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Antón Castro

Artistas

DALÍ, LA MUSA Y EL JOVEN PERIODISTA

DALÍ, LA MUSA Y EL JOVEN PERIODISTA

[La pasada semana, en la UIMP de Santander, en un curso que dirigió Basilio Baltsar, Sergio Vila-Sanjuán contó esta anécdota. Aquí la cuento a modo de homenaje al periodismo y a Sergio, claro, y al binomio Gala y Dalí.]

 

LA MUSA GALA Y EL JOVEN PERIODISTA

Sergio Vila-Sanjuán es escritor y director de uno de los mejores suplementos de España, ‘Culturas’ de La Vanguardia, y es experto en los secretos del best-seller. Cree que uno de los pioneros del periodismo fue Giorgio Vasari, autor de ‘Las vidas’, de Rafael, Leonardo o Miguel Ángel, entre otros. A Vila-Sanjuán, cuando empezaba en ‘El correo catalán’, le sucedió algo inaudito. En torno a 1978, Salvador Dalí estaba muy vigilado por su entorno y su silencio generaba suspicacias. No recibía a nadie, ni a periodistas españoles ni extranjeros. Sergio tenía en su agenda un número de Dalí; llamó y el propio pintor cogió el teléfono. Hablaron durante media hora. Le recordó que era periodista. A Dalí no le importó: se explayó a su gusto. Y al día siguiente, Vila-Sanjuán firmó una auténtica primicia. Al cabo de un día o dos recibió una llamada a la redacción, nada más y nada menos que de Gala. Le dijo de todo: qué cómo se atrevía, cómo había traicionado el silencio de un gran artista, y bastantes insultos. Lejos de arrojarse al mar o de renunciar a su vocación, armado de valor y de ingenio, el reportero le mandó un ramo de flores. Un par de días después volvió a recibir la llamada de la mujer del artista. Le dijo: “Veo que no era usted tan mala persona. Le invito a que venga a verme”. Sergio conocía la leyenda de devoradora de hombres jóvenes de aquella dama, que había sido mujer y musa de Eluard y enemiga feroz de Buñuel. Aún así, acudió. Llamó al timbre en Port Lligat y le abrieron. Poco después se presentó ella, lo miró de arriba abajo y de abajo arriba apenas unos segundos, y le dijo: “Ya puede irse”. Así, de esta forma inquietante, empezaba su carrera y el cuento inagotable del periodismo.

 

*Este texto apareció en Heraldo en mi sección de ‘Cuentos de domingo’. Gala y Salvador Dalí en una foto de Alfred Eisenstaedt.

‘LA NOCHE EN VELA’ EN CAMBRILS

‘LA NOCHE EN VELA’ EN CAMBRILS

 [Me escribe José Antonio Giménez Mas, médico, coleccionista de arte oriental, pintor y estudioso de la poesía china: “El enlace que sigue a estas líneas corresponde a un proyecto de mi hija Leyre Giménez Muñoz, muy creativa ella y siempre con ideas que mueven a la gente. Creo que es majo y divertido”. Entro en la página http://lanocheenvela.com/  y me encuentro con todo esto. La foto es de Rudolf Koppitz.]

 

 

FESTIVAL ‘LA NOCHE EN VELA’

CREATIVIDAD, NÁUTICA, OCIO Y ARTE

 

El mar, lugar de inspiración artística desde tiempos inmemoriales, sirve en esta ocasión de escenario para "La Noche en Vela". Un festival inédito que aúna creatividad, náutica, ocio y arte. Una ubicación privilegiada como es la Platja dels Esquirols en Cambrils y un formato que pretende ser un reto creativo, son los ingredientes que junto con la colaboración de un gran equipo humano de entusiastas harán de la noche del 8 de septiembre una noche única.

Cambrils es un pueblo de esencia marinera, sencilla y abierta. Un pueblo que acoge y sabe hacer de anfitrión, se establece como el marco perfecto para ubicar el festival. Su clima, su gente, y en especial su playa serán el escenario de una noche donde todos los asistentes podrán disfrutar de una colección de proyecciones artísticas de temática libre acompañada de barbacoa, fiesta, buen ambiente y diversión.

Para las proyecciones se utilizará un formato novedoso, utilizando como pantalla las velas de cuatro catamaranes y formando una pantalla equivalente a 645 pulgadas. De esta manera "La Noche en Vela" se convierte en un desafío creativo para todos los participantes y en una noche de playa espectacular y diferente para el público. Acompañados por la experiencia en náutica de la escuela de vela Wind Cambrils, y de la mano de excelentes creativos en el jurado.

Baker Comunicación os invita a esta primera edición de "La Noche en Vela".

Ha empezado la cuenta atras 

 

REQUISITOS DE LOS VÍDEOS

Se aceptarán todas las obras entregadas en formato de video digital siendo la duración de las mismas no superior a los 5 minutos.

Cada autor podrá presentar el número de videos que desee. Se valorará la calidad tanto de la imagen como del sonido para la selección de los videos. Se aconseja tener en cuenta el formato de la superficie de proyección y la zona de proyección.

 

Si tienes dudas, preguntas, o simplemente quieres enviarnos un mensaje, puedes hacerlo utilizando este formulario que nos llegará directamente y te lo responderemos a la brevedad. Si te da pereza el formulario puedes hacerlo a info@lanocheenvela.com No lo dudes y ponte en contacto.

 

 

 

 

POESÍA Y CINE EN EL MONCAYO

XI FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA MONCAYO:

 

[Esta foto es de Andreas Ulvo.]

 

Poesía y cine

 

www.olifante.com

Siempre ha habido cine en la poesía. Los grandes poemas son cinematográficos. Y hay un tipo de cine muy poético: pensemos en Manoel de Oliveira, en Theo Angelopoulos, en Paula Ortiz incluso. La poesía y el cine confluyen en lo extraordinario: sus ojos ciegos de entusiasmo aspiran a lo inefable. La poesía es una película proyectada en la cámara oscura de nuestro interior que reclama más luz.

 

                                              Trinidad Ruiz Marcellán

  

Homenaje a

Antonio Machado y Rabindranath Tagore

 

PROGRAMACIÓN:

 

 

Jueves 26 de Julio

Tarazona

Conservatorio

20 horas

 

Presentación del festival

Conferencia del poeta Ángel Guinda, Poesía y cine

Intervención del grupo musical CALEANA

Bookcrossing

 

 

Viernes 27 de Julio

Litago

Ermita del Pilar

17 horas

 

Intervención de Pedro Herrero

Inauguración.  Discurso a cargo de Antón Castro.

Proyección de Un dios que ya no ampara de Miguel Mena y Gaizka Urresti (Escritor y Director, respectivamente)

Charla . Coloquio. Encuentro autor y lectores

 

Proyección de La diferencia de Ángel Guinda y David Francisco (Poeta y Director, respectivamente)

Charla . Coloquio. Encuentro autor y lectores



Presentación de poetas y directores de cine.

Intervención Musical: Luigi Maráez y Âlime Hüma y La Coral Turiasonense (música de películas)

Poesía en la calle: Victoria Puig

Música de calle con Alam Folk

Bookcrossing

 

23 horas

Actuación del grupo de música Jordi Skywalker

 

 

Sábado 28 de Julio

Monasterio de Veruela

Museo del Vino

11 horas

 

Presenta  Mª José Moreno

 

Lectura poética de Fernando Aínsa, Pilar Alcalá, Ana Alcaraz, Marta Almenara, Javier Camacho, Inés R. Campodónico, Clara Dávila, Mohsen Emadi, Manuel M. Forega, Reyes Guillén, Ángel Guinda,  Ahmed Hadi, Susana Hernández, Ana Lacarta, Iñigo Linaje, Luigi Maráez, Luis Ángel Marín,  Manuel Massini, Isabel Miguel, Luisa Miñana,  Milagros Morales, Gerardo Osal, Mª Ángeles Pérez López, Francisco J. Picón, Victoria Puig, Susana Sancho,  Fernando Sarría, M. Á. Yusta.

 

Proyección de videoclips de Rosana Acquaroni (Discordia de los dóciles), Vicky Calavia (Tu alma es un paisaje escogido), Lucía Camon (Poesía), Ricardo Calero (Inundar el mar), Rubén Cárdenas (Capoladora), Sergio Duce (Poesía de Ana Lacarta), Mohsen Emadi (Visible como el aire, legible como la muerte), Manuel M. Forega (Bombas fúnebres), David Francisco (Poemas de Reyes Guillén y Subhro Bandopadhyay), Natalie Handal (Poesía), Leónidas Martín (Toda la luz del mundo de Ángel Guinda), Miriam Reyes (Poesía), Sándor M. Salas (Los ojos verdes. Leyenda de Bécquer).

 

Charla . Coloquio. Encuentro autores y lectores

Intervención musical de Irene Guillén, Jesús López y Carmen Alperte

Exposición de arte

Bookcrossing

 

Sala Capitular del Claustro

17 horas

 

Cuencos Tibetanos (Alfredo Porras)

Lectura Homenaje a Antonio Machado y Rabindranath Tagore por Mª José Moreno y Andrea Uña Barrientos

Lectura y traducción al euskera de Pilar Castro Lectura en inglés, Enrique Alda

Actuación de Curro Fatás y Jorge Berges

 

Danza de Enma Luna

 

 

Iglesia del Monasterio de Veruela

18 horas

 

Presenta Reyes Guillén

 

Lectura de poemas de Antonio Machado y de Rabindranath Tagore

Intervención de Paula Ortiz con presencia de poetas y directores de cine

Interpretación musical de Leslie Dowdall, Angi Ruiz Forés,  Ana Segura y  Âlime Hüma

 

Actuación musical

Banda de NACHO MASTRETTA

  

Domingo 29 de Julio ·  Ruta Bécquer

7 horas

 

Ruta Guiada entre el Monasterio de Veruela y Litago, pasando por Trasmoz

 

 

Dirección: Trinidad Ruiz Marcellán y Marcelo Reyes

 

Grabación: David Francisco

 

Organiza: Olifante

Patrocinan: DPZ, Ayuntamiento de Litago, Ayuntamiento de Tarazona, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Colaboran: Casa del Poeta, Campo de Borja y Alam

 

 

MUSEO CABRÉ DE CALACEITE

Calaceite es uno de esos lugares mágicos de Aragón: una villa barroca donde la piedra se alía con el misterio y la música secreta de los olivos y los almendros. Es un laberinto de callejas y miradores: de golpe, tras sortear palacios y recodos de sombra, se contemplan la vaguada, los campos infinitos, los pájaros que rompen el cristal del aire. Allí, hace ahora 25 años, se abrió una casona solariega del siglo XVIII con los materiales y los sueños del historiador, arqueólogo, pintor y fotógrafo Juan Cabré, que halló en las ruinas y en la naturaleza el mejor mensaje de los siglos. Cabré excavaba para entender el mundo y a sus antepasados. Nacía el Museo Juan Cabré con muchos de sus materiales y sus obsesiones: la curiosidad, la pasión por la artesanía de los objetos, los tesoros que halló en sus excavaciones, la cifra de sus pasos de andariego incansable. Desde entonces, ese museo, con dos mujeres como Carmen Portolés y Lola Pintado al frente, se convirtió en un lugar de referencia: en un centro de arte contemporáneo, en un espacio volcado con la historia y el arte rupestre, en un escaparate del Matarraña y de los creadores de esa comarca tan mediterránea. Allí se le rindieron homenajes a autores tan distintos como José Donoso y sus amigos del ‘boom’, que convirtieron Calaceite en un refugio y en una atalaya de mágicas noches, se recordó el verbo y las metáforas de Ángel Crespo, que duerme para siempre en la villa. Allí, entre otros, expusieron Romà Vallès, Antonio Álvarez, Rubén Enciso, Laia Vaquer, Teresa Jassà (esa mujer de fuego y limo que dialogó con el arte de Goya), Gema Noguera o, ahora, Luis Grañena. El Museo Cabré, sin aspavientos, ha hecho y hace una labor imprescindible.

 

*Este texto apareció ayer en mi sección ’Cuentos de domingo’ de Heraldo de Aragón. Este mismo fin de semana, Pilar Gómez Bedate y Ángel Guinda presentaron sus últimos libros de poesía en el Museo: ’Las aguas del río’ y ’La caja de lava’, ambos de Olifante.

COMPROMISARIOS DE MARÍN BAGÜÉS

COMPROMISARIOS DE MARÍN BAGÜÉS

 

‘LOS COMPROMISARIOS’ DE MARÍN BAGÜÉS

Se reabre la exposición conmemorativa del VI Centenario del Compromiso de Caspe en el Palacio de Sástago.

 

Se vuelve a abrir al público la exposición conmemorativa del VI Centenario del Compromiso de Caspe organizada por DPZ. En esta muestra, ubicada en la Galería de Arquillos del Palacio de Sástago, se exhibe el cuadro ‘Los Compromisarios’ de Francisco Marín Bagüés y varios bocetos que se conservan del mismo y también las actas de los Parlamentos catalán y aragonés conservadas en el Archivo de Diputación Provincial de Zaragoza. La exposición se puede visitar hasta el próximo 2 de septiembre en horario de martes a sábado de 11 a 14 horas y de 18 a 21, y los domingos de 11 a 14. Los lunes y festivos, cerrado. [Informacion y foto remitidas por Marta Latorre.]

'GOYA AL LÍMITE' DE GONZALO DE DIEGO

Recibo esta nota de Gonzalo de Diego Chóliz, historiador del arte y uno de los responsables del área de exposiciones de Ibercaja durante años.

[No sé si  estabas informado sobre mi libro, en realidad es un ensayo, sobre Goya. El libro se titula ‘Goya al límite’ y está ya en la iBookstore de Apple. Para acceder a este libro necesitas un iPad. En la tienda hay dos apartados: el de libros GRATUITOS y el de libros de pago. Si estás interesado en bajarlo, mi libro está en el apartado GRATUITO. Al menos para esta primera “edición” en español.

Si quieres acceder directamente desde este correo, pulsa este link: 

http://itunes.apple.com/us/book/goya-al-limite/id543888787?ls=1

Espero que encuentres algo interesante en él. Por mi parte, he puesto mucha voluntad y mi admiración por Goya, el más ilustre de los zaragozanos.]

Gonzalo me envía varios fragmentos del texto con esta nota: “Te paso a continuación una breve parte de la introducción y la conclusión del mismo. Refleja una visión global del espíritu del libro aunque, como es natural, nada o muy poco del pormenor. El libro es, en esencia, un modesto ensayo sobre la figura de Goya y posiblemente pueda ser mejor entendido por los propios artistas”. Aquí están esos fragmentos:

 

‘GOYA AL LÍMITE’

Por Gonzalo de Diego Chóliz

 

(de la Introducción)

.............................

Inconformista e imbatible, Goya en realidad es un gran infeliz que resiste a esa falta de felicidad de manera terca, fija y decidida todos los días de su vida. Es cierto que poseía una de las paletas más luminosas del Siglo de las Luces, pero también  - en su permanente y consustancial dualidad- tenía el pensamiento y una gran parte de su vida privada en sombras. Razón por la cual a lo largo de su existencia encontraremos que hay también fronteras de profundidad, -que este libro intentará subrayar en la medida de lo posible-, prácticamente en todos los campos. Goya las vio y las transitó a su manera. Dualidades muy próximas pero decididamente distintas. Fronteras de profundidad que  obligan porque en ellas hay un reto, un desafío recóndito, una utopía. Fronteras donde Goya quiso estar y atravesar con poderío y determinación. A pesar de todo y porque su  forma de ser, su formación y su personalidad le obligan por encima del espíritu de conservación.  Lo fácil lo puede hacer cualquiera, ante lo difícil es donde tiene que surgir una voluntad distinta y la capacidad de expresión artística excepcional, para enseñarlo ejemplarmente al mundo. En esencia, ese era Goya.

 

(de la conclusión)

Este libro no ha pretendido sino un intento de facilitar y hacer posible el encuentro personal con el Goya más íntimo y arriesgado, con las características de la creación goyesca y con su calidad más didáctica. Mostrar la vieja dicotomía entre emociones y racionalidad. Hacer una exploración, no demasiado audaz, que se limite a sugerir posibilidades, abrir el campo de visión sin otro  ánimo que intentar ensancharlo. Mostrar la valentía de Goya para clarificar su manera de ver y entender al hombre, aún a riesgo de ser mal entendido.

Precisamente la nitidez de su lenguaje visual ha dado a Goya una autoridad moral reconocida en todo el  mundo. De ahí su universalidad. A través de su obra desvela –como en un permanente autorretrato- su vida interior, salvando el plano a la manera de Marco Aurelio en sus Meditaciones o las Confesiones  de San Agustín. Un autorretrato de tal calidad que a menudo se tiene la sensación de estar viendo su diario personal, donde tiene anotadas filias y fobias, impresiones y recuerdos, y sin rehuir siquiera cualquier rasgo de crueldad.  Construyéndose como un relato sensible y emocionalmente vulnerable a partir de sus conflictivas relaciones con los demás.

 

Goya da una gran importancia, como no podía ser menos, a la razón natural, la luz que ilumina el espíritu valiéndose de su propio entendimiento mediante la razón. Con lo que todo su relato no es sólo una demostración de un sincero esfuerzo de la voluntad individual por sobreponerse a las circunstancias adversas, no es solamente el teatro interior del hombre, sino que también a tumba abierta  revela una profunda preocupación por el sufrimiento humano y con ello un relieve moral consistente. En Goya se cumple la idea del arte como metáfora visual del drama humano. Y no puede evitar, ni lo desea, una forma de relacionarse que no sea a contracorriente con la época, con lo que un pintor como Goya tenía que ser, fatalmente, testimonial.

 

Al final, en su último y triangular cántico de la muy grave enfermedad cuidada por Arrieta, la última comunión de san José de Calasanz y las Pinturas Negras, las emociones goyescas se constituyen en protagonistas porque ciertamente son expresiones de sentimientos auténticos y profundos. Todas. Por disímiles que parezcan. Y ni están mediatizadas por ningún tipo de convencionalismo, ni por ningún ritual, ni por hipocresía alguna. Son libres y reflejándose unas en otras dan lugar a un discurso que posiblemente sea el más importante, por veraz, por simultáneo y alterno y porque es efectivamente el último también en el tiempo. Antes había habido otros discursos, desde Aula Dei en Zaragoza a los Disparates, desde los Caprichos a los Desastres de la guerra, desde la Tauromaquia hasta el milagro de san Antonio, pero probablemente no fueran sino preparación del definitivamente último, el gran testamento y el punto final de su viaje por el límite. Vale.

 

 

 

ARTE EN DAROCA PARA ILDEFONSO

ARTE EN DAROCA PARA ILDEFONSO

MIRADAS AL LUGAR DEL POETA*

 

EL POETA Y SU MUNDO

Ildefonso-Manuel Gil (Paniza, Zaragoza, 1912-Zaragoza, 2003) era un enamorado del arte y de Daroca. La ciudad de las siete puertas y de las siete fuentes era para él un espacio de encantamiento, un solanar de invenciones, de fábulas, de cuentos maravillosos como el de la morica prisionera, que tantas veces le habían contado. Crecer entre sus murallas suponía vivir en un lugar repleto de creación, de memoria, de leyenda, de arquitectura. A Daroca se trasladó muy pronto desde Paniza, y en Daroca conoció la música, el teatro, el cine, la literatura y a un sinfín de personajes que le llenaron la infancia de sueños, como narra en ‘El caballito de cartón’, uno de esos libros donde el anciano recrea, con embelesamiento, los dones de la niñez y la adolescencia, sajada esta de golpe con la muerte de Victoria, aquella hermana con la que dibujaba, confeccionaba diccionarios y se asomaba a la lírica.

Daroca también era silencio, fuerza de la piedra y su misterio, impresionantes celajes. Daroca era una atalaya del paisaje y al paisaje: a Ildefonso-Manuel Gil le gustaba contar cómo le fascinaban las colinas al atardecer. Parecían convocarle a la meditación y al silencio; le evocaban la música de las esferas y las melodías de su paisano Pablo Bruna.

A Ildefonso-Manuel Gil siempre le apasionó el arte. Conoció, durante su estancia en Madrid, el Museo del Prado. Goya era su pintor favorito y fue también el personaje que eligió para contar, por la vía de la alegoría poética y del monólogo dramático, la tragedia de España y su propia tragedia. Ildefonso, con Benjamín Jarnés, había saludado la llegada de la II República desde el balcón del ayuntamiento de Daroca y se sintió cómodo en ese tiempo nuevo que traería esperanza, justicia social e ilustración. La guerra civil lo cogió en Teruel y muy pronto fue enviado al Seminario: allí, con el espanto recorriéndole cada poro de su piel, convivió con la muerte.

Le contaban qué estaba pasando fuera, veía a compañeros suyos que eran sacados y que ya no volvían, y esperaba que, de un momento a otro, corriese idéntica suerte. Se libró de la ejecución milagrosamente, pero jamás pudo olvidar aquellos meses, el rostro de los amigos que partían hacia el paredón, el frío, el miedo, el estupor, la vecindad de la tiniebla, la desmesura del odio. El testimonio de aquellos días y su interminable sombra fue ‘Concierto al atardecer’ (Gobierno de Aragón, 1992); en la novela, el escritor quiso ajustar cuentas con sus pesadillas y con su propia condición de narrador que aspiraba a la novela escrita con el espíritu de la poesía, con el alma del estilo.

Ya en la posguerra, mientras intentaba encontrar un horizonte para él y para su familia en Zaragoza y escribía avanzada la noche en los cafés, redactó ‘Homenaje a Goya’ (Los libros del Pórtico, 1946). Ese poemario es un viaje por la obra de Francisco de Goya, es una metáfora del fratricidio y una crónica de su propio dolor. Y es una mirada hacia un artista visionario, precursor, un documentalista a pie de calle de la violencia entre hermanos. Ildefonso-Manuel Gil solía decir que él era un poeta del amor y de la vida, un poeta del paisaje y de la familia, y un poeta de la muerte. Con el primer ejemplar de ‘Homenaje a Goya’ en las manos, Ildefonso fue encargando a un puñado de artistas de diversas generaciones que le hicieran una obra para ese libro, que le ayudasen a convertirlo en un Libro de Poeta entre artistas. O en un libro de un pintor magistral con poeta y otros artistas. En ese ejemplar hicieron obras originales Fermín Aguayo, Santiago Lagunas, Eloy F. Laguardia, Alberto Duce, Torcal, José Luis Cano, etc., y pegó el original de un retrato que le había hecho en 1942 Antonio Mingote, hijo de darocense. Ese volumen lo acompañó siempre: en él se unían pasiones y pulsiones decisivas de su biografía.

ARTISTAS PARA UN POETA

Media docena de creadores, vinculados a Daroca, han decidido rendirle un homenaje en el año del centenario de su nacimiento: lo hacen en la villa murada y lo hacen desde una perspectiva amplia. Pintura, escultura, fotografía, cerámica y música; ellos son María José García Froj, Carlos Pardos, José Miguel Fuertes, Víctor del Molino, Miguel Gil y Laura Teruel Agustín. Y eso sí, lo han hecho después de un acercamiento minucioso a su obra, a su universo, a su percepción del paisaje. En cierto modo, los seis artistas recrean con libertad, y a la luz de su poesía, el universo personal del poeta. Todos han viajado por el corazón de sus palabras, y hay uno, el pintor Carlos Pardos, que confiesa que antes de empezar a trabajar leyó la poesía completa del autor de ‘Las colinas’ o ‘Por no decir adiós’. Esa actitud de respeto, de admiración, de búsqueda está en todos los creadores.

María José García Froj opta por realizar pintura de paisaje. La obra de Ildefonso está impregnada de naturaleza, del lenguaje de las estaciones, de pájaros que surcan el cielo, de árboles, de follaje, de perfumes. La pintora, de entrada, crea un espacio abierto y a la vez íntimo: capta la majestuosidad de la naturaleza y selecciona detalles, atmósferas casi románticas, y resuelve con un pulso realista, muy elaborado y lleno de colorido. No se olvida de algo que a Ildefonso le fascinaba: la serena melodía del río, el espejo que copia el cielo y los edificios. Vincula sus obras con poemas concretos, pero también con estados de ánimo y con períodos específicos: el sol de agosto, la llegada de la primavera, el recuerdo y la tierra. Ildefonso se elevaba desde el plantío, desde los cerros, desde la memoria estremecida de la naturaleza y su fronda. “Ahora sé que soy como un río”, escribió.

El otro pintor de la colectiva es Carlos Pardos. Considera que Ildefonso era un poeta obsesionado por la muerte. Quizá fuese ‘Los fusilamientos de La Moncloa’ el cuadro que más le hacía pensar en tantos y tantos compañeros abatidos en Teruel. Lejos de explorar las tinieblas y el llanto, Carlos Pardos ha elegido la senda de la paradoja. Contra la noche el día; contra la tristeza, la exaltación de la felicidad. Sus cuadros son luminosos, una explosión de cromatismo, un incendio inmediato de sensaciones desde la energía del color que se expande y que crece entre figuras y caras. Son cuadros con latido y con una leyenda: un fragmento de sus composiciones e incluso un poema completo como sucede en ‘Programa’, casi un rescate del artista. Con lucidez y voluntad de introspección, Pardos ofrece el envés de la muerte. De la oscuridad irrumpe la esperanza, la claridad, el futuro, el amor a la vida. El pintor elige varias vías de diálogo con Ildefonso: en su obra está el expresionismo, está el propio Goya, está Miró en un cuadro tan divertido y feliz como ‘Aire sin esquinas’ e incluso está el arte oriental.

José Miguel Fuertes es un escultor clásico y moderno, un artista marcado por el rigor y la pulcritud y el dominio de la materia. Su obra es tan amplia como variada. Busca la perfección de la forma, la precisión del concepto. Él ha optado por un trabajo sutil: la atalaya o la torre, el lugar de contemplación donde el poeta se asoma al día y a la noche, al horizonte de Daroca o de la creación. Construye unas piezas -en DM policromado, en cartón y pigmentos, y en alabastro-, que llevan el título de algunos poemarios de Ildefonso: ‘De persona a persona’, ‘Luz sonreída, Goya, amarga luz’, ‘Las colinas’ o, entre otras, ‘El tiempo recobrado’. En cierto modo, dialogan los libros entre sí, vibra la palabra poética, alienta el crepitar de llama de la escritura de Ildefonso-Manuel Gil. La propuesta está llena de matices: las letras culminan la pieza, pero también se extienden por ella. Son el libro y las páginas del libro, y son una escala hacia la cumbre de la creación. Y son, claro, la torre almenada desde la que se puede leer al poeta o ver el paso de su sombra sigilosa y perennal.

Víctor del Molino presenta varias fotografías. Una de ellas, de formato panorámico, ‘Colinas del ocaso y del silencio’, lo dice casi todo: Ildefonso siempre quiso ser el poeta de las colinas y del silencio, un poeta solidario y un  poeta en soledad. Su obra trasciende la poesía: es narrador en corto y en largo, ensayista, memorialista, traductor, y en cierto modo esta foto, en un amplio sentido polisémico, también aludiría a eso: a los horizontes del hombre, a su refugio. Era ciudadano del mundo desde Paniza, desde Daroca, desde Zaragoza. El mundo inagotable de Daroca, de aroma medieval, se resume en ‘Cancioncilla de Pinarillo’: es una composición de veinte piezas donde están las ventanas, las columnas, las inscripciones en la piedra, los recodos de sombra, los cielos, los árboles, los girasoles, las murallas. El mundo simbólico del poeta. Del Molino incorpora otra pieza: ‘Metáfora’: un espacio abierto (“Lo universal es lo local sin paredes”, dijo Miguel Torga), una casa, el árbol, el cielo, la instantánea de la belleza de la calma. El laberinto del origen al que siempre se retorna.

Cuenta Miguel Gil, el ceramista, que siempre tuvo una relación especial con Ildefonso. Él también se ha centrado en esa dura experiencia de la guerra civil. Ildefonso la contaba a menudo para hacer exorcismo del miedo y para ahuyentar fantasmas y pesadillas que le perseguían todas las noches. Miguel Gil ha basado su trabajo en una serie de términos que lo dicen todo: cerrojo, cerraja, prisión, celda, aislamiento, castigo, encierro... Y todo ello lo representa con distintas piezas que son como cerrajas que están esperando la llave de la libertad que las abra. Cada obra tiene muchos detalles, incisiones, líneas, todas son muy distintas dentro de una estética general de variaciones sobre un tema. Las cerrajas poseen un aire intemporal, una escritura de la memoria y de la creación: podrían ser de los palacios, de las casas o de las prisiones de Daroca o del Seminario.

Laura Teruel Agustín, con un amplio bagaje a sus espaldas (es compositora, intérprete y productora musical), ha decidido incorporar los sonidos a un proyecto coral en honor de un vate que escribía con música. Ha hecho una lectura y un ejercicio de abstracción para conocer las claves del poeta: los escenarios, los personajes, los estados anímicos, los grandes temas, el clima, la atmósfera o la filosofía, porque detrás de un gran poeta siempre hay un pensador. Aún no hemos podido oír las piezas, pero sí conocemos sus ambiciones: “Utilizando la plástica del sonido y la música del ruido, desde los rumores más cotidianos hasta las canciones de moda, describo lugares y pasiones, decoro abstracciones y anonimatos. Me dirijo así al inconsciente del espectador, situándolo en un espacio/tiempo compartido con el poeta y los artistas”.

Ildefonso-Manuel Gil nos dejó un legado extraordinario. El valor inefable de su palabra, la calidez infinita de su amistad, la humanidad de su magisterio, las heridas de su memoria y su compromiso más íntimo con el hombre y el territorio. Esta exposición, promovida por la Comarca de Daroca y por la Diputación de Zaragoza, quiere resaltar el temblor de sus huellas.

 

*Este texto mío figura, entre otros, en el catálogo de la exposición que se inaugura mañana en Daroca a las 19.30.

A DEL ARTE: MÁS DE 100 OBRAS

A DEL ARTE: MÁS DE 100 OBRAS

‘MÁS DE 100’ OBRAS EN A DEL ARTE

Rafael Alberti, Eduardo Arroyo, José Manuel Broto, Miguel Ángel Campano, Antoni Clavé, Marc Chagall, Eduardo Chillida, Luis Feito, Juan Genovés, Luis Gordillo, Xavier Grau, Josep Guinovart, José Hernández, Joan Miró, Pablo Palazuelo, Charo Pradas, Antonio Saura, Antoni Tàpies, Manolo Valdés, Darío Villalba...

 

11 de julio - 24 de agosto

 

 

HORARIO PARA ESTA EXPOSICIÓN

martes a viernes, de 18 a 22 horas

(martes 14 de agosto, cerrado)

 Visitas guiadas todos los jueves a las 20 horas

 Además de las obras expuestas, cada día se presentará una obra a un precio especial