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Antón Castro

UN FOTO, CON ENIGMA, EN RAFAEL CASTILLEJO

UN FOTO, CON ENIGMA, EN RAFAEL CASTILLEJO

Año 1958 - Grandes fotógrafos zaragozanos coinciden en un curso de fotografía en color. De pie, de izda. a dcha: Lucio de Miguel; Biendicho (Foto Luis); tercero (podría tratarse de quien impartió el curso); Alberto de Sola; Juan Antonio Escobedo Buj (Foto Coyne); José Antonio Gracia (Jarke); Arroyo. Sentados (de izda. a dcha): José Luis Pomarón; Guillermo Fatás Ojuel; Miguel Marín Chivite; Ángel García Jalón (Jalón Ángel); Ángel Cortés; Mermanol Antonio Valenzuela Requena y Miguel París. Este curso fue organizado por Jalón Ángel, Fatás y Manuel Coyne. Foto cedida amablemente por mi amigo, el coleccionista Miguel Ángel Cubero Castilla.

 

*Rafael Castillejo, ese enamorado absoluto de Zaragoza, me escribe y pregunta si sé quién es el tercero desconocido. No lo sé. Y ya me apena. Había visto esta foto antes.

 

FALLECIÓ EL ESCRITOR Y PERIODISTA PABLO LIZCANO

FALLECIÓ EL ESCRITOR Y PERIODISTA PABLO LIZCANO

Hace un par de años o así conocí, en persona, a Pablo Lizcano: fue un restaurante de Zaragoza, él ejercía de coordinador de un concurso de relatos para una asociación de enfermos, no recuerdo con exactitud de qué enfermedad era. Había visto sus programas en la tele, especialmente ‘Fin de siglo’, y siempre me impresionó por su calidad, por su forma de preguntar, por su humanidad y su por su dulzura. Volvimos a vernos poco después en el ayuntamiento de Zaragoza. Me producía mucha ternura: hablamos de su mujer Rosa Montero, de él mismo, de sus libros. Algún tiempo más tarde conocí a Rosa Montero, en el inició de un ciclo de ‘Iniciación a la lectura’, y hablamos de él. Esta tarde, leí en ‘El País’ la noticia de su muerte. Me quedé volado. Traigo al blog el cariñoso artículo de Gabriela Cañas que ha publicado hoy.

 

Por Gabriela CAÑAS / El País

El periodista Pablo Lizcano ha muerto hoy en Madrid. Acababa de cumplir 58 años, el pasado 25 de abril. Para entonces ya había iniciado su último viaje. Pablo Lizano nació en Madrid y se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad Complutense, pero se dedicó al periodismo desde el primer momento como redactor de la revista Cambio 16. Enseguida pasó al periodismo audiovisual. Con sólo 33 años, fue presentador, subdirector y guionista del programa de TVE Autorretrato y al año siguiente se convirtió en director y presentador del programa de entrevistas y actuaciones en directo Fin de siglo (1985-87), que fue el que le convirtió en un personaje popular.

Después, Pablo Lizcano dirigió y presentó varios programas en la cadena SER, en Telemadrid y en Antena 3, antes de pasar "al otro lado de la trinchera", como él mismo definió sus ocupaciones posteriores: director de comunicación en diversos organismos hasta que montó b+c, una empresa propia especializada en comunicación cultural. A principios de los 80 escribió el libro La generación del 56. La universidad contra Franco, un análisis histórico y periodístico de aquel movimiento intelectual que se reeditó en 2006. "Nuestra memoria es parte sustancial de lo que somos", dijo entonces Pablo sobre su documentada obra.

Era un lector compulsivo de prensa que observaba la actualidad y el mundo que le circundaba de manera siempre afilada y crítica. Su capacidad de análisis y de síntesis le hacían imbatible en el cuerpo a cuerpo. Su gran dedicación al trabajo no fue para Pablo sólo un medio de vida. En los últimos meses de su enfermedad fue también el ancla a la que aferrarse a la vida, que compartía con su compañera Rosa Montero, de cuya mano recorrió todos los viajes de los últimos 20 años.

En uno de ellos, la "fascinante" visita a Canadá, Pablo describía el nórdico país y quizá su idea del paraíso: "Tierra promisoria, bella, salvaje y deshabitada" en la que "cualquier rincón parece un buen sitio para quedarse". Ojalá lo haya encontrado.

*En la foto de la presentación de ‘La generación del 56. La Universidad contra Franco’, Pablo Lizcano está acompañado por Ramón Tamales, Fernando Sánchez Dragón y Enrique Múgica Herzog.

ESTA MADRUGADA, FLAMENCO EN ' BORRADORES'

ESTA MADRUGADA, FLAMENCO EN ' BORRADORES'

El cantaor flamenco David Tejedor, acompañado del guitarrista Leo de Granada, presenta este domingo, a la 1.30 de la madrugada, en Borradores su primer disco, ‘Nostalgia’. Nacido en Torrero, Tejedor ha sido comparado con Camarón de la Isla por el tono de su voz: en este álbum le rinde homenaje al interpretar dos canciones suyas y cantar tres temas más que escribió Antonio Humanes. En Borradores, David Tejedor, que actúa por primera vez en su vida en un programa de televisión, ofrece unas alegrías y una taranta.

 

Visitan el plató el poeta y editor Manuel Martínez Forega, responsable del sello Lola Editorial que celebra este año su vigésimo aniversario con casi 50 títulos de autores tan distintos como Sylvia Plath, Antonio Sagredo, Mariano Esquillor, Rosendo Tello, Luis Alberto de Cuenca, Túa Blesa o Ángel Petisme, entre otros. Y el publicista y divulgador Carlos Cebrián González habla de su libro, en dos tomos, ‘Historia de la publicidad’, 1900/1950 y 1951/2000, que ha editado Delsán, donde reconstruye la historia de la propaganda, de los spots, de las cuñas y de lo que ha supuesto la llegada de Internet. También habla de sus años en periódicos como ‘El Noticiero’, ‘Aragón/Expréss’ o ‘Zaragoza deportiva’.

 

Además, Borradores ofrece varios reportajes vinculados con la literatura infantil y juvenil y la ilustración. José Luis Cano y Carlos Grassa Toro hablan del libro ‘Atlas del Cuerpo humano’ que han publicado en la editorial Thule, una propuesta literaria, filosófica, humorística y artística en torno a ese “ser contradictorio” que es el cuerpo. La viajera y pintora francesa, afincada en Madrid, Emily Nudd Mitchell explica su proyecto ‘Los viajes de Emily Nudd Mitchell’ (Demipage), en el que combina sus dibujos a la acuarela con sus textos sobre Senegal, Yemen, Egipto o Turquía, entre otros lugares. Y varios miembros del colectivo de diseño Espirelius hablan de ‘Sofía o el pendolaje’, un libro que arrancó con un texto de Manu Folch y que se ha completado con las ilustraciones de Julio Blasco, que nacieron de esculturas y de cajas resueltas con materiales de desechos, y un acabado final con ordenador. Se trata de una aventura marina con piratas, donde cobra especial importancia una niña llamada Sofía; estos días ese proyecto está expuesto en Los portadores de sueños. 

 

Borradores incluye una entrevista al escritor madrileño Martín Casariego, que acaba de ganar el II Premio Ciudad de Córdoba con su novela ‘La jauría y la niebla’, un relato que transcurre en Euskadi y que aborda, entre otros asuntos, el acoso escolar y la pérdida de la inocencia.

 

Por último, en la sección ‘Letras para la vida’, la bajista de rock y poeta Laura Gómez Palma recomienda la obra del poeta Paul Celan (En la foto, el poeta rumano que nació en 1920 y que se suicidó en 1970 en París. Siruela ha publicado recientemente su correspondencia). 

Borradores. Aragón Televisión. Esta noche, del domingo al lunes, de a la 1.30 de la mañana. Realización: Teresa Lázaro. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Redacción: Ana Catalá Roca. Producción: Mamen Delón. Producción: Chip Audiovisual.

CONDE DE ARANDA: LA CALLE DE LOS MILAGROS

CONDE DE ARANDA: LA CALLE DE LOS MILAGROS

Entre los comentarios a mi blog, recibo hoy mismo esta bella nota de Juan Moreno a propósito de un artículo sobre la calle Conde de Aranda.

 

Por Juan MORENO

 

En la actualidad vivo junto a la calle de Conde de Aranda. Personalmente llamo a esta calle la calle de los milagros. Porque entre las palmeras además de poder comprar réplicas baratas de los trajes de la Princesa de Asturias, alimentos do Brazil, falar en português, parlar italiano, o parler en francais avec beaucoup de de marroquins, se pueden obtener milagros:


Vive en esta calle Maria da Fe dos Santos Pereira, más conocida como lagrimiña. Allí van todos los que tienen un problema. Ella les escucha, y al terminar les abraza y cae por su mejilla una lágrima, como de diamante. La única condición es mirarla a los ojos. Despues de su lágrima y abrazo las penas parecen menores, así lo atestiguan desde las "divinas" del club de alterne hasta los jubilados de otras épocas que sienten cómo el tiempo pasa a más velocidad de la deseada.


Conocí ayer a Abuomar Said, al que todos llaman Pepito el de Jordania. Tiene 5 años. El no quiere que nadie le regale un juguete o un perro, el quiere una estrella del cielo con la que jugar. Su hermano, el mayor, que nació antes, le dijo que su abuela era "hacedora de estrellas" y aunque la abuela comenta que tuvo deudas y pagó con estrellas, Abuali said sigue insistiendo. Al escuchar su petición le dije que las estrellas son difíciles de cuidar, lo aprendí cuando mi amor murió, pero Abu ali Said sigue diciendo que él sabrá cuidar las estrellas para que todo el barrio sea feliz.
Hoy iba a pasar una manifestación neonazi por la calle. Los argelinos estaban preparados: llevaban una semana ensayando la Jota de los Sitios de Zaragoza, para cantarla con sus chilabas al grito de Todos somos Aragoneses, y Viva la Virgen del Pilar patrona no de la hispanidad sino de la globalidad!


En la calle de los Milagros, ahora Conde Aranda, viven dos ancianos. Cada tarde pasea María con su Pepe. Al no se dicen palabra, hasta que María le dice a Pepe: ¿me quieres? el responde, "otro día María, te diré si te quiero o no." Ayer, por vez Primera María no pregunto y al pasar a su lado oí a Pepe responder: “María, siempre te quise, te quiero y siempre te querré". En frente estaba Lagrimiña y no lloró, solo sonrió.


Wei diei es un chino que tiene un bar en Conde Aranda, y al oír a Pepe, compró un clavel y se lo regaló a María. Hay calles más hermosas en Zaragoza, pero calle con más milagros no.

 

VICTORIA DEL GARRAPINILLOS ANTE EL SALVADOR 3-1

VICTORIA DEL GARRAPINILLOS ANTE EL SALVADOR 3-1

En la primera vuelta de la Liga de Juveniles, de Segunda, el Garrapinillos había ganado nueve partidos consecutivos. Y, aupado a la segunda posición, a un par de puntos del líder, Marianistas, se enfrentaba a El Salvador en su campo. El primer tiempo transcurrió más bien anodino, al menos para nosotros: ellos jugaron mejor, dominaron algo más, aunque nosotros tuvimos ocasiones claras también. Terminamos cero a cero en el primer tiempo; en la segunda, durante muchos minutos, no hubo demasiadas novedades: inicialmente volvió a dominar El Salvador, durante quince o veinte minutos el Garrapinillos mandó y se puso por delante, 0-1, falló al menos tres ocasiones claras para ensanchar el resultado, y finalmente cayó, tras varios errores defensivos, por 3-1. Jamás pensé que íbamos a perder aquel choque. El Salvador ganó bien, merced a sus aciertos y, sobre todo, a nuestros errores defensivos, incluido un penalti, y a nuestros fallo en ataques: fallaron clarísimas ocasiones Pirri y Diego, entre otros.

 

Esta tarde, bajo un sol de justicia, nos enfrentábamos a El Salvador de nuevo. Yo tenía muchas ganas de vencer. Esa es la verdad. Después de los últimos fracasos –Escalerillas y Juventud-, intentamos darle solidez al centro del campo: queríamos un equipo que defendiese muy arriba, con dos hombres, y que dominase el centro con cuatro mediocampistas en línea. Hicimos algún cambio: Aitor jugó de interior izquierdo clásico, Adrián se volcó hacia la derecha, y arriba trabajaban Jorge y Pirri, que marcaría su tanto 26. Formamos así: Stalin; Jaime, Marcos, Alfredo, Alex Velilla; Adrián Serna, Diego Cali, Mario, Aitor; Pirri y Jorge Rodríguez. Jugaron también Alex Fernández, Miguel Garcés, Alex Navarro y Diego Rodríguez, que jugó apenas diez minutos después de su rotura de peroné. Estuvo bien: oportunista, peleón, incontenible como él es: estuvo a punto de marcar en dos ocasiones.

 El Salvador apareció en el campo con los jugadores justos, y eso también lo notó. Al Garrapinillos, cuyos jugadores habían estado de parranda hasta deshoras en Casetas, no le sobraba nada. Eso sí, intentamos jugar con mucho orden, con cada jugador en su sitio, presionando arriba y controlando en el centro. En la primera parte, marcamos dos goles, Pirri y Diego Cali; apuntillamos en la tercera con un tanto de Miguel, que entró por la derecha en la segunda parte, en lugar de Adrián Serna.

 

El Garrapinillos jugó un buen partido. Más sobrio y solvente que brillante. Tomó siempre la iniciativa y fue a por la victoria. El equipo respondió bien en todas sus líneas; estuvo concentrado en defensa, por arriba y por abajo, los centrales salieron con garantías a apoyar a sus laterales y estuvieron siempre prestos al cruce y al combate. Los medios -especialmente Diego Cali, que peleó sin ahorrar esfuerzo- complieron estupendamente, incluso Adrián Serna, que se estiró muy hacia la vanguardia del ataque y falló, por precipitación, dos ocasiones clarísimas. Solo aguantó un tiempo. Jorge Rodríguez jugó uno de sus mejores partidos: disfrutó, condujo hacia arriba, sirvió a sus compañeros y acarició el gol en varias ocasiones, y además se lució (se recreó) con regates lujosos en distintos ángulos del campo; fue castigado severamente por los rivales con zancadillas, empujones y algunas patadas de diversa índole. Por eso, para protegerlo un poco, fue cambiado por su hermano Diego. Y Pirri, como siempre: es un axioma de este conjunto: marcó su gol y ensancha su cuenta goleadora. Lleva 26 tantos. Siempre le recuerdo el día que le anuncié que iba a jugar de ariete (antes lo hacía de lateral izquierdo) y que iba a marcar de una veintena de goles. Me dijo: “Que no Antón, que no, que fallo mucho ahí arriba”.

 

Ahora vamos a intentar que el equipo esté lo más arriba posible, entre los cinco primeros sería estupendo, y que Pirri alcance los 30 goles.

 

Después de nuestro choque seguimos el del Real Zaragoza. Después del temprano gol de Ander Herrera, nos las prometíamos felices: todo iba ser y cantar. Nada más lejos. 1-1, y sigue la incertidumbre, aunque el Tenerife es uno de los equipos que van a ascender con el Real Zaragoza. Seguro.

 

Y luego ese bella obra de arte futbolística que fue el partido Madrid-Barcelona. El Barça se encontró con un gol en contra, tiene una defensa muy frágil por alto (se vio a lo largo del partido, y por ello va a sufrir con el Chelsea; Hiddink habrá tomado buena nota), y a partir de ahí sacó lo mejor de sí mismo: ese balompié poético, trabajado con triangulaciones, toques precisos, búsqueda del hueco y un increíble sentido del control, y una presión muy arriba. Así tomó la delantera, 1-3; cuando el Real Madrid parecía meterse de nuevo en la pomada con 2-3, Henry volvió a marcar, y ese cuarto gol, tan oportuno, fue como un arreón para la victoria final. El 2-6 es justo, a lo mejor a la luz de las ocasiones perdidas un pelín corto, y el conjunto de Guardiola demostró que es una extraordinaria formación, que juega al fútbol con una técnica primorosa, una técnica primorosa que el Chelsea en Zaragoza no le dejó exhibir. A Guardiola solo cabe felicitarlo, aunque yo le pondría una objeción menor: creo que el miércoles próximo jugará de central Martín Cáceres; con 2-4 a favor, era el momento de darle la oportunidad de medirse y de asumir responsabilidades tan importantes en un estadio tan impresionante como el del Real Madrid.

*Foto de archivo de Diego Rodríguez, en el anterior partido ante el Salvador en su campo de hierba artificial. La foto es de José Antonio Melendo.

 

 

JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD: TRES POEMAS

JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD: TRES POEMAS

BOTTICELLIANA

 

De la muchacha aquella con la que me crucé una tarde

en el benigno puerto de Pollença, recuerdo sobre todo

el celeste destello hospitalario

aposentado en la mirada y el blanco óvalo terso

de su rostro emergiendo

del lustre de la mar.

                                

                                Allí estaba ya el mundo

suspendido, acotado, el mundo confrontando

la estirpe inapelable de la juventud,

la significación de la belleza y sus perímetros,

el rasgo universal de la inmanencia.

 

¿No es el recuerdo entonces más magnánimo

que la experiencia de donde procede?

 

RECUENTO

 

Atrás se va quedando el acumulativo

refrendo de los días,

                                 el denso, imprecisable

aluvión de memorias

donde se alternan discontinuamente

figuras, horizontes, episodios,

las ganancias y las pérdidas

que en el ámbar del tiempo se recluyen.

 

Vivir es ir dejando atrás la vida.

 

LA LLAMÉ BELLEZA

 

Del codicioso sur elijo

este tramo de mar que abarca

desde el fondo del mundo hasta la habitación

donde conspiro con la noche.

 

                                                 Allí

convergen las requisitorias de la felicidad,

los cauces secos del deseo, el mapa

de los cuerpos desnudos del pasado,

el denso material vertiginoso de la vida,

allí el solo precepto de ser libre

devuelve la esperanza a sus prisiones.

 

Y a esa restitución la llamé belleza.

 

Seix Barral publica el nuevo poemario de José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926), ‘La noche no tiene paredes’, un libro en el que habla de todo: de su identidad, de sus recuerdos, de imágenes fugaces, del paso del tiempo, de paisajes concretos, de los viajes y del amor. Es un libro que explora el sentido de la vida y la profundidad de la palabra, su capacidad infinita para abordar los sueños y la realidad y la pasión por la libertad. El libro está dedicado  a Pepa Ramis.

*Esta foto de playa es de Lartigue.

POSTAL DE JOSEMA CARRASCO

POSTAL DE JOSEMA CARRASCO

Josema Carrasco trabaja ya en la segunda entrega de ‘Ciclocirco’ y además Ángel Petisme ha contado con sus dibujos para ilustrar su nuevo disco: ‘Río Ebrio’, que saldrá en breve a la venta, un álbum que incluye algunas de las canciones de ‘AguaZero’ y otras inéditas.

 

Hace unos días me decía: “Estoy dibujando el segundo volumen de Ciclocirco, ahora anda pedaleando por Botswana para defender los derechos de los bosquimanos junto a su líder Roy Sesana”.

 

Josema Carrasco me envía esta ilustración con este verso de Luis Cernuda: “Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nada sabe”. La obra se titula ‘Lencería rosa’.

MARGA CLARK, UN POEMA DE 'AMNIOS', EN OLIFANTE

MARGA CLARK, UN POEMA DE 'AMNIOS', EN OLIFANTE

Trinidad Ruiz-Marcellán acaba de publicar un nuevo poemario: ‘Amnios’ de la fotógrafa y poeta Marga Clark, sobrina nieta de aquella Marga Gil, escultora, que se suicidó por el amor de Juan Ramón Jiménez y por lealtad y cariño a Zenobia Camprubí Aymar. Valentí Gómez-Oliver dice que la autora “recorre el subconsciente como si se tratara de un laberinto y reflexiona sobre el ciclo existencial”.

 

Uno de los poemas de Marga Clark, que ha expuesto varias veces en la galería Spectrum Sotos, es este:

 

 

Es un paisaje de sangre el que recorro. Oscuro, silencioso, solitario. Me deslizo por tu fondo abovedado. Me busco y no me encuentro. ¿Quién soy yo, tu inspiración o tu sueño, tu penitencia o tu arrepentimiento?

 

Ya no recuerdo mi antigua podredumbre. Soy nuevo mi acontecer. Me desconozco.

 

No sé si la muerte se cura, si deja cicatrices o secuelas. Mi enfermedad es la vida.

*La foto es de Roberto Kusterle.