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Antón Castro

ESTA MEDIANOCHE, BORRADORES CON LOS HERMANOS MIRANDA

ESTA MEDIANOCHE, BORRADORES CON LOS HERMANOS MIRANDA

[Actuación musical: Elisa (piano) y Roberto Miranda (violoncello). Entrevistas en plató: Verónica Casa, ilustradora; Andrés Ferrer, fotógrafo. Reportajes: los escritores Abel Hernández, José A. González Sáinz, Virginia Domínguez y Olga Bernad]

 

Borradores recibe esta medianoche, en el plató, a la ilustradora Verónica Casas y al fotógrafo Andrés Ferrer.

Verónica Casas es una ilustradora y dibujante zaragozana, instalada en Barcelona, que acaba de publicar un libro de dragones: ‘Cinnabaris’ (Norma Editorial), donde muestra su pasión por el género fantástico, por el dibujo preciosista en la línea de Luis Royo. Habla de distintos proyectos que la han llevado a Estados Unidos, donde ha diseñado portada y ha realizado una baraja de tarot, entre otras cosas. Andrés Ferrer expone ahora en Marbella su último trabajo: ‘Caronte en el Río de la Plata’, que es un viaje por el cementerio de la Recoleta de Buenos Aires: el autor capta los conjuntos arquitectónicos, las estatuas, las atmósferas de un cementerio que está en el centro de la ciudad, entre edificios más o menos vulgares, y nunca pierda su ámbito tan especial.

Además, se ofrecen reportajes-entrevistas con diversos escritores: el periodista y escritor Abel Hernández explica los recuerdos de infancia de sus libros ‘Historias del Alcarama’ (Gadir) y ‘Un caballito de cartón’ (Gadir), y revela que su madre de niño le leía casi todos los días fragmentos del Quijote; Hernández habla de Delibes, de la desaparición de la España rural y de la pérdida del paraíso. Otro escritor soriano, José A. González Sainz, autor de ‘Ojos que no ven’ (Anagrama), cuenta sus años en Venecia y ahora en Trieste, su estética, su condición de traductor y las claves de esta novela familiar que habla del retorno, del intento de encontrar acomodo en el mundo, con su peculiar estilo: brillante, filosófico, tamizado de sensaciones.

Por otra parte, Virginia Domínguez presenta su primera novela, ‘El laberinto de Eilithya’ (Atlantis), una novela histórica y a la vez fantástica que realiza un viaje en el tiempo desde Creta; está protagonizada por Héctor y Eili, y es una narración llena de objetos, de mundos paralelos y de sueños, que a veces hacen pensar en el universo de Tolkien. Olga Bernad ha debutado como novelista con ‘Andábata’ (Paréntesis), la historia de una mujer que anda a ciegas por la vida, en la oficina y en las relaciones amorosas, como si fuera uno de aquellos gladiadores que salían a batirse a la arena con los ojos tapados.

 

La actuación musical corre a cargo de Elisa (piano) y Roberto Miranda (violoncello), que inician nuevas aventuras profesionales: ella se trasladará a Barcelona y él a Manchester, donde va a realizar ampliación de estudios. Tocan dos temas y debutan en la tele: una pieza de Haydn y la sonata ‘Arpeggione’ de Schubert.

 

Borradores. Aragón Televisión. Se emite la noche del martes al miércoles, a las 0.45 horas.

DIARIO DEL MUNDIAL 2010 / 3

Inventario de pifias y de gestas del portero

 

[El fútbol tiene detractores y defensores. Borges se alía con los primeros; Camus, que fue portero, con los segundos. Breve historia de los mundiales desde Lucien Laurent hasta Green y Chaouchi]

 

Hay opiniones para todos los gustos. Jorge Luis Borges dijo: “El fútbol es popular porque la estupidez es popular”. Y añadió otra sentencia de las suyas: “El fútbol es uno de los mayores crímenes de Inglaterra”. La frase, tras el choque contra Estados Unidos, adquiere un nuevo sentido: los ingleses aún echan en falta la inteligencia y el remate de Bobby Charlton. En cambio, Albert Camus anotó: “Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol”. Como había sido arquero en Argelia y en Francia pudo añadir: “Aprendí que la pelota no viene nunca por donde se la espera. Eso me ha servido en la vida”.

Curiosamente, un portero ocasional de Francia asumió un insólito protagonismo en el primer Campeonato del Mundo de 1930. Se llamaba Lucien Laurent, logró el primer tanto de los mundiales ante México, ganaron los galos 4-1, y además recibió el único gol de los aztecas: hubo de sustituir al lesionado portero Thepot. Otro arquero que forma parte del paisaje mundialista es el mexicano Antonio Carbajal, alias ‘La Tota’, que jugó cinco torneos desde 1950 a 1966, siempre con un elevado rendimiento y en algunos choques como un semidiós casi imbatible. Era un pulpo. Como lo fue ‘el Chino’ Gordon Banks: Inglaterra siempre se ha sentido huérfana tras su retirada. Fue el gran arquero de 1966, se alzó con el título con el equipo liderado por Bobby Charlton y Bobby Moore, y destacó en México-1970, donde realizó una prodigiosa parada a un cabezazo de Pelé; aquella estirada imposible y con rectificado en el aire aún se recuerda como una de las mejores gestas de un guardameta.

Estos días, los ingleses han vuelto a acordarse de Banks tras la pifia de Green, y han recordado, seguramente, la pifia de Bonetti, su sustituto ocasional, y la inconsistencia general de sus sustitutos posteriores: Shilton, Clemens, David Seaman (el hombre que no pudo parar el zambombazo de Nayim en París en 1995), Robinson o ‘Calamity James’. La portería siempre ha sido una demarcación complicada, a la que Peter Handke le dedicó un libro inolvidable: ‘El miedo del portero ante el penalti’. Los porteros siempre usan amuletos y suelen tener su propio ritual. El caso más dramático es el de Moacir Barbosa, el cancerbero de la selección brasileña de 1950 que se jugaba el título en Maracaná ante el Uruguay de Obdulio Varela, Gigghia y Schiaffino. Su madre le había regalado una muñeca, que él alojaba en el interior del marco: cuando le batió Gigghia, el balón destrozó a la niña de trapo, y Barbosa supo que allí empezaba su martirio e incluso intentó suicidarse. Lo harían casi una veintena de aficionados tras la derrota.

Algunos años después, en Suecia-1958, Brasil iniciaría su cosecha de títulos con un juvenil Pelé: el diez del Santos jugó cuatro mundiales, se lesionó en Chile muy pronto (fue reemplazado con absoluto éxito por Amarildo), fue golpeado severamente en Inglaterra-1966 y dijo que no volvería a un mundial. En ese campeonato hubo un leñero profesional, Nobby Stiles, “es la mejor imagen publicitaria del negocio de su padre: una funeraria”, decían los propios ingleses, y un mediocampista argentino excepcional, de 1.91, Ubaldo Rattin, ‘la Rata’, que fue expulsado ante Inglaterra y desafió a la propia reina en Wembley al desfilar, calmoso e insolente, ante ella y estrujar luego una bandera británica. Felizmente, Pelé regresó en México-1970 para realizar un torneo fabuloso y para liderar a una de las mejores selecciones de todos los tiempos –probablemente hubo otras inolvidables que no lograron el título: la Hungría de 1954, la Holanda de 1974, la Francia y el Brasil de 1982…-, que se recitaba de memoria en los recreos de los colegios de España: Félix; Carlos Alberto, Piazza, Brito; Clodoaldo, Everaldo; Jairzinho, Gerson, Tostao, Pelé y Rivelinho.

Brasil ha tenido siempre porteros más o menos correctos: Barbosa, que fue el mejor de su mundial, Gilmar, Félix, Leao, Taffarel y ahora Julio César; entre ellos, figura un garbanzo negro, aquel Valdir Peres que jugó en España-1982 y fue batido y abatido por la Italia de Rossi, Scirea y Antonioni, que tenía un veteranísimo cancerbero: Dino Zoff, cuarentón y sobrio. Los poetas y cantantes brasileños han dedicado poemas a sus ídolos: Joao Cabral de Melo al interior Ademir da Guía, que jugó 900 partidos con el Palmeiras y vivió a la sombra de ‘o rei’ en la ‘canarinha’; Carlos Drummond de Andrade a Pelé, y dice que “el genio del gol” se encarnó en Edson Arantes do Nascimento; aunque el jugador más exaltado por escritores, periodistas y cantantes (entre ellos Vinicius de Moares) fue Garrincha, el ángel de las piernas torcidas, los pies del viento, “pura danza”.

El argelino Chaouchi ha cometido la segunda pifia importante del Mundial de 2010. Como se ve, en el fondo tenía razón Jean-Paul Sartre cuando escribió una sentencia de Perogrullo, que no tiene en cuenta las “cagadas” (Andoni Cedrún dixit) de los poretos: “En un partido de fútbol, todo se complica por la presencia del equipo contrario”. Era su manera de decir que el infierno son los otros. Y a veces se suma algún árbitro, como pensarán los australianos tras el tanto de Lukas Podolski. Eso sí, Alemania se suma a la lista favoritos.

 *He puesto tres jugadores: Gordon Banks, Moacyr Barbosa y Garrincha.

 

MAÑANA PRESENTO EN ARAGÓN TV 'LOS DOMADORES DEL BALÓN'

MAÑANA PRESENTO EN ARAGÓN TV 'LOS DOMADORES DEL BALÓN'

Queridos amigos:

 

Os invito a la presentación de mi nuevo libro, 'Los domadores del balón. Un Diario del Mundial de Fútbol de 2006', publicado por el sello Eclipsados. Estaría encantado de que pudierais y quisierais pasaros. Será esta martes, a las 19.00, en el auditorio José Luis Borau de Aragón Televisión. Participarán en el acto Pepe Quílez, Paco Ortiz Remacha y yo mismo.

 

 

Un abrazo. Antón Castro

 

 

 

Los domadores del balón

Un diario del Mundial de Fútbol de 2006

Antón Castro. Eclipsados. Zaragoza, 2010.

 

[El libro analiza los partidos del Mundial, ofrece algunas crónicas y a la vez es una mirada sobre la historia de los Mundiales, de sus jugadores y de sus goleadores, y de las grandes selecciones de la historia: la Hungría de Puskas en 1954, el Brasil de 1958 y de 1970 de Pelé, la Holanda de 1974 de Cruyff, la Alemania de 1974 de Beckenbauer, y a la vez se narran historias sociales del fútbol, e incluso se habla de las vinculaciones con el fútbol y la poesía, ]

 

El Mundial de Fútbol de 2006 lo organizó Alemania, como había hecho en 1974, cuando el equipo de Franz Beckenbauer venció contra todo pronóstico a la “naranja mecánica” que lideraba Johan Cruyff, el hombre orquesta, el futbolista moderno. España cayó, como casi siempre, demasiado pronto ante Francia, aunque ya mostró la línea de trabajo que le conduciría dos años, en 2008, después a conquistar la Eurocopa ante la Alemania de Michael Ballack. Los anfitriones perdieron en semifinales ante Italia, y habrían de conformarse con la tercera plaza. Francia eliminó a Portugal y se plantó en la final. Los italianos, liderados por Gianluigi Buffon y Fabio Cannavaro, ganaron a los penaltis. Fue el adiós, sin gloria, de Zinedine Zidane, y el día de la ira (le dio un cabezazo a Materazzi, que habría insultado gravemente a su familia), y el despertar de jóvenes figuras como Cristiano Ronaldo, Messi, Villa. Estos textos fueron un ‘Diario del Mundial de Fútbol de 2006’, aparecieron en Heraldo de Aragón, gracias a la gentileza de Mikel Iturbe y José Miguel Tafalla y a los compañeros de la sección de Deportes, y son la crónica de algunos de los encuentros más importantes y una mirada a la historia de los Mundiales y de sus grandes protagonistas. Se recuerdan a los futbolistas del aire de Brasil, la Inglaterra de 1966 liderada por Bobby Charlton, la pasión por el fútbol de países como Argentina, Holanda e Italia, y, entre otros muchos detalles, el libro también viaja a la infancia y a la adolescencia cuando el fútbol se vive casi como una forma de vida y una estación de paso coronada de héroes.

CUATRO POEMAS DE JUAN ANTONIO TELLO

El escritor y traductor Juan Antonio Tello acaba de publicar un nuevo poemario, ‘Cuando fui naufragio’, en Prensas Universitarias de Zaragoza, en la colección ‘La gruta de las palabras’. Le pido algunos poemas y me envía estos cuatro de un libro muy personal, marino y alegórico.

 

 

Aquél

que zarpó de regreso a casa

y supo de la curvatura de la tierra

desde el puesto solitario del vigía,

que abandonó su hallazgo y proclamó sus pérdidas

descansando entre bestias en la frontera de lo erráneo,

que eclosionó miradas sobre plumón de monstruos

y constató que la ausencia es invención,

aquél, el de entonces, bastardo entre bastardos, un bebedor de horas,

ensayó con su vuelo el nombre inconcluso de los senderos.

 

 

No amaina el viento

sobre las velas

ni hay más amarra que la mirada

en la nave negra,

firme el timón hacia lo ancho

para embocar,

navegación, todo ritual,

cuando tu boca borra los puertos

de despedidas,

vino y entrañas en copa de oro

para el bandido o el forastero,

sed bienvenidos,

banquete y dioses para brindar

por las verdades,

festín de hígados y corazón,

sangre del padre,

mezclad las lenguas y que hable el sueño,

dice el elogio de la tormenta,

canta el prodigio de la palabra

con voz de océano,

cuánto vagamos entre la bruma,

en el sendero botín de aves

que perseguíamos,

a duras penas navega el tiempo

en nuestro interior,

ya no hay retorno hacia uno mismo

sino la muerte de yo en el otro,

regreso a aquél

a quien impulsan los huracanes

desde el principio

a un mar tan grande que ni los pájaros

lo recorrieron,

que anduvo errante lejos de casa

dejando tierra

donde los perros siempre ladraron.

 

 

Cierra los ojos

y que te cubra el sueño con su hojarasca,

el desgarro del tiempo y sus palabras,

no es destino ser yo sino aquél de nosotros

al que ya liberó Calipso con su abrazo,

calzado de indecible para roca y escollo

donde muchos murieron, y en otros sobreviven,

cuerpo atado a naufragio, mirada a tempestad.

 

 

Nazco en fiestas del instante como un insensato

forastero a verdad, un huésped de los mendigos,

errante cuando fui naufragio

y demón de belleza me arrojaba a tus brazos,

a tu danza desnuda, un despojo de velos,

de hombres y ciudades, de nombres y mentiras

por las que conocemos, por ellas que conozco

y regreso al enemigo de bosque, verbo y trazo,

mortal como el lenguaje que mata en nave negra.

 

Cuando fui naufragio. Juan Antonio Tello. PUZ: ‘La gruta de las palabras’. Zaragoza, 2010. (Todas las fotos son de un extraordinario fotógrafo como Jacques Henri Lartigue, admirado por Richard Avedon).

PEPE CERDÁ EXPONE EN BASILEA

Tras su gran exposición en la Lonja el pasado otoño, donde recibió casi 60.000 visitas, Pepe Cerdá (Buñales, 1962) vuelve a colgar sus cuadros en un lugar importante: en Basilea en la Galeria Graff & Schelble, durante la celebración de ArtBasel. La muestra se titula: ‘Pintor pinta’. Dice Pepe Cerdá: “Estoy emocionado porque la difusión potencial de mi obra puede ser enorme y porque, además, es la siguiente muestra a la de la Lonja, probablemente la exposición de mi vida hasta este momento. Los cuadros representan mi entorno más cercano”. Añade el pintor: “ArtBasel se celebra en Basilea del 15 al 20 de Junio. Esto hace a la ciudad Suiza la capital del arte mundial en estas semanas y exponer individualmente en ella durante este periodo en un privilegio para mí”.

Pepe Cerdá exhibe veintitrés cuadros en la línea de los se pudieron ver en la Lonja de Zaragoza: paisajes, sobre todo, estudios de luz, celajes, diálogos con la naturaleza y con una concepción clásica del are de pintar. El artista suele decir: “Pepe Cerdá se ha reinventado a sí mismo, como pintor, en numerosas ocasiones”. Subraya: “En realidad, me reinvento a diario. Citando a Picabia, me gusta recordar: ‘Si la cabeza es redonda es para que los pensamientos cambien de dirección’. Ahora estoy enfrascado en pintar mi entorno más cercano: Villamayor, carreteras monegrinas o gasolineras, nocturnos, campos…”.  Y  se empeña en hacerlo, con esa mirada hacia el arte del siglo XIX (Sorolla, Pinazo, Marín Bagüés, Moreno Carbonero, Pradilla) “como si la modernidad y las vanguardias no hubiesen tenido lugar”.  Ese conflicto y esa paradoja –ser moderno a su pesar-, que reflejan su pintura es lo que atrajo en esta ocasión a sus galeristas suizos, con los que ya había expuesto cuatro veces desde 1994.

El año 2010 también va ser un año importante para Pepe Cerdá, de nuevo: ya tiene comprometidas dos exposiciones, una en Utrecht en la Galeria Quintessens, junto al reconocido artista holandés Pat Andrea, en el mes de octubre, y la segunda será en París en la Galeria les Singulieres a final de año.

 

 

'69. EL LIBRO DEL VOYEUR' EN GALICIA

Rubén Santamarta, en ‘Culturas’ de LA VOZ DE GALICIA comenta el libro coral  ‘69. El libro del voyeur’ (Ediciones del Viento) de 69 autores e ilustraciones y concepto de Pablo Gallo, artista coruñés activo y entusiasta, vinculado con  Burgos y ahora residente en Bilbao.

 

 

Aunque el sexo vende (y cuánto vende), no es el erótico un género especialmente seguido en la literatura de librería convencional.

Quizá porque el fi lo que separa la virtud del exceso es fi no, muy delgado. Convertir un relato sobre el deseo en una historia con encanto o deslizarla hacia el cuento pornográfico es cuestión de un adjetivo de más, de un simple matiz.

 

Pablo Gallo (A Coruña, 1975) no oculta su simpatía por el dibujo del cuerpo femenino, en todas sus posiciones, en todas sus imaginaciones. Los retrata «por puro placer», cuenta en la presentación de El libro del voyeur. Con ese ánimo, el de la satisfacción, preparó una serie de diseños circulares, a modo de ojo que inspecciona por la mirilla, con mujeres en diferentes momentos, amando, dejando ver su ropa íntima, besando, dejándose desear, mirando un espejo… E invitó a escritores, poetas y hasta a cantantes a poner letra a esas ilustraciones.

 

RESULTADO

El resultado es un libro muy sugerente que permite advertir el género erótico en todas sus desviaciones, desde el relato lineal hasta los desbarres que obligan a dos y tres lecturas. El único hilo son esos 69 diseños (no hacen falta explicaciones sobre el número, que no es por azar) de este gallego asentado en Bilbao. No hay siquiera un tamaño narrativo prefijado. Los textos oscilan entre las cuatro líneas contadas Lawrence Schimel para el único dibujo exclusivamente masculino hasta la página y media de Antón Castro. Precisamente el de este último sobre el fotógrafo y la modelo del arteixán es uno de los más logrados.

El arteixán forma parte de la plantilla gallega incluida en el libro. Están David Saavedra con su relato sobre la incomprensión de una pareja de lesbianas; Estíbaliz Espinosa, con su interpretación sobre el poder de los dedos; Luis Carril, presentando un microrrelato del amor compartido en la emigración; Rogelio Fernández, en torno a los pensamientos domésticos de una mujer frente al espejo; Marilar Aleixandre, con todo un ejemplo de pasión asentada en cinco palabras; y el sobresaliente microensayo bien podría resumir el espíritu del libro: qué mueve el pensamiento del mirón. Tiene la obra la virtud de unir a creadores de un lado y otro del Atlántico (Perú, Colombia, Argentina, Chile…), enriqueciendo la obra, aportando miradas y léxicos variados sobre el sexo.

Aunque en alguna ocasión cueste entender el fondo de lo que quiere decir el escritor. Algunas imaginaciones demasiado desbordantes

complican unos pocos textos, que, además, no acompañan nada bien a la imagen correspondiente. Quedémonos, sin embargo, con piezas tan extraordinarias como las de Nacho Vegas, el músico asturiano que con tanta sutileza mueve el ardor en sus letras. Simplemente, sugiere.

 

Rubén SANTAMARTA. LA VOZ DE GALICIA. Culturas.

CON MARCOS ANA

CON MARCOS ANA

El pasado sábado entrevisté a Marcos Ana para ‘Heraldo’. David Francisco, el artista de Panda de Tolos, estaba por allí y tomó esta foto. La entrevista aún no se ha publicado. Marcos Ana estuvo en la fiesta del PCA-PCE, participó en un homenaje a Miguel Hernández y recitó junto a algunos poetas aragoneses: Jesús Jiménez, Ángel Guinda, Miguel Ángel Ortiz Alberto, Brenda Ascoz, Miguel Yusta, Nacho Tajahuerce, etc. Entre los rapsodas también estaba el catedrático Túa Blesa, que acaba de publicar ‘Gimferrerías’ (Los libros del señor James).

 

Marcos Ana estuvo muy cariñoso y atento.

Copio un fragmento de lo que me dijo:

“En mi juventud yo era muy católico, mi padre también lo era. Un día fui a un acto a repartir la revista católica ‘Hosanna’, y mientras repartía me quedé a escuchar a un joven socialista que estaba hablando: era Federico Melchor. Me di cuenta de que estaba hablando de mí, de mi familia, de las condiciones de pobreza que rodeaban nuestra. Y me quedé enganchado, e iba a los mítines de los partidos socialistas hasta que ya di el paso al comunismo. Fue un paso difícil porque durante el día cumplía con las obligaciones de militante, y por la noche rezaba a solas”.

DIARIO DEL MUNDIAL 2010 / 2

 Leo, entre la lentitud y la nada

Argentina es una de las canteras universales del fútbol: Stábile, Carrizo, Pedernera, Labruna, Di Stéfano, Sívori, Kempes, Ardiles, Maradona y, ahora, Messi. Lionel Messi, formado lejos de los potreros, es la centella minúscula y gambeteadora. La pulga eléctrica que desentona en un equipo que manosea el balón hasta marearlo o aburrirlo. Irrumpe el diez y acelera la tarde del sábado. Messi cose el balón a su bota y provoca el temblor de África entera. Argentina jugó ayer con fuego ante un equipo de hombres de piedra, tan primitivos como un socavón; a Nigeria solo le faltó rugir: sus jugadores desentumecían el choque con bruscas acometidas y la elasticidad de los mejores danzantes de la selva. Pero en el otro lado, estaba Messi, tan entonado e imprescindible como Maradona antaño, tan desenvuelto como el aire. Recibe siempre: acaricia, desborda en arrancada, regatea a dos o tres o cuatro en un palmo de césped, cambia de ritmo, tira caños, busca al compañero y, sobre todo, se atreve a rematar, quizá con un punto de egoísmo. O de codicia de eternidad: este es su primer Mundial de veras. Ayer, Argentina estuvo algo mejor de lo que había estado en las eliminatorias y peor de lo que se le supone a un candidato: es un equipo lento, sacrificado, calculador, de barruntos, que se pasea entre el abismo, la lentitud y la nada. Eso sí, cuando Messi se pone en marcha, se desordena el tedio. Tuvo varios goles cantados, pero le faltó una brizna final de lucidez y temple. Ha puesto la emoción en medio del insoportable zumbido de las flautas.

*Dos de los mejores zurdos de todos los tiempos: Lionel Messi y Diego Armando Maradona.