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Antón Castro

LA GRAN NOCHE DE DAVID ANGULO

LA GRAN NOCHE DE DAVID ANGULO

David Angulo es un músico muy completo: como instrumentista, como compositor, como vocalista de temas propios y ajenos, como adaptador y creador de temas paródicos y jugosos, como hace todos los viernes en 'Hoy por hoy' o en 'Oregón Televisión'. Y la pasada noche en el teatro Principal, acompañado del guitarrista Torsten Weber y del percusionista Borja Barrueta, magníficos de principio a final, y de muchos amigos, ofreció un concierto muy especial. Temas propios, de su álbum ‘Habitación 404’, de su nuevo disco, en gestación, y muchas versiones (de Prince, de Steve Wonder, de Javier Ruibal, de Rubén Blades, de Leonard Cohen / Jeff Buckley) fueron la materia central de una exhibición de voces, de ritmos, de emoción.

David se había planteado vivir y contagiar una noche especial, pautada por lo que él denominaba “momentazos”, y tuvo dúos con Mariano Bartolomé a la armónica, con las voces de Sara Comín, María José Hernández, con la guitarra de Alejandro Montserrat, con la gaita de Pepín Banzo, con el banjo de Robbie K. Jones al banjo, Robbie K. Jones de los Track Do,  Robbie K. Jones de los Track Dogs, con su compañera Marisol Aznar (a la que llamó su musa, “la mujer de mi vida”) e incluso con su hija Inés, a la que le dedicó un tema nuevo, ‘Menos es más’, se lo dedicó a ella y a la pequeña Laura. Inés cantó ‘Como el viento’, de De Pedro. También tuvo el gesto de invitar a sus compañeras del grupo teatral Hécate, que subieron para cantar y recitar un poema de Rafael Alberti. Y recordó sus años con el grupo Al son del Sur.

El concierto tuvo de todo: buena música instrumental de tres profesionales compenetrados, ritmo, humor y sobre todo hubo ternura, sentimiento, cercanía, cariño. David, esencialmente un hombre afectuoso, quiso que fuese también un concierto inolvidable y familiar. Los dúos con Sara Comín y María José Hernández fueron espléndidos, tuvieron ‘química’ (así se llama uno de los temas del álbum 'Habitación 404'. Sara Comín dijo que se sentía muy feliz porque subía a cantar con un músico al que admiraba mucho, entonaron ‘Bajo el mismo sol’, y María José Hernández compartió con Angulo el tema ‘Trece rosas’ y dijo que era su favorita y una de las canciones más bellas que se le pueden dedicar a una mujer.

David tras varios bises cerró la noche, alrededor de dos horas, con el ‘Hallellujah’ de Cohen y siguió con fidelidad la versión de Jeff Buckley. Le dedicó el tema a su madre y recordó que le gusta mucho. Fue un epílogo impresionante de un virtuoso de la voz, muy versátil, capaz de llegar a todo y de recordar a quienes le ayudan a diario, ya sea en Oregón Televisión, en sus vídeos (le agradeció a Alfonso Palomares los vídeos de su canción ‘Silencio’), ya se Luis Rabanaque, que le ha hecho las fotos, Bucho Cariñena, responsable de las luces, o a las gentes del Principal, que le han dado toda clase de facilidades. El concierto dio la medida de lo que pueda dar de sí David Angulo y quedará grabado en la cabeza y en el corazón de las más de 300 personas que acudieron a su cita.

 

*Foto de Beatriz Pitarch.

ELOY FERNÁNDEZ ESCRIBE DE 'LA ZARAGOZA INADVERTIDA'

 

http://www.andalan.es/?p=12388

 

Eloy Fernández Clemente, en sus colaboraciones en andalan.es, habla de 'Los Sitios de la Zaragoza inadvertida', un proyecto que concibió el fotógrafo Andrés Ferrer y que lleva textos míos. 121 fotos y 81 textos. Escribe Eloy:

 

ZARAGOZA INADVERTIDA

 

Por Eloy Fernández Clemente

zaragoza_inadvertida

El periodista Antón Castro y el fotógrafo Andrés Ferrer han publicado un bellísimo, importante libro,  “Los Sitios de la Zaragoza inadvertida”, que diseña y edita el segundo de ellos. Versan, el doble juego de fotografías de gran perfección y sugestivos encuadres y los comentarios sutiles, a veces emocionados, sobre una ciudad que “tiene muchos rostros e historias secretas”.

Porque, se nos dice, Zaragoza es una ciudad con vistas, aunque el fotógrafo es aficionado a los escombros, los detalles escondidos, rincones y edificios preferidos, puentes y callejones, rastros, plazas por las que iba Rosendo Tello, las de Santa Cruz o San Cayetano, viejos y nuevos hoteles, alturas y escondrijos, pasajes y urbanizaciones desalmadas, barrios rurales, estatuas de césares y reyes, parques como el de José Antonio Labordeta con su paseo “neblinoso, incierto”.

Viejos bares que eran “santuario de confidencias y de provisiones”; una Casa Grande que diseñó Fernando García Mercadal; un cementerio de Torrero que “no es La Recoleta, pero tiene sus muertos”. La vieja Escuela de Artes y la luminosa Expo. Calles emblemáticas, como Espoz y Mina, por sus bares, comercios, museos como el Camón o el Gargallo; nuevos rascacielos como el de Aragonia y descampados o edificios inacabados –“emblema del abandono, la fantasmagoría viva de un fracaso”, de los que es capaz de remontarse hasta un cuadro de Edward Hopper o una novela de Salinger; y pasajes abandonados que le hacen evocar a Cortázar y a Conget.

Iglesias y torres como san Fernando o La Magdalena (del Pilar apenas una vista de los picos de sus torres o de un rincón de su plaza), o la singular atmósfera de la plaza de san Bruno; teatros como el romano o el Principal; lugares mágicos o históricos, rincones inesperados, o la casa del Heraldo donde viviera Buñuel. O fábricas legendarias, como la de La Zaragozana, el mito de los Escoriaza, la droga Alfonso y la Adriática, La Equitativa, Caixaforum, El Pequeño Catalán o un anuncio de Coca-Cola; viejos cines y teatros como el Elíseos y el Fleta, ambos denunciando olvidos culpables, y El Plata, mito y leyenda. También hermosas historias de amor, poemas, monólogos de estudiantes imaginarios.

Son evocados muchos amigos, en el entorno de Víctor Bailo, de casa Emilio o del mismo Antón, que tanto los quiere: pintores y escritores, bibliófilos. Hay personajes imaginarios que hablan de sus vidas como maletillas, leones que hablan…

Como escribe Agustín Sánchez Vidal en el prólogo, “esta alfombra mágica es de doble trenzado. Las imágenes de Andrés Ferrer conducen hasta parajes a veces familiares, otras desatendidos e insólitos. Y los textos de Antón Castro, tras referencias perfectamente reconocibles, tampoco tardan en internarse en los territorios más neblinosos de la memoria y la leyenda”.

En el Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón donde se presentó, puede verse hasta el próximo 12 de junio una exposición de 25 de esas fotografías acompañadas de textos literarios.

ÁNGEL GUINDA, EN EL CENTRO CÍVICO RÍO EBRO DEL ACTUR

ÁNGEL GUINDA, EN EL CENTRO CÍVICO RÍO EBRO DEL ACTUR

ANTOLOGÍA ESENCIAL DE ÁNGEL GUINDA


[Una pequeña antología de los mejores, o de los más conocidos, poemas de Ángel Guinda, Premio de las Letras Aragonesas 2010. Esta tarde, a las 19.00, en el Centro Cívico Rio Ebro de Actur, dentro del ciclo ’Poetas con calle’, conversaré con él y leeremos algunos textos. la foto es de Enrique Cidoncha, colaborador habitual de 'Heraldo'.]

 

 

SER JOVEN

Ser joven
era abrazar la noche en llamas
hasta el amanecer,
tomar las curvas rectas
como quien tiene prisa por llegar a sí mismo.
Ser joven
era atropellar la vida,
un ejercicio de funambulismo.
Estrellarse contra el azul del cielo,
contra el aire, contra la realidad.
A veces, ser joven
era un deseo temerario de envejecer,
como quien echa un pulso al tiempo
y sólo arriesga el instante de una detonación.
Ser joven fue,
y no volverá a serlo nunca más.

(de Conocimiento del medio)

LO MEJOR DE LA VIDA

No fue olvidar que estábamos viviéndola
lo mejor de la vida.
Lo mejor de la vida vino después,
cuando supimos
que no habría otra oportunidad para vivirla;
y cada trago que de ella bebimos
lo apuramos al máximo, buscando
más allá de los posos nuestro fondo.

EN RESPUESTA A UNA JOVEN

Con el paso de los años la paleta de Goya se vuelve más oscura.

Con el paso de los años uno comienza a arrojar lastre: pierde altura,
oído, pelo, memoria, ímpetu y hasta las ganas de salir de viaje.

Con el paso de los años te haces menos suspicaz a todos y a casi todo,
nada te escandaliza, no esperas ningún milagro y sospechas que tú también morirás.

Con el paso de los años tienes cada vez menos sueño, más manías,
más decepciones y miedos.

Con el paso de los años todo se deteriora: el mundo se viene abajo.

Mas no te preocupes, esto sólo sucede con el paso de los años.


(de La llegada del mal tiempo)

AUTOBIOGRAFÍA

Si mi vida no es esto
¿Qué será la vida?
Martín Adán

Me preguntas por mi vida a bocajarro.
¿Qué puedo responder? ¿Con qué y de qué modo?
Lo que sé de mi vida lo borra cuanto no sé de ella:
las palabras no alcanzan, los recuerdos confunden.
Mi vida es lo que he hecho,
he deshecho, he dejado de hacer.
Para saber de mi vida piensa en la muerte;
piensa en ti que estás viva y has de sobrevivirme.
No sé si tendré tiempo
para vivir lo no vivido, para matar lo que viví,
para vivir la muerte antes de que me muera.
Mi vida recibe instrucciones de otras vidas
anteriores a mí, a las que sirvo
como fiel sucesor, y en mí reviven
–no tengo ojos sino para lo que no veo.
Mi vida es una noche que a la luz no se adapta,
un astro fugitivo extraviado en la tierra;
es también la palabra que aún no me encontró,
el mensaje misterioso que no descifraré.
Aunque mi verdadera vida tal vez se inventará.


(de La llegada del mal tiempo)

*

De niño yo veía en Zaragoza rinocerontes con cabeza de hombre, hombres con cabeza de pistola, hombres con cabeza de falo, hombres con cabeza de copón, hombres con cabeza de mardano, con cabeza de buey, de jíbaro; hombres cabezones, cabezudos, hombres con la cabeza en los pies. Ovejas con cabeza de mujer, mujeres con cabeza de cuna, mujeres con cabeza de cierva, mujeres con cabeza de fogón, mujeres con cabeza de basílica, con cabeza de virgen, de holocausto; mujeres con cabeza de piedad, mujeres con la cabeza entre las manos. Manadas de mujeres y de hombres con cabeza sin ojos, boca, orejas, nariz. Hombres y mujeres sin cabeza. Y cabezas rodando por las calles.

(de Espectral)

***

ESCRIBIR

Si me quitan la palabra escribiré con el silencio.
Si me quitan la luz escribiré en tinieblas.
Si pierdo la memoria me inventaré otro olvido.
Si detienen el sol, las nubes, los planetas,
me pondré a girar.
Si acallan la música cantaré sin voz.
Si queman el papel, si se secan las tintas,
si estallan las pantallas de los ordenadores,
si derriban las tapias, escribiré en mi aliento.
Si apagan el fuego que me ilumina
escribiré en el humo.
Y cuando el humo no exista
escribiré en las miradas que nazcan sin mis ojos.
Si me quitan la vida escribiré con la muerte.

***

NUEVO ORDEN

Urge cambiar el desorden del mundo.
Se declara el estado de crisis permanente.
Desde ahora los niños nacerán con vivienda.
Toda la población es emigrante.
La sociedad prioriza al individuo.
Se legalizan las drogas naturales.
Se subvenciona la solidaridad.
Se concede a los jóvenes pensión devolutiva.
Los ancianos serán privilegiados.
La vida se proclama asignatura.
La muerte recupera valor espiritual.
Se restringe el presupuesto de defensa.
Fronteras franqueables hasta su desaparición.
Si la fidelidad daña la salud mental,
se desbloquea la fórmula pareja.
El ejercicio del Poder se renueva anualmente.
Se habilitan las islas eclesiásticas.
Se suprime el consumo más superfluo.
Se debe trabajar para vivir.
Nadie viva para trabajar.
Se permite soñar con otra realidad.
Etcétera, etcétera, etcétera.


(de Poemas para los demás)

***


UN HOMBRE FELIZ

Fue feliz compartiendo
los cantos y las risas,
la pobreza, el dolor.
Retozando en la escarcha,
comiendo y bien bebiendo.
Alegre a pleno sol,
solo en el descampado
o entre la muchedumbre.
Fue feliz de estar vivo
y afrontar las desgracias
ajenas como propias,
sereno o agitado;
liviano haciendo el muerto
sobre la piel del mar.
Fue feliz desterrado
de la realidad.
Feliz bajo la noche
coronada de lámparas,
en batallas de amor
que hacen temblar las sábanas.
Fue feliz derribando
murallones de lágrimas,
hablando con los astros,
escuchando a la muerte.
No descarta
ser feliz bajo tierra
mientras sigue la vida.

(de Catedral de la Noche)

JESÚS JIMÉNEZ: CUATRO POEMAS

JESÚS JIMÉNEZ: CUATRO POEMAS

CUATRO POEMAS DE “CONTRA LAS COSAS REDONDAS”

(ED. LA BELLA VARSOVIA, 2016)

 

JESÚS JIMÉNEZ DOMÍNGUEZ

 

 

 

 

LA LUZ

 

Ranas, quietos budas pequeños

sobre los troncos, sobre las rocas,

bajo las cenefas rojas y naranjas del atardecer,

¿cuál es el objeto de vuestras meditaciones?

¿Qué guarda vuestra pupila que a la deriva flota

en el ojo como una gota de aceite sobre la leche,

como una nube vacilante sobre la fe?

 

Acaso veis brincar en el aire demorado del instante

la raspa de un pez, sus galas de carne y lentejuelas

bajo el biombo del agua donde vivimos y morimos juntos,

donde las piedras del fondo —pequeñas y redondas—

son cuentas huidas de un rosario o blancas tacitas de té.

 

Cantáis y cantáis sin descanso, hasta que el sol

con el perfil gastado del emperador deja de rodar.

Y la Poesía, la alumna aventajada de la luz,

¿adónde se retira cuando cae la noche?

La buscamos a tientas en la oscuridad

frotando una palabra contra otra, torpemente,

como esas cerillas húmedas o descabezadas

que, en mitad de un largo velatorio,

tratamos en vano de encender.

 

PARQUE DE ATRACCIONES

 

Un día nos perdemos en el Laberinto de los Espejos

y, al recobrar la salida, se ha hecho tarde y estás solo.

¿Dónde quedaron aquellos que te acompañaban?

 

El fuego azul de la lluvia desmanteló la noria.

El sol se largó con los colores rojos del tiovivo.

La indolencia y los días, mano a mano, puño a puño,

hicieron otro tanto y se encargaron del resto.

 

Aquí el viento empuja el ojo caído de una muñeca

y lo invita a recorrer la cara oscura de la vida,

esa que nunca se ríe porque —de hacerlo—

te asustaría su feo agujero con solo dos dientes o tres.

 

Un vencido chicle de junio del noventa y siete,

antes emblema de una juventud dulce y perdurable,

ahora sujeta en la puerta del urinario este cartel:

Hallados manojo de llaves y zapato ortopédico

en la Casa Magnética. Preguntar en Mantenimiento.

 

En el viejo puesto de algodón de azúcar solo queda,

abierto como una flor carnívora, un paraguas negro.

Debajo está la mancha cenicienta del hombre

al que un gran anhelo —o la falta de él— consumió.

 

Los volcados contenedores de la basura

son vagones descarrilados del trenecito chu-chú.

En lo alto de un pino, en la cabeza decapitada

de Mickey Mouse, anidan los cuervos de Poe.

 

Cuarenta y tantos años, cincuenta: pasaron veloces.

Un día nos perdemos en el Laberinto de los Espejos

y, al recobrar la salida, estás ya en la Casa del Terror.

 

CUERPO

 

En esta bolsa de viaje, madre, guardaste

lo necesario: una mente, un estómago y un sexo.

Nervios y bronquios. Riñones: dos por si acaso.

Con unas pinzas de cocina, del más grande

al más pequeño, fuiste introduciendo los huesos.

Para que no se soltaran y golpearan en las vueltas

del camino los anudaste con tendones y venas,

los envolviste primorosamente de tejidos y músculos.

Terminada la tarea, dejaste un corazón

al cuidado de todo: esta es mi herencia, hijo,

no la derroches; aunque escasa, habrá de bastarte.

 

Madre, nunca pensé que fuera tan caro este viaje.

Todo en este mundo cuesta un ojo de la cara

y el otro no me alcanza para ver los precios.

Tratando de ganarle la mano al tiempo, pierdo la cabeza.

En cada caricia que extendí me voy dejando la piel.

Pago con los cinco sentidos por la cuarta hoja del trébol.

En busca de las peras del olmo caigo despechado,

me desgañito, me descorazono, me deslomo.

 

Madre, para desvivirme por esta vida y estos deseos

en cada aduana tengo que echar mano del cuerpo.

Cuando llegue —¿a dónde? ¿cuándo?— ignoro

qué quedará de cuanto me diste, en qué estado.

¿Sabrá el destino, apostado en un oscuro callejón

sin salida, que soy yo cuanto largo tiempo esperó?

¿Montará en cólera al comprobar, albarán en mano,

que nada llega completo, intacto ni nuevo?

¿Tendré que desembolsarle algo más, madre,

por cada desperfecto, por cada mengua, por cada desfalco?

 

El viento hace danzar el envoltorio viejo de un caramelo.

El halcón lleva consigo la urgencia del vuelo y nada más.

La pera que cae de la rama deja su sitio a la pera futura

sin mediar notario alguno, herencia ni aflicción.

Al menos he de guardar dentro de mí algo de todos ellos,

hallar un sentido que haga frente a cuanto voy dejando.

En esta lucha sin cuartel todo me sirve y poco me alcanza.

En este cuerpo a cuerpo nada tiene el alma que perder.

 

CONTRA LAS COSAS REDONDAS

 

Amamos las cosas redondas pensando

que han de ser eternas y amables y perfectas:

el pomelo bajo el rotundo sol de agosto,

la pulsera que orbita alrededor del pulso,

la moneda con dos caras y ninguna cruz,

el balón de playa en cuyo interior aún se respira

un paciente aire de mil novecientos ochenta y dos.

 

Hay días redondos en los que todo cuadra

y la vida parece marchar sobre ruedas:

alguien, lija en mano, se encargó

de sustraerle al mundo todas las esquinas,

todas las aristas, todos los bordes.

 

Pero basta que atravieses por un declive

o que todo se vuelva cuesta arriba de repente,

para comprobar que son las cosas redondas

las primeras en abandonar y en echar a correr:

el pomelo, la pulsera, la moneda y el balón.

 

Me niego en redondo a aceptar tales desplantes.

Ante las formas esféricas opongo las cosas informes.

Elijo las imperfectas, las imprecisas, las irregulares.

Aquellas llenas de taras, de abolladuras o de dobleces.

Hermosas y singulares, sin plegarse a ningún centro,

solo ellas permanecen y nos acompañan siempre.

 

*La fotografía es de Joaquín Puga. 'Contra las cosas redondas' ya tiene en la calle su segunda edición.

'CANO, DE PROFESIÓN INCIERTA', EL MARTES EN ARAGÓN TV

'CANO, DE PROFESIÓN INCIERTA', EL MARTES EN ARAGÓN TV

Aragón TV estrena este martes (23:20 horas) el documental ‘Cano, de profesión incierta’, dirigido por Emilio Casanova y coproducido por esta cadena dentro de su línea de apoyo al audiovisual aragonés. 

 

Este audiovisual aborda el mundo creativo del pintor y dibujante José Luis Cano. Repasa su trayectoria desde sus inicios como miembros del Colectivo de Artistas Plásticos y su evolución como ilustrador, viñetista y pintor.

 

El proyecto pretende mostrar el mundo artístico y conceptual de Cano, cómo se comprenden sus personajes y sus guiños. ‘Cano, de profesión incierta’ toma el nombre del blog que mantiene José Luis Cano e incluye conversaciones con personajes que ayudan a desnudar su universo creativo.

 

Cano es muy conocido por el gran público por su aparición diaria en diversos medios de prensa con sus viñetas de un humor que, como el director Emilio Casanova señala “podría definirse como “la risa en los huesos”, término que hurtamos a don José Bergamín”. También es conocido por su extensa labor como ilustrador de textos ajenos y propios. Pero Casanova ha querido profundizar en la faceta en la que Cano es “menos conocido o comprendido” pese a constituir “su verdadera pasión, la pintura pura y dura, que no ha dejado de hacer durante toda su vida”.

 

Cano, de profesión incierta, este martes a las 23:20 horas, en Aragón TV. [Cano: nota de la CARTV]

 

UNA NOTA SOBRE LA PELÍCULA

El humorista, ilustrador y pintor Cano,

objeto de un documental de Emilio Casanova

 

 

El director presentó en ProyectAragón su trabajo de 68 minutos del artista que «escribe con imágenes y pinta con palabras”

 

 

A Emilio Casanova (Zaragoza, 1955) le gustan los retos. Ha hecho vídeos sobre Goya, Ramón Gómez de la Serna o Antonio Saura, ha realizado una espléndida colección de ‘Estampas aragonesas’ de tres minutos para Aragón Televisión o el documental ‘El Pirineo revelado’ y, desde hace un tiempo, prepara un ambicioso proyecto sobre Pablo Gargallo. Este próximo jueves, dentro de la programación de ProyectAragón, a las 19.30 en la sala Luzán, estrena una película sobre el humorista, ilustrador y pintor José Luis Cano (Zaragoza, 1948): ‘Cano, de profesión incierta’.

El artista, que fue colaborador diario durante dos décadas en las páginas de HERALDO, suele decir que su carrera es toda una disfunción: se ha pasado más de media vida «escribiendo con imágenes y pintando con palabras». Así arranca su autobiografía: «Nací dibujando. A los diez años escribí mi primer cuento de Guillermo Brown. A partir de los doce, redacté e ilustré las reseñas de mis excursiones con los boy‐scouts. A los quince, ilustré una biografía apócrifa y clandestina del director del colegio. Dibujaba en el libro de literatura y escribía bocadillos en las reproducciones de la historia del arte. Desde entonces, he seguido en esa confusión, dibujando en mis libros y escribiendo en mis cuadros». El director, guionista y productor Emilio Casanova recuerda que Cano se ríe inteligentemente de todo, en particular de sí mismo, pero que jamás se ríe de lo que hace. Y que si «la pintura es cosa mental», como decía Leonardo Da Vinci, Cano aplica sexo y seso a la materia.

Explica Casanova: «Conozco la obra de José Luis Cano desde hace años. Cuando expuso ‘Blancanieves’ en la Casa de los Morlanes me quedé fascinado e intrigado. Me gustó mucho su propuesta y pensé ya entonces, en 2013, en hacer una película sobre él –dice-. Siempre recuerdo lo que un día me dijo un político: “Lo primero que hago al leer el periódico es ver el chiste de Cano para saber si lo entiendo o si se mete conmigo”. Cano es un intelectual, un humorista, un pensador y un teórico de la pintura que lleva, como decía José Bergamín, el humor en los huesos».

Emilio Casanova ha hecho un documental de casi 68 minutos, poblado de viñetas, dibujos, libros y cuadros (que ha tratado Fernando Lasheras), dividido en cuatro bloques. En el primero, presenta al artista vocacional desde la niñez. El segundo aborda al Cano viñetista, humorista y cartelista, que trabajó en ‘El día de Aragón’, en ‘El Periódico de Aragón’, luego en HERALDO y ahora en su blog. «Quizá sea su faceta más conocida. Se analiza su humor negro, la somardería, el surrealismo», dice Casanova, y acepta sus semejanzas con El Roto. La tercera parte se centra en su inmensa labor como ilustrador, ya sea en la serie xordiqueta y en sus biografías ilustradas de Servet, Goya, Buñuel, Odón de Buen, María Moliner, o en otros trabajos de colaboración con otros como Irene Vallejo, Grassa Toro, etc. Y el cuarto bloque, «el más largo de todos”, aborda «la parte menos conocida y menos entendida de su trayectoria, la que constituye su verdadera pasión: la pintura pura y dura. A mí me interesa muchísimo esta faceta. Por su pincelada, por su libertad, por lo que piensa, por sus teorías acerca de la muerte de la pintura, por su capacidad de transgresión», señala el cineasta.

Cano tiene voz, pero también algunos actores como María José Moreno y Pedro Rebollo asumen su discurso en off. En ‘Cano, de profesión incierta’ hay tres conversaciones: con el artista Isidro Ferrer, centrada en su faceta de ilustrador, con el pintor Enrique Larroy, «más extensa y verdaderamente enjundiosa, divertida y delirante», y otra con la librera y editora Julia Millán, especializada en literatura infantil y juvenil y prologuista del proyecto ‘Blancanieves’. La nieta del artista, Constanza Cano Hem, da vida al personaje de Blancanieves.

Entre las curiosidades, hay un escena festiva con amigos del pintor realizada en los montes de Cuarte donde José Luis Cano, durante muchos años, realizó diversas intervenciones artísticas. La banda sonora corre a cargo de Joaquín Pardinilla e incorpora a Richard Strauss y a Jordi Sabatés. La obra cuenta con el patrocinio del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Zaragoza.

 

*Escribí este texto con motivo de su presencia en ProyectAragón.

ÁNGEL BURBANO: UN DIÁLOGO

ÁNGEL BURBANO: UN DIÁLOGO

EL ARTE NUNCA PIDE PERMISO”

 

[El fotógrafo Ángel Burbano expone en Barcelona su serie ’Golem 21’, un trabajo en torno al desnudo y a los maniquíes. La foto, de Heraldo, pertenece a Raquel Labodía.]

-No sabemos demasiado de usted: le apasionan la música, el periodismo, hizo radio… 

-Antes de que existiese Periodismo en la Universidad de Zaragoza hice un grado de periodismo. Siempre me ha interesado la información cultural, y en particular la música. He trabajo cinco años en Radio Topo, cinco en Radio Las Fuentes y otros cinco en Radio Ebro, donde hablaba de cultura en general: de música, de libros. Soy bibliófilo también, buscador de rarezas y lector.

-¿Cuáles son sus debilidades o aficiones’

-Me interesa mucho el ensayo, la filosofía y soy un apasionado del mundo del Rey Arturo y sus caballeros. Y a la vez, ya me interesaba la fotografía e iba a los fosos.

-¿Los fosos?

-Sí a los fosos de los conciertos. He colaborado con un fotógrafo estupendo como Pedro Hernández, del colectivo Anguila, y en los últimos años he trabajado para ‘Aragón musical’. Me parece que la revista, dicho sea de paso, con la aportación de Gustaff Choos, ahora Jaime Oriz, antes yo y otros, posee un espectacular archivo fotográfico de la música aragonesa de más de 3.000 fotos.

-¿Cómo se fotografía un concierto?

-Como se puede, con atención, hay trabajos de los que te sientes especialmente contento: un concierto de Sailen, que tenía una iluminación muy cuidada, otro de Amaral, que contó con un diseño de luces, uno de Las Novias, con motivo de su disco ‘Ego’. Es una búsqueda constante del contraluz, de los mejores gestos del cantante, etc. La fotografía musical tiene su miga porque la luz no la controlas tú, nos adaptamos a la que hay. Y la fotografía es el arte de la luz. La fotografía es luz, no photoshop, porque siempre se ha retocado. Yo intento atrapar un instante especial de la luz.

-Creo que también ha sido fotógrafo de gimnasia.

-Sí. Es algo que me encanta. Me fascina las posibilidades del cuerpo: la belleza, las líneas, la elasticidad y el movimiento, el ritmo. He retratado a las hermanas Dasaeva, y a muchas otras gimnastas, claro, y he descubierto que son unas modelos excepcionales. Me interesa también la danza contemporánea y recuerdo con mucho cariño sesiones en el Principal, en el estudio de Emilia Bailo o una serie sobre Elena Artiach.

¿Por qué le interesa tanto el cuerpo femenino?

Porque me parece el más sugerente, repleto de curvas y accidentes, es un cuerpo que cambia mucho, antes y después del embarazo, por ejemplo. La sugerencia es lo que enrique la imaginación. El cuerpo del hombre es más musculoso, más fálico. El cuerpo de la mujer te da muchas posibilidades: la delgadez, la gordura, me gusta realzar las curvas. Pero lo cierto es que todo es fotografiable: el arte es subjetivo y la mirada debe serlo también. A mí me interesa mucho también la fotografía de moda: me interesa mucho la obra de Erwin Blumenfeld.

-¿Cuándo se planteó exponer?

-Hace algunos años. Confeccioné mis portfolios y los he ido llevando a las distintas ferias de Madrid: los presenté en Arco, en Estampa, pero todo fue en vano, hasta que con mi colección de desnudos me salió primera exposición, en Madrid, en 2013. Allí, dentro del desnudo, estudiaba el claroscuro. Y pude hacer un cuidado catálogo: el fotolibro es la ventana al mundo de un fotógrafo.

-¿Qué tiene de particular el desnudo?

-De entrada es comunicación. Había hecho antes una aproximación, que se llamaba ‘La serie roja’. Tiene que ver con la belleza, con el misterio, con la excitación de la libido, con la exaltación del cuerpo. El desnudo es maleable, posee tensión sexual, erotismo, sensualidad; para mí es un vehículo de expresión.

-Y ahora sigue ahí y ha logrado exponer su nueva serie ‘Golem 21’, observando el cuerpo femenino, pero ha incorporado maniquíes. ¿Por qué?

-En primer lugar porque tengo una familia de maniquíes, de varios colores, y una pareja de niños. Mezclarlos con el cuerpo crea una inquietud: en ese diálogo hay algo turbador y desafiante. De ahí también la alusión al Golem, ese personaje sombrío, siniestro, vinculado con Praga y con  Gustav Meyrink, con ETA Hoffmann y con el propio Borges. Hay una reflexión sobre lo natural y lo artificial, sobre el rostro y sus máscaras, sobre esa capacidad o condición que tiene los maniquíes de mirarte de manera imperturbable. El maniquí tiene una gran presencia en la historia del arte y de la moda. En Barcelona, pegué la foto de un desnudo sobre un maniquí y eso hizo que la gente se agolpase ante la galería.

¿Cabría decir que se está volviendo conceptual?

Cada vez lo soy un poco más, sí. El maniquí te permite crear un ser como tú mismo. Entonces en esta exposición de desnudos y de maniquíes, también se habla de la identidad.

-¿Por qué sigue trabajando con el blanco y negro?

Porque está más cerca de esta realidad que quiero expresar. Aquí el ser humano no se distingue del todo del maniquí. En la foto del sexo femenino, no se ve con claridad si la mano que avanza es de alguien o del maniquí. Es del maniquí.

-¿Cómo se controla el pudor o la provocación? Se lo digo precisamente por ese sexo femenino que hace pensar en ‘El origen del mundo’ de Gustave Courbet.

-El arte nunca pide permiso, el artista sí. Intento no plantearme límites; además, casi siempre están en nuestra cabeza, no asimilamos con naturalidad lo que nos pertenece y forma parte de nuestra vida cotidiana. A mí me gusta trabajar en equipo y en las sesiones a menudo aparecen cosas imprevistas. Las modelos te dan fotos siempre. Los fotógrafos aún somos mirones. Soy fetichista.

-¿Cómo se llega a exponer en Barcelona?

-Le contestaré sin romanticismo: pagando. Me cuesta 1.200 euros la sala y el porcentaje habitual si hubiera ventas. He hecho 100 catálogos y me cuestan 1.800 euros, y la tirada de una copia de la muestra, de 41 piezas, alrededor de 1000 euros. Luego expondré en Reus y allí me piden 1500 euros. Te lo planteas como una inversión.

BASILIO BALTASAR HABLA DEL II CONGRESO DE PERIODISMO CULTURAL

ENTREVISTA. Basilio Baltasar. Director del II Congreso de Periodismo Cultural de Santander y de la Fundación Santillana.




El periodista cultural es la mejor

compañía del artista”



Los periodistas culturales debemos

ser críticos y mensajeros fiables”







Antón CASTRO

Basilio Baltasar (Mallorca, 1955), director de la Fundación Santillana y de las Conversaciones de Formentor, es el responsable del II Congreso de Periodismo Cultural que se celebra en Santander los días 16 y 17 de junio, y que ha arrancado hoy.

A perspectiva de pájaro, ¿qué significó el I Congreso de Periodismo Cultural del pasado año 2015?

Definir las obligaciones y ambiciones del periodismo cultural, una mirada crítica compartida con colegas que nos encontramos por primera vez. Inventario de males y penas. Propósitos de enmienda.

Si tuviese que hacer un balance, ¿cuáles diría que fueron las conclusiones o algunas cuestiones palpitantes?

Nuestro deber es ofrecer al lector una visión dinámica, crítica y ecuánime de la creatividad cultural. No ser voceros de la propaganda y buscar, indagar: ser buenos mensajeros. Si la cultura es el mejor fermento de la cohesión social, los medios hacen una contribución ineludible.

¿Cómo se vive una cita así, cómo la vive usted?

La alegría de ver de nuevo a los viejos amigos, descubrir nuevos colegas y compartir su inteligencia.

¿Cuál ha sido el criterio para organizar el II Congreso de Periodismo Cultural, qué buscaba?

No repetir un ejercicio endogámico y redundante para lamentos ya conocidos. Hacer del congreso un foro abierto e invitar a los innovadores que nos contarán sus sorprendentes proyectos. Vamos a dibujar el mapa de la innovación cultural.

¿Qué quiere decir 'Nueva Ingeniería Cultural', título general del congreso?

Ya conocemos a las instituciones culturales y sus programas (conciertos, exposiciones, libros), pero no sabemos nada de lo que hace la creatividad en la periferia de lo ya establecido. Los innovadores inventan artefactos que no existían. Nuevos usos y funciones, nuevas maneras de pensar y crear.

También ha habido un cambio de metodología. ¿Podría concretarla un poco más?

Los periodistas somos esencialmente curiosos y activos mensajeros: en el congreso somos los anfitriones y los innovadores, los invitados y los que vamos a preguntar una y otra vez. La gestión cultural no puede afrontar la complejidad de nuestro siglo. Necesitamos una nueva ingeniería para encauzar la creatividad que renovará nuestra cultura.

¿Cómo se ha organizado la convivencia de los formatos más clásicos con las nuevas tecnologías y su desarrollo tan plural?

Las nuevas tecnologías conviven con el teatro, la ópera, las bibliotecas… Incrementan su difusión y los hacen más accesibles por encima de cualquier impedimento (económico, geográfico, etc). Pero además, la tecnología en manos de la creatividad abre nuevos canales: cauces para un flujo impetuoso de invención e innovación.

Todo es importante, pero ¿querría llamar la atención sobre algo en concreto, fijar el foco?

La 'Nueva Ingeniería Cultural' nos invita a abandonar nuestro rol de espectadores pasivos y a convertirnos en co-creadores. Ya no seremos consumidores, sino la mejor compañía del artista.

-Hay dos aragoneses participantes y, además, bien diferentes: Ferrer Lerín, poeta, narrador, ornitólogo, gramático y todo un espectáculo en sí mismo, y la joven booktuber zaragozana Marta Álvarez. ¿Por qué están ahí, qué le ha atraído de ellos?

Ferrer Lerín acuñó el concepto de “Arte casual”: una nueva manera de mirar y descubrir dónde se encuentran las obras de arte desapercibidas. Marta Álvarez es una creadora de voces, entusiasmo y habilidad lectora.

¿Cuál será en esta edición la función de los periodistas? ¿Observadores, analistas, críticos, litigadores, informadores?

Usted lo dice: todo eso y más. Un ejercicio de sagacidad crítica para ser lo que debemos ser: mensajeros fiables. Somos un servicio de mensajería exprés, pero calmada, sosegada y, sobre todo, absolutamente fiable.

¿Cómo es el periodismo cultural español y cuál sería, según usted, la función del periodista cultural?

Algo raro: un conocedor de todo, interlocutor de los expertos en cualquier cosa, con habilidades para traducir la complejidad de las artes y las ciencias.

¿Cuánta gente va a participar, cuántos inscritos hay?

Hay un primer bloque en el que se dará cuenta de los que han hecho algunas instituciones innovadores: la fundación de las Naciones Unidas para el Arte, la Fundación Botín, el CCCB de Barcelona… Hay 70 participantes, 20 ponentes y unos doscientos inscritos.

Un último asunto. ¿Por qué Santander, qué tiene la ciudad, qué ofrece?

El alcalde Santander es ingeniero, lidera la conversión de la ciudad en un nudo informatizado para optimizar los recursos ecológicos, los servicios vecinales, el ahorro energético… Nos acoge como anfitrión y entusiasta de la ‘Nueva Ingeniería Cultural’.

*En la foto, de las Conversaciones de Formentor, que también coordina, el editor y escritor y periodista Basilio Baltasar.

 

4 TEXTOS DE ALEJANDRO LÓPEZ ANDRADA

 

ENTRE ZARZAS Y ASFALTO

 

Por Alejandro LÓPEZ ANDRADA

 


Editorial Berenice

 

 

 

 

(Selección de textos)

 

ALEJANDRO LÓPEZ ANDRADA

 

 DESDIBUJANDO EL TIEMPO:

 

Voy caminando dentro de una sombra. La luz sutura el cielo oscurecido dejando sobre el parque cicatrices de hojas mojadas. Sale y muere el sol: entre las nubes juega al escondite como si fuera un niño abandonado en medio de un gran bosque. En las pupilas de un perro que se cruza hallo el amor de un árbol deshojado. Lo dibujo dentro de mí y veo temblar un cable lejano de telégrafos. Vencidos se van durmiendo todos los semáforos. Antaño en su lugar crecían las zarzas; hoy ya no están, pero las veo, no obstante, si cierro la mirada, fantasmales, desdibujando el tiempo, junto al río. 

 

 

 TEXTURAS:

 

Se mezclan los olores del silencio, porque el silencio siempre tiene aroma: a veces huele a fruta corrompida en las cenizas del oscurecer. Otras, en cambio, huele al resplandor feliz de la vainilla en las despensas secretas de la infancia. Esta mañana la límpida textura del silencio es una mezcla dulce de hojas muertas, movidas por la brisa de los parques, de cáscaras de pipas y cacahuetes que, en este instante, picotean dos mirlos erguidos, majestuosos, frente a mí bordando una emoción casi sagrada en un rincón sin luz de la ciudad.

 

 

SEMILLA:

 

Doy vueltas a una semilla de retama. Es como un pensamiento diminuto que, en este instante, llevo entre los dedos. Al pie de la alambrada hay un mastín que me vigila. Su sigilo es dulce. El rojo de las nubes se condensa en la humedad de los escaramujos que, hacia el oeste, trazan garabatos. Llovió ayer noche. Hoy todo es redondo. Yo llevo una semilla de retama aquí, en mi mano. El campo solo y húmedo se va desdibujando a mis espaldas. Delante, hacia el oriente, el cielo me habla. Todo se va tornando circular, eternamente blando en torno a mí, como si en mi silencio entrara Dios. 

 

 

MIENTRAS PASEO:

 

A medida que avanzo por el parque, la vida se va haciendo más minúscula. Con cinco o seis palabras elevo el mundo, y luego voy dejándolo caer. Entre las celosías de un recuerdo escondo la humildad de los lagartos, la ceremonia exacta de lo azul. Mientras paseo, se unen las ideas y los conceptos más heterogéneos. Mi corazón es una sinestesia. El tiempo es la pestaña de un relámpago, la liebre acorralada por la luz.