Blogia
Antón Castro

Escritores

JOSÉ MARÍA CONGET ESCRIBE DE CÁDIZ

[La escritora Ángeles Prieto Barba estuvo en el Seminario de la Lectura de la Universidad de Cádiz, donde intervinieron entre otros Luis García Montero, Antonio Orejudo, Jordi Canal, Manuel Borrás, Antón Castro, etc., bajo la dirección de José María Pérez Collados. Hace unos días, Ángeles me escribió: “Sólo hasta que José María Conget nos leyó su cuento, recordé que sí había leído algo suyo. Me sonó del tirón. Se trata de un brevísimo relato, más bien semblanza nostálgica, de sus años en Cádiz y su amistad con Fernando Quiñones y la mujer de Jesús Fdez. Palacios, que falleció prematuramente. El problema es que esta semblanza, estupenda, muy bien escrita, se encuentra en uno de esos libros descatalogados publicados hace muchos años por el Ayuntamiento de Cádiz, ‘Trece miradas sobre la ciudad’, se titula y ahora es totalmente inencontrable. Ni en librerías de viejo siquiera. Pero yo lo tengo. Y como no hay posibilidad de que el público la lea, conozca y disfrute, la estoy mecanografiando. El Conget es un magnífico escritor (...) Lo estoy disfrutando muchísimo. Qué alegría soltar la última plasta del Eco y coger al Conget. En definitiva, ¡vivan los baturros!”] Ángeles, por supuesto, me manda el texto. Y aquí está con fotos de Fernando Quiñones y José María Conget.

 

EL DÍA CIRCULAR 

 

Por José María CONGET

 

            Dentro de un minuto sonará el teléfono y me despertaré. Fernando, que supone a todos los ciudadanos tan madrugadores como él mismo, no me dejará ni balbucear un somnoliento dígame, me comunicará la hora a la que ha salido el sol y la hora en la que bajará la marea, me describirá una mañana espléndida desde la baranda de la Caleta a la que siempre está asomado en mi memoria y por fin retumbará en mi oído con unos sonoros versos marinos que me obligan a murmurar “no estoy para Góngora, Fernando, no estoy para nadie, ¿te has mirado el reloj?”. Por supuesto, mi vocecilla subterránea le pasa desapercibida a Fernando que ahora me habla en francés, ¿o es en latín?, y sólo hace una pausa cuando inquiere si he leído ya el manuscrito. “¿Qué cabrón llama a estas horas?” me llega desde el dormitorio el destemple de Maribel. “Es Fernando, quiere saber si hemos leído las Crónicas Hispanas”, le respondo, y “es Maribel”, le aclaro a Fernando, “dice que si sabes la hora que es”. “Suspirando yba la niña e non por mí” declama impávido Fernando un poco sin venir a cuento y luego nos cita “entonces hoy a las siete en casa de Jesús para correcciones, glosas y críticas implacables”. Abro el balcón del cuarto de estar. No hay nadie en el Paseo Marítimo. En la playa se siluetean, como ciegos con su bastoncillo, que es en realidad el detector de metales, los obstinados buscadores de tesoros enterrados, fieles a la esperanza de los míticos duros antiguos o de cualquier medallita que hayan perdido los bañistas. Mi apartamento no da a la Avenida pero yo la enfoco desde esta página y la veo fea y sin tráfico, cruzada por un revuelo de hojas sucias de periódico que el Levante arrastra. Es primavera temprana en el lado del mar y permanente gris invierno en la calzada de la calle.

 

            Mi hija se ha levantado ¿Tiene que ir al colegio? No, haremos que hoy sea domingo o por lo menos una fecha festiva. En este día no caben sus maestros carcamales ni el edificio mazacote del Instituto Columela donde yo imparto clases –aunque algún minuto perdido me gustaría que estuviera ilustrado por la espuma que salpica furiosa los bloques de piedra del malecón mientras yo explico a mis alumnos las subordinadas subjuntivas o las asechanzas del loco amor que algún día los arrebatará. Dentro de unas horas mi hija -¿seis años, siete?- bajará a la playa a jugar con Marta y Lidia y desde lejos yo seguiré los turnos a la comba y escucharé, con infinita ternura, con esa congoja difusa por lo que cambia y nos abandona, su voz de niña que se me había olvidado y que otra vez entona la cantinela “soy la reina de los mares, ustedes lo van a ver”. A mi hija yo le cuento cuentos todas las noches y mi hija es tan dulce que me interrumpo a cada momento para besarla, y también leemos juntos El mago de Oz y esta tarde creo que iremos al cine, es verdad, estamos en el cine Alcázar viendo una de Simbad y, cuando aparecen los esqueletos blandiendo alfanjes, mi hija se muerde las uñas y yo le retiro la mano y entonces me mordisquea mis propios dedos. Pero estoy desordenando el día, esto no puede seguir así. ¿No les abordará hoy a las niñas el exhibicionista que se agazapa en las casetas de baño con su virilidad asomada mustia entre camisa y pantalón? “No, nos hemos asustado ni nada, le hemos gritado cochino, cochino, hasta que se ha marchado corriendo”. Cierro los ojos. Maribel se adentra en el mar, se vuelve sonriente y parece que desde el mismo sol me hace un gesto para que acuda. No. El día no puede seguir así. Sigue con que nuestra hija se ha quedado en casa de sus amigas y Maribel y yo caminamos hacia el comienzo de la calle Virgen de las Angustias. Esto será difícil. Sigue con que nos detenemos ante el portal y llamamos a un timbre. Bromeo por el telefonillo: “¿Está visible el jefe de los poetas de Cádiz?”

 

            Nos recibe la risa de Pili siempre un poco ronca ¿no? y luego pasamos a la sala. Yo no puedo traicionarme. Primero ha sido la risa de Pili pero ya está ella con nosotros, de pie, morena, algo ojerosa, irónica, frágil, consintiendo que yo la llame “sorella” ya no me acuerdo por qué, un libro abierto encima de la mesa y el cigarrillo entre los dedos. Con qué emoción le beso la mejilla y qué oportunamente nos saluda Jesús, en zapatillas y pijama, para que Maribel reanude la guasa habitual sobre los trajes de noche del poeta. “Es que todavía es pronto ¿no viene Fernando a las siete?”. Sólo entonces me percato de la estupidez de someternos –de someter a Pili, a Fernando- a una velada literaria. Intento, angustiado, un cambio de programa. ¿Pero no son Carnavales? Claro que charlaremos con Fernando, pero después de que pronuncie el pregón de Carnaval en la plaza de San Antonio, enfundado en una túnica blanca y con una corona de mojarras frescas ceñida a las sienes, mojarras que se comerá crudas una a una tras el discurso. En casa de Jesús se producen unos segundos de perplejidad pero yo he conseguido eliminar toda incertidumbre de mi mirada que sólo expresa rotunda convicción. Es Carnaval, claro, y hemos quedado en el mercado de las Flores con todos los amigos.

 

            Me concedo el respiro de caminar a solas hacia el centro por el paseo destartalado que bordea las playas y el rompeolas. Cuánto me gustaba el perfil viejo de la ciudad desde esta perspectiva y, al penetrar en el casco antiguo, la lepra salitrosa de los muros, el callejeo que desemboca al mar. Nos entristecía siempre dejar Cádiz y nos alegraba el regreso –la luz de la bahía, de pronto, cuando el tren enfilaba hacia el istmo en las mañanas de septiembre- y sin embargo hacía tanto tiempo. Pues no amamos los lugares por sus torres y sus jardines sino por la amistad que se alimentó a la sombra de esas torres y entre la vegetación de esos jardines. A mí no hay monumento admirable que me impresione si no está asociado a la presencia de un ser humano. Cádiz es sus plazuelas y los barrios populares y algunas tabernas y el rumor oceánico, pero es, sobre todo, una forma de rizarse el pelo de Maribel, una canción infantil que cantaba mi hija y las risas y las charlas hasta las tantas cuando deambulábamos de un bar a otro con Pili y Jesús y Fernando y los demás. Y si los amigos desaparecen, ¿qué significa la ciudad sino el escenario vacío donde fuimos felices con ellos? Y qué nos deja el tiempo salvo fragmentos inconexos, que llamamos memoria, y con los que reconstruimos torpemente un puzzle al que le faltan casi todas las piezas. Pero algo queda, una tela hecha de pedacitos de muchas telas, una burbuja aislada, fuera del alcance de la muerte, y en la que nos refugiamos para volver a encontrar a nuestros amigos que ahora en la Plaza de las Flores me hacen gestos de bienvenida y me ofrecen un fino y me integran en la juerga carnavalesca para la que tan mal estaba preparado. Pero esta noche voy a disfrutarla. Y a Pili no la dejaremos sola ni un segundo. Te acompañamos todos, sorella, Jesús y tus hijos, nosotros, de Jerez han venido Paco y José Mari, y están también José Ramón y Tere y Conchi y Javier, y seguiremos bebiendo hasta la madrugada el inevitable chocolate con churros. Pero yo tendré que estar atento a la hora y volverme muy deprisa a casa porque debo estar dormido cuando suene el teléfono y lo descuelgue somnoliento y Fernando, sin dejarme pronunciar ni el dígame, me comunique a qué hora ha salido el sol, a qué hora en el día de hoy bajará la marea.

 

           

ITURBE, DITA KRAUS Y AUSCHWITZ

ITURBE, DITA KRAUS Y AUSCHWITZ

TONI ITURBE PUBLICARÁ EN PLANETA

‘LA BIBLIOTECARIA DE AUSCHWITZ’

Toni Iturbe (Zaragoza, 1967) nació en el barrio de Casetas y con muy pocos meses se fue a Barcelona. Es director de ‘Qué leer’, periodista cultural y escritor. Ahora da el salto a Planeta con la novela “La bibliotecaria de Auschwitz”, de la que nos habló estos días en Santander.  En palabras de Laura Franch, de prensa de Planeta, “se trata de una historia real, impactante y emotiva que se desarrolla en el campo de exterminio de Auschwitz. El libro es un gran homenaje a los libros y relata cómo se organizó de manera clandestina en el campo de Auschwitz, en el barracón 31, una improvisada escuela que disponía de una modesta biblioteca secreta con ocho libros. Su bibliotecaria, una joven de 14 años, Dita Kraus (Dita Adlerova en la novela), se las ingeniaba a diario para ir ocultando los libros, y tanto ella como el resto de protagonistas de esta novela arriesgaron su propia vida para que los niños de Auschwitz tuvieran una escuela, aprendieran y soñaran entre el dolor y el desánimo”.

Dita tiene 82 años, Toni Iturbe contactó con ella y le dio algunos datos valiosos. Añade Laura Franch en su comunicado de prensa: “Es una historia emocional y emocionante, con momentos para el horror y para el humor de la vida cotidiana, que nos muestra a unos personajes valientes y arriesgados que fueron capaces de encender una pequeña luz en un lugar oscuro, lúgubre e inexplicable. Este libro es un homenaje a Dita, a esta joven bibliotecaria que sobrevivió a aquella barbarie y que hoy, a sus 82 años, vive tranquilamente en Israel, donde Toni Iturbe dio con ella y con la que mantiene una fluida relación desde hace cuatro años. Pero sobre todo es un gran homenaje a los libros y a lo que suponen para elevar el espíritu ya que cuando más te ahoga la realidad, más necesitas los libros para construir tu propio mundo”. 

 

[«Me he quedado muy impresionado tras la lectura de ‘La bibliotecaria de Auschwitz’, a la vez terrible y apasionante. La historia real de Dita, novelada por Iturbe, nos permite ver por dentro la vida cotidiana en el peor campo de exterminio nazi de la segunda guerra mundial, desde la insólita perspectiva de una niña que empieza su adolescencia. Es la historia que hubiera podido protagonizar Ana Frank de haber sobrevivido.

Antonio Iturbe combina la precisión documental del periodista de raza con una gran fluidez narrativa para desvelar el misterio de por qué los nazis mantuvieron en el infierno de Auschwitz un barracón dedicado a los niños.»]

Sergio Vila-Sanjuán

 

BIOGRAFÍA DE ANTONIO G. ITURBE

 

Antonio G. Iturbe (Zaragoza, 1967) creció en el barrio portuario de Barcelona y se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad Autónoma de Barcelona. Lleva veinte años dedicado al periodismo cultural. Ha sido coordinador del suplemento de televisión de El Periódico, redactor de la revista de cine Fantastic Magazine y trabaja desde hace dieciséis años en la revista Qué Leer, de la que actualmente es director. Ha colaborado, entre otros medios, en las secciones de libros de Protagonistas, Ona Catalana, La Cope o ICat FM y en suplementos de cultura de diarios como La Vanguardia o Avui.

Ha publicado las novelas Rectos torcidos y Días de sal, y es autor de la serie de libros infantiles «Los casos del Inspector Cito», publicada en seis países. Ha impartido clases como profesor invitado en las facultades de periodismo de la Universitat Blanquerna, Universitat Oberta de Catalunya y Abat Oliva. También ha sido profesor invitado en el Máster de Edición de la Universidad Autónoma de Barcelona y actualmente es profesor en el Máster de Edición de la Facultad de Letras de la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido miembro de la comisión de Selección de Fondos de la red de Bibliotecas de la Diputació de Barcelona y actualmente es miembro de la junta de la Associació de Periodistes Culturals de Catalunya.

 

*La foto de Toni G. Iturbe la he tomado de la web de

http://escuela.revistadeletras.net/wp-content/uploads/2012/04/iturbe2.jpg

-La foto de Dita la he tomado de internet, de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-dc2427d26014de24b94e389ef177548e.jpg

LAIA LÓPEZ MANRIQUE: POEMAS

LAIA LÓPEZ MANRIQUE: POEMAS

LAIA LÓPEZ MANRIQUE: ‘DERIVA’

Llego a casa y por gentileza de Fernando Sanmartín había recibido algunos poemarios de las PUZ, donde dirige la colección ‘La Gruta de las Palabras’, entre ellos ‘Deriva’ de Laia López Manrique (Barcelona, 1982). Copio de ahí estos dos poemas, que ilustro aquí con fotos de Irene Becker, nacida y formada en Yugoslavia, aunque residente ahora en Hungría.

 

De ‘Deriva’

 

1

 

encima de ti

y debajo

de tus pies

la luz inversa

se despliega

en la noche

eres un áspid

negativo o incendio

crónica

de la razón

sonámbula

 

2

 

las fieras

buscarán tu piel

de hembra devastada

para nutrir tus vientres

comerán de tu invisible

lejanía

de los acordes

sin saciar

de tu silencio

 

*Por error había puesto Mondéjar; es Laia López Manrique. Mil disculpas.

JUAN CRUZ: UNA VISIÓN CULTURAL

Juan Cruz Ruiz en Canariasactual.com.

[Estuve dos días en Santander reunido con un montón de amigos y espléndidos periodistas culturales a los que sigo y admiro y envidio desde hace mucho tiempo. La lista completa está en este blog, algo más abajo. Fueron jornadas intensas, de complicidad, discusión, debate, de exaltación y de alguna que otro fogonazo melancólico. Juan Cruz, como siempre, dispara antes que nadie: siempre es el pistolero-periodista más rápido del oeste. Y de la prensa. Y del blog y del twiter. Es un periodista admirable: el periodista clásico e incansable que “siempre piensa que me van a echar y por eso escribo y escribo, cuento lo que pasa”. Así cuenta hoy lo que ha ocurrido en Santander; además de Basilio Baltasar, con evidente exageración y con cariño, fue Llàtzer Moix, ese señor altísimo, elegante, de finísima ironía, que tanto sabe de casi todo y mucho muchísimo de arquitectura, quien me llamó “acelerador cultural”. A mi suegra Isabel esta mañana le ha hecho mucha gracia. Eso sí: con Isabel Brumós, mi suegra, hablamos de Santander y leímos todos los poemas que le dedicaron al palacio José Hierro, Gerardo Diego, Miguel de Unamuno, José María Aguirre y Escalante...]

 

 Llàtzer Moix, el sabio de la arquitectura milagrosa de España.

 

 

Terremoto de la cultura

Por: Juan Cruz | 20 de julio de 2012

http://blogs.elpais.com/juan_cruz/

No hay que ser un sismólogo, ni siquiera un perro entrenado en la adivinación de temblores, para saber que el terremoto español ya ha alcanzado todas las terminales nerviosas del país. La economía, los sindicatos, la educación, la sanidad..., y ahora la cultura.

La decisión del Gobierno de subir, también, el IVA que grava el cine, la música y el teatro, entre otras actividades, con el más alto nivel impositivo posible en la actual reestructuración de los impuestos, ha sacado a la calle, otra vez, a los gestores y a los actores de la cultura, a los que se han sumado los periodistas que se dedican al oficio de contar qué pasa en este ámbito.

En ocasiones precedentes, en otras legislaturas, el Gobierno del Partido Popular había excitado a los actores y a otros representantes de la cultura creativa, pero no había logrado concitar de la misma manera a los que se dedican a tareas administrativas en esos terrenos o a quienes informan de lo que pasa en la cultura en sus más distintas dimensiones.

La conjunción astral que ahora se da es una consecuencia, a mi juicio, de la incertidumbre que existe sobre la persistencia de la misma materia: ¿existirá la cultura si se la sigue limitando, si se sigue gravando al público que se sirve de ella, a los gestores que la administran o la hacen posible, a los que la hacen y a los que la disfrutan?

Basilio Baltasar, en una foto de José María Sánchez Bustos.

 

La pregunta la han hecho los periodistas culturales reunidos en San Sebastián por la Fundación Santillana y por la Universidad Menéndez Pelayo, comandados por Basilio Baltasar, que es el director de la citada fundación y que fue él mismo un destacado periodista cultural, tarea que sigue ejerciendo de una u otra manera a través de sus artículos y también a partir de esa actividad de acelerador cultural, como él dijo para referirse a la multitarea que ejerce el poeta (y periodista) Antón Castro.

Este acelerador cultural reunió en Santander estos días a un grupo numeroso, y muy variado, de periodistas, algunos de los cuales han organizado, en Cataluña y en Andalucía, unas incipientes asociaciones de Periodistas Culturales. Cuando los periodistas se juntan (lo cual es un milagro, muchas veces) es que algo grave ocurre, es que han vislumbrado un terremoto, por ejemplo. Y en la cultura se está produciendo un terremoto del que hubo indicios suficientes en esa reunión de Santander y en la manifestación que hubo ayer mismo ante el Ministerio de Cultura.

Es un terremoto que tiene su epicentro en un susto bien fundamentado. En la administración de la cultura, que el Gobierno ha sacado ahora a la calle anunciando la indefensión del sector, asustado ante los gravámenes. Y en la propia cultura, asustada por una crisis económica que es también una crisis de valores y que la sitúa en la vieja dicotomía entretenimiento/fundamento que se va decantando por la vía de la primera parte de esa contradicción.

De esas cosas hablaron los periodistas culturales en Santander, y del porvenir del periodismo, asunto al que volveremos. No estuvieron solo en la nebulosa de la discusión sobre su propio porvenir, sino que fueron al corazón de lo que preocupa hoy en esta sociedad perpleja: qué pasará con la materia misma de la que tienen que informar, si desaparece el teatro, si al cine lo apuñalan definitivamente, si es cierto que el libro desaparece, enterrado por enterradores interesados en que desaparezca la misma cultura del libro, bajo el disfraz de una falsa dicotomía, la del papel versus digital, si desaparece el mismo periodismo..., ¿qué tendrán que decir, de qué tendrán que informar, si el terremoto finalmente arrasa la hierba?

No es un problema del oficio, porque tampoco es un problema del oficio de los gestores culturales o de los actores o de los escritores, es un problema de la sociedad. El gravamen contra el que protestan no es solo un impuesto, es la expresión de un símbolo, cuyo cordón umbilical me parece que el Gobierno ha tocado con una falta de sensibilidad que tiene aún tiempo de corregir. Porque este terremoto no tiene solo los nombres propios de los que se han manifestado, es un terremoto que viene de más abajo, y llegará más arriba. Sería un error que resucitaran ahora, como se está haciendo, el tópico de la ceja. Harían muy mal en no escuchar este incipiente vocabulario de protesta.

 

MOHSEN EMADI EN OLIFANTE

MOHSEN EMADI EN OLIFANTE

 

 

El poeta, escritor y traductor Mohsen Emadi nació en Sári, capital de la provincia de Mazandarán, en el norte de Irán, cerca de las orillas del mar Caspio, el 29 de octubre de 1976. Escribe poesía desde su infancia y ya en su juventud publicó poemas en varias revistas de su país, aunque éstas no fueron recogidas en un libro hasta que Clara Janés publicó en España su primer poemario bilingüe, en farsi y castellano: La flor de los renglones (Lola Editorial, Zaragoza, 2003).

En 2007 publicó en su país una antología de sus poemas, No hablamos de sus ojos.

Estudió informática y cine, y se considera discípulo y seguidor de otro importante poeta y escritor iraní, Ahmad Shamlou (1925- 2000), gran estudioso del folklore autóctono. Creó y dirigió varios sitios web iraníes, como el sitio oficial de Ahmad Shamlou y The House of World Poets, y editó una antología en farsi, La casa de los poetas del mundo (2007), que recoge poemas de más de trescientos poetas modernos de diversos países, y otra de mujeres poetas afganas, Canciones de amor y guerra (2008). Recientemente ha preparado una antología de poesía finlandesa en farsi con una beca de la fundación finesa para la literatura FILI.

Como traductor, ha vertido al farsi sobre todo poetas eslavos, entre los que figuran los checos Vladimir Holan, Jiři Orten y Vítezslav Nezval, el eslovaco Milan Rufus, los polacos Anna Swirszczynska y Zbigniew Herbert y el serbio Vasko Popa. También ha traducido a su lengua poemas de Clara Janés y Antonio Gamoneda, del rumano Nichita Stanescu, del turco Ilhan Berk, la palestina Nathalie Handal y los estadounidenses Denise Levertov y Mark Strand.

Se considera anarquista y ateo, y es miembro del Movimiento Verde iraní, enfrentado con el régimen teocrático y totalitario instaurado en Irán.

En 2010 recibió el Primer Premio Internacional Poesía de Miedo, convocado por La Casa del Poeta, y en 2011 obtuvo la IV Beca Internacional Antonio Machado, gracias a la cual escribió el presente libro, Visible como el aire, legible como la muerte.

 

De ’VISIBLE COMO EL AIRE, LEGIBLE COMO LA MUERTE’

Olifante, Ediciones de Poesía

Por MOHSEN EMADI

Traducción: Manuel Baigorri, Manuel Llinás y Mohsen Emadi

© Fotografía: Lucia Paprckova.

 

 

 

Tom Waits por Mark Seliger.

 

14

Cuando cierras los ojos

mi yegua se yergue, la pantera merodea alrededor de la aldea

y los duendes se apedrean entre sí.

Pero tú

cada noche me ves como si hubiera asesinado a un dictador,

como si me persiguieran,

a veces abres los ojos y me ves de permiso preventivo

acaso resurgido de la tumba.

Pero mi yegua está en el establo, la pantera en mi mirada

y los duendes ocultos en mis bolsillos.

Afuera llueve y me miras,

no se sabe por qué mi yegua cocea la puerta y relincha,

la pantera me desgarra la vista y lloro,

meto la mano en el bolsillo y ningún duende se agita,

del bolsillo saco la frialdad metálica de un revólver

y disparo a la lluvia.

Cae la cortina del día,

te agarras la cabeza entre las manos,

tu corazón se acelera,

desconocidos arrancan la puerta

y se me llevan arrastrando mi cuerpo por las escaleras,

por el asfalto mojado, por los papeles.

En algún lugar en mitad de las palabras

la orden de disparar quema el papel.

Afuera llueve y me miras,

regreso de mi tumba como siempre.

 

 

15

Cuando

se hizo la luz

todos los duendes

escaparon.

Cambiaron de camino

y se escondieron en los bolsillos de nuestros abrigos

bajo las mantas

bajo los párpados

bajo la piel de las palabras oscuras:

–¿Me quieres?

–Sí, ¡te quiero!

¿Hombre o mujer?

no está claro,

finalmente uno dirá:

¡Apaga la luz y desnúdate!

A lo largo de un día

pueden imaginarse miles de maneras de morir,

enterrarse en milenios,

entregarse a la tierra

o al agua,

al fuego

o al viento.

Una parte

de nuestra muerte

se oculta en cada cosa,

en la flor,

en la taza de café,

en la vela,

en el beso y la poesía.

«Si un día

quieres deshacerte de mí

prométeme

que hallarás

un camino nuevo para mi cadáver».

 

 

16

Ninguna mujer

ha podido desnudarme,

revelarme,

rodearme,

envolverme.

Esta voz llega de un rincón perdido,

se abren por sí solos los botones de mi túnica,

mi piel se estremece,

se desmoronan ciudades

construidas sobre mi piel,

mi cuerpo se desvanece

en una aureola de polvo.

Descorro las cortinas,

desconecto el teléfono,

me tumbo en el suelo de mi cuarto,

la gente huye de mi cuerpo en una polvareda,

en calzoncillos,

en camiseta,

sin ropa.

Mi piel se agrieta,

mi cuerpo arroja tinajas antiguas,

esqueletos de mujeres enterradas en mí,

regalos de cumpleaños, cartas, fotos,

la voz se filtra en las grietas de mi piel,

las paredes de la habitación rezuman,

el techo gotea, y el timbre de la puerta está mojado.

Abro, la escalera

está mojada.

Tus zapatos, mojados: Tu voz está mojada,

abres la ventana y barres los pedazos de palabras,

beso a beso

sanas las grietas de mi cuerpo,

me cobijas en tu seno

y mi voz se alza desde un rincón perdido,

no tiemblo.

Es de noche,

no estás en casa,

las estrellas son de polvo,

mi desnudez es polvo,

toda la noche

mi casa

se oscurece,

se ilumina.

 

ABISMAL

Si un día el diluvio trae una pantera triste y la puerta de un santua-

rio; si con la piel de la pantera tejen una túnica y hacen un collar

con sus dientes, sé que quien se ponga la túnica se desvanecerá y

quien se ponga el collar habrá de llevar la cabeza bajo el brazo.

Arranco la puerta del santuario y la levanto en el portal de mi casa,

entre crujidos se abre a un corro de mujeres que acarician sobre

su regazo los cabellos de su propia cabeza.

Afuera.

Cabezas sin cuerpo cantan alrededor de una hoguera. He perdido

mi voz; rujo palabra por palabra y la puerta se abre y se cierra al

ritmo de mi voz.

Llueve.

La desnudez de una mujer llama a la puerta con una barca a hom-

bros; saludo entre rugidos de pantera, la puerta gime. Callada,

descarga su barca en un rincón. Sube a la barca y se queda dor-

mida. La casa está inundada. El agua arrastra cadáveres de mujer.

Arrastra la puerta. Arrastra mi voz.

remamos.

remamos en busca de mi voz. Mi legado es una puerta. Al salir

por ella una mujer mi voz se quiebra y en ese extraño ruido la casa

se desploma. Siempre que mi cama es una barca atrae la desnudez

de una mujer. Húmeda desnudez de mujer.

Callada.

Arranco la puerta con su marco y la planto en mi azotea. Sopla el

viento. Surgen fusiles en el marco (me apuntan a la garganta).

Sopla el viento. Sopla y miles de panteras heridas brotan de mi

boca. Desnudo. Desnudez de mujer.

Húmeda.

Escapa de entre los fusiles, besa la puerta, se arrodilla ante mí.

Surgen panteras de su pelo. Acaricio tus cabellos; se cerrará la

puerta, en ella repiquetearán ruidos y vientos. No abriré, y la voz

perdida del hombre se convertirá en sangre fluyendo entre las

grietas. Se mezclará con la lluvia que caerá, y correrá por canales

y venas de la ciudad. Te beso; con cada aliento la sangre brota de

mi garganta, forma mi voz. Tú estás callada.

Hablando en mí.

No hay nadie en la azotea. Me levanto y recojo todos los retratos,

retratos de miles de manos con fusiles, túnicas; retratos de cabe-

zas de mujer. Un flujo de sangre resbala por el borde del papel.

Enciendo una cerilla. Arrojo a las llamas túnicas y papeles; el

fuego tiene tu silueta y anhelo acariciar tus cabellos, extiendo la

mano y me hago poeta.

Mi legado es un coágulo de sangre que contemplo en la palma de

mi mano. Cada vez que hago fuego aparece una adivina con tus

ojos presagiándome

una muerte horrible.

Cojo mi pluma y la sangre fluye de mi mano; tus cabellos son mis

versos, en cada trazo una pantera ruge.

En el balcón, lleno de tierra la cuna de mi infancia;

en ella planto rosas rojas y las riego,

mezo la cuna,

la ciudad está en silencio.

 

*Todas las fotos son de Mark Seliger, un estupendo retratista y fotógrafo de moda.

PERIODISMO CULTURAL, EN SANTANDER

[El miércoles y el jueves, en el palacio de la Magdalena, se celebra un seminario o curso sobre el Periodismo Cultural, que dirigen Basilio Baltasar y Amaya Peña. Coloco aquí el programa al completo. Yo intervengo, sobre blogs, internet y redes sociales, el jueves a las 10.30.]

El periodismo cultural en los nuevos medios:

periódicos digitales, blogs y redes sociales

 

Dirección

Basilio Baltasar Cifre

Director de la Fundación Santillana

Amaya Peña Urquizu

Directora de la Fundación UIMP

18 y 19 de julio de 2012

 

Miércoles 18

10:00 h | Inauguración

Ignacio Polanco Moreno

Presidente de la Fundación Santillana

 

11:00 h | La sección cultural: competencia y rivalidad

Jesús Ceberio

Periodista

Director de El País (1993-2006)

 

12:00 h | Pausa

13:00 h | Del monólogo al diálogo: la interacción como estímulo

para el periodismo cultural en el entorno digital

Joumana Haddad

Editora jefe de la sección de Cultura del periódico An Nahar

y editora jefe de JASAD magazine, Beirut

 

16:00 h | Historia de la cultura y periodismo cultural

Sergio Vila-Sanjuán Robert

Periodista

Coordinador del suplemento Cultural/s de La Vanguardia

 

Santander, 2012 Programa académico

17:00 h | Mesa redonda

Montserrat Domínguez

Directora del Huffington Post

 

Llàtzer Moix

Adjunto a la dirección de La Vanguardia

 

Laura Revuelta

Redactora jefe del ABC Cultural ABC

 

Antonio Iturbe

Director de la revista Qué Leer

 

Manuel Pedraz

Director de Historias De Papel, Radio Nacional de España

 

Tino Pertierra

Escritor y Periodista de La Nueva España

 

Antonio Lucas Herrero

Poeta y Redactor de Cultura

El Mundo

 

Winston Manrique

Coordinador de la sección de Libros y

coeditor de la sección de Cultura de elpais.com

 

19:00 h | Reunión a puerta cerrada con los participantes

La experiencia asociativa de los periodistas culturales:

Cataluña y Andalucía

 

Jueves 19

09:30 h | Cultura radiada

Ana Borderas

Directora del programa cultural La Hora Extra de la Cadena Ser

Premio Nacional de Periodismo Cultural 2011

 

10:30 h | Cultura e internet: de la incertidumbre a la fascinación

Antón Castro

Director del suplemento Artes y Letras del Heraldo de Aragón

 

11:30 h | Pausa

 

12:00 h | Periodismo es periodismo es periodismo

Juan Cruz Ruiz

Periodista cultural de El País

 

13:00 h | Periodismo cultural, del papel a lo digital: vino añejo

en odres nuevos

Eva Díaz Pérez

Responsable de cultura de El Mundo de Andalucía

 

16:00 h | Mesa redonda

Aurelio Loureiro

Director de la revista Leer

Ignacio Vidal-Folch

Guionista y presentador del programa Nostromo (La 2 de RTVE)

Peio H. Riaño

Periodista e historiador del arte

Sergi Doria

Redactor cultural y crítico literario de ABC

Joana Bonet

Directora de la revista Marie Claire

Joumana Haddad

Jesús Ruiz Mantilla

Periodista de El País

 

17:00 h | Clausura

HERMANN HESSE: 50 AÑOS DESPUÉS

ALIANZA RECUERDA A HESSE

 

A LOS 50 AÑOS DE SU MUERTE

 

[Nota que remite, desde Alianza, Raúl M. García. El 9 de agosto se cumplen 50 años de su muerte] Hermann Hesse es junto con Thomas Mann y Stefan Zweig el autor en lengua alemana del siglo XX más leído. Aún hoy es indudable su vigencia, pues sus obras no dejan de leerse y reeditarse y su legado de reivindicarse. A España comenzaron a llegar sus obras en los años 60 y 70 de la mano de la emblemática colección El Libro de Bolsillo de Alianza. Desde ese momento y hasta hoy la editorial no ha dejado de mimar y cuidar su obra agrupándola en una Biblioteca específica del autor dentro de su libro de bolsillo.

Nacido en 1877 en una familia de orientación protestante en la que abundaban misioneros, predicadores y teólogos, esta rígida atmósfera marcaría inevitablemente sus crisis existenciales y la perpetua búsqueda de una identidad que se manifiesta en buena parte de su obra. Gracias a la actividad del padre y el abuelo como misioneros en la India, pronto se inició en el hinduismo, el budismo y el taoísmo. Esto le llevó a desarrollar en su obra una especie de sincretismo entre religiones.

Con las primeras novelas como “Peter Camenzind” y “Bajo las ruedas” logró sus primeros éxitos. Mayor eco alcanzaron las obras publicadas después de la I Guerra Mundial, como “Demian”, “Siddhartha”, “Narciso y Golmundo” o “El lobo estepario”. En 1946, un año después de acabada la II Guerra Mundial le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura. Es obvio el trasfondo político del Premio, pues aunque sus libros no se llegaron a prohibir durante el III Reich, sí era considerado un autor no grato. De este modo, el mundo pretendía mostrar un representante germano moralmente limpio de cargas ideológicas.

Su consagración internacional definitiva se inició dos años después de su muerte, en plena guerra de Vietnam cuando su obra comenzó a identificarse con el movimiento juvenil que se rebeló contra la autoridad establecida. Este hecho, y la popularización del pensamiento oriental actualizado en sus obras, contribuyó a que rápidamente sus libros se extendieran por numerosos países como uno de los emblemas del movimiento hippie. “Demian”, “Siddhartha” o “El lobo estepario” no podía faltar entre el equipaje de los jóvenes de la época.

-Las fotos las he cogido de aquí

1.https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-009c972c3b949279bad3b838b8e28d5b.jpg

2.https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-ab390741778d7b62b0576346f5a69a24.jpg

3. https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-523671bb34bdaf120477d6aa29f550f9.jpg

NUEVOS DIRECTORES DEL CERVANTES

NUEVOS DIRECTORES DEL CERVANTES

 

 

NUEVOS DIRECTORES DE CENTROS

DEL INSTITUTO CERVANTES EN EL EXTERIOR


 


Madrid, 13 de julio de 2012. PRENSA CERVANTES

 

De acuerdo con el nuevo reglamento del Instituto Cervantes, el secretario general, Rafael Rodríguez-Ponga, ha propuesto -una vez oído el consejo de administración- al director de la institución, Víctor García de la Concha, el nombramiento de nueve directores de los centros en el exterior. Las vacantes se habían anunciado previamente en convocatoria pública.

Además, otros trece directores cambiarán de destino, en su mayor parte por cumplir el plazo máximo de permanencia en una ciudad, establecido en cinco años. Los nombramientos tendrán validez a partir del próximo 1 de septiembre.

Los nuevos directores son los siguientes:

Berlín (Alemania): Cristina Conde de Beroldingen. Licenciada en Geografía e Historia (Historia del Arte) y funcionaria del Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos del Estado. Ha sido directora general de Proyectos Culturales del Ayuntamiento de Madrid y consejera delegada de Madrid Arte y Cultura.

Londres (Reino Unido): Julio Crespo MacLennan. Doctor en Historia por la Universidad de Oxford, ha sido profesor de varias universidades de España, Reino Unido y EE.UU. Con anterioridad ya había dirigido los centros del Instituto Cervantes en Estambul y Dublín.

Nápoles (Italia): Luisa Castro Legazpi. Licenciada en Filología Hispánica, amplió estudios en la Universitá degli Studi de Urbino. Escritora en gallego y castellano, tiene también amplia experiencia en organización de cursos de formación.

Orán (Argelia): Daniel Manuel Alvarado Roales. Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración, ha sido coordinador de programas de cursos de español para extranjeros en centros docentes de Rabat (Marruecos).

París (Francia): Juan Manuel Bonet. Ha sido director general del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, así como del IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno). Es autor de numerosas publicaciones y experto en el arte y la literatura de las vanguardias.

Praga (República Checa): Ramiro Alonso de Villapadierna. Licenciado en Ciencias de la Información. Ha sido corresponsal de la Agencia de Prensa Alemana (DPA) y jefe de cultura y corresponsal del diario ABC en Europa Central y Oriental.

Rabat (Marruecos): Alberto Gómez Font. Licenciado en Filología Árabe. Ha sido coordinador del departamento de Español Urgente en la Agencia EFE y en la actualidad era coordinador general de la Fundéu BBVA.

Roma (Italia): Sergio Rodríguez López-Ros. Doctor en Filosofía por la Universidad Ramón Llull y licenciado en Ciencias de la Comunicación, es profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona y autor de numerosas publicaciones.

Toulouse (Francia): María Jesús García González. Licenciada en Filología Hispánica, fue directora general de Comunicación Exterior en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (2010-2011) y directora de comunicación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Traslados

Otros trece directores de centros cambiarán de destino a partir del 1 de septiembre:

El actual director del Instituto en Milán, Víctor Andresco, pasará a dirigir el centro de Atenas (Grecia); el director del centro de Manila, Eduardo Calvo, dirigirá el de El Cairo (Egipto); Pablo Martín Asuero, responsable del Instituto en Damasco, se incorporará a la sede de Estambul (Turquía); el centro de Fráncfort (Alemania) será dirigido por Eusebi Ayensa, hasta el momento en Atenas; el de Lyon (Francia) será responsabilidad de Domingo García Cañedo, hasta ahora en Toulouse; Arturo Lorenzo, que dirigía el de Lyon, hará lo propio en el de Milán (Italia); Rosa Sánchez-Cascado, jefa de estudios del Instituto en São Paulo, dirigirá el centro de Budapest (Hungría); Óscar Pujol se incorporará al de Porto Alegre (Brasil) tras su etapa en Nueva Delhi; el de Recife (Brasil) será responsabilidad de Isidoro Castellanos, que en la actualidad se encontraba en Sídney (Australia); el centro australiano será dirigido por Víctor Ugarte, hasta ahora máximo responsable del de Tokio (Japón); el nuevo responsable de este último será Antonio Gil de Carrasco, hasta el momento en Estambul; Juan Pedro Basterrechea, que era director de Patrocinio y Gestión Comercial en la sede central de Madrid, se hará cargo del centro de Burdeos (Francia); y, finalmente, Isabel Clara Lorda Vidal, en la actualidad directora del Instituto en Londres, se trasladará al de Utrecht (Holanda).

*En las fotos, Juan Manuel Bonet (París) y Luisa Castro (Nápoles), dos de los afortunados de los nuevos destinos, ambos escritores, poetas y expertos en la gestión.