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Antón Castro

RETRATO DE DIEGO

RETRATO DE DIEGO

Diego Rodríguez lleva el dorsal número doce en el Garrapinillos de Regional Preferente. Esta foto, realizada por su hermana Aloma, corresponde a la segunda parte. Este año realiza el segundo curso de Medicina.

 

Diego jugó su primer partido completo y rindió, como todo el equipo, a un excelente nivel. Cerca de él, de espaldas, el ariete José. O Josecico, según le llaman a veces cariñosamente sus compañeros.

PILAR BAYONA AL COMPLETO

PILAR BAYONA AL COMPLETO

Pilar Bayona (Zaragoza, 1897-1979) falleció hace treinta años tras ser arrollada por un coche a los 82 años de edad, poco después de ofrecer un impresionante concierto, por su ejecución y por la dificultad que entrañaba, en el salón de actos de la CAI. Julián Gómez, uno de los impulsores del Archivo Pilar Bayona junto a Antonio Bayona, sobrino de la intérprete, pensó que era el momento oportuno para rendirle un homenaje. Además, casi a la vez, encontró unos dibujos que Pilar solía hacer –“mientras realizaba crucigramas o hablaba por teléfono. Retratos de mujeres, siempre, un poco a la manera de Penagos que tanto mi hermano como yo hemos copiado muchas veces. Si los viera aquí seguramente nos habría preguntado: ‘¿Estáis tontos o qué?”, recuerda su sobrino-, y le pareció que con ellos y las caricaturas que le habían hecho se podía crear un diálogo o un hilo conductor para un libro de ‘30 miradas’ o visiones sobre la artista.

Esas miradas iban a estar redactadas por músicos, alumnos suyos, familiares, escritores, cineastas, amigos u otra gente vinculada a Pilar Bayona. “Todo el mundo dijo que sí de inmediato y el editor Raúl Herrero de Libros del Innombrable aceptó de inmediato la publicación del volumen. Es un libro que nace de la generosidad infinita y del cariño hacia la artista”, señala Julián Gómez. Tanto Julián como Antonio pensaban que el libro podía resultar algo repetitivo, pero a la medida que llegaban los artículos se quedaban casi perplejos. “Es cierto. Nos invadía la emoción. La gente ofrecía visiones muy personales, íntimas y novedosas que redondeaban su biografía. Pienso en nuestra tía Cotito de México, que hace una aproximación muy entrañable y da un dato que no conocíamos: el gran violinista Henrik Szering tocó en Zaragoza y ensayó en casa de nuestra tía”. En el libro se habla de música, del instrumento y de la interpretación, de la sociedad de la época, y al final el lector “se queda con un retrato muy completo, mucho más completo de lo que habíamos imaginado”, señala Antonio.

Agrega Julián: “Yo no la conocí, aunque llevo unos cuantos años trabajando sobre ella. El conjunto de los textos retrata a una mujer cercana y sencilla, y a la vez fuerte y genial. Con carácter y entrañable. Son varias las personas, profesionales de la música y amigos, que la consideran una pianista genial”. Entre los pianistas escriben, entre otros, Joaquín Achúcarro, Pedro Carboné, Rubén Lorenzo, Pilar Armijo, Antonio Baciero; Mariano Esquillor le dedica un poema; Federico Torralba la evoca brevemente; algunos escritores evocan distintos momentos de su trayectoria como Pilar Navarrete, Raúl Herrero, Luis García-Abrines, Julio Cristellys; María Antonio Martín Zorraquino recuerda, y recordó en la presentación del libro en El Corte Inglés, los veranos de la Universidad de verano de Jaca, marcados por la pasión y por la variedad de sus programas de música española. “Su músico favorito era Óscar Esplá”, dijo.

Siempre aparecen cosas nuevas de esta mujer que enamoró a Camón Aznar, a los jóvenes Luis Buñuel y Luis García-Abrines, al periodista Manuel Casanova, director de HERALDO, y probablemente al dibujante Manuel Bayo Marín. Inspiró espléndidas caricaturas de Ugalde, Sanz Lafita, Guillermo Pérez Baylo, Chas…

Julián Gómez y Antonio Bayona estaban especialmente felices porque Jaime Esaín, historiador del arte, les acababa de enseñar algo inesperado: un cuadro de Pilar Burges de la pianista, de espaldas, datado de 1950. La presentación del libro fue especialmente emotiva y se convirtió también en una vindicación del desaparecido concurso de piano ‘Pilar Bayona’. “Eso –se oyó decir- no solo honraba su memoria: honraba a Zaragoza, a Aragón y a la música en general”.

*Esta fotografía de Pilar Bayona, de 1936, la tomó Jalón Ángel y pertenece al Archivo Pilar Bayona que dirigen, enriquecen y coordinan Antonio Bayona y Julián Gómez. El libro 'Pilar Bayona. 30 miradas' lo acaba de publicar Libros del Innombrable, el sello de Raúl Herrero. Isabel Fernández Echeverría realizó una ilustración de contraportada.

DEFINICIÓN DEL MICRORRELATO

DEFINICIÓN DEL MICRORRELATO

Whitewoman ha precisado, en los comentarios, sobre el microrrelato:

El microrrelato bordea el espacio invisible entre poema y cuento, pero no deja de narrar, crear una historia con variables espacio-temporales definidas, aun en la metaforización estética que procura el tono lírico. Kafka lo hizo (léase "Contemplación" o "La muralla china"), Gómez de la Serna lo hizo, hasta el Cernuda de "Ocnos" tiene textos que son microrrelato y no poema en prosa (donde prima la suspensión de la imagen o el sentimiento, la metáfora sobre la acción).

*Esta foto de Jane Mansfield, tan narrativa, es de Allan Grant.

GARRAPINILLOS 3-CALAMOCHA 2

GARRAPINILLOS 3-CALAMOCHA 2

El Garrapinillos de Regional Preferente ascendió esta temporada y pugna por mantener la categoría. Mi hijo Diego, 19 años, dio el salto: fue el único jugador de juveniles del conjunto de la pasada campaña con el que ha contado su entrenador, Ismael. Por ahora había jugado poco. En los dos últimos partidos no había estado convocado. Pero hoy, con su número 12 a la espalda, salió desde el inicio. Y jugó en el sitio en que se encuentra más cómodo: de medio centro con proyección al ataque. El Calamocha es un buen equipo en la categoría y venía por la victoria. El Garrapinillos anda cuarto por la cola.

Pronto se pusieron las cosas favorables para los locales de San Lorenzo: tras una jugada rápida, al contragolpe y una excelente combinación arriba, Óscar recibió un balón sobre la línea del área grande y marcó de un zurdazo ajustado. El Calamocha tardó unos minutos en empatar, creo que de una jugada de cabeza. Y cuando se moría la primera parte, el Garrapinillos volvió a adelantarse: marcó, peinando hacia atrás, otro de los medios. El operador de cámara y fotógrafo David Barreiros captó el gol en todo su desarrollo con su cámara Canon.

El Calamocha en la segunda parte azuzó lo suyo. Y, tras la expulsión del defensa Angelito, logró marcar, por bajo, en una jugada en la que Diego, cerca de su propio poste, estuvo a punto de despejar: el habilidoso delantero le sorteó y marcó. En ese instante, Diego había sido desplazado al lateral izquierdo: con espacio y con físico aún penetró por la banda y sirvió un bonito balón, elevado y a lo Laudrup, al ariete José. Las espaldas estaban en todo lo alto, y el árbitro y el linier recibían todo tipo de improperios, que se acentuaron cuando señaló un penalti que pareció claro contra el Calamocha. Marcó Jorge Blasco, que había salido en la segunda parte en el reajuste de líneas. Blasco suele ser titular y uno de los jugadores clave del equipo por su poderío físico y su envergadura en el área rival.

El Calamocha siguió trabajando. Tuvo el control del balón en varios instantes, aunque al final también se quedó con diez. Y cuando faltaban pocos minutos el Calamocha marcó un gol, que anuló el linier por falta al portero Sergio. El Garrapinillos, al final, venció por 3-2.

Fue el primer partido completo de Diego. Había jugado otro de titular, pero hasta ahora no había tenido continuidad: diez, quince, veinte minutos, algo más en ocasiones. Hizo un estupendo partido en todos los órdenes: con control de balón y pase, laborioso en la recuperación, sereno en la disputa y con ambición una y otra vez, bien posicionado. Como si fuera consciente de que era el día en que tenía que convencer al míster. Y se sintió arropado por jugadores veteranos como Caspolino, Lacabe, José, entre otros. Jugó todo lo que pudo y supo, y realmente estuvo a un buen nivel, como todo el equipo. El Garrapinillos se fajó y creyó en sí mismo. El otro rival decía una frase curiosa: “Hay que creer. Hay que creer” [en la victoria, en la remontada…]

Fue su partido más maduro. El entrenador confió en él y lo dio todo. Tiene la facultad de atreverse a jugar en cualquier puesto con honestidad y esfuerzo. Incluso de defensa izquierdo.

El partido fue intenso, vibrante, reñido, e incluso discutido: en el campo y en la banda.

 

*Esta foto es de la pasada campaña de juveniles. Diego, de rojo, pugna con un rival. Aútoría: José Antonio Melendo / Aloma Rodríguez.

LOS OJOS DEL ALIVIO

LOS OJOS DEL ALIVIO

Aquella canción del colibrí y la flor empezaba diciendo: “Hay en esta vida seres…” Seres apasionados y trabajadores que han desplegado aquí y allá un gran amor al territorio, y lo han estudiado de arriba abajo, en sus cicatrices y cardenales, por tierra, fuego y aire, y han desvelado sus tesoros, el legado de su historia, el misterio de sus paisanos y sus héroes (desde Nipho a Costa, de Ibn Paquda a Avempace, desde de Pedro Alfonso, Servet y Sender a Goya y Buñuel). Toda una generación, emparentada con ‘Andalán’ y otras aventuras, se jubila de la Universidad: Eloy Fernández Clemente, Gonzalo Borrás, Agustín Sánchez Vidal y tantos otros que nos han enseñado a ver, a leer, a estar un poco en el mundo desde Aragón. Hay en esta vida seres como José Antonio Labordeta que están ahí, en la trinchera del conocimiento, de la música, de la literatura y del pudor (¿qué habría sido de Labordeta sin el pudor y la brusca timidez que ha acompañado sus conciertos?), y que han coescrito el libro de nueva existencia: con sus melodías, con su actitud, con su falso escepticismo, con su rebeldía pertinaz, con su mochila cargada de curiosidad y también con sus mayúsculos cabreos, amplificados por la corte. Enfermo pero entusiasta, con un sinfín de proyectos en la gaveta, recibió la Medalla de Oro del Trabajo en su propia casa. Hay en esta vida seres luminosos como ese bombero, Óscar Vega, que ha recibido, con los ojos asombrados de felicidad, el gran misterio de la vida en medio de la hecatombe: ese niño perplejo, Redjeson, que mira sin entender, con alivio, y que esboza una sonrisa que es una afirmación contra la muerte. Hay en esta vida seres como Anton Chejov, el contador de las historias y su envés, el médico de los silencios y las flores amarillas, el fabulador de las sombras del alma que hoy cumple 150 años.

 

*Este artículo ha aparecido hoy en ‘Heraldo de Aragón’ en la sección ‘Cuentos de domingo’. En la foto, Anton Chejov.

 

DE FRANCISCA NOGUEROL JIMÉNEZ

DE FRANCISCA NOGUEROL JIMÉNEZ

Hace unos días, decía que los grandes especialistas del microcuento son Fernando Valls y Clara Obligado. Desde luego. Pero he cometido una omisión importante: una de las mejores conocedoras de este género es Francisca Noguerol Jiménez, profesora de la Universidad de Salamanca, especializada en literatura hispanoamericana. Ha publicado distintos y muy valiosos trabajos sobre la narrativa corta e hizo su tesis sobre Augusto Monterroso. En 2008, realizó el prólogo “a una muy bien hecha” antología de Luisa Valenzuela, ‘Juego de villanos’,  publicada por Thule.

 

Encuentro esta entrevista con ella, y esta foto, en el blog del Instituto Cervantes, que se publicó el pasado octubre de 2009

http://literaturacervantes.wordpress.com/

 

Francisca Noguerol (1972), ensayista española especialista en narración breve,  es profesora de Literatura Hispanoamericana en la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca y una gran conocedora de la obra de Onetti. Además de publicar un artículo sobre este autor en el Centro Virtual Cervantes, dará una conferencia junto a Eduardo Becerra Grande sobre los años que pasó Onetti en España en el Instituto Cervantes de Sao paulo el día 26 de octubre.

Hablamos con ella sobre el genial autor de Montevideo…

- En su opinión, ¿qué aportó Onetti a la literatura en lengua española?

Yo hablaría más bien de qué aportó a la literatura universal. Onetti es un maestro en lo “no dicho”, no necesita ser nada enfático. A través de silencios y gestos la realidad subyace en secreto. Es alguien ajeno a cualquier tipo de originalidad peligrosa, profundamente clásico… Esa es la razón de que se revisite constantemente. En contra de los románticos que buscan el cambio y la originalidad por encima de todo, Onetti piensa que los temas fundamentales del ser humano siempre son los mismos… Aunque hay que aclarar que no es naturalista en absoluto.

-¿Qué encontró artísticamente Onetti en España?

Onetti lo dijo muy bien en su discurso de recogida del Premio Cervantes en 1980: España para él fue una sobrevida. Después de su experiencia traumática en la cárcel y en psiquiátrico, en España puedo encontrarse consigo mismo y así terminar la saga Onetti. El exilio fue para él de un carácter doble: el juego del  “afuera y el adentro” , de su país y de sí mismo.

-¿Siente que Onetti es el autor de la época del Boom latinoamericano que más ha perdurado en el tiempo?

En este movimiento pendular de la literatura Onetti, junto a Borges, se diferencia claramente de la propiamente llamada generación del Boom. Estamos en un momento en que se están revisando los autores clásicos ajenos a esos malos romanticismos que tienen como objeto principal el cambio y la declaración política. Onetti nos habla de un individuo universal, de la angustia del hombre contemporáneo que no se encuentra en ningún lado. Lo que mejor le define es el oxímoron de “escritor triste apasionado”…

CALVOMOÑACO /19: MUJER A CABALLO

CALVOMOÑACO /19: MUJER A CABALLO

Manuel Martín Mormeneo vive sensaciones inciertas. Todos los días contempla un nogal, un guindo, una higuera y un albérchigo, y no está seguro de si eso le proporciona sensaciones placenteras o desata en él un sentimiento de melancolía. Cuando era niño, subía a los nogales, recogía higos en un sombrero pajizo y colocaba jaulas de madera en un guindo y en un albérchigo, al que puso de nombre Tamarindo de Pedre, como a un antiguo buhonero de su región de origen que contaba cuentos de serpientes encantadas.

La pasada noche acudió al cine a ver ‘El baile de la Victoria’, una película de las de antes, con amor, locura, intriga, crímenes y quizá un poco de western. Por la noche soñó con dos bailarinas: una iba vestida como una mendiga; la otra estaba desnuda y llevaba margaritas en el pelo y un único pendiente, de perlas o de nácar. Bailaban en la calle desierta, bailaban en la montaña nevada, bailaban una y otra vez con una rarísima habilidad, con un inefable virtuosismo, sobre un caballo, un portentoso alazán que entraba y salía del Teatro Principal de Zaragoza como si eso fuese lo más normal.

 

*Algunos días después, tras el fallecimiento de su padre y su viaje a Zarautz, Alberto Calvo ha vuelto a sus damas. Y ha hecho esta; en la cabeza tuvo algunas imágenes de Vassily Kandinsky.

PRIMERA VICTORIA DEL GARRAPINILLOS

PRIMERA VICTORIA DEL GARRAPINILLOS

Jorge Rodríguez, delantero del Garrapinillos juvenil, regresó hace unos días al campo, en Zuera. Jugó la segunda parte, no estuvo mal, pero el equipo perdió 5-1; en la primera parte, perdía por 4-1. Llevaba sin jugar desde, precisamente, un partido la campaña anterior en Zuera. Padeció varios tirones, acudió al fisioterapeuta, estuvo en tratamiento y finalmente pudo empezar a corretear. Ayer, jugó el partido completo con el Garrapinillos ante el Fleta, en un campo embarrado, ideal para la épica, las brusquedades y el desfondamiento.

El Garrapinillos juvenil solo había empatado un partido. Iba por la cola, va por la cola. El nuevo entrenador, Manu, se ha encontrado con un equipo muy joven, con varios jugadores que aún son cadetes y otros de primer año. Ayer nada más salir al campo, en apenas diez segundos, el Garrapinillos recibió su primer gol. Y antes de los diez minutos, el segundo. El Fleta perdió el dominio del balón luego, pero se estiraba pronto y con mucha peligrosidad al contragolpe. En la primera parte, el Garrapinillos, poco a poco, merced al gran trabajo de Víctor y de Jaime, y a la clase de Óscar y de Jorge, fue haciéndose con el dominio del partido, pero no generaba auténticas ocasiones, salvo varias en saques de esquina desde la derecha que lanzó Jorge con rosca. Jorge corrió mucho hacia arriba, abusó del regate y hubo un momento en que parecía desfondado, fuera de forma, a punto de pedir el cambio. En una serie de driblings en el área pareció ser objeto de penalti, que el árbitro no señaló.

En la segunda parte, todo cambió. El Garrapinillos generó muchas ocasiones, remató a gol, y dominó de principio a fin. Jorge fue determinante en el control de balón, en la profundidad del juego y en el avance por ambas alas, aunque se sintió más cómodo en la izquierda. Óscar marcó los primeros goles; Jorge realizó una estupenda jugada pegado a la línea y cedió a Adrián: el Garrapinillos remontaba. Muy avanzada la segunda parte, se produjo una falta fuera del área. Sacó Jorge de rosca, y marcó un gol tremendo, por la escuadra, tras lamer el larguero. Y el quinto tanto se produjo tras otra internada suya: el diez del Garrapinillos superó a uno, a otro, y el tercero lo derribó en el área. Óscar tiró y marcó su ‘hat trick’, y el Garrapinillos ganaba por primera vez este año y en esta campaña. Por fin una victoria, y un total de cuatro puntos. Que son pocos, muy pocos.

La lástima fue que expulsaron a uno de sus puntales en el centro del campo: Víctor, tras una tangana en el área. Al Fleta también le expulsaron a dos jugadores, a uno por protestar el lanzamiento de falta de Jorge (dijo que era indirecta y se encaró con un colegiado que dilató el partido hasta casi los 55 minutos) y a otro por la pelea en el área.

Fue un estupendo partido de los visitantes, que pasó de un marcador adverso, 2-0, a un abultado e inesperado resultado final: 2-5. Por el Garrapinillos, además de los citados, destacó el bloque, que creyó en la remontada.

 

Fleta-Garrapinillos. 2-5. Goles de los rojillos: Oscar, 3, Jorge y Adrián. Primera victoria de la temporada 2009-2010, en tercera juvenil. (Esta foto es de archivo: corresponde a un partido de la temporada pasada).