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Antón Castro

Escritores

DOS POEMAS DE JOSÉ ÁNGEL VALENTE

DOS POEMAS DE JOSÉ ÁNGEL VALENTE

Hoy, en la apertura de Cultura de ‘El Mundo’, Manu Llorente, un espléndido para sigiloso periodista, publica un reportaje sobre la vigencia de José Ángel Valente con motivo de la reedición, ampliada, de ‘Poesía completa’. El artículo, en realidad, es una travesía por la vigencia del poeta a través de su vida, de sus textos, de algunos sinsabores como la separación de su primera mujer. Llorente recuerda que aparecer varios inéditos y entre ellos se ofrecen estos dos. Las fotos son de José Aymá, un clásico del oficio y de ‘El mundo’. Llorente dialoga con uno de sus mejores conocedores como es Andrés Sánchez Robayna,que dice: “Valente estaba muy comprometido con la transgresión, con la literatura como indagación. Con el viaje interior de las palabras, la interioridad de las palabras”. Lo visité en su casa de Almería, poco antes de su muerte en 2000, y conversamos para ABC Cultural durante tres ahora en la cocina de su casa.

 

EL DESTINO

Ven a mis labios,

dales la forma del amor,

de bosques, de alto mar, de un grito,

que aunque dure un instante sea mío.

Dales su plenitud de ave,

de llama, de canción,

aunque en vaso se animen.

 

No te pido la eternidad,

te pido el tiempo,

el brote puro de la luz de un día,

para decir que he sido

la forma de un amor,

para hundirme en tu nada.

 

NACE EL DESEO

 

Nace el deseo. Tiene

un tibio y fervoroso rumor de lluvia,

de aire recién cortado,

un rostro puro tal vez, una luz tierna

bajo la cual tanta noche se extrema.

 

Tú mirabas la vida,

correteabas por la casa,

alegrabas la luz. Había un árbol

aquel amanecer,

la tarde, el año,

la risa en que era dulce descansar y morir,

la dicha sólo.

 

Ya tu niñez, tu nieve,

tu ternura colmadas.

 

Vino –de dónde, cuándo-

apenas un rumor, la forma tenue

que en sus adentros hablaba.

Y se adentró en tus ojos,

rodeó tus cabellos,

creció dulce en tu pecho,

ardió en tus labios.

 

Era –no, no era nadie-

apenas un rumor,

un signo pensativo,

una dulce derrota,

la retirada del  jazmín,

de tu alegre y dilatada ternura.

 

Vino un día,

tú mirabas la vida,

estabas sola,

no sabías su nombre.

(Era tan leve su desnuda presencia.)

Y ardió en tus venas su oscura palidez,

su silencio, su noche,

el destino imposible que anega nuestros labios,

cuando lluvia, aire apenas, invadida ternura,

el deseo comienza.

RAMÓN MAYRATA: UN DIÁLOGO

RAMÓN MAYRATA: UN DIÁLOGO

Entrevista/ El Ojo Crítico de RNE.

Cortesía de Ramón Mayrata.

 

“El mago manco” (los libros de fronterad) es la última novela de Ramón Mayrata. Un thriller donde se mezcla la memoria celular, la esperanza en el más allá y el mundo del ilusionismo, protagonizada por un viejo asesino a sueldo que pierde un miembro y recibe el implante de una mano llena de magia… [La novela se presenta esta tarde, a las 19.00, en El Sótano Mágico de la calle San Pablo, número 43, con la presencia del músico y showman Pepín Banzo, ese artistazo, el escritor Antón Castro, el autor y muchos, muchos amigos de la magia.]

  

-1. Ramón, probablemente cuando un aficionado a la magia escucha “el mago manco” piensa inevitablemente en René Lavand (mencionado en el texto)… ¿fue una de tus inspiraciones?

Hubo una época en la que René Lavand pasó una temporada en mi casa. Un día me confesó, señalando su muñón enguantado,  que aquella mano que no existía era la que realmente ejecutaba su magia. Algo totalmente congruente con la magia que suscitaba, con ese otro lado del espejo que hacía visible en sus juegos. Entonces me propuse  escribir una novela en la que esa mano  que no existe pero que  verdaderamente realiza la magia cobrara vida y se convirtiera en personaje y agente de la acción. Algo sumamente difícil. La mano, cortada y sin vida, vagó durante años por mi imaginación. Un día me quedé mirando la mano amputada, sangrienta, tirada sobre los adoquines de una plaza que contempla un ser andrógino en la película de Buñuel El perro andaluz.  Ese día la novela empezó a cobrar vida. El andrógino imagino el brazo, el tronco, el cuerpo entero al que había pertenecido la mano. Se enamoró así del mago manco. Incluso antes de que fuera mago. Porque en un principio era un tahúr.

 

-2. “El Mago manco” comienza con una desgarradora carta de amor de una mujer, Diana, a su amado, un asesino a sueldo formado en la Cuba de Batista, y protagonista de la trama. Su historia de amor está inspirada en la del gran Houdini esperando un mensaje del más allá… ¿Puede un mago creer en lo sobrenatural?

He dicho que me propuse convertir la mano cortada en un personaje de la novela. En realidad había empezado a escribir una novela sobre el amor más allá de la muerte. La gente muere pero su presencia se prolonga mucho tiempo después. Al abrir un cajón ruedan unas perlas desuncidas que le pertenecieron. Al coger un libro de la biblioteca encontramos  la señal donde interrumpió la lectura del último libro. Pensé en Houdini y Bess, su esposa. Houdini se pasó media vida sacando a la luz los fraudes espiritistas. Pero dejó una puerta abierta. Bess y él llegaron al acuerdo de que el primero en morir volvería, se haría presente al otro… Incluso establecieron un código secreto para evitar manipulaciones y engaños. El primero en morir fue Houdini. Y Bess organizó puntualmente una sesión anual para invocar su regreso. Jamás volvió. Los magos no creen en nada. Actúan sobre la percepción. Y en ese ámbito hacen posible lo imposible. ¿Quién no ha deseado alguna vez volver a encontrarse con la persona amada que desapareció? Ni siquiera un millón de evidencias contrarias pueden aniquilar del todo este deseo. Y otros muchos. La magia, como la literatura se sustenta en deseos, en ocasiones inconfesables.

-3. En la novela encontramos una trama donde se mezclan una mano cortada, que recuerda las rutinas cartomágicas del ilusionista al que perteneció, una investigación policial, una historia de amor y arrepentimiento, y mucha magia… ¿Es la magia algo más que un espectáculo teatral? ¿Qué opinas de las últimas investigaciones neurocientíficas que plantean la magia como todo un sistema de conocimiento?

 La  psicología sostiene que el mundo moderno ha desterrado la libertad creadora al subconsciente. La magia es un arte escénico que logra, en ocasiones, dialogar con el subconsciente de los espectadores. El  teatro es un reflejo especular de la vida. La magia no resiste la tentación de reencantar un mundo desencantado. Para ello se vale del conocimiento, la ciencia y la razón. Ha ingeniado buena parte de los efectos y  tecnologías teatrales, está unida a la invención y reinvención del cine, ha influido decisivamente en la noción misma de espectáculo. No es extraño que la neurociencia acuda a las prácticas de los magos para estudiar la percepción humana y sus alteraciones. Es algo que me parece interesante pero no substancial. La neurociencia podría acudir a una mesa de juego y estudiar las prácticas de los tahúres. Tal vez obtendría datos similares. Otra de las fuentes de inspiración de la novela es esa paradoja. Cuando el tahúr adquiere conciencia de que es un mago, sigue empleando las mismas técnicas, pero el resultado es distinto. Ya no es el engaño. Es la magia. Sucedió realmente cuando el tahúr S.W. Erdnasse escribió  El experto en la mesa de juego y publicó por primera vez las sutilísimas técnicas de los tahúres. El libro cayó por casualidad en manos de un niño de trece años que se llamaba Dai Vernon. Aprendió de memoria aquellas técnicas, las interiorizó y las aplicó a un fin distinto a ganar una partida. Hizo que trasmitieran la sensación de que algo imposible sucede y nuestros ojos lo ven. A partir de ahí se desarrolla el close-up, la magia de cerca, la gran aportación a la magia contemporánea.

 

Argamasilla, el hombre que (no) sorprendió a Houdini

 

Casi simultáneamente a “El mago manco” Mayrata publica, en colaboración con otros autores, “Valle-Inclán y el insólito caso del hombre con rayos X en los ojos”, la historia del joven aristócrata español Joaquín María Argamasilla que afirmaba poseer rayos X y el don de la clarividencia, y que en 1924 retó a Harry Houdini a demostrar que sus poderes extrasensoriales eran falsos. Es este libro, de La Felguera, una obra coral magnífica, en la que colaboran historiadores, ilustradores, traductores, etc., ofreciéndonos, no solo un relato completo de aquel insólito episodio de la historia de la magia, sin contextualizándolo con otros casos similares.

 

-4. ¿Cuál fue la relación de Argamasilla con Houdini?

Los magos forman parte de una sociedad basada en el secreto. Comparten un código del honor no escrito. Un mago ilusiona, no engaña. Abominan los fraudes. A Houdini ciertos espiritistas intentaron embaucarle tras la muerte de su madre, pretendiendo ponerle en contacto con ella en el más allá. Para alguien entrenado como él no fue difícil descubrirlo. Pero las patrañas, aplicadas sin ninguna piedad a una materia tan delicado como los sentimientos tras la muerte de un ser querido, le convencieron de la necesidad de desmontar esta clase de imposturas. Es lo que hizo con Argamasilla. Poner en evidencia sus procedimientos, demoler su discurso, promover el repudio por parte de los espectadores.

-5. Descubrimos en este libro algo que desconocíamos, el papel de Don Ramón María del Valle-Inclán, célebre literato, en la historia de Argamasilla. ¿Cuál fue su papel?

Valle se sentía afín a  las corrientes mística y gnóstica que a través del romanticismo alemán derivaron hacia el ocultismo. Le atraían las doctrinas espiritualistas porque reaccionaban frente al positivismo y el materialismo.  Estos sistemas filosóficos, no lo olvidemos, al aplicarse al arte y la literatura, habían inspirado un  realismo y un naturalismo  que detestaba. Al igual que los simbolistas, convirtió  las creencias esotéricas en el fundamento de su estética, plasmada en los ensayos de La lámpara maravillosa. El aborrecimiento de las concepciones materialistas y la incitación al misterio, la intención de reencantar un universo desencantado por el racionalismo, le aproximan a los movimientos artísticos del fin de siglo identificados con  la vanguardia estética, el simbolismo y el neo-misticismo.

Dio una explicación del fenómeno de la metasomoscopia, la visión a través de ciertos cuerpos opacos, sumamente divertida.  Era un incentivo para su imaginación. A  su entender el joven Argamasilla veía a través de las paredes de la caja, porque era capaz de doblar la mirada e introducirla  por la finísima rendija de la tapa como si se tratara de una hoja flexible de acero, que una vez dentro se apropiaba de la imagen, se doblaba de nuevo y regresaba hasta el vidente

 

-6. En el libro vemos desfilar otros personajes, contemporáneos o no a Argamasilla, que también fascinaron a docenas de científicos convenciéndolos de poseer capacidades extrasensoriales. ¿Cómo es posible que científicos, literatos e intelectuales sean engañados por falsos médiums?

 En todos ellos hay un hombre de fe y un hombre de razón que no siempre dialogan con ecuanimidad. El deseo de encontrar evidencias del  más allá distorsiona la percepción de estos fenómenos.  Desean creer. En el caso del doctor Richet es evidente. Por otra parte algún mérito corresponderá a los que les engañan. Argamasilla ejecutaba muy bien sus demostraciones. En algún momento se le escapa a su padre que era mago aficionado: hacía juegos de cartas. Realmente su manera de hacer la doble vista, la visión a través de los cuerpos opacos, era admirable. Se hubiera podido ganar la vida en los escenarios como el gran fascinador Onofroff, en esa misma época,. O el profesor Alba un poco después.

  

LA OBRA DE RAMÓN MAYRATA

 

En la obra de Ramón Mayrata encontrados novelas y ensayos, a cual más fascinante, sobre viajes, historia, magia… La mayoría merecerían una entrevista monográfica.

 

-7. En tu novela “Ali Bey, el Abasí”, ficcionas la vida del espía Domingo Badía. ¿Realmente tu ficción puede superar su realidad? ¿Por qué una novela sobre Ali Bey?

La ficción sirve para crear otros mundos posibles, contar otras cosas. Me interesaba establecer un diálogo entre el hombre de razón – el ilustrado Badía – y el hombre de fe – Alí Bey. Los dos convivían en un mismo cuerpo y realizaron un viaje por la orilla oriental del mediterránea, el mundo al que pertenecía el  segundo. Con regreso por la orilla occidental, el mundo del primero. Es decir vieron el uno el universo del otro, lo comentaron abiertamente, desde sus propias concepciones y prejuicios. La confrontación entre Oriente y Occidente, el pensamiento mágico y la razón, en una sola persona, a lo largo de un viaje por ambos mundos. .

 

-8. Fundaste la editorial especializada en ilusionismo Frackson con Juan Tamariz, y has escrito libros como “Una historia del ilusionismo” y “La sangre del turco”. Como conocedor de la historia de la magia, ¿todavía hoy se hace un mal uso del ilusionismo (en Africa, Asia, América, etc) para engañar a los semejantes simulando poderes divinos? ¿Cuánto de mágia hay en los chamanes, santones y visionarios del siglo XXI?

Los gobiernos, las falsas oposiciones, los medios de comunicación, las grandes corporaciones, las agencias publicitarias, los organismos de espionaje e  información me parecen más representativos del engaño en el siglo XXI. Me decía un amigo mío gallego, al que me encontré el otro día por la calle, que las personas que se han enfrentado a estos engaños han acabado perseguidas, marginadas, cercadas como Roberto Saviano, Julián Assange o Baltasar Garzón. 

EMILIO GASTÓN: 'POEMORIAS'

EMILIO GASTÓN: 'POEMORIAS'

Emilio Gastón se cuenta y se recita

 

El poeta, abogado y exJusticia de Aragón publica ‘Poemorias’ (1935-1985), en dos CDs de una hora

 

Antón CASTRO

Emilio Gastón (Zaragoza, 11935) es un ciudadano comprometido e irreductible que se alimenta de tres ríos: el río de la poesía, caudalosa y surrealista (solo él, probablemente, es capaz de decir: “Y un día empezamos a llover”), el río del Derecho que mimó desde su despacho de abogado y el río de la política. Con todo ello ha llenado su vida y también un original avance de su autobiografía que ha titulado ‘Poemorias’ (Rolde / Delicias Discográficas y Ayto. de Zaragoza), que en realidad son dos CDs de una hora cada uno donde el poeta habla, recuerda y recita; al recitar, el personalísimo rapsoda que es Emilio, explica en qué contexto nacieron sus poemas y qué significan muchas de sus imágenes o sus pintorescos títulos: ‘Carta de embarque verde’, ‘La nube comprometida’, ‘El relámpago niño’... Por ejemplo, recita ‘Pintada’ y dice que es una composición dedicada a la gente que operaba en la clandestinidad.

Arranca, hacia el año 1958 con un ‘Diálogo violento con la Selva de Oza’ y con ‘Canto primero personal’, y se arroja al ‘Hombre amigo mundo’, poemario con el que quedó finalista del Premio Boscán. Emilio Gastón, hombre de la Peña Niké (se recuerdan los días de la OPI de Miguel Labordeta y sus trovadores), hermano de casa ajena y aventura existencial de José Antonio Labordeta, dice que ya ahí están sus asuntos y sus símbolos: el compromiso con el pueblo, con las montañas, con Aragón, con la gente, la idea del pastor, y están sus nubes, sus relámpagos, sus bosques o esas criaturas huidizas que parecen de cierzo y que están cargadas de compromiso y de rebeldía.

Emilio Gastón habla de su formación, de su pasión por la lírica y de la resistencia a “una dictadura funesta que no dejaba pensar, ni publicar ni hacer el amor”. En su poética, entre naïf y ajustada a su práctica de un concepto particular de revolución, defiende la “amnistía, la libertad, los parques públicos, el amor”. Cuenta que un día aparecieron por su casa dos amigos como Labordeta y Eloy Fernández Clemente con un proyecto en la cabeza: la fundación de la revista ‘Andalán’, título que ya Eloy tenía muy claro. Y así se sumó en la aventura ‘andalanesca’, con otros muchos peregrinos de travesía y de batalla. También confiesa que él eludió la persecución policial y logró que jamás le detuvieran; en cambio, en muchos casos del TOP (Tribunal de Orden Público), defendió a bastante gente, “nunca me metieron en la cárcel y pude dedicarme a los demás”, con nubes y truenos dialécticos en los labios. Entonces, mientras su poesía avanzaba y seguía mirando las colinas, en una especie de tiempo de transición entre la agonía del franquismo, o periodo de resistencia, y los inicios de la democracia, con otros compañeros –“los predispuestos, los comprometidos...”- fundó la Alianza y luego Partido Socialista de Aragón, que será una de las materias centrales del segundo disco. Cuenta eso y le dedica un poema a Labordeta: ‘No lo sé. Ya ves’.

Los recuerdos, minuciosos, se mezclan una y otra vez con la lírica. Con la corriente torrencial de una poesía vigorosa e inclasificable, que alcanza la plenitud en sus labios. “Espiga compañera de los vientos”, dice.

Se pregunta Francisco J. Uriz, en sus ‘Palabras preliminares sobre un abeto por dentro’, si “¿sabrá el lector quién es Emilio Gastón? Topo disidente nube comprometida abeto cheso lanzado al mundo con sus raíces sus palabras sus poemas su tierra su agua?”. ‘Poemorias’ (1935-1985) se cierra en 1985, antes da cuenta de algunas traiciones, y poco después Emilio Gastón –que se define “como el aglutinador del socialismo aragonés” en algún instante- sería nombrado Justicia de Aragón, un viejo sueño que tenía entre sus objetivos la autonomía de Aragón. La designación le llegaría después de una época ácrata, algo que él llama también su “tiempo de la ciudad civil”. Esa es otra historia, sin duda. Roberto Rodés le grabó y le invitó a hablar y a decir casi una treintena de poemas; Daniel Ríos puso la selección musical. Emilio Gastón se entrega al verso, a la amistad, a la denuncia y a la memoria. Y sentencia: “Y como mejor proceda digo”.

 

‘Poemorias 1935-1985’. Emilio Gastón. Rolde, Delicias Discográficas y Ayuntamiento de Zaragoza. Dos discos. 

BENJAMÍN PRADO: DOS POEMAS

La foto pertenece al sello Alfaguara, donde suele publicar sus ficciones.

 


Benjamín Prado (Madrid, 1961) es narrador, poeta y escritor de aforismos. Colabora en muchos medios, entre ellos ‘La Ventana’, en la SER, con Carles Francino, donde suele recomendar libros y hablar de música, una de sus pasiones: es un gran conocedor de Bob Dylan y de Joaquín Sabina, entre otros. Acaba de publicar uno de sus mejores poemarios, para mí gusto el más completo, el más rico. Es un homenaje a la poesía en sí misma, a la idea del viaje, a personajes como Jorge Luis Borges y a Pessoa (‘Escrito en Lisboa’), entre otros, a los autores que le han marcado (‘Libro de familia’, un espléndido poema lleno de evocación) y es, también, un libro de amor, quizá el tema más constante del conjunto. El poemario se titula ‘Ya no es tarde’ y se publica en la colección Palabra de Honor que dirigen Luis García Montero y Chus Visor. Copio aquí dos poemas:

NUNCA ES TARDE
Nunca es tarde para empezar de cero,
para quemar los barcos,
para que alguien te diga:
-Yo sólo puedo estar contigo o contra mí.

Nunca es tarde para cortar la cuerda,
para volver a echar las campanas al vuelo,
para beber de ese agua que no ibas a beber.

Nunca es tarde para romper con todo,
para dejar de ser un hombre que no pueda
permitirse un pasado.

Y además
es tan fácil:
llega María, acaba el invierno, sale el sol,
la nieve llora lágrimas de gigante vencido
y de pronto la puerta no es un error del muro
y la calma no es cal viva en el alma
y mis llaves no cierran y abren una prisión.

Es así, tan sencillo de explicar: -Ya no es tarde,
y si antes escribía para poder vivir,
ahora
quiero vivir
para contarlo.

EL DÍA EN QUE DEJÉ DE QUERERTE

Sé que llegará el día en que deje de quererte.

Todo será tan rápido:
primero pensaré que la vida se acaba,
que nunca fui más lejos que al dejarte marchar;
después
vendrá el olvido.

Estos poemas
hablarán todavía de nosotros
pero de tí y de mí, ya no, ya nunca más.

Cuando África amanezca cubierta por la nieve
y en los cuadros de Goya luzca el sol.
El día en que las águilas se vuelen de los dólares, 
Pompeya se despierte
de su sueño a la sombra del volcán,
entonces, 
sólo entonces
dejaré de quererte.

El día que no acabe a las doce de la noche.
El día en que el cielo de Marte cubra el cielo
o Raskolnikov salga de ‘Crimen y castigo’
a poner unas rosas
en la tumba de Dostoievsky,
entonces
todo habrá terminado,
no te voy a querer.

Para hasta que eso ocurra,
sólo tú y yo
podríamos 
separarme
de ti.

De ‘Ya es tarde’. Benjamín Prado. Visor: Colección Palabra de Honor. Madrid, 2014. 96 páginas. El volumen está dedicado a María. Lleva esta cita al principio: "No tienes derecho a mentir. / Escribe cada uno de tus versos / como si fuera una despedida". BLAGA DIMITROVA

TONI TELLO HABLA DE BORIS VIAN

TONI TELLO HABLA DE BORIS VIAN

Juan Antonio Tello (La Almunia, Zaragoza, 1965) es poeta, traductor y profesor. Acaba de trasladarse a trabajar en Tánger con una valiosa novedad bajo el abrazo, la ‘Poesía completa’ de Boris Vian (1920-1959), que ha publicado en Renacimiento.

“Boris Vian posee un gran espíritu poético”


En Boris Vian, vida y poesía
forman un todo inseparable”

 




Antón CASTRO

¿Qué lugar ocupa la poesía en la obra de Boris Vian?
Como digo en el prólogo de esta edición, cuantitativamente ocupa un lugar pequeño, algo más de dos centeneras de poemas escritos en el trascurso de las décadas de los 40 y 50, divididos en cinco colecciones, de las que solo dos vieron la luz en vida de Boris Vian. Cualitativamente, su obra literaria está impregnada de poesía y muchos de los temas tratados en sus poemas reaparecen tanto en sus novelas como en sus obras de teatro. Vida y poesía forman un todo difícilmente separable.


-¿Existe relación entre su poesía y su condición de cantautor?
Sí, totalmente. De hecho, algunos de sus poemas pasaron a ser canciones y viceversa. En la edición de las ‘Obras completas’ de Fayard, de donde parte mi traducción, algunas piezas aparecen tanto en el volumen de poesía como en el de canciones, prueba inequívoca de que a veces es muy complicado establecer diferencias entre géneros. Tal vez el caso más famoso sea ‘El desertor’, un canto procivil que Vian paseó en sus giras por Francia y Bélgica. No es en todo caso el único.


¿Cuántos libros escribió y publicó en vida?

Si pensamos que toda su obra fue publicada en dos décadas, la obra literaria de Boris Vian puede calificarse de monumental, al tiempo que sorprenderte. Dos centenares largos de poemas, más de quinientas canciones, cinco novelas, cuatro novelas negras, buen número de relatos, cuatro obras de teatro (se lo digo de memoria), escritos sobre jazz, sobre ciencia ficción, traducciones de novelas anglosajonas, etc.


Tuvo una vida breve, de apenas 40 años. ¿Cómo es la poesía de Vian?

Una parte de la crítica calificaba su novela de poética y su poesía de prosaica. Esta aparente paradoja no debe ocultar una sensibilidad literaria de primer orden. Vian empieza a escribir sonetos cuando ya nadie lo hacía en Francia, si exceptuamos algunos nombres concretos que no servirían para marcar una tendencia, a pesar de que Louis Aragon, unos años después, intentara lo contrario queriendo elevar el soneto a la altura de canto nacional. Pero Vian lo hace con una intención meramente lúdica, dinamitando este marco noble desde el interior y sirviéndose de él para disfrutar del arte de versificar. Luego seguirán, ya a finales de los años 40, dos colecciones difícilmente calificables, ‘Barnum’s Digest’ y ‘Cantinelas en jalea’, la primera fruto de su colaboración con el pintor y dibujante Jean Boullet, la segunda en plena efervescencia de Saint-Germain-des-Prés.


Dejó mucha bastante poesía inédita, entonces, ¿no?

‘No quisiera palmarla’, publicada a título póstumo, puede ser considerada como su obra cumbre si hablamos estrictamente de género poético, escrita en un periodo difícil de su vida, acuciado por las consecuencias penosas del escándalo que había provocado en una Francia ultraconservadora la publicación de su novela negra ‘Escupiré sobre vuestra tumba’ y por la escasa repercusión de sus últimas novelas, de tirada reducida y mal distribuidas. A todo ello hay que añadir un buen puñado de poemas que salpican aquí y allá una vocación intermitente en cuanto a dedicación pero firme en su espíritu.


¿Pertenecería a alguna corriente específica?

De su obra no puede deducirse adscripción alguna, si no es la que tuvo voluntariamente con el Colegio de Patafísica, pero sí podemos vincularlo con nombres propios como Raymond Queneau y Jacques Prévert, amigos y compañeros del Colegio de Patafísica, y vecino este último en Cité Veron, sobre los tejados del mítico Molino Rojo. Desde un punto de vista diacrónico, la obra de Vian pertenece a una estirpe de la literatura francesa que tiene picos a lo largo de su historia, algunos de los cuales se llaman nada menos que François Rabelais o Alfred Jarry.


¿Qué dificultades entraña un proyecto así al que le ha dedicado una larga década?

La publicación de la ‘Poesía completa’ de Boris Vian culmina un trabajo que comencé el año 2000 y que ahora, más de una década después, toca a su fin. Entre tanto, ha habido unas primeras versiones de ‘No quisiera palmarla’ (2003) y de ‘Barnum’s Digest’ y ‘Cantinelas en Jalea’ (2005), publicadas en Hiperión, un dossier dedicado al autor en el número 70 de la revista ‘Turia’, artículos y conferencias sobre su obra, tanto desde el punto de vista literario como desde el de la traducción.


Dicho de otro modo, ¿qué le ha supuesto traducir a Boris Vian?
Traducir a Vian es la prueba de fuego con la que todo traductor puede encontrarse en un momento dado. Las características de su lenguaje poético hacen que en ocasiones sea extremadamente difícil, si no imposible, encontrar una solución definitiva a los problemas lingüísticos que plantea, pero, después de darle muchas vueltas, estoy relativamente contento del resultado final.


¿Cuál sería la vigencia de este fascinante personaje, por qué nos sigue interesando?

Después de haber trascurrido 75 años de su muerte, y pasado el gran interés que suscitó su literatura entre el gran público en los años 60 y 70, asociado sin duda a ese espíritu de libertad que se respira en toda su obra, puede decirse que, considerado ya como un clásico heterodoxo del siglo XX francés, su literatura no ha envejecido y sigue atrayendo a sucesivas generaciones de lectores. Algo tendrá. Y ese algo para mí es principalmente su gran espíritu poético y esa capacidad que posee de crear universos radicalmente personales.

 

*Boris Vian con Juliette Grecò en Saint German-des-Pres. Esta entrevista apareció a principios de otoño en Heraldo de Aragón.  

 

Otra selección de sus poemas:

SI FUERA POETA…
Si fuera poeta
Sería un borracho
Tendría una nariz roja
Una gran caja
En la que apilaría
Más de cien sonetos
En la que apilaría
Mis obras completas.

No quisiera morir, 1962 (póstumo). Traducción de Juan Antonio Tello.

 

SI J’ÉTAIS POHÊTEÛ…

Si j’étais pohêteû
Je serais ivrogneû
J’aurais un nez rougeû
Une grande boîteû
Où j’empilerais
Plus de cent sonnais
Où j’empilerais
Mon noeuvreû complait.

Je voudrais pas crever, 1962.

UN POETA…

Un poeta
Es un ser único
En montones de ejemplares
Que no piensa más que en verso
Y no escribe más que en música
Sobre motivos diversos
Unos rojos otros verdes
Pero magníficos siempre.

No quisiera morir, 1962 (póstumo). Traducción de Juan Antonio Tello.

UN POÈTE…

Un poète
C’est un être unique
À des tas d’exemplaires
Qui ne pense qu’en vers
Et n’écrit qu’en musique
Sur des sujets divers
Des rouges et des verts
Mais toujours magnifiques.

Je voudrais pas crever, 1962.

SI LOS POETAS FUERAN MENOS TONTOS…

Si los poetas fueran menos tontos
Y si fueran menos perezosos
Harían a todos felices
Para poder dedicarse en paz
A sus sufrimientos literarios
Construirían casas amarillas
Con grandes jardines delante
Y árboles llenos de pájaros
Mirliflautas y lisosos
Parongros y verderones
Y pequeños cuervos muy rojos
Que dirían la buena ventura
Habría grandes chorros de agua
Con luces dentro
Habría doscientos peces
Desde el crusco hasta el ramusón
De la libela al pepamulo
De la aguja al rara curul
Y de la avela al cañizón
Habría aire completamente nuevo
Perfumado con el olor de las hojas
Comeríamos cuando quisiéramos
Y trabajaríamos sin prisa
Para construir escaleras
De formas nunca vistas
Con maderas veteadas de malva
Suaves como ella bajo los dedos

Pero los poetas son muy tontos
Escriben para comenzar
En vez de ponerse a trabajar
Y eso les da remordimientos
Que conservan hasta la muerte
Encantados de haber sufrido tanto
Les dan grandes discursos
Y se les olvida en un día
Pero si fueran menos perezosos
Sólo en dos serían olvidados.

No quisiera morir, 1962 (póstumo). Traducción de Juan Antonio Tello.

SI LES POÈTES ETAIENT MOINS BÊTES…

Si les poètes étaient moins bêtes
Et s’ils étaient moins paresseux
Ils rendraient tout le monde heureux
Pour pouvoir s’occuper en paix
De leurs souffrances littéraires
Ils construiraient des maisons jaunes
Avec des grands jardins devant
Et des arbres pleins de zoizeaux
De mirliflûtes et de lizeaux
Des mésongres et des feuvertes
Des plumuches, des picassiettes
Et des petits corbeaux tout rouges
Qui diraient la bonne aventure
Il y aurait de grands jets d’eau
Avec des lumières dedans
Il y aurait deux cents poissons
Depuis le croûsque au ramusson
De la libelle au pépamule
De l’orphie au rara curule
Et de l’avoile au canisson
Il y aurait de l’air tout neuf
Parfumé de l’odeur des feuilles
On mangerait quand on voudrait
Et l’on travaillerait sans hâte
À construire des escaliers
De formes encor jamais vues
Avec des bois veinés de mauve
Lisses comme elle sous les doigts

Mais les poètes sont très bêtes
Ils écrivent pour commencer
Au lieu de s’mettre à travailler
Et ça leur donne des remords
Qu’ils conservent jusqu’à la mort
Ravis d’avoir tellement souffert
On leur donne des grands discours
Et on les oublie en un jour
Mais s’ils étaient moins paresseux
On ne les oublierait qu’en deux.

Je voudrais pas crever, 1962.

 

 

HOY, EN CÁLAMO, CITA CON BORIS VIAN

HOY, EN CÁLAMO, CITA CON BORIS VIAN

'POESÍA COMPLETA' DE BORIS VIAN, HOY EN CÁLAMO, A LAS 20.00
Hoy viernes, a las 20.00, en la librería Cálamo, se presentará la 'Poesía completa' de Boris Vian, en el sello Renacimiento, que ha traducido al castellano el poeta y profesor Juan Antonio Tello. Antonio Ansón y yo conversaremos con Tello. Os dejo aquí algunas fotos de Boris Vian, un personaje que hizo muchas cosas: escribió novelas, varios libros de poesía, fue cantautor, músico de jazz y murió demasiado joven. Nació en 1920 y murió en 1959, el año que nací yo, antes de cumplir 40 años.

Dejo aquí una pequeña selección de sus poemas:

POEMAS DE BORIS VIAN. Trad. de JUAN ANTONIO TELLO

 

[POURQUOI QUE JE VIS]

Pourquoi que je vis

Pourquoi que je vis

Pour la jambe jaune

D’une femme blonde

Appuyée au mur

Sous le plein soleil

Pour la voile ronde

D’un pointu du port

Pour l’ombre des stores

Le café glacé

Qu’on boit dans un tube

Pour toucher le sable

Voir le fond de l’eau

Qui devient si bleu

Qui descend si bas

Avec les poissons

Les calmes poissons

Ils paissent le fond

Volent au-dessus

Des algues cheveux

Comme zoizeaux lents

Comme zoizeaux bleus

Pourquoi que je vis

Parce que c’est joli.

 

[ POR QUÉ VIVO... ]

 

Por qué vivo

Por qué vivo

Por la pierna ámbar

De una mujer rubia

Apoyada en la pared

A pleno sol

Por la vela redonda

De un barco picudo del puerto

Por la sombra de los estores

El café helado

Que se bebe en un vaso de tubo

Por tocar la arena

Ver el fondo del agua

Que se vuelve tan azul

Que baja tan abajo

Con los peces

Los tranquilos peces

Pacen en el fondo

Vuelan por encima

De las algas cabellos

Como pájaros lentos

Como pájaros azules

Por qué vivo

Porque es bonito.

*

LE DÉSERTEUR

 

Monsieur le Président

Je vous fais une lettre

Que vous lirez peut-être

Si vous avez le temps

Je viens de recevoir

Mes papiers militaires

Pour partir à la guerre

Avant mercredi soir

Monsieur le Président

Je ne veux pas la faire

Je ne suis pas sur terre

Pour tuer d’autres gens

C’est pas pour vous fâcher

Il faut que je vous dise

Ma décision est prise

Je m’en vais déserter

 

Depuis que je suis né

J’ai vu mourir mon père

J’ai vu partir mes frères

 

Et pleurer mes enfants

Ma mère a tant souffert

Qu’elle est dedans sa tombe

Et se moque des bombes

Et se moque des vers

Quand j’étais prisonnier

On m’a volé ma femme

On m’a volé mon âme

Et tout mon cher passé

Demain de bon matin

Je fermerai ma porte

Au nez des années mortes

J’irai sur les chemins

 

Je mendirai ma vie

Sur les routes de France

De Bretagne en Provence

Et je dirai aux gens

Refusez d’obéir

Refusez de la faire

N’allez pas à la guerre

Refusez de partir

S’il faut donner son sang

Allez donner le vôtre

Vous êtes bon apôtre

Monsieur le Président

 

Si vous me poursuivez

Prévenez vos gendarmes

Que je n’aurai pas d’armes

Et qu’ils pourront tirer.

 

EL DESERTOR

Señor Presidente

Le escribo una carta

Que leerá tal vez

Si tiene algo de tiempo

Acabo de recibir

Mis papeles militares

Para ir a la guerra

El miércoles por la tarde

Señor Presidente

Yo no quiero hacerla

Yo no estoy en la tierra

Para matar a otra gente

No es para hacerle enfadar

Pero tengo que decirle

Que mi decisión es firme

Y voy a desertar

 

Desde que yo nací

Vi morir a mi padre

Partir a mis hermanos

 

Y a mis hijos llorar

Mi madre sufrió tanto

Que dentro de su tumba

Se burla de las bombas

Se burla de los gusanos

Cuando fui hecho preso

Me robaron a mi mujer

Me robaron mi alma

Y mi querido pasado

Mañana muy temprano

Yo cerraré la puerta

En la nariz a los años muertos

Iré por los caminos

 

Mendigaré mi vida

En las carreteras de Francia

De Bretaña a Provenza

Y diré a los demás

Negaos a obedecer

Negaos a hacerla

No vayáis a la guerra

Negaos a partir

Y si hay que dar la sangre

Vaya usted a dar la suya

Es como un buen apóstol

Señor Presidente

 

Si me persiguen

Avise a sus gendarmes

Que no llevaré armas

Y que podrán disparar

*

LES ISLES

[À Lucien Coutaud]

 

Il y a des isles dans la mer Noire

Elles sont en pierre froide et pâle

On y est toujours tout seul

Et on entre dans des châteaux

Pleins de chambres dans des murs

Et on trouve des femmes molles

Des grosses femmes blanches douces

Étalées sur des lits ouverts

Il monte un fumet de leurs poils

En minces volutes frisées

Bleu dans l’air incolore des chambres.

Il ne faut pas s’arrêter

Car elles sont là, elles attendent

Elles peuvent faire n’importe quoi

Elles prennent toutes les formes

Elles coulent comme de l’eau.

 

Il ne faut pas aller dans les isles de la mer Noire

Il vaut mieux acheter du jambon.

 

LAS ISLAS

[A Lucien Coutaud]

 

 

Hay islas en el mar Negro

Son de piedra fría y pálida

Allí siempre se está solo

Y uno entra en castillos

Llenos de cámaras dentro de muros

Y se encuentran mujeres blandas

Mujeres gordas blancas suaves

Acostadas en lechos abiertos

Sube un humillo de sus pelos

En delgadas volutas rizadas

Azul en el aire incoloro de las cámaras

No hay que detenerse

Porque están allí, esperan

Pueden hacer cualquier cosa

Adquieren todas las formas

Fluyen como agua

 

No hay que ir a las islas del mar Negro

Vale más comprar jamón.

 

*Boris Vian. ’Poesía completa’. Traducción de Juan Antonijo Tello. Editorial Renacimiento. Sevilla, 2014.

DAVID MAYOR, CUATRO POEMAS

DAVID MAYOR, CUATRO POEMAS

Estos días, PUZ (La Gruta de las palabras), ha publicado varios títulos: de Angélica Morales, ‘Monopolios’; de José Ángel Cilleruelo, ‘Tapia con mirlo¡; de Enrique Cebrián Zazurca, ‘La chica del  verano’, un volumen realmente bello y sugerente, lleno de encanto, de imágenes que te persiguen, de viajes, de instantes tamizados por la atmósfera cinematográfica y el recuerdo, de algunas mujeres, como la madre; de él ya publiqué aquí algunos textos. Y el último título es ‘Conciencia de clase’, sin lugar a dudas el libro más ambicioso y voluminoso, y creo que el más logrado, de David Mayor (Zaragoza, 1972). Es un libro dedicado a su padre, y también a su madre, al núcleo familiar, a algunos viajes, a algunos cines como el Elíseos (juraría que este texto lo escribió David para un proyecto de poemas de cine en La Almunia, que se leyó una mañana de primavera), es un libro sobre Zaragoza, sobre los sueños, de la amistad y de la escritura misma. También creo que es un libro de madurez: la cronología emotiva y sentimental de alguien que ha pensado mucho, que soñado más y que ha encontrado instantes de lucidez: “Vivir es dos veces. / El aire que respira un niño es el mismo / que respira el viejo sentado a su lado”. Selecciono aquí tres o cuatro poemas cortos.

 

ESCRITORIO

 

Escribir como si dejaras una flor perdida

entre las páginas de un libro, con el orden

olvidado, como ocurren las cosas en el tiempo.

 

Igual que los pájaros buscan

el hermoso sol transparente de la mañana,

un secreto cotidiano, cada día febril

y nuevamente poroso.

 

DERECHO FUNDAMENTAL

 

Un amigo es agua para beber,

cierta manera de pedir un vaso, el grifo

que se abre, las líneas de un río

en el que sumergirse

a leer el claro lado de la vida.

 

ARETÉ

 

Uno se afilia a quien le enseña

donde abunda el peligro.

Ese ha sido oficio de escritores,

cartógrafos de la emoción y la muerte

-mecánica de la supervivencia-, paranoicos

de la vida sin vivir.

 

Y según Hölderlin,

donde abunda el peligro crece lo que nos salva.

 

ARITMÉTICA

 

Quien se siente solo es

menos de uno.

 

*La foto la tomo de aquí.

http://doorsonperceptionseminar.blogspot.com.es/

LUIS ALEGRE: 'CERCA DE CASA'

LUIS ALEGRE: 'CERCA DE CASA'

LUIS ALEGRE: PERFIL DE UN MAESTRO DEL RETRATO
Luis Alegre es un hombre con orquesta cuyo mejor vocalista es él. Siempre está ahí dispuesto a dirigir la fiesta y cerrarla con las mejores canciones, ya sean ‘Rocío’, ‘Te lo juro yo’, ‘La bien pagá’ o una melodía incesante de risas y de chistes. Desde niño fue un ser especial, inclinado a la fascinación: su padre Luis Alberto, un hombre de aldea capaz de recitar a Marcial o un diálogo de Ingrid Bergman y Bogart, le llenaba la cabeza de sueños: mujeres bellas, poemas, canciones y otras sendas hacia la felicidad y la tarde hecha confidencia.

El cine, la literatura y la radio le estremecieron desde muy pronto. Y también el fútbol. Cuentan los amigos, y su propia memoria inundada de recuerdos, que fue un estiloso interior derecho y que empezó a amar al Real Zaragoza en las tardes heroicas en el bar El Chato. Luego, en la Laboral de Cheste, empezó a convertirse en un cinéfilo empedernido que deslumbraba a sus compañeros; era tan imprevisible y fabulador que incluso impartía lecciones de sexo al calor de algunas páginas de ‘Lib’ y otras publicaciones eróticas. Y cuando llegó a Zaragoza («es imposible que no te conmueva el lugar donde vive tu madre», dijo en una ocasión), sucumbió al hechizo de José Luis Violeta, ‘el león de Torrero’, al magisterio de Manuel Rotellar, ese hombre que parecía saberlo casi todo del cine aragonés y del cine fantástico y de terror, y a los intelectuales de ‘Andalán’, con Eloy Fernández Clemente y José Antonio Labordeta a la cabeza. Ellos le revelaron los caminos del cierzo y de la historia. Aprendía de todo y de todos. Era, y es, un voraz lector y recortador de periódicos y de revistas.

Convertido en profesor universitario, disciplina de Economía, ha hecho de la amistad y de la búsqueda de la felicidad el faro de sus días. Su campo de intereses es enorme. Nunca quiso ser crítico de cine, pero ha escrito reportajes, entrevistas y apuntes de cientos de películas y peliculeros, y ha revelado, con la contención debida, algunos secretos de tocador de actrices como Aitana Sánchez-Gijón, Penélope Cruz, Beatriz Rico, Ana Belén o Ana Álvarez, pongamos por caso. Ha cantado como nadie con Imperio Argentina, ha reestrenado la caja sonora del Teatro Real. Es el hombre de los prodigios inadvertidos: el amigo más entrañable de Pep Guardiola, Cani o de Víctor Muñoz, ha recibido llamadas inesperadas de Luis Figo antes del partido más importante de su vida y ha sido (y es) compañero de viaje, en el arte, en el delirio y en la vida, de gente tan variopinta como Fernán Gómez, Agustín Sánchez Vidal, Fernando y David Trueba, Jorge Sanz, Gabino Diego. A Javier Tomeo lo acogió en su casa durante meses como a un hermano mayor al que perturban los despertadores.

Admiró y amó a mujeres de ensueño y radio como Concha García Campoy, con quien codirigió ‘La gran ilusión’. Ha sido un puntal inolvidable de ‘El día de Aragón’ y sus anuarios y ha trabajado, y trabaja, en la SER. Es el colega constante del pelotón de escritores aragoneses del último cuarto de siglo: desde Ignacio Martínez de Pisón o José María Latorre hasta Félix Romeo, Ismael Grasa, Cristina Grande, Pepe Melero o Daniel Gascón. Y otro tanto cabría decir de los cineastas y de los músicos, de los libreros, de los artistas y de los animadores de los festivales de cine de Aragón. Con Luis Alegre todas las listas resultan insuficientes; la frase no es una desmesura: es la cifra exacta de los hechos. Es un dinamizador, un entusiasta, el director de las verbenas del afecto y de la camaradería, uno de esos seres «de otra galaxia» que siembra generosidad y ensancha la ciudad en que vive. Al orador lúcido y envidiable, nadie le ha oído hablar mal de otros.

No lo precisa porque apunta siempre al corazón, «al lujo total de la amistad», y es capaz de escribir un libro como ‘Cerca de casa’ (Xordica. Aparece 20 años después de ‘Besos robados’), que ha ido desgranando aquí, en HERALDO, página a página. Es una amorosa destilación de palabras, de emociones, de retratos y de historias con corazón. ‘Cerca de casa’ es uno de esos libros conmovedores que son un álbum inagotable de su vasta familia (tan infinita) y de su pasión por vivir con otros, a ser posible entre carcajadas.

*Este texto se publicó en Heraldo Domingo, el suplemento que dirige Picos Lagunas. Luis Alegre con Borau y Agustín Sánchez Vidal. Mañana martes, a las 20 horas, en el teatro de la Estación, se presenta su libro 'Cerca de casa' (Xordica).