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Antón Castro

ADIÓS A LA PERRA NOA

Hace poco más de dos horas, hemos tenido que sacrificar a nuestra perra Noa. Llevaba alrededor de diez años con nosotros. Un día la trajo José Ramón Marcuello y ha vivido en Perera Larrosa y en Torre de los Abejeros. Una noche percibí algo extraño, hace apenas cinco días, me levanté y no podía ni moverse. Le diagnosticaron una septicemia. Y esta mañana, Carmen y el veterinario la han sacrificado para que no siguiera sufriendo. Era una mastina del Pirineo.

 

Hace algún tiempo,  en ‘Vivir del aire’ (Olifante. La Casa del Poeta), escribí este poema, donde aludo a ella.

 

LA MÚSICA

 

¿Cuál es el misterio de la música?

¿De dónde viene, quién arranca el aullido de las notas

que son como una película tejida de emociones?

Habría querido tener oído, entender

esas matemáticas del alma, saber acariciar

la trompeta o el oboe, habría querido

abrazar el cuerpo de seda de una viola

y pulsar el temblor de agua de sus cuerdas,

su languidez atusada de brisas y espumas.

Todas las mañanas oía la letanía de un instrumento

mientras leía el periódico y paseaba a mi perra Noa.

Era Carlos, un río de música al que llaman Carlos.

Era Carlos, el director de la banda. Un día me dijo:

“La música no se aprende nunca. Es como el amor:

se mejora con la práctica. A fuerza de deseo”.

GARCÍA JAMBRINA Y ROJAS, DE NUEVO

Rojas viaja al fondo de la noche

en busca de un asesino en serie

 

Luis García Jambrina publica la segunda novela negra sobre el personaje en ‘El manuscrito de nieve’ (Alfaguara)

El escritor zamorano emparenta la picaresca con la novela negra

 

En literatura existen los milagros. Algo así piensa el escritor Luis García Jambrina (Zamora, 1960) que hace algo más de dos publicaba ‘El manuscrito de piedra’ (Alfaguara, 2008), en torno a las andanzas de un joven estudiante llamado Fernando de Rojas, quien, años después, firmaría ‘La Celestina’. Aquella novela de pesquisas e intrigas, de aventuras y de campus “empezó a funcionar de boca a oreja, conquistó a todo tipo de lectores por sus distintos niveles de lectura, fue recomendada una y otra vez en internet y en los blogs, y además logró un premio que me ha hecho muy feliz, el premio ‘Ciudad de Zaragoza’ de novela histórica, que concede un jurado de expertos, lo cual es mucho más estimulante –confiesa el autor-. Es como si ellos te aceptasen sin reticencia alguna en su gremio”.

El escritor y profesor publica ahora ‘El manuscrito de nieve’ (Alfaguara, 2010), que transcurre apenas unos meses más tarde, también en Salamanca, y ahí el lector, dice García Jambrina, “se enfrenta con un Fernando de Rojas que ha madurado, más complejo, más profesional. Y además vemos que establece una relación especial, protectora, con el joven Lázaro, que se convierte en su colaborador”. Ese Lázaro no es otro que el joven pícaro que inspiraría ‘El Lazarillo de Tormes’. “A mí me apasiona la novela negra y los seriales de detectives, como Sherlock Holmes, de Conan Doyle. También me ha interesado Edgar Allan Poe y luego la gran novela negra norteamericana de los años 20-30: Raymond Chandler, James M. Cain, Dashiell Hammett, etc. Aquí regreso a Salamanca, ensancho su imaginario, e intento establecer un parentesco muy directo entre la novela picaresca y la novela negra. En cierto modo, para mí, la novela picaresca española es un claro antecedente de la novela negra: habla de los bajos fondos, de vidas marginales, de la injusticia, de extrañas tensiones”.

En ‘El manuscrito de nieve’, Fernando de Rojas debe resolver un nuevo caso de asesinatos en cadena: en un principio se enfrenta al inquietante asesinato de un estudiante, al que le siguen varios crímenes más. “Quería hacer novela negra con lo que eso conlleva: la investigación, en este caso el argumento estaría vinculado a la idea del ‘asesino en serie’, y a la par quería hacer un retrato crítico de aquella sociedad y de sus aspectos más oscuros”. Señala García Jambrina que en esta novela se ve más el ambiente de la noche (“con ladrones, murcios y maleantes al acecho de posibles víctimas sobre las que dejarse caer; con mendigos, rotos y vagabundos en busca de refugio…”), de las mujeres y la tensión entre dos bandos de la nobleza, que “funcionan como los grupos mafiosos”. En este libro hay muchas mujeres: Sabela, la amante de Rojas, tiene ahora una aparición fugaz; en cambio, aparecen diversas damas, vinculadas a Isabel la Católica, “que abogaba por su formación y la promocionaba”, como Lucía de Medrano, Beatriz Galindo, maestra de las infantas, o Aldonza Rodríguez, que se viste de hombre como si fuera la doncella guerrera para asistir a clase. Entre ellas, su joven e inesperado ayudante Lázaro, el fraile dominico fray Antonio de Zamora, algo celoso del joven, y algunos personajes más, investiga el pesquisidor Fernando de Rojas y se asoma al terrible enigma de la guerra soterrada entre dos bandos. García Jambrina dice que Zaragoza, como Salamanca, es una ciudad muy literaria y que le trae suerte. Sus dos novelas, ‘El manuscrito de piedra’ y ‘El manuscrito de nieve’, han sido elegidas por la Fundación Germán Rupérez para un proyecto de investigación en torno al libro electrónico. La cosa no para ahí: el personaje central regresará en breve tras haber redactado ya ‘La tragicomedia de Calisto y Melibea’.

 

[El manuscrito de nieve. Luis García Jambrina. Alfaguara. Madrid, 2010. 282 páginas. He tomado la foto del autor en palabrasdelcinco.blogspot.com]

OFELIA: MILLAIS Y DAVID LEVINGSTON

La Ofelia del pintor Millais.

La Ofelia del fotógrafo David Levingston.

FALLECE RICARDO VÁZQUEZ PRADA

Acaba de fallecer Ricardo Vázquez-Prada (Barcelona, 1942), periodista que se incorporó a Heraldo de Aragón en 1969, narrador, poeta y cantante, que solía hacer versiones de Georges Brassens. Había grabado diez temas para un álbum con su hijo Miguel Ángel Prada a la guitarra. También fue crítico taurino con el seudónimo de Albero. Hace algún tiempo escribí de él:  

["Mucho antes de trabajar en ‘Heraldo’, seguía los comentarios de televisión de Ricardo Vázquez-Prada. En su columna podías encontrar cualquier cosa: una nota de política, un comentario a un concierto de Georges Brassens, efemérides. No era un crítico de televisión al uso: la tele era un pretexto, y acaso una tabla de salvación, para opinar, para asumir un compromiso, para describir el estado del mundo. Allí se veía que Ricardo Vázquez-Prada, afrancesado por parte de su mujer, afrancesado por voluntad, amaba el jazz, los libros de Simenon y de Albert Camus, los toros (también era cronista taurino y publicó, creo recordar, con el difunto Ignacio Aldecoa y Javier Aguirre el volumen conjunto “Tres de cuadrilla”) y las posiciones de izquierda. Fue presidente de la Asociación de la Prensa durante cuatro años y de vez en cuando le oí decir a Joaquín Carbonell, cuando nos veíamos casi a diario, que era un ilustrado, un sabio, un hombre profundamente curioso.

Ricardo Vázquez firmó varios artículos en ‘Artes & Letras’ sobre novela negra, escribió varias y fueron traducidas al francés, y Simenon. Publicó, entre otros títulos, la novela  ‘Los inocentes de Ginel’ (Unaluna) y antes había publicado ‘El genio del Moncayo’ (1997), ilustrado por Cano en el sello La Val de Onsera”.]

  

Uno de sus últimos títulos fue el poemario ‘Como el viajero herido’. Ricardo Vázquez-Prada, siempre amable, me envió tres poemas. El primero, de amor y erotismo, glosa un par de años de estudiante en Estrasburgo.

 

 

Tiemblas cuando recorro

la comisura de tus labios,

te estremeces cuando exploro

la piel turbada de tu cuello.

Ríes aún cuando te beso

quedamente en el oído;

no fue fácil conquistarte,

los primeros besos, la primera noche.

Lo compartimos todo

en la ciudad de piedra roja,

tarta de fresa en las esquinas,

besos furtivos, ansias secretas.

Quisiera oir el latido del mar en tu vagina,

el rumor del viento entre tus senos de ámbar,

esparcir mi semen presentido

en la pradera virgen de tus nalgas.

Abrasar la anémona turbia de tu ombligo

con un beso de amor desesperado;

llegar tan lejos en ese ciego abrazo

como el pecado de una diosa de fuego.

Añoro tu voz estremecida,

siento el fluir de mi lengua de arena

mientras derramo sobre tu piel dormida

la vía láctea de mi ciego instinto.

 

 

 

HE DE VIAJAR AL ALBA

 

He de viajar al alba

a la tierra baldía

en la que nada crece,

en la que nada espiga,

al olvidado yermo

en que mis manos de cera

no encontrarán más pulso

que la noche infinita,

ni una brizna de hierba,

ni un soplo de vida,                                                                                   

ni el arcano de un sueño,

ni una brisa perdida.

Cuando en la oscuridad

esa sombra me cubra,

se adherirá a mis huesos,

espectro de luz cautiva;

mi noche se hará más noche,

más cerrada, más oscura,

en mi habitación

de paredes desnudas.

Sé que al llegar el alba

con su túnica amarga,

me alcanzará el silencio,

el sabor de su espuma.

Llegaré hasta allí

con mis manos vacías

y en mi rostro no habrá

lugar para las lágrimas.

 

 

 

 

MAR OCULTO

 

 

Mar oculto

que escondes tu secreto,

¿has leído mi nombre

en la herida de los astros?

Estoy ante ti,

olas de esmeralda y fuego,

sin saber si la muerte

es condena o refugio.

¿Conoces acaso mi destino?

Esa fuerza que te impulsa,

¿es ciego corazón,

mirada inerte?

Quisiera acariciar con mi piel fría

tus escamas de nácar,

surcar la inmensidad de tus ausencias

sintiendo en mis entrañas

el latido destructor del viento.

Estoy frente a ti;

escucho el batir de las olas

contra las rocas de oro y algas

y me pregunto

por cuánto tiempo aún

las caracolas

entonarán su canto de desolación y muerte.

BAYO MARÍN, POR EDUARDO LABORDA

Eduardo Laborda (Zaragoza, 1952) cree en la realidad oculta de las cosas. Confiesa que no es religioso, pero en ocasiones ha percibido mensajes extraños, casualidades o la energía en marcha de los objetos. Como una llamada. Todo ello explicaría, en cierto modo, cómo llegó a la figura del pintor, ilustrador y publicista Manuel Bayo Marín (Teruel, 1908-Zaragoza, 1953), al que acaba de dedicar una monografía lujosa, ‘Bayo Marín entre luces y sombras’ (Instituto de Estudios Turolenses), que consta de 500 imágenes, 292 de ellas del artista. Casi antes de saber si era aragonés o no, Eduardo había adquirido un cartel suyo de una Feria de Muestras de Zaragoza, de 1943. Después, “porque me atrajo el asunto más que la identidad del pintor”, compró dos carteles del Pilar, de 1944 y 1945.



Algo más tarde, entró en movimiento una corriente de casualidades y enigmas. Dice Eduardo: “Cuando falleció el padre del pintor Joaquín Ferrer Millán, se supo que él había conservado siempre una maleta. Al principio pensábamos que era una maleta con sus secretillos: cartas, tal vez, o alguna imagen pornográfica. Yo no he llegado a ver la maleta, pero cuando la abrieron Joaquín y sus familiares descubrieron que dentro había una colección de caricaturas y dibujos de la revista ‘La Crónica’, de mujeres desnudas, de actrices de Hollywood, etc.” Laborda, intrigado por aquel Bayo Marín que firmaba los dibujos, “que rivalizaban en calidad y modernidad con los del gran Federico Ribas”, empezó a preguntar, y poco más tarde el cinéfilo Ramón Perdiguer redactaría una nota breve sobre el pintor en la revista ‘Pasarela’, que dirigía el propio Eduardo Laborda. Nadie sabía demasiadas cosas del personaje. Aquel número llevaba en portada y en interiores un homenaje a Francisco Pradilla, y se presentó en Villanueva de Gállego. Ejerció de anfitrión y charlista el historiador y apasionado de los toros Enrique Asín, y de repente le dijo a Eduardo: “Bayo Marín, hombre, ¡tu vecino!”.


Recuerda el pintor: “Ahí ya me quedé helado. Luego sabría que murió de un tumor cerebral en su casa de Manifestación 44, próxima a la mía, que hace chaflán con Alfonso. Empecé a preguntar a periodistas y pintores más veteranos: al cartelista Guillermo Pérez Baylo, que no sabía mucho. Finalmente di con la persona correcta: el pintor Luis Esteban, que lo definió como ‘amigo mío y mi maestro’. Y con otros como Luis Germán, que había sido discípulo suyo, o Pedro Beltrán. Ahí empezó una labor auténticamente detectivesca que me llevó a Madrid. La familia de la mujer de Bayo, Carmen González, había tenido una farmacia en la calle Recoletos y, preguntando por doña Carmen, logré dar con la familia y con sus hijas, Carmen y Cristina”.

Inmerso ya en esa espiral de descubrimientos, un día Eduardo Laborda recibió una llamada de un chamarilero y anticuario que le dijo que tenía un paquete de revistas para ofrecerle. “Eran revistas alemanas y norteamericanas de cartelismo y de la publicidad de los años 20 que quizá hubiesen vendido algunos discípulos de Bayo. Esas revistas, que conservo como oro en paño, me dieron muchas claves del trabajo de Manuel Bayo Marín”. Eduardo hallaría un trabajo como ‘La Eva Moderna’, a todo color, con influjo norteamericano. Y llegaría a documentar hasta más de mil obras; ahora tiene en su colección una treintena.

Parecía que la sombra de Bayo buscaba un biógrafo, un estudioso, un coleccionista: al pintor Eduardo Laborda le llegaban indicios. Organizó una muestra sobre Bayo Marín y realizó un documental ‘Bayo Marín, trazos de aire’; y un día, el catedrático de Historia del Arte Manuel García Guatas sugirió que hiciese un libro definitivo, que edita el Instituto de Estudios Turolenses.


Manuel Bayo Marín, hijo de herrero, nació en Teruel en 1908 y se trasladó a Zaragoza en 1919. Trabajó en un ultramarinos, porque su padre había muerto, y poco a poco iría inclinándose hacia el dibujo. Debutó en HERALDO como viñetista gráfico, como humorista, pero pronto se pasó al dibujo y a la caricatura. Entró a trabajar en la fábrica de muebles Loscertales como dibujante, llegaría a trasladarse a Vigo para trabajar en la sucursal de allí, y a la vez colaboraría intensamente con ‘La Voz de Aragón’. Fernando Castán Palomar le dio responsabilidad de periodista, publicista, dibujante y diseñador que frecuentaba los talleres.


“Bayo Marín después se trasladó a Madrid. Haría de todo: publicidad y diseño gráfico, caricaturas, ilustraciones de novelas y cuentos, portadas, en publicaciones como ‘Crónica’, ‘Cinegramas’, ‘Mundo Gráfico’. Yo creo que es un creador irrepetible. Puede considerarse el primer publicista aragonés en el sentido moderno y el primer diseñador gráfico”, resume Laborda.

 

Bayo Marín entre luces y sombras. Eduardo Laborda. Prólogo de Manuel García Guatas. Instituto de Estudios Turolenses. Zaragoza, 2010. 220 páginas. El retrato de Eduardo Laborda pertenece a Vicente Almazán.

 

[Este libro se presenta el próximo lunes a las 19.30 en la sala Ámbito de El Corte Inglés con la presencia del autor, de Montserrat Martínez y Javier Sáenz, directora y secretario del IET, y Manuel García Guatas, catedrático de historia del Arte especializado en Ramón Acín, los dibujantes del siglo XX, González Bernal, etc.]

 

NOVELA GRÁFICA: ALGUNOS TÍTULOS

La vida y la historia en viñetas

El mercado vive una auténtica avalancha de novedades de novela gráfica de ciudades, de músicos, de dibujantes, de aventuras y de sexo

  

La portada de 'El arte de volar' de Altarriba y Kim.

La historieta ilustrada o novela gráfica ha vuelto a ponerse de moda. Irrumpe en los escaparates y en los catálogos con una fuerza inusitada y con una periodicidad constante, como se vio, de nuevo, en el Salón del Cómic de Zaragoza. Algunos como el Premio Nacional de Cómic de 2010, el zaragozano Antonio Altarriba, dicen que la designación de “novela gráfica es una manera un tanto afectada y grandilocuente de denominar a los tebeos de toda la vida”, aunque su libro ‘El arte de volar’ (reeditado por De Ponent con nuevas aportaciones) ha sido definido como “una perfecta y compleja novela gráfica”: Altarriba y Kim han condensado toda una vida -la del propio padre de Altarriba, que se arrojó al vacío cuando rebasaba ya los 90 años-, y lo hacen con procedimientos muy literarios o cinematográficos como el ‘flash back’, el sueño o la alegoría.

En otra dirección, Jorge Asín y Moratha también emplean la vuelta atrás en su tebeo ‘Pilar ultimate’ (Editorial Cornoque); narran la inquietante historia de las bombas arrojadas al Pilar durante la Guerra Civil, que han sido activadas misteriosamente y que están a punto, ahora sí, de levantar por los aires la basílica. Y en ese lapso de terror y prisas entran en acción monstruos y seres de otras galaxias. El cómic ofrece, por tanto, un paseo futurista por la Zaragoza del 2030.

Una página de '...Imperio Americano'.

Y si de paseos hablamos, no podemos olvidarnos de otro paseo fascinante y mudo (es decir, sin texto) como el que se propone en ‘Nueva York. Trazo a trazo’ (Electa), que firma Robinson y que es un inventario, línea a línea, de calles, parques, espacios, museos, edificios y personajes de la gran urbe moderna con un estilo minucioso y realista, pleno de detalles y multitudes, que constituyen una invitación a trasladarse a “la ciudad que nunca duerme”. Matteo Pericoli dice que “la obra de Robinson es un valeroso acto de amor”. Howard Zinn, Mike Konopacki y Paul Buhle firman la adaptación gráfica de ‘Una historia popular del Imperio Americano’ (Sins Entido), un libro que recorre la historia del país desde sus orígenes hasta los años 80, en que se publicó por vez primera ‘La otra historia de los Estados Unidos’ de Howard Zinn, que colabora en este tebeo deslumbrante que mezcla un sinfín de técnicas y de documentos gráficos. Norteamericano, de Chicago, también es Daniel Clowes que publica su primera novela gráfica con el nombre de ‘Wilson’ (Mondadori), que tiene algo de la historia de un idiota, de un vago, de un friqui y de un inconsciente contada por sí mismo de manera fragmentaria, en capítulos de una página, donde lo toca todo: el amor, la amistad, el dinero, la cárcel, la paternidad... Wilson, en el fondo, parece un extranjero en el mundo: “un sociópata”.

Otra novela gráfica muy recomendable, y muy galardonada, es ‘Dios en persona’ (Sins Entido), de Marc-Antoine Mathieu, en el que un hombre modesto e indocumentado dice que es Dios, y de golpe se desencadena una auténtica conmoción, desarrollada con humor negro, parodia y sátira, prodigios, procesos y varios fenómenos literarios. El sujeto en realidad “no solo estaba perfectamente bien de la cabeza, sino que además poseía un cociente intelectual muy superior a la media”.

Secuencia de 'Chico y Rita' de Mariscal & Trueba.

La música también llega a través de tres estupendas novelas gráficas: ‘Chico & Rita’ (Sins Entido) de Fernando Trueba y Javier Mariscal, que han contado con un guión de Ignacio Martínez de Pisón. Es el cómic de la película homónima que se estrenará en febrero y que narra una peripecia de amor tempestuoso y de música, que arranca en 1948, entre un pianista de jazz y una cantante cautivadora.

Escena de 'Rebétiko'.

‘Rebétiko. La mala hierba’ (Sins Entido) de David Prudhomme es una historia coral de los intérpretes de la música popular griega y de un músico en concreto y de su azarosa vida, de noche en noche, de garito en garito. Muñoz y Sampayo firman ‘Carlos Gardel’ (Libros del Zorro Rojo), la recreación mediante “un acto artístico” de la vida de un hombre del que dijo el artista argentino Carlos Zárate: “Gardel es el país. Yo le daría voz al país a través de Gardel. Es la República Argentina la que habla. Es su voz. Es Miss Argentina que se transformará en Miss Universo”. El libro lleva un prólogo de Julio Cortázar. De carácter festivo y sentimental es ‘1 Euro’ (El Jinete Azul) de Francisco Delicado, la historia sin palabras de dos niños embrujados por la presencia de un tiovivo al que desearían subirse.

Una de las primeras páginas de 'El invierno del dibujante'.

No podemos olvidarnos de tres libros sobre el arte de dibujar, o de metahistorieta, si puede decirse así. Son ‘El invierno del dibujante’ (Astiberri) de Paco Roca, que contiene la vida, los afanes y las protestas de un colectivo de dibujantes que, hacia 1957, trabajan en penosas condiciones y que anhelan tener sus propias publicaciones. Y ‘¡Pintor!’ (Sins Entido) gira en torno a un personaje tan pintoresco como Rodrigo Celestino, que trabajó como pintor de brocha gorda y que, tras pintar en algunos baños, acabó siendo un gran muralista. En Zaragoza estuvo en Zaragoza Juanjo Sáez, autor de ‘Arroz pasado’ (Reservoir Books, 2010) donde cuenta las aventuras y desventuras del diseñador Xavi Masdeu, enamorado con locura de Sonia, que tiene la sensación que pierde el tiempo y por tanto desearía no crecer ni envejecer.

No nos caben aquí todos los títulos, pero querríamos sugerir el  transgresor ‘Total Over Fuck’ (Reino de Cordelia) de Miguel Ángel Martín, que contiene cinco álbumes de prácticas sexuales poco habituales. El autor, próximo a Robert Crumb a veces, dice que “el porno sobrevivirá al arte, porque es hermoso de la manera más pura”. Por si acaso, el editor ha añadido una coletilla: “Prohibida la venta a menores de 18 años”.

 

*Este artículo apareció en Heraldo de Aragón hace unos días.

 

MÁS IDEAS PARA ZARAGOZA 2016

Fernando Rivarés, responsable de prensa de Zaragoza 2016, escribe esta carta:

 

Hola.

Como se dijo en la reunión del pasado 14 de diciembre en el centro Cívico Teodoro Sánchez Punter, el dossier de candidatura de Zaragoza 2016 de primera fase, ya está a disposición del público desde ayer martes y hasta el 30 de junio de 2011 en el Espacio de Información Cultural del Centro de Historia, en horario de 10 a 13h. y de 17´30 a 20´30 h. de martes a sábado, y los domingos de 10 a 13´30 h. Dirección: Pza de San Agustín 3.

Se exponen cuatro copias para que cualquier persona interesada en el contenido completo del dossier pueda revisarlo, y conocer al detalle las explicaciones recibidas por el jurado en la primavera pasada, y que nos convirtió en ciudad finalista para la Capitalidad Europea de la Cultura. Este dossier interpreta las propuestas y conceptos que elaboró la ciudad en el Proceso de Participación. Son dos volúmenes de propuesta y programas y un tercero que contiene el cuestionario planteado por la Comisión Europea. Están solo en castellano.

Ya está activo también el Banco de Iniciativas de Zaragoza 2016 en su web: www.zaragoza2016.com para recoger las nuevas ideas y propuestas que tengáis y queráis enviar como también se habló en esa reunión.

Estas ideas convienen que se enmarquen en los cinco temas en los que Zaragoza define su propuesta:

  1. Memoria y Celebración,
  2. la Europa Diversa,
  3. Ciudad y Cultura Urbana,
  4. Utopías,
  5. y Vinculo con Latinoamérica.

 Conviene asimismo que participen de una dimensión europea y contemplen el valor de la cooperación europea, que son parte esencial de la candidatura de Zaragoza 2016. El correo habilitado para este Banco de Iniciativas 2016 es bancodeiniciativas@zaragoza2016.com y ya está activo. Allí se reciben las ideas y se canalizan a través del equipo de proyectos y programas.

 Espero que os sea útil esta información.

 

PROCESO DE PARTICIPACION

  Fer Rivarés 

frivares@zaragozacultural.com

UNA BICICLETA NEVADA

UNA BICICLETA NEVADA

Jesús Juncosa, a través del fotógrafo José Antonio Duce, me hace llegar esta ‘bicicleta nevada’. Jesús explica todas las circunstancias de la instantánea. Mi próximo libro se titulará ‘El paseo en bicicleta’. Félix Romeo se enteró de su existencia y me dice que lo titule ‘Poeta en bicicleta’. Con rima interna y todo.

José Antonio:

Me harías el favor de reenviar esta foto a Antón Castro, ya que no encuentro en su blog un enlace email para enviársela. La de la nieve es de mi hijo Pablo que vive en La Haya, es del sábado. 

Muchas gracias de antemano. Jesús Juncosa