Blogia
Antón Castro

Escritores

BIBLIOTECA FÉLIX ROMEO

[Luis Alegre, cinéfilo, profesor y maestro universal de la amistad, escribe esta nota acerca de la inauguración de la Biblioteca Félix Romeo de Lechago e invita a participar en ella con objetos, libros o recuerdos dedicados al autor de ‘Noche de los enamorados’ o ‘Dibujos animados’. Dice Luis:]

 

El lunes 21 de agosto a las 19 h. se inaugura en Lechago la Biblioteca Félix Romeo. Lechago es mi pueblo pero también el pueblo del padre de Félix.

 

Se me ha ocurrido dedicar un espacio de la biblioteca a cosas de Félix y de gente cercana a Félix.

 

En ese espacio –se puede llamar “El rincón de Félix”- se van a colocar los libros escritos por Félix, ejemplares de revistas y suplementos con artículos suyos etc. La idea es que en ese espacio se coloquen también las obras de sus amigos: libros, revistas, suplementos, discos, cuadros, dibujos, fotos, películas. etc. dedicados por sus autores (o editores o productores o prologuistas o colaboradores) a la “Biblioteca Félix Romeo de Lechago”.

 

Para eso os escribo.

 

Tenéis tres opciones: dejar la obra dedicada en Los portadores de sueños de Zaragoza antes del 4 agosto; venir con ella a Lechago el mismo día 21 o enviármela por correo a esta dirección:

 

Biblioteca Félix Romeo

Plaza Mayor

44495.  Lechago (Calamocha) /  Teruel

 

Si alguno de vosotros tiene, además, cualquier cosa relacionada con Félix que le apetezca que esté en la Biblioteca, adelante.

 

Por lo demás, hemos recibido donaciones de multitud de libros  para la biblioteca. Salvo que se trate de algo muy especial, no necesitamos más. Las estanterías las ha donado Eloy Fernández Clemente.

 

*En la foto, Félix Romeo en la calle Cádiz de Zaragoza, retratado por David Barreiros.

DAVID TRUEBA. ENTREVISTA

 

CINE. David Trueba (Madrid, 1969) estrenaba hace algunos días en Zaragoza, en el Paraninfo, a las 22.30, ‘Madrid 1987’, su nueva película, que edita Anagrama en un estuche con el texto del guión. Cuenta la historia de un encierro en el baño de un viejo lobo del periodismo y una joven. [Este texto se publicó en ’Heraldo de Aragón’]

 

Hasta lo malo te puede

llevar a lo maravilloso”

 

La gran tragedia  de nuestro mundo es

quitarle a los jóvenes la pureza y los ideales”

 

¿Qué tenía de especial el año 1987?

Nada especial, por eso me gustaba utilizarlo. Creo que toda fecha esconde algo trascendente y que las personas menos relevantes también hacen la historia cada día. 1987 era un año especial para mí, entré en la universidad y sentí que el país se satisfacía en su entrada en la OTAN y el Mercado Común hasta límites impropios, que propiciaron una siesta institucional que dura hasta hoy. Ningún esfuerzo por la transparencia, por armar la sociedad civil, por mejorar un país que tiene todas sus estructuras heredadas de la dictadura. Y además nació el pelotazo como orden moral en todos los estamentos, incluido los culturales. Vamos, un año histórico.


¿Qué tipo de película quería hacer con ‘Madrid, 1987’?

Quería que fuera una película íntima, pero con enorme esencia. Que hubiera poca distracción y que lo espartano ayudara a comprender mejor, a través de los personajes, lo que quieres contar. Menos es más, o al menos puede serlo, y ese baño donde sucede el relato quería que contuviera los dos estados de ánimo de dos generaciones en esa época. Y nunca renunciar a la historia particular de los dos personajes, su deseo, su ambición, las dos pieles, tan distintas, que son la clave estética de la película.

 

¿Se inspiró en una leyenda, no sé si urbana o real, de Paco Umbral y su pasión por las jóvenes?

Me gustaba esa representación de Umbral del deseo de las jovencitas, las ninfas, entre literario y desinhibido. Pero creo que era extensible a personajes del periodismo de esa época. Se contaban cosas muy sustanciales de Emilio Romero, Anson o Julián Lago. Algo de eso había en el ambiente, claro, era un país muy distinto y la mujer muy diferente a la de ahora. Me gustaba retratar eso con fidelidad, no caer en la reconversión a la moral actual.


Hay otro homenaje, en la historia de Suso, al periodista Martín Prieto, secuestrado en apariencia por ETA...

Sí, son anécdotas de periodistas, es un género que me encanta desde que leí ’Primera Plana’ de Ben Hecht y McArthur. Una obra maravillosa que abrió el género del periodista cínico y deslenguado.


Cuando presenta al personaje, dice: “No es un hombre guapo, pero ser famoso le hace interesante”. ¿Lo cree así?

Es otra de esas mentiras sostenidas. Ha habido chicas modernas y jóvenes que me han dicho que es imposible que esta historia sucediera. Otras en cambio me han contado, a raíz de la película, sus episodios personales en ese ámbito. La experiencia, y si preguntas a la gente y la escuchas, te demuestra que la gente que dice que algo no puede pasar lo que le sucede es que carecen de curiosidad por los demás y hasta por la vida. La fama, en lo que tiene de poder, es un atractivo. No tienes más que mirar ciertas parejas, donde el atractivo, es obvio, viene de lugares recónditos. Alguien con talento puede ser muy atractivo. Por suerte, si no, aquí solo tendría vida sexual Cristiano Ronaldo.

¿Derivan de un accidente o del azar las cosas más insólitas de nuestra vida?

A menudo es así, el azar y el riesgo, también los accidentes, nos colocan en lugares no previsibles y por tanto muy estimulantes. No hay que protegerse de lo sorprendente, sino abrirse a ello. Hasta lo malo te puede llevar a lo maravilloso.


¿Qué pasa ahí dentro? ¿Una aventura sexual de un lobo de la literatura y el periodismo con una joven, una historia de amor y claustrofobia, un debate generacional?

Me gustaría pensar que un poco de todo eso. Pero sobre todo el cruce de dos visiones de la vida, la que está de vuelta, cargado de cinismo y fatalismo, y la que aún camina hacia el futuro con ideales y ganas de cambiar lo que está mal. La gran tragedia de nuestro mundo es quitarle a los jóvenes lo que tienen de pureza y de ideales. Ver una juventud sin espíritu de lucha, vencida, que acepta la sociedad del dinero y el cinismo es muy triste. Limar sus ambiciones, destruyen el alma de la sociedad.

 

¿Ha encerrado a los personajes para hacer, también, una película sobre la libertad, la emoción, el amor, la desesperación?
Cuando era joven, y creo que le pasa a la mayoría de los jóvenes decentes, tienes una sensación de prisión. Te sientes encerrado en dimensiones diminutas, que te oprimen: tu país, tu entorno, tu familia, tu clase... La película quería desarrollar esa metáfora de encierro juvenil y además poner la presencia del poder a tu lado. Siempre me gustaron las películas de dos personajes, desde ’Mi cena con André’ a ’Mi noche con Maud’, pero también ’Antes del atardecer’  y ’Antes del amanecer’ de Linklater, y por supuesto ’¿Qué hora es?’ o ’Una jornada particular’ de Ettore Scola.


¿Qué dificultades ha tenido en el rodaje?

Solo teníamos trece días de rodaje, no teníamos tiempo para recibir a la prensa ni agente de prensa, no teníamos distribuidora ni ningún canal de televisión detrás, así que éramos una película secreta incluso cuando se consiguió estrenar.


¿Cómo ve a los actores?

Han sido maravillosos. Pepe Sacristán, permitiendo que se aportara su carácter de icono de aquella época y con una generosidad vital y profesional ejemplar. Y María es muy especial, una chica delicada y fuera del arquetipo de la chica moderna. Lo pasamos de maravilla. Todo el mérito es de ellos, les gustó mucho el guión y hasta me empujaron a mí  para hacer la película cuando todo se puso en mi contra a nivel de financiación y producción convencional.

 

¿Cómo ha evolucionado el cineasta y guionista David Trueba? ¿En qué ha cambiado? ¿Es más valiente, más libre, no temes ser minoritario?
No, siempre he dejado que me guiara mi intuición, no abrir sitio al cálculo de carrera. Sé que hay gente que aprecia una película más que otra, pero para  mí forman parte de una continuidad que me retrata en cada instante, No aspiro a más. Todas ellas eran la película que quería hacer en cada momento. He sido  muy afortunado y soy culpable de todos mis errores.


¿Cómo conviven el guionista y el director de cine y el crítico de televisión?

De maravilla. Siempre me han encantado los críticos que tienen un perfil profesional, que trabajan en el medio y por lo tanto conocen desde dentro muchas cosas. De todas maneras mi columna en El país, desde que la fundó  Haro Tecglen, es una columna de opinión más que de crítica. Hablas de todo lo que pasa o lo que quieras. Yo trato de asociarla más a la televisión, pero es una cosa mía, porque creo que ayuda a los lectores que llegan a esa sección.  Además la tele es un mundo paralelo y merece una observación comparativa con el mundo real constante. La verdad es que me lo paso muy bien, me siento privilegiado y en elmomento en que m ponga a escribir una novela en serio seguramente tendré que dejarlo, porque a la escritura sí que le resta mucho tiempo la columna diaria.

Ahora que no hay dinero, ¿cómo se va a hacer el cine?

Sufrirá porque necesita un tejido industrial. Es un error de cálculo del gobierno, las industrias del entretenimiento han mantenido o catapultado las economías de países como Estados Unidos, Japón o Corea. Incluso Francia e Inglaterra, las explotan porque saben que tienen futuro y traen trabajos de alta calidad.

 

¿Entonces?

Es patético que en España se puedan subvencionar constructoras, bancos y toda la patulea de industrias sin futuro que elijas, y en cambio los sectores con más futuro, como el videojuego, la música, la cultura, tengan que sufrir cada día la sospecha interesada. Pero hay cine hasta en Palestina, surge de una necesidad personal y tendrá que seguir haciéndose en cualquier situación que sea.

 

 

MUJERES QUE ESCRIBEN: ALOMA

MUJERES QUE ESCRIBEN: ALOMA

ALBERTO CALVO: MUJERES QUE ESCRIBEN

Alberto Calvo, ‘Supermaño’, es un pintor de mujeres. Un pintor de moñacos. Un humorista al que le gustan las palabras, los diccionarios, los libros de filosofía, la música. Acaba de iniciar una nueva serie: mujeres escritoras. Ha empezado con un retrato, con sus habituales trazos y sus incendios de color, de Almudena Grandes. Anoche me envió una nueva obra: la escritora Aloma Rodríguez, autora de ‘París tres’, ‘Jóvenes y guapos’, que publicó en Xordica; acaba de terminar ‘Solo si te mueves’, una novela que transcurre en el corazón de Dinópolis. Así la ha visto Calvo.

INMACULADA MORENO, POEMAS

[La pasada semana conocí en Cádiz a la poeta Inmaculada Moreno. Asistió al curso sobre la lectura en Cádiz y habló con amigos como Manuel Borrás, editor de Pre-Textos, o con Luis García Montero, que se acordaban de ella y de sus libros, aparecidos en Renacimiento o en Hiperión, entre otros. Hoy, Inmaculada me ha enviado una selección de su obra. Una foto de Rossina Bossio.]

 

 

DE DONDE LA HOGUERA VERDE (2011)

   

AUTOBÚS DE CERCANÍAS

 

 

El bufido mecánico

y el cacareo breve: Pound love

daban paso al paréntesis,

su mecido sin ritmo.

 -Could you please-

sombrero, guantes y zapatos

color crema,

el bastón tan brillante.

Afuera graznan las gaviotas.

Se desplazan las casas y las tierras:

la vida, que se aparta a nuestro paso;

y en una de esas casas

hay gatos y un jardín

con narcisos y hortensias.

El paréntesis bufa nuevamente

con lenta languidez de desperezo.

Un flequillo planchado

tercamente caído sobre el ojo,

la chaqueta arrugada con escudo

- Don´t give a damn-,

la mirada perdida justo al borde

de la ventana,

donde se sueñan siempre

los besos con saliva

y su calor de sangre;

y al arrancar oscilan un segundo

la mochila de libros,

el bastón tan brillante,

la cabeza pesada

 -barba de cuatro días-,

las piernas separadas.

Una onomatopeya -Asshole-,

y se cierran las puertas.

Afuera, en algún sitio,

una esposa y un piso oscuro

huelen a margarina y a cerrado.

El semáforo urge

como un guardia sin piernas

y el paréntesis sigue,

en su noria de asfalto y herbazales

del bullicio al bullicio.                                                          

 

 

QUERIDA MÍA

 Querida  mía:

 

Las noches, sus bandadas

de cuervos y de sueños

            aleteando negros y graznantes;          

            el infierno que es sordo, la locura

ocupando mi frente y la garganta;

las horas como hilos

de arena en un reloj inacabable,

y yo estoy dentro.

Un agujero negro, la razón.

La marioneta de mi cuerpo;

el mundo inalcanzable,

tras un cristal blindado;

            las palabras que surgen

            como dentro del agua,

o las palabras que retumban;

            el guiñapo que está

flotando dentro de esa agua;

            el aire que se vuelve

un cañonazo, sólido en el pecho;

            y ese derrumbe incontrolado

que el esqueleto oculta.

Este dolor sin sitio.

 

            Querida mía,

            nunca nadie más bello y más ausente.

            Ahora sé

            que durante toda mi vida

            me ha acompañado el miedo

            a que ya nunca más

estuvieras.

 

                                   (16 de abril 2011)

FERNANDO SARRÍA: DE AMOR Y DESEO

[El pasado viernes, día seis de julio, Fernando Sarría se sumó al grupo de lectores de poesía erótica en la mágica noche de La Almunia de Doña Godina. Leyó este texto. Estas estupendas fotos son de Vadim Stein.]

  

Del poemario “Las Horas” el poema erótico leído en La Almunia

 Cerré los ojos mientras tu boca recorría los alrededores de la dicha.

 

Líbrame de este viaje por la oscuridad de Europa.

Tráeme cerca del Sena,

quiero volver a desembarcar de un tren del sur

y andar por las calles donde las hojas del otoño nos esperan.

Hay un alarde de viento que viene con la lluvia,

esa tormenta bajo la que somos un aguacero de dudas y preguntas.

La rue des Rossiers hierve en el vacío de tu nombre,

aquellos pasos nuestros retuvieron un eco de besos y caricias.

Arde todavía el verano,

la soledad se ha dejado media vida arrimada a la mía.

Sueño entregado a escuchar tu respiración recorriendo mi cuerpo.

Cada gota de sudor se hace de los dos,

se disuelve en la piel,

cubre de semillas cada poro del otro.

Ven de nuevo y que tus labios se pronuncien en amapolas,

me reconozco en tus uñas y en el sabio desafío de tu lucha…

Hoy, como todos los días,

mi ejército desperdigado y confuso ha sucumbido a tu boca.

 

[Fernando Sarría Abadía acaba de publicar un nuevo poemario, ‘Calafell’. Me envía una pequeña selección de textos.]

 

 

 

Debió ser un verano,

una infancia de soledades y mar.

El bagaje nunca es rentable.

Detrás de un niño que llora

perviven rotas las pequeñas cosas

que como las avellanas

guardaba en un puño cerrado,

un tesoro de pequeñas probabilidades.

 

 

 

En más de cuarenta años nunca volví.

Hay razones que nunca supe descifrar,

el lado más doloroso de los recuerdos

está ya matizado por el tiempo,

deshilachado por la lluvia.

Sólo como una bruma delgada

mantengo el escalofrío

de aquel niño

rodeado por la luz y la tristeza.

 

 

 

Supe del dolor, no el mío,

el de todos, envolviéndome

como un espectro hambriento y desolado.

En aquel lugar, donde una frente quieta y fría

me descubrió el silencio,

cada paso que yo daba era más que un milagro,

rodeado de ojos sedentarios,

de los que se quedan fijos e inmóviles,

atados a lo único que ahora tengo de ellos:

su recuerdo en mi memoria.

  

Los cromos de la Biblia sabían a chocolate puro Louit

y a aquella atonía de cuartel infantil

con la que en procesión

recorríamos los pilares de la realidad.

Uno a uno,

en nuestro silencio,

poseíamos la pequeña maldad

que ni tan siquiera la más cruel enfermedad acalla,

lobeznos humanos de la miseria del desamparo.

 .... 

En una lata con agua de mar

los pequeños cangrejos fueron lobos.

La noche fue cruel

y el miedo los dejó

como a nosotros:

deshechos.

...

 

Guardo en mis manos el frío del hierro.

Las camas del hospital

eran azules o grises, no recuerdo bien,

pero en su silencio

tenían el frío de todos los inviernos.

 

 ...

 

Debajo de la almohada guardaba mis tesoros,

unos cromos, cuatro tebeos, dos canicas.

 

 

 

 

 

MIGUEL ÁNGEL YUSTA: 3 POEMAS

[Hace unos días me crucé con Miguel Ángel Yusta, que regresa de una hermosa y dolorida experiencia de amor y complicidad. Ha regresado al mejor lugar para el refugio: la poesía, la palabra, la memoria. Ahí encuentra su redención y su consuelo. Tras el loco amor, la resaca; tras la sensualidad y el viaje, otra exploración interior. He aquí tres poemas; entre ellos, el que leyó el viernes en La Almunia de Doña Godina en la maravillosa noche popular de poesía erótica.]

 

POEMAS DE MIGUEL ÁNGEL YUSTA.

 

 

CARIÁTIDE

 

Regresa,
cuando el alma retoñe,
yo salga de las sombras
y podamos retomar el camino.
Retorna bajo el sol del mar Egeo
una mañana asordada de pájaros
y pasaremos el umbral del templo.
Recibirás allí estola de seda,
te coronarán estrellas de luz
y volverás a ser, viva Cariátide,
sostén del Erecteión, que sin ti se derrumba.

  

EROS (La Almunia 2012)

 

[Poema leído en la noche de poesía erótica

de La Almunia de Doña Godina]

 

Desvelaré las horas del deseo
y haremos el amor.
Me beberé el rocío
de la cálida rosa donde manas.
Brotarán en los dulces humedales
amapolas heridas por la luz.
Serás así, definitivamente,
el cáliz adorado de mis días.
Reposaré en tus ondas,
ya lejos de la ausencia
y aceptarás la dicha de la entrega
que cabalga sobre tu vientre abierto.
Sentirás la presión alada de mis velas
cuando viajo mecido por tu brisa
hasta llegar, vencido,
al abrigo tan dulce de tus labios.

 

PRIMAVERAS ROBADAS

 

 

Primero nos dijeron que éramos pobres,

porque debía haber ricos y pobres.

Que nos quedásemos siempre en la fila de atrás

soportando todo con resignación para ir al cielo.

Que ofreciéramos sacrificios para ser bien vistos

a los ojos del Dios de ellos,

los poderosos, vencedores, guardianes de la fe.

No lo entendímos bien,

pero aguantamos fríos,

las carencias y la ropa vuelta de nuestros hermanos,

las peores butacas o los bancos corridos de los cines malolientes,

la tercera clase del tren y el estribo del tranvía.

 

Bienaventurados los que sufren,

decían desde púlpitos y tarimas.

Abríamos ojos y oídos para no perder ni una palabra

ni un gesto, brazos cruzados sobre el pupitre o los bancos.

Todo estaba en silencio

bajo la amenazadora mirada de las imágenes

de gesto fiero o doliente y ojos extraviados.

Luego,en la cama, aquellas imágenes nos parecían horribles;

nos tapábamos la cabeza, huyendo de las pesadillas

y  la amenaza de una condena al fuego eterno.

 

Más tarde nos dijeron qué películas debíamos ver,

con una delicada clasificación en las puertas de las iglesias:

tres erre, mayores con reparos

y cuatro, gravemente peligrosa.

Parece ser que Dios no tenía otra misión que iluminar dementes

para inventar aberraciones semejantes.

Y en su nombre, que en vano utilizaban,

abortaron primaveras y cortaron ilusiones

 

Más tarde decidieron, afortunadamente,

que ya podíamos salir al extranjero

sin carta de llamada ni visado consular.

Cometieron el error de darnos

limosna de libertad y certidumbre.

Nosotros, se la arrojamos a la cara

y, al fin, logramos vivir sin su permiso.

 

(De  “Recuerdos en gris”)

 

 

*Todas las fotos son del fotógrafo norteamericano Jack Welpott que nació en 1923 y murió en 2007.

MIGUEL LUESMA CASTÁN: POETA

[El pasado domingo, recién llegado a Cádiz, recibí la llamada de Pepe Melero: acaba de morir el poeta Miguel Luesma Castán. Escribí desde el hotel Barceló esta nota de urgencia.]

Ha muerto Miguel Luesma Castán, un poeta

existencial y cósmico de la Generación Niké

 

Fue premio Ciudad de Barcelona con ‘Aragón, sinfonía incompleta’ y publicó en el sello de HERALDO

 

Miguel Luesma, en el centro, con Fernando Ferreró, Miguel Ángel Marín Uriol y Emilio Pedro Gómez.

 

“Partir es / Decirle adiós a la palabra, a la vida. / Es apurar el silencio hasta el frío. / Apurar la ternura de unos labios / Hasta la misma muerte” escribió el poeta Miguel Luesma Castán (Zaragoza, 1929), que fallecía ayer a los 83 años en Zaragoza. Luesma tenía formación mercantil y trabajó en el sector de la banca. Fue esencialmente poeta y su lírica estaba inscrita en la poesía metafísica y cósmica, de índole fantástica en ocasiones, aunque él solía decir que era “un poeta de los temas eternos, el amor, la amistad, la muerte, el paso del tiempo y la vida”, y que se sentía estremecido por “los dramas que vive el hombre”.

Esa preocupación existencial, la indagación del lugar del hombre en el cosmos, se percibe hasta en el título de sus libros: en 1971 ganó el premio San Jorge con el poemario ‘En el lento morir del planeta’; antes había publicado ‘Sólo circunferencia’ (Col. Poemas, 1965), ‘Poemas en voz baja’ (El Bardo, 1966), ‘Riglos’ o ‘Sembrando en el viento’ (Álamo, 1971). En 1976 ganó el premio Ciudad de Barcelona con uno de sus mejores libros: ‘Aragón, sinfonía incompleta’ (Horizontes, 1976), que era una mirada desde el soneto y el verso libre al paisaje, al paisanaje y a la historia de Aragón. Dedicaba poemas a Goya y algunos de sus cuadros, al científico Miguel Servet, a Pablo Gargallo, a artistas contemporáneos como Manuel Viola o Ángel Aransay, entre otros. El éxito de aquel libro, tuvo muy pronto una segunda edición, marcó un momento especial en su trayectoria: grupos de teatro y poesía como El Silbo Vulnerado incorporaron su lírica a los recitales.

Su poesía se ensanchó con ‘Concierto núm. 9 para solo de flauta y orquesta’ que publicó en la antología ‘Acordes para andar por un planeta vivo’ (Heraldo de Aragón, 1979), con ‘Elegías apócrifas’ (Seuba, 1987) o ‘Crónicas del abismo (PUZ, 1990). Fue asiduo colaborador de HERALDO. Incluido en diversas antologías, se sentía muy feliz porque una revista norteamericana, de la Universidad de Michigan, le había dedicado la antología ‘Crucero de verano’ (1999).

SERGIO GALARZA, UN DIÁLOGO

LITERATURA. Sergio Galarza. Nacido en Lima en 1976 y afincado en España, el autor de ‘Los Rolling Stones en Perú’ y ‘Paseador de perros’ acaba de presentar en Zaragoza, en la librería Los Portadores de sueños y en compañía de Ismael Grasa, ‘JFK’, una ‘road movie’ que transcurre entre Madrid y Estados Unidos, en la que su protagonista se prostituye.

 

“La literatura no es la Liga de fútbol,

aquí no se desciende de categoría”

 

“Siempre intento crear personajes a los que

no se les borren nunca los nombres”

 

“Toda mi literatura está marcada

por la experiencia del periodismo”

 

Antes de ‘JFK’ (Candaya, 2012) publicó usted ‘Paseador de perros’ (Candaya, 2009). Ahí aparecía ya un joven llamado así…

Cierto. En realidad, ‘JFK’ es la segunda novela de una trilogía. Y el principio de todo quizá esté en un cuento mío: ‘El mapache’. Allí vi que con ‘Paseador de perros’ empezaba una trilogía.

¿Cómo era el JFK de esa primera novela?

No era exactamente igual que el de la novela que acabo de presentar en Los Portadores. Andaba por allí, era como el jefe de la pandilla, pero también le he otorgado muchos detalles nuevos. Me permito muchas licencias literarias, y en la tercera novela reaparecerá con nuevos matices y aventuras. Igual que sucede con otros personajes. Así le obligas al lector a volver atrás, a que tenga presentes los personajes y la trilogía completa.

En cualquier caso, ¿qué historia quería escribir?

La de un personaje que intenta redimirse. Que intenta hacer el bien, pagar sus culpas.

¿Qué culpas tiene que pagar?

Se siente culpable de la muerte de El Chico de la Moto, muy importante en el primer tramo del libro. Y, de algún modo, de la separación de sus padres. JFK es, por tanto, un joven descarriado, a la deriva, que busca su propia tranquilidad, apaciguar su conciencia. Y en esa búsqueda, en esa aventura, hay muchas cosas: determinadas películas, series de televisión, programas de radio, canciones.

En ‘Paseador de perros’ había muchas cosas reales, autobiográficas. ¿Y aquí?

También. Lo que se cuenta está inspirado en algo que le sucedió a un amigo mío y también a mí. Intenta construir una novela de formación, casi una ‘road movie’ con muchas herramientas, entre ellas mi propia condición de librero de la sección de libros de autoayuda.

No hemos dicho todavía que JFK acaba vendiendo su cuerpo y eso le lleva a conocer una compleja fauna de criaturas.

Criaturas tan solitarias como él. La fauna que aparece en su vida, en las carreteras, en los moteles, en bares, es muy propia de estos tiempos. Y yo quería que todo estuviese muy conectado, quería contar qué hacen, cómo viven, cómo aman, qué comen… Hay de todo: hombres que solo quieren un rollo rápido o mujeres como Mandy, de Idaho, que anhelan algo más.

Decía el profesor y narrador Ismael Grasa que este libro se parece un poco a los de John Fante.

Es un escritor que me interesa mucho. Desde luego. Es el autor de libros como ‘Pregúntale al polvo’ o ‘Espera a la primavera, Bandini’. Hay ciertas semejanzas entre nuestros héroes, pero a mí lo que más me interesa de él no son sus personajes marginales, esos tipos pintorescos y extraños, sino otras cosas como los aspectos sentimentales o cómo describe el enamoramiento. Igual me sucede con autores como Henry Miller o con Charles Bukowski. No busco en ellos lo escatológico o lo sexual, sino lo más sensible.

¿Qué otros autores le interesan?

Mi paisano Julio Ramón Ribeyro. Es un maestro, un autor que mezcla trayectoria y vida, un escritor que reflexiona sobre las dificultades que genera escribir, sobre los conflictos morales. Y hay algo en él que me interesa mucho: es un ilustrado en muchos temas. No solo consume literatura: le apasiona, por ejemplo, la filosofía. Ribeyro me ayuda mucho, y a la vez es un autor al que es imposible copiar. Es alguien que te habla del mundo. También me interesan Alberto Fuguet y Alan Sillitoe, entre otros.

¿Por qué ha titulado la novela ‘JFK’, que da lugar al equívoco?

Porque el protagonista se llama así, y porque siempre intento crear personajes a los cuales no se les borren nunca los nombres.

¿Cómo define el estilo del libro? ¿Es sobrio, es despojado, es frío, periodístico…?

Yo creo que mi literatura está marcada por la experiencia del periodismo, tanto en el reportaje como en la crónica. He tenido algunos maestros de escritura como Oswaldo Reinoso y Jorge Eslava, entre otros. Julio Villanueva Chang me enseñó a acercarme a la ficción y al periodismo narrativo: me enseñó algunas claves sobre la economía del lenguaje, el uso de los adjetivos.

¿Qué le da la literatura?

La literatura me obliga a relacionarme con la gente, me obliga a leer a mis contemporáneos, y como escritor intento tener libertad de juicio. A mí me gusta el fútbol, lo practico, pero puedo decirle que la literatura no es una Liga de fútbol, no se desciende de categoría, es un mundo más amplio y más enriquecedor: nos alimentamos de los demás y yo descubro a menudo libros que son muy buenos.