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Antón Castro

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MARILYN: LA MUJER INSONDABLE

MARILYN: LA MUJER INSONDABLE

Se cumplen cincuenta años de la misteriosa muerte

de una de las criaturas más enigmáticas de Hollywood

 

Marilyn Monroe (1926-1962) es, probablemente, la actriz más famosa de todos los tiempos. Y una de las criaturas más enigmáticas y contradictorias que se han movido por Hollywood. Escribe Antonio Tabucchi en el prólogo a su libro ‘Fragmentos’ (Seix Barral, 2010): “Marilyn no es solo un mito o un icono (se dice que la imagen de su rostro es tan conocida en el mundo como ‘La Gioconda’ de Leonardo)”. Muchos han intentado retratar a “esta mujer insondable”, tal como la bautizó su tercer marido, Arthur Miller. La retrataron un sinfín de fotógrafos y han dejado las instantáneas de una criatura fotogénica, de una belleza animal y deslumbrante, primitiva y candorosa a la vez: desde Richard Avedon, Milton H. Greene, con quien formaría una productora cinematográfica, Eve Arnold, Cecil Beaton, que le hizo su fotografía preferida, André de Dienes, que la llevó en 1949 a las playas de Long Island para un amplio reportaje, Elliott Erwitt, Arnold Newman, Inge Morath o Bert Stern, que la retrató con toda su inmensa fragilidad poco antes de su extraña muerte el 5 de agosto de 1962.

La retrataron muchos escritores: Norman Mailer, Truman Capote, Joyce Carol Oates, el guionista Ben Hecht o, entre nosotros, Terenci Moix. Y quisieron acercarse a su misterio compañeros de reparto (Jack Lemon dijo: “Es una actriz con un instinto que ya querría tener yo”) y directores. John Huston señaló: “Había algo en ella que es difícil de describir, una cierta clase de primitivismo y también de inocencia, era como un ángel pero al mismo tiempo como un diablo”. La experiencia del rodaje de ‘Vidas rebeldes’, la última película de Marilyn y de Clark Gable, fue “una experiencia alucinante en todos los sentidos, era increíble ver como de una forma angelical Marilyn se transformaba en una persona endiablada. Marilyn era una persona enferma que odiaba la vida”. Joshua Logan, con quien trabajó en ‘Bus Stop’, dijo: “Es una de las actrices más talentosas de todos los tiempos”. Y la fotógrafa Eve Arnold subrayó otra virtud: “Nunca conocí a nadie con un don natural como en el suyo ante la cámara”.

A Norma Jean Baker no le salió nada demasiado bien desde la infancia. Su madre, cortadora de negativos para RKO Pictures, apenas pudo cuidarla. Se movía en el umbral de la miseria, la locura y del desamparo. La niña vivió con sus abuelos, con una tía que le mostró la fascinación del cine: Norma fue de aquí para allá como un perro sin dueño. En una de esas casas de ‘acogida’ fue violada por un tío suyo y por uno de sus hijos.

Se casó joven, con apenas dieciséis años, con el policía Jim Dougherty, cinco años mayor. Él pronto se dio cuenta de aquella joven era una bomba y que no se resignaba a ser una modélica ama de casa. Estaba marcada por la curiosidad amorosa, por el deseo y la ambición. Henrik Manukyan le hizo unas fotos estupendas e inició su carrera. Poco después sería reclamada por Ben Lyon desde la Twenty Century Fox y, tras los primeros escarceos en la pantalla grande y el cambio de nombre, debutaría con fuerza en dos buenas películas: ‘La jungla de asfalto’ de Huston y ‘Eva al desnudo’ de Joseph L. Mankiewicz.

Su presencia no pasó inadvertida. El despegue ya había empezado: en 1953, por ejemplo, rodó hasta seis películas, entre ellas ‘Niágara’, ‘Cómo casarse con un millonario’ y ‘La tentación vive arriba’. Marilyn Monroe era una mujer excitante, de una carnalidad infrecuente, de una gran sensualidad que también constituía un desafío en aquella sociedad adormecida por la represión. Ese mismo año ocupó la portada de la revista ‘Playboy’ con una serie fotográfica que se denominó ‘Sueños dorados’, donde revelaba sus medidas: 94-58-92. Marilyn siempre tuvo tendencia a engordar, pero era capaz de correr algunos kilómetros y de someterse a dietas. Era exigente consigo misma, y escuchaba los consejos de sus amigos: productores, actores o escritores. Por ejemplo, Truman Capote le aconsejó que tomase clases de interpretación y de dicción, y estudió con Lee Strasberg. Siempre temía fracasar o hacerlo mal. Anidaba dentro de ella una inclinación constante hacia la soledad, el sentimiento de culpa y la autodestrucción. En 1954 se casó con Joe Di Maggio, aunque el matrimonio resistió poco. Le relevaría, en 1956, el que parecía que iba a ser el hombre de su vida: Arhur Miller. En el dramaturgo buscaba al padre perdido, al hombre ilustrado que la quisiera. Ella leía, escribía, quería mejorar. Tampoco acertaron ninguno de los dos: Marilyn dejó constancia del vacío, de la incomprensión y del fracaso en uno de sus cuadernos. Y dejó constancia, sobre todo, en notas y poemas de “su despiadado dolor”; contradictoria como era, neurótica, frágil y hambrienta de cariño, escribió: “Tener tu corazón es / la única cosa completamente feliz que me enorgullece (que alguna vez me ha pertenecido) que alguna vez he poseído, la cosa que alguna vez me ha ocurrido completamente a mí”.

Después de “la caída”, aún haría películas importantes: un de ellas, de las mejores, fue ‘Con faldas y a lo loco’ de Billy Wilder. Ya estaba muy desequilibrada. Y aún haría ‘Vidas rebeldes’ de Huston. Vivió peligrosamente, entre amantes urgentes, las drogas, el alcohol y el psicoanálisis, y falleció en circunstancias no aclaradas a los 36 años. Uno de los momentos más tiernos y patéticos de su vida se produjo en mayo de 1962: le cantó borracha a JFK, con quien se veía a menudo, el ‘Happy Birthday to you, President’. Poco antes de morir, de una ingesta de barbitúricos, Marilyn alargó la mano para llamar a algún amigo de su amplio ‘dramatis personae’: al propio JFK, a su asistenta, a José Bolaños, su último enamorado, o quizá a tantas y tantas Marilyn que andaban por el mundo. En 1959 había dicho: “Creo que yo soy una fantasía”.

 

*La primera foto es de Milton H. Greene. Este artículo se publicó ayer en ’Heraldo de Aragón’. La segunda foto es de 1953.

 

MARILYN: UNA CRIATURA VULNERABLE

[MARILYN MONROE: 50 AÑOS DESPUÉS]

Este domingo se cumplen 50 años de la enigmática muerte de Marilyn Monroe (1926-1962), uno de los mitos de Hollywood: un icono sexual, una criatura vulnerable y una actriz especial que siempre quiso aprender. Aquí coloco algunas de las fotografías que le hicieron grandes fotógrafos. Podría ser una primera entrega...

Marilyn por Richard Avedon. Fotos de 1957.

Dos fotos de Eve Arnold.

Dos retratos de Cecil Beaton.

Marilyn por Milton H. Greene, con quien fundó una productora.

Dos retratos de Bert Stern.

 Quizá no exista en la historia del cine una actriz tan compleja y fascinante como Marilyn Monroe. Alguien la definió como “la rubia tonta que más leyó en la historia del cine”. Siempre andaba con libros entre las manos. Poemas de Rainer Maria Rilke, novelas y relatos de Tolstoi, Dostoievski, Hemingway o el ‘Ulises’ de James Joyce. También le interesaba Goya y se retrató leyendo una biografía suya. Quizá no sean fotos naturales, podría decirse, pero responden a una curiosidad real, a un deseo constante de formarse. Era una criatura asombrosamente fotogénica. Dijo la fotógrafa Eve Arnold: “Nunca conocí a nadie con un don natural como el suyo ante la cámara”.

El interés por la lectura es anterior a su encuentro con Arthur Miller. Una vez estaba leyendo ‘El principito’ de Antoine de Saint-Exúpery y subrayó una frase que se haría famosa: “Lo invisible es esencial a los ojos”. Su marido de entonces, el gran jugador de béisbol Joe di Maggio, le preguntó: “¿Qué quiere decir eso?”. Marilyn fue un fenómeno de la naturaleza. Empezó como modelo y poco a poco, con esa “ambición rubia” que exhibía, fue haciéndose con un sitio en el cine con películas espléndidas. Quizá la mejor sea ‘Con faldas y a lo loco’ de Wilder; ‘Vidas rebeldes’ de John Huston fue casi una premonición. Los directores la veían como un animalillo rebelde, un poco descontrolado, vulnerable y candoroso, pero a la vez radiante, de una carnalidad apabullante, un volcán de lascivia casi a su pesar.

Iba de amor en amor, y eso le llevó a tener relaciones con Marlon Brando, Tony Curtis (de quien se quedó embarazada probablemente), Elia Kazan, Frank Sinatra o, entre otros, con José Bolaños, su último amante. Escribió diarios y poemas y aforismos como se puede leer en ‘Fragmentos’ (Seix Barral, 2010), dictó su biografía al guionista Ben Hecht, fue perseguida y acosada por Hoover (por sus relaciones con Kennedy y con los comunistas mexicanos).

Murió de una sobredosis de barbitúricos, aunque su muerte sigue siendo un enigma. Dulce, desesperada, enemiga de sí misma y de su cuerpo, necesitada de protección y de cariño, le decía a su amigo Monty Clift: “No hagas nada. Solo abrázame”.

50 AÑOS SIN MARILYN: UN TEXTO

50 AÑOS SIN MARILYN: UN TEXTO

MARILYN: LA ESPOSA IMPOSIBLE DE MILLER

Marilyn Monroe se casó con Arthur Miller en 1956. Pensó que iba a ser el hombre de su vida: un intelectual que la protegiera, un compañero, un padre, alguien que la ayudase a borrar de su memoria sus terrores, su niebla en el alma, alguien que abrigase su desamparo. No fue así. Ambos se desengañaron pronto. Ella, que escribía a diario, que leía poesía, historia artística del Renacimiento o numerosas novelas, escribió este poema. O esta dolorida confesión:

 

I guess I have always been

deeply terrified to really be someones

wife

since I know from life

one cannot love another

ever, really.

 

La traducción de Ramón Buenaventura para el libro ‘Fragmentos’ (Seix Barral) es esta:

 

Creo que siempre me ha

aterrorizado profundamente ser la esposa

de alguien

pues sé por la vida

que no se puede amar a otra persona,

nunca, realmente.

 

Esta foto es de Eve Arnold. Sobran las palabras. Una preciosa foto.

STEVE GIBSON EN PUERTOMINGALVO

 

Steve Gibson

 

2hPM18.08

 

*

 

Sala de la Villa

 

Puertomingalvo (Teruel)

 

*

Horario: Martes a viernes, de 17 a 20 horas

                              Sábados y domingos, de 12 a 14 h. y

                              de 17 a 20 horas

 

 

28 de julio a 2 de septiembre de 2012

 

 

 

ORDEN EN EL CAOS

 

Por Ricardo García Prats. Crítico de Arte.

 

Steve Gibson es un artista indudablemente británico. Me refiero a sus planteamientos estéticos o, mejor dicho, sociales. Nos podríamos preguntar acerca de la función del arte en la sociedad. Francis Bacon decía que su pintura no era violenta sino que violenta era la vida. También decía que “nacemos con un grito; venimos al mundo con un grito, y quizás el amor no es más que una barrera entre el miedo a vivir y el miedo a morir”. Lucian Freud consideraba que los temas de su pintura son las personas y sus vidas y en ese sentido decía: “Pinto gente, no por lo que quisieran ser, sino por lo que son”. Por planteamientos y por edad, podríamos decir que Steve Gibson es un discípulo de esos artistas que pertenecieron a la llamada Escuela de Londres que se desenvuelven en una figuración de estirpe expresionista.

Esta exposición ha sido grata para Gibson. Por las características del espacio gótico, por el lugar y el paisaje y, especialmente porque presenta por primera vez unos dibujos hechos con grafito que parten de fotografías anónimas elegidas de forma aleatoria. Otras partes de la muestra, como las palomas y las esculturas humanas, aunque pertenecientes a proyectos anteriores, sirven para articular una muestra que reflexiona sobre el orden y el caos. “Tormented souls” es una escultura de 2009 que refleja el alma atormentada como reflejo de la condición humana y la violencia de la vida; otras esculturas corresponden a “Liverpool” y allí se reflejan las conexiones de Steve con sus orígenes; “El flautista de Hamelín” es la reflexión de Gibson sobre los ataques que la sociedad inflinge a los niños que no se pueden defender. Reflexiona Gibson y se pregunta que el flautista de Hamelín hizo desaparecer las ratas pero tras ver que no le pagaron, reunió a los niños, los condujo a una cueva y nunca más se supo. Observamos en conjunto una plástica de gran fuerza expresiva, con un dibujo de gran calado y fuerza y unas esculturas hechas en cartón, resinas y pintura plástica que tienen la carnalidad de las pinturas de Lucian Freud.

Pero volvamos al orden y el caos. A veces hay orden donde hay caos y otras veces vemos caos donde hay orden. Se dice que los locos entienden lo que no entienden los demás. Si miramos la disposición de esas palomas en el suelo podemos ver caos y podemos ver orden. Depende donde nos situemos, que es lo mismo que ocurre en el mundo. A la vez, a través de las numerosas palomas realizadas y presentadas, el artista reflexiona sobre la repetición. Las palomas son iguales o diferentes. Las obras del artista son la misma o son diversas. Aquí viene bien acudir al concepto de “mantra”. Un mantra es una vibración sonora que ayuda a liberar nuestra mente  de influencias indeseables. Los mantras se basan en la repetición pronunciados en voz alta o interiormente de forma rítmica y repetitiva. Así pues, Steve Gibson a través de la repetición en el dibujo se plantea donde llegar. En realidad de un mantra salen otras ideas. Gibson quiere creer -dice con modestia- que lo que está haciendo ahora dentro de un tiempo va a cambiar algo o, quien sabe, si le llevará a otra cosa. En noviembre último ideó un proyecto que Steve quiere que dure diez años con 30 dibujos cada año. En su estudio de la calle Las Armas de Zaragoza, en pleno casco histórico, ha dispuesto una cámara fotografíca que cualquiera que pase por la calle puede seguir las instrucciones y hacerse una foto. Después Steve Gibson eligirá algunas y a partir de ese documento hará un dibujo sobre papel de tamaño natural. Se produce una situación extraña porque la obra se basa en otra impresión. El artista no sabe nada más de la persona fotografiada y dibujada. Podemos decir que no es una retrato, no puede haber profundidad psicológica. Si que será un diálogo con el barrio y al cabo del tiempo veremos cambios que se producen en el vestir y cambios en la forma de dibujar del artista. Un concepto interesante que Gibson no sabe ahora donde llegará. Seguro que este mantra le llevará a algún sitio. Los dibujos que se exponen en esta Sala de la Villa suponen una primera entrega, una primicia de la reflexión.

 

*Crítico de Arte. Las fotos son de archivo.

TRECE AL SOL ... DAVID MARQUETA / 4

TRECE AL SOL de... DAVID MARQUETA

 

David Marqueta (Zaragoza, 1974) es uno de los locutores más populares de Aragón: conduce en Radio Zaragoza-Cadena Ser ‘Hoy por Hoy Zaragoza’ y en Aragón Televisión el programa ‘Dándolo todo jota’. Es carismático, divertido, ingenioso y un gran comunicador.

 

[Las fotos son de Antonio Jiménez Chiquitín]

 

 “Me gusta mucho hacer la compra del día y cocinar”

“Soy muy parrandero de noche, me encanta estar en la calle”

“El verano nos recuerda que debemos vivir más y más despacio”

 

-1. ¿Qué hace un presentador de radio y televisión en verano?
-Aprovechar el cambio de ritmo que me permite la llegada del verano. La actualidad no es tan dura como en invierno, puedes ser más creativo y siempre se descubren historias muy curiosas.

-2. ¿Dónde suele veranear?
-Lo único que repito cada verano es darme el gustazo de comer en la piscina cuando salgo de trabajar. Luego, siesta en el césped. Las vacaciones también están para improvisar y conocer cosas nuevas. Me gusta mucho viajar y solo puedo hacerlo en esta época.

-3. ¿Es usted de playa, de montaña, de ciudad o de pueblo?
De pueblo, seguro. Vivo en Utebo y disfruto mucho allí mis descansos, los paseos por el río, la bici... En verano me gusta ir al monte. Llevo desde niño yendo al Pirineo de campamentos, luego fui como monitor y ahora me queda el gusanillo de subir a ver los valles y pasearlos. Caminar por el monte siempre me ha gustado mucho porque me hace sentir muy pequeño.

-4. ¡No está mal siendo tan alto! ¿Qué hace que no acostumbra hacer el resto del año?
-Cuando descanso en casa me gusta mucho hacer la compra del día para elegir lo que comemos. Me gusta cocinar. Y soy muy parrandero de noche, me encanta estar en la calle. Soy muy de preparar cenas al aire libre con amigos y estar hasta las tantas. Sentir ese momento de la noche cuando cambia la temperatura y refresca, es una gozada.

-5. ¿Cuál ha sido el viaje de verano de su vida?

-A Túnez. Tuvimos la tremenda fortuna de hacer amigos en la ciudad en pocos días. Eran estudiantes de español que vinieron a nosotros con la intención de practicar el idioma. Nos acompañaron a todas las excursiones, nos enseñaron su ciudad. Fue genial, estoy recordando el momento de nuestra despedida y se me erizan los pelos porque hicimos un gran vínculo en poco tiempo. Seguimos en contacto.

-6. El verano está asociado a la infancia y a la adolescencia. ¿Cómo ha sido esa época?
-El verano es la estación que más me gusta, hace que me sienta muy libre, y esto me pasa desde niño. Para mí los veranos del principio de la adolescencia que pasé con mi familia en Leciñena me dejaron muy marcado. Aquellas tardes con el portal de mi tía María Josefa lleno de chicos y sus bicis, las carreras por las calles, jugar a marro todas las noches en la plaza del pueblo, los primeros besos con las chicas... Las confesiones de quién le gusta a quién...

-7. ¿Cuál es su mejor recuerdo?
El primer verano que pasé en Utebo. Nos fuimos a vivir allí en 1987. Yo era un niño de ciudad, no salía demasiado, los veranos eran muy aburridos y todos mis amigos se marchaban de vacaciones, y salvo unos días que pasaba en Leciñena o Torres de Berrellén, el verano era un poco pesado para mí. Pero llegué a Utebo y, claro, de la noche al día: bici, tardes en el río, aquellas pavías que tomamos “prestadas” de la huerta, largas noches de risas, las fiestas de los pueblos de alrededor. Había días que salía de casa después de comer y ya no volvía hasta la madrugada. ¡Qué libertad!

-8. ¿Qué tipo de lecturas elige estos días? ¿Asocia el verano a la televisión?
-Aprovecho el verano para comprarme libros sobre temas de aviación, que es mi pasión. Casi todos los veranos visito la única librería de España especializada en aviación, que está en Barcelona. Es un pequeño acto de masoquismo porque, claro, no puedo comprar todo lo que me gustaría tener y vuelvo con los dientes largos y sufriendo. Siempre asocio el verano con aquella época en la que todos veíamos la serie que ponían después del telediario, antes de ir a la piscina. Me acuerdo de unas cuantas: ‘Galáctica, estrella de combate’, ‘El héroe americano’, ‘Cuentos del mono de oro’, ‘El coche fantástico’, ‘Halcón callejero’, ‘El trueno azul’, ‘Llamados para la gloria’...

-9. ¿Qué canción o qué álbum están vinculados a un verano inolvidable?
-Escucho mucha música en verano, pero mucha. Casi soy un enfermizo de los auriculares. Cada año hay una canción que termino machacando hasta la saciedad. La del verano pasado fue una interpretada por el actor Adam Sandler ‘Werewolves of London’ Luego, cuando aparece en mi mp3 algún día de invierno, me lleva al verano anterior y me trae lo mejor de las vacaciones.

-10. ¿Cuál ha sido el gran personaje del verano?
-Arguiñano. Me encanta verle en verano, durante el resto del año no puedo, y cada vez que le veo siempre pienso que es una de las mejores maneras de hacer televisión.

-11. ¿En qué han cambiado las vacaciones con internet?
Sobre todo en la manera de planificarlas. Ahora uno sale de casa casi con la ruta hecha. Pero soy poco de conectarme, durante las vacaciones no miro redes sociales, ni correo. Y suelo olvidarme el teléfono con cierta facilidad en casa. ¡Qué gusto!

-12.¿Cómo definiría el espíritu del verano en un tuit de 140 caracteres?
El verano es la estación que nos recuerda que debemos vivir más y más despacio.

-13. ¿Cuál es la mejor, la más extraña o sorprendente anécdota veraniega vinculada a su profesión?
-Un año estaba de vacaciones en Tenerife y fuimos a ver la romería del 15 de Agosto de Garachico, que es espectacular. Y allí en mitad de los bailes, la ruidera, mientras la gente se subía a las carrozas para comer y beber, una señora con un acento canario muy cerrado me pregunta “si soy David Marqueta, el de ‘Estudio de Guardia’ de la SER”. Era una mujer nacida allí, maestra, pero que tenía a unos hijos en Zaragoza. Y resulta que cada vez que venían a verlos una temporada me escuchaban por la radio.

PAULA ORTIZ: POESÍA Y CINE

PAULA ORTIZ: POESÍA Y CINE

 

[Paula Ortiz era una de las invitadas al XI Festival Internacional de Poesía Moncayo. Por razones de trabajo y por un viaje a Madrid no le ha sido posible acudir al monasterio de Veruela. Me envía su texto, que leerá la actriz María José Moreno. Y aquí están sus reflexiones y sus juegos poéticos sobre su oficio.]

 

CINE Y POESÍA. VERUELA 2012.

Por PAULA ORTIZ. Directora de ‘De tu ventana a la mía’ (2012)

COLECCIÓN DE HAIKUS.

 

 

POESÍA Y CINE. Que no se escape el pájaro…

 

POESÍA. DEL GRIEGO POIESIS: ‘creación’ o ‘alumbramiento”. Platón define en El banquete el término poiesis como “la causa que convierte cualquier cosa que consideremos de no-ser a ser”.

CINE. DEL GRIEGO KINÉ: movimiento.

¿Cómo alumbrar el instante, cómo dar luz al movimiento?

El cine es una delgada linea roja que corre sin parar, nunca… ¿Cuándo entra la poesía? ¿Cómo albergar dentro esos momentos que emocionan e iluminan…? ¿Cómo hacer que en una escena un color, una luz, una mirada, un objeto, una caricia… aguante el aire y detenga el correr de esa línea roja de fotogramas que avanzan  24 por segundo…?

 

Mi amigo y director de fotografía Migue Amoedo cuando se sienta conmigo ante el plano que vamos a rodar me mira muy serio y me recuerda: “Paula, vamos a por la poiesis… que no se escape el pájaro…” Y entonces miramos al ayudante de dirección que grita a todo el mundo: “Silencio, motor… rueda y ¡acción!”. En ese momento miramos la pantalla y aguantamos la respiración para ver si el pájaro se escapa o no….

Una maestra de cine que ambos compartimos nos enseñó la lección: el misterio del drama es simple. Cada escena, cada acción, cada diálogo, cada tramo de guión da un paso en la historia, genera una emoción, un hálito de vida. Siéntate con los actores, compón el plano y piensa que en ese momento la película es un pájaro, pequeño, aterido, frágil en tus manos. Si cierras las manos el pájaro atrapado se asfixia y muere. Si las abres se echa a volar. Se escapa para siempre. La clave es aguantar la respiración y  sostener suave, atenta y cuidadosamente al pájaro en las manos entreabiertas. Ahí los fotogramas corren mientras los actores miran, respiran, aman… la luz y el color se visten de hermosura nunca usada y  surge la poesía en el plano.

Ahí pasamos nuestros días pensando en cómo alumbrar esos momentos, cómo hacer que avance la delgada línea roja… cómo construir cada peldaño de la película sin dejar que se escape el pájaro de nuestras manos.

 

En la historia del cine hay muchos poetas. Más de los que pudiera parecer. Muchos directores han luchado contra los elementos y la técnica para conseguir, como decía Platón, que “el no-ser pase a ser”.  En un simple juego he escrito aquí un Haiku por cada director que me ha enseñado a fotografiar relatos.  Un instante zen para cada imaginario alumbrado por los padres del cine que un día nos hicieron volar. Espero que os guste

 

Paula Ortiz, retratada por Juan Carlos Arcos para ’Heraldo’.

 

CINE Y POESÍA. COLECCIÓN DE HAIKUS

 

Alfred Hitchcock.

Una colina. Una luz en la ventana.

No hay pájaros.

Los cuchillos no suenan como violines.

 

Lars Von Trier.

Nudos en la garganta.

Tiza sobre el suelo negro.

No sé romper las olas.

 

Steven Spielberg.

Hay abrigos rojos en Alemania.

Tercera fase.

La bicicleta encuentra la luna.

 

Clint Eastwood.

Ella suda puñetazos.

Una fotografía.

El Puente de Madison desparece.

 

Pedro Almodóvar

Pepi.

Lucy.

Bom.

En silencio. La noche acaba.

 

Luis Buñuel.

La niña es coja.

El chino sonríe.

Nadie sale de esta casa.

 

Tim Burton.

Eduardo llora.

Las tijeras quietas.

Un gran pez nada en el río.

 

 

John Ford.

Un centauro observa

las uvas de otoño.

Por la mañana ya no habrá ira.

 

Anthony Minghella

Él besa su garganta.

Entra luz en la cueva.

El paciente descansa ya.

 

Patrice Leconte

El pecho huele a colonia.

Los dedos bailan.

¡No te tires al rio!

 

Erich Rohmer

Clara sube la escalera.

Silencio en el viñedo.

¡Ya es otoño!

 

Federico Fellini

8 y ½.

9 y ½.

10 y la Nave va.

 

Francis Ford Coppola

Has venido a mi casa.

Mi hija ya no se casa.

Llueve sobre mi corazón.

 

 

 

Sofia Coppola

Maria Antonieta duerme aún.

En Tokio un paraguas.

Las vírgenes se suicidan en verano.

 

Isabel Coixet.

Sigue el mapa de sonidos.

¿Y mi vida sin ti?

Son las cosas que nunca te dije.

 

Jane Campion.

Lodo en el camino.

Niebla  en el mar.

El piano aún tiene todas las teclas.

 

Hermanos Marx.

Dos huevos duros.

Hoy no hay luna en Carolina del Sur,

 ni en Mississipi, ni en Luisiana.

 

Zhang Yimou

El vuelo entre las cañas de bambú

enciende la linterna roja.

Escoge una semilla de crisantemo.

 

 

 

Jose Luis García Berlanga.

¡Verdugo calla!

¡Escopetas!

El jueves milagro.

 

Wong Kar Wai

Baja las escaleras.

Llueve.

Elogio de la lentitud.

 

Wim Wenders.

Un angel de abrigo negro.

Nubes.

Casi la eternidad.

 

Woody Allen.

Annie Hall pasea despacio.

En Manhattan hoy no muere nadie.

¡Hanna, ya es primavera!

 

Stanley Kubrick

En el espacio hace frío.

No hay verano.

Suena un vals.

 

Charles Chaplin.

El mundo no es un globo.

Un poco de sal en las botas.

Saben mejor.

 

David Lean

Cabalga en las dunas.

No hay noche.

El encuentro será breve.

¡Acaba!

 

George Lucas.

C3PO está triste.

La Guerra continua.

¡Fuerza!

 

Terrence Mallick

Malas tierras.

Días del cielo.

La línea es muy delgada.

 

*La foto principal de Paula Ortiz es de Pedro Hernández del Colectivo Anguila. Las fotos en blanco y negro de Sofia Coppola y Zhang Yimou aún no sé a qué creador pertenecen. Lo estoy buscando. [Corrijo el error del editor, no de Paula, del que me advierte el amable visitante. Mil gracias.]

 

 

LOS TITIRITEROS DE BINÉFAR / 2

LOS TITIRITEROS DE BINÉFAR / 2

 

TRECE AL SOL de... LOS TITIRITEROS DE BINÉFAR  / 2

Paco Paricio y Pilar Amorós fundaron en 1975 la compañía Los Titiriteros de Binéfar, que recibió el Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud en 2009. Reestrenan, en Abizanda, ‘El Bandido Cucaracha’.

 

“Una moza escandinava se coló en nuestra furgoneta”

“En el verano se regresa a ‘la verdadera patria’”

“El verano es tiempo de escuchar  historias en la noche”

 

 -1. ¿Qué hacen los actores en verano?

-Pilar y Paco. Creo que existen  actores de dos clases: los que trabajan en ciudades en temporadas y suelen tener vacaciones veraniegas, y los que hemos construido el oficio a base de rondar pueblos y adaptarnos a las necesidades del tosco medio. Nosotros somos de estos últimos, así que es tiempo de trabajo duro: “cosechamos”.

-2. ¿Dónde suelen veranear?

-Pilar y Paco. No veraneamos. Nos tomamos unos días en septiembre, o en enero tras la temporada navideña. Somos tan viajeros en lo cotidiano que nuestras vacaciones son “en casa”, pero en la casa de Abizanda, cerca de la naturaleza.

 

-3. ¿Son de playa, de montaña, de ciudad o de pueblo?

-Pilar y Paco. Somos de montaña y “de pueblo”. Nos gusta tanto ser de pueblo y nos reconocemos tanto en la expresión que cuando fundamos la compañía pusimos el nombre del pueblo como apellido.

 

-4. ¿Qué significa ser de pueblo?

-Pilar. Ir al  pueblo es siempre, aunque no sea el tuyo o el de tus padres, un viaje a la raíz, a lo que fuimos o mejor a lo que pudimos ser, a esa parte de nosotros que necesita el contacto cercano y humano.

 

-5. ¿Cuál ha sido el viaje de verano de su vida?

-Paco. Todos los veranos dejan huella, una impronta indeleble, yo no sería titiritero si además de haber conocido al titiritero  Gerardo, el viejo “Bululú” de San Esteban de Litera, no hubiera hecho campamentos y colonias veraniegas de adolescente. Recuerdo también el primer verano de ronda titiritera con el carromato de ‘El Bandido Cucaracha’  y la Orquestina del Fabirol al completo por las carreteras secundarias  de Aragón.

-Pilar. Fue en Taiwán, en la ciudad de Tainan. Estábamos de  gira por la isla, tras la función en el teatro preguntamos por un titiritero y, además de saludarlo, le dimos un regalo. Él para correspondernos nos invitó a su casa, sacó las marionetas que ya casi no usaba y las movió para nosotros; toda su familia era feliz, él y nosotros también. No utilizábamos el mismo idioma pero hablábamos el lenguaje de los muñecos. Fue una velada  inolvidable.

 

-6. El verano está asociado a la infancia y a la adolescencia. ¿Cómo ha sido esa época?

-Pilar. Sí, es así,  es un cambio, una mutación, una oportunidad que nos da la vida de verla cada año desde otra perspectiva.

-Paco. Hay veranos “transformadores” porque decides sentirte arrastrado por ellos, seguir la propuesta que te hacen... Son los veranos que te cambian la vida. Y hay veranos “de paréntesis” que te refuerzan en lo cotidiano porque sabes que lo que has vivido sale fuera, es de otro mundo, no acaba de pertenecerte. El problema es saber diferenciarlos…

 

-7. ¿Cuál es su mejor recuerdo de entonces?

-Paco. Es más una sensación... cerca del agua haciendo algo que me gustaba, mi abuelo Joaquín, próximo y trabajando en el campo y narrando algo…

-Pilar. Mis recuerdos son dos: trasnochar en la puerta de casa con los vecinos, y jugar en el río con mis hijas Marta y Eva cuando eran pequeñas.

 

-8. ¿Qué tipo de lecturas (u otras actividades) hacen en estos días?

-Paco. Estoy leyendo un libro de Joaquín Díaz sobre la tradición heterodoxa, ‘La Tradición Plural’, lo encontré en una librería de viejo.

-Pilar. Entre función y función, en la era de La Casa de los Títeres de Abizanda, leo este verano ‘Todos los cuentos’ (Mondadori) de García Márquez  y poemas del caspolino Eduardo Trelles.

-9. ¿Qué libro, qué cuadro, qué museo, qué película están asociados a un verano inolvidable?

-Pilar y Paco. No, no  tenemos  ningún elemento cultural asociado al verano, si sensaciones como “olor a tierra mojada tras la tormenta” y una vivencia  especial,  de noche, saliendo del pueblo en el que hemos dado la función. A lo lejos se oye la música de la orquesta que toca en la plaza, algún petardo, el ulular del mochuelo. Regresamos a casa tras haber sembrado la comedia.

-10. ¿Cuál ha sido el gran personaje de sus veranos?

-Pilar y Paco. Había en la primera época titiritera una orquesta navarra, se llamaba Faber, trabajaba por los pueblos del Pirineo y los Monegros, cenábamos con sus miembros en la fonda  del lugar. Nosotros habíamos hecho la función de títeres y regresábamos a casa, pero a ellos les quedaba la “sesión de noche”. Les dábamos ánimo y nos sonreían.

 

-11. ¿En qué han cambiado los veranos?

Pilar y Paco.- Tal vez la gente sigue viendo menos la tele en verano y saliendo más a callejear. No han cambiado tanto… bueno sí, ¿por qué ahora casi no se ven luciérnagas?

-12. Si tuvieran que resumir el estío en un tuit de 140 caracteres, ¿qué dirían?

-Pilar. El verano es esa parte de la vida en la que regresamos a “la verdadera patria”, esa época en la que no miramos pasar la vida, simplemente  la vivimos.

-Paco. Es esa temporada en la que no contamos sino que regalamos. Es tiempo de escuchar  historias en la noche, cuando las luciérnagas vuelan.

-13. ¿Cuál es la mejor, la más extraña o sorprendente anécdota veraniega vinculada a su profesión?

-Pilar y Paco. Pamplona, fiestas de San Fermín en  una actuación  tras el encierro: una moza escandinava se cuela en nuestra furgoneta, la sacamos, pero regresa y  permanece en ella durante la función, quiere quedarse, logramos que desista. Unos días después y en un pueblo de Teruel, aparece una muchacha  húngara que ha hecho un largo viaje, quiere ser titiritera y viajar con nosotros porque nos había visto en un festival internacional. Esta vez permitimos que se quedara.  El siguiente  bolo es una  actuación  al aire libre, nos cae encima una tromba de agua. Como locos recogemos los  decorados, los  títeres, focos e instrumentos en la furgoneta, a toda prisa; sigue lloviendo a cantaros,  aún disfrazados, salimos del pueblo. Llevamos ya unos kilómetros de viaje tratando de llegar a la nave de Binéfar para hacer el inventario del desastre. Oímos ruidos en la parte trasera de la furgoneta dónde va la carga, y una voz que dice con acento extranjero: “por aquí todo bien” “¡La húngara!”, gritamos al unísono al tiempo que estallamos en risas. Eva Vas, que así se llama, se quedó con nosotros todo el verano, conoció muchos pueblos de Aragón y ahora es titiritera en Budapest.

 

 

 

TRECE AL SOL DE... JORGE ASÍN / 1

TRECE AL SOL DE... JORGE ASÍN / 1

[Ayer, en la edición digital de Heraldo de Aragón, heraldo.es, que dirige Esperanza Pamplona, comencé la serie ‘Trece al Sol’ de entrevistas veraniegas con un trasfondo vital, cultural y evocador. El primer protagonista ha sido el actor y guionista Jorge Asín. Hoy se puede leer la de Paco Paricio y Pilar Amorós, Los Titiriteros de Binéfar. Las iré colgando aquí al día siguiente de su publicación. La primera foto es de Heraldo también y la firma Guillermo Calahorra.]

 

TRECE AL SOL de... JORGE ASÍN

 

 

Jorge Asín es actor de teatro, cine y televisión, y guionista. Zaragozano con vis cómica, de 38 años, se ha hecho popular por sus apariciones en ‘Que viene el lobo’, ‘Oregón Televisión’ y por su presencia en diversos cortometrajes.

 

“El actor que tiene trabajo, pone copas en algún chiringuito...” 

 

 

Jorge Asín, retratado en Huesca por Rafael Gobantes.

 

 

-1. ¿Qué hace un actor en verano?

El actor con suerte (como está siendo mi caso este verano) hace bolos. El que no tiene suerte, se desespera buscándolos de la misma manera que en invierno. Y el actor que tiene trabajo, pone copas en algún chiringuito...


-2. ¿Dónde suele veranear?

He ido por temporadas. De pequeño pasaba todo el verano en el pueblo, en Borja. (Aunque titularmente es una ciudad; lo digo por aquello de las susceptibilidades). Más adelante estuve varios años subiendo al Pirineo de tienda de campaña. También he viajado por varios países. Últimamente (como buen ciclo que se cierra) suelo estar una semana en Borja con mi madre. Este año, como he dicho antes, toca trabajo. Así que pocas vacaciones voy a tener.


-3. ¿Es de playa, de montaña, de ciudad o de pueblo?

Soy de montaña y de pueblo. Al fin y al cabo, Borja está al lado del Moncayo...

 

-4. ¿Por qué?

La playa me gusta, lo que no me gusta es la masificación en las playas. Creo que también influye que no me gusta tomar el sol, que es la actividad principal en la playa. Me aburro soberanamente. Así que prefiero el monte, sus paisajes y sus gentes. Con el pueblo me ocurre lo mismo. 

-5. ¿Cuál ha sido el viaje de verano de su vida? ¿Y la ciudad?

Egipto. Es un país increíble. Para un aficionado a la Historia como yo, fue algo realmente maravilloso. Disfruté cual gorrino en maizal. Respecto a una ciudad, me quedo con Antigua (Guatemala). Sus casas pintadas de colores vivos, sus librerías, sus calles, sus volcanes...


-6. El verano está asociado a la infancia y a la adolescencia. ¿Cómo fue esa época?

-Esa época la pasé en Borja. De hecho, mi mejor amigo es de allí y mantenemos la amistad a pesar de que él trabaja en Mallorca. Al pasar todos esos momentos vitales entre peñas en las fiestas del pueblo, mi recuerdo visual es oscuro y el recuerdo olfativo está repleto de serrín y olor a la malta de la cerveza. Guardo un gran recuerdo de aquella época.

-7. Por ejemplo...

De aquella época me vienen todavía los recuerdos de cuando nos íbamos toda la cuadrilla a robar fruta y a vivir aventuras por los campos. Esa sensación tan grande de libertad no la he vuelto a saborear. 

-8. ¿Qué tipo de lecturas suele hacer en estos días?

Leo todos los días del año, por lo que no acostumbro a cambiar de hábitos estos días. Ahora mismo estoy con dos libros. El primero se trata de un ensayo sobre la religión cristiana llamado ‘La conspiración de Cristo’, de Acharya S. El segundo es ‘Danza de dragones’, la quinta entrega de ‘Canción de hielo y fuego’, la novela-río de George R. R Martin. Estoy enganchadísimo con este hombre. 

-9. ¿Qué libro, qué cuadro, qué museo, qué película están asociados a un verano inolvidable?

Sin duda, lo que más me ha marcado un verano fue la lectura de ‘Cien años de soledad’ de Gabriel García Márquez. Me lo leí en mi viaje a Guatemala y me marcó muchísimo.


-10. ¿Cuál ha sido el gran personaje de sus veranos?

Recuerdo que de niño, hubo un verano en el que TVE emitió la serie ‘El gran héroe americano’. Me quedé enganchado a esa serie y el protagonista (un tipo al que los extraterrestres le habían dado una especie de traje de superhéroe y él había perdido el libro de instrucciones) era mi personaje preferido. Supongo que por empatía. Yo también soy un desastre. 

-11. ¿En qué han cambiado los veranos?

Antes esperaba que llegara el verano con una impaciencia rayana en lo enfermizo. Hoy en día espero que pueda seguir trabajando estos meses. Como tanta gente, lamentablemente. No han cambiado los veranos. Los que cambiamos somos nosotros y nuestras circunstancias, que van a peor de una manera alarmante.

-12. Resuma en un tuit de 140 caracteres el espíritu del verano...

El verano es excelente para ver teatro en la calle, en las plazas o en los teatros. Les esperamos. Un poco de publicidad, a ver si funciona.


-13. ¿Cuál es la mejor anécdota veraniega vinculada a su oficio?

Hace unos veranos, tenía un bolo por la provincia de Teruel. Mi novia y yo teníamos la intención de aprovechar ese fin de semana para quedarnos por ahí, pues eran los únicos días que teníamos de vacaciones juntos. La noche de la actuación me caí del escenario y me di un golpe muy fuerte en el brazo y en las costillas. El dolor era horrible, casi no podía ni respirar. Aún con todo, esos días los pasamos allí (al fin y al cabo, uno está bautizado con agua del Ebro) pero lo pasé fatal. Así que dejo un consejo: “Nunca os caigáis desde un escenario. Es tontada”.