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Antón Castro

DOS CANCIONES DE QUIQUE ARTIACH

DOS CANCIONES DE QUIQUE ARTIACH

[El pasado jueves, dentro del ciclo de “Noches con sol” que programa la CAI en el centro Joaquín Roncal, el cantautor Quique Artiach presentó su disco “La luz de la mañana”, y avanzó algunas de las composiciones que prepara. Fue un concierto breve, de una hora, que culminó con una versión de “Esas pequeñas cosas” de Serrat y “Calle melancolía” de Sabina, entre otros temas. Quique Artiach cosechó constantes aplausos: el público, alrededor de 130 personas, mostró su complicidad y su entusiasmo. A la actriz y programadora Blanca Carvajal le gustó  mucho el recital  (igual que a la simpática mamá de Antonio Abad), y aplaudió a rabiar. Le he pedido al compositor que me enviase un par de canciones, y aquí están. ]

 

 


 Tengo la salida


    Tengo la salida, tengo la respuesta 
Sólo me interesa poder charlar con ella 
Tengo los billetes, tengo las maletas 
Y mi corazón sigue tu estrella    

Que mi amor recorre, ríos y rincones 
Y se va metiendo en todos tus cajones
 Tengo mi guitarra, tengo mis canciones 
Y versos que darte a borbotones     

En los labios tienes la orilla del mar 
Con sus caracolas y su sal 
Tus manos de agua me van  a alcanzar 
Como la brisa a la arena   

Contigo las horas se pierden enteras 
Sólo “pá” mirarte pido otra cerveza 
Que pronto anochece, ya maúlla Carmela 
Puede que hoy tengamos luna llena     

En los labios tienes la orilla del mar 
Con sus caracolas y su mar 
Tus manos de agua me van a alcanzar 
Como la brisa a la arena  


*Carmela es el nombre de la gata apacible de Quique Artiach.   

En esta  ciudad   


En esta ciudad, de balcones desnudos 
Donde siempre hay un final, para cada avenida    

En esta ciudad de párpados cerrados 
Me encuentro en tus ojos profundos 
Que anuncian mi noche de calma y de paz  
Vuelvo a mirar, cara a cara mis sueños y atrás  
Van quedando las penas y atrás 
Va quedando el olvido y su mar  

En esta ciudad, sin rostro ni estrella 
Son tus palabras, las que me salvan  
Vuelvo a mirar, cara a cara a mis sueños y atrás 
Van quedando las penas y atrás  
Va quedando el olvido y su mar  

En esta ciudad, tan llana de soledad 
Quisiera huir en tus brazos  
O al menos vagar por tus pensamientos  

Vuelvo a mirar cara a cara a mis sueños y atrás 
Van quedando las penas y atrás 
Va quedando el olvido y su mar  
En esta ciudad.  


*La fotografía pertenece a Hagedorn Photography.        

YO AMÉ A UN MUCHACHO COMUNISTA*

YO AMÉ A UN MUCHACHO COMUNISTA*


Si amas sin despertar amor,
(...) tu amor es impotente,
una desgracia.
Karl Marx



No tengo pocos años, pero tampoco demasiados.
La edad perfecta, dice el recuerdo,
para empezar a escribir frases subordinadas.


Yo amé a un muchacho comunista
en aquellos años en que Marcelo Mastroianni huía a Rusia
y la Mangano ocultaba el dolor
entre el guipur de una estilosa camisa blanca.


Entonces era el tiempo de las reinas del baile.
Todas querían ser guapas y enseñar en los recreos
el botín de guerra de las tardes de discoteca.
Yo, en cambio, quería al héroe.
Ese chico de ojos horizontales y profundos
que hacía cola para ver películas subtituladas
en cines que nunca olerían a palomitas,
mientras hablaba de huelgas de estudiantes.


¿Cuántos minutos habrán pasado desde aquel "llámame luego"
en clase de filosofía?


Quizás logre descubrirlo si le saco brillo
a la fecha de caducidad de los espejos
o a un teléfono limpio de nicotina
que me habla de ese chico miope
que le entregó la voz a muchas noches de vodka
y cigarrillos rubios.
Lo anuncia como un poeta y me pregunta
por qué sigo sin fumar.
Podría haber pensado una respuesta fácil,
pero la conjugación del recuerdo
es una ecuación de segundo grado
y yo siempre fui de letras para las cosas del amor.
 

[Sonia, la enigmática poetisa de la que poco sabe nadie, cuelga este poema en su blog. En realidad, lo recupera. Antes recordó que es uno de sus escasos poemas de amor. Como no podía ser de otra manera, el siempre centelleante poeta Fernando Sarriá le ha respondido con otro poema  de amor. En la foto Silvana Mangano.]

 

ESTA NOCHE, A LAS 23.45, BORRADORES

ESTA NOCHE, A LAS 23.45, BORRADORES

 La cantante gallega afincada en Barcelona Susana Germade actúa mañana en Borradores: interpreta dos temas, una pieza clásica de samba tradicional de Brasil, “Para ver as meninas” y “Yo pisaré las calles nuevamente” de Pablo Milanés. Germade hablará de su último disco, en el que graba temas de Serrat, Lluis Llach, Amalia Rodrigues, Caetano Veloso, Manu Chao, entre otros, y explicará su colaboración con Elia Lozano en la  función “En busca de la Danza perdida”, que se estrena el viernes en Graus. Elia Lozano, directora de la compañía Sybaa, con sede en Graus, y el actor Ricardo Joven también acuden al plató para hablar de ese espectáculo.

Y la escritora Ana Alcolea habla de su nueva novela, “Donde aprenden a volar las gaviotas” (Anaya),  en la que cuenta la aventura de un estudiante de Zaragoza en Noruega, vinculada a una fascinante historia de amor en tiempos de los nazis. Además, Borradores ofrece dos entrevistas: con Laura Sipán, que acaba de estrenar el cortometraje “El talento de las  moscas”, y con el escritor, viajero y fotógrafo Mauricio Wiesenthal, autor de dos exitosos y originales  libros: “Libro de Réquiems” y “El esnobismo de las golondrinas” (ambos publicados por Edhasa). También se ofrece un reportaje sobre la galería Finestra, que dirige Ana Gil, y se visita la librería oscense Más de Libros.
 (La foto es de Susana Germade).

Borradores. Aragón Televisión. Redacción: Carlota Muñoz y Ana Catalá Roca. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Productor ejecutivo: Gaizka Urresti. Realización: Teresa Lázaro. (Canal Satélite: canal 97). A las 23.45 de hoy jueves.

DIÁLOGO DE POETA O EL INCENDIO DE LA POESÍA

DIÁLOGO DE POETA O EL INCENDIO DE LA POESÍA

SONIA  


"Las palabras revientan a ras de mi piel.
La mirada está fija".
Bernard Noël     

Me ha enseñado la mañana a ser consciente,
de que tarde o temprano me convertiré en el sustituto Castor
a admitir que mis palabras se equivocan demasiadas veces de vestuario,
que son inadecuadas para lanzar cualquier grito de auxilio.  

Ojalá tu voz pudiera hacer windsurf hasta mi almohada
y salpicar mi vigilia.
Todo es demasiado plano sobre la noche.
Los rascacielos, en los días en que consigo abrir los ojos,
son chalets adosados sin derecho a jardín.
Y me ahogo,
porque la nada huele igual que el monóxido de carbono,
y mi garganta se ha empeñado en ser un garaje sin rejillas de ventilación.   



FERNANDO SARRIÁ 

No sé que soledades inundan la noche,

todas vienen a mi cuarto a hablarme de ti.

No sé por qué el aroma de tu cuerpo

me sigue creando un ardor incontrolado,

aún así, la noche está estrellada

y el murmullo del deseo

recorre con su fuego las azoteas.

Las horas se deshacen entregadas

y yo rescato del alba

el dolor de tu ausencia.

  *Nuestros blogueros amigos han descubierto el blog de la enigmática Sonia, o no tanto, y ahí están visitando su blog. Ella escribe y Fernando Sarriá, que pule dos libros de amor  (su tema favorito, el asunto en el que se siente más cómodo), le responde. Se incendia la red de lirismo y de noches.
 

La foto es de Guido Fulgenzi: ¿conocería el fotógrafo italiano los versos: "...y el  murmullo del deseo/ recorre con su fuego las azoteas"?.

DISTRITO CATORCE SE RETIRA: ADIÓS AMIGOS

DISTRITO CATORCE  SE  RETIRA: ADIÓS AMIGOS

[Mariano Casanova y Enrique Mavilla anuncian hoy, en un correo al alba, su retirada. El adiós coincide con la celebración de sus 25 años.  Como la de tantos otros, Distrito Catorce ha formado parte de  mi vida, y estuve en el espléndido concierto del Teatro Principal. Un abrazo y mucha suerte] 

DISTRITO CATORCE SE RETIRA 

ADIÓS AMIGOS /1. Por Mariano Casanova  

Llegó el momento de la despedida. Distritocatorce dejará de estar en activo con el fin de este año en el que celebramos nuestro 25 Aniversario. Y a partir de entonces sólo el recuerdo o el olvido, como la vida misma, ya que así fue siempre nuestro grupo, una forma de vida, una disciplina que se vive intensamente las 24 horas, desde el primer día hasta el último. Así fue para todos los compañeros que pasaron por él, hasta que lo dejaron en algún momento; así ha sido en el caso de Quique, desde su entrada hace ya dieciséis años hasta ahora; y así en mi caso, desde el día que decidí formarlo en una noche de verano de 1982.   

A todos los que fuisteis compañeros de grupo muchísimas gracias, de parte de Quique y mía, por permitir que compartiéramos vuestro tiempo. Y, personalmente, millones de gracias Quique por haber permanecido junto a mí hasta el final que ahora llega, siempre fiel a este sueño que hemos conseguido hacer realidad. Ahí quedan las canciones, los discos, las imágenes, los recuerdos. Las alegrías y las tristezas quedaron impresas a fuego en nuestro trabajo, que a partir de ahora seguirá su camino libre a merced de su propio destino. Sea cual sea éste, gracias distritocatorce.  

Pero este final que anunciamos con el término del año no significa que abandonemos la música. Muy al contrario, distritocatorce termina para dar paso a nuevos trabajos personales en los que Quique y yo nos vamos a enrolar. Desde aquí mis mejores deseos para él y mi llamada de atención a los que tendréis la gran fortuna de compartir su sabiduría, su profesionalidad y sobre todo, y más importante, su gran talla como persona.   

Por otra parte yo ya he comenzado a componer canciones para mi primer trabajo en solitario, en el que colaborarán Quique y algunos de los actuales compañeros músicos en distritocatorce. Y espero que esté listo para mediados del año que viene.  

Tan solo resta decir que distritocatorce seguiremos actuando durante este año 2007. Y que quizá celebremos un concierto de despedida en Zaragoza a finales de éste, en el que nos gustaría estar acompañados sobre el escenario por todos los que, en uno u otro momento, formaron parte del grupo y por todos los artistas que colaboraron con nosotros a lo largo de estos 25 años, tanto en estudio como en directo. Este es nuestro deseo y a todos ellos invitamos desde aquí. Nos gustaría compartir sobre el escenario una fiesta donde prime la alegría por estos 25 años de música y por haber conseguido decir todo lo que teníamos que decir como grupo.  

Esto es todo amigos, esto era distritocatorce, y ahora nuestro deber y nuestra mejor muestra de respeto por esta bellísima historia que hemos tenido la oportunidad de vivir es decir adiós, con todo el cariño del mundo. Muchísimas gracias a todos los que confiasteis en nosotros y nos animasteis y ayudasteis a seguir adelante.  

Mariano Casanova     


ADIÓS AMIGOS / 2. Por Enrique Mavilla 

Recuerdo perfectamente el día en que hace dieciséis años entré a formar parte de Distrito Catorce. Muchos años antes ya eran el grupo de rock de mi barrio, “La Jota”, y por ese motivo, desde mucho antes de pertenecer al grupo, ya lo sentía como algo mío. Fui seguidor de Distrito Catorce antes de saber tocar una sola nota y para mí siempre fueron una inspiración. Aprendí viendo tocar a Mariano, Tito, Iñaki  y Alberto, en el Plató, en la plaza San Agustín, en la muestra de Pop & Rock… y en otras muchas noches mágicas en que la música lo inundaba todo. En esos momentos no imaginaba que el destino me daría la oportunidad de disfrutar con ellos - y con todos los demás músicos y amigos que han formado parte del grupo - de este viaje maravilloso que ha sido siempre Distrito Catorce.  

Después de todos estos años en que nuestras vidas han formado parte, o mejor dicho se han convertido en esta gran aventura, llegó el momento de decir hasta luego y que el río que siempre suena siga buscando su cauce. Llegó el momento de decir adiós y tanto a Mariano como a mí nos gustaría que esta fuera una despedida alegre e intensa, como lo han sido todos y cada uno de estos veinticinco años. Hemos tenido la suerte de ser parte de este proyecto que creo no pudimos elegir, la vida se encargó de ello, de reunirnos a todos los que hemos formado parte de él, músicos y no músicos. Si solamente uno hubiera faltado todo habría sido diferente.  Y ahora ha llegado la hora de la despedida y queremos que sea desde el escenario, haciendo lo mismo que hemos hecho todos estos años.  

Todo mi empuje y mi fuerza para ti, Mariano. Gracias compañero por todos estos años de viaje, amistad y sabiduría, gracias por tan hermosas canciones que seguro nunca dejaran de aflorar. Muchas gracias a todos los que habéis sido Distrito Catorce por haber dado tanto y muchas gracias también a todas las personas que nos han sentido como parte de su vida. Toda nuestra gratitud para vosotros. Hasta la vista. 

Enrique Mavilla    

*La foto es de Susana Madueño.

LA DANZA DEL VIENTRE, POR RAFAEL LÓPEZ

LA DANZA DEL VIENTRE, POR RAFAEL LÓPEZ

Conocí a Rafael López gracias a Javier Torres. He seguido, desde hace tres años, sus exposiciones, su modélica línea de trabajo de inspiración clásica. Es un admirador absoluto de Amsel Adams, el gran maestro del paisaje, el meticuloso artesano de las grandes panorámicas de montaña. Rafael, que reside en Casetas y trabaja en el modesto laboratorio de la Sociedad Fotográfica de Zaragoza, es un fotógrafo que se mueve en distintos planos: capta flores bellísimas, atrapa orillas, capta atmósferas neblinosas. Tiene algo también de fotógrafo japonés. Ha viajado mucho, y eso le ha permitido realizar instantáneas de viaje e incluso reportaje. Es un magnífico artista del desnudo, y siente una predilección especial por las mujeres, por ese cuerpo que de súbito se convierte en armonía de extremidades, en belleza en movimiento. Ahora, en la sala Pro-40, en el interior de la tienda de Fotoprix de la calle Pedro María Ric expone una selección de treinta fotos sobre la danza del vientre. Rafael toma clases de danza del vientre, y quizá eso le haya permitido realizar este trabajo, transido de detalles, de magia, de clasicismo. Ha utilizado papel de acuarela, ha usado una esponja para darle una determinada pátina, y logra un conjunto de obras equilibradas y sugerentes.  José Antonio Melendo ha tomado esta foto de la muestra. José Antonio es el animador de todas las fiestas. El ojo de ternura que está en todas partes.  

 

PATTI SMITH E RIMBAUD, EN GALEGO

PATTI SMITH E RIMBAUD, EN GALEGO

[O escritor galego Xoán Abeleira envíame esta traducción ao galego dun poema de Patti Smith, que sempre me gustou. Esta versión publicouse na súa sección de "La Opinión" de A Coruña. Aínda que non fun capaz de apresentar o meu último libro "Golpes de mar" na cidade na que parte, sígolle tendo un grande amor a Galicia, a esa cidade e a lingua. Foi unha mágoa porque xa nunca máis vou ser capaz de escribir nada tan galego, nada tan coruñés. E por eso aínda me gosta mías publicar textos en galego neste blog. Xan Abeleira  foi músico denantes que poeta. Alégrame moito que a cidade da miña adolescencia o acolla tan ben como me acolleu e me acolle a min Zaragoza.]

 RIMBAUD E(N) PATTI SMITH I. soño con rimbaud 

son unha viúva. se cadra en charleville ou nalgures. avanzando detrás do arado. no agro. o mozo arthur axexa a granxa (de roche?) agochado trala bomba de auga o pozo artesiano. dende alí arrebólame un vidro verde alias anaco de cristal e dáme nun ollo.

agora estou no andar de enriba. na miña habitación vendando a ferida. entra il. apóiase na cama con dosel. as meixelas arroibadas. o ar desdeñoso. as maos grandes. a min paréceme endiañadamente atractivo. qué che pasou pregunta disimulando (de máis). eu quito a venda. amósolle o ollo un mestrugallo sanguinolento. un pesadelo de Poe. il arfa.

eu espétolle sen máis. alguén mo fixo non si? fuches ti. il cae prostrado. salouca. aférrase ós meus xeonllos. eu agárrolle o pelo. case a queimarme os dedos. lume espeso de raposo. cabelo dondo marelo. aínda que con ise inconfundible ton rubio. rubedo. fulgor rubio. o cabelo do Un.

ouh deus cómo desexo a iste porco fillo de puta. empeza a lamberme a mao. eu moi seria como se nada. bule axiña condenado a túa nai está a agardarte. il érguese. marcha. mais non sen botarme unha ollada das súas ises ollos fríos azuis que me esnaquizan. dubida. xa é meu. rodamos pola cama. prémolle a gorxa lene coa punta dun coitelo. solto a arma. apertámonos. devórolle a cabeleira. piollos tan grosos coma o polgar dun neno. piollos piollos caviar do cranio.

ouh arthur arthur. estamos en abisinia en aden. facendo o amor fumando arreo. bicámonos. pero o noso é moito máis. azur. azul relanzo. lago con manchas de aceite. as sensacións engánchanse anímanse. sima de cristal. doas de cores estoupando. costura dunha tenda bérber a racharse. fendas e claros abertos coma unha cova abertos a feito. rendición total.

 II. rimbaud morto 

ten trinta e sete. cortáronlle unha perna. a sífilis revé. un virus cor crema. un mísil misterioso a se elevar polo cu dun m−5. a vítima padece alma−o−causto. a súa cara de parvo e a súa marabillosa lingua inútil, inchada.

rimbaud. xa non é o novo e afoutado xinete do altiplano abisinio. o seu ardor petrificouse pra sempre.

a súa lene perna de madeira repousa apoiada na parede coma un soldado ocioso agardando ordes. o dono xa tolleito tan só pode estar deitado deitado. zugando té de papoula cunha palliña − un sifón de opio. unha vez cheo de abraio ergueuse a perseguir con vehemencia unha aparición − unha faciana. se cadra harrar un mar rixado ou o querido djami abandonado na ardida arena de aden. rimbaud ergueuse e caeu de bruzos facendo un bruído seco. o seu longo corpo espido estomballado sobre a alfombra. condenado a xacer alí a mercé de dúas mulleres que apestan a piedade. rimbaud. il que tanto adoraba o autocontrol agora nifra e esfurrícase coma un meniño con cólicos.

quer o elixido quer o desafiuzado a envorcallarse entre excrecións de arroz. quer a lingua muscular quer o mudo que xamais volverá embebedarse. agás na hora do té cando sorbe o líquido. alasando engana o fluxo sanguíneo. perde a consciencia. vese iluminando axeonllándose rubindo montañas correndo a escape. quer voyager quer voyeur que nota todo. un remeiro moi decidido superreal. a súa perna artificial álzase e preme o espazo. unha perna nun baleiro. 

está a acenar rimbaud?

non. está a fitar

na parede un buraco. a impresión dixital do polgar de duchamp. unha fracción de luz do grosor dun alfinete. un iris a se abrir. devagar vémo−lo conxunto. todo se abre se desprega coma un brueghel. é un día de festa...

é un banquete nupcial...

están a asar porcos e mazás co mandil posto. o arrecendo ascende. é un domingo é un manet é o almorzo na herba. é a hora de seurat é a hora da luz é a hora ideal pra face−las beiras montar en barca ir bailar.

e a perna de rimbaud cativada sae bailando be−bop pola porta intérnase no bosque por entre as árbores – raga rag envorcando as cestas da comida zoando por diante da cancela do cemiterio da igrexa levando o ritmo fai unha xenuflexión despois calcula o chimpo salta por riba da escena por riba do arco da vella sae do lenzo e entra no espazo puro espazo − tan remoto e descorado coma a querida face de arthur. unha face xa incorpórea chea de graza. os ollos afundidos − esas xoias de cobalto pechadas xa pra sempre.

a man fechada o pulso relaxado

a pipa xirada cara a dentro...

fóra no xardín amoréanse os nenos.

e non por capricho. iles son tan inmaculados,

tan crueis coma il.

cántanlle:

as pernas non pode mover

os dentes non pode amosar

a verga non pode meter

non pode o bebé gabear

rimbaud rimbaud rimbaud de cara ó paredón

carambo frío retorto morto e requetemorto 

bágoas de socate!

  NOTA: Rimbaud foi o primeiro −e se cadra o máis duradeiro− amor de Patti Smith. Con il comparárona dende o principio, e a il dedicoulle varios poemas. Istes dous pertencen á súa etapa inicial de Vidente do Rock, igual que o debuxo que os acompaña. As versións ó galego son miñas.       

LOLA DURÁN: DIÁLOGO Y VIAJE ALREDEDOR DEL ARTE*

LOLA DURÁN: DIÁLOGO Y VIAJE ALREDEDOR DEL ARTE*

Sin armar bulla y con una obstinación tan apasionada como discreta, Dolores Durán (Zaragoza, 1965) saca adelante proyectos y exposiciones alrededor del mundo. Artistas como Pablo Picasso, Joaquín Torres García, Pablo Gargallo o Pablo Serrano le han permitido saber que Brasil es un país extraordinario, que hay luces ideales y tamizadas en Viena, que Montevideo es una ciudad preciosa. Con un equipo más bien reducido, Paloma Orúe y Miriam Monterde, aquí, y Valeria Serrano en Madrid, prepara proyectos muy distintos, acaso complementarios, acaso antagónicos, como el “Catálogo razonado de Pablo Serrano”, muestra itinerantes sobre el grupo “El Paso” o cuatro escultores aragoneses (“El volumen apropiado: Gargallo, Ramón Acín, Honorio García Condoy y Pablo Serrano”), que se inauguró ayer en el palacio de Villahrmosa de Ibercaja, en Huesca, y el pasajo día 5 de  julio inauguró una gran exposición de Pablo Gargallo en el Kursaal, en la sala Kubo, de San Sebastián con piezas que le cedió Pierrette Gargallo, la hija del escultor de Maella, y coleccionistas y museos de medio mundo, incluido el zaragozano Félix Palacios. Su despacho de Sagasta es un lugar maravilloso: está poblado de libros, de catálogos de arte, y posee la atmósfera y el olor de alguien que rara vez desordena el paraíso. 

¿Qué se le había perdido a una licenciada en Historia Medieval en el arte contemporáneo?
Siempre me había gustado el arte. Frecuentaba las exposiciones, y uno de los momentos claves fue, creo que estudiaba COU, cuando vi una exposición del escultor Henry Moore en el palacio de Cristal de Madrid. Me impresionó aquella rotundidad y aquella delicadeza a la vez. Entrabas en la exposición y entrabas en otro mundo, de otras proporciones, de sugerencia. Me pareció conmovedor aquel artista. 
O sea que se lo debe casi a todo a un escultor.
A más de uno. Recuerdo muy bien la antológica de Pablo Serrano en la Lonja y disfruté muchísimo. Me gustaron muchísimo sus piezas de las unidades-yunta. Ahí se percibe la intención humanista y el espíritu, las ansias de comunicación, del escultor. Y también frecuentaba el Museo de Pablo Gargallo: me cautivaba que fuese capaz de hacer con simples chapas máscaras y rostros tan hermosos. 

De acuerdo, de acuerdo. ¿Cómo dio el paso?
Recibí una beca de creatividad y gestión cultural para estudiar en Alemania y allí permanecí dos semestres. Eso ya fue definitivo. Veía los museos que podía, desde luego, pero no fue la época que vi más arte. Tenía que estudiar muchísimo para estar a la altura de mis compañeros. Yo apenas sabía alemán. 

Y de Alemania a Córdoba, ¿no?
Sí, de repente unos amigos me recomendaron para que asumiese la programación de una galería en Córdoba, que iba a tener mucho trabajo en el contexto de la Expo de Sevilla. Programé diez exposiciones, pasó la Expo y nos quedamos sin nada. Sólo llegué a realizar dos muestras: una de artesanía y otra de arte. Entre los proyectos que no llegaron a hacerse entonces estaba una exposición del fotógrafo Lucien Clergue, que se titulaba “Picasso: la mirada y el toro”.  

¿Cuánto tiempo estuvo en Córdoba?
Casi un año. Y fue una época estupenda. Me fue muy bien. Córdoba es una ciudad recogida, con buen clima, cargada de historia, en la que da gusto pasear. El mes de mayo es inolvidable: disfrutas de sus patios, de sus cruces, de sus catas, de sus calles. Y además era una ciudad impregnada de música y de poesía, algo menos de arte contemporáneo. 

Y en 1994, montó su propia empresa: Producciones Capitel. ¿Por qué eligió ese nombre?
Fue un nombre como cualquier otro. Teníamos un capitel como anagrama y empezamos a rodar. Y las cosas no fueron mal: encontré en las instituciones personas muy receptivas, técnicos a los que les gustaban mis propuestas. Y también fueron receptivos los museos y los coleccionistas, y eso fue determinante. 

Una de sus primeras exposiciones fue una antológica de Luis Gordillo y además...
...en el Palacio de Sástago. Me puso en contacto con él, un galerista sevillano, Rafael Ortiz, que había sido su galerista durante años. Yo creo que hicimos una exposición importante, entre otras cosas porque pudimos presentar obras de los años 60  que nos dejó el hijo del galerista Fernando Vijande. La muestra estuvo luego en el palacio Almudí de Murcia y en el palacio de los Condes de Gavia de Granada. Me incliné de inmediato por el arte contemporáneo; cuando hacía algo del siglo XIX, buscaba un comisario, un experto, y yo realizaba las labores de coordinación y producción.

Otro personaje clave  en su vida fue Gerardo Rueda.
Me recibió, sin conocerme de nada, y se entusiasmó con el proyecto. Colaboró conmigo estrechamente y se mostró humano, generoso, próximo. Conservo de él un recuerdo imborrable. Fue un proyecto para Ibercaja, pero luego hicimos otro estupendo catálogo con Siruela. Para mí los catálogos son muy importantes: son el instrumento que queda, el documento eterno, y deben ser rigurosos, cuidados. Y si además, al tratarse de artistas, pueden ser un objeto bello, equilibrados en continente y contenido, mejor que mejor. Gerardo Rueda es un artista que me gusta por su obra serena, armoniosa en sus materiales que suelen ser pobres, que adquiere la forma del collage... 

¿Y el granadino José Guerrero?
Quizá sea una de las historias más hermosas que me han sucedido nunca. Como su mujer era norteamericana, él se trasladó a Estados Unidos y allí hizo su obra. Conoció el expresionismo abstracto norteamericano, con todo su colorido. En España se hacía una obra de blancos, negros y grises, con gesto violento, y él cuando volvió a España introdujo un expresionismo más colorista y luminoso. Fui a su casa, él ya se había muerto, y me recibió  su mujer. Establecimos una gran relación y cuando ella venía a España me pedía que le cuidase a su gato Toyi. Así estuve durante tres meses en dos ocasiones y un mes en otra en su casa de Nueva York. 

¡Vaya chollo!
No se lo puede imaginar. José Guerrero y su mujer vivían en el centro de Manhattan, en una casa de cuatro plantas con jardín. Imagínese: allí había cuadros de todos el mundo, de  Franz Klain, de Robert Motherwell. José Guerrero utilizaba aquella casa como residencia y estudio. 

¿Y qué hacía usted?
Me saqué un bono especial que me permitía ir al Museo Metropolitano de Nueva York y al MOMA a cualquier hora. Me  interesaron muchas cosas, incluso las artes decorativas o el arte egipcio. No iba sólo a esos dos espacios, sino a los museos del barrio o al museo de Brooklyn. Luego, la viuda de Guerrero  alquilaba de vez en cuando la casa a un director de orquesta y a un coleccionista de arte.  

Pablo Serrano tampoco tardó en entrar en su vida.
Entré en contacto con su obra a través del pintor y gestor cultural de Ibercaja José Luis Lasala. Él me puso en contacto con su nuera Susana Spadoni y con su nieta Valeria Serrano, y empezamos a colaborar muy pronto. Uno de los proyectos más bonitos que hice fue una exposición, con pocas piezas pero muy bien seleccionadas, que se presentó en el Museo Torres García de Montevideo. La muestra empezaba en sus toros y concluía en su guitarras. Serrano no había vuelto a Uruguay desde 1955 y era en esa fecha cuando se databan las primeras obras de la muestra. Aquella exposición suponía el retorno de Pablo Serrano al lugar donde se había formado. 

Años después, preparó otra itinerante por distintos países latinoamericanos.
Fue con el Ministro de Asuntos Exteriores, y estuvo en Buenos Aires, Bolivia, Rosario de Santa Fe, Brasil. A mí me emociona de Pablo Serrano su preocupación humanista: refleja las preocupaciones del hombre, su afán de comunicación. No lo veo ni como un místico ni como un filósofo: es un hombre preocupado por los hombres. Serrano, uno de  los fundadores del grupo “El Paso” con los aragoneses Manuel Viola y Antonio Saura,  también participa en una colectiva itinerante sobre el colectivo que hemos preparado para Ibercaja. 

¿Cómo va ese ambicioso proyecto del “Catálogo razonado de Pablo Serrano”?
Es un trabajo que firmamos hace un año, en julio de 2006, y que asumen la Fundación Azcona y el Gobierno de Aragón. Estamos trabajando mucho, tanto en Madrid como aquí. Ya existen dos proyectos de referencia como son el catálogo de Manolo Millares y Martín Chirino. El “Catálogo razonado” es un documento básico de consulta para investigadores, galeristas... Recoge todas las obras con todos sus datos: títulos, material, dimensiones, exposiciones, comentarios en torno a ella del artista o de otros autores. Estamos recogiendo información en el extranjero y en España, y en este momento tenemos fichadas ya más de 600 esculturas, pero sospechamos que habrá más de mil. Es un instrumento erudito pero necesario. 

Y el jueves cinco de julio, inauguró una exposición de Pablo Gargallo en el Kursaal.
Es  una muestra que consta de 87 obras, entre esculturas, dibujos, carteles preparatorios y joyas. Ha sido posible gracias a la gentileza de Pierrette Gargallo, la hija del artista, que nos ha cedido más  de 40 obras, y de museos y coleccionistas como el los muesos de Alava, Bilbao, Sitges o de Cataluña, o el zaragozano Félix Palacios, que ha cedido su escultura “El eco”. Tenemos algunas piezas que no se habían visto desde 1930, como una bailarina de 1929. Y tenemos una “Greta Garbo” de una colección suiza. Además, este año se cumple el 55 aniversario del Festival de Cine de San Sebastián y coincide con la muestra. Hemos intentado que el artista esté muy bien representado. Gargallo es el poeta del movimiento, de la ligereza,  de la magia del vacío. Aplicó su conocimiento de la orfebrería en sus espléndidas máscaras con materiales muy pobres. 

Gargallo también figura en la colectiva “El volumen apropiado”.
Con Ramón Acín, Honorio García Condoy y Pablo Serrano. Son cuatro de los grandes escultores que explican el camino hacia las vanguardias. Y en algún caso son algo más que escultores, como sucede con Ramón Acín. El proyecto ha estado en Logroño, Sevilla, y se presentó ayer en Huesca, en el  palacio de Villahermosa, que dirige Julia Lera. 

Teniendo en cuenta los desvelos que genera una exposición, ¿disfruta usted  del arte?
Por supuesto.  Disfruto. Trabajo mucho. Nuestra labor exige mucho esfuerzo, poner en contacto a mucha gente, lograr permisos. Estás en vilo a ver si llegan o no las piezas, o una carta, o si se apaña un seguro, pero al final compruebas que ha merecido la pena. Y ahora, felizmente, el despacho avanza en varias direcciones: exposiciones y proyectos concretos, me gustó mucho una exposición de Arte bruto en el Círculo de Bellas Artes; catalogaciones de colecciones privadas, colaboraciones específicas con empresas, como  es el caso de Enate, o el “Catálogo razonado de Pablo Serrano”. Y tenemos más ideas... 

¿Por ejemplo?
Preparamos dos exposiciones sobre Joaquín Torres García: uno sobre sus juguetes y otro sobre sus teorías. Él es un personaje decisivo en el arte latinoamericano: estuvo en España, en París, en Nueva York, y regresó a su país con todo ese bagaje para convertirse en una referencia absoluta que deslumbró a los  pintores académicos del mundo. 

Torres García es como un talismán para usted. Como lo es Picasso. ¿Prepara algo para la Expo-2008?

La verdad es que no. Y tampoco siento la necesidad. Creo que Antonio Latorre lo está haciendo muy bien: es un hombre sensible y amable y con información, y le deseo sinceramente lo mejor. Deseo que todo vaya muy bien, que queden bien las 20 instalaciones, porque eso sí va a ser importante para la ciudad. Lo único que siento es que tanto el Museo Pablo Serrano como el Museo Pablo Gargallo estén cerrados para entonces. Eso sí que es difícil de entender y de asumir.

*Lola Durán acaba de inaugurar dos exposiciones: una, en la sala Kubo del Kursaal de San Sebastián, sobre Pablo Gargallo y la itinerante "El volumen apropiado", en la que participan cuatro escultores: Pablo Gargallo, Ramón Acín, Honorio García Condoy, Pablo Serrano y Ramón Acín. Se exhibe en el palacio de Villahermosa que dirige Julia Lera. (Enla foto, una de las obras de Gargallo en el Kursaal).