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Antón Castro

DIÁLOGOS: RAMIRO PINILLA

DIÁLOGOS: RAMIRO PINILLA

"Los terroristas de ETA no leen novelas

y yo soy para ellos un autor inofensivo"

Ramiro Pinilla rescata la novela 'Las ciegas hormigas' (Tusquets), el premio Nadal de hace cincuenta años y premio de la Crítica de 1961. Narra la historia de Sabas Jáuregui y sus hijos.

LA MADRE

"Mi madre era zaragozana, se trasladó a Bilbao y fue una de las primeras mujeres que trabajó en una empresa"

LA NOVELA

"Las ciegas hormigas' fue como un estallido de libertad. Tenía un contenido social fuerte"

EL MENSAJE

"Hablo del esfuerzo humano por sobrevivir. Con cualquiera de nuestras vidas podemos hacer novelas épicas"

LA ESCRITURA

"Las novelas contemporáneas ya no son decisivas para la marcha de los pueblos. Mi voz es poco peligrosa"

 

ENTREVISTA

Ramiro Pinilla (Bilbao, 1923) está viviendo una segunda o una tercera juventud. Hijo y nieto de aragonesas de Zaragoza, confiesa que "nunca he estado en la ciudad de mi madre y de mi abuela, que llegaron a Bilbao hacia 1915. Mi abuela llegó con cuatro hijos y mi madre se empleó en una oficina. Fue de las primeras mujeres que trabajaron en Bilbao en una empresa -dice-. A mí nunca me han gustado las ciudades: a los 27 años me vine a Getxo a una casa aislada, en el campo, cerca de la playa. Ahora, a mis 86, vivo solo. Vivo la escritura como un placer, un deber y una responsabilidad, y apenas puedo leer. Leo los periódicos. Escribo a bolígrafo, luego paso a limpio en ordenador, y algunos fines de semana salgo de casa y voy a ver a mi novia". Ramiro Pinilla acaba de reeditar algo así como un libro maldito: 'Las ciegas hormigas' (Tusquets, 2010), que ganó en 1960 el Premio Nadal y al año siguiente el Premio de la Crítica, y "había estado secuestrado" durante años por Destino.

Creo que el libro está basado en un hecho real…

Sí, en 1929 embarrancó aquí, cerca de la playa de Getxo a la que yo vengo, un barco inglés y se desparramó toda su carga de carbón entre las peñas. Pero todo lo demás es ficción…

¿Por qué fue tan importante esa novela para usted?

Porque fue como un estallido de libertad. Yo escribí ese libro sin la esperanza de que se publicase y volqué en él todo mi pensamiento, lo que yo pensaba de la sociedad, del país y de mí mismo. Es un libro que tenía un contenido social fuerte; no es un panfleto, ni mucho menos. Yo no digo en él que Franco sea un impresentable o un cabrón, sencillamente porque el libro no me lo pedía.

¿Por qué pensó que no se iba a publicar, entonces?

No lo sé. Era algo que estaba en mi subconsciente, yo no pensaba que se iba a aceptar con facilidad. No era un diario, ni unas memorias, era una novela de acción exterior, muy elaborada e intensa.

Y le dieron el premio Nadal.

Yo padecía una timidez incurable, y me quedé muy afectado con el impacto. No sabía hablar. Piense que me había escapado de la ciudad, de Bilbao, al campo. Trabajaba de administrador en una fábrica de gas y redactaba textos de los cromos Fer. Lo pasé fatal. Cuando se presentó la novela en Getxo, fui incapaz de decir ni una palabra.

'Las ciegas hormigas' tuvo éxito inmediato, ¿no? TVE quiso hacer una serie con la novela.

Eso me dijeron en Destino. Pregunté cuánto me iban a pagar y me dijeron que 15.000 pesetas (90 euros). La cifra me pareció humillante, y pedí que lo dejasen estar. Poco después apareció por Getxo una televisión alemana que estaba rodando una serie inspirada en el libro. Cuando se enteraron de que yo no había dado permiso, se pusieron muy nerviosos. No podían entender qué había ocurrido. Nunca he visto la serie.

Hablemos de los aspectos literarios del libro: por el uso de tantos monólogos se percibe la huella de 'Mientras agonizo' de William Faulkner.

Yo lo había leído y era un escritor que me había conmovido especialmente. Algún tiempo atrás yo había publicado una novela breve, 'El ídolo' (1957), en la revista de los jesuitas, en doce entregas. Era una novela sencilla, noña. Hasta entonces yo leía a Robert Louis Stevenson, a Darwin, me interesaba mucho la ciencia. Después leí a Faulkner, y fue el descubrimiento de un estilo: era lo que quería, lo que buscaba y necesitaba. En él encontré, insisto, un estilo épico y una maestría incuestionable en el arte de saber narrar.

'Las ciegas hormigas' es una novela esencialmente épica…

Desde luego. Sabas Jáuregui, el padre de la familia y protagonista, es el eje de todo el libro y es un hombre épico. El mensaje de la novela en el fondo es ese: hablo del esfuerzo humano por sobrevivir. Todos los ciudadanos somos épicos. Con cualquiera de nuestras vidas podemos hacer novelas épicas. Piense en tantas historias, íntimas, secretas y terribles, de la guerra y la posguerra de los españoles; piense en el exilio, la lucha por la dignidad, el hambre, la violencia, la humillación…

Ese personaje tan poderoso, Sabas, padre de cinco hijos, ¿tiene algún antecedente, está basado en alguien conocido por usted?

Está basado en un amigo mío que era así, que predicaba con el ejemplo. Fue primero un compañero de adolescencia: me enseñaba a pescar, a subir a los árboles, a conocer los secretos del huerto y de los pájaros. Era un tipo apasionante, y todo lo hacía de manera sosegada, disfrutando. Siempre.

¿Por qué establece ese diálogo constante entre supervivencia y fatalidad?

Sabas no cree en Dios. Yo tampoco. El sacerdote del libro se asombra de que sea como es -"es un buen hombre", dice-, sin que obedezca las leyes de Dios. Sabas hace lo que hace para salvar su dignidad y su ética, y logra sobrevivir a base de luchar. Cree en la vida, y por eso arrastra con él a sus hijos en la búsqueda del carbón.

¿Cómo vive esta segunda o tercera juventud tras el éxito de la trilogía 'Verdes valles, colinas rojas' (Tusquets), una reflexión sobre el nacionalismo vasco?

Yo creo que es más bien una novela sobre el País Vasco. Es una trilogía sobre dos temas de los se ha hablado mucho sus fundadores y promotores. Me refieron a la industrialización y a las minas. Yo no hablo de la burguesía tradicional, hablo de los obreros que vivían en condiciones de esclavitud.

Usted es crítico con el nacionalismo. ¿No teme a las balas?

Desde luego, pero es una crítica a muchas otras cosas. Al fin y al cabo, mi voz es poco peligrosa. Los terroristas de ETA no leen novelas y yo soy, para ellos, un autor inofensivo e insignificante. Las novelas, al menos las novelas contemporáneas, no son decisivas para la marcha de los pueblos, pero para mí sería un cargo de conciencia que ahora que tengo tiempo no escribiese todo lo que pueda en los últimos años de mi vida.

*Esta entrevista se publicó ayer en 'Heraldo de Aragón': hablé por teléfono con Ramiro Pinilla y fue un hombre encantador y amable.

PACO LAFARGA Y SU MUNDO

PACO LAFARGA Y SU MUNDO

Hoy el joven artista Paco Lafarga (Zaragoza, 1977) ilustra la portada de ‘Artes & Letras’. Lafarga es un excelente pintor: lo descubrí en una muestra organizada por Carlos Buil y Ricardo Marco en Cajalón: había hecho un cuadro espléndido de las vías del tren, nevadas o envueltas en niebla. Es una de las mejores vistas contemporáneas que he visto de la ciudad.

Es un excelente retratista. Meticuloso, perfeccionista, un artista de lentitud y de la belleza inquieta. Dos de sus últimos cuadros son sobre piscinas. Uno de ellos es este: me gusta mucho.

BLOG DE ELÍAS MORO CUÉLLAR

BLOG DE ELÍAS MORO CUÉLLAR

Queridas todas, queridos todos:
 
Desde hace unos días, gracias al buen hacer de Paco López Blanco, me he sumado a la comunidad de blogueros. Ya sé que no hacía falta, pero me apetecía un montón desde hace tiempo. Así que mientras duren las ganas y la ilusión, por ahí andaremos.

Como decía Julio Cortázar, "Pronto cumpliré 51 años (él decía 50, pero no vamos a empezar mintiendo con la edad). Será hora de que empiece a dedicarme a algo serio".
 
Este es el enlace: http://www.eljuegodelataba.blogspot.com/ 
 
Como es natural, espero respuestas y comentarios, así que vosotros veréis.

Besos y abrazos.
Elías Moro

 

A la intemperie

Los días pasan por nuestra vida dejándonos a la intemperie.

Z3D, PRESENTACIÓN MAÑANA EN LA DPZ

Z3D, PRESENTACIÓN MAÑANA EN LA DPZ

30 artistas aragoneses ofrecen su visión

de la Provincia de Zaragoza en el libro Z3D

 

 

Mañana, miércoles 27 de enero, a las 19.00 horas, en el Salón del Trono del Palacio de Sástago, el Presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, Javier Lambán, y la Diputada delegada de Turismo, María José Navarro, presentarán el libro ‘Z3D (Zaragoza tres dimensiones)’.

 

Se trata de un ambicioso proyecto editorial, concebido como “herramienta de promoción turística de la Provincia”, en el que han participado una treintena de destacados artistas aragoneses, coordinados por el periodista Miguel Mena y el diseñador Samuel Aznar.

 

Toda la riqueza y diversidad de la Provincia de Zaragoza inspirada por la geometría triangular de su territorio es lo que ofrece el libro Z3D (Zaragoza tres dimensiones). Una ambiciosa apuesta editorial, en la que han intervenido una treintena de relevantes artistas aragoneses, para aportar su particular y creativa interpretación de la Provincia.

 

Las 300 páginas de este libro, de enorme belleza y abundante material gráfico, recorren localidades, paisajes, vino, zonas termales, monasterios cistercienses, entre otros atractivos turísticos, y todos ellos agrupados de tres en tres. Ya que, como indica el prólogo de Z3D, “por alguna extraña razón, algunas cosas en nuestra provincia se dan claramente de tres en tres”.

 

El Presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, Javier Lambán, y la Diputada delegada de Turismo, María José Navarro, presentarán Z3D el próximo miércoles 27, a las 19.00 horas, en el Salón del Trono del Palacio de Sástago.

 

Z3D cuenta con las firmas de Antón Castro, Ángel Petisme, Magdalena Lasala, José Luis Corral, Ángel Guinda, Luis del Val, Ramón Acín, Ángela Labordeta, Juan Bolea, Cristina Grande, Félix Romeo, José Verón Gormaz, Fernando Lalana, Ignacio Martínez de Pisón, Ismael Grasa, Almudena Vidorreta, Manuel Vilas, Enrique Carbó, Gonzalo Bullón, Andrés Ferrer, Mario de Ayguavives, Juan Moreno, Ricardo Calero, Javier Romeo, Ángel Carrera e Isabel Biscarri.

*Esta foto es del fotógrafo zaragozano Javier Romeo, una excepcional fotógrafo de la naturaleza.

 

 

COLECTIVA DE FOTÓGRAFOS EN MORLANES

COLECTIVA DE FOTÓGRAFOS EN MORLANES

Recibo esta nota del fotógrafo Emilio Mateo:

 

A partir del día 28 de enero, jueves, y durante el resto de mes  voy a participar junto a los miembros de Circulo Fotográfico de Aragón en una exposición colectiva en la casa de Los Morlanes. Palacio del siglo XVI donde, entre otros, han expuesto Sebastiao Salgado o Cristina Garcia Rodero, dos de los más grandes de la fotografía mundial, así que va a ser un placer compartir la misma pared que ellos. Y, bueno, pasar de colgar las fotos en la pelu a hacerlo aquí es un salto importante, así que si alguno se aburre una de estas frías tardes y quiere darse una vuelta por el centro y ver las dos fotos de New York que tengo expuestas, pues ya sabe. Y como además vivo enfrente si pega un toque al móvil hasta le invitaré a una cerveza y una tapa de queso en el bar Estudios.

 

 

LOS VERÓN, CASANOVA & GIL, CLAU & GISTAÍN, YUSTA, COMPAIRE... EN 'BORRADORES'

LOS VERÓN, CASANOVA & GIL, CLAU & GISTAÍN, YUSTA, COMPAIRE... EN 'BORRADORES'

MÚSICA: Juan Verón presenta el álbum ‘Itinerario’

PLATÓ: Juan Verón y José Verón, y Mariano Gistaín y María Pilar Clau.

REPORTAJES: Julián Casanova y Carlos Gil Andrés y la Historia de España del siglo XX; Mercedes Yusta y las ‘Madres coraje contra Franco’; Ricardo Compairé y sus fotos; los cuadros coloristas de Federico Contín y los cuentos y novelas del venezolano Ednodio Quintero.

 

Los hermanos Juan y José Verón acuden de invitados a ‘Borradores’. Juan Verón actúa con su grupo para presentar dos temas de su nuevo álbum: ‘Itinerario’ (Discos Locos), que consta de 21 temas, cinco de ellos instrumentales. Las canciones son temas del poeta y fotógrafo José Verón. Juan Verón y su banda interpretan ‘La escapada’ y ‘La condición varada’. En una entrevista conjunta, los hermanos Verón hablan de su colaboración en distintos proyectos musicales, de influjos de los grupos de los 60 y 70 como King Crimson o Pink Floyd, entre otros. José Verón comenta sus fotografías y dos libros suyos: ‘Aragón imágenes’ (DGA / Prames), que recopila 400 instantáneas que expuso en la Expo-2008, y una monografía sobre el grabador bilbilitano Mariano Rubio.

Además, también visitan el plató los periodistas y escritores Mariano Gistaín y María Pilar Clau, autores de ‘Lo mejor de Zaragoza’ (Zaragoza Global), un volumen donde afirman que “Zaragoza es la capital del amor” y donde realizan un viaje por los principales espacios, barrios y monumentos de la ciudad, así como por diversos ‘símbolos’: desde el Pilar, el gol de Nayim o el cuadro ‘Los placeres del Ebro’ de Marín Bagüés. El volumen cuenta con la participación de 50 mujeres y 50 hombres que definen y explican las bondades de la ciudad.

 

‘Borradores’ ofrece cinco reportajes más: Julián Casanova y Carlos Gil Andrés realizan un viaje por la historia del siglo XX en España, objeto de una monografía en el sello Ariel, desde Alfonso XIII hasta nuestros días, pasando por la dictadura de Primo de Rivera, la II República, la guerra Civil, la posguerra, la Transición o los años de Felipe González. Casanova señala, en un reportaje de siete minutos grabado en el Paraninfo, que se trata de un volumen que mezcla “narración, interpretación y sosiego historiográfico”. Mercedes Yusta, profesora zaragozana en la Universidad de París, comenta otro libro de historia: ‘Madres coraje contra Franco’ (Cátedra); Yusta explica la importancia de un núcleo de mujeres de la resistencia, que vivían en Francia, colaboraban con el maquis y los presos de Franco, y desplegaban una intensa actividad. Entre otras figuras, aborda la de la guerrillera Manuela Sánchez.

‘Borradores’ también se traslada a las salas de la Diputación de Huesca para contemplar la exposición de Ricardo Compairé, una antológica espléndida que presenta algunas novedades como esos reportajes que hizo en la Barceloneta y el puerto de Barcelona, el de la aventadora Buil y el de los ceramistas de Huesca. A todo ello se suma una mirada documental y artística sobre el universo de los Pirineos: pueblos y gentes, paisajes, contrabandistas y pastores, mujeres, rincones, etc. El comisario de la muestra, Enrique Carbó, explica la estética de Compairé.

Federico Contín, periodista y artista, muestra su exposición ‘Generación Pop 2.0’ en la sala Calvo i Mayayo, donde propone, en su línea de intenso color y de gran capacidad de sugerencia, una revisión del arte pop. Y el programa se completa, desde el palacio de la Aljafería, con el escritor venezolano Ednodio Quintero, del cual Candaya está publicando sus relatos, como sucede con ‘Combates’. Quintero, traductor del japonés y formidable narrador en corto, se proclama admirador de Francisco de Goya, Luis Buñuel y Philip West, aquel pintor inglés que se afincó en Zaragoza y que falleció aquí.

 

Borradores. Aragón Televisión, noche del martes al miércoles, a las 0.45 horas. Redifusión el sábado a las 9.15 de la mañana. En la foto, una toma de reportaje sobre la aventadora Buil de Ricardo Compairé.

DIÁLOGOS: SOLEDAD PUÉRTOLAS

DIÁLOGOS: SOLEDAD PUÉRTOLAS

SOLEDAD PUÉRTOLAS. Escritora, Zaragoza, 1947. El próximo jueves los miembros de la Real Academia de la Lengua deciden el ingreso o no de la autora de ‘Todos mienten’ o ‘La vida inesperada’, que opta al sillón ‘g’, que dejó vacante el científico Antonio Colino.

 

“Las palabras a veces se separan de ti,

 van por su cuenta y te traicionan”

 

“Si entro en la RAE me parecerá

 magnífico, y si no sigo como estoy”

 

“Todos los escritores tenemos cerca

 el ‘Diccionario’ de María Moliner”

 

¿Con qué ánimo recibió la noticia de que José Antonio Pascual, Luis Mateo Díez y Carmen Iglesias la proponían para ingresar en la Real Academia Española?

Me quedé muy sorprendida. Luis Mateo me llamó un jueves a última hora de la tarde y creí que me iba a comentar algo sobre un premio literario del que los dos hemos sido jurado. No puedo recordar muy bien qué le dije…  

¿Había soñado o anhelado esta posibilidad?

La verdad es que no se me había ocurrido en serio, cuando alguien me lo comentaba no lo consideraba mucho. Siempre me he dicho que cuando este tipo de cosas sobrevienen, pues estupendo, pero es mejor no darles muchas vueltas.

Conociendo su ánimo sosegado, su inclinación hacia la vida oculta, ¿padece ansiedad o está como quien se enfrenta a un examen?

Por fortuna, es un proceso que tiene un buen ritmo. Me lo comunicaron unos días antes de las navidades y ya se sabe que este período te ofrece muchos motivos de ocupación. El jueves se sabe: todo está sucediendo deprisa. Pero no estoy segura de que mi ánimo sea tan sosegado como dice. Llevo este asunto con cierta tranquilidad, porque, si entro a formar parte de la Academia, me parecerá magnífico, y, si no consigo el número de votos necesario, pues sigo como estoy.

¿Ha significado algo especial para usted la Institución, que dirigieron  paisanos como Laín Entralgo, Manuel Alvar, Lázaro Carreter…?

Seguramente, la Academia es para mí lo que es para todo el mundo, la institución que se ocupa de la lengua. Produce un gran respeto. De las personas que cita tuve oportunidad de conocer a las dos últimas, tenían un trato muy llano y agradable, resultaban muy cercanas.

Pongámonos en lo mejor, ¿sobre qué versará su discurso de ingreso?

Creo que hablaría del Quijote, de ciertos personajes secundarios. Me buscaría una buena compañía para ese momento, la mejor.

¿Recuerda cómo era su primer diccionario?

Recuerdo, naturalmente, los diccionarios, tan usados, tan gastados, de mis tiempos escolares. La sensación que daba ese tomo grueso de tapas duras era de ayuda, el diccionario era algo que te sacaba de apuros, que te aclaraba las cosas.

En aquellos días de joven escritora, ¿quién guiaba sus pasos?

En los años escolares leía mucha poesía. Los romances, las coplas, Garcilaso, Bécquer, la generación del 27, Cernuda, Juan Ramón Jiménez. He tenido, y lo agradezco, muy buenas profesoras de literatura, algunas de ellas monjas, otras, profesoras contratadas. Por otra parte, creo que ha sido Baroja -adquirí poco a poco los tomos de sus obras completas en Biblioteca Nueva- el escritor que me empujó más en los primeros momentos. Me sedujo su naturalidad, esa sensación de que se movía a sus anchas por sus narraciones.

Siempre se define como una escritora de escenarios, de miradas, de atmósferas, y esa concepción está vinculada a Zaragoza...

La vida te va aportando sensaciones nuevas y todas van dejando su huella en lo que eres y en lo que escribes, pero, sin duda alguna, los primeros escenarios de Zaragoza, donde se produjeron las primeras sensaciones, se guardan en un lugar especial de la memoria.

¿Cuál ha sido tu relación con las palabras?

Las palabras son mi instrumento. Están allí, a disposición de todo el mundo, pero cuando las usas tú son tuyas, puedes darles el tono que quieras. Lo importante, antes de nada, es saber qué tono quieres darles. Porque además las palabras a veces se separan de ti, van por su cuenta, te traicionan. Tienes que estar preguntándote todo el rato si ellas te han entendido, si te expresan, si dicen lo que querías decir. Es un diálogo continuo. La palabra, cuando logra la expresión exacta, es maravillosa, pero cuando yerra te causa estupor y rechazo.

¿Cómo define el castellano, qué le apasiona de él?

Es mi lengua materna, eso es lo que la hace querida para mí. No es mejor ni peor que las demás, pero es la mía. De su mano me aventuré en la vida por primera vez, y lo sigo haciendo cada día. Puede que la riqueza de las conjugaciones verbales sea lo que más me llame la atención, ¡cuántos matices para la acción del verbo! A lo mejor es que el castellano se asombra infinitamente ante la acción.

En sus novelas, en sus relatos, en sus ensayos, ¿cuál ha sido su preocupación respecto al idioma?

Presto mucha atención a la musicalidad. En cada una de mis narraciones, ya sean relatos o novelas, busco una música, es eso lo que me dice que el relato va por buen o mal camino. Tiene que sonar a verdad, y cada verdad tiene su propio ritmo. No tengo por costumbre releer mis libros, pero, si por alguna razón lo hago, lo primero que capto es ese ritmo, esa música. Eso me produce un gran alivio, entonces recuerdo los planteamientos y los retos que hay en cada novela...

Hace ahora 40 años, fue candidata a la R.A.E. María Moliner, zaragozana como usted. ¿Qué opinión le merecen su labor y su ‘Diccionario de uso del español’?

La labor de María Moliner no tiene parangón. Es increíble que se planteara hacer lo que hizo y que tuviera paciencia y energía para llevarlo a cabo. Me parece que todos los escritores tenemos cerca de nuestras mesas su diccionario.

 

DESPIECE

 

Mujeres que viajan en compañía

 

Soledad Puértolas (Zaragoza, 1947) es una escritora ampliamente reconocida y consolidada. Ganó el premio Sésamo con ‘El bandido doblemente armado’ en 1979, el premio Planeta una década después con ‘Queda la noche’ y el premio Anagrama con ‘La vida oculta’ (1993). Próximamente aparecerá en Anagrama su nuevo libro. Dice: “Su título es ‘Compañeras de viaje’. Es una colección de relatos cuyos personajes centrales son mujeres que viajan como acompañantes, en general, de hombres. Estos hombres están muy ocupados y deben de hacer muchas cosas en el lugar de destino, pero las acompañantes no tienen nada concreto que hacer, así que deambulan por París, por Londres, por Seúl, por Nantes, por Turín... Siento una gran simpatía por estas mujeres y quiero saber qué historias viven fuera de sus casas, de su escenario habitual, de su rutina”. Soledad Puértolas aborda otro tema candente: “El libro electrónico tiene la ventaja de ser muy transportable y ligero, y el de papel pertenece a nuestra cultura, nos hemos hecho con esos libros. Es de imaginar que convivirán uno con otro al menos durante un tiempo”.

GOYA O LA LIBERTAD DE PINTAR

GOYA O LA LIBERTAD DE PINTAR

ARTE. Francisco Calvo Serraller publica ‘Goya. Obra pictórica’ (Electa), un volumen con 250 ilustraciones de la pintura del artista de Fuendetodos, donde ofrece las claves de interpretación de su obra y lo considera un “artista único de su tiempo” asomado  “al desasosegante vértigo del horror”.

 

Goya, la atormentada libertad de pintar

 

El arte de Goya sigue vivo. Por su profundidad, por su invencible halo de misterio, por la controversia que suscita. Esa es una de las conclusiones de Francisco Calvo Serraller en el volumen ‘Goya. Obra pictórica’ (Electa), donde señala que fue un artista único en su época porque en él “se junta la experiencia racionalista del ilustrado con la sentimental e imaginativa del romántico” y porque se asomó “al vértigo desasosegante del horror”. En otro lugar, señala: “Lo que vio Goya fue, desde luego, en ocasiones, terrible, pero resultó mucho más escalofriante lo que entrevió o, si se quiere, lo que supo visualmente discernir en el tropel de impresiones y vivencias con las que tuvo que enfrentarse, dando de esta manera un testimonio único, por el que se cuela el mundo contemporáneo”.

‘Goya. Obra pictórica’ es un viaje por la obra del pintor de Fuendetodos a lo largo de 250 ilustraciones y una amplia selección de cuadros, todos ellos comentados. El volumen, cuidadísimo y de impecable reproducción, se inicia con una breve introducción de Calvo Serraller. El ex director del Museo del Prado y crítico analiza la estética y la vida del pintor: desmonta el mito de la pobreza de la familia de Goya, “que no era en absoluto deprimente”, y el de “la infancia rústica y montaraz de Goya en una paupérrima aldea perdida”. Acepta, con Arturo Ansón, que el pintor vivió “una juventud alborotada” y que incluso pudo participar en “motín del pan” o “de los broqueleros”, que fue algo así como el motín de Esquilache en Zaragoza.

Recuerda que estuvo cuatro años en el taller de José Luzán, donde coincidió con Francisco Bayeu. Hacia 1766 debió trasladarse a Madrid, y en 1771 ya estaba en Italia. Calvo Serraller insiste en la importancia del ‘Cuaderno italiano’ y de las incitaciones de la pintura italiana sobre un joven artista rococó. Regresó a Zaragoza y pintó en el Pilar, el oratorio de Sobradiel y la Cartuja de Aula Dei. En 1773, casado ya con Josefina Bayeu desde dos años antes, se trasladó definitivamente a la corte. Nada fue fácil para aquel “rudo provinciano académico, sin avales académicos”, que empezó a subir en el escalafón merced a la brillantez de sus cartones, que evocaban la luz, la alegría y la vida popular. En 1779 le escribe a Martín Zapater y le dice que al rey y a los príncipes de Asturias les gusta su pintura. Desde entonces, no paró de ascender y de crecer. La estancia en 1783 en Arenas de San Pedro con el infante don Luis y su esposa Teresa de Vallabriga, recién casados, marca un momento especial: realiza retratos luminosos de un cuidado sentido íntimo, gran frescura y hondura poética.

La década siguiente está marcada por la turbulencia: su extraña enfermedad, sus amoríos con la Duquesa de Alba (Calvo Serraller recuerda que sus cuadros revelan que disfrutó de su intimidad, aunque tampoco puede precisar el grado) y el nombramiento, el 31 de octubre de 1799, de primer pintor de cámara. Esa fue una importante década de magníficas piezas. Además, proclama que cree en “la libertad en el modo de enseñanza y práctica de estilos”. Dos de los momentos decisivos de su continua transformación corresponden a la ejecución de ‘Los caprichos’ y la catástrofe de la guerra (que dio lugar a sus escalofriantes ‘pinturas negras’) y su consecuencia más dramática: el exilio.

Goya, como casi nadie, herido en el corazón y en la inteligencia, captó “lo monstruoso verosímil” y le dio forma: bella, sublime, inquietante. Este libro –que se cierra con una biografía breve y con un recuento de sus cuadros en el mundo- documenta la gran calidad de su arte, su expresividad y su sutileza, pero también el desgarro y esa capacidad de ver allá dentro, donde temblaba el fuego del espanto.