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Antón Castro

ZARAGOZA: LA CIUDAD NUEVA

 

Enrique Vila-Matas es, como el poeta Fernando Beltrán, un creador de frases felices. Usó muy bien aquello de “París no se acaba nunca”, que es, además, uno de sus libros más sugerentes. Las ciudades, aunque no sean tan infinitas como París, tienen un sinfín de vidas secretas, de avenidas, de parajes, de paisanos, de motas de oro, de polvo y de luz incierta. Lo mismo sucede con Zaragoza. Ha cambiado tanto que parece otra: ha cambiado la piel y la orilla del Ebro y sus hijuelos Huerva y Gállego, ha multiplicado sus pasarelas y sus alturas, y sus amenas riberas. Ha generado nuevos parques. Zaragoza es una ciudad que demanda paseos, pequeñas aventuras en coche o en bicicleta (olé por Pachi Monclús, que pensó que el proyecto bizi iba a ser un éxito y lo es). Zaragoza, como París y otras Sansueñas imaginarias, no se agota nunca: es un poema de piedra milenaria y de arquitectura sin complejos. Es una ciudad regada por el Ebro y azotada por el sol y el cierzo. Ahora cuenta con un nuevo espacio cautivador: el Parque Lineal de Plaza, que tiene muchos metros para correr, andar y conversar. Es cierto que aún le faltan sombras, pero qué estupendos son sus andadores, esos caminos de cemento o de arena que van y vienen a la plaza de las Culturas, a los laberintos o a esa Torre de Babel, construida con espirales de metal, que sube y sube y envuelve hasta la cumbre. Desde arriba se ve la ciudad al completo, el curso del río lodoso, la colmena de los tejados, mitad cristal, mitad espejo. Qué intrincados son sus laberintos: andas y andas, bajo el castigo del sol, y no sabes bien si te acercas o te alejas, si persigues un centro esencial o un refugio en la caverna del mundo. A pocos metros, corre el Canal Imperial. Cerca del uno y del otro, uno se siente tentado de decir: “Qué bien se está aquí”.

 

*Este texto apareció ayer en la sección 'Cuentos de domingo' de Heraldo. He tomado esta foto del archivo de flickr. Se puede llegar hasta arriba en bicicleta; también hay escalera.

DOS POEMAS DE MARCOS VICENTE CALLAU

El poeta y cinéfilo Marcos Vicente Callau participará en un recital poético el próximo 24 de septiembre con Elisa Berna y Pablo Saldaña, en Divino Amore, Plaza del Carmen 9. Me envía estos dos poemas. Las fotos pertenecen a la Kobal Collection.

Dormir sin éxito

 

 

Hay mañanas tan relucientes

que suelo acostarme

para soñar que es de noche

Hay madrugadas tan lentas

que suelo caer en sueños

para beberlas de un trago

 

Es igual dormir bajo la luna

o bajo el sol

Siempre al llegar la hora

una trémula jauría de perros hambrientos

atacan mi razón

 

No sé bien si es hambruna o es tu sombra

lo que cautiva el tiempo

pero este duermevela

que sufro en cama

en tus ojos nació

 

Hay una macilenta luz de junio

tiñendo mi habitación

pero un octubre lluvioso

se instaló en mi corazón

 

Cuando las saetas de un tiempo fugado

renacen orlando mis sueños

me doy cuenta de los veintiocho inviernos

que anduve horadando recuerdos

Quizá no fueron veintiocho

pero hoy puedo jurar

que parecieron una eternidad

 

Hoy ya hay nieve, en verano

Se regalan besos helados

por las esquinas

mientras yo observo al viejo río

regando de humedad mis tristes ojos

Yo imagino que al menos una vez

él también soñó

su cauce poder abandonar

 

Ahora, continuaré una vez más

y abriré las puertas al verano

como una sucia locomotora

que después de descarrilar

toma una nueva dirección

Tú sólo tienes que respirar hondo

el humo negro de mi máquina vapor

y en su niebla apreciar mi recuerdo

como hice yo, en cocheras de dolor

 

Hay una macilenta luz de junio

tiñendo mi habitación

Yo me baño de su luz

como en una nueva oración.

 

 

Pinceladas

 

Tan difícil de dibujar como una luna derramada

como un beso escapado en los labios de un sueño

Tan incógnita como la misma eternidad

el instante anterior a dar el paso final

Tan mágica como el esfumato de tu presencia

al minuto siguiente de tu sonrisa

Eres imposible como un soneto en verso libre

y tan libre como las olas que quiera contar el mar

Eres el ave migratoria que mi nombre consigue recordar

pero… conmigo nunca quiere emigrar

 

¿Cómo pintaré tu ausencia en este lienzo

que es tu playa vacía de mis huellas?

 

¿Cómo daré color a tus labios

si tan sólo una tarde los pude besar?

 

He intentado buscar la ilógica razón

del miedo que me da no tenerte cerca

aunque contigo nunca he llegado a estar

He intentado detener en mis manos

el tiempo fugado que permanecí a tu lado

pero el tiempo y tú sois cosas distintas…

…¡hasta al reloj has llegado a gobernar!...

Y he intentado, al final, descifrar

el temor que te produce un faro encendido en la noche

quizá seas un barco al que no se puede guiar

 

Sólo siento que el universo es infinito

y yo soy una nimiedad de hormiga

intentando comprender

a una dama que posee en sus ojos

el secreto de mil noches en vela

y en la profundidad de su mirada

mi inevitable naufragio sin pena

Sólo intento comprender

cómo es posible que a tu lado

el tiempo y el espacio

sean algo insignificante en mi vida

 

Ahora estoy frente a tu retrato

cuando el óleo aún está tierno

y el olor a trementina ha teñido las paredes de mi ático

Hay un sol de junio que entra por la ventana

pero el pobre parece un payaso queriendo imitar

tu inalcanzable manera de mirar

Hay una estrella naciente en un cielo abierto

que tú has colocado ahí para mí

Es una lágrima, quizá un diamante

para mí es suficiente para poderte esperar

 

Mañana te llevaré a enmarcar

y cuando en un museo te contemplen

los pobres idiotas que acudan a verte

pensarán que soy un solitario

que tan sólo remueve la hojarasca del recuerdo

Sin embargo,  yo sé que soy un pintor de primaveras

que sólo ha dibujado lo que mañana habrá de amar.

 

 

 

MARCHAMALO ABRE UN BLOG

MARCHAMALO ABRE UN BLOG

Jesús Marchamalo es el hombre que no para, el soñador incesante. Prólogos, textos de arte, textos literarios, apuntes, retratos, suspiros, libros, lo hace todo, incluso coordina exposiciones de arte o colabora intensamente con el Instituto Cervantes o con ABC, pongamos por caso. Y, además, me escribe para anunciarme que acaba de abrir un blog.

 

“… acabo de abrir un blog. Llevaba tiempo con la idea pero siempre prevalecía la pereza. Pero me había propuesto abrir uno este verano, con idea de incorporarlo a la página web, y anteayer me puse en un momento, y lo di de alta. Jesús Marchamalo”

 

 

Las primeras entregas son estupendas: cuidadas, llenas de erudición y de imágenes.

Os recuerdo el título: http://jmarchamalo.blogspot.com/

 

Hace unos días también me mandó este retrato, compuesto con el seis y el cuatro. Y también hallo en su página este autorretrato.

HERMAN LEONARD, EL FOTÓGRAFO DEL JAZZ

HERMAN LEONARD, EL FOTÓGRAFO DEL JAZZ

Hoy ‘El País’ publica esta rezagada necrológica de Herman Leonard, uno de los grandes fotógrafos de la música, sobre todo del jazz. Estos días puede adquirirse un espléndido libro del fotógrafo publicado por Taschen. Una maravilla.

 

MOKHTAR ATITAR / El País

Herman Leonard inmortalizó a las estrellas del jazz durante la segunda mitad del siglo XX. Falleció el pasado 14 de agosto, en un hospital de Los Ángeles, a los 87 años de edad.

Hijo de unos inmigrantes judíos de origen rumano, Leonard nació en Allentown, Pensilvania, en 1923. El pequeño Herman, con 12 años, queda fascinado con la fotografía cuando su hermano mayor le regala su primera cámara. Empeñado en convertirse en fotógrafo, se matricula en la Universidad de Ohio, la única que ofrece un grado en fotografía.

Durante la II Guerra Mundial es llamado a filas, pero no ejerce como fotógrafo porque en el examen de selección falla la composición de un revelador. Terminada la contienda, Leonard trabaja durante un año con uno de los mejores retratistas de su época, el canadiense Yousuf Karsh. Además de la técnica fotográfica y de trucos para manejar al retratado, el aprendiz se lleva del veterano, como único pago a todo ese año, un consejo que lleva a la práctica hasta el extremo: "Retrata la verdad, pero siempre desde la belleza".

Y belleza es lo que saca del mundo del jazz, donde entra de lleno a partir de 1948 en los locales de Nueva York. Para poder escuchar y fotografiar gratis a las estrellas intercambia sus fotos con los dueños de los locales, que las usan para anunciar actuaciones. Por el objetivo de su cámara Speed Graphic pasan Milles Davis, Charlie Parker, Ella Fitzgerald, Duke Ellington, Dizzy Gillespie o Billie Holiday.

Las fotos de Leonard transmiten la esencia de los clubes de jazz, llenos de humo, de público y de la emoción del directo. Consigue captar el ambiente trasladando las luces estroboscópicas de su estudio a los locales y colocándolas en el mismo sitio desde donde se ilumina la escena. "Solo quería sentirme cerca de esa música. No tenía idea de que me iba a convertir en parte de su historia", diría años más tarde en su libro Tras la escena: la fotografía de Herman Leonard. "La obra de Herman es música para mis ojos", decía de sus fotos el músico Quincy Jones, "consiguió escribir la Biblia de la fotografía del jazz".

El jazz le abre las puertas a otros mundos. En 1954 acompaña como fotógrafo personal a Marlon Brando en un viaje por Hawai, Bali, Filipinas y Tailandia.El sello musical Barclay Record lo contrata como fotógrafo oficial en 1956, con lo que traslada su estudio a París, sede de la empresa. Además de corresponsal en Europa de Playboy y los retratos a sus amigos del jazz en el mítico club St. Germain, Leonard trabaja para revistas como Elle o para modistas como Yves Saint Laurent, Chanel o Balenciaga.

También le llueven reportajes por todo el mundo, que le llevan a Afganistán, Etiopía o India. En 1980, cansado de la frenética vida del fotógrafo de éxito, decide retirarse a Ibiza con su familia. Siete años dura la aventura balear, hasta que agota sus ahorros y empieza a agobiarse por la presencia del turismo. Para impulsar su carrera, se ve obligado a los 65 años a financiar en Londres una exposición sobre sus retratos del jazz, un éxito de ventas y público.

Tras una breve etapa en San Francisco, el fotógrafo solo puede recalar en una ciudad: Nueva Orleans. "Nunca me he sentido tan a gusto dentro de mi propia piel como en esa ciudad", dirá de la ciudad que suena a jazz. Allí sigue fotografiando a los mejores músicos del momento. Solo el huracán Katrina en 2005 hace que el fotógrafo se despegue de la ciudad, a la que volvió como protagonista de un documental, Saving Jazz. Una vez le preguntaron a Milles Davis por él. "¿Herman? ¡El mejor!", contestó.

 

 

Las fotos de Herman Leonard son de Billie Holiday, Miles David, BillyEckstine, Dexter Gordon y Billie Holiday, de nuevo. 

CUMPLESIGLOS DE ARAGÓN / 2

Cumplesiglos de Aragón – II

 por Guillermo FATÁS

EN esta segunda entrega del ‘cumplesiglos’, una guerra con Castilla, Aragón sin monarca, un arzobispo bastardo del rey y el germen del Canal Imperial

 

1360. Zaragoza, amenazada

La Guerra de los dos Pedros, entre Pedro I ‘el Cruel’ de Castilla y Pedro IV ‘el Ceremonioso’ de Aragón fue un largo periodo de trece años con luchas intermitentes. Al fondo estaba la disputa de ambos monarcas por la hegemonía sobre Murcia. Y el conflicto se enmarañaba con las discordias castellanas por el trono (que Aragón usó en su provecho) y por la interminable Guerra de los Cien Años (1337-1453) entre Francia e Inglaterra, que apoyaban a cada una a un bando castellano. Pedro I de Castilla había tomado Borja, Tarazona y Magallón y amenazaba Daroca y Zaragoza. El rey pedía ayuda a los aragoneses y Zaragoza apareció como la principal defensa de Cataluña ante la pujanza de las armas castellanas. De los métodos para cobrar los impuestos ‘generales’ creados para esta guerra, nacieron la Diputación ‘General’ de Aragón y las ‘Generalidades’ de Cataluña y Valencia.

 

1410. Dos años sin rey

El 31 de mayo murió sin hijos el rey Martín I, llamado ‘el Humano’. No le sobrevivió ninguno de los cuatro hijos de su primera esposa, María de Luna, y no los tuvo de la segunda, Margarita de Prades. En 1409 había perdido a su heredero y homónimo, el infante Martín, rey de Sicilia por matrimonio, cuyos hijos, a su vez, habían muerto también. Tras dos años de discordias violentas con el trono vacante, Aragón, Valencia y Cataluña, puestas de acuerdo en Caspe en 1412, por iniciativa aragonesa, ofrecieron la corona a Fernando (I), llamado ‘el de Antequera’ , por haber ganado esa plaza a los moros el 16 de septiembre de ese mismo año.

Se habla mucho, con razón, de la elaborada solución pactada por los Estados de la Corona aragonesa: un ‘compromiso’ lleno de sensatez política y de pragmatismo inteligente.

Y también se dice que trajo a la nueva dinastía de Trastámara, lo cual es solo un modo de hablar, pues continuó la Casa de Aragón, pues el nuevo rey, además de ser hijo del monarca castellano, Juan I, era sobrino carnal del rey aragonés difunto y nieto de Pedro IV.

 

1460. El arzobispo, hijo del rey

El arzobispo de Zaragoza, creado en 1318, era uno de los grandes señores del Reino, si no el mayor. De ahí que los reyes quisieran controlar la mitra. Cuatro prelados de sangre real la ostentaron durante largo tiempo: Juan de Aragón, bastardo de Juan I, abrió la lista. Le siguieron un bastardo de Fernando ‘el Católico’, Alonso, y sus dos hijos, Juan y Hernando. A todos puede vérseles en la capilla de san Bernardo de la Seo.

 

1510 La acequia de Gallur

Hace quinientos años empezaron las obras de la Acequia de Gallur, germen del Canal Imperial. Las autorizó en Cortes de Monzón Fernando ‘el Católico´, a petición de Zaragoza. Pero no había dinero y hubo que esperar a 1529 para reanudar la construcción de la que sería llamada Acequia Imperial, germen del actual Canal.

OTRA MUJER FOTÓGRAFA

OTRA MUJER FOTÓGRAFA

ESTAMPA PÍCARA CON BICICLETA

ESTAMPA PÍCARA CON BICICLETA

No sé de quién es esta foto galante y pícara a la vez. Tiene un aire de postal italiana.

UNA BICICLETA DE GARCÍA-ALIX

UNA BICICLETA DE GARCÍA-ALIX

Hace unos días encontré, buscando no sé qué, esta bonita foto de una bicicleta de Alberto García-Alix. Vi su exposición del Reina Sofía: es un fotógrafo que sigue impresionando. Por lo que ve de los otros. Por lo que ve de las calles, de las estancias y de las atmósferas. Por lo que ve de sí mismo: se abre en canal y en melancolía. En el fondo de sus fotos late el pasado y la pasión de existir peligrosamente. Cada una de sus fotos, sobre todo las últimas, produce una sensación de verdad.