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Antón Castro

BELÉN NÚÑEZ, DOS POEMAS

BELÉN NÚÑEZ, DOS POEMAS

Sofía Rhei ha escrito, en uno de los blogs de referencia en cuanto a crítica literaria y difusión de la literatura, ‘La tormenta en un vaso’, a propósito del libro ‘El resplandor de la lágrima’ (Renacimiento, 2009. 48 páginas) de la poeta sevillana Belén Núñez: “«Los curas van de negro porque son la sombra de Dios.» Se trata de una poesía ligeramente surrealista, construida alrededor de imágenes a menudo poderosas y casi siempre inquietantes. La fusión de memoria y sensaciones tangibles o visuales da como resultado un deslizamiento de lo cotidiano hacia lo incómodo, cierta deconstrucción de la percepción”. La poeta sevillana, premiada en distintos certámenes y publicada en Renacimiento, entre otros sellos, muy buena amiga de la finada Ana María Navales y de Juan Domínguez Lasierra, entre otros amigos aragoneses, me envía dos textos de sus poemarios.

 

*

 

 

 

 

 

            La pizarra de las pitas enardeciendo la tarde,

 

            el otoño,

 

            los ítems de los árboles besando el río,

 

            llorones,

 

            las serpientes de plata que ondean el agua,

 

            el mar acerado del aire

 

            y besos a punto de nacer, sensibles.

 

            Las pestañas salpicadas de gotas de luz

 

            vuelven a crepitar,

 

            mientras un aleteo imperceptible e invisible

 

            me calienta los labios.

 

 

            Del libro “ El resplandor de la lágrima “ Editorial Renacimiento.

 

*

 

            La hiedra forjada en tu casa

 

            como el bañista de Picasso,

 

            embaraza el verde del cielo.

 

            El viento masajea tu rostro

 

            y la prehistórica luna,

 

            sin pasado ni futuro,

 

            es mi presente.

 

 

Del libro “ Letras habladas”. Fundación Aparejadores. Sevilla.

 

*En la primera foto, un retrato de Belén Núñez. Abajo, dos retratos de Gene Tierney.

 

MAGDALENA LASALA: DOS POEMAS

[En vísperas de la feria del Libro de Zaragoza, Magdalena Lasala publicaba un nuevo poemario de amor y de erotismo: ‘Arderé en el exilio de tu cuerpo’, en el sello Endymion, dividido en seis partes y prologado por el poeta y crítico Enrique Villagrasa. Hoy Magdalena Lasala me ha enviado estos dos poemas.]

 

 

QUE SE ABRAN LAS PUERTAS

de la casa donde el amor creyó

ocultarse de la vida

que caiga su muralla, la que me guardó

de ti, salgo a tu tormenta

te estoy llamando, muéstrate a mí

muéstrame el designio que decidiste

para mi estúpido amor.

No he seguido tus huellas

¿o sí? ¿dónde me conociste, por qué

tomaste mis manos para estrujarlas

con tu fuerza

y me arrebataste las suyas

dios celoso del amor

que no quise darte a ti?

 

 

 

 

DESPÓJAME TAMBIÉN DE TI

si ya me arrojaste de tu cuerpo

si ya me despojaste de cualquier esperanza

por tu piel

arrójame también de tu sueño

échame de tu noche

de tu sombra empecinada

en seguirme hasta mi espejo,

de tus manos buscándome entre las grietas

de esos muros que iban a protegerte,

échame de ese silencio que atrapa el eco

de mi ruego, despójame de ti

tálame, arruina mi ladera, desnúdame

de tu flor de octubre, de tu verano

sobre el lecho,

usúrpame tu imagen alumbradora, arranca

de mí

el suspiro que me entregó tu aliento 

desposéeme de tu idea

despuéblame de tu amor, vacía mi casa

de tu nombre

arrójame

a la venturosa hoguera donde arde

el esqueleto de la gaviota

que viste posarse conmigo

en aquella playa.

 

*Las fotos son de Minon Minon y de Eric Kellerman.

 

 

 

El BALLET EN LA MÚSICA Y LA CULTURA

Hace algunas semanas, Carmelo Pueyo Benedicto publicaba el libro ‘Música en danza’, que resume muchos años de trabajo, de pasión por la música y danza: el libro es una síntesis de la historia de la danza, con piezas y partituras, con personajes, con obras, con directores, coreógrafos, compositores y bailarines. Él siempre insiste en el carácter coral del libro: ha contado con muchos colaboradores y amigos. El volumen lleva tres aproximaciones al mundo del ballet y la música: uno de Álvaro Zaldívar, otro de Enrique Gastón y otro mío. El texto que sigue a continuación.

 

LOS PÁJAROS DE FUEGO DE LA CULTURA

  

La música ha formado parte de la vida del hombre desde los orígenes. Como el agua, el viento, las puestas del sol o las tormentas. La música ha sido una necesidad y una presencia: estaba allí, en la melodía de las estaciones, en el rumor de los bosques o en el canto de los pájaros, desde que el hombre apareció sobre la tierra. Y otro tanto podría decirse del baile o de la danza: ya en la prehistoria, en sus pinturas rupestres, el hombre se representó ejecutando pasos, ensayando movimientos artísticos, bosquejando movimientos con esa cadencia tan particular a la que llamamos ritmo. Esos trazos eran un conjuro, una crónica visual y la exaltación de un destino.

Hay cosas que no se sabe con certeza cuándo nacen, ni cómo ni en qué contexto, en la vida del cazador y del pastor; en realidad, parecen inherentes al cuerpo y al alma: nacen con el ser humano y este, poco a poco, en la lenta asimilación del medio, empezará a dominar ese atributo innato y lo convertirá en un mecanismo de diversión, en una práctica de su sensibilidad, en un arrebato lúdico y en una respuesta casi espontánea a todo y, a la par, a no se sabe bien qué. Carmelo Pueyo tiene muy claro que la danza y la música, tan inseparables, conforman una completa y compleja historia de la cultura. Y en este libro, Música en danza, lo que nos propone es un fascinante viaje que se despliega ante nuestros ojos como una auténtica clase de danza, con lo que eso significa: una clase es una lección, un abanico del mundo y sus habitaciones clandestinas, una apertura hacia el horizonte del placer, del entendimiento y del sentido crítico, es un encuentro con un arsenal de incitaciones; una clase es también un fragmento de belleza desvelada, una aproximación al misterio y a lo inefable; una clase es una apetencia de encontrar interlocutor, una vía de luz hacia el diálogo. La danza y la música están tocadas por el hilo tembloroso de la poesía: la danza es poesía corporal en movimiento, es un río de encadenados pasos, un aleteo indesmayable de armoniosidad, gracia y elegancia. Y la música son las matemáticas del alma: la escritura sonora, la ondulación y el fraseo de los sonidos que nos conmueven como pocas cosas. La música es el arte más abstracto que produce las emociones más concretas.

Carmelo Pueyo ha concebido su trabajo con verdadera estrategia de seducción. O de envolvente embrujo. Primero, como si llevase un diario de profesor que siente y que se estimula a sí mismo cada día antes de entrar al aula, redacta sus notas de clase, anota citas curiosas y reveladoras (desde Estrabón a Ramón Muntaner y sus ‘Crónicas’, desde Homero hasta Goya, entre muchos otros), busca la pieza que deba ser interpretada al piano (nunca es una pieza inocente o baladí), propone diferentes juegos de musicalidad y, finalmente, para cerrar un círculo, efectúa sus apuntes históricos: igual habla de los primeros teóricos de la danza, como Domenico de Piacenza y su manual de 1453, que evoca a diferentes coreógrafos y maestros de ballet, a compositores y a piezas compuestas para ballet, o aquellas que no fueron escritas inicialmente para danza pero que acabaron convirtiéndose en materia de ballet, como pudo suceder con una obra tan peculiar y hermosísima como las ‘Variaciones Goldberg’ de Juan Sebastián Bach. El interesado, el experto y el enamorado del ritmo también hallará muchas piezas específicas como ‘Orfeo y Eurídice’, las grandes obras de Mozart, y las que no son tan grandes, como ‘El ballet de la nuit’ o el ballet-comedia ‘El burgués gentilhombre’, por citar dos piezas que ya son de incontestable referencia.

Este es un libro especial. De descubrimientos, de fogonazos, de pura pasión por la música, la danza y el arte de enseñar. No es un tratado erudito ni una compilación que aspira a la totalidad. No tiene esa vocación: apunta, indica caminos, abraza y ensalza, página a página, pentagrama a pentagrama, nombre a nombre, el inagotable universo de la danza. Un universo que se extiende en casi todas las épocas, en todas las direcciones y en todas las disciplinas. La danza ha cautivado a los reyes y al vulgo, a los pintores y escultores, al cine, a la fotografía, al teatro y a la literatura, por supuesto. Y ese afán por perfilar el baile –y todo lo que conlleva su representación: la coreografía, el vestuario, el maquillaje, la escenografía, el vértigo y las sucesivas partituras- está aquí, en Música en danza’, como un final de viaje que incorpora todos los pasos previos, las encrucijadas, los peregrinos, los accidentes e incidentes del contexto y las melodías que hemos escuchado, las melodías que volveremos a oír una y otra vez mientras se cimbrean los cuerpos y se vuelven pájaros de fuego. En cierto modo, Carmelo Pueyo ha redactado un manual para vivir entre acordes y para danzar hasta el fin de la noche de los tiempos.

 

*En las fotos, la portada del libro, Nijinsky, Balanchine en un ensayo y Elia Lozano, durante la presentación de 'Música en danza', en una foto de Alberto Rodrigálvarez.

GABRIEL CELAYA CUMPLE UN SIGLO

CELAYA EN EL MONCAYO

 

 

Veruela es el espacio de la poesía. Veruela y el Moncayo: ese lugar donde la naturaleza habla en la voz del viento y de la nieve. Allí quedaron los ecos del Marqués de Santillana, Antonio Machado o Bécquer, que vivió en el monasterio, intentó mitigar el río del desamor y se convirtió, con su hermano Valeriano, en un paseante del crepúsculo: visitaba los pueblos, descubría leyendas de brujería, y redactaba las ‘Cartas desde mi celda’, mientras lo visitaban los fantasmas del más allá. Desde hace años, Trinidad Ruiz-Marcellán y Marcelo Reyes han devuelto a Veruela y el Moncayo el fulgor de la poesía: por allí, a lo largo de tres días, se concentran los poetas y los artistas, se organizan lecturas, conferencias y conciertos. Y se rinde homenaje a Machado, Miguel Hernández, José Antonio Labordeta, al citado Bécquer o a Gabriel Celaya (1911-1991), que es el personaje de este año. Uno de los creadores de la poesía necesaria. Celaya es más que una canción inolvidable de Paco Ibáñez, otro de esos himnos que levantan hacia el cielo los cantautores. Celaya quiso ser un trovador de esperanza crítica, un ciudadano solidario de mar y tierra, un ingeniero del verso y de la fraternidad universal, y fue, en la vida y en los versos, el enamorado de Amparitxu Gascón. Poeta también y editora, como él, de Miguel Labordeta. Celaya tuvo una vinculación especial con Aragón: el inolvidable editor de Fuendetodos y poeta Julio Antonio Gómez (al cual la revista 'Alambique' le ha dedicado un especial) le publicó ‘Campos semánticos’ y ‘Función de Uno, equis, ene’. Ahora es como si se cerrase un ciclo: desaparecidos los tres, Gabriel, Amparitxu y Julio, Veruela les recuerda con poesía, con danza, con arte, con música. Les recuerda como habrían querido: con un oleaje de amor.

 

 

*Este texto apareció el domingo en Heraldo en mi sección 'Cuentos de domingo'. Las fotos las he tomado de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-1dac8e64627e20784e968e6044a9e43c.jpg

 

I TITIRILATA DE TÍTERES EN REMOLINOS

enLATAmus presenta una nueva actividad, en este caso dentro del XIV festival de las artes SAL A REMOLINOS. ‘Titirilata’ es el primer festival internacional de Títeres de la Ribera Alta del Ebro, y constará de tres jornadas con cinco actuaciones, tres de ellas pensadas para adultos. Todas las jornadas se celebrarán en el micromuseo enLATAmus, a partir de las 22 horas de las veraniegas noches del 4, 5 y 6 de agosto.

 

http://enlatamus.wordpress.com

 

 

TITIRILATA. Festival Internacional de Títeres. 4, 5, 6 agosto. A partir de las 22 horas.
EnLATAmus Parque del Dance. Remolinos Zaragoza.

 




Jueves 4 de agosto
La Barricada Títeres (Colombia-España) 
Obra: TITERE-EROS (Programación para adultos)

Viernes 5 de agosto 

Los cuentos del Akun (Cuba)
Obra: Mi fábula es tu canción (programación para niños)

Los títeres de la tía Helena.
Obra: Algunos títeres (programación para adultos)

Sábado 6 de Agosto 

Teatro del Aggeggio (Italia)
Obra: Aproximaciones a Pinocho (programación para niños)

Marta de las tejas verdas 
Obra: Madalen's blues (programación para adultos)

Organizan y colaboran:
Ayuntamiento de Remolinos. Concejalía de Cultura.
Los títeres de la tía Helena
Enlatamus

*En las fotos, Helena Millán, de Títeres de la Tía Elena, y Carolina Mejía, de La Barricada.

FERNANDO MALO: CERAMISTA MUDÉJAR

FERNANDO MALO: CERAMISTA MUDÉJAR

FERNANDO MALO: UN CERAMISTA CLÁSICO Y MUDÉJAR

Fernando Malo es un ceramista clásico en Aragón. Joven pero clásico ya. Sin él no se entendería nuestra cerámica. Él ha trabajado en un sinfín de espacios públicos: entre ellos La Seo o la torre de Utebo. Y sigue y sigue. Pertenece a esa generación que arranca con Raúl Abraín y que continúa con Javier Fanlo, con Juan Antonio Jiménez, con Joaquín Vidal, Ángeles Casas, Amado Lara, entre otros. Su especialidad es la cerámica mudéjar. Reside en San Mateo de Gállego y es un apasionado de su oficio, un artesano y un artista, un domador del barro y del fuego. Al fondo, su actual colaboradora y compañera sentimental. La foto es de Antonio Ceruelo. Podéis seguirlo en su blog: http://fernandomalo.blogia.com.

LAS MEJORES BITÁCORAS LITERARIAS

Blogs en español más que recomendables

 

Por Daniel ARJONA.

 

El pasado viernes, en ’El Cultural’ de ’El Mundo’, Daniel Arjona publicaba un reportaje sobre blogs literarios. Entre los seleccionados por un amplio jurado, estaba este. Mil gracias a Daniel, a Nuria Azancot, a Fernando Valls, a los miembros del jurado y a todos los lectores que os asomáis por aquí. Un gran abrazo y feliz verano.

Felix Leclerc con su hijo.

 

DANIEL ARJONA | Publicado en ‘El Cultural’ de ‘El Mundo’ el 29/07/2011

Territorio libre de la Red, Isla Tortuga en ese mapamundi cuyo centro está en todas partes y en ninguna que llamamos Internet, la blogosfera cuenta desde sus inicios con una prefectura poblada por letraheridos y biblioencandilados: la de las bitácoras literarias. Sus ciudadanos -escritores, críticos o sencillamente blogueros- ofician el comentario de lecturas, la crítica y contracrítica, el despliegue intelectual o la magia memorialística. Y cada vez más las pendencias y duelos literarios se cuecen en sus fronteras digitales. Hemos preguntado a treinta de estos nacionales por sus blogs literarios preferidos y el resultado son las siguientes direcciones tan diferentes entre sí como merecedoras de su visita.



Diario de lecturas

Vicente Luis Mora

vicenteluismora.blogspot.com


El Diario de Lecturas apuntó su primera entrada en 2005 con el afán de dar salida a la “crítica efímera”, a los excedentes de producción lectora de Vicente Luis Mora, director del Instituto Cervantes de Marraquech. “Nunca imaginé que lograse la notoriedad que alcanzó después. Con el tiempo, los objetivos cambiaron: intenté renovar el género de la crítica con nuevos formatos, como la video-reseña, el pasadizo intercultural o la hipercrítica, y ampliar el espectro de debate crítico e intelectual. La crítica-blog me parece más libre y expansiva, por sus posibilidades naturales: no tiene límite de espacio, ni de tiempo, ni de formato. Puedes incluir notas al pie, puedes insertar enlaces pertinentes, puedes debatir con el autor del libro, con lectores o con otros críticos, y permite al crítico ser criticado casi instantáneamente”. Facebook y Twitter amplificaron el eco de un blog en donde se invita de cotidiano a clásicos e hipermodernos, en prosa, verso o lo que se tercie, sin estridencias: Karl Kraus, Marco Aurelio, Fernández Mallo, el arte de vanguardia, la coincidencia metaliteraria de citas aparentemente disímiles, la filosofía zombie. La Academia al pie del cañón... o el cañón al pie de la Academia.

Lector Mal-Herido

Juan Mal-Herido

lector-malherido.blogspot.com


Mal-herido es el enragé de las bitácoras literarias, el clásico juerguista que la lía al final de la velada. Pero con una paradójica seriedad de fondo. El escritor Alberto Olmos alumbró a su Mr. Hyde bloguero, Juan Mal-Herido en 2005 con la divisa de “decir tonterías y barbaridades para impugnar el discurso de lo políticamente correcto, esto es, para delatar la inutilidad de cualquier discurso. Si se hacen reseñas literarias, o se parte de la reseña literaria para ir verbalmente en cualquier dirección, es porque nada inspira más la estupidez que leer libros estúpidos”. Seis años de tanta estupidez han convertido el blog de Mal-herido en un peligro público, y no porque la pacatería de Google, que gestiona la web Blogger donde Mal-Herido cuelga su bitácora, le haya colocado tres estúpidos rombos que entorpecen el acceso, sino porque no ayunta con nadie, y a la vez es casi imposible cogerle en flagrante acto de injusticia. El éxito del blog propició además una curiosa evolución contranatura, la publicación en formato libro de las mejores entradas que fueron borradas sin titubeos de la bitácora. Mal-Herido lee bien y cuenta mejor. Sin risas enlatadas. Aunque se comenta que ha perdido mala leche...

Blaise Cendrars en 1952.

 

La nave de los locos

Fernando Valls

nalocos.blogspot.com


¿Qué anota exactamente Fernando Valls en su bitácora más allá del nido del cuco? No es sencillo agotar una lista tan extensa como heteróclita. Brinda microcuentos y microrretratos, se lanza a exégesis autobiográficas, anota sus paseos berlineses, se arranca por un obituario o por peticiones para nobles causas... Hasta el último recuento había publicado 1.517 entradas, recibido a 826.000 visitantes y contaba con 566 seguidores. Valls explica como “a menudo las entradas vienen determinadas por la actualidad, lo que me parece de interés o simplemente sorprendente o curioso. He intentado siempre que fueran variadas, pero tengo que reconocer que he pensado más en mi propio interés y placer, que en el de los posibles lectores. Casi siempre me he ocupado de asuntos que conozco y, cuando no era así, como en el caso de la música, o la ópera, he extremado mi prudencia. He procurado, al fin y a la postre, que las impresiones vertidas perduren a lo largo del tiempo, conservando algún rasgo de interés, pues no en vano se trata de un repertorio de curiosidades personales escritas con una cierta pasión y, espero, con conocimiento de causa. Si tres años y medio después sigo publicando una entrada diaria en la bitácora no es por las estadísticas, aunque estoy muy agradecido a los visitantes, seguidores y comentaristas, sino por la satisfacción personal que produce la escritura sin otras pretensiones que las del mero placer y el puro entretenimiento”.

Blog de Rafael Reig

Rafael Reig

hotelkafka.com/blogs/rafael_reig


Rafael Reig (Cangas de Onís, 1963) es un encantador. Siguiéndole entrada a entrada gozamos con el mejor espectáculo del mundo, la vida de un escritor tan feliz y deslenguado como culto. En sus memorables posts semanales da buena cuenta de sus borracheras, transcribe con frescura galdosiana sus conversaciones cotidianas, multiplica las fotos de su musa, su hija Anuska, y cuenta, cuenta y cuenta sus lecturas y las asociaciones tan complejas como hilarantes que le provocan. “Me interesaba crear una voz narrativa, un yo, que fuera ficticio (no es exactamente como yo), pero muy verosímil (se parece mucho a mí). Y me interesaba recuperar algo de la frescura de la Ilustración, como Montaigne, una constelación de memorias, ensayo, erudición, humor, cotilleo, crítica, panfleto político, diatriba, lirismo y prosa gamberra, todo revuelto y con la máxima libertad. Estos dos objetivos, en la medida en que se han cumplido, me han traído muchos problemas (los lectores creen que soy yo y se toman todo al pie de la letra) y muchas alegrías (frente a la solemnidad y el encasillamiento, muchos lectores sintonizan con lo que Cervantes llamaba la ’escritura desatada’)".

Hemeroflexia

Andrés Trapiello

hemeroflexia.blogspot.com


El que fuera pionero en el arte del dietario exigente, torrencial, polémico y de una irresistible jovialidad se mantenía, sin embargo, reacio a probar su doppelgänger digital, el blog. Pero ha llegado, Hemeroflexia se llama y está escrito con su inimitable y simpática tinta. Advierte Trapiello que “se parece más a un viejo almanaque que a otra cosa. Recuerda un poco en el método a El arca de las palabras, un libro que escribí y publiqué a diario en La Vanguardia. Cada día se publica en el blog algo nuevo, más corto o más largo, glosas, retratos, aforismos, textos de intervención y crítica, prosas poéticas, algún poema, bastantes fotos también, pero poco yo y poca autobiografía. La relación escritura e imagen trata de ser relevante en él. Los asientos o entradas suelen estar escritos tres o cuatro días antes de su publicación, y corregidos durante ese tiempo. Otras veces son de la víspera, pero suele haber poca improvisación. Con frecuencia, ya publicadas las entradas, se corrigen. Las intervenciones de los lectores están sujetas a moderación. El propósito es el mismo que el de la publicación de cualquier otro texto literario. En mi caso este almanaque tiene algo de la respiración de un solitario”.

 

Libros y bitios

José Antonio Millán

jamillan.com/librosybitios


Referencia de análisis y crítica de la edición actual, fotograma del mundo del libro en el salto sin red a la reconversión digital, el blog de José Antonio Millán es uno de los más longevos de la Red. Desde 2001 reflexiona sobre el libro y la lectura con una mirada múltiple y ambiciosa que va del pasado a un futuro aún por hacer, desde la urgente necesidad de educar en los nuevos paradigmas al papel que jugarán pasado mañana editoriales, libreros, bibliotecas y consumidores. "Mi interés desde hace 10 años ha sido el mismo: qué aporta el medio digital al mundo del libro y de la edición. Para eso hay que mirar al pasado casi tanto como al futuro..."

Moleskine literario

Iván Thays

ivanthays.com.pe


Es el decano en esto de contar a diario lo que uno lee, lo que le leen y qué demonios es eso de leer. Pero es que además al increible Iván Seacher Thays no se le escapa nada. Todo artículo, reseña, comentario, y cualquier cosa publicada del oriente al occidente que trate sobre libros y adlátares es localizada inmediatamente y rebotada en su bitácora. Hasta tal punto que se rumorea el uso que hacen de su trabajo los editores durante el desayuno para enterarse, tantas veces, de “por dónde van los tiros”. El peruano Thays es además un inmejorable bypass entre las dos sanguíneas orillas de nuestra lengua. Sus filias laten en este apresurado resumen de últimos comentarios: las últimas medidas brasileñas en favor de los traductores, la reciente y muy esperada novela del argentino Guillermo Martínez, el arranque del FIL Lima 2011, Czslaw Milosz, Daniel Mordzinki.

El escorpión

Alejandro Gándara

elmundo.es/blogs/elmundo/escorpion/

 

Es conocido el peligro que supone el aguijonazo de este arácnido que se guarda de la solana bajo los pedregales. Gándara no resulta menos nocivo pero ataca a cara descubierta, sin escondites. Ofrece su blog como “una crítica al aburrido discurso cultural dominante. Con ’recomendados’, ’contraindicados’ y ’grandes citas’”. Las entradas más leídas que el lector encontrará a la izquierda de su blog son los suficientemente expresivas. Juzguen ustedes: las incompatibilidades entre oralidad y escritura, cómicas y estrafalarias teorías sobre el amor como adaptación al medio y muy expresivas definiciones del Estado como “sistema estamental de rapiña”.

Dora Maar en 1946.

 

El blog de Patricio Pron

Patricio Pron

elboomeran.com/blog/539/blog-de-patricio-pron


Patricio Pron comparte hospedaje con otros inquilinos en El Boomerang, una de las mejores despensas de blogs de escritores en castellano. Sus trabajados comentarios diseccionan libros y lecturas iluminando sus oquedades y mecanismos ocultos. Partiendo de un libro entronca en una ramificación extraordinaria con la historia de la literatura. “Empecé movido por la curiosidad de saber si un ámbito caracterizado por la respuesta inmediata podía sostener una discusión sobre libros que se caracteriza por no admitir respues- tas inmediatas y superficiales, y también interesado en averiguar si era posible producir allí un tipo de crítica literaria y cultural que (a diferencia de la de los blogs de la última década) no sirviera para la promoción de un grupo de autores o de una estética determinada ni estuviera puesta al servicio de la difusión de prejuicios largamente arraigados”.

El lamento de Portnoy

Javier Avilés

ellamentodeportnoy.blogspot.com


Un blog abierto de par en par. Y es que cuando Javier Avilés tiene demasiado calor para escribir o no ha podido acabarse un mamotreto confiesa sin contricción alguna. Como se sorprende de que sus "reflexiones personales en torno a mis lecturas le interesasen a alguien más que a mi mismo. Todavía me deja estupefacto. El ’éxito’ del blog (realizado con ánimo de fracasar) me hace pensar en ocasiones que hay algo que no acaba de funcionar muy bien en la crítica literaria española. Y por extensión en la narrativa".

 

 

Blog de Antón de Castro

Antón Castro

antoncastro.blogia.com


Dueño de una bitácora de perfiles austeros y amplios y despejados horizontes, Antón Castro compila textos sembrados aquí y acuyá, sin mucho orden pero en perfecto concierto. Literatura, arte, cómic, poesía, música... Sus penúltimos apuntes lanzan la mirada sobre los cuentos de Poe y Marta Fernández, la biblioteca de Javier Marías, las rutas de Becquer o la Botánica de José A. Conde. Al principio redactaba su blog “a partir de la medianoche. A veces iba a los sitios para contar lo que ocurría. No sabía colocar fotos; aprendí y ahí sigo: el blog es como una segunda vida, un territorio de libertad y de curiosidad, donde completo cosas que en el periódico he tenido que resumir. Antes hacía solo una entrada; ahora realizo varias a cualquier hora del día de casi todo”.

MICRORRÉPLICAS

Andrés Neuman

andresneuman.blogspot.com


La bitácora de Andrés Neuman se ocupa de las relaciones entre los condones y la actual guerra financiera, la penúltima borrachera de Ellroy o de cómo le robó el coche Coetzee... “Pienso la historia del blog como un intento colectivo de reducir las distancias abismales, y por tanto narcotizantes, entre la opinión ciudadana y eso que llamamos opinión pública. Es peligroso delegar totalmente el análisis de la realidad. Ya delegamos demasiadas cosas. Como se ha visto este año, más que esperar al próximo mesías, lo que mucha gente desea es tomar la palabra”.

El blog de Félix de Azúa

Félix de Azúa

elboomeran.com/blog/1/blog-de-felix-de-azua


A sus libros y artículos Félix de Azua sumó una nueva dedicación, tan personal, que, dice, no cobra por ella: la de bloguero. Su objeto es “sobre todo literario, pero los temas suelen ser artísticos, filosóficos y políticos. Soy un lector de blogs más bien dieciochesco: sólo leo los que me interesan por el carácter de quien los escribe. No me importa tanto el contenido como el espíritu que los anima. Con unos medios tan atornillados por los poderes fácticos, sólo en los blogs se encuentran buenos ejemplos de opiniones intempestivas”.

Antonio Muñoz Molina

Antonio Muñoz Molina

antoniomuozmolina-nxb.es


Antonio Muñoz Molina mantiene, cuida y mima un rincón en la Red que transitan multitud de lectores de sus libros. Y tal vez alguno que sólo lo sea de este blog. Como recompensa les brinda, ya desde la home, el llamado blog de los lectores: algo más y algo mejor que los usuales y muchas veces rechinantes comentarios. Por lo demás allí encontramos anotaciones de toda índole. La última conmemora un año desde el estreno de su bitácora. Las siguientes nos traen su relectura de La montaña mágica, un viaje a Roma o los sonidos del verano.

La Medicina de Tongoy

Carlos González Peón

lamedicinadetongoy.blogspot.com


Según Alberto Olmos, “ejemplo de algo tan sencillo como un lector exponiendo sin pudor qué le pareció un libro”. Así es la medicina de Carlos González Peón, se ingiere sin agua, los posibles efectos secundarios suscitan más curiosidad que yuyu y la recuperación del enfermo lector no se asegura pero tampoco importa. Críticas fundamentadas y perfectamente compartimentadas, sin fatigarse con libros innecesarios (que los hay) y de agradabilísima lectura. No olviden su dosis...

 

Para realizar esta selección de blogs El Cultural preguntó por sus blogs literarios preferidos a: Fernando Aramburu, Milo Krmpotic, Luna Miguel, Javier Calvo, Elvira Navarro, Álvaro Valverde, Alberto Olmos, Antonio Rivero Taravillo, Carlos Salem, Juan Carlos Márquez, Luis Artigué, Lorenzo Silva, Fernando Valls, Ignacio del Valle, Manuel Vilas, Juan Carlos Méndez Guédez, Carlos Marzal, Arcadi Espada, Laura Fernández, Vicente Luis Mora, Juan Francisco Ferré, Rafael Reig, Pilar Adón, Marta Sanz, Patricio Pron, Sergi Bellver, Eloy Tizón, Eugenia Rico, Mercedes Cebrián, José Antonio Millán, Jorge Carrión, Félix de Azúa, Isaac Rosa y Francisco Ferrer Lerín. [A todos ellos, mil gracias por haber elegido entre tantos blogs estupendos este, creado en Albarracín en 2004, un día de mayo. Por él han pasado más de seis millones de visitantes, cosa que agradezco muchísimo. Todas las fotos son de Israëlis Bidermanas, Izis.]

ARTE Y VIDA: GEMA EN EL MATARRAÑA

ARTE Y VIDA: GEMA EN EL MATARRAÑA

Estuve ayer en Beceite, en la Antigua Fábrica Noguera. Entras y te quedas perplejo o poseído: allí se respira creación, magia, misterio, se percibe el fantasma de la artista Gema Noguera. Cuánto hizo allí: qué alma de artista, de pintora, de soñadora de colores. La bicicleta, deshinchada, está ahí, en la entrada. Y dentro, en las paredes, en las galerías, en los atriles, sobre las mesas, está su mundo, el suyo y el Dominique Goffar, la ceramista argentina con la que trabajó tanto. Lola y Carmen, del Museo Juan Cabré, me explicarían luego más cosas de Gema: había trabajado en aquel espacio como si fuera un albañil, con las manos llenas de masa. Con entusiasmo. Es difícil definir lo inefable: allí se vive el ámbito de lo inefable. Un aire levemente húmedo te envuelve la cabeza y te puebla con una emoción extraña. Podrías llorar, perfectamente. Es un silencio habitado de belleza, de creación y de leyenda. Luego ves el que fue su taller, ahora donde se exponen sus colecciones de lienzos, que se van renovando cada cierto tiempo, cuadros rojos, sobre todo, y luego ves con atención sus collages. Afuera canta el río Matarraña: canta y silabea una melodía de luz. Bajo el puente y entre la fronda. Tras la inauguración de la muestra de ‘Collages II’ Gema Noguera (1965-2008), en la Antigua Fábrica Noguera (he aquí una foto del blog de Arte Informado) que ella recuperó, su madre Rosa Maria me enseñó algo inolvidable: la pintora está enterrada, disuelta en cenizas, junto a su padre, Ernesto, bajo una noguera en el centro del jardín. Una noguera que ha ido creciendo y creciendo; las cenizas alimentan varias matas de lavanda. Cuando la enterraron, los hermanos se reunieron allí y se despidieron de ella: con lágrimas, con poemas, con pensamientos, con todo el cariño de la tierra.

 

UNA MUJER DE LUZ ANTE EL MATARRAÑA

 

Antón CASTRO

Hace días que pienso en Gema Noguera. Es una de esas criaturas a las que querrías definir con exactitud y con un lenguaje no solo preciso sino evocador. Un lenguaje impregnado de color y de sabor, un lenguaje con música y con un envoltorio de brisa de almendros. Quizá por ello, antes de zambullirme en su pintura, en sus árboles milenarios, en sus cuencos y en sus técnicas mixtas, he visitado de diversas maneras Beceite y alrededores: he seguido el curso del río Matarraña, me he asomado a su agua de espejos, a sus consteladas noches. He imaginado sus avenidas y sus rumores, he oído su lamento de voces intraducibles.

He querido imaginarme a Gema, a solas, en el estudio o en las amenas riberas, ante el río de la vida y la creación que es el Matarraña. Ella lo veía correr, desmandarse, remansarse de luces y de ecos, ella lo necesitaba para sentirse viva en el centro del misterio. Y el misterio, más allá del río y sus peces con brillo, también era Beceite. Beceite y sus oliveras, sus arboledas y sus serranías, y sus pájaros huidizos.

Beceite estaba ahí, plantado en un rincón del paisaje y de la memoria, antes de que llegase Gema, pero ella contribuyó más que nadie probablemente a que se haya convertido en un lugar casi legendario que encarna una idea de la creación, de la convivencia y del sueño. Beceite es inseparable de Gema Noguera y viceversa: ella encontró su identidad y su pulsión radical de artista, y acaso de mujer, en Beceite. Hay otro detalle que podría parecer marginal, o un tanto ajeno a la creación artística: la sonrisa. Gema Noguera era una mujer que sabía sonreír: sabía sonreír y sonreía. Era luminosa, expansiva, un torbellino de vitalidad. Se afanaba a diario en vivir y crear desde Beceite, desde las raíces del mundo, pero no solo para sí misma, sino para los suyos, para los viajeros ocasionales, para los peregrinos del arte. Era un imán irresistible, uno de esos seres –misteriosos, turbadores, dulces, torrenciales- que parecían sembrar su entorno de refugios, de magia, de tesón, de plazas para una cultura en paz. Estaba dispuesta a colaborar con artesanos, con fotógrafos, con otros pintores, con escritores. Gema Noguera siempre estaba en la llama viva del volcán.

Gema Noguera nació en Barcelona en 1965 y se formó en pintura, diseño industrial y diseño gráfico, en interiorismo. Y estudió donde había una incitación para sus talentos: en Valderrobres con Rafols-Casamada, con el maestro del papel Dai Bi Lin. En realidad, casi sin darse cuenta y con enorme curiosidad, se forjó a sí misma como una aventurera del arte, como una investigadora del papel, como una exploradora de las emociones. Con poco más de veinte años, volvió sus ojos hacia los territorios del Matarraña y reparó en un laberinto maltrecho como la Antigua Fábrica Noguera, que había funcionado desde el siglo XVIII y que pertenecía a su propia familia. Y allí se retiró a vivir, a buscarse a sí misma en el arte, allí se retiró a contemplar estrellas, a escuchar a las gentes y sus confidencias, los cuentos populares, allí se retiró a recuperar una lengua que navegaba en su sangre. Trabajó durante dos décadas sin descanso y expuso en Aragón, en España y en el extranjero, en individuales y en colectivas, series, proyectos, su obra en marcha, sus cromatismos encendidos como una casa lunar. Era una artista indesmayable, ansiosa y paciente a la vez, suave y brusca, etérea y terrenal, inspirada e intuitiva.

Su quehacer se repartía en varias direcciones: era una agente cultural, una embajadora incansable del Matarraña. Insisto en ello: su galería fue un cruce de caminos y un destino para un sinfín de creadores. Y era una artista muy personal e inquieta que operaba desde la pintura y desde la técnica mixta, en particular desde el collage. En pintura desarrolló de manera casi obsesiva la poética del color rojo. El color de su vida. El color de la sangre y del sueño. El color de la plenitud. El color del amor y del deseo. Los collages han sido permanentes compañeros de viaje. Un tema, una disciplina, un laboratorio de pruebas, un continuo amasijo de formas y colores, de símbolos y de materiales.

Gema Noguera se había desposado con los materiales insignificantes. O casi insignificantes: humildes, invisibles, inadvertidos, sin una personalidad definida a primera vista. Por ejemplo: fragmentos de camisas de cuadros celestes, imperdibles, botones, un billete antiguo, un ticket de un museo o de autobús, un franqueo de cartas, una dirección escrita en un sobre, un plano de ciudad, una hoja de una guía de Londres, algunas etiquetas de publicidad, cartulinas húmedas o mugrientas, un dibujo infantil, una tabla de números o de letras, diferentes papeles de diversas texturas y gramajes… Y los árboles y las espinas o raspas de pescado. ¿Por qué le atraían tanto esas espinas? Parecen una alusión al pasado, a los fósiles que remiten a ese periodo remoto en que Beceite estuvo invadido de mar, parecen filamentos simétricos o rejones de lluvia que caen en el atardecer o en la balsa del recuerdo. Son estructuras geométricas, poderosas e inquietantes, de trazo desnudo como cuerpos mínimos, ramajes exentos en los locos dedos del otoño.

El arte, para Gema Noguera, era juego, voluntad de transformar y trascender, manufactura del alma, artesanía esencial de las formas. Para ella el arte era un nuevo estadio de la materia. Sus collages no nacían de la acumulación, sino del mestizaje y del equilibrio, de la búsqueda de una tensión y de una armonía, de la materia que se funde y se confunde. En su obra se percibe la intuición, la imaginación, la audacia, la frescura, la expresividad; se percibe la voluntad de crear una estructura abierta y cerrada a la vez, donde todo es posible: el trazo candoroso de un niño, un frase escrita a lápiz o eso que José Antonio Benavente llamó “un bosque de palabras”, un código numérico, la alusión al mar, a una montaña o a un precipicio, una combinación de cajas geométricas, la figuración y la abstracción simultáneas. Y lo que le confiere una personalidad específica a estas obras es esa mezcla de sutilidad y extrañamiento, de mestizaje y alucinación, de conciencia y de adivinación, de combinación de elementos que parecen ajenos y que ella -merced a ese cerebro que elige y ordena y a esa mano que elabora con virtuosismo artesanal- logra armonizar y dotarlos de unidad y de belleza. Gema Noguera crea un universo que plantea interrogantes y que busca, con terquedad y elegancia, decir lo máximo con lo mínimo: decir, sugerir, envolver, trasladarnos a un plantío de ideas, de obsesiones, de estímulos, de llamadas y de vivencias. El arte de Gema Noguera tenía una aspiración cíclica: muchos de los papeles, cartones o cartulinas que usaba se habían realizado en la Antigua Fábrica Noguera. Y ella los rescataba del polvo de los días, de la humedad de los años y del olvido, y les confería una vida no usada, otro destino y una nueva forma de pervivencia. Así, se alían el pasado y el futuro: lo que fue, lo que es y lo que será. El ritmo de los meses, la sucesión de las estaciones, las esquinas del aire y de la memoria. El tiempo habitado y sus fulgores.

Volvamos un instante al Matarraña, al molino espectral, al edificio rescatado, a las galerías: aún veo la bicicleta de paseo de Gema Noguera, aún oigo su voz que llama a los niños, a su marido Alberto, a los paisanos que acarrean leña. Aún oigo su risa contagiosa, que salta los montes y los soles, y veo sus ojos que parecen centellear de felicidad.

Gema se fue en noviembre de 2008 con el otoño. Se fue y a la vez se quedó: en sus obras, en el ambiente, en el rumor incesante del río Matarraña. Se fue con el estrépito de la sombra y se quedó en la memoria de las cosas que con ella adquirieron nuevos nombres y otras sensaciones para la leyenda.

 

*Texto redactado para el catálogo de ‘Collages II’, que se exhibe hasta noviembre en la Antigua Fábrica Noguera, que coordina ahora Herzi, artista también. El catálogo lleva otro prólogo, muy emotivo, de Kenia Celma Noguera, la hija mayor de Gema. La otra hija es Mariona. Esta foto de la casa y del estudio de Gema Noguera es de Emilio Mateo.