Blogia
Antón Castro

Artistas

ENRIQUE LARROY EN LA LONJA

ENRIQUE LARROY EN LA LONJA

ENRIQUE LARROY. El pintor zaragozano, nacido en 1954, sigue la estela de Cano, Gay, Cerdá, Arranz o Laborda y exhibe en la Lonja ‘Chapa y pintura’: el balance de toda una vida y el trabajo de los tres últimos años.

 

“Me río de mi sombra que es ancha y alargada”

“No concibo la pintura sin color”

“Hay que tener sentido del humor

para dedicarse a la pintura”

 

Enrique Larroy (1954) continúa una tradición pilarista: un reconocido pintor aragonés ocupa durante mes y medio la Lonja. Él expone 51 obras que se caracterizan por el arrebato del color.

Celebra en 2014 muchas cosas: los 60 años de edad y 40 años de pintor... ¿Cómo se ven estas dos cifras y el camino recorrido?

Leído así me produce un cierto vértigo, un ligero mareo. Que cumplo 60 años me lo recuerdan con cariño los amigos. Que cumplo cuarenta como pintor pues me sorprende gratamente pero no me había parado a pensarlo.

¿Qué supone para usted exponer en la Lonja, que tiene algo de consumación o desembarco soñado, de puerto de llegada?

Creo que los artistas nos planteamos todas las propuestas con la misma profesionalidad. Pero cada exposición requiere un enfoque diferente y en este caso de la Lonja me preocupaba la envergadura del espacio y el saber que tiene una resonancia local especial.

¿Cómo se plantea y se organiza una exposición así?

Lo primero que tuve claro es que no quería hacer una retrospectiva o una antológica. Yo voy a pintar todos los días al estudio y quería seguir así. Tengo la sensación de que siempre voy con retraso. También decidí desde el principio que era muy importante cambiar la distribución espacial de la Lonja para que pasara a formar parte de la narrativa de mi pintura. A partir de ese momento tuve que trabajar un poco más de lo habitual, eso sí.

¿Por qué se titula ‘Chapa y pintura’ una muestra donde hay tan poca chapa?

Me entusiasman los juegos de palabras, las dobles lecturas y las paradojas tanto como los efectos visuales. Están en la base de mi pintura. Como explico en el catálogo, la exposición crece a partir de una fotografía impresa en chapa metálica y seis pinturas monocromas sobre aluminio y es la excusa para robar un título de un oficio manual que es sinónimo de repaso y puesta a punto. Pero además mi pintura tiene mucho de juego y con las rodillas en el suelo pasé muchos recreos recorriendo caminos de tiza con chapas de botellas.

Dadaísta, expresionista, surrealista... ¿En qué medida le definen estos adjetivos?

No sabría concretar. Pero sin estos movimientos artísticos y culturales hoy pintaríamos de otra manera, mucho peor con seguridad.

Su pintura, claramente abstracta y aún geométrica, es un torrente de cromatismo. ¿Qué significa para Enrique Larroy el color?

No concibo la pintura sin color, sin vibración cromática más exactamente y perdón por el tecnicismo. A partir de ahí el exceso me interesa.

Tiene mucho sentido del humor y de la ironía en la vida real. O eso se dice. Y en una pintura como la suya, ¿dónde debemos rastrear dl humor?

“El amor para vivir y el humor para sobrevivir”, leía el otro día. Hay que tener sentido del humor para dedicarse a la pintura. Pintando se pasan muy malos ratos pero también me río solo muchas veces durante el proceso del cuadro. En ese diálogo agridulce que acaba en el título de la obra está presente el humor.

Hablando de risas. ¿De qué se ríe Enrique Larroy?

De mi sombra que es ancha y alargada

¿Pintar hoy es una extravagancia o tiene sentido?

Posiblemente sea una extravagancia consentida

¿Qué es para usted Zaragoza, qué le da, qué le incomoda, cómo la siente?

Es mi ciudad, mi casa. El campamento que hay que abandonar continuamente si se quiere mantener la plaza. Me encanta pensar que está mejorando su clima.

¿Cómo vive las fiestas del Pilar? ¿Qué es lo que más le gusta?

No soy muy festero, pero me encanta callejear y los fuegos artificiales sigues siendo espectaculares

¿Algún recuerdo especial?

Ir con mis padres y mis hermanos a ver las luces de colores de la fuente de la plaza Paraíso. La de entonces.

 

*La foto pertenece al Ayuntamiento de Zaragoza y a su equipo de prensa y comunicación.

MAPI RIVERA: POÉTICA DE LA LUZ

MAPI RIVERA: POÉTICA DE LA LUZ

[Este pasado miércoles, Mapi Rivera (Huesca, 1976) inauguraba una exposición en Spectrum Sotos. Aquí habla de las claves de su obra y de su forma de trabajar, de sentir y de ’volar’ con la imaginación, con la idea y con el cuerpo.]

 

¿Qué es Sindéresis? ¿Cómo te planteas esta exposición?

 La Sindéresis es la “luz interior que permite distinguir el bien y el mal”. Un “destello de la conciencia”, scintilla consciente, una brizna del alma que no se extinguió cuando Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso. Es un concepto que me permite abarcar los dos proyectos que podrán verse en la Galería Spectrum Sotos a partir del 8 de octubre; “Sinapsis” 2014 y “Mares sin orillas” 2013. En la selección de obras que presento, las refulgencias y resplandores luminosos hacen referencia a esta luz interior.

 

¿Cómo definirías tu trabajo?

 Mi trabajo es el testimonio de un proceso de liberación, búsqueda y encuentro. Roces con lo numinoso, vislumbres de una realidad que va más allá de mí y al mismo tiempo está en el fondo de mí. En la infancia me sentía totalmente vinculada a ella, unida por un hilo umbilical de luz que he conseguido recuperar y mantener gracias al proceso de creación.

  

¿Cuál es la dimensión física y espiritual de tu obra?

Mi propósito es que ambas realidades fusionen en una sola. He aprendido que trascender lo físico con la oración, la imaginación, la creación… no implica dejarlo de lado sino, más bien, abrazarlo, ya que es el único soporte que tenemos. Creo que hay que traspasarlo para después volver a él con todo el amor y la conciencia que nos proporciona el espíritu. Con los procesos artísticos pasa algo similar. Imaginas una idea, la visionas, sientes su fuerza y su sentido, pero hasta que no le das forma con palabras o imágenes no la materializas y no la puedes compartir. La creación, tal como yo la vivo, me permite dar cuerpo al espíritu.

  

Citas continuamente a Hildegarda von Bingen. ¿Quién y cómo te marca su poesía y su mundo?

En estos dos proyectos me inspiré principalmente en los textos de los místicos y visionarios Ibn Arabi (s. XII-XIII) y Margarita Porete (s. XIII-XIV). Sus propias vidas son el reflejo de una luz numinosa y transformadora a la que hacen referencia en sus escritos. Margarita en su libro “El espejo de las almas simples” habla de la visión de un relámpago que, en realidad, es una fisura de luz que permite la visión de una realidad lumínica total.

 

¿De qué otros y otras artistas te sientes afín o con lazos de parentesco creativo?

 Voy a mencionar a dos artistas hacia los que me siento atraída, a pesar de que aparentemente no tengamos afinidades formales, ya que los medios de resolución de sus obras son distintos a los míos. La primera es Emma Kunz (Suiza 1892) creadora, sanadora, espiritualista y visionaria. Con la ayuda de un péndulo crea unas geometrías mandálicas para diagnosticar a sus pacientes. Los dibujos son de gran tamaño y cuando comenzaba a realizar uno no paraba hasta que lo acababa, pudiendo estar hasta veinticuatro horas dibujando sin descanso. El otro artista es James Turrell (California 1943) sus obras son templos contemporáneos para la contemplación de la luz. Es un escultor de la luz, como la luz no se puede modelar en sí misma, crea estos espacios que focalizan nuestra atención en ella.

  

La exposición tiene algo de exaltación de la idea de volar en medio del paisaje... Volar, estar de vuelo, reconocerse en la naturaleza... ¿Quieres que sea así?

 La idea de elevación tiene que ver con la necesidad de alzarse y afirmarse ante aquello que uno quiere. Es una forma de entrega por un lado receptiva y por otro lado activa. En mi caso, vivo la espiritualidad a través del proceso artístico, pero cualquier persona que tenga una vocación y la desarrolle sabe que es necesaria esta predisposición y esta entrega activa. Las ideas inspiradas llegan, son como un regalo, pero para poder captarlas hay que estar atento a ellas, alzarse, elevarse, salir a su encuentro de una forma totalmente porosa y receptiva.

  

¿En qué medida desarrollas una idea de belleza, cuál sería la tuya, la que buscas?

 La belleza provoca la dilatación de los sentidos y cuando hablo de sentidos, no hablo únicamente de los cinco sentidos exteriores, sino también de los sentidos internos. Los místicos, por ejemplo, hablan del “ojo del corazón”. Percibir a través de este órgano cordial permite traspasar las apariencias y conocer de una forma más intensa y profunda. Es por ello que yo creo imágenes estéticamente bellas, porqué muy a menudo, en la naturaleza, me he visto conmovida por el entorno. Por ejemplo, la luz del amanecer, la del atardecer, la de un día de tormenta cambia totalmente el paisaje. Se hace el silencio y entiendes la perfección del mundo. Ese instante eterno te sitúa totalmente en tu centro.

  

Otro asunto latente es la presencia de la luz, un accidente o incidente o elemento que está muy presente. ¿Por qué te importa tanto la luz?

 La visión de una luz extraordinaria, mucho más luminosa que la luz natural, está presente en muchos relatos místicos y visionarios, pero también la encontramos en las Experiencias Cercanas a la Muerte y, en general, en cualquier experiencia en la que la conciencia se ve alterada, por estados de aislamiento, meditación, ingesta de enteógenos… En mi caso es la luz que me inspira y me impulsa a crear.

 

 

¿Qué importancia tiene la poesía en tu obra?

Escribo de una forma muy automática, más bien podría decirse que transcribo palabras o imágenes que me son dadas en estados de recogimiento. Utilizo diarios en blanco y por la pulsión del trazo se percibe la intensidad de la experiencia, hay mucha diferencia según el proceso vital en el que me encuentro.

 

¿Por qué te eliges a ti misma como centro de la obra?

 El centro de mi obra es el rencuentro de un ser humano con una luz extraordinaria. Una luz que es, en realidad, su naturaleza más esencial. El hecho de que sea yo la que aparezca en las obras tiene cada vez menos importancia, porque aunque hablo desde una experiencia personal, los temas que trato son universales.

 

¿Cuál es tu método de trabajo?

 Hay varias fases en mi proceso creativo que pueden intercalarse unas con otras. Una primera fase de recogimiento e ideación en la que me nutro de textos poéticos y lecturas místicas. En esta fase hago bocetos y escribo poemas que son las semillas de los proyectos fotográficos y videográficos. En la segunda, realizo las sesiones de fotos y vídeo en entornos naturales o en plató interior. Finalmente, en mis últimos proyectos realizo un trabajo importante de postproducción de las imágenes. Gracias a estos retoques digitales consigo evidenciar estas luces y visiones que pertenecen al territorio de lo invisible.

 

¿Qué significa para ti exponer, creo que por primera vez, en una galería como Spectrum Sotos?

Estoy muy contenta de exponer en esta Galería que fue una pionera al especializarse en fotografía y supo reconocer ya en los 70 el valor del medio fotográfico como obra de arte.

DAVID ANGULO: LA VOZ, EL HUMOR...

DAVID ANGULO: LA VOZ, EL HUMOR...

DAVID ANGULO. Es casi un creador renacentista: compone, canta, imita cualquier voz, es actor, diseñador, pintor y un humorista incansable. El lunes 13, a las 21.30, en la Carpa del Ternasco, ofrecerá su función ‘Cantando bajo la ruina’.

 

 

“Las distintas voces que imito

vienen cuando las llamo”

 

“Componer, cantar, actuar o imitar,

todo eso es para mí lo natural”

 

“Yo, como los catalanes o franceses,

en el Pilar sería más ‘mañovinista’”.

 

¿De dónde viene el humor?

De las tripas de la inteligencia. Y de la necesidad de quitarnos hierro o conocernos mejor... Dentro de mi garganta hay unas cuerdas vocales que últimamente llevan un gran entrenamiento en esto del humor musical.


¿Dónde guarda tantas voces distintas?

Deben estar latentes en algún lugar y vienen cuando las llamo, je, je, je. Es un trabajo artesano de observación y de buscar los detalles, voy definiendo la voz a imitar en varias capas que conforman el resultado final.

 

¿Cómo las distingue? ¿Podría ponernos un ejemplo?

De acuerdo. Por ejemplo, con la voz de Jota, el cantante de Ixo Rai (que muchos dijeron que si le habíamos invitado a cantar, no creían que era yo), canté con carraspera (capa 1), nasalidad (capa 2), un pelín de engolamiento (capa 3), vibrato generoso (capa 4), una ‘s’ muy aguda, un poco vasca (capa 5) y lo acabé de redondear añadiendo una sutil patena (capa 6) de la manera de impostar de Labordeta. Et voilá!


¿Qué es David Angulo: imitador, humorista, maestro de polifonías, vampiro o, sencillamente, artista?

La última opción es la que más me gusta, porque engloba a todas las demás y es una etiqueta más libre. ¿Vampiro? Ni lo había pensado. Hay vampiros más gigantescos en este país, pero se dedican a otras cuestiones mucho más “opacas”, je, je...


¿Quién se queja más, Pablo Alborán y Víctor Manuel o Jordi Pujol y Gallardón tras oírle en ‘Hoy por hoy’?

De momento no se ha quejado nadie, que yo sepa. A ver qué me dice Pablo Alborán; Gemma Nierga quiere que le vaya a cantar a la cara nuestra versión de ‘Solamente tú’ (El Chú). Formar parte del ‘Hoy por hoy’ y recibir el aplauso, la admiración y el calor de Gemma y la gente de su equipo -así como de los compañeros de Radio Zaragoza- me parece bastante flipante. Aún lo estoy asimilando...


¿Dónde está el David Angulo verdadero?

Aquí, allí, antes y ahora. Pero siempre es el verdadero, ninguna de sus versiones es mejor o peor, todas son válidas y parte del todo final. Sé que a veces puede ser despistante, pero para mí es lo natural.


También es diseñador, artista plástico... ¿Cómo sería su cartel del Pilar?

Este año me volví a presentar al concurso pero no me seleccionaron. Y hace dos años también me presenté con otros dos. De momento, nadaaa, que no les gustooo...


¿Qué le han dado ‘Oregón Televisión’ y sus ‘Vídeos musicales’?

Mucho trabajo y muy divertido; muchas risas; unos compañeros y compañeras de equipo estupendísimos, de los que aprendo y me enorgullezco cada día; una gran evolución como productor musical, cantante, locutor y músico. Además, bastante reconocimiento y cariño de la gente, incluso de la de la profesión.

¿Y los musicales?

Son un bombón que disfrutamos desde que Marisol Aznar crea sus fantásticas letras hasta que, tras mi trabajo en el estudio grabando todo e imaginando la puesta en escena, llega la canción cocinada al plató y allí rodamos las imágenes y surge la magia.


¿Qué significa el Pilar para usted?

Muchos recuerdos, con la familia y amigos, encima o debajo del escenario y del balcón del Ayuntamiento El otro día, pasando por la Plaza del Pilar, me decía Inés, mi hija de cinco años: ¿y por qué no vais a subir a dar el pregón otra vez? ¿No lo vais a hacer siempre o qué?


¿Cómo lo vive?

Pues las actuaciones callejeras siempre ha sido mi debilidad, ver un grupo de música o gente haciendo teatro, etc., en la calle Alfonso o en Independencia, me parece un lujo. Y me gusta mucho, como el resto del año, estar cerca del río Ebro.


¿Qué echa en falta?

Creo que en esta ciudad hay un gran contraste entre la grandísima cantidad de artistas y propuestas de calidad de la tierra (que no tienen que envidiar en absoluto a los de fuera) y las mínimas opciones que tienen de trabajar por un sueldo digno y de acuerdo con su calidad y talento. Yo, como los catalanes o franceses, sería más “mañovinista”.



 

LUISA GAVASA: UN DIÁLOGO

DE TÚ A TÚ

LUISA GAVASA. Acaba de ser elegida Hija Predilecta de Zaragoza. Y a la vez concluye el rodaje de 'La Novia', el segundo largometraje de Paula Ortiz. Está llena de proyectos y de entusiasmo.

"LA MEJOR MANERA DE CRECER ES VIAJAR"

 

-Da la sensación de que uno de sus lemas podría ser “Gracias a la vida”.

-Desde luego. Cuando hice los 50 años, reuní a mis amigos en una gran fiesta y dije eso: “Gracias a la vida”.  La vida ha sido generosa conmigo: en amigos, en amores, en trabajo: el año que viene haré tres películas. También he aprendido algo: cuanto más das, más recibes.

-Se le ve muy emocionada...

-Lo estoy. Primero por carácter y actitud vital: soy emotiva o emocional, ardiente, entusiasta, por decirlo así. Acabo de hacer una papel extraordinario, el de la madre, en la película ‘La novia’ de Paula Ortiz, a la que ya siento como mi directora, y ahora esto...

Se refiere a la distinción de Hija Predilecta de Zaragoza.

Casi no me recupero. Era algo que no había imaginado ni en mis mejores sueños. Y, además, hacía veinte años que yo estaba en mi ciudad en las fiestas del Pilar.

-¿Qué significa para usted el honor?

-Es algo muy especial. Piense que mi padre, José Luis, era joyero y hacía las medallas para la ceremonia. Especialmente la medalla de oro. En primer lugar he sentido una gran emoción por mis padres: ellos han muerto ya, él hace 26 años, ella hace ocho. Fueron unos padres ideales, perfectos. A a mí me dijeron, cuando les anuncié que me iba a Barcelona a hacer teatro: “Vive como quieras. Te apoyaremos siempre”.

-Parece que estaba usted más próxima a su padre...

-Quizá sí, pero mi madre era una mujer increíble. Fue profesora y campeona de Aragón de tenis. Y, además, esta distinción me ha hecho mucha ilusión por otra cosa: soy abuela, tía, suegra, hermana, madre, etc., pero ya no era hija. Y esta distinción me permite ser hija de nuevo: hija de Zaragoza, mi ciudad, y devolverle todo mi amor.

Usted vivió en varias ciudades: Barcelona, París, Londres, Nueva York, ahora en Madrid. ¿Qué se aprende viajando?

Que todos somos iguales en todas partes. Que hay comidas tan ricas como la tortilla española o como la paella, aunque sean riquísimas. Aprendes que el mundo es amplio y rico, que son espléndidas las fresas de Roma, las pizzas de Nápoles, que hay ciudades tan bellas como la tuya, y al reconocerlo no pasa nada. La mejor manera de crecer es viajar; así dejamos de ser racistas o nacionalistas.

-Tendríamos que hablar de teatro...

-Ha sido mi cantera, el arranque de mi profesión y de mi vida.

-Usted ya será para siempre la solterona Luisa Roche de ‘De tu ventana a la mía’.

-Sí, es un papel especial para mí, aunque yo ni quiero ser una sesentona ni una solterona. Reivindico la pasión, la sexualidad, la curiosidad a los 60.

-En esa película trabajó con Álex Angulo. ¿Cómo lo recuerda?

-Su muerte fue un disgusto horroroso, una conmoción, no solo para mí, sino para toda la profesión. En la película, tenía un papel más breve que el mío y se puso de inmediato a mi disposición con una generosidad infinita.

 

*La foto de Luisa la tomo de aquí:

 https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-28994b4f06768b7e8416b0395e6c5b3b.jpg

 

'BOYHOOD': UNA PELÍCULA ÚNICA

'BOYHOOD': UNA PELÍCULA ÚNICA

Momentos de una vida

Aloma Rodríguez

Es muy difícil que una película de la que hemos oído hablar entusiasmados a nuestros amigos y familiares, que llevamos esperando bastante tiempo y cuyo argumento conocemos no nos decepcione, que satisfaga nuestras expectativas. Eso que sucede rara vez me ha pasado con ‘Boyhood. Momentos de una vida’, la película que Richard Linklater (Houston, 1960) ha rodado en treinta y nueve días repartidos a lo largo de doce años. Son más de dos horas de vida y emociones que siguen las peripecias de una familia a lo largo del estado de Texas (Houston, San Marcos, Austin), los matrimonios y divorcios, la vuelta de la madre a la universidad, las idas y venidas del padre desde los seis años de Mason, el protagonista, hasta que entre en la universidad.

El proyecto de Linklater es ambicioso y valiente: rodar una película a lo largo de doce años y que los actores cambien a lo largo de ese tiempo, y con ellos, el mundo: la película aborda la guerra de Irak y los errores del gobierno de Bush, la llegada de Obama, acontecimientos que han marcado los comienzos del siglo XXI, mezclados con los asuntos íntimos y con el devenir de los personajes. Un ejemplo: Mason Senior, el padre del protagonista, pasa de ser un anti-Bush que hace campaña por Obama a aceptar a sus suegros, que cuando Mason Junior cumple quince años le regalan su primera Biblia (“lo que dijo Jesús viene en rojo”, asegura ella) y un rifle del calibre 20 que esa misma tarde le enseña a disparar. Al mismo tiempo, el proyecto se acomete huyendo de las pretensiones en busca de la sencillez para lograr una naturalidad emocionante.

Richard Linklater ha elegido a un elenco espectacular: Ethan Hawke, su cómplice en muchos de sus proyectos, entre otros, la trilogía ‘Antes del amanecer’, ‘Antes del atardecer’ y ‘Before midnight’, Patricia Arquette, su hija Lorelei Linklater, que tiene una primera aparición estelar y en la que se gana para siempre mi simpatía, y Ellar Coltrane, el niño al que vemos ir en bici, mirar las fotos de las chicas en las revistas de lencería, jugar a videojuegos, cambiarse de ciudad, empezar el instituto, enamorarse, descubrir su vocación, la fotografía, y prepararse para ir a la universidad con “pánico voluptuoso”, como define una de las profesoras de su instituto. La película se acaba cuando Mason, que ha ido de excusión al Big Bend National Park con su compañero de cuarto y dos chicas, se da cuenta de que se ha hecho adulto. Las primeras notas de ‘Hero’, de Family of the Year, con la que cierra la película, constatan que acabamos de ver una película única, emocionante y que nos habla directamente. 

 

*Este artículo se publicó en Heraldo de Aragón.

 

ANTONIO ISLA CLEMENTE: UN DIÁLOGO

ANTONIO ISLA CLEMENTE: UN DIÁLOGO

[Hoy, en el suplemento de las fiestas del Pilar que coordina Santiago Paniagua, se publica una pequeña selección de esta entrevista. La cuelgo aquí completa: Antonio Isla Climente, diseñador, ha sido el ganador del cartel de las fiestas del Pilar con una obra que es un homenaje y una paráfrasis de la famosa foto de Robert Doisneau del beso ante el ayuntamiento de París.]

 

¿Qué hay entre Robert Doisneau y usted?

Admiración unidireccional. El trabajo de los grandes fotógrafos de esa época se desmarca del resto. No era la captura del momento. Era contar una historia con una sola imagen. Si lo piensas es el sueño de todo grafista.

 

¿Has querido hacer un homenaje o provocar?

Las dos cosas. El homenaje era explícito. Provocar es excitar la inteligencia del visitante. Es ponerse en otro ángulo de visión, que no siempre ha de ser más cómodo. Para esto tengo que buscar referencias comunes, tirar de imaginario: sacar a Peter Pan del país de Nunca Jamás y llevarlo al sitio de Sarajevo. Coger una ola japonesa clásica y convertirla en la ola de cultura de la Feria del Libro Aragonés. Un jotero haciendo un salto de karateka no se aleja mucho de la realidad.

 

¿Te molesta oír la palabra plagio referida a tu cartel? ¿Te parece excesivo?

No me molesta en absoluto. Lo cierto es que casi no la oigo. Paso de redes sociales y de críticas frustradas. Yo ejerzo como un diseñador honesto conmigo mismo. Desecho más de lo que enseño. De mi trabajo no sale nada en lo que no crea, desde un libro a un flyer, un logo un cartel. Cuando se habla del trabajo de los demás hay que tener cuidado. Aun partiendo de la base de que todo el mundo puede opinar de todo, cosa que no comparto, el respeto debe ser la norma.

 

¿Cómo debemos mirar ‘el besico’?

El besico es un cartel de Zaragozanos. Gente noble que si hay que robar un beso en las mismas narices de la Virgen del Pilar, pues se roba. Es un cartel de Zaragozanos sentados en las terraza o andando por la calle a lo suyo y en esas, una pareja celebra la vida con pasión.

 

La elección del cartel del Pilar siempre suscita polémica. ¿Te incomoda, lo aceptas con naturalidad, has podido dormir?

Al principio me cogí un sofoco bueno. Lo hablé con gente amiga y me encarrilaron en un día. Por lo visto una de las señas de identidad de la ciudad es ponerlo todo en el paredón de la crítica. Oye, perfecto. Eso es bueno. Demuestra que Zaragoza no es una ciudad anodina y pasiva.

 

¿Te sorprende que hayas sido cuestionado por los propios artistas?

Lo cierto es que no me consta eso. Sé que los artistas del jurado que hizo la preselección, algunos de ellos muy reputados, defendieron mi cartel con tozudez. Cuando yo empecé en esto ni existía la profesión. Ahora somos multitud y hay mucho despiste, confusión, imitación. No se, creo que se trabaja poco en esto. Por tener un Mac o conocer un programa ya no eres diseñador. Ni siquiera por que hayas salido de una escuela de diseño. Necesitas historias que contar, conocer el lenguaje comunicativo del oficio. Oficio. Y sobre todo hay que trabajar mucho, aunque sea para ti mismo. Practicar, aprender.

 

¿Qué significa verse en cientos y cientos de carteles ante miles de personas?

Para mi nada de particular, la verdad sea dicha. Cuando termino un trabajo me despido de el y cada uno tiene su propio recorrido. No espero mas feedback que el pago de la factura. Disfruto trabajando y haciendo lo que me gusta. El resto carece de importancia y no tiene por que ser trascendente. A veces me sorprende un diseño en el sitio más raro o publicado donde menos me lo espero. Hace poco me enviaron una foto en la India del ya desaparecido Vicente Ferrer con un calendario solidario que diseñé. ¡Joder! Si mi padre hubiera llegado a verlo se le hubieran saltado las lágrimas.

 

Vives en Monzón, en la periferia... ¿Se puede ser artista y sobrevivir tan lejos de las grandes ciudades?

Si. Estupendamente. Te enteras de todo, si quieres, con la red y eso… En este oficio, creo que controlar lo que te puede influenciar es importante y desde un lugar alejado del aluvión publicitario y cultural de una capital es más fácil hacer esta selección. Sobrevivir es cuestión de trabajar mucho y tener un poco de suerte. No me considero un artista . No se lo que me considero…Lo pensaré (bueno, mejor no). Pero Monzón es una ciudad grande y cosmopolita. Aquí estamos servidos de todas las grandezas y miserias humanas. Rodeados de espacios bellísimos. Puedes mirar el mundo desde aquí, como desde cualquier otro sitio. 

 

¿Qué vínculos tenías con las Fiestas del Pilar?

Pocos, francamente. Tengo hermanos, sobrinos y ahora hijos en Zaragoza y eso me une a la ciudad. Las fiestas las estoy descubriendo ahora, con la preparación que se lleva la gente de Cultura del Ayuntamiento. Es una caña. No soy muy de pañoleta y charanga pero aquí en Zaragoza hacen unas fiestas para todos, abiertas. Creo que es la diferencia con otras fiestas de más campanillas pero llenas de micro fiestas particulares, collas, o grupos aparte.

 

Si tuvieras que quedarte con algo de ellas, ¿qué sería?

Me gusta que junto a actos como la Ofrenda o el Rosario de Cristal que hacen llorar a los Zaragozanos, haya actos lúdicos a todas horas. O sea que si eres fiestero, da igual la edad, el credo, la tendencia sexual o la tribu urbana. En el Pilar encuentras donde meterte.

 

Parece que cuando estallan las fiestas, desaparece la crisis. ¿Cómo lo ves? ¿Tenemos ganas de sobreponernos o somos un país de fiesta?

Somos un país de gente con sentido común. Yo creo que gracias a eso, a pesar de la que está cayendo no llega la sangre al río. Pero la gente quiere justicia y no la hay. No te pagan por trabajar. Ni siquiera hay trabajo. Te cobran por estudiar o por curarte. Esto no es justo y ahora sabemos que mucha gente ha metido la mano en el cajón de la pasta y que ahí radica parte de nuestros sudores actuales. Hace falta una limpia, con penas de reclusión mayor incluidas. Buscar nuevos caminos, sacarnos la roña que nos han echado encima. Pero la gente también tiene claro que la fiesta no se la van a quitar ni por esas. Hasta ahí podríamos llegar.

 

*La imagen la tomo de aquí: https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-e0dbbddaa8180140068b0b96a23ddc98.jpg

DAVID VELA: UN DIÁLOGO

DAVID VELA: UN DIÁLOGO

[Hace algún tiempo, con el motivo de la edición en gallego y castellano de ‘Ninfas y calaveras’ (El Patito editorial) de Ramón Gómez de la Serna, ilustrado por David Vela, le hice esta entrevista al gran ilustrador y humorista zaragozano, que también ha trabajado en proyecto teatrales. Recupero ahora este texto al completo.]

 

-¿Cómo nace tu pasión por Gómez de la Serna?

De Ramón me gustó desde muy joven El incongruente y la incongruencia como actitud vital. Y después me interesaron mucho sus ensayos “Lo cursi”, “Gravedad e importancia del Humorismo” o los incluidos en Ismos. El gusto por las greguerías y los caprichos ramonianos fue bastante posterior, a partir del ejercicio de interpretarlos a través del dibujo. Buscando ilustraciones de Salvador Bartolozzi en las revistas de época, me topé con una serie de artículos de la segunda mitad de los años veinte con una estética que sorprendía por su modernidad. Estaban firmados por distintos dibujantes como Bon, Climent, Almada Negreiros o Beberide; pero en todos los casos ilustraban textos de Ramón. Desde esos días, hace ya veinte años, me quedó el interés por aquellos artistas así como por otros que pasaron por Pombo, pero también el propósito envidioso de ilustrar yo mismo a Ramón.

 

¿Cómo defines su obra, qué es lo que te llama la atención, qué te atrae?

Modernidad y humorismo son tal vez las cualidades más llamativas de Gómez de la Serna y las que le convierten en un autor de plena actualidad. Pero como ilustrador me atrae  la inmensa capacidad de Ramón, casi infinita, de crear imágenes poéticas. Se tiende a banalizar la greguería y a subrayar los aspectos más irrelevantes del autor; sin embargo, como afirmaba Umbral, el 27 nace primero de Juan Ramón, pero también en gran medida de la metaforización audaz de Gómez de la Serna.

Les ha dedicado dos exposiciones, distintas, al menos dos... Cuéntame cómo las organizas, dónde han estado y a que obedecían cada una: a ‘Los muertos y a las muertas’, a las greguerías, a sus bestiarios...

En realidad son tres exposiciones y en los tres casos son proyectos de iniciativa personal previos al libro; colecciones de ilustraciones que surgen de una selección de textos muy exhaustiva y a las que después busqué salida expositiva y editorial. Un proceso bastante irresponsable y antieconómico, incongruente, pero que mi caso ha tenido buen fin. Comencé con una selección de greguerías dedicadas a los animales como un primer ensayo a la hora  afrontar gráficamente el género; primer ensayo con aciertos y algunos errores que  se pudo ver hace diez años en el Café la Esfera. Después, un editor madrileño, José Rodríguez, de ACVF, se interesó por la colección y lo publicó en 2007 como Bestiario de Greguerías.

El segundo proyecto se basa en uno de mis libros preferidos de Ramón, el ensayo Los muertos y las muertas, que inexplicablemente todavía no tiene edición moderna. La colección completa de originales fue adquirida por el Programa de Humor Gráfico de la Fundación General Universidad de Alcalá y se puede ver como exposición itinerante. Hasta la fecha se expuso en Alcalá de Henares, la Universidad de Alicante y en la Casa del Doncel de Sigüenza. http://www.humorgrafico.org/exposiciones

Finalmente preparé una exposición sobre lo femenino en Ramón, aunque en esta ocasión con la compañía del excelente pintor y escultor Ángel Laín. Ambos presentamos las “Ninfas y sirenas” ramonianas en la librería La Pantera Rossa hace un par de años.  Y de estas dos últimas exposiciones y algunos dibujos inéditos  más surge el presente libro de El Patito Editorial, Ninfas y Calaveras, como homenaje al autor en el cincuentenario de su muerte.

 

¿Se diría que te interesa el Gómez de la Serna más tenebroso, el más vanguardista, el más fabulador?

Se tiende a identificar, y con razón, a Ramón con la vanguardia, pero a mí me interesa mucho toda la carga de la estética previa, del simbolismo literario y artístico, tan profundamente arraigado en gran parte de su obra. Y en la estética del libro Ninfas y calaveras está más presente esa evocación del simbolismo que de lo vanguardista. No sólo Ramón, sino muchos de los pombianos se mueven en esta transición entre modernismo y vanguardias, tan sugestiva. Precisamente estoy terminando una investigación sobre uno de los dibujantes más cercanos a Ramón, Rafael Romero Calvet, el autor de la cubierta de Pombo, cuya obra admirable es directamente heredera de los Rops, Kubin, Boëcklin, etc. Y he confirmado que era este dibujante y escritor maldito, Romero Calvet, el destinado a ilustrar originalmente Los muertos y las muertas, pero la enfermedad mental y temprana muerte  frustraron el proyecto.

 

¿Qué importancia ocupa el humor y la sátira en tu obra?

Siento el humor como una actitud muy cómoda de distanciamiento, de relativización, de descreimiento frente a lo establecido -a derecha e izquierda- más que de comicidad. Por eso muchos de mis trabajos de humor gráfico no suelen ser inmediatamente graciosos, sino más bien reflexivos. Eso genera detractores, pero también un estilo de humor muy exportable que me va generando año a año premios en los certámenes internacionales. En abril conseguí el premio del Ministerio de Cultura de Bulgaria, en el certamen de Gabrovo, uno de los de mayor tradición de la Europa del Este.

 

Creo que también hay una dimensión onírica, fantástica, próxima al realismo mágico de raíz libresca o literaria, ¿no?

Yo soy un lector perezoso y por eso mi género preferido es el cuento fantástico, desde Hoffmann a Nodier, Machen, Lovecraft, Quiroga, Hodgson, etc. Así que el realismo me conmueve poco. Me interesa por eso explorar la obra de algunos dibujantes que se movían en ese ámbito de lo fantástico, como los simbolistas europeos o en España el citado Romero Calvet o su coetáneo el excelente ilustrador gallego Max Ramos.

 

¿Cómo quieres que sean tus dibujos: narrativos, sugerentes, transgresores, inquietantes?

En el caso de Ninfas y Calaveras sería magnífico que se le pudieran aplicar todos los adjetivos que indicas. Pero también el de “teatrales”. No comparto la idea de que la ilustración no pueda ser redundante con el texto y en ocasiones formularse como un subrayado o una escenificación. En realidad no creo que haya reglas cerradas para la ilustración, más allá del trabajo bien hecho y el respeto al texto y al autor. En Ninfas y calaveras muchos de los dibujos están concebidos como una puesta en escena, como una teatralización de las greguerías o de los textos del ensayo Los muertos y las muertas.

 

¿Qué le debes a Salvador Bartolozzi? Dice Jesús Rubio que eres uno de los grandes especialistas sobre él...

Jesús Rubio, que amablemente prologa Ninfas y calaveras, fue el director de mi tesis sobre Bartolozzi y siempre ha apoyado aquella investigación que se presentó en 1996. Se publicó después en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y durante algún tiempo tuvo nula difusión.  Pero es cierto que últimamente se ha convertido en uno de los trabajos de referencia sobre el artista, al menos para especialistas como Juan Manuel Bonet o Felipe Hernández Cava; y recientemente me envió un correo muy alentador Antonio Martín. Lo cual me deja en un lugar algo incómodo, pues es una investigación de hace veinte años pendiente de una exhaustiva revisión para la que voy sacando tiempo, pero no el suficiente. Recientemente publiqué en la web Tebeosfera una corrección de los contenidos de la  revista Pinocho, creada por el dibujante para Calleja. Pero queda mucho por hacer, ya que el campo de acción de Bartolozzi era amplísimo incluyendo ilustración gráfica, muñequería humorística, historieta y literatura infantil, títeres, teatro para niños y escenografía.

 

¿Quiénes serían tus referentes?

Yo soy rata de hemeroteca digital y ahora mismo es fácil descubrir cada día dibujantes fantásticos. En este momento me estoy recorriendo la versión digital de la revista Simplicissimus donde hay nombres extraordinarios como Kubin u Olaf Gulbransson. En las hemerotecas españolas puede verse toda la generación excelente de La Esfera, con artistas como el propio Bartolozzi o sus coetáneos, Max Ramos, Ribas, Zamora, Ochoa, etc., o humoristas de la talla de K-Hito, Bagaría, Sirio o Mihura. De los más modernos admiro mucho a nombres como  Ceesepe o Ana Juan; y de última hora me quedo con dos monstruos como nuestro Oscar Sanmartín y Jack Mircala. En el humorismo siempre me ha gustado Chumy Chumez y Ops, y actualmente en los certámenes internacionales pueden verse trabajos de artistas inmensos no muy conocidos aquí como Ángel Boligán, Turcios, Ajubel, Elena Ospina, Alessandro Gatto o Pavel Kuczynski, por citar alguno de los más destacados.

 

¿Podrías contarnos qué técnicas utilizas?

Soy muy fiel a la témpera y el pincel. El ordenador sólo para el retoque último.

 

¿Por qué se ha publicado en gallego y en castellano?

El Patito Editorial es una editorial gallega, especializada en comic y libro ilustrado, con sede en Santiago de Compostela. Sus responsables, Gemma Sesar y el dibujante Fausto Isorna, publican parte de su producción en lengua gallega y, entre otras cosas, tiene una cuidada colección con grandes autores de la historieta de su tierra como Miguelanxo Prado o Xaquín Marín o ediciones  de la poesía completa de Rosalía en tres volúmenes ilustrados. Así que quisieron publicar una versión del libro en gallego, con distinta cubierta y traducción de Isabel Soto. A mí esta versión titulada Ninfas e caveiras me encanta, y recomiendo para el lector de cualquier parte esta inédita manera de leer a Ramón.

 

Un último detalle: ¿cuáles serían las tres o cuatro greguerías que prefieres de Gómez de la Serna?

Citaré tres fragmentos de Ninfas y Calaveras, las dos primeras de su versión en gallego:

-A vida é dicirse adeus!  nun espello

-Só somos funámbulos que, durante uns momentos, termamos polo ar e en suspenso do que sabemos que ben axiña se ha de disgregar.

-Al morir se es otra ventana en otra parte. Se es algo así como el filo de un cuchillo en una luz desconocida. Metal, alma, luz sin limítrofe oscuridad, luz sin contraluz.

Y esta última, que no está en el libro y me reservo para las dedicatorias:

-Aprovechemos que estamos desenterrados y pensemos lo inaudito.

 

*La foto de David Vela es de Vicente Almazán. 

ENRIQUE LARROY LLEGA A LA LONJA

ENRIQUE LARROY LLEGA A LA LONJA

[Nota de prensa de Alberto Gascón del Ayuntamiento de Zaragoza.] Enrique Larroy inunda de color La Lonja en una exposición sorprendente, que transita entre el surrealismo, el 'pop-art' y el minimalismo. La sala municipal de Plaza del Pilar acogerá desde el viernes y hasta el 16 de noviembre la exposición Chapa y pintura del pintor zaragozano. La muestra reúne un total de 52 obras, la mayoría pinturas, realizadas en los últimos tres años, así como una instalación que da título a la exposición, una intervención mural de 17 metros y un políptico compuesto por 15 telas que se expanden a lo largo de 18 metros.

 

La sala municipal de exposiciones de La Lonja acoge desde el próximo viernes 3 de octubre y hasta el 16 de noviembre la exposición Chapa y pintura, de Enrique Larroy (Zaragoza, 1954). Una muestra producida, diseñada y organizada expresamente para esta sala que supone un acercamiento visual a la obra más reciente del pintor aragonés. 

Chapa y pintura reúne más de medio centenar de obras, la mayoría realizadas en los últimos tres años. Así, se compone de 49 pinturas, generalmente de gran formato y técnicas mixtas, una instalación que da título a la exposición, una intervención en el muro de 17 metros y un políptico (compuesto por 15 telas que se expanden en ángulo recto a lo largo de 18 metros) que se apodera del espacio. 

En este sentido, la exposición posee el valor añadido y la singularidad de reunir en una muestra lo que habitualmente en su trabajo Larroy no puede mostrar con tanta contundencia y equilibrio.

Un viaje visual

El título de la exposición es también el del conjunto de las siete obras que inician el recorrido. Esta instalación se ha realizado con el propósito de insinuar un resumen del trabajo de Enrique Larroy aunque, finalmente, asoman los rasgos de un autorretrato.

Muestrario. Síntesis es una pequeña pieza fechada en 2014. El hallazgo de un muestrario incompleto de puertas descatalogadas toma cuerpo junto a una imagen fotográfica que realizó para la serie La casa de formica, a principios de los años noventa. En la trasera del muestrario aparece la palabra “síntesis” y al autor le parece obvio añadirlo al título de la obra. Una nueva lectura.

La instalación se completa con seis grandes chapas de aluminio realizadas con procedimientos industriales y esmaltadas en alto brillo. Los títulos corresponden a referencias de la carta ral.

Hay chapa y también pintura; bastante más pintura que chapa, y un título que está robado de un oficio que no es el mío. Un intrusismo gremial si se quiere o un préstamo del imaginario colectivo que indica un repaso y puesta a punto, ha explicado Larroy sobre la exposición. “Con respecto al tema de la 'chapa' -ha añadido- creo que hay algo de alfabeto y de cimentación de la pintura. Algo que quiere llegar al volumen por el peso de los colores. Algo que siendo sólido deja correr el aire entre las capas. Algo que roza con aquello de que la pintura es inflamable y la chapa es ignífuga”.

Simbología discreta

Técnicamente hablando una simbología discreta es aquella en la que todos y cada uno de los caracteres codificados en el símbolo pueden ser interpretados individualmente sin tener en cuenta al resto del código de barras. Una intervención en el muro que en esta ocasión introduce tres pinturas en su interior.

Una de ellas, la titulada Simbología discreta, es la que sirve de generador de toda la propuesta. Y si aquí este cuadro permite una intervención expansiva no es más que para pasar casi desapercibido en el camuflaje del propio código: Una pintura discreta. Sin embargo Residuo rojo y Residuo amarillo interfieren en el código a modo de “ruido”, de basura contaminante.

La intervención, realizada con pintura negra y azul celeste, está planteada específicamente para este espacio y ocupa 17 metros lineales en dos planos de pared.

Especular

La exposición Especular (de Popova a Matilde Pérez) se presentó en 2011 en la Sala Juana Francés de la Casa de la Mujer de Zaragoza como consecuencia de una investigación plástica a la búsqueda de relaciones entre la obra de Enrique Larroy y el trabajo de cinco pintoras relevantes del siglo XX: Liubov Popova, Lee Krasner, Helen Frankenthaler, Bridget Riley y Matilde Pérez.

El resultado fue una serie de obras realizadas en “capas” con pintura, impresiones digitales y serigráficas sobre metacrilato, aluminio anodizado y papel. Se exponen 15 obras de la serie.

Insistentemente mareados.05

El desequilibrio, la inestabilidad de la propia pintura. Un políptico que inquieta tanto por sus diferentes perspectivas sensoriales y emocionales como por el flujo de pensamientos y conceptos que puede suscitar en el espectador.

Insistentemente mareados nació como un tríptico pintado que se expuso por primera vez hace una década. A partir de entonces se ha transformado en un proyecto en continuo cambio y crecimiento.

Nuevas piezas de gran formato se añaden en cada ocasión, utilizando técnicas digitales y manuales según la intervención en el espacio en que se plantea. En esta exposición la obra se compone con 15 telas que se expanden en ángulo recto a lo largo de 18 metros.

Un universo artístico personal y heterogéneo

Desde que en 1973 Enrique Larroy se presentara al público como pintor, su trayectoria se ha singularizado por la construcción de un escenario incierto e inestable, asentado en la contradicción y decididamente abierto a la sorpresa con el propósito de que sus imágenes sobrevuelen por tiempos y espacios indefinidos.

Una pintura que no tiene razón de ser sin el pop-art y el arte cinético y que también se reconoce deudora del minimalismo y de un cierto surrealismo. La paradoja y los efectos ópticos, la geometría y el azar, pero sobre todo el color, como un desenfreno luminoso que echa especias a los ojos del que mira, como un catalizador que acelera la reacción entre la materia y el ojo.

 

*El artista celebra dos hitos personales: cumple 40 años como pintor y este año cumple 60 años.