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Antón Castro

Escritores

'SYLVIA & TED' DE DAVID ACEITUNO

Mañana viernes día 1 se presenta en Zaragoza el libro 'Sylvia & Ted' de David Aceituno (Badalona, 1977)

Una visión del matrimonio de los escritores Sylvia Plath y Ted Hughes desde dentro.

En el acto intervendrá, además del autor, el poeta Miguel Ángel Ortiz Albero.

'Sylvia & Ted' está editado por Olifante Ediciones de Poesía.

Viernes 1 de octubre a las 19:30 h.
Biblioteca de Aragón
(C/ Doctor Cerrada 22)
Zaragoza

 

 

La singularidad de Sylvia & Ted consiste en que aborda la relación de esa pareja, convertida ya en mito, desde la poesía, un género que no piensa en términos de verdad del mismo modo en que sí podrían hacerlo las biografías o los ensayos. El libro intenta ser original en el método y en la forma, ágil en la ejecución, cercano y directo en la lectura. A través de una estructura cercana a la narrativa, Sylvia & Ted propone al lector una manera distinta de acercarse a esa relación en concreto, a conocer algunos datos sobre la obra y el carácter de ambos, pero sobre todo invita a reflexionar sobre las relaciones afectivas en general, a partir de temas como la dificultad de la convivencia, los celos, el deseo, el miedo a la pérdida o la culpa, así como sobre la influencia del arte en la vida.

David Aceituno nació en Badalona (Barcelona) en 1977. Es licenciado en Filosofía por la Universidad Central de Barcelona y actualmente trabaja en el sector editorial. Es autor del poemario ‘Modelos de discusión’.

CRISTINA LÓPEZ BARRIO: DE LA VIDA, DEL AMOR, DEL PLACER Y DE LA MUERTE

“El amor y el odio  son dos formas

 formidables de conocimiento”

 

 

La escritora madrileña Cristina López Barrio presentó en Zaragoza su novela ‘La casa de los amores imposibles’, adquirida ya en Alemania, Polonia, Italia y México

 

 

“Olía a pólvora en el pueblo castellano, a sangre de perdiz y de conejo, a humo de chimenea”. Así empieza ‘La casa de los amores imposibles’ (Plaza & Janés) de Cristina López Barrio, que narra la peripecia de una saga desde 1897, en los tiempos de la guerra de Cuba, hasta los años 80, cuando empiezan a sonar las canciones de Antonio Vega y de Mecano. La novela lleva cinco ediciones, se ha traducido al polaco y al alemán, ha sido adquirida en Italia y en México, y ha vendido alrededor de 30.000 ejemplares.

Confiesa la escritora madrileña: “Más que una imagen concreta, esta novela nace de un nombre: Olvido. Un nombre que me fascina. Solo conozco una Olvido: la cantante Olvido Gara. Es un nombre que sugiere melancolía, pérdida, y además es un personaje fundamental en el libro”. Aclara de inmediato que su novela está muy vinculada con la tragedia griega: “Este es un libro sobre el drama de una maldición. A mí me gusta trabajar sobre eso: el destino, el hado, el maleficio, la posibilidad de disponer de una segunda oportunidad. El libro aborda los temas eternos: el amor, los celos, la venganza, el crimen, la soledad y la muerte, y puede decirse que es un libro realista que tiene un elemento maravilloso, como de cuento de hadas: esa maldición que persigue a las mujeres, a las Laguna”.

La narración sucede en un paisaje castellano, brutal y desolado, de encinares, con evadas en invierno, y terrenos para la caza. Allí existe una casona roja, familiar, que encarna la opresión, el dramatismo, pero a la vez también es un símbolo de la exuberancia y la vida. “En el interior de la casa hay un jardín donde crecen muchas flores y donde siempre parece primavera. Ese jardín se marchita cuando no están las Laguna. Creo que a pesar de su carácter trágico, también tiene humor y una defensa continua de la sensualidad a través del cultivo de los sentidos y la presencia de la gastronomía. Está impregnado de amor y de odio, que para mí son dos formas de conocimiento formidables”.

La primera mujer de la saga, en realidad sería la segunda, Clara Laguna, vive una historia de amor con un hacendado andaluz, que querría recluirla en su casa, pero ella se rebela tras quedarse embarazada y urde una terrible venganza. Su madre, que tiene algo de la alcahueta tuerta huida de ‘La Celestina’, le recuerda una vieja condena familiar: las mujeres de su estirpe están condenadas a padecer la soledad y el mal de amores. Clara abre un burdel en la casona roja, en las afueras, y allí pare a Manuela, “quizá el personaje más complejo del libro, dominado por la crueldad, que también dará luz a otra niña, Olvido”.

La huella de García Márquez es visible en la novela, incluso hay un personaje que se llama Úrsula Perla Montoya. “Cien años de soledad’ es un libro que me marcó muchísimo. Pero no solo él. También me han influido Juan Rulfo, el Rómulo Gallegos de ‘Doña Bárbara’, Borges –subraya Cristina López Barrio-, y por supuesto algunos poetas como Federico García Lorca y Luis Cernuda. Otro elemento fundamental es el lenguaje exuberante, lírico y sórdido a la vez, cruel y desagradable, que en ocasiones se extiende hacia la sátira y el esperpento. En el fondo, lo que más me preocupa es contar historias y crear personajes”. Cristina López Barrio sale a la conquista del lector con la reivindicación de una literatura popular.

 

*Este texto apareció en ’Heraldo de Aragón’. Dentro de unos días, Cristina López Barrio será entrevistada en ’Borradores’ (Aragón Televisión). Conversó en el Arco del Deán con Ana Catalá Roca. He tomado la foto de www.mujeresycia.com. No pone de quién es la foto.

FRANCISCO M. LÓPEZ SERRANO: CUATRO POEMAS DE SU NUEVO LIBRO

FRANCISCO M. LÓPEZ SERRANO: CUATRO POEMAS DE SU NUEVO LIBRO

Francisco M. López Serrano, nacido en Épila (Zaragoza) en 1960 es traductor (de Christina Rossetti y Thomas Hardy, entre otros), poeta, cuentista y novelista. Ha publicado una veintena de libros y es candidato al premio Setenil por su libro de relatos ‘Los hábitos del azar’ (Renacimiento). Ha recibido numerosos galardones: es un escritor que se distingue por su sentido de la ironía, la imaginación, el sentido de la transgresión y una escrupulosa conciencia del oficio. Acaba de publicar un nuevo poemario, ‘El último hombre sobre la tierra’ (Devenir), y ha tenido la gentileza de mandarme un avance de cuatro poemas.

 

CUATRO POEMAS DE FRANCISCO M. LÓPEZ SERRANO

 

 

EL CAMINO DE VUELTA

 

 

La dicha se asemeja demasiado

 a un lugar ameno al que se accede

atravesando un paso peligroso, escalando

una pared abrupta, afrontando el peligro

de caer al vacío. Uno se tiende sobre

la fragante hojarasca, entre constelaciones

de estelarias, y escucha

el rumor deleitoso del arroyo.

Mas en ningún momento

se distrae, nunca olvida

el camino de vuelta. 

 

 

LA LUZ DEL DINERO

 

 

El Dinero.

Su singularidad cósmica.

La velocidad con que fluye espectral por canales de fibra óptica, convertido en impulsos eléctricos, descompuesto en partículas elementales, reducido a pura espiritualidad.

Dinero vaporoso, sublimado.

Partículas virtuales precipitadas hacia el campo de fuerza que las hará reales.

El Dinero es la fuerza de los muertos.

Es la luz, la resurrección y la vida.

Su omnipresencia, su omnipotencia, su justicia, su bondad.

La teología del Dinero.

El dolor del Dinero.

El Dinero brilla como una llama en el corazón del hombre y quien lo recibe de otro recibe con él una parte de su espíritu.

El niño que muere sin tocar el Dinero, sin que el Dinero le toque a él.

El niño que muere en el borde, en la Orla del Dinero.

La muerte del Dinero crucificado a manos de la tecnología.

El ruido de fondo del Dinero.

Su radiación de fondo.

El intrincado ideograma que el Dinero traza cuando circula en el mundo.

La palabra del Dinero.

Su redención.

El infinito amor del Dinero.

La luz del Dinero. 

 

 

 

GENEALOGÍA DE LA MUGRE

 

 

 

 

Soy la orgullosa Mugre.

La costra del mundo que se adhiere a la piel como los moluscos al casco de un galeón hundido en el fondo de un mar tenebroso.

La Mugre que es el roce, la caricia y el beso fangoso del mundo. La frazada que arropa al ser como una madre.

Soy el desierto portátil en el que el místico y el profeta urbano se retiran y meditan.

Soy hija del comercio entre los fluidos íntimos y el mundo. De la silenciosa y feroz cópula que perpetra el hombre con la tierra.

Hija de la glándula que engendró el humor que engendró la grasa que engendro la legaña, el moco y el sudor.

Hija de la piel que engendró la descamación que engendró la exfoliación que engendró el polvo.

Hija del alimento que engendró la fermentación que engendró la descomposición que engendró las heces y la orina.

Hija del oxígeno que engendró la oxidación y la reducción.

De la contaminación engendrada por todos sus espurios padres.

De la inmundicia que fue engendrada por el alimento que fue engendrado por la carne que fue engendrada por la sangre.

Hija del sol que sin amor lo coció todo.

Mi genealogía se remonta al Mugriento Origen del Cosmos, a la Mugrienta Gran Explosión.

Soy la orgullosa Mugre.

 

 

LA NOTICIA

 

A veces, la noticia de tu finitud te llega no del modo habitual, abstracto, del que logras distraerte, sino en la forma de un sentimiento celular. Como la radiación de microondas, esa sensación parece llegar de muy lejos, desde un universo primitivo y remoto a años luz de tu tiempo, de tu inaprensible ahora. Esa señal, sin embargo, a pesar de su inimaginable distancia, establece una relación de largo alcance entre ese lugar remoto del universo y un lugar sin sede de ti mismo, la parte del universo primitivo que perdura en ti y en la que está ya escrita la memoria del principio y del fin del universo, la certeza del aciago destino del mundo. Durante un instante vislumbras la magnitud de la distancia de la que procede esa sensación. E imaginas que tu existencia en el cosmos se halla asociada a una hoja que pende de un árbol que se alza majestuoso en un planeta fértil de una galaxia remota. Ves la hoja pendulante ejerciendo su ultima resistencia a la gravedad, desprenderse y caer desplazada por una ligera brisa de nombre desconocido en la dirección contraria en la que tú mismo, a millones de años luz, te encuentras. La breve y silenciosa caída de esa hoja remota que simboliza tu presencia en el universo, cifra el principio y el fin de tu existencia y constituye un claro determinante de la relatividad y de la miseria de tu tiempo vital frente al cosmos. Y sin embargo esa hoja remota, que se desprendió del árbol remoto en el momento de tu nacimiento y alcanzará el suelo a la hora de tu muerte, milagrosamente aún sigue cayendo.

 

*Las fotos son del japonés Daido Moriyama. El retrato de Francisco M. López Serrano me lo ha enviado él desde Madrid.

CUATRO POEMAS DE ANTONIO RIVERO TARAVILLO

CUATRO POEMAS DE ANTONIO RIVERO TARAVILLO

Publico aquí cuatro poemas inéditos del editor, traductor y poeta Antonio Rivero Taravillo. En su sello Paréntesis ha publicado a tres autores aragoneses: José María Conget, que reside en Sevilla, Olga Bernad y Chesús Yuste.

 

TU NOMBRE ES MAUD

 

(Homenaje a W. B. Yeats)

 

Ahora que ya tengo tu rechazo

condesgarrándome el pecho,

corre, quema etapas, apresúrate,

y con él, o con otro, da lo mismo,

ten una hija hermosa que te copie.

 

Renovada tu imagen, la esperaré,

para repetir mis yerros.

 

 

THE LAST ROSE OF SUMMER

 

Sabiendo que nunca me equivoqué

sino en las cosas que yo más quería

 

                                   Luis Rosales

 

Gracias a ti, excesivo aire acondicionado,

que acatarras mi imagen

y ya puedo aparecer congestionadamente

disimulando las lágrimas

 

(de haber sido en primavera

hubiera tenido que pretextar

la primera alergia de mi vida);

 

y gracias, Luis Rosales: tu “Autobiografía”

es con, su desolación, estética coartada,

y portas sobre tus hombros mi fracaso.

 

Este verano, súbitamente,

el primer día de mi invierno.

 

 

 

ARDBEG UIGEADAIL

 

El mejor malta del mundo

en la Jim Murray’s Whisky Bible 2009,

pero no por su sabor ahumado o su recuerdo

a arenques en salazón

según una prueba de cata;

 

no, el mejor

porque lo probé contigo una tarde

cuando aún el amor era posible.

 

Hoy daría todos sus barriles

por una sola gota

de agua –aunque fuera del grifo–

abrazándote en la cocina.

 

¡Single Malt! Desde que tú te fuiste,

más solo que nunca.

Y, como afirma la cata, persistente.

 

 

 

WHISKY CON HIELO

 

                        I

 

Entre 700 y 1.000 años

de edad tiene este hielo

desprendido de un glaciar,

su transparencia en el whisky.

 

Trescientos años de margen de error:

cuatro o cinco veces el plazo

de mi existencia.

 

Agua de muchas vidas.

                                      Uisge bheatha.

 

                        II

 

Ayer,

contigo,

el mejor whisky del mundo

con un agua común.

 

Pero hoy cambian las tornas:

muy lejos,

el mejor hielo del mundo

–tardará mucho en licuarse–

y un whisky corriente.

 

Y si es cierto que entonces

te tenía junto a mí,

hoy ocupas mi pensamiento,

destellando aún

como el hielo en el vaso

cuando el whisky se ha ido.

 

III

 

Es un buen whisky de 12 años.

Mezclado con el hielo de 800,

hacen buena pareja.

Qué importan, pues, los otros doce

que a ti y a mí nos separan.

 

Cuando todo termine,

aún te seguiré amando;

como este hielo

que, cristalino y puro,

no se derrite.

 

 

ANTONIO RIVERO TARAVILLO

 

Premio Andaluz a la Traducción Literaria por sus versiones de John Keats (Poemas, 2006), y Premio Comillas de Biografía por Luis Cernuda. Años españoles (1902-1938) (2008), es autor de los poemarios, Farewell to Poesy (2002) y El árbol de la vida (2004), más la plaquette Bajo otra luz (1989).

Ha publicado, entre otras, traducciones de libros de poetas como Alfred Tennyson, Robert Graves, Ezra Pound, Christopher Marlowe, John Milton o, en 2010, la Poesía completa de William Shakespeare y la Poesía reunida de William Butler Yeats, así como antologías de poesía norteamericana, irlandesa medieval y gaélica escocesa (todas en traducciones directas). También, novelas de Jamie O’Neill, Jonathan Swift, Flann O’Brien y numerosos otros.

En prosa, su obra incluye Las ciudades del hombre (1999), Los siglos de la luz (2006), Con otro acento. Divagaciones sobre el Cernuda “inglés” (2006, Premio Archivo Hispalense), Viaje sentimental por Inglaterra (2007), Las líneas de otras manos. Esbozos de crítica literaria (2009) y Macedonia de rutas (2010).

Ha dirigido la Casa del Libro de Sevilla y las revistas Mercurio y El Libro Andaluz. En la actualidad es director literario de Paréntesis Editorial. [Esta foto me la ha mandado Antonio Rivero Taravillo.] 

'LA MIRADA DEL BOSQUE': CHESÚS YUSTE DEBUTA COMO NOVELISTA

 

CHESÚS YUSTE PRESENTÓ SU NOVELA NEGRA

SOBRE IRLANDA: ’LA MIRADA DEL BOSQUE’

El parlamentario de Chunta Aragonesista Chesús Yuste conjuga la política con dos pasiones: Irlanda y la novela negra. Su pasión irlandesa era pública a través de su blog Innisfree; su dedicación a la escritura estaba más oculta. El pasado martes presentaba su primera novela: ’La mirada del bosque’ (Paréntesis. Sevilla, 2010).

Fue una presentación atípica donde se oyó música de O’Carolan, se habló de las conexiones entre cine y literatura (Alfredo Moreno aludió, muy especialmente, a ’El hombre tranquilo’ de John Ford y dijo que en esa novela había una serie de televisión. También lo acompañaron el editor, poeta y traductor Antonio Rivero Taravillo y el escritor Antón Castro) y Alfonso Desentre leyó uno de los fragmentos más divertidos del libro cuyos personajes "parecían aragoneses un poco somarras". Chesús Yuste recordó, con lágrimas en los ojos, a José Antonio Labordeta, (“si esta presentación hubiera sido hace un año, él estaría aquí entre nosotros, en este marco incomparable del Teatro Principal”, señaló) y luego dijo que el libro tenía tres puntos angulares: la exaltación de lo irlandés, la belleza de los paisajes isleños y la riqueza cultural de un país que tiene cuatro premios Nobel.

La novela sucede en Ballydongael en junio de 1992: una mañana, en la calzada, aparece muerta la cartera Emily. Un grupo de seis personas se reúnen todos los miércoles a hablar de literatura, de novela negra en concreto, y de golpe se encuentran con la inesperada necesidad de resolver el crimen. Y ellos dan un salto de la ficción a la realidad para investigar como detectives. Sus pesquisas serán determinantes para resolver una historia compleja que apuesta, ante todo, por la creación de personajes. “Algunos de ellos –se dijo- evolucionan incluso después de muerto. Eran una cosa y vamos viendo que eran otra”.

El libro, que se desarrolla en un territorio de frontera, anticipa algunas de las tragedias del país, la “epidemia de pederastas” que se descubriría luego, y también emplea el humor, cierto costumbrismo, la magia de los cuentos de hadas irlandes y un poco de sexo. Admirador de Andrea Camilleri y del comisario Montalbano, Chesús Yuste dijo, medio en serio, medio en broma, que “ninguno de mis presentadores ha dicho algo muy importante para mí: que ‘La mirada del bosque’ es un libro muy didáctico: Se enseña a beber y a servir una buena pinta de cerveza”.

*El pasado martes se presentaba ’La mirada del bosque’. El día ocho de octubre se presenta en el Centro Aragonés de Barcelona, con la participación de Ignacio Martínez de Pisón.

ASPIRANTES AL SETENIL DE CUENTO

Una presentación en Los Portadores: Félix González (al fondo), Juan Casamayor, Clara Obligado y Patricia Esteban Erlés. La foto es de Primo.

Se acaba de hacer pública la lista de finalistas del VII Premio Setenil 2010 al  Mejor Libro de Relatos Publicado en España, cuyo jurado este año estará presidido por el escritor Andrés Neuman.

Paula Lapido ha publicado en Tropo Editores.

  

Una vez reunida la Comisión de Preselección, con un total de 82 libros presentados, los 10 finalistas han resultado ser los siguientes: 

 

“Fantasías animadas”

Berta Marsé

Anagrama

“De mecánica y alquimia”

Juan Jacinto Muñoz Rengel

Salto de Página

“El menor espectáculo del mundo”

Félix J. Palma

Páginas de Espuma

“El mes más cruel”

Pilar Adón

Impedimenta

“Azul ruso”

Patricia Esteban Erlés

Páginas de Espuma

“Bajo el influjo del cometa”

Jon Bilbao

Salto de Página

“Los hábitos del azar”

Francisco López Serrano

Renacimiento

“Teoría de todo”

Paula Lapido

Tropo

“Un koala en el armario”

Ginés S. Cutillas

Cuadernos del Vigía

“Atractores extraños”

Javier Moreno

InÉditor

 

Entre los ganadores de anteriores ediciones del Premio Setenil se encuentran autores como Alberto Méndez, Juan Pedro Aparicio, Cristina Fernández Cubas o Sergi Pàmies. [Como se ve aquí hay importante presencia aragonesa: dos zaragozanos como Patricia Esteban Erlés y Francisco López Serrano, que es un estupendo traductor del inglés; y dos editores aragoneses: Juan Casamayor, instalado en Madrid pero de procedencia zaragozano, responsable de Páginas de Espuma, y Tropo, dirigida por Óscar Sipán y Mario de los Santos. Hace unos días se presentaba en Los Portadores el libro de Pilar Adón.]

LABORDETA, SEGÚN LUIS ALEGRE

 

 

LO MEJOR DE NOSOTROS MISMOS

 

Por Luis ALEGRE

 

Las necrológicas arrastran la mala fama de ser muy oportunistas. La mía de José Antonio Labordeta va a parecer, además, muy redundante: Labordeta ha sido un ser esencial en mi vida y una de las personas con las que más me he reído. Y era un crack, un genio, un fuera de serie y un tipo conmovedor. Ese tipo de cosas son las que he repetido muchas veces alrededor de él durante cerca de 30 años.

 

Hubo –hay- miles de Labordetas y cada uno tenemos el nuestro. Aragón tiene el suyo: no se conoce el caso de otro aragonés con más carisma ni más adorado por sus paisanos. Labordeta les dio muchos motivos durante cuatro décadas: elevó espectacularmente la autoestima de los aragoneses y fue su principal referencia social, cultural, musical y política, incluso, para muchos a los que nunca se les pasó por la cabeza votarle. Labordeta era el aragonés en el que los aragoneses nos encantaba mirarnos porque reconocíamos en él lo mejor de nosotros mismos.

 

España también tiene su Labordeta: el Abuelo era ese hombre con aspecto de muy buena persona que, como ciudadano, cantante, presentador de televisión, agitador cultural o político, siempre estaba pendiente de la gente sencilla, de los olvidados, de los perdedores. No sé si habrá habido algún otro político en la historia de España que transmitiera semejante confianza y tal sensación de dignidad, de generosidad y de antiarribismo.Y, también, para todos los españoles, era el autor del himno que mejor atrapó la ansiedad de libertad acumulada por este país durante tantos años.

 

Mi Labordeta es inagotable y comienza antes de conocerle, en los años 70. Era un ídolo personal: me gustaban mucho sus canciones y me gustaba mucho él, con ese bigote, esa calidez y esa ternura. Luego, en los años de Andalán, alrededor de lujos como Manolo Rotellar, Eloy Fernández Clemente y Emilio Lacambra, no sólo nos hicimos amigos sino que, con total naturalidad, me hizo sentir parte de su familia. Y como cualquiera que tuvo la fortuna de ser su amigo, sé muy bien que era el mejor amigo posible: nunca te pedía nada, nunca te decía que no. Y siempre, siempre, te quería. Abuelo, a ti nunca te diremos adiós.

 

*Luis Alegre conoció a José Antonio Labordeta hace treinta años. Ha vivido muy cerca de él siempre. Labordeta decía que le gustaba irse de copas con él. Este artículo, con algunos cambios, apareció en Heraldo.

LOS LIBROS DE LABORDETA

LOS LIBROS DE LABORDETA

BIBLIOGRAFÍA LITERARIA DE JOSÉ ANTONIO LABORDETA

 

Poesía:

‘Sucede el pensamiento’ (Zaragoza, Orejudín, 1959); ‘Las Sonatas’ (Poemas, 1965); ‘Cantar y callar’ (Fuendetodos, 1971); ‘Treinta y cinco veces cinco’ (El Bardo, 1972); ‘Tribulatorio’ (Fuendetodos, 1974); ‘Poemas y Canciones’ (El Bardo, 1976; Lumen, 1982; antología); ‘Método de lectura’ (Madrid, Endymión, 1980); ‘Jardín de la memoria’ (Taifa, 1985); ‘Diario de un náufrago’ (PUZ, 1988); ‘Monegros’ (Ediciones Libertarias, 1994); ‘Dulce sabor de días agrestes’ (Huerga & Fierro, 2003, edición de Javier Aguirre) y ‘Mar de amor’. Canciones’ (Olifante, 2010).

 

Novelas y cuentos: ‘Mediometro’ (Papeles de Son Armadans, 1971); ‘El Comité’ (Endymión, 1986); ‘Cada cual que aprenda su juego’ (Júcar, 1974, incluye otra novela corta: ‘El trajinero’); ‘Mitologías de Mamá’ (Madrid, Libertarias/Prodhufi, 1992, novela); ‘Cuentos de san Cayetano’ (Xordica, 2004, 2010); ‘En el remolino’ (Anagrama, 2007).

 

Memorias y artículos. ‘Con la voz a cuestas’ (El Barco, 1982, memorias); ‘Recuerdo de Miguel Labordeta’ (con Javier Delgado. DPZ, 1987); ‘Aragón en la mochila’ (Penthalon, 1983); ‘Los amigos contados’ (Mira editores, 1994; Xordica, 2002);  ‘Tierra sin mar’ (Xordica, 1995); ‘Un país en la mochila’ (Libertarias-Prodhufi, 1995); ‘Con la mochila a cuestas’ (RBA, 2001); ‘Banderas rotas. Cuasimemorias’ (Los libros de la Esfera, 2002), ‘Memorias de un beduino en el Congreso de Diputados’ (Ediciones B) y ‘Regular gracias a Dios’ (Memorias. Ediciones B, 2010).

José Antonio Labordeta ha sido objeto de ensayos, estudios, tesis doctorales, etc. En 2008 Rolde publicó una monografía muy completa: ‘José Antonio Labordeta. Creación, compromiso, memoria’ (Rolde / Ediciones Autor, 2008).

*La ilustración es de una instalación de Ricardo Calero, que se presentó en el monasterio de Veruela. Para allí fue concebida.