemas, por cortesía del amigo y gran poeta.

 

YO NO PUEDO ESCRIBIR en el aire.

 

(Intuición es una ventana con los cristales limpios.)

 

Yo no puedo escribir en el crepúsculo.

 

(Iluminación es la ventana sin cristales.)

 

Yo no puedo escribir en el fuego, en el vapor, en la espora.

 

(Visión es aparición ojos adentro.)

 

Ni creo que el vuelo del tordo sea un papel de calco.

 

(Goya pintó los desastres de la guerra. Yo cantaré los horrores de la paz.)

 

¡Cantaré! Con los seis ojos de los abulones, con las castañuelas de los rastrojos en llamas, con los cencerros del ciclón. Espoleado por el caos.

 

¡Entonaré el duelo de esta época opaca por la brutalidad, las retinas desprendidas del hostigamiento y el aspa tartamuda de la aflicción!

 

(Tengo miedo cuando abro los ojos.)

 

 

 

 

ARDER

 

 

No arde el papel en lo que escribo,

arde lo que me escribe como una delación.

 

¿Arde el silencio que me llama?

 

Arde la señal de la cruz.

 

Escalera de agua a las estrellas,

arde el desasosiego en las pirámides de mis pómulos.

 

Arden las palabras que rebotan dentro del poema

como una sordera de pintura rupestre.

 

Arde la catástrofe en el bosque del papel.

 

Arden los océanos como un disparate.

 

“Arde el incendio del sol.”

 

Juana de Arco, Servet, Giordano Bruno siguen ardiendo.

 

¡Arder, arder!

 

(Ser humo contra el viento.)

 

 

PARÁBOLA DEL JARDINERO GOLDMAN*

PARÁBOLA DEL JARDINERO GOLDMAN*

 

[Ricardo Lladosa Redondo* es escritor y un animador cultural incansable. Ung ran lector. Hace algunos días estuvo en la presentación de ’Di su nombre’ de Francisco Goldman, la novela que publica Sexto Piso, donde se narra su historia de amor con Aura Estrada, la jvoen estudiante y escritora que murió en una playa de Oaxaca a los treinta años. El libro se presentó en Cálamo, y Ricardo recrea ese instante y el argumento de la novela.]

 

PARÁBOLA DEL JARDINERO GOLDMAN

 

Por Ricardo LLADOSA REDONDO*

 

            Leí la novela Di su nombre, de Francisco Goldman convaleciente de una gripe, días antes de su presentación en la Librería Cálamo. Mientras pasaba las páginas del libro, estornudaba, me abrochaba el batín de lana, bebía zumos de naranjas… Durante varios días el mundo exterior no existió, y me introduje por completo en el libro y en la vida de sus protagonistas. No en vano, Di su nombre es el relato de una enfermedad moral: del amor que se apodera por completo de Francisco Goldman, y de la muerte de su amante, Aura Estrada, la cual le produce una larga y dolorosa convalecencia, cuya terapia es la propia novela. Casualmente, cuando terminé de leer mi gripe se había curado.

            Goldman llegó a Cálamo acompañado de varias personas, entre las cuales se encontraba su editor, Eduardo Rabasa. También observé a un par de mujeres mejicanas, una de ellas muy joven, con el pelo negro brillante y sedoso. Vestía una parka de plumas hasta la rodilla, que de inmediato me recordó un pasaje de la novela: Aura (…) en Brooklyn tenía que moverse en metro (…) a través de un laberinto de (…) largos túneles que en invierno estaban helados (…) Por fin la convencí de que me dejara comprarle una de esas parkas con capucha (…) para envolverla de la cabeza a un poco más abajo de la rodilla (…) en nailon (…), inflado por las plumas de ganso.

            Pero la chica mejicana desapareció entre el público y mi atención se centró en Antón Castro, que llegaba a toda prisa, vestido con traje claro y sombrero, para presentar a Goldman –su atuendo me recordó vagamente a Ramón J. Sender–. Castro tuvo el acierto de comparar Di su nombre con otra novela de duelo: El año del pensamiento mágico, de Joan Didion, autora en boga gracias a las nuevas traducciones de Javier Calvo editadas por Mondadori.

            –Durante meses, tras la muerte de Aura, estuve todo el día borracho. De madrugada, mis amigos se turnaban para acudir a recogerme a los bares –afirmó Goldman–. Con esta frase condensaba su desazón por la pérdida de la mujer amada. Y es que Goldman apenas habló de sí mismo, sino de Aura: de la familia de Aura, de los pruritos literarios de Aura, de su primer encuentro con Aura, de su añoranza de Aura… Hasta tal punto, que el autor de la novela parecía desaparecer en aras de su personaje.

Goldman me sugirió la parábola de un jardinero en cuyo jardín hay un rosal con una única rosa. La riega todos los días, la abona con sobrecitos de hierro, arranca la maleza que crece a su alrededor… Una mañana, el jardinero se levanta y su rosa ya no está en el jardín. Alguien la ha cortado por el tallo durante la noche.

            Lo que más me admira de Di su nombre es su estructura temporal. La novela tiene tres tiempos narrativos, los tres anclados en el pasado. Existe, en primer lugar, un momento “cero” que es el accidente en las playas de Oaxaca y la muerte de Aura en un hospital de Méjico DF. El relato abarca los cuatro años anteriores y los cuatro posteriores al accidente: los primeros, marcados por la felicidad irrecuperable de la vida conyugal; los segundos, en la soledad del duelo y del luto. La narración, elíptica, va intercalando escenas anteriores y posteriores a la muerte de Aura, avanzando y retrocediendo en el tiempo, en una suerte de ir y venir que recuerda a las olas, o a las corrientes marinas. Hasta culminar en el clímax del accidente.

            –Han sido cinco años terribles –afirma Goldman–, pero ahora, ya está. Ha pasado el duelo y, afortunadamente, vuelvo a estar enamorado. 

            Mientras me dedicada la novela, le conté a Goldman lo mucho que me había gustado la estructura de Di su nombre y no pudo evitar sonreír. Qué bien, se regocijó, entonces a ti te voy a dibujar un ajolote. Hasta ese momento había dibujado girasoles -la flor preferida de Aura-, pero conmigo cambió la temática de sus dedicatorias. El ajolote es una especie de renacuajo autóctono de Méjico. Se exhibe en el acuario del Jardin des Plantes de Paris. Julio Cortázar le dedicó un cuento en el cual un hombre contemplaba absorto el acuario, y terminaba por convertirse en ajolote. Era el cuento preferido de Aura.

            Con el ejemplar firmado, acudí a donde estaba Eduardo Rabasa y lo felicité por su labor editorial en Sexto Piso. En particular por la publicación de Los pájaros amarillos, de Kevin Powers; autor que, de no ser por su pericia, quizá se lo hubiera llevado una gran editorial. Paco Goyanes nos había servido unos cariñenas y Eduardo y yo continuamos hablando con Carmen Serrano de la recuperación de autores olvidados, en particular de El coleccionista de John Fowles, también editado por Sexto Piso.

Hasta tal punto nos metimos en conversación que, cuando nos dimos cuenta, la librería se había quedado vacía. Eran las nueve y pico de la noche y Francisco Goldman caminaba de una estantería a otra. Había encontrado un ejemplar en caja de la Trilogía de la Frontera, de Cormac Mc Carthy y estaba entusiasmado. Esto sí es buena novela, afirmó con su acento inglés, ¿Cómo se llamaba la primera parte…?. Yo le apunté: Todos los hermosos caballos. ¡Eso, muchas gracias!, respondió, y se alejó a zancadas hacia el fondo de la librería.

Entonces yo abordé a Sergio del Molino, a quien quería conocer hacía tiempo. Hablamos de las dificultades de publicar en las grandes editoriales, de cómo él lo había logrado en Mondadori. El caso es que mientras conversaba con Sergio, no puede evitar mirar de soslayo a Goldman. Seguía al fondo de la librería con la chica mejicana, la de la parka hasta las rodillas; la del pelo negro brillante y sedoso. Oí cómo le susurraba con su acento inglés: Esto sí es buena novela, debes leerla… y, acto seguido, la besaba en los labios.

Y entonces ideé el final de mi parábola: en el rosal del jardinero Goldman permanecía el tallo cortado, pero había crecido una nueva rosa.

 

Ricardo Lladosa, Zaragoza, febrero de 2013

 

*Francisco Goldman y Aura Estrada.

JOVEN MÚSICA ANTIGUA EN LA SIERRA

Actividades presentación "JOVEN MÚSICA ANTIGUA".

Aquí puede verse este vídeo de diez minutos estupendo.

 

Comarca de la Sierra de Albarracín, 15 y 16 de marzo de 2013:

 

Viernes, 15 de marzo,

-Museo de la Trashumancia, Guadalaviar.

11.30 h. Recepción de prensa y participantes en el Museo de la Trashumancia, Guadalaviar, Comarca de la Sierra de Albarracín. 

12.00 h. Presentación pública de “Joven Música Antigua”. Proyección del vídeo Joven Música Antigua (de Antonio y Héctor Ceruelo, con guión de Javier Martínez) y charla posterior de los responsables del proyecto.

13.00 h. Apertura de la exposición de los tambores musulmanes de Zaragoza (S.XI) en el Museo de la Trashumancia.

13.30 h. Iglesia parroquial de Guadalaviar, Concierto del dúo “Cantar alla viola”.

17.00 h. Presentación pública de una guitarra de Thomas Durán. Sevilla 1684. D.  José Luis Romanillos, director del Centro de la vihuela de mano y la guitarra. Sigüenza

 

Viernes, 15 de marzo,

Iglesia de Villar del Cobo.

19.00 h. Presentación de los tambores musulmanes del siglo XI, Luis Miguel Bajén, musicólogo.

19.30 h. Concierto de tarijas, albogues y flautas de hueso de buitre. Bufacalibos-Biella Nuei. Mustapha Gouzal, Jorge Álvarez, Carlos Beceiro y Luis Miguel Bajén.

 

Sábado, 16 de marzo, 

Albarracín.

11.00 h. Reunión de asociaciones culturales de la Sierra de Albarracín interesadas en colaborar en el proyecto “Joven Música Antigua”. 

12.00 h. Concierto de “Cantar alla viola”. Nadine Balbeisi y Fernando Marín, en Albarracín.

13.00 h.  Visita al Museo de Juguetes, Albarracín.

 

http://jovenmusicaantigua.blogspot.com.es/

La foto es de Vicente Almazán.

HA MUERTO ANTONIO PÉREZ MORTE

HA MUERTO ANTONIO PÉREZ MORTE

 

http://www.heraldo.es/noticias/cultura/2013/03/14/fallecio_poeta_antonio_perez_morte_226320_308.html

 

'COORDENADAS'

'COORDENADAS'

SERGIO DEL MOLINO: DE 'LA HORA VIOLETA'

[El próximo martes 19, Sergio del Molino presenta en el Teatro Principal su novela ’La hora violeta’, centrada en la experiencia de la pérdida de su hijo Pablo. El niño falleció a los dos años: el libro es un viaje al dolor y al amor, es una reflexión sobre la enfermedad y la condición humana, sobre esos instantes en que todo duele y a la vez la mirada del niño despierta un torrente de felicidad. Es sin duda el mejor libro del autor, que aprovecha para reflexionar sobre el periodismo, sobre la escritura, sobre la pasión y la paternidad, y otros temas que le apasionan: la literatura, la televisión, los viajes, la música o la amistad. Así arranca el libro. Miguel Mena, a quien le ha maravillado el libro, maravillado y conmovido, presentará la novela en un acto coordinado por Los Portadores de Sueños en el Teatro Principal.]

'LA HORA VIOLETA' DE SERGIO DEL MOLINO

 

Mondadori

 

 

Este libro es un diccionario de una sola entrada, la búsqueda de una
palabra que no existe en mi idioma: la que nombra a los padres que
han visto morir a sus hijos. Los hijos que se quedan sin padres son
huérfanos, y los cónyuges que cierran los ojos del cadáver de su
pareja son viudos. Pero los padres que firmamos los papeles de los
funerales de nuestros hijos no tenemos nombre ni estado civil. Somos
padres por siempre. Padres de un fantasma que no crece, que no se
hace mayor, al que nunca vamos a recoger al colegio, que no conocerá
jamás a una chica, que no irá a la universidad y no se marchará de
casa. Un hijo que nunca nos dará un disgusto y a quien nunca
tendremos que abroncar. Un hijo que jamás leerá los libros que le
dedicamos.

 

Que nadie haya inventado una palabra para nombrarnos nos condena a vivir
siempre en una hora violeta. Nuestros relojes no están parados, pero
marcan la misma hora una y otra vez. Cuando parece que el segundero
va a forzar a la manija horaria a saltar a la siguiente hora, ésta
vuelve a la anterior. Vivimos atascados en ese no-man’s time,
en un pleonasmo de nosotros mismos, y en él evocamos aquel relato
fantástico e inverosímil, aquella tragedia barata llena de
artificios de guionista zafio, que nos encerró aquí. Yo la evoco
por escrito. Recuerdo este año de mi vida con la esperanza de fijar
su relato y no convertirlo nunca en un lugar común.

Mi hijo Pablo tenía diez meses cuando ingresó en el hospital, y estaba
a punto de cumplir dos años cuando arrojamos sus cenizas. Ese es el
tiempo que cabe en nuestra hora violeta. Ese es el tiempo que cabe en
este libro, que contiene todas las palabras que hacen falta para
nombrar mi condición.

 

*La foto de Sergio la tomo de aquí.

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-46c03b842f785e9c0f744eba6aa9a5b5.jpg



 

NACE EL OBSERVATORIO DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

NACE EL OBSERVATORIO DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

LOS BAYEU, POR ARTURO ANSÓN



CAI
presenta un libro que descubre aspectos desconocidos


de
los hermanos Bayeu, pintores aragoneses de la Ilustración





Su
autor es Arturo Ansón, doctor en Historia del Arte y catedrático de
instituto





(Por Juan Castiella y equipo) Caja Inmaculada ha presentado hoy en
Zaragoza el libro
Los Bayeu, una familia de
artistas de la Ilustración
, escrito por
Arturo Ansón, doctor en Historia del Arte y catedrático del
Instituto ‘Goya’ de Zaragoza. Es
el volumen número 29 de
la prestigiosa colección «Mariano de Pano y Ruata», que edita la
entidad sobre temas aragoneses desde 1987. El autor ofrece una visión
actualizada y completa sobre los hermanos Bayeu (Francisco, fray
Manuel y Ramón), pintores aragoneses que alcanzaron una
extraordinaria relevancia durante la Ilustración.


Arturo
Ansón estudia a los tres hermanos Bayeu, Francisco, fray Manuel y
Ramón, no sólo en lo referente a sus actividades y producción como
pintores, sino también sus personalidades y caracteres, su
ascendencia y vida familiar, sus gustos y diversiones, sus
inquietudes sociales, intelectuales y religiosas, aspectos que suelen
dejarse de lado, o tratarse muy superficialmente en la literatura
artística al uso. Propone la visión más actualizada y completa
sobre los Bayeu, como personas y como artistas.


La
figura de Francisco Bayeu se presenta con absoluto sentido renovador,
como el gran pintor que fue, el mejor en la España de su tiempo. Fue
pintor de Cámara de los reyes Carlos III y Carlos IV, y director de
Pintura de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Por
encargo de los reyes pintó grandes frescos en los palacios reales de
Madrid, Aranjuez, El Pardo y La Granja de San Ildefonso. También
ejecutó fundamentales ciclos pictóricos en la catedral de Toledo y
en el Pilar de Zaragoza. Fue, además, un excelente maestro de
brillantes discípulos, que llegaron a ser pintores de Cámara de
Carlos IV, como su hermano Ramón, o su cuñado Goya.


Descubre
obras inéditas y nuevas dataciones documentadas para muchos de los
frescos que pintó en el Palacio Real de Madrid y los otros Reales
Sitios. También da a conocer retratos realizados por Bayeu, hasta
ahora desconocidos, o incorrectamente atribuidos a Goya o a Mengs.


De
su hermano, el monje cartujo y pintor fray Manuel Bayeu, se dibuja un
perfil ajustado de su intensa actividad como pintor, de mucho menor
nivel de calidad que el de sus hermanos, pero sumamente interesante
en cuanto a la producción específicamente religiosa.


Del
menor de los Bayeu, Ramón, presenta el primer estudio monográfico,
superador de tópicos y de visiones deformadas del pintor. Forjado
bajo la dirección artística de su hermano Francisco, fue un pintor
de sólida formación y muy completo. Además de ser el más estrecho
colaborador de Francisco en importantes encargos al fresco de los
Reales Sitios, fue un excelente retratista, del que se dan a conocer
nuevos retratos, hasta ahora atribuidos a otros pintores coetáneos
como Inza y Carnicero, y un prolífico autor de cartones para tapices
de los Reales Sitios, en cantidad elevada y semejante a la pintada
por Goya o José del Castillo. De no haber muerto prematuramente en
1793, su carrera artística habría alcanzado mayor proyección.


En
el libro se dedica un capítulo especial a las difíciles relaciones
entre los hermanos Bayeu y su cuñado Goya, casado con Josefa. Arturo
Ansón documenta también la vida de Josefa Bayeu, la discreta esposa
de Goya.


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Juan
Castiella


CAJA
INMACULADA


Responsable
de Comunicación