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Antón Castro

BEATRIZ GIMENO SANZ: DISEÑOS Y DISTINCIONES

BEATRIZ GIMENO SANZ: DISEÑOS Y DISTINCIONES

Recibo esta carta de Beatriz Gimeno Sanz (no tiene nada que ver con la poeta y activista feminista madrileña), fotógrafa, ilustradora y diseñadora con parada y fonda en Barbastro, compañera del pianista José Fernando Moreno Gistaín, que hace un dúo inolvidable con su hermano José Enrique; su actuación en el Ciclo de Introducción a la Música fue maravilloso; hacía mucho que no oía aplaudir tanto. Aquí están estas dos buenas noticias de Beatriz:

 

 

Hola Antón,

me hace especial ilusión compartir contigo dos noticias:

Primera: El proyecto Design and Design cada día selecciona dos trabajos de diseño por su carácter innovador; uno de diseño gráfico y otro de packaging o de producto; que son elegidos entre los muchos recibidos dsde estudios de diseño de todo el mundo.
Uno de mis trabajos ha sido seleccionado para representar al día 5 de ayo de 2009. Este día, es decir, hoy mismo el trabajo seleccionado puede verse en www.designanddesign.com y será incluido en la nueva dición de Book of the Year 2009, que verá la luz a principios del próximo año.



Segunda: Inauguro el nuevo diseño de la web www.beatrizgimeno.com  con una selección de trabajos. En esta web podrás ver el trabajo que hicimos juntos en el apartado fotografía creativa.



La página está pensada como si fuera una exposición virtual. Espero que te guste.


 Un fuerte abrazo,

Beatriz

BEATRIZ GIMENO, DE 'LA LUZ QUE MÁS ME LLAMA'

BEATRIZ GIMENO, DE 'LA LUZ QUE MÁS ME LLAMA'

BEATRIZ GIMENO

 

 

 

¡Qué tarde negra la que estoy viviendo!

Llueve.

El tiempo se sume despacio en la tormenta.

Deseo insatisfecho de una mujer que no me pertenece.

Certeza del desastre.

No hay silencio ni calma en esta tarde

ni paz que permita que me duerma.

El viento golpea con furia los cristales.

 

En el borde mismo del abismo me revuelvo

y comprendo que todo está perdido, terminado,

mi tiempo con ella está acabado.

Es ahora, cuando atisbo el final,

el desastre que yo misma he provocado,

cuando por fin me calmo satisfecha.

Nada me pertenece,

no hay nada por hacer ni por vivir.

puedo dejarme arrastrar por la corriente,

Y descanso, al fin descanso.

 

 

 

Arrancaré la tierra a dentelladas para llegar a ti.

Esperaré.

Dejaré que el sol salga mil veces

y que otras mil se ponga,

que los días destierren la juventud que queda,

que el tiempo me haga vieja

-también tú te harás vieja-

Esperaré mil años, te seguiré de lejos,

recorreré tu calle, me instalaré en tu acera,

esperaré que salgas y me veas,

recogeré tu odio si me odias, tu desprecio,

sobreviviré a tu indiferencia.

(Mientras tú me ignoras yo trabajo

para hacer mío el mundo en el que habitas)

Te vi y te amé, ¿qué más puedo decir?

Esperaré, te dije, y así ha sido.

Aun estoy aquí, siempre, esperando.

 

 

 

A estas alturas de mi vida,

cuando ya cien amantes pasaron por mi cama,

sin aplacar mi ansia ni mi urgencia,

ha tenido que ser este pequeño cuerpo tuyo,

tan parecido al mío,

tan alejado de aquel que yo soñara

el que enroscara las horas en los días,

el que fijara mi tiempo y lo parara.

Después de tanto tiempo, sólo a ti te lo he dicho

y quiero que lo entiendas,

no tengo yo costumbre, ni palabras

sólo la pasta  dura de este silencio hosco.

Ahora, lee en mi mano si te busca,

lee en mi celo cuando tiemblo

lee en lo que callo y no te digo,

en lo que aprendo.

Y tú, amor, dame lo único que busco:

ese pequeño cuerpo tuyo

y enróscalo en mi miedo

 

Acuéstate mi amor,

deja que pase el tiempo,

que el viento suene,

que todos los pasos se alejen de nosotras.

Deja que se preocupen los sonidos

por nuestro oscuro silencio.

Deja que la calle sea la calle,

que los hombres se afanen,

que la tarde se acabe bruscamente.

Deja que las mujeres hablen de nosotras,

que las nubes descarguen,

que caiga la tormenta.

Túmbate aquí a mi lado,

esfuérzate y trabaja,

y convénceme de que soy

la única razón de tu existencia.

 

*Hace unas semanas, Olifante, el sello de Trinidad Ruiz-Marcellán y Marcelo Reyes que cumple ahora 30 años, publicaba el poemario ‘La luz que más me llama’. Este viernes se presenta en Madrid en la librería El Bandido. Y el día 28 en la Biblioteca de Aragón de Zaragoza. Esta nota la añade Olifante en la promoción del volumen, del que reproduzco este poema.

 

“La luz que más me llama” sea, probablemente el deseo. El deseo de una mujer por otras mujeres. El deseo y su correlato, el amor y, por tanto también, el desamor y el agotamiento de ese mismo deseo. Se trata de una poesía estilísticamente sencilla, clásica en su concepción, muy atenta a la musicalidad del verso y la palabra.


Una poesía que en ninguno de sus versos se aleja de la pasión.

Pasión erótica y amorosa, sí, pero que, una vez abordada la intimidad del alma, se encuentra con las otras pasiones humanas inevitables en toda sensibilidad. El miedo, la soledad, el sentimiento trágico de la vida, el paso del tiempo. No hay en este poemario una sola línea que no refleje dolor. El sentimiento que tiene el lector, al leer estos versos es de angustia, de que no hay resquicio para la alegría y, sin embargo, a pesar de todo, se siente la fuerza de la vida.

Es hora de que existiera una poesía que se dirija claramente al amor entre mujeres, sin tapujos, sin disimulos, sin extrañeza, sin hacerse a sí misma preguntas más allá de las preguntas que se hace cualquiera que ame y que desee Beatriz Gimeno.

*La foto es de Anna Morozova.

 

 

MARGA CLARK, UN POEMA DE AMOR DE 'AMNIOS'

MARGA CLARK, UN POEMA DE AMOR DE 'AMNIOS'

MARGA CLARK, de ‘Amnios’ (Olifante)

 

Soy tu pasión        

                                                                                     y no me siento...

 

A veces tu fulgor alumbra mis ojos sin párpados, mi cara sin rostro, mis manos sin dedos, mi cuerpo sin templo. A veces tu fulgor sorprende mi sentir perdido, enajenado. Mi sopor.

 

Llamaste a lo invisible de mi ser cuando la nada era mi sóla existencia. Invocaste con tu voz desnuda de palabra la semilla naciente que brota del amanecer. Despertaste mi yaciente anhelo.

 

Bebí de tu aliento el soplo de mi muerte y de mi renacer.

 

Y así te respiro en tu órbita oscura.

Y así te respiro en tu transcurrir de soles maduros y lunas convalecientes.

 

Pero estoy solo

Solo, como un poso turbio

como una huella huidiza

como un sueño sin destino.

 

Pero estoy solo

Solo, acurrucado en el anochecer de tus cenizas blancas

abandonadas por el ligero temblor del deseo.

 

Desciendo hacia lo profundo hasta bordear lo inaccesible de tu vulva plateada. Y es allí donde la humedad del vértigo despierta mi sentir. Donde tu entraña se hace visible a mi mirada.

 

Y es allí donde aprendí a llorar.

Pero las lágrimas quiebran lo infinito de lo profundo y reflejan mi apariencia sin cuerpo, sin ojos, sin rostro, sin destino.

 

Me disuelvo en tu salitre, tu humedad, tu fuga seminal

Tu visibilidad.

 

Me sumerjo en tu océano de sangre y contemplo mi raíz hecha cenizas. El vaho de tu nostalgia enturbia la ausencia de mi ser.

 

Mi no ser  exangüe, convulso, aniquilado

Mi no ser  concebido, fingido, improvisado

Mi no ser  seriado

 

Estoy atrapado por tu ser

Todavía no soy tuyo, ni tú mía

No me sientes, no te siento.

 

Pero estoy atrapado por tu ser.

 

Tu exterior es finito

Tu adentro profundo

Yo soy el vacío.

 

Pero estoy atrapado por tu ser.

 

Caigo en un letargo. Me siento cansado de tanto esperar. El tiempo es todo lo que tengo. Sueño con mis huesos, mi piel, mi pelo. Mi cuerpo flexible, estilizado. Tu olor de pino y jara. Tu sudor malva.

 

Buceo por tu canal de aguas cenagosas hasta ver la luz. Sorteo con precisión tus arrecifes de corales lánguidos, tu iceberg de secretos irisados, tus magnéticos bosques plagados de ambrosía y de cicuta.

 

Fluyo con tu sangre, mi sangre

la que finge ser mía

la que simula y semeja

la que plagia y reproduce

la que roba identidad.

 

 La impostora que sabe, conoce y recuerda.

 

Fluyo con tu sangre, la mía

roja, imperfecta, indefinida.

 

Y en la hora más blanca tu cuerpo expulsa el mío con violencia.

 

Resurjo medio ahogado entre la sangre y las cenizas.

Tu dolor será ya el mío hasta la muerte.

 

Despierto sobresaltado. Todavía me encuentro arropado por tus sombras. El sueño es mi único anhelo. Mi única salida.

 

Todo duerme, yo sigo tu lento transcurrir y, ensimismado, vivo sin vivir en mí,

 

porque vivo en ti.

 

En tu agua

En tu tierra

En tu aire

En tu fuego

 

En tu amanecer

 

*El próximo día 14 de mayo, en la librería Antígona, Marga Clark, poeta y fotógrafa, presenta su poemario breve ‘Amnios’. He aquí otro poema suyo.Foto de bañista en la playa de Santa Mónica, 1950.

PEPO PAZ: TRAS LOS PASOS DE DONOSO EN CALACEITE

PEPO PAZ: TRAS LOS PASOS DE DONOSO EN CALACEITE

Por Pepo PAZ

Estamos acabando de revisar las galeradas de uno de los libros que verán la luz con la llegada de la inminente Feria del Libro de Madrid: son los Poemas de un novelista, único volumen de este género producido por el novelista chileno José Donoso. El libro lo escribió durante su estancia en Calaceite (Teruel), entre los años 1972 y 1976, junto con tres de sus obras narrativas: Historia personal del boom, Tres novelitas burguesas y Casa de campo. Editado originalmente en Chile, se encontraba inédito en España. Paradojas del destino. A nosotros nos puso sobre su pista el director de cine Emilio Ruiz Barrachina, que coincidió hace unos meses en este bello rincón de la Matarraña turolense con Manuel Rico, Félix Grande y Paca Aguirre. Ruiz Barrachina es autor del libro Tinta y piedra y del documental Calaceite: tinta y piedra. En ambos se repasa, de manera exhaustiva, la estancia de la familia Donoso en el pueblo.

 

Además de los poemas de Donoso (y del prólogo personal y las fotografías familiares que acompañaban a la edición chilena), nos pareció interesante agregarle algo más de valor a la edición española así que nos pusimos en contacto -a través de la Agencia Balcells- con uno de los muchos amigos del novelista que pasaron por Calaceite en aquellos años, Jorge Edwards (premio Cervantes), para proponerle que escribiera una introducción a la presente edición. Edwards aceptó gustoso el reto y nos ha enviado un delicioso texto donde rememora su amistad con el maestro Donoso y, además, repasa las influencias anglosajonas en su poesía. Toda una delicia.

 

Manuel Rico llevaba insistiéndome meses y meses, desde que acudiera hace ahora un año a un encuentro poético en Calaceite, en que aprovechara uno de mis viajes de trabajo para patear las calles de la monumental villa turolense. Así que en este Puente festivo, aprovechando que el Ebro pasa por Zaragoza y que tenía que elaborar un reportaje en esa provincia (comarcas de las Cinco Villas y de Calatayud), dejé un hueco para el domingo por la mañana y me desplacé hasta allí desde la capital maña (hora y media escasa en coche a primerísima hora de la mañana).

 

La memoria me era esquiva. Claro que ya había pasado por Calaceite: hace casi diez años, en el retorno apresurado de una de mis primeras colaboraciones viajeras para El Mundo (bodegas modernistas en la Conça del Barberà y la Terra Alta). Mi padre se estaba muriendo. Llegué de regreso a Madrid con el tiempo para pasar la última madrugada junto a su lecho, en el silencio espeso de la noche de un caluroso mes de julio para olvidar. No había vuelto por Gandesa y la Terra Alta hasta hace poco más de un año. Fue, éste último, un viaje repleto de emociones y recuerdos. Como quien cierra un círculo. Una sensación amarga que me ha vuelto a acompañar hoy cuando descorría el camino de aquel otro desplazamiento en sentido opuesto: Pina de Ebro, Híjar, Alcañiz y Calaceite. Imposible desterrar de mi cabeza el color de la tierra mezclado con la estampa dolorida de mi memoria de aquellos días de un julio borroso.

 

En el silencio de esta mañana de domingo del mes de mayo (llegué a las nueve de la mañana a un pueblo todavía dormido) sólo se oía el griterío madrugador de las golondrinas y el insolente vahído del cierzo lamiendo jambas y esquinas. En el silencio de esta mañana fría de la primavera de la Matarraña, únicamente el polvo de esta tierra (acumulado con paciencia en los huecos de las piedra, sobre las persianas, en los dinteles centenarios y en los pasos del caminante) parecía querer compartir conmigo la complicidad de la búsqueda. Durante tres horas me he detenido aquí y allá fotografiando cualquier detalle que pudiera servirnos en el hipotético caso de que alguien, algún medio de comunicación, se interese por los Poemas de un novelista y la bonita historia que se tejió aquellos años en Calaceite (por allí pasaron decenas de amigos de Donoso, desde Luis Buñuel a García Márquez, Cortázar, Carlos Fuentes, Vargas Llosa, Bryce Echenique, Ana María Matute, Carlos Barral, los Moix, etc, etc).

Preguntando a los vecinos que, poco a poco, iban poblando las desiertas y angostas callejas en fugaces y silenciosos desplazamientos (el pan o el periódico), he caminado con la lentitud del que se aventura por universos desconocidos hasta tropezar con la casa donde vivieran Donoso, su mujer y la hija de ambos hace más de treinta años. Muy cerca, a dos pasos, queda la que ocupara Mauricio Wacquez, amigo íntimo de Donoso (y con otra bonita historia de triste final que se relata en el documental de Ruiz Barrachina).

El patio delantero de la vivienda, ubicada en la parte alta del pueblo (allí donde penetra sin problema la luz del sol y los vecinos han plantado rosales y macizos con flores que refulgen con la primavera), muestra una evidente desidia, un abandono de meses que denota (tal vez) el paso del último invierno sin habitantes. Nada, ningún panel o placa, recuerda al paseante que allí vivió uno de los escritores latinoamericanos más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Nada menciona el importante papel que jugó, como centro de debate cultural e intelectual de la época, la presencia de Donoso y de su círculo de amistades en Calaceite durante los estertores del franquismo.

 

Me comenta Antón Castro, director del suplemento Artes y Letras (Heraldo de Aragón), que el documental de Ruiz Barrachina levantó ampollas entre algunos de los vecinos del pueblo. Lo he visionado con atención hace un rato. No descubro el motivo. Y no quiero pensar que este vacío de las autoridades locales o regionales esté relacionado con ese asunto. Tal vez sea, todavía, un lejano eco de aquel mundo "tremendamente frío y hostil" con que se encontraron Donoso y su familia en Calaceite a comienzos de la década de los setenta. Un universo rural y campesino, ajeno e infranqueable, que sólo la aparición del escritor en una entrevista realizada en Televisión Española en el 77 vino a relajar en parte y que sitúa mi curiosidad sobre otra arista de aquella realidad: el ensimismamiento del creador frente al mundo que le rodea (y no pienso sólo en aquellos campesinos coetáneos de Donoso sino también en el papel de Maria Pilar, su mujer, durante aquellos duros años). Las ediciones digitales de los periódicos anuncian, en la soledad de la madrugada, la muerte de Pablo Lizcano...

*Pepo Paz es el editor de Bartleby y además realiza continuos reportajes de viajes. Es un trabajador incansable, con un excelente olfato. Sobre las "ampollas" a las que se refiere, el libro sí desató alguna polémica, pero pronto se superó y ahora Emilio Ruiz Barrachina es muy querido en Calaceite y esa zona del Matarraña.

JESÚS CISNEROS: ILUSTRACIONES Y PROYECTOS

JESÚS CISNEROS: ILUSTRACIONES Y PROYECTOS

El escritor e ilustrador Jesús Cisneros vive un momento especial. En realidad, con su timidez y su inseguridad permanente, siempre está en el camino: como un soñador, como un paseante incierto. Vive a empentones de talento y de incertidumbre. Casi por igual. Hace poco reseñábamos en estas páginas su ‘Ramón’ (Libros del Zorro Rojo. Premio Lazarillo 2007 de Ilustración), una auténtica maravilla, la ilustración estilizada hecha poesía por su lograda belleza expresiva, un cuento lleno de sugerencia, de felices hallazgos y de levedad. Como un suspiro de domingo. Hace unos días, coincidiendo con el Día del Libro, aparecía su última obra: ‘La cigüeña’, otro poema visual en cuatro tiempos o en cuatro partes: el barrio, la estación, la primavera y la noche. El texto narra la vida de una cigüeña, en la atmósfera de la antigua estación de Utrillas, cerca de la azucarera. Con esos elementos y la presencia del ave, Cisneros compone una obra estupenda sobre el clima familiar del barrio, la evocación de la vida en el pueblo de los ancianos, el sueño del futuro de los niños, y a la vez explica que la cigüeña llega en primavera y que por la noche se recorta en su nido como si fuera una figura de tinta china. Con un texto sencillo y lírico, que tiene algo de trampantojo literario, y con unas ilustraciones estupendas, con ecos árabes a veces, depuradas en el juego de luces y sombras, con apenas tres o cuatro colores, Jesús Cisneros culmina un libro estupendo, una joya sutil sobre la memoria, el viaje, el reino de los cuentos y, sobre todo, el vuelo incesante de la imaginación.

 

La cigüeña. Jesús Cisneros. Día del Libro. Gobierno de Aragón. Zaragoza, 2009.

 

La ilustración es del libro ‘Ramón’.

NUEVO BLOG DE SERGIO GRAO

NUEVO BLOG DE SERGIO GRAO

Recibo esto correo de Sergio Grao, a quien recuerdo perfectamente. Lo transcribo literalmente en el blog porque así es más rápido el post. Y se entienden perfectamente los objetivos de lo que pretende.

 

 

Hola Antón,


Soy Sergio Grao, fiel seguidor de tu blog. Hace unos meses intercambiamos unos correos sobre los hermanos Abril de Alcañiz y sobre la figura de Sylvia Plath, no se si lo recuerdas.


Te escribo porque he empezado a dar forma a un nuevo blog y me gustaría pedirte humildemente que colaboraras con lo que buenamente pudieras. Se que has vivido en muchísimos pueblos de Aragón y se que puedes dejar algo bonito en el blog. Si no puedes lo entiendo perfectamente.


También estoy empezando a propagar la idea entre conocidos y todo aquel al que pueda llegar, así que si crees conveniente ayudarme a propagarlo, pues te estaré eternamente agradecido. Lo que pretendo no es mucho, simplemente intentar ver cosas diferentes de cada sitio e intentar obtener la máxima representación en cuanto a pueblos... Que la gente lo pueda leer y pueda quedarse con algo "distinto" de cada pueblo. Mi cabezonería aragonesa me empuja de mala manera a tomar las riendas del proyecto, a pesar de que a la gente en general, le cuesta mucho implicarse en este tipo de cosas. Si no lo intento, me quedará ese regusto amargo, que algunos tenemos en la lengua demasiado tiempo...y me lo quiero quitar.
Ya están en marcha los post de Alcañiz, Albalate del Arzobispo, Híjar... De momento solo hay publicada la primera entrada del blog, que te reproduzco aquí, ya que es lo que estoy mandando a todo el mundo.
Bueno Antón, muchas gracias por tu tiempo y ya me dirás que te parece.
Un abrazo.




 

Hola,

Soy Sergio Grao, alcañizano residente en Barcelona, enamorado de las cosas pequeñas y de la cultura popular. Llevaba un tiempo dándole vueltas a un asunto, que por fin me he decidido a poner en marcha. Dicho asunto es un blog colaborativo (www.pueblosdearagon.blogspot.com). El objetivo del mismo, es intentar que todo aquel que quiera, pueda escribir sobre su pueblo o sobre otro, obviamente de Aragón, y tener todos los textos juntos en este blog. No busco datos científicos ni escritos de libro de texto, simplemente que cada uno escriba lo que quiera, lo que siente, lo que le toca el corazón, un recuerdo de la niñez, un cuento, un poema, un sitio donde se come bien, un lugar para visitar que no conozca nadie, un dibujo, un video, una serie de fotografías… En definitiva, ofrecer una nueva perspectiva de cada pueblo.

El modo de publicación, será a razón de post por pueblo. Actualizando constantemente conforme vaya llegando material de un pueblo que ya haya sido publicado.

Espero que os podáis animar a esta iniciativa de inteligencia colectiva y colaboréis como queráis y como podáis.

Estaré encantado de recibir vuestros textos (si puede ser, acompañados de una foto del pueblo) en la siguiente direccion de e-mail:

 

pueblosaragon@gmail.com 

*La ilustración es de Lina Vila. 

JOSÉ LUIS CANO DISERTA DE LOS LIBROS DE SU VIDA

JOSÉ LUIS CANO DISERTA DE LOS LIBROS DE SU VIDA

Hoy, lunes, a las siete y media en la Biblioteca de Aragón, dentro de las actividades que organiza la Asociación de Amigos del Libro, que preside el cinéfilo y rapsoda Fernando Gracia, el pintor, ilustrador, escrito y humorista José Luis Cano, hablará de los libros "que han marcado su vida".

 

José Luis Cano ha expuesto recientemente en la biblioteca su trabajo sobre Julio Alejandro de Castro y actualmente ha colgado las ilustraciones de su libro ‘Las sitiadas’ en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. Cano es, entre otras cosas, humorista gráfico de ‘Heraldo’.

Escribe Cano en su blog:

[Aquí va un adelanto del principio.

 Cinco reflexiones y 27 libros. 

1ª reflexión: Poco me han debido de enseñar los libros si he aceptado dar una charla como esta.

2ª reflexión: Hablar de los libros que han influido en mi vida es como desnudarme. Más vale que sea un desnudo retrospectivo, de cuando estaba de mejor ver. Al fin y al cabo, los libros que más inciden en la vida son los que se leen de joven.

 3ª reflexión: Hay libros que han sido muy importantes en nuestra vida y de los que no tenemos memoria. ¿Dónde aprendí el estoicismo de los espartanos? En los libros de texto, supongo. Pero, ¿y el estoicismo de los sioux?

4ª reflexión: Por azares de la vida, en este momento no poseo ninguno de los libros de los que voy a hablar. Espero que sirva para que mis recuerdos no se contaminen.

 5ª reflexión: Junto a cada título de la siguiente lista, narraré una anécdota que confirme la influencia que ha tenido el libro sobre mi vida.

La lista se compone de tantos libros como letras tiene el alfabeto y está ordenada por temas.

 A/ Mis libros de texto eran los libros de texto del nacional-catolicismo y, contando con que yo era un niño y, encima, crédulo, supongo que influyeron en mi vida mucho más de lo deseable. No diré más.

Pasemos a cosas serias.]

*La ilustración corresponde a uno de los últimos libros de José Luis Cano: 'Este cuerpo es humano', publicado en Thule con textos de Carlos Grassa Toro.

 

 

LUIS ROYO ILUSTRA EL AMOR IMPOSIBLE DE LUNA Y MARTE

LUIS ROYO ILUSTRA EL AMOR IMPOSIBLE DE LUNA Y MARTE

Luis Royo (Cutanda, Teruel, 1954) es un maestro del arte fantástico y de la ilustración. Sus mujeres exuberantes, sus guerreros y sus delirantes sueños han dado la vuelta al mundo en forma de cómics y, especialmente, en álbumes. Sus dibujos y pinturas han sido el motivo de tatuajes, portfolios y reproducciones por doquier. Si hasta ahora, Luis Royo había publicado historias más o menos fragmentarias, como ‘Women’, ‘Dreams’, ‘Prohibited Books’ o ‘Dark Labyrinth’, ahora acaba de publicar el que quizá sea su trabajo más ambicioso: ‘Dead Moon’ (Norma Editorial; 128 páginas), una narración cerrada de atmósfera apocalíptica que evoca, al menos en su tramo final, la destrucción de Sodoma.

Luis Royo, con la colaboración de su hijo Rómulo Royo, un artista en continúa progresión, narra con un texto poético y legendario y sus espectaculares imágenes la historia de dos familias enfrentadas, los You y los Chan, que tienen sendos castillos o fortalezas en los extremos de la ciudad, Luoyang, cuya historia cantaban por las plazas “los trovadores del inframundo”. Es una ciudad misteriosa y sin ley que tenía una gran agitación. Escribe Royo, en una descripción de contexto: “Cuentan que era un lugar, un mundo, una gran ciudad con cientos de callejuelas, palacios y santuarios en homenaje a dioses de todo tipo, con sus barrios de artesanos y comerciantes, con gentes venidas de todos los lugares”.

En ese clima ocurre algo especial: cada uno de los clanes rivales está liderado por dos seres muy especiales. Los You, por la joven princesa Luna, “la belleza más delicada de la ciudad”, cuyo cuerpo es adornado una y otra vez por suntuosos tatuajes. Los “belicosos” Chan están acaudillados por el joven y sanguinario príncipe Marte, sobre cuya cabeza pesan numerosos crímenes: él mató a los padres y a casi toda la familia de Luna, a ella la miró un instante y, misteriosamente, la dejó con vida. Ambos jóvenes están inquietos: Luna yace con algunos jóvenes pero todos sucumben a los vahos de muerte que exhala; Marte vive rodeado de orgías, de un harén de mujeres, pero se encuentra hastiado, no puede quitarse de la cabeza la imagen de Luna, “su sedosa piel fría le había dejado una huella imborrable”. De ella se dice “que había sido criada y educada en las disciplinas mágicas” y que “masticaba sin descanso sus sueños de venganza en el alto torreón”. Las entrañas de ambos, por decirlo así, “ardían en deseo y odio”.

Se suceden distintas escaramuzas y finalmente ambos deberán enfrentarse a la hecatombe, que es una mezcla del amor, el odio, el deseo, la venganza y la guerra, dentro de un clima de terror gótico y realismo fantástico, de indudable sentido simbólico.

Luis Royo sigue casi siempre el mismo método: realiza acopio de documentación, efectúa los primeros bocetos hasta que encuentra “una atmósfera, un mundo, una estética, una mirada”, y a partir de ahí empieza a pintar. El libro tiene un excelente ritmo: es variado, sugerente, dúctil en técnicas, en planos y en situaciones. Está dividido en varias partes: yoru (noche), kokoko (corazón), hi (fuego), tsuchi (tierra), kita (norte), yama (montaña) y al (amor), y ofrece visualmente una estética orientalista, de filiación japonesa, que invita a pensar en las estampas del ukiyo-e o en el arte de Hokusai. Royo mezcla las panorámicas de las ciudades con las multitudes en las batallas, el retrato intimista con la profusión de figuras que rebosan detalles, elegancia, lirismo, melancolía y una cierta fastuosidad. Incluso realiza secuencias de dibujo relativas a la joven Luna y al aprendizaje del arte de combatir. Royo hace verosímil la fantasía y apuesta, de nuevo y quizá con mayor rotundidad y armonía que nunca, por una belleza compleja que se atreve a hurgar en la parte más sombría del ser humano. En ‘Dead Moon’ (Luna de muerte) introduce el vigor de los cuentos, los ecos del mito al servicio de un argumento.