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Antón Castro

JOSE HERRERA EN LA PRENDERÍA

JOSE HERRERA EN LA PRENDERÍA

JOSE HERRERA, LOS PORTADORES Y LOS AÑOS DEL BINGO

Algunos amigos, entre ellos Luis Alegre y Miguel Mena, me dicen que después de haber escritor ‘Cariñena’ (ya está en las librerías, esa novela de formación que se vende a nueve euros), ahora tendría que escribir mi novela sobre los años del bingo. Luis me dice que la titule así, ‘Los años del bingo’. Y yo le digo que empieza con una historia de amor y con una persecución en coche por Zaragoza hacia el año 1982. La primera noche que entré a trabajar supe que dos compañeros se disputaban a la misma mujer: uno de ellos, por cierto, estaba casado con ella.

Lo que son las cosas: buscaba buenas imágenes de la pintora Jose Herrera, que expone estos días en La Prendería, al lado de la plaza de las Tenerías. Son retratos que hacía por las noches durante la emisión de ‘Borradores’: le gustaba captar las imágenes en movimiento, los gestos. Ha hecho muchos retratos. Andaba, pues, buscando yo eso cuando me encuentro con esa foto de la novela ‘Bingo’ de Esther Tusquets, que habló de ella en ‘Borradores’, y al lado mi libro, ya agotado desde hace cinco años, ‘Golpes de mar’, que había publicado Destino en los tiempos de Malcom Otero Barral. La foto es del escaparate de Los Portadores de Sueños, y quizá una premonición: tendré que escribir esa novela de ‘Los años del bingo’. Fueron cinco, en tres bingos: el Napolitano de la calle Ávila, el del Centro Gallego en Santa Inés y otro, de Ajusa, en la calle Reina Fabiola.

NACHO FORTÚN, HACIA 1980

NACHO FORTÚN, HACIA 1980

NACHO FORTÚN: RETRATO DE ROGELIO ALLEPUZ

Conozco a Nacho Fortún desde mediados los años 80, cuando trabajaba en la General Motors y era un pintor figurativo, narrativo, un pintor de historias con humor, ternura y sátira. Rogelio Allepuz, por entonces, le hizo esta fotografía que ha rescatado de su fondo de armario visual infinito y que ha difundido en la red, según leo, el gran pintor Ángel Aransay. Ayer Pepito de Librería Antígona, en la fiesta de homenaje y recuerdo a Félix Romeo, decía que le apasiona la pintura de Ángel: su pintura y su conocimiento del arte, de los libros, su sabiduría. La sabiduría de Nacho Fortún le ha llevado a otros lugares: hacia una pintura más concentrada e íntima, sin apenas anécdota, de paisajes urbanos y rurales en chapa de zinc. Domingo Moreno le ha dedicado un cuidado y poético documental.

LA MUSA Y MODELO DINA VIERNY

LA MUSA Y MODELO DINA VIERNY

DINA VIERNY: LA MUSA DE ARÍSTIDES MAILLOL

Ayer Fernando Trueba y Aida Folch llenaron el Paraninfo para presentar la película ‘El artista y la modelo’. Hace años, en su bonita casa de Madrid, Fernando Trueba me habló de la fascinación que sentía por Arístides Maillol. Este, nacido en 1861 y fallecido en 1944 tras un accidente de coche, tuvo en sus últimos años una musa muy especial: Dina Vierny. Era una joven moldava y judía que estableció con él una hermosa complicidad y encarnó, en cierto modo, su modelo de mujer mediterránea, la gran obsesión de su escultura. He aquí un retrato de juventud de Dina Vierny, que combatió al nazismo y posó, entre otros, para Henri Matisse y Pierre Bonnard. Luego tendría una galería. Hació en 1919 y murió en 2009.

 

*Uno de los grandes fotógrafos de Dina Vierny fue Pierre Jamet.

LOS CUENTOS DE FÉLIX ROMEO

LOS CUENTOS DE FÉLIX ROMEO

 

Esta tarde, en el IAACC Pablo Serrano, se presentó ayer su libro ‘Todos los besos del mundo’, en el primer aniversario de su muerte.

 

Félix Romeo Pescador (Zarargoza, 1968-Madrid, 2011) escribió: “Soy escritor y vivo de las palabras. De ordenarlas y de desordenarlas. De hacer que digan cosas que siento y cosas que creo y cosas que suceden, las quiera o no, y cosas imaginarias y deseos y cosas que veo. (...) Soy escritor y también soy lector (...) Sí, me gustaría tener algo más que palabras. Pero no me gustaría quedarme sin palabras”. Las palabras fueron sus aliadas: en la lectura, en la tertulia, en las confidencias y en su correspondencia, en los emails o en los sms (solía despedirse con la frase “Todos los besos del mundo”) y en la escritura.

Gracias a su madre Carmen Pescador fue un lector incipiente, y no dejó de escribir jamás: artículos, poemas, prólogos, catálogos de arte, novelas, falsos diarios, diccionarios, novelas-reportaje o novela-crónica, como podrían calificarse libros como ‘Amarillo’ (Plot, 2008), el relato de tres jóvenes en Barcelona cargados de sueños, o el póstumo ‘Noche de los enamorados’ (Mondadori, 2012), donde hace la radiografía de un crimen, vinculado a su estancia en la cárcel de Torrero en su condición de objetor de conciencia insumiso. Y escribió cuentos sin parar: cuentos de encargo, sobre todo. El encargo era para él un estímulo: le obligaba a vencer cualquier resistencia o amago de pereza.

Firmó cuentos, de diversa factura y de varia obsesión, desde principios de los 90 hasta su inesperada muerte en Madrid. Y esos cuentos, diecisiete en total –aunque el primero, ‘Buscando el cielo’, en realidad contiene tres textos, más bien complementarios, sobre Gallocanta, Calanda y Los Monegros-, han sido recogidos por la escritora y bibliotecaria Eva Puyó y por el escritor y editor Chusé Raúl Usón en el libro ‘Todos los besos del mundo’. (Xordica).

En varios de los primeros relatos, casi a la manera buñuelesca, se perciben dos obsesiones explícitas: la figura del padre y la pistola. Su padre, Félix Romeo, fue policía y esa profesión marcó el imaginario de su infancia. ‘Gallocanta’ arranca así: “Habíamos ido a ver las grullas y yo solo pensaba en mi padre”. ‘Monegros’ es un texto que parece desgajado de su novela de iniciación: ‘Dibujos animados’ (1994). En el segundo relato, la pistola ya está ahí, como un objeto extraño en la vida de pareja: “Esta es una historia de amor. Aunque hay una pistola. Le pondré una pistola a Carmen en la cabeza y le diré que me diga que me quiere”. En el tercer texto, ‘A mad man with a gun. Thanks!’, dice: “Mi padre solo le ha puesto dos veces una pistola en la cabeza a un tipo”. En otro texto, de viaje, fuga y cárcel, anota: “México es el único lugar al que mi padre no puede ir, fue expulsado con deshonor por atraco a mano armada”. Y esa obsesión por el progenitor y las vidas peligrosas persiste en ‘Amar al padre’, donde cuenta: “Pagamos la fianza. Mi padre salió de la cárcel y un año más tarde, en el juicio, le condenaron a siete años de prisión”. En otro lugar, uno de los padres de ficción le pone una pistola en la cabeza al jugador Saturnino Arrúa.

Félix Romeo tenía otras muchas obsesiones: quizá su tema central fueran las tormentas de amor y desamor de las relaciones de pareja, siempre complejas, tortuosas y fascinantes; en ocasiones, las aborda con mucho sentido del humor, como ocurre en ‘Cinco camas y setecientos vinos’, el relato de una pareja, más bien ardorosa en sus encuentros, que destroza todas las camas que usa. Hay varios cuentos de amor, con viajes al fondo, con gastronomía y lecciones de francés, con la intimidad de cada día. “Grita terremoto, terremoto, y le besa en el cuello”, dice en ‘Temblor’, casi un microcuento de aire doméstico e inquietante. Hay muchas más cosas: la pasión por Zaragoza (“la novia del viento”, como la bautizó d’Ors) y el río Ebro, motivo de una tesis doctoral en uno de los mejores relatos del conjunto, ‘En una isla flotante’; el interés por los animales de compañía de los Bowles y William S. Burroughs. También están su visión cosmopolita, su afición a las ciudades, al arte y a los libros, y su equipaje favorito: la incorporación de su propia autobiografía a la ficción, tan presente en muchos textos y especialmente en ‘Verano del 75’.

‘Todos los besos del mundo’ es un libro paradójico: luminoso y doliente a la vez, vitalista y melancólico, límpido y a la par enmarañado de obsesiones, de ejercicios de estilo, de trampantojos de palabras, de búsquedas. Félix Romeo fue un escritor, un agitador y un ciudadano necesario que vivió “amorosa e irremediablemente herido por las letras”, como ha dicho Javier Tomeo.

 

‘Todos los besos del mundo’. Félix Romeo. Edición de Eva Puyó y Chusé Raúl Usón. Xordica. Zaragoza, 2012. 132 páginas. [El libro se presenta ayer por la tarde, en IAACC Pablo Serrano, a las 19.00, con los editores, el escritor Rodolfo Notivol y las actuaciones de Santi Rex, Gonzalo Alonso, Octavio Gómez Milián, etc.]

ELÍAS MORO: EL ARTE DE PENSAR

ELÍAS MORO CUÉLLAR: LA ORGÍA DE LA LITERATURA

Elías Moro Cuéllar es poeta, narrador y uno de esos autores a los que les interesan todos los géneros: el aforismo, el dietario, los juegos de palabras, los rescates de la memoria. Parece un heredero de Georges Perec, Ramón Gómez de la Serna y Cristóbal Serra. Ha publicado varios libros y es, además, un animador de escritores, un sembrador de amistad. Dentro de poco aparecerá un Dietario suyo en Isla de Siltolá –el sello sevillano de un raro gaditano que ama las palabras y sus temblores: Javier Sánchez Menéndez-. Ahora trabaja en un nuevo volumen, sin título aún, que es muy suyo: frondoso como un bosque, aleatorio como las tempestades y a la vez abierto a todos los horizontes como una ventana de libertad. Elías, además, en los últimos años se ha convertido en un aragonés converso: es un señor casi gigante, padre de dos hijas, jugó al baloncesto mucho tiempo, es madrileño del Rayo, viven en Mérida y entre sus mejores amigos, por citar algunos, se cuentan Julio José Ordovás, José Luis Melero o Fernando Sanmartín.

 

11 FRAGMENTOS

 

Elías Moro

 

La adulación es la interesada paciencia del mediocre, del servil y, en último término, del canalla y el traidor.

 

*

 

Siquiera sea por una simple cuestión de antigüedad en el oficio -aunque no sólo por eso-prefiero, de todas, todas, las putas a las beatas.

 

*

 

Cuando le eres infiel a alguien, que sepas que también te estás engañando a ti. Y se me ocurren pocas cosas peores que ser traidor y desleal consigo mismo.

 

 

*

 

Cada vez estoy más convencido de que literatura y vida van de la mano. Y es que cada vez me ocurre con más frecuencia haber leído un párrafo cualquiera o encontrarme en una situación dada, y, al poco, experimentar casi lo mismo en el quehacer cotidiano o leer algo semejante en cualquier libro que me caiga en las manos.

 

*

 

Ten cuidado con todo lo que dejas atrás mientras sigues en pos de la codicia sin parar en mientes. No lo dejes a su albur. Sé concienzudo y sepúltalo bien hondo si no quieres que un día eso que creíste muerto y enterrado salga de su tumba dispuesto a cobrarse, descarnado y vengativo, las cuentas pendientes, los desprecios y humillaciones que tan alegremente le infligiste.

 

*

 

La lucidez es un puñal que, para nuestra desgracia y vergüenza, sólo sale en contadas ocasiones de su funda.

 

*

 

¿Que qué me llevaría a una isla desierta? La fotografía de una isla desierta.

Para no olvidarme nunca de donde estoy.

O de cómo y por qué he llegado hasta aquí.

 

*

 

Empieza a preocuparte por tu sentido del gusto cuando te relamas con el repollo hervido, la pescadilla al vapor sin sal y el yogur desnatado.

Aunque más que preocupante, yo diría que el desaguisado ya no tiene remedio.

 

*

Hoy me siento como en un bodegón de Morandi: un poco desastrado y como difuso, con todos mis asuntos a punto de caerse por un extremo de la mesa, de la vida.

 

*

 

Siempre buscando hacer daño, el cínico dispara sarcasmos.

 

*

 

¿Por qué se dice “guerra civil” si todas las guerras son fratricidas?

 

*Las tres fotos son de Edouard Boubat.

 

HOMENAJE A JERÓNIMO ZURITA

La Universidad de Zaragoza rinde homenaje a Jerónimo Zurita, primer cronista oficial de Aragón, en el V centenario de su nacimiento

En una completa exposición en dos espacios, la Biblioteca del Paraninfo y la María Moliner, se muestra toda la documentación referente a Zurita que forma parte de la colección patrimonial de la Universidad

El conjunto reúne 50 obras, entre manuscritos e impresos, entre los que se encuentran dos incunables.

Destacan por su valor la Crónica de Aragón de Vagad, edición incunable antecedente inmediato de Zurita y el Códice Villarense, uno de los manuscritos más bonitos e importantes que conserva la Biblioteca

Los actos comienzan mañana a las 19,30 en Paraninfo con una conferencia del profesor Esteban Sarasa

 

(Zaragoza. Nota de prensa de la Universidad). Este año 2012 se cumple el quinto centenario del nacimiento de Jerónimo Zurita, el primer cronista oficial del reino de Aragón. Para conmemorar este aniversario, la Universidad de Zaragoza, en colaboración, con otras instituciones aragonesas, ha organizado una serie de actos en forma de exposiciones, conferencias y congresos que se celebrarán en diferentes espacios de la ciudad de Zaragoza.

 

Mañana 2 de octubre a las 19,30 horas tendrá lugar en la Biblioteca del edificio Paraninfo el primero de los actos programados en el marco de esta celebración. Así, la Universidad de Zaragoza inaugura la exposición bibliográfica “Liber Chonicarum: Zurita y otros cronistas en la Biblioteca universitaria” que se podrá visitar hasta el 31 de enero de 2013. En el acto de inauguración intervendrá el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras Esteban Sarasa Sánchez, quien hará una semblanza del ilustre cronista y su época.

 

La exposición, que se inaugura mañana y que organiza la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza, se estructura en dos secciones, cada una de ellas ubicada en un espacio expositivo y con una orientación diferente. Así, en la antigua Sala de Lectura de la Biblioteca en el Paraninfo se muestran los libros de crónicas que forman parte de la colección patrimonial de la Universidad. El conjunto reúne 50 obras, entre manuscritos e impresos, entre los que se encuentran dos incunables. Se destaca especialmente la obra de Jerónimo Zurita, como figura central de la exposición. Su obra protagoniza un espacio exclusivo en el que se exhiben los ejemplares de las ediciones más antiguas que posee la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza, aunque no siempre son primeras ediciones.

 

Se dé un salario… a una persona experta, sabia y próvida en Coronicas y Historias, natural del Reyno de Aragón, el qual tenga special cargo de screvir, recopilar y ordenar todas las cosas notables de Aragon, assi passadas como presentes…Con este mandato, las Cortes de Aragón de 1547, reunidas en Monzón, creaban el cargo de cronista oficial del Reino. Jerónimo Zurita fue el primero de ellos y la figura más destacada de la historiografía aragonesa.

 

A partir de este momento, la obra de Zurita causó tal admiración por su veracidad y rigor histórico que todos los sucesores en el cargo de cronista del Reino se declararon seguidores suyos. Se exponen en este apartado las obras de los autores en los que recayó dicho nombramiento, aunque no todos están presentes documentalmente. Víctimas de la censura, algunas obras no llegaron a publicarse o no lo hicieron hasta fecha reciente, otras fueron expurgadas y destruidas, y en algún caso los escasos ejemplares publicados no han resistido el paso del tiempo. En cualquier caso se expone una buena representación de textos de Jerónimo de Blancas, Jerónimo Martel, Bartolomé y Lupercio Leonardo de Argensola, Juan Francisco Andrés de Urtarroz, Francisco Diego Sayas Rabanera, Juan José Porter y Casanate y Diego José Dormer.

 

Destaca especialmente la serie histórica de los Anales de Aragón, que se inicia con los de Zurita (hasta 1516), le suceden los de Bartolomé L. de Argensola (1516 a 1520), Sayas Rabanera (1520-1525), Dormer (1525-1540) y concluye con los de Ponzano (1540-1558).

 

También fueron objeto de especial interés por parte de los cronistas los temas institucionales, tales como el modo de proceder en Cortes, las coronaciones reales, los juramentos de los fueros, el origen del justiciazgo, etc. Otro tipo de obras son las historias locales vinculadas a los santos patrones, como San Lorenzo en Huesca, y especialmente la Virgen del Pilar, que ofrecieron a sus autores la oportunidad de demostrar su extraordinaria erudición. El conjunto forma una muestra no exhaustiva pero muy representativa de la importancia historiográfica que tuvieron estos cronistas oficiales del Reino.

 

Como complemento a la anterior, se muestran en otra sección los trabajos que redactaron historiadores y cronistas no oficiales de la Corona de Aragón. Se realiza un recorrido por los temas esenciales de la historiografía aragonesa, tales como las cuatro grandes crónicas medievales, la crónica pinatense y los orígenes del reino del Sobrarbe, los antecesores de Zurita, los trabajos en torno a las alteraciones de 1591 o los falsos cronicones. Se exponen trabajos de Marineo Sículo, Valla, Ramón Muntaner, Blasco de Lanuza, Briz Martínez, Domingo La Ripa, Francisco Diago, José Pellicer de Ossau, etc.

 

Destacan por su valor bibliográfico la Crónica de Aragón de Vagad, edición incunable que constituye el antecedente inmediato de la obra de Zurita y el Códice Villarense, uno de los manuscritos más bonitos e importantes que conserva la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza.

 

Haciéndose eco del estilo de Zurita, alejado del localismo y tendente a la historia general, la muestra congrega también un conjunto de obras sobre historia de España o de sus diferentes reinos, en ediciones del S. XVI al XVIII. Se exponen grandes crónicas castellanas como la de López de Ayala, Pérez de Guzmán, y Hernando del Pulgar, junto a las historias de España de Gregorio Argaiz, Prudencio de Sandoval, Mariana o Florián de Ocampo. Forman un conjunto de piezas de gran belleza tipográfica, algunas de ellas ilustradas con magníficos grabados.

 

No faltan en la exposición las crónicas universales, de las que la Biblioteca universitaria cuenta con importantes ediciones. Estas obras se caracterizan por la combinación de hechos históricos y leyendas con pasajes bíblicos sobre el origen de la humanidad. Las ediciones están adornadas con hermosas ilustraciones xilográficas sobre escenas del Antiguo Testamento, ciudades medievales, retratos de reyes, etc. que aportan a la muestra gran vistosidad. Destaca entre ellas el Liber Chronicarum, que ocupa un lugar relevante por su gran valor bibliográfico.

 

María Moliner

Por otra parte, en la Sala de exposiciones de la Biblioteca María Moliner se muestra la colección historiográfica reunida por la Biblioteca Universitaria en torno a la figura y la obra de Zurita y otros cronistas. El conjunto suma cerca de cien obras, la mayoría procedentes de la biblioteca de Filosofía y Letras, aunque también hay ejemplares de las bibliotecas de Derecho, Ciencias y Estudios Sociales.

 

Los Anales de Zurita y el Indice de las cosas mas notables …, en ediciones de Dormer (1668 Y 1671 respectivamente), abren esta muestra que continúa con una selección de ediciones de su obra aparecidas en época reciente, de las que destacan las de los Anales realizadas por Anubar en 1967 y por la Institución Fernando el Católico en 1967-77, a las que se suman las de otras obras menos conocidas.

 

También se muestran ediciones de sus sucesores y demás cronistas de Aragón, publicadas desde el siglo XIX hasta fechas recientes, algunas de las cuales son ediciones críticas. Especial importancia reviste la segunda edición, de 1878, de los Progresos de la Historia de Andrés Uztarroz, con anexiones de Dormer, que es además la primera obra historiográfica sobre Zurita.

 

Las ediciones facsímiles ocupan una parte importante de la muestra. Se expone una extensa colección de reproducciones sobre obras de los cronistas de Aragón y otros historiadores aragoneses coetáneos de los siglos XVI y XVII. Destaca en este apartado la labor editorial llevada a cabo por las principales instituciones aragonesas para la divulgación de estas importantes fuentes historiográficas, a través de ediciones cuidadas, acompañadas en ocasiones de relevantes estudios críticos.

 

La escasa historiografía sobre la obra de los cronistas en su conjunto, entre la que merece especial mención la obra pionera del conde de la Viñaza, contrasta con la abundancia de trabajos sobre Zurita, la mayoría de ellos realizados por investigadores de la Universidad de Zaragoza. Muchos de ellos fueron presentados en el VII Congreso de Historia de la Corona de Aragón (Barcelona, 1962) y en el Congreso Nacional Jerónimo Zurita, su época y su escuela, organizado en 1983 por el Departamento de Historia Moderna de la Universidad de Zaragoza. También contienen bastantes contribuciones las revistas Universidad y Cuadernos de Historia Jerónimo Zurita.

 

Asimismo, se ha reservado un apartado de la exposición para mostrar un conjunto de obras que describen la Zaragoza del siglo XVI, sus edificios, su paisaje, la vida cotidiana, en un intento de ilustrar el marco histórico en el que se desarrolló la vida y la obra de Zurita.

 

Concluye la muestra con una selección de piezas que evidencian la tradicional vinculación de la Facultad de Filosofía y Letras con la figura y la obra de Zurita, como es el caso de la medalla de la Facultad para actos institucionales, que contiene, en una de sus caras, una representación de los Anales.

 

Además de rendir un homenaje a la figura de Jerónimo Zurita, la Universidad de Zaragoza quiere contribuir con estas exposiciones y conferencia al conocimiento de los cronistas de corte, y en especial de los cronistas de Aragón, así como destacar la importancia de las crónicas históricas como fuentes historiográficas y difundir el rico patrimonio bibliográfico de la Universidad de Zaragoza.

 

En el marco de los actos programados por las instituciones aragonesa para esta celebración, en la segunda quincena de octubre, en la Diputación Provincial de Zaragoza se inaugurará en el Palacio de Sástago la exposición “Un Cronista para Reino: Jerónimo Zurita (1512-1580), una selección de su rico patrimonio artístico y documental, que incluye algunos documentos manuscritos del propio Zurita.

 

Finalmente, a primeros de diciembre, coincidiendo con el 500 aniversario de su nacimiento, el día 4 de diciembre de 1512, se celebrará en Salón de Actos de la Biblioteca de Humanidades “María Moliner” de la Facultad de Filosofía y Letras el Congreso "Jerónimo Zurita y los cronistas del Reino de Aragón", organizado por los profesores José Antonio Salas Auséns y Eliseo Serrano Martín y patrocinado por la Diputación General de Aragón y la Institución Fernando el Católico de la Diputación Provincial de Zaragoza.

 

 

 

 

Exposición Liber Chonicarum: Zurita y otros cronistas en la Biblioteca universitaria.

Se inaugura el martes, día 2 de octubre, en la Sala Pilar Sinués del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, a las 19:30h.

En el acto intervendrá el Profesor Esteban Sarasa Sánchez.

Estará abierta al público hasta el 31 de enero de 2013.

 

Lugares y horario de la Exposición

Paraninfo-Antigua Sala de Lectura de la Biblioteca General. Plaza Paraíso, 4

Horario:

De martes a sábado: mañanas de 11 a 14 y tardes de 17 a 21

         Domingos y festivos: de 11 a 14

  

Biblioteca María Moliner de la Facultad de Filosofía y Letras–Sala de Exposiciones. Pedro Cerbuna, 12 – Campus San Francisco

         Horario:  de lunes a viernes: de 8:30 a 21: 30

 

 

ERIC HOBSBAWM HA MUERTO

Me entero, a través de Cazarabet, Javier Díaz y Susanna y cía, de la muerte de Eric Hobsbawm, uno de los grandes historiadores del siglo XX y XXI. Además, remiten este artículo suyo. Lo vi y lo conocí en Bilbao, junto a Cees Nooteboom. Poseía, entre otras cosas, además del estilo muy british, una memoria prodigiosa. Era uno de los grandes historiadores marxistas: había publicado libros fundamentales sobre la Revolución Francesa, la Revolución Industrial y una historia del siglo XX, además de una apasionante autobiografía. Era experto en jazz: escribía críticas con seudónimo.

 

Una nueva igualdad después de la crisis


Eric Hobsbawm

El “Siglo breve”, o XX, fue un período marcado por un conflicto religioso entre ideologías laicas. Por razones más históricas que lógicas, fue dominado por la contraposición de dos modelos económicos –e incluso dos modelos excluyentes entre sí–: el “Socialismo”, identificados con economías centralmente planificadas de tipo soviético, y el “Capitalismo”, que cubría todo el resto.

 Esa contraposición, aparentemente fundamental, entre un sistema que ambiciona sacar del medio del camino a las empresas privadas interesadas en las ganancias (el mercado, por ejemplo) y uno que pretendía liberar al mercado de toda restricción oficial o de otro tipo, nunca fue realista. Todas las economías modernas deben combinar público y privado de varios modos y en varios grados, y de hecho hacen eso. Ambas tentativas de vivir a la altura de esa lógica totalmente binaria, de esas definiciones de “capitalismo” y “socialismo”, fallaron. Las economías de tipo soviético y las organizaciones y gestiones estatales no sobrevivieron a los años ´80. El “fundamentalismo de mercado” anglo-norteamericano quebró en 2008, en el momento de su apogeo. El siglo XXI tendrá que reconsiderar, por lo tanto, sus propios problemas en términos mucho más realistas.

¿Cómo influyó todo eso sobre los países que en el pasado eran devotos del modelo “socialista”? Bajo el socialismo, se encontraron con la imposibilidad de reformar sus sistemas administrativos de planeamiento estatal, incluso cuando sus técnicos y sus economistas fueran plenamente conscientes de sus principales carencias. Los sistemas –no competitivos a nivel internacional– fueron capaces de sobrevivir hasta que quedaron completamente aislados del resto de la economía mundial.

Ese aislamiento, por lo tanto, no pudo ser mantenido en el tiempo, y cuando el socialismo fue abandonado –sea inmediatamente de la caída de los regímenes políticos como en Europa Oriental, sea por el propio régimen, como en China o en Vietnam– sin ningún preaviso, ellos se encontraron inmersos en aquello que para muchos parecía ser la única alternativa disponible: el capitalismo globalizado, en su forma entonces predominante de capitalismo de libre mercado.



Las consecuencias directas en Europa fueron catastróficas. Los países de la ex Unión Soviética todavía no han superado sus repercusiones. China, para su suerte, escogió un modelo capitalista diferente al del neoliberalismo anglo-norteamericano, prefiriendo el modelo mucho más dirigista de las “economías tigres” o de asalto de Asia oriental, pero abrió el camino para su “gigantesco salto hacia adelante” con muy poca preocupación y consideración por las implicaciones sociales y humanas.

Ese período está casi a nuestras espaldas, así como el del predominio global del liberalismo económico extremo de matriz anglonorteamericana, incluso cuando no sepamos cuales cambios implicará la crisis mundial en curso –la más grave desde los años 30- cuando los impresionantes acontecimientos de los últimos dos años consiguieran superarse. Una cosa, en efecto, es desde ya muy clara: está en curso una alternancia de enormes proporciones de las viejas economías del Atlántico Norte al Sur del planeta y principalmente al Asia oriental.

En estas circunstancias, los ex Estados soviéticos (incluyendo aquellos todavía gobernados por partidos comunistas) están teniendo que enfrentar problemas y perspectivas muy diferentes. Excluyendo de entrada las divergencias de alineamiento político, diré solamente que la mayor parte de ellos continúan relativamente frágiles. En Europa, algunos están asimilando el modelo social capitalista de Europa occidental, aunque tengan una renta media per cápita considerablemente inferior. En la Unión Europea, también es probable prever el surgimiento de una doble economía. Rusia, recuperada en cierta medida de la catástrofe de los años 90, está casi reducida a un país exportador, poderoso pero vulnerable, de productos primarios y de energías y fue hasta ahora incapaz de reconstruir una base económica mejor equilibrada.

Las reacciones contras los excesos de la era neoliberal llevaron a un retorno, parcial, a formas de capitalismo estatal acompañadas por una especie de regresión a algunos aspectos de la herencia soviética. Claramente, la simple “imitación de Occidente” dejó de ser una opción posible. Ese fenómeno todavía es más evidente en China, que desenvolvió con considerable éxito un capitalismo poscomunista propio, a tal punto que, en el futuro, puede también ocurrir que los historiadores puedan ver en ese país el verdadero salvador de la economía capitalista mundial en la crisis en la que nos encontramos actualmente. En síntesis, no es más posible creer en una única forma global de capitalismo o de poscapitalismo.

En todo caso, delinear la economía del mañana es tal vez la parte menos relevante de nuestras preocupaciones futuras. La diferencia crucial entre los sistemas económicos no reside en su estructura, sino más bien en sus prioridades sociales y morales, y éstas deberían ilustrar dos de sus aspectos de fundamental importancia a ese propósito.

Lo primero es que el fin del comunismo comportó la desaparición repentina de valores, hábitos y prácticas sociales que habían marcado la vida de generaciones enteras, no sólo en los regímenes comunistas en sentido estricto, sino también los del pasado pre comunista que, bajo esos regímenes, en buena parte se habían protegido. Debemos reconocer cuán profundos y graves fueron el shock y la desgracia en términos humanos que fueron padecidos como consecuencia de ese brusco e inesperado terremoto social. Inevitablemente, serán necesarias varias décadas antes de que las sociedades poscomunistas encuentren en la nueva era una estabilidad en su modus vivendi, y algunas consecuencias de esa desagregación social, de la corrupción, de la criminalidad institucionalizada podrían exigir todavía mucho más tiempo para ser derrotadas.

El segundo aspecto es que tanto la política occidental del neoliberalismo, como las políticas poscomunistas que ella inspiró, subordinaron propositivamente el bienestar y la justicia social a la tiranía del Producto Interior Bruto (PIB): el mayor crecimiento económico posible, deliberadamente inequitativo. Haciendo esto, ellos minaron –y en los ex países comunistas hasta destruyeron– los sistemas de asistencia social, de bienestar, los valores y las finalidades de los servicios públicos. Todo ello no constituye una premisa de la cual partir, sea para el “capitalismo europeo con rostro humano” de las décadas posteriores a 1945, sea para satisfactorios sistemas mixtos poscomunistas.

El objetivo de una economía no es el beneficio, sino el bienestar de toda la población. El crecimiento económico no es un fin, sino un medio para dar vida a las sociedades buenas, humanas y justas. No importa como llamamos a los regímenes que buscan esa finalidad. Importa únicamente cómo y con qué prioridades podremos combinar las potencialidades del sector público y del sector privado en nuestras economías mixtas. Esa es la prioridad política más importarte del siglo XXI.

EVA BESNYÖ: AUTORRETRATO, 1952

EVA BESNYÖ: AUTORRETRATO, 1952

EVA BESNYÖ: UN AUTORRETRATO DE 1952

Una de mis fotógrafas más queridas, especialmente simpática y amada por mí, es Eva Bensyö. Me ha maravillado este autorretrato suyo de 1952. Aquí está: sutil, sugerente, armonioso, bellamente compuesto, refinado. Como en escrito otra vez, quizá, Eva Mariana Besnyö nació en Budapest en 1910 y murió en Laren, Holanda 2003. Creció con sus dos hermanas en una familia liberal judía y se educó en la publicidad y en la fotografía con Josef Pécsi.  En Berlín conoció al cineasta John Fernhout, hijo de la pintora Charley Toorop. John y Eva se casaron en 1933 en Holanda y se separaron en 1939. Durante la Segunda Guerra Mundial siguió haciendo fotos, más o menos oculta, trabajó desde la resistencia, en la clandestinidad. En 1945 se casó con el diseñador gráfico Wim Brusse con el que tuvo dos hijos; se divorciaron en 1968. En los años 70 fotografió las acciones del grupo feminista Dolle Mina, y rechazó algunos premios oficiales. Estaba considerada como la gran dama de la fotografía de Holanda. En 1999 fue objeto de una gran exposición en el Centro Portugués de Fotografía de Porto.